You are on page 1of 11

1

HACE 65 AÑOS UN 12 DE FEBRERO DE 1953 NACE

LA CENTRAL ÚNICA DE TRABAJADORES DE CHILE
Iván Ljubetic Vargas, historiador del
Centro de Extensión e Investigación
Luis Emilio Recabarren, CEILER

En el segundo semestre de 1950 comenzó un proceso de reestructuración y
unificación del movimiento sindical obrero.
Hasta ese momento existían en el país dos centrales de trabajadores. Eran las dos
CTCH. A ellas se agregaron otras dos agrupaciones de carácter nacional: en julio
de 1950 nació el Movimiento Unitario de Trabajadores, MUNT, constituido por doce
federaciones obreros de orientación anarcosindicalista: del cuero y calzado, de
imprentas, unión en resistencia de estucadores, electrogas y metalúrgicos; en
octubre se fundó el Comité Relacionador de Unidad Sindical, CRUS, compuesto de
seis federaciones obreras de tendencia socialista: panificadores, ferroviarios,
transporte colectivo, marítimos, beneficencia pública, química y farmacia.
2

Bernardo Araya Zuleta, Secretario General de la CTCH dirigida por el Partido Comunista. Es uno
de los detenidos desaparecidos durante la cruel dictadura de Pinochet.

COMANDO CONTRA LAS ALZAS

En diciembre de 1950, convocado por la Federación de Estudiantes de Chile, FECH,
se constituyó el Comando Nacional contra las alzas. Lo integraban la FECH, las dos
CTCH, la Junta Nacional de Empleados de Chile, JUNECH; el MUNT, el CRUS y la
Confederación de Jubilados.
Este Comando llamó para el 27 de junio de 1951 a un paro nacional contra las alzas,
que alcanzó gran éxito.

Marcha del hambre. Santiago, agosto de 1951

En agosto, se realizó una gran marcha contra el hambre, que culminó en una
concentración en la Plaza de Artesanos. Intervinieron varios oradores del Comando,
entre ellos el dirigente comunista Juan Vargas Puebla. Esta acción marcó un punto
muy alto en la lucha popular contra el régimen. Pero, al día siguiente la policía
descubrió el llamado “Complot de Colliguay”. Esta era una provocación aventurera,
de no muy claro origen, en la cual se vieron involucrados algunos miembros del
Comando Nacional contra las alzas y que tendría como fin el derrocamiento del
gobierno de González Videla. El conocimiento de esa conjura sirvió de pretexto al
Ejecutivo para desencadenar una nueva oleada represiva.

UN ANUNCIO TRASCENDENTAL

El 1° de mayo de 1952, en el acto del Día Internacional de los Trabajadores en
Santiago, se hizo un anuncio trascendental: la formación de una Comisión de
Unidad Sindical. Su objetivo, estudiar los caminos para organizar una central única
de los trabajadores chilenos. La constituyeron delegados del Comité Nacional de
Obreros y Empleados, de la Junta Nacional de Empleados de Chile y del MUNT.
El 14 de septiembre de 1952, en medio de la euforia del triunfo de Carlos Ibáñez en
las elecciones presidenciales de diez días antes, el Partido Socialista Popular, junto
3

a elementos independientes, organizó el Movimiento de Unidad Sindical, MUS. Ese
mismo mes nació el Comité Nacional de Federaciones, CONAF, fundado por
socialistas disidentes, tanto del PSP como del PS de Chile.
El 23 de septiembre se constituyó la Comisión Nacional de Unidad Sindical, CNUS.
La integraron representantes del Comité de Obreros y Empleados (constituido por
las dos CTCH), JUNECH, MUNT, MUS, y CONAF. Esta dio vida a la "Comisión de
los 35", compuesta de siete delegados por cada organismo afiliado.
Fue un paso muy serio para hacer realidad el sueño de Luis Emilio Recabarren: una
central clasista de todos los trabajadores chilenos.

SE INICIA SEGUNDO GOBIERNO DE IBÁÑEZ

El 3 de noviembre de 1952 asumió la Presidencia de la República el general Carlos
Ibáñez del Campo, el mismo que ejerció el poder como dictador entre julio de 1927
y el 26 de julio de 1931.
Por entonces, Chile tenía 6.277.000 habitantes, de los cuales 2.108.700 constituían
la población activa. Los sectores más numerosos de trabajadores eran: ocupados
en la agricultura, 600.000; en la industria fabril, 415.000; en los servicios, 384.000;
obreros de la construcción, 104.000; mineros, 103.000.

NUEVOS PASOS UNITARIOS

Continuó el proceso de unificación gremial. El 17 de noviembre de 1952, la Comisión
Nacional de Unidad Sindical hizo público un Manifiesto, donde afirmaba:
"Nuestra Comisión está trabajando por una central única independiente de cualquier
gobierno, libre del tutelaje de partidos políticos, que representará los principios de
la democracia sindical y defenderá los permanentes intereses de los trabajadores
sin excepción. En esta Central han de tener cabida los obreros, empleados, técnicos
y trabajadores agrícolas, de todas las tendencias, de todos los credos religiosos y
doctrinas, quienes contarán con toda clase de garantías para exponer con toda
libertad sus principios y problemas que afectan a los trabajadores sin otra condición
que ser respetuosos de los acuerdos".
En este proceso el Partido Comunista jugó un rol activo y muy significativo. Ello, a
pesar de tener que actuar clandestinamente, debido a la represión y persecución
iniciada en su contra en 1947, con el objetivo de aislarlo social y políticamente, de
aniquilarlo. Como sostiene Leopoldo Benavides, "hay que valorar bastante que
desde la ilegalidad se transforme en un artífice importante en la recomposición del
movimiento sindical".

NACE LA CUT
Del 12 al 16 de febrero de 1953 se desarrolló el Congreso Constituyente de la
Central Única de Trabajadores de Chile, CUT. Tuvo lugar en el Teatro Coliseo de
Santiago y asistieron 2.355 delegados en representación de 952 organismos
sindicales de todo el país.
Se aprobó el nombre de la nueva entidad, sus estatutos y la Declaración de
Principios. En esta última se sostenía:
4

"La Central Unida de Trabajadores de Chile tiene como finalidad primordial la
organización de todos los trabajadores de la ciudad y del campo, sin distinción de
credos políticos o religiosos, de nacionalidad, color, sexo o edad, para la lucha en
contra de la explotación del hombre por el hombre, hasta llegar al socialismo
integral".

Clotario Blest primer presidente de la CUT

El domingo 15, en la última sesión plenaria se efectuaron las elecciones para
designar el Consejo Directivo Nacional. Se presentaron cinco listas. La lista N° 4,
lista unitaria propiciada por el PC, alcanzó la primera mayoría con 903 votos,
eligiendo a 13 de un total de 25 miembros; la N° 5 obtuvo 657 sufragio y la N° 1,
185. Las otras dos recibieron una cantidad bastante menor de preferencias.
Como resultado de esas votaciones, fue elegido presidente Clotario Blest, un
cristiano independiente de izquierda, dirigente máximo de la Asociación Nacional de
Empleados Fiscales, ANEF. El resto del Consejo estaba compuesto de cinco
comunistas, cuatro socialistas populares, tres socialistas de Chile, tres socialistas
disidentes, tres anarcosindicalistas, dos falangistas, dos radicales y dos
independientes.
Es decir, en la primera directiva de la CUT estuvieron representadas todas las
tendencias político-ideológicas existentes en el movimiento sindical chileno. Sin
embargo, ello no fue obstáculo para que en su Declaración de Principios se señalara
como meta final el socialismo integral.

DECLARACIÓN DE PRINCIPIOS

“La Central Única de Trabajadores tiene como finalidad primordial la organización
de todos los trabajadores de la ciudad y del campo, sin distinción de credos políticos
o religiosos, de nacionalidad, color, sexo o edad, para la lucha en contra de la
explotación del hombre por el hombre, hasta llegar al socialismo integral”.

SIGNIFICADO DE LA CUT

Al momento de fundarse la Central Única, había en Chile 284.418 trabajadores
organizados en sindicatos, lo que corresponde al 12,5% del total de asalariados. De
5

esos, 155.054 son socios de sindicatos industriales; 128.329, están afiliados a
sindicatos profesionales y 1.035 a sindicatos campesinos.
El Congreso Constituyente de la CUT tiene lugar a tres meses de iniciarse el
segundo gobierno de Carlos Ibáñez, cuando éste adopta una actitud paternalista
hacia los trabajadores y el movimiento sindical.
A partir de su nacimiento, la CUT vive una etapa de desarrollo, caracterizada por la
afiliación de nuevos organismos gremiales.

SUS PRIMEROS PASOS

El 12 de marzo de 1953, la CUT llevó a cabo su primera concentración pública.
Alcanzó gran éxito. Asistió invitado el Presidente Ibáñez, quien pronunció un
discurso.
El 1° de mayo de 1954 la CUT realizó un acto en conmemoración del Día
Internacional de los Trabajadores. El principal orador fue Clotario Blest. En su
discurso hizo duras críticas contra las medidas antipopulares adoptadas por el
Presidente de la República.
Las palabras del dirigente sindical fueron consideradas ofensivas por el gobierno.
El 3 de mayo, éste presentó una acusación contra Clotario Blest, por supuestas
injurias al Primer Mandatario. Ibáñez aplicó la llamada Ley de Defensa de la
Democracia. El líder de la CUT fue encarcelado. En repudio a la arbitraria medida y
en solidaridad con su presidente, la Central Única llevó a cabo su primer paro
general. Se realizó el 14 de mayo de 1954, cuando la CUT cumplía un año y tres
meses de vida.

PESE A LA REPRESIÓN LA CUT AVANZA

Al exitoso paro nacional, el ejecutivo respondió con más represión.
Las condiciones de vida de los trabajadores empeoraban cada día más. Como
protesta a la ola de alzas, la entidad sindical convocó a una nueva huelga general
de 24 horas para el 5 de octubre. Pero el gobierno se adelantó. Decretó el Estado
de Sitio en todo el territorio. Detuvo, encarceló y relegó a dirigentes nacionales y
provinciales de la CUT.
6

El 1° de mayo de 1955, el Presidente Ibáñez utilizó una cadena nacional de
emisoras para atacar a los trabajadores chilenos. Sostuvo que la CUT era una
institución ilegal, que incitaba a la subversión del orden público, que fomentaba el
caos en las actividades económicas y que su acción estaba dictada por ideas
foráneas, que imperaban en sus círculos dirigentes.
El discurso presidencial marcó el inicio de una ofensiva a fondo para dividir el
movimiento sindical. Intentó crear un organismo paralelo a la Central Única. Pero e
fracasó. La CUT respondió con un exitoso paro nacional por 24 horas, el 7 de julio
de 1955.
1955 finalizó con un saldo muy favorable para el movimiento sindical chileno. La
CUT estaba estructurada nacionalmente, funcionaban Consejos Directivos en todas
las provincias y en muchas comunas del país.
Se vivía un momento de ascenso del movimiento obrero.

UNA AVENTURA ULTRAIZQUIERDISTA

En los primeros días de 1956, luego de un agitado debate, la mayoría del Consejo
Directivo de la CUT acordó – con el voto en contra de los dirigentes comunistas –
llevar a cabo un paro nacional indefinido. Su objetivo era derribar el gobierno de
Ibáñez.
En base a un análisis subjetivo de la situación, motivado por los recientes éxitos
alcanzados por el movimiento sindical, se había llegado a la conclusión de que era
posible repetir lo sucedido en 1931. Cegados por un absurdo voluntarismo, los
componentes mayoritarios del Consejo Nacional no fueron capaces de advertir que
las condiciones a comienzos de 1956 no eran las mismas de hace 25 años.
En ese momento el gobierno no era una dictadura y contaba con el respaldo de
importantes sectores. Las capas medias, fundamentales en el derrocamiento de
Ibáñez en julio de 1931, no estaban dispuestas a lanzarse en una acción de ese
tipo. Tampoco todos los trabajadores.
El paro fue aprobado para el 9 de enero de 1956. Los comunistas, respetando la
democracia sindical, acataron la mayoría y se dedicaron a prepararlo.
El día señalado para el inicio de la huelga general ocurrió el desastre. El gobierno,
apelando a distintos medios, logró presionar sobre los gremios más débiles. Muchas
federaciones, cuyos dirigentes fueron los más encendidos defensores de ese
movimiento, no se adhirieron a él o desertaron a las pocas horas. En la práctica,
sólo las federaciones y sindicatos con influencia comunista respondieron. Y sobre
ellas cayó todo el peso de la represión. Cientos de dirigentes fueron detenidos y
relegados. La policía desarticuló el Consejo Nacional y los Consejos Provinciales.
Quedaron descabezadas las organizaciones más combativas. Se desató el terror.
Cundió la desmoralización en las bases sindicales.
La aventura ultraizquierdista del 9 de enero marcó el fin de un período de ascenso
y fortalecimiento del movimiento sindical. Se abrió una difícil segunda etapa en la
existencia de la CUT, caracterizada por el retroceso y la posterior lenta
reorganización, que se prolongó por seis años. Duro fue el precio que debieron
pagar los trabajadores, por la aventurera acción de comienzos de 1956.
El gobierno aprovechó la oportunidad para pasar a la ofensiva contra el pueblo. El
23 de enero empezó a aplicar una política económica aún más reaccionaria que la
7

utilizada hasta entonces. Estaba basada en las recetas elaboradas por la misión
estadounidense Klein-Sacks: superar la crisis en base a restringir los ingresos de
quienes vivían de un sueldo y de un salario.
El 17 de junio de 1956, la CUT convocó una concentración en el Teatro Caupolicán
de Santiago. Concurrió poca gente. Sólo aquellos sectores más consecuentes. Ello
mostró el momento de reflujo que se vivía.
Otro acto, llamado para el 25 de octubre, la asistencia fue mejor, pero no masiva.

PRIMER CONGRESO ORDINARIO

Luego de aplazarse en varias ocasiones, se efectuó en Santiago, entre el 15 y 18
de agosto de 1957, el Primer Congreso Nacional Ordinario de la Central Única de
Trabajadores de Chile.
Concurrieron 1.354 delegados, representando a 495 organizaciones sindicales,
alrededor del 50% de las asistentes al Congreso Constituyente de febrero de 1953.
Ello mostró el difícil momento que atravesaba el movimiento sindical.
Al realizarse este Congreso, tres de los más destacados consejeros nacionales de
la CUT, el presidente Clotario Blest, Juan Vargas Puebla y Baudilio Casanova,
estaban relegados. Miles de dirigentes sindicales de base habían sido inhabilitados
en virtud del decreto Yáñez-Koch; numerosos sindicatos estaban intervenidos por
autoridades corrompidas.
Pese a todo, el Congreso fue representativo. Participaron todas las corrientes
existentes en el movimiento sindical. Al centro de las discusiones estuvo la
reorganización de la CUT, la lucha contra las alzas, el mejoramiento de sueldos y
salarios y la reconquista de las libertades públicas.
Sus principales resoluciones fueron: luchar por la defensa de los derechos
sindicales; la derogación de la Ley Maldita, del decreto Yáñez - Koch y de la Ley de
Sindicalización Campesina.
Se eligió, en forma unitaria, un nuevo Consejo Directivo Nacional, presidido por
Clotario Blest.
El 3 de noviembre de 1958 se inició el gobierno de Jorge Alessandri.
El 13 de marzo de 1959 tuvo lugar en la Plaza Artesanos de Santiago un gran acto
de solidaridad con la Revolución Cubana. Fue convocado por el PC, el PS y otras
colectividades del FRAP, la CUT y la Federación de Estudiantes de Chile.
Intervinieron cinco oradores. Clotario Blest, Presidente de la CUT; Oscar Calvo, de
la FECH, y tres miembros de la delegación cubana “Operación Verdad”.

EL SEGUNDO CONGRESO NACIONAL

Entre el 4 y 8 de diciembre de 1959, se realizó en Santiago el Segundo Congreso
Ordinario de la CUT. Asistieron 1.440 delegados, representando a 518 organismos
sindicales. Su número, levemente superior al que concurrió al Primer Congreso.,
señaló que persistía aún el reflujo del movimiento sindical. Pero se vislumbraba un
repunte.
Al centro de este torneo estuvo la solidaridad con Cuba. Se saludó su triunfo como
el acontecimiento más importante ocurrido en América Latina. Se resolvió el apoyo
incondicional a los revolucionarios encabezados por Fidel Castro y se programó una
8

serie de actos, que culminaron con un paro nacional de solidaridad con la
Revolución Cubana el 17 de mayo de 1960.

El 17 de mayo de 1960: paro nacional convocado por la CUT en
Solidaridad con la Revolución Cubana

EL TERCER CONGRESO NACIONAL

El Tercer Congreso de CUT se realizó entre el 1 y el 5 de agosto de 1962.
Participaron 2.414 delegados en representación de 1.107 organizaciones
sindicales. Su consigna mostró la madurez política de los trabajadores: “Chile
necesita cambios de fondo”.
A pesar de la existencia de un represivo gobierno de derecha, el movimiento sindical
se fue fortaleciendo.

DURANTE LA “REVOLUCIÓN EN LIBERTAD”

El 3 de noviembre de 1964 se inició el gobierno de Eduardo Frei Montalva.
Desde los primeros días, hubo choques entre éste y la CUT. El PDC acusó a la
Central Única de ser instrumento de los partidos marxistas para obstaculizar la
marcha de la Revolución en Libertad. El Ejecutivo estimuló las actividades
divisionistas de un Comando Nacional de Trabajadores, presidido por un ex
dirigente de la CUT y, en ese momento, diputado democratacristiano. Este
Comando organizó una concentración para el 1 de mayo de 1965, cuyo principal
orador fue el Presidente Frei Montalva.
9

La CUT, como lo hacía desde su fundación, conmemoró con un acto el Día
Internacional de los Trabajadores.

EL CUARTO CONGRESO NACIONAL

En medio de un agitado clima gremial, la CUT programó su Cuarto Congreso
Nacional Ordinario. Invitó al PDC a participar en su preparación y realización. El
Comando Nacional de Trabajadores respondió negativamente. Pero, un sector de
militantes democratacristianos, que se agrupaba en el Movimiento Unitario de
Renovación Sindical, aceptó la invitación.
El Cuarto Congreso tuvo lugar del 26 al 28 de agosto, en Santiago. Se desarrolló
bajo el lema “Independencia Sindical y Unidad para Vencer”. Concurrieron 2.104
delegados, representando a 900 organizaciones sindicales.
Fue un torneo unitario. El Partido Comunista propuso designar el Consejo Directivo
Nacional por aclamación. La fórmula era: 7 dirigentes del PS; 6 del PC; 5 del PDC
y 3 del PR. Se opusieron los socialistas. Argumentaron que era necesario conocer
la fuerza de cada tendencia. Esto trajo problemas: la DC y el PR no aceptaron la
posición socialista y se marginaron de las elecciones. Estas arrojaron el siguiente
resultado: Lista del PC eligió el Presidente, Luis Figueroa, y once dirigentes; Lista
del PS, el Secretario General y 8 consejeros.

En el IV Congreso Nacional de la CUT, Luis Figueroa es elegido Presidente Nacional

QUINTO CONGRESO NACIONAL

Este tuvo lugar entre el 19 y 24 de noviembre de 1968, en Santiago. Asistieron 3.653
delegados, representando a 1.497 organismos sindicales de base, que totalizaban
340.000 afiliados. Fue el más importante torneo gremial realizado hasta entonces.
El movimiento sindical vivía un período de auge.
El V Congreso de la CUT se desarrolló en un ambiente unitario, bajo la consigna
“Unidad de los Trabajadores para los cambios revolucionarios”.
10

En la elección del Consejo Directivo Nacional hubo una innovación. Antes cada
delegado tenía un voto; ahora, poseía tantos votos como socios al día en sus
cotizaciones. Los resultados de la votación fueron:
El PC eligió el presidente y 13 consejeros; el PS, el secretario general y 6 miembros
del Consejo; el PDC, el primer vicepresidente y dos consejeros; el PR, el segundo
vicepresidente y un consejero. El MIR no logró representación.

DURANTE EL GOBIERNO POPULAR

Acto del 1º de mayo de 1972. Allende en la tribuna. En primera fila se ve al cardenal Raúl Silva
Henríquez; a su izquierda, el dirigente de la CUT Víctor Díaz.

En los mil días del Gobierno Popular los trabajadores formaron parte de éste. La
CUT jugó entonces un rol de enorme importancia. Muchos de sus dirigentes
ocuparon puestos claves en la dirección del país. Incluso fueron ministros.
Durante ese período los trabajadores alcanzaron importantes conquistas, sin
necesidad de recurrir a conflictos. No hubo contradicciones entre ellos y su
gobierno. Allende le otorgó la plena legalidad a la CUT.
Los días 30 y 31 de mayo de 1972 se llevaron a cabo elecciones directas, a través
de todo el país, para elegir el Consejo Directivo Nacional de la CUT. Ellas mostraron
el apoyo mayoritario de los trabajadores al Gobierno Popular y la ninguna influencia
que tenían en ellos las posiciones de ultraizquierda. Sus resultados fueron:
Partido Comunista 173.064 votos (31,8%)
Partido Socialista 148.117 “ (27,1%)
MAPU 25.970 “ (4,7%)
Partido Radical 21.910 “ (4,0%)
Izquierda Cristiana 3.336 “ (0,6%)
Partido Social Demócrata 1.601 “ (0,3%)
API 1.599 “ (0,3%)
TOTAL UNIDAD POPULAR 375.597 “ (68,8%)

Partido Demócrata Cristiano 147.598 “ (27,0%)
Partido Izquierda Radical 3.572 “ (0,7%)
11

OPOSICIÓN DE DERECHA 151.170 “ (27,7%)

MIR (FTR) 10.192 “ (1,8%)
Unión Socialista Popular 5.420 “ (1,0%)
Independientes más PCR 3.216 “ (0,6%)
Mov. Social Libertario 676 “ (0,1%)
TOTAL ULTRA IZQUIERDA 19.504 “ (3,5%)

LA CUT Y EL PARO PATRONAL DE OCTUBRE DE 1972

Cuando en octubre de 1972, los patrones pretendieron paralizar Chile, la CUT
convocó a los trabajadores a ocupar sus puestos en la producción. Así lo hicieron.
Ello, junto a la patriótica acción del Ejército, encabezado por el general Carlos Prats,
derrotó el intento sedicioso de la burguesía. El Gobierno actuó con serena firmeza.
Allende formó un nuevo Gabinete, donde participaron ministros de la UP, de la CUT
y de las Fuerzas Armadas. El general Prats es designado Ministro del Interior. Este
Gabinete mete en cintura a los sediciosos. Uno de los ministros fue Luis Figueroa,
dirigente máximo de la CUT, que fue reemplazado en este cargo por Jorge Godoy.

EL EJEMPLO DE LA CUT PERDURA

El golpe fascista del 11 de septiembre de 1973 aplastó la primavera que construía
el pueblo. Una de las primeras medidas de la dictadura de Pinochet fue ilegalizar y
prohibir la Central Única, detener, torturar, hacer desaparecer, asesinar a dirigentes
de todos los niveles.
Pero los principios levantados por esa gloriosa CUT no pudieron ser eliminados.
Cada vez son más asimilados por su sucesora, la Central Unitaria de Trabajadores,
surgida el 19 de agosto de 1988.

Bárbara Figueroa, Presidenta de la Central Unitaria de Trabajadores