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¿Qué les sucede a los polímeros cuando se desechan?

Después de que los polímeros se convierten en productos comerciales y se venden al consumidor, se


utilizan durante algún tiempo y luego se desechan. Hasta los años noventa, casi 90% de los materiales
poliméricos en uso comercial se enterraban en basureros, y alrededor de 10% se incineraban. En 1991, 74
mil millones de toneladas de materiales plásticos fueron desechadas en Estados Unidos con menos de 2%
reciclado.

Las leyes europeas obligan al reciclaje de la mayoría de los materiales, incluyendo los polímeros
termoplásticos, y se propusieron el reciclaje total para el 2010. Estados Unidos está detrás de estos
esfuerzos, debido a los costos de reciclaje que pasarían hacia el consumidor y las dificultades para recabar,
transportar y clasificar el desperdicio de un país tan vasto. La figura 5-41 muestra el ciclo de vida de los
materiales utilizados en la manufactura de muchos polímeros.

RECICLAJE DE POLÍMEROS

Técnicamente, el reciclaje de polímeros incluye plantas de reciclaje y desperdicio post-consumidor. La


planta de reciclaje involucra el remolido y refundido del polímero chatarra que nunca dejo la planta en un
producto terminado. El desperdicio post-consumidor incluye todos los materiales poliméricos que se
desecharon después de dejar la planta.

La principal dificultad surge de la diversidad de materiales poliméricos en uso. Cuando el vidrio y las latas
de aluminio se reciclan, se pueden convertir a esencialmente los mismos productos repetidamente, pero
rara vez sucede con los polímeros. La mayoría de los polímeros comerciales incluyen agentes colorantes,
plastificadores y otros aditivos que deben removerse para cualquier actividad práctica de reciclaje. Una
segunda dificultad surge con la clasificación. Una botella hecha de PVC se parece mucho a una botella
hecha de PET, pero químicamente son muy diferentes. No se pueden mezclar sin alterar significativamente
las propiedades del nuevo material.

Para facilitar el proceso de clasificación, la Society of the Plastics Industry desarrollo un código de
identificación que se coloca en la mayoría de los productos de polímero. La tabla 5-4 resume estos códigos.

El sistema de numeración no implica que todos estos polímeros sean reciclados. En la mayoría de las
comunidades, el PET y el HDPE se aceptan para el reciclaje. En algunos casos, el LDPE se recicla, pero pocas
compañías comerciales encuentran económico el reciclaje de otros polímeros. La mayoría de los polímeros
y mezclas de polímeros se continúan enterrando en basureros.

El PET es uno de los polímeros más fáciles de reciclar. Las botellas de bebidas se clasifican por color, luego
se muelen como pellets y se lavan. El PET es más denso que el agua, así es que se hunde hasta el fondo
durante el lavado mientras que el HDPE y cualquier residuo de etiquetas flotan hacia la superficie. Las
pellets limpias se recolectan y tienen muchos usos, incluyendo las fibras de tapetes, botellas nuevas y
relleno para almohadas. Los factores limitantes para el reciclaje del PET suelen ser la necesidad de clasificar
a mano y el costo del embarque de las voluminosas pacas de botellas de refresco vacías al reciclador.
El HDPE también debe clasificarse a mano. Los productos de HDPE transparentes se muelen en pequeñas
hojuelas y se lavan. El polietileno flota mientras que muchos contaminantes se hunden. El HDPE reciclado
ya sea que se tina o no y se reprocesa en una variedad de productos. Las botellas que contienen materiales
para consumo humano no utilizan materiales reciclados. Los productos de HDPE de color se mezclan, se
hacen hojuelas y se pintan de negro.

Muchos centros de reciclaje no aceptan el LDPE, a excepción de aquellos que si operan con recicladores
similares a los del HDPE. Las bolsas para basura, tuberías y maderas plásticas con frecuencia tienen algo de
LDPE reciclado. El PVC es difícil de reciclar, en parte porque rara vez se utiliza solo. Generalmente, el PVC
comercial es tratado con antioxidantes, agentes colorantes, plastificadores y aditivos para hacerlo más
resistente a la luz ultravioleta. El PVC también requiere más energía de proceso para fabricarse que
cualquiera de los termoplásticos principales.

Los plásticos que no se reciclan se vuelven al ecosistema. Muchos de los polímeros generalmente son
benignos, pero los colorantes y los plastificadores en los mismos pueden contener toxinas, incluyendo
plomo y cadmio. Algunos estudios atribuyen a los plásticos desechados tanto como 28% de toda la
contaminación de cadmio toxico en el desperdicio municipal estadounidense. Para algunos polímeros, la
incineración proporciona una alternativa consciente de energía debido a que el calor generado durante la
incineración se puede utilizar para generar vapor. Los hidrocarbonos se queman bien y (con control y
depuración apropiados) generan solo dióxido de carbono y agua como productos intermedios. Sin embargo,
los inorgánicos y otros contaminantes se acumulan en las cenizas del incinerador. Las pruebas han revelado
niveles de furano, dioxina, cadmio y plomo en las cenizas del incinerador que superan los reglamentos
federales.

La investigacion significativa está enfocada en hacer el reciclaje de los polímeros más viable
comercialmente. Diversos sistemas de polímeros reciclados clasificados de forma automática se están
desarrollando y probando. También existe un empuje significativo para el diseño para el reciclaje (DFR), el
cual en esencia pretende considerar el ciclo de vida en el diseño del producto. Los diseñadores de
productos son animados para utilizar polímeros reciclados en donde sea práctico, y para utilizar un solo
polímero en vez de una mezcla, en donde sea práctico.

Diseño para el reciclaje (DFR): Esfuerzo para considerar las consecuencias del ciclo de vida al diseñar un material o producto.

En adición a las dificultades de clasificación y remoción de aditivos, los polímeros usados invariablemente
experimentan alguna degradación de la exposición al medio ambiente. El calor y la luz ultravioleta dañan el
polímero, y mientras los estabilizadores hacen más lenta la progresión, no se puede frenar totalmente. La
oxidación también da como resultado en uniones rotas y propiedades mecánicas reducidas.
Consideraciones de entropía también resultan en cadenas más enredadas y menos flexibles a través del
tiempo. No hay manera alguna de recuperar las propiedades originales del polímero en su totalidad. Como
resultado, los polímeros reciclados proporcionan solo una fracción de las cadenas totales en las nuevas
aplicaciones.