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Centenario de Edmundo Valadés l Birdman l Enrique Gómez Carrillo,

promotor del haikú en Iberoamérica l El espejismo de la industria cultural


Recuerdo de Abigael Bohórquez l Para comprender a Kafka
Colaboraciones de Roberto Bañuelas, Martha Chapa, Roberto Bravo y Carlos Bracho

El Búho está de luto, ha muerto uno de nuestros más asiduos colaboradores y un


amigo entrañable: el gran cantante de ópera Roberto Bañuelas. Te extrañaremos, pero
esta revista seguirá publicando tu obra con la que siempre estaremos recordándote.
Nació en ciudad Camargo, Chihuahua. Estudio canto y composición
en el conservatorio nacional de música. Fue un intelectual
completo, que no sólo fue compositor y cantante sino pintor
y escritor.
Debutó como concertista en La Creación de Haydn, y en ópera con
La bohème de Puccini, interpretando el papel de Marcelo, en 1958.
En 1959 formó parte del grupo Nueva Música de México, con el
cual presentó obras de su inspiración como el poema sinfónico
Avenida Juárez, piezas para piano y canciones.
A partir de 1961 actuó en temporadas de ópera en México y los
Estados Unidos, especialmente con la Dallas Civic Opera, y en 1968
y 1969, con la New York City Opera. De 1971 a 1979 participó en
más de 500 funciones de ópera en los más importantes teatros
europeos, principalmente en Hamburgo, Múnich, Fráncfort del
Meno, Turín, Hannover, Manheim, Karlsruhe, Sofía, Praga, Amberes,
Tel Aviv, entre otros.
Como primer barítono ha alternado con destacados cantantes
contemporáneos como Franco Corelli, Luciano Pavarotti, Plácido
Domingo, Gianni Raimondi, René Kollo, Martí Talavera, Boris
Christoff, Montserrat Caballé, Mirella Freni, Gundula Janowitz,
Gwyneth Jones, Teresa Stratas, Katia Ricciarelli, Cristina Deutekom
y Fiorenza Cossotto.
Fue dirigido por los más importantes directores de nuestro país,
entre ellos: Carlos Chávez, Luis Herrera de la Fuente, Fernando
Lozano, Sergio Cárdenas, Francisco Savín, Enrique Diemecke,
Héctor Quintanar, Enrique Bátiz, Enrique Barrios y José Guadalupe
Flores, entre otros.
Publicó cuatro libros de cuentos: Ceremonial de cíclopes (CV
Editores), Los inquilinos de la Torre de Babel (Universidad
Autónoma de Tamaulipas), Memorias del exilio interior (Tintanueva
Editores) y Memorial de poetas entre lobos (Fundación René Avilés
Fabila y el IPN). Las novelas El valle de los convidados de piedra

> (Universidad Autónoma Metropolitana) y Templo iluminado de la


soledad (Editorial Doble Sol); el libro de poesía Trashumancia del amor cautivo
(Tintanueva Editores); así como El canto y Diccionario del cantante, (Editorial
Trillas) y Nueve canciones, publicadas por la UNAM.
En 2007 fue el estreno mundial de su primera ópera de la Trilogía La muerte
de Agamenón; en 2008, la segunda, con el título de El regreso de Orestes, y en
febrero de 2009, la tercera, titulada El juicio.
Entre los premios más importantes que recibió destacan la Medalla Mozart
por obra y trayectoria (2007) y la Medalla de Oro por 50 años de trayectoria
otorgada por el INBA (2008).
Visita el

Es único en el mundo a pesar de su


pequeñez física. Actualmente tiene
bastante más de lo exhibido. Cuenta
con alrededor de 200 fotografías,
caricaturas, grabados de escritores
famosos, principalmente mexicanos.
Tiene más de 100 primeras ediciones
firmadas por sus autores, entre ella
están libros de Gabriel García Márquez,
José Saramago, Mario Vargas Llosa,
Edgar Allan Poe, Carlos Fuentes,
Alejo Carpentier, Evtushenko, Isidro
Fabela, Juan Rulfo, Juan José Arreola,
Rafael Solana, Fernando Vallejo,
José Revueltas, José Emilio Pacheco,
Carlos Mosiváis, Elena Poniatowska
y muchos más.
Cuenta también con objetos
pertenecientes a escritores relevantes
como plumas, máquinas de
escribir, lentes, cartas documentos
diversos...

Faro del Saber Bicentenario


Av. Parque Lira No. 94
Col. Observatorio
Tel 5276.7700

www.museodelescritor.org.mx
Consejo editorial:
José Agustín Griselda Álvarez (>) Raúl Anguiano (>) Carlos Bracho José Luis Cuevas Martha Chapa
l l l l l

Alí Chumacero(>) Alberto Dallal Beatriz Espejo Gelsen Gas David Gutiérrez Fuentes Andrés
l l l l l

Henestrosa (>) Luis Herrera de la Fuente(>) Dionicio Morales Carlos Ramírez Ignacio Retes (>)
l l l l

Bernardo Ruiz Sebastián Fernando Sánchez Mayans (>) Leticia Tarragó


l l l

Director:
René Avilés Fabila Aída Emart
Nació en México Distrito Federal el 19 de
Subdirectora: Enero de 1962. Hizo estudios de grabado
Rosario Casco Montoya en la Escuela de Pintura, Escultura y
Coordinación de arte: Grabado ¨La Esmeralda¨. Estudió pin-
tura con el Maestro Guillermo Zapfe.
Félix Acevedo
Llevó a cabo un curso sobre Pintura
Diseño: Mexicana del Siglo XX en la Universidad
Osam Malja García del claustro de Sor Juana. Y otro sobre
Vertientes, ruptura y arte joven en la
Colaboradores: Escuela Mexicana de Pintura del Museo
Manuel Aceves Pulido(>) Eugenio Aguirre Héctor Anaya Hugo Argüelles (>) Roberto Bañuelas (>)
l l l l de Arte Moderno.
Martha Bátiz Roberto Bravo Salvador Bretón Rodolfo Bucio Salvador Camelo(>) Elsa Cano Emmanuel
l l l l l l
Mary Stoppert comenta lo siguiente
Carballo (>) Marco Aurelio Carballo Antonio Castañeda (>) Jesús A. Castañeda Joaquín Armando Chacón
l l l l
de nuestra portadista: “El bello arte de
Leonardo Compañ Jasso Marcela del Río Adán Echeverría Javier Esteinou Sergio Fernández Citlali
l l l l l
Aída Emart nos introduce hábilmente
Ferrer Martha Figueroa de Dueñas Silvia Fong Robles Luz García Sandra García Enrique Gastélum
l l l l l
a su mundo privado de paisajes figu-
Eve Gil Otto-Raúl González (>) Francisco Javier Guerrero José Antonio Gurrea Humberto Guzmán
l l l l

Saúl Ibargoyen Josu Iturbe Marco Aurelio Ángel Lara Daniel Leyva Roberto López Moreno Froylán
l l l l l
rativos y de narrativas implícitas que
M. López Narvaéz Andrés de Luna Ramón I. Martínez María Eugenia Merino Mayté Noriega Carmen
l l l l l evocan tiempos y lugares distantes. El
Nozal Juan Luis Nutte Anabel Ochoa(>) José Luis Ontiveros Gregorio Ortega Federico Ortiz Quesada
l l l l l arte de Emart tiene muchos ambientes
Francisco Prieto Jorge Ruiz Dueñas Rafael Ruiz Harrel (>) Hugo Enrique Sáez Alejandro Sandoval
l l l l y frecuentemente incluye un aspecto de
Perla Schwartz Ignacio Solares Ignacio Trejo Fuentes Francisco Turón Roberto Vallarino (>) Liborio
l l l l l
dualidad. El espectador puede encon-
Villalobos Calderón Marcos Winocur Patricia Zama Silvio Zavala
l l l
trar a una de sus voluptuosas mujeres
posada y posando simultáneamente.
Artistas plásticos: Estas mujeres parecen estar en espera
Gilberto Aceves Navarro Juan Alarcón Iris Aldegani Rocco Almanza Alonso Luis René Alva Jesús
l l l l l l

Anaya Javier Anzures Irene Arias Luis Argudín Carlos Bazán Sergio Ángel Beltrán María Emilia
l l l l l l
de algo, anticipándolo o perdidas pasi-
Benavides Ángel Boligán Philip Bragar Alejandro Caballero Alberto Calzada Margarita Cardeña
l l l l l vamente en la narrativa, con frecuencia
Alfredo Cardona Chacón Estrella Carmona Jesús Castruita Martha Chapa Guillermo Ceniceros
l l l l con un animal cómplice.
Edgar Clement Felipe de la Torre Luis de la Torre Juan Román del Prado Lourdes Domínguez
l l l l “Aída Emart sigue evolucionando
Aída Emart Francisco Eppens (>) Francisco Espino Perla Estrada José Fernández Carmen Flores
l l l l l
como una maravillosa artista/pintora.
Olivia Fuentes Héctor García (>) Joaquín García Quintana Luis Roberto García Gelsen Gas Luis
l l l l l
Ella se conecta con el medio en el que
Garzón Jaime Goded Esther González Gabriel Gómez Pizano Renato González Juan José Gurrola
l l l l l
trabaja, ya sea dibujo o pintura, con
Víctor M. Hernández Rigel Herrera Jazzamoart José Juárez Lilia Luján Fernando Leal Audirac
l l l l l
tanta fuerza como su amor por sus
Antonio Ledesma Miguel Ángel Ledesma lJorge López Luckie Leonel Maciel Elsa Madrigal l l l l

Francisco Maza Ángel Mauro(>) Pepe Maya Mel Edgar Mendiza Raúl Méndez Adolfo Mexiac
l l l l l l
temas. Utiliza colores fuertes, texturas
Arturo Miranda Jesús Miranda Hugo Navarro Octavio Ocampo Ofloc Sebastián Carmen Parra
l l l l l l ricas y líneas atrevidas para crear dra-
Soid Pastrana Carlos Pérez Bucio Alejandro Pérez Jesús Portillo Neri Felipe Posadas Laura
l l l l l matismo en cada obra. Emart se conecta
Quintanilla Ma. del Carmen Razo Carlos Reyes Alejandra Ríos Vicente Rojo Javier Roldán
l l l l l de manera muy personal a cada pieza y
Teódulo Rómulo Gregorio Rosas Guadalupe Rosas Rruizte Oswaldo Sagástegui Max Sanz Peter
l l l l l l
parece ser ella quien está en la pintura,
Saxer Fernado Silva Luciano Spano Antonio Tadeo
l Raúl Tame Leticia Tarragó M. Tarbados
l l l l l
respondiendo a nuestra mirada.”
Francisco Tejeda Jaramillo Mauro Terán Miguel Ángel Toledo Mauricio Vega l Roger Von Gunten l l l
Su Obra ha estado presente en ferias
Daniel Zamitiz Enrique Zavala l
internacionales en Miami, Nueva York
e-mail para envío de colaboraciones:Incorrectoz@yahoo.com.mx
y Vancouver, donde obtuvo Mención
fundacionraf@yahoo.com
Honorífica. Hasta la fecha Aída Emart
rosariocascom@yahoo.com.mx
cuenta con 23 exposiciones individuales
y más de 60 colectivas. Su obra se ha
reproducido y utilizado en varios medios
como portadas de discos, revistas y
libros.
Circulación certificada por el Instituto Verificador de Medios
Instituto Verificador de Medios Registro No. 285 / 01

El Búho. Año 16. Marzo 2015. Número 169 Es una publicación mensual. Publicado por María del Rosario Casco
Montoya. Calle Yácatas 242. Col. Narvarte. CP. 03020, Delegación Benito Juárez. Teléfono y fax: 56395910 y 56393266. Celu-
lar: 04455 20959228. www.revistaelbuho.com. rosariocascom@yahoo.com.mx. Editora responsable: María del Rosario Casco Mon-
toya. Reserva de Derechos al uso exclusivo: 04-2013-050811215600-203. Fecha de la última modificación, 30 de Abril de 2014.
ISSN: en trámite. Ambos realizados en el Instituto Nacional de Derechos de Autor. Responsable de la última actualización de este Número, Dra. María del Rosa-
rio Casco Montoya, Yácatas 242, Colonia Narvarte, Delegación Benito Juárez, CP. 03020, Responsable de la versión electrónica: María del Carmen Castillo Z.
Boulevard Ignacio Zaragoza, condominio Granero casa 36 Col. Hacienda del Pedregal CP. 52910 Atizapan de Zaragoza, Estado de México, Celular 044-
55 2516 2928
Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del editor de la publicación. Queda prohibida la reproducción total o parcial de los con-
tenidos e imágenes de la publicación sin previa autorización de la editora.
Contenido
Editorial
La encantadora ninfa llamada Lolita René Avilés Fabila 4 l

De nuestra portada
¿Día del amor y la amistad o de la violencia? Daniel Dueñas 6 l

Bohórquez: una voz que se niega al olvido Ramón I. Martínez 8 l

Birdman o la virtud de dialogar cinemáticamente Joel Gustavo Rodríguez Toral 11 l

El centenario de Edmundo Valadés José Miguel Naranjo Ramírez 15 l

El espejismo de la industria cultural Manu de Ordoñana 23 l

Trashumancia del amor cautivo Roberto Bañuelas 27 l

De utopías andantes… Julio César Ocaña 31 l

Confabulario
El holandés loco Francisco del Castillo Lozano 39 l

El viejo profesor de narrativa Oscar Martínez Molina 41 l

Poemas Primeros Ignacio Martín 45 l

EL WHITE Roberto Bravo 47 l

Un minuto… cartas de amor Ylia Kazama 49 l

La calle Edgar Aguilar Farías 67 l

Diez Haikus de la memoria Marco Mora 62 l

Cinco sueños para Sandra Lorenzano Ulises Velázquez Gil 64 l

Carta de amor: me acorde de ti Rafael Martínez de la Borbolla 66 l

Haikús María Teresa Rodríguez Almazán 69 l

El muerto singular Gabriel José Vale Valera 71 l

Haikús Camelia Moreno 74 l

Textos muertos Yurazzy 75 l

Elías lujurias Fajardo... Mi amigo Benjamín Torres Uballe 77 l

Clave de sol
Pero sigue siendo el rey Salvador Quiauhtlazollin l
85

Letras, libros y revistas


La Biblioteca de David recomienda… David Figueroa 88 l

Enrique Gómez Carrillo:


Promotor del haikú en Iberoamérica Ángel Acosta Blanco 90 l

Las constelaciones poéticas de Miguel Ángel Muñoz Jorge Sifuentes Cañas 96 l

Martínez Ocaranza y el sagrado averno Roberto López Moreno 100 l

Apantallados
Una manzana podrida Francisco Turón 103 l

Arca de Noé
Adiós al dirigente campesino Francisco Carranza Francisco Javier Carranza Romero 106 l

El ejercicio del poder y su significado democrático Francisco J. Carmona Villagómez 108 l

Los trancos Carlos Bracho 114 l

Cumbre de sabores y aromas Martha Chapa 117 l

¿Qué hacer? Hugo Enrique Sáez A. 120 l

La culta polaca Por Supuesto 123 l

Para la memoria histórica


(archivo coleccionable)
Cuentos de Franz Kafka l
Páginas centrales
editorial

. .La encantadora ninfa l amada Lolita


L
a maravillosa novela erótica de Vladimir Nabo-
kov, Lolita, fue elogiada por Denis de Rougemont
y Graham Greene y sacudió a muchos lecto-
res del orbe. En México, donde no cabía la literatura de
amor-pasión, fue recibida como una obra revolucionaria.
Las descripciones de la hermosura, gracia de la jovencita
y su delicada piel son perturbadoras. La adolescente es
una joven atrevida, perversa y poco común, que resucita
la pasión de su padrastro. Al principio fue acusada de
pornográfica. Fue un escándalo y ha sido llevada dos ve-
ces a la pantalla, la primera con James Mason en el papel
de Humbert-Humbert, y la segunda con Jeremy Irons. La
mejor Lolita fue sin duda Sue Lyon y ninguna otra como
Shelley Winters para el papel de la madre. Sin embargo,
ambos filmes fueron fallidos debido a la mojigatería de la
época. La novela es un clásico de la literatura universal
y como tal se anticipó a su tiempo. Criticada y censura-
da, hoy es estudiada y analizada no sólo por su atractivo
tema, un triángulo poco frecuente aún en nuestra época,
sino también porque muchos la consideran un monu-
mento al idioma inglés. Ahora, cada vez que alguien se
topa con una niña precoz en cuestiones amorosas es cali-
ficada --con ironía o precisión-- como una Lolita.
Carmen Parra El tacto es uno de los elementos del amor. El principio del
erotismo. Acariciando la piel comienza en lo profundo a gestarse

 El Búho
el orgasmo. Un beso (lo sabían los antiguos griegos y pero ¡la quería! Con cuánto anhelo deseó acariciar su
los latinos, más recientemente Klimt y Rodin) desata piel brillante bajo la luz neón del anuncio de un des-
una explosión que el corazón apenas nota y el cerebro lustrado hotel. Con cuánta ternura se hinchó su pecho
tarda en digerir. La literatura amorosa lo ha propaga- al imaginarse sorbiendo sus lágrimas, gimiendo en su
do y la realidad es todavía más explícita. En todo gran pelo, explorando el más diminuto rincón de su frágil
poema o novela de amor, aparecen alusiones a la piel. cuerpo hasta quedar transido de azul éxtasis.”
Imposible concebir la pasión sin pasar por ella. Tersa, La piel juega un papel destacado en los textos
suave, morena, bruñida, rubia, negra, blanca, delicada, literarios amorosos, a veces el principal: la belleza fe-
nacarada, son calificativos frecuentes. Cleland, Shakes- menina comienza por dos sentidos básicos: la vista y
peare, Sade, Neruda, D. H. Lawrence, Bukowski, Anaís el tacto. Humbert-Humbert, al perder a Lolita, va en-
Nin, Henry Miller, son algunos que le han dado forma a loquecido en su busca, añora la piel marmórea de la
los sueños y fantasías eróticas de los lectores. Nabokov jovencita. Cuando al fin la encuentra, es otra mujer:
fue claro en sus descripciones femeninas: nos presentó ha cambiado: la metamorfosis es degradante y así la
a una criatura angelical, de belleza perfecta, con un describe: “…y allí estaba mi Lo, con su belleza estro-
espíritu renovador y agresivo, un tanto cruel y desde peada, sus manos adultas y venosas, sus brazos de
luego lujurioso. Lolita será siempre más avanzada que piel de gallina, sus orejas chatas.” Todo está perdido
cualquier niña faunesa o ninfeta. No obstante, el final para el amor-pasión: Lolita ha dejado su deslumbrante
desconcierta: Lolita convertida en Dolores encuentra el y pícaro pasado para convertirse en hacendosa ama
amor en un hombre común y la felicidad en la familia de casa.
convencional. El gran perdedor es Humbert-Humbert, el Lolita es una novela que ha probado sus valores
hombre que fue subyugado por la niña y luego abando- estéticos y la niña pecaminosa capaz de provocarnos
nado. Destacan en la novela las descripciones sensua- pasiones encontradas. Humbert-Humbert, después
les y sexuales, acaso lo que mayor escándalo produjo de esa experiencia, vivirá eternamente deslumbrado
y que, hoy, ante los excesos de la cinematografía y la por el pubis blanco y pecoso de Lolita. No importa que
televisión, palidecen de asombro. su futuro sea el de un hombre lastimoso y nostálgico.
En una parte, Nabokov escribe: “Humbert-Hum- La literatura se ha hecho más audaz, allí está Philip
bert arrebató la manzana. Dámela, suplicó mostrando Roth con El Animal moribundo, donde un viejo profe-
las palmas de mármol. Le tendí la deliciosa fruta. Lolita sor universitario es capaz de conquistar a sus alumnas
la tomó y la mordió. Mi corazón fue como nieve bajo y correr amores ardientes. Pero para muchos quedará
esa piel carmesí…” Enseguida hace una excitante y el recuerdo imborrable de Lolita, la niña que ha inquie-
hermosa descripción del cuerpo de la joven. tado a millones de lectores.
En otro momento, el narrador señala: “H-H: era
un monstruo pentápodo, pero la quería. Era despre-
ciable y brutal y depravado y cuanto pueda imaginarse, René Avilés Fabila

Editorial 
de nuestra portada

Daniel Dueñas

N
i de lejos celebramos el día del Amor y
la Amistad, nada del catorce de febrero
de los enamorados, de los que cultiva-
mos la amistad, ni hablar de chocar las copas de
la franca hermandad, ni nosotros los mexicanos
agobiados por la ola, por el tsunami de la viole-
ncia y la muerte, como tampoco los creyentes de
Alá que matan en su nombre a judíos y a todo
aquél que no profese su fe, sean europeos, norte-
americanos, asiáticos, o en represalia, las bombas,
misiles, balas de aquellos ofendidos, lastimados,
muertos, merced a la furia religiosa de Talibanes
asesinos bajo la protección, sí, divina de Mahoma
y el Islam escrito en el Corán, aunque, para des-
gracia de la humanidad toda, no sólo sean estos
la única amenaza, el único mal que sufre y padece,
sino que existen otras que asolan a hombres, mu-
jeres, jóvenes, ancianos y niños en otras latitudes
de la tierra, en el Medio Oriente entre los mismos
mahometanos que interpretan de diferente forma

Jazzamoart

 El Búho
al profeta y pelean entre sí, jordanos que ametrallan común denominador que nos une, el de la violencia,
sirios, iraníes que ametrallan iraquíes, balas que vie- ya sea por cuestiones religiosas, políticas o económi-
nen y van en nombre del mismo dios, del mismísimo cas, o, como sucede en México, violencia y muerte,
Alá, muerte también entre la multitud de naciones in- desasosiego y franco terror a esta ola desatada por el
dependientes que conforman la otrora África Colonial, Soma del que hablaba Huxley en su Mundo Feliz, o
repartida por siglos por los imperios europeos de in- sea, la cocaína que seda de sus angustias a las na-
gleses, franceses, españoles, portugueses, italianos y ciones, a los ciudadanos, mejor dicho, de países lla-
demás que hicieron del continente negro, un vasto, mados mega desarrollados, principalmente los Esta-
inacabable manantial de esclavos que vinieron a fun- dos Unidos con más de tres mil kilómetros de frontera
dar la raza afroamericana, que hoy, siglos más tarde, con México, cuya ciudadanía en grandes proporciones
forman parte medular de Brasil y los Estados Unidos, requiere, necesita, del Soma cultivado y procesado
así como de otros países como Colombia, Venezuela y, en Perú, Colombia y Bolivia, enviado a México para
en gran proporción, en todas las islas del Caribe; seres ser introducido, merced a esa kilométrica frontera, al
que fueron esclavos y hoy ciudadanos de cada una de mercado estadunidense, tráfico que se ha convertido
esas naciones, ven con horror las matanzas que ocu- en un verdadero manantial de riqueza anhelado por
rren en la tierra de su origen, donde el fratricidio arra- las bandas de delincuentes, que en su afán de con-
sa con millones. Europa, la colonizadora por excelen- trolarlo han desatado un conflicto que no pocas vidas
cia, tanto en África como en el Oriente Medio y el Asia ha segado, sino que también se ha convertido en una
Lejana, sufre en carnes y territorios propios, la vio- real amenaza para la estabilidad de la nación, merced
lencia de los que fueron esclavos, hoy ciudadanos de a que estos grupos delictivos han expandido sus accio-
las naciones colonizadoras, que siglos después pagan nes criminales, al secuestro, el asalto a bancos, a insti-
in situ propio los desmanes del coloniaje que se llevó tuciones privadas, emboscadas a las fuerzas de seguri-
no sólo las riquezas naturales, sino las humanas, son dad y, como consecuencia, al asesinato cuyas víctimas
sus descendientes convertidos en ciudadanos fran- se cuentan ya por decenas de miles, situación que
ceses, ingleses o españoles, quienes ahora cobran no sólo nos preocupa, sino que nos aterra, al tiempo
venganza y abiertamente anuncian que Europa será de unirnos y colaborar con las autoridades que día con
africana o bien parte del Islam que, les vaticinan los día exponen la vida en nuestra defensa.
Ayatolas visionarios del mundo entero, que el islam Por ello, por el escenario que tenemos al frente,
dominará al mundo. nos fue imposible celebrar el 14 de febrero el día del
Pero el porqué de tamaño rollo, se preguntará us- Amor y la Amistad.
ted, paciente lector, a qué viene todo ello, viene de un
*Aparecido en La Jornada de Morelos el 15 de febrero de 2015.

de nuestra portada 
Ramón I. Martínez

H
aciendo una relectura del libro de ensayos
Abigael Bohórquez. La creación como catar-
sis, de Ismael Lares (Fondo Editorial Tierra
Adentro, 2012), es posible encontrar entrelíneas el es-
píritu indómito del poeta, dramaturgo y promotor cul-
tural Abigael Bohórquez (Caborca 1936-
Hermosillo 1995). Abigael aceptó, rebelde
pues a todo límite, la dura suerte de ser
un poeta en la semipenumbra del siglo
veinte, que empieza a ser reconocido en
estos inicios del siglo veintiuno.
Poeta de culto, su obra ha sido es-
casamente abordada por la crítica. Tene-
mos por ejemplos el trabajo de tesis de
maestría de Ana Álvarez, el libro Abigael
Bohórquez: Pasión, cicatriz y relámpago
del Dr. Miguel Manríquez, así como el en-
sayo que Hernán Bravo Varela dedica al
poeta en su libro Los orillados. En efecto,

Jesús Anaya

 El Búho
Bohórquez ha sido orillado por las principales an- comunica y es en el lector donde ocurre la catarsis,
tologías de poesía del pasado siglo y por la crítica, un purgar sus propias inquietudes para identificarse
académica o no, a permanecer casi oculto. Es una con el poema y, como dice Lares, busca Abigael “re-
voz que se niega al olvido. De ahí el valor del libro nacer a una nueva vida que se le brinda en el ejerci-
de Ismael Lares, joven crítico que da fe del descu- cio poético”, a la manera de los misterios de Eleusis
brimiento de una voz que se niega al olvido. de la antigua Grecia.
“Poeta a imagen y semejanza de la poesía” como
lo calificara Efraín Huerta en el poema-prólogo de Hace cincuenta años
Las amarras terrestres (1969), poemario fundamen- que nací pedigüeño de amor,
tal en la obra del caborquense. Fue un poeta hijo de y voy de paso
la modernidad, por lo mismo relegado, a la vez que al paso
crítico de la injusticia y desigualdad sistemáticas. antojadísimo
Cantó su amor, abiertamente homosexual, lo que le de que al menos tú, Muerte,
acarreó no pocas malquerencias y ninguneos. Fue la no me abandones.
suya una poesía de múltiples influencias, como los
Siglos de Oro, la Generación de Contemporáneos, Estos versos de Poesía en limpio (1990) son un
la Generación de 1927. testimonio del recurrente memento mori que tuvo
La poesis aristotélica es un concepto que Lares Abigael Bohórquez desde su primer poemario, En-
toma como preámbulo en el ensayo inicial de este sayos poéticos (1955). Ya desde joven perfilaba el
libro, “La creación como catarsis” y señala: “Un ele- amor y el desamor, así como la denuncia y la pro-
mento necesario en la creación poética es la capa- testa, en un poema tan celebrado como “Llanto por
cidad para desbordar la conciencia, aceptar la cre- la muerte de un perro” (1957). Éste es un poema
ación como una catarsis (catharsis para definir el antológico, que es un canto de amor, es una elegía,
acto de purgación de las emociones) del pensam- una protesta y una denuncia social. En palabras de
iento innovador” (p. 10) No sé hasta qué punto ex- Ismael Lares, es “el poema entonces un punto de
ista una purgación de las emociones en la poesía reconciliación. La catarsis como liberación y reen-
bohorquiana, puesto que “catarsis” es un término cuentro. Muerte y renacimiento cotidiano. La expul-
que Aristóteles liga más con la poesía dramática que sión y liberación de sentimientos es una catarsis.
con la poesía lírica, pero es notable que ésta es ad- Abyección como método catártico para la puri-
mirada como dadora de vida, de renovada vigencia ficación del ser”. La abyección puede ser tomada
y avasalladora. Más que purgar las emociones, las en el sentido de humillación. Aquí Lares habla de

de nuestra portada 
la “escisión elemental entre lo agradable y lo desa- dalizó a la conservadora sociedad mexicana de en-
gradable”. (p. 19) Fue Abigael un ser desagradable o tonces. Y de hoy.
incómodo para la cultura oficial: abyecto. Pero él lo “Quizá la verdadera vocación de Abigael haya
eligió así, al alzar la voz para manifestarse tal cual sido la de rebelde” (p. 25) Así pues, decidió ser
era, levantando su amor a plena luz, en media calle. un transgresor consuetudinario a las normas
Abiertamente gay, con un homoerotismo que escan- de comportamiento convencional, según lo de-
clara en su texto “Corazón de naranja
cada día” (1993), donde el ya maduro
poeta hace una rescisión de su propia
trayectoria, que no desentona con sus
declaraciones de principios anterio-
res, incluidas en su poemario Acta de
confirmación (1966).
Dentro de su amplio registro temáti-
co, Abigael tiene no sólo el homoerotis-
mo y la poesía de protesta. También es-
tán los poemas civiles (donde se canta
a héroes olvidados), el amor al desierto
natal y a la aquilina tribu, y destaca el
amor a Sofía, su madre. De todo esto
pasa revista Ismael Lares, quien aunque
no pretenda hacer un tratado exhaus-
tivo de la poesía bohorquiana, sí ofrece
una panorámica bastante interesante
de la misma. Pertenece Ismael Lares a
la estirpe de los críticos que se
abocan al descubrimiento de Abigael
Bohórquez. Un libro que se agradece y
que han de agradecer las nuevas genera-
ciones de lectores del vate sonorense.
Demos tiempo al tiempo.

10 El Búho Ismael Lares


Joel Gustavo Rodríguez Toral

Para Betssy

A
lejandro González Iñarritu nos pre-
senta una película que dentro de
su filmografía es indudablemente
la mejor, pero que no deja de mostrarnos la
asimilación de propuesta americana en todo
momento, demostrándonos quizá que se vis-
tió sin ninguna duda para sacarse la espina de
ganar el Oscar, cosa que no sabremos hasta
que pase, lo que sí sabemos es lo que vemos
en ella. Hay indudablemente un gran trabajo
tanto en la producción como en el actoral, en
donde Emma Stone en su personaje de Sam
Thompson resulta ser un personaje clave en
el conflicto interpretado por Michael Keaton
quien actúa como Birdman/Riggan Thompson.
La película es intimista e invita a un laberinto
en la vida de una celebridad y del impacto del
valor o valores buscados, sobre todo el del
reconocimiento (en esto bien puede ser un es-

Cruzitos de nuestra portada 11


pejo del mismo director). Un gran acierto es contar personaje de Michael Keaton: Riggan Thompson. Lo
la historia en camerinos tras bambalinas y hacer la que nos deja ver una buena dinámica actoral entre
representación de una obra de Raymond Carver, esto ambos logrando sensaciones inevitables en el espec-
le da un sentido de identidad, de lucha por la vida y tador, un verdadero Qua pro Quo. Pero lo verdadera-
de mera representación. Las actuaciones de Naomi mente inesperado es el alter ego de Riggan Thomp-
Watts son arteras pero en el caso de la histrión es son con su Birdman paranoia y psicosis parlanchina,
algo acartonada, mientras que en el caso del actor que lo pone a prueba a partir de cualquier duda
Edward Norton, su actuación forma parte de choque, al respecto de lo que puede ser un éxito. Quienes
relevancia, ya que entra en escena para enriquecerla, se vuelven una revelación en Birdman es Zach
y se vuelve el amor de su hija Sam Thompson (Emma Galifianakis, actor más especializado en comedías,
Stone), provocando sentimientos encontrados en el como la famosa secuela de: ¿Qué paso ayer? Sin em-

José Juárez

12 El Búho
bargo en Birdman realiza una actuación más sobria, pretar a la LaMota De Niro se operó para demostrar
consistente y bien lograda como el socio y abogado la obesidad del personaje como se volvió a operar
de Riggan Thompson en la puesta en escena de la para quedar como Robert De Niro, siendo que pagó
obra de Raymond Carver. Y bueno la que es para mi más en sendas operaciones que lo que ganó por
gusto personal realmente la revelación de la película hacer la película, esto da el tono con Michael Keaton
es Emma Thompson, es quien da mucho sentido al al volarse la nariz, para demostrar que su persona-
drama personal de Riggan Thompson, y representa a je en la puesta de teatro daría sangre. Cabe seña-
la persona con quien tiene tanta culpa como padre. lar el sentido de confesión íntima en los principales
Por otro lado y dentro de esta quizá desesperada monólogos de Robert De Niro, para hablar de la vida
búsqueda del reconocimiento de la celebridad, en de LaMota, (en esto hay mucho en los momentos de
que cae Riggan Thompson, en una serie de nuevas duda de Riggan Thompson) y ese interesante diálogo
valoraciones acerca de la frivolidad que se da en re- que realiza al final de la película en donde menciona
des con celebridades provocadas como Miley Cyrus, el parlamento de Nido de Ratas (1958) interpretado
Kim Kardashian, o Paris Hilton que por hacer algo por el gran Marlon Brando, y dirigido magistral-
insignificante como mostrar su trasero se vuelven mente por el cineasta Elia Kazan. En segundo lugar
trading topic en las redes sociales. En esto y de una voy a poner en definitiva a Woody Allen quién en sus
manera muy sugerente, González Iñarritu logra una películas siempre existen esos extraños diálogos fi-
aguda crítica a las mismas de las cuales él mismo losóficos que son combinados con bromas, algunos
en su persona, ha sido afortunado como víctima, y arteros y muy bien logrados, en Birdman González
más ahora que se den los ganadores de los Oscares. Iñarritu hace uso de ello, tanto con finesa como con
Ahora bien Birdman no se queda ahí solamente maestría, sobre todo con las actuaciones de la re-
no, González Iñarritu como buen cineasta e intelec- presentación teatral entre Naomi Watts y Edward
tual aprovecha a su Birdman, para hablarnos de su Norton, principalmente. De las películas que recuer-
propia mirada y hacernos un diálogo y una disección do en el manejo del chiste filosófico de Woody Allen
de las películas y directores que de algún modo han y que muy probablemente están de algún modo rela-
inferido en su quehacer cinematográfico, en mi caso cionadas con Birdman son las siguientes: Crímenes y
personal he de hablar de a quienes reconozco en la pecados de 1989, Maridos y esposas de 1992 y que es
propuesta de Birdman/González Iñarritu: En primer la última que realizó al lado de Mia Farrow, película
lugar y de un modo directo y quizá no muy evidente que apareció en medio del escándalo de su separa-
es a Martin Scorssesse con la película Toro Salvaje de ción; Mighty Aphrodite (Poderosa Afrodita) con la
1985 en donde Robert de Niro da vida a Jake LaMota hermosa y gran actriz Mira Sorvino quien por su pa-
boxeador en donde la paradoja es que para inter- pel de la prostituta Linda Ash obtuvo el Oscar como

de nuestra portada 13
mejor actriz en 1995; y la que me parece que tiene Iñarritu en la película es sobre la filosofía del ser
el lazo más directo con Birdman dirigida por Woody y sus valores, la angustia es drama en donde hay
Allen es Celebrity de 1998 acá conocida como: El una especie de distancia, un drama que quizá sólo
precio del éxito, en donde Kenneth Branagh con pesa en la apariencia, la subconsciencia manejada
Leonardo Di Caprio, Wynona Ryder y la espectacular con el Birdman nos remite al cine de: Walt Disney
Charlize Theron realizan una película con altas y ba- con: Pepe Grillo, de Pinocho y cuando vuela por la
jas dentro de la búsqueda de un primer espectador ciudad y ese túnel a toda velocidad indudablemente
que quería ser escritor y que realiza un periodismo a Peter Pan, en esto hay una metáfora con la ver-
del espectáculo, y que a su vez le toca vivir con las dadera inmadurez de Riggan Thompson, un persona-
celebridades sus caprichos, manías y su falta de soli- je que tiene distorsionados los valores reales de ser
daridad y compromiso con los semejantes. Celebrity amado con el de ser célebre y festejado.
a su vez está conectada con la película del director La percusión de jazz a base de un solo virtuoso
de cine de autor italiano y gran exponente de una mi- incluso imaginativo de la batería, me remite a la bo-
rada crítica y feroz del mundo: Federico Fellini quien hemia de los beats como a Otto Preminger el cineasta
debiera ser el primero de la lista pero lo ponemos en austrohúngaro y su filme El Hombre del brazo de oro,
el tercer lugar, porque Birdman es una cinta más a realizado por Frank Sinatra quien era un apostador
la idiosincrasia norteamericana que al cine universal compulsivo y que además es adicto a la heroína, en
per se. En el caso de Fellini la película que homenajea donde la música de Jazz está presente.
de algún modo y que dialoga de manera intrínseca Alejandro González Iñarritu nos demuestra una
González Iñarritu es. La Dolce Vita (La Dulce Vida) gran broma también, ya que nos despierta una ex-
de 1960 actuada por el gran Marcelo Mastroianni y pectativa que le permite que la película termine 20
con la recién finada actriz sueca: Anita Eckberg. Esta minutos antes y nos acrecienta un morbo como es-
película nos habla del glamour de la celebridad, de pectador esperando algo fatal, y el final con la gran
su soledad y de lo que tiene que vivir esas personas sonrisa y divertida cara de Emma Stone en primer
que viven en la pantalla de los paparazzi, pero que plano nos dice el final.
no pueden ser personas normales. En Birdman tam- A mi me parece que Birdman es con mucho, la
bién se da una revisión de una vida disipada, y de mejor película de González Iñarritu, sin embargo su
la irresponsabilidad de traer hijos y de no criarlos. fortaleza también puede ser su principal enemigo
He nombrado una y otra vez la filosofía en el cine ante la premiación del Oscar ya que por muy ameri-
relacionado con Birdman supongo que habrá más cana que sea, las reflexiones del cine americano
con las que haya dialogado o coqueteado González nunca llegan a ser profundas y aristotélicas, son re-
Iñarritu; sin embargo de lo que nos habla González flexiones por entero mediáticas.

14 El Búho
José Miguel Naranjo Ramírez

La muerte tiene permiso

E
n el Estado de Sonora nacieron caudillos que
diseñaron y dirigieron los destinos del México
postrevolucionario, de sus aciertos y errores la
historia ya se ha encargado. Pero los sonorenses tienen
un caudillo del cual pueden sentirse completamente or-
gullosos, porque fue un caudillo de la cultura, me refiero
a Edmundo Valadés (1915-1994)
quien es un destacado cuentista,
periodista, editor, un escritor que
sigue siendo un referente en la
narrativa mexicana del siglo XX.
La labor literaria de Edmundo
Valadés es de un valor incalcula-
ble en la vida intelectual de Méxi-
co. Fundó y dirigió la revista El
cuento mediante la cual divulgaba
la producción mundial del género
cuentístico y difundía los cuen-
tos de los escritores mexicanos.
Por lo antes señalado, la mejor
manera de celebrar el centenario

Rocco Almanza
de nuestra portada 15
del nacimiento de Edmundo Valadés es conociendo “Asunto de dedos”, “Adriana”, “Un gato en el ham-
su obra cuestística. bre”, “La infancia prohibida”, “El pretexto”, “Se so-
El primer libro de cuentos de Edmundo Valadés licita un hada”, “Todos se han ido a otro planeta”,
se publicó en 1955 y se titula: La muerte tiene per- “Las raíces irritadas”, “Un hombre camina”, “El gri-
miso el cual está integrado por los siguientes cuen- tar absurdo”, “Qué pasa, Mendoza”, “En cualquier
tos: “La muerte tiene permiso”, “Estuvo en la gue- ciudad del mundo.”
rra”, “No como al soñar”, “Como un animal, como Son cuentos cortos y magistrales, aparente-
un hombre”, “Al jalar del gatillo”, “La grosería”, mente de lectura sencilla, la mayoría de sus temas
nos hacen reflexionar. Lo que Va-
ladés escribió en 1955 tristemente
son temas tan reales y vigentes en el
contexto que está viviendo México,
su lectura asombra la realidad del
contenido y trataré de ejemplificarlo
explicando brevemente el cuento: “La
muerte tiene permiso.”
En este cuento está por realizarse
una Asamblea ejidal, los ingenieros
son los que conducen la Asamblea;
antes que dé inicio, estos destacados
líderes de manera burlesca, reflexio-
nan sobre la vida de los campesinos:
“-Sí, debemos redimirlos. Hay que
incorporarlos a nuestra civilización,
limpiándolos por fuera y enseñándo-
los a ser sucios por dentro…” El Presi-
dente inició la Asamblea y después
de los clásicos discursos y promesas
realizadas a los ejidatarios, cedió la
palabra a los campesinos para que
expusieran sus quejas, peticiones,
sueños, etc.

Mayra Armijo Ugalde


16 El Búho
Al inicio nadie se animaba a hablar, de pron- no estaban convencidas, Sacramento antes de rea-
to Sacramento se hizo de valor y pidió la palabra lizar la petición expuso el último punto: “Si todo
que le fue concedida, la petición que realizaría a la esto fuera poco. Salió el Presidente Municipal con
Asamblea se justificaba en los siguientes hechos: los suyos, que son gente mala y nos robaron dos
“Quiero hablar por los de San Juan de las Manzanas. muchachas: a Lupita, la que se iba a casar con Her-
Traimos una queja contra el Presidente Municipal minio, y a la hija de Crescencio. Como nos tomaron
que nos hace mucha guerra y ya no lo aguantamos. desprevenidos, que andábamos en la faena, no pudi-
Primero les quito sus tierras a Felipe Pérez y a Juan mos evitarlo. Se las llevaron a fuerza al monte y ai las
Hernández, porque colindaban con las suyas. Tele- dejaron tiradas. Cuando regresaron los muchachas,
grafiamos a México y ni nos contestaron. Hablamos en muy malas condiciones, porque hasta de golpes le
los de la congregación y pensamos que era bueno ir dieron, ni siquiera tuvimos que preguntar nada.”
al Agrario, pa la restitución. Pos de nada valieron los Después de todo lo narrado como era de espe-
vueltas ni los papeles, que las tierritas se le quedaron rarse el pueblo se cansó de tan mala autoridad que
al Presidente Municipal.” promueve la injusticia, el autoritarismo, el abuso del
Derivado del conflicto antes señalado, el Presi- poder, la corrupción, la delincuencia, el cobro in-
dente Municipal enojado porque esta gente ruin, justo de impuestos, el descaro, etc. y buscó hacerse
baja, pobre y malagradecida se le habían rebelado, justicia por sus propias manos, fue en ese contexto
empezó a cobrar los diversos prestamos que debían que se solicitó el permiso para matar al Presidente
los campesinos y que según él estaban muy atrasa- Municipal, y la primer respuesta de las autoridades
dos. Como era de esperarse el cobro era mucho más de la Asamblea es la siguiente: “-Pero somos civi-
elevado de lo que realmente debían y esto ocasionó lizados, tenemos instituciones; no podemos hacer-
lo que a continuación Sacramento seguía exponien- las a un lado. Sería justificar la barbarie, los actos
do en la Asamblea: fuera de la ley.” A esta argumentación válida se le
“-Pos luego lo de m´ijo, siñor. Se encorajinó el respondió: “¿Y qué peores actos fuera de la ley que
muchacho. Si viera usté que a mí me dio mala idea. los que ellos denuncian.”
Yo lo quise detener. Había tomado y se le enturbió la Fue tal la presión que se hizo sobre la petición,
cabeza. De nada me valió mi respeto. Se fue a buscar que al Presidente de la Asamblea no le quedó otra
al Presidente Municipal, pa reclamarle… lo mataron opción más que llevar la propuesta a votación: “Se
a la mala, que dizque se andaba robando una vaca pone a votación la proposición de los compañeros de
del Presidente Municipal. Me lo devolvieron difunto, San Juan de las Manzanas. Los que estén de acuerdo
con la cara destrozada.” en que se les dé permiso para matar al Presidente
Por si todavía las autoridades de la Asamblea Municipal, que levanten la mano…” Mi estimado

de nuestra portada 17
lector, como era de esperarse la votación fue a favor de Valadés. La vida sencilla, rutinaria, ordinaria,
de manera unánime, una vez obtenido el resultado la encontrará en la lectura de los cuentos que in-
favorable de la votación, Sacramento declaró: “Pos tegran el libro Las dualidades funestas, los cuales
muchas gracias por el permiso, porque como nadie son: “Rock”, “Los dos”, “El compa”, “El verdugo”,
nos hacía caso, desde ayer el Presidente Municipal “El cuchillo”, “La cortapisa”, “La incrédula”.
de San Juan de las Manzanas está difunto.” En este libro de cuentos es recurrente encon-
Edmundo Valadés es un cuentista genial, por trar temas que abordan la pasión, el erotismo, el
supuesto que no se está promoviendo la barbarie, deseo, la sensualidad, el machismo, la cobardía, el
quisiéramos que esto solo fueran cuentos, pero vandalismo, la venganza, el concepto de amistad,
tristemente se confirma que lo único que hacen los los celos, etc. y por supuesto que escribir esas rea-
verdaderos artistas es desnudar la realidad, mejor lidades como crítica social no siempre serán bien
dicho, una pequeña parte de la realidad. recibidas. Es importante aclarar, que no todos los
cuentos tienen el objetivo de juzgar una conducta,
Las dualidades funestas hay cuentos que buscan enseñarnos a comprender
que el enorme deseo y necesidad sexual que todos
La obra cuentística de Edmundo Valadés podría ser tenemos, es tan natural y no tendría que ser visto
tachada de negativa, pesimista, inmoral e incluso como una perversión, ejemplo de esto es el cuento
antipedagógica. La realidad es que todos los cuen- “La cortapisa”.
tos de Valadés solo reflejan parte de la condición Un aspecto interesante de los cuentos que inte-
humana, y la principal función de la literatura es gran Las dualidades funestas es la sencillez con la
describir esa realidad. Por eso en el segundo libro que son tratados los temas, verbigracia es el cuento
de cuentos titulado Las dualidades funestas el cual “El compa”, en el cual nos encontramos con un
se publicó en el año de 1966, Valadés transcribió la personaje primero obsesionado y después comple-
siguiente reflexión de Mario Vargas Llosa, que nos tamente enamorado de la Bicha. Él, le prometía
ayudará a comprender de manera más clara parte amor eterno, ella si bien le agradaba la idea de irse
de la función de la literatura: a vivir con su enamorado, tenía la clásica duda que
“…Pero quienes lo condenan afirmando que la solo la quisiera para el “acostón”.
literatura debe ser edificante y ejemplar, se equivo- En el contexto en que el personaje enamorado
can, pues la literatura nada tiene que ver con la peda- se desvivía por conseguir el sí de la Bicha, el compa
gogía. Ella es un reflejo de la realidad y sus límites con el que siempre convivía en las borracheras y en
son los de la realidad que no tiene límites.” las cantinas acompañados de mujeres, empezaba
La realidad antes mencionada está en la obra a notar que su compa lo estaba abandonando por la

18 El Búho
Bicha, un día habían quedado de ir a beber al Agua Ya vas, pensó. Y luego luego se la llevó por ay.
Azul con unas nuevas mujeres y sucedió lo siguiente: Caminaron en la noche, sin atender más que a sus
“Ni modo. Dejó de nuevo al compa, tragándose el ganas, escabullendo borrachos, a los vendedores, a
sentimiento. La Bicha lo esperaba para irse de baila- las mujeres pintarrajeadas que pasaban casi entre
da. Ella estaba respirando muy fuerte, diciendo que ellos, sin que los inquietara este o aquel policía que
si a todo, a sus ganas desbocadas de irla apretando se les quedaba viendo.
más y más entre paso y paso de Nereidas. Hasta sen- Ya sus manos la iban hurgando ávidamente,
tir debilitar su vergüenza, poco a poco. Luego se la como si ambos fueran los únicos en pasar por esa
acomodó muy bien, toda apretadita, sin disimular calle y no existiera sino su deseo y como si todos
la calentura. -¿Nos vamos por ay? Ella nomás se le los demás, la ciudad entera, hubiera sido hecha para
repegó, muy calladita, y él se sintió a todo dar, muy que ellos se acostaran donde mejor les pareciera.
dueño de todo, capaz de cualquier cosa. Llegaron a la puerta del hotel, discreta, tentadora.
-¿Dónde me llevas? -Aquí
nomás linda, a estar solitos
tú y yo. -¿No te digo que lle-
vas mucha prisa? Hoy no.
-Ándale, Vidita, si al cabo nos
queremos bien. -Pero un ratito
nomás y sólo para platicar.”
Estimado lector, como
podrá imaginarse ¡entraron
al motel solo para platicar!,
pasaron los días y la Bicha ya
vivía en un cuarto con su ena-
morado. Él, ¡como todo gran
caballero! le presumía mucho
a su compa lo buena que es-
taba: “-Bueno ya me enre-
dé con la Bicha. Le puse su
cuarto. Un día te vas a comer
con nosotros. El compa no
dijo nada pero bien que se le

Soid Pastrana
de nuestra portada 19
notaba la molestia. A ver cómo te sale la muchacha. era una mujer que no merecía ser tratada con tanto
Ya ves cómo son las viejas de aprovechadas. No la amor, los motivos del compa no son muy claros, tal
vayas a regar por todos lados. Le habría explicado vez, eran celos de amistad, compañerismo, envidia,
que con ella todo era pura vida, mejor que con las algún rechazo de la Bicha, la verdad es que no lo
del Agua Azul. ¡Qué agarrones! Como para estarse sé. Lo que sí se puede comprender en el cuento es
encima de ella a todas horas.” esa naturaleza desviada, perversa, sucia, machista,
Entre más pasaban los días mayor era la feli- egoísta, porque el compa le dijo al enamorado que
cidad de los enamorados, pero más grande era to- él había visto a la Bicha con otro, siendo esto una
davía la infelicidad del compa, éste pensaba que ella mentira, y como era muy su amigo estaba obligado
a decírselo, se emborracharon y bueno, el
final lo podrá leer Usted, pero le anticipo
que es un final trágico.
Es parte de la narrativa de Edmundo
Valadés, un cuentista original, diferente,
quien en el libro La muerte tiene permiso
nos describió la realidad de la vida rural, y
en Las dualidades funestas nos presenta la
vida de la ciudad con todas sus grandezas
y miserias, teniendo el único propósito de
enseñarnos a no convertirnos en “El Ver-
dugo” o “El compa.”

Solo los sueños y los deseos son


inmortales, Palomita

Toda la obra de Edmundo Valadés se in-


tegra en tres libros de cuentos, el tercer
libro con el que se esta celebración por
el centenario de su nacimiento, se titula:
Solo los sueños y los deseos son inmor-
tales, Palomita, publicado en el año de

Tere Palacios
20 El Búho
1980. Con tan poca creación el sonorense nos dijo Después de tantos años de ausencia, “el ex-
demasiado, porque en todos sus cuentos el lec- traño” regresó a su pueblo donde había nacido y
tor siempre encontrará una parte donde se identi- crecido, quería reencontrarse con su pasado para
fique. Los cuentos abarcan el nacimiento, infancia, que le ayudara a vivir o entender mejor su presente,
adolescencia, juventud, adultez, vejez y finalmente pero, ¿por qué él ya era un extraño? Podría ser que
la muerte. nadie lo reconociera o incluso el lugar ya no fuera
Este libro se compone de cuentos nuevos y el mismo, sin embargo, “el extraño” llegó a expre-
cuentos que ya habían sido publicados en Las duali- sar: “Tenía la sensación de haber perdido para siem-
dades funestas(1966). El contenido es el siguiente: pre lo mejor que pudo haber en mí mismo. El re-
“Palomita”, “Rock”, “Las Piernas”, “El cuchillo”, “La cuerdo no encaja. Intento acercarme lo más posible
incrédula”, “El compa”, “La cortapisa”, “Los dos”, a mi infancia. Voy al callejón, en el que empecé a
“La marioneta”, “¿Por qué?”, “El verdugo”, “El ex- vivir. Reconozco la casa de los dos pisos, los barrotes
traño”, “Fin”. donde un niño metió la cabeza. Las banquetas ya
Después de esta publicación de cuentos llegó el no son altas.” ¿El problema será de un cambio en la
silencio de Edmundo Valadés, ¿Será que ya no había estructura física?
más que decir? Puede ser que con el transcurso de los De pronto “el extraño” ve a un niño que es
años nuestras vidas se van convirtiendo en recuer- su álter ego (otro yo) el cual le dice lo siguiente:
dos que añoramos, y como el diario caminar solo es “Desde aquí te veo. No me gustas. No eres lo que
un rápido recorrido hacia la nada, tal vez, mejor val- yo era. Tus ojos no son los míos. Tú eres otro. Yo
dría la pena dedicar los pocos años que nos queden soy feliz, no tengo ningún fardo, ningún complejo,
por vivir a dejar de ser “El extraño”. ninguna frustración. Este callejón es mi ciudad, mi
“El extraño” es un personaje que intenta re- sueño, mi juego. Vivo feliz en este puerto. Soy parte
cordar cómo fue su infancia, recuerda a su padre de él. Todos me conocen. Voy al muelle, soy amigo
y algunas anécdotas: “Debo haber sido callejero. de los marineros, de los pescadores, me dejan subir
Escapaba a las calles o casas vecinas, donde podía a sus barcos. No, ése en que estás tú, no soy yo. ¡En
pasarme el día jugando con mis amigos. Tendría yo eso me has trastocado! Te inicié en la libertad de vivir
tendencia a la libertad. Mi madre me ataba a veces y te dejaste imponer grilletes. Te di una maravillosa
a su máquina de coser. Ella es una desvaída imagen, infancia. La has perdido. Vete eres un extraño.”
una fugacidad inconcreta, una ternura incumplida. “El extraño” es un precioso cuento que nos hará
¿Qué me queda además de la visión irreal de su traje reflexionar y respondernos si hemos evolucionado
blanco, bordado? Puro desarraigo de mi primera in- o involucionado, cada quien tendrá su respuesta. Lo
fancia. Me ha dolido siempre.” que sí puedo compartir desde mi “egotismo” es que

de nuestra portada 21
entre más crecemos menos libres somos, nos con- “La marioneta -un payaso en cuyo rostro de
vertimos en esclavos de todo, incluyendo nuestros madera asoma, tras el guiño sonriente, una nos-
prejuicios y no olvidemos que el rápido caminar, el talgia infinita- ha observado el drama de quien le
día a día, es un camino hacia la nada, por lo tanto, da transitoria y ajena locomoción. Sus ojos parecen
no perdamos el tiempo en un correr tan apasionado concebir lágrimas concretas, incapaz de ceder al
hacia lo incierto, mejor reflexionemos en lo único marionetista la trama de los hilos con los cuales él
concreto que tenemos, es decir, yo y el otro. adquiere movimiento.”
Una vez que desterremos de nuestras vidas a La muerte es un sentimiento trágico con el que
“El extraño”, no significa que ya resolvimos el pro- se nace, es algo inevitable, irreparable, por años Fa-
blema trágico del hombre. Dejar de ser “el extraño” cundo Cabral y Alberto Cortez cantaron: “solo aquel
es para vivir mejor esta vida terrenal, pero cuando que ha vivido, tiene derecho a morir” y le agregaría a
estemos cerca del final, nos encontraremos con la la letra que los que realmente viven, nunca mueren,
problemática existencial planteada en el cuento “La porque hoy a cien años de su nacimiento, estamos
marioneta”. Este cuento se compone de dos párra- recordando, escribiendo y meditando, sobre el in-
fos, para ser más concreto, en 9 renglones Edmun- mortal Edmundo Valadés. Finalmente, solo los li-
do Valadés, nos está planteando unamunianamente bros, la literatura y la cultura son inmortales, esti-
el sentimiento trágico de la vida que es dejar de ser, mado lector.
miguel_naranjo@hotmail.com
de existir.
“El marionetista, ebrio, se
tambalea mal sostenido por in-
visibles y precarios hilos. Sus
ojos, en agonía alucinada, no
atinan la esperanza de un so-
porte. Empujado o atraído por
un caos de círculos y esguinces,
trastabillea sobre el desorden de
su camerino, eslabona angustias
de inestabilidad, oscila hacia el
vértigo de una inevitable caída.
Y en última y frustrada resisten-
cia, se despeña al fin como mu-
ñeco absurdo.

Teódulo Rómulo
22 El Búho
Manu de Ordoñana

E
l neoliberalismo que se puso en prácti-
ca en la segunda mitad del siglo pasado
produjo una feroz transformación de
la sociedad en que vivimos. Su plan de devolver
a los estamentos privilegiados el poder perdido
tras la segunda guerra mundial lleva camino de
convertirse en realidad, al tenor del crecimiento
de la desigualdad social que ha experimentado
el planeta en los últimos años, no tanto por las
crisis, sino porque el Estado ha descuidado su
misión de redistribuir la riqueza.
Ha sido un cambio lento, pero profundo,
que está pasando desapercibido, pero encierra
un enorme perjuicio para las clases más desfa-
vorecidas. Está basado en la liberalización de
la economía, la privatización de los servicios,
el recorte del gasto social y la reducción de im-
puestos, además de una tolerancia encubierta
a la “no competencia” para favorecer las cuentas de resultados de Lilia Luján

las compañías multinacionales que, a cambio, se comprometen


a financiar a los partidos políticos, con el consiguiente incremento
de la corrupción y la sumisión de la justicia.

de nuestra portada 23
Tras el hundimiento que sufrió la economía oc- til, teledirigida para amaestrar al pueblo hacia el “no
cidental con la desindustrialización que siguió a la pensar”, un modelo que, con el tiempo, ha creado
crisis del petróleo en 1973, la ideología liberal se una minoría adinerada cuyo fin es derribar esa bur-
apoderó de la cultura con la esperanza de convertirlo guesía culta que ha sostenido la democracia en los
en uno de los motores para recuperar el brío. Surgió últimos sesenta años. Esa “industria cultural” se ha
así la “industria cultural”, una expresión seductora adueñado del mercado y ejerce un cuasi monopo-
que esconde una mercantilización descarada de los lio en la distribución de los bienes culturales y, por
bienes culturales diseñados para divertimiento de la ende, el derecho a “sugerir” a los creadores el tipo
plebe, pensada exclusivamente para entretener, en- de mercancía que conviene a sus objetivos.
cubriendo cualquier ideología contraria a los intere- Este proceso de industrialización provocó la
ses de la clase dominante para perpetuar su modelo fusión de todas las manifestaciones artísticas, desde
económico. las más populares a las más exquisitas, para crear
Pasamos de una “cultura de masas” que surgió un fruto único de fácil acceso para el consumidor,
de forma espontánea en el pasado a una “industria convertido en sujeto acrítico por la influencia de un
cultural de producción masiva” de carácter mercan- discurso inocente, pero cargado de intención. La

24 El Búho Perla Estrada


Unesco definió en 2005 la “industria cultural” como Creativa 2014-2020”, con un presupuesto de 2,300
el conjunto de empresas que trafican con bienes o millones de euros, a fin de recuperar el espacio
servicios dotados de un atributo, uso o fin espe- perdido, no sólo frente a potencias como EE.UU y
cífico que incorpora o transmite expresiones cul- Japón, sino también ante países emergentes como
turales, con independencia de su valor comercial, China y Corea.
acogiendo en el mismo paquete a las siguientes: Esta estrategia de crecimiento inteligente pre-
patrimonio, archivos y bibliotecas, artes escénicas tende mejorar el rendimiento de los europeos en
y visuales, música, cine y video, radio y televisión, materia de educación y desarrollo de la era digital,
libros y prensa. con objeto de estructurar una nueva cultura que fa-
Más tarde, la crisis económica mundial que es- cilite la adaptación a los cambios tecnológicos pre-
talló en 2008 aceleró el cambio que nos había traído sentes y venideros. Hasta aquí, nada que objetar.
la tercera revolución industrial, reduciendo la im- Pero, a continuación, uno se pregunta: ¿y dentro de
portancia de la producción fabril en beneficio de este mogollón de dominios, en qué lugar queda el
otras actividades que utilizan como materia prima mundo de las ideas? En el furgón de cola… difumi-
la capacidad de crear y de innovar, lo que obligó nado, escondido, olvidado.
a los gobiernos a apoyar la reconversión de sus Al parecer, no se trata de alentar la instrucción,
economías hacia lo que se dio en llamar “sociedad sino estimular un modelo cultural descafeinado
del conocimiento”, un enjambre de profesiones de que sirva para reactivar una economía arruinada
diferente pelaje, que se encuentran en la frontera por los excesos de un capitalismo demoledor, que
entre la cultura y la industria, con aforo para pro- se ha llevado por delante los avances conseguidos
mover el empleo y generar riqueza de forma más en la segunda mitad del siglo XX. Y si este proyecto
igualitaria. fuera transitorio, ahora que los recursos públicos
Surgió así el concepto de industrias cultura- son escasos, hasta se podría admitir como apto,
les y creativas (ICC), añadiendo a la definición de pero no parece el caso. La cultura ha dejado de ser la
la Unesco otros sectores como la publicidad, la ar- herramienta apropiada para formar personas libres,
quitectura, el diseño gráfico, la moda y la artesanía, capaces de vivir en comunidad y aceptar la diversi-
a los que más tarde se unieron los videojuegos, la dad, para convertirse en disfraz de lo que postula.
fabricación de instrumentos musicales, las agencias Las naciones presumen de avivar la oferta de bie-
de noticias y los servicios de traducción e inter- nes culturales, pero sin preocuparse de su calidad in-
pretación, a los que la Unión Europea se propone telectual, para atraer a un público iletrado, ávido de
apoyar y potenciar mediante el programa “Europa artículos superfluos cuyo consumo apenas exige es-

de nuestra portada 25
fuerzo pensante. Su intención no es instruir al indi- Si, de acuerdo, pero ¿no se podría invertir el
viduo en las esferas superiores del saber, sino dotarlo argumento? Si desde la infancia, no se fomenta el
de ese conocimiento positivo que lo haga competi- estudio de materias que, de por sí, son arduas y difi-
tivo y, de paso, procurarle el poder adquisitivo para cultosas, en la adultez, resulta casi imposible ad-
que disfrute de un ocio prestidigitador que le ayude quirir el hábito. Entonces, ¿no sería mejor dedicar
a sobreponerse de los sinsabores de su explotación. recursos a guiar la sensibilidad del niño hacia las
Con sus necesidades básicas satisfechas, el ser artes y las letras, en todo su recorrido educativo, en
humano ha devenido un animal dócil que consume lugar de utilizarlos para subvencionar a la industria?
de manera convulsiva los objetos culturales que Seguramente así, con el tiempo, veríamos la ciudad
le son ofrecidos como diversión, ha optado por el sembrada de hombres y mujeres ilustrados, versa-
sometimiento —en línea con las ideas expuestas dos en disciplinas múltiples, de donde surgirían ta-
por Hegel en su dialéctica del amo y el esclavo— ha lentos capaces de crear bienes culturales de vuelo
cedido su libertad a cambio de una existencia sim- alto, así como un colectivo suficiente de demandan-
ple, sin compromisos, asumiendo los valores y las tes que los apetezcan. Promover el conocimiento,
formas de vida de las estrellas que los medios de co- el arte y la cultura desde la infancia provoca un en-
municación, al servicio de la ideología, se afanan en riquecimiento de todos los sectores de la sociedad.
presentar como referentes irrenunciables. ¿Estare- En esas condiciones, sí haría falta la compare-
mos abriendo de nuevo el camino de la servidumbre? cencia de la industria para organizar el mercado,
En esa dirección van las reformas educativas pero una industria subordinada, al servicio de la
en muchos países que se consideran civilizados. En cultura, no al revés. La tarea de dar forma y distri-
España, el ministro de cultura ha hablado de “ma- buir el objeto cultural necesita ese eslabón entre el
terias que distraen” para defender más horas lecti- artista y el consumidor, un tipo de negocio abierto
vas a los saberes instrumentales (ciencias, lenguas a iniciativas privadas de tamaño mediano, incluso
y matemáticas), en detrimento de otros más pres- familiar, en las que se abriría la puerta a multitud
cindibles como las artes y la filosofía, que pasan a de emprendedores con vocación innovadora, a los
segundo plano, y la música, que queda relegada al que ahora los poderes públicos podrían financiar,
último escalón de las asignaturas formativas en la ya que estarían contribuyendo al desarrollo inte-
enseñanza primaria. Los medios de comunicación gral del ciudadano, a hacerlo más libre y, de paso, a
—salvo excepciones— nos han hecho creer que, en crear empleo y a repartir la riqueza.
estos momentos de crisis, el gasto público en cul-
tura es prescindible, porque hay otras prioridades.
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26 El Búho
Roberto Bañuelas

XXXI

Los amantes siempre somos dos


aunque cada uno sea el espejo del otro
en la contemplación de la marea del amor.

Somos la guerra, la victoria y la paz


al mismo tiempo en que celebramos
el triunfo de los volcanes del alba.

Te amo más allá de las palabras que aún no nacen


para no invocarte con las frases fenecidas
de los amantes fantasmas del pasado remoto.

Creador obstinado de un testimonio


signado junto a la luz en fuga
de este atardecer,
reduzco el decálogo
a las cifras ardientes de tu nombre.

Roberto Bañuelas

de nuestra portada 27
XXXII XXXIII

En la libertad condicionada por tu hechizo, La tarde prefiere las espigas a los fósiles
segura del encuentro con la luz, que emergen a morder los frutos del presente.
rasgas con un grito al silencio congregado. Indiferentes a la línea invisible
entre la caída y el infinito,
Estación terminal de profecías incumplidas, los montes custodian
te ostentas en la mar, sirena, la vigencia de albas y ocasos.
y en la tierra,
donde resplandecen las cumbres de tu cuerpo, Anclado testigo
eres esfinge que huye en la noche del presente de ayer y del futuro de hoy,
al encantamiento del amor que inspiras. contemplo cómo vaticinas en tu vuelo
la fuga de signos promisorios.
Mis sueños y delirios
te creyeron torre abandonada, En una morada para gnósticos disidentes,
sin la luz del faro, aprovecho la altura de sus atalayas
sin el grito del último náufrago. para maravillarme con las acrobacias
Mientras algunas plantas carnívoras de un pájaro gimnasta que se divierte
sueñan en devorar contra la inconmovible gravedad del cielo.
a pertinaces y puntuales vegetarianos,
los bosques absorben el atardecer
y, sin detenerse hasta dar con la noche, XXXIV
caminan silenciosos con su sombra.
Insomne y cautivo guardián
Con las últimas señales de claridad, ante la puerta de tu entrega,
vaga en espiral apasionada abandono el testimonio y la presencia
la táctil magnitud de tu recuerdo. de victorias que marchan fenecidas.
Elijo los emblemas vibrantes de tu cuerpo
que me alumbran y me conducen a penetrar
en el templo tripartita de un dios compartido.

28 El Búho
En la llanura desolada Carne de la imagen,
dialogan las torres y el espacio; tiemblas en mi alma
abajo, con paciencia nutrida de siglos, como el viento de la tarde
los capullos de piedra proliferan que hace gemir de amor
frente a la convergencia de enigmas fatigados. a los sauces que se olvidan de llorar.

En la guerra silenciosa
del olvido y la esperanza,
surge la revelación migratoria
del eco armonioso de tus pasos.
Junto a la pétrea elevación
que rinde su tributo al horizonte,
tu nombre se vuelve jubiloso campanario,
y de los campos florecientes del crepúsculo
comienzan a germinar emisarios nocturnos.

XXXV

Con pasos de gacela en primavera,


emigras con los fulgores del día
y el canto nuevo de cada amanecer.

Cuando retornas de los bosques,


fundas con tu presencia
el altar encantado del deseo;
cuando te vas,
me dejas en herencia
la magia febril de tu recuerdo.

María Emilia Benavides

de nuestra portada 29
A la imantación de tu piel florida, en el insomnio nutrido por tu ausencia.
como peregrino cautivo de tu hechizo, Recuerda que en cada estación espero, siempre,
deposito en tus manos el rumor de tus pasos de gacela en primavera.
la ofrenda amorosa de mis besos.
XXXVI
¡Por qué tus labios prefieren el silencio
si todo tu ser me da el canto apasionado Hay un coro de lejanos peregrinos,
de la vida? mensajeros fervientes
Gacela nocturna: no corras más en la llanura que marchan hacia la floración del canto.
de mis sueños diurnos ni te aposentes
La locura duplicada
de predicar la armonía en el desierto,
dejó atrás la ceremonia del crepúsculo
que se reunió en el bosque
mientras las torres se inclinaban como espigas.

Cuando el deseo embiste


contra el cuerpo inmenso de tu ausencia,
la luna me hipnotiza y me compensa por la espera.

Desde el círculo de angustia


que proyecta el espejismo
de una cuadratura lejana,
retorno a la mansión que atesora
las mutables iridiscencias de tu forma.

Situado en la vital sincronía


de los cálidos atributos de tu ser,
el amor sigue como el guardián victorioso,
timonel audaz de este barco embriagado
de olas, brumas, arrecifes y nostalgia.

Margarita Cardeña

30 El Búho
Julio César Ocaña


No son éstos, tiempos propicios
para la utopía”, nos recuerda
don Adolfo Sánchez Vázquez (†).
—Más aún, don Adolfo, sepul-
tureros de la utopía abundan, y son
bien pagados por cierto…
“Utopía” es un concepto re-
nacentista (si bien ya de utopías
etéreas escribía Platón). Pienso
en “Utopía”, la clásica de Tomas
Moro, pero también en las utopías
de Campanella y Bacon, y en la de
Morelly, en el siglo de las luces. Por
supuesto, en las de los socialistas
utópicos, ya entrado el siglo XIX
(Saint-Simon, Owen, Fourier y Ca-
bet). Pero, sobre todo, pienso en la
Aída Emart
utopía comunista de Marx y Engels, la única realmente posible, la
única apalancada científicamente; la utopía en la cual creo, en la
que sueño; la que me alienta...
“El hombre libertario seguirá creando sueños y tramando utopías
hasta el fin de sus días” (Cartas desde Berlín, p. 20).... Aunque no es

de nuestra portada 31
guisar enchiladas, eso de tramar utopías. Ya sabe- Pero, sigamos con el discurso de Don Quijote a
mos eso, dolorosamente lo sabemos. Por eso, creer los cabreros hospitalarios y generosos que, azora-
en utopías no es cosa de hombres comunes, es mi- dos, escuchaban palabras tan descabelladas:
sión histórica de Caballeros andantes… “Eran en aquella santa edad todas las cosas co-
Acabo de releer, una vez más, El ingenioso Hi- munes: a nadie le era necesario para alcanzar su
dalgo don Quijote de la Mancha, esta ocasión en la ordinario sustento tomar otro trabajo que alzar la
práctica y funcional versión digital, esa bella que mano y alcanzarle de las robustas encinas que lite-
anda navegando por allí, gratuitamente, en el ci- ralmente les estaban convidando con su dulce y sa-
berespacio… zonado fruto. Las claras fuentes y corrientes ríos,
Como todas las veces, me sumergí en la loca y en magnífica abundancia, sabrosas y transparentes
sutil, aunque profundísima sabiduría de su protago- aguas les ofrecían. En las quiebras de las peñas y
nista, y me solacé con su cándido humor, con ese en lo hueco de los árboles formaban su república
humor que para Octavio Paz es “el gran invento” las solícitas y discretas abejas, ofreciendo a cual-
de los tiempos modernos, invento que debemos a quiera mano, sin interés alguno, la fértil cosecha
Cervantes, fundador del arte de la novela (junto con de su dulcísimo trabajo. Los valientes alcornoques
Rabelais), y padrino de la era moderna, en opinión despedían de sí, sin otro artificio que el de su cor-
de Kundera (al menos en la literatura, reflejo elabo- tesía, sus anchas y livianas cortezas, con que se co-
rado de la realidad). menzaron a cubrir las casas, sobre rústicas estacas
Pues bien, me detuve un poco más en el Capí- sustentadas, no más que para la defensa de las in-
tulo XI (I), a pensar y a repensar el discurso de Don clemencias del cielo. Todo era paz entonces, todo
Quijote, donde se refiere a esa “dichosa edad y si- amistad, todo concordia; aún no se había atrevido
glos dichosos aquellos a quien los antiguos pusieron la pesada reja del corvo arado a abrir ni visitar las
nombre de dorados, y no porque en ellos el oro, que entrañas piadosas de nuestra primera madre; que
en esta nuestra edad de hierro tanto se estima, se ella, sin ser forzada, ofrecía, por todas las partes
alcanzase en aquella venturosa sin fatiga alguna, de su fértil y espacioso seno, lo que pudiese har-
sino porque entonces los que en ella vivían ignora- tar, sustentar y deleitar a los hijos que entonces la
ban estas dos palabras de tuyo y mío…” poseían. Entonces sí que andaban las simples y her-
Discurso que da pie a esta aventurada reflexión mosas zagalas de valle en valle y de otero en otero,
que gustoso comparto, de la mano, debo decir, de en trenza y en cabello, sin más vestidos de aquellos
los preclaros encaminamientos del respetable filó- que eran menester para cubrir honestamente lo que
sofo hispano-mexicano Adolfo Sánchez Vázquez. la honestidad quiere y ha querido siempre que se

32 El Búho
cubra, y no eran sus adornos de los que ahora se ni ofender los del favor y los del interés, que tanto
usan, a quien la púrpura de Tiro y la tantos modos ahora la menoscaban, turban y persiguen. La ley del
martirizada seda encarecen, sino de algunas ho- encaje aún no se había asentado en el entendimien-
jas verdes de lampazos y yedra entretejidas, con lo to del juez, porque entonces no había que juzgar, ni
que quizá iban tan pomposas y compuestas como quien fuese juzgado. Las doncellas y la honestidad
van agora nuestras cortesanas con las raras y pere- andaban, como tengo dicho, por dondequiera, solas
grinas invenciones que la curiosidad ociosa les ha y señeras, sin temor que la ajena desenvoltura y las-
mostrado. Entonces se decoraban los concejos amo- civo intento las menoscabasen, y su perdición nacía
rosos del alma simple y sencillamente, del mesmo de su gusto y propia voluntad…”
modo y manera que ella los concebía, sin buscar He aquí la utopía del caballero andante: Un mun-
artificioso rodeo de palabras para encarecerlos. No do dichoso, una edad dorada, que algún día exis-
había la fraude, el engaño, ni la malicia mezclán- tió, aunque fuese en su imaginación, pero que, en la
dose con la verdad y llaneza. La justicia se estaba visión de otros quijotes más modernos, no sólo es
en sus propios términos, sin que la osasen turbar deseable, sino posible.

Adolfo Mexiac
de nuestra portada 33
En su fantasiosa y fantástica reseña, don Qui- me bastaría para afirmar categóricamente que en lo
jote apunta tres aspectos dignos de resaltar: más profundo de los anhelos quijotescos anidaba
a) La ignorancia del “tuyo” y del “mío”; es esta grandiosa idea. Es verdad que el manchego ato-
decir, la ignorancia de la propiedad privada. londrado hablaba mirando hacia atrás en el tiempo,
b) La comunidad de bienes, y en tanto que los marxistas lo hicieron (lo hacen, lo
c) La liberación del trabajo. hacemos) mirando hacia adelante en la historia.
Justamente son estos tres elementos las piedras Lo importante para este caso es la existencia de la
angulares de la sociedad comunista, visualizada idea, de lo posible pasado, en un caso, y de lo po-
por Carlos Marx y por Federico Engels. Esto solo sible futuro en el otro. Pero no es mi intención ad-
judicar semejantes pensamientos, locos
o no, a unos cuantos precisos. Si somos
curiosos, veremos que tanto en el antiguo
Platón como en el renacentista Moro, o en
el ilustrado Rousseau, sin pasar de largo
a los predicadores del socialismo utópi-
co, aparecen, una y otra vez, en distintos
pasajes de sus magnas obras, o incluso
en varias de ellas, los mismos conceptos,
más remarcados en unos que en otros,
pero presentes siempre en todos ellos.
No es pues ocurrencia de uno el sueño
de una sociedad que ignore el “tuyo” y
el “mío”, que viva en comunidad de bie-
nes y que se halle liberada del trabajo.
Tan no es ocurrencia de uno o dos ilumi-
nados, preclaros, visionarios, que ya los
humildes y auténticos primeros cristianos
habían hecho de estas locas ideas forma
de vida y convivencia, tal y como nos narra
el evangelista Lucas en los Hechos de los
apóstoles. Si bien, el último elemento, el

34 El Búho Carlos Pérez Bucio


de la “liberación del trabajo”, sólo lo encontramos del interese, que tanto ahora la menoscaban, turban
en Carlos Marx y en Don Quijote, aunque distintos y persiguen. La ley del encaje aún no se había sen-
por su contenido y por sus formas. tado en el entendimiento del juez, porque enton-
En su obra fundamental, Das Kapital, el funda- ces no había qué juzgar ni quién fuese juzgado. Las
dor del materialismo dialéctico e histórico y de la doncellas y la honestidad andaban, como tengo di-
economía política marxista concibe la generación de cho, por dondequiera, sola y señera, sin temor que
“tiempo libre” como escenario propio de la libertad. la ajena desenvoltura y lascivo intento le menosca-
¿Pero, de dónde sale el tiempo libre? Pues de la pro- basen, y su perdición nacía de su gusto y propia
ductividad del trabajo. Ésta, a su vez, es resultado voluntad.”
de un desarrollo colosal de las fuerzas productivas Así era la imagen de la sociedad utópica (pasa-
del hombre: de la ciencia, de la técnica, de la tec- da) que soñaba don Quijote, una sociedad que exis-
nología, del desarrollo organizacional… Al liberarse tió en los tiempos dichosos de una Edad de Oro su-
el hombre del trabajo, de la necesidad de trabajar, puesta…
o al lograr la posibilidad de dedicar cada vez me- Es de resaltar que la utopía de nuestro entra-
nos tiempo al trabajo, sin por ello ver menoscabada ñable deschavetado implicaba también una crítica
la producción de bienes y servicios en su beneficio, de su entorno, de su realidad circundante. Crítica
pasa del reino de la necesidad al reino de la libertad. que percibimos claramente cuando se refiere a la
Esto es, en la visión de Marx (en resumidas cuen- “Edad de Hierro”, en la que impera el fraude, el en-
tas) el comunismo. O sea: ¡Riqueza! ¡Tiempo libre! gaño y la malicia; en la que no existen la paz, la
¡Libertad! (mas, para todos, no para unos cuantos, amistad ni la concordia, y en la que el entendimien-
como sucede en las sociedades de clases). Me re- to del juez se asienta en la “ley del encaje”.
fiero, esencialmente, a lo mismo de lo que hablaba Me vienen a la mente, por analogía, las palabras
don Quijote a los cabreros. Resulta interesante ob- pesimistas, pero tristemente verídicas, de Octavio
servar cómo el héroe manchego no se queda en lo Paz en La llama doble:
económico (como tampoco Marx), sino que va más “Si pensamos en términos históricos, vivimos
allá todavía. en la edad del hierro, cuyo acto final es la barba-
Veamos: “Todo era paz entonces, todo amistad, rie; si pensamos en términos morales, vivimos en la
todo concordia... No había la fraude, el engaño ni edad del fango.”
la malicia mezclándose con la verdad y la llaneza. La crítica cervantina en El Quijote va más allá,
La justicia se estaba en sus propios términos, sin pues, del plano económico (propiedad privada)
que la osasen turbar ni ofender los del favor y los de la “Edad de Hierro”. Se extiende a lo político,

de nuestra portada 35
a lo social, a las instituciones (Iglesia, Estado), Bien podría haber agregado, digo yo: ¡Cabreros
y a la moral imperante que dicta, que prescribe, de todos los países, uníos!
que prejuzga, y que juzga y condena… Sin querer La Edad de Oro es posible, mas no por arte de
queriendo, sin decir diciendo, nos aclara don Quijote magia o por milagro divino, sino fruto de la lucha,
que todas esas inhumanidades del hombre derivan de la batalla, de la aventura, del milagro de la acción.
de un pecado original: La propiedad privada, y en Don Quijote teoriza, pero demuestra que su con-
esto coinciden (¿curiosamente?) ambas visiones, la vicción es, también, un asunto de hechos. Teoría y
quijotesca y la marxista. Si acaso hubo una dichosa Praxis, diría Marx. Por ello afirma Sánchez Vázquez
“Edad de Oro”, se debió a la ignorancia del “tuyo” y que la utopía cervantina “no es sólo asunto de ideas
del “mío”. Si acaso habrá una dichosa nueva, futura o de ideales, sino de acción y actividad práctica. La
“Edad de Oro”, se deberá entonces a la abolición de utopía es aquí no sólo la visión de un mundo ideal,
ese “tuyo” y de ese “mío”. sino de un mundo que debe existir, y este ‘debe’,
Y, otra coincidencia más: al igual que en Marx, como imperativo moral, es el que empuja a Don
Don Quijote no se detiene en la proclamación de la Quijote a la acción.”
superioridad y la grandeza de la Edad de Oro. Este Y, sin embargo, Don Quijote fracasa una y otra
último se propone, ferviente y apasionado, desinte- vez en su incansable afán libertario y justiciero. ¿Por
resado por supuesto (como corresponde a todo ca- qué fracasa nuestro héroe? ¿Acaso porque construir
ballero andante), mediante sus temerarias hazañas, utopías no es “enchílame otra”? Creo que eso lo
hacer realidad esa Edad de Oro. sabemos de sobra, y de allí se afianzan, de ahí se
Poner en práctica los postulados de justicia, agarran con uñas y hasta con dientes, los sepulture-
equidad, honradez y solidaridad, es para nuestro ros del ideal socialista, los enterradores de la utopía
héroe manchego un imperativo moral, una cuestión comunista. “¿Ven? El socialismo ha fracasado, el
de honor; y, sobre todo, una cuestión de amor… Y socialismo no sirve, el socialismo no es posible”,
por ello y para ello fue que “se instituyó la orden de nos escupen en el rostro. “¿Lo ven?: Marx estaba
los caballeros andantes, para defender las donce- equivocado”. “Déjense, de una vez por todas, y para
llas, amparar las viudas y socorrer a los huérfanos y siempre, de sueños, de utopías… La Edad dorada es
a los menesterosos….” quimera quijotesca…” “¿Abolición de la propiedad
Y remata contundente, digno y orgulloso: privada? ¡Jamás!” “Un mundo sin propiedad privada
“Desta orden soy yo, hermanos cabreros, a es inconcebible…”, pregonan histéricos.
quien agradezco el agasajo y buen acogimiento que ¿Es imposible la utopía, acaso porque es contra-
hacéis a mí y a mi escudero…” ria a la naturaleza humana? ¿Existe una “naturaleza

36 El Búho
humana”? O existen, más bien, circunstancias…, y bastara. Fracasa, prácticamente, por ser un héroe
por tanto, situaciones moldeables, modificables, su- solitario.
perables… Si me preguntan, yo digo que el hombre Y nos preguntamos preocupados: ¿El fracaso
no es ni bueno ni malo por naturaleza; el hombre, de Don Quijote equivale, acaso, al fracaso de la
en cambio, puede elegir ser bueno o ser malo, o sus utopía?
circunstancias lo pueden predisponer para lo uno o Una lección importantísima, entre muchas más,
para lo otro. Y aquí hallamos otra razón para el fra- de El Ingenioso Hidalgo Don Quijote de la Man-
caso de Don Quijote: Él quería transformar el
mundo como resultado de su lucha solitaria;
mas, al contrario, tan colosal y tan compleja
tarea no puede ser una tarea individual, sino
colectiva. He aquí una de las diferencias entre
ambas intenciones “utópicas”, la de Don Qui-
jote y la de Carlos Marx.
Miguel de Cervantes Saavedra, el pro-
hombre renacentista, iniciador de la Edad
moderna, nos enseña más y nos demuestra,
aunque de manera subliminal, que fue un tan
genial como sublime precursor de la con-
cepción y de la visión marxista del hombre y
de la historia. El Manco de Lepanto insinúa
que la utopía de su Quijote está condenada
a fracasar una y otra vez; sí, pero siempre y
cuando no se ofrezcan determinadas condi-
ciones para su realización. Don Quijote fra-
casa, entre otras cosas, porque toma ventas
por castillos y molinos por gigantes; y porque
cabalga en un jamelgo escuálido, y porque
sus armas son rudimentarias, y porque tiene
por acompañante a un único y pobre hombre
ignorante y mal comido, por si lo anterior no

Leticia Ocharán

de nuestra portada 37
cha, es que la locura de transformar el mundo será de su visionaria obra como sueño deseable y po-
una locura perdurable en tanto no entendamos sible, como utopía realizable. A saber: que un em-
que transformar nuestras circunstancias debe ser la prendimiento como el de don Quijote de la Mancha,
obra de muchos quijotes individuales, pero unidos está, ciertamente, destinado a fracasar. Que esto,
en pensamiento, en palabra y en acción. La transfor- sin embargo, no representa el fin de la utopía. Que,
mación de nuestra “Edad de Hierro” en una “Edad por el contrario, la utopía es tan necesaria e ineludi-
de Oro”, será fruto de la unión, de la cooperación, ble como lo es el anhelo de una vida digna, justa y
de la organización y la solidaridad de muchos Qui- libre; de una vida en armonía, paz y amor. Que esta
jotes y, entre más seamos, mejor. O, simplemente, utopía es no sólo necesaria sino apremiante, y que
no será… bien vale, por la altura de sus miras, por la nobleza
El fracaso concreto, al pretender realizar no- de su intención, enfrentar todos los escollos que se
bles ideales, como bien apunta el maestro Sánchez opongan a su realización y correr todos los riesgos
Vázquez, no significa, por ello, que hay que renun- que implique, que no serán ni pocos ni pequeños.
ciar a la utopía en nombre del más craso realismo. Finalmente, me resta decir, parafraseando al
“No se puede vivir sin utopías”, nos dice, “como su- recientemente fallecido maestro Adolfo Sánchez
gieren los agoreros que hoy proclaman su fin.” Vázquez, uno de los filósofos marxistas contem-
Por eso Cervantes, a pesar del trágico fracaso poráneos más preclaros y consecuentes, que esta
de su personaje ficticio, no renuncia a ella, a la utopía, necesaria para trascender el mundo exis-
utopía. tente y vivir una vida mejor, será, sí, una locura qui-
En el capítulo final: “De cómo Don Quijote cayó jotesca, siempre y cuando quienes pretendamos rea-
malo y del testamento que hizo, y su muerte”, así lizarla no tomemos en cuenta la realidad que nos
nos lo confirma. hemos propuesto transformar. Tal premisa es una
Al volver Don Quijote a ser de nuevo Alonso Qui- de las tantas enseñanzas que nos brinda la lectura
jano; o sea, al despertar de su locura, al final de sus de El ingenioso Hidalgo en tiempos en que, ante el
días, pareciera que, luego de tantísimos desastres y fracaso de una utopía histórica concreta, los apolo-
penurias, sus sueños se disiparían y morirían con él. gistas de la propiedad privada y de la explotación
Y sin embargo, no sucede así. Sancho Panza, su fiel del hombre por el hombre proclaman el “fin de
escudero, toma entonces la estafeta y se hace cargo la utopía”.
del legado utópico de su Señor, y le dice: “Levántese
desa cama, vámonos al campo…”. Y con ello, Cer- ¡El comunismo es una utopía andante, viva
vantes reafirma lo que se desprende de la lectura y andante!

38 El Búho
confabulario

Francisco del Castillo Lozano

L
a vida de Vincent Van Gogh fue una
vorágine de creatividad desbordada,
pero también un drama intensamente
humano en el que se enredan la pobreza, el re-
chazo social, la marginación y finalmente la lo-
cura que el artista adoptó como un escape a la
frustración de sentirse aislado, incomprendido
y por su permanente insistencia en expresar
con colores todas las maravillas que su exal-
tada sensibilidad percibía en la naturaleza.
“Anhelo de vivir” (i. Stone, Diana, 1953)
es una estrujante narración de la vida de Van
Gogh. A lo largo de cuarenta años, la he leído
tres veces. Cada vez me han asaltado nuevas
angustias, quizá ahora, a mis setenta y seis
años, matizadas por mi propia experiencia de
vida encaminada también, entre otras activi-
dades, por el sendero del arte.
Hoy tenemos la suerte de ver las pinturas
de este gran artista y así, tratar de entender su
apasionada intención de recrear todo aquello
que veía. Pero ahora el autor también nos dice
Enrique Zavala

confabulario 39
lo que expresaba con palabras para decirnos cómo “La materia de que estás hecho, Gauguin, es la
percibía su trabajo y su relación con la vida misma. misma que forma a la uva, pues tú y la uva no son
Durante una discusión con Paul Gauguin, Van Gogh, mas que uno. Cuando pinto a un labrador en su cam-
le dijo: po, quiero hacer sentir la unidad que existe entre el
“Cuando pinto el retrato de un hombre, quiero uno y el otro. Quiero que se sienta el sol que vivifica
que se refleje en él toda su vida, todo lo que ha visto, el campo, a su campo, al trigo y a los caballos por
luchado y sufrido. igual. Recién cuando sientas ese ritmo universal en
“Los campos en que crece el trigo, el agua que medio del cual se mueve todo el mundo, recién enton-
corre tormentosa por las gargantas, el jugo de la ces comenzarás a comprender la vida. Eso es Dios”
fruta y la vida que se desliza del hombre son todo la El camino de la creación, lleva al artista por
misma cosa. La única unidad en la vida es la unidad senderos a veces sinuosos y a veces con incursio-
de ritmo. Un ritmo al son del cual todos bailamos, nes y revelaciones luminosas hacia lo profundo de
hombres, manzanas, campos, casas, caballos y sol. la condición humana.

Aída Emart

40 El Búho
Oscar Martínez Molina

L
a tarde es fría con una estruendo-
sa lluvia golpeando los cristales. El
viejo profesor se arropa con una
raída frazada. Sorbe con presteza el café.
Afuera, el cielo cayéndose en goterones.
Acerca su rostro al ventanal, y el vaho de su
aliento empaña el cristal. Su rostro ajado se
refleja tenue, aun así, el surco en la frente
y las arrugas alrededor de los ojos, le vuel-
ven a recordar que ya no es un joven. Cie-
rra los ojos. Aspira el aire. En su memoria
vuelve a revivirla paso a paso, alejándose.
El color de sus ojos, cafés claro. El sonido
y la alegría de su voz. Su figura delgada y
esbelta. Un sorbo al expreso que invade
sus sentidos. Imagina el beso en los labios
El cuerpo desnudo. Las manos y su boca re-
corriéndolo todo. Los senos. El vientre pla-
no. El abrazo enredado en los cabellos hú-
medos. La blanca, y tersa espalda. Nenúfar
que se ofrece a su boca y a sus dedos. Cuer-
pos que se encienden. Espasmos y suspiros.
La entrega hacia la muerte.

Edward Munch

confabulario 41
Se aleja del cristal. Se sienta. Otro sorbo al café. el cielo cayéndose en grandes goterones. Se molesta
Ahora escribe la historia que ha llegado a su mente, un poco al pensar que la lluvia estropee su salida.
precedida de una tímida dedicatoria ¿para Elena?, y Ajusta la falda suelta. Amolda con cuidado las cade-
borra el nombre, ¿para Rebeca?, y también lo borra. ras y las nalgas. Ahora la blusa, de algún modo, deja
Finalmente decide: que sus senos se muestren apenas. El timbre del ce-
-Para Lolita. lular. El novio ha llegado y la espera abajo. Un día
Y enseguida empieza la escritura. más de atar y desatar angustias. Camina resuelta.
La tarde es fría, húmeda. Afuera viento y lluvia. Ahora la lluvia se vuelve más densa. Piensa en el im-
Es joven, inquieta y hermosa. Apura una taza de permeable, en el paraguas. Se asoma al ventanal. La
café. Se asoma al espejo. Ve el reflejo de sus ojos, tibieza de su aliento deja un vaho en el cristal. Vis-
cafés claro. Arregla sus largos cabellos. Se aplica gel lumbra el reflejo de su rostro y justo en ese instante,
para darles la apariencia de verse húmedos. Deli- en su memoria, el rostro del viejo profesor de na-
nea con delicadeza el carmín de sus labios. Afuera, rrativa. Afuera la tempestad bien puesta, el golpe de

Alonso

42 El Búho
las gotas en los cristales, el sonido lejano del timbre -Ansiedad y locura-, dijo el viejo, y enseguida las
del celular en su bolso. Ve el reflejo de su rostro en explicó con besos en la espalda y en los muslos.
el ventanal, distorsionado por los hilillos que dejan El toque de caricias en las nalgas. Aprovechó
las gotas al deslizarse hacia abajo. En su mente la también los suspiros que brotaban del alma de la
claridad del rostro del profesor. Sonríe tímida. Lo re- joven, para puntualizar algunos detalles de estos
cuerda, y vuelve a vivir aquel encuentro. Las manos sentimientos. Suspira profundamente, y brinca so-
acariciando sus ojos. El beso en los labios. Las ma- bresaltada. El timbre del celular, y la voz del novio.
nos recorriendo la espalda, las caderas, los muslos. -Bajas.
El cuerpo entero. El recorrido de su boca. La inquieta Una mueca en los labios. Nuevamente su reflejo
perseverancia de los dedos. Se estremece trémula. en el cristal. Los goterones golpeteando con ritmo
En su bolso el celular timbrando y de nuevo vela- pausado. No contestó el celular, canceló la llamada
do, ahora con el estruendo de un trueno, precedido deslizando la tapa. Pegó la cabeza, el hombro y el
del culebreo del relámpago. El cosquilleo y la cálida pecho izquierdos al ventanal. Se llevó la mano dere-
humedad que recorre la entrepierna. El maestro de cha a la entrepierna.
narrativa, y la narrativa que describió en su cuerpo. -Lujuria-, recordó en la narrativa, y un escalofrío
La necia tentativa de escribir el cuento. El detalle de hizo temblar su cuerpo. Apretó con fuerza las pier-
la técnica. Los personajes plasmados en sus carac- nas, atrapando su propia mano entre ellas. El viejo
teres. La ira, el enojo, el deseo, el coraje; y el maes- y su destreza con los dedos y la lengua. La humedad
tro con una serie definida de conceptos. El caminar cálida. El temblor violento. De nuevo el timbre del
que la llevó sin más, a la habitación del profesor. La celular, y al mismo tiempo el claxon del auto.
charla y el café, el cigarrillo. -Ya, ya. Gritó molesta.
Interpretar Tomó su bolso. Canceló la llamada. No podía de-
-delicadeza- había dicho el viejo maestro. Y para jar el temblor en las piernas. Se acordó de la risa del
mostrarlo, le cerró los ojos con los besos. viejo, ante los movimientos convulsos de su cuerpo.
-Ternura-, y entonces mordisqueó sutil sus La amenaza ahora mismo de volver a explotar como
labios. en aquella hora. La narrativa aplicada en su piel.
-Tersura-, y el maestro deslizaba suave, las ma- -¡Pinche viejo! había exclamado, al abrir la puer-
nos por su cuello. ta. Afuera el aguacero bien puesto. Primero el brutal
Esta tarde, afuera la lluvia, relámpagos y true- estremecimiento al contacto con el agua. La explo-
nos. El celular y su monótono timbrar. Su cuerpo y el sión de su cuerpo y el grito prolongado que nace es-
calor que ahora la recorre. pontaneo, gracioso. El espasmo desde la punta de

confabulario 43
los pies a los cabellos. El fuego naciendo desde su Ella aún esta extasiada, riendo.
vientre. La risa en un orgasmo sucesivo. -¡Pinche viejo cabrón! -vuelve a repetirse.
-Pinche viejo. Repitió. Pensando que aquella res- Da un portazo tras de sí y exclama violenta
puesta de su cuerpo, volvía de nuevo con sólo pensar -Pinche noviecito pendejo-.
en él. Mientras lento, recuperaba el aliento. El viejo profesor, sonríe al ponerle punto final a
-¡Que rico! alcanzó a murmurar, abrazada por el su cuento.
tenaz aguacero.
Golpea con los nudillos la ventanilla del auto. II
Empapada de los pies a la cabeza. El curso se llama Conceptos interpretativos en la na-
-Sube a cambiarte. Dice el joven. rrativa actual.
-Paraguas e impermeable. Alcanza a escuchar, -¿Lolita, cómo vas con tu cuento?, pregunta con
mientras vuelve a casa. ansiedad el profesor.
-Enredada con el carácter de algunos per-
sonajes. Responde ella con rapidez.
Él, como cada tarde desde que la vio al
inicio de su clase, vuelve a preguntarse si ella
aceptaría una larga caminata para charlar de
aquellos conceptos indescifrables. Y triste re-
toma su camino, mientras ve que ella y el no-
vio, que ha venido a recogerla, se alejan en
sentido contrario.
-Pinche noviecito pendejo. Murmura el
profesor, por lo bajo.
-¿Que se trae?, pregunta a la vez el novio
-Es mi profesor, dice ella.
-Necesito que me oriente en algunos con-
ceptos indescifrables. -Acota después.
Él, la mira intrigado, y ella agrega,
-De la narrativa, ¡ehh!
A menos que se anime… piensa para sus
adentros.

Ángel Boligán

44 El Búho
Ignacio Martín

I
LETRILLA

Siento la luna
volverse fuego
cuando tus manos
se vuelven viento;
te siento cerca,
me vuelvo centro.

Siento que somos


aguas y sueños,
siempre nosotros
y los recuerdos.

¿No será que eso somos?


Árboles, tiempo,
labios, recuerdos,
un verso en una piedra,
un pedazo de sueño. Martha Chapa

confabulario 45
II

Fuego
de amor;
ternura incandescente que nos llena...

Lucha
de paz;
suavidad encendida que nos une...

Sangre
de versos;
poesía de tu amor que nos recorre...

Calma
de amor;
presente que nos llena el horizonte...

III

Niño en mí dentro,
si caigo alguna vez,
si me siento vencido en el presente,
si llega a parecer que no hay más sueños,
si los golpes...

Niño, hijo,
no hace falta que vayas a buscarla,
ella siempre está ahí;
coge su mano...
...y anda...

Luis Garzón

46 El Búho
Roberto Bravo

A
unque cuando estoy alegre corro de un
lado a otro yo no hablo con mis movi-
mientos sino con mis ojos, mis ojos son
el espejo de lo que entiendo, sufro y deseo y nada
quiero más en las mañanas sino que llegue Rosen-
do y me de tripas de leche, que disfruto como pocas
otras cosas. No somos fieles los perros sino agra-
decidos con quien consideramos nuestro, no me
refiero a una camada que nos haya nacido ni a otra
perra, sino a quien vive donde nosotros vivimos
y nos procura. Tampoco diferenciamos el tiempo,
nuestra vida es un presente perpetuo. Rosendo, sin
ser afectuoso, me ha demostrado que adentro de
él existe un alma que ama en todas las direcciones
hacia donde ven sus ojos y siente su corazón, y yo
sería completamente feliz el día que pueda dominar
a Chano, el mozo y le rocíe alcohol alcanforado en
los huevos como él lo hace conmigo. Cuando sien-
to al alcohol quemar mis atributos, se me crispa el
cerebro porque la exasperación contrae mi pensa-
miento y tengo que hacer algo desesperadamente,
porque si no estallaría mi ser, nadie a quien no se lo

Hugo Navarro confabulario 47


han hecho podrá entenderlo y Chano, a nadie se lo autoritarios, pero no lo son, interiormente no pue-
hizo sino a mí. Asocié el dolor a sus carcajadas des- den coexistir con oposiciones porque sufren dema-
pués de hacerme enloquecer. Eso duró hasta que siado, enferman y mueren si no encuentran una so-
Rosendo tiró el esparcidor con alcohol alcanforado lución para su conflicto.
y Chano no se tomó el trabajo ni el dinero de com- Una tarde vio Rosendo al peluquero que arre-
prar otro. glaba el pelo a un cliente. La peluquería estaba a
Desde que llegó Rosendo la vida cambió en el un lado de la farmacia. Observó los movimientos
negocio, don Manuel está más relajado, Pupa está que hacía el barbero mientras pasaba una toalla por
alegre casi todo el tiempo y Chano falta cuando se la nuca y la barbilla a una persona sentada en la
le antoja. A Rosendo le pone de mal humor lavar silla. Miró cómo después tiró el agua de la bande-
el mingitorio y cuando lo hace, lo hace bastante mal. ja en la calle y escupió a la tierra. Regresó con el
Tampoco le gusta barrer el frente de la calle ni la cliente, a quien le mostró su nuca con un espejo.
acera, porque enfrente están Laura y Beatriz, las de El hombre sonrió y después de pagarle se paró del
la farmacia, y como le gustan no quiere que lo vean sillón y se fue. El peluquero salió a la acera, escupió
con la escoba. Cuando don Manuel viene por las otra vez sobre la tierra y bostezó extendiendo los
mañanas y le dice que limpie la calle, lo hace dan- brazos tanto como pudo. El barbero tenía cincuenta
do la espalda a la botica para no ofrecerles la cara años y Rosendo catorce, pero ese peluquero fue un
a las muchachas. Cuando Rosendo se fue las cosas espejo en el que se vio cuando tuviera esa edad si
tomaron el curso de antes. Las tardes sin clientes se quedaba en el pueblo, e inmediatamente escribió
no volvieron a ser las mismas. Rosendo leía el libro una carta a su padre explicándole que quería seguir
de los milagros de los santos, o levantaba edificios estudiando. No dijo a nadie nada, solo escribió la
con las fichas de dominó. Los perros percibimos a carta y cuando llegó Chano le pidió que la llevara
la persona en su interior y el de Rosendo fue el más al correo.
fino de los que conocí, estando con él se sentía una Amaba la vida que llevaba con sus abuelos y los
placidez que experimenté solamente poco antes amaba como a nadie, pero se dio cuenta que él no
de morir. Reaccionaba a cualquier estímulo, pero era como ellos y tuvo que dejarlos.
cuando no había motivos era la paz absoluta. Yo morí una noche de la que no recuerdo otra
Se fue porque, aunque a esa edad no sabía lo cosa que la oscuridad en la que me tendía después
que quería, supo lo que no quería y un espíritu de- que cerraban la cantina. Para mí es lo mismo aquí
licado como el suyo no podía vivir en contradicción que allá, somos los animales parte de la naturaleza
consigo mismo. Personas como él pueden parecer y para nosotros no existen diferencias.

48 El Búho
Ylia Kazama
Y me quedé en silencio, en medio de la tormenta,
pensando a qué poco sabe todo.

Año de gracia 2000, mes séptimo, día 4.


Carta en cuatro respiros y tiempos... en el tiempo
¿48 horas bastan para mirar?
De Galicia al Paseo de los Melancólicos

La vida son dos minutos y este minuto es para el amor.


La ofrenda que hacemos es darnos protección y delicadeza.
El plan es darnos tiempo, abrir el corazón y la vida.
¡Sea!, dijimos uniendo nuestros corazones
en un rito de amorosa entrega.

A mor mío:

He sacado de la cajita de roble, aquélla


que tallaste con tus manos con nuestras ini-
ciales entrelazadas en lapislázuli. La he sa-
cado y acariciado su contenido, porque en
días como hoy, ver tus fotografías o letras
me es tan necesario como respirar.
Tengo visiones de otros tiempos. Ahora,
los momentos oscuros y luminosos me en-
señan a contemplar tus cartas y manos de
otro modo; cuando me las dabas, cuando me
tomabas de la mano eran días que a veces
no vivíamos sino que nos vivían.

Carmen Parra

confabulario 49
¿Qué veías cuando caminabas por esta ciudad Eres todas las ausencias...
azulverdosa? ¿A qué jugabas de niño? ¿Dónde abando- Aquellos eran nuestros días inmortales, faltó tanto
naste la inocencia para vestirla de grisáceo? ¿Quién te por decir y tanto por combatir; alrededor de tu cabello
dio a gotas diarias el miedo que tomaste como si fuera estaban mis dedos tejiendo tus sueños, abrigando tu
parte de tu vida? ¿Cuántos pasos había hacia nuestra cuerpo mis derroteros; compartíamos el aliento acla-
cama desde la entrada? ¿Cuándo liberaste todo eso rando el mensaje de la permanencia efímera y eterna.
para vestirte de sombras? La faz de la tierra era verte Guardabas celosamente mi música, mis pasos,
dormido y tu mano, tocando siempre mi muslo, era el mis secretos y dibujabas con todo lo tuyo un mundo
paso a soñar en el asombro de este encuentro causal de curiosidades.
con un destino. Al recorrer con mis dedos tu rostro en las foto-
grafías, ríos de recuerdos fluyen intactos
de ti, de tus insubordinaciones tejidas en el
revés de los relatos; eras terco pero al mis-
mo tiempo eras una entonación dulce. Eras
la mañana que florece con los juegos, eras
el insomnio acongojado y el acontecer de
lo que no podíamos vivir por el caos de las
valentías ante lo inevitable.
Tus cartas lo dicen todo, tu relación fi-
losófica, las correlaciones semánticas de
nuestra amistad amorosa y la gratitud ha-
cia lo que te daba era precisamente el tor-
mento de no poder ser congruente con tus
palabras.
Sin embargo, ahora que leo tus cartas,
sé que era inútil que negaras el amor, por-
que en cada insignificancia está labrado tu
abrazo largo hacia mis preguntas. El tiempo
no ha desteñido tus letras, la forma en que
las anotabas y la paciencia para mecer con-
versaciones parpadea en cada hoja.

50 El Búho
Juan Román del Prado
La primera vez que nos amamos, dejaste una car- ferías marcharte y enseñarme a vivir sin ti. Es en lo
ta pegada a la lámpara amarilla, estaba llena de de- único que te he llevado la contraria... esta vez no diré:
monios, de sombras, de las vendimias de tus tiempos “¡...si tú lo dices!”. Me enseñaste a vivir contigo y vivi-
tristes; no supe adivinar en ese momento que había un rás conmigo por siempre y para siempre... ¡ya te digo!
gran amor en la negación de tus detalles. Hay promesas de vida, ésta es una de ellas.
Cuando regresaste del trabajo y viste mi maleta Aún arde la cera de la vela, la luna llena anuncia
en el borde de la puerta, desembarcaste en mis brazos silentes pulsos en nuestra cama; sigue siendo nuestra
para decirme, con besos de sangre, que no me mar- porque nadie más que tú la ha habitado. Los ojos cam-
chara. Que aunque no querías quererme, la profundi- bian los tiempos verbales, distantes para no consumir
dad de nuestras noches estaba por escribirse y que yo la tierra de Dios y la poesía.
podía darle una oportunidad a ese nacimiento. Nada está de más en ninguna de estas ciudades,
Esa noche la maleta se quedó durmiendo allí y cada cosa pertenece y se desintegra de manera per-
la siguiente y la siguiente. Nunca desempaqué, pero fecta para consumir y renovar los días. Dios está en
tampoco la cerré para marcharme. Desde el fondo de cada experiencia amorosa, sin este punto de unión no
mis lágrimas vi tu memoria confundida. La eternidad podríamos habitar el espíritu. Estás en mí como yace
de tus ausencias, el miedo a perderme, el dolor de la la oración, dibujando con harina los sobresaltos para
certidumbre de que no podías quedarte. Por eso, des- de un soplo volarlos hacia la media tarde. Es saludar,
nudaste el amor para dormir a mi lado con tu cuerpo, como hacíamos, a la mañana y reír con los párpados
que parecía desierto; sin embargo, estabas floreciendo. sin tener confusiones en los pómulos.
Llenamos de amor dulce cada pedazo de piel, pero ¿Te das cuenta de lo que vivimos sin escándalos?
más que nada desnudamos el alma para dormir fundi- La esencia de los humanos es saber volar, aunque se
dos en una cama de nubes. Construimos una escalera tenga una nariz imperfecta, o un cuerpo de pecado. Y
infinita hacia los sufrimientos; olvidé el conocimiento nosotros volamos, dispersamos las perfecciones para
para descubrir en ti que el amor, el verdadero, es matar habitar balcones civiles recurrentes en cada herida.
los deseos, la piel de borrasca, los sueños, para des- Y no sé por qué, esta carta escrita en español, debe
pertar al gesto familiar y reescribir una historia sin ha- llevar estas dos palabras que son capaces de decirte la
lagos, pero con el Verbo tomado de nuestras manos. gloria de los tañidos incomprensibles para los demás
La ofrenda era el modo de adaptarnos, de rasgar que la lean: “after all”... ¡¡Ya te digo!!... “Después de
lo que dicen que debe ser, para hacerlo nuevo. Y tus todo”, julio me encuentra sentada sola canturreando,
promesas eran precisas, escribías en mis vestidos que viendo la vida sin detenerla, apreciando el ser sin sa-
tenías tanto miedo de morir y dejarme sola que pre- ber si lo merezco; no queriendo ocupar un sitio que

confabulario 51
no me corresponde pero sabiendo que ser tu cómplice presencia, pero me quedo con la fundación de la ciu-
como decías, es ser aceptada desde toda mi feminei- dad religiosa que eras tú; porque en cada acto estaba
dad y desde todo tu ser masculino. Y amándote más, la fe como estandarte.
de una y mil formas diferentes, llorando de tristeza, Era Rut, ¿recuerdas?, la que decía: “No me ruegues
pero sonriendo al saber que el amor trasciende la ma- que te deje y me aparte de ti, porque a dondequiera
teria y las distancias. No hay muchas ocasiones en la que tú fueres, iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré.
vida en que uno puede amar así, me doy cuenta. Tu pueblo será mi pueblo, y tu Dios mi Dios. Donde tú
Nosotros encontramos una lucha común, un sen- murieres, moriré yo, y allí seré sepultada”.
tido real del amor y de vida, un viento que nos guía, a Y eras tú, siempre, el que me motivaba a repetir
pesar de todo, en este sabernos sin que los demás nos este pasaje, golpeando el muro de nuestro tiempo.
sepan. Y en este reconocimiento de ser los mejores, Formulabas negaciones temblando y eras serio pero
sin serlo, está la aceptación de lo que perdura en la risueño; un corazón invisible pero lo llenabas todo.
prosperidad y en la austeridad a lo largo de los días Me enseñaste que el amor se cuenta por la unidad en
y noches complicadas o sencillas; en la ausencia y en tres; era un breve espacio, pero duraba cada minuto
la presencia; en un abrazo profundo de lo que fuimos, una eternidad.
somos y seremos. Sin embargo, no supimos estar Pienso... mientras veo la tierra, las piedras, el mar,
a la altura del amor que labramos, tampoco supimos tus calles, la ciudad, que hay personas que toman los
defenderlo, porque ser solo seres humanos es cometer hábitos para amar las congregaciones y para reunir-
errores y a veces una de las partes no entiende lo que se a orar. Yo he tomado los hábitos de otra manera,
significa amar y perdonar al mismo tiempo. pero finalmente me reúno con tus silencios orando y
Bebo una caña en un bar cualquiera de estas dos congrego las más claras aflicciones con los mayores
ciudades. No saben igual y yo tampoco soy la misma. milagros.
El camino a tu lado me ha enseñado y desenseñado Mi cuerpo, ese cuerpo que redunda en tus manos,
pero es este mismo corazón el que ama. Vagabundeo se torna desvalido ante la nota vacía dejada por tu
y siento tener la verdad anudada en cada una de mis huella; la ausencia es tan parecida a morir y me duele
piernas. La vocación de amar es solo el instrumento este luto al no ser una pareja. Esta no es solo una car-
de Dios, para dar el sermón de la montaña al corazón. ta, es una oración mínima a la vida y a tus silencios. A
Amar y ser fiel a la sinceridad amatoria no es pensar lo sagrado de las vestimentas, un salmo en medio de
que un clavo saca otro clavo. Es saber que ese clavo los jardines que son habitados por las tardes, porque
es el que une la vida con el escrito, con la capacidad desde tu ausencia ignoro donde quedan las deshon-
de definir que sobrevivo ante la pérdida enorme de tu ras de este mundo desnudo, para vestirlo a diario de

52 El Búho
símbolos. Confieso que tengo el hábito de amarte, de zón de ida y... vuelta. Sin embargo, para decirnos tan-
consumar el yacer sosteniendo el horizonte solitario, tas palabras, oraciones y marchar sobre tantos silen-
porque si el amor no es salvación, ¿cuál sería la espe- cios fue necesario construir un puente entre tu mundo
ranza de la promesa eterna? y el mío. Un fértil campo de solsticios y equinoccios,
La vida con tu ausencia -no “en”, sino “con”- se una cama de huesos y suspiros.
hizo añicos, los cántaros se quedaron solos y vacíos. Éramos como las nubes, como la corteza de los
Bebimos nuestras copas pero no las agotamos, acari- árboles que no se equivocan; éramos agrios y dulces.
ciamos la mañana, la amistad, el amor, los fragmentos Las charcas de sal y de miel; de sombra y luz viviendo
de semanas, de la confianza; arañamos las zozobras, a pesar de las elecciones, de los combates, de la san-
el dolor, la luz, la pasión y no quedó nada, pero tam- gre que se derrama entre el norte y el sur.
poco se ha agotado. Por eso, absorta, miro lo que me ofrece el ancho
No estoy sola porque se que el vino del amor es mundo, pero no hay nada que llene tu espacio, porque
una celebración que no tiene muchas fechas de feste- nada hay que llenar. Tu presencia sigue parada entre
jo. ¿Dónde rayos encontraría otra existencia espíritual/ las horas, en las esperas de los días, en los campos de
material como la tuya? ¿Dónde existe otra trigo; en el mar que nos une y nos sepa-
mano que dibuje como tú, teolo- ra y con hilos invisibles sé que
gías orgásmicas? Existe, sé que el amor no se hunde en las
existe... pero no quiero otra ausencias, no se dis-
mano; ¡tengo tu mano!; persa en el olvido
me alejo cada día más cuando los suspi-
del bullicio y estoy ros aún comple-
más comprometida tan la tierra que
con la vida; cons- me habita..
truyo otros puentes No he vuel-
-como los de Ma- to a amar por-
dison... ¿recuerdas?, que sigo –se-
otros muy nuestros guiré– amándote.
en un tiempo de luz, con Muchas veces vuelvo
la luz de la familiar y de la a sentir melancolía de
amistad. Hermandad que me es, las noches de luna porque
como debe ser, solo lealtad de cora- no camino con tu mano tomando

Perla Estrada

confabulario 53
mis dedos. Este entreacto es tan largo que preludia la Nada es lo mismo, pero aún convive mi aire con tus
muerte que es vida y nítida se dibuja entre los días de camisetas, aun sin tocarte estás junto a mí, abrazan-
lluvia. do mis ademanes, mis distracciones; orando con cada
A contramano, es inevitable que lea tus cartas, sacramento distante por un momento donde podamos
que dé una tregua al dolor de este destino de patria reunir tus recintos y los míos. Sé que esta lección es de
destejida. Nada es lo mismo sin ti, la cama yace sola consagrar los desvíos con las partidas, sé que un amor
repitiendo tu nombre, el ciprés está sin hojas, mis de- así, no es cotidiano. Sé que justo cuando pretendo
seos sonríen y me miran con benevolencia. Las lágri- romper todo esto, salen las cuentas a decirme que con
mas acuden en los inventarios diarios y esta grieta del nadie podré compartir cada mañana como contigo.
jueves baja a reírse de mí, mirando con sus pupilas de Las manchas en la pared son exactas a tus manos,
horas la ternura que aún me llena. envuelven el misterio de mis noches, hacen que las

Carlos Bazán

54 El Búho
heridas se curen pero retoñen porque aun a la distan- He cambiado, pero la voz para hablarte sigue sien-
cia te sigo amando. Tu risa habita hasta los prejuicios do la emanación del principio, tengo una conciencia
de mis amigos mientras visto tus pantalones cortos y diferente desde que dejamos el mes de febrero dormi-
tu pañuelo se tiende con beneplácito en mi cuello, fir- do tranquilamente en el alma, guardo silencio y pinto
mando que este es territorio comanche, donde la ca- en los cristales tu nombre, mientras imagino que te
pacidad de firmeza no se pierde ni es devorada por el veo caminando para salir del hogar, como entonces...
olvido. como siempre.
Éramos ángeles y demonios. También herejes Tu mano saludando mi hambre, tu hambre ali-
creyendo en el infinito; soñando que nuestras manos mentando mis días. Tu voz detrás del teléfono para
juntas vencerían las fechas. Nuestro lenguaje primi- decirme:
tivo invocaba el ocultismo de las siglas. Adán en el –¡Loquita gloriosa!, ¿cómo se te ocurre despertar
paraíso, Eva trasgrediendo la composición de las tan temprano para verme partir?
predicaciones. Y mis susurros diciéndote que no sabía que era
Eres todas las presencias... temprano, solo sabía que era la hora de acompañarte.
El amor brinda aún hoy al mundo el espasmo de La resurrección está en cada memoria, en cada
los sueños; y yo no los necesito, pero ininterrumpi- marca que tengo en la piel tatuando tu rostro... El mis-
damente sueño despierta con tu mar y con la invisi- terio es que el tiempo es obsceno porque edifica clari-
bilidad de tus labios. Somos otra manera del lenguaje dades aunque no quiera.
del amor. Y me has heredado lo que más amabas y yo Y te amo en todos los hombres, mujeres, niños,
me he entregado con tanto amor y agradecimiento árboles, pájaros –cigüeñas, palomas, golondrinas–;
que no hay palabras en esta contienda amatoria más te amo en un mar de dulzura, en cada esperanza que
que ser en la fe, la luz del destino. No te defraudaré... nace, en cada soledad que desarmo, en cada presagio
llevaré la lámpara a todos lados. de tus pasos. Amo cada profecía, cada lugar camina-
Ahora, nuestro idioma se ha convertido en el de do contigo, cada beso que no me diste, cada caricia
los pájaros. En cada ciudad que camino, eres tú a que no me prodigaste, cada “no quiero quererte”.
veces la palabra y el significado; otras, eres el signi- Amo cada amor que has amado, perdono cada dolor
ficante en el punto de inicio del pensamiento. No sé que te ha lastimado. Desde mi ser mujer entre estos
si donde tú caminas, alguna vez piensas en que soy tres tiempos, sin tiempo, te amo.
el viento que está a tu lado, pero tengo la certeza Más allá, en el camino del amor están las respues-
que me llevas dentro, aunque no quieras, sabes que tas. En cada estrella se mueven tus manos dibujando
como nuestro amor, no habrá otro. amaneceres que asumo como penitencia para salvar-

confabulario 55
me. Que yo, por si no te has dado cuenta, he aprendido miserable? ¿Por qué dejaste que el miedo fuera el pro-
a verlos como querías, porque no olvidaste que sin ti tagonista de la historia, cuando había tanto amor en
vivo pero no vibro; pero con solo pensarte, un arcoiris ambos? ¿De dónde sale esta espera mansa en la in-
se esparce en el alma y vibrar no es nada, cuando el sólita ternura de la tarde? Y este rosario en la mano,
alma vive. Solo espero por ti, por tu verdad, por el día buscando respuestas en cada cuenta... y encontrando
que vendrás por mí, para romper la injusta presencia verdad en el día a día.
de tu ausencia. Francamente, no soy una mujer soli- Confieso que aún es tu reflejo el que pasea conmi-
taria porque en cada bisagra de la casa estás tú. Cada go, que el destino en fantasía no ha envejecido y que
amanecer pongo tus cubiertos y poseo la tierra con tu como Rut ahora repito... “No me ruegues que te deje
rostro en la inocencia de que te fuiste, no porque qui- y me aparte de ti, porque a dondequiera que tú fueres,
sieras, sino porque era correcto cumplir con la vida. iré yo, y dondequiera que vivieres, viviré. Tu pueblo
Dejo tu ropa en el respaldo de la silla, como acostum- será mi pueblo, y tu Dios, mi Dios. Donde tú murieres,
brabas hacerlo para entonar que aún estás en cada moriré yo, y allí seré sepultada” (Rut, 1.16).
humedad de este cuerpo. Hasta siempre.
¿Dónde terminan las fronteras de la espera? ¿Dón- Te amo y no te digo nada… todavía…
de el exilio de los respiros? ¿Dónde la mano volverá a Ylia
hacer caricias en tu espalda? ¿Cuándo
es el tiempo de reunirnos? ¿Cómo es
que me debo vestir para encontrar-
nos? ¿Cuándo dejaré de sollozar des-
de este sótano oscuro? ¿Cómo es que
vivo con este corazón roto? ¿Cómo es
que el oxígeno penetra mis sentidos
si mis pulmones son una materia tris-
te? ¿Estaba escrito que yo tomara los
hábitos bíblicos y al mismo tiempo
fuera la encriptación de los pecados?
Y, ¿dónde estaba escrito que tam-
poco fuera la elegida, ni la visión hu-
milde de la plegaria? ¿Cómo es que
escribiendo todo esto no me sienta

Leticia Tarragó

56 El Búho
Edgar Aguilar Farías

L
a calle que lleva a los suburbios asciende
entre una alborada de maples cuyas ho-
jas están cambiando sus tonos del verde
al naranja por el otoño que ya se anuncia con el
viento helado que empieza a soplar.
Una camioneta familiar de segunda mano
recorre el asfalto y dentro la preadolecente Kathe-
rine dormita satisfecha luego de obtener el papel
que quería en la obra de teatro de la escuela.
Había ensayado todas las noches frente a un
espejo viendo sus poses, sus rostros, graduando
su voz y entrenándola para una excelente dicción
y al parecer todo eso había funcionado, era es-
trella del teatro, o es lo que a ella le gusta pensar.
No era el papel principal (querían una rubia y no
una pelirroja pecosa como ella) pero sí obtuvo
uno de los importantes de la obra, el de la amiga
que desenreda la trama en el momento más
necesario y que debe de lucir en sus cortos pero
importantes diálogos para que el drama se desa-
rrolle y tenga el final feliz que todos esperan, y
con el cual puede presumir entre sus amigas de su
colegio.

Joaquín García Quintana confabulario 57


Su casa no es distinta a las demás de la cuadra, Katherine se cambia su uniforme del instituto y se
de un estilo victoriano, muros teñidos de blanco, un pone una ropa más casual, hoy es un gran día para
estilo gastado para la época, pero no por ello ha de- pasear. Baja por las escaleras y ve que su madre está
jado de ser cálida. El cuarto de Katherine, en el primer al teléfono, su voz es de angustia y como es su cos-
nivel, tiene una enorme ventana que da al este y en el tumbre se esconde en sí misma, como tratando de
cual el sol del atardecer inunda con su luz todos los ocultar lo sucedido, cubrirse de su vergüenza, evitar
días del año. Afuera las ramas del viejo roble asoman que el miedo ronde por la casa, pero Katherine la co-
como seguramente lo hacían desde que la casa fuera noce muy bien y se queda parada en el pasillo que une
construida y tal vez como antes una jovencita habitaba la sala con el comedor y va directamente a la salida
aquella habitación amplia y blanca. principal, y la mira, sabe ella como su madre de las
malas noticias y ambas esperan.
Cuelga luego de cinco minutos de
Ajumm, sus “si” y mhmmm. Esos sonidos
que delatan las malas nuevas. El auricular
está en su lugar y la madre de Katherine se
cruza de brazos voltea a ver a su hija que
ha sentido su presencia como una molesta
mosca, pero que irremediablemente tendría
que ver para comunicarle lo sucedido.
-… tu primo vendrá a vivir con nosotros
-dice la madre secamente.
-El primo Mauricio ¿Cuándo fue la últi-
ma vez que hable con él? Y Katherine se da
la vuelta y camina a la salida como si tal in-
formación no fuera trascendental.
En el camino al centro comercial, en el
bus, ella empieza a recordar quién era aquel
primo. Recordó que la última vez que le
vio fue cuando ella tendría unos cinco años
casi seis; pues cumple años en enero. En
esa época Mauricio tendría su edad y ya en-

58 El Búho Giovani Nieto


tonces era un chico alto de alborotada cabellera larga Katherine al verlo llegar con su madre, admitió
que Katherine en su inocente percepción le pareció sentir cierta atracción por su físico, como cuando era
muy guapo. niña, y rápidamente se levantó para saludarle.
Luego de una tarde de curiosear con una amiga Mauricio correspondió el saludo de beso de su
suya por las tiendas e ir al cine Katherine regresó a prima, pero Katherine lo sintió distante, confundido
su casa, con los últimos rayos del sol a sus espaldas, pues miraba para un extremo y otro como si algo estu-
Ya adentro y con la noticia del primo casi olvidada va viera fuera de lugar.
a la cocina, como es su rutina; para ayudar en la cena -Ven siéntate a cenar primo debes tener hambre,
que les prepara todas las noches su madre con excep- -le dijo Katherine quien lo jalo se su mano a una silla
ción de los domingos, que es cuando salen luego de ir y luego ella se fue a sentar
a la iglesia presbiteriana a comer en algún lugar bo- -Si… hambre -dijo el extrañado de aquella chiqui-
nito de la ciudad. lla que le saludaba y lo jalaba.
Pero en su lugar estaba su padre, con su rostro Al sentarse se podía sentir cierta tensión, un am-
molesto, y colgando su celular. Katherine sabe que biente pesado e incómodo que Katherine ignoraba al
aquella cara solo la pone cuando discute con su madre, tener sus ojos puestos sobre aquel bello pariente, el
tiene un problema en su trabajo o con ella. cual dejó sus cosas tiradas en algún rincón y se sentó,
-No sé por qué aceptó que viniera, y que viva unos tomó una rebanada de pizza pero en vez de empezar a
días con nosotros… -dijo entre dientes el padre de comer se le quedó mirando muy extrañado.
Katherine que no había advertido de la presencia de -¿Qué pizza es ésta? -Dijo Mauricio.
su hija aun. -Es especial de Michelangelo… por lo de la pelícu-
-Hola papá como va tu noche -dijo ella fingiendo no la que se va a estrenar; tu come debes de estar cansa-
haber oído las palabras que dijese un momento atrás. do, -dijo el padre que no le dirigió la mirada a aquel
-Cenaremos pizza del dominio… -dijo el secamente. pariente político.
-Del dominio ¡no! y si mejor del Hut´a. -Rezongó -¡Otra vez! -exclamó Mauricio.
Katherine -Ya habías comido pizza el día de hoy Mauricio
-Ok, de donde sea pídelas, pero grandes porque -dijo la madre con un pedazo de queso entre
tendremos visitas. los labios.
Fue todo lo que dijo esa noche hasta la llegada -No es la comida, es. Es, la película, la serie, la
de Mauricio. Un chico alto de cabellera larga como animación, el comic ¡otra vez! Era un niño y vi sus
roquero y una mirada pendenciera, que no le quitaba tres películas, tres, ¿por qué sacar otra luego de tantos
su atractivo masculino de rebelde. años? ¿Por qué volver a repetir esta pesadilla?

confabulario 59
-No lo sé Mauricio -respondió la madre fastidiada -Por qué no le dices a mi hija qué no “cuadra”,
-porqué no te dedicas a comer y a seguir durmiendo. acaso no te gusta esta vida -dijo la madre de Katherine
-No, solo no -dijo Mauricio y se levantó de su silla, con una rebanada de pizza entre sus manos.
algo trastornado. -¿Qué no cuadra primo? -dijo Katherine muy in-
Mientras Katherine solo lo miraba como si su teresada.
comportamiento fuera de lo más habitual. -Sí explícaselo -dijo el padre. -Detalla porqué te
-Al parecer sí consume drogas después de todo trajimos a vivir aquí, porque tus padres estaban tan
-dijo el padre con media rebanada en su plato. urgidos por sacarte de la casa, del estado…
-Ya discutimos eso… Mauricio siéntate por favor y -Por favor -dijo suplicante la madre de Katherine
dile a mi esposo que no consumes… mirando fríamente a su marido.
-No, no soy un drogo, creo que las vendo y dis- -¿Tuviste problemas con la ley primo? -pregunto
tribuyo, no recuerdo -dijo él pero luego se quedó mi- Katherine delante de su primo que era más alto por
rando todo y siguió hablando como si fuera una obra cuarenta centímetros.
de teatro y delante tuviera al gran público. -Sí -respondió fastidiado.
-Pero eso no es lo importante, o por dios, dónde -Por qué no te sientas y ya -dijo nuevamente la
estoy, que pasa aquí. madre -no me generes más problemas con mi esposo
-Estás de visita en mi casa primo Mauricio, yo soy por favor.
tu prima Katherine y creo que eres lindo- -No -dijo Mauricio levantando sus manos, negando.
Mauricio solo se le quedo mirando aquella chiqui- -¿Qué pasa primo? Dime a mí lo que te molesta, si
lla de relampagueantes ojos, sus cabellos, su juventud. eso te hace sentir más cómodo.
Luego el comedor, de un estilo antiguo, victoriano, Y Mauricio la miró de cabeza a pies, su sonrisa
muy de Norteamérica, con la larga mesa de caoba y la espontánea y despreocupada, su ropa de marca, sus
comida rápida contemporánea sobre ella, iluminado zapatillas como de cristal. Nada parecía estar fuera de
todo con la luz de una lámpara de vidrio soplado; todo su lugar, ni esa tierna mirada de cachorro que tenía.
te decía prosperidad, la vajilla de la abuela en una re- -Bueno -dijo Mauricio más calmado. -Prima lo que
pisa al fondo, un televisor sobre un mueble con rue- pasa es que tú no existes.
das, todo declaraba la buena vida. Pero para Mauricio Entonces todo se quedó estático, primero perdió
algo no encajaba, todo parecía muy perfecto aun las el color y con ello la sonrisa de Katherine que se volvió
caras molestas de sus parientes parecían de programa mórbida y sus ojos se apagaron, luego como devorado
de televisión. por la marabunta todo empezó a desvanecerse, los mu-
-Algo no cuadra -dijo Mauricio. ros, los muebles, todo. Solo Katherine pareció no ser

60 El Búho
afectada por el progresivo desvanecimiento de aquel excrementos, trata de no ser atropellado por los otros
comedor y sus habitantes. Pero era claro que aquella malvivientes que tratan de calentarse en ese inicio de
verdad la había aniquilado y aquella ilusión como si otoño.
tuviera alma bajo la cabeza y trató de resistir, de re- Y por fin Mauricio llega a la ventana y se asoma y
sistir a esfumarse pero vio cómo desaparecía también ve al helicóptero de la policía volando bajo en aquel
y dejaba lugar a un sucio techo, en un oscuro lugar, barrio suburbano de pobreza. Su luz se enfoca en
con un sonido ensordecedor como parte del maldito Mauricio y se ilumina el mismo rostro de la ilusión,
ambiente. pero ahora de piel morena y los ojos rojos.
Mauricio vistiendo harapos se apretaba la cabeza -Calla, calla -le grita al helicóptero como si fuera
por el insoportable dolor que tenía, era tan agudo que un ser viviente -calla y deja de asfixiarnos.
el chillido de un recién nacido abandonado por una
prostituta era como un tala-
dro en su sien, el zumbido
del motor de un helicóptero
que sobrevolaba afuera,
eran como barrenadoras
en su nuca y los murmullos
y toses de los miserables y
drogadictos como rasgu-
ños en un pizarrón.
Se arrastró en el sucio
piso de aquella casa em-
bargada y abandonada, con
la idea e asomarse afuera;
como si al salir su cabeza
por la ventana todos los
ruidos fueran a cesar, algo
que muy dentro de él sabe
que no sucederá.
Aparta las agujas y fras-
cos de plásticos y evita los

Jaime Goded confabulario 61


Marco Mora

I. LA MIRADA
Dueña de atracciones
de los ojos, levita en ellos
cuando vive algún encanto.

II. RECUERDO
Breve gota existente
en el océano universal
del tiempo.

III. EL BESO
Gran abismo cruel
que sangra cuanto es
de los labios suceso.

IV. CARICIA
Cede ante el rose sutil de la caricia,
el órgano que recubre la existencia,
robándole el cuero a las gallinas.

Gelsen Gas
62 El Búho
V. AMOR VIII. LÁGRIMA DE MELANCOLÍA
Flor que florea sin ser flor. Vienes de noche y de día
Llave de puerta sin chapa. a refrescar el recuerdo,
Escrúpulos que ocultan el camino. lágrima de la agonía.

VI. DOLOR IX. PROYECCIÓN


Cuerpo y alma sin compasión Pasa el tiempo la crisálida
de dios. ¡Ay tan herido, cuánto duele imaginando el encanto
el corazón petulante de dolor! de ser una mujer hermosa.

VII. LAMENTO X. REENCUENTRO


Suave sexo que se quedó dormido Nos tocamos… Y no sabemos
entre los oscuros placeres del olvido quién es quién frente al espejo.
de los pétalos de una flor. ¿Eres tú o soy yo el reflejo

Roberto Bañuelas

confabulario 63
Ulises Velázquez Gil

1
En el Claustro de Sor Juana,
un gato mira desconfiado el paisaje
y se dispersa en un pacto de silencios;
detrás de él resuenan otros pasos:
se delata un aire de cruzados centenarios.

2
Óyeme con los ojos,
revela en su resonancia
una femenina silueta.
Óyeme como quien oye llover,
responde en tímido lance
una sombra desdibujada;
luego de una mirada
cotejada en sabio contrapunto,
Sor Juana y Octavio Paz
se sientan a conversar.

Roger von Gunten

64 El Búho
3
Tras un furtivo salto,
aquel gato delata otra cálida presencia
en una jardinera: ¡¡una niña!!
“¿Dónde está, dónde se ha escondido?”
Los interlocutores de siglos atípicos
voltean a verla y su curiosidad
los devuelve al Patio de los Gatos.
“Busco el cuento perdido…
¿me ayudan a encontrarlo?”

4
Aquella niña, llamada Sandra
–de sendos mares en los ojos–,
acaricia el gato que la descubrió
mientras mira a Sor Juana
suscribirse a la risa del poeta:
afán solar y subrepticio
que se escapa de las manos.

5
Sor Juana y Octavio Paz se le acercan,
acarician su cabello y mejillas.
Ella cierra los ojos; al abrirlos,
solamente el gato le acompaña…
Su mirada sabe hacia dónde acudir.

(Y colorín colorado,
en busca del cuento perdido

apenas ha comenzado…).

Max Sanz

confabulario 65
Rafael Martínez de la Borbolla

“Que tan corto es el amor y tan largo es el olvido”

T
e escribo porque me acordé de ti,
no por necesidad ni por soledad o
porque te extrañe, o por lo menos
de eso me he convencido, aún no defino
si tu amor fue una extraña bendición o un
castigo. Disciplinado como soy seguí rigu-
rosamente la metodología de la propagan-
da en su máxima expresión: Una mentira
repetida mil veces termina por convertirse
en verdad. No te extraño, pero siempre te
recuerdo.
Te suplico no te hagas de ideas ni que
veas moros con trinchetes, simplemente te
escribo porque me acordé de ti: en medio
de la nada te pienso. Dicen que cuando una
relación llega a su fin es porque se vacía el
alma, aunque se dio todo de sí las diferen-
cias superaron las coincidencias, causa an-
gustia y a veces miedo pero no hay vuelta
atrás, los amantes se separan y a continuar
con su vida. Después de derramar una lá-

Luis Argudín

66 El Búho
grima se promete no volver a caer en los mismos dadera experiencia de la libertad: Tener lo más im-
errores de siempre, nos ponemos de pie apretamos portante del mundo sin poseerlo y que aunque cada
los dientes y esperamos lo mejor. Nos convence- quién escribe su propia historia también tiene la li-
mos que aunque se cierra una puerta encerrando bertad de contarla como la recuerda; el ser humano
muchos recuerdos detrás de ella, también nos da la tiene la inclinación hacia una memoria fragmentada
posibilidad de abrir otras y escribir nuevas historias, y selectiva.
la vida siempre comienza mañana. Es cierto que no ¿Sabes? En su momento pensé que sería sólo
sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos, algo pasajero, un “break”, pero la vida nos lleva por
pero también es cierto que no sabemos lo que he- caminos inesperados; las circunstancias, personali-
mos estado perdiendo hasta que lo encontramos. El dades y tiempos al parecer no estuvieron a nuestro
amor comienza con una sonrisa, crece con un beso favor, acepto que me dolió, pero el tiempo lo cura
y muere con una lágrima. El brillo del futuro siempre todo, efectivamente hubieron varias noches en las
se basará en un pasado olvidado, o al menos eso que moría por respirarte, por hablarte, incluso lle-
dice la leyenda. gué a pensar en marcar de un número desconocido
Con cierto recelo observo como a otras parejas sólo para escuchar tu voz. Me mantuve firme y no lo
les cuesta llegar a ese término. Andan yendo y vi- hice, los sueños desaparecen para las personas que
niendo, pelean, discuten, se hacen y deshacen, gritan los abandonan. También llegó el silencio a mi telé-
a los cuatro vientos que ya no más; pero al poco rato fono; quizá nunca te lo compartí, pero a mi casa me
los vuelves a encontrar juntos riendo y poco des- marcan muy poco, sólo mis familiares muy cerca-
pués de nuevo riñendo, encontrándose de vuelta en nos, algunos vendedores de productos tan milagro-
esos muros carcomidos que los contienen, la verdad sos como innecesarios, alguna vez un encuestador
es que hasta enfado da. Se enfrascan en círculos de pero en realidad solo lo hacías tú.
reclamos infinitos que pueden durar años en cons- Cuando llegaba a sonar te imaginaba al otro lado
tante represalia: él me lastima yo lo hago más. Para de la línea y ya tenía estructurada en mi mente una
nosotros no fue así, dos alertas, algunos sin sabores serie de posibles respuestas a tus cuestionamientos,
y así como vibrantemente empezó silenciosamente razones o afirmaciones, ¡tenía tantas!, de distintos
terminó. Como si ambos quisiéramos soltarnos; no colores y sabores, haz de saber que eran perfectas
hubo aspavientos, tampoco grandes complicaciones para cualquier eventualidad, todos tus argumentos
ni duras recriminaciones, sólo las necesarias. Cada caerían como naipes para que regresaras a mis bra-
quien en su postura, yo haciéndome el duro para zos, pero al final se quedaron ahí en mi garganta
sentirme un poquito más seguro y tú en la de prin- pues esa llamada nunca llegó.
cesa impulsiva en un feudo aristócrata. Me quedé como el protagonista del Libro El Co-
Ni víctimas ni victimarios, al final nadie pierde ronel no tiene quien le escriba; sentí en carne propia
a nadie, por que nadie posee a nadie. Ésa es la ver- esa espera que asfixia, súbitamente aparecieron los

confabulario 67
simbolismos que conllevan la nostalgia; las velas de tan platicado que nunca hicimos. Todo a partir de
olor que me regalaste y que observaba cómo pau- esa espera, incluso pensé enloquecía pues varios ob-
latinamente se consumían a sabiendas que no me jetos que me eran completamente inadvertidos em-
regalarías otras, comencé a prenderlas cada vez por pezaron de pronto a cobrar vida; todos me llevaban
más breves periodos, hasta que por fin un día des- a ti, la taza donde te servía tu café, el sillón donde
aparecieron. Quedaron inconclusas las historias de te sentabas y reías, mi cama donde me enseñaste el
vida sobre las personas que te rodean; familiares, paraíso, aquel jabón que te compré solo para tu uso,
amistades, conocidos y villanos, también aquel viaje el programa de tele que tanto te gusta, las sábilas de
donde te llevaste algunas para plantarlas
en tu jardín, esas canciones que te emo-
cionaban, las macetas que compramos
juntos. Todos de alguna manera me grita-
ban de ti. Hoy me queda claro que en la
vida la incertidumbre es el mayor de los
males, la esperanza es lo que nos hace
permanecer vivos y los videntes que anti-
cipan el amor eterno se equivocan.
¿Te estremeces cuando piensas en los
hubieras? ¿te acordarás de nuestro pri-
mer beso? ¿de nuestro último abrazo? Yo
sí. Uno nunca sabe, tendrás que pensar
en la posibilidad de que cuando sientas
un escalofrío, como una suave brisa que
roza alguna parte de tu cuerpo, podría ser
una caricia que se me escapa de un sueño.
Hoy entiendo que como autoprotección el
tamaño de mi indiferencia es comparable
con todo lo que te amé y en la proporción
de las expectativas que había depositado
en ti.
En fin, lo importante es que sólo que-

ría escribirte que me acordé de ti.

@rafaborbolla

Francisco Maza

68 El Búho
Franz Kafka murió pensando en que su tarea literaria era baldía y care-
cía de importancia. El tiempo y la ayuda de su mejor amigo Max Brod
lo salvaron del error. El narrador checo de habla alemana dividió en dos
a las letras universales: existe un antes y un después. Su obra, aunque
fragmentada e inconclusa, es fundamental para todos los escritores.
Kafka es un referente indispensable y sus admiradores crecen por el
orbe hoy dominado por nuevas tecnologías de comunicación. Existen
blogs y páginas web dedicadas a su trabajo y sin Kafka no existirían o no
tendrían relevancia multitud de escritores en cuyas obras influyó.
Ahora El Búho presenta el trabajo sobre Franz Kafka que escribió
el crítico José Rafael Hernández Arias, un exhaustivo trabajo de tra-
ducción y compilación de los cuentos completos en versión original y (Archivo coleccionable)
aunque hay muchos académicos y especialistas trabajando en el mismo
campo, el suyo es ejemplar y nos saca de errores y confusiones que sus
anteriores admiradores dejaron en un paso apresurado por recuperarlo
lo mejor posible.
Consideramos que el prólogo presentado es un escrito fundamen-
tal en la comprensión de la obra de Kafka, él que legó una literatura obstante, las ediciones de Max Brod obedecen a un
bella y misteriosa, inteligente y revolucionaria, llena de enigmas y sím- criterio de selección muy personal que puede resultar
bolos peculiares y novedosos. Ahora podemos apreciar la riqueza de un
hombre que ha influido severamente en la literatura universal, pudo
cuestionable en varios aspectos. Sólo algunos ejem-
transformarla para siempre y deslumbrar a narradores del tamaño de
Jorge Luis Borges.

El Búho

Cuentos de Franz Kafka*


PRÓLOGO
José Rafael Hernández Arias

L
a presente edición se propone brindar al lec-
tor la posibilidad de acercarse, en la medida
de lo posible, a los textos originales de Franz
Kafka. En el volumen reunimos aquellos escritos
que pueden ser incluidos en la categoría de «rela-
tos», «narraciones», «piezas narrativas», «poemas en
prosa», «historias», «cuentos» o «fragmentos», según
se los quiera denominar, traducidos a partir de los
textos originales, sin filtros ni retoques. El crite-
rio primordial para elegir estos textos ha sido que
formen parte del mundo de la ficción, es decir, no
incluimos escritos autobiográficos, como fragmen-
tos de los diarios, ni otros escritos, como la Carta al
padre, en los que Kafka elabora claramente situacio-
nes personales desde una perspectiva alejada de la
literatura. Es indudable que en parte se debe a Max
Brod la extraordinaria divulgación de la obra de su
amigo Kafka: sin su dedicación e intenso estudio
de los textos no habría sido posible que alcanzase
la fama lograda. Este mérito es incontestable. No

Max Sanz

para la memoria histórica 


plos. En el caso del relato El cazador Gracchus, Max No obstante, la mayoría de la obra kafkiana aún no
Brod fundió una serie de fragmentos y creó un texto ha gozado de este privilegio. Para que esto ocurra
homogéneo que en realidad no existe. Lo mismo con todos los textos conservados antes tendrán
ocurrió con dos versiones del mismo texto, la prime- que resolverse los conflictos de intereses y deberán
ra titulada Descripción de una lucha y la segunda sin vencerse las resistencias de Sir Malcom Pasley, el
título. Por otra parte, la titulación arbitraria de algu- curador de la obra de Kafka, custodiada, por voluntad
nos relatos o novelas (como América) ha confundido de los herederos, en la «Bodleian Library» de Oxford.
a aquellos que pretendían realizar una interpretación Nos tenemos que felicitar, sin embargo, del espíritu
basándose en los títulos de las obras. Por este moti- que preside las ediciones de la editorial Stroemfeld,
vo, presentamos al lector una versión basada en los que, en el marco de su edición histórico crítica de
manuscritos y, cuando éstos no se han conservado, Kafka, ha publicado el facsímil de El proceso, acom-
en las ediciones autorizadas por Kafka. En los casos pañado de su correspondiente CD-ROM, y en fecha
de duda se ha consultado la última edición crítica. De reciente parte de los escritos póstumos bajo el título
este modo se da un paso más para acercar la obra Descripción de una lucha. De este modo, los editores
original de Kafka al lector, siguiendo la tendencia Roland Reuss, Peter Staengle y Joachim Unseld con-
iniciada recientemente en los países de habla alema- tribuyen decisivamente a un mejor conocimiento de
na de publicar los manuscritos en edición facsímil. la obra kafkiana. En esta última edición de los escri-

Francisco Maza

II El Búho
tos póstumos se alternan las páginas del manuscrito volumen algunas observaciones esenciales sobre el
con su transcripción, así el lector puede disfrutar con- origen y la transmisión de cada uno de los textos. Así,
templando los trazos picassianos de la letra de Kafka el lector puede comprobar en qué periodo se redac-
y la atmósfera kubiniana que transmiten. A la versión taron y cuándo se publicaron. Para que ciertos títulos
escrita se añade la versión digital en un CD-ROM. no lleven a conclusiones o asociaciones erróneas,
Este proyecto, que esperamos siga adelante, sirve de hemos distinguido los títulos de Kafka de los ideados
complemento a la edición crítica de Malcom Pasley en por Max Brod al escribir estos últimos en cursiva.
la editorial Fischer. Otras dificultades que deben afrontarse cuando
Otro problema que acecha a los editores a la hora se toman los manuscritos como materia prima de la
de publicar la obra de Kafka es la ordenación de los traducción son una ortografía irregular, anomalías
escritos. En este volumen hemos realizado una orde- fruto de la falta de corrección, fragmentos poco cla-
nación atendiendo a un criterio cronológico, lo que, ros, reglas sintácticas y gramaticales anticuadas, así
a su vez, también causa dificultades, pues de muchos como peculiaridades estilísticas de Kafka, que, sin
de ellos sólo disponemos de vagas referencias. Tal duda, dificultan la legibilidad de los textos y les dan
vez el ejemplo más significativo sea el breve texto un carácter en cierta medida informal. Por añadidura,
El deseo de ser un indio, del que no existe el menor la sintaxis de Kafka era bastante peculiar, probable-
indicio que permita clasificarlo cronológicamente. mente porque daba una gran importancia a la oralidad
No obstante, casi siempre hay pistas que, al menos, del texto. En la traducción se ha evitado en lo posible,
pueden ofrecer un periodo de creación fiable. Este siempre que lo ha permitido la fluidez del español,
método de ordenación tiene la ventaja de que permite la simplificación o la manipulación de los pasajes
un principio interpretativo sólido, posibilidad que no problemáticos. Precisamente aquí radica la diferencia
ofrecen las colecciones de relatos arbitrarias, y ade- entre emplear una versión virgen y otra, como la de
más nos muestra un friso de la evolución creadora de Max Brod, que contiene numerosas enmiendas res-
Franz Kafka en conexión con sus datos biográficos. pecto al original. Y a Ortega y Gasset, en su pequeño
El que Kafka concibiese la mayoría de sus relatos ensayo Miseria y esplendor de la traducción, había
como obras autónomas, no quiere decir que le fuera hecho hincapié en la imposibilidad de identificar la
indiferente qué relatos podían aparecer en un mismo traducción con la obra. Con razón afirmaba Ortega
volumen y cuáles no. Todo lo contrario. En la corres- que es imposible la transustanciación por la cual la
pondencia con su editor, Kurt Wolff, y con amigos obra escrita en un idioma surge súbitamente en otro.
siempre encontramos referencias a su obra en las La traducción nunca es la obra, sino un camino hacia
que se observa su preocupación por dar a las colec- la obra. Y cuando se intenta avanzar en este camino
ciones de relatos una unidad temática. Por ejemplo, no se hace sin renuncias y sin enfrentarse a deci-
cuando pidió a Kurt Wolff que uniese en un volumen siones que afectan esencialmente al resultado final.
La condena, La metamorfosis y El fogonero bajo el Es evidente que lo ideal en un clásico como Kafka
título Los hijos era evidente que consideraba los tres sería transmitir su prosa jurídica y seudocientífica,
textos vinculados temáticamente. Asimismo, Kafka no así como su peculiar forma de emplear el alemán que
se mostró partidario de unir La condena, La metamor- supone, indudablemente, un goce peculiar para el
fosis y En la colonia penitenciaria bajo el título Penas, lector, aunque ha habido críticos que han enjuiciado
ya que, según su parecer, el primer relato era incom- negativamente esa prosa sentenciosa, fría, casi inhu-
patible con el tercero. Así pues, Kafka era consciente mana. Por desgracia, cuanto más se pretende repro-
del efecto que debían causar en el lector sus libros de ducir la impresión estética en una traducción, por
relatos; una ordenación selectiva y arbitraria de los regla general más nos alejamos del original. Así pues,
textos anula, en cierta medida, la atmósfera literaria en aquellos pasajes en los que quedaba abierta la vía
que Kafka pretendía crear. Por esta razón, nos hemos para una versión más libre, hemos renunciado a ella y
decidido por una ordenación cronológica. Además, nos hemos decidido por una versión más ajustada al
hemos considerado conveniente incluir al final del texto, aunque quizá menos satisfactoria estéticamen-

para la memoria histórica III


te hablando, No obstante, tampoco hemos extremado cionismo combativo frente a otras teorías y análisis.
tanto este criterio como para convertir la obra de No obstante, ya parece haber transcurrido el primer
Kafka en un «aparato bastante enojoso». En realidad, periodo interpretativo en el que se intentó reducir la
hemos intentado encontrar una dirección intermedia obra kafkiana a un principio rígido. Las intenciones
entre las dos direcciones que, según Schleiermacher de Max Brod de convertir a Kafka en un pensador
en su obra Sobre los diferentes métodos de traducir, sionista fueron rebatidas limpiamente por Walter
puede emprender una traducción: o traer el autor Benjamin; las interpretaciones psicoanalíticas han
al lenguaje del lector o llevar al lector al lenguaje resultado insostenibles. Intentos sistematizadores,
del autor. como el de Wilhelm Emrich en su obra Franz Kafka,
Kafka constituye un fenómeno único en la histo- parecen demasiado perfectos para ser ciertos y des-
ria de la literatura. De pocos escritores se sabe tanto; piertan la impresión de que la obra de Kafka, como un
numerosos simposios de germanistas, judaístas o de enorme espejo mágico, se limita a reflejar el espíritu
filósofos han estudiado su vida y obra hasta en los del intérprete. Pero si la obra kafkiana evoca la célebre
más recónditos detalles; el saber acerca de Kafka es «interpretación infinita», no se puede renunciar, sin
inmenso, difícil de abarcar aun para el especialista. embargo, a la búsqueda de un sentido que explique
En 1977 Theo Elm calculó alrededor de 11,000 opi- su actualidad. Así, la editorial Valdemar ha querido
niones de expertos sobre la obra de Kafka. Los colo- contribuir a la comprensión de los distintos motivos
quios sobre Kafka suelen derivar en auténticas orgías que inciden en esta obra universal con la publicación
interpretativas. No obstante, esta obra sigue siendo de El proceso (2000), tomando en consideración los
un enigma. No deja de causar perplejidad el abismo últimos avances de la investigación, y del volumen
existente entre el saber acumulado, una auténtica Aforismos, visiones y sueños de Franz Kafka (1998),
Torre de Babel de conocimientos, y las pocas cer- en el que se realiza una sistematización de diversos
tezas que este saber proporciona. Tal vez por esta textos kafkianos bajo determinados epígrafes, corres-
razón la obra de Kafka mantiene su vigencia, atrae pondientes a los temas fundamentales que han fer-
a especialistas y profanos con una fuerza inusitada. tilizado su obra. Estos temas, a su vez, proceden de
Sin embargo, esta complejidad y este halo misterioso los distintos ámbitos de la investigación. Por ejemplo,
de la obra repercuten de manera distinta en los lecto- el judaísmo de Kafka y la problemática en torno a la
res. Los especialistas, por una parte, cada vez ponen Ley y la Cábala han sido investigados por Gershom
listones más altos para la comprensión de la obra de Scholem y K. E. Grözinger; Walter Benjamin se ocupó
Kafka: el dominio de las mil teorías que interpretan primordialmente de las implicaciones sociales y de la
sus obras, la profundización en la Cábala, en el psi- frontera entre nihilismo y religión en el pensamiento
coanálisis, el sionismo, la filosofía preexistencialista kafkiano. Estos aspectos, entre otros, son impres-
etc., y, por otra parte, están aquellos que afirman un cindibles para acercarse a la obra de Kafka, pero no
acceso directo y personal a la obra, siguiendo, por lo excluyen una lectura subjetiva, simplemente amplían
demás, las instrucciones del mismo Kafka, que escri- los horizontes del lector. Como manifestó Vladimir
bía a Felice Bauer: «La verdad interna de un relato no Nabokov en su Curso de literatura europea, para leer
se deja determinar nunca, sino que debe ser aceptada a Kafka sólo se necesita cierta sensibilidad literaria,
o negada una y otra vez, de manera renovada, por poseer la capacidad de trascender la realidad objeti-
cada uno de los lectores u oyentes». Esta perspectiva va, de percibir lo indefinible, en definitiva no reducir,
colisiona frontalmente con la intención de aquellos por ejemplo, La metamorfosis a la historia de un
especialistas que desean encontrar un principio fun- pobre diablo que se convierte en escarabajo. Ésa es la
damental, una fórmula mágica que sirva de llave uni- «célula» o el «gene», como se expresó Nabokov, que ha
versal para la interpretación de los escritos kafkianos, creado la literatura y que la mantiene en vida.
resistentes hasta el día de hoy a toda fijación herme- La obra de Kafka ha sido definida como un instru-
néutica. Por añadidura, y para mayor confusión del mento ideal para el conocimiento de lo oculto. Esta
lector profano, los intérpretes han formado escuelas, sensibilidad, que permite captar complejos aspectos
por no denominarlas sectas, que cultivan un aisla- de la existencia y expresarlos, se fundamenta en un

IV El Búho
conocimiento profundo de las múltiples formas en época impía e irreligiosa como la suya, sólo quedaba
que se manifiesta el poder, en un instinto sutil orien- la jovialidad como remedio contra la desesperación.
tado hacia el discernimiento de lo justo y lo injusto Por esta razón le gustaba la obra de Chesterton, por-
y en un amor insobornable a la verdad. En Kafka que era tan jovial que casi se podía creer que había
encontramos un espíritu penetrante, pero además encontrado a Dios.
unas circunstancias únicas. No sólo pertenecía a una Mucho se ha discutido entre los especialistas
minoría por ser judío, sino también por pertenecer a sobre el sentido de la obra de Kafka, ante todo sobre
la minoría de habla alemana (un 10% de la población la posibilidad de encontrar un hilo conductor que
checa). Pero a su vez pertenecía a otra minoría, pues nos lleve a través de sus textos procurándoles un
la nación checa representaba un papel modesto en ordenamiento lógico, tanto desde una perspectiva
el imperio de los Habsburgo. En realidad no era ni temática como biográfica. Por desgracia, no se ha lle-
alemán, ni checo, ni austríaco, ni judío, pero era dis- gado aún a una solución satisfactoria. Sin embargo,
criminado, o su situación se veía afectada,
por hablar alemán, por ser judío y por ser
checo. Una existencia tan compleja tenía
que desembocar en una crisis de identidad
y, al mismo tiempo, en una intensificación
de la capacidad perceptiva. No es de extra-
ñar, pues, que Kafka se haya convertido en
un símbolo de la inseguridad del individuo
en el mundo moderno, de los problemas
existenciales y anímicos, de la desolación,
de la desesperanza y del desarraigo. Muchos
lectores se han identificado con su persona-
lidad atormentada, se han reconocido en su
actitud desesperada, pero en esta valoración
se olvida un aspecto importante de la obra
de Kafka, sobre el que su amigo Urzidil llamó
la atención poco después de su muerte, y que
no se puede ignorar o dejar que desaparezca
bajo el manto del pesimismo y de la angus-
tia. Hablamos del insobornable realismo de
Kafka y de su gran ironía, de un humor que
posee una fuerza de penetración extraor-
dinaria, capaz de desenmascarar lo falso e
inauténtico en la existencia humana. Este
realismo y humor, esta ironía, no se puede
olvidar, también se encuentran en la obra de
Kafka. Forman parte de su estrategia para
afrontar una existencia que para él había
perdido todo sentido racional e irracional. En
los recuerdos de Gustav Janouch sobre Kafka
se encuentra un curioso pasaje sobre uno de
los autores predilectos del autor praguense,
me refiero a G. K. Chesterton, el creador
del Padre Brown y el autor de ensayos en
defensa de la fe católica. Para Kafka, en una

Perla Estrada
para la memoria histórica 
en Kafka se dan determinadas circunstancias bási- sus energías. En Kafka se cumple el mandamiento
cas que iluminan, aunque tenuemente, sus escritos. nietzscheano de «escribir con sangre». Todo lo que
Nos referimos a la tenacidad con que escribía. En obstruía o impedía su dedicación plena a la literatura
pocos escritores encontramos esta hipertrofia de la fue considerado un estorbo, una tortura: la familia, la
voluntad, esta obsesión por confundir su ser mismo profesión, el matrimonio. Kafka consideraba la lite-
con la literatura. Se ha hablado de su egocentrismo ratura como su forma de existencia natural, pero, en
a la hora de escribir. Y, efectivamente, Kafka apenas colisión con su vida profesional y familiar, una forma
escribía para los demás, ante todo escribía para sí de existencia imposible. A Rudolf Steiner, el fundador
mismo. Con esta actividad pretendía otorgar un sen- de la antroposofía, le confesaba: «No sólo a causa de
tido a su «existencia vacía». Es posible que escribir mis relaciones familiares, tampoco podría vivir de la
cumpliese para Kafka en algunos momentos de su literatura a causa de la lentitud con que se originan
vida una función terapéutica, pero no llevemos dema- mis obras y de su carácter tan especial; además,
siado lejos esta extendida opinión, escribir también mi salud y mi carácter me impiden llevar una vida
supuso un esfuerzo excepcional que consumió todas que, en el mejor de los casos, sería incierta. Por esta
razón soy un funcionario en una compañía
de seguros. Sin embargo, estas dos profesio-
nes nunca podrán ser compatibles y permitir
una felicidad conjunta. La mayor felicidad en
la primera supondría la mayor desgracia en
la segunda». Así pues, Kafka se definía como
una existencia imposible que sólo adquiría
sentido en la labor imposible de escribir. Ni su
existencia profesional, ni personal, ni familiar,
ni literaria poseían un punto de anclaje, su
situación sólo se puede explicar como un des-
arraigo radical. Sus intentos por emanciparse
de la familia y dedicarse plenamente a la
literatura no eran más que, imitando el estilo
heideggeriano, «el arraigo en el desarraigo».
Esta tensión anímica le proporcionó la sensi-
bilidad necesaria para, intencionadamente o
no, describir en un ámbito literario la transi-
ción de la metafísica al nihilismo, la ruptura
definitiva de este mundo con la Verdad.

La emancipación, el castigo y la pesadilla


En los textos de Kafka que hemos seleccio-
nado y que abarcan toda su vida se entreteje
una serie de motivos que se repiten una y otra
vez. Estos arquetipos del mundo kafkiano son
una constante en su actividad literaria. Por
desgracia, su interpretación es la que puede
hacer de Kafka un teólogo de lo imposible,
un poeta del nihilismo o el vate de la caída
de la Tradición. Esta variedad de «etiquetas»
es, naturalmente, legítima, pero se basa en
un aislamiento de los motivos, necesario, por

Javier Anzures

VI El Búho
otra parte, para profundizar en ellos. En una introduc- capaz de verterla en el papel, satisfaciendo, al menos
ción como ésta, sin embargo, reducir todas las narra- en lo que respecta al texto de La condena, sus eleva-
ciones que presentamos a un motivo fundamental das exigencias literarias. Refiriéndose a La condena
sería una tarea desagradecida. Significaría forzar la Kafka escribió que su intención había sido la de des-
obra de Kafka, querer ajustarla a uno de los muchos cribir una lucha. Y precisamente La condena significó
principios interpretativos que se han postulado. Ni para Kafka una cumbre de su actividad como escritor,
las interpretaciones filosóficas, ni las religiosas, ni abriendo un periodo de confianza en su talento lite-
las psicoanalíticas, ni las materialistas, ni las estruc- rario que, sin embargo, fue remitiendo rápidamente.
turalistas, ni las políticas pueden aspirar a explicar En los tres relatos aludidos asistimos, pues, a la lucha
por completo la obra de Kafka. Tampoco resultaría de tres hijos por su independencia y por su identidad,
muy afortunado ir comentando uno por uno todos en La condena y en La metamorfosis con un desen-
los textos e ir adscribiéndolos a una serie de motivos lace fatal, en El fogonero con una puerta abierta a
escogidos con antelación. Este método sería el más la esperanza. Para describir esta lucha Kafka empleó
completo pero nos tememos que reiterativo y tedioso. motivos freudianos y recurrió a algunos autores que
Aquí seremos más modestos. Como hemos comenta- concitaban su interés como Franz Werfel, Max Brod,
do, para Kafka no era indiferente qué relatos podían Jakob Wassermann, Gogol, Dostoyevski y Dickens.
ir juntos y cuáles no. Esto nos permite hacer hincapié, Pero la emancipación de la familia, sobre todo del
no en los motivos aislados, sino en los vínculos que padre, no explica completamente los relatos que
unen a los distintos textos entre sí. Estos vínculos son aquí nos ocupan. En La condena, es cierto, este tema
las arterias de la obra kafkiana, ellos son los que pue- aparece en un primer plano, como en la narración El
den dar una idea de cómo funciona el corazón. mundo urbano, pero en los otros dos relatos integra
Comenzaremos con tres relatos que Kafka con- simplemente uno de los elementos. En La condena se
sideró emparentados: La condena, La metamorfosis puede percibir claramente cómo Kafka dota a las rela-
y El fogonero, a los que quiso unir bajo el título Los ciones con su padre de cierto grado de abstracción:
hijos. Sobre los tres relatos escribió a su editor Kurt eso le permite describir una ruptura de la «autoridad»,
Wolff: «Los tres textos están relacionados interior y del vínculo cultural, social, religioso y familiar que
exteriormente. Entre ellos existe una conexión evi- une al padre y al hijo. Si nos fijamos en la estructura
dente, más aún, una conexión secreta, y como no de los tres relatos descubrimos que son tres varieda-
quisiera renunciar a ella, desearía su publicación en des de un simulacro judicial. En La condena, el hijo es
un libro titulado Los hijos». ¿A qué vínculos secretos sometido a juicio por el padre y es condenado a muer-
se refería Kafka? En los tres relatos, escritos en 1912, te; en La metamorfosis, el juicio, en el que la familia
se elaboran, indudablemente, experiencias persona- constituye el tribunal, se convierte simultáneamente
les. En ellos se plasma un anhelo de emancipación. en sentencia, y en El fogonero se realiza un simulacro
En aquel año Kafka albergó esperanzas de lograr de juicio que tiene como resultado la averiguación de
una independencia económica gracias a una fábrica la verdadera identidad del protagonista. Es evidente
que terminó convirtiéndose para él en una trampa. que Kafka recoge aquí una tradición cabalística y un
Al final, la fábrica supuso un motivo más de disputa «topos» de la literatura moral judía. En estos textos se
entre el padre y el hijo, que descuidaba sus deberes y afirma que el mundo fue creado según un principio
no se sentía capaz de cumplir con sus obligaciones. jurídico y que éste es su fundamento. Religión y legis-
Esto intensificó su complejo de culpa. Pero Kafka no lación se funden en una unidad compacta. Por esta
sólo luchaba por su independencia, sino también razón, el hombre debe cuidarse de pecar, pues nunca
por su propia identidad, una identidad liberada de la sabe cuándo comenzará su juicio. En este juicio todo
sombra omnipotente del padre. Por esta razón, para puede testimoniar contra el hombre, cualquier cosa,
la comprensión de estos tres relatos resulta esencial una piedra o las paredes de una casa. El mundo se
la lectura de la Carta al padre, en la que expresa la convierte así en un perpetuo proceso, y la existencia
naturaleza de sus vínculos familiares. No obstante, de la persona se refleja en un juicio paralelo, en el que
esta lucha por su identidad resultó creativa, Kafka fue los demás asumen sus papeles de reos, acusadores,

para la memoria histórica VII


defensores, testigos o jueces. Éstos son también los logrado tener éxito y ha desbancado al padre, además
papeles que desempeñan los personajes en los tres es él quien alimenta a toda la familia, pero este tipo
relatos que aquí comentamos. de vida ajena a sus inclinaciones logra acabar con él.
Kafka se sintió profundamente atraído por este Aquí, sin embargo, la situación se expresa a través
mundo de la judicatura metafísica, por la posibilidad de una metáfora animal o de una fábula, aunque la
de que el tribunal celestial pudiera intervenir en la narración parece romper el marco rígido de los dos
vida terrenal. No en vano, Kafka era un excelente conceptos, el mismo sistema que Kafka empleará en
jurista que sólo renuncia a ejercer la profesión de numerosos relatos, casi todos incluidos en este volu-
abogado porque deseaba encontrar un empleo que le men. Podemos citar Un cruce, En nuestra sinagoga
permitiese escribir. En toda su obra se percibe un pro- o Investigaciones de un perro. Precisamente bajo el
fundo interés filosófico jurídico. Muchos de sus temas título común Dos historias de animales publicó Kafka
tienen su origen en los tratados jurídicos judíos y en la revista Der Jude los relatos Chacales y árabes
en la argumentación rabínica. Pero Kafka seculari- e Informe para una academia. Como ha destacado
zó el tema del tribunal metafísico y lo hizo imperar Grözinger, en muchos textos cabalísticos aparecen
en una sociedad industrializada que había perdido historias similares con animales que, curiosamente,
su vínculo con lo sagrado, generando un sentimiento tratan el tema de la expiación y de la culpa. Además,
de culpa, cuyo origen es ignorado por los protago- el empleo de animales para ilustrar comportamientos
nistas. Cuando Gregor Samsa despierta una mañana humanos servía para expresar sentimientos de infe-
convertido en escarabajo, desconoce que en él se rioridad y dificultades de adaptación social. Mediante
ha ejecutado una sentencia; tampoco lo asocia a la metamorfosis, Gregor Samsa queda excluido de la
la tradición judía del «Gilgul», de la transmigración existencia social y privada, ya no puede influir en su
de las almas como castigo; ni lo atribuye a un com- entorno, ha perdido la capacidad de vivir en sociedad.
portamiento inmoral, a haber llevado una vida inau- Así pues, en las tres narraciones se emiten tres sen-
téntica o a una traición a sus propias inclinaciones tencias, pero el reo no entiende por qué se han emiti-
existenciales. Se limita a plantear hipótesis causales do ni que su vida, en realidad, es un proceso continuo
que puedan explicar su situación e intenta adaptarse en un tribunal olvidado por su memoria individual y
a su nueva vida. Incluso, inexplicablemente, trata colectiva. En las tres narraciones, la excepción y la
de ignorar la radical transformación física que ha normalidad experimentan un estremecimiento que
sufrido y emprender su vida normal. Pero mientras provoca una confusión de sus fronteras.
esto ocurre, asiste a la segunda metamorfosis, a la Kafka fingía situaciones en su actividad literaria
de su familia, que se va haciendo más consciente de que tenían una correspondencia en su vida priva-
sí misma conforme Gregor Samsa se va hundiendo da. También incluía en sus textos pasajes de crítica
en la animalidad. Al final, su muerte supondrá una social, pues Kafka era un hombre que se interesaba
liberación para toda la familia. La metamorfosis es, por los movimientos sociales y políticos de su tiem-
sin duda, la más agresiva de las tres narraciones, po. Pero en estas elaboraciones había un elemento,
la más desesperanzada, y se encuadra perfectamente llamémoslo onírico, que es peculiar a su obra y que
en la trilogía. En La condena Kafka especula con la la diferencia de una literatura social o psicológica.
posibilidad de que el hijo tenga éxito en los negocios, Este carácter onírico ha impulsado a varios intérpre-
se case y desbanque al padre, pero fracasa finalmente tes a designar su obra con el nombre de «realismo
porque no es capaz de adaptarse a esa vida burguesa fantástico», aunque este concepto permanece vago y
y renunciar a la literatura; su debilidad es aprove- ambiguo. Para muchos sería ir demasiado lejos, unir
chada por el padre para destruirle anímicamente. bajo un mismo techo, pongamos por caso, la obra de
En El fogonero, el hijo se va de casa y busca fortuna Kafka y la de Jorge Luis Borges. Uno de los principales
en América. Se trata de un viaje incierto y lleno de rasgos de la actividad literaria kafkiana era su noc-
peligros. No obstante, se observa cómo el hijo se turnidad. La mayor parte de su obra fue escrita por la
mantiene inmaduro y busca figuras que sustituyan noche, aunque ello le robara horas de sueño y dañara
al padre. Finalmente, en La metamorfosis, el hijo ha gravemente su salud. Aún más, su ideal era escribir

VIII El Búho
una narración completa en una noche, como ocurrió vida psicológica del individuo, de un individuo que
con La condena, obra que escribió entre las 10 de vive en una clase social determinada y está someti-
la noche y las 6 de la mañana. Kafka se interesaba, do a unos complejos vínculos familiares, hay otros
además, por el mundo de los sueños. En sus Diarios relatos que intentan reflejar el «espíritu del tiempo».
abundan los comentarios acerca de sus pesadillas y En ellos Kafka quiso captar la esencia de la época:
solía transcribirlas o convertirlas en pequeños rela- por lo tanto se trata de testimonios de las huellas
tos. En este volumen hemos incluido varios ejem- que dejaron en Kafka las nuevas corrientes filosófi-
plos. Este ambiente onírico se puede apreciar con cas, los nuevos movimientos políticos y los grandes
especial intensidad en textos como La condena, La acontecimientos históricos. Es indudable que uno de
metamorfosis y Un médico rural. En la obra de Kafka los grandes acontecimientos fue la I Guerra Mundial.
se afirma la existencia de un puente entre el mundo En sus albores surgieron varios textos kafkianos que
del sueño y el de la vigilia, el mismo Kafka creía que han alcanzado gran fama. Quizá el más conocido sea
historias o sucesos que comienzan en el mundo real El proceso, aunque aquí sólo nos interesa la leyenda
experimentan una continuación en el mundo de los Ante la Ley, incluida en la novela mencionada, pero
sueños y viceversa. El sueño, desde esta
perspectiva, tiene su propia lógica y su pro-
pio lenguaje, el «lenguaje del inconsciente»,
vinculado con la realidad. También podemos
encontrar esta noción del sueño en los tex-
tos cabalísticos. Por ejemplo, Grözinger cita
en su libro Kafka y la Cábala un pasaje de
un libro moral cabalístico: «Cuando el hom-
bre duerme en su cama, su alma sale de su
cuerpo y presta testimonio sobre él y sobre
todo lo que ha hecho ese día. Y se juzga su
alma, ya sea para bien o para mal, pues por
la noche juzgan los Tribunales de las altu-
ras...» Para Kafka el sueño no era sólo una
experiencia más o menos interesante, era
una manifestación esencial de su personali-
dad, una vertiente más de la realidad, como
el fenómeno de la enfermedad. Aquí Kafka se
encuentra en una sólida tradición literaria,
de la que forma parte el motivo del doble,
tan presente en la obra de E.T.A. Hoffmann
y Dostoyevski.

El olvido de la Ley
En los tres relatos comentados percibimos la
permeabilidad entre la vida privada de Kafka
y su obra. Ésta es producto de proyecciones
psicológicas derivadas de experiencias per-
sonales. También observamos cómo Kafka
extendió sus vivencias para convertirlas en
literatura. Pero si los relatos del epígra-
fe anterior son el resultado de complejas
interacciones emocionales que afectan a la

Peter Saxer
para la memoria histórica IX
también publicada aparte, pues Kafka sintió un afec- dilema irresoluble: el conflicto entre la generalidad y
to muy especial por esta obra. El otro texto que nos la particularidad de la Ley, un dilema aparentemente
interesa es En la colonia penitenciaria, una fantasía absurdo, pues la Ley es, por esencia, general; ella
penal. La leyenda Ante la Ley fue escrita entre octubre supone la superación del privilegio. No obstante,
y diciembre de 1914, el mismo periodo en que Kafka al final de la leyenda se afirma la particularidad de la
concluyó En la colonia penitenciaria. La cuestión que Ley y el sometimiento de la normalidad a la excep-
trataremos de dilucidar ahora es hasta qué punto las ción, aunque el protagonista sólo experimenta la
dos obras, así como otros relatos vinculados temáti- verdad en su agonía. Ello significa que vive descono-
camente a ellas y contenidos en este volumen, refle- ciendo las propiedades de la Ley. Pero, ¿a qué noción
jan los acontecimientos históricos y las corrientes de la Ley se refiere Kafka? ¿Qué entiende Kafka
intelectuales del momento. por Ley? En el texto no encontramos ninguna pista
La leyenda Ante la Ley tiene fama de ser uno que nos aclare estas cuestiones, todo lo contrario,
de los textos más herméticos de la literatura. Hasta la leyenda cuenta precisamente con el olvido de la
ahora se ha resistido a una exégesis convincente, Ley por parte del lector. Sólo al final leemos sobre
aunque varias monografías han intentado descifrar un resplandor que surge del interior. En la obra de
el enigma. En realidad, el texto consta de varias G. Scholem Sobre algunos conceptos fundamentales
paradojas que culminan en un «horror vacui», en un del judaísmo constatamos que la Tora, en la tradi-

Francisco Tejeda Jaramillo


 El Búho
ción judía y en determinadas corrientes cabalísticas, desde la muerte de Dios y la voluntad de poder como
permite una interpretación individual y otra general; la experiencia del ser del hombre, Kafka desde una
esto quiere decir que existen dos caminos para acce- secularización de la Cábala y desde una fenomenolo-
der a ella. El camino que lleva a la Tora es, además, gía gnóstica de la muerte. Aunque el mundo kafkiano
un camino que conduce a la luz divina, a la luz de la es unidimensional, en él se producen filtraciones
vida. La Ley se convierte así en la esencia de la vida, incomprensibles de un mundo metafísico que causan
en su sentido. El hombre que pretende acceder a la una angustia extrema en los personajes, pero éstos
Ley aspira a conocer el sentido de la vida, pues la Ley no buscan acceso a ese mundo para comprender su
es el vínculo entre el hombre y Dios, también entre situación, ni aspiran a una salvación escatológica,
Dios y el mundo. Si se incumple la Ley al hacer uso sólo se limitan a someterse, en el estadio final, a una
del libre albedrío, el ser humano comete consciente- muerte liberadora del dolor, schopenhaueriana, fruto
mente un pecado que genera un sentimiento de culpa. de una causalidad inmisericorde.
Pero si se rompe el vínculo por olvido o ignorancia Kafka recurrió al tema de la Ley con frecuencia,
es porque el hombre ha perdido su contacto con la lo que nos muestra hasta qué punto consideraba
dimensión divina y desconoce el sentido de la vida. Su importante este motivo. En este volumen hay varias
existencia se torna absurda, su sentimiento de culpa narraciones que se ocupan de él. En Sobre la cues-
no encuentra una explicación. El hombre que desea tión de las leyes se plantea el esfuerzo de un pueblo
acceder a la Ley desconoce que hay un camino indivi- por acceder a las leyes que lo gobiernan, unas leyes
dual que conduce hasta ella, por eso muere sin haber que, paradójicamente, son mantenidas en secreto.
atravesado la puerta guardada por el centinela. Esta En otras narraciones se describe una situación en
individualización de la Ley no es más que el intento de que los ciudadanos han olvidado quién los gobier-
reconciliar lo general con la excepción, un problema na y viceversa, el gobierno se ha olvidado de ellos,
del que ya se ocupó Kirkegaard en La repetición y que aunque mantienen su orden de vida, sin introducir
también obsesionó a Kafka. La imposibilidad de esta modificaciones, obedeciendo leyes cuya razón de
reconciliación es un signo del mundo moderno y es ser desconocen. Estas fantasías políticas muestran
la causa del fracaso del hombre que pretende acceder comunidades que han perdido el acceso a sus propias
a la Ley. Aquí hay que matizar, sin embargo, que Kafka leyes, esto es, a su origen, y que vegetan sin experi-
no se atreve a interpretar este fenómeno como la mentar transformaciones, sometidas a un voluntaris-
muerte o la desaparición de la Ley y, por extensión, de mo político, sin que el soberano, caracterizado como
Dios, como hizo Nietzsche, sino que prefiere describir «ley viviente», apenas realice actos externos de poder.
su olvido o su retiro, por consiguiente, su inaccesi- En realidad, no necesita realizarlos, pues la propia
bilidad. Resulta extraña, sin embargo, esta obsesión comunidad acepta su situación y se limita a justificar
de Kafka por la Ley en un mundo que ignora a Dios el «statu quo» y a negar la posibilidad de alternativas.
y en el que se declara que la Verdad es inalcanzable. Esta existencia política absurda, reflejada en la apatía
Por desgracia, en la obra de Kafka no encontrare- de los ciudadanos, delata esta ruptura del vínculo con
mos una solución a este enigma. Las preguntas que la Ley, una ruptura que tampoco puede restaurarse
planteó Walter Benjamin respecto a este problema, cuando hay una empresa en la que una comunidad
es decir, cómo se puede pensar la proyección, postu- puede descargar todas sus energías. En el relato
lada por Kafka, del Juicio Final en el mundo, si esta La construcción de la muralla china, la tarea que la
proyección hace del juez un acusado, si el proceso comunidad acomete es un trabajo de Sísifo; aunque
se convierte en la pena, si esta proyección supone la absorbe todas las energías físicas e intelectuales de la
ejecución o el enterramiento de la Ley, no encuen- sociedad, el proyecto deriva en algo ilógico y dispa-
tran respuesta en la obra de Kafka y dudamos mucho ratado. La comunidad vive una ficción y su existencia
de que ésa fuera su intención. En todo caso, tanto pende de complejas paradojas que una vez puestas en
Kafka como Nietzsche alcanzan un pensamiento evidencia muestran la profunda inautenticidad de esa
metafísico negativo que permite una descripción del forma de vida. Pero quizá sea en el pequeño texto, El
nihilismo como expresión de su época. Nietzsche escudo de la ciudad, donde se refleja con mayor des-

para la memoria histórica XI


esperanza esta carencia de sentido de una vida polí- obsesión se centra en la perfección técnica de la eje-
tica que ya no busca el camino hacia la Ley, sino que cución, en la perfección con que inscribe en la piel
intenta buscar en empresas técnicas descabelladas la letra incomprensible de la ley. Como ha destacado
una razón para vivir. En la narración mencionada se Hans Dieter Zimmermann, aunque esta narración
seculariza el motivo de la Torre de Babel y se describe no trata de la guerra, sí lo hace de la constelación
una sociedad que vive consciente de lo absurdo de que determina la guerra moderna: el acoplamiento
una construcción semejante, una sociedad fascinada de la técnica y la barbarie. En la I Guerra Mundial
por la técnica, pero que la aplica preferentemente se manifestó por primera vez con gran claridad la
en las guerras, una sociedad hastiada de sí misma, conexión entre racionalidad y destrucción, entre la
que, en realidad, ya no cree ni en su pasado ni en su técnica como un instrumento neutral y la guerra
futuro, y cuyas leyendas y canciones presagian, con de material, inhumana en su esencia. El viajante sim-
un tono casi anhelante, su destrucción por un puño boliza el fracaso europeo para detener la catástrofe.
enorme. Este fracaso tiene sus orígenes en las contradiccio-
Del periodo de tiempo en que Kafka se dedicó nes del proceso civilizador. Es indudable que en este
a la redacción de varios capítulos de El proceso y, relato también inciden acontecimientos de la vida
por tanto, del periodo en que se inició la I Guerra privada de Kafka, como su complejo de culpa, sus
Mundial, data el relato En la colonia penitenciaria. relaciones con su prometida, pero estos motivos no
En él se tratan los temas que más le obsesionaron agotan ni mucho menos el argumento del relato que
en aquella época: la relación entre la Ley, la culpa, la comentamos, tampoco su interpretación como una
justicia y la técnica como destino de la humanidad crítica de la justicia. La forma en que Kafka relata
civilizada. Para redactar este texto, Kafka investigó los acontecimientos, con una prosa fría y distante,
la bibliografía sobre los centros penitenciarios colo- ambigua, en los pasajes esenciales de una neutralidad
niales franceses. Pero en el relato Kafka no pretendió dolorosa, va más allá de una elaboración literaria de
describir las duras condiciones de vida en un centro la mala reputación del aparato de justicia o de algún
similar. Su acercamiento es simbólico y permanece problema psicológico. La obra En la colonia peniten-
en un ámbito europeo, los personajes argumentan ciaria se adapta perfectamente a los acontecimientos
en la misma dimensión cultural. No obstante, el ver- que sacudían la Europa de principios del siglo xx, su
dadero protagonista de la narración es una máquina. posición en la historia de la literatura es análoga a
El oficial que la sirve y la ha perfeccionado aúna la la obra de Nietzsche Genealogía de la moral y a la de
fascinación por la técnica y la barbarie. Sin embargo, Freud Tótem y tabú en sus respectivos campos.
Kafka no se esfuerza en hacerlo antipático al lector, ni
tampoco se esfuerza por hacer simpáticos al reo y al El desarraigo
viajero que presencia la ejecución, todo lo contrario, Mucho se ha discutido entre los intérpretes de Kafka
el prisionero es descrito como una persona vulgar, acerca de la relación entre su condición de judío y
instintiva, y el segundo, el cultivado europeo, como su obra. Las biografías del autor checo abordan este
un hombre que no se atreve a defender directamente aspecto de su existencia haciendo más o menos hin-
sus convicciones «civilizadas» y que, al final, se con- capié en sus vínculos con el judaísmo: algunos redu-
vierte en cómplice de un proceso judicial absurdo cen su relación a un interés meramente teórico, otros
e inmoral. Pero la clave del relato no se halla en la consideran que fue más apasionada, incluso próxima
inmoralidad del procedimiento, sino en la amoralidad al sionismo. Lo que se sabe con certeza es que Kafka
de la acción, sobre todo en la amoralidad del espíritu pertenecía a una familia de judíos asimilados, de len-
que creó la máquina, concebida para destruir la vida gua alemana, a esos judíos que denominaban de cua-
humana con la máxima perfección y para grabar en tro días, los cuatro días correspondientes a las fiestas
el cuerpo del reo la ley que supuestamente ha con- judías más significativas, algo análogo a los cristianos
culcado, en este caso una ley que no coincide con «de bodas y bautizos». Como Kafka confesó a Milena,
las inadmisibles imputaciones al soldado. Pero para él se sentía el judío más occidental, pero incapaz por
el oficial la ley es algo baladí, así como la culpa, su su posición de tomar ni la dirección del cristianismo

XII El Búho
ni la del sionismo. En realidad, consideraba que se Jude y tuvo un gran éxito. Martin Buber, Franz Werfel
hallaba entre Scila y Caribdis, entre la asimilación y y Max Brod se mostraron entusiasmados. Fue leído
la conversión. Al padre le reprochó no haber recibido públicamente por Elsa Brod en el «Club de mujeres
una educación judía, pero aunque con posterioridad judías», y Max Brod hizo una reseña en la que incluía
se interesó por distintas manifestaciones de la cultura su propia interpretación, que no fue desmentida por
y de la religión judías, no encontró un pleno acceso el autor: «Franz Kafka narra la historia de un mono,
a ellas ni se identificó con los movimientos políticos apresado por Hagenbeck, y que se convierte a la
judíos. No obstante, en su obra encontramos a menu- fuerza en ser humano. ¡Y vaya ser humano! El últi-
do textos que reflejan los problemas a los que tenía mo, el más repugnante miembro del género humano
que enfrentarse por ser judío o en los que planteaba lo recompensa por sus esfuerzos de acercamiento.
su profundo desarraigo. Especialmente significativos ¿Acaso no es la sátira más genial de la asimilación
al respecto son sus aforismos, pero también las ano- que se ha escrito nunca? Se puede leer en el último
taciones en sus Diarios y la correspondencia con Max número de Der Jude. El asimilado, que no quiere la
Brod. Entre los cuentos seleccionados para este volu- libertad, ni la infinitud, sino únicamente una salida,
men, destacan dos que tocan esta cuestión con espe- una lastimosa salida. Es a un mismo tiempo grotesco
cial sutileza: Informe para una academia y Josefina, la y elevado, pues la indeseada libertad de Dios perma-
cantora, o el pueblo de los ratones. nece amenazante detrás de la comedia “humanoani-
El primero de ellos fue publicado en la revista Der mal”». Esta interpretación de Max Brod fue la que se

Jesús Anaya
para la memoria histórica XIII
impuso en un principio, frente a otras que se inclina- que una asimilación completa era imposible. No es
ban más por una crítica de la civilización o un análisis de extrañar que con posterioridad, en el Informe para
de la sociedad moderna en la misma línea de algunas una academia, se buscaran motivos que hicieran refe-
obras de Freud, como La sexual moral cultural y el rencia al mundo judío. Así, la jaula en que encierran
nerviosismo moderno o la posterior El malestar en la a Pedro el Rojo se ha interpretado como el gueto, la
cultura. Otros han preferido una interpretación social: selva en la que vivía antes de ser capturado, como
la elección entre la libertad y la seguridad. Pero no se el Antiguo Testamento. Pero tampoco se deberían
puede dudar de que en el relato surjan temas con los exagerar los paralelismos, el problema del judaísmo
que Kafka se tuvo que enfrentar debido a su condición no agota el espectro interpretativo del texto. Se trata,
de judío asimilado, sobre todo el de su identidad, un sin duda, de un relato que, por su temática y por la
problema que le abrumaba. En el texto reflejó no sólo composición de los motivos, nos lleva necesariamen-
la situación desesperada de una generación de judíos te a un autor que intenta profundizar en su identi-
que trataba de insertarse en la sociedad europea, dad, determinada esencialmente por su condición
sino también la convicción, al menos para Kafka, de de judío, y que al hacerlo no puede evitar tocar otros
problemas vinculados a éste, como son
el de la libertad y el de la civilización.
El relato Informe para una academia
es el fruto de un sentimiento de des-
arraigo, un análisis que se esfuerza en
mostrar los problemas de un proceso
de socialización. Como siempre, Kafka
diseñó su texto cuidadosamente, con el
fin de proporcionarle tal realismo que la
historia resultase creíble. Recurrió para
ello a la biografía de Carl Hagenbeck,
leyó los informes en los periódicos
sobre números de Varieté realizados con
orangutanes y chimpancés, consultó
manuales sobre comportamiento ani-
mal y examinó informes de expedicio-
nes. Todo ello lo plasmó con una prosa
científica que contrasta vivamente con
el contenido del relato, del que no existe
ninguna referencia esencial de Kafka, y
que aún hoy conserva una gran fuerza
de atracción.
En el relato Josefina, la cantora se
nos cuenta la historia del pueblo de los
ratones, y, lo que quizá es más significa-
tivo, el narrador mismo es un miembro
de ese pueblo. Es casi inevitable pensar,
cuando leemos este relato, que con el
pueblo de los ratones se hace referencia
al pueblo judío. Así lo han interpretado,
entre otros, H. D. Zimmermann y K. E.
Grözinger. Tal y como lo describe Kafka,
esto es, como un pueblo que afronta
Luis Garzón

XIV El Búho
numerosos peligros, que lucha por la subsistencia hombre que se siente fuera y dentro, la de un hombre
en un entorno hostil, que depende estrechamente que busca una identidad. Este aspecto es el que logra
de la solidaridad entre sus miembros, que escoge dar a estos relatos la ansiada universalidad, por eso
ocasionalmente a una suerte de salvador, parece acapara el interés de judíos y no judíos, pues aquí
indudable que estamos ante una elaboración literaria se plantea el problema de las identidades colectivas
del destino del pueblo judío. Incluso la paradoja de en la época del individualismo.
la alusión al descuido de la historia por parte de la
comunidad ratonil, sabiendo el papel tan importante Fenomenología de la muerte
que desempeña la historia en el pueblo judío, puede La obra de Kafka se ha definido con frecuencia como
encontrar puntos de anclaje, como ha destacado una fenomenología de la muerte, como una «tana-
Grözinger, en las corrientes místicas y cabalísticas tología». Y, ciertamente, en la mayoría de sus relatos
del judaísmo. Sin contar con la posible ironía kafkia- aparece la muerte con un protagonismo obsesivo, ya
na de mostrar al pueblo judío, obsesionado por las sea como telón de fondo o como el final inexorable
genealogías, como un pueblo, en realidad, carente al que tienden los personajes. En Kafka encontra-
de historia, cuya existencia en la diáspora sólo cono- mos, por esta razón, una de las más ricas imagine-
ce dos momentos trascendentes, su elección como rías de la muerte en la historia de la literatura. Su
pueblo elegido y la salvación final. De todos estos acercamiento al problema de la muerte siempre
motivos encontramos correspondencias en la reali- se realiza de un modo simbólico; la muerte, aunque se
dad. Kafka se interesaba por relatos de rabinos que produce frecuentemente con una vulgaridad y banali-
afirmaban ser el mesías o poseer poderes especiales, dad terribles, supone un tránsito que conduce a una
como se afirma de Josefina, y el poder salvador del liberación. En este sentido, y a pesar de que conduce
canto es un tópico de la literatura popular judía. Todo a una profunda incertidumbre, la muerte mantiene
esto llevó a Max Brod a interpretar el relato como un cierta trascendencia mística. Cuando Gregor Samsa
planteamiento de la «cuestión judía», siempre anima- muere, en realidad sufre una última metamorfosis
do por la intención de acercar a Kafka al sionismo. que trae la anhelada tranquilidad a la familia y una
Sin embargo, resulta difícil decir si Kafka realmente humanización de su recuerdo. Gregor, con su muer-
apuntaba tan alto. Es cierto que Kafka toma como te, recobra su humanidad y su lugar en la familia. El
inspiración determinadas peculiaridades del pueblo hombre que espera con el centinela ante la puerta de
judío, pero una vez más chocamos con la actitud dis- la Ley percibe el resplandor de la Ley en el momento
tante del autor que impide una interpretación unívoca de su muerte. Para Josef K, en El proceso, la muerte
y definitiva. El relato es narrado por un miembro del supone el final de una existencia angustiosa. En La
pueblo de los ratones que hace gala de un notorio condena, Georg Bendemann es condenado a muerte
escepticismo. El mismo escepticismo del que Kafka por su padre y él mismo, impulsado por la sentencia,
hizo gala, según nos cuenta Max Brod, cuando visitó ejecuta la pena, pero su muerte significa también la
a un rabino famoso del que se contaban milagros. solución del conflicto padre-hijo. Esta faceta positiva
Al salir de una ceremonia presidida por este rabino, de la muerte, sin embargo, tampoco nos puede hacer
Kafka confesó a su amigo: «En realidad ha sido como olvidar que Kafka la sitúa en una dimensión vacía.
estar en una salvaje tribu africana, pura superstición». La muerte, en su obra, no ofrece ninguna respuesta
Este distanciamiento es el mismo que se observa en al hombre, su significado se reduce a «un-dejar-de-
el narrador respecto a Josefina. En el texto vierte estar-vivo». Por esta razón, Wiebrecht Ries la opone
Kafka su condición de judío europeo, por un lado acertadamente a la muerte de Ivan Ilich, en la obra
fuertemente influido por las corrientes religiosas y homónima de Tolstoi, en la cual la agonía forma un
literarias judías de la Europa oriental, por otro lado proceso continuo con el acto de morir y con la trans-
distante y frío respecto a los rituales y ceremonias formación de la muerte en luz. Así pues, la muerte
del judaísmo. Su postura al describir el pueblo de los en la obra de Kafka ofrece una imagen ambivalente,
ratones es ilustrada y escéptica: como miembro de la fruto de las mismas convicciones del escritor. En sus
comunidad muestra una actitud ambivalente, la de un Diarios y en su correspondencia leemos que para

para la memoria histórica XV


Kafka la muerte no suponía un trauma, más bien con manifestaciones contradictorias, como en el rela-
era un fin anhelado. Su miedo no tenía por objeto la to Un médico rural, en el que el enfermo suplica pri-
muerte, sino el morir, sobre todo el dolor que acom- mero al médico que lo deje morir y luego le pide que
paña al morir. En una carta escribía a Milena: «¿Te lo salve. En cierto sentido, la obra de Kafka supone
asusta pensar en la muerte? Yo sólo tengo un miedo un intento de instaurar el mundo del más allá en el
horrible al dolor... Por lo demás, uno se puede aven- más acá o viceversa, es una experiencia en las lindes
turar a la muerte». Sin embargo, este deseo de morir de lo perceptible y de lo experimentable.
desencadenaba a su vez un pánico generado por la Respecto al tema de la muerte en la obra de
conciencia de esa voluntad autodestructiva, lo que Kafka, el relato El cazador Gracchus, incluido en este
le impulsaba a plasmar en sus escritos sus anhelos volumen, ocupa un lugar muy especial. No en vano,
de muerte, algunas veces envueltos en una atmósfera detrás de Gracchus, «grajo», se encuentra el apellido
onírica, como en el relato Un sueño, en el que las «Kafka», en checo «Kavka». Se trata de la historia de un
fronteras entre la muerte, el sueño y la vigilia quedan cazador de la Selva Negra que muere en un accidente,
indefinidas. O expresaba estos sentimientos confusos pero que está condenado a vagar por la tierra ya que
su barca no encontró el camino hacia el más allá.
Este destino es experimentado por el cazador de
forma negativa, como un castigo. Su existencia
se desenvuelve en un espacio extraño: como
«muerto viviente» no pertenece ni a la tierra ni
al cielo, oscila entre el más acá y el más allá, en
una desorientación metafísica, entre dos dimen-
siones irreconciliables. A esta desorientación se
añade la simbología mitológica empleada por
Kafka, como la barca de Caronte o la historia del
cazador Orion, que experimenta una inversión,
los motivos mitológicos sólo sirven para expre-
sar una ruptura con la tradición, quedan redu-
cidos a un recurso estético. Lo mismo ocurre
con el paralelismo insinuado respecto al pecado
original, el cazador comete un error fundamental
y este error, que permanece una incógnita, pro-
voca su eterno vagar por la tierra, mientras que
con el pecado original entró la muerte en la vida
del Hombre. Para el cazador Gracchus ya no hay
ninguna verdad, vive en una continua ficción, en
una tierra de nadie, pues para él ha desapareci-
do el sentido físico y el metafísico, su destino es
seguir navegando eternamente con el aire de la
muerte en las velas, al margen de la vida y des-
conociendo lo que se oculta detrás de la muerte.
Este relato se ha considerado una metáfora del
pensamiento kafkiano, un documento funda-
mental de la literatura moderna, equiparable a
las obras de Rimbaud y Baudelaire.

*José Rafael Hernández Arias. Franz Kafka cuentos


completos (textos originales). Traducción de José Rafael
Hernández Arias. Edición Valdemar. 4ª edición 2001. 446 Pp.

Aída Emart
XVI El Búho
María Teresa Rodríguez Almazán

Como violeta
pequeña y silenciosa
llega la tarde

Tiempo de lluvia
relámpagos de otoño
caerá la noche

Un grillo canta
las luciérnagas brillan
llegó el verano

Canta una madre


hay quietud en la noche
se respira paz

Eco lejano
se escucha en la montaña
sólo un camino

Monte sagrado
la cascada de plata
entre la bruma

María Emilia Benavides

confabulario 69
Las carpas nadan Crece un bambú
imagen de añoranza a la orilla del río
en el pasado es primavera

Templo abandonado Tiempo de olvido


de la montaña surge resurge la esperanza
como espejismo nace otra estrella

Flor de origami La luz rojiza


mecida por la brisa alumbra el horizonte
en largo viaje la noche espera.

Margarita Cardeña

70 El Búho
Gabriel José Vale Valera

Y me quedé en silencio, en medio de la tormenta,


A Suramérica.

E
l terremoto se sintió muy dentro del cementerio, debajo
de las inconmovibles lápidas. Si bien fue leve, su levedad
pareció arraigarse de algunos cadáveres ha poco enterra-
dos entre un luto tumultuoso e incierto. Como a las tres de la tarde
la tierra empezó a sacudirse borrosa-
mente, y toda aquella laboriosa lentitud
también parecía combinar el pánico de
los que temblaban en una idéntica pos-
tergación. Con mejor virtud sea dicho, la
tierra salta cuando, por errar su bácu-
lo, trastabilla en los pies de quienes así
tropiecen.
Ya en la noche los noticieros cifra-
ban algunos daños notorios o repetían
las testimoniales interjecciones de un
silencio que imperiosamente brotaba de
todas las lenguas. Se hablaba de algu-
nas supuestas bajas, pero el gobierno no
propugnó datos oficiales ese día, y no lo
había de hacer en años.

Jesús Urbieta

confabulario 71
Sucedió que sólo las pocas edificaciones derrui- La tarea de contar los muertos (si los hubiere) se
das eran tan evidentes para todos —aunque al parecer le encomendó a una oficina reservada, que presidía
ninguno de sus moradores había perecido—, como un perspicaz y a la vez abstruso hombrecillo de ga-
para hacerse una idea fundamental o peculiar de lo fas gruesas y sombrero de ala cortísima. Tras haber
que no podía verse. En verdad era bastante inverosímil documentado todos los accidentes automovilísticos;
que de entre algunas ruinas casi milenarias salieran tras haber pesquisado las urgencias de hospitales y
todos ilesos (con apenas magulladuras), pero a pesar clínicas; tras haber buscado en los memoriales de la
de las digresiones comprensibles se corroboró que policía y los bomberos; tras haber recibido las cifras
aun ciertos ausentes de unos años volvían a manifes- de una morgue centenaria, pues consiguió al fin una
tarse entre abrazos compungidos. nulidad más exacta que el redondo de un cero. Nadie
murió en el ámbito de ese temblor, cuyo
amplio arco fue también su intemporal
dominio. Todos los que habrían de mo-
rir ese día por circunstancias naturales
(ya que no por las agujas de dos minu-
tos fijos) se demoraron entre las réplicas
imperceptibles del temblor original. Los
desaparecidos que no iban a aparecer, ni
en las máculas de tinta aparecieron. Nada
pareció darse en aquel terremoto. Nada
que lo agitara más de lo que de suyo fue
su ritmo; y ni el crimen ordinario pudo
extender en él su carácter.
El asombro era tal, y tantas las for-
mas de rigor, que se buscaban los muer-
tos hasta debajo de las piedras, aunque
fueran muertos del pánico o de la “clan-
destina tozudez de unos subversivos”.
Sucedió que de tanto extremarse según
perplejas dudas, hallaron finalmente a
un hombre en su deforme hinchazón,

Gabriel José Vale Autorretrato

72 El Búho
abrillantado y con los botones casi a reventar como gobierno le impuso al comisionado de gafas gruesas
el brote de su ya desnudo ombligo. Al infeliz le habían revelar la identidad de aquel hombre, antes de cifrarlo
caído unos tapiales en el jardín interior de una casa a su singularidad.
vetusta que se refaccionaba por aquel entonces. Pese a A las semanas del terremoto se hizo pasar por las
que llevaba algunas herramientas del jornal, ninguno televisoras y la prensa el retrato casi irreconocible de
de los demás obreros, comisionados para el otro lado aquel muerto, sin duda para que la hinchazón de cier-
del edificio, le reconocía de forma alguna. El capataz ta notoriedad divulgara un vínculo ineludible; tal vez
de la obra no recordó haberle contratado ni menos le vieran como un orate que había extraviado a sus
precipitarse a las reformas de ese jardín, oculto du- parientes, acaso como un borracho pendenciero cuyas
rante décadas bajo un derrumbe para el cual sí que era ojeras no le dejaban despertar del todo. Los chicos de
menester de unas grúas especiales. la morgue y la oficina, secretamente conjurados a sus
Ningún documento de identidad acreditaba su designios, ya le tenían un nombre; ya le reconocían
anonimato; ningún registro dental que pudiera morder en su irreconocible corrupción truncada en seco. Le
el anzuelo, y tampoco sus huellas dactilares estaban decían la momia del jardín oculto.
reseñadas entre los límites de folio alguno. Era todo Pasaron los meses. Pasaron más años que días
un enigma aquel muerto singular, acaso por pertenecer tienen esos años, y después de longevos votos, el co-
a un linaje cuyo origen parecía estar precisamente en misionado, casi a tientas, detrás de gruesísimas gafas
su fin y a la vuelta de su mismo vórtice. En un cortejo de carey, escribía la última ficha de aquella calamidad.
furtivo se le conservó como a una momia. Era verdad Con dedos tartamudos hizo tabletear a una máquina
que el gobierno se dilataba en los informes y que la diligente, apenas la ráfaga fugaz de un fusilamiento
opinión pública interpretaba aquel silencio con la pa- incógnito: “Terremoto de 19**, sin víctimas fatales.” El
reja incertidumbre de todos los días. En cada casa, se mismo día, a la misma hora en que al fin se le daba
contaban los parientes indispensables y se apacigua- sepultura al muerto singular, de modo que se perdie-
ban todos con una resignación feliz, que, sin embargo, ra entre los despojos de una fosa hondamente cavada
no excedía la cuenta de cada cual. para entrampar la revuelta que precedió a un inocuo
Pero, entonces, ¿de quién era el muerto? ¿De dón- terremoto. Sólo aquellas letras oficiales fueron el epi-
de venía? ¿Cómo se llamaba? ¿Qué hacía y luego por tafio, e incluso por aquellas letras el muerto fue quien
qué lo hacía? ¿Para quién trabajaba? ¿Para quién vivía? fue, si bien ya perdido para siempre entre los anóni-
¿Por qué murió? De modo que no se suscitaran desór- mos detractores de una tiranía.
denes en torno a un misterio inabarcable y mucho me- Noviembre, 2012.
nos se excitara la imaginación estrafalaria del vulgo, el http://leitmotivale.blogspot.com/

confabulario 73
Camelia Moreno
GIRASOL
Amanecer
amarilla sonrisa
de Tonatiuh.

CONFUSIÓN
Silueta negra
Parpadeo continuo:
El pensamiento.

Jazzamoart
74 El Búho
Yurazzy

I
. El momento muerto fuera y dentro de
mí. Invisibles desmayos de la mañana
gris, color de la sombra, del polvo, del
recuerdo, de la maldición de aquellas mujeres.
Puedo describir la simpleza de sus escán-
dalos, al mirar y al sonreír, la muerte del alma
se alumbra.
Una quietud salvaje, respiro dolor, este
lapso de soledad, lo que era y lo que veo.
Solo hay una alucinación miserable que vis-
lumbra en el umbral de mi hospital y mi casa.
Solo una estimación pequeña de lo que in-
tento hacer cuando te pienso dentro de estos
lugares míos. Me perdono, he muerto.

II. En mi libro solo se leen comienzos y va-


cíos (oscuros y claros). Describo las san-
gres, pecado presente que inunda la nave,
la memoria rota.
Concibo una perpetua oración para des-
atarme las yagas, el lastre, la mudez, el impío,
este perjurio infinito. Construyo a leguas de

José Juárez

confabulario 75
mi juventud otras pubertades más desgraciadas que El día, hoy, acontece, me atraviesa sin consenti-
nuestras. Murmuro entender que puedo explicar mi miento, no hay leyes, el cielo, lo eterno, lo que guardo
vida, mis mañanas, el paisaje, el tercer laberinto, la entre las manos. Aquí espero la entrada del verano y
misma mujer de antes. los cálidos aires, en suspiro se me encierra el cami-
Decido no estar y no ser, decido dar y perder. Co- no, no hay verdades hechas, construía la pretensión
mienzo a andar de pie sobre la sal de los ríos vírgenes, de una y por acierto se borró. Estos finales acometen
el desgaste de mis ojos, el ánimo abatido por la misma contra mi crónica enferma, con lo que dudo y lo que
línea y la hoja blanca. Estoy leyendo el comienzo, díc- suelo errar. Me equivoco, se suspenden las dudas.
tame por favor lo que sigue en voz baja.
V. Mi serie de repeticiones, el mismo cuento y el mis-
III. Mi mutable espera, las horas del café prolonga- mo personaje principal y único. Las manchas en las
das a una mediana eternidad, las pertenencias de nubes y esta caída de espíritu. Me atrevo a devolver-
todos los arrebatos al sol, las dos estrellas fugaces y le las gracias a la fortuna, aunque hubiera sido más
mi clave de música. factible no conocerle el rostro.
El punto suspendido de estas telarañas que me La pausa al hablarle de mi amargura, la púrpura
conducen hacia la calidez de la flor. La ceguera de mis en sus labios y yo con la mirada fija en lo que fue solo
manos cuando rondan tus pies desnudos y la ventana una suerte arrojada a mi senda.
sin vergüenza ladrando de par en par, ofreciendo alas
al viento. VI. Soy la vuelta del espejo, del pasado, soy las tar-
Apuesto mis dudas, cuatro sueños de infancia, la des en ayuno, el silencio cuando duerme, el túnel
postal que llegó en tren saturada de garabatos portu- húmedo de las noches. Soy los huesos sin la carne,
gueses. Pongo en juego la lata con basura, cien gotas este óvulo sin esperma, la letra ilegible, el mismo
de lluvia, este par de palabras, el sexo trasformado, espectáculo que ofrece el circo.
mi desidia por amar, el deseo al odio y la sala en don- Entro en zonas que se inventan mis mayores des-
de siempre me obsesionan tus mentiras que ya dibujo varíos, se conoce otras formas de actuar (hablo así,
a voluntad. miro así, gesticulo así, sonrío así). General desacuer-
do con el juicio del año 2000.
IV. Historia simple, teñida tontería ésta de imaginar Acudo cada mañana de cada domingo a asisten-
que perturbas mis cojines, los terciopelos, los olores cia psiquiátrica, me ha confesado el que escucha mis
que perfuman este encuentro. El recuerdo lánguido, revelaciones que realmente es bipolar, pero bueno, yo
humo que se desvanece en mis otras personas, la tengo esquizofrenia… respondí luego de doscientos
pesadilla explosiva llamando sin destinos. segundos.

76 El Búho
Benjamín Torres Uballe

Capítulo I

N
os vimos en el centro del DF ya que coincidentemente
atendemos clientes en la misma zona, al terminar las
visitas nos dirigimos al “Jekemir” a tomar un capuchino;
no es para nada un sitio lujoso, más bien un tanto incómodo ya que
el local es pequeño y las mesas están muy juntas, lo cual resulta de
la fregada a la hora de chismear porque
todo se escucha en las mesas próximas.
Sin embargo, la vorágine económi-
ca hace un buen rato que nos agarró de
sus puerquitos a Elías y a quien escribe
estas líneas, así que por lo tanto no po-
demos ponernos exigentes al momen-
to de tomar café; debo además aclarar
amigo lector, que mi célebre amigo po-
see un aura envidiable la cual ejerce un
magnetismo sin igual sobre los meseros
con “capacidades diferentes” (léase pu-
ñales), cualidad de la cual debo admitir
me beneficio, ya que nos atienden con
inexplicable prontitud y eficacia, aunque
a cambio debo disimular cuando ellos

Jesús Portillo Neri

confabulario 77
se intercambian miradas lujuriosas o se “cogen de la a nuestras respectivas casas; yo saqué de mi cartera
mano”, y le cobran menos de la mitad de la cuenta. “Louis Vuitton” (no amigos lectores, no se hagan bo-
Bueno, sucedió que al término de disfrutar nues- las, en modo alguno soy incongruente respecto a mi
tro delicioso capuchino y comentar lo jodido que esta- economía, la cartera es obsequio de mi ex, antes de
ban las ventas, de que si la empleada de tal cliente está que me mandara a la chin... por infiel, y todo, gracias
buenísima, o que la otra está re’cucha; nos dirigimos a los consejos del pinche mostro), bueno, les decía
caminando a la estación Juárez del Metro para volver que extraje el boleto, lo introduje y pasé el tornique-
te, cuando en eso veo a Elías con su tarjeta del
INAPAM enseñándosela al policía para que lo
dejara ingresar sin pagar, beneficio al que tienen
derecho en la ciudad de México los adultos ma-
yores de 60 años.
El shock de lo que yo presenciaba, era in-
descriptible, terrorífico, brutal; mis ojos lo veían,
pero mi cerebro, y sobre todo mi ánimo se nega-
ban a creer tal hecho inédito; de pronto el hijo
pródigo de Cañitas, el terror de las domésticas
de “Tlane”, el experto en concertar citas a ciegas
vía telefónica, ese audaz que cuando no tenía
pachocha en sus años de juventud, simplemen-
te se metía al Cine Teresa a ilusionar a algún
puñalón a cambio de varios billetes; al terror
del “Paraíso” y de todos los moteles de la zona
de Indios Verdes y Calzada de Tlalpan, ése, el de
los 3 diarios, había tornádose en mero despojo.
Yo permanecía impávido, totalmente petrificado,
aterrorizado. Era innegable, el mostro, mi entra-
ñable amigo se había vuelto un viejillo, la huma-
nidad lo había perdido para siempre.
Continuamos platicando puras babosadas,
en lo que por cierto ambos éramos expertos, yo

Oswaldo Sagástegui

78 El Búho
lo hacía de forma automática, realmente no estaba tas “rompe catres”, pasando desde luego por diversos
concentrado en la charla de “Elías”, a quien de pron- travestis, cuya base de operaciones se encuentra hasta
to no sabía si anteponer el “Don”. Se bajó en la esta- la fecha en el Periférico y Sor Juana, allá por el norte
ción 18 de marzo, y yo seguí a Indios Verdes, ahí tomé de la metrópoli, y quienes como homenaje, incluso,
el deprimente guajolotero a mi casa; chingao, todo nombraron una posición sexual como la “Monstriña”
el trayecto pensativo, me valieron gorro los idiotas en reconocimiento al intelecto y destreza de Elías.
que se subieron a vender chicharrones, cacahuates, Testimonio fehaciente de mi dicho, es el hecho de
congeladas, chocolates, y hasta la gorda andrajosa cuando en una de sus famosas “citas ciegas”, y encon-
que con su guitarra se echó unas rolas de Paquita la trándose en pleno faje con la dama en cuestión, (de la
del Barrio, y a quien, en determinado momento sen- cual por razones obvias y en mi incuestionable calidad
tí unos deseos irrefrenables y perversos de bajarla a de caballero, no revelaré el nombre) ahí, en conocida
patadas en las nalgas; caray... pobre viejillo, ya había discotheque de un lujoso hotel ubicado en Paseo de la
dado indicios de declive, sin embargo la neta es que Reforma, una dama de la Liga de la Decencia que se
no le había hecho caso. encontraba supervisando el lugar, le exigió a “Elías”
que se retiraran del lugar, lo cual mi amigo obedeció
Capítulo II sin chistar para evitar un escándalo mayor, única-
Desperté y deseé que todo hubiese sido una pesadilla, mente levantó del piso la ropa interior de su “cita”, y
sin embargo, en brevísimos instantes caí en la realidad: se fueron a continuar su “labor” en un hotelucho de
para nada “habemus mostrus”. Desde que nos conoci- paso, por la zona de Buenavista, donde le daban crédi-
mos hace ya más de 35 años hicimos clic para bien, es to, y adicionalmente abonaban puntos a su tarjeta de
decir, nos acoplamos excelente para emborracharnos cliente frecuente.
juntos; el pretexto era y lo es hoy, incluso, cualquiera, Nuestras parrandas se extendían en tiempo y espa-
y cuando no lo había, pues leíamos en algún periódico cio a lo más comodino, claro que sí. Pero no caíamos a
la nota de ocho columnas y ése era el pretexto, sí... así cualquier antro, dicho esto en el sentido peyorativo, si
de mamones. no mire usted: mi primera tarjeta de crédito la estrena-
Mi fogoso amigo siempre ha sido un aventajado mos, sí, correcto, acertó: en el “Nicte Ha” del añorado
alumno de “Eros”; lujurioso como pocos en el planeta, Hotel del Prado. Desde luego que la pasamos extraor-
y tras de una apariencia delicada, amable, exquisita, di- dinario oyendo a Toño Quirazco, y bebiendo San Mar-
ría yo, como de metrosexual, amén de un hábil manejo cos con sidral, aunque la méndiga cuenta tardé casi un
del idioma español, eso sí, lo admito; solía engatusar año en pagarla en incomodas mensualidades; pero lo
desde inocentes empleadas domésticas, hasta exper- gozado quién nos lo quitaba.

confabulario 79
Nuestro cuartel etílico durante varios años, tam- Capítulo III
bién se ubicó en el bar de conocida cadena de res- Elías vivió días plenos como play boy internacional, y
taurantes, ubicado en la Calzada Vallejo. Tomábamos yo, debo admitirlo amigo lector, viví también colate-
peor que cosacos y además cantábamos todas las ro- ralmente en esa burbuja de beneficios inconmensura-
las interpretadas por el grupo musical que por cierto bles, y me explico: dada la fama de los “3 diarios” que
lo hacía bastante bien; recuerdo particularmente “Ca- pregonaba a los 4 vientos mi amigo, era a mí a quien
melia la texana”, e invariablemente a Elías llorando buscaban para concertar una cita con él. Toda clase
y cantando “Te voy a olvidar” de Juanga, después de de seres conformaban el grupo solicitante: emplea-
la quinta cuba libre; nunca me lo ha querido decir, das domésticas, viudas, feas, y muchos socios de la
pero creo le recordaba a un chef al que amó mucho liga del tercer sexo. Por ello tenía que llevar un control
y que huyó con un lanchero del lago de Chapultepec, preciso en Excel de todas esas citas, de las cuales nos
al que había conocido por Internet. dividíamos las utilidades.
A mi mente llegó también la ocasión aquélla en Pero como todo exceso tiene su costo, después de
que junto con otro amigo del trabajo nos íbamos a varios meses de surtir tantos “pedidos”, empezaron
“Oaxtepec”, donde ya teníamos reservada una cabaña las fallas en dichas entregas, y consecuentemente los
y nos dedicábamos a emborracharnos y a tener en- reclamos airados, y a pesar de que le sugerí -como su
cuentros con ciertas “señoritas” en Cuautla, a las que manager que ya era de facto- la ingesta de la pastillita
para variar, Elías alborotaba a más de una con la pro- azul, ni así levantaba presión, por lo que de común
mesa, desde luego infundada, de contraer nupcias y acuerdo decidimos que “el orgullo tlanepantleño” se
convertirlas en la flor más bella de su pueblo natal, tomara un amplio descanso en esos menesteres.
allá en Zacatecas. Los ingresos en su profesión de vendedor de bi-
En otra ocasión le cedí los derechos de una ex no- blias casa por casa, de plano no dejaban lo suficiente
via conocida como “Mary la Loca” y, fiera como es él, para mantener el ritmo de gastos acostumbrado en el
consideré un hecho que presto la agregaría a su exten- café, los tacos de carnitas en Los Panchos, el pozole
sa lista de conquistas, sin embargo, para mi asombro, en La Casa de Toño, los tacos de canasta junto a la “W”
delicadamente ella lo bateó; este capítulo en su his- y los caldos de gallina. Ante ello, elaboramos un plan
toria de play boy, no es sino ratificar aquel proverbio “B”, consistiendo éste en aceptar citas muy específi-
de “al mejor cazador se le va la liebre”, o lo que es cas, que aportaran un modo decoroso de sobrevivir;
lo mismo “Al mejor Mostro se le va caperucita”, por algo equivalente a un Fobaproa, sólo que en el caso
sagaz que sea. sería un rescate culinario, así es que le prometí una
cita a la señora que vendía las tortas, al chef de la ca-

80 El Búho
fetería, al policía gay del Eje Central, y a la empleada lo habían asaltado unos malandrines al salir de una
gorda y fea de uno de nuestros clientes. biblioteca.
Todo marchaba digámoslo, más o menos bien, Después de ese penoso incidente, se acentuó aún
hasta que mi amigo empezó a buscar por su cuenta más ya la edad; no cumplía con los deberes hacia su
ingresos extras durante la celebración de la Marcha mujer, la que desesperada llegó incluso a amenazarlo
del Orgullo Lésbico Gay, a la cual fue disfrazado de Pe- con hacer el amor con su vecino. Pero eso no era todo,
dro Pica Piedra, con tamaño garrote en la mano; pero extraviaba cada semana un teléfono celular, se llegaba
no contaba que se le iban a juntar dos pretendien- a quedar dormido recargado en algún poste de teléfo-
tes; el policía gay y el chef, quienes se lo disputaron no, olvidaba donde había dejado estacionado su auto,
a trancazo limpio y al final, entre ambos, lo dejaron se dirigía hacia el sur en lugar del norte.
pal’arrastre. Tardó dos semanas en cama para repo- Él, que llegó a ser lo más cercano al anticristo por
nerse, y le tuvo que mentir a su esposa afirmando que su terrorífica maldad, ahora tenía la actitud de mona-

Edgar Mendoza Mancillas


confabulario 81
guillo de pueblo, su mujer lo madreaba con frecuen- en el que la empleada del banco, una jovencita como
cia, lo obligaba a lavar los trastes, ir por las tortillas, a de 18 años, le dijo que le daba tanta ternura; caray, yo
“lateralizar el dogy” , en fin, ya de aquel temible ma- me salí a carcajear a la calle, no podía creerlo, ¿dónde
cho mexicano, no quedaba absolutamente nada. había quedado aquel caballero que inspiraba lujuria,
Uno de los momentos más vergonzantes, fue aquél pasiones desenfrenadas?

Capítulo IV
Torpemente he tratado de encontrar
una explicación a la decrepitud de mi
amigo, sé que no la hay, pero franca-
mente me resisto a aceptar lo que mi
mente entiende ya claramente: sólo
quedan despojos de ese gran figu-
rín de fama mundial, ni modo, qué
puedo hacer yo, simple y alcahuete
mortal; el uso inmoderado de sus
facultades don juanescas, de plano
lo acabaron.
Recuerdo, cuando tal era su
fama, que los moteles que se inau-
guraban en la metrópoli, le regala-
ban cortesías para que fuera de los
primeros, y los recomendara, sabían
que así tenían el éxito seguro; entre
algunos de ellos recuerdo a: “El caí-
da libre”, “El paso a la noche”, “La
gordas’city”, “the hermanos brothers
inn”, etc.; les cobrábamos además
5,000.00 pesos, ah, pero eso sí, nada
de fotos, aunque él podía firmar al-
gunos autógrafos a otras parejas.

Rocco Almanza

82 El Búho
Pero hoy ya no hay duda alguna de que engrosó las iniciaron los indicios de que era un prospecto muy
filas de la senectud; recién me acabo de enterar, que a avanzado para “El Asilo Mundet”; por ejemplo, en
hurtadillas acude a las sesiones de “EVMD”, (esposos vez de pedir en la cantina un tequila doble, ordenaba
viejillos mandilones desesperados), de donde ya, se- un atole y una guajolota, o se bebía el ron, sin mez-
gún tengo entendido, le han advertido de cancelar su clarlo con la soda, por lo que por poco y se asfixia, de
inscripción, si continúa tejiendo durante las charlas, no haber sido porque el chef del lugar le dio respira-
¡hágame usted el cabrón favor! ción de boca a boca, lo que derivó en que “Lulú”, la
Durante la época de su mayor esplendor, hubo ne- mesera del lugar le colocara el mote de “El derecho”,
cesidad de instalar una línea telefónica 01 900, para o también, cuando para una reunión en mi casa, ya
que sus admiradoras (y admiradores), llamaran si pre- no se acordó dónde era, y llegó después de dos horas,
tendían una cita amorosa con quien por aquellos días acompañado por un voluntario del “Army Salvation”,
era también conocido como “La Ráfaga de Cañitas”; que disponía de GPS.
los y las más afortunadas debían esperar en el mejor
de los casos, unos tres meses para encontrarse con Capítulo V
esa especie de ícono, de gurú sexual. Como los grandes personajes de la vida, mi queri-
Pero yo que lo conocía muy bien, sabía que a pe- do amigo no escapó a ese inevitable encuentro del
sar de su inimaginable fama de adonis, seguía sien- no retorno con la tragicomedia; hoy en día carente
do el tipo sencillo, carismático, amable, despistado, de aquellas facultades eróticas que lo catapultaron a la
bebedor de chelas y cubas libres; terror también del grandeza, y a un tris de que lo ignoren todos aquellos
café americano, aunque como buen “latino”, apegado que otrora se disputaban sus “favores”, se esmera en
a sus costumbres familiares y sociales, lo que, según la quimera de lograr ingresos que según él lo pudie-
creo, le privó de trascender a lo más alto del celuloide sen hacer nuevamente atractivo para las damas, tran-
mundial; es decir, rechazó la oferta de una compañía sexuales, o “lo que sea”.
productora de cine XXX, que le ofrecía un contrato Cierta mañana mi corazón sufrió un nuevo emba-
en dólares por 2 años, y una cifra con varios ceros; le te de angustia cuando por casualidad, y mientras me
aconsejé que aceptara la oferta, pero se negó, con el dirigía muy pantera en mi convertible rojo a una cita
argumento de que si se enteraba su mujer, que perte- laboral, vi a Elías disfrazado de “menonita” vendien-
necía a la “Congregación de la Limosna Saqueada”, lo do quesos, en la avenida Juárez; francamente no daba
podía no únicamente madrear, sino abandonar, hecho el tipo, pues él es más bien compacto y moreno, no le
que por supuesto le horrorizaba hasta la paranoia. hablé para no avergonzarlo; caray, qué tristeza, ya me
El hecho es que, de repente -ahora caigo en ello- lo habían dicho, aunque no lo creí; también me habían

confabulario 83
llegado varios correos electrónicos anónimos, donde Pobre de mi querido amigo. Yo de noche en no-
me advertían de que lo habían pillado en un centro che le visito para alentarlo, pero creo que pronto ya
comercial como “viene viene”, y otro donde creían ha- no lo haré más, casi siempre está dormido después
berlo visto vendiendo paletas y congeladas a bordo de de tomar su atole sopeado con una concha de choco-
un bus; y más alarmante aún ése donde alertaban que late, y exhausto, ya que su mujer le obliga a realizar
juraban haberlo visto vendiendo discos piratas en el los deberes del hogar. Además, como que su atrofia
metro. cerebral se agrava gradual pero inexorablemente. Una
noche intentó venderme a su vieja, contrato
de por medio, con el inverosímil propósito
de comprar muchas pastillitas azules; desde
luego que lo ignoré y le di un buen zape, so-
bre todo porque su domadora es mayor que
yo 17 años, y es más mocha que el cura de
mi pueblo allá en Galicia.
Esto amigo lector es apenas una proba-
dita de las memorias de “Mi Amigo Elías”, las
que serán publicadas en el próximo verano
por la “Editorial Alcahuete News”; hasta en-
tonces suplico que sus burlas sean modera-
das, en memoria de quien fue, y hoy no sólo
no es, sino que no se “haya” a él mismo.

BIBLIOGRAFIA.
Asociación De Moteles de Pasadena/Capítulo Valle de
México.
Unión de Fabricantes de Condones Ultrarresistentes/Re-
gión Tlane.
Club de Travestis & Others, S.A. de C.V
Biblioteca de la Congregación de Ancianas del Mandil
Inmaculado.
Gracias especiales al chef y al policía gay del Eje Central
por su colaboración en la historia.

©Benjamín Torres Uballe

Soid Pastrana
84 El Búho
clave de sol

Salvador Quiauhtlazollin

E
ste mes, el Rey del Rock and
Roll cumple 80 años. Analizar
un fenómeno mediático como
Elvis Presley representa todo un reto para
mí como crítico de rock. Sí, sigue en acti-
vo y regularmente llena pequeños audito-
rios, aunque en ocasiones la baja asisten-
cia hace lastimeras sus presentaciones,
como la última en el Teatro Metropólitan.
Lejos quedaron los estadios llenos y las
funciones múltiples en Las Vegas. Ahora,
el escaso público que asiste se divide en
dos grupos bien diferenciados: los ancia-
nos nostálgicos de sus años dorados, y
los adolescentes curiosos que quieren
ver, aunque sea en su declive, a la leyen-
da. Las generaciones intermedias brillan
por su ausencia, pues testimoniaron, las
últimas tres décadas, la imparable caída
del monarca criollo.

Aída Emart

clave de sol 85
Después de su explosivo regreso a finales 1977 pudo desintoxicarse y quemar decenas de
de los años 60 y sus pletóricas presentaciones kilos de grasa. No muchos, pero sí los suficien-
en los años 70, Elvis Presley se convirtió en un tes para no morir de otro ataque inminente.
chiste en los 80. El primer golpe se lo dio la El segundo gran golpe para la carrera de Elvis
realidad: el asesor de Nixon en la lucha contra Presley fue su incongruencia: un día criticaba a
las drogas tuvo que reconocer, internándose en Madonna, al día siguiente, adaptaba Like a Vir-
una clínica, que él mismo era adicto a decenas gin para sus conciertos en parques de diversio-
-o cientos- de medicamentos prescritos. Afor- nes. Sus colaboraciones con Sting, U2, Twisted
tunadamente para él, después de su infarto en Sister, The Psychedelic Furs y REM no pasaron

Rigel Herrera

86 El Búho
de ser cortes anecdóticos en los exitosos ál- ahora quiere cargar el féretro. O es pedófilo o es
bumes de los intérpretes. Dijo que odiaba el necrófilo, pero por amor de Dios, que se defina”.
ambiente discotequero y las mezclas de bailes; Como dijimos, hoy el Rey del Rock and Roll,
y tres semanas después, lanzó un olvidable LP al cumplir 8 décadas, nos mueve más a lástima
que sacó remixes de cada uno de sus tracks. que a reconocimiento. Y es una pena. Perso-
Criticó el apartheid, pero cantó en Sun City. nalmente, sus conciertos me siguen pareciendo
Los noventa vieron un resurgimiento im- impresionantes. De entrada, el grupo telonero
presionante para Elvis: el movimiento indie que lo ha acompañado los últimos dos años,
lo declaró su inspiración, el grunge quiso co- Natan & The Rebel Teens, son toda una reve-
piar sus vocalizaciones, los alternativos imi- lación y una delicia; sin duda, la mejor banda
taban sus pasos y los electrónicos lo inclu- de rockabilly del momento. Elvis siempre abre
yeron en temas de ritmo contagioso y golpes con Hound Dog. Su voz suena prístina y po-
secos. Pero al iniciar el nuevo milenio, se le tente, el slide de la guitarra de Carlos Alomar y
hizo completamente a un lado. Y comenzó los riffs de K. K. Downing alegran (y taladran)
su precipitada caída. Políticamente, se alineó los oídos, mientras los tambores de Vinny Appi-
con los halcones, aplaudió la invasión a Irak ce y el bajo de Abraham Laboriel marcan el rit-
y en un desplante conmovedor por lo ridículo, mo. Las voces de los hijos de The Jordanaires
pretendió enrolarse de nueva cuenta en el ejér- suenan fantásticas. Dichosamente, Elvis, en
cito norteamericano, aduciendo que finalmente sus actuales conciertos, sólo toca temas de los
él ya había sido un buen chico enlistado y que 50 y 60, olvidándose de sus fracasos en el hit
no necesitaba entrenamiento. Colin Powell le parade de las décadas posteriores. Y cuando
dio públicamente las gracias con gesto serio, cierra con El Rock de la Cárcel y el anuncia-
pero aguantándose la risa. Tampoco le ayuda- dor dice “Elvis has left the building”, los pocos
ron a detener el deterioro a su carrera su im- asistentes nos hemos convertido en unos locos
placable oposición a Obama; su pretensión de furiosos, recargados por la energía de este hoy
formar un súper grupo vocal junto con Mariah octogenario, pletóricos de puro, total, legenda-
Carey, Luis Miguel y Will a.m.; ni su patética rio y absoluto rocanrol. Pero al volver los ojos
exigencia, en junio del 2009, de encabezar el y apreciar la menguada audiencia, los poquísi-
funeral del Rey del Pop. La declaración al res- mos seguidores que tiene el ya anciano Elvis
pecto de Rob Zombie enterró su carrera defini- Presley, uno no deja de pensar: “¡Qué pena,
tivamente: “Primero graba con Justin Bieber y mejor se hubiera muerto en 1977!”.

clave de sol 87
letras libros revistas

La biblioteca de David recomienda…


David Figueroa

A
lfonso Reyes: caballero de la voz
errante*. Al hacer mención de
la literatura mexicana contem-
poránea, sin duda podemos traer a colación
escritores representativos como Octavio
Paz, José Emilio Pacheco, Carlos Pellicer o
Carlos Fuentes, sin embargo, existe uno que
merece atención especial, nos referimos
al maestro Alfonso Reyes.
Alfonso Reyes, hijo del destacado General
Bernardo Reyes, ha sido un estandarte de
la literatura mexicana e hispanoamericana;
a lo largo de su vida encontramos diversos
trabajos literarios, periodísticos, poesía,
traducciones, correspondencia personal y
diplomática. Sin duda, una vida dedicada
a las letras y a la literatura que consagró a
Alfonso Reyes para ser considerado el más
grande literato mexicano. Tal vez lo único
que le faltó ganar fue el premio Nobel.
Ciudadano del mundo, Reyes comenzó
a una edad temprana con una educación

Ángel Boligán

88 El Búho
cuidada por su culto padre, en el que las enseñan- momento, todos y cada uno de ellos definieron
zas en las artes, la esgrima y las lecturas como la vida de este gran intelectual mexicano autor
Cervantes, Goethe y los clásicos griegos, harían de obras de gran representatividad como Visión
de él un joven que encontraría en el servicio de Anáhuac, Ifigenia cruel y Cuestiones estéticas
diplomático el camino de su larga vocación gu- y que el Fondo de Cultura Económica reuniera en
bernamental y, en la literatura, su forma de vida 26 tomos de Obras Completas todos sus escritos
cotidiana. (sin tomar en cuenta la mayoría de la correspon-
Designado como secretario segundo en el ser- dencia personal y dos tomos más de correspon-
vicio diplomático enviado a España por el gobier- dencia diplomática que editaría la Secretaría de
no del General Victoriano Huerta, Alfonso Reyes, Relaciones Exteriores).
aprovecharía esta circunstancia para realizar Promotor de nuevos talentos, el gran admira-
amistades que lo acompañaran a lo largo de su dor de Mallarmé y Goethe, Alfonso Reyes siem-
estadía posterior a la caída del dictador mexicano pre mostró un dedicado trabajo para apoyar a
y tras la cual, él permanecería en la madre Patria las jóvenes promesas nacionales y extranjeras,
durante varios años hasta ser designado como tal como los escritores españoles que, exiliados
diplomático -nuevamente- durante el gobierno de su país, buscaron refugio en México. Reyes
del General Álvaro Obregón. también apoyó decididamente la Casa de España
Así, Reyes visitaría España, Francia, Argentina, en México que a la postre se transformaría en El
Brasil y, por supuesto, de regreso a México Colegio de México y la creación de una editorial
(donde él mencionaba ser “exiliado en su propio vanguardista como lo ha sido el Fondo de Cultura
país”), sin embargo, sus relaciones personales Económica. En ambas, su participación fue funda-
y oficiales, lo llevarían a mantener amistad con mental para edificar dos enormes portentos de la
personajes destacados de la literatura hispano- cultura nacional.
americana como José Augusto Trinidad Martínez Finalmente, su trabajo diplomático también
Ruiz “Azorín”, Eugenio D’Ors Rovira, Miguel de estuvo asociado a un cariño especial por México,
Unamuno, Gabriela Mistral, Jorge Luis Borges, cuando el servicio exterior representaba más que
María Zambrano, Luis Cernuda, Jesús Silva Herzog una carta político-burocrática, una labor cultural
y Octavio Paz, así como figuras incólumes como y hasta turística de un país creador de grandes co-
Alfonso Caso, Jaime Torres Bodet, Pedro Henríquez losos de la literatura nacional.
Ureña, Enrique González Martínez, Carlos Pellicer * Alfonso Reyes: caballero de la voz errante. Adolfo Castañón.
Academia Mexicana de la Lengua/Juan Pablos Editor/UANL. 2012,
580 pp.
y Daniel Cosío Villegas, entre otros. En algún dfigueroah@yahoo.com.mx

letras, libros y revistas 89


Enrique Gómez Carrillo:
Promotor del haikú en Iberoamérica

Ángel Acosta Blanco

Las crónicas de Enrique Gómez Carrillo

D
e la interesante obra que produjo
Enrique Gómez Carrillo (Guatemala:
1873-París, Francia: 1927), la de las
crónicas es de las que aportaron datos diversos,
no sólo sobre la cultura oriental en general, sino
acerca de peculiares transcripciones de distintos
relatos, leyendas y mitos a manera de fuentes
documentales, asimismo estas últimas tienen la
peculiar característica de poseer una complexión
concesiva y un desenvolvimiento narrativo, lo
que las acerca a lo que hoy conceptualizamos
como microficciones.
Es a finales de junio de 1905, cuando nues-
tro relatador viaja del famoso puerto de Marse-
lla a Japón. Su motivo fue captar el espíritu del
momento de aquel lugar, el cual se encontraba
en circunstancias de posguerra victoriosa contra
Rusia. Los canales de enunciación fueron los pe-

Aída Emart

90 El Búho
riódicos El Liberal y La Nación, en consecuencia, uno tían traducciones de auténticos pergaminos clásicos
de Madrid, otro de Buenos Aires. Estas vías permi- del Japón.1 Esta variedad de documentos, junto con
tieron a los modernistas locales informarse durante la lectura de los múltiples libros de viajes de escrito-
cuatro meses de los aconteceres de la civilización res como Theodere Dreiser, Pierre Loti, Percival Lo-
asiática isleña, lo que a la vez proporcionaba a esos wel, Rudyard Kipling o de los estudios e investiga-
poetas hispanohablantes cierta actitud equiparativa ciones de autores como Lafcadio Hearn, Basil Hall
entre escritores y creativos europeos interesados en Chamberlain y Paul Louis Couchoud, etc., sirvieron
el universo japonés. a Gómez Carrillo para enriquecer sus crónicas ja-
Gran parte de las cientos de crónicas realiza- ponesas que dentro de algunas de ellas muestra la
das por Enrique Gómez Carrillo, están impresas existencia de cancioncillas y jaikus, lo cual ayudó
en los libros titulados: De Marsella a Tokio (1906), a interesar e informar también a otros modernistas
Sensaciones de Egipto, la India, la China y el Japón hispanoamericanos.
(1906), La Rusia actual (1906), El alma japonesa De la actual propagación de El Japón… (Edicio-
(1907), Grecia (1908), Notas de Oriente (Turquía) nes del Viento, España, 2009)2, podemos notar que
(1912), Jerusalén y Tierra Santa (1912), La sonrisa de la dicho manuscrito está determinado por catorce re-
Esfinge (1913). laciones, todas caudalosas en datos y descripciones,
De las que constituyen mayor importancia, no retratos y dibujos, citas y referencias; más el cuidado
sólo dentro del conjunto escritural del guatemalte- retórico y narrativo -pensados para un público culto
co, sino en específico para nuestro tema, están en y para un enunciatario en general curioso, nunca
el libro El Japón heroico y galante. Dicho trabajo fue para un receptor masivo e indiferente, por el contra-
estampado por primera vez por Editorial Renaci- rio, selecto- es escrupuloso, vivaz y atrayente. Los
miento, en Madrid, en 1912. No obstante, para estas relatos evidencian a un viajero moderno y sibarita,
fechas, también galos, británicos y estadunidenses, incluso a un indubitable poeta que hurga lo que se
desde un interés político, económico y militar, con- le presenta, pero por encima de todo apunta la mi-
taban con sus respectivos informantes, cronistas y rada y pluma hacia el detalle en busca del primor y
espías, pues ya habían realizado proyectos docu- del arte, donde encuentra jaikus y tankas, y por con-
mentales de todo tipo, varios inclusive alrededor del siguiente con ello dispuesto a cautivarnos con mun-
arte y la literatura. El mismo Enrique Gómez Carri- dos reales, antes bien distantes y exóticos para el
llo, quien estaba bien informado antes, durante y momento, atrayentes y profundamente milenarios y
después de sus viajes, nos comenta desde estas cró- humanos de un país que se occidentaliza con base
nicas que, por ejemplo, en Francia e Inglaterra, exis- en la industrialización y consumo: el Japón.

letras, libros y revistas 91


El jaiku japonés, según Enrique Gómez más breve aún, se compone de un verso de cinco, uno

Carrillo de siete y otro de cinco. En cuanto al nagauta o gran

En el capítulo IX, dedicado a “La poesía”, Enrique poema, es una composición de dimensiones indetermi-

Gómez Carrillo hace especial atención a la “litera- nadas, pero de forma fija. Sus versos son cinco y siete,

tura versada”, es donde además de describirnos sus con uno adicional de siete al término.6

apreciaciones en torno a los “tankas” y los “nagau-


tas”, lo hace también sobre los “haikais”.3 Aunque no sólo en el capítulo dedicado a la poe-
Al respecto de la lírica en general nipona, el sía, a lo largo de las demás crónicas van citándose
guatemalteco la constituye como artilugio de “retó- traducidos tankas, jaikus y otras cancioncillas bre-
rica tiránica y complicada. [Donde] las figuras poéti- ves; las cuales como en todos lados del mundo, ha-
cas y las licencias gramaticales son invulnerables”4. blan del pasado, hablan sintéticamente de alguna
Asimismo comenta que los clisés y ripios son mi- historia ocurrida de amor, desamor, drama, virtud
lenarios escaparates tradicionales, cuyos principios o dicha, éstas al mismo tiempo son de dominio pú-
serán la base de la “inventiva”; es decir, más que blico por “x” razones que el pueblo, o en algunos
inventiva, para crear un actual poema hay que sa- casos sólo en determinados sectores (aristócratas,
tisfacerse de las frases existentes: “La rutina es una cortesanas, guerreros, viajeros o marineros, etc.),
regla invariable. Así como nadie se atreve a aten- se conservan de forma esmerada y tradicional. Aquí
tar contra la majestad del Mikado, nadie toca a los hay que acotar dos cosas con sentido aclaratorio
engarces sagrados del verso”.5 No bien, los rasgos para nuestro tiempo, que muy probablemente de
de originalidad, autoría y el “yo”, son vislumbrados lo siguiente desconoció Enrique Gómez Carrillo. El
por Carrillo como conceptualizaciones distintas en jaiku del que este autor hace mención en sus cró-
comparación con los de Occidente. nicas es el referido al tradicional hasta el siglo XIX
De los tres principales tipos de poemas que él llamado “Hokku”, el cual procede como extracto
identifica, dos muy breves y uno extenso, se anticipa del tanka, quedando la tercina con versos medidos
en la investigación y estudios literarios y nos orien- de 5, 7, 5 sílabas, este terceto es el que los jaijin ela-
ta a identificarlos de la siguiente manera: boraron con tan esmerado arte objetivo y naturalista
y, muy pocas veces, subjetivo-emocional, entre los
Una tanka, hoy como ayer, y mañana como siempre, siglos XVI con Arakida Moritake (1472-1542) y los
será un poema de cinco versos alternados de cinco y siglos XVII, XVIII y XIX con Matsuo Bashoo (1644-
siete sílabas, de manera que, en total, tenga treinta y 1694), Yosa Buson (1715-1783), Kobayashi Issa
una sílabas de un modo exacto e invariable. El haikai, (1773-1829) y Daigu Ryookan (1758-1831); enton-

92 El Búho
ces al jaiku que se refiere Gómez Carrillo es al que no le otorga el relieve adecuado. No bien, dentro
dichos jaijin elaboraron de manera versal y con me- de su elección traductiva nos deja de muestra el si-
dida métrica. Sin embargo, la mayoría de los intere- guiente texto:
sados del conocimiento del jaiku japonés adoptaron
el nombre que Masaoka Shiki (1862-1902) propu- Para todos los hombres

so (“Haiku”), refiriéndose con ello al que él mismo la esencia de ensueño

experimentó al romper la medida métrica y realizar es la luna de Otoño.7

las tercinas con verso libre. La otra acotación es lo


siguiente: aunque Enrique Gómez Carrillo hace bre- Otro dato que apunta es la imposibilidad de po-
vemente alusión al axis analógico de la producción der traducir los jaikus, en sí, la poesía en general
y de la vida jaikuista con las situaciones temporales, japonesa es intraducible. Nuestro autor se centra

Javier Anzures letras, libros y revistas 93


en dos fundamentos en los que en la actualidad de jaiku, conviene aquí hacer mención de otro argu-
alguna manera sí podemos estar de acuerdo. Uno, mento que puede completar o reforzar la propues-
es porque las obras están diseñadas por un tratado ta de Gómez Carrillo y, que a la vez, nos vuelve a
evocativo, tendencioso, sugerente, y no son estrate- enseñar el esfuerzo por interpretar y difundir los
gias de creación de imágenes que caractericen una jaikus japoneses, tanto en México como en el resto
idea, como lo es en el caso occidental, origen por el de Hispanoamérica; dicho punto de vista proviene
cual nos valemos mucho por símiles y metáforas, del vanguardista Manuel Maples Arce, quien dice
y en el caso de los poetas modernos (simbolistas y lo siguiente:
modernistas) de signos, símbolos, íconos, imágenes
concretas o abstractas. Otro motivo es quizá por la La poesía japonesa reclama el compenetrarse de sus re-

razón de que la mayor parte de la retórica nipona laciones con la vida misma de este pueblo [del Japón], y

termina en vocal, por lo que queda limitada en su el sentir que los poemas mantienen una íntima relación

complejo rítmico y sonoro, pues las combinaciones con el paisaje, las leyendas, las creencias religiosas, los

en puras vocales limitan a muy escasas posibilida- sitios y personajes célebres, los símbolos que, por ejem-

des musicales. Al respecto nos comenta Gómez Ca- plo en el pino y el bambú, perennemente verdes, encar-

rrillo: “La poesía japonesa no ha tenido nunca esa nan la larga vida; los ciruelos y cerezas son emblemas

suavidad y esa música. La rima no existe en ella, y de la esperanza y de la primavera, del ruiseñor, de la

su ritmo mismo es muy ligero”.8 De esto técnico, poesía; y en la emoción fugitiva de una hora, de un lu-

no discutiríamos contra Enrique Gómez Carrillo. gar, de un recuerdo experimentado hace tiempo, tienen

Sin embargo habría que tener presente en cuanto un carácter durable que se mantiene de generación en

que la poesía de los jaijin no tiene como principio generación.9

realizar un artilugio sonoro con base en las propias


palabras en el sentido gráfico-fonético, sino una Este acierto se produjo con mejor tino entrada
imagen objetiva de la naturaleza, cuya posible so- la primera mitad del siglo XX. Ya varios esfuerzos lo
noridad, o cualquier relación con los sentidos, nos permitieron. Maples atiende más certeramente par-
la proporcione la imagen misma mediante su narra- te de la temática propia del jaiku tradicional, aun-
ción implícita de sucesos, por lo que además de lo que tampoco aclarará si es poesía subjetiva o no, si
mencionado por nuestro cronista quizá el jaijin no es poesía de imágenes objetivas y concretas o no, de
tiene deparo primordial de la aparición técnica de la situaciones naturales.
sonoridad. En lo que coinciden es no sólo en subrayar la
Así pues y a propósito de la no traducción del tradición del jaiku en Japón, sino en señalar el in-

94 El Búho
tento configurativo de poder sugestivo que los jaikus el guatemalteco Flavio Herrera y el español Rogelio
logran tener al captar esos momentos referenciales Buendía, hasta concluir los años sesenta, como pri-
del “poeta” y que los muestran como si fueran una mera fase de su construcción y producción en espa-
pincelada para sus interlocutores: ñol. Y en estas dos pasadas décadas, resurgiendo de
manera paulatina, donde muchos escritores siguen
En una rama seca los preceptos de Enrique Gómez Carrillo, otros más,
he visto un cuervo. generando enlaces y mezclas con otras miniatu-
Esta noche tengo miedo.10 ras poéticas. Siendo esto todavía la continuidad de
nuestro modernismo literario iberoamericano.
Gómez Carrillo, no obstante, mediante di-
chas crónicas aprovecha para aclararnos cómo la
NOTAS
poesía es todavía parte total en la vida japonesa de 1Por ejemplo se documentan algunos de los siguientes: Sinkociotoki
de Tchikafusa; Anuario del Yosiwara, de Jipensha Ikku; Las lindas
comienzos del siglo XX. El gusto por el arte de la es-
mujeres que son poéticas en el Yosiwara o Albun de Masanobu y,
merada y paciente hechura de las escrituras enanas por si fuera poco, menciona que existía del editor Yakohama, éste,
afincado en París, el proyecto de publicar dos códices enciclopédi-
es visible en el contexto oriental, por lo que el jaiku, cos, éstos en verso y de múltiples tomos: Manyoshuu (siglo VIII) y
Kokinshuu (siglo X), etc.
la miniatura gráfica y los bonsáis hablan del culto 2 En 2010, la editorial Renacimiento (España), mediante su colec-
a la compresión semántica, a la popularización de ción “Los viajeros, núm. 10”, también ha publicado El Japón heroico
y galante, aunque conformado por 17 crónicas y, a la vez, ahí mismo
la forma breve, a la concisa y pulcra belleza. Esto rescata el prólogo que Rubén Darío hizo para el libro De Marsella a
es quizá lo que a más de un modernista despertó Tokio (1906).
3 Aquí el autor usa el término propuesto por los franceses: “Haikai”,
la complacencia por crear o imitar o recurrir a tan y no el que propuso a finales del siglo XIX el japonés Masaoka Shi-
ki (1867-1902): “Haiku”. Esto quizá también muestre la inseguridad
aristocrática, pero afable, arquitectura; es decir,
por usar un término u otro no identificado o establecido todavía en
nada más o nada menos que el logro de la pisca lin- el mismo Japón y recurrir a las voces autorizadas de europeos.
4 Enrique Gómez Carrillo: El Japón heroico y galante, España, Edi-
güística estilizada que para nosotros corresponde a ciones del Viento, 2009, (Colección Viento Simún, núm. 43), p. 98.
5 Ibid., p. 99.
lo poético, a la poesía. 6 Idem.
Tanto en España, como en Hispanoamérica, el 7 Éste y el siguiente jaiku son traducciones de Enrique Gómez Ca-
rrillo, según este autor, ambos corresponden a textos populares de
jaiku también es una de las emisiones chiquitas origen campesino japonés del siglo XVII: Ibid., p. 112. (En la actuali-
que se experimentó mucho en el quehacer cultural dad hay traducciones que se las atribuyen a Bashoo; es probable que
Carrillo los haya compilado del saber popular o de la transmisión
de la literatura en lengua española, teniendo cierta oral)
8 Ibid., pp. 102-103.
efervescencia a partir de los años veinte, del siglo 9 En “Tanka y haiku”, de Ensayos japoneses, México, Ediciones Cul-

XX, con hacedores jaikuistas como el mexicano José tura, 1959, pp. 80-81.
10 Ibid., p. 112. Y posteriormente citado por D. Keenen: “II. La poe-
Juan Tablada, el ecuatoriano Jorge Carrera Andrade, sía japonesa”, en Op. Cit., p. 56.

letras, libros y revistas 95


JORGE SIFUENTES CAÑAS

M
iguel Ángel Muñoz nació en Cuernavaca, Morelos en 1972,
estudió + historia en la Escuela Nacional de Antropolo-
gía e Historia, y realizó la maestría y doctorado en Historia
del Arte en la UNAM. Desde hace un par de años forma parte del Se-
minario de Cultura Mexicana. Es poeta, historiador y “crítico de arte”
-no le gusta el término-. Mu-
ñoz acaba de publicar el libro
Constelaciones de la mirada*
(Universidad Autónoma Me-
tropolitana, México, 2014),
donde reúne ensayos críticos
sobre arte contemporáneo
y los problemas estéticos que
plantea la percepción de la
obra de arte. Se presentan
críticas expositivas y perfi-
les narrativos e históricos de
artistas clave de las últimas
cinco décadas, así como re-
visiones historiográficas de

96 El Búho
Leticia Tarragó
algunos de los movimientos artísticos del siglo arte Miguel Ángel Muñoz trata con su libro Conste-
XX (informalismo, expresionismo abstracto y arte laciones de la mirada, no de dar una visión totali-
conceptual). Poeta, lector voraz y exigente. Via- zadora de qué es arte, sino más bien de darnos ar-
jero constante, interminable, que ha encontrado gumentos a través de múltiples artistas, corrientes
en París, Marrakech, Madrid, Barcelona, Viena, y tendencias estéticas, para adentrarnos al térmi-
Praga, Lisboa y Perpeñang, sus ciudades no sólo no. Por ello, Muñoz propone un recorrido, desde
recurrentes, sino “preferidas”, aunque no niega finales del siglo XIX con Cézanne y Picasso, hasta
su pasión por el Caribe: Puerto Rico, Panamá, Re- las nuevas vanguardias con artistas conceptuales
pública Dominicana, Jamaica -“un paraíso”- dice y más vanguardistas como Nan Goldin, Francesc
Muñoz… Ha traducido al español la poesía de Yves Torres o Jannis Kounellis, para ir señalando los
Bonnefoy, John Berger, John Ashbery, Adonis y Al- jalones que desmantelaron el concepto tradicio-
bert Râfols-Casamada. Además es autor de impor- nal del arte hasta hoy. “Al margen del debate de la
tantes compilaciones de textos históricos de Gutie- modernidad -dice Muñoz- o de la posmodernidad,
rre Tibón, José Hierro y Rubén Bonifaz Nuño, Rafael que parece protagonizar la escena artística con-
Canogar, estos tres últimos sobre historia de las temporánea, coexisten hoy diversos acercamien-
formas estéticas. Su libro anterior fue El instan- tos a la obra de arte todavía vigentes y activos, que
te de la memoria (Editorial Praxis, México, 2013), nos sitúan a una distancia apropiada para enten-
donde traduce y recoge la poesía de sus ocho poe- der las calidades estéticas que la singularizan. Fi-
tas más cercanos, más próximos no sólo a su poe- gurativo o abstracto, instalación o fotografía, de
sía, sino que todos tienen en común un tema recu- contenidos narrativos o gestuales lo cierto es que,
rrente en la obra de Muñoz: la pasión por el arte. entre nosotros, el arte prosigue su camino incierto
Es frecuente escuchar ante una obra de arte con la condición de siempre. Para el artista, el la-
la pregunta “qué significa” o “qué dice”, lo que berinto planteado en cada nueva obra poco tiene
sugiere que permanece intacto el concepto -la de que ver con los debates del gusto contemporáneo
que un cuadro deba decir o sugerir algo- contra la y menos todavía con la publicidad que los rodea.
que los artistas vienen luchando desde hace casi Esta visión demuestra que el arte que se produce
un siglo. Sin embargo, el interrogante más radical, en las últimas cinco décadas del siglo XX ha mi-
que señala cuál es la inquietud fundamental del nado cualquier noción de arte puramente visual.
espectador es si aquello que ve es “arte” o no. Aun- Las instalaciones, los performances y los trabajos
que hay que plantear que actualmente hay una lu- en vídeo, pintura, fotografía y escultura muestran
cha de términos interminable. El poeta y crítico de su carácter híbrido”.

letras, libros y revistas 97


El arte contemporáneo se ha convertido en En los más de 40 textos reunidos en esta pu-
un complejo de definiciones y términos confu- blicación, que se puede considerar como segun-
sos, que han llevado muchas veces al espectador da parte de Convergencia y contratiempo (Plan C
a no tener claro de qué se trata, no sólo lo que se Editores- CONACULTA, 2008) y El espacio vacío
ve, sino lo que se explica. Creo que este plantea- (CONACULTA; 2009), anteriores compilaciones.
miento es eficaz para hacernos comprender las En ellos se confirman no sólo sus gustos y sus
causas profundas de las transformaciones de éste, aversiones, sino también su método historio-
pero echamos de menos un análisis más amplio gráfico para “ver ” y “entender ” el arte. Exagerar
de sus últimas manifestaciones. Muñoz es claro forma parte de él. También dejarse guiar antes
en su definición de cuáles son los artistas para él por la información que transmiten los sentidos,
importantes en el desarrollo del arte moderno y que por las ideas recibidas. Tal vez un error o un
contemporáneo: Dice: “Creo que lo fundamental acierto, eso sólo él lo sabe. Pero su calidad lite-
son los artistas, lo más importante para mí como raria y su crítica, así como los puntuales juicios,
historiador y desde luego, como un poeta que ve justifican el entusiasmo de sus lectores, y sobre
y escucha el arte. El único movimiento conside- todo, del mundillo del arte.
rable es el cubismo. Es lo más grande que nos El primer bloque de escritos versa sobre lo
dejó el siglo XX. Los demás son manifestaciones moderno y lo contemporáneo, donde analiza la
periféricas. Y figuras clave para mí son Picasso, obra de Antoni Tápies, Roger von Gunten, Mark
Gris, Matisse, Braque, en el ámbito francés; y el Rothko, Giacometi, Rubén Leyva, Francis Bacon,
genial escultor español Julio González, que es Monet, Magritte, Pierre Bonnard. Es tan brillante
para mí una figura fundamental. Sin olvidar, una su visión poética que desluce casi todo lo de-
figura única: Marcel Duchamp. Recuerdo que más, incluyendo el análisis histórico. El segundo
Octavio Paz me decía que para él Duchamp era reúne una serie de textos monográficos para ca-
la contraparte de Picasso, pues también cambió tálogos de exposiciones de artistas más jóvenes y
los derroteros de la modernidad. Y sí, Paz tenía en proceso de consagración: Patricia Henríquez,
mucha razón. Por otra parte, hay otra tradición, Sandra Pani, Francisco Quintanar, Jesús Reyes
la de lo fantástico y lo grotesco, en la que inda- Cordero y Marisa Boullosa. Artistas con los que
gan Chagall, Ernst, Mondrian, Balthus, Dalí y comparte no sólo la generación, sino también
Joan Miró. Que son también artistas ‘revolucio- por los que ha apostado a lo largo de ya varios
narios’; es decir, que cambiaron el rumbo de las años de trabajos compartidos.
vanguardias”. El tercer capítulo lleva por título “Textos dis-

98 El Búho
persos”, que tiene un interés más teórico, más de Matta, José Luis Cuevas, Rafael Canogar, Igna-
historiador, pues aquí ensaya sobre José Hierro cio Iturria que lo han marcado de forma decisiva
crítico de arte; sobre la historia de la galería Casa en su trayectoria-, todo resulta importante para
Lamm, sobre el grupo El Paso y su influencia en comprender parte del siglo XX.
el arte del siglo XXI, etc. El último apartado, son
* Ángel Muñoz. Constelaciones de la mirada. Universidad Autónoma
una importante e interesante serie de conversa- Metropolitana. México, 2014.
ciones con diversos artistas de nivel
mundial: Eduardo Chillida, Richard
Serra, Francesc Torres, Juan Genovés,
Helmut Newton Jannis Kounellis, en-
tre otros. Es importante decir, que el
mérito de Muñoz es haber conocido
y tratado a muchos de estos artistas
que han marcado la escena visual de
la mitad del siglo XX. Un logro ejem-
plar y tal vez único en México.
Quizá la única crítica que se le
puede poner al libro es la misma que
cabe achacarles a otras recopilacio-
nes de artículos, textos de catálogos
y conferencias que historiadores y
críticos nos brindan. Todo aquí está
escrito por encargo y, claro, no todo
es igual de trascendental. Aunque
hay que reconocer que, dada la pre-
ferencia por determinados enfoques,
artistas y momentos de la historia del
arte -el Impresionismo y sus secue-
las, el Surrealismo, el Informalismo
o los nombres constantes de Antoni
Tápies, Ráfols-Casamada, Roberto

letras, libros y revistas 99


Roberto López Moreno

En este 2015 se cumplen 100 años del natalicio de nuestro


gran poeta Ramón Martínez Ocaranza. El hecho significa
un importante encuentro con las nuevas generaciones
a la que les fue ocultado durante tanto tiempo.

¿
Y si volviendo a nombrar
las cosas fundamos de
nuevo el mundo? ¿En qué
punto de la novedosa relación
habremos de colocar a Dios si es
que va a existir otra vez entre nos-
otros?, ¿en el aire del ave?, ¿en
las válvulas y pistones del movi-
miento?, ¿en el sexo de la flor?,
¿en la erecta furia de la llama?,
¿en la impaciente espera del pol-
vo? ¿En dónde -oh duda- para
hacerlo cumplirnos su servicio?
Hay una pupila forjada en el
zumo de la luz y de la sombra, en
la cópula que se funde oxímoron

Jaime Goded

100 El Búho
para interpretar la luz con el profundo resplandor sagrado amasada desde la comunión de nues-
de la tiniebla, para decir que lo sombrío rebulle tro averno. Pregonero de su religión, el poeta de
fulgurante en su diamantino centro. Esa pupila se Xiquilpan designa: “En el principio fue el cántico./
hace voz y perdura entre nosotros, con nombre y Y de los días postreros/ fue la elegía del cántico./
apellidos, Ramón Martínez Ocaranza se llama la Y entre el cántico y la elegía del cántico,/ vimos
llama que se enllamó poeta. ¿Por qué nos hemos arder los triángulos…” y acto seguido nos abre
alejado de la quemadura de su obra? ¿Hasta dón- su catecismo que va desde los acentos prehispá-
de llega el descontrol de nuestro miedo? Martínez nicos hasta las tensiones de nuestros días, pla-
Ocaranza es realmente uno de los grandes poe- gadas de audacias idiomáticas. En el manejo que
tas de nuestro tiempo y sin embargo pareciera el poeta hace de los mitos del origen americano,
que nos estuviéramos escondiendo para que no algo encontramos de aquella poderosa voz de pi-
nos alcanzara su palabra. Es que el mundo en el rámide y pedernal que fue la de Aurora Reyes, de
que vivimos está contrahecho y Martínez Ocaran- quien el poeta colombiano Germán Pardo García
za es el mazo que derriba sin contemplaciones dijo que era la más alta voz de la América india
lo que ya aceptamos como bueno para no lasti- de nuestros días. Pero aquí está Martínez Oca-
marnos tanto la piel del alma. Todos preservan ranza, sólo, inventando desde su soledad el de-
su derecho a estar bien dentro del estar mal y rrumbe de la luz amarga para rehacer el recuento
acomodan sus litorales plácidamente dentro de de los días, desde su perversa bondad convertida
las dimensiones del deterioro. Entonces Martínez en verbo y en bálsamo que arde. Pero su soledad
Ocaranza, levanta su letra e incomoda, vuelve a la multiplica, porque finalmente no se trata de un
lastimar la llaga que nos estábamos curando con solo poeta sino de varios, del antipoeta, incluso.
el ungüento falso. Mistagogo de violentas salmo- En él encontramos al escritor directo, enrabiado
dias, devastadoras para fundar lo sagrado con el pleno ante la injusticia del poder, al amoroso, al
polvo sin luz de los altares demolidos y redotar- que recurre a las palpitaciones de su paisaje pri-
lo con las bondades de nóveda energía, Martínez migenio, el que utiliza vocablos propios de las
Ocaranza, sin más remedio, se crece a sí mismo, lenguas autóctonas, al que cita simbologías de la
sólo, y se asume Zeus en nuestros días, energía cultura universal, al que vuelve a dar movimiento
de su soledad, oh inteligencia, soledad eléctri- a las audacias del vanguardismo, el que escritura
ca. Él es la fuerza de su tabernáculo estremecido su oración y la convierte en violencia, el que odia
por el terremoto de su propio acento. Aquí está, de tanto amar, el que ama las posibilidades de su
el poeta que va a inventar la nueva versión de lo odio. Bellas líneas las de Oralva Castillo Nájera al

letras, libros y revistas 101


hablarnos del poeta: “Atreverse a andar con Ra- de palabras para practicar el vuelo? Ahí en el cen-
món es atreverse a ver más allá de los ojos -de los tro del centro está el hombre que no le canta a la
anteojos- del academicismo vulgar. Es atreverse flor, que la crea desde la espina y desde la fuerza
a profanar la oscura escalinata de Chichen- Itzá hidráulica de las savias terribles. Ahí, lleno de luz,
que nos lleva al Tigre de oro con los ojos de jade. el sacerdote de la santa destrucción. Ramón Mar-
Seguir a Ramón no es fácil. Sólo a unos cuantos tínez Ocaranza, santificado sea tu averno, porque
privilegiados nos ha permitido seguir sus hue- de él será el reino de los cielos. Yo conocí, co-
llas de prestidigitador. De trastocador del mundo. nozco, a un gran poeta de nuestros tiempos, él
Sólo unos cuantos están dispuestos a violar lo era, es, de Michoacán, lugar mítico que nos ha
eterno. Lo inmutable. Lo horripilantemente sa- dado milagros y pirecuas, ese poeta ha llegado
grado”. ¿Y si volviendo a nombrar las cosas fun- a nosotros en los cables telegráficos que instaló
damos de nuevo el mundo? Entonces estamos ya un tal Cervantes por el mundo, se llamó, se llama,
en la nueva fase de la creación: “En el principio Ramón Martínez Ocaranza, a él le he llamado, le
fue el cántico./ Y de los días postreros fue la elegía llamo, sacerdote de la santa destrucción. Por él
del cántico…” Para crear de nuevo el mundo, para lermamos del antiguo ritón mágico el ábrara de
hacer su mundo, el poeta de nuestro hálito inven- las sorpresas. En homenaje a él y a ese Cervantes
ta la irreverencia -porque él fue que la inventó, que nos lo dio desde su corola de verbos termino
no hay más, creo- para derruir los falsos altares mi acto de reconocimiento con estas palabras que
en que hemos postrado el proceso aparentemen- estoy seguro, Martínez Ocaranza aceptaría con
te irrecusable de nuestra creciente degradación. benevolencia desde su cotidiano hecho de armas:
Los editores de su libro Patología del ser, afirman: Don Quijote/ sintió fatiga./ Decidió descansar a
“El autor deserta de las filas de los conformistas y la vera/ del manco, ojos enfebrecidos./ El hombre
acepta como única consigna válida “fuego en toda ardiendo/ aprovechó el descuido./ Fue por ahí/ a
la línea”, y en ese fuego -digo yo- calcinó y fue escudriñar/ vericuetos de la noche./ En un atajo
calcinado el poeta fucilante, fuego que destruye dio con Dios./ Reclamó la ausencia de su brazo./
para crear, fuego creado prometeico para destruir ¡Ojo por brazo! -gritó iracundo-./ Atacó a Dios,
un mundo corrompido, locura que vive por tal ra- molino de molinos./ Lo hizo cíclope de cíclopes./
zón y para la razón. ¿Quién late desde el fondo Bajó humildemente el punzón oxidado,/ sin san-
del averno?, ¿quién habla desde el fondo oscuro gre alguna en el mellado filo./ Desde entonces/
de la ergástula?, ¿quién desde la penumbra de su Dios anda tuerto por donde anda. Salud, Ramón
calabozo con sabor al 68?, ¿quién desde su cárcel Martínez Ocaranza. Poeta.

102 El Búho
apantallados

Francisco Turón

E
n el efímero universo del teatro ya todo está di-
cho y hecho. No hay nada nuevo bajo el astro rey
teatral. Por lo tanto, en las artes escénicas nada es
original. Sin embargo, es innegable que el teatro lo hace-
mos quienes estamos. El fenómeno “teatro-públicos” ante
la inabarcable oferta teatral que despliega una gran diver-
sidad de producciones escénicas, tiene una baja demanda
ocasionada por la “crisis en el teatro”; son pocos los mon-
tajes que permanecen aún a pesar
de tal crisis, a comparación de
otras que tuvieron corta temporada.
Por eso la cuestión shakesperiana
en el show business, debe ser: es-
tar o no estar. En ese sentido, hay
teatreros que siguen estando, así
como hay teatreros que ya no es-
tán. La vida es devastadora en su
selección natural, también el teatro.
Aunque a veces, por estadística, la
naturaleza se llega a equivocar en
sus propias elecciones. La prueba
de esto es que hay quienes están,
pero que por la calidad de sus pro-

Fotografía de Pili Pala

apantallados 103
puestas escénicas, ya no deberían de estar. Hoy vencionan este tipo de obras? ¿Es sólo un modus
en día, continúo con el esfuerzo para responder al operandi para perseguir la chuleta? ¿Lo hacen por
por donde sí, y al por dónde no, arrojar las voces encargo? ¿Hacen el mayor número de montajes en
que son urgentes de comunicar mediante el uso del el menor tiempo posible para cumplir la demanda de
derecho de libertad de expresión. un mercado de consumo cultura oficial de tercera?
Ante las innumerables quejas por la situación del ¿Pretenden continuar el vital esfuerzo de mante-
teatro mexicano que en la comunidad artística to- nerse vigentes en la cartelera sin importar cuál sea
dos compartimos, pero que nadie es capaz de coin- el resultado de la propuesta artística? ¿O será que
cidir en la acción, es inevitable que al ver ciertas la simple sensación de inutilidad, es lo que les apa-
puestas en escena me pregunte: ¿Cuál es aquí y siona de su trabajo?
ahora, la pertinencia de su trabajo? ¿Por qué hacen En realidad, tanto estos, y todos los motivos
teatro? ¿Por obstinación de ejercer un oficio? ¿Se que ustedes gusten y manden, como el hacer un
trata de un golden boy de esos que engendra el mo- diagnóstico de la situación en la que se encuentra
nopolio del teatro oficial? ¿Quiénes y por qué sub- el teatro contemporáneo y los públicos, -no tienen
ninguna importancia- cuan-
do ves un deslucido montaje
que se siente como algo muy
trillado.
Tal es el caso de Manzanas
basada en la novela Apples
de Richard Milward, adap-
tación de John Retallack,
traducción de Antonio Vega,
bajo la dirección de Alberto
Lomnitz, y coproducida por
el CONACULTA, FONCA,
INBA, y por las compañías
Por Piedad Teatro y el Conejo
con Prisa. Sin ningún afán
de ofender, y con todo el res-
peto que me merecen los
compañeros teatristas, cada
Fotografía de Pili Pala

104 El Búho
puesta en escena que veo de Lomnitz, está en de- sociedad mexicana que en la oscuridad de la injusti-
cremento de la anterior, pero en esta exageró. cia son secuestrados y desaparecidos, por la policía
En primer lugar, la novela escrita por Milward municipal de su propio “gobierno”. Se repelen a
cuando tenía tan solo 19 años de edad, en sí misma los inverosímiles personajes interpretados como
es un eslabón de una larga cadena que va desde si se tratara de un musical de Vaselina, porque no
Rebelde sin causa, la célebre película que cimentó hay reflexión analítica, solo morbosidad. El exceso
el estatus del actor James Byron Dean como un íco- de gesticulación de los actores cae en el cliché del
no de la desilusión adolescente, o la provocadora hard-drinker y del drug-user, lo cual evidencia la
y controvertida película Klip, escrita y dirigida por falta de investigación en el tema de las adicciones.
Maja Milos, en un intento de grito cinematográfico Se abusa del único recurso de los elementos esce-
sobre los problemas de los adolescentes serbios; nográficos compuestos por decenas de bocinas de
la película Kids de Larry Clark que refleja cómo distintos tamaños que predeciblemente se mueven
cierto sector de la población urbana de un grupo y acomodan de muchas maneras para ilustrar los
de jóvenes neoyorquinos vive su temprana sexua- espacios en los que se desarrolla la historia. Los
lidad sumergidos en el alcohol y las drogas, y la in- cuadros de violencia coreografiados para rellenar
terminable lista de “pan con lo mismo” sigue hasta el espectáculo diluyen el texto. El ritmo es lento
ejemplos como Estrellas o Joven corazón idiota, y repetitivo hasta que en la segunda parte ya no
obras teatrales que culminan con éxito la escritura hay progresión dramática. Es una puesta en escena
escénica de Anja Hilling. Al final del día, todas son tan incipiente, como pretensiosa e insulsa, de la que
la misma historia del adolescente incomprendido, no hay nada rescatable a excepción de las rolas de
pero contada con otros nombres y otros elementos los Beatles que acompañan algunas de las escenas.
situacionales. Caen en lugares comunes para hablar Cuando no hay posibilidades de desarrollo de
de la adolescencia como el universo de la soledad, la una crítica constructiva, entonces no vale la pena
aceptación-evasión, la búsqueda del amor verdade- seguir enlistando una serie de fundamentos aunque
ro, la disfunción familiar, la paternidad violenta, el estos justifiquen la crítica negativa de ciertos pro-
trastorno obsesivo-compulsivo, la irresponsabili- ductos. Insisto en avanzar hacia acercamientos
dad, y la satisfacción del deseo. Todas hablan de la progresivamente centrados en el contenido como
juventud en medio de una crisis existencial sujeta el análisis factorial de correspondencias. Cualquier
a las vías de escape falsas adecuadas a la efectivi- situación de análisis puede ser tomada como críti-
dad de cada época. Sin embargo, en esta puesta en ca, y cualquier crítica, puede ser considerada como
escena, no hay nada que conecte con la crisis hu- una denigración de la mirada del otro, en el espacio
manitaria que viven actualmente los jóvenes de la de las transformaciones sociales.

apantallados 105
arca de Noé

Francisco Javier Carranza Romero

E
n la tarde del día de la Navidad, desde
Caraz (capital de la provincia de
Huaylas, debajo del nevado Huandoy,
Perú) me llega la noticia por teléfono e internet
que mi hermano mayor ha fallecido el 25 de
diciembre de 2014 a las 11.50 am bajo el lumino-
so y cálido sol andino. Y yo, en Toronto (Canadá)
en esos días, comparto el dolor de mi familia
desde la lejanía. Entonces recuerdo la vida de
mi hermano mayor, más conocido como Pancho
Carranza.

¿Qué pasa cuando nace un niño en el


campo?
Un niño campesino nace porque le llega la
hora de nacer. Aunque su casa sea una casucha
con techo de paja hay un ayllu (comunidad) que
lo recibe con amor. Como testigos tiene a toda
la naturaleza: cerros, ríos, animales, plantas,
sol, estrellas, viento… Por eso, cuando crece
Juan Román del Prado va comprendiendo el amor de su familia y de su comunidad. Además,
día tras día explora la naturaleza, y cuanto más la conoce, más la ama y
así aprende a respetarla hasta que llega a llamarla patsa mamá o pacha

106 El Búho
mamá (madre natura). El campesino, por esta temprana También recordé que en las décadas de 1980 y 1990
experiencia, no será fácilmente comprendido por el cita- retornó a Quitaracsa, nuestro pueblo natal, donde fue el
dino que ve a la naturaleza sólo como un objeto para presidente que solicitó la posta médica, un colegio de
ganar dinero. Recuerdo a un presidente peruano que en educación secundaria y un teléfono público, construyó
2009 llamó ignorantes a los nativos de Bagua (región canales para irrigar los pastizales y comenzó la arboriza-
de Amazonía) que protestaron pidiendo más respeto a su ción en varias áreas… Tuvo discrepancias con los comu-
naturaleza. De verdad, ¿quién es el ignorante? neros violentos porque se opuso a tomar los caminos. “El
El dirigente campesino Pancho Carranza nació en camino es un bien común, y todos tienen el derecho de
el caserío de Quitaracsa (Áncash, Perú) el 11 de octubre transitar”, fue su argumento. En 2013 la Municipalidad
de 1929, y desde la infancia exploró su entorno natural, Provincial de Huaylas le concedió el diploma y la medalla
por eso llegó a amarlo con emoción y razón. Él, cuando de ciudadano honorífico, el primer campesino que recibió
su esposa fue a laborar a Santa Cruz, fue el organizador este reconocimiento.
de la Comunidad Campesina de Santa Cruz en la década Si yo, el hermano menor, no mencionara estos
de 1970 y el que se esforzó por el cumplimiento de la hechos nadie sabría sobre la trayectoria del dirigente
Ley de la Reforma Agraria bajo el principio: La tierra es campesino Pancho Carranza. Por toda su vida dedicada
para quien la trabaja. Por esta causa fue odiado, acusado al servicio de sus hermanos campesinos él no desaparece
y enjuiciado por algunos terratenientes acostumbrados con su muerte, vive en la memoria de los santacrucinos
a vivir de la labor ajena; ellos no se inscribieron como y quitaracsinos.
comuneros, respondieron prepotentes: “Nosotros no
nos mezclamos con los indios”. “No nos igualamos a los ¿Qué pasa cuando muere un campesino?
cholos”. Los cargos que le imputaron fueron: instigador, Los familiares y amistades lo acompañaron hasta el
perturbador del orden social y bandido. Por las relacio- cementerio al son de la banda de músicos que tocaba huay-
nes y presiones de los terratenientes perdió el juicio en nos y pasacalles… Así se ha marchado Pancho Carranza
las instancias provincial y departamental. Pero, gracias a la otra región transparente desde donde contempla la
a los buenos asesores del Ministerio de Agricultura apeló historia de sus hermanos campesinos. Wauqi, kananqa,
a la Corte Suprema de Lima donde ganó el juicio. Los shuutarillay: Hermano mío, ahora, descansa, por favor.
comuneros santacrucinos celebraron la victoria con el (Por seguir el calendario católico él fue llamado
reconocimiento de mejores productores de cebada y trigo Francisco. Y yo, por la misma razón, fui llamado Francisco
a nivel nacional. Mientras Pancho Carranza luchaba en el Javier. Mi padre, cuando nos juntamos para celebrar sus
campo y en las salas del Poder Judicial, sus hijos y dos cien años, nos dijo entre la broma y la seriedad: Ustedes
hermanos menores peleaban en las aulas de los centro tuvieron el mismo nombre por si uno se ausentaba el otro
educativos donde fueron reconocidos. tomara el cargo de defender a la comunidad).

arca de Noé 107


Francisco J. Carmona Villagómez

¿
Quizás la mayor obsesión que ha sentido en carne propia la
humanidad, es tratar de encontrar una explicación al fenó-
meno del poder y encontrar la forma de limitar sus excesos.
Ya sea por su ejercicio irracional como una manifestación del
uso de la fuerza en un mundo en caos y violencia, o
como la proyección de la inteligencia para delibe-
rar y llegar a acuerdos que limiten o sometan
los vicios de la naturaleza del hombre y su
voraz ambición.
En otras palabras, preferir una expre-
sión del poder que garantice a las per-
sonas una coexistencia pacífica sin
arriesgar o perder todos sus derechos
y libertades fundamentales y, al mismo
tiempo, estar en posibilidad de acordar
las reglas de convivencia o el método
más apropiado para gobernarse, a través
de recíprocas concesiones, para disminuir
los costos de vivir aislados e integrar un espa-
cio público “en sociedad” para poder enfrentar, a
través de un sistema de normas e instituciones las con-
trariedades de la vida diaria.
Enrique Zavala

108 El Búho
En ese sentido, ¿cómo puede ese espacio públi- Enfrentar la idea del “darwinismo”, donde sólo
co dominar los impulsos del poder y darle un sen- sobrevive el más apto y el más fuerte, para con-
tido civilizatorio?, ¿cómo lograr que las personas traponerse a la absurda tesis que se sostiene en el
se sientan representadas para cubrir una serie discurso de la competencia en el libre mercado y
de expectativas y necesidades más apremiantes?, el capitalismo salvaje, a lo que Francis Fukuyama
¿cómo garantizar su seguridad y el cabal ejercicio denomina la “acumulación sin fin”1, que en su
de los derechos y libertades de las personas, así lógica busca eliminar o alienar a los más débiles,
como su bienestar?, ¿cómo establecer instituciones contrariando toda noción de un orden justo, digno
cuyo propósito sea garantizar a las personas una y democrático.
vida digna?, cuestionamientos que en el mundo de Por eso, ante los excesos del poder, algunos
los humanos y las bestias son las principales razo- filósofos liberales y contractualistas plantearon, a
nes que los hacen diferentes. partir de Hobbes, Locke y Rousseau, la importancia
Máxime si consideramos que en el mundo del de la acción del Estado como una especie de garan-
caos son tres las principales amenazas que experi- te del pacto social, con el propósito de redimensio-
mentan los seres humanos: a) la falta de futuro al nar el ejercicio del poder en razón del consenso y
sentirse marginados del cobijo de los otros, por el la representatividad, el gobierno donde los ciuda-
rompimiento de los lazos de solidaridad o el senti- danos no abandonan la posibilidad de volverse a
miento de vulnerabilidad y riesgo; b) el “despertar congregar y sustituir a sus representantes, a través
de la bestia” o la ambición extrema que manifiestan de los comicios, o bien, del ejercicio permanente de
los individuos para subyugar y marginar a los otros, la rendición de cuentas y, dado el caso, si se vulneró
para justificar el egoísmo y la acumulación sin lími- la confianza, revocar el mandato por los extravíos
te de las riquezas y bienes materiales; y, c) el miedo de quienes ejercen el poder.
a perder o desconocer la esencia de sí mismo, el Pero, igualmente, recuperar la noción del res-
quebranto de la dignidad, al enajenar las libertades peto al soberano legítimo y a las normas, porque
y los derechos, ya sea por conquista, dependencia como ha expresado Emmanuel Kant: “Aún en el
económica o simplemente, por miseria y falta de mundo de las bestias, éstas buscan tener leyes que
oportunidades. los hagan aparecer en comunidad como seres distin-
Frente a esas amenazas, el hombre desde tiem- tos a su brutal naturaleza”.
pos inmemoriales en todas sus cosmovisiones, Si bien, a lo largo de la historia, las ideas de
aquí encuentra sus principales desafíos y, también, democracia y libertad han caminado de la mano,
por qué no decirlo, el mayor enigma a resolver. la primera defendiendo la igualdad y la segunda

arca de Noé 109


refrendado los derechos fundamentales de las per- Para Bobbio, el asunto de la democracia no
sonas. En nuestros días, los excesos que suceden sólo es un problema de mayorías o la existencia de
en nombre del libre mercado y la visión hegemóni- un marco legal que acredite la existencia de reglas
ca del poder han puesto en riesgo una parte funda- y procedimientos electorales, sino de contenidos y
mental del pacto social que refrendan los sistemas garantías que permitan a las personas una noción
democráticos, particularmente en tres aspectos: a) básica de dignidad, tanto en el ejercicio de los dere-
la satisfacción de necesidades materiales mínimas chos fundamentales (reunión, opinión, expresión y
que hacen posible el bienestar y la dignidad de las asociación) como en la posibilidad de un reparto
personas; b) la noción de seguridad; y, c) el principio armónico de los bienes y las riquezas, que sólo
de solidaridad que debe estar vigente en el proceso pueden ser practicados en el seno del Estado liberal
de maduración de las sociedades democráticas. y del Estado Constitucional, aquel que prevé que el
Frente a ello, se ha llegado a la conclusión de ejercicio del poder no únicamente debe estar some-
que la única forma de conservar la viabilidad de la tido a la ley, sino que además ha de estar limitado
democracia, es garantizando que todos los indivi- por una serie de principios constitucionales3 que
duos por medio del voto tengan cierto grado de par- permiten una visión integral de las personas.
ticipación en el gobierno, o en su defecto, puedan Si bien, esta vertiente de la democracia permite
manifestar su inconformidad frente a las decisiones someter todos los intereses de la sociedad a la com-
públicas. Quizá se ha pensado que este sistema de petencia política4, también los coloca en equilibrio,
gobierno sea el único que se acerca al ideal kantia- en cumplimiento de estándares de calidad que
no de ser súbdito y soberano en una república de deben ser observados para tener democracias rea-
fines 2; sin embargo, las realidades económicas han les y no sólo procedimientos electorales. Esto es,
forzado a que el concepto de democracia se amplié sitúa a los intereses de los distintos grupos organi-
y se llene con contenidos sociales, para dejar que zados y de poder en una situación de incertidum-
las calidades de vida únicamente sean una ilusión bre5, porque el derrotero de la competencia política
para los desposeídos. no es predecible, como tampoco lo es la viabilidad
Por lo tanto, la primera exigencia para conse- de un producto en el mercado, donde por decreto
guir este propósito es la representación plural de no se puede saber de antemano quién gana y quién
la sociedad, con la promesa de que se consiga el pierde, o bien, qué producto es apreciado o depre-
empoderamiento de los ciudadanos para que ten- ciado por sus calidades o sus defectos, ni tampoco
gan la fuerza suficiente de cabildeo y de opinión, y se puede asegurar que el que pierde estará siempre
con ello participen en la toma de decisiones. destinado a fracasar en contiendas futuras. No se

110 El Búho
trata pues de monopolios o privilegios diseñados social al momento de decidir y expresar las prefe-
de antemano, de reglas a modo que sean favorables rencias electorales. Por eso, siempre ha de cobrar
a las oligarquías tradicionales, sino a la posibilidad relevancia, no sólo la calidad del árbitro en la
de que se premie o se castigue a los gobernantes en competencia, sino también los contenidos, es decir,
razón de los resultados o beneficios colectivos. el cúmulo de decisiones políticas que expresan los
Por eso, el paso decisivo hacia la democracia, idearios y plataformas, por una parte y, también,
no sólo consiste en el método para determinar pre- el compromiso que tienen los grupos en disputa
ferencias en los comicios, éstas pueden ser vanas en cumplir sus promesas y materializarlas en bene-
y muchas veces rebasadas por el propio contexto ficios sociales.

Juan Hernández Téllez

arca de Noé 111


De esta forma, la democracia puede ser vista pues ésta nunca es perfecta y, por lo mismo, no
como un fenómeno de poder para contener los excluye la posibilidad de que se presenten fenó-
excesos del poder mismo, que trasciende muchas menos que puedan ser calificados como ilegíti-
veces al deber ser para soportarse en los hechos mos, que vulneren los fundamentos sobre los que
de la realidad cotidiana, en cuya realización se construye el Estado y el propio mercado, ya
se expresan los posicionamientos de las elites y los sea por un exceso de ambición, o por quebranto
grupos organizados de la sociedad, que han de ser de las reglas mínimas del juego, mismas que si
recurrentemente limitados y nuevamente pactados, no las limitáramos de alguna forma, se generaría
a fin de resolver sus divergencias dentro del marco el caos, dado que el mercado no es democrático
de la Constitución, para evitar que la jauría de lobos porque se sustenta en el desequilibrio y no produ-
se den un festín devorando las débiles
estructuras del Estado y sus instituciones.
Sin embargo, la democracia carecería
de sustancia si no garantizara una suma
de derechos fundamentales que deben ser
inalterables, y que estén por encima de
las veleidades de la competencia política,
incluso de las propias realidades econó-
micas. En resumidas cuentas, al margen
del método y las normas de competencia
electoral, la sustancia fundamental de toda
explicación posible acerca del poder lo
deben constituir los derechos fundamen-
tales, la serie de principios que le permi-
ten a las personas mantener su libertad y
acceder a mejores condiciones de dignidad
y bienestar.
Para algunos autores como Schumpeter,
la competencia en el ámbito político pre-
senta conflictos similares al de competen-
cia en la esfera económica del mercado,

112 El Búho Teódulo Rómulo


2 Según Schumpeter, el método democrático es un arreglo institucional
ce igualdad, por eso el arte de la política consiste
para alcanzar decisiones políticas que ayuden a lograr el bien común
precisamente en equilibrar los desajustes del poder y que permita a las personas que decidan por sí mismas en ciertos
asuntos mediante elecciones individuales, las cuales en conjunto les
y del mercado. ayudarán a realizar la voluntad colectiva.
3 El Estado liberal no solamente es el supuesto histórico sino también
Si bien, autores como Hayek o Maquiavelo, no jurídico del Estado democrático. El Estado liberal y el Estado democrá-
tico han sido interdependientes en dos formas: a) en la línea que va del
recomendarían a los príncipes o los financieros, liberalismo a la democracia, en el sentido de que son necesarias ciertas
libertades para el correcto ejercicio del poder democrático, y b) en línea
compartir las ganancias o el ejercicio del poder opuesta, la que va de la democracia al liberalismo, en el sentido de que
es indispensable el poder democrático para garantizar la existencia
frente a sus adversarios, lo cierto es que reivindi- y persistencia de las libertades fundamentales. En otros términos: es
improbable que un Estado no liberal pueda asegurar un correcto fun-
car una visión humanista del poder crea frutos de cionamiento de la democracia y, por otra parte, es poco probable que
un Estado no democrático sea capaz de garantizar las libertades funda-
prosperidad y armonía que a largo plazo a todos mentales. Bobbio, Norberto, El futuro de la Democracia, traducción: José
Fernández Santillán, Fondo de Cultura Económica, Segunda edición,
conviene. Por eso creo que en democracia debe México, 1984, p. 26.
4 Przeworski, Adam. Democracia y Mercado, Cambridge University Press,
haber un orden superior de responsabilidad que le Inglaterra, 1995, p.16.
5 Las instituciones democráticas confieren un carácter temporal a los
dé viabilidad al Estado para que se reivindique un conflictos políticos. Ofrecen una perspectiva de largo alcance a los
distintos actores, que les permite pensar en el futuro en vez de preocu-
mayor beneficio para las personas. parse exclusivamente por los resultados presentes. Las fuerzas políticas
aceptan sus derrotas porque están convencidas de que el marco institu-
Aunque el Estado ha sufrido transformaciones cional que organiza la competencia democrática les permitirá avanzar
en la consecución de sus intereses en el futuro. Przeworski, Adam, op.
importantes para responder a distintas necesida- cit., p. 30.
6 El neoliberalismo es la versión extrema de la economía de mercado,
des, tanto en su organización como en sus capaci-
donde el capital adquiere centralidad como factor predominante en
dades institucionales, adquiriendo formas interven- el proceso productivo. En esa lógica quedan inscritas las políticas de
privatización y desregulación que pretende ampliar el desenvolvimiento
cionistas (Estado benefactor) y liberales6. Esto no del capital para que éste se desarrolle plenamente. Bajo esa lógica se
flexibiliza a las instituciones, se reordena la esfera estatal en aras de
significa que deba replegarse y abandonar ciertas propiciar la articulación orgánica de la dupla Estado-mercado. El Estado
únicamente es un ente con capacidad para garantizar y ordenar los
áreas de intervención económica, ni abdicar de sus procesos económicos y la democracia es sólo un método que propicia
las condiciones para la legitimación del poder, aunque sus contenidos
facultades reguladoras y normativas. estén acotados.
7 La intervención del Estado en la actividad económica ha sido un tema
Sobre todo, tomando en cuenta que el Estado controvertido en cuanto a su rol como agente económico garante de
condiciones equitativas. Para Keynes, el papel del Estado cobra rele-
moderno se creó para que fuera un agente regu- vancia cuando de manera justificada interviene en los procesos econó-
micos, a través de un conjunto de instrumentos de política económica,
lador del mercado con un triple objetivo7: a) para por medio de los cuales se pretende tener injerencia en la regulación
y formalización de las reglas del juego económico. Al asignársele este
distribuir los bienes por medio de los instrumentos papel al Estado, hace pensar que éste tiene la capacidad de generar
beneficios en ciertos grupos sociales, lo que conduce a plantear la no
de política económica; b) erigirse en garante del neutralidad del Estado en su papel distributivo. El Estado de Bienestar
se muestra como la crítica hacia los procesos económicos deshumani-
crecimiento económico; y, c) encauzar las relacio- zados, inflexibles, omnipotentes y omnipresentes; es una aspiración a
la equidad y un llamado a romper con estructuras de mercado de corte
nes sociales en la lógica de un Estado democrático circular, impersonales y vasallistas. Manuel Castells plantea que “… la
intervención del Estado, democratiza y articula a las sociedades, dina-
de derecho. miza la economía y hace posible que las personas se sientan individuos
con futuro y ciudadanos con derechos en la práctica”. Castells, Manuel.
NOTAS “El futuro del estado de bienestar en la sociedad informacional”, en
1 Cfr. Fukuyama, Francis. El fin de la historia y el último hombre, editorial
Salvador Giner, et. al., Buen gobierno y política social, Editorial Ariel,
Planeta, México, 1992. Barcelona, 1994, pp. 173-177.

arca de Noé 113


Carlos Bracho

Tranco I

M
aría (ya no voy a
decir lo guapa que
es, no voy a insistir
en que tiene un cuerpo que me
hace viajar por todo lo viajable,
no diré que su boca y sus besos
saben a aguamiel, a néctar de fru-
tos prohibidos ni mucho menos
diré que sus manos son las más
juguetonas con las que me he
topado en mi larga vida) María,
digo, me puso en mi mesa una
ringlera de caballitos de tequila,

Rigel Herrera
del blanco, del que raspa, del
que al tomarlo se le salen a uno las ganas de pelear,
de echar bala, de robarse a otra María en la ancas
del caballo blanco y a pelo irse a la sierra morena; y
luego en el molcajete lucían espléndidos unos chiles
toreados, unas rajas de queso Cotija, unas sucu-
lentas rebanadas de aguacate, y envueltas en una
gruesa servilleta cuatro tortillas de máiz (sí, como

114 El Búho
decimos en el rancho: máiz) morado. Y mi tar las caricias y los besos que nos damos
adorada María me dijo que este día habían y sentir el palpitar de las pieles y sentir sus
preparado en MI OFICINA unas verdolagas roces que producen destellos eléctricos…
con quelites y unos frijoles charros que no En fin, termino esta aventura, aventura
tenían “abuela”, dijo. Yo, feliz, como lom- que corremos María y yo, cada miércoles.
briz, feliz, pues esto me hace sentir lo vivo Sólo un día a la semana. Así que imagínen-
que estoy, y más lo soy, viendo el ajetreo se ustedes, lectoras insaciables, tener que
cotidiano de María, y claro, le atinó usted, permanecer al alba, despierto, anhelante, y
lectora insumisa y viva, ese movimiento viendo con sufrimiento samaritano correr
de caderas, ese desplazarse por entre las las horas y los días, ver pasar los jueves
mesas me produce “calosfríos ignotos” y los viernes, los sábados y los domingos,
(RLV dixit). Ella, la muy mexicana amiga, y ver el frío desfile del lunes y el martes,
sabedora de sus dones, sabedora de lo eso, de creerse o no, es un martirio, pero
que tiene, conocedora de mis debilidades, como yo ya estoy habituado a tales sacrifi-
más se agachaba y aquellos pechos, pari- cios corporales, pues me someto, lo acepto
cutines mórbidos, me hacían apurar con y lo asumo con todas la responsabilidad
anhelo y con una alegría lúdica, aquellos que el marxismo –sí, dije bien, marxismo-
tequilas que más me incitaban a tenerla me ha dado. Vale.
cerca de mí. Total, yo esperaría a que ella Y ahora, pisando la tierra, que escu-
terminara su turno. Esperaba con pacien- cho en la rokola a Jorge Negrete y no a
cia monolítica a que el reloj desgajara las los Rolling, ahora que veo en la pared
doce de la noche, para llevarla a buscar una foto de Zapata flanqueado por Villa y
el lado oscuro de la luna, para conducirla por Ricardo Flores Magón, ahora que en
a la caverna designada para recibir a los mi escritorio están las reseñas del asalto
amantes nocturnos, para abrazarla con y la muerte de los hermanos Serdán, y que
toda la pasión que Baco y Cupido juntos a un lado está el México a través de los
me han dado. Y jugar con ella, juntos, tan siglos, me digo que ese México ya se fue,
juntos que podemos escuchar el crujir que ese México de mis recuerdos está ente-
de nuestros huesos, y ver, ensimismados, rrado por la ignominia priista y por la infa-
incrédulos, la rotación de las estrellas y me derecha que se ha entronizado en este
contemplar el vuelo de los abejorros y con- país. Y ahora lo que tenemos es un México

arca de Noé 115


entregado a los intereses extranjeros, un barrenderos y las mucamas son los mexi-
México que ya nos es nuestro, que se nos canos. Ah, y si algunos de estos obreros se
ha ido de las manos, que ha sido vendido atreve a protestar, si osa levantar la voz de
a trozos y a trazos por los presidentes en democracia y de libertad y de patriotismo,
turno. Ya la tierra es propiedad de las tras- será apabullado por los policías, judicia-
nacionales y las minas son de uso exclusivo les y soldados y la cárcel será su dormi-
de chinos y canadienses y los esclavos son torio. Y jueces y ministerios públicos lo
los mineros mexicas; los mares y las pla- acabarán de hundir en las mazmorras. Sí,
yas pertenecen a los grandes consorcios la soberanía es un cuento chino, el honor
hoteleros que son propiedad de multina- es producto de la compra y de la venta. El
cionales y los peones y los servidores y los dinero es el mandamás, el dinero mueve al
mundo. Así, que mejor voy a guar-
dar a Zapata y a Morelos y a Marx
muy adentro de mi escritorio, sí,
no vaya a pasar un soldado o un
guarura y me tilde de “comunis-
ta” o me endilgue el “terrorista”
categórico y me dé balazos o me
someta a un juicio sumario o me
“desaparezca” en Iguala. Y si esto
sucediera, ¿qué pasaría entonces
con María…? Dilema shakesperia-
no; ser o no ser…
Trato de ser… de amar… de
vivir con la enjundia de Zapata y
de Morelos… En fin, muchas cosas
están por pasar en este pobre
país… mientras a terminar la rin-
glera de mis tequilas y echarme
unos tacos de nopal y de chile y de
aguacate… Vale.

Oswaldo Sagástegui

116 El Búho
Martha Chapa

L
a cocina, lo hemos dicho, no sólo significa sentarse a la
mesa y degustar ricos platillos. Es, sobre todo, encuen-
tro humano y convivencia fraternal con los demás.
Y justo, esa idea regirá en buena medida para mi gusto, un
importantísimo evento gastronómico a celebrarse en Cancún,
Quintana Roo.
Se trata de una convocatoria que si
bien reunirá a grandes figuras del ámbito
culinario de México y el mundo, conlleva
para mí un ingrediente entrañable y de
carácter sentimental que lo hará todavía
más original y cálido: Hijas y madres
juntas en torno al fogón.
Encuentro que implica un homenaje
o reconocimiento a 10 chefs, investiga-
doras o empresarias, que en todo caso
poseen una destacada trayectoria en el
universo de los sabores.
Además, se formarán y combinarán
parejas entre madres e hijas para ela-

Martha Chapa
arca de Noé 117
borar recetas extraordinarias. En lo personal, fui Celebro entonces que tengan un programa tan
invitada por los organizadores y también por mi completo, ya que además de una serie de homena-
talentosa hija Martha, de quien me siento orgu- jes, hay conferencias, catas, clases, cenas y degus-
llosísima. Juntas ofreceremos una clase a base de taciones maravillosas.
Las flores de México. Y para que tengan una idea y El elenco es de primera línea, pues aparecen
se les haga agua la boca desde ahora, que nuestro nombres de gran prestigio como lo dice textual-
menú les anticipo se conforma así: Agua cristalina mente el programa, que ahora reproduzco en
de flores de azahar y crisantemos blancos, Rosita apoyo de ese magno evento: y para que se sepa ya
con Margarita, Aguachile de camarón y mango con que bien organizado y concebido está:
chinampa de flores, Gelatina de yogurt y leche agria “Del jueves 12 al domingo 15 de marzo se lle-
con manantial de tuna rosa y flores de lavanda. Al vará a cabo por cuarto año consecutivo, en la ciu-
final, tendremos una degustación y convivencia con dad de Cancún, el Wine and Food Festival Riviera
nuestras asistentes y será algo muy íntimo pues el Maya, icónico evento culinario.
cupo se ha pensado como máximo para 25 perso- El festival pone de relieve esta evolución, des-
nas y al mismo tiempo se planteó la elaboración de tacándola con la presencia de grandes chefs del
platillos fríos de fácil preparación y reproducción. mundo y del país, a la vez que da un lugar privile-
También elaboraré, junto a otra gran Chef giado a las degustaciones de vino y los maridajes.
como lo es Yerika Muñoz, un suculento y exclusi- Tres cenas estelares dominan la cartelera. La
vo mole de coco, de mi autoría, que desde luego de mayor resonancia es un homenaje a la coci-
ella mejoró con ingenio e indiscutible capacidad. na española, con la presencia de dos de sus más
De paso, contaré brevemente que tal mole surgió afamadas leyendas, el vasco Juan Marí Arzak y el
de un ensueño que tuve durante unas vacaciones catalán Joan Roca, acompañados de Eneko Atxa,
en la playa, en el momento en que se conjuntaron chef del tres estrellas Michelin Arzumendi, Bruno
los aromas de la vegetación tropical, en especial Oteiza y Mikel Alonso, del defeño Biko, y Rafael
de las palmeras y sus tan icónicos y representati- Zafra, chef ejecutivo del hotel Oasis Sens Cancún.
vos frutos, que a mi vez fui mezclando con otros Será una cena de cinco tiempos maridada con
ingredientes de la región centro y sur de México, excepcionales vinos españoles. El año pasado el
hasta dar con ese platillo que imaginé con sabor homenajeado fue el chef franco americano Daniel
a buena tierra, a mar, a litoral. ¡Un mole de coco”! Boulud.
que pienso resultó prodigioso gracias a nuestra Divas de la cocina mexicana, por otro lado,
bendita y generosa naturaleza. homenajearán a 9 destacadas chefs mexicanas de

118 El Búho
los últimos tiempos. Martha Ortíz, Martha Chapa, autor de Vino de Piedra, y Álvaro Palacios, produc-
Carmen Ramírez Degollado, María Teresa Ramírez tor de vinos en Priorato y la Rioja”.
Degollado -hija de Carmen y socia fundadora de Sal Asimismo, Patricia Quintana, Martha Ortiz,
y Dulce Artesanos-, Yerika Muñoz, chef del capita- Mikel Alonso, Bruno Oteiza y Aquiles Chávez
lino Astrid & Gastón, Lula Martín Del Campo, de darán clases privadas en El Dorado Royale and
los restaurante Roca y Carbón, Paola Garduño de Spa Resort by Karisma y podrás asistir al Gourmet
Café Ó y O2, Susana Palazuelos y Alicia Gironella Tasting Village, un espacio en el que restaurantes
De’Angeli, elaborarán una cena de cinco tiempos y hoteles locales ofrecerán una degustación de su
acompañada de grandes vinos mexicanos. oferta, acompañados de 35 bodegas de vino mexi-
“Elegancia descalza: el sabor de Francia cano e internacional, licores premium y un merca-
y DJ internacional”, cerrará el festival con una do francés en el Moon Palace Golf & Resort.
cena dedicada a la cocina francesa elaborada por El festival contará además con la presencia de
los chefs Laurent Cantineaux, Gregory Gourreau, los enólogos Hugo D’Acosta de México y Álvaro
Hubert Keller, Laurent Pillard, Henri Charvet y Palacios de España, así como de los sommeliers
Bruno Davaillon. En seguida de la experiencia culi- Véronique Rivest, Elyse Lambert y Juan Carlos
naria, los comensales tendrán a su disposición la Flores Mazón, quienes participarán en el festi-
playa privada del Ritz-Carlton para pasear y bailar val compartiendo sus conocimientos a través de
descalzos, además de ser consentidos con vinos y degustaciones y maridajes durante las cenas tri-
cocteles diversos. buto y eventos.
“Las mejores bodegas de Francia, España, Checa el programa del Wine & Food 2015 y
Argentina y México darán a degustar sus vinos en consigue tus boletos en su página web. Puedes
catas a cargo de sommeliers reconocidos a nivel adquirir entradas individuales o comprar paquetes
internacional como Veronique Rivest (la segunda promocionales para tener acceso a una gran varie-
mejor sommelier del mundo en el concurso Best dad de eventos”.
Sommelier in The World 2013), Elyse Lambert y el Como ven o verán, queridas lectoras y lectores,
mexicano Juan Carlos Flores. Provino, organiza- es toda una cita en la cumbre de los sabores y los
ción que congrega a algunas decenas de bodegas aromas, con lo mejor de lo mejor.
de Baja California ofrecerá igualmente degusta-
ciones. El festival también rendirá tributo a dos
importantes personajes del mundo vitivinícola www.marthachapa.net
Facebook: Martha Chapa Benavides
mexicano y español: los enólogos Hugo D’Acosta, Twitter: @martha_chapa

arca de Noé 119


Hugo Enrique Sáez A.

¿
Qué hacer? La misma lacerante pregunta
se formulaba Lenin a principios del siglo
XX cuando la soberana voluntad del Zar
se imponía en Rusia. Y en un libro esbozó la res-
puesta: darle forma al partido socialdemócrata
clandestino integrándolo por células organizadas
en torno a un centro democrático. Después de la
toma del poder en 1917, esas buenas intenciones
borraron la democracia y se instauró un régimen
violento y represivo que a partir de Stalin comenzó
a decaer hasta emprender su lento colapso, porque
el socialismo que invocaba se había convertido en
un significante vacío.
En las actuales condiciones de crisis mundial
retorna la misma pregunta. ¿Qué hacer frente al
abuso del capital financiero que amenaza la exis-
tencia de países enteros, como Grecia en estos
momentos? ¿Qué hacer frente a la inseguridad que
se expande por todos los rincones del planeta mien-
tras que los encargados de la protección son más
peligrosos que la propia delincuencia? ¿Qué hacer
frente a la desenfrenada acumulación de riqueza en

Aída Emart

120 El Búho
manos de unos pocos y una desigualdad que condena a la objeto de la preocupación estatal en sus planes de política
mayoría de los pobres a una supervivencia en el borde del social. Precisamente, la crisis de violencia afecta con mayor
exterminio? ¿Qué hacer con las instituciones que han sido intensidad que nunca a la familia. Un informe reciente de la
privatizadas por auténticas mafias corruptas que determi- SEP y la UNAM (diario Reforma, 22-02-2015) revela que el
nan la orientación de las políticas públicas a su favor? 84% de los alumnos de primaria son golpeados en su casa.
Ahora bien, entre esa multitud de cuestiones un pro- Los feminicidios constituyen un problema de primer orden
blema central para quienes habitamos en los países lati- en varias regiones de la república, comenzando por el esta-
noamericanos es la violencia que provoca inseguridad y do de México. Se reporta que alrededor de un millón de
un creciente deterioro del tejido social. Un síntoma de michoacanos habitan en los Estados Unidos, lo que refleja
esta descomposición de nuestro escenario es que cada vez con dramatismo las rupturas emocionales que generan las
menos frecuentes son las relaciones humanas desinteresa- migraciones.
das, solidarias, gratuitas. En contraste, se impone el inter- Frente a estos fenómenos se aduce que la cultura del
cambio basado en un contrato aun en cuestiones íntimas: consumo ha fomentado que el individuo convierta su interés
doy esto a cambio de lo otro. Y el contrato no sólo fomenta egoísta en la guía de su conducta. La civilización mundial se
la preservación del interés individual sino que el más fuerte apoya en el conocimiento tecnocientífico que reduce todo
también se rompe en cualquier momento. Recuérdese que a objeto de explotación mediante el cálculo, y la gente se
la palabra gratuito deriva de “gracia”, que en latín está vin- educa en ese modelo vía los medios de programación de
culada a “belleza, encanto, placer, favor, regalo”. Por ende, masas. Por lo tanto, también el homo economicus indivi-
una relación gratuita está desprovista de interés mezquino, dual emplea el cálculo para lograr sus objetivos sin consi-
no se liga con obligación ni intercambio alguno, no persigue deración del interés ajeno y se erige como referente de la
beneficios a costa del otro. Se practica con afecto auténtico conducta exitosa. El embarazo adolescente irresponsable se
y se borran las fronteras entre los individuos que se unen en ha extendido en el país con fundamento en que “yo decido
la calidez del abrazo. No es una utopía y en este punto cada lo que hago con mi cuerpo”. La voluntad personal desligada
sujeto es responsable de analizar y transformar la situación de vínculos sociales como justificante y razón de todas las
de aniquilamiento social en que transitamos. acciones. Otros jovencitos se incorporan como sicarios del
Me explico. Una relación gratuita genera comunida- narcotráfico bajo la divisa “Prefiero vivir cinco años como
des en que se materializa la mutua obligación del cuidado rey que cincuenta como güey”. Conste que no se trata
horizontal: en el amor de pareja, entre colegas del tra- de la perplejidad moralista sino de una preocupación por
bajo, con los amigos, hacia compañeros de estudio. Por encontrar caminos que nos posibiliten salir de esta anomia,
supuesto, no es la situación predominante en la sociedad contagiosa como plaga.
actual, pese a que la publicidad oficial se enfoca a resaltar En México las cifras de muertos totalizan miles de ase-
los valores familiares -una comunidad hoy herida- como sinatos impunes, mientras que las autoridades se conforman

arca de Noé 121


con informes llamados “verdad histórica” que nunca inclu- de un estadio motivadas por el color de las camisetas hasta
yen a los autores intelectuales de desapariciones forzadas, las guerras mundiales y el terrorismo.
como la ocurrida con los estudiantes de Ayotzinapa, cuyos En ese sentido, Beck se opone tanto a la absorción de
padres tuvieron que apelar a las Naciones Unidas en busca las diferencias por la radical modernización de los países
de comprensión y justicia. De hecho, el grupo transnacional subalternos como al encierro en valores folklóricos de un
más poderoso y agresivo en el subcontinente está constitui- nacionalismo chauvinista. Al sacar conclusiones de la polé-
do por el narcotráfico, cuyas redes se extienden a Europa y mica que en 1550 tuvieron en Valladolid el aristotélico Ginés
Asia. La dificultad para combatir esta organización criminal de Sepúlveda y el dominico Bartolomé de las Casas, puntua-
reside en que ha penetrado sectores de los gobiernos nacio- liza que el primero se parapetaba en una visión jerárquica
nales merced a las estratosféricas ganancias generadas por para minimizar al otro, mientras que el segundo partía de la
el negocio de la droga. En consecuencia, se ha modificado igualdad. No obstante, en ninguno se reconocía la diferencia
lo que Weber llamó el monopolio de la violencia legítima en plenitud porque de las Casas, en su actitud bondadosa
por parte del Estado, a raíz de que la violencia tiende a hacia los indios, defendía que éstos se hallaban dispuestos
privatizarse por funcionarios gubernamentales en alianza a escuchar la palabra de Dios y, por consiguiente, eran vir-
con capos de la droga. El resultado de esta situación se tuales clientes para absorberlos y convertirlos en católicos.
palpa en una inseguridad que genera miedo prácticamente La igualdad borrando la diferencia desde una cultura hege-
en todos los países. Cualquier ciudadano está amenazado mónica. ¿Se puede aceptar que los sujetos sean iguales y
como probable objetivo de un ataque demencial, dado que diferentes al mismo tiempo? El proyecto de la globalización
paralelo al negocio de la droga se instalan los secuestros, representada por los grandes poderes financieros y políticos
la extorsión por el derecho de piso, el robo millonario de es imponer la homogeneización a las naciones, tanto en
gasolina y hasta delitos menores en las calles, que también lo económico como en lo político y cultural. Se clasifica
cobran sus víctimas. a los países con los indicadores de los más desarrollados
El sociólogo alemán Ulrich Beck, muerto el pasado 1 y al practicar pruebas de rendimiento escolar como Enlace
de enero, se consideraba defensor de una posición a la que o Pisa, quedan en el piso inferior las escuelas rurales de
llamó cosmopolitismo. La fórmula es sencilla: reconocer la escasos recursos, como es obvio. Yo pienso que la igualdad
otredad del otro, más allá de nacionalidades, color de piel, se basa en el mutuo cuidado y en el reconocimiento de la
género y demás características que conducen a ser víctima diferencia del otro. En cambio, la colonización reduce la
de la discriminación. La dificultad estriba en llevarla a cabo singularidad de los pueblos a un paradigma que se muestra
frente a la fórmula vigente de los poderosos en que al igual a sí mismo como universal. Ya lo decía Sartre en su crítica
se le asigna igual valor, mientras que al diferente se le atri- a la dominación francesa en Argelia: la élite se considera
buye una inferioridad crónica, antítesis en que se ha justi- modelo universal.
ficado el ejercicio de toda violencia, desde las grescas fuera

122 El Búho
Cri-Crí, políticamente correcto

T
odavía no se les ocurre, más por incultu-
ra que por ganas de destacar, a los vivi-
dores de la política que se agrupan en la
empresa familiar llamada Partido Verde Ecologista
de México, llamar a cuentas a Francisco Gabilondo
Soler, por sus canciones “políticamente incorrec-
tas”, pero dado que esta sección se distingue
por ser indulgente y misericordiosa, les quiere
dar a los sobrinos del Dr. Simil, un buen motivo
de campaña política, a falta de un verdadero pro-
grama que debían haberle exigido al regalarles el
registro electoral de partido.
¿Qué tal si ahora fingen ser protectores de
los niños –al fin que en sus filas tienen al “Niño
Verde”, que con complejo de Peter Pan no ha
pasado de los 10 años, por lo menos en edad
mental?
Podrían arremeter a lo seguro contra Cri-Crí,
al cabo que ya no podrá defenderse y en todo

Carlos Pérez Bucio

arca de Noé 123


caso será fácil llegar a un arreglo con el heredero en sus canciones a ciertos animalitos, como fue el
de Gabilondo Soler, Tiburcio Gabilondo, quien por caso de Ché Araña, El ratón vaquero, El chivo ciclis-
tal nombre debe guardarle a su padre un rencor ta, El pato bizco, La patita, El jicote aguamielero y
soterrado. muchas más.
A ver si el Niño Verde es capaz de entender En última instancia podrían acusar a Cri-Crí
en qué consistiría el negocio. Podría empezar como alguna vez lo hizo la SEP, de “envenenar las
por plantear que en seguimiento de la batalla del mentes infantiles” con canciones racistas, como
Partido Verde Ecologista de México, les ha parecido El negrito sandía o de maltrato a niños como La
que no deben explotar a un grillo, como lo hizo merienda u otras políticamente incorrectas, como
el compositor, quien además exhibió de mala fe La muñeca fea.

Edgar Mendoza Mancillas


124 El Búho
Para evitarle algún problema a Tiburcio, La en los juegos sexuales, pero como se puso en duda
Culta Polaca le ofrece una versión políticamente su honradez, la repudió públicamente con esa
correcta de La muñeca fea, que hay que retitular: advertencia.
La muñeca de belleza inferior a la media. La frase se ha prestado a otras interpretaciones
Esperando a una Oenegé, que la salve de y a diferentes aplicaciones, pero seguramente el
violaciones, consejero áulico que le da nortes históricos al ocu-
platicaba con los ratones pante de Los Pinos y de La casa blanca, no lo previ-
la muñeca de belleza inferior a la media. no de esta situación, por lo que salió con la humo-
Un bracito se descapacitó, rada de presentar el 3 de febrero, como renovado
ya el smog su carita afectó titular o cabeza visible (nunca mejor utilizada esta
Como ser marginal que ya es hoy, expresión) de la Secretaría de la Función Pública a
la Pacheco la entrevistó. Virgilio Andrade Martínez.
–Muñequita –dijóle en la tele–, No hay en este comentario ningún resquisicio
no llores, subgenio, no tienes razón. de discriminación facial, pero la verdad es que el
Tus amigos no son del freemarket nombramiento más pareció un regalo para los cari-
pues empobrecieron a la población. caturistas (que se dieron vuelo dibujándolo, porque
Nosotros no somos así: es tan caricaturizable que hasta a Magú le va a
te quieren enseres de salubridad, salir parecido), que un acto intimidatorio contra
electrodomésticos de moderno hogar los corruptos y los que manejan mal los dineros
y hasta el veliz de la tercera edad. públicos.
También yo te quiero y te quiero feliz. Presentado como el que despejaría las espe-
culaciones que circulan en los medios de comu-
Aunque sólo falta que Tiburcio quiera demandar nicación y también en Radio Bemba (como dicen
al autor de la parodia... los cubanos a lo que se difunde de boca en boca),
sobre si hubo conflicto de interés en los casos de
Entre ser y parecer las casas de Peña Nieto, Angélica Rivera y Fisco
Se atribuye a Julio César –recogida por Plutarco– la Kid Videgaray, al día siguiente el marxista Andrade
frase de que “La mujer del César no sólo debe (de la línea Groucho, desde luego), se desmarcó
ser honrada, sino parecerlo”, en referencia a que y aclaró que no, que él nada más iba a averiguar
Pompeya, la Cesarina, estuvo presente en una si había habido anomalías en la adquisición de las
orgía romana, una Saturnalia, aunque no participó casas señoriales, pues las facultades que él tenía

arca de Noé 125


no daban más que para indagar los negocios pri- bien para esposo de actriz de telenovela y hasta
vados que los señores Hinojosa y San Román han para aparecer en alguna alfombra roja, que tanto
hecho con quienes les han entregado contratos gusta a la farándula, ¿pero para Primer Mandatario
bien remunerados. Y es que tanto Peña Nieto, como de un país? Ya hasta Carlos Fuentes había anticipa-
Videgaray han dejado claro que ellos no organizan do que no tendría presencia para plantarse frente a
las licitaciones ni hacen las contrataciones, aunque Obama, Putin o Merker.
Videgaray sea el que paga y Peña Nieto sea el que
puede hacer guiños que todos van a entender como Hay que rehacer el calendario de puentes
“ái te encargo a mis cuates”, a quienes les deben En este país pontificio (para los cultos lectores de
los favores de que les hayan dado las casas más esta sección, que hayan olvidado la verdadera acep-
baratas o les hayan facilitado créditos, pese a que ción de “pontificio”, se les recuerda que no tiene
sus negocios no tienen que ver con financiamientos ningún sentido papista, sino que proviene del latín
o préstamos. pons=puente y facere= hacer, o sea el que hace
Si es verdad que ya se va aceptando la informa- puentes, el constructor de puentes), en que el máxi-
lidad con que aparecen en público los funcionarios, mo estímulo para el trabajo son los días de asueto
en mangas de camisa, con chamarra o con traje que provienen de los “puentes”, y donde el santo
pero sin corbata y con la camisa desabotonada, el más celebrado es San Lunes, urge una reforma
peinado se había conservado más o menos com- legislativa que asegure al primaveral mes de marzo
puesto, sobre todo en el sexenio en que el mero como el más patriótico y digno de celebrarse.
mero es un bien peinado copetón, que tal vez hasta En este año, sólo hay un San Lunes, el 16 de
usa gel en su cabellera, ya disminuida, quizá por marzo, más pagano que político, pues parece rela-
enfermedad. cionado con la llegada de la Primavera y no con el
Hay hasta pelones entre legisladores, como nacimiento de Benito Juárez. Hay otro día de asue-
Ricardo Anaya del PAN (que no tiene parentesco to, el 18 de marzo, pero es exclusivo de los trabaja-
con el heterónimo de esta sección, Héctor Anaya), dores de Pemex o de otras dependencias relaciona-
pero no se habían visto caireles en la frente y nadie das, como el Instituto Mexicano del Petróleo.
había superado al pintoresco voyerista candidato Pero estos dos motivos de festejo y sobre todo de
del Panal a la presidencia, Gabriel Quadri, que sólo descanso, puede ser que desaparezcan pronto, pues
por su aspecto no merecía la Presidencia del país, desde los tiempos de Fox, el llamado Benemérito
ya que también hay que parecer presidente. pasó a segunda división, desde que el vaquero lo
Aunque el actual deja mucho que desear. Está expulsó de la Oficina Cuadrada (aquí no es Oval,

126 El Búho
como en la otra Casa Blanca), la presidencial de Los bran muchos despistados como fiesta pagana de
Pinos, y aunque no pudo cambiar la decoración a homenaje al sol, no podrá integrarse al calendario
su pleno gusto, pues no lo dejaron poner un cuadro de puentes, tan deseados por los muy laboriosos
de la Guadalupana, resultó evidente que ya Juárez mexicanos.
no seguiría rifando en el ánimo político. Lo que hay que hacer, entonces, es planear con
Tal vez Benito merezca salir del Calendario qué fiestas sustituir –o ampliar– los asuetos ofi-
Cívico, pues ya ha quedado claro que su máxima ciales. La Culta Polaca propone a los neoliberales
frase se la birló a Emmanuel Kant;
que la “modestia medianía” con que
aconsejaba vivir no fue tal, pues si
bien no adquirió mansiones, sí se
hizo de suficientes casas como para
llamarlo casateniente; que su defen-
sa de la soberanía se quebrantó al
apoyar las gestiones de otro simu-
lador, Melchor Ocampo, para dar a
los gringos paso libre por el istmo
de Tehuantepec, por medio del tra-
tado McLane-Ocampo, que si no se
concretó fue porque los gringos no
quisieron; y que finalmente su ejem-
plar acto de fusilar a Maximiliano, se
debió más a la obediencia del man-
dato de Monroe: “América para los
americanos” y no para escarmentar
a los extranjeros que quisieran apo-
derarse del país.
Pero si Juárez va a dejar de ser
pretexto para el puente del 21 de
marzo, se quedará deshonrado el
tercer mes, pues aunque lo cele-

Perla Estrada
arca de Noé 127
o tecnócratas gobernantes las siguientes efemé- 7. Las tropas norteamericanas ocupan Veracruz,
rides de marzo, susceptibles de originar nuevos en 1847. Invención del juego Monopoly, en 1933.
puentes, pues son fechas que tal vez les interese 8.- Lyndon B. Johnson, presidente de E.U.
conmemorar: manda en 1965 los primeros marines a Vietnam,
2. Texas se separa de México, en 1836. Puerto para defender “el mundo libre”.
Rico queda asociado a los Estados Unidos, en 1917. 9. Creación de la muñeca Barbie, en 1959.
3. Se autoriza en 1820 la esclavitud en la Unión 11. Tomás Torquemada es nombrado Inquisidor
Americana, al sur del paralelo 36. de España, en 1482.
4. Yucatán se separa de México en 1840. 12. “Nacimiento” en Puebla, de Gustavo Díaz
5. La Iglesia Católica condena las ideas astro- Ordaz, en 1911.
nómicas de Copérnico, en 1616. 13. Fundación de Tenochtitlan, en 1325.

Guillermo Ceniceros

128 El Búho
John F. Kennedy decreta en 1961 la “Alianza para Nacieron el mismo año de 1911 y murieron
el progreso”. coincidentemente en 1979, a la edad de 68 años,
16. Nace Josef Mengele, en 1911. cifra mágica, esotérica, que en la novela de Héctor
18. Reapropiación de la riqueza petrolera mexica- Anaya, Los cuadernos de Ariadna, próxima a publi-
na, a sus verdaderos dueños, “despojados” en 1938. carse, adquiere relevante importancia, pues en ella
21. Día de la Primavera. Las tropas nacionales explica, sin más sustento que la ficción y la intui-
y extranjeras de Maximiliano, sitian Puebla en 1863. ción, que el ex-presidente, presentado literaria-
Natalicio de John D. Rockefeller, en 1906. mente como “Tavo”, tenía pavor al 68 y un rencor
28. Creación de la Coca-Cola, en 1886. especial al 2 de octubre, que lo persiguieron toda
su vida.
Díaz Ordaz y el miedo al 68 y al 2 de octubre En la novela, su astróloga Connie Hope le vati-
De acuerdo con las cifras oficiales, no muy confia- cina que morirá a los 68 años (y en efecto, falleció
bles por cierto, se cumplirán en marzo 114 años en 1979, a los 68 años, como el otro ángel de la
del nacimiento de uno de los más represivos pre- muerte, Mengele, que también murió en 1979) y que
sidentes que ha tenido el país –probablemente el se verá envuelto en la numerología del 68.
único que ha logrado reelegirse subrepticiamente–, El Movimiento Estudiantil de 1968 y el de los
el oaxaqueño Gustavo Díaz Ordaz, que Maximino estudiantes agrónomos de Chihuahua, tuvieron el
Ávila Camacho convirtió en poblano. mismo número de días: 68. Al de la Universidad
Nació en 1911, ya sea en San Andrés Nicolaíta de Michoacán, ocurrido en 1966, le faltó
Chalchicomula, Puebla o en Tlacolula, Oaxaca, un día para llegar a los fatídicos 68 días, pues el
cuyo nombre en zapoteco es Guillbaan, «pueblo victorioso general Hernández Toledo, el mismo
de sepulcros», según lo ha documentado Fabrizio de Tlatelolco, arrasó con todos los estudiantes,
Mejía Madrid, en su libro Disparos en la oscuridad. por órdenes de Díaz Ordaz y atacó no sólo la
De cualquier manera es el mismo año en que Universidad, sino también las casas donde se
nació otro funesto personaje, el médico nazi Josef hospedaban los estudiantes, la casa estudiantil
Mengele, a quien no en vano apodaron «El ángel de femenil, Juana Pavón, y hasta los domicilios de los
la muerte», mote que igualmente se le podría aplicar estudiantes.
a quien asumió la responsabilidad histórica, polí- Pero si no duró los 68 días, el día crucial de esa
tica, ética y moral, de haber ordenado la matanza huelga de 1966 fue el 2 de octubre, fecha maldita,
de Tlatelolco en 1968, Díaz Ordaz, según él “para pues en un día semejante, de 1911, el padre de Díaz
salvar al país” de la amenaza comunista. Ordaz, “don Ramón”, colaborador porfirista, estuvo

arca de Noé 129


a punto de morir, cuando el general revoluciona- grandes mujeres de principios del siglo XX, María
rio, Cándido Aguilar, lo encañonó en el entrecejo y Asúnsolo, Machila Armida, Ninfa Santos, Consuelo
le hubiera metido una bala, de no haber acertado Susín –Charito–, Consuelo Mondragón –Nahui
a pasar un perro propiedad de los Díaz Ordaz, que Ollin–, Tina Modotti, Antonieta Rivas Mercado,
le gustó al revolucionario y le dijo a Ramón que le Elena Arizmendi –Adriana– y resume a la intelec-
canjeaba su vida por la del perro. tualidad de los años 60 de México.
Además, la misma astróloga le pronosticó que Creativa e insurgente, justiciera en lo político,
su madre, Sabina Ordaz, moriría un 2 de octubre, pero también en la cultura, pues además de dotar
lo que ocurrió en 1972, conforme a la novela, pues la trama de erotismo y voluptuosidad, también
el escritor Anaya dentro de la ficción sugiere que asume la responsabilidad de exhibir el mito de
Díaz Ordaz alteró la fecha y divulgó que había Vasconcelos, de quien expone las fallas garrafales
muerto el 30 de septiembre, para contrarrestar el del escritor, con fama de acabado prosista. Pero
mal fario del 2 de octubre. también descubre sus embustes de educador, editor
En la novela de Héctor Anaya, ahistórica, aun- y político y se exhiben su misoginia, autoritarismo,
que enclavada en la historia del país, pero también fobia a los estudiantes, a los jóvenes, a sus hijos, a
política y policíaca, pues se prepara un crimen; de su familia y su repulsa a la docencia, no obstante
intenso erotismo y de exploración del lenguaje, haber sido proclamado Maestro de América.
cargada de humor y de enseñanza de la redacción, Se muestran sus desvaríos como promotor de
además de la magia que encierran los cuadernos de la lectura, pues se quedó en las bodegas el 80% de
Ariadna, uno de ellos, el Cuaderno Iniciático, dota- los autores clásicos que editó y pretendía distribuir
do de una cualidad de predicción inversa. entre personas de escasa cultura, cuando que ni los
En el trasfondo figuran personajes históricos: más preparados lectores los entienden bien.
un sosías de Díaz Ordaz y otro de López Mateos; un Lo peor es que, dado su carácter impositivo y
tercero que sintetiza el brazo represor e inquisidor sus inclinaciones nazifascitas, se especula que de
de los gobiernos, dotado de una inteligencia y una haber llegado a la presidencia, habría actuado como
cultura perversa, encaminada al mal, aunque siem- el represor Gustavo Díaz Ordaz, ambos mórbidos,
pre inspirado en su idea particular de la defensa de fanáticos y fundamentalistas anticomunistas.
los altos valores de la patria. Seguramente la novela del heterónimo de esta
Ariadna, la protagonista, desquiciante mujer, tan sección, Héctor Anaya, al publicarse motivará polé-
bella y atractiva como preparada, hija del corrector micas, siempre bienvenidas, por refrescantes.
de estilo de Vasconcelos, rememora la estirpe de las

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