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Teorías de la Motivación Aplicadas al Ámbito Laboral.

Teorías de proceso, intentan analizar la situación de trabajo desde un punto de vista global, así como
las relaciones que surgen de la interacción social y que inciden sobre el proceso motivacional. A pesar
de la complejidad que supone el establecer un esquema de estas relaciones y vínculos, existen tres
teorías de corte cognitivo que se complementan entre sí: de la expectativa, de la equidad y de la
finalidad. Según estas teorías, los individuos actúan orientando su conducta hacia un objetivo valioso
para ellos, percibido como alcanzable y muy atractivo.

La teoría de la expectativa es una teoría cognitiva de la motivación. Una expectativa es la


probabilidad subjetiva de que determinadas acciones producirán ciertos resultados. Las personas
valoran la probabilidad de conseguir metas, esto es, desarrollan expectativas relacionadas con los
resultados de sus acciones (expectativas de acción - resultado). Las metas, entendidas como los
aspectos que el individuo considera buenos y valiosos, abarcan desde los principios morales básicos
hasta la obtención de bienes más cotidianos y guían la acción dirigida a satisfacer las necesidades.
Así, la teoría de la expectativa se compone de tres componentes cognitivos en una relación
multiplicativa: la estimación subjetiva de que una determinada tarea puede ser abordada de manera
satisfactoria -expectativa-, la probabilidad de que esta tarea, una vez ejecutada, produzca un
determinado resultado -instrumentalidad- y el valor que se le da a dicho resultado- valencia.

En términos más prácticos, la teoría de las expectativas dice que un empleado se motiva para ejercer
un alto nivel de esfuerzo cuando cree que ese esfuerzo llevará a una buena evaluación de su
desempeño; una buena evaluación dará lugar a recompensas organizacionales, como bonificaciones,
incrementos de salario o un ascenso; y las recompensas satisfarán las metas personales del empleado.
Por tanto, la teoría se enfoca en tres relaciones:

1. Relación esfuerzo-desempeño: la probabilidad que percibe el individuo de que ejercer una


cantidad determinada de esfuerzo llevará al desempeño.
2. Relación desempeño-recompensa: el grado hasta el cual el individuo cree que desempeñarse
a un nivel determinado lo conducirá al logro de un resultado deseado.
3. Relación recompensas-metas personales: el grado hasta el cual las recompensas
organizacionales satisfacen las metas o necesidades personales de un individuo y lo atractivas
que son esas posibles.

Resumen de la teoría de la expectativa:

Un individuo está motivado si cree que:

 Hay una correlación positiva entre esfuerzo y desempeño.


 Un desempeño destacado resultará en una recompensa deseada.
 La recompensa satisfacerá una necesidad importante.
 El deseo de satisfacer la necesidad debe ser lo suficientemente fuerte para realiza un
esfuerzo que valga la pena.

Un ejemplo de esta teoría puede ser la toma estudiantil protagonizada por los estudiantes de educación
media, en que estaban motivados por alcanzar ciertos objetivos porque creían que estos se podían
lograr si todos colaboraban y luchaban juntos como país.