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¿Qué sucede con los metales después de su vida comercial?

RECLICAJE DE METALES

Chatarra: Metal disponible para su reciclaje.

Chatarra nueva: Metal reciclado de fuentes de preconsumo.

Chatarra vieja: Metal reciclado de productos de consumo que han concluido su vida útil.

Los metales son la clase de materiales más sencillas de reciclar. Los metales puros se pueden volver a
refundir en un horno de fundición y refundirlos a nuevos productos o alearlos con otros metales. El
reciclaje de las aleaciones implica un poco más de reto pero opera de manera muy similar. En el 2005,
Estados Unidos recicló más de 71 toneladas métricas de metales (solo por arriba de 50% de la provisión
total),1 con aproximadamente 80% proveniente del hierro y el acero (que son los metales industriales más
ampliamente utilizados) y aproximadamente 9% del aluminio. El metal para reciclaje (o chatarra) se
clasifica como chatarra nueva cuando proviene de fuentes de preconsumo, incluyendo estampados,
recortes, limaduras, virutas y cualquier material que no cumplió con las especificaciones. La chatarra vieja
es material recuperado de productos de consumo que concluyeron su vida útil, incluyendo automóviles,
aparatos, latas de bebidas y edificios comerciales.

Más de 70% de todo el acero es finalmente reciclado. Mucho del material es chatarra nueva que viene de
plantas de procesamiento. Este material es reciclado con facilidad porque se conoce su composición exacta.
Las mejoras en los métodos de fundición y maquinabilidad reducen la disponibilidad de chatarra nueva de
acero. La fuente más grande de chatarra vieja de acero son los automóviles chatarra. Más de 12 000
compañías de desmantelamiento de automóviles operan en Estados Unidos, pero cantidades significativas
vienen de edificios demolidos, vías de ferrocarril y aparatos.

La mayoría de las plantas de acero derriten la chatarra en hornos a base de oxígeno (BOF) o en hornos
eléctricos (EAF). Actualmente, Estados Unidos exporta chatarra de acero a 44 diferentes países y China es la
que compra mayor cantidad.

Cerca de 80% de todo el plomo utilizado industrialmente es reciclado, en parte por el costo y las
dificultades para desecharlo. Las baterías son la fuente más común de plomo reciclado, contabilizando más
de 90% del total. Cerca de 91% de la demanda doméstica total del plomo se puede cumplir con el plomo
fundido de materiales reciclados.

El reciclaje de aluminio incluye aproximadamente 60% de chatarra nueva y 40% de chatarra vieja, con más
de la mitad de la chatarra nueva proveniente de latas de bebidas recicladas. En el 2003, casi 50 mil millones
de latas de aluminio fueron recicladas, contabilizando casi la mitad de las latas vendidas. Las latas de
bebidas usadas son enviadas a instalaciones de fundición en donde son fragmentadas y pasadas por un
fardo para remover cualquier pintura y residuo de humedad. El metal utilizado en latas de aluminio
consiste de dos aleaciones distintas de aluminio-magnesio. La aleación en las partes superiores más altas
contiene 4.5% de magnesio, mientras que los lados más formables contienen sólo 1% de magnesio. Algunas
plantas calientan el aluminio a una temperatura en la que la aleación más dura se derrite y criba los sólidos
remanentes para separar las aleaciones. Otras añaden la mezcla total en un horno de fundición a una
mezcla de metal fundido con un bajo contenido de magnesio. Debido a que las latas recicladas contienen
un porcentaje neto de aluminio de entre 1 y 4.5 por ciento, el exceso de metal fundido nuevo puede tener
proporcionalmente menos magnesio y aun así formar un nuevo lote de la aleación de menor contenido de
magnesio. La mezcla combinada es probada y luego moldeada en grandes lingotes, los cuales finalmente
son laminados en hojas para hacer los lados de las latas.