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HOGARES CON VISIÓN

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Venciendo Nuestros Temores
PUNTO DE PARTIDA
¿Alguna vez has sentido que Dios tiene una misión para ti, pero no quieres compartirlo, porque algo te causa temor?
Comenta.
LECTURA: 1 Samuel 17:3-10
3
Y los filisteos estaban sobre un monte a un lado, e Israel estaba sobre otro monte al otro lado, y el valle entre ellos. 4 Salió enton-
ces del campamento de los filisteos un paladín, el cual se llamaba Goliat, de Gat, y tenía de altura seis codos y un palmo. 5 Y traía
un casco de bronce en su cabeza, y llevaba una cota de malla; y era el peso de la cota cinco mil siclos de bronce. 6 Sobre sus pier-
nas traía grebas de bronce, y jabalina de bronce entre sus hombros. 7 El asta de su lanza era como un rodillo de telar, y tenía el
hierro de su lanza seiscientos siclos de hierro; e iba su escudero delante de él. 8 Y se paró y dio voces a los escuadrones de Israel,
diciéndoles: ¿Para qué os habéis puesto en orden de batalla? ¿No soy yo el filisteo, y vosotros los siervos de Saúl? Escoged de
entre vosotros un hombre que venga contra mí. 9 Si él pudiere pelear conmigo, y me venciere, nosotros seremos vuestros siervos; y
si yo pudiere más que él, y lo venciere, vosotros seréis nuestros siervos y nos serviréis. 10 Y añadió el filisteo: Hoy yo he desafiado
al campamento de Israel; dadme un hombre que pelee conmigo.

PARA MEDITAR Y APLICAR
Cuantas veces en nuestra vida hemos pensado en las cosas que podríamos cambiar, sí, tan solo empezáramos hacer cambios en
nuestro hogar o en nuestro trabajo, esperando el resultado de que con esto pudiéramos tener una sociedad diferente a la ac-
tual. Las noticias y los eventos que nos toca ver, hacen que nuestra impresión general de las cosas sea que ya no hay nada que
hacer o no hay mucho que hacer; es necesario reconocer que en Cristo está la victoria, y que pertenecemos a su pueblo; solo
falta no dejarnos sorprender por el enemigo.
Si queremos hacer un cambio debemos iniciar con nosotros mismos, siguiendo estos tres puntos básicos.
1.- No escuches la voz del enemigo. Escuchar, es permitir que sus mensajes los interpretemos en nuestra mente y le demos un
valor; es cuando restamos nuestra confianza en Dios. Los mensajes que destruyen a tu ideal pueden venir de personas que ama-
mos, personas que consideramos sabios o autoridades. Dios al final te dará la victoria (1 S. 17:8-11, 16, 24, 28, 33. 2 Ti. 1:7).

2.- No te dejes impresionar por lo grande de las pruebas. Otra forma de que el temor llega a nosotros, es cuando nos dejamos
sorprender. No permitas que tu vista te haga débil, a menudo nos dejamos impresionar con las noticias, con retos en el trabajo,
en el hogar y más…, recuerda que Dios no te pondrá pruebas que no puedas pasar (1 S. 17:4-7, 24, Fil. 4:13, Ro. 8:31).

3.- Nunca luches con tu propia fuerza. En todos los aspectos de nuestra vida; en el hogar, en el trabajo, en proyectos con la so-
ciedad o en cualquier área, cuando lo intentas con tus propias fuerzas, es desgastante y en ocasiones frustrante. La batalla es
segura, pero, ante todo, debemos tener la confianza en Dios (1 S. 17:26, 45, 46. Pr. 3:5, 2 Co. 12:9).

Desarrolla el talento que Dios te ha dado, se sensible al llamado de Dios, es muy posible que desde hace tiempo hallas descubier-
to cuál es tu llamado, empieza a explotarlo. Hoy es el tiempo de hacer el cambio, Dios tiene bendiciones para tu vida, pero es
necesario hacer su voluntad y en ocasiones nuestros planes habrán de cambiar (Pr. 16:9).

ORACIÓN
Dios Padre, nuestra oración es que nos des entendimiento en la tarea que tenemos encomendada, que nos permitas dar ese primer
paso para cambiar nuestra sociedad, desde mi hogar hasta todo Reynosa, ayúdanos a confiar en el triunfo que Tú nos has prepa-
rado. En Jesús, Amén.