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Hecho la “batalla de Santiago”

Fecha 2 de abril de 1957


Descripción Hace exactamente sesenta años, el 2 de abril de 1957, Chile vivió
una de las jornadas de manifestaciones más espectaculares de su
historia, en lo que fue conocido como “la Batalla de Santiago”.
Para entonces, según ha mostrado el primer tomo de la Historia
de Chile 1960-2010 (obra colectiva, bajo la dirección
general Alejandro San Francisco), el país vivía tres años decisivos
de su historia. Entre 1956 y 1958 una serie de acontecimientos
mostraban las tensiones y contradicciones del subdesarrollo
político y económico. Eran los últimos años del gobierno de
Carlos Ibáñez del Campo y el contexto de pobreza
generalizada e inflación alta, sumado a la incapacidad política
para resolver esos problemas, establecían un terreno fértil
para el surgimiento de movimientos reivindicativos.
A finales de marzo de 1957, el gobierno decretó un alza en las
tarifas de la locomoción colectiva, afectando a la ciudadanía en
general y especialmente a los estudiantes, que incluso vieron
quintuplicarse el valor del pasaje.

Las protestas no tardaron en llegar. A las movilizaciones en


Valparaíso y Concepción, que se prolongaron por varios días, se
sumaron las de Santiago. La violencia callejera aumentó
sostenidamente y, como apunta Pedro Milos en Historia y
memoria. 2 de abril de 1957, incluyó llamados a no utilizar el
transporte público e impedir el tránsito en las calles, y
también apedreos y volcamientos de buses. En Santiago, las
protestas contaron con el apoyo del FRAP, la CUT y la FECH.
Los hechos de mayor dramatismo llegaron con la muerte en
las calles de la estudiante Alicia Ramírez Patiño, que marcó
un punto de inflexión definitivo en las protestas. Tras esto, se
desencadenaron hechos de violencia en la capital, que incluyeron
asaltos, saqueos a armerías, barricadas, incendios, apedreos
masivos y ataques a las sedes de los tres poderes del Estado. El
historiador Gabriel Salazar, en La violencia política popular en las
“Grandes Alamedas” sostiene que se desencadenó un
movimiento de “metódica destrucción” tras el cual “nada quedó
entero”.Las fuerzas policiales eran sobrepasadas por los
manifestantes, siendo retiradas de las calles, quedando la
ciudad sin custodia y a merced de quienes protestaban, hasta
que se decretó el Estado de Sitio y con ello la intervención de
los militares para resguardar el orden público.

Fuentes Diario La Unión, 3 de abril de 1957


La Tercera, 2/4/57
La Nación, 3 de abril de 1957
Extractos
“bares y cantinas funcionaron hasta la madrugada, y que se había
visto “grupos de exaltados que avanzaban por Avenida Argentina
en total estado de ebriedad” (Diario La Unión, 3 de abril de
1957).

“En la Gran Avenida, un grupo de estudiantes liceanos de ambos


sexos subieron a un bus FIAT que pasaba sin guardia ninguna.
Uno de los estudiantes, pistola en mano, exigió al chofer que
devolviera a los pasajeros “los cinco pesos robados”. Como éste
no atinaba a moverse ante el argumento de la pistola, una de las
secundarias tomó dinero de la caja y entregó a cada pasajero el
dinero que estimaba que habían pagado de más. En la esquina se
bajaron muy alegres y satisfechos entre numerosos aplausos” (La
Tercera, 2/4/57).

Hacia la noche del martes, gran cantidad de “turbas” se


movilizaban desde diversas poblaciones y recorrían barrios por
Estación Mapocho, San Diego, San Miguel, Plaza Chacabuco,
Barrio Matadero. Al igual que en Valparaíso, las organizaciones
estudiantiles y sindicales tendían a actuar como garantes del
orden en ausencia de la policía. Así, por ejemplo, cuando una
muchedumbre intentó saquear Almacenes París en San Antonio
con la Alameda, grupos de estudiantes “acordonaron el
establecimiento y, armados con fierros, impidieron el saqueo” (La
Nación, 3 de abril de 1957).

http://www.latercera.com/voces/2-abril-1957-la-batalla-santiago/

http://metiendoruido.com/2012/05/la-insurreccion-de-1957-de-valparaiso-santiago-y-
concepcion-lo-que-no-cuenta-la-historiografia-comun/