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DESTINATARIOS DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL

El destinatario principal de la Educación Ambiental es el público en general. En este


contexto global, las principales categorías son las siguientes:

1. El sector de la educación formal: Comprende los alumnos de preescolar,


elemental, media y superior, lo mismo que a los profesores y a los profesionales
durante su formación y actualización.

2. El sector de la educación no formal: Comprende jóvenes y adultos, tanto


individual como colectivamente, de todos los segmentos de la población, tales
como familias, trabajadores, administradores y todos aquellos que disponen de
poder en las áreas ambientales o no.1

La educación ambiental atañe a toda la sociedad, debe tener un enfoque amplio, para
potenciar un pensamiento crítico e innovador, que sea capaz de formar una opinión
acerca de los problemas socio-ambientales. Con la educación ambiental se pretende
fomentar el compromiso de contribuir al cambio social, cultural y económico, a partir
del desarrollo de valores, actitudes y habilidades que permitan a toda persona formarse
criterios propios, asumir su responsabilidad y desempeñar un papel constructivo
(González Gaudiano, 2003).

 COMO SE DA LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN EL HOGAR:

1
http://www.jmarcano.com/educa/docs/belgrado.html
http://unesdoc.unesco.org/images/0001/000177/017772SB.pdf
La Educación Ambiental, no debe ser quedarse dentro de las aulas o actividades
ecológicas. En el colegio, la educación ambiental muchas veces se queda corta, es decir,
no se da de manera completa o en ciertas ocasiones no entra dentro del grupo de
materias obligatoria. Lo anterior ocasiona cierta despreocupación en los alumnos y a la
larga a una falta de conciencia ambiental a nivel nacional.

Una de las soluciones más sencillas para combatir la irresponsabilidad y la falta de


criterios ambientales es educar en casa a los pequeños y en dado caso a los padres de
familia, quienes en ocasiones no tienen una clara idea sobre los conceptos que se
engloban en la cultura ecológica.

Se dice que para alcanzar la sustentabilidad debemos ser conscientes de que es nuestra
responsabilidad como seres humanos manejar los recursos naturales de manera
equilibrada, pues, solo así las generaciones futuras podrán desenvolverse en un entorno
sano y duradero.

Ahora, para fomentar la educación ambiental en casa es necesario tener a la mano las
herramientas adecuadas y mantenerse informado sobre posibles eventos ecológicos o
cursos a los que se pueden atender en familia y en los cuales la diversión siempre está
garantizada.

 COMO SE DA LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN LA SOCIEDAD:

La educación ambiental, independientemente de las campañas de divulgación


convencionales, debe extrapolarse a otros comportamientos en el que los ciudadanos
adultos debemos ser cautos a la hora de realizar nuestros hábitos de la vida diaria, pues
nuestra forma de actuar es la lección que mejor aprenden los niños. Si los niños viven
rodeados en su entorno social de acciones negativas como el despilfarro de energía, uso
desmedido del automóvil o el maltrato de los animales, cualquier proyecto que se lleve
a cabo quedará como una actividad lúdica de tantas.

En los países en desarrollo la contaminación ambiental afecta a la mortalidad,


discapacidad, infertilidad, abortos y a enfermedades respiratorias que repercuten en los
más vulnerables, los niños.

Debemos reflexionar y aportar nuestro pequeño granito de arena en la educación


ambiental, que si hoy parece ser baladí, es la pieza de la que depende nuestro bienestar
en el futuro.

“Un país, una civilización se puede juzgar por la forma en que trata a sus
animales.”Mahatma Gandhi

 COMO SE DA LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN LAS ESCUELAS

Más de treinta años han transcurrido desde la Conferencia de Naciones Unidas sobre el
Medio Ambiente Humano, celebrada en Estocolmo, Suecia, donde el Principio 19 de la
Declaración Política de esa significativa reunión, recomienda impulsar procesos
educativos sobre el medio ambiente, escolares y no escolares y dirigidos a todos los
sectores y grupos de población para fomentar una toma de conciencia crítica sobre los
problemas del medio y actuar en consecuencia.

Muchas otras reuniones han tenido lugar desde entonces, y uno se sigue preguntando
por qué la educación ambiental continúa teniendo un lugar tan poco importante dentro
de las instituciones, tanto de aquellas encargadas de la gestión ambiental como de las
que atienden los procesos educativos. Aunque habrá quien diga que la situación ha
cambiado sustantivamente de 1972 a la fecha y eso es absolutamente cierto.

También lo es el que la educación ambiental se encuentra bastante subordinada, al


menos frente al conjunto de instrumentos disponibles para la gestión ambiental; y en los
procesos escolares en el mejor de los casos ha sido asumida como parte de los
contenidos de las ciencias naturales, cercenándoles su profunda dimensión social, es
decir, cívica, de formación de ciudadanía, de participación en los acontecimientos que
nos afectan todos los días.

Es preciso que la escuela nos ayude a repensar nuestros hábitos y costumbres


cotidianos, tanto en lo individual como en lo colectivo, para remodelar nuestras
actitudes y comportamientos en tanto sujetos individuales como organizacionales e
institucionales. Y eso sólo puede lograrse en la medida que la escuela esté mejor
enlazada con los procesos de la comunidad, diseñando un currículo flexible,
readecuando los espacios escolares y re articulándose con el entorno aledaño.

Los niños aprenden lo que viven y eso exige un mínimo de congruencia entre lo que la
escuela prescribe y lo que ellos (y ellas) hacen, piensan, sienten y aprenden. Esto, desde
luego, es válido no sólo para la educación ambiental.

Algunos países han puesto en marcha diferentes tipos de procesos para propiciar lo
anterior. Colombia, por ejemplo, aplica los Proyectos Ambientales Escolares (Praes)
consistentes en un conjunto de actividades articuladas con la vida comunitaria local, en
las que se intentan volcar lo aprendido en las distintas áreas de conocimiento e
involucran la participación de los padres.
Para poder realizar las diversas actividades de educación ambiental no formal con éxito,
es necesario determinar con anterioridad los contenidos y las formas de abordarlos.

Sugerencias para aumentar la eficacia en los programas de educación ambiental no


formal.

 Elegir una difusión selectiva, para un receptor concreto. Debemos ajustar la


estrategia a un grupo específico.

 Tener en cuenta todas las características del receptor elegido: edad, posible
motivación, grado de inteligencia, experiencias, lugar de residencia y las
posibilidades de participar y la responsabilidad en los problemas o valores
ambientales analizados.

 Trazar una estrategia coherente en todos los aspectos del programa de


educación, objetivos, destinatarios, metodología detallada.

 Promover que el propio alumno sea quien analice los problemas, que sea
consciente por él mismo de la realidad y que trace sus propios fines.

 Desarrollar el criterio propio de los alumnos, para que ellos mismos puedan
analizar de la manera más objetiva posible cualquier tipo de información,
procedente de los medios de comunicación masivos o las estrategias
publicitarias que inducen al incremento del deterioro ambiental, las campañas
que incitan al consumo irracional, etc.

 Colaborar con asociaciones o colectivos para ampliar las actividades con


contenidos ambientales.