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Floreciendo

I

¿Qué habrá allá afuera? Todos parecen contentos de tener que aprontar sus bolsos, sus maletas.
Algunos simplemente se conforman con haber terminado esta segunda etapa llamada escuela
secundaria. Para ellos, el trabajo está esperando; y hoy por lo menos hay, por lo menos por ahora.
No estoy tan seguro de querer irme. Aquí tengo todo. Tengo mis amigos, mi familia, lugares adonde
me gusta ir cuando tengo tiempo libre. Pero todo parece indicar que el futuro está allá afuera. Lejos.
Es un sueño que se ha forjado por tanto tiempo, un deseo construido que pervive en cada canción que
escucho, en cada película que miro, en cada libro que abro, en cada persona con la que hablo. Irte,
conocer la gran ciudad, el centro del mundo, convertirte en algo más, en algo superior. En algo que
acá no hay; o hay poco. En otros tiempos era el sueño de convertirse en contador, o abogado, o
economista; pero ahora estamos sobrados de ellos. Hoy es ser científico. Pero el deseo construido es
el mismo. Separarte de un conjunto al que tienes que dejar cada vez más atrás. Es un deseo perverso,
lo sé. Estoy esperando mi colectivo que me llevará a la ciudad. En la plazoleta se ve un jacarandá en
flor que sobresale del resto de los árboles por su colorido. Es lo que me encuentro observando cuando
llega el micro.

II

Los primeros días son muy emocionantes. Hay una vida social única. Nuevas caras, nuevos amigos
por hacer. Gente variada. Nunca falta el que toca la guitarra. El que trabaja medio tiempo. El que
tiene toda la estadía paga por los viejos. El que viene de padres profesionales y el de padres
laburantes sin formación. Pero ninguna de esas cosas parece ser condición de éxito entre los
estudiantes; ninguno de estos estereotipos define un perfil de afinidad hacia el conocimiento. El
deseo por el conocimiento se forja desde dentro. Los primeros días son como una misión de
reconocimiento. Observas. Charlas con todos. Sigues al pie de la letra lo que los docentes o los
preceptores de los cursos dicen. No hay lugar todavía para el debate de ideas. Todo es una mecánica
de absorción pura. Abres los ojos y los oídos y prestas atención a cada movimiento, a cada palabra.
Todo resulta interesante. Es un estado de atención permanente. La cultura universitaria entra y se
instala.
A la noche, cuando llego a mi habitación-comedor después de largas clases introductorias, mi cabeza
está tan cansada, por haber sostenido la concentración por tanto tiempo, que a veces me duermo sin
bañarme. Sueño cosas extrañas, se mezclan recuerdos de mi adolescencia con personajes nuevos, de
repente estoy en un lugar que me resulta ajeno; alguien que me resulta familiar me dice algo que en el
sueño no puedo decodificar, algo a lo que no puedo dar forma lingüística cuando recobro la
conciencia por la mañana. A veces me levanto muy exaltado. Me siento ansioso, nostálgico, eufórico,
depresivo. Es muy complicado todo. No es sólo la nueva vida en la facultad. Hay más cosas que no
logro descifrar. Estoy asustado; no sé de qué ni por qué. No me siento seguro así. No quiero llamar a
casa y escuchar a mi padre, o a mi madre, o a mis hermanos menores. Si escuchara sus voces podría
querer volverme. Los extraño. Y quizá decir que los extraño sea poco. Todo es muy complicado.
Poco a poco siento que todas las cosas de las que estaba seguro comienzan a ser meras conjeturas.
Comienzo a escuchar más en clase y hablo menos. Perdí esa seguridad de mis últimos años en el
nivel medio. Simplemente absorbo información. Leo los apuntes que nos dan, los capítulos de los
libros que nos señalan los profesores, autores que se entrometen en la clase cuando el profesor o la
profesora nombra una cita al paso. Anoto todo, para buscarlo en algún tiempo libre. Mi cabeza está
todo el día ordenando información, y de noche, durante el sueño, visito lugares cada vez más
extraños. Imágenes, rostros, tramas.
A veces comparto salidas con los compañeros y compañeras de la facultad, pero muchas veces me

Me recibe con una pregunta abierta que puede ser respondida de mil formas. si es que hablan. informarme sobre conceptos. magnificente. Su constante es faltar. Todo lo que uno suele ver en la tele. Escriben un título y la fecha para entregar la solución. pero ya no en flor. -Tomá este número. Gracias a él pude tener acceso a materiales digitales que al parecer se propaga como incendio forestal entre estudiantes universitarios. Entran balbuceando y se limitan a escribir fórmulas y diagramas. Es muy carismático. En éstas horas escapo con la mirada por la ventana. siempre viene con la última noticia de lo que se está usando en tecnología y te entusiasma sólo escucharlo. A la salida de la hora nos vamos con Alicia a la casa de una compañera de Juan. De madrugada. En el río. Al llegar al edificio de la facultad me encuentro con Alicia. Al parecer ya lo han liberado. Siempre la misma historia. Marcelo es avanzado estudiante de ingeniería en sistemas. Nunca se aprende más que dos palabras nuevas de este estereotipo. Como siempre. No les interesa el conocimiento. La culpa.¿Dónde estaban? -Estaban de guitarreada en el río. Aparte de eso no presenta otra variable. y me encuentro con un jacarandá entre las copas de un parque aledaño. Les interesa ocupar la posición que ocupan en un aula. Venían algunos expertos a exponer. él parece tenerlo. -El jacarandá –completo su idea –¿Está preso todavía? -Hasta donde sé sí.siento culpable al día siguiente. pero es de poca ayuda. inmóvil. Su vida son las computadoras. juegos. películas. Muchos de los chicos de la universidad visitan alguna que otra vez el calabozo. Llegamos y nos hace pasar. En un . Algunos alumnos menos avanzados piden ayuda a los que van más adelantados. Escribe ecuaciones y nos dejaba trabajar con la ayuda del manual de clase mientras hace vaya a saber uno qué en su computadora portátil. Ahí yace. La facultad de ciencias exactas poco a poco va mostrando su costado menos humano. hay algunos a los que no les conocemos la voz. A medida que avanzamos en los cursos hay más de este tipo de profesores-máquinas. Siempre hablás demasiado. llamá y avisá. Sale corriendo porque tenía que organizar un par de actividades relacionadas a la facultad. Siempre está al tanto de los últimos avances tecnológicos. Nos quedamos un rato en la puerta de la facultad hasta que llega el Doctor que nos da álgebra. Ir a la biblioteca y pedir algunos libros para tomar nota. Es de la Secretaría de Derechos Humanos. Profesores que hablan como libros. -¿Te enteraste? -¿Falta otra vez el Doctor de álgebra? -Anoche metieron preso a Juan. También están los profesores cancheros que abren sus lecciones con un sermón sobre códigos morales y el comportamiento que debemos tener. me saluda con un sarcasmo liviano. Algunos libros no se encuentran en las bibliotecas universitarias. parte de un relato heredado. No sé. una compañera de aula y de salida con los demás compañeros. A la salida de un boliche. Libros. música. hasta con otra pregunta. -Eso es bueno. Gracias a él pude hacerme de algunos libros digitales descargados de la red y así completar un poco el marco teórico de algunas materias. Podría haber aprovechado mejor el día leyendo o buscando autores y libros. Me siento bajo una presión enorme y no sé por qué. Nos vemos porque voy apurado. Cuando viene no habla. enciclopedias. III Camino a los talleres de álgebra y me cruzo con Marcelo. -Nos vemos. . Es su pequeño universo de poder. -¿Cómo anda el futuro hacedor de ciudades? -Poco que contar. al pie de ese árbol de flores lavanda. programas para computadoras de distintas aplicaciones.

Pero nos cuestionamos por qué sale gratis que te metan preso si te encuentran en la vía pública. -No importa. Cada vez hay más especialistas en determinados saberes. se desterró el conocimiento enciclopédico de las escuelas. que nos ayudan a ser críticos del lugar que ocupamos. No son necesariamente reales. por ejemplo. tiene una idea general con la cual puede analizar la realidad de forma más. -No comprendo del todo lo que quiere decir. En una ocasión intento romper el hielo ofreciéndole un mate. -Ah. Un sujeto formado en varios campos del saber. te encontrarás a un científico muy nutrido en humanidades. pero sí a la ficción narrativa. Esto debe cambiar. Aprovecho estas horas antes de volver a la rutina de mi casa. Toda poesía está dotada de matemática. ¿Tú que estudias? -Ingeniería urbana. Saber que existe la historia en cada disciplina. no es algo que vayamos a cambiar hablando aquí. Cada vez parcelan más el conocimiento. -¿Qué es eso? -A ver…somos viejos. pero sí unos papeles sobre los que parece estar absorto escribiendo. atender mis interrogantes. IV Comienzo a ir más seguido a la biblioteca. Sábato. se formó en Física. ya nos jubilamos. yo no sé nada de poesía. con menos especialidades y con un mundo menos complejo al que nos enfrentamos hoy. -No sabía que esa carrera existía. que hay más cosas. Cuando volvió al país dio un vuelco hacia la literatura. que el arte y la ciencia a veces se ayudan mutuamente. el saber universal. Nunca hay libros en su mesa. No parece despegar su mirada de lo que está escribiendo. -Debe saber mucho. más allá de nuestro saber específico. En Argentina. Más tarde nos juntamos con los demás chicos en la casa de otro compañero para hablar del tema. Antes. con la esperanza de que alguno de ellos cobre vida y pueda conversar. Debe ser uno de los pocos casos en el que los viejos todavía somos apreciados. y toda fórmula puede tener el poder de una poesía si . ¿Qué utilidad tiene? -¿Qué utilidad? Muchos personajes de la ciencia han creído que la literatura tiene “utilidad. Te recomiendo buscar sobre Carl Sagan. Esto debió haber cambiado hace tiempo. fuera del saber especializado. como los filósofos. Pero debes saber que conocer de todo. había una tendencia a formar individuos en varias áreas del conocimiento al mismo tiempo. Esos límites sobre el conocimiento. cómo decirlo.” aunque no lo definirían así. -¿Y qué escribe usted? -Poesía. que su autor me diga cómo logró sobrevivir su tiempo en los claustros académicos. pido algunos libros y me siento en una mesa. han dividido el conocimiento en diferentes campos. No encontramos muchas repuestas. y estuvo estudiando rayos cósmicos en Europa. vuelvo con Alicia caminando. -¿Qué quiere decir eso? -Es decir.fogón. Ya de madrugada. no específicamente a la poesía. -Me han enseñado mucho. es lo que en realidad nos libera de las estructuras que se nos impone cada día. pero tenemos cierta trayectoria que nos hace útiles todavía por estos lares. especialidades. Si bien no conoce en profundidad cada aspecto específico de un campo en particular. Al pie del jacarandá hay un indigente durmiendo. -Emérito. El árbol sirve de reparo y su tronco a la vez de apoyo. abarcativa. Para mi sorpresa acepta. Comienzo a percatarme de la presencia de un señor de edad avanzada que se sienta siempre en el mismo rincón y que llega siempre antes que yo. son meros límites estructurados socialmente. Analizar los por qué quizá exceda a una charla como ésta. Cruzamos por el parque que está al lado de la facultad. -¿Es profesor? –pregunté.

padres que observan a su reparo. Fuimos al parque y desplegaron un mantel al pie del jacarandá. Nos quedamos un buen tiempo ahí conversando. jóvenes enamorados. gigante. o películas. No miro a mis amigos. Los niños juegan a sus pies en las hamacas. -¿Y usted leyó sobre humanidades. Dos horas y salía un ingeniero. será mi “sparring” antes de entrar a rendir.nos lleva a ver el mundo de otra forma. Marcelo pasa por casa y le deja las impresiones de los trabajos que le pedí a la encargada del edificio donde alquilo. VI Antes de regresar a mi pueblo. Ese soy yo. Alicia. Desde entonces es común que nos encontremos y conversemos sobre temas que me generan muchas preguntas. paso por la biblioteca. le gustan mucho las películas. Tomo mi bolso y comienzo a caminar hacia casa. Ya estamos todos los grupos esperando por el coloquio. en los toboganes. Los recojo cuando llego de mi trabajo –profesor de ciencias en un colegio privado. La luz del atardecer le daba una tonalidad particular que acentuaba su contraste con el resto de los árboles menos vistosos. No sé por qué pero se transformó en parte de mi círculo de afectos. pero mi formación fue dentro de las ciencias. No tengo impresora todavía y él siempre fue de ayuda en eso. Miro una última vez en derredor y me despido en silencio. trabajo no registrado. mientras alguno de sus padres los vigila atento. Siempre trata de corregir mi instinto por hacer digresiones. toda esa vida mientras se está gestando. En lugar de simplemente defender la idea argumentando. Era el eterno testigo de las vidas que se marchaban. Seguimos hablando amenamente hasta que me dice que tiene que irse. -¡Mecano. Quedo un momento cavilando pero esa cavilación rápidamente se diluye entre risas. Entro con mi trabajo en la mano. o de las que simplemente iban y venían. riendo. compartiendo. Entró un estudiante y salió un ingeniero. La copa del jacarandá del parque contiguo se deja ver entre el follaje que contrasta con el cielo. Digo grupos en plural porque cada integrante del grupo de evaluados tiene sus amigos más íntimos. o algo más? -Siempre me interesó la literatura. muy conocido por los estudiantes que aún no consiguieron su título –. Hoy sólo están los libros mudos. Los últimos rayos de sol ceden lugar a la noche. Ahí se encontraba. No podré despedirme. Eso no fue impedimento para interesarme por el arte. Siempre me irritan las preguntas de doble sentido que hacen para ver si la idea que está en el trabajo es mía. Marcelo y Alicia habían preparado una suerte de festejo. o música. masas y mates. y la plaza poco a poco se queda vacía. Me quedo cavilando mirando a través de la ventana. incorruptible. Me quedo un momento observando. se veía un oficial de uniforme que parecía observar nuestra pequeña celebración. Sacaron masas de todo tipo y el infaltable mate. especialmente autores. con su copa frondosa cubierta de lila. . me siento agredido y empiezo a hacer sarcasmos sobre la capacidad de entender de los profesores. Una persona con quien conversar y a quien escuchar. Anoto todo lo que puedo. Al llegar a la terminal de mi pueblo veo el jacarandá de la plazoleta. espera que no me ponga a discutir en la mesa del coloquio. Siempre pareció haber estado ahí y todo indica que seguirá estando por mucho tiempo más. pero preparo todo igual. Alberto! –gritan desde dentro del aula. Nada escapaba a su presencia. He vuelto. o informal. Tanto ella como yo lamentamos mi ego. y que volvían. No sé si el coloquio de defensa de los trabajos será el mismo día. Debe ser alguna especie de récord. Niños que son cuidados. Quiero ver si encuentro al Profesor Emérito. Apenas dos horas tardó ese proceso de conversión. V Hoy rindo mi última materia. Son charlas muy interesantes. A lo lejos. al igual que yo. Lo espero un rato largo pero no aparece. En mi caso Alicia y Marcelo. Alicia viene a almorzar hoy. o libros.