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LA PUNTUACIÓN (la puntuación de la secuencia de
hechos como tecnica) EN LA TERAPIA FAMILIAR
SISTEMICA

Por: GINO CAVANI GRAU *
Terapeuta familiar y de pareja. Psicólogo del Hospital
“Guillermo Almenara I. de ESsalud. Docente, supervisor y
tutor de cursos, internado y práctica en terapia familiar
sistemica.

A modo de introducción.-
La puntuación de la secuencia de hechos es el tercer axioma
de la pragmática de la comunicación humana (…). Los
axiomas son proposiciones que no –necesariamente- tienen
que ser verificados ni en un laboratorio ni a través de otros
presupuestos; de por si estos axiomas de la comunicación
humana son verificables en la práctica de la comunicación
y en las interacciones que las personas retroalimentamos día
a día en nuestra vida vincular.
Desde el punto de vista de un observador externo, la
secuencia de mensajes intercambiados entre dos
comunicantes puede ser considerada como una secuencia
interrumpida de interacciones. Es decir, se trata de una
secuencia de intercambios en la que el comportamiento de
cada uno de los participantes es inducido por e induce, a la
vez, el comportamiento de los demás.
Sin embargo, quienes participan en la interacción
necesariamente puntean la secuencia de hechos
arbitrariamente. En una prolongada secuencia de
intercambios los sujetos participantes inevitablemente
puntuando la secuencia de comportamientos o mensajes
intercambiados percibiendo a uno de los participantes
como actor (o estimulo) y al otro como reactor (o
respuesta). De esta manera, desde la perspectiva de uno de
ellos el otro es percibido como quien tiene la iniciativa, el
predominio, etc., o es la víctima, el que responde
exclusivamente, etc. Sin embargo, desde fuera cada acto
comunicativo de uno de ellos puede ser considerado
simultáneamente "un estímulo, una respuesta y un
refuerzo".
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El proceso de puntuación de la secuencia constituye
entonces una manera de considerar una relación de
dependencia mutua y circular como si fuera una relación
lineal en la que un organismo dirige y otro es dirigido.
La puntuación de la secuencia es de vital importancia en las
interacciones entre seres humanos. Esta permite a los
comunicantes establecer entre ellos ciertos patrones de
intercambio, acerca de los cuales pueden estar de acuerdo
o no, que les permite organizar sus propios
comportamientos y el de los demás. En el aspecto cultural
compartimos una serie de convenciones de puntuación que
nos permiten mantener una visión común con respecto a
diversos hechos. Así, por ejemplo, una persona que se
comporta de determinada manera dentro de un grupo le
llamamos "autoridad" y a otra "subalterno", aunque
resultaría difícil decir cuál surge primero, que sería del uno
sin el otro o en quien reside el poder. Considerar que una
persona es quien manda y el resto del grupo quien obedece,
sin considerar cómo influye o determina el
comportamiento del grupo la conducta de la autoridad, es
sólo una de las formas de puntuar la interrumpida cadena
de sucesos que se retroalimentan.
Resulta evidente que no existe una única manera de
puntuar las secuencias de interacciones, por el contrario,
existen tantas formas de puntuar las secuencias como
personas están comprometidas en la comunicación. Como
hemos visto hasta ahora "la naturaleza de una relación
depende de la puntuación de las secuencias de
comunicación entre los comunicantes". Sin embargo, como
la comunicación se trata de un proceso circular y recursivo,
la puntuación dependerá a su vez de la naturaleza de la
relación entre los participantes.

La puntuación en la terapia familiar sistemica.-
Toda familia –generalmente- llega a terapia familiar de
manera directa, por motivación propia o por haber sido
derivada dentro de un contexto clínico o educativo.
Cuando es por motivación propia, es porque ha recibido
referencias del terapeuta familiar y la llamada telefónica es
clave, para ir estructurando hipotesis preliminares (acerca
de la hipotesis sistemica estoy alistando un artículo que
pronto estará en el blog “Diálogos desde el sótano” o a
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través del Wtspp), siguiendo, entonces con la puntuación
como tecnica discursiva entre el material que nos expone la
familia y cada uno de los miembros de la familia y el
terapeuta y/o equipo de observación.
Tanto la petición particular de terapia familiar o por
derivación, dentro de un contexto hospitalario o educativo,
siempre vamos a encontrar un primer “juego familiar”
(pueden encontrar el artículo sobre “juego familiar” en el
blog antes señalado), cual es, el que los miembros
significativos de la familia (generalmente los padres y/o
miembros que tienen poder de roles), eligen, señalan e
identifican al miembro que sobrepesa el síntoma o está en
la narrativa saturada de la familia como el personaje
identificado, que conlleva el síntoma. Este síntoma –que no
negamos que lleve un niño o adolescente- puede
encontrarse en su conducta, y por ende en su
comportamiento relacional o esté centrado en su cuerpo,
como en el caso de la anorexia y/o bulimia o lo que estoy
encontrando en estos ultimas tiempos, me refiero al cuting
o el rasguño, corte o auto lesionamiemto del cuerpo
(generalmente en niñas y adolescentes), cuya expresión
amplificada nos denota una compleja tipología familiar.
Entonces las familias acuden con el paciente identificado
(niño o adolescente o joven adulto), y se inicia un recorrido
de argumentaciones, narraciones de hechos,
acontecimientos significativos sobre la base de una actitud
relacional entre cada uno de los miembros presentes en la
sesión de terapia familiar. La epistemología familiar justifica
el hecho de que asisten por el paciente identificado (PI),
exponen sus impotencias e inoperancias por el síntoma del
hijo o el joven. La percepcion del síntoma es “ajeno” a la
familia, a las interacciones y a las secuencias de la
puntuación de hechos que mantienen, producen y
retroalimentan el síntoma (prefiero decir retroalimentan y
no refuerzan, porque el termino retroalimentación es
circular, cibernético y es base paradigmática del modelo
de sistemas de la patología familiar, que el terapeuta
sistémico debe de tener como cosmovisión de las
interacciones humanas).
¿Como “ordenamos el material que trae la familia en sus
argumentaciones que sostienen el síntoma del hijo o hija?
La puntuación como tecnica es fundamental en el
interrogatorio circular. Pero el terapeuta hará preponderar
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su intuición sistemica, irreverencia y practica clínica
(parafraseando a Cecchin) y práctica cotidiana de ver
familias), para ir marcando y puntuando, las pautas
reveladoras de aquello que la familia “no ve” o no quiere
ver”. La puntuación “subjetiva” es lo que en una persona se
llama carácter; es decir cómo nos mostramos
(recursivamente) ante las interacciones con las personas. La
puntuación como tecnica, nos revelaría el “carácter” del
terapeuta sistémico. Entonces, existe un orden natural (no
lineal) en la circularidad del dialogo entre el terapeuta
sistémico y la informacion que cada miembro de la familia
va “enriqueciendo” en la construcción de la hipotesis
sistemica, dentro de la cabeza del terapeuta. Pero si no hay
una utilización eficaz de la puntuación de hechos, de los
argumentos de la familia y la construcción que el terapeuta
va esgrimiendo a través de su indagación, se perderá los
hechos y acontecimientos relevantes, para entender
sistémicamente la relacion entre el síntoma, la personalidad
del PI. Y la familia. Terminaríamos siendo parte de la
epistemología familiar y situándonos del lado de la familia.
Saludos…y buen día.