You are on page 1of 5

Nombre del Alumno: María Elena García Ulín.

Materia: Dirección de Instituciones de la Sustentabilidad.

Asesor: Dr. Emilio Trejo Pérez.

Nombre de la Actividad: 1. Reflexión.

El primer indicio del concepto de Sustentabilidad es referido en el año de 1962, por la bióloga
Rachel Carson, la cual escribe el libro “Primavera Silenciosa” (Silent Spring), en el cual se
detalla:
“Un escenario de un futuro silencioso sin los cantos de los pájaros y con otras terribles
consecuencias si se continuaba con el proceso degradativo producido por la
contaminación ambiental, especialmente en aquella época estaba en pleno uso el
pesticida conocido como DDT, el cual hizo estragos sobre la población del ave
emblemática de los Estados Unidos, el águila calva. El libro fue una revolución en sí
misma. Pronto se unieron diferentes voces y se comenzaron a formar asociaciones
defendiendo los derechos por un ambiente sano y limpio. Así nacía el movimiento
ambientalista moderno de los años 60. Este movimiento tuvo un éxito tan rotundo que el
Congreso de los Estados Unidos establece en el año 1970 la primera agencia
gubernamental dedicada exclusivamente al cuidado del medio ambiente, la EPA
(Environmental Protection Agency)”. (Calvente, A., 2007, p.1)

Según Calvente (2007), en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Ambiente Humano
que se dio lugar en Estocolmo, Suecia en el año 1972, durante esta conferencia se sembraron
las semillas de aquello que más tarde se reconocería como Sustentabilidad.

La Comisión Nacional de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente y el Desarrollo adoptó
el concepto de Desarrollo Sustentable, que es considerado mucho más amplio y se enfoca
tanto en el bienestar humano como al ecológico y se lo definió como:
“Aquel que satisface las necesidades esenciales de la generación presente sin
comprometer la capacidad de satisfacer las necesidades esenciales de las generaciones
futuras”. (Méndez, S., 2012, p.43)
Este concepto plantea el problema de equidad entre:
a) Bienestar Humano y Equilibrio Ecológico, b) La Distribución del Ingreso, c) Los
Derechos de las generaciones presentes y futuras, d) Que la población cuente con
viviendas de calidad, y el Desarrollo Sustentable de los Recursos Naturales, e) Uso de
los Recursos Naturales Renovables y No Renovables y f) Para no generar una crisis
ambiental que afecte de manera irreversible a la Ecología. (Méndez, S., 2012, p.43)

En cuanto al significado de lo Sustentable y lo Sostenible, podemos diferenciar según Tijerina


(2005) el término Sostenible se reserva a las esferas económica y social (satisfacer las
condiciones para garantizar la continuidad de las actividades económicas). El término
Sustentable se reserva a la situación en que se conserva la capacidad de los recursos
naturales y sus sustitutos (satisfacer las necesidades de las generaciones futuras).

Acorde con Méndez (2012) el Desarrollo Sustentable se divide en tres áreas: a) Bienestar
Humano, b) Bienestar Ecológico y c) Interacciones.

MÉXICO 2030: HACIA UN DESARROLLO SOCIOECONÓMICO Y SUSTENTABLE.

Existe mucha literatura que nos traslada a la cruda realidad del bienestar que realmente todas
las naciones tienen actualmente en la dimensión económica y social, aunado a la depredación
ecológica que enfrentan sobre todo tanto los países emergentes, como los del Tercer Mundo.
“Entre 1968 y 2011 la población se duplicó, llegando a los 7 mil millones de habitantes en
el planeta, y en tan sólo nueve años, de 1999 a 2008, creció en casi mil millones.
También la esperanza de vida ha aumentado en todo el mundo en aproximadamente 20
años. Lo anterior se ha traducido en una mayor demanda y consumo de recursos
naturales. Por ello resultan justificadas las preocupaciones acerca del número de
personas que puede sostener la Tierra (PNUD y GEAS, 2012)”. (Cuadernos de
divulgación Ambiental. Huella ecológica, datos y rostros. 2012. p. 8).

Si analizamos las estadísticas recientes sobre la situación económica y social, se hace latente
el realizar el análisis blando de los datos duros, los cuales no solo son cifras frías, que
alarmantemente enfatizan la terrible situación que enfrenta México en estas dos esferas.
Aunado a su bajo bienestar económico y social, se encuentra su déficit ecológico, el cual es
alarmante:
“En el caso de México, entre 1961 y 2006 su huella ecológica aumentó cinco veces,
pasando de 1.9 a 3.4 hectáreas (Amen, et. al., 2011). En años recientes también se
aprecia un crecimiento importante de su huella ecológica: en tan sólo siete años pasó de
2.5 a 3.3 hectáreas, con lo que ocupa el lugar 49 en el listado de países con mayor
déficit. Las actividades que más han incidido en ello son la quema de combustibles
fósiles, la agricultura y la ganadería”. (Cuadernos de divulgación Ambiental. Huella
ecológica, datos y rostros. 2012. p. 11).

México, es un país que actualmente se encuentra con una enorme sobrepoblación y existe
desigualdad económica y social en los sectores de su población, inclusive sus niveles de
contaminación son altos y la depredación ecológica ha hecho estragos incrementando
dramáticamente su déficit ecológico.

Las necesidades sociales son un punto de partida para generar el desarrollo sostenible,
debido a que existen las necesidades reales, y los deseos solventes que son generados por
tener para pagar ciertas cosas que realmente creemos necesitar pero que no son vitales para
nuestro consumo.

Los deseos solventes favorecen el consumismo, ya que son generados por la mercadotecnia y
que la población que cuenta con la posibilidad de comprar, basado en ese deseo inspirado,
está encerrada en un círculo vicioso y sigue creyendo no tener satisfechas sus necesidades
completamente.

Méndez (2012) indica que son muchísimos los problemas de sustentabilidad que México
presenta y que se manifiestan en contaminación de aire y agua, suelos y la degradación del
medio ambiente natural de muchas especies vegetales y animales. En ciudades como el
Distrito Federal, Guadalajara y Monterrey se está destruyendo el hábitat humano.
CONCLUSIÓN

Alcanzar el bienestar social y económico solo será posible mediante un análisis económico a
largo plazo, hasta alcanzar la sostenibilidad económica y a su vez satisfacer las restricciones
sociales, para lograr la sostenibilidad social.

Coincido con Méndez (2012) en México no hay desarrollo socioeconómico y el desarrollo


sustentable está ausente, puesto que solamente se ha obtenido un crecimiento concentrador
del ingreso en pocas manos.

Para que primero se dé el desarrollo económico deben darse las siguientes circunstancias que
son propicias:
Se requiere que haya además del crecimiento del ingreso: a) Reparto equitativo entre
quienes concurren a generarlo, b) Participación creciente del Estado para que disponga
de recursos para obras públicas y gastos generales, c) Un desarrollo regional menos
desigual y que propenda a cerrar la brecha entre las diferentes regiones y clases
sociales del país y d) Que se logre mayor progreso tecnológico y cambio social.
(Méndez, S., 2012, p.43)

Para que realmente México pueda decir que tiene un desarrollo socio económico y
sustentable, se requiere aumentar los niveles de vida (calidad de vida) y mejorar su bienestar
en cuanto a: 1) Los ingresos reales, 2) Educación, 3) Alimentación, 4) Salud y bienestar, 5)
Vivienda, 6) Medio Ambiente y 7) Interrelación entre la Ecología y Actividades Humanas.

Actualmente el crecimiento de México ha sido bajo, por lo tanto, no se puede afirmar que hay
desarrollo económico, puesto que acorde con Méndez (2012) la principal manifestación del
desarrollo económico, es la elevación del nivel de vida de la población en su conjunto.

Para que haya desarrollo en México, se requiere que el crecimiento económico sea superior a
la población, por lo cual es necesario distribuir el ingreso de manera equitativa entre las
distintas clases de la sociedad y la conservación del medio ambiente físico (respeto a la
naturaleza) para que se dé el desarrollo sustentable.
En cuanto al déficit ecológico México debe elaborar estrategias para producir mejor, consumir
de manera más ética y responsable, reorientar los flujos financieros y asegurar una
administración equitativa de los recursos disponibles.

Bibliografía

World Economic Forum (2013). Making the change happen. En Sustainable Consumption:
stakeholder perspectives (pp. 116-164). Suiza: World Economic Forum.

Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (2011). Hacia el crecimiento verde.


Un resumen para los diseñadores de políticas. Paris: OCDE.

Tijerina, E. (2005). Un nuevo paradigma: bienestar social sostenible y sustentable. Aplicación a


México. México: UNAM
López, B. R. y Cervantes, B. J. (2002). Unidades del paisaje para el desarrollo sustentable y
manejo de los recursos naturales. Revista de información y análisis. No. 20, pp. 43-49.

Méndez, J.S. (2012). Problemas Económicos de México y Sustentabilidad. No. 20, pp. 37-79.

Calvente, A. (2017). El concepto moderno de Sustentabilidad. Recuperado el 19 Junio 2017, de:


http://file:///C:/Users/meguy/Documents/DOCTORADO/SUSTENTABILIDAD%20DIR%20INST/u
ais-sds-100-002%20-%20sustentabilidad.pdf

Cuadernos de divulgación ambiental. Huella ecológica, datos y rostros. (2012). Recuperado 20


Junio 2017, de:
http://www.sema.gob.mx/descargas/manuales/HuellaEcologica_SEMARNAT.pdf