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¿Hay certeza en un proceso jurisdiccional?

Wittgenstein dice que “La certeza es, por así decirlo, un tono en el que se constata cómo son las cosas; pero del tono no
se sigue que uno esté justificado” 1, es decir que puede comprobar las cosas, aunque no necesariamente tenga razón.
Wittgenstein también nos dice que “La diferencia entre ´saber´ y ´estar seguro’ no tiene importancia, excepto cuando
´sé´ quiere decir: No puedo equivocarme”2.

Supongamos que; una persona es acusada de “miradas lascivas”, pero es justamente la misma proposición un error,
por el concepto de “Lascivo/a”, ya que puede interpretarse de diferentes maneras, para fines de este ensayo usare
solo dos: “A” Que muestra una exagerada inclinación a los placeres sexuales; “B”- Que es vigoroso o alegre.

Asumamos que el Juez opta por el concepto “B”, ya que cree que Lascivo y Alegre, son sinónimos; Él puede creer tener
la certeza de que la persona es acusada por que tiene su mirada alegre, pero esto no quiere decir que tenga la razón,
pero fue el concepto que el tomo por correcto. El Juez al creer “saber” a que se referían con “Lascivo” ordena que el
presunto culpable sea exonerado. Ahora esto puede ser un error para nosotros, pero no lo es para el Juez que creerá
“saber” qué significa “Lascivo” hasta que alguien (puede ser el mismo) le dé razones para dudar de su definición.

Ahora supongamos que el Juez opta por el concepto “A”, podría decir que el motivo de su decisión es el contexto el
cual ha interpretado a través de las declaraciones, pero formar una proposición a partir de otras proposiciones que no
puede “saber” si tienen certeza, hace que caiga en el error de creer “saber” cual de las proposiciones es correcta.

Pero por el lado de las personas involucradas, primero vamos con el presunto culpable, supongamos que él asume el
concepto “A” de “Lascivo”, pero él “sabe” sus gustos y “sabe” que la víctima no le gusta. El puede tener certeza de que
no miro lascivamente a la víctima, la victima asume que la miro “lascivamente” con el concepto “A”.

Ahora con la víctima, toma el concepto “A” de “Lascivo”, ella tiene la certeza de que la miraban “lascivamente”, porque
cree “saber” los gustos de agresor, y asume que esos gustos encajan perfectamente con su persona y por consiguiente
“está segura” de que tiene la razón.

Regresemos al Juez, supongamos que aun no toma le da razón a una parte, en principio no podría emitir una sentencia,
en base a las preposiciones, porque si bien el no tiene la certeza de que así hayan pasado los hechos, tampoco tiene la
certeza de que una de las partes no mienta. No cumplen con los axiomas de la lógica: No contracción, Razón suficiente,
Tercero excluido e Identidad.

En conclusión, no hay certeza en un proceso jurisdiccional, porque no se puede comprobar que las proposiciones sean
verdaderas, y al carecer de razón, es el Juez el que determina que proposición tiene certeza y razón.