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El recorrido del aire en el cuerpo siguiendo la fase

pulmonar y sanguínea
La respiración es un proceso involuntario y
automático, del que no nos percatamos y,
sin embargo, es fundamental para la vida.
Posee una mecánica que se realiza en
fases sucesivas, que se efectúan gracias a
la acción muscular del diafragma y de los
músculos intercostales.
La primera fase de la respiración es la
inhalación. Por la nariz se capta una
cantidad de aire, que se dirige hacia los
pulmones. Para dar espacio, aumentamos
el volumen torácico, manteniéndolo así por
unos segundos.
La siguiente fase es la espiración, que se
caracteriza porque la caja torácica
disminuye su capacidad y los pulmones
dejan escapar el aire hacia el exterior.
La respiración es el proceso mediante el que el aire es introducido al cuerpo, para el aprovechamiento de el oxígeno
(O₂) que este contiene, necesario para la realización normal de las funciones vitales, y para la vida en si.

Se puede decir que tiene una fase que ocurre en vias aereas, y otra a nivel de torrente sanguineo.

Una vez que el aire es inspirado, a través de la nariz en algunos casos la boca, hace un recorrido Fosas nasales -->
Nasofaringe --> Orofaringe --> Laringe-Traquea --> (Pulmón) --> Bronquios ----> Bronquiolos --> Alveolos pulmonares. Es
allí, en los alveolos, que ocurre la difusión del O₂ contenido en el aire al torrente sanguíneo (mediante difusión de los
gases a través de la llamada membrana alveolo-capilar.

Con la entrada de oxígeno a través de los vasos capilares (arteriolas) las moléculas de O₂ serán captadas por los
eritrocitos, o glóbulos rojos, que gracias a su grupo Hem, se encargaran de la distribución de oxígeno a todos los
órganos, tejidos y celulas. La hemoglobina en un eritrocito cuando está cargada de O₂, se denomina Oxihemoglobina, y
es conducida a todo el cuerpo por los vasos sanguíneos responsables de su transporte, las arterias.

Cabe destacar que el proceso inverso ocurre cuando el O₂ desplaza al CO₂, que es el producto resultante de los
procesos metabólicos,y este es transportado por las venas en forma de Carboxi-hemoglobina hasta llegar por medio de
capilares venosos al alveolo pulmonar, y de allí será expulsado por las vias respiratorias.

El trabajo de los pulmones

Una vez que el oxígeno ha sido inhalado y llega a los pulmones, se realiza el intercambio gaseoso con la sangre. Los
alvéolos pulmonares, que son pequeños sacos de aire, terminales de las vías respiratorias, están en contacto con los
capilares.

En los alvéolos se efectúa el paso de oxígeno desde el aire a la sangre y, además, el paso de dióxido de carbono (gas de
desecho), desde la sangre al aire. Este proceso ocurre entre cada inhalación y espiración.

La respiración tiene como objetivo oxigenar los tejidos del cuerpo y conservar la vida del organismo.

Para que esto ocurra, es necesario el intercambio de gases, que se realiza mediante la sangre y la circulación.

La saturación de oxígeno es la medida de la cantidad de oxígeno disponible en la sangre. Cuando el corazón bombea
sangre, el oxígeno se une a los glóbulos rojos y se reparten por todo el cuerpo. Los niveles de saturación óptimos
garantizan que las células del cuerpo reciban la cantidad adecuada de oxígeno.