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Las emociones son reacciones psicofisiológicas que representan modos de adaptación a

ciertos estímulos del individuo cuando percibe un objeto, persona, lugar, suceso, o
recuerdo importante. Psicológicamente, las emociones alteran laatención, hacen subir de
rango ciertas conductas guía de respuestas del individuo y activan redes asociativas
relevantes en la memoria. Los sentimientos son el resultado de las emociones y pueden
ser verbalizadas (palabras).Fisiológicamente, las emociones organizan rápidamente las
respuestas de distintos sistemas biológicos, incluidas lasexpresiones faciales,
los músculos, la voz, la actividad del SNA y la del sistema endocrino, a fin de establecer un
medio interno óptimo para el comportamiento más efectivo. Los diversos estados
emocionales son causados por la liberación de neurotransmisor (o neuromediador) y
hormonas, que luego convierten estas emociones en sentimientos y finalmente en el
lenguaje. Conductualmente, las emociones sirven para establecer nuestra posición con
respecto a nuestro entorno, y nos impulsan hacia ciertas personas, objetos, acciones,
ideas y nos alejan de otros. Las emociones actúan también como depósito de influencias
innatas y aprendidas, y poseen ciertas características invariables y otras que muestran
cierta variación entre individuos, grupos y culturas

¿Qué son las emociones?


Una emoción es un proceso que se activa cuando el organismo detecta
algún peligro, amenaza o desequilibrio con el fin de poner en marcha los
recursos a su alcance para controlar la situación.

Las emociones o sentimientos son parte de nuestra vida y nos


proporcionan la energía para resolver un problema o realizar
una actividad nueva. En definitiva, actúan como resortes que
nos impulsan a actuar para conseguir nuestros deseos y
satisfacer nuestras necesidades.
Algunas de las reacciones fisiológicas y comportamentales que
desencadenan las emociones son innatas, mientras que otras
pueden adquirirse. Unas se aprenden por experiencia directa,
como el miedo o la ira, pero la mayoría de las veces se aprende
por observación de las personas de nuestro entorno.

¿Qué tipo de actividades pueden desarrollarse para que


los niños aprendan a identificar, expresar y regular sus
emociones?
Para facilitar la educación emocional hemos desarrollado
una GUÍA EDUCATIVA en la que se proponen numerosas
actividades, juegos y pruebas para que los niños adquieran, de
forma lúdica, conocimientos básicos sobre las emociones: cuáles
son, cómo funcionan y cómo se pueden controlar.
Para que resulte más fácil poner en práctica las pautas que
ofrecemos en la guía proponemos utilizar el Cd del “Bosque
encantado”. Es un juego para niños con edades comprendidas
entre 7 y 9 años. Su finalidad es dotar de las estrategias de
control emocional que puedan convertirse en elementos
protectores de comportamientos de riesgo (consumo de tabaco
y alcohol, comportamientos disruptivos y agresivos) en el
futuro.
También puedes ACCEDER AL JUEGO.

¿Cuáles son las emociones básicas?


Las emociones se clasifican en positivas y negativas en función
de su contribución al bienestar o al malestar.
Todas ellas cumplen funciones importantes para la
supervivencia.
MIEDO: Lo sentimos ante un peligro (real o imaginario).
Permite evitar un peligro y actuar con precaución.
SORPRESA: Sentimos sobresalto o asombro ante un ruido
fuerte o ante una situación inesperada. Es un sentimiento que
nos ayuda a orientarnos ante una situación nueva.
AVERSIÓN: Sentimos disgusto o asco hacia aquello que
tenemos delante. Nos produce rechazo y solemos alejarnos.
IRA: Aparece cuando las cosas no salen como queremos o nos
sentimos amenazados por algo o alguien. Resulta de utilidad
cuando impulsa a hacer algo para resolver un problema o
cambiar una situación difícil.
ALEGRÍA: La sentimos cuando conseguimos algún deseo o
vemos cumplida alguna ilusión. Proporciona una agradable
sensación de bienestar, de seguridad y energía.
TRISTEZA: Aparece ante la pérdida de algo importante o
cuando nos han decepcionado. Nos motiva a pedir ayudar.

¿Cómo podemos aprender a regular nuestras emociones?


Las habilidades básicas para un adecuado control emocional
son:
 Percepción, comprensión y análisis de las emociones.

 Dotar de información y estrategias para identificar las


emociones y comprendan las relaciones entre las emociones
y las situaciones en las que se producen.

 Expresión emocional.

 Aprender habilidades para expresar los sentimientos y las


necesidades asociadas a los mismos.

 Regulación emocional.

 Dotar de pautas para aceptar los estados emocionales


positivos y negativos y proporcionar técnicas de control
emocional para regular las emociones sin exagerarlas o
evitarlas.

¿Por qué es necesaria la educación emocional en la


familia y en la escuela?
Las experiencias realizadas con programas de educación
emocional en el ámbito educativo y familiar han conseguido
resultados prometedores en:
 La reducción del consumo de sustancias adictivas, entre
ellas tabaco y alcohol.

 El descenso de comportamientos agresivos en clase.

 Un menor porcentaje de conductas autodestructivas y


antisociales.

¿Es posible enseñar a los niños a regular sus emociones?


La mayor parte de las conductas se aprenden, sobre todo de los
padres, de los profesores y de las personas que rodean al niño.
Para conseguir que el niño aprenda a manejar adecuadamente
sus emociones es necesario que los padres y profesores cuenten
con la suficiente información como para poder regular y
controlar sus estados emocionales y facilitar que los niños los
aprendan y desarrollen.

¿Cómo se puede desarrollar la educación emocional en


los niños?
Algunos aspectos generales que resultan de vital importancia en
el aprendizaje emocional son:
 Los niños se irán formando a medida que los adultos les
enseñen y practiquen con ellos. Dichas habilidades se
pueden aprender aprovechando cada momento cotidiano en
el hogar o en el aula.

 Enseñar a controlar las emociones es diferente a reprimirlas.


Es importante que el niño aprenda a expresarlas de acuerdo
con el momento, la situación y las personas presentes.

 Reforzar la idea de que todas las emociones son necesarias.


No existen emociones buenas y malas.

 Transmitir al niño que todos podemos aprender muchas


cosas que nos ayuden a guiar y expresar nuestras
emociones.

 Aclarar que no podemos evitar las emociones.

 Todos tenemos derecho a todos nuestros sentimientos,


incluso los de temor.

Qué son las emociones?


Las emociones son reacciones que todos experimentamos: alegría, tristeza, miedo, ira… Son
conocidas por todos nosotros pero no por ello dejan de tener complejidad. Aunque todos hemos
sentido la ansiedad o el nerviosismo, no todos somos conscientes de que un mal manejo de estas
emociones puede acarrear un bloqueo o incluso la enfermedad.

Estas son algunas de las situaciones y reacciones fácilmente identificables que se producen
habitualmente en los seres humanos:

 Temor a perder la vida o amenaza de un resultado negativo. Reaccionamos luchando,


huyendo, manteniendo la situación de alerta o paralizándonos.
 Confrontación de intereses son nuestros semejantes. Reaccionamos con ira o enojo.

 Pérdida de un ser querido. Reaccionamos con tristeza y empatizamos con las personas que
nos apoyan.

 Celebración de un éxito o enamoramiento. Reaccionamos con exaltación.

 Esfuerzo ante un desafío. Reaccionamos con satisfacción y alegría.

 Ante personas que necesitan nuestra ayuda. Reaccionamos de manera rápida y altruista
aún a riesgo de nuestra seguridad.

 …

En todos los casos estas reacciones nos ayudan a afrontar mejor esas situaciones.

Para explicar más profundamente los cambios que experimentamos, vamos a centrarnos en el
miedo que por ejemplo sentimos ante una situación de peligro en la que puede estar en juego
nuestra propia vida.

A nivel cognitivo, es decir, en lo que concierte a nuestra capacidad de comprensión, juicio,


memorización y razonamiento, el miedo puede hacernos perder la capacidad de controlar nuestra
conducta haciendo que reaccionemos de manera similar a otras especies menos evolucionadas
como los reptiles. Es decir, reaccionaremos tratando de decidir si tenemos más posibilidades de
sobrevivir luchando, huyendo o quedándonos paralizados. Esta manera de reaccionar, este
“programa”, reside en la amígdala, en la parte más profunda de nuestro cerebro. En este órgano
“emocional” no tenemos conciencia ni capacidad de decisión y además en él quedan registrados los
sucesos que hemos vivido y las sensaciones que hemos percibido lo que hace que no nos
olvidemos de lo que nos ha pasado y tratemos de evitarlo en un futuro.

En lo que se refiere al nivel fisiológico y dependiendo de la conducta que vayamos a desarrollar


ante la situación, se activarán una serie de respuestas procedentes de diferentes sistemas: tensión
muscular, presión arterial, ritmo respiratorio, temperatura periférica, sequedad en la boca etc. que
nos prepararán de diferente manera según la respuesta.

A nivel subjetivo, es decir, dependiendo totalmente del individuo, experimentaremos una serie de
sensaciones físicas, intensas, desagradables y descontroladas que junto con los cambios cognitivos
y algunos pensamientos sobre el peligro y sus consecuencias harán que tengamos una experiencia
de terror única e imborrable.

Ya hemos analizado cada una de las tres respuestas que se producen. La suma de todas ellas es lo
que provocará nuestro comportamiento, ya sea lucha, huida o paralización, en las mejores
condiciones para salvar la vida e intentar no volver a vernos en una situación similar de peligro.

Por otra parte, hay reacciones emocionales que se producen ante situaciones que no hemos vivido
todavía, es decir, cuando las anticipamos o las imaginamos. Un claro ejemplo es lo que sentimos
cuando vemos alguna escena en alguna película, leemos algún texto o recordamos o pensamos en
algún suceso.

El tono hedónico, es decir, el placer que experimentamos o la sensación agradable o desagradable


son “la sal de la vida”. Es algo esencial para la memoria, para la toma de decisiones, para nuestros
juicios y razonamientos, para nuestra conducta, nuestras relaciones sociales y nuestro bienestar ya
que:

 Las experiencias emocionales son las más valoradas. Como curiosidad, existen más de
15.000 palabras en inglés para definir estados emocionales.

 Los recuerdos que conservamos son mayoritariamente emocionales.

 Necesitamos tensión emocional para decidir.

 Decidimos muchas veces de manera emocional.


 Las emociones nos preparan, nos motivan y nos guían.

Hay otra serie de términos y conceptos muy relacionados con este tema como por ejemplo, los
sentimientos. Éstos son más duraderos que las emociones, que son temporales y están más
vinculados a la reflexión. No suelen estar relacionados con sensaciones físicas intensas, son más
suaves y no ponen en marcha comportamientos de manera inmediata. Para comprenderlo mejor,
podemos hablar de la reacción emocional de miedo ante una serpiente que hemos visto en el campo
mientras que hablaríamos de sentimiento de miedo hacia las serpientes, algo más general y no
vinculado a una situación determinada.

Otro concepto es el estado de ánimo. Un sinónimo podría ser la “vivencia emocional” y como los
sentimientos, suele ser más intenso y más prolongado que la emoción. Suele usarse mucho la
expresión, al hablar de una persona que tras una pérdida importante se encuentra deprimido y tiene
episodios frecuentes de tristeza. El estado de ánimo contrario sería el alegre.

El término afectividad englobaría todos los anteriores, incluidas las emociones, y es el término más
genérico de todos.

Finalmente, hay que distinguir entre un estado emocional y una característica inherente a un
individuo. No es lo mismo estar nervioso o ansioso por el examen que vamos a tener hoy que ser
nervioso. El primer caso es una situación temporal que finaliza cuando lo hace el examen y sin
embargo en el segundo, hablamos de un rasgo de la personalidad que acompaña al individuo en
diferentes situaciones y a lo largo de su vida.
Qué es la autoestima en los niños

La autoestima es la conciencia de una persona de su propio valor, el punto más alto de lo que
somos y de nuestras responsabilidades, con determinados aspectos buenos y otros mejorables, y
la sensación gratificante de querernos y aceptarnos como somospor nosotros mismos y hacia
nuestras relaciones. Es nuestro espejo real, que nos enseña cómo somos, qué habilidades
tenemos y cómo nos desarrollamos a través de nuestras experiencias y expectativas. Es el
resultado de la relación entre el carácter del niño y el ambiente en el que éste se desarrolla.

La autoestima marca el desarrollo del niño


La autoestima es un elemento básico en la formación personal de los niños. De su grado
de autoestima dependerá su desarrollo en el aprendizaje, en las buenas relaciones, en las
actividades, y por qué no decirlo, en la construcción de la felicidad.
Cuando un niño adquiere una buena autoestima se siente competente, seguro, y valioso.
Entiende que es importante aprender, y no se siente disminuido cuando necesita de
ayuda. Será responsable, se comunicará con fluidez, y se relacionará con los demás de
una forma adecuada. Al contrario, el niño con una baja autoestima no confiará en sus
propias posibilidades ni en las de los demás.
Se sentirá inferior frente a otras personas y, por lo tanto, se comportará de una forma
más tímida, más crítica y con escasa creatividad, lo que en algunos casos le podrá llevar
a desarrollar conductas agresivas, y a alejarse de sus compañeros y familiares.

El papel de los padres en la autoestima de los niños


Algunos expertos afirman que una baja autoestima puede conducir a los niños hacia
problemas de depresión, anorexia o consumo de drogas, mientras que una buena
autoestima puede hacer que una persona tenga confianza en sus capacidades, no se deje
manipular por los demás, sea más sensible a las necesidades del otro y, entre otras
cosas, esté dispuesto a defender sus principios y valores. En este sentido, sería
recomendable que los padres se preocupasen tanto por mantener una buena salud
física en sus hijos, como por fomentar su estabilidad y salud emocional.
La autoestima es una pieza fundamental en la construcción de los pilares de la infancia
y adolescencia. La autoestima no es una asignatura que se aprenda en elcolegio. Se
construye diariamente en a través de las relaciones personales de aceptación y
confianza. El lado emocional de los niños jamás debe ser ignorado por los padres y
profesores. Hay que estar atentos a los cambios de humor de los niños y a sus altibajos
emocionales. Desde el nacimiento a la adolescencia, por su vulnerabilidad y
flexibilidad, los niños deben encontrar seguridad y afecto en las personas que les rodean
y los padres pueden hacer mucho por mejorar la autoestima de su hijo.
Todo lo que se consigue en este periodo de desarrollo y crecimiento físico, intelectual y
emocional puede sellar su conducta y su postura hacia la vida en la edad adulta.

¿Qué es la autoestima?

La autoestima es una serie de creencias o sentimientos hacia nosotros mismos, las


percepciones que tenemos de nosotros. La manera como nos definimos influye en nuestras
motivaciones, actitudes y comportamientos, e influye en nuestra respuesta emocional.

Los patrones de autoestima empiezan muy pronto en la vida. Por ejemplo, un niño pequeño
que aprende a hacer algo nuevo experimenta un sentimiento de logro que refuerza la
autoestima. Aprender a darse la vuelta después de un montón de intentos fallidos enseña a
un bebé una actitud de "puedo hacerlo".

El concepto de éxito como consecuencia de la perseverancia empieza pronto. Cuando los


niños intentan algo, fracasan, prueban de nuevo, fracasan otra vez y finalmente lo
consiguen, se forman ideas sobre sus propias capacidades. Al mismo tiempo, están creando
un concepto de ellos mismos basado en las interacciones con otras personas. Por eso, la
implicación parental es fundamental para ayudar a los niños a formarse percepciones de
ellos mismos sanas y verdaderas.

La autoestima también puede definirse como sentimientos de capacidad combinados con el


sentimiento de ser amado. Un niño que es feliz cuando logra algo pero no se siente querido
puede llegar a experimentar baja autoestima. De la misma manera, un niño que se siente
amado pero que duda de sus capacidades puede también acabar sintiendo baja autoestima.
Para desarrollar una autoestima sana, se necesita alcanzar un equilibrio correcto.

La autoestima es la opinión general que tienes de ti mismo, se trata de


un juicio sobre ti mismo, a la vez que una actitud sobre ti mismo.

Incluye:

 Creencias. Por ejemplo “valgo mucho” o “soy competente”


 Emociones: de orgullo, vergüenza, autorespeto, triunfo…

Si tienes una autoestima alta, tendrás un sentido de satisfacción que


viene de reconocer y apreciar tu propio valor, amándote a ti mismo y
aceptándote.

Es muy importante para tu bienestar psicológico, para tener relaciones


personales sanas y para tener una vida exitosa.

Lo contrario es tener un concepto negativo de ti mismo y es entonces


cuando se da una autoestima negativa o baja.

¿Porqué es tan importante trabajar la autoestima en


los niños?

Toda percepción y concepto que tienes sobre ti mismo, forma parte


de un proceso de desarrollo. Este proceso comienza cuando eres un
niño y se construirá a lo largo de toda tu vida.

De aquí, la gran importancia de que este proceso comience


tempranamente. Para ello tienes que ofrecerles a los niños
experiencias que le permitirán crear un sentido positivo de sí mismo.

Si un niño tiene baja autoestima tenderá a desarrollar un


comportamiento negativo y ansioso, a través del cual se sentirá menos
seguro y sensible frente a los demás.
Dinámicas para educadores y padres

El papel que desempeñan los educadores es muy importante. Después


del hogar, la escuela es el lugar en el que más tiempo transcurren los
niños.

Juego de las estrellas

A cada niño se le entrega una estrella que debe colorear con su color
preferido. En ella deben escribir su nombre y las tres cosas que más le
gusta hacer.

Una vez que todos hayan terminado, se intercambian las estrellas con el
compañero que tiene al lado. Cada uno leerá en voz alta lo que al otro
compañero le gusta hacer pero sin decir el nombre. El maestro
preguntará a quien corresponde esa estrella.

Esta actividad exige que el niño reflexione acerca de lo que más disfruta
hacer. El hecho de leer en voz alta los gustos de otro compañero,
favorece la integración de sus preferencias con la de los demás.

La pregunta del maestro, en cuanto a quien pertenece esa estrella,


reforzará el sentimiento de identidad del niño. “Esa estrella es mía”, es
como decir, ese soy yo.

Juego de las profesiones

Pedirle a cada niño que seleccione dos trabajos o profesiones que les
gustaría hacer. En la orientación para hacer la selección, pedirles que
tomen en cuenta qué es lo que más les gusta y qué creen que es lo
mejor que pueden hacer.

Seguidamente hacer una lista con las profesiones elegidas y organizar


un día de “representación teatral”. Cada uno hará el trabajo que ha
seleccionado.
Por ejemplo el bombero simulará apagar un incendio, la enfermera curar
a un enfermo, etc. Después de cada representación pedir que todo el
grupo aplauda a cada compañero.

Esta es una buena oportunidad para que el maestro destaque frente al


grupo las fortalezas y el talento que cada uno ha demostrado en su rol.

El juego del sobre

A cada niño, o a cada adolescente se le entrega una hoja y un sobre. En


la hoja debe escribir tres defectos que reconoce en sí mismo.

También pueden ser características que no les gustan de si y que


desearían cambiar. Luego colocan la lista dentro del sobre y lo cierran.

Ese sobre llevará su nombre. Se lo pasan al compañero de al lado y este


deberá escribir tres cualidades o virtudes que reconoce en la persona del
sobre.

Te podría gustar
Esto lo escribirá en el exterior. Luego dicho sobre se lo pasa al
compañero de la derecha y este hará lo mismo.

El juego finalizará cuando el sobre llegue a manos del dueño de dicho


sobre.

La finalidad de este juego es mostrarle a cada uno, que si bien tienen


defectos, también tiene muchas virtudes.

De hecho cada compañero reconoce distintas virtudes, quizás algunas


coincidentes. Pero en cualquier caso serán más que los defectos que él
ha identificado.

En este juego los defectos no se comparten, buscando que el


participante se quede con la grata sorpresa de todo lo bueno que los
demás reconocen en él.
A quien le gusta quien

Esta actividad es ideal para plantearla entre los adolescentes. En ellos la


estética y la imagen suele ser un elemento clave a la hora de hablar de
autoestima.

A cada participante se le entrega una hoja con el nombre de un


compañero. Cada uno debe escribir las tres cosas que más le gusta de
esa persona.

Todos tienen que elegir tres características físicas o personales que le


gusten del compañero que le ha tocado.

Luego el maestro juntará todas las hojas, y leerá en forma anónima y en


voz alta cada uno de los atributos.

El hecho de que sea anónimo alentará a expresar lo que en otro caso no


se animarían.

El pedir que mencionen tres aspectos que les gusten, les ayudará a ver
que todos tienen algo positivo y agradable.

Además, se darán cuenta que no todo pasa por lo físico. A su vez,


cuando a cada uno le llegue el turno de escuchar sus cualidades, se
sentirá muy contento. Incluso sorprendido de conocer aspectos de sí que
otros valoran como positivos.

1. Juego simbólico. El juego por excelencia, el jugar a ser o el juego de roles es el mejor
juego para desarrollar habilidades personales y sociales, a la vez que aumenta la
autoestima de los niños. Cualquier juego que implique ponerse en el lugar de otro y
relacionarse con otras personas, reales o imaginarias, es una excelente oportunidad para
fomentar la autoestima de nuestros niños. Aprovecha su juego para elogiar sus
cualidades personales, sociales y emocionales.
2. Reparto de estrellas. Edad recomendada a partir de los 5 años, aunque podemos
empezar un poco antes. Sentados en el suelo, en forma de círculo si somos muchos, por
ejemplo papá, mamá, hermanos o un grupo de niños de la misma edad, diremos algo
positivo a cada uno de los participantes a la vez que les otorgamos una estrella de papel
o una pegatina. Lo de menos es la estrella ya que todos debemos acabar con el mismo
número de ellas. Lo fundamental es pensar en lo que decimos a los demás, lo que nos
dicen y lo que sentimos. Al finalizar el juego es importante que preguntemos qué es lo
que más les ha gustado, lo que menos y cómo se han sentido a lo largo de la actividad.
3. Caja del tesoro oculto. Este juego se debe realizar con un grupo de niños (3-4
mínimo). Se trata una dinámica que permitirá que los niños descubran lo únicos y
especiales que son. Dentro de una caja esconderemos un espejo. A los niños les
explicaremos que dentro hay un tesoro único en el mundo, algo especial, maravilloso,
algo irrepetible. Generaremos así expectativa. De uno en uno, abriremos la caja y
pediremos que no diga nada a nadie. Cuando todos los niños hayan visto el tesoro
pediremos que digan en voz alta qué es lo que han visto. Tras esto, les preguntaremos
que digan en voz alta qué creen ellos que les hace únicos y especiales, personas
irrepetibles y maravillosas.

La expresión de
emociones y
sentimientos
Expresar las emociones supone una parte fundamental de nuestras vidas y nuestras
relaciones, tanto con los demás como con nosotros mismos, y las dificultades para
identificarlas y expresarlas correctamente pueden crearnos problemas y un alto grado de
malestar.

1. La importancia de saber expresar emociones y sentimientos


Cuando no sabes expresar tus emociones correctamente, pueden suceder varias cosas,
en función de cuál sea tu dificultad concreta.

Por ejemplo:

 No eres capaz de transmitir a los demás cómo te ha afectado su conducta, lo que sientes
por ellos o lo que estás sintiendo en un momento dado.
 Tienes estallidos emocionales en los que pareces no ser capaz de controlar tus
emociones, ya sea estando con otras personas o estando a solas.
 Estallas, te irritas o te sientes mal por cosas que reconoces que no tienen importancia,
reaccionando de forma exagerada.
 No sientes nada, incluso aunque eres consciente de que te ha pasado algo que debería
hacerte sentir una emoción negativa intensa.
 Sientes una especie de bloqueo emocional generalizado que te impide ser tú mismo,
sobre todo cuando estás con los demás, y te crea confusión porque cuando te bloqueas
no sabes lo que sientes.
 No eres capaz de sentir intimidad o conexión emocional con los demás.
 En vez de sentir lo que sientes, ignoras tus emociones y tratas de sentir lo que crees que
“deberías” sentir.
Las emociones y sentimientos son una importante fuente de información: nos guían, nos
ayudan a dar sentido a lo que nos sucede, a entendernos a nosotros mismos y a
relacionarnos con los demás, y nos motivan para alcanzar metas, producir cambios,
evitar situaciones dañinas o perseguir aquello que nos hace felices.

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Las emociones pueden estar relacionadas con sucesos concretos de tu vida daría (como
sentir frustración cuando tu coche no arranca), o pueden estar relacionadas con
recuerdos, pensamientos o expectativas de futuro. Por ejemplo, puedes sentir alegría al
recordar algún suceso agradable, o sentir ansiedad al pensar que dentro de una semana
tienes que dar una charla en público.

Por tanto, lo que sucede dentro de tu mundo interior (pensamientos, recuerdos,


imágenes mentales, sueños, ideas, fantasías…) pueden desencadenar todo tipo de
emociones que a veces parecen surgir de la nada y sin motivo aparente.

Aprender de las emociones


Es muy importante ser capaces de reconocer lo que sentimos, aceptar nuestras
emociones tal y como son y aprender de ellas. Por tanto, cuando sientas algo, puedes
hacerte las siguientes preguntas:
 ¿Qué es exactamente lo que estoy sintiendo?
 ¿Qué información puedo obtener de esta emoción? Es decir, ¿qué me está diciendo
acerca de la situación en que me encuentro?
 ¿Por qué ha aparecido esta emoción justo ahora?
 ¿Es esta emoción demasiado intensa o exagerada?
 ¿Qué puedo hacer para manejar esta emoción correctamente? ¿Qué estrategia es la más
adecuada en este momento?
También puedes hacerte estas mismas preguntas acerca de una emoción que ya ha
pasado pero que crees que no supiste manejar correctamente, como un estallido
emocional o una reacción muy exagerada o fuera de lugar.

Identificar las emociones


Por supuesto, el primer paso en la expresión de las emociones cosiste en saber
identificarlas correctamente. Si no sabes lo que sientes, es muy posible que expreses esa
emoción de manera inapropiada. Cuando no tienes claro lo que sientes, hay dos cosas
que pueden ayudarte: tu cuerpo y tu conducta.
Tu cuerpo. La mayoría de las emociones se experimentan también en el cuerpo. Si
observas tu cuerpo y prestas atención a tus sensaciones corporales puedes darte cuenta
de lo que estás sintiendo. No obstante, hacer esto requiere práctica y conocimiento de tu
propio cuerpo, pues cada persona es diferente y experimenta sensaciones corporales
diferentes ante una misma emoción. Por tanto, estudia cómo reacciona tu cuerpo. Por
ejemplo, puedes reaccionar con contracturas musculares ante la ansiedad o ante la ira, o
reaccionar con un nudo en el estómago o en la garganta cuando sientes miedo, o con
dolor de cabeza ante la frustración, mientras que otra persona reacciona de formas
diferentes. Por tanto, si te das cuenta de que tienes un nudo en el estómago, pregúntate
qué emoción lo puede estar generando y aprende cómo te “habla” tu cuerpo.
Tu conducta. Tu forma de comportarte es otra fuente importante de información. Por
ejemplo, si cada vez que estás con una persona determinada sientes frustración con
frecuencia y te molesta casi todo lo que hace o dice, aunque sean pequeñas cosas, es
posible que estés sintiendo resentimiento o enfado hacia esa persona desde hace tiempo.
Por tanto, observa tu conducta y trata de sacar conclusiones acerca de la emoción que
las puede estar provocando.
En la siguiente página veremos cuáles son los motivos principales por los que una
persona no puede expresar sus emociones.

Desarrollo de las relaciones afectivas y


sociales de 0 a 3 años
http://motivacion.about.com/od/emociones/fl/La-expresioacuten-de-emociones-y-
sentimientos.htm
http://www.lifeder.com/dinamicas-autoestima/
http://kidshealth.org/es/parents/self-esteem-esp.html
https://www.google.com.pe/search?q=la+emociones&biw=1024&bih=667&tbm=isch&tbo=u&
source=univ&sa=X&sqi=2&ved=0ahUKEwjcsZuRjqXMAhWE7iYKHY3KB1MQsAQIOA&dpr=1#tb
m=isch&q=la+autoestima&imgrc=_
https://www.aecc.es/TeAyudamos/informaryconcienciar/Paginas/quesonlasemociones.aspx