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Curso

2017-18

EXCLUSIÓN SOCIAL EN EX-PRESIDIARIOS:


Enfoque desde el trabajo social

Política Social
Grupo C - 3
Curso 2017-18
Exclusión social en ex-presidiarios: enfoque desde el
trabajo social

Clara Toro Montes


Samia Wahbi Tazi
Antonio David Tejeiro López
Natalia Benítez Soria
Marina Soler Almoguera
Carmen Soto Guerra
Kauthar Tounna Mouna
Daniel Cesar Vargas Holguín

Universidad de Málaga

Resumen

Nuestro trabajo trata sobre la exclusión social en el colectivo de los ex-presidiarios. En


primer lugar, hemos incluido información acerca de la realidad de estos, así como del
trabajo social y la política social. Se han añadido a continuación las ayudas económicas
que pueden recibir, además de los programas de integración que se realizan para estos.
Posteriormente, elaboramos una serie de conclusiones relativas a la exclusión social y
por último abordamos una serie de medidas para lograr la inclusión social de este
colectivo.

Palabras clave

Exclusión social, Ex-presidiarios, Inclusión social, Política social, Trabajo social.

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0. INTRODUCCIÓN

La investigación de esta problemática social se realizó con el fin de investigar sobre la


exclusión social en el colectivo de los ex-presidiarios para valorar de qué manera se
trabaja con estos sujetos, puesto que, debido a la escasa información que hay sobre ello
nos permitió conocer la posición que estos individuos presentan. Esto nos hace ver, que
es un tema muy poco valorado por la sociedad, sobre todo, por el desconocimiento que
se tiene. Por ello se trata de conocer la realidad de los ex-presidiaros en cuanto a su
reinserción laboral y social.

Por un lado, hemos profundizado sobre la situación de los ex-presidiarios al salir de


prisión, sobre todo relacionado con el ámbito laboral, además de las ayudas económicas
que reciben, los programas de integración social y las medidas que se llevan a cabo para
que estos no sean excluidos socialmente.

En cuanto al ámbito profesional, como el Trabajador Social, el interés se orienta hacia el


contexto social y laboral como causas principales hacia la exclusión social de estos
sujetos sociales.

1. MARCO TEÓRICO
Tras haber realizado varias búsquedas sobre el tema a tratar y haber obtenido la
suficiente información para abordarlo, hemos seleccionado algunos referentes teóricos
que puedan guiar este ensayo sobre la exclusión social sobre los ex-presidiarios.

En primer lugar, cabe señalar que según Vallés (2006), la política es entendida como
una práctica o actividad colectiva, que los miembros de una comunidad llevan a cabo,
cuya finalidad es regular conflictos entre grupos. Por tanto, entendemos la política
social como medio o instrumento del Estado que ha tenido como finalidad suavizar los
conflictos sociales y aumentar y propagar el bienestar social.

En segundo lugar, se entiende el trabajo social como “la actividad de ayuda técnica y
organizada, ejercida sobre las personas, los grupos y las comunidades, con el fin de
procurar su más plena realización y mejor funcionamiento social, y su mayor bienestar,
mediante la activación de los recursos internos y externos, principalmente los ofrecidos
por los Servicios Sociales y por las instituciones y sistemas del Bienestar Social” (Moix
Martínez, 2004: 131-132). Esto conlleva que el rol del Trabajador (a) Social dentro de

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las políticas públicas, deben estar encaminados a orientar acciones para la creación de
redes sociales e interinstitucionales, donde se proyecten acciones conjuntas y
concertadas en la realización de la política como tal; servir de puente en la construcción
de procesos para la creación de concesos, alianzas y acciones conjuntas entre la
comunidad y las diferentes organizaciones gubernamentales y no gubernamentales;
brindar asesorías y apoyo en los procesos de diseño e implementación de las políticas,
además de los procesos de planeación de las mismas; impulsar la creación de vigilancias
ciudadanas y motivar a que las comunidades sociales se organicen y desde allí generar
todo un proceso de inclusión que vaya más allá de la construcción de tejido social. Estos
serían algunos de los roles del Trabajador(a) social, pero se estaría pensando en el cómo
hacer de que la ciudadanía se incluya en tales procesos de concertación.

Por lo tanto, el trabajo social y la política social están muy relacionados y ayudan a
comprender mejor el concepto de ex-presidiario y su papel en la sociedad.

Cuando hablamos de “ex-presidiarios” nos referimos a aquellas personas que han


cumplido una pena recluidas en la cárcel. Según Fisac, Moreno, Moreno, y Mataix
(2010), los ex-presidiarios conforman uno de los grupos más vulnerables a la hora de
sufrir exclusión social en España y esto dificulta su inserción laboral, social y el acceso
a unos recursos económicos tras su paso por la cárcel.

Aunque en el artículo 25.2 de la Constitución Española se establezca como derecho


fundamental que las penas privativas de libertad deben estar orientadas hacia la
reeducación y reinserción social de las personas presas, según Mayorga (2011), esto es
en realidad algo más teórico que práctico, ya que la realidad es que los ex-presidiarios
no cuentan con las mismas oportunidades que el resto de población a la hora de
reinsertarse en la vida laboral o social.

Según Mayorga (2011), sí es verdad que desde las Instituciones Penitenciarias se


realizan varios programas de reinserción laboral, que engloban actividades de formación
para el empleo, adquisición de experiencia laboral a través de talleres, orientación
laboral, acompañamiento para la inserción laboral y apoyo para el autoempleo. Esto
demuestra que desde las cárceles sí se llevan a cabo programas para ayudar a estas
personas a reinsertarse en la sociedad, por lo que es evidente que es el resto de la
población quien no ayuda a que estos se integren: no se les trata como uno más,
conllevando así a la exclusión social de este sector de población.

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Además, dos de las principales causas de reincidencia en los ex-presidiarios son, de
hecho, la exclusión social y el desempleo. Está demostrado que los delincuentes con un
empleo estable y de alta calidad tienen menos probabilidades de reincidir. Este empleo,
además facilita la creación de vínculos sociales, proporciona una sensación de
estabilidad, y proporciona ingresos, todo lo cual se reduce la probabilidad de la
criminalidad. Por lo tanto, la inserción laboral se convierte en algo relevante en el
proceso de construcción de una nueva identidad no delictiva y proclive a la inclusión y
participación social.

Pero a la hora de conseguir trabajo, los ex-presidiarios se encuentran con gran cantidad
de obstáculos como son lagunas en su historial de trabajo debido a su temporada en la
cárcel o que este grupo es probable que tenga los niveles de alfabetización más bajos y
menos calificaciones. Sin embargo, la principal traba con la que se encuentran es el
estigma asociado con haber estado en la cárcel. En el contexto laboral, la etiqueta de “ex
presidiario” es muy relevante, siendo el principal factor de descarte en los procesos de
selección de personal, por el mero hecho de tener antecedentes penales y sin posibilidad
de demostrar las competencias actuales.

2. AYUDAS ECONÓMICAS A EX-PRESIDIARIOS


Para que los ex-presidiarios puedan sentir una cierta independencia a lo que economía
se refiere, habría que empezar por una serie de prestaciones que le ayuden a tener una
pequeña cuantía hasta encontrar un trabajo que estabilice su situación.

Por ello, los presos que salen de prisión tienen derecho a una serie de prestaciones
económicas del Sistema Público de Empleo que les ayuden a reinsertarse en la sociedad.

Un preso al salir puede encontrarse en varias situaciones: puede pedir el paro, puede
seguir cobrando el paro que ya venía recibiendo y puede pedir el subsidio para liberados
de prisión.

2.1 PEDIR EL PARO TRAS DEJAR LA CÁRCEL

Los liberados de prisión pueden pedir la prestación contributiva (el paro) en dos casos:

Si antes de ingresar en la cárcel tenían al menos 360 días de cotizaciones sin consumir:
En este caso se tendrán en cuenta las cotizaciones de los últimos 6 años.

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Si antes de entrar en prisión estaban cobrando el paro y éste se suspendió por la
encarcelación: En este caso el ingreso en la cárcel es causa de suspensión del paro que
se está recibiendo. Una vez liberado, si quedan días de prestación que disfrutar, se podrá
solicitar la reanudación de la prestación.

Siempre que se pueda pedir la prestación contributiva por desempleo, ya sea un nuevo
paro o uno suspendido, se tendrá que solicitar, ya que tiene preferencia respecto al
subsidio para liberados de prisión. El plazo tanto para pedir el paro nuevo como para
solicitar la reanudación es de 15 días (sin contar domingos ni festivos) desde la
liberación.

2.2 SEGUIR COBRANDO EL PARO O SUBSIDIO QUE SE VENÍA


RECIBIENDO EN PRISIÓN

Como se ha dicho, la prestación por desempleo se suspende cuando se ingresa en


prisión, pero existen dos excepciones:

Cuando se tienen cargas familiares: si el condenado tiene responsabilidades familiares


no se suspenderá la prestación o subsidio que venía cobrando para el mantenimiento de
la familia al ingresar en prisión.

Cuando se entra en prisión provisional: en este caso no existe aún una condena, y
únicamente se está en prisión mientras dura la investigación y enjuiciamiento.

En estos dos casos se puede seguir cobrando el paro mientras se está en prisión, por lo
que, al ser liberado, se seguirá cobrando la ayuda que se venía recibiendo, siempre y
cuando aún se tenga derecho y no se ha agotado.

2.3 PEDIR EL SUBSIDIO PARA LIBERADOS DE PRISIÓN

Cuando no se tiene derecho a la prestación por desempleo y se ha estado en prisión al


menos 181 días, se tiene derecho a este subsidio de 426 euros mensuales (hasta 18
meses) con la finalidad de facilitar la reinserción del preso.

Se tiene derecho a este subsidio en 3 circunstancias:

Cuando se ha salido de la cárcel y la privación de libertad ha sido de al menos 181 días:


La jurisprudencia ha entendido un sentido amplio de prisión, y se puede pedir en casos
de liberados por cumplimiento de condena, en liberados de prisión por libertad

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condicional, prisión provisional, prisión preventiva e incluso en casos de liberados por
suspensión condicional de la pena. Pero no para presos que han sido excarcelados para
seguir un tratamiento médico, ya que, en estos casos, se sigue cumpliendo la condena, y
se ha salido de prisión únicamente para el tratamiento.

Cuando un menor de edad ha estado privado de libertad por un delito en un centro de


internamiento al menos 181 días: En el momento de su liberación tiene que ser mayores
de 16 años.

Cuando un condenado ha estado privado de libertad al menos 181 días siguiente un


tratamiento de deshabituación de la drogodependencia.

En resumen, al salir de prisión se puede cobrar: el paro si se ha cotizado lo suficiente y


no han pasado seis años desde que se cotizó; el paro si se estaba cobrando antes y se
suspendió por entrar a prisión; el paro o el subsidio si se seguía cobrando en prisión y
no se ha agotado o el subsidio para liberados de prisión, si no se tiene derecho al paro,
se ha estado privado de libertad al menos 181 días, y se cumplen los requisitos.

3. PROGRAMAS DE INTEGRACIÓN

En cuanto a la integración de las personas ex reclusas, está promovida por una serie de
programas y recursos que son establecidas por Instituciones Penitenciarias del
Ministerio del Interior.

El objetivo de estos programas desarrollados que tratan el ámbito socioeducativo y el


terapéutico es dotar a las personas atendidas de los conocimientos, habilidades,
herramientas y principios fundamentales en todo proceso de crecimiento personal,
socialización y reinserción. De este modo, a través del desarrollo de valores y
comportamientos positivos y el aprendizaje de competencias personales y profesionales,
se favorece que reclusos y ex reclusos desarrollen un modelo de vida autónomo,
responsable y satisfactorio en lo personal, familiar, social y laboral.

Las principales actuaciones que se llevan a cabo con este colectivo, se encuentran las
siguientes:

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En cuanto a la intervención sociosanitaria encontramos: centros de día, Programa de
intervención y Programa de Atención Integral a Enfermos Mentales en Centros
Penitenciarios.

En intervención socioeducativa: Programa de Sensibilización y Reeducación en


Habilidades Sociales

Por último, hablando de la inserción sociolaboral: desde Instituciones Penitenciarias


tienen varios programas de reinserción laboral cuyo fin es asesorar en la búsqueda de un
puesto de trabajo. Para ello, se les proporciona información básica sobre las relaciones
laborales y la organización de las empresas, al tiempo que se les educa en la prevención
de riesgos laborales. Son muchos los obstáculos que te ponen las empresas a la hora de
hacerte un contrato laboral por tener un pasado delictivo.

4. CONCLUSIONES

Tras haber llevado a cabo un análisis exhaustivo sobre la exclusión social en ex-
presidiarios hemos llegado a la conclusión de que, pese a ser un tema muy presente en
nuestra sociedad y de gran peso, no se encuentra gran información sobre este asunto.

El principal problema de este colectivo es que la sociedad sigue teniendo muchos


prejuicios acerca de ellos que les impiden integrarse de nuevo en la misma, cerrándole
así muchas puertas, entre ellas, la principal vía de reinserción, que es el mercado
laboral.

Creemos que es necesario un equipo multidisciplinar para intervenir con estos


individuos, ya que, en estos casos, por ejemplo, la asistencia psicológica es vital, así
como la ayuda de otros profesionales. Además de trabajar con los ex-presidiarios,
consideramos muy importante tratar con el resto de la sociedad, creando sensibilización
social sobre el tema, ya que el clima de acogida de este colectivo no es el más adecuado
en muchas ocasiones.

Pensamos, además, que deberían existir unas medidas más efectivas, que garanticen la
igualdad de los ex-presidiarios y el resto de población. Opinamos que las medidas se
centran mucho en el bienestar económico de los individuos pero desde nuestro punto de

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vista, deberían modificarse hacia otras más sociales y emocionales, permitiendo la
inserción en la vida cotidiana.

Nosotros, como trabajadores sociales tenemos una gran responsabilidad en lo


mencionado. Debemos profundizar y realizar un análisis más exhaustivo del individuo
para no centrarnos solo en lo económico sino también en sus carencias personales e
intentando solucionar los problemas a largo plazo, mirando hacia el futuro.

5. PROPUESTAS PARA LA INCLUSIÓN SOCIAL DE LOS


EXPRESIADIARIOS

Tenemos en cuenta los conceptos de sostenibilidad, emprendimiento, política social


ecológica, responsabilidad social de la empresa y decrecimiento, elaboramos una serie
de propuestas en beneficio de la inclusión social de los ex-presidiarios.

El trabajador social debe realizar una atención personalizada para lograr dar una
respuesta particular a la situación concreta de cada sujeto. Se necesita trabajar en red, es
decir, que exista una corresponsabilidad de todos los agentes que intervengan (servicios
sociales, salud, vivienda, inmigración y trabajo) y que un profesional escuche al
individuo e identifique sus necesidades para darles una respuesta.

La situación de desorientación y el estrés de los ex-presidiarios hacen necesario un


trabajo integrado e individualizado. El ex-presidiario podrá afrontar un proceso de
búsqueda de trabajo cuando tenga sus necesidades básicas cubiertas, disponga de apoyo
familiar y social y persiga objetivos vitales. Debemos tener en cuenta que la prisión les
ha impedido desarrollar su creatividad, por lo que es muy importante realizar
actividades que les interesen.

Como propuesta de medidas podemos destacar las siguientes:

En cuanto a las propuestas relacionadas con el crecimiento personal y conocimiento del


entorno, presentan una estrecha relación con el emprendimiento ya que favorece iniciar
nuevos retos, nuevos proyectos y ganas de empezar una nueva vida. Para promover
estas nuevas actitudes se puede mejorar la alfabetización a través de visitas a bibliotecas
para buscar textos o libros. Por otro lado, dando importancia al trabajo en equipo y la
ayuda mutua. A demás, para trabajar en la salud, el esfuerzo, la capacidad organizativa

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y la resolución de conflictos se pueden organizar algún acontecimiento deportivo.
Además, se puede añadir la integración de sus experiencias vividas a través de
conferencias o entrevistas, que les permitirán desarrollar la capacidad de escucha, el
autoconocimiento y el crecimiento personal.

En relación a actividades de voluntariado social, estas permiten a los ex-presidiarios


realizar actividades de apoyo social para conocer el entorno y ver las necesidades
sociales. Las actividades de voluntariado realizadas deben surgir de los intereses el
propio grupo. Se deben realizar, además, procesos de formación prácticos relativos a
cómo vestir para cada actividad respetar los horarios o cumplir las responsabilidades.
Estas actividades sociales deben promover la restauración a la comunidad, permitiendo
reforzar la autoconfianza y la autoestima a través del desarrollo del sentimiento de
pertenencia a la comunidad, la cual es promovida por la política social ecológica que
fomenta la integración de los ex-presidiarios en la sociedad, además de la igualdad de
oportunidades independientemente de los actos cometidos anteriormente para poder
satisfacer así las necesidades básicas universales.

Por último, debemos incluir medidas relativas al conocimiento del entorno laboral para
acercarlos al mundo real actual, contactando con empresas para lograr un puesto de
trabajo para ellos y que así puedan poner en práctica las competencias adquiridas.
Gracias a la responsabilidad social de la empresa es posible la integración laboral de los
ex-presidiarios.

El objetivo de todas estas medidas sería responsabilizar a los ex-presidiarios de su vida


personal y laboral, favoreciendo la toma de decisiones y trabajando la tolerancia a la
frustración y el compromiso.

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