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Universidad abierta para adultos

UAPA

Participante:
Materia:
Terapia psicoanalítica
Matricula:
Facilitador@:
Fecha:

Distinguido participante, después de leer y analizar el tema: Componentes


de la Técnica Psicoanalítica, que se encuentra en la unidad II del libro base
“Teoría y técnica de psicoterapia psicoanalítica” del doctor Ismail Yildiz.

I-Realice lo siguiente con los elementos característicos de las técnicas y


procedimientos utilizados en la terapia psicoanalítica
 Descripción de las técnicas o procedimientos.
La asociación libre: Se deja al paciente hablar de lo que desee, generalmente de lo
que le preocupa en ese momento, con total libertad. Todo lo que se le pase por la
cabeza debe ser transmitido al psicólogo, aunque sean pensamientos violentos, sin
sentido, vergonzosos, raros, etc…
El poder de la negación: Otra de las técnicas más populares es la interpretación de
los pensamientos, sueños o acciones del paciente y ver qué reacción causa al
decírsela.
Resistencia: Cuando un paciente está expresándose sobre un tema y surge un
bloqueo muy claro, el psicólogo podrá interpretar esto como una barrera que ha
construido su cerebro para ocultar un foco de dolor.
Transferencia: Se trata de un concepto muy interesante e importante, descubierto por
Freud y que hoy en día es un pilar básico en la psicoanalítica.

 Características.
Se caracteriza porque persigue un cambio profundo y duradero tanto en nuestra
vida emocional como en la calidad de nuestras relaciones con los demás.

 Modo de aplicación.

La cura psicoanalítica es un trabajo de dos, entre el paciente y su analista.


El paciente podrá adquirir conciencia de ciertos aspectos inconscientes de
su funcionamiento y de sus dificultades psíquicas al poder re-
experimentarlas y re-evaluarlas, no solo intelectualmente sino y
principalmente emocionalmente, en la relación terapéutica con su analista.
Esto es lo que se llama transferencia.
El psicoanálisis o terapia psicoanalítica ofrece principios muy útiles que
ayudan a echar luz en esos factores inconscientes que están presenten y
actúan en nosotros. El psicoanálisis se propone que seas capaz de explorar
y analizar sentimientos, pensamientos y conductas irracionales de modo
que ganes un entendimiento más profundo de cómo te relacionas contigo
mismo y con los otros. El trabajo psicoanalítico puede ayudarte a libertarte
gradualmente de patrones repetitivos a través de enseñarte cómo los
factores inconscientes afectan tu manera de vivir actual y cómo puede lidiar
mejor con las demandas de la vida adulta.

 opinión personal
Considero que la Terapia Psicoanalítica puede ser utilizada por aquellos que tienen
una preocupación emocional específica, así como aquellos que simplemente quieren
explorarse a sí mismos. Entender por qué somos como somos a menudo trae consigo
una sensación de bienestar y un mayor sentido de nosotros mismos. Tal vez es
menos útil para aquellos que buscan terapias rápidas, centradas en soluciones. La
Terapia Psicoanalítica es un proceso gradual que lleva su tiempo, sin embargo, los
resultados pueden ser un cambio de vida.

II-Redacción de un informe en el que se presenten los siguientes elementos


de la etapa inicial de la psicoterapia psicoanalítica, agregando en cada uno
de los siguientes sub temas un párrafo donde emita su nivel de
comprensión.
Entrevista y evaluación psicoanalítica.
Hay que tomar nota mentalmente de toda actitud del paciente, desde su llamada, su
estado en la sala de espera, su entrada en el consultorio, su saludo y su manera de
tomar asiento. Desde el momento aun de antes de iniciación oficial de la psicoterapia,
todas y cada una de las transacciones producidas pueden tener implicaciones
significativas para su futuro desarrollo.
El modo más natural de abrir la conversación es dilucidar por qué, y de qué
manera, ha decidido acudir a su consultorio.
Un punto importante es el conocimiento previo que se tiene de dicho paciente. Si fue
remitido a su consultorio por un profesional que le realizó una entrevista, es probable
que dicho profesional ya le haya informado sobre él, dándole su impresión clínica del
paciente.
Cómo se determina el encuadre.
Adecuación y compromiso tienen relación con dos elementos de orden práctico que
deben especificarse de antemano: horarios y honorarios. El criterio clave reside en
determinar lo que resulta “razonable y realista”.
Los horarios y los honorarios deben discutirse, por supuesto, en la primera sesión. Si
el paciente no lo hace, recae en el terapeuta la responsabilidad de introducir el tema,
aun cuando para hacerlo debe interrumpir el desarrollo de la sesión. Es prudente
conceder por lo menos unos veinte minutos a su discusión, puesto que se trata de
asuntos que deben ser cuidadosamente sopesados.

Pasos para la finalización de una sesión


Se requiere alguna señal suya que indique que la sesión ha terminado. Le recomiendo
que emplee una señal invariable, que se convierte en hábito. Se puede decir: “Ya es
la hora”, “Seguiremos la próxima vez”. Siempre deben evitarse formulas tales como:
“Me temo que debamos interrumpir aquí”, o “Me temo que ya sea la hora”, por cuanto
parecen implicar que, en cierto sentido, lo lamenta.
Interrumpir al paciente en medio de una oración para dar por terminada la sesión
implica, potencialmente, una falta de tacto. De ordinario no tendrá que hacerlo: no es
imprescindible cronometrar la sesión al segundo, ni siquiera al minuto. Una tolerancia
de algunos minutos es lo adecuado, y dentro de ese lapso por lo común resulta fácil
decidir en qué instante podrá darse por terminada la sesión. De todas maneras, en la
mayoría de los casos hay ocasiones en que la interrupción se vuelve indispensable;
se dirá entonces, simplemente: “Tengo que interrumpirlo, porque ha terminado la
hora”, o incluso “Perdóneme que lo interrumpa, pero ha terminado la hora”.
Cualquier noticia administrativa (cambio de horario, anulación de una sesión, aumento
de honorario, etc.) o imposición de un tema (cuando es necesario) deben hacerse en
la primera parte de una sesión después de escuchar inicialmente para ver si existe
alguna tormenta nueva y no al finalizar. Así, se permite eventualmente que el paciente
pueda comentarlo, si necesario, durante todo el tiempo de la sesión.
una señal invariable, que se convierte en hábito. Se puede decir: “Ya es la hora”,
“Seguiremos la próxima vez”. Siempre deben evitarse formulas tales como: “Me temo
que debamos interrumpir aquí”, o “Me temo que ya sea la hora”, por cuanto parecen
implicar que, en cierto sentido, lo lamenta.
Interrumpir al paciente en medio de una oración para dar por terminada la sesión
implica, potencialmente, una falta de tacto. De ordinario no tendrá que hacerlo: no es
imprescindible cronometrar la sesión al segundo, ni siquiera al minuto. Una tolerancia
de algunos minutos es lo adecuado, y dentro de ese lapso por lo común resulta fácil
decidir en qué instante podrá darse por terminada la sesión. De todas maneras, en la
mayoría de los casos hay ocasiones en que la interrupción se vuelve indispensable;
se dirá entonces, simplemente: “Tengo que interrumpirlo, porque ha terminado la
hora”, o incluso “Perdóneme que lo interrumpa, pero ha terminado la hora”.
Cualquier noticia administrativa (cambio de horario, anulación de una sesión, aumento
de honorario, etc.) o imposición de un tema (cuando es necesario) deben hacerse en
la primera parte de una sesión después de escuchar inicialmente para ver si existe
alguna tormenta nueva y no al finalizar. Así, se permite eventualmente que el paciente
pueda comentarlo, si necesario, durante todo el tiempo de la sesión.