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Daniela Huyo 2 y 2 meses siendo vegana

Empezó como vegetariana a los 10 años dejó las carnes rojas. La mitad de su familia es
vegetariana 14 años vegetariana completa por el maltrato animal, impacto medioambiental y
salud.
Evitar el impacto animal, no era suficiente siendo vegetariana por las industrias lácteas y de
huevo hacen lo mismo que las carnicerías. Creía que no estaba ayudando lo suficiente. No
conoce más veganos, pero si vegetarianas, por internet. En Facebook hay varios grupos de
vegetarianos y veganos sin contacto directo y pertenece a los grupos.
Sésamo, sabhyi, Básico (felipan), wok hay opciones veganas, archie’s no tanto a
restaurantes veganos. Comida saludable.
Aplica el veganismo en ropa, intenta no comprar cuero, lana.
Muchas veces para cientos planes se complica estar cómoda, aceptada dentro del grupo
social, prácticas similares.
Su grupo social se acomoda. Eventos sociales, hasta hacer tienda vegana/vegetariana.
La conciencia hacia la protección ambiental y medio ambiental es el punto en común entre
los vegetarianas y veganas. Trata de disminuir el consumo, ser coherente en lo posible, no
dejar de consumir ese tipo de cosas. No hay una característica en común, lo más notable es
la alimentación
Peleas por las empresas y política.
Difundir la práctica. Unos demostrando la practicidad y otros siendo
No son tan unidos como grupo, al menos acá no, aunque si hacen eventos como picnics (en
San Valentín hicieron uno para encontrar pareja vegana).
Temporada antitaurina. Se hacen manifestaciones.
Grupos atléticos que corren por los animales.
Medicamentos, su caso, medicamentos normales, gente con conflictos, preguntan por los
medicamentos, se les dice que no sean
Todos los útiles de aseo cosas regulares y genéricas porque depende de los papás.
Suplementos dietarios solo el B12 porque es el único que no consigue en alimentos.
El cambio es positivo, mejor con ella misma y su entorno. Negativo conseguir las cosas, lo
más difícil es la panadería. La gente tiene cierto prejuicio de que es muy extremista.
En su relación se le complica porque su novio es carnívoro. No es de esas en las que le
molesta la gente comiendo carnes ni nada.
No le parece estar criticando a la gente su forma de comer o vivir, ser vegano es una
decisión propia. Poco a poco se va integrando a la cultura, se ve en los lugares, acá en
bogotá, en el resto del país a veces ni siquiera saben que es un vegano. No tienes
deficiencias de nada.
@thevegandani sube recetas veganas, según ella es el acercamiento más adecuado.
Inicialmente al dejar la carne roja todo fue tan progresivo que no se acuerda, no ha influido
en la salud, generalmente la gente siente más hambre o se siente con más energía. No le
dan muchas gripes.
Boas

Boas comprendió que la cultura es, en efecto, un proceso de creación orgánica


y viva y no una adaptación mecánica. Allí observó que dentro de un
mismo hábitat "pueden coexistir culturas con pautas diferentes. De ser el
medio ambiente el determinante exclusivo de la mentalidad humana, habría
tantas mentalidades ​como ambientes naturales existen. Boas no
negó que el medio gravita, modifica, restringe u orienta la cultura de ésta u
otra manera, pero no la genera. Opera sobre un grupo ya dotado de una
identidad distintiva y una estructura social y lo que es más, ese mismo grupo
puede llegar a variar radicalmente su identidad cultural sin que se hayan
dado necesariamente en el medio modificaciones objetivas. ​ABRAHAM MONK

Los fenómenos históricos de una tribu o pueblo sólo pueden ser


entendidos como "desarrollo de condiciones específicas y únicas en que ese
pueblo vive".

Lo significativo sería revelar por qué ciertos trazos han sido aceptados con
mayor facilidad, por qué otros han sufrido resistencia y rechazo y por qué unos
fueron incorporados con diferente sentido, con formas modificadas. Estos
interrogantes apuntan indudablemente hacia la historia específica y única de
cada grupo.

Strauss

Muchas costumbres nacen, no de cualquier necesidad interna o accidente favorable,


sino de la voluntad de no quedar como deudor de un grupo vecino​, que sometía un
aspecto a un uso preciso, en el que ni siquiera se había considerado dictar reglas.
En consecuencia, la diversidad de culturas humanas no debe invitarnos a una
observación divisoria o dividida. Esta no está tanto en función del aislamiento de los
grupos como de las relaciones que les unen.

La actitud más antigua y que reposa sin duda sobre fundamentos psicológicos
sólidos, puesto que tiende a reaparecer en cada uno de nosotros cuando nos
encontramos en una situación inesperada, consiste en repudiar pura y simplemente
las formas culturales: las morales, religiosas, sociales y estéticas, que estén más
alejadas de aquellas con las que nos identificamos.
GEERTZ

El pensar no consiste en "sucesos que ocurren en la cabeza" (...) sino en un tráfico


de lo que G. H. Mead y otros llamaron ​símbolos significativos —en su mayor parte
palabras, pero también gestos, ademanes, dibujos, sonidos musicales, artificios
mecánicos, como relojes u objetos naturales como joyas— ​cualquier cosa, en
verdad, que esté desembarazada de su mera actualidad y sea usada para imponer
significación a la experiencia.

Si no estuviera dirigida por estructuras culturales —por sistemas organizados de


símbolos significativos—, la conducta del hombre sería virtualmente ingobernable,
sería un puro caos de actos sin finalidad y de estallidos de emociones, de suerte
que su experiencia sería virtualmente amorfa. La cultura, la totalidad acumulada de
esos esquemas o estructuras, no es sólo un ornamento de la existencia humana,
sino que es una condición esencial de ella.

A fin de adquirir la información adicional necesaria para que pudiéramos obrar nos
vimos obligados a valemos cada vez más de fuentes culturales, del acumulado
caudal de símbolos significativos. De manera que esos símbolos son no meras
expresiones o instrumentos o elementos correlativos de nuestra existencia biológica,
psicológica y social, sino que son requisitos previos de ella. Sin hombres no hay
cultura por cierto, pero igualmente, y esto es más significativo, sin cultura no hay
hombres.

Entendida como sistemas en interacción de signos interpretables (...), la cultura no


es una entidad, algo a lo que puedan atribuirse de manera causal acontecimientos
sociales, modos de conducta, instituciones o procesos sociales; la cultura es un
contexto dentro del cual pueden describirse todos esos fenómenos de manera
inteligible, es decir, densa.
Comprender la cultura de un pueblo supone captar su carácter normal sin reducir su
particularidad.

Hasta aquí van las citas textuales

Resumen

Geertz define la cultura como un sistema de símbolos, en virtud de los cuales el


hombre da significación a su propia existencia. Estos sistemas de símbolos
suministran a los seres humanos un marco significativo dentro del cual pueden
orientarse en sus relaciones recíprocas, en su relación con el mundo que los rodea,
y en su relación consigo mismos.

Geertz define la cultura como ​“un conjunto de símbolos que obra estableciendo
vigorosos, penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los
hombres, formulando concepciones de un orden general de existencia, y revistiendo
estas concepciones con una aureola de efectividad tal que los estados anímicos y
motivaciones parezcan de un realismo único”​.

El ​ethos ​de una cultura es el tono, carácter, calidad y estilo de su vida moral y
estética, la disposición de su ánimo, la actitud subyacente que un pueblo tiene ante
sí mismo y ante el mundo. Su “cosmovisión” es el retrato de la manera en que las
cosas son en su pura efectividad, su concepción de la naturaleza, de la persona, de
la sociedad.

Para Geertz, la cultura de un pueblo es como “un conjunto de textos que los
antropólogos se esfuerzan por leer por encima del hombro de aquéllos a quienes
dichos textos pertenecen propiamente”. Para ello es preciso intentar mirar a esos
sistemas simbólicos como formas “que dicen algo sobre algo, y lo dicen a alguien”.
Las sociedades contienen en sí mismas sus propias interpretaciones; lo único que
se necesita es aprender la manera de tener acceso a ellas. Esto significa, por lo
menos, que Geertz admite la posibilidad de realizar un análisis de los sistemas
culturales que llegue a comprender, al menos en parte, esos universos simbólicos.

el análisis del mecanismo que emplean los individuos y los grupos de individuos
para orientarse en un mundo que de otra manera carecería de sentido, y por lo tanto
sería inhabitable.
Díaz Carmona, Estela Perfil del vegano/a activista de liberación animal en
España Reis. Revista Española de Investigaciones Sociológicas, núm. 139,
julio-septiembre, 2012, pp. 175- 187 Centro de Investigaciones Sociológicas
Madrid, España

Si bien remonta sus orígenes al Movimiento Reformista y al Movimiento


Antiviviseccionista de la Inglaterra victoriana, no fue hasta la década de los años
ochenta cuando el movimiento resurgió con mayor fuerza —especialmente en
Estados Unidos, Reino Unido y Australia— hasta convertirse en un movimiento
social muy visible, eficiente e influyente

“veganismo es un estilo de vida que afecta a todas las facetas vitales” (McDonald,
2000)

las mujeres expresan mayor preocupación y empatía hacia los animales, se oponen
a la experimentación animal, tienen más desarrollado el sentido de la repugnancia y
están menos predispuestas al consumo de carne.
La teoría feminista de la igualdad apunta a la condicionalidad social y a la opresión
estructural sufrida por la mujer como factores determinantes que la predisponen a
extender la igualdad a otros seres vivos (Adams, 1990, en Shapiro, 1994; Peek et
al., 1996; Tyler, 2006).
Para el 84% de los animalistas el veganismo es un estilo de vida. la mayoría de los
encuestados reconocen que su decisión de adoptarlo ha sido racional y emocional
(Herzog, 1993; McDonald, 2000). Como en MacNair (2001), señalan haber llegado a
él o bien de forma gradual (más racional) tras adoptar el vegetarianismo. el cambio
vino desencadenado por haber estado en contacto con información sobre crueldad
animal que o bien les hizo «despertar», «cambiar el chip y decidir que al día
siguiente ya no comería nada animal nunca más» o bien reprimirla durante algún
tiempo para aparecer cuando menos lo esperaba. ​los encuestados señalan que el
comienzo es lo más difícil y declaran sentir emociones mezcladas: frustración,
soledad, orgullo, realización y optimismo. La incomprensión (y burla) de familiares y
amigos hace que no sea un proceso fácil, se resientan las relaciones y se vivan
momentos de angustia.
Parece ser que los encuestados primero adoptan el veganismo y posteriormente el
activismo, lo que puede ser explicado por las siguientes motivaciones: entorno
donde encontrar apoyo moral, recabar información (principalmente en redes
sociales), ​construir su identidad persona​l (y colectiva) ​y cultivar el sentimiento de
pertenencia tan importante en todo movimiento social (McAdam et al., 1999).
Sin embargo, y como es lógico pensar, el apoyo grupal parece tener mayor
relevancia en los «veganos conformistas» (no convencidos de su estilo de vida) que
en los «individualistas» (veganos convencidos pero no activistas) o los
«organizados» (activistas y veganos convencidos) (Larssons, 2003, en Hirschler,
2008).

los actores más comprometidos en el movimiento animalista español: los veganos


activistas abolicionistas.
Los resultados han mostrado que son personas optimistas e informadas que
comparten factores sociodemográficos, sentimientos, procesos de conversión y
estrategias con otros países. Esto hace pensar que el movimiento pudiera estar
arraigado en valores que sobrepasan las diferencias culturales que pudieran existir
entre las distintas naciones. Atendiendo al porcentaje de veganos, así como a la
edad y al tiempo de involucración, podríamos conjeturar que el movimiento se
encuentra en un momento similar al de fi nales de los años noventa en Estados
Unidos, época en la que algunas organizaciones animalistas experimentaron un
crecimiento exponencial del número de socios

Hábitos nutricionales y de vida en la población de veganos


españoles
● Autores:​ ​Alejandro García Morant

El veganismo o vegetariano estricto supone la no utilización y consumo de productos y servicios de otras


especies. A partir del año 2000 se pone de moda en España la comida vegana al ser adoptado por algunos
atletas a deportes de resistencia.

Se destaca una alta prevalencia de la práctica del atletismo (40 % en hombres y 25.4 % en mujeres). También
se destaca unos porcentajes importantes de probable ansiedad (39.2 %) y depresión (26.6 %). La probable
ansiedad fue mayor en mujeres (p=0.013) y por debajo de los 25 años (p=0.004). La probable depresión fue
mayor en aquellos veganos con una permanencia menor de 4 años (p=0.029) y si coexistía ansiedad (p<0.001).
Las causas por lo que se adhieren a la dieta vegana fue fundamentalmente por su condición de animalista (97%)
tanto en hombres (100 %), como en mujeres (98,5 %).

La calidad de vida percibida por los veganos es muy adecuada en los niveles de movilidad, cuidado personal y
actividad cotidiana. La actividad física de los veganos es muy adecuada​, siendo el atletismo el deporte más
prevalente. Se cuantifica los niveles de ansiedad y depresión en la población vegana y aproximadamente en 4
de cada 10 se detectó una probable ansiedad y en 1 de cada 4 una probable depresión. Se presentan los
perfiles asociados a ellas.

Sin embargo, en el caso de los hombres, destaca lo que ha inspirado esta investigación y se ha reflejado en las
hipótesis. Y es que en la empatía se ha obtenido que en la escala EC (Preocupación Empática), sí que hay
diferencias significativas entre los omnívoros y los veganos, obteniendo los veganos mayor puntuación. La
escala EC se refiere específicamente a la compasión que te suscitan los otros.
en la variable Empatía Total, se encuentran diferencias significativas entre los ovolactovegetarianos y los
veganos, resultando tener mayor puntuación los veganos.

El proceso de adoptar y mantener el veganismo : motivaciones, interacción y activismo de estilo de vida.


Núñez del Prado Nieto, Isabela. 2016
ESCRITO:

Un objeto de estudio recurrente para las ciencias sociales han sido las subculturas,
caracterizadas por compartir un estilo de vida. En este reportaje se desea explorar el caso
de una subcultura con una característica específica: El rechazo a los alimentos de
proveniencia animal. El veganismo.

Según Geertz la cultura es un conjunto de símbolos que obra estableciendo vigorosos,


penetrantes y duraderos estados anímicos y motivaciones en los hombres, formulando
concepciones de un orden general de existencia, y revistiendo estas concepciones con una
aureola de efectividad tal que los estados anímicos y motivaciones parezcan de un realismo
único.

El veganismo es una subcultura que comparte un estilo de vida basado en la exclusión de


todos los productos de origen animal. ​La mayoría de los veganos reconocen que su
decisión de adoptarlo ha sido racional y emocional (Herzog, 1993; McDonald, 2000).
Señalan haber llegado a él de forma gradual tras adoptar el vegetarianismo. El cambio vino
desencadenado por haber estado en contacto con información sobre crueldad animal que o
bien les hizo «despertar» o «cambiar el chip y decidir que al día siguiente ya no comería
nada animal nunca más».

Parece ser que los sujetos primero adoptan el veganismo y posteriormente el activismo, lo
que puede ser explicado por las siguientes motivaciones: entorno donde encontrar apoyo
moral, recabar información, construir su identidad personal y cultivar el sentimiento de
pertenencia tan importante en todo movimiento social.

Para adoptar el veganismo como forma de vida son necesarios dos factores: el aprendizaje
de la ideología del veganismo y la interacción con otros veganos a lo largo del proceso.
Asimismo, se plantea que para mantener este estilo de vida es necesario manejar esta
ideología y practicar un tipo de activismo diferente al tradicional: se trata de un activismo
que se expresa en actividades cotidianas como comer y vestirse.

De cierta forma los veganos se oponen a lo dictado en la sociedad occidental, algunos de


los mismos repudian algunas de las costumbres que son consideradas “normales”, incluso,
llegan al punto de ser reaccionarios contra actividades como las corridas de toros, van
contra la corriente en muchos aspectos de su vida, con la intención de hacer un cambio en
el mundo, en la forma en la que este funciona e intentando crear conciencia sobre los daños
que se le hace a los animales, al cuerpo humano al consumirlos y al mundo en general.