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EL ORDEN DE LA NATURALEZA

Charles S. Peirce (1878)

Traducción castellana de Juan Marrodán (2001)

P.122: Popular Science Monthly 13 (junio 1878): 203-217. [También publicado en W3: 306-
22 y en CP 6.395-427]. En el quinto ensayo de "Ilustrations", Peirce se enfrenta a la opinión
de Mill de que la uniformidad de la naturaleza es la única garantía para la inducción y para
la teoría establecida en el artículo precedente: que la inducción debiera ser explicada por la
doctrina de las probabilidades (la cual, como resalta, no debiera constituir un problema para
la religión). Proclama también, como hizo a través de toda su vida, que "la mente de un
hombre está fuertemente adaptada a la comprensión del mundo", una capacidad explicada
como el resultado de la selección natural y como fundamental para el éxito en el
razonamiento deductivo (o hipótesis). Finalmente, se vuelve hacia algunas de las cuestiones
cosmológicas que abren la línea de investigación que culminará eventualmente en su
conjetura acerca del enigma del universo.

I

Cualquier proposición que concierna de algún modo al orden de la Naturaleza ha de
tocar más o menos a la religión. En nuestros días, la creencia, incluso en estos asuntos,
depende más y más de la observación de los hechos. Si se encuentra en el universo una
ordenación considerable y universal, debe haber alguna causa para esta regularidad y la
ciencia tiene que considerar qué hipótesis podrían dar cuenta del fenómeno. Una manera de
dar cuenta de él, ciertamente, sería suponer que el mundo está ordenado por un poder
superior. Pero si no hay nada en la sujeción universal de los fenómenos a leyes, ni tampoco en
el carácter de esas leyes en sí mismas (como que sean benevolentes, bellas, económicas, etc.),
que vaya a probar la existencia de un gobernador del universo, difícilmente puede anticiparse
que se encontrará alguna otra clase de evidencia que tenga mucho peso en mentes
emancipadas de la tiranía de la tradición.

Con todo, no puede decirse en verdad que incluso una decisión absolutamente negativa
de esa cuestión pudiera destruir para siempre la religión, por cuanto hay tipos de fe en los que,
por mucho que difieran de la nuestra propia, reconocemos aquellos caracteres esenciales que
las hacen dignas de llamarse religiones y que, aun así, no postulan una deidad realmente
existente. Aquella, por ejemplo, que ha tenido el seguimiento más numeroso, y de ninguna
manera el menos inteligente, que cualquier otra sobre la faz de la tierra, enseña que la
Divinidad en su más alta perfección está desligada del mundo en un estado de sueño profundo
y eterno que realmente no difiere de la no-existencia, se le llame o no con ese nombre.
Ninguna mente cándida que haya seguido los escritos de M. Vacherot puede negar con
facilidad que su religión es tan seria como pueda serlo1. El adora lo Perfecto, el Ideal
Supremo; pero concibe que la misma noción de Ideal repugna a su existencia real. De hecho,
M. Vacherot encuentra acorde con su razón afirmar que la no-existencia es un carácter
1

ciertamente. sería de importancia lógica. Anselmo y Descartes encontraron acorde con la suya afirmar el extremo contrario. como lo fue hace 2300 años. mientras que el teólogo de evidencias demandará primero que la divina aparición se identifique a sí misma y sólo después de haber escrutado sus credenciales y sopesado las probabilidades de que se encuentre entre la totalidad de las existencias. Si alguno ha mantenido alguna vez que el universo es un puro lanzamiento de los dados. esto ha de considerarse como sólidamente establecido: que el mundo no es una mera miscelánea al azar. de modo que. sería uno en el que no habría leyes. nada más de lo que había en esa respuesta. es un problema fundamental en la teoría del razonamiento. 2 . no hay nada ateo en la teoría. "podría un hombre. semejante descubrimiento nos sería de tan singular ayuda en todo nuestro razonamiento futuro que merecería un lugar casi a la cabeza de los principios de la lógica. II El intento legítimo de los hombres científicos es ahora. cuando se le preguntó cómo podía escribir un libro inmenso acerca del sistema del mundo sin una sola mención de su autor. "¡Cuán a menudo". aun cuando una muestra de cualquier clase de objetos mostrase alguna vez un carácter prevalecedor. y no al azar. cualquier ley aplicable en todas partes y universalmente válida. ambos reconocen a su adorable Dios y se hincan enseguida sobre sus rodillas. sino que cada regularidad descubrible es de rango limitado. dar una explicación de la formación del sistema solar y del enjambre de estrellas que forma la galaxia. y es a estas regularidades (de las que no hay ningún intento de explicación) a lo que el sistema solar debería su organización general. cómo pensar acerca del conjunto * de las cosas. dice el arzobispo Tillotson. y ninguna proposición general podría establecerse jamás. ya sea en una visión de noche o de día. Por otra parte. esto. sólo podría ser por accidente. si puede mostrarse que no hay nada por el estilo que descubrir. así como S. Confieso que hay un aspecto en el que cualquiera de esas posiciones me parece más congruente con la actitud religiosa que aquella de una teología que se sostiene sobre evidencias. en verdad. rendirá finalmente su circunspecto homenaje. Pero. mediante el concurso fortuito de átomos. lanzarlas a voleo sobre el suelo antes de que cayesen formando un poema exacto. o lo suficiente para hacer un buen discurso en prosa! ¿Y no puede hacerse al azar un pequeño libro con tanta facilidad como ese gran volumen del mundo?" 3 El mundo de azar que aparece aquí tan diferente de aquel en el que vivimos. Qué clase de concepción deberíamos tener del universo. pensando que no hay caracteres que puedan ser adorables excepto aquellos que pertenecen a una cosa real. "no vi ninguna necesidad de esa hipótesis"2. Cualesquiera que sean las demás conclusiones a las que podamos llegar respecto al orden del universo. después de que hubiera mezclado un montón de letras en una bolsa.esencial de lo perfecto. los teólogos le han refutado abundantemente. Se supone que la materia está compuesta de moléculas que obedecen a las leyes de la mecánica y ejercen ciertas atracciones una sobre otra. Si pudiéramos descubrir cualquier característica general del universo. y manifiesta sus gloriosos atributos. cualquier costumbre en los caminos de la Naturaleza. de modo muy lógico. siendo los caracteres de las diferentes cosas enteramente independientes. El mayor expositor de esa teoría. porque tan pronto la Deidad se presenta a sí misma a Anselmo o a Vacherot. a su vez. replicó.

la combinación de ser A con ser no-B) 4. percibimos prontamente que las estrellas no están simplemente salpicando la bóveda celestial. d. Y. Entonces. Pero dos objetos no-idénticos deben diferir en alguno de sus caracteres. Pero si el mundo forma un poema exacto o no. etc. y entonces. dulce. brillante. puesto que habría 2 elevado a cinco o 32 combinaciones diferentes de estos caracteres. Por tanto. C. ninguna combinación lógicamente posible de caracteres estaría excluida. precisamente la misma combinación de caracteres no podría encontrarse en dos objetos diferentes. Cualquier uniformidad o ley de la Naturaleza puede ser enunciada en la forma "todo A es B". Por tanto. ese mundo tendría justamente 32 objetos en él. Vemos por tanto que en un mundo en el que no hubiese uniformidades. siendo sus caracteres como en la tabla siguiente: Tabla I ABCDE AbCDE aBCDE abCDE ABCDe AbCDe aBCDe abCDe ABCdE AbCdE aBCdE abCdE ABCde AbCde aBCde abCde ABcDE AbcDE aBcDE abcDE ABcDe AbcDe aBcDe abcDe ABcdE AbcdE aBcdE abcdE ABcde Abcde aBcde abcde Por ejemplo. pero tampoco parece haber ningún sistema preciso en su ordenación. es otra cuestión. en sentido opuesto. o cualquier cosa de la clase A es de la clase no-C (o digamos. y. preguntemos si el mundo en el que vivimos está algo más ordenado que lo que estaría un mundo-azar. uno que sería duro. pero no brillante. entonces. uno que sería duro. nada de la clase A es de la clase C. como. fragante y brillante. Esto es lo mismo que decir "no existe ningún A que no sea B". en un mundo-azar. sino que toda combinación existiría en algún objeto. habría un objeto que reuniría todas estas cualidades. Luego. podríamos denominarlos con A. fragante. supongan que la cualidad A no se encuentra nunca en combinación con la cualidad C: por ejemplo. todo idiota tiene un cerebro poco desarrollado). Cuando miramos a los cielos por la noche. Valdrá la pena. toda combinación que envolviera tanto lo positivo como lo negativo de cada carácter pertenecería a una sola cosa. verde. B. D. E. e. supongan que la cualidad de la idiotez no se encuentra nunca en combinación con aquella de tener un cerebro bien desarrollado. no hay ningún cuerpo no acelerado hacia la tierra. si los cinco caracteres primarios fuesen duro. fragante y verde. si hubiera sólo cinco caracteres simples en un mundo semejante5. b. siendo algo universalmente verdadero de todo A. no hay un rayo curvado. dulce. de modo que la uniformidad consiste en la no-ocurrencia en la Naturaleza de una cierta combinación de caracteres (en este caso. dulce. todo cuerpo está acelerado hacia el centro la tierra. lo cual. para empezar. y. todo caso de la no- ocurrencia de una combinación de caracteres constituiría una uniformidad en la Naturaleza. preguntarse por el grado de ordenamiento en el universo. todo rayo de luz es una línea no curvada. y sus negativos con a. consecuentemente. aunque sólo sea en el carácter de estar en tal-y-tal sitio. es una uniformidad en el mundo. pero no 3 . completamente determinados en referencia a cada uno de ellos. c.

Tendrá entonces un carácter separado para cada uno de los 31 grupos (con la no-existencia hacen 32 ó dos elevado a 5) mostrados en la tabla siguiente: Tabla II     4 . mutatis mutandi. Pero nunca podemos llegar al fondo de esta cuestión hasta que tenemos en cuenta un principio lógico altamente importante6 que ahora procedo a enunciar. entonces. y. y éste último es el carácter poseído tanto por A como por B. entonces podemos decir que habrá precisamente un carácter para cada posible grupo de objetos. . en la medida en que podemos ver. verdadero de cualquier número de cosas. pero lo posee cualquier otra cosa. pero en el mundo real. Es obvio que lo que se ha mostrado. tiene su correspondiente negativo no-sin-A-B- idad. Por tanto. la apariencia de desorden se debe a la circunstancia de que los fenómenos sólo son fortuitos en parte. brevemente. por ejemplo. . Se supone que las leyes del espacio están. A y B. y así con todas las combinaciones. mientras exista una cierta cantidad de orden en el mundo. Esto es a lo que se asemejaría un mundo completamente al azar. como cualquier otro. Este carácter. parecerá que el mundo no está tan ordenado como podría estarlo. civismo.000 hombres ciegos que fuesen enviados desde las distintas partes remotas de Inglaterra. dulce y fragante. sigue con la pregunta. verdadero de dos cosas es. en ese caso. . y hay también una cierta dosis de regularidad en la formación de las letras. El resultado es que algunos elementos están ordenados y otros desordenados. Este principio es que cualquier pluralidad o montón de objetos cualquiera tiene algún carácter en común (no importa lo insignificante que sea) que es peculiar de ellos y no es compartido por ninguno más. y esta unión de los caracteres sin-A-idad y sin-B-idad forma un carácter compuesto al que puede darse el término de sin-A-B. Si.idad.D.. .verde. . y sin-B-idad. no podría imaginarse nada más sistemático. La palabra "carácter" se toma aquí en un sentido que incluye también caracteres negativos tales como no-civismo. por cuestión de nomenclatura.E. En cualquier mundo. uno que sería duro. tanto como sus positivos. formados en algún orden particular. los caracteres peculiares del mismo grupo se consideran solamente como aspectos diferentes del mismo carácter. por tanto. se distinguen cada una de ellas de todas las demás cosas por la posesión de ciertos caracteres que podemos nombrar como A-idad y B-idad. no compartido por ninguna otra. los ciegos no están en absoluto. igualdad. ciertamente. sin-A-idad. y por nada más. Q. poseído por cualquier cosa excepto por B. Eso es muy verdadero. quedando formados con el orden exacto de un ejército? Pues aun eso es mucho más fácil de imaginar que el que las innumerables partes de materia ciega se presenten a sí mismas formando un mundo" 5. Estos dos caracteres están unidos en todo menos excepto en A y B. Y. pero ni verde ni brillante. desigualdad. que es precisamente lo que observamos en el mundo real. no tanto como lo estaría un mundo de puro azar. Para probar el teorema mostraré qué carácter tienen en común dos cosas cualesquiera. debe haber un carácter peculiar de cada posible grupo de objetos. Correspondiendo a estos caracteres positivos están los caracteres negativos. "¿cuánto tiempo podrían 20. rígidamente preservadas. Las cosas. supongan un mundo que contiene cinco cosas. en el pasaje del que se ha citado una parte. Este no lo poseen ni A ni B. poseído por cualquier cosa excepto por A. Tillotson. etc. caminar arriba y abajo antes de que todos se encontrasen en las llanuras de Salisbury. etc. Cuando se saca una cantidad de letras de una bolsa. y. A y B.

ninguna acción nuestra y ningún evento de la Naturaleza tendría consecuencias importantes en un mundo semejante. porque depende de una ley de nuestra organización. consecuentemente. pasara lo que pasase.294. no hay posibilidad de un mayor o menor grado de ordenación en el mundo. como hemos visto que la noción de un mundo-azar requiere. por consiguiente. es requisito considerar los caracteres de las cosas como relativos a las percepciones y a las potencias activas de los seres vivos. Con objeto de descender de este punto de vista abstracto. que no serían todos independientes sino que tendrían todas las relaciones posibles entre ellos. no habría nada para estimular o desarrollar ni la mente ni la voluntad. Incluso si tuviéramos algún sentido. El interés que las uniformidades de la Naturaleza tienen para un animal mide su lugar en la escala de la inteligencia. En primer lugar. 5 . sin consideración de su importancia relativa. Por tanto. o 4. y. El pequeño número de cualidades que encontrasen directamente los sentidos serían las que proporcionaran la clave para cualquier cosa que posiblemente pudiese interesarnos. Entonces. esto es. El universo entero tendría un aire tal de sistema y regularidad perfecta que no habría nada que preguntar. Podemos decir. habría de hecho no menos de 2 elevado a 32. No tendríamos memoria. En segundo lugar. estaríamos situados con respecto a un mundo semejante precisamente como los objetos inanimados lo están con respecto al mundo presente.. estando implicado en aquellos hechos que son admitidos tácitamente tan pronto como admitimos que hay alguna cosa tal como razonamiento. porque en un mundo de 32 cosas. no actuaríamos ni pensaríamos. siempre que supongamos que estos objetos tiene una consciencia absolutamente transitoria e instantánea sin memoria -una suposición que es una mera forma de hablar. que un mundo de azar es simplemente nuestro mundo real visto desde la posición de un animal en el momento preciso de desaparición de la inteligencia. no habría nada para desconcertarnos en un mundo semejante. en lugar de intentar imaginar un mundo en el que no habría uniformidades. Estaríamos perfectamente libres de cualquier responsabilidad y no habría nada que hacer excepto disfrutar o sufrir. Vemos además que en tanto consideramos los caracteres abstractamente. porque eso no sería consciencia en absoluto. en lugar de haber solamente 3 elevado a cinco o 243 caracteres.967. etc. supongamos uno en el que ninguna de las uniformidades tuviera relación con los caracteres interesantes o importantes para nosotros. El mundo real es casi una miscelánea al azar para la mente de un pólipo.296 caracteres. estando el sistema completo de relación entre los diferentes caracteres dado por mera lógica.                           Esto muestra que hay una contradicción envuelta en la misma idea de un mundo-azar.

III En el último de estos artículos7. obviedad u otro punto de interés. fuese probable que un segundo lote coincidiera con el primero en la mayoría de estos aspectos. pero ha de sacarse una segunda muestra para evaluar la cuestión de si el carácter es realmente prevalecedor. Estos especímenes coincidirán en un gran número de aspectos. por supuesto. Encontramos que era un proceso de muestreo. Abunowas. una muestra en la que se encuentra que es prevalecedor puede servir solamente para sugerir que podría ser prevalecedor en toda la clase. a menos que se mantenga que la existencia de una mente finita prueba la existencia de una infinita. el número de caracteres 6 . 70. Para ilustrar esto. Esto será hacer dos inferencias inductivas de una sola vez. Si. Abulola. porque la amplia mayoría de los puntos de coincidencia sacados en la primera muestra generalmente serían por entero accidentales y también insignificantes. 45. La suma de los factores primos de cada edad. Podemos considerar esta suposición como una inferencia si queremos -una inferencia de posibilidad. Es fácil ver que el número de coincidencias accidentales de esta clase prácticamente no tendría término. tomo las edades en el momento de la muerte de los cinco primeros poetas dados en el Biographical Dictionary de Wheeler. En lugar de designar de antemano un único carácter en referencia al cual examinaremos una muestra. entonces. designamos un carácter antes de tomar la muestra. Pero supongan que. Entonces. y. La inferencia de que un carácter designado previamente tiene aproximadamente la misma frecuencia de ocurrencia en toda una clase que la que tiene en una muestra de esa clase tomada al azar. seleccionándolo por su importancia. 48. La diferencia de los dos dígitos que componen el número dividida entre tres deja un resto de uno. tenemos menos certeza de que ambas darán conclusiones correctas de la que tendríamos si hiciéramos cada una separadamente. Abeille. Son: Aagard. incluido el uno. Estas cinco edades tienen los siguientes caracteres en común: 1. 2. El primer dígito elevado a la potencia indicada por el segundo y dividido entre tres deja un resto de uno. podemos designar dos y usar la misma muestra para determinar las frecuencias relativas de ambos. nada puede extraerse desde la ordenación de la Naturaleza respecto de la existencia de Dios. es divisible entre tres. 3. 48. es inducción. examinamos la naturaleza del razonamiento inductivo o sintético. Ahora bien. no por selección desde dentro de esa clase sino al azar. Por tanto. Pero una inferencia tal no sería de la naturaleza de la inducción ni sería válida (excepto en casos especiales). 84. en lugar de considerar un carácter por prevalecer en la muestra. Se toma un número de especímenes de una clase. Si el carácter no se designa previamente. Lo que es verdad de dos caracteres es verdad de cualquier número limitado. podríamos basar en esta consideración una inferencia respecto de cualquiera de estos caracteres. entonces. dos muestras considerables sacadas aleatoriamente tienen una extrema probabilidad de coincidir aproximadamente respecto a la proporción de ocurrencias de un carácter así elegido. Accords.

pueden considerarse no exactamente como predesignados sino como predeterminados (lo que lleva a la misma cosa). sin embargo. no tendríamos derecho a hacer ninguna respecto de un carácter acerca de cuya constancia no supiésemos nada. y la inducción es buena. de modo bastante inexplicable. Mr. recordando solamente que ésta no es una inferencia tan segura como lo sería si la cualidad particular que se busca hubiera sido fijada de antemano. y. que la muestra representa a la clase en todos estos aspectos. infiero que aproximadamente tres cuartas partes de todas las de la bolsa son negras. La opinión más extendida en el asunto es una que fue muy promovida por Mr. lo que puede esperarse. parece no habérseles ocurrido. si la uniformidad de la Naturaleza fuera la única garantía de la inducción. mi inferencia es obviamente de la misma clase que si hubiera encontrado cualquier proporción más grande.que tienen algún interés considerable para nosotros en referencia a alguna clase de objetos es más moderado de lo que podría suponerse. De acuerdo con esto. Pero el análisis en cuestión difícilmente parece adaptado a la explicación de esta inducción proporcionada. Lo que ocurre una vez es que se encuentra que un número de estas cosas tiene un cierto carácter. y podemos inferir. en que todas las cosas pertenecientes a la misma clase deberían tener el mismo carácter. lo que da una idea muy falsa de su probabilidad. entonces.esto es. a pesar de que los europeos no conocían ningún otro cisne salvo los cisnes blancos durante miles de años. hacia algunas de las cuales podría ser útil llamar la atención. a ninguno de los escritores que han emprendido una explicación del razonamiento sintético. al encontrar que tres cuartas partes de ellas son negras. varias imperfecciones. Pero es matemáticamente demostrable que una inferencia inductiva puede tener un grado de probabilidad tan alto como uno quiera independientemente de cualquier conocimiento antecedente de la constancia del carácter inferido. de la muestra negra y hubiera asumido que representaba en ese aspecto al resto del contenido de la bolsa. Este análisis de la inducción tiene. porque no se sabía que el color era un carácter genérico usual (de hecho. Antes de que se supiera que el color no es usualmente un carácter de los géneros. La demostración de esta teoría de la inducción descansa sobre principios y sigue métodos que son aceptados por todos aquellos que exhiben en otros asuntos el particular conocimiento y fuerza mental que les cualifica para juzgar sobre esto. Mill dice que. si nos place. En tanto que nos cercioraremos de examinar cualquier muestra con referencia a estos caracteres. donde la conclusión. siempre que esta similitud sea "suficiente". Es verdad que la muestra completa puede considerarse como un objeto singular. Pero esto es tratar la inducción como si descansase sobre un solo ejemplo. que ocurra de nuevo tan a menudo como concurran de nuevo las circunstancias consiste en esto. la inferencia de que todos los cisnes eran blancos no era "una buena inducción". o completa. ocurrirá de nuevo tan a menudo como concurran las mismas circunstancias 8. La teoría misma. en lugar de ser que un cierto evento sucede uniformemente bajo ciertas circunstancias. En segundo lugar. es precisamente que no ocurre uniformemente sino que ocurre solamente en una cierta proporción de casos. bajo un grado suficiente de similitud de circunstancias. John Stuart Mill -a saber. me aventuro a pensar. sobre el principio de que lo que ocurre una vez. y que la inferencia puede hacerse bajo la fórmula propuesta considerando que la conclusión sea que cualquier muestra similar mostrará una proporción similar entre sus constituyentes. que la inducción depende para su validez de la uniformidad de la Naturaleza. aun así. La aplicación es esta: el hecho de que cosas diferentes pertenezcan a la misma clase constituye la similitud de circunstancias. En primer lugar. había ciertamente una probabilidad considerable de 7 . cuando meto mi mano en una bolsa y saco un puñado de judías. no lo es en absoluto) 9.

como cualquier aplicación de conocimiento general a casos particulares. dada en el último de estos ensayos 10. por ejemplo. como que la mitad de todos los nacimientos son de niños varones. la aplicación de ese conocimiento general a la clase particular con la que se relaciona cualquier inducción. Mill podría haber basado una inducción en esa circunstancia. Con todo. que aquellos que adoptan esa teoría hayan dado reglas erróneas para la conducción del razonamiento. incluso si fuese satisfactorio en otros aspectos. Una aplicación deductiva de esta proposición general habría sobrepasado con mucho la probabilidad de la blancura universal de los cisnes antes de que la especie negra fuese descubierta. y no seleccionados como pertenecientes a alguna subclase. interés u obviedad. aunque sirve para aumentar o disminuir la fuerza de la inducción. pero sólo con la condición de que los especímenes por los que juzgamos hayan sido elegidos al azar de la clase respecto de la que vamos a formar un juicio. averiguar. qué tipo de nacimientos son los de niños varones.siempre es posible descubrir. La forma en que se enuncia habitualmente este principio es que todo evento ha de tener una causa. especialmente en tanto su principio declarado es que si la conclusión de una inducción resulta ser falsa. La inducción sólo tiene toda su fuerza cuando el carácter al que concierne ha sido designado antes de examinar la muestra. La explicación de la inducción por la doctrina de las posibilidades. ni él ni ninguno de sus discípulos parecen haber sido conducidos a sospechar. mediante una investigación suficientemente prolongada.es pasar por alto aquellas condiciones que realmente son esenciales para la validez de las inducciones. Pero el estudio ulterior de los géneros de los animales condujo a la inducción de su no-uniformidad respecto del color. no puede haber sido una buena inducción. Si nos limitamos a caracteres que tengan para nosotros alguna importancia. cualquier par de objetos se asemeja a otro en exactamente tantos particulares como cualquier otro par. por ejemplo. ni que a la luz del ulterior progreso científico se probara que la mayoría de los ejemplos propuestos por Mr. Cuando sabemos algo respecto de la constancia general o inconstancia de un carácter. entonces puede extraerse una conclusión sintética. Cuando tomamos en cuenta todo los caracteres. En tercer lugar. porque objetos similares en algunos aspectos tienen probabilidades de ser similares en otros. una clase de la que el mismo predicado puede afirmarse universalmente. IV Cuando hemos sacado cualquier inducción estadística -tal. Estos son los aspectos esenciales de la inducción. La verdad de este principio se sigue inmediatamente del teorema de que hay un carácter peculiar de todo grupo de objetos posible. no es una mera fórmula metafísica sino una de la que pueden deducirse sistemáticamente y con fuerza matemática todas las reglas del razonamiento sintético. decir que las inducciones son verdaderas porque eventos similares suceden en circunstancias similares -o. lo que es lo mismo. Mill en su primera edición como modelos de lo que las inducciones debieran ser eran tan particularmente desafortunados que hubieron de ser reemplazados en ediciones posteriores. presenta la fatal desventaja de dejarnos flotando casi tanto como antes respecto del método correcto de la inducción.que todos los cisnes fuesen blancos. es de naturaleza deductiva y no inductiva. por tanto. 8 . Pero el dar cuenta de la cuestión mediante un principio de la Naturaleza. No me sorprende. Uno habría supuesto que Mr. de la perfecta solidez del marco de trabajo que elaboraron para sostener con seguridad a la mente en su paso de lo conocido a lo desconocido. en lo más mínimo. y no quedan reconocidos al atribuir la validez de la inducción a la uniformidad de la Naturaleza. a pesar de que en su primera prueba no respondió tan bien como se esperaba.

Que el tiempo no es directamente percibido es evidente. de una manera muy concluyente. ya que la retina del ojo es una superficie. es un corolario fácil del teorema al que acaba de hacerse referencia que toda regla empírica tiene una excepción. sin embargo. La tendencia a personificar cualquier cosa. es lo que no tenemos derecho a asumir. probablemente. si. Algunas ideas. y atribuirle caracteres humanos. La idea de fuerza -al menos en sus rudimentos. Ese espacio no se percibe inmediatamente pero sí está universalmente admitido. como aquella del espacio. Lo mismo es igualmente verdadero del tiempo. admitido. mientras que de otras concepciones estamos sin duda pre-poseídos. porque consiste en la tendencia de esa idea a presentarse a sí misma a la mente. tan pronto como sale del cascarón. de estos puntos. Que siempre descubrimos las causas precisas de las cosas. se presentan de este modo a sí mismas. el obispo Berkeley mostró el primero. Pero a decir. incluso si hemos de suponer que no son estrictamente verdades universales. y encontrada en animales tan bajos en la escala de la inteligencia que ha de suponerse innata. por ejemplo. de lo que estuviese sucediendo en los antípodas o de cualquier otra cosa -entonces el descubrimiento no tendría ninguna posibilidad de llevarse a cabo nunca. puede decirse que es innata. Por el contrario. sea la que sea. y es de un tipo susceptible de descubrirse. que cualquier inducción. y es sujeto del criticismo de la lógica. Pero ciertas de nuestras inducciones presentan una aproximación tan extraordinaria a la universalidad que. es absolutamente sin excepción. pero no tan fuertemente. Que. irresistiblemente. consecuentemente. y toman posesión de la mente a la menor provocación. no seríamos capaces de percibir el decurso en nuestras sensaciones sin ninguna aptitud particular para ello. puesto que ningún lapso de tiempo es presente y nosotros sólo percibimos lo que es presente. será también. si no hubiese nada que nos guiase al descubrimiento. y esas constituyen las premisas sobre las que está fundada la hipótesis del espacio. Berkeley insiste principalmente en la imposibilidad de ver directamente la tercera dimensión del espacio. Pero el carácter innato de una idea admite una gradación. Las leyes más notables de este tipo son aquellas de tiempo y espacio. resuelve un problema cuyos datos son de una complejidad suficiente como para poner a prueba los mayores poderes matemáticos? Sería una locura negar que la tendencia a iluminar la concepción del espacio es innata en la mente del pollo y de cualquier animal. pudiese suponerse igualmente que el sexo de un niño como depende de la configuración de los planetas. Pero ciertas relaciones subsisten entre las excitaciones de diferentes puntos-nerviosos. Supongan que la idea de una cantidad multiplicada por otra no hubiera sido más fácil para la mente que aquella de una cantidad elevada a la potencia indicada por ella misma -¿habríamos descubierto alguna vez la ley del sistema solar? 9 . Es un conglomerado de agujas nerviosas dirigidas hacia la luz que son sensitivas sólo en sus puntos extremos. la excitación de uno no puede ciertamente producir por sí sola la percepción de una superficie. y una cognición mediata es lo que se llama una inferencia. no podemos pensar posiblemente que se han alcanzado meramente por accidente. En referencia al espacio. Pero decir que es simple es decir meramente que la que la mente está adaptada para aprehenderla con facilidad. la retina no es una superficie plana. en el mismo despuntar de la inteligencia. aunque existe una causa para todo evento. hacia abajo en una escala que está ampliamente extendida. y. estando estos puntos a distancias considerables unos de otros en comparación con sus áreas. y de las cuales se infiere. Ahora bien. Es una ley muy simple. Pero. Pero. que no era una cosa vista sino una cosa inferida11. sin tener la idea de tiempo. ¿qué hemos de decir acerca del hecho de que cualquier pollo. pero es una tendencia que el hombre civilizado supera muy pronto respecto de la mayor parte de los objetos que le conciernen. tampoco el agregado de todas las sensaciones puede conducir a eso. Tomen una concepción tal como aquella de la gravitación que varía inversamente al cuadrado de la distancia. si hubiéramos de rebuscar entre todos los eventos en el mundo sin ningún rastro.es otra concepción alcanzada igualmente temprano.

el creador y gobernador del mundo. se sigue que nunca podríamos descubrir ningún patrón en el universo excepto uno que se repita. pero que coincidirían con ellas en los casos ordinarios de la experiencia del animal. Si. cinéticas y mecánicas. son tales como para sugerir que son resultados de la selección natural. Podría. Naturalmente. no hay un todo de cosas materiales. Y por tanto. Pero si hubo un tiempo antes del cual no existía ninguna materia en absoluto. se habría alcanzado el conocimiento de aquella ley fundamental sobre la que gira toda ciencia: a saber. el intento de encontrar en él algún designio que lo abarque como un todo es fútil. Sin algo como concepciones geométricas. ¿Cómo hemos de explicar esta adaptación? La gran utilidad y el carácter indispensable de las concepciones de tiempo. espacio y masa. altamente importantes para una comprensión tal. espacio y fuerza. sin límite. ningún animal podría apoderarse de su comida o hacer cualquier cosa que pudiera ser necesaria para la preservación de la especie. esto es decir que podría tener concepciones diferentes de aquellas de tiempo. tan lejos como alcanza esto. y si en el espacio el mundo se alarga más allá del mundo. sin una tendencia tal. y es probable que haya aquí algún secreto que continúe por descubrirse. puesto que la proporción de mundo de la que podemos tener alguna experiencia es menor que la más pequeña fracción asignable. pero ha de admitirse que no parece suficiente para dar cuenta de la extraordinaria exactitud con que esas concepciones se aplican a los fenómenos de la Naturaleza. Ahora bien. o más bien sin límites de espacio y tiempo. Cuando esta idea estuviese de una vez suficientemente clara. y. es suficientemente natural. no es real en absoluto. y consecuentemente ningún carácter general para el universo y ninguna necesidad o posibilidad de algún gobernador para él. por lo tanto. En el primer caso. el universo es infinito. al menos. incluso para la inteligencia más baja. si hay ciertos límites absolutos para la región de cosas fuera de la cual hay un mero vacío. y sería adecuado estar alerta respecto de posibles pistas de tal unidad. y envuelve un modo falso de mirar el tema. entonces. surgen naturalmente en su mente. habría una selección constante en favor de ideas más y más correctas de estos asuntos. puesto que no podemos buscarla entre las cosas materiales. que las fuerzas dependen de relaciones de tiempo. tendría una inmensa ventaja en la lucha por la vida. Pero como aquel animal cuyas concepciones mecánicas no fallasen en una situación nueva (tales como las que el desarrollo habría de traer consigo). espacio y fuerza. naturalmente. la mente no podría haber tenido nunca desarrollo alguno en absoluto. lo que es absolutamente incapaz de ser conocido. que la mente del hombre está fuertemente adaptada a la comprensión del mundo. V Algunas cuestiones importantes de la lógica dependen de si hemos de considerar el universo material como de una extensión limitada y una edad finita. que ciertas concepciones. Una existencia absolutamente incognoscible es una frase sin sentido. Parece incontestable. En el último caso. es concebible que hubiera de descubrirse un plan general o designio que abarcara el universo completo. Si el universo nunca tuvo un comienzo. y. por tanto. y más allá de las potencias unidas de todos los intelectos durante todo el tiempo. como hemos visto en el artículo anterior. no se requeriría más que un grado comprehensible de genio para descubrir la naturaleza exacta de estas relaciones. una hipótesis semejante se sugiere por sí misma. 10 . la hipótesis de un gran animal incorpóreo. estar provisto de un instinto que tendría generalmente el mismo efecto. cualquier designio que lo abarcase todo estaría más allá de nuestros poderes de discernimiento. buscamos una explicación de ello. es verdad.

como vemos ciclos de la vida y la muerte en todo su desarrollo que podemos rastrear hasta el final. El estado real de la evidencia en lo que respecta a la limitación del universo es como sigue: en cuanto al tiempo. no podemos estar seguros de que veamos nada fuera del sistema de la Vía Láctea. o un orden de desarrollo. el sistema solar parece haber resultado de la condensación de una nebula. o una correspondencia entre las conjunciones de los planetas y los eventos humanos. que. como hay enormes distancias entre los diferentes planetas de nuestro sistema solar. en relación a sus diámetros. les parece incorrecta. encontramos en nuestra tierra un progreso constante de desarrollo desde que el planeta era una bola al rojo. o de cualquier otra clase peculiar. como teniendo ya una fuerte presunción contra ellas. cualquier presunción. No digo que éstas sean inducciones fuertes. en nuestra ignorancia de los hechos.. sólo digo que son las presunciones que. y hay distancias todavía más enormes entre nuestro sistema en relación a su diámetro y otros sistemas. lo mismo se sostiene bien respecto de sistemas solares. o un esquema en su clasificación. porque no pueden imaginar que haya algo sólido en el conocimiento humano. deberían preferirse a las hipótesis que envuelven concepciones de cosas y ocurrencias totalmente diferentes en su carácter de cualquiera de las que hemos tenido alguna experiencia. son de la clase más limitada -limitada en grado y limitada en rango. aparentemente. Todo esto favorece más bien la idea de un comienzo más que alguna otra cosa. deberíamos tener prejuicios contra tales opiniones. etc. Esta es la gente que gasta su tiempo y dinero en movimientos perpetuos y demás basura semejante. De manera similar. como las partes conocidas. y que imaginan que el conocimiento de los demás es tan nebuloso como el suyo propio. o una disposición regular entre los objetos naturales. puede así suponerse que existen otras agrupaciones galácticas tan remotas de los nuestros como para no ser reconocidos con certeza como tales. En cuanto a los límites en el espacio. A veces vemos estrellas (presumiblemente con sistemas de mundos) destruidas y vueltas. si alguien sostiene haber descubierto un plan en la estructura de los seres organizados. Y el examen ha mostrado de momento que tales beneficencias. Es fácil decir qué mentes son esas. justicia. Que toda ciencia gira sobre la presunción (no de un tipo formal sino real) no es un argumento con ellos. que. o una clave para los sueños. la creación de la materia. a la condición nebulosa. El universo debiera presumirse demasiado vasto para tener algún carácter. o justos. Pero la única presunción científica es que las partes desconocidas del espacio y el tiempo están. o un sistema de proporcionalidad en la forma humana. y si no debieran mirarse con desconfianza. Cuando se mantiene que los arreglos de la Naturaleza son benevolentes. como si fueran la descendencia de una noción mal fundada de la finitud del mundo. etc. o sabios. 11 . y el proceso parece estar todavía en marcha. Son aquellos que nunca han sabido qué es extraer una inducción bien fundada. Las mentes de predilecciones teológicas no tienen por lo tanto necesidad de distorsionar los hechos para reconciliarlos con sus puntos de vista. o una significación en números. pero no tenemos ninguna evidencia de existencia alguna del mundo previa a la etapa nebulosa desde la que parece haberse desarrollado. y el examen ha explotado generalmente todas las teorías semejantes. tales como espíritus incorpóreos. ocupadas. la primera cosa que tenemos que preguntar es si tales relaciones son susceptibles de explicación o principios mecánicos. infracciones de las leyes de la mecánica. Hay mentes a las que cualquier prejuicio.

¿He de impedirse que me una a esa alegría común por la revelación de principios iluminadores de la religión. Una cosa es cierta: que el estado de los hechos. lógicas y metafísicas. Oímos también las reprimendas de aquellos que nos advierten que remover la creencia general en el Dios vivo sería sacudir la moral general. Tales personas encuentran evidencia suficiente en favor de sus puntos de vista. Ni tampoco es cosa que pueda presumirse. ¡ni siquiera si el descubrimiento fuese tal como para empujar al suicidio a todo individuo de nuestra raza! Pero sería estúpido suponer que cualquier teoría metafísica respecto del modo de ser de lo perfecto sea destruir aquella aspiración hacia lo perfecto que constituye la esencia de la religión. Pero ningún hombre necesita ser excluido de la participación en los sentimientos comunes. que sus sacerdotes no pueden ser de ninguna utilidad a la agricultura cuando rezan pidiendo la lluvia ni a la guerra cuando ordenan al sol que se quede quieto. o si tienen éxito en entretejer ciertos dogmas con la religión popular de tal modo que la gente no pueda ver ninguna analogía esencial entre una religión que acepte estos puntos de fe y una que los rechace. Sería extravagante decir que la ciencia puede. y por ello me parece que aquellos hombres científicos que han procurado aclarar que la ciencia no era hostil a la teología no han sido tan clarividentes como sus oponentes. dicho sea de paso. tamaña revolución de pensamiento no podría llevarse a cabo sin pérdida y desolación más de lo que podría transferirse a un nuevo suelo una plantación de árboles. será seguramente averiguado. ni tampoco de su expresión pública en tanto que está abierta a todos los laicos. Vacherot. cualquiera que pueda ser. sin que todos ellos languidezcan por un tiempo y muchos de ellos mueran. son insostenibles? No. refutar la religión. y en ausencia de cualquier lógica de la inducción reconocida no pueden ser desviados de su creencia. Pero para la mente de un físico debiera haber una fuerte presunción contra toda teoría mística. y ninguna prudencia humana puede retener demasiado tiempo el carro triunfal de la verdad -no. mediante la estrechez a- filosófica de aquellos que guardan los misterios del culto. y el resultado es que a muchas mentes nada les parece tan antecedentemente probable como una teoría de esta clase. que un hombre habría de tomar parte en un movimiento que tuviese un posible objetivo ateo sin haberse procurado consejo serio y adecuado respecto de esa responsabilidad. Estas son personas con fuertes prejuicios en favor de tales teorías. Pero hay mentes mejores que toman teorías místicas (con las que me refiero a todas aquellas que no tienen posibilidad de ser explicadas mecánicamente). Es verdad que si los sacerdotes de una forma particular de religión tienen éxito en hacer que se crea generalmente que la religión no puede existir sin la aceptación de ciertas fórmulas. porque pienso que ciertas ideas científicas. también. que celebramos en Pascua y Navidad. Esto. Pero dejemos que las consecuencias de tal creencia sean tan terribles como puedan serlo. Es 12 . aunque en sí mismo fuese conveniente. ha de ser admitido. en el presente. que han sido mezcladas con esos principios. nuestra educación fortalece a menudo esa tendencia. carente de lo atributos más gloriosos y necesarios de una religión. pública y privada. Ni tampoco podemos esperar nunca que cualquier cuerpo de sacerdotes se considere más a sí mismo como profesores de religión en general que del sistema de teología particular defendido por su propio partido. pero me parece que el espíritu de la ciencia es hostil a cualquier religión excepto a una como la de M. el resultado puede ser muy bien convertir a aquellos que no pueden creer estas cosas en irreligiosos. obrar así sería estimar aquellos errores como de mayores consecuencias que la verdad -una opinión que pocos admitirían. Todos nosotros tenemos tendencias naturales a creer en tales cosas. Nuestros maestros señalados nos informan de que el Budismo es una fe miserable y atea.

creo. 5. Berkeley. 39]. francés en el original. 11. sec. [The Probability of Induction] 12. La religion (París. 1820). el negativo de un carácter ha de ser considerado un carácter en la misma medida que el positivo.. 6. The World of Mathematics (New York. 8.346. De Morgan [Formal Logic.</< p> 7. sec. 10.raro encontrar gente que no crea en los que realmente son los principios fundamentales del Cristianismo. podrían estar compuestos de varios maneras de modo que hagan 241 caracteres en total. del T. (N. No digo que no pueda trazarse una distinción entre uniformidades positivas y negativas. 1:35-36). ya que una uniformidad puede ser tanto afirmativa como negativa. Véase ítem 10. cap. ["Je n’avais pas bessoin de cette hypothèse-là". 4:2376-77. Ibid. del T. 1956). sin contar los caracteres existencia y no- existencia. 1. Newman. 4. Theory of Vision.. 2 y 3 (en Works. La anécdota de su respuesta a Napoleón se cuenta en: James R. 3. Este principio. Etienne Vacherot. 5. I. Véase Logic de Mill.) 2. 3. secs. Ibid. con sus negativos. 3. 1869). libro 2. * Ensemble. libro 3. cap. Habiendo 5 caracteres simples. [The Probability of Induction] 9. John Tillotson. Works (London.)] Véase la Exposition du système du monde de Pierre Simon de Laplace. Para el presente propósito. y todos excepto esos pocos debieran sentirse en casa en las iglesias. 1:347. 13 . en francés en el original. que harían 243 o 3 elevado al cubo. p. Véase ítem 10. Traducción de Juan Marrodán (2001) Notas 1. (N. fue formulado por vez primera por Mr.

Fin de "El orden de la naturaleza". Traducción castellana de Juan Marrodán. C. 306-322. 14 .395-427. EP1. Fuente textual en: CP 6. W3. S. Peirce (1878). 170-185.