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Estado y sociedad

El desarrollo como conflicto


institucionalizado*
Alexandre Roig**
El desarrollo es uno de los conceptos más paradójicos de la retórica
académica y política: es incuestionable, aunque carezca de una defini-
ción unívoca y consensuada.
El desarrollo no es el único concepto que sufre o goza de polisemia.
El problema no radica en la pluralidad o en la contradicción de sus
definiciones sino en los usos políticos que de él se hacen. Como si al
pronunciar esta palabra todos acordaran en un significado homogé-
neo, desmentido sin embargo por las distintas definiciones posibles.
La multiplicación de adjetivos que lo califican - “sustentable”, “dura-
dero”, “humano”, “equitativo”, “inclusivo” - no hacen más que apor-
tar a su confusión conceptual. Un atributo deseado no alcanza para
establecer una definición. Todas estas acepciones se convierten en
perspectivas más morales que analíticas, que si bien pueden ser
defendidas desde un punto de vista político pecan de inconsistencia
desde un punto de vista analítico. Dicho de otra forma, pueden tener
valor de programa gubernamental pero no se les puede otorgar el esta-
tus científico que estas definiciones pretenden. Encontramos ahí uno
de los principales desafíos planteados por este concepto: la experien-
cia colectiva sabe de los riesgos que acarrea sustituir la decisión y por
ende la responsabilidad política, por la “ciencia” y sus postulados.
A partir de esta premisa, ¿cómo entender entonces un modelo de
desarrollo?

* Agradezco por sus atentas lecturas y comentarios a Ana Castellani, Pablo Figueiro y
Lucía Vera. Este artículo es una versión del que se publicará en Pérez Sosto Guillermo
y Novick Marta (coord.), El Estado y la reconfiguración de las protecciones sociales,
Siglo XXI, Buenos Aires.
** IDAES - UNSAM, aroig@unsam.edu.ar
El desarrollo 81

El desarrollo es uno de los con- llo según la cual el “objetivo es


ceptos más paradójicos de la retó- ampliar la gama de alternativas
rica académica y política: es ofrecidas a la población, que per-
incuestionable, aunque carezca miten que el desarrollo sea más
de una definición unívoca y con- democrático y participativo. Estas
sensuada. François Perroux alternativas deben ser entendidas
(1964) lo definía como “la combi- como la posibilidad de acceder al
nación de transformaciones men- ingreso y al empleo, a la educa-
tales y sociales de una población ción y a la salud, a un medio
que hacen que ella sea apta para ambiente limpio y que no repre-
hacer crecer acumulativamente y sente una amenaza. El individuo
de manera duradera su producto debe también tener la posibilidad
real global”. En el famoso informe de participar plenamente de las
de la Fundación Dag Hammar- decisiones de la comunidad y
skjöld (1975) titulado “¿Qué gozar de las libertades humanas,
hacer?”, encontramos una de las económicas y políticas”.
definiciones más abiertas, que El desarrollo no es el único con-
defiende que “el desarrollo es un cepto que sufre o goza de polise-
todo; es un proceso cultural inte- mia. El problema no radica en la
gral cargado de valores; engloba pluralidad o en la contradicción de
el medio ambiente natural, las sus definiciones sino en los usos
relaciones sociales, la educación, políticos que de él se hacen.
la producción, el consumo, el bie- Como si al pronunciar esta pala-
nestar. La diversidad de las vías bra todos acordaran en un signifi-
del desarrollo responde a la espe- cado homogéneo, desmentido sin
cificidad de las situaciones cultu- embargo por las distintas defini-
rales y naturales; no hay una fór- ciones posibles. La multiplicación
mula universal. El desarrollo es de adjetivos que lo califican - “sus-
endógeno; surge solamente del tentable”, “duradero”, “humano”,
fuero interno de cada sociedad, “equitativo”, “inclusivo” - no hacen
definiendo soberanamente su más que aportar a su confusión
visión o su proyecto, contando en conceptual. Un atributo deseado
primer lugar con sus propias fuer- no alcanza para establecer una
zas, sacando racionalmente pro- definición. Todas estas acepcio-
vecho de sus propios recursos y nes se convierten en perspectivas
cooperando con las sociedades más morales que analíticas, que
que comparten sus problemas y si bien pueden ser defendidas
sus aspiraciones”. En 1991, en su desde un punto de vista político
primer informe sobre el desarrollo pecan de inconsistencia desde un
humano, el Programa de las Na- punto de vista analítico. Dicho de
ciones Unidas para el Desarrollo otra forma, pueden tener valor de
presenta una visión más indivi- programa gubernamental pero no
dualista y moralizada del desarro- se les puede otorgar el estatus
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científico que estas definiciones El problema del conflicto en


pretenden. Encontramos ahí uno el campo del desarrollo
de los principales desafíos plante-
ados por este concepto: la expe- En los albores de la Revolución
riencia colectiva sabe de los ries- Francesa, Louis de Saint Just afir-
gos que acarrea sustituir la deci- maba que “el bienestar es una
sión y por ende la responsabilidad idea nueva en Europa”. En torno
política, por la “ciencia” y sus pos- de esta concepción moral que se
tulados. inscribe en clara ruptura con los
A partir de esta premisa, ¿cómo valores del Antiguo Régimen, se
entender entonces un modelo de articuló gran parte del devenir del
desarrollo? ¿Como un esquema mundo occidental contemporá-
de acción que pretende garantizar neo. Aunque fuera en nombre del
aquello que lo califica? ¿Qué “bienestar” que este mismo revo-
hacer entonces con el concepto lucionario francés participó de lo
de desarrollo y por ende con el de que se ha llamado “el Terror”, este
modelo y estrategia de desarro- valor se ha convertido en el senti-
llo? No son pocos los que propo- do incuestionable de la existencia
nen, como Serge Latouche (1991) individual y colectiva. Un destino
dejar de hablar de “desarrollo” y similar tiene el concepto de desa-
entrar en el mundo semántico del rrollo: una “idea nueva” en los
“post-desarrollo”. Si bien pode- basamentos de toda una comuni-
mos acordar en identificar las dad, y un estatus de objetivo a
trampas que rodean este término, alcanzar, aunque no haya acuer-
por su carácter dominante y su do sobre su contenido.
potencial performativo no pode- Esta novedad emerge con el pro-
mos abandonarlo a los destinos nunciamiento del presidente Tru-
de la acriticidad (Comeliau, 2004). man, el 20 de enero de 1949, en
Sin pretender resolver la densa su discurso de investidura como
problemática que envuelve la idea presidente de Estados Unidos. La
de desarrollo, trataremos en este primera versión de este discurso
ensayo de dar algunos elementos consta de tres puntos esenciales:
que esperamos puedan contribuir seguir con el Plan Marshall, apo-
a esclarecer los debates en torno yar la constitución de las Nacio-
de este concepto, indagando en nes Unidas, y crear una organiza-
su historia y sus usos dominantes ción común de defensa que pocos
para poder construir una propues- meses después se conocería
ta de concepto analítico que per- como la OTAN. Uno de sus con-
mita un diálogo, y no una sustitu- sejeros y colaboradores, propuso
ción, del punto de vista científico crear un cuarto punto que contem-
con la práctica política. plara la incorporación en el orden
internacional de aquellos países
que surgían de los procesos de
El desarrollo 83

descolonización en curso. Este fenomenológica. El desarrollo era


proceso consiste principalmente de alguna manera sinónimo de las
en “poner a disposición las venta- transformaciones históricas ob-
jas tecnológicas y el progreso servadas. A partir del cuarto punto
industrial al servicio de la mejora y del discurso de Truman, el desa-
del crecimiento de las regiones rrollo se transforma en un concep-
subdesarrolladas”. Se considera to transitivo, que implica la acción
que esta tarea debería ser una de unos sobre otros (Rist, 2001).
“empresa cooperativa” (should be Se crea una relación dialéctica
a cooperative enterprise)”. El texto entre “desarrollados” y “subdesa-
a su vez hace énfasis en el rol de rrollados”, sea esta una dialéctica
la democracia en estos procesos considerada como virtuosa o
y la idea de que el desarrollo de denunciada como perversa.
algunos aprovecha a todos (Rist, Con el uso dominante de este
2001: 118-121). concepto se cristaliza una nueva
Aunque la noción de desarrollo visión del mundo. Se postula una
ya había sido movilizada en la igualdad de principio entre los paí-
Sociedad de las Naciones (SDN) ses (coherente con la Declaración
o inclusive en los textos de Marx, Universal de Derechos Humanos
Schumpeter o Lenin, no se había de 1948 y el sistema de las
constituido en algo que está en Naciones Unidas). Las jerarquías
juego en el sentido de Bourdieu, de riqueza observadas en el nivel
en un “enjeu”. El concepto de mundial se presentan como “tran-
“desarrollo” tal como surge en sitorias” y corresponden a una
este discurso produce de un día diferencia de estadio en un esque-
para otro un ordenamiento simbó- ma evolutivo uniforme sobre el
lico novedoso. Las naciones del cual se sitúan los países, y que
mundo amanecen el 21 de enero plasmará en sus trabajos Walt W.
de 1949 reencasilladas en la dico- Rostow (1960). El ápex de este
tomía “desarrolladas” o “subdesa- esquema son las naciones ricas
rrolladas”. A partir de ahí se con- del mundo occidental entre cuales
forma el campo del desarrollo en se destacan los Estados Unidos.
el cual se articulan pugnas de sig- Estos se convierten en una suerte
nificados, de definición e imple- de primus inter pares, forma parti-
mentación de políticas públicas, cular de dominación hegemónica
de instituciones que caracteriza- en el cual el amo invita a ser “imi-
rán lo que es estar o no estar tado”, “alcanzado”, meta hacia la
desarrollado y lo que implica cual es imperioso “converger”. La
desarrollarse o no. gran paradoja de esta concep-
Hasta ese momento las distintas ción, como lo demuestran los tra-
nociones de desarrollo tenían una bajos, entre otros, de Christian
dimensión intransitiva, puramente Comeliau (2000), es que es sim-
bólica, política, ecológica y econó-
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micamente imposible de realizar. querer imponer un solo tipo de


Esta paradoja fundamenta sin regulación posible de los conflic-
embargo discursos y políticas, tos estructurales, cuya caracterís-
modelos de desarrollo homogéne- tica central y paradójica es la de
os y con pretensión homogenei- no asumir el carácter inmanente
zante con efectos concretos. En el de la conflictividad social. Lo que
corazón de la dinámica que gene- se ha llamado el “post-consenso
ra el concepto dominante de de Washington” (Stiglitz, 1998) no
desarrollo está la supresión de diverge profundamente, a nuestro
cualquier tipo de conflicto. Como parecer, de esta concepción.
si la eliminación del conflicto fuera Manifiesta la toma de conciencia
una condición de posibilidad teóri- entre los miembros de los organis-
ca y política para “alcanzar” o mos internacionales de la necesi-
“converger”. dad de legitimar políticamente los
ajustes estructurales, pero sin
La concepción evolutiva impe- dejar de abogar por esos ajustes.
rante en la teoría del desarrollo de
Rostow (1960) excede amplia- Esta concepción niega todos los
mente los marcos de sus escritos, conflictos estructurales que dina-
ya que se encuentra en la gran mizan una sociedad, aquellos que
mayoría de la literatura bajo la se vinculan con la acumulación
noción de convergencia. Según económica, la acumulación políti-
esta concepción, a la cual se ca y la acumulación simbólica
opuso Gunnar Myrdal (1968), (Théret, 1992). La representación
todos los capitalismos convergen que se hace de la sociedad es la
con mayor o menor velocidad, de agentes descentralizados que
siguiendo un modelo único de tienen entre sí “problemas de
desarrollo que varias décadas coordinación”, lo cual dista mucho
después adoptó el nombre de de una concepción que pone el
“consenso de Washington” conflicto en el corazón de la inteli-
(Williamson, 1990). Siguiendo tra- gencia de lo social. Las institucio-
yectorias uniformes o la concep- nes, de las cuales tanto se habla
ción de trayectorias paralelas de hoy son, según esta representa-
los neoinstitucionalistas, el punto ción, formas cuasi contractuales
de llegada es el mismo: la demo- de resolución de un problema
cracia liberal poliárquica y una (Nielsen, 1989). Los tipos de con-
economía regida por los merca- flictos que esta teoría asume no
dos. Si bien para algunos (Stiglitz, son más que transitorios y cual-
1998) hay “resistencias institucio- quier conflicto se presenta como
nales” a este proceso de “moder- patológico. Esta operación de
nización”, in fine hay una sola patologización de los conflictos
forma posible de organizarse polí- sociales se realiza a través de tres
tica y económicamente. Defender conjuntos de discursos que fun-
un único modelo de desarrollo es dan a su vez políticas de desarro-
El desarrollo 85

llo: la “buena gobernancia”, la gobernancia”, desconsidera cual-


“lucha contra la pobreza” y lo que quier otra forma de organización
llamaremos la “individualización social del poder que, por defini-
de los derechos humanos”. ción, por no ser “buena gobernan-
La “buena gobernancia” alude a cia”, entra en el mundo de la
las formas ideales de organiza- “mala gobernancia”. Cualquier
ción del orden político. Nacido de discurso o política que venga a la
la pluma de la Alianza para el centralidad de la producción priva-
Progreso, se actualiza en 1989 en da de riqueza es inmediatamente
los foros del Banco Mundial. La sancionada moralmente por este
forma más acabada de este dis- esquema. Asimismo, esta visión
curso y el actor más influyente niega la concepción misma de
sobre este tema es, sin embargo, “negociación”. La negociación
el PNUD (Roig, 2001). No sola- implica que algunos conflictos no
mente propone formas singulares se resuelven definitivamente sino
de funcionamiento del Estado, en que se estabilizan provisoriamen-
varios puntos contradictorios con te en función de las relaciones de
las concepciones más clásicas de fuerza en presencia. Se patologi-
la política (como la regla de trans- zan así los conflictos políticos,
parencia), sino que plantea toda acuñando como única forma de
una concepción del poder en la gobierno el “consenso” y la ges-
sociedad. Esta concepción se tión de los “problemas de coordi-
simboliza en los informes de este nación”. El conflicto es el centro
organismo internacional, con tres del temor y la política un peligro
esferas equilibradas que compo- que los “gestores” tratan de elimi-
nen la “buena gobernancia”. El nar, subordinando el Estado a los
sector privado, encargado de intereses del sector privado.
crear las riquezas y de dar traba- Si hacemos una rápida genealo-
jo; el sector público, responsable gía del discurso de la “lucha con-
de garantizar el buen funciona- tra la pobreza”, podemos afirmar
miento de las actividades del sec- que emerge en los trabajos de
tor privado (la seguridad jurídica, Amartya Sen quien, además de
transparencia); y la sociedad civil ser el intelectual orgánico del
que opera como árbitro en las PNUD, inspiró el informe de desa-
relaciones que se establezcan rrollo mundial del Banco Mundial
entre las otras dos esferas. En en el año 2001, que lanzó los pro-
esta concepción funcionalista y gramas de “lucha contra la pobre-
organicista de la sociedad y de za” al rango de forma legítima de
sus poderes se establece una acción en ese campo de interven-
clara jerarquía a favor del sector ción. En sus textos se describe la
privado, en la cual el sector públi- pobreza como una forma de no
co se subordina a la producción acceso al mercado y la lucha con-
privada de riquezas. La “buena tra ella se limita a crear las opor-
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tunidades de acceso eliminando lado de la igualdad. Sin embargo,


barreras, fortaleciendo lo que el en un proceso iniciado a fines de
autor llama “capabilidades” de los los años ‘90 y plasmado en el
individuos (Sen, 1999). Dos con- Informe de Desarrollo Humano de
secuencias surgen de este plan- 2001 del PNUD, se observa una
teo. En primer lugar niega el reformulación de los derechos
hecho de que la pobreza sea el colectivos como derechos indivi-
fruto de una relación excluyente, duales en donde el derecho al tra-
forma actualizada de explotación bajo, a la educación, a la salud, a
extrema del siempre vigente ejér- la cultura, se transforman en dere-
cito de reserva. Transforma la chos individuales otorgados por el
explotación en algo deseable a mercado. Cabe recordar que en
contrapié de la concepción propia su libro Development as Freedom,
a los sistemas de protección Amartya Sen (1999: capítulo 6)
social elaborados en la segunda propone añadir al corpus de los
mitad del siglo XX que reconocen derechos humanos, el hecho de
una “deuda” colectiva hacia los vivir en una economía de merca-
sectores subalternos por la exclu- do. Los conflictos que pueden
sión y la explotación. En segundo existir en torno de los valores
lugar, al individualizar la pobreza, comunes de una sociedad se ven
se eliminan las concepciones con- ahí en gran medida vaciados.
flictivas que se articulan en torno ¿Cómo pensar un modelo de
de los procesos de acumulación desarrollo si no se puede ni
económica que generan pobreza siquiera ponderar con más fuerza
y exclusión. los derechos colectivos?
De más reciente corte es la indi- Esta breve presentación de las
vidualización de los discursos tentativas de eliminación de los
sobre los derechos humanos. conflictos estructurales pretenden
¿Dónde más buscar la construc- dar cuenta de que éstas son cons-
ción del consenso si no es en la titutivas del modelo de desarrollo
transformación misma de los valo- dominante, que implica gobernar
res fundamentales de la civiliza- desde la negación del conflicto y
ción occidental post-holocausto? no desde la negociación. La pos-
Los derechos humanos, desde su tura que sostendremos a conti-
origen en 1948, son por definición nuación es que estos conflictos no
contradictorios, y asumen el con- pueden ser ni resueltos ni elimina-
flicto valorativo de nuestra civiliza- dos, ya que son inmanentes a
ción. Son la síntesis de una comu- toda sociedad capitalista y por
nidad en que el derecho a la pro- ende hay que pensar el desarrollo
piedad coexiste con el derecho al a partir de ellos.
trabajo, los derechos individuales
se enfrentan tantas veces a los
colectivos, la libertad se sienta al
El desarrollo 87

La inmanencia del conflicto cada institución es fruto de un pro-


en el desarrollo ceso de negociación. La trama de
instituciones que configuran los
¿Qué implica afirmar el carácter capitalismos es la resultante del
inmanente del conflicto al pensar conjunto de estos procesos. La
el desarrollo? En primer lugar, tal actividad política en este esque-
como lo demostraron ampliamen- ma no consiste meramente en
te los trabajos regulacionistas gestionar y resolver los problemas
(Boyer y Saillard, 1996) no se que aparecen sino en poder inter-
observa históricamente una con- venir sobre la base del entendi-
vergencia entre los capitalismos miento de la dinámica social que
sino una heterogeneidad de capi- surge de los procesos de regula-
talismos. El capitalismo alemán ción de los conflictos estructura-
no es el mismo que el norteameri- les. Los conflictos estructurales no
cano, el argentino, el coreano o el se resuelven en el marco del capi-
sueco. Cada capitalismo se carac- talismo, sino que se contienen
teriza por una configuración de bajo la bóveda de intereses radi-
formas institucionales específicas calmente contradictorios.
que responden a los procesos de Entendido de tal forma, el “desa-
negociación histórica que se die- rrollo” se desmoraliza: no es ni
ron en cada uno de ellos. Las for- positivo ni negativo, ni bueno ni
mas monetarias no son las mis- malo. Volvemos así a una concep-
mas, los niveles de apertura de ción intransitiva del desarrollo en
las economías son variables, los la cual cada país tiene una trayec-
sistemas fiscales y de protección toria de desarrollo propia y singu-
social varían, etc. Esto implica lar llamada modo de desarrollo.
que la mundialización financiera
Pero la comparación entre
atraviesa los capitalismos en
modos de desarrollo no implica
forma heterogénea y que cada
una jerarquización normativa – en
espacio nacional tiene que pensar
el sentido de cuál fue el mejor o el
su propia transformación.
peor modo de desarrollo – sino
En segundo lugar, el carácter que permite una comprensión de
inmanente del conflicto implica la dinámica y las lógicas de los
pensar las instituciones que regu- capitalismos en análisis. Mirar al
lan las sociedades como conflic- “otro” no implica entonces subor-
tos estabilizados. Es decir que las dinarse o dominar, sino buscar
instituciones como conjunto de entender su propio proceso. En
reglas se forman y se transforman este sentido la categorización de
según la relación de fuerzas en país desarrollado o país subdesa-
presencia, ellas mismas expresio- rrollado o en vías de desarrollo
nes de los conflictos estructurales pierde sentido y merece ser aban-
(de acumulación económica, polí- donada. Solo así se podrá esca-
tica o simbólica). En este sentido,
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par de la jaula semántica en la cita tal como se evidencia en la


cual nos encerró el punto IV de “buena gobernancia”, la lucha
Truman sesenta años atrás. contra la pobreza o en la indivi-
Efectivamente, se puede dar dualización de los derechos
cuenta de los procesos de domi- humanos. El modelo de desarrollo
nación y jerarquización internacio- es un programa de acción en
nal sin tener que posicionar y por devenir, es el desarrollo en su
lo tanto subordinar simbólicamen- dimensión transitiva. Cualquier
te una nación en un ranking de modelo de desarrollo es eminen-
PIB, de IDH u otros indicadores temente político.
que no hacen más que reincorpo- La relación entre modo de desa-
rar una escala de valoración de rrollo y modelo de desarrollo se
los países en un universo discursi- puede analizar en dos niveles. En
vo que, sin embargo, afirma la primer lugar el análisis de los
igualdad de principio entre los modos de desarrollo contempla
Estados. Se puede dar cuenta de los modelos de desarrollo que his-
la explotación de los países cen- tóricamente se impusieron en las
trales y de la desigualdad interna- pugnas de significado sobre lo
cional analizando nuestros pro- que era “desarrollarse”.
pios modos de desarrollo. Si vol-
vemos a un paradigma estructura- En segundo lugar cualquier refle-
lista e institucionalista del análisis xión sobre un modelo implicaría
del desarrollo podremos definir un tomar en cuenta el análisis de los
modo de desarrollo como el pro- modos de desarrollo, aunque
ceso de transformación de las ins- queda claro que ese análisis se
tituciones que surgen de la diná- somete a los criterios de la her-
mica de los conflictos estructura- menéutica del análisis científico.
les. Cada modo de desarrollo es El modo de desarrollo no impone
singular ya que los conflictos un modelo, sino que marca la
estructurales se expresan históri- dependencia de sendero (Ferrer,
camente en forma singular en 2004) en el cual la determinación
cada ámbito nacional. No hay de las configuraciones institucio-
teleología en el modo de desarro- nales y de los modos históricos de
llo aunque si la hay en un “mode- expresión de los conflictos estruc-
lo de desarrollo”. turales definen el campo de los
conflictos posibles.
Un modelo de desarrollo es, por
lo contrario, una forma idealizada Este último punto se remite a la
y orientada hacia el futuro de lo relación que se establece en el
que se quiere y se desea. El campo del desarrollo entre ciencia
modelo de desarrollo no es un y política. La ciencia puede escla-
proceso histórico como el modo, recer el análisis de un modo de
pero sí un proyecto histórico. Su desarrollo pero no puede sustituir
carga moral es inmediata y explí- el proceso político de elaboración
El desarrollo 89

de un modelo de desarrollo. Sea torno de la redistribución de la


por decisión autoritaria, por la riqueza. La misma puede tener,
organización de un plan que impli- en nuestra opinión, dos sentidos
que un diálogo permanente entre posibles. Una primera interpreta-
políticos y técnicos o por consul- ción consiste en afirmar que es un
tas populares, el modelo de desa- medio de contención social que
rrollo es una proyección histórica puede mejorar transitoriamente
sobre la base del análisis de un las condiciones materiales de
proceso histórico algunos sectores de la población.
Si retomamos la concepción de En este caso sería simple estrate-
los conflictos estructurales podría- gia de desconflictualización social
mos diferenciar modos y modelos en coherencia con los designios
de desarrollo de la siguiente de la era del post-consenso de
manera. Un modo de desarrollo Washington.
son las formas históricas de insti- Una segunda interpretación con-
tucionalización de los conflictos siste en considerar la redistribu-
estructurales. El modelo de desa- ción de la riqueza como un objeti-
rrollo es el conjunto de formas vo en sí, fundado en la justicia
deseadas, proyectadas, de la ins- social y el afán de crear una
titucionalización de los conflictos sociedad más igualitaria en la cual
estructurales. Es decir, todo los individuos gozarían plenamen-
modelo de desarrollo puede ser te de sus derechos ciudadanos.
entendido como una forma espe- En este caso ese objetivo alcanza
cífica de organización de la con- al rango de elemento nuclear de
flictividad social cuyo resultado, un modelo de desarrollo.
en parte incontrolado, es un modo Podríamos decir que estamos
de desarrollo. En esta concep- frente al proyecto de reconstruc-
ción, las estrategias de desarrollo ción de un Estado de Protección
no son más que movilizaciones de Social o Estado de Bienestar,
los recursos necesarios para la según como se quiera llamarlo.
realización del modelo. ¿Cuáles serían las implicancias
de esta segunda interpretación si
La institucionalización del la analizamos desde la concep-
conflicto y la ción del desarrollo como institu-
reconstrucción de un cionalización del conflicto?
Estado de Protección
La primera de ellas es la de
Social
reinstaurar a la política en el altar
de la negociación, iluminada por
En el proceso nacional actual, una ciencia humilde en sus pre-
que presenta los niveles de acu- tensiones pero cada vez más exi-
mulación más importantes de la gente en su coherencia. La cien-
historia de la Argentina, una de las cia tendría que volver a reencon-
pugnas políticas centrales gira en
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trar los criterios internos de valida- gualdad los que más tienen segui-
ción que garantizan su autonomía rán estando en deuda con los que
como discurso crítico, en este menos tienen. Los sistemas fiscal,
caso en el análisis de los modos de salud, de educación, de jubila-
de desarrollo. Sin el respeto de la ción se deducen de este principio.
autonomía de la ciencia, no sola- La existencia del conflicto y la
mente se verá afectado el propio organización social de los explota-
pensamiento crítico sino que la dos aun con toda su heterogenei-
política volverá a perder el sentido dad, son la mejor garantía del res-
que encuentra en la propia acción, peto de las obligaciones contraí-
en la pugna. La legitimación, sin das en el propio proceso de explo-
conflicto, se convierte en una tación capitalista. Son la condición
paradoja que fundamenta el auto- del mantenimiento de la subver-
ritarismo del consenso. Si la cien- sión del orden establecido como
cia pretende ser el foro sustituto posibilidad.
de la discusión política será cóm- En este sentido reconstruir el
plice en primer grado de las peo- Estado de Protección Social es en
res formas de dominación. Si un sí un modelo de desarrollo ya que
rasgo puede describir el modelo genera una concepción general
de desarrollo de los años ‘90 es de un vivir juntos, de compartir un
que se construye sobre la idea de lazo común que sostiene solidari-
que era imposible transformarse dades sobre la base de los con-
de otra manera, idea impuesta flictos estructurales. Las formas
desde la propia “ciencia” (Roig, actuales de manifestación de las
2007). deudas sociales que surgen del
Sin duda, la segunda conse- modo de desarrollo, son las que
cuencia es reinstaurar como valor pueden orientar las formas pro-
central la concepción general de yectadas de institucionalización
la sociedad como tejido de deu- de los conflictos.
das sociales y de conflictos laten- El modelo de desarrollo de la
tes. Porque lo que sostiene valo- reconstrucción del Estado de
rativamente la protección social Protección social se opone térmi-
es un esquema moral singular no a término con el modelo de
según el cual mientras siga desarrollo del post-consenso de
habiendo explotación, la sociedad Washington. En él, a diferencia de
permanecerá en deuda con los la “buena gobernancia”, se vuelve
explotados, mientras siga habien- a poner al Estado como represen-
do desempleados, la sociedad tante de la colectividad, enten-
seguirá estando en deuda con sus diéndolo como garante de las
desempleados, mientras siga deudas sociales. El corazón de su
habiendo pobreza, la sociedad acción social no es la “lucha con-
seguirá estando en deuda con los tra la pobreza”, sino la lucha con-
más pobres, mientras haya desi-
El desarrollo 91

tra las desigualdades. Los dere- siguiente: el trabajador ha dado su


chos de los trabajadores vuelven vida y su labor a la colectividad
a ser colectivos en el sentido de por un lado, y a sus patrones por
que se vuelven a inscribir en una otro y, si tiene que colaborar con
trama de obligaciones recíprocas la obra de seguridad, aquellos que
que asumen los colectivos entre se beneficiaron con sus servicios
sí. La sociedad se recrea a través no se liberan de sus deudas hacia
de sus conflictos centrales asumi- él con el pago de un salario; y el
dos. Estado, como representante de la
Tal como lo había concebido comunidad le debe, junto con sus
Marcel Mauss en sus conclusio- patrones y con sus propios apor-
nes morales del ensayo sobre el tes, cierta seguridad en la vida,
don (1927) :“Toda nuestra legisla- contra el desempleo, contra la
ción de seguridad social, este enfermedad, contra la vejez y la
socialismo de Estado ya realiza- muerte”.
do, se inspira en el principio

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