You are on page 1of 135

MANUAL AUTOFORMATIVO

CONTRATOS
PARTE GENERAL

Abel Jáuregui Huayapa


Cada autor es responsable del contenido de su propio texto.
De esta edición:
© Universidad Continental S.A.C 2014
Jr. Junin 355, Miraflores, Lima-18
Teléfono: 213 2760

Derechos reservados
Primera Edición: octubre 2014
Tiraje: 500 ejemplares

Autor: Abel Jáuregui Huayapa

Impreso en el Perú en los talleres de Rebelars S.A.C.


Los Bosques 555 - El Tambo - Huancayo

Fondo Editorial de la Universidad Continental

Todos los derechos reservados.

Esta publicación no puede ser reproducida, en todo ni en parte, ni registrada en o


trasmitida por un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por
ningún medio sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por
fotocopia, o cualquier otro sin el permiso previo por escrito de la Universidad.
ÍNDICE
INTRODUCCIÓN 9
DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA ASIGNATURA 11
COMPETENCIA DE LA ASGNATURA 11
UNIDADES DIDÁCTICAS 11
TIEMPO MÍNIMO DE ESTUDIO 11
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS 13

Diagrama de presentación de la unidad I 13

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 13

Tema N.° 1: Bases romanísticas de los contratos 14


1 Etimología 14
2 Definición 14
3 Estructura del contrato y capacidad para contratar 16

Tema N.° 2: Contratación entre Cónyuges 19


1 Clasificación de los Contratos 19
2 Interpretación de los Contratos y Métodos de Interpretación 21

LECTURA SELECCIONADA N.º 1


De la puente y lavalle, Manuel: El contrato en general - contrato y acto jurídico, Editorial Palestra editores
S.R.L., Lima, Perú, 2001.Pag. 27-35 25
ACTIVIDAD N.º I 29
Tema N.° 3: Las lagunas de los Contratos 29
1 Impedimentos para contratar y Efectos de los Contratos 29
2 Ineficacia, Invalides y Nulidad contractual 30

Tema N.° 4: El consentimiento 35


1 El consentimiento 35
2 Cláusulas. Generales de Contratación 37
LECTURA SELECCIONADA N.º 2
CASTILLO FREYRE, Mario: (2000) Tratado de la Venta. Volumen XVIII, Tomos I a V, Lima, Fondo Editorial
de la P.U.C.P. (1990) Los contratos sobre bienes ajenos. Lima, CONCYTEC. (1993) El precio en el contrato
de compraventa. Lima, Fondo Editorial de la P.U.C.P. (1992) El bien materia del Contrato de Compra Venta.
Volumen XIII, Fondo Editorial de la P. U. C. p. Pág. 99-103. 37

Control de lectura N.º 1 41


BIBLIOGRAFIA DE LA UNIDAD I 41
Autoevaluación DE LA UNIDAD I 42

UNIDAD II: Objeto y Formas del contrato 47


DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD ii 47

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 47


TEMA N.° 1: Objeto y Formas del Contrato 48
1 El Objeto del contrato 48
2 Contratos Preparatorios 50
3 Contrato de Prestaciones Reciproca 51
4 Cesión de posición contractual 54
LECTURA SELECCIONADA N.º 1
DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (1987): Temas de Derecho Contractual. Lima, Edición Cultural
Cuzco. (1999): Estudios sobre el Contrato de Compraventa. Lima, Editorial Gaceta Jurídica.(2001):
El Contrato en General. Lima, Editorial Palestra. Pág. 523-527 55
ACTIVIDAD N.º 2 57
Tema N.° 2: La excesiva onerosidad en la prestación 58
1 Definición 58
2 Formas de onerosidad 58
3 Contratos en los que opera 61
4 Improcedencia de la acción 61
5 Caducidad de la acción 61
LECTURA SELECCIONADA N.º 2
FERRI Luigi. Lecciones sobre el contrato, curso de derecho civil, presentación, notas y edición al cuidado
de Rómulo Morales Hervías y Leysser L León, traducción de Nelvar Carreteros Torres, Editora Jurídica
Grijley, Lima, 2004.Pág. 155-159 63
Tarea Académica N.° 1 66
Glosario de la unidad II 66
BIBLIOGRAFIA DE LA UNIDAD II 66
Autoevaluación DE LA UNIDAD Ii 67

UNIDAD III: La lesión 71


Diagrama de Presentación de la Unidad III 71

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 71

Tema N.° 1: La Lesión. Contrato de persona a nombrar 74


1 Definición 74
2 Tipos 75
3 Presunción de aprovechamiento por el lesionante 76
4 Efectos 77
5 Plazos para interponer la acción 78
6 Improcedencia de la acción 79

Tema N.° 2: Contrato a favor de un tercero 80


1 Promesa de la obligación o hecho de un tercero 80
LECTURA SELECCIONADA N.º 1
Castillo freyre, Mario y Pierre Martin horna: (2006) Tratado de la Teoría de los contratos, Tomos I, Lima,
Fondo Editorial de la P.U.C.P. Pág. 34-37 85

ACTIVIDAD N.º 3 87

Tema N.° 3: Contrato por persona a nombrar 88


1 Utilidad práctica 88
2 Relación y diferencias con el Contrato a favor de un tercero 89
3 La promesa de la obligación o del hecho de un tercero 91
Tema N.° 4: Las Arras 92
1 Definición 92
2 Las Arras confirmatorias 96
3 Efectos 96
LECTURA SELECCIONADA N.º 2
Codigo civil comentado por los 100 mejores especialistas, Tomo VII De los Contratos en general Gaceta
Jurídica Editores, Lima. Pág. 783-790 98
Control de lectura N.° 2 103
GLOSARIO DE LA UNIDAD III 103
BIBLIOGRAFIA DE LA UNIDAD III 103
Autoevaluación DE LA UNIDAD IiI 104

UNIDAD IV: Arras y saneamiento 109


Diagrama de Presentación de la Unidad Iv 109

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES 109

Tema N.° 1: Las Arras de retractación 110


1 Definición 110
2 Formas y características 110

Tema N.° 2: Las Obligaciones de Saneamiento 115


1 Definición 115
2 Forma 116
3 Ámbito de aplicación 118
LECTURA SELECCIONADA N.º 1
Codigo civil comentado por los 100 mejores especialistas, Tomo VIII De los Contratos Innominados,
Gaceta Jurídica Editores, Lima. Pág. 959-963 120
ACTIVIDAD N.º 4 123

Tema N.° 3: Saneamiento 124


1 Por evicción, por vicios ocultos 124
2 Por hechos propios del adquirente 127
Tema N.° 4: Contratos Modernos 129
1 Generalidades 129
2 Características 130
3 Naturaleza 131
4 clases 131
Tarea Académica N.° 2 138
BIBLIOGRAFIA DE LA UNIDAD IV 138
Autoevaluación DE LA UNIDAD IV 139
ANEXOS: claves de las Autoevaluaciones 142
INTRODUCCIÓN

E
n el presente Manual intitulado "Derecho de En la Unidad III, se ha desarrollado referente a la
Contratos" se ha logrado precisar aspectos lesión, considerando su tipología, efectos entre otros
que se manejan dentro del derecho civil - aspectos, asimismo, se desarrolla respecto al contrato
contratos, estableciéndose su desarrollo y sobre a favor de terceros, de personas a nombrar, lo que se
todo que son, como surgen, como se clasifican y su perfecciona con la entrega del bien, efectos y plazos
regulación legal. para interponer acciones e improcedencia.
Los contratos, hoy en día han adquirido una La Unidad IV se refiere a las arras en el contrato
importancia no imaginada que se presenta en casi sus características, forma así como la obligación del
todos los actos de la actividad humana, resultando un saneamiento y el interés de los contratos modernos,
medio que posibilita la circulación de la riqueza, la su clasificación, características, naturaleza, y su
propiedad, la posesión, y especialmente dentro de la perfeccionamiento
actividad económica. Algunos tratadistas consideran Consecuentemente, la finalidad de todo contrato es
como el torrente sanguíneo de una sociedad y del armonizar la relación jurídica, los intereses y estos
derecho, cuyo progreso se mide en razón directa de su coincidan entre las partes como hechos cotidianos,
evolución contractual, la manifestación de voluntades resultando como fundamento para la vida social
y su cumplimiento. En la Unidad I se desarrolla el en paz y armonía, por ello se debe de hacer que las
Contracto y el acto jurídico, desde el punto de vista pocas personas sean conscientes de que el contrato
romanística, la etimología, su estructura, capacidad, es el acto más fundamental en cuanto a la naturaleza
clasificación, los impedimentos, sus efectos, el jurídica toda vez que nuestra vida se desenvuelve
consentimiento la interpretación del contrato para en un mundo de normas. Creemos ser libres, pero
el posterior desarrollo específico de cada contrato en en realidad estamos inmersos en una finísima red
particular. de reglas de conducta, que desde el nacimiento a
A continuación, en la unidad II se realiza la descripción la muerte dirigen en una u otra dirección nuestras
a nivel del objeto y formas del contrato, los contratos acciones (Norberto Bobbio 1958:3)
preparatorios, las prestaciones reciprocas, la cesión,
sus efectos, la excesiva onerosidad en la prestación y
sus formas.
8
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 9

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN
DE LA ASIGNATURA
Recordatorio Anotaciones

Diagrama Objetivos Inicio

COMPETENCIA DE LA ASIGNATURA

Conoce los conceptos doctrinarios y jurídicos clásicos y modernos de los contratos en


general, distinguir
Desarrollo y explicar
Actividades las distintas
Autoevaluación modalidades de relaciones patrimoniales
de contenidos
típicas, operar eficientemente la aplicación de las normas positivas en materia de
derecho de contratos, formular e interpretar contratos y proponer soluciones a las
controversias derivadas de las relaciones jurídicas contractuales.
El curso contribuirá a forjar en el alumno una aptitud con base cognitiva, para
distinguir las distintas formas de relaciones jurídicas privadas patrimoniales, a fin de
redactar
Lecturas correctamente
Glosario losBibliografía
contratos que aseguren su ejecución, dado que en dicha
seleccionadas
actuación se cuenta con la posibilidad de establecer normas que las partes acuerden
en dicha relación.

UNIDADES
Recordatorio
DIDÁCTICAS
Anotaciones

UNIDAD I UNIDAD II UNIDAD III UNIDAD IV

Introducción al Objeto y forma del La lesión Arras y


derecho de los contrato saneamiento
contratos

TIEMPO MÍNIMO DE ESTUDIO


UNIDAD I UNIDAD II UNIDAD III UNIDAD IV
1era. y 2da. 3era. y4ta. 5ta. y 6ta. 7ma. y 8va.
Semana Semana Semana Semana
16 horas 16 horas 16 horas 16 horas
10
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 11

Diagrama Objetivos Inicio Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Desarrollo
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS
Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD I


Diagrama
Lecturas Objetivos
Glosario Inicio
Bibliografía
seleccionadas

LECTURAS
CONTENIDO ACTIVIDADES
SELECCIONADAS
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÌA
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES


Diagrama Objetivos Inicio
Recordatorio Anotaciones
CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES
Tema N.° 1: Bases romanísticas 1. Identificarlas bases ro- 1. 
Demostrar interés
de los contratos
Desarrollo Actividades Autoevaluación
manísticas de los con- por conocer la Teoría
de contenidos
1. Etimología tratos General de los Con-
2. 
Diferenciar los métodos tratos
2. Definición
de interpretación de los 2. alorar la importan-
V
3. 
Estructura del contrato y contratos
Lecturas Glosario Bibliografía cia de la interpreta-
capacidad para contratar
seleccionadas
3. 
Establece diferencias ción de los contratos
Tema N.° 2: Contratación en- entre el acto jurídico y 3. 
Comprender la con-
tre Cónyuges el contrato secuencia jurídica de
1.  Anotaciones de los Con- 4.
Clasificación
Recordatorio 
Realiza la valoración de la validez e invalidez
tratos los efectos de los con- contractual
2. 
Interpretación de los tratos 4.  econocer y precisar
R
Contratos y Métodos de 5. 
Identifica y explica los el valor de transcen-
Interpretación requisitos de validez de dencia de las cláusu-
Lectura seleccionada N.° 1 los contratos las generales de los
De la puente y lavalle, Ma- 6. 
Explica las diferencias contratos
nuel: El contrato en general entre ineficacia, invali-
- contrato y acto jurídico, Edi- dez y nulidad contrac-
torial Palestra editores S.R.L., tual
Lima, Perú, 2001.Pág. 27-35
Tema N.° 3: Las lagunas de los Actividad N° 1
Contratos
Elabora un mapa concep-
1. Impedimentos para con- tual sobre las distintas carac-
tratar y Efectos de los terísticas que distinguen a
Contratos los contratos en general
2. Ineficacia, Invalides y Nu-
lidad contractual
Control de Lectura Nº 1
Tema N.° 4: El consentimiento
Evaluación escrita del ma-
1. El consentimiento nejo de información básico
2. 
Cláusulas. Generales de de los temas 1,2,3 y 4 de la
Contratación Unidad I
Lectura seleccionada N.° 2
Castillo freyre, Mario: (2000)
Tratado de la Venta. Volumen
XVIII, Tomos I a V, Lima,
Fondo Editorial de la P.U.C.P.
(1990) Los contratos sobre
bienes ajenos. Lima, CON-
CYTEC, Fondo Editorial de la
P. U. C. P. Pág. 99-103
Autoevaluación de la
unidad I
ollo
nidos 12
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.° 1: BASES ROMANISTICAS DE LOS CONTRATOS

1 Etimología
torio Anotaciones
Contrato es un término con origen en el vocablo latino contractus que significa
convenio o pacto, dicho concepto aparece en Roma en el siglo I de la era Cristiana.
El nexun fue el primer contrato romano que se caracterizaba por las rígidas solem-
nidades que debían seguirse para su perfeccionamiento, como la pesada del cobre
y la balanza y la presencia del librepiens y de los cinco testigos.
Una derivación del nexum es la sponsio que era el contrato que consistía en el
empleo de palabras sacramentales, como ¿spondes?, a lo que el obligado contes-
taba spondeo, sin necesidad del per aes et libram. Pero como este contrato podía
llevarse a cabo entre ciudadanos, aparece la stipulatio para que también pudieran
contratar los no ciudadanos, donde las partes podían interrogarse usando cual-
quier expresión, a lo que el obligado contestaba siempre: promitto. De esta manera
nacieron los contratos verbales.
De la práctica de que un ciudadano romano llevara un libro de registro doméstico,
el códex accepti et expensi, donde anotaba los crédito contra el deudor, así nos
encontramos con la nomina transcriptitia que era usada cuando el obligado era
otro ciudadano, y con la chirographa o syngrapha para el deudor extranjero. De
estas formas de celebrar una convención cuyo perfeccionamiento radicaba en las
anotaciones, derivando los contratos literales.
Posteriormente, se agregaron el mutuo, el comodato, el depósito y la prenda, estos
surgen cuando deja de ser el nexum el medio más idóneo para celebrarlos, bastan-
do la simple tradición de una cosa. Estos constituyen los contratos reales.
Finalmente, cuando la evolución del Derecho Romano hizo del acuerdo de volun-
tades el elemento característico del contrato, se acepta que puedan ser perfeccio-
nados por el mero consentimiento de las partes, apareciendo así, los contratos con-
sensuales. Posteriormente en el año 529 con el “Codex Justinianeus”, recopilación
de Justiniano, quien se refiere al negotium contractum y se le da la connotación
jurídica que conocemos hoy en día a los contratos.

2 DEFINICIÒN
Es el acuerdo de dos o más partes sobre una declaración conjunta de voluntad co-
mún destinada a constituir, regular o extinguir una relación jurídica patrimonial,
está última es la definición por De la Puente.
Nuestro Código Civil peruano lo define en su artículo 1351º, “El contrato es el
acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación
jurídica patrimonial”1.
La doctrina contemporánea parte de la premisa de que el contrato se extiende a
todo el derecho obligacional y que de consiguiente, no sólo crea obligaciones, sino
que también las regula, modifica o extingue. Otro aspecto importante es el relativo
al carácter patrimonial de la relación cuyo punto es muy discutido en la doctrina y
responde también a las más modernas concepciones, según las cuales el contrato o
tiene un contenido jurídico patrimonial o se resuelve siempre en la obligación de
indemnizar daños y perjuicios.
Al respecto debemos señalar que los actos jurídicos por su objeto se clasifican en
patrimoniales y extra patrimoniales.
Son actos jurídicos patrimoniales aquellos en los que la relación jurídica creada
versa sobre bienes o intereses que posean una naturaleza económica o pueda ser
objeto de valorización. El bien tiene un valor real económicamente hablando por
sus propias cualidades o características.
Los actos jurídicos extramatrimoniales son, en cambio los que versan sobre de-
rechos que no tienen un valor económico, tales como las relaciones jurídicas del
Derecho de la Persona y el Derecho de la Familia. Atendiendo a la definición con-
tenida en el artículo 1351°, hay que reconocer que el contrato es un acto jurídico
plurilateral y patrimonial y que la falta de estos dos elementos determinaría la inva-
lidez del contrato como tal.
Otros códigos definen el contrato2 , los cuales siguen el lineamiento del código civil
1 CODIGO CIVIL COMENTADO (, Edición 2013). Lima. Jurista editores E.I.R.L
2 PINEIRO CASTAÑON Julio (2004) Contrato y acto jurídico en el derecho comparado. España. Anuario de
la facultad de derecho, Universidad de Cuenca - Extremadura.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 13

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Francés cuyo artículo 1101º expresa “que el contrato es la convención por la cual
una o más persona se obligan, con otra u otras, a dar, hacer o no hacer alguna cosa.
Una ligera variante se encuentra en el de México, cuyo artículo 1793° expresa “los
convenios que producen o trasfieren las obligaciones y derechos toman el nombre Recordatorio Anotaciones
de contratos”.
En suma, como señala muy bien Puig Peña3, el contrato es algo menos que un
medio de reglar derechos, “pues a ese objeto con interés jurídico hay que concre-
tarlo”, para que podamos obtener su verdadero campo de acción.
En la actualidad el concepto de contrato está caracterizado por dos notas: la pri-
mera es que constituye una categoría abstracta o genérica, que a su vez engloba a
toda una serie de categorías particulares (contrato de compraventa, de permuta,
etc). En Roma no existía aquella categoría general que era el contrato sino toda
una serie de categorías singulares.
La segunda característica es que tiene como base o fundamento el pacto o conven-
ción, es decir el acuerdo de voluntades. La forma por el contrario tiene un valor
secundario.
De estas ideas procede la configuración tradicional y clásica, que considera al con-
trato como un acuerdo de voluntades entre dos o más personas, dirigido a crear,
modificar, transmitir o extinguir obligaciones entre ellas.
Dice DIEZ-PICAZO4 que, en términos estrictamente jurídicos, cabria hablar de
varios conceptos de contrato, descendiendo de lo general a lo concreto:
a. La idea de contrato es, en primer lugar, un supra concepto (oberbegriff) o con-
cepto superior comprensivo de aquellos otros sobre los que se establece que es
aplicable a todos los campos jurídicos y, por consiguiente tanto al Derecho
privado como al público. Son contratos, desde este punto de vista, los tratados
internacionales, etc.
b. A su vez, dentro del campo del Derecho privado, la idea de contrato es de carác-
ter general al designar a todos los negocios jurídicos bilaterales tanto de Derecho
patrimonial como del Derecho de familia o de sucesiones. Así pues desde este
punto de vista el matrimonio podría ser clasificado como un contrato.
c. En un sentido más restringido, y buscando el sometimiento a un régimen
jurídico unitario, la doctrina más moderna aplica el concepto de contrato exclu-
sivamente respecto de todos aquellos negocios jurídicos que inciden sobre rela-
ciones jurídicas patrimoniales, concluye DIEZ-PICAZO5, afirmando que el con-
trato es: el negocio jurídico patrimonial de carácter bilateral cuyo efecto consiste
en constituir, transmitir, modificar o extinguir una relación jurídica patrimonial.

Desde esta perspectiva patrimonial habrá que negar el carácter contractual del ma-
trimonio, que además constituirá un convenio o convención al no existir intereses
contrapuestos.
Es por ello que esta evolución trajo consigo aspectos de crisis del concepto de
contrato. En el siglo XIX, en pleno apogeo del liberalismo individualista, el
contrato constituye, la figura central para explicar o construir todo género de insti-
tuciones jurídicas; desde la creación misma del Estado, justificada por medio del
contrato social, hasta la organización del mundo internacional, regulado por tra-
tados de esencia contractual; y desde el matrimonio, basado en el consentimiento
de los contrayentes, hasta los derechos reales, que se construían como una especie
de pacto que obligaba a los desposeídos a respetarlos (CASTAN)6.
El Código Civil, recogiendo los principios liberales entonces imperantes, parte del
supuesto de que quienes celebran un contrato, pueden discutir libremente
su pactos o cláusulas en una situación de absoluta igualdad, sin embargo resulta
patente que hoy la figura del contrato dista mucho de ser aquel libre acuerdo de
voluntades. Aquel auge del contrato, consecuencia del individualismo liberal - con-
tinúa CASTAN- está siendo sustituido hoy por una especie de crisis o decadencia
del contrato, motivada por el intervencionismo estatal y la exaltación de la idea de
comunidad.
Esta crisis ideológica del contrato tiene como manifestaciones:

3 P
 UIG PEÑA, Federico (1946) Tratado de Derecho Civil Español, Tomo IV Madrid. Revista de Derecho
Privado, citado por Moseet Iturraspe.
4 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON, (2012) Sistema de Derecho Civil, Madrid. Edit. Teknos S.A.
5 Ibídem. Pág. 145
6 CASTAN TOBEÑAS José (2002) Derecho Civil Español Común y Foral, Madrid. Edit. Reus. S.A.
ollo
nidos 14
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
a. La reducción del área del contrato o, lo que es igual, de las instituciones a las
cuales se aplicaba, para explicarlas o construirlas, la idea del contrato. Las ins-
tituciones del Derecho público, las relaciones de familia, la relación de trabajo,
torio Anotaciones
tienden a quedar fuera de la órbita del contrato.
b. La
 revisión del concepto del contrato, que va perdiendo, muchos de sus ele-
mentos típicos y puros, (Ej. la autonomía de la voluntad) para ser centrado so-
bre nuevas bases, bajo la inspiración de criterios sociales.

Ilustración nº 01 El contrato tiene como énfasis el acuerdo de voluntades.


FUENTE: http/ negocios- contratos internacionales blog.spot.com.

3 Estructura del contrato y capacidad para contratar


3.1 Diferencias entre el concepto de acto jurídico y contrato
Ante la comparación del concepto de acto jurídico y contrato, se dijo que “puede
observarse que existe una innecesaria repetición de conceptos en dichos artículos,
pues ambos hacen referencia a la creación, regulación, modificación o extinción
de relaciones jurídicas.
Ello obedece a que, pese que el Código civil recoge el concepto de la mejor doctri-
na en el sentido que el contrato es una especie de acto jurídico, la elaboración de
los Libros referentes a los Actos Jurídicos y a las fuentes de las obligaciones (dentro
del cual se encuentra la Sección Primera sobre los Contratos en General) estuvie-
ron a cargo de distintos ponentes, cada uno de los cuales definió la figura jurídica
que estaba modelando, resultando así una definición completa del acto jurídico
y otra definición completa del contrato, sin poner de manifiesto la relación que
existía entre ambos”.
Visto así, e independientemente de la información que existió entre los ponen-
tes de las comisiones, somos concordantes de la necesidad de evitar repeticiones
innecesarias entre las definiciones propuestas para el acto jurídico y el contrato.
Concretamente nos referimos a la “creación, regulación, modificación o extinción
de relaciones jurídicas”.
Sí se acepta, que sería poco útil la repetición de los efectos en las instituciones, no
creemos que ello sea suficiente razón para eliminar el concepto de “acuerdo de
voluntades” u otro similar (convenio, consenso, etc.) que en todo caso explica en
gran parte el fenómeno contractual; en otras palabras, una cosa son “los efectos” y
otra “el acuerdo”.
A nuestro estudio interesa el contrato como acto (o negocio) jurídico bilateral de
derecho privado.
El ordenamiento jurídico argentino nos exhibe un derecho privado no unificado,
si bien la teoría del contrato corresponde al Derecho Civil, existen regulaciones
de contratos en particular en cada una de las ramas que componen el derecho
privado, especialmente en el Derecho Comercial, también en el laboral, agrario,
minero, de la navegación, etc.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 15

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Como dijimos estas diferencias se acentúan frente al Derecho Comercial, que ade-
más de regular figuras típicas del derecho civil, trae soluciones no del todo armóni-
cas con la teoría general civilística. Nada puede objetarse respecto de la regulación
de los contratos estrictamente comerciales, cuya presencia, en legislaciones unifica-
Recordatorio Anotaciones
das, da pie para sostener la autonomía del derecho comercial.
Ubicado el contrato dentro de la categoría de los actos jurídicos civiles es preciso
señalar sus notas distintivas, no sin antes analizar el concepto que del acto jurídico
nos da el Art. 104°, a fin de caracterizarlo como una de sus especies, la más impor-
tante, al menos desde el punto de vista económico.
La nota más distintiva del acto jurídico es su fin jurídico: nacimiento, modificación,
o extinción de una relación jurídica. En el acto jurídico campea la autonomía de
la voluntad, elemento interno, aunque con diversa intensidad, según se trate de
negocios patrimoniales o familiares, pero nunca soberana ni independientemente
sino en la medida en que lo autorice el ordenamiento jurídico.
El contrato presenta las siguientes notas distintivas.
• Es bilateral.
•  entre vivos, por no depender del fallecimiento de aquéllos de cuya voluntad
Es
emanan.
• Es patrimonial.
• Es causado.

Pero no quedaría completa la caracterización del contrato, en nuestro derecho si


dejáramos de lado su particular ubicación dentro de los derechos patrimoniales.
El contrato regla exclusivamente de un modo inmediato o directo, las relaciones
jurídicas patrimoniales y obligacionales.
Con respecto a las relaciones jurídicas reales, que también integran el derecho pa-
trimonial, el mero contrato sirve de título, pero resulta insuficiente para producir
la adquisición o la constitución del derecho real.
Corresponde a KELSEN el mérito de haber establecido la distinción entre el con-
trato como acto y el contrato como norma. La palabra contrato encierra un equívo-
co, pues se refiere unas veces al acto que los contratantes realizan (v. gr.: se dicte ce-
lebrar un contrato) y otras veces se refiere al resultado normativo o reglamentario
que con este acto se produce para los contratantes (Ej. se dice cumplir un contrato,
estar obligado por un contrato).
PUIG BRUTAU7 dice que aunque en algunos casos la celebración del contrato
y su cumplimiento son simultáneos, lo habitual es que el contrato deje establecidas
obligaciones que se tendrán que cumplir en el futuro. Las partes habrán sido libres
para decidirse a contratar o para desistir de hacerlo pero en el primer supuesto, lo
convenido subsistirá con fuerza obligatoria con independencia de que subsista la
voluntad inicial de obligarse.
Desde el primero de los puntos de vista mencionados, (contrato como acto) el
contrato se nos aparece como un acto jurídico, es decir, como una acción de los
interesados a la cual el ordenamiento atribuye unos determinados efectos jurídicos
Desde el segundo de los puntos de vista apuntados, el contrato se nos aparece como
un precepto o como una regla de conducta (lex contractus; la regla contractual). El
contrato es entonces una determinada disciplina que constituye una ordenación a
la cual las partes someten su propia conducta.; según PUIG BRUTAU, el contrato:
Res ley para las partes contratantes porque se ha convertido en una norma jurídica
que regirá la conducta posterior de los contratantes.

3.2 Estructura del contrato y capacidad para contratar


a. Elementos del Contrato

• Acuerdo de voluntades
La regla general es que los contratos se perfeccionan por el consentimiento de
las partes. Los principios clásicos de la autonomía de la voluntad reconoce la
existencia de la libertad de contrata y la libertad contractual. La primera

7 PUIG BRUTAU José (1979) Fundamentos del Derecho Civil. Madrid, Edit. Bosch S.A.
ollo
nidos 16
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
corresponde al sentimiento interno de la parte, a la decisión libre de celebrar
un determinado contrato y asumir las obligaciones correspondientes, en cam-
bio la segunda está referida a la modalidad contractual permitida en nuestra
torio Anotaciones
legislación.
El Art. 1354 del C.C. reconoce el principio de la autonomía de la voluntad al
establecer que: “Las partes pueden determinar libremente el contenido del
contrato, siempre que no sea contrario a la ley”

• Pluralidad de sujetos.
Presupone la existencia de dos o más partes cuyos intereses son distintos. La
relación obligacional creada por el contrato presupone la existencia de dos
o más partes por ello se afirma que el contrato es un acto jurídico bilateral o
plurilateral cuyos intereses son distintos.
Suele denominarse parte y contraparte a los sujetos que intervienen en el con-
trato. En los contratos bancarios una parte es el Banco y la contraparte es el
cliente.

• Consecuencia Jurídica
Los contratos son acuerdos de voluntades cuyo objeto es crear, modificar, re-
gular o extinguir actos jurídicos de naturaleza patrimonial. Se manifiestan a
través de las obligaciones exigibles establecidas en su contenido.

• Capacidad para Contratar.


Un aspecto importante con relación a los sujetos del contrato, es la capacidad
para contratar es decir lo referido a la capacidad de las partes, al respecto
se reconoce a la persona desde su nacimiento el derecho de goce o capacidad
jurídica en cambio la capacidad de ejercicio sólo es ejercida cuando la persona
tiene aptitud para celebrar un contrato. Por ejemplo la capacidad de ejercicio
se adquiere en las personas naturales a los 18 años de edad y en las personas
jurídicas cuando éstas han cumplido con constituirse y registrarse con arreglo
a ley.
La ley señala que los mayores de 18 años de edad, puedan contratar por sí mis-
mos, mientras que los menores y los incapaces deberán hacerlo a través de sus
representantes legales. En el primer caso serán los padres o tutores del menor,
y en el segundo caso deberá intervenir en su representación un curador.

El Art. 43° del C.C. establece que son incapaces absolutos.


• Los menores de 16 años de edad.
• Los que se encuentran privados del discernimiento
• Los sordomudos, ciego sordos y los ciego mudos, que no puedan expresar su
• voluntad de manera indubitable

Ilustración Nº 02: Capacidad


FUENTE: www.derechomercantil.info500 × 332.capacidades. Por otro lado el Art.
44°, establece que son relativamente incapaces.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 17

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
• Los menores de 18 pero mayores de 16 años.
• Los retardados mentales.
• Los que adolecen de deterioro mental.
Recordatorio Anotaciones
• Los pródigos.
• Los ebrios habituales.
• Los que incurren en mala gestión.
• Los toxicómanos.
• Los que sufren pena que lleva anexa la interdicción civil.

Los incapaces relativos no privados de discernimiento pueden celebrar válidamen-


te contratos relacionados con las necesidades ordinarias de su vida cotidiana (Art.
1358).
Los representantes legales requieren autorización expresa del representado para
disponer los bienes o gravarlos celebrar transacciones compromisos arbitrales, en-
tre otros actos.

Ilustración Nº 03 Capacidad de goce y ejercicio


Fuente: www.derecho.info 550 × 332.capacidades-Personas, Personalidad Jurídi-
ca y Capacidad: Personalidad. 1476 × 360Buscar por imágenes. Para la psicología,
una persona es alguien específico (el concepto abarca los aspectos físicos y psíqui-
cos del sujeto que lo definen en función).

TEMA N.º 2: CONTRATACIÓN ENTRE CÓNYUGES

Al referirnos a la contratación entre cónyuges, debemos recordar que la misma se


encontraba prohibida en el Código Civil anterior. El Código Civil de 1984, regula
expresamente los casos en que los cónyuges pueden celebrar contratos válidamen-
te. Tal es el caso referido en el Art. 312° que establece que los cónyuges no pueden
celebrar contratos entre si respecto de los bienes sociales y en cambio para gravarlos
o disponer de ellos, se requiere la intervención del marido y la mujer.
Por otro lado, la contratación es posible entre ellos, cuando los esposos hayan esta-
blecido un régimen de separación de bienes o tengan bienes propios.

1 Clasificación de los Contratos


Los contratos pueden clasificarse de la siguiente manera:
2.1 Contratos unilaterales y bilaterales
ollo
nidos 18
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
Según nazca la obligación para una de las partes, como en el mutuo; o que engen-
draban obligaciones para ambas partes, como ocurre en la compra venta. Los con-
tratos bilaterales son también llamados sinalagmáticos, y entre estos, se distinguen
torio Anotaciones
los perfectos o aequales de los imperfectos o inaequales.
Los primeros eran los que desde el momento mismo de su conclusión, engendra-
ban obligaciones para todas las partes contratantes. Los segundos eran aquellos que
al concluirse el contrato, solo nacían obligaciones para una de las partes contratan-
tes, pero que luego, por circunstancias posteriores y eventuales, podían engendrar-
las también para la otra parte, por ejemplo: el comodato: el contrato al concluirse
no engendraba obligaciones sino para el comodatario (cuidar la cosa prestada y
devolverla al vencimiento del término); pero si él realizaba gastos extraordinarios
para su conservación, nacía a cargo del comodante la obligación de reembolsarlos.
En los contratos bilaterales, no se admite que una de las partes pueda exigir la pres-
tación de la otra mientras esta no haya satisfecho la propia.

1.2 Contratos iuris civilis y iuris gentium


Según sean celebrados entre romanos o sean tenidos por partes romanas o extran-
jeras, o solamente extranjeras. Su origen surge del ius gentium, como por ejemplo
los contratos consensuales, reales, la stipulatio.

1.3 Contratos de buena fe y de derecho estricto


Según proporcionen o no lugar a un iudicium bonae fidei. En los stricti iuris, la
misión del juez es decidir con un sencillo sí o no sobre la existencia o inexistencia,
desde el punto de vista jurídico, de la pretensión del actor en la fórmula. En los
bonae fidei, el juez debe valorar las particulares circunstancias del caso, teniendo
en cuenta aquello que es dable exigir entre personas justas y leales, el juez tiene en
cuenta la equidad para el caso concreto.
Son contratos de buena fe, la compra venta, la locación, la sociedad, la prenda, el
depósito y el comodato, entre otros.
Contratos gratuitos y onerosos, según que dieran a uno de los otorgantes alguna
ventaja no contra prestada, como el mutuo, y onerosos cuando las partes hicieran
sacrificios o desembolsos recíprocos, como en la compraventa. Los contratos one-
rosos se podían dividir a su vez en conmutativos, cuando contenían prestaciones
ciertas, y aleatorios, cuando aquellas quedaban supeditadas al azar.

1.4 Contratos principales y accesorios.


Los primeros tenían existencia propia con independencia de toda otra convención,
como la locación; los segundos, dependían de uno principal al que estaban vincu-
lados.

1.5 Contratos nominados e innominados.


Según estuvieran o no dotados de un nombre. Los nominados, estaban provistos
de una acción designada con un nombre especial según la figura contractual que
se tratara; los innominados, carecían de acción propia, solo se valían de una acción
común a todas las relaciones de este tipo, la actio praescriptis verbis.

1.6 Las nuevas modalidades contractuales.


La evolución económica y social experimentada en los últimos tiempos, dicen
DIEZ-PICAZO y GULLON8, ha dado lugar a una serie de variaciones importantes
en el régimen jurídico de los contratos, dando lugar a la aparición las siguientes
modalidades contractuales que tienen muy difícil encasillamiento en el régimen
jurídico tradicional:
a. Los
 contratos en masa o contratos tipo, impuestos a sus clientes por grandes
empresas mercantiles e industriales y referidos muchas veces a la utilización de
bienes o de servicios (agua potable, gas, energía eléctrica, teléfono, etc.). El
hecho de referirse a bienes de consumo necesario hace que la libertad de
iniciativa se encuentre en ellos enormemente restringida y que aparezca muy

8 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON (2012) Sistema de Derecho Civil .Madrid. Edit. Teknos S.A.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 19

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
clara la situación de prepotencia de una de las partes respecto de la otra, razón
por la cual decae el presupuesto ideológico de la libertad de las partes para
contratar. Se hace tránsito de esta manera a los llamados contratos de adhe-
sión, contratos por formulario o contratos con condiciones generales. Recordatorio Anotaciones

b. Los
 contratos normados o contratos con un contenido imperativo determinado;
puesto que por .una serie de condicionamientos de política económica y de
política social (por ejemplo, escasez de viviendas, necesidad de colocación de la
mano de obra) hacen que el régimen jurídico o el contenido de determinados
contratos no puedan dejarse tampoco al juego de la pura libertad contractual,
porque ello; supondría dejar a una de las partes, la económicamente más débil,
a merced de la otra y que el Estado tenga que asumir la tarea de dotar legisla-
tivamente de un contenido imperativo e irrenunciable a estos contratos (por
ejemplo, contratos de trabajo o de arrendamiento de viviendas).
c. Los
 contratos forzosos que son en gran parte producto del dirigismo estatal en
materia económica y de la cada vez más absorbente intervención pública en
materia patrimonial, en los cuales las partes se ven inmersas en una relación
contractual o, para decirlo más exactamente, en una relación jurídica similar a
la que crea un contrato sin haberlo querido, esto es, sin su voluntad o incluso
en contra de su voluntad. Vehículos o la utilización de un medio de transporte
de servicio público o las prestaciones ofrecidas por las máquinas automáticas.
Los genuinos contratos forzosos no son verdaderos contratos, sino que se trata
de hipótesis de constitución forzosa legal, administrativa o judicial de relaciones
jurídicas de Derecho privado por razones de interés social.
d. Los
 contratos denominados por la doctrina alemana prestaciones del tráfico en
masa, en los cuales determinadas obligaciones (Eje. la de pagar un precio) sur-
gen del hecho de realizar un determinado comportamiento sin previa declara-
ción de voluntad alguna. Eje. La utilización de un aparcamiento de vehículos o
la utilización de un medio de transporte de servicio público o las prestaciones
ofrecidas por las máquinas automáticas.

Ilustración Nº 04 Capacidad de goce y ejercicio


Fuente:https://www.google.com.pe/search?hl=es&tbm=isch&source=lnms&-
sa=X&ei=vRqvUjnCImksQTV64DYBA&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1366&bi-
h=619&dpr=1&q=FIGURAS%20CONTRATO#negociosycontratosinternacionales.
blogspot.com%252F2013%252F05%252Fcontrato-de-agencia-y-representacion.
html%3B308%3B275.

2 Interpretación de los Contratos y Métodos de Interpre-


tación
La interpretación de un contrato, en su significado más comprensivo, implica toda
actividad necesaria para encontrar la solución jurídica al conflicto suscitado des-
pués de que los interesados consintieran en obligarse.

2.1 Concepto, tipos y alcance de la interpretación contractual


En la fase de ejecución de un contrato pueden surgir diferencias entre las partes
ollo
nidos 20
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
sobre su contenido y sobre el alcance de sus respectivos derechos y obligaciones
(PARRA LUCAN )9. Para dirimir estas controversias hay que acudir a la interpre-
tación; esta ha sido definida como: ala actividad dirigida a la determinación del
torio Anotaciones
sentido de una declaración negocial y de sus efectos y consecuencias en el orden
jurídico, que ha de hacerse en conformidad con unas reglas jurídicas predispuestas
(DIEZ-PICAZO y GULLON)10.

2.2 Presupuestos de la interpretación.


LACRUZ11 distingue varias etapas en la interpretación de cualquier contrato:
a. Fase previa, consistente en determinar con exactitud el material objeto de la
interpretación, fijando los hechos (que palabras se dijeron, que se escribió, que
expresiones se utilizaron o que conductas se tuvieron) que en realidad han sido
empleados por las partes y que en una fase posterior habrá que calificar. Ej. No
se puede afirmar si entre las partes existe un contrato de compraventa si pre-
viamente no fijan y determinan las palabras o documentos son los que han sido
utilizados por las partes para contratar.
b. Fase principal de averiguación de su sentido. El material que ha sido fijado en
la fase previa, los hechos, habrá de ser interpretado para averiguar la intención
de las partes.
c. Finalmente, la calificación del contrato que sirve para establecer la naturaleza
del contrato y que normas han de aplicársele y de forma mediata que efectos
se derivan de la voluntad de las partes. (Ej. Si lo querido por las partes puede
ser calificado de compraventa o por el contrario se trata de una donación y en
consecuencia se aplicará el régimen del contrato de compraventa o el de las
donaciones.)
d.Fase ulterior, si procede, de integración o connotación de las lagunas del contra-
to en aquellos extremos cuestionables para cuya solución no basta la interpreta-
ción, puesto que no fueron contemplados por los contratantes.

Las principales diferencias entre estas fases están en que la interpretación sirve
para fijar el sentido de lo querido, es una investigación que se basa sobre el hecho,
que se ha querido decir con las palabras utilizadas por las partes, por el contrario la
calificación es una investigación que es de derecho, estableciéndose que naturaleza
tiene el contrato y efectos se derivan del mismo. La interpretación propiamente
dicha busca el sentido de lo manifestado por las partes, mientras que la interpre-
tación integradora persigue suplir las lagunas contractuales.

2.3 Reglas sobre la interpretación de los contratos.


La búsqueda del sentido enfrenta a dos corrientes doctrinales. Una de ellas estima
que lo que el intérprete ha de indagar es la voluntad común de los contratantes
o, en otras palabras, su intención (interpretación subjetiva), la otra, por el
contrario, cree que el intérprete cumple su misión dando a la declaración el sig-
nificado normal y usual de las declaraciones de voluntad (interpretación objetiva)
(CASTAN).
El Código civil, nos dicen DIEZ-PICAZO y GULLON , se inclina por la dirección
subjetiva, si bien no de una forma exclusiva, puesto que si bien la interpretación
subjetiva, se inclinan por una interpretación. Sin embargo, en la medida en que
jurisprudencialmente cada vez se atiende más al criterio de la buena fe parece ser
que el criterio objetivo se vaya imponiendo.
En realidad ambos tipos de interpretación se complementan, de forma que la inter-
pretación subjetiva es el primer estadio de la interpretación y que la objetiva debe
aplicarse, tal como manifiesta DE CASTRO para suplir las lagunas de la decla-
ración, corregirla para darle eficacia y hasta imponer un significado distinto del
que parece querido cuando lo exige el principio de la responsabilidad negocial.
Las reglas del Código Civil sobre hermenéutica o interpretación contractual
se hallan formuladas pensando en un contrato concluido mediante el empleo de

9 PARRA LUCAN María Ángeles (2005) Negociación y Perfección de los Contratos. Madrid, Edit. Dikinson.
10 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON (2012) Sistema de Derecho Civil. Edit. Teknos S.A.
11 LACRUZ BERDEJO José Luís (2011). Elementos del Derecho Civil II, Primer Volumen, Madrid. Edit.
Dikinson S.A.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 21

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
palabras, y fundamentalmente por escrito. Entonces, son estas palabras las que van
a ser objeto de interpretación, a fin de encontrar lo que el artículo 1401º llama
interpretación de las estipulaciones.
Recordatorio Anotaciones

2.4 Calificación del contrato.


La calificación del contrato consiste en determinar en qué concreta clase de con-
trato encajan las declaraciones de voluntad de las partes, se trata en esencia de
determinar la naturaleza jurídica del contrato. Ej. Si se corresponden con una com-
praventa o por el contrario con una donación El contrato podrá coincidir con un
tipo contractual típico de los que están regulados por el CC u otra Ley especial, o
por el contrario podrán ser atípicos cuando no se produce esta correspondencia,
y se trata de contratos creados al albor del principio de autonomía de la voluntad
(PARRA LUCAN).

2.5 Integración del contrato.


La integración del contrato tiene por finalidad señalar las consecuencias
jurídicas que emergen de aquel concreto negocio, bien sea por la voluntad de las
partes manifestada de forma expresa o tácita. No hay que perder de vista que en
el contenido del contrato está conformado, no sólo por las manifestaciones que
expresamente se incluyen en el contrato, sino también por aquellas otras que se
presuponen pero no se expresan. Son aquellas consecuencias que pueden conside-
rarse virtualmente comprendidas en el contrato (MOSSET ITURRASPE )12.
Según DIEZ-PICAZO13, integración se refiere a la construcción de la reglamenta-
ción contractual introduciendo reglas que no tienen su origen en la voluntad de
las partes. Este es el sentido del artículo 1352º, cuando establece que: los contratos
se perfeccionan por el mero consentimiento, y desde entonces obligan, no sólo al
cumplimiento de lo expresamente pactado, sino también a todas las consecuencias
que, según su naturaleza, sean conformes a la buena fe, al uso y a la ley. También se
ha dicho que la regulación contractual suele ser incompleta, puesto que presenta
lagunas, por lo que a la operación de colmatar estos vacíos se le denomina integra-
ción.
La integración se diferencia de la calificación y de la interpretación. La integración
se dirige a determinar los efectos del negocio; la calificación tiende a fijar la natu-
raleza del mismo; y la interpretación tiene como meta patentizar la voluntad de las
partes o lex privata. No obstante, hay que resaltar que la integración se apoya en
la calificación y ésta en la interpretación, habiendo un encadenamiento lógico y
sucesivo.
En tal sentido pasaremos a analizar de manera sucinta las normas aplicables a la
interpretación de un contrato contenidas en el Código Civil de 1984.

2.6 Interpretación literal y el principio de la buena fe.


Artículo 168°.- “El acto jurídico debe ser interpretado de acuerdo con lo que se
haya expresado en él y según el principio de la buena fe”.
Este artículo contiene la regla de interpretación literal o textual, la misma que es
el “punto de partida (...), que se basa en el significado expreso de las palabras del
texto y se sus conexiones sintácticas, según el Código lingüístico compartida por la
comunidad de parlantes a la cual pertenecen los contratantes. Por ello, la regla de
interpretación contenida en el Art. 168° es insuficiente, pues la voluntad real de
las partes, en ocasiones, no coincide con la literalidad del contrato y es necesario
echar mano a las otras reglas de interpretación contenidas en el Art. 169° y 170°
del Código Civil.
Precisando que solo se utilizaran estas últimas cuando lo estipulado en el Art. 168°
del mismo cuerpo legal, sea insuficiente para establecer el real contenido del con-
trato.

2.7 Interpretación Sistemática


Artículo 169°” Las cláusulas de los actos jurídicos se interpretan las unas por medio
de las otras, atribuyéndose a las dudosas el sentido que resulte del conjunto de
todas.”
12 MOSSET ITURRASPE Jorge.(2004) CONTRATOS PARTE GENERAL, Buenos Aires. Edit. ASTREA.
13 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON (2012) Sistema de Derecho Civil, Madrid, Edit. Teknos S.A.
ollo
nidos 22
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
Bajo esta regla el contrato debe ser interpretado como una unidad, así si en un con-
trato existe una cláusula imprecisa, la cual es aclarada por una segunda cláusula,
se debe otorgar en sentido desprendido de la interpretación de ambas, es decir el
torio Anotaciones
contenido y significado de la primera se desprende o complementa, por esta regla,
del contenido de la segunda.
Aplicándose de manera subsidiaria al criterio literal, contenido en el Art. 168° del
Código civil. Sin que ello quiera decir desconocer o contradecir la interpretación
abordada conforme a la interpretación literal.
Este tipo de interpretación permite que al interprete que, cuando parte de un con-
trato no sea claro, y cuando las reglas de interpretación del Art. 168° sean insu-
ficientes, interpretar el contrato como una unidad, tratándose de dar claridad a
ciertas cláusulas a través de las demás cláusulas o de otros documentos. Pues la
interpretación sistemática tiene por objeto todo tipo de comportamientos, declara-
ciones y documentos que posibiliten una certeza del sentido de las cláusulas inser-
tas en el texto del contrato.

2.8 Interpretación Finalista.


Según el artículo 170° “Las expresiones que tengan varios sentidos deben entender-
se en el más adecuado a la naturaleza y objeto del acto”.
La interpretación finalista o funcional, está destinada a aplicarse como último crite-
rio de interpretación subjetiva del contrato, aunque podría pensarse que se trata de
un criterio objetivo de interpretación del contrato, lo cual no es así. La aplicación
de la interpretación funcional está pensada para desentrañar el significado de pa-
labras y giros verbales y no para completar el significado total del contrato.
Este criterio interpretativo, se basa en que los sujetos contratan para producir algún
efecto jurídico patrimonial y no para mantener el statu quo de las cosas. La finali-
dad que los sujetos persiguen cuando contratan en la obtención de algún resultado
práctico, algún fin económico o social, el mismo en que se requiere de la reciproca
lealtad entre las partes para alcanzarlo. Por lo que, si algunas de sus expresiones
tienen varios sentidos (expresiones ambiguas), en la duda, deberá entenderse en el
más conforme a la naturaleza y objeto del acto (Art. 170°), así como a la finalidad
perseguida por el agente o agentes, es decir se debe dar relieve a la función econó-
mica o social del tipo de acto jurídico de que se trate y al destino económico del
bien materia del acto.

2.9 El Principio de la buena fe.


Art. 1362°: “Los contratos deben negociarse, celebrarse y ejecutarse según las reglas
de la buena fe y común intención de las partes”. Este principio se refiere al análisis
de la actuación de las partes que han realizado el contrato.
Por ello no debe entenderse como buena fe del intérprete. Se trata de la buena fe
de la manifestación de la voluntad, que ha dado contenido al contrato. ¿Pero que
es la buena fe? La buena fe consiste que un modelo de conducta ético social que
tiene un aspecto negativo o de veto, en cuanto rechaza una conducta deshonesta
(ejemplo no defraudar); Y otro positivo en cuanto impone una conducta de colabo-
ración con los demás para que puedan alcanzar los fines que persiguen (ejemplo,
obrar con diligencia con previsión). Asimismo la buen fe es entendida en su sentido
subjetivo (buena fe creencia) y una buena fe objetiva (buena fe lealtad).
Asimismo, la buena fe entendida dentro del tema de la interpretación del contrato,
como medida de corrección a la cual se debe ceñir las partes, adopta un matiz de
reglas, por ejemplo, tomando en cuenta los usos sociales, dado que son los usos los
que determinan cuales son las medidas de corrección que se acostumbran seguir
dentro de un determinado ambiente histórico-social.

2.10 Interpretación Contra el Estipulante


El artículo 1401° precisa “Las estipulaciones insertas en las cláusulas generales de
contratación o en formularios redactados por una de las partes, se interpretan en
caso de duda, a favor de la otra”.
Esta norma se inspira en el principio in dubio contra stipulatorem que, a su vez, de-
riva del principio de la buena fe, entendida como de franca y leal conducta. Según,
esto, la interpretación de las disposiciones oscuras no debe favorecer a quien hu-
biese causado la oscuridad, sino precisamente a la otra parte, particularmente está
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 23

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
norma se aplica a los contratos predispuestos o celebrados bajo cláusulas generales
de contratación.
En términos generales las partes son las encargadas de interpretar el contrato,
como actividad previa a su ejecución, para lo cual deberán utilizar las normas sobre
Recordatorio Anotaciones

interpretación contractual las cuales son de carácter imperativas; y cuándo las


partes así lo requieran la interpretación la realizará el Juez o Arbitro de Derecho
de manera definitiva.
Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

LECTURA SELECCIONADA N.° 1


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (1987): Temas de Derecho Contractual.


Lima, Edición Cultural Cuzco. (1999): Estudios sobre el Contrato de Compraven-
ta. Lima, Editorial Gaceta Jurídica.(2001): El Contrato en General. Lima, Editorial
Recordatorio Anotaciones
Palestra. Pág. 27-35

Contrato y acto juridico


Antes de entrar a estudiar la relación que existe entre el contrato y el acto jurídico,
conviene detenerse un momento para tratar de esclarecer el problema que ha sur-
gido con la introducción del concepto de negocio jurídico.

Acto jurídico y negocio jurídico.


No puede escapar a la atención de cualquier estudioso del Derecho civil la orienta-
ción de la doctrina a sustituir la tradicional teoría del acto jurídico por la relativa-
mente moderna del negocio jurídico.
Esta última, producto de la elaboración abstracta de los pandectistas alemanes del
siglo XIX, ha sido recogida entusiastamente por los autores italianos y más recien-
temente por los españoles, difundiéndose a través de ellos a la doctrina moderna
neolatina. El panorama actual del Derecho revela,, pues, una marcada tendencia a
abandonar la sencilla teoría del acto jurídico, de origen francés, articulada funda-
mentalmente en la diferencia entre hecho jurídico y acto jurídico y sustituirla por
la teoría del negocio jurídico.
Sin embargo, hay que actuar con prudencia al asumir una posición definitiva sobre
el particular, pues existe el peligro de no ganar nada con el cambio, ya que bien
puede ocurrir que mediante ambas teorías se llegue a los mismos resultados.
No es el presente trabajo, desde luego, el campo apropiado para profundizar el
tema, pero pienso que no debo ocultar mi inquietud sobre la posición a tomar.
En la doctrina francesa, los MAZEAUD definen el acto jurídico como toda mani-
festación de voluntad hecha por una o varias personas con la intención de crear,
modificar o extinguir un derecho, agregando a titulo de comentario, que este de-
recho no puede ser contrario al orden público o a las buenas costumbres. Por su
parte, el artículo 1 del Proyecto de textos relativos a los actos jurídicos adoptado por
la Comisión Reformadora del Código civil de Francia establece, en términos muy
similares, que el acto jurídico es una manifestación de una o varias voluntades, que
tiene por efecto crear, modificar o extinguir un derecho.
Entre las definiciones de negocio jurídico que dan los autores alemanes puede
citarse la de ENNECCERUS, que dice que es un supuesto de hecho que contiene
una o varias declaraciones de voluntad y que el ordenamiento jurídico reconoce
como base para producir el ‘efecto jurídico calificado de efecto querido. En la doc-
trina italiana, que como se sabe ha acogido casi sin reservas la teoría del negocio
jurídico, STOLFI define dicho negocio como la manifestación de voluntad de una
o más personas con miras a producir un efecto jurídico, es decir, el nacimiento, la
modificación de un derecho subjetivo o bien su garantía o extinción. MESSINEO,
a su vez, considera que es una declaración de voluntad, o un conjunto de declara-
ciones de voluntad, dirigidas a la producción de determinados efectos jurídicos que
el ordenamiento jurídico reconoce y garantiza - de ordinario - en los límites de la
ollo
nidos 24
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
correspondencia, o coherencia entre ellos y la voluntad que persigue tales efectos,
y en cuanto se trate de efectos no-ilícitos.
Realmente no percibo diferencia fundamental alguna entre la noción del acto ju-
torio Anotaciones rídico según la teoría del acto jurídico y la del negocio jurídico según la teoría del
negocio jurídico.
En ambas concepciones, los elementos importantes son la existencia de una mani-
festación o declaración (exteriorización) de una o varias voluntades y el propósito
de producir mediante ella efectos jurídicos queridos por el ordenamiento jurídico,
que pueden consistir en la creación, modificación o extinción de un derecho. La di-
ferencia parece radicar, más que en los propios conceptos de acto y negocio jurídi-
cos, en la elaboración de las construcciones intelectuales hechas para llegar a ellos.
El distinto rol que algunos hacen jugar a la declaración con relación a la voluntad
en ambas teorías, haciendo primar a aquélla sobre ésta, no es propio, por lo demás,
de la teoría del negocio jurídico, ya que existen en el campo de ella destacados
defensores de la teoría de la voluntad (SAVIGNY, IHERJNG, WINDSCHEID, MES-
SINEO). Por otro lado, la disparidad entre las expresiones “manifestación”, a la
que se concede un sentido amplio de exteriorización, y “declaración”, cuyo alcance
se pretende limitar por razones formales, constituye, en mi opinión, simplemente
un matiz que no altera la coincidencia fundamental entre las nociones de acto y
negocio jurídicos.
El factor que puede crear un elemento de confusión es que en la teoría del negocio
jurídico se contempla la existencia del acto jurídico (en sentido restringido), en-
tendiéndolo como aquel que produce efectos jurídicos por la actividad del hombre,
pero independientemente de su voluntad. Por ello se dice, con razón, que en la
teoría del negocio jurídico, el acto jurídico es distinto del negocio jurídico.
Empero, tales actos involuntarios no son los actos jurídicos a que se refiere la teoría
del acto jurídico, la cual considera que la voluntariedad (manifestación de volun-
tad) es-un elemento esencial para la configuración del acto jurídico.
Los actos jurídicos de la teoría del negocio jurídico vienen, en realidad, a represen-
tar los hechos jurídicos de la teoría del acto jurídico.
Todo esto permite establecer que la noción de acto jurídico tiene, en el fondo,
dentro de su propia teoría, el mismo contenido que la de negocio jurídico en la
teoría de éste, y que ambas cumplen adecuadamente su rol en el ámbito de sus
respectivas teorías.
A título informativo debe tenerse presente que pese a que, como se ha visto ante-
riormente, la doctrina italiana se ha inclinado decisivamente a acoger la teoría del
negocio jurídico, el Código civil italiano de 1942 (que tanta influencia ha tenido en
el tema contractual de nuestro Código civil), a diferencia de los Códigos civiles de
Alemania y Portugal y del Proyecto de Brasil, que sí lo hacen, no desarrolla en su
texto una doctrina general sobre el negocio jurídico (ni siquiera utiliza este térmi-
no). Lo que hace es formular una disciplina general del contrato, que es aplicable a
los actos unilaterales entre vivos que tengan contenido patrimonial (artículo 1324).
Siendo así las cosas, no habría tenido sentido que, existiendo en el Perú una inal-
terada tradición de aplicar la teoría del acto jurídico, con resultados plenamente
satisfactorios, se introdujera el concepto de negocio jurídico, con el evidente ries-
go, ya destacado por la doctrina, de utilizar una noción jurídica fuera de su propio
Derecho.
Las razones expuestas me llevan a identificarme con el criterio del codificador de
1984 de conservar la noción del acto jurídico, cuyos alcances precisos están conte-
nidos en la definición que da el artículo 140 del Código civil, según el cual el acto
jurídico es la manifestación de voluntad destinada a crear, regular, modificar o ex-
tinguir relaciones jurídicas.
Sin embargo, como en el curso de todo este trabajo voy a hacer frecuentes refe-
rencias a otros sistemas jurídicos y a las opiniones doctrinarias vertidas dentro del
marco de dichos sistemas, algunos de los cuales se han adscrito a la teoría del ne-
gocio jurídico, me voy a ver obligado a referirme al concepto de negocio jurídico
concediéndole, desde luego, el significado que le da su propia teoría.

El contrato como acto jurídico.


Con esta toma de posición introductoria, conviene entrar a establecer la situación
del contrato con relación al acto jurídico.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 25

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Al efecto, debe tenerse presente que el contrato, por definición, es un acuerdo de
dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación jurídica
patrimonial. Aunque la definición no lo diga, este - acuerdo de dos o más partes es
el acuerdo de las voluntades de éstas y debe exteriorizarse mediante la declaración
Recordatorio Anotaciones
respectiva.
En tales condiciones, el contrato es una manifestación de voluntad destinada a
crear, modificar o extinguir un derecho y, por lo tanto, es un acto jurídico.
Los actos jurídicos se clasifican, en atención al número de partes que manifiestan
su voluntad, en unilaterales y plurilaterales.
Son actos unilaterales aquellos en que una sola parte (que puede estar constituida
por una persona o por varias personas) declara su voluntad y esta declaración tiene
la virtualidad de producir los efectos jurídicos queridos por el agente.
Son actos plurilaterales los que necesitan el concurso de las manifestaciones de
voluntad de varias partes para generar tales efectos, o sea la creación, regulación,
modificación o extinción de relaciones jurídicas. En la plurilateralidad está com-
prendida la bilateralidad.
Es preciso tomar en consideración que dos o más actos jurídicos unilaterales au-
tónomos, aunque combinen entre sí sus efectos, no dan lugar a un acto jurídico
plurilateral, pues para la existencia de éste se requiere que las manifestaciones de
voluntad de las partes se presupongan mutuamente, sean hechas con la finalidad
de integrar un acto jurídico plurilateral único. En otras palabras) cada una de las
manifestaciones de voluntad que, según la teoría del negocio jurídico, dan lugar
a la formación del negocio (o acto) jurídico plurilateral, no es de por sí un acto
jurídico unilateral, sino una fracción del acto jurídico plurilateral.
Dado que por definición del artículo 1351 del Código civil, el contrato es el acuer-
do de dos o más partes, hay que concluir que el contrato es un acto jurídico pluri-
lateral. Así lo entiende parte importante de las opiniones doctrinarias vertidas en el
campo de la teoría del acto jurídico .
Según se verá más adelante al comentar el Título IV de esta Sección, el contrato, no
obstante ser necesariamente un acto jurídico plurilateral, puede a su vez clasificar-
se, según la doctrina tradicional, en unilateral y bilateral, pero en este caso dichos
términos están empleados con relación al número de partes que quedan obligadas
por el contrato y no al número de partes que lo celebran. Todo contrato, sea unila-
teral o bilateral, es un acto jurídico plurilateral.
Empero, ya se ha advertido anteriormente que la aplicación en el campo de la teo-
ría del acto jurídico de conceptos propios de la teoría del negocio jurídico puede
traer problemas.
Uno de estos problemas es el relacionado con una posición doctrinaria, desarrolla-
da dentro de la teoría del negocio jurídico, que sostiene que el contrato, si bien es
un negocio jurídico bilateral (que requiere para su formación dos declaraciones de
voluntad), no puede ser un negocio jurídico plurilateral.14
Este tema, que está íntimamente relacionado con el de la necesidad de que el con-
trato sea conciliador de intereses opuestos, será materia de estudio al comentarse el
artículo 1351 del Código civil.15
Sin embargo, considero prudente adelantar que ni aun en el campo de la teoría del
negocio jurídico la indicada posición doctrinaria ha tenido una acogida pacífica.
Existe un importante grupo de autores que, con inmejorables razones, sostienen
tanto la posibilidad de la celebración de un contrato entre más de dos partes cuanto
que tal contrato sea considerado un negocio jurídico plurilateral.
He traído a colación este problema porque pone de manifiesto que es necesario
ser muy cuidadoso en el análisis del Código Civil de 1984, al ponderar las razones
invocadas por la doctrina y jurisprudencia extranjeras para adoptar tal o cual po-
sición, determinar si tales razones son aplicables en el contexto del ordenamiento
jurídico peruano.
Por otro lado, de acuerdo a su objeto, los actos jurídicos se clasifican en patrimo-
niales y extra patrimoniales.

14 MUÑOS Luis, Contratos, Tipográfica Editora Argentina, Buenos Aires.


15 Alberto SPOTA, Instituciones de Derecho Civil –Contratos, Ediciones Depalma, Buenos Aires 1975 , Pág.
101;LA VALLE COBO Jorge “ De los contratos en general” en Código Civil y leyes complementarias dirigi-
da por Augusto C BELLUSCO, Editorial Astrea de Alfredo y Ricardo DEPALMA , Buenos Aires T.V.,1984.
Pág. 713.
ollo
nidos 26
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
Son actos jurídicos patrimoniales aquellos en los que la relación jurídica creada
(modificada o extinguida) por el acto versa sobre bienes o intereses que posean
una naturaleza económica, o sea pueden ser objeto de valoración. Esta valoración
torio Anotaciones
no tiene carácter subjetivo, o sea no interesa si determinado bien tiene valor eco-
nómico para determinada persona, lo cual puede estar influenciado por factores
sentimentales, de oportunidad o de necesidad, sino carácter objetivo, esto es con-
siderando si el bien tiene un real valor económico por sus propias características,
prescindiéndose de connotaciones personales.
Entiéndase bien, no se trata de cuál es la opinión del agente sobre el valor econó-
mico del bien (mucho, poco o nada), sino de si el bien tiene o no valor económico.
Los actos jurídicos extra patrimoniales son, en cambio, los que versan sobre dere-
chos que no tienen valor económico, tales como las relaciones jurídicas del Dere-
cho de la persona y el de la familia.
Atendiendo a la definición contenida en el artículo 1351º del Código civil, que
destaca expresamente que el objeto del contrato recae en una relación jurídica
patrimonial, hay que reconocer que el contrato es un acto jurídico patrimonial.
En consecuencia, el contrato es un acto jurídico plurilateral y patrimonial. La falta
de alguno de estos dos elementos del acto jurídico determinaría la invalidez del
contrato como tal, aunque pudiera valer corno acto jurídico (promesa unilateral en
el primer caso y convención en el segundo).

La teoria general del contrato


Relata MOSSETT que existen tres posiciones legislativas respecto al rol que juega,
en la codificación civil, la teoría general del contrato con relación a la teoría gene-
ral del acto jurídico:
a) Aquélla
 que regula la teoría general del contrato y, por remisión, la hace aplica-
ble a los actos jurídicos en general, posición que es la adoptada por el Código
civil suizo (artículo 7) y, según se ha visto, por el Código civil italiano (artículo
1324).
Esta posición ha sido observada diciéndose que las normas sobre contratos, que son
actos jurídicos entre vivos con contenido patrimonial, no pueden ser aplicadas a los
actos a causa de muerte, aunque tengan contenido patrimonial, ni a los actos entre
vivos sin contenido patrimonial, que quedarían huérfanos de regulación legal.

b) La que desarrolla la teoría general del acto jurídico y declara que las reglas ge-
nerales sobre los actos jurídicos se aplican a los contratos, que según MOSSET
no ha recibido consagración legislativa hasta el momento, pero sí acogida en el
campo de la doctrina.
Piensa AGUILAR que la falta de una teoría general del contrato dificulta el estudio
de los contratos en particular, por ignorarse los principios e instituciones de carác-
ter contractual que les son aplicables.

a) La
 postura que opta por legislar separadamente la teoría general del acto jurídi-
co, en la que se consignan las reglas generales aplica- bies a los actos jurídicos,
sean éstos unilaterales o plurilaterales, patrimoniales o no-patrimoniales, y la
teoría general del contrato, que contiene las normas aplicables exclusivamente
a los contratos en general, o sea considerados como una categoría abstracta.
El Código civil peruano ha adoptado la tercera posición, pues en su Libro II trata
del acto jurídico, regulando las disposiciones generales sobre el mismo, su forma, la
representación, la interpretación del acto jurídico, sus modalidades, la simulación,
el fraude del acto jurídico, los vicios de la voluntad, la nulidad del acto jurídico y
su confirmación, o sea los principios aplicables a todos los actos jurídicos, inclusive
los contratos.
Por su parte, en la Sección Primera del Libro VII se desarrolla la teoría general del
contrato, que comprende las disposiciones generales de los contratos, el consenti-
miento, el objeto del contrato, su forma, los contratos preparatorios, el contrato
con prestaciones recíprocas, la cesión de posición contractual, la excesiva onero-
sidad de la prestación, la lesión, el contrato a favor de tercero, la promesa de la
obligación o del hecho de un tercero, el contrato por persona a nombrar, las arras
confirmatorias, las arras de retractación y las obligaciones de saneamiento.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 27

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
En suma, esta Sección contiene las disposiciones aplicables al contrato considerado
como categoría general y abstracta, lo cual queda corroborado por el artículo 1353°
que establece que todos los contratos de Derecho privado, inclusive los innomina-
dos (atípicos), quedan sometidos a las reglas contenidas en dicha Sección, salvoRecordatorio
en Anotaciones
cuanto resulten incompatibles con las reglas particulares de cada contrato.
Resulta así que un contrato en particular, por ejemplo la compraventa, está sujeto
tanto a las reglas aplicables a los actos jurídicos como a las aplicables a los contratos
en general.
En tal sentido, si hubiera existido error al celebrar el contrato de compraventa, o
sea algo susceptible de ocurrir en cualquier acto jurídico, se recurrirá a las reglas
sobre este vicio de la voluntad consignadas en el Título VIII del Libro sobre acto
jurídico (el remedio es la anulación del contrato). En cambio, sise tratara de un
caso de lesión en dicho contrato de compraventa, que es una figura propia de los
contratos, se aplicarán las disposiciones sobre lesión contenidas en el Título IX
de la Sección Primera del Libro VII sobre contratos en general (el remedio es la
rescisión del contrato)

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

TEMA N.º 3: LAS LAGUNAS DE LOS CONTRATOS


Recordatorio Anotaciones

1 Impedimentos para contratar y efectos de los Contra-


tos. Las lagunas de los Contratos
La laguna del Derecho puede ser definida como aquel suceso para el que no existe
norma jurídica aplicable, pero que se considera debiera estar regulado por un sis-
tema jurídico moderno.
Las lagunas del Derecho se pueden presentar en los siguientes casos.
1. Cuando el caso que carece de norma tiene una racionalidad sustantiva igual que
otros casos que sí tienen normas, a pesar de que son distintos, la solución del
normado debe ser aplicado al que tiene la laguna del Derecho.
2. Cuando en caso de no recibir respuesta jurídica, esta negativa podría afectar a
la sociedad; los sujetos deben de aplicar los principios generales del Derecho.
3. Cuando
 el uso y la costumbre han regulado conductas jurídicas, mientras no
salga norma, esa ejecutoria consuetudinaria debe de ser aplicada.

Impedimentos para contratar.


Existen impedimentos convencionales e impedimentos legales.
a. Impedimentos
 convencionales: Son aquellos que se refieren a impedimento de
contratar establecido literalmente en el contrato. Ej. contrato de arrendamiento
en el que prohíba crianza de animales.
b. Impedimentos
 legales: Aquellos que están establecidos expresamente en la ley.
Ej. el que establece el Código Civil que señala que es nulo todo contrato sobre
el derecho a suceder los bienes de una persona que no ha muerto o cuya muerte
se ignora.

1.1 Personas incapaces para contratar:


a. Forma absoluta:
ollo
nidos 28
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
√ Los menores de 16 años, salvo para aquellos actos determinados por la ley.
√ Los que por cualquier causa están privados de discernimiento.
√ Los sordomudos, ciego sordos, ciego mudos no puedan expresar su voluntad de
torio Anotaciones manera indubitable.

b. Relativamente incapaces:
√ Mayores de 16 pero menores de 18 años (17 años).
√ Los retardados mentales.
√ Los pródigos.
√ Los que incurren en mala gestión.
√ Los ebrios habituales.
√ Los toxicómanos.
√ Los que sufren pena que tiene anexada la interdicción.
√ Los que sufren deterioro mental que les impide expresar su voluntad.

1.2 Efectos de los Contratos.


Los efectos del contrato, entonces, son el cumplimiento de las obligaciones contraí-
das por las partes, con buena fe, lealtad y cooperación, no impidiendo el acreedor
la ejecución de la prestación, y dando la colaboración necesaria. Por ejemplo no se
podrá reclamar a un pintor que no cumplió con la obligación de pintar una casa, si
el propietario no estaba allí en los horarios indicados, para abrirle la puerta.

a. Crean obligaciones entre las partes.


√ Las partes deben garantizar el cumplimiento de lo pactado.
√ La obligatoriedad nace del contrato mismo sin necesidad de que existan solem-
nidades adicionales.
√ La
 obligatoriedad se extiende a las consecuencias que, según su naturaleza sean
conformes a la buena fe, a la ley y a la costumbre.
√ El
 contrato surte efecto ÚNICAMENTE entre las partes que lo han otorgado, en
consecuencia no afecta a terceras personas.
√ Una vez perfeccionado el contrato no existe la posibilidad de revocarlo o alte-
rarlo, salvo pacto en contrario.

b. Presunción de buena fe.


√ Los contratos gozan de la presunción de la buena fe.
√ Si
 se vulnera la buena fe, estaríamos en presencia de un acto ilícito que puede
dar lugar a responsabilidad civil.
√ La
 buena fe implica el deber de cumplimiento de las obligaciones adquiridas y
la abstención de parte del acreedor de ejecutar maniobras que pueden afectar
dicho cumplimiento.

1.3 Efectos en relación a terceros.


a. Terceros absolutos: Son personas extrañas al contrato y a las partes que lo han
suscrito.

b. Terceros relativos: Son personas relacionadas o que lo estarán con las partes,
de forma voluntaria o por ley, para obtener la indemnización del deudor si la
hubiera u obtener la indemnización del deudor si la hubiera.

2 Ineficacia, Invalidez y Nulidad contractual


2.1 Ineficacia
Con la expresión ineficacia del contrato se hace referencia a todos aquellos supues-
tos en que el contrato no llega a producir los efectos a que estaba tendencialmente
dirigido o deja de producirlos en un momento dado.
El concepto de ineficacia es uno de los más confusos del Derecho civil. El Código
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 29

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
e incluso la propia doctrina utilizan de forma imprecisa los términos de ineficacia,
inexistencia, invalidez, nulidad, anulabilidad, rescisión, resolución, etc. La inefica-
cia es un término más amplio que los de invalidez, nulidad, anulabilidad y el resto
de los mencionados (CASTAN )16. Recordatorio Anotaciones

La ineficacia del contrato es la no producción de los efectos jurídicos previstos, por


la existencia de alguna irregularidad en el contrato (BERCOVITZ). La ineficacia
consiste en una sanción con la que el ordenamiento jurídico reacciona frente a la
irregularidad del contrato, puesto que hay una disconformidad entre el negocio
tal y como es previsto por el ordenamiento jurídico (tipo negocial) y el contrato
tal y como ha sido realizado (negocio real, realidad negocial) (DIEZ-PICAZO Y
GULLON )17.
Según el tipo de irregularidad que afecte al contrato, este no producirá ningún tipo
de efecto o en el supuesto de producir algunos, éstos no serán idénticos a los de un
contrato absolutamente regular (BERCOVITZ ).
Los supuestos de ineficacia contractual pueden integrarse en dos grupos (LASAR-
TE):
a. Invalidez
 motivada por la existencia de circunstancias intrínsecas a cualquiera
de los elementos esenciales del contrato. Dentro de la invalidez podemos distin-
guir la nulidad y la anulabilidad.
b. Ineficacia
 en sentido estricto, incluye todos aquellos supuestos en que ciertos
defectos extrínsecos al contrato, que en principio es válido, conllevan a su falta
de efectos.

En este grupo se incluyen:


1. El mutuo disenso. El mutuo disenso es un contrato mediante el cual las par-
tes que previamente han celebrado otro contrato se desvinculan mutuamente
de sus obligaciones. Es decir que las partes mediante el segundo contrato privan
de sus efectos al otro contrato celebrado anteriormente (BERCOVITZ )18.

2. El
 desistimiento unilateral. El desistimiento unilateral está proscrito con ca-
rácter general en nuestro ordenamiento jurídico en virtud de la validez y el
cumplimiento de los contratos, no pueden dejarse al arbitrio de uno de los
contratantes.

3. Resolución. La resolución de los contratos puede venir impuesta por las partes
mediante la inserción de una condición resolutoria o por la ley que establece
que en el caso de que uno de los obligados deje de cumplir, concede al otro la
facultad resolver el contrato y desligarse del mismo. (PUIG BRUTAU )

4. Rescisión. La rescisión es la ineficacia sobrevenida de un contrato al cual no


le falta ninguno de sus elementos esenciales ni hay vicio en ellos, como
tampoco adolece de ausencia de algunos de los presupuestos que su tipo
negocial (compraventa, arrendamiento, etc.). Pero por razón del perjuicio que
supone para determinadas personas, el ordenamiento jurídico concede una ac-
ción (acción rescisoria) para hacer cesar su eficacia. La rescisión tiene carácter
subsidiario, ya que sólo cabe acudir a su ejercicio cuando no se pueda reparar el
perjuicio por ningún otro medio (nulidad, anulabilidad, etc.).

5. Revocación. La revocación supone la existencia de un contrato válido y efi-


caz, que deviene ineficaz por conceder la ley a una de las partes la posibilidad
de dejar sin efectos el contrato ante la producción de determinados supuestos
(BERCOVITZ, R. ).Ej. donación que se revoca por ingratitud del donatario).

6. Acaecimiento
 de la condición resolutoria. En este supuesto nos encontramos
ante un contrato válido y eficaz, pero las partes pueden haber condicionado la
subsistencia de sus efectos al cumplimiento de una condición resolutoria. Ej.
Contrato de compraventa de local con prohibición de instalar una discoteca.

16 CASTAN TOBEÑAS José, (2010) Derecho Civil Español Común y Foral, Madrid. Edit. Reus. S.A.
17 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON, (2011) Sistema de Derecho Civil. Madrid. Edit. Teknos S.A.
18 BERCOVITZ RODRIGUEZ- CARO Rodrigo, Manual de Derecho Civil. Edit. Bercal.
ollo
nidos 30
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
7. La falta de acaecimiento de la condición suspensiva. Cuando un contrato está
sujeto a una condición suspensiva, la adquisición de los derechos dependerá
de la producción de los efectos en que consista la condición. Ej. El contrato de
torio Anotaciones
compraventa sometido a la condición de que se recalifiquen unos terrenos no
producirá efectos — estará en suspenso.

8. Reducción, que supone pérdida parcial de los efectos así, una donación que per-
judica la legitima. En todos estos casos se produce una extinción total o parcial
del negocio por causas sobrevenidas, que están legalmente previstas.
Así, será ineficaz, un contrato sometido a condición suspensiva que nunca llega a
producirse, o la venta celebrada por el empresario a su primo para evitar que la
Empresa caiga en poder de sus acreedores. Los supuestos de ineficacia contractual
pueden integrarse en dos grandes grupos:

a. Invalidez:
Motivada por la existencia de circunstancias intrínsecas a cualquiera de los ele-
mentos esenciales del contrato que no resulten admisibles para el ordenamiento
jurídico. Dentro de la invalidez y según la gravedad de las circunstancias se dis-
tingue entre:
√ Anulabilidad o supuestos de contratos anulables.
√ Nulidad o supuestos de contratos nulos.

b. Ineficacia:
Casos en los que ciertos defectos o carencias extrínsecos al contrato en sí mismo
considerado, como en acuerdo de voluntades, conllevan su falta de efectos. Tales
casos serían, al menos:
√ Mutuo disenso.
√ Desistimiento unilateral.
√ Resolución por incumplimiento.
√ Revisión.
√ Revocación.
√ Acaecimiento de la condición resolutoria.
√ Falta de acaecimiento de la condición expansiva.
√ La nulidad del contrato
√ Idea general

2.2 Eficacia del contrato.


El contrato es eficaz, es decir genera obligaciones y derechos entre los contratan-
tes, desde el momento de su perfección. Según CASTAN19 los efectos del contrato
pueden clasificarse en: comunes o generales, que son los que se producen en toda
clase de contratos y los especiales o particulares que son privativos de cada modali-
dad de contrato.
Los efectos generales se reducen a la producción del vínculo obligatorio del con-
trato, la denominada lex privata del contrato, que establece una reglamentación de
la conducta de las partes, integrada por un conjunto de derechos, obligaciones y
facultades, junto con el deber de su cumplimiento (DIEZ-PICAZO Y GULLON 20).
La fuerza sancionadora del contrato se manifiesta bajo tres principios (CASTAN):
a) él de la obligatoriedad del contrato, b) él de la irrevocabilidad y c) el principio
de la relatividad contractual.

2.3 La invalidez del contrato.


Es un tipo de ineficacia que se llama relativa, es menos enérgica que la nulidad
y se caracteriza porque el contrato produce sus efectos desde el momento de su
perfección, como cualquier otro negocio normal o regular. Los efectos del contrato

19 José CASTAN TOBEÑAS José (2010) Derecho Civil Español Común y Foral. Madrid. Edit. Reus. S.A.
20 José CASTAN TOBEÑAS José (2010) Derecho Civil Español Común y Foral. Madrid. Edit. Reus. S.A.
DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON, (2011) Sistema de Derecho Civil. Madrid. Edit. Teknos S.A.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 31

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
anulable son claudicantes, es decir, que la eficacia contractual si no se destruye por
el ejercicio de la acción de anulabilidad se hace definitiva bien por la confirmación
del mismo negocio, que lo sana del vicio del que adoleciera o bien por la caducidad
de aquella acción, por no ejercitarse dentro del plazo legal. Recordatorio Anotaciones

a. Causas de anulabilidad.
De acuerdo con lo normado en el Código o Civil Peruano, son causales de anula-
bilidad o nulidad relativa son los siguientes:

Artículo 221.- Causales de anulabilidad 21


a. Por incapacidad relativa del agente.
b. Por vicio resultante de error, dolo, violencia o intimidación.
c. P
 or simulación, cuando el acto real que lo contiene perjudica el derecho de
tercero.
d. Cuando la ley lo declara anulable.

De la misma forma el artículo 222º precisa los efectos de la nulidad por sentencia,
señalando: El acto jurídico anulable es nulo desde su celebración, por efecto de la
sentencia que lo declare.
Esta nulidad se pronunciará a petición de parte y no puede ser alegada por otras
personas que aquellas en cuyo beneficio la establece la ley.22

2.4 La nulidad contractual.


Representa el supuesto más grave de ineficacia. Por ello suele ser adjetivada como
nulidad absoluta o nulidad de pleno derecho.

a. Causas de nulidad.23
La nulidad propiamente dicha, absoluta o de pleno derecho, según el TC tienen
lugar cuando el acto es contrario a las normas imperativas o prohibitivas, o cuando
no tiene existencia por carecer de alguno de sus elementos esenciales, pues según
el artículo 219° del Código Civil "no existe si falta el consentimiento, el objeto o la
causa".
Son causas de nulidad radical del contrato:

Artículo 219°.- Causales de nulidad


1. Cuando falta la manifestación de voluntad del agente.
2. Cuando se haya practicado por persona absolutamente incapaz, salvo lo dispues-
to en el artículo 1358.
3. Cuando su objeto es física o jurídicamente imposible o cuando sea indetermi-
nable.
4. Cuando su fin sea ilícito.
5. Cuando adolezca de simulación absoluta.
6. Cuando no revista la forma prescrita bajo sanción de nulidad.
7. Cuando la ley lo declara nulo.
8. En el caso del artículo V del Título Preliminar, salvo que la ley establezca sanción
diversa.

Artículo 220°.- Alegación de la nulidad


La nulidad a que se refiere el artículo 219º puede ser alegada por quienes tengan
interés o por el Ministerio Público.

Puede ser declarada de oficio por el juez cuando resulte manifiesta.

21 MIRANDA CANALES Manuel Jesús (2010) Derecho de los Contratos. Lima. Ediciones Jurídicas.
22 Ibíd. Pág. 90.
23 Ibíd. Pág. 106
ollo
nidos 32
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
No puede subsanarse por la confirmación.
La nulidad absoluta y radical o de pleno derecho, es la máxima sanción que el or-
denamiento jurídico establece, porque niega al negócio de consecuencias jurídicas.
torio Anotaciones En ese sentido se manifiesta la máxima jurídica: aquod nullum est nullum effectum
producit.
Como categoría distinta se contrapone, por la jurisprudencia y cierta doctrina, la de
la inexistencia. Un contrato inexistente es aquel en el que se omite cualquiera de
los elementos que su naturaleza o tipo exige (el precio de la compraventa, el pre-
cio en el arrendamiento, etc.), lo que impide identificarle o, en términos generales,
carece de alguno de los elementos esenciales de todo negocio. Eje. El contrato
celebrado por un menor incapaz de entender y querer; el contrato celebrado a
nombre de otro sin su representación o autorización, etc.
El concepto de inexistencia es una construcción artificiosa de la doctrina francesa,
que, basada en la jurisprudencia que habla tasado las causas de nulidad (pas de
nullité sans texte), se vio forzada a construir un concepto distinto que albergara
aquellos defectos negociables necesariamente relevantes - la identidad del sexo en
el matrimonio es el ejemplo clásico, que, sin embargo, no habían sido tenidos en
cuenta expresamente por la Ley.
La doctrina es reticente a la figura de la inexistencia del contrato por estimar: En
primer lugar, que es inútil por conducir a las mismas consecuencias jurídicas que la
nulidad radical. Además, carece de necesidad, ya que no es preciso que los supues-
tos de nulidad se exijan taxativamente por la Ley, sino que basta con que aquella
exija su significado y finalidad.

b. Efectos de la nulidad absoluta.


El contrato nulo produce una apariencia de validez que hace que produzca los
mismos efectos que si fuera válido salvo que sea destruida mediante el ejercicio
de la acción de nulidad (LASARTE24). El ejercicio con éxito de la acción de nu-
lidad impide que el contrato despliegue los efectos correspondientes a su tipo
desde el principio (ab initio), lo que supone que tiene carácter retroactivo, y
que por tanto no puede subsanarse ni por convalidación ni por el transcurso
del tiempo. Lo único que cabe es hacerlo de nuevo, renovarlo (CASTAN25).
El contrato una vez ha sido declarado nulo es como si nunca hubiera existido.
Como quiera que el contrato nulo no produce efectos, la declaración de nulidad
tendrá como consecuencia que las cosas vuelvan al estado anterior a la celebración
del contrato. Para ello se tendrá que producir la restitución de prestaciones
Como principio general hay que tener en cuenta: Declarada la nulidad de una obli-
gación, los contratantes deben restituirse recíprocamente las cosas que hubiesen
sido materia del contrato, con sus frutos, y el precio con sus intereses. Si bien
éste precepto parece estar pensado para una compraventa nula, es sin embargo
aplicable a todas las situaciones de nulidad contractual (DIEZ-PICAZO Y GULLON
).26
La nulidad tiene eficacia propagadora, es decir, alcanza a los negocios que se en-
cuentran en una situación de dependencia del declarado nulo. Ej. La nulidad de
un préstamo comporta la nulidad de la fianza establecida para garantizarlo.) Sin
embargo, ante la inexistencia de regulación legal para este fenómeno, no se pue-
den dar principios generales, y la decisión de cuándo existe aquella dependencia
queda a criterio del juzgador.

24 L
 ASARTE ALVARES Carlos (2009) Compendio de Derecho Civil y Trabajo y Relaciones Sociales. Madrid.
Edit. Dikinson S.L.
25 CASTAN TOBEÑAS José (2010). Derecho Civil Español Común y Foral, Madrid. Edit. Reus. S.A.
26 DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON (2012) Sistema de Derecho Civil. Madrid. Edit. Teknos S.A.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 33

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
TEMA N.º 4: EL CONSENTIMIENTO

1 El consentimiento Recordatorio Anotaciones

Consiste en la concordancia de las dos o más voluntades declaradas de las partes


que celebran el contrato. Se da por la exteriorización de las declaraciones y su inte-
gración en la oferta y aceptación.
Estas declaraciones presuponen una voluntad interior que no interesa en el contra-
to, solo tiene que declararse la intención de contratar o de propuesta contractual.
Cuando se habla de consentimiento contractual hay que mantener separados los
siguientes fenómenos:
a. La
 voluntad interna e individual de cada contratante, en la que puede valorarse
el simple querer y el propósito que la guía;
b. La
 declaración que el contratante emite y a través de la cual su voluntad es co-
nocida por el otro contratante; y
c. lo
 que puede llamarse la voluntad o intención común es decir, aquella zona en
que las dos declaraciones coinciden, de lo contrario habría disenso o desacuer-
do, pero no contrato.

El consentimiento, dice Messineo27, es un quid complejo. El contrato, como ne-


gocio bilateral, no es la yuxtaposición de dos negocios, sino la resultante negocial
unitaria de manifestaciones provenientes de dos o más partes.
Consentimiento - dice Ruggiero - es el acuerdo de dos declaraciones de voluntad,
que partiendo de dos sujetos diversos se dirigen a un fin común, fundiéndose.
Sería erróneo pensar que la suma de dos voluntades engendra una voluntad supe-
rior, distinta, la voluntad, que contendría en sí las voluntades singulares.
Es de singular importancia precisar si el acuerdo es coincidencia o fusión de volun-
tades declaradas, o de voluntades reales. Si el ordenamiento se atiene, para la for-
mación del consentimiento, a lo que en realidad quiso el declarante o, en cambio,
a lo que manifestó.
Para que el consentimiento se considere válidamente prestado, no es suficiente la
capacidad general para contratar, ni que exista un querer efectivo en el fuero inter-
no de la persona. Es preciso que esta voluntad interna se manifieste, que no exista
discrepancia entre lo querido y lo declarado y que las partes contratantes coincidan
en lo que pretenden, desde sus respectivas posiciones en cuanto al objeto y a la
causa del contrato. (PUIG BRUTAU )28
En aquellos supuestos en que la voluntad de los contratantes no se manifiesta de
manera consciente, racional y libre, el contrato no será perfecto y podrá impug-
narse para que los contratantes no se vean afectados por lo que no quisieron. La
doctrina ha sistematizado aquellos vicios que pueden afectar a la voluntad de los
contratantes en base a dos criterios, en relación a la falta de conocimiento (error,
dolo) y con relación a la falta de libertad (intimidación o violencia moral).

a. El Problema de las divergencias entre voluntad y declaración.


Si bien lo norma en un acto jurídico es que la intención coincida con la volun-
tad, suelen presentarse algunas hipótesis de desencuentro entre ambas (por
error, reserva mental, animus iocandi, simulación, causada por violencia o en-
gaño).
La comprobación de la posibilidad de desacuerdo entre la intención y la decla-
ración de hace inevitable este interrogante: debe darse la prevalencia de a la
intención sobre la declaración o a ésta sobre aquélla.
Recordamos que se desarrollaron diversas teorías.

• Teoría de la voluntad.
Es la teoría clásica, sostenía el imperio absoluto de la voluntad interna. Según
ella, el origen íntimo y verdadero de toda vinculación contractual, es la volun-
tad de las partes.

27 MESSINEO Francesco (1996) Doctrina General del Contrato. Buenos Aires. Edit. El Foro.
28 PUIG BRUTAU José (1979) Fundamentos del Derecho Civil. Madrid. Edit. Bosch S.A.
ollo
nidos 34
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
El contrato implica el concurso de dos voluntades internas, lo que hay que
interpretar son esas dos voluntades; todo lo que acompaña (gestos, palabras,
escritos, etc.) no son más que despreciables vestigios de los procesos por los
torio Anotaciones
cuales se han dado a conocer. La declaración sólo sería una cuestión formal,
accidental; y la noble tarea de la justicia consiste en desentrañar la verdadera
voluntad de las partes y hacerle producir efectos.

• Teoría de la declaración de la voluntad.


La formación de los contratos en general no puede surgir sino de la coinciden-
cia de las voluntades declaradas, únicas que pueden conocer y apreciar las par-
tes. La intención o voluntad íntima es inaccesible a los terceros y no puede ser
la base de un negocio jurídico, que por ser fuente de derechos y obligaciones,
quizás gravosas, debe tener un fundamento concreto, seguro y serio, condicio-
nes que no podían encontrarse en la simple intención.

• Teoría armónica o mixta.


Que, sostiene que debe prevalecer la voluntad interna, real y efectiva de las par-
tes, pero que, excepcionalmente, debe prevalecer la declaración en dos casos
importantes: 1. Cuando la divergencia es imputable a culpa de quien emite la
declaración; 2. Cuando la parte destinataria de la declaración haya procedido
de buena fe y lo exija la seguridad del comercio.

b. Los vicios de los elementos del contrato.


Con el término vicio se está haciendo referencia a cualquier anomalía que afecte a
los elementos del contrato, bien por faltar alguno de ellos o bien, aún en el caso de
existir todos, porque alguno de ellos presente algún tipo de deficiencia.

1. Los vicios del consentimiento.


Para que el contrato nazca es presupuesto que sea obra de la voluntad libre y
consciente de los que la otorgan, ésta ha de ser consecuencia de un consentimiento
serio, espontáneo y libre, cuando no concurren estas circunstancias el con-
sentimiento se halla viciado
La doctrina jurídica ha sistematizado los vicios que afectan al consentimiento en
dos grupos: Uno constituido por los vicios de la formación del consentimiento o
simplemente vicios del consentimiento (error, violencia e intimidación y dolo) y
el otro por los vicios de la declaración (error obstativo, reserva mental y decla-
ración de voluntad falta de seriedad). Algún autor, a su vez, dentro de los vicios de
la formación distingue entre los supuestos de falta de conocimiento (error, dolo)
y los de falta de libertad de exteriorización de la libertad libremente formada
(intimidación o violencia moral).

2. Vicios de la declaración.
Para que la voluntad tenga relevancia jurídica debe manifestarse al exterior me-
diante la pertinente declaración, con el fin de que sea conocida por el otro contra-
tante y se integre en el consentimiento contractual, así pues podemos hablar de vo-
luntad internamente formada y declaración de la misma. Pueden existir problemas
cuando hay discordancia entre la voluntad interna y la externa, debiendo resolverse
cuál de las dos voluntades es la que debe prevalecer. El criterio que se tiene en
cuenta es el valorar los intereses que hay en juego así como los comportamientos
de la partes. Entre las dos voluntades se da preferencia a la voluntad interna, sin
embargo ésta cederá ante la voluntad declarada cuando la divergencia es imputable
al declarante y de forma razonable se ha generado una confianza en la otra parte
sobre la voluntad negocial.
Los supuestos de divergencia entre la voluntad interna y la declarada son: la reser-
va mental, el error obstativo, la violencia absoluta, la reserva mental, y la simulación.
La doctrina distingue también entre error motivo o propio y error obstativo. El
error propio es el que afecta a la formación de la voluntad misma, de modo que
el sujeto se decide a declararla precisamente porque lo sufre. Esta clase de error
puede ser tanto de hecho o de derecho: en el primero existe un equivocado conoci-
miento de la realidad fáctica y en el segundo de la jurídica. El error obstativo, es el
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 35

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
que se produce cuando alguien manifiesta algo distinto de lo que realmente quiere,
es decir, que emite una declaración de voluntad que no coincide con la interna.
Este error es contemplado por la doctrina como un vicio de la declaración. Ej.
En un contrato se utiliza la expresión compraventa cuando se quería decir arren-
Recordatorio Anotaciones
damiento. Para llegar a afirmar que ha habido error habrá que analizar el resto
del texto donde podría deduce que estamos ante un arrendamiento puesto que se
establecía un precio mensual

2 Cláusulas Generales de Contratación


Son aquellas redactadas previa y unilateralmente par una persona o entidad en
forma general y abstracta con el objeto de fijar el contenido normativo de una
serie indefinida de futuros contratos particulares con elementos propios de ellos.
Son cláusulas que se predisponen de una vez por todas para regular los problemas
principales que se pueden presentar en relación con la disciplina contractual de
determinados conflictos, y que constituyen, así, un reglamento agregado al con-
tenido esencial del contrato, destinado a tener aplicación en todo caso específico,
independientemente del reenvío que a él puedan hacer las partes.
El artículo 1392º 29 del Código Civil, estipula que las cláusulas generales de contra-
tación son aquéllas redactadas previa y unilateralmente por una persona o entidad,
en forma general y abstracta, con el objeto de fijar el contenido normativo de una
serie indefinida de futuros contratos particulares, con elementos propios de ellos.

2.1 Características:
Las cláusulas generales no son contratos, vienen incorporadas a la oferta. Son esti-
pulaciones abstractas a las que el contratante se adhiere cuando suscribe el contrato
individual.

• Son generales y abstractas.


 presentan en bloque pero no impide la discusión para que la oferta sea mo-
• Se
dificada. En ellas cabe una cierta capacidad de negociación.
• Permiten ahorrar tiempo en tanto dan rapidez a la contratación.

• Tienen la virtud de ser completas, específicas y detalladas, constituyendo un
factor de seguridad para las partes.

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

LECTURA SELECCIONADA N.° 2


Lecturas Glosario Bibliografía
CASTILLO FREYRE, Mario: (2000) Tratado de la Venta. Volumen XVIII, Tomos I
seleccionadas

a V, Lima, Fondo Editorial de la P.U.C.P. (1990) Los contratos sobre bienes ajenos.
Lima, CONCYTEC. (1993) El precio en el contrato de compraventa. Lima, Fondo
Editorial de la P.U.C.P. (1992) El bien materia del Contrato de Compra Venta. Vo-
lumen
Recordatorio
XIII, Fondo Editorial de la P. U. C. P.
Anotaciones

El contrato de compraventa de bien ajeno en el derecho españolde los siglos vii a


xix
Como sabemos, el derecho español de la edad media, estuvo marcado por los fue-
ros, que eran diversas recopilaciones de leyes, que, siendo en su mayor parte de
carácter municipal, solían constituir regímenes que implican ciertas situaciones de
excepción.
Sin duda, el concepto de fuero, evoluciono con el correr de los siglos, transformán-
dose, de recopilaciones de privilegios, en conjuntos de normas que designaban en
derecho territorial de extensas regiones (siglos XII y XII).
El fuero juzgo es una compilación española de la edad media que recopilo leyes
visigodas y romanas. Tuvo vigencia a partir del siglo VII, y prácticamente durante
toda la edad media, pudiéndose decir de ella, que fue la más conocida e importan-
29 MIRANDA CANALES Manuel Jesús (2010) Derecho de los Contratos. Lima. Ediciones Jurídicas.
ollo
nidos 36
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
te de las recopilaciones de leyes de carácter municipal que tuvo España en dicho
periodo de su historia.

torio Anotaciones 1.- El fuero juzgo.


En el fuero juzgo hallamos algunas menciones acerca de las cosas que pueden cons-
tituir objeto del contrato de compraventa. Así, encontramos alusiones concretas
a los contratos de compraventa de bienes ajenos; de cosas litigiosas; de hombres
libres; y de hijos por parte de sus padres.
Respecto del primero de los casos mencionados, en el libro quinto del fuero juzgo,
relativo a los convenios y las compras, numeral VII, se establece que si algún hom-
bre libre toma o compra una cosa ajena, sabiendo que tiene tal carácter, si el señor
de la cosa lo pudiese demostrar ante aquel que la hubiese tomado, este deberá pa-
gar al señor de la cosa tres duplos. Si quien la tomo o la compro fuese un hombre
franqueado (liberado), deberá pagar el duplo; y si fuese siervo, y la tomara sin la
voluntad del señor; deberá pagar la cosa y recibir azotes.
Más adelante, en el numeral IX se establece que si alguno vende o da cosas ajenas,
el comprador no debe sufrir ningún perjuicio, pero aquel que la vende o da, deberá
pagar el duplo de lo que recibió por parte del comprador, al señor o dueño de la
cosa, además de devolver el precio recibido al comprador. Esta disposición también
era aplicable para el caso en que se vendieran siervos.
También existe una alusión el contrato de compraventa de bienes ajenos, en el
numeral XIV, relativo a las ventas de los siervos, cuando se señala que las cosas que
son ajenas no las puede vender ninguno sin la voluntad de su señor; y por lo tanto,
la ley antigua que mandaba deshacer las ventas de los siervos ajenos no era sin daño
de sus señores, consideran mejor modificar esta ley “que seguir incurriendo en el
error que quienes la redactaron”.
En tal sentido, se establece que si algún hombre, sabiendo que un siervo o una
sierva son ajenos, recibiera de ellos casa, vino, servicios, etc., tal hecho no vale, ni
aquel que se obligó a pagar, estará en la obligación de hacerlo. Se considera que
es conforme a derecho pierda aquello que dio quien pago, porque quiso ganar lo
ajeno por codicia.
Se señala además, que el siervo o la sierva vendieren algún animal, algunos orna-
mentos, u otras que hubiesen sido dadas por su señor o por cualquier otro hombre
para vender; esta venta debe valer, aunque el señor del siervo o de la sierva quisiera
deshacer la venta, y decir que la cosa es suya y no del siervo; no se debe deshacer la
venta, a menos que el señor pruebe, o por buenos testimonios o por su juramento,
que aquello no era del siervo y que este lo vendió sin voluntad de aquel.

2.- La ley de las siete partidas.


En la ley de las siete partidas, era válida la venta de la cosa ajena. En la ley XIX se
establece que si un hombre vende a otro una cosa ajena, esta venta es válida, cons-
tituyendo la regla general.
Se considera, en esta línea de pensamiento, que quien compra, o sabe que aquella
cosa no es de aquel que se la vende, cree que es suya. Pero si sabe el comprador que
la cosa es ajena, y le causase después perjuicio a quien es el propietario de la misma,
el comprador no estará obligado, en este caso, a retornar el precio al comprador.
Distinto sería el caso si cuando el vendedor se la vendió, se obligó a devolverle el
precio pactado, si el verdadero propietario de la cosa la demandase posteriormente
y la recobrase.
Si el comprador no supiese que la cosa era ajena cuando la compro, en este caso
el vendedor no estaría obligado tan solo a devolver al comprador el precio, sino a
demás estar obligado a pagarle todos los daños y perjuicios que hubiese sufrido en
razón de aquella venta que el hizo.
En la ley XXXIII, se contempla el caso en el cual el propietario de una sea vendida
por otro, puede demandar al comprador que la tuviese; pero si el comprador llama-
se a aquel que se la vendió, y a responder sobre ella al demandante, si el vendedor
quiere entrar con el demandante en juicio para ampararla, obligándose a hacer
derecho sobre ella, tal como si el tuviese, entonces el demandante no tendrá razón
de demandar al comprador, sino más bien deberá demandarla a aquel que se la
vendió, y no perturbar al que lo compro.
Pero, si el vendedor no quisiere entrar en juicio con el demandante sobre la cosa,
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 37

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
entonces podrá demudarla al comprador, quedando a salvo el derecho de com-
prador para demandar al vendedor para que le restituya el valor de la cosa que el
vendió (los términos utilizados en la ley XXXIII son “faga sana”, cuyo significado
más apropiado consideramos ser el antes mencionado). Recordatorio Anotaciones

Si el rey vende o da a otro una cosa ajena como si fuera propia, pasa señorío de la
misma al comprador; pero de quien la hubiese tomado, puede pedir durante el
plazo de cuatro años que él le de valor estimado de aquella cosa, y el rey deberá
pagársela si hasta cuatro años no pudiese la estimación, ya que en adelante no po-
dría hacerlo.
De otro lado, si el rey tuviese una cosa en común con otros, la puede vender toda
en razón de aquella parte que tiene en ella, y pasa el señorío de aquella cosa, pero
a pesar de todo esto, debe dar el valor estimado a cada uno de los otros copropieta-
rios en razón de las partes que tenían en aquella cosa.
En la ley LVI se establece que si un hombre vendiese a otro una cosa ajena en nom-
bre de aquel que tuviese el señorío de la misma, si el propietario ratifica la venta
después de hecha, esta vale y pasa al señorío de la cosa a aquel que la compro, a
pesar de que al comienzo este no hiciese la venta con otorgamiento del consenti-
miento, ni conocimiento de aquel de quien era la cosa.
Caso distinto es aquel en el cual el vendedor no la vendiese en nombre del señor
de la cosa, sino en el suyo mismo. En este supuesto, si aquel que la compro sabía
que no era la cosa de aquel que se la vende, entonces no pasara a él el señorío de
la cosa, ni la podrá ganar por tiempo (prescripción), e inclusive el señor de la cosa
puede demandar.
Pero si el comprador tuvo buena fe en el momento en que compro la cosa, es de-
cir, que no sabía que era ajena y creía que era de aquel que se la vendió, entonces
podrá ganar su señorío por tiempo, y el vendedor de todos modos estará obligado
a devolver el precio a quien era propietario de la cosa.
Un supuesto distinto es si un hombre vende alguna cosa ajena como si fuera pro-
pia, si después de hecha la venta se pierde la cosa o se muere, (es obvio que se está
refiriendo a los seres vivos) puede, si así lo quisiere el señor de la cosa, considerar la
venta como firme y demandar el precio de la misma al vendedor, sea que haya sido
hecha la venta en nombre del señor o no.

3.- Comentario
Como hemos visto, en el fuero juzgo, libro V, numerales VIII y IX, se contempla lo
relativo a la compraventa de cosas ajenas. No se sanciona expresamente su validez o
prohibición, sino más bien se alude a las consecuencias que puede tener un pacto
de tal naturaleza y al resarcimiento que deberán pagar y penas que deberán sufrir
quienes efectúen, de manera consiente, pactos de esta naturaleza. Sin embargo,
parece estar claro que el fuero juzgo no favorecía este tipo de convenios.
El fuero juzgo también menciona las distintas consecuencias que tendrán jugar en
el caso de quien compre o venda el bien ajeno sea un hombre libre, uno franquea-
do o un siervo.
Cabe precisar que el fuero juzgo no vacío el criterio romano por el cual se consi-
deraba válida la compraventa de la cosa ajena. También es importante señalar que
en la regulación del particular se incluyen ya algunos supuestos muy propios de
la edad media, lo que se manifiesta en una regulación distinta para determinados
supuestos, en razón de quienes contraten.
Debemos señalar, que respecto de la compraventa de cosas ajenas, el digesto es
mucho más rico que el fuero juzgo, ya que aquel contempla supuestos mucho más
específicos que este.
Podemos señalar, además, que hemos tratado de encontrar normas relativas al con-
trato de compraventa de bien ajeno en otros fueros españoles.
Concretamente, hemos consultado el fuero real, o fuero de las leyes, mandado
componer, en el año de 1255, por el rey Alfonso X, el sabio con el propósito de
unificar la legislación municipal española. Esta recopilación, puede ser conside-
rada, hasta cierto punto, dentro del derecho español, como la excepción respecto
del contrato de compraventa del bien ajeno, ya que se pronunciaba en contra de
la misma, cuando en la ley VI, titulo X, libro III, señalaba que “ningún o me venda
cosa, ni tierra, ni otra cosa, sin mandato o voluntad de su señor, e si alguno lo hi-
ciere, no vale”.
ollo
nidos 38
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
De otro lado, tenemos al fuero viejo de castilla, cuyo texto, arreglado a la última
recopilación de los fueros castellanos que hizo el rey don pedro en el año 1356,
consultamos este fuero, según Ignacio Jordán de Asso y del rio y Miguel de Manuel
torio Anotaciones
y Rodríguez (1), se constituye en “el código legal más respetable de la España”. Este
Fuero, no contiene ninguna norma relativa al contrato de compraventa de bien
ajeno, cuando trata acerca del mencionado contrato en el Libro IV, Título I, De las
vendidas e de las compras.
Algo similar ocurre con el ordenamiento de Leyes de Alcalá, el cual, a decir de los
compiladores citados en el párrafo anterior(2), es “el momento más precioso de la
legislación Española que nos ha quedado de Don Alfonso XI”,. Ordenamiento que
no contiene norma alguna respecto de la compraventa de bien ajeno, en el título
XVII, De las vendidas e de las compras. Es en la ley de las siete partidas que encon-
tramos una regulación más clara y consistente acerca de los bienes susceptibles de
ser objeto del contrato de compraventa en el Derecho Español.
En lo que concierne al contrato de compraventa de bien ajeno, la ley XIX del
mencionado Título V de la Quinta partida establece su validez, como regla general;
pero sin embargo, lo regula de modo minucioso y bastante casuístico, tal como ob-
servamos con la lectura de las leyes XXXIII y LIV anteriormente comentadas. Pero
lo que debemos resaltar, es que aquí prevaleció la tradición romana.
Para algunos comentaristas españoles del siglo XIX, como es el caso de Modesto
Falcón (3), para celebrar el contrato compraventa, no bastaba tener la actitud ge-
neral para obligarse, sino además, tener el dominio de los bienes que han de ser
objeto de la compraventa; porque entre contrato es un titulo legal de adquisición
de dominio para el comprador. Según esta regla no puede vender el que no tiene
dominio. Es por ello que el mencionado tratadista considera que la venta de cosa
ajena es nula, “porque nadie puede transmitir un dominio que no le pertenece”.
Otros, como clemente Fernández Elías (4) optan podrán comprar y vender todos
aquellos que tengan la capacidad legal para hacerlo, y no tengan un impedimento
expreso; vale decir, que no se requeriría ser propietario del bien vendido al mo-
mento de la celebración del contrato.
Una de las opiniones más claras y concisas en favor de la validez de la venta de bie-
nes ajenos en el derecho español, y amparándose en la Ley de las Partidas, es la del
tratadista José María Álvarez (5), cuando sostiene, al hablar del objeto del contrato
de compraventa que “… aun las cosas ajenas, por razón de estar en el comercio,
pueden ser vendidas (…) no se puede decir por esto que semejante venta pueda
perjudicar al verdadero señor de la cosa, a quien queda su derecho a salvo para vin-
dicar su cosa en donde quiera que la encuentre, sino porque de este contrato nace
acción y obligación entre el comprador y vendedor”.
Sin embargo, y a pesar de la regla general de la Ley XIX del Título V de la Quinta
Partida, en el sentido que es válida la venta de la cosa ajena, existe alguna juris-
prudencia que intenta delimitar lo más posible a esta institución, como es el caso
de la sentencia de fecha 21 de mayo de 1865 (6); la que restringía esta figura a los
efectos señalados en la citada Ley de las Partidas. Como veremos de compraventa,
generado en Francia, se fue extendiendo, llegando a vaciar esporádicamente el
criterio romano.

Notas al capitulo segundo


(1) El fuero viejo de castilla. Recopilación de Ignacio Jordán de asso y del Rio y
Miguel de Manuel y Rodríguez Pagina 1 del Discurso Preliminar.
(2) Ordenamiento de leyes. Recopilación de Ignacio Jordán de Asso y del Rio y
Miguel de Manuel y Rodríguez. Página 1 del Discurso preliminar.
(3) FALCON. Modesto. Exposición Doctrinal del derecho civil Español. Tomo IV.
Página 197.
(4) FERNANDEZ ELIAZ, Clemente Novísimo Tratado Histórico Filosófico del dere-
cho civil Español. Tomo IV. Página 254.
(5) ALVAREZ, José María derecho Real de España. Tomo II. Página 68.
(6) Citada por SANCHEZ, ROMAN, Felipe. Estudios de derecho civil. Tomo IV, Pá-
gina 621
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Diagrama Objetivos Inicio
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 39

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

CONTROL DE LECTURA N.º 1


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas
Esta actividad puede consultarla en su aula virtual. Recordatorio Anotaciones
Objetivos Inicio

Recordatorio Anotaciones
Actividades Autoevaluación
s

Glosario Bibliografía
BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD I
s
BERCOVITZ RODRIGUEZ - CARO Rodrigo (2011) Manuel de Derecho Civil. Ma-
drid. Edit. Bercal.
CASTILLO FREYRE Mario: (2000) Tratado de la Venta. Volumen XVIII, Tomos I a V.
o Anotaciones Lima. Fondo Editorial de la P.U.C.P.
CASTAN TOBEÑAS José (2010) Derecho Civil Español Común y Foral. Madrid. Edit.
Reus. S.A.
CODIGO CIVIL COMENTADO (Edición 2013)Lima. Jurista editores E.I.R.L.
CODIGO CIVIL COMENTADO POR LOS 100 MEJORES ESPECIALISTAS, Tomo
VII (2011) De los Contratos en general. Lima. Gaceta Jurídica Editores.
DE LA PUENTE Y LAVALLE Manuel (2001) El contrato en general - contrato y acto
jurídico. Lima. Editorial Palestra editores S.R.L.
DIEZ PICASO Luis y Antonio GULLON (2010) Sistema de Derecho Civil Madrid. Edit.
Teknos S.A.
LACRUZ BERDEJO José Luís (2011) Elementos del Derecho Civil II, Primer Volumen.
Madrid. Edit. Dikinson S.A.
LA VALLE COBO Jorge (2010) De los contratos en general en Código Civil y leyes com-
plementarias dirigidas por Augusto C BELLUSCO, Buenos Aires. Editorial Astrea de
Alfredo y Ricardo DEPALMA, Buenos Aires.
LASARTE ALVARES Carlos (1986) Compendio de Derecho Civil Trabajo y Relaciones
Sociales. Madrid. Edit. Dikinson S.L.
MESSINEO Francesco (1986) Doctrina General del Contrato. Buenos Aires. Edit. El
Foro.
MIRANDA CANALES Manuel Jesús (2009) Derecho de los Contratos. Lima. Ediciones
Jurídicas.
MOSSET ITURRASPE Jorge (2004) Contratos Parte General. Buenos Aires. Edit. AS-
TREA.
MUÑOS Luis (1960) Contratos, Buenos Aires. Tipográfica Editora Argentina.
PARRA LUCAN María Ángeles (2005) Negociación y Perfección de los Contratos. Ma-
drid. Edit. Dikinson.
PINEIRO CASTAÑON Julio (2009), Contrato y acto jurídico en el derecho comparado,
Cuenca .Anuario de la facultad de derecho, Universidad de Cuenca – Extremadura Es-
paña.
PUIG PEÑA Federico (1946) Tratado de Derecho Civil Español, Revista de Derecho
Privado, Madrid, citado por Moseet Iturraspe.
PUIG BRUTAU José (1979) Fundamentos del Derecho Civil. Madrid. Edit. Bosch S.A.
SPOTA Alberto (1975) Instituciones de Derecho Civil –Contratos. Buenos Aires. Edi-
ciones Depalma.
ollo
nidos 40
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía Diagrama Objetivos Inicio


nadas

AUTOEVALUACIÓN DE LA UNIDAD I
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos
torio Anotaciones
Subraye la respuesta correcta:
1. ¿Qué son los contratos?
a. Convenio.
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas
b. Corresponsabilidad.
c. Entrega
d. Disposición
Recordatorio Anotaciones e. Prestación

2. El contrato presenta notas distintivas, estas son:


a. Bilateral.
b. Entre vivos.
c. Patrimonial.
d. Es causado.
e. Todas son verdaderas.

3. ¿El Contrato que se daba entre no ciudadanos Romanos se denominaba?


a. Sponsis.
b. Spondes.
c. Nexum.
d. Perfectum.
e. Ninguna de las anteriores

4.¿Los Ciudadanos Romanos llevaban un libro para realizar las anotaciones de los
créditos , este libro se denominaba?.
a. El codex accepti et expesi.
b. Syngrapha
c. Nexum.
d. Codex Justiniano.
e. Librepiens.

5. El Código Civil Peruano precisa el concepto de contrato en su Art.1351º el cual


viene a ser:
a. Acuerdo de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir
b. Es una relación jurídico patrimonial.
c. La respuesta a y b son correctas.
d. Es un negocio patrimonial.
e. La respuesta a es correcta.

6. ¿Según la legislación nacional cuando es factible la contratación entre conyu-


gues?.
a. Cuando han establecido régimen de separación de bienes y bienes propios.
b. Es un medio de regular los derechos.
c. Cuando se refiere a bienes comunes.
d. Cuando son derechos generales.
e. La respuesta b y d son correctas.

7. ¿ Tiene una existencia propia con independencia de toda otra convención, nos
referimos al contrato?
a. Contrato de buena fe.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 41

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
b. Contrato unilateral
c. Contrato nominado.
d. Contratos principales.
Recordatorio Anotaciones
e. Contrato iuris civilis.

8. ¿En los contratos las cláusulas se interpretan las unas por medio de las otras ,
este tipo de interpretación se denomina?.
a. Literal.
b. Fleible.
c. Rigida.
d. Sistemática.
e. Ninguna de las anteriores.

9. Puede
 definirse como aquel suceso para el que no existe norma jurídica apli-
cables, esto corresponde a:
a. Laguna del Derecho.
b. Inexistencia de norma.
c. Falta de Derecho.
d. Vacío legal
e. Impedimento de Control Jurisdiccional.

10. ¿Cuáles son los efectos de los Contratos?


a. Crea obligaciones entre las partes y presunción de buena fe.
b. Debe ser obligatorio y dependiente.
c. Temporal y perpetuo.
d. Jurídico y absoluto.
e. Patrimonial y Económico.

11.¿Según la teoría de los contratos son impedimentos para contratara?


a. Convencionales y legales.
b. Factico y obligatorio.
c. Absoluto y relativo.
d. Temporal y concreto.
e. Jurídico y absoluto.

12. ¿Son las causas de anulabilidad?


a. Incapacidad relativa del agente, vicio por error,
b. Dolo, violencia, intimidación y simulación
c. Por ley.
d. La respuesta a, b son correctas.
e. La respuesta a, b y c son correctas.

13. Son persona extrañas al contrato y a las partes que lo han suscrito.
a. Tercero absoluto.
b. Tercero relativo.
c. Oferente
d. Causante.
e. Parte Civil.

14. ¿Según MESSINEO el consentimiento viene a ser?.


a.
Es un quid complejo.
b. Acuerdo de contrapartes.
ollo
nidos 42
Actividades Autoevaluación UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOS

as Glosario Bibliografía
nadas
c. Una bilateralidad de ideas.
d. Pacto de teorías.
e. Ninguna de las anteriores
torio Anotaciones

15. En el vicio de voluntad se presenta un equivocado conocimiento de la realidad


fáctica, ha este error se le denomina.
a. Error de derecho
b. Error de hecho.
c. Error de voluntad.
d. Error obstativo.
e. Vicio de error.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD I: INTRODUCCIÓN A LOS CONTRATOSDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 43

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones
44
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 45

Diagrama Objetivos Inicio Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Desarrollo
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO
Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD II


Diagrama
Lecturas Objetivos
Glosario Inicio
Bibliografía
seleccionadas
LECTURAS
CONTENIDO ACTIVIDADES
SELECCIONADAS
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÌA
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES


Diagrama Objetivos Inicio
Recordatorio Anotaciones
CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES
Tema N.° 1:Objeto y For- 1. Identifica las formas de 1. Valorar la importancia
mas del Contrato
Desarrollo Actividades Autoevaluación
contrato de los contratos
de contenidos
1. El Objeto del contrato 2.  escribe las característi-
D preparatorios y sus
cas de los contratos pre- efectos jurídicos y
2. 
Contratos Preparato-
paratorios valorar positivamente
rios
la aplicación de las
Contrato de Prestacio- 3. 
Determina diferencias
Lecturas
Glosario Bibliografía
3. 
seleccionadas
normas imperativas
nes Reciproca entre los tipos de con-
tratos y la interpretación
4. 
Cesión de posición del estado en la
contractual 4. Establece diferencias contratación privada
Recordatorio Anotaciones entre el acto jurídico y
Lectura Seleccionada N.° 1 la excesiva onerosidad
De la puente y lavalle, Ma- en los contratos 2. Generar un sentido
nuel (1987): Temas de De- 5. Establece las caracterís- de protección del
recho Contractual. Lima, ticas de la onerosidad. cliente ante el abuso
Edición Cultural Cuzco. del derecho en la
(1999): Estudios sobre el 6. Identifica las diferentes contratación y en
Contrato de Compraventa. formas de Onerosidad las variedad que
Lima, Editorial Gaceta Jurí- 7. Explica cuando proce- puedan producir en
dica. (2001): El Contrato en de la caducidad la contratación con
General. Lima, Editorial Pa- la intervención de un
lestra. Pág.523-527 tercero en la relación
Actividad Nº 2
Tema N° 2: La excesiva one- Elabora un cuadro compa- contractual
rosidad en la prestación rativo sobre las diferencias
1. Definición entre los contratos prepara-
2. Formas de onerosidad torios y los contratos defini-
3. Contratos en los que tivos
opera
4. Improcedencia de la Tarea Académica Nº 1
acción Elabora un ensayo respecto
5. Caducidad de la acción a los contratos de prestación
Lectura Seleccionada N.° 2 recíproca, el cual debe pre-
sentarlo en archivo PDF
Ferri Luigi. Lecciones sobre
el contrato, curso de dere-
cho civil, presentación, no-
tas y edición al cuidado de
Rómulo Morales Hervías y
Leysser L. León, Traducción
de Nelvar Carreteros To-
rres, Editora Jurídica Grijley,
Lima, 2004. Pág.155-159
Autoevaluación de
la unidad II
ollo
nidos 46
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.° 1: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

1 EL OBJETO DEL CONTRATO


torio Anotaciones
1.1 Definición
De conformidad con el artículo 1402° el objeto del contrato consiste en crear, mo-
dificar, regular o extinguir obligaciones. En suma el objeto del contrato, es en esen-
cia una fuente creadora de obligaciones de dar, hacer y no hacer. El tratamiento
legislativo del objeto del contrato en el Código Civil en vigor constituye una innova-
ción, pues el ordenamiento de 1936 no lo consideró y solo se refirió al objeto como
uno de los requisitos de validez del acto jurídico, en su artículo 1075°.
Manuel Augusto Olaechea1, al exponer el anteproyecto, al hacer referencia al obje-
to lo explicó en el sentido de que la "cosa estuviera en el comercio y que fuera, por
lo tanto, susceptible de adquirirse o de transmitirse .
Con estos antecedentes y reiterando que la noción del objeto es sumamente com-
pleja y debatible, hemos planteado partiendo de una contraposición entre sujeto y
objeto, pues todo lo que no es sujeto es objeto, y que el objeto puede ser material
como inmaterial, según pueda ser percibido por los sentidos o solo intelectualmen-
te. La conceptuación del objeto lo refiere a lo inmaterial, a lo que solo puede ser
percibido sensorialmente, por lo que hemos dejado expuesto que el concepto de
objeto está referido a los derechos y deberes u obligaciones que origina todo acto
jurídico y que se integran a la relación jurídica a la que se da creación, o de los que
resulten de la regulación o modificación de la relación jurídica ya creada, o los
que fenecen con la relación jurídica que se extingue. Max Arias Schreiber, explicó
que doctrinariamente existen hasta dos posiciones. La primera y tradicional, que
sostiene que el objeto del contrato es la prestación o prestaciones que emanan del
contrato celebrado, las que consisten en un dar, en un hacer o en un no hacer. Para
la corriente moderna, sostuvo, el objeto del contrato es la creación, regulación, mo-
dificación o extinción de las obligaciones, las que tienen, además, su propio objeto,
separable y distinto, que se expresa en la prestación en que la obligación consiste y
que puede estar determinada por un dar, un hacer o un no hacer, así por ejemplo,
en el contrato de compraventa, el inmueble o mueble que se transfiere era el obje-
to del contrato. Pero esta noción del objeto no es la adoptada por el Código Civil
vigente, pues en él está dirigida a la obligación misma y, así, en el mismo ejemplo,
en el contrato de compraventa, el objeto del contrato es la obligación de transferir
el bien que asume el vendedor y la de pagar el precio que asume el comprador, mas
no la prestación que consiste, para el vendedor, en dar el bien, y, para el comprador,
en dar la suma de dinero pactada como precio.2
En tal sentido podemos establecer que el objeto del contrato consiste en crear,
regular, modificar o extinguir obligaciones (Art. 1402° del C.C.) licitas y posibles
(Art. 1403° del C.C.). Es un elemento esencial y común del contrato, pues, por ser
un acto jurídico, no puede carecer de él, ya que ello acarrearía su ineficacia.

1.2. Características.
a. Creación de una relación jurídica.
Es una función contractual que menos dificulta des presenta, pues aparte de las
limitaciones impuestas por normas imperativas (la ley o las buenas costumbres)
es posible crear relaciones jurídicas patrimoniales que satisfagan las necesidades
de los contratantes. En tal sentido el Art. 1354° establece que las partes pueden
determinar libremente el contenido de los contratos, siempre que no sea contrario
o norma legal de carácter imperativo. En todo caso, de acuerdo al artículo V del Tí-
tulo Preliminar, es nulo el acto jurídico contrario a las leyes que interesan al orden
público o a las buenas costumbres.
En consecuencia, salvo estas limitaciones, mediante el contrato las partes pueden
crear toda clase de obligaciones utilizando para ello tanto los contratos típicos
como los atípicos.

b. Regulación de una relación jurídica.


El término empleado por nuestro código ha causado cierta confusión, pues para
algunos autores piensan que la expresión regular es el equivalente de la expresión
modificar. En todo caso, la modificación supone un cambio de lo existente, la re-
1
León barandiarán, José (1997) "Acto jurídico". Lima. Gaceta Jurídica.Op. cit.
2 Código Civil Peruano Comentado (2013)- Tomo VII Contratos en General. Lima. Gaceta Jurídica Editores.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 47

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
gulación no tiene ese alcance. En materia contractual las partes pueden regular o
precisar los alcances de una relación jurídica o interpretarla o estableciendo reglas
de detalle (procedimientos de ejecución modalidades de ejercicio de los derechos)
que no implica la modificación de la relación jurídica original. Recordatorio Anotaciones

c. Modificación de una relación jurídica.


Es frecuente que por diferentes circunstancias las partes se vean precisadas en mo-
dificar las obligaciones existentes originalmente en el contrato, es decir, modificar
el contenido del contrato sin extinguir supone un cambio de las condiciones u
obligaciones existentes.

d. Extinción de una relación jurídica.


Esto ocurre cuando las partes deciden poner término al contrato antes de su ven-
cimiento. Esta figura jurídica se le conoce con el nombre de “distracto”, que es el
contrato cuyo objeto es resolver una relación jurídica patrimonial existente entre
las partes.
Es de advertir que el distracto sólo puede tener lugar para poner fin a una relación
jurídica cuyas prestaciones aún no han sido ejecutada o cuya ejecución sea conti-
nua o periódica. Como una especie de distracto existe el mutuo disenso, que es la
resolución convencional de una relación jurídica patrimonial nacida de un contra-
to, sobre esto LEÓN BARANDIARÁN sostiene que el mutuo disenso sólo puede
operar en los contratos bilaterales (prestaciones recíprocas) y no en uno unilateral,
porque entonces se confundiría con la remisión.

1.3 Teorías. Según el maestro Manuel de la Puente y Lavalle considera que hay dos
caminos:
a. El primero, radica en determinar qué es lo se busca con la celebración del
contrato.
b. El segundo, descubrir la noción teórica del objeto del contrato y a tener una
idea acerca de cuál es la naturaleza de ese elemento esencial para la existencia
del mismo

1.4 Requisitos
a. Posibilidad de la prestación y del bien.
El codificador peruano ha optado por considerar que la prestación es el contenido
de la obligación y el bien es el objeto de la prestación.
Tratándose de la posibilidad existe unanimidad en el sentido que es propia de la
prestación y del bien o servicio que constituye el objeto de ella. (Art.1403°, C.C.).

b. Licitud de la obligación.
La licitud es la "no" contrariedad a la ley jurídica imperativa, a la moral o al orden
público; así, es un requisito negativo del objeto del contrato (Art. 1403° C.C.). El
incumplimiento de este requisito hace que el contrato devenga en nulo. La obliga-
ción debe ser lícita, pues si fuera contraria al orden público, las buenas costumbres
y en general a la ley, sería ilícita y con ello arrastraría su invalidez. En otras palabras
debe encontrarse conforme con el ordenamiento legal.

El objeto del contrato debe ser lícito (crear, modificar, regular


o extinguir obligaciones), y el objeto de las prestaciones que se
obligan debe ser posibles física y jurídicamente, es decir que la
obligación de dar, hacer o no hacer deben ser posibles, así como
el objeto de ellas (bienes, servicios o abstenciones).

Ilustración N° 06. Exclusividad del objeto del contrato.


Fuente: Abel Jáuregui Huallaga.
ollo
nidos 48
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
c. Determinación de la prestación o del bien.
Es la singularización de la relación jurídica que permite diferenciar los contratos
entre sí. Entonces, no pueden existir dos o más contratos sobre exactamente lo
torio Anotaciones mismo (Art. 1403 C.C.).

Formas de contrato.
En sentido amplio la forma es el medio por el cual se exterioriza la declaración de
voluntad, y en el caso del contrato el acuerdo de voluntades. La voluntad tiene
que manifestarse de alguna forma para que aparezca y tenga trascendencia en el
mundo del derecho. En tal sentido, todo contrato tendría implícita una forma de-
terminada, utilizada por las partes como vehículo para exteriorizar su voluntad. Así,
las partes podrán servirse de cualquier medio, siendo las más frecuentes la forma
oral o la escrita.
En sentido estricto la forma se impone como medio concreto y determinado para
la exteriorización de la voluntad contractual. Aparecen así los contratos solemnes
o formales en oposición a los no formales, constituyendo la forma así entendida
como un requisito esencial para la validez del contrato, bajo sanción de nulidad, a
la que se denomina formalidad “ad solemnitatem”. Se diferencia de la formalidad
“ad probationem”, en que la exigencia de la forma en estos casos es una facultad
que queda librada a las partes, sin que esto afecte la validez del contrato.
La formalidad “ad solemnitatem” puede ser legal o convencional, en la medida en
que sea la ley o el convenio entre las partes el que lo imponga. El artículo 1352°
del Código Civil consagra la formalidad “ ad solemnitatem” que nace de la ley,
mientras que el artículo 1411° se refiere a la que emana de la voluntad de las par-
tes. Por su parte, el artículo 1412° viene referido a la formalidad “ad probationem”.

2 Contratos preparatorios
2.1 Definición
Según el Dr. Manuel de la Puente y Lavalle, el contratos preparatorio, que él deno-
mina precontrato “es un contrato por el que las partes se comprometen a celebrar
en el futuro otro contrato” (llamado contrato “definitivo” o “preparado”...), que
actualmente no quieren o no pueden concluir.3
El contrato preparatorio se presenta cuando ambas partes o una de ellas se obli-
gan a estipular luego un contrato, que por contraste se le denomina definitivo. Su
utilidad radica en que la formación de un contrato puede en ocasiones producirse
mediante un iter negocial complejo, de formación sucesiva, que se inicia con la
celebración de un contrato preliminar o preparatorio, y al cual sucede en un mo-
mento posterior el contrato definitivo.
El Código Civil regula como contratos preparatorios al compromiso de contratar
y al contrato de opción, y para ambos establece como causal de nulidad el supues-
to de que no se celebren en la misma forma que la ley prescribe para el contrato
definitivo bajo sanción de nulidad (artículo 1425° CC). El propósito del precepto
no es otro que el de sancionar con nulidad la inobservancia de la forma solemne
(ad solemnitatem) en el contrato preparatorio, cuando ésta se exige al contrato
definitivo.4

2.2 Clases de contratos preparatorios:


a. Contrato preparatorio de compromiso de contratar:
Por este contrato las partes se obligan a celebrar un contrato en el futuro definitivo,
debiendo contener los siguientes elementos:
• El compromiso de contratar.
• La forma del cumplimiento de la prestación.
• El plazo del cumplimiento.
• Así como la cláusula penal que se quisiera considerar.

Lo que significa que el contrato preparatorio debe contener las mismas cláusulas y
contenidos del contrato a firmar a futuro. Es decir las partes se obligan a celebrar
en el futuro un contrato definitivo .
3
Miranda Canales Manuel Jesús (2010) Derecho de los contratos. Lima. Ediciones Jurídicas.
4
Código Civil. (2013). Lima. Jurista Editores E. I.R L.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 49

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Plazo en el Contrato Preparatorio: El plazo de compromiso a contratar en el futuro
no será mayor de 1 año; en caso que las partes hubieran firmado un contrato de
compromiso por dos años, se deberá indicar que es solamente por un año; si por
alguna razón no se ha considerado plazo también será de un año (Art. 1416°). Recordatorio Anotaciones

Renovación de Contrato Preparatorio: Vencido el año que señala la ley el contrato


podrá renovarse por un plazo igual de 1 año.
Si alguna de las partes se niega a dar cumplimiento, a firmar el contrato a futuro
tendrá el derecho de exigir a firmar judicialmente o a celebrar el contrato o so-
licitar que se deje sin efecto el contrato preparatorio; en cualquiera de los casos
el afectado podrá solicitar que se le pague indemnización por daños y perjuicios
ocasionados.

b. Contrato de opción.
Es aquel mediante el cual una de las partes se compromete concede a la otra en
forma exclusiva y temporal el derecho a decidir a su solo arbitrio la conclusión de
un segundo contrato con determinadas condiciones señaladas en el contrato pri-
migenio. Ej.: Contrato de arrendamiento. Según el artículo 1419° del Código Civil
“por el contrato por opción una de las partes queda vinculada a su declaración de
celebrar en el futuro un contrato definitivo y la otra tiene el derecho exclusivo de
celebrarlo o no”.
El Dr. Manuel de la Puente y Valle sugiere la siguiente definición del contrato de
opción: es el contrato por virtud del cual una de las partes se obliga irrevocable-
mente a mantener vigente por cierto tiempo y en determinadas condiciones que
se precian, una oferta exclusiva en favor de la otra parte para que por decisión
potestativa de esta, se celebre un contrato definitivo en tales condiciones , el cual
quedará perfeccionado por la sola aceptación oportuna de la oferta.5
Señala el artículo 1421° que es igualmente valido el pacto conforme al cual el
optante se reserva el derecho de designar la persona con la que se establecerá el
vínculo definitivo. La opción mediatoría implica, que si bien el optante recibe ex-
clusivamente el derecho, no lo recibe necesariamente para sí, sino también puede
transferirlo a un tercero. Solo el optante tiene estas facultades y es en estos térmi-
nos que deben entenderse la exclusividad.

Características jurídicas del contrato de opción:


• Es un contrato preparatorio.
• Su efecto obligatoriamente es a futuro.
•  finalidad es otorgarle a una de las partes la libre decisión de continuar con el
Su
contrato.
• Este contrato puede ser de pluriprestaciones o de uniprestaciones. Todo los
contratos preparatorios son obligatoriamente literales, es decir por escrito.

3 Contrato de prestación reciproca


Son aquellos en los que los sujetos de la relación jurídica tienen la doble calidad de
acreedor y deudor. Nos referimos a la pluralidad de prestaciones lo que nos indica
que los contratos son netamente plurilaterales. En este sentido, cada parte contrac-
tual asume una obligación frente a la otra y viceversa.

3.1 Características
• Las dos prestaciones deben ser principales.
•  objeto principal es un hacer (servicio) o la disponibilidad de un bien, su uso
El
o su custodia.
• Deben ser exigibles y oponibles.
• Es un contrato preparatorio.
• Es un contrato que deja al beneficiario en libertad absoluta para aceptar.
• Están sujetos a excepción de incumplimiento, de caducidad de término, a la
teoría del riesgo y a la resolución por incumplimiento

5
De la Puente y Lavalle, Manuel. (2001). El contrato en General. Lima. Palestra Editores S.R.L
ollo
nidos 50
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
3.2 Razón de ser de la reciprocidad.
La reciprocidad encuentra su razón de ser en la previsión del ordenamiento jurídi-
co que, recogiendo los planteamientos de la doctrina, ha dispuesto que las partes
torio Anotaciones contratantes pueden celebrar determinados contratos en los cuales las obligaciones
y las prestaciones están ligadas entre sí, de tal manera que a la obligación de una
parte corresponde una obligación de la otra y que lo mismo ocurre con las presta-
ciones.

3.3 Utilidad.
Este tipo de contrato permite a las partes “anclar un derecho”, esto es fijar de ante-
mano los efectos de un futuro contrato, que no se quiere o no se puede celebrara
de inmediato, en forma tal, de asegurara, cualquiera que fuere el desarrollo de los
acontecimientos, que en la vida contractual cobra cada día un ritmo masa acelera-
do, la obtención de un derecho que queda protegido.

3.4 Modalidades de celebración.


En mérito a lo precisado en los artículos 1420° y 1421° del Código vigente, este
contrato se pude pactar para que la opción pueda ser ejercitada indistintamente
por cualquiera de las partes o que el optante se reserva el derecho de designara la
persona con la que se establezca el vinculo definitivo.

3.5 Sus elementos.


Este tipo de contrato debe de contener las condiciones y elementos de un contrato
definitivo.

a. Forma.
Conforme a lo preceptuado en el Art. 1425° por ser una clase de contrato prepara-
do, debe ser celebrado en la misma forma que la ley señala para el contrato defini-
tivo, bajo sanción de nulidad.

b. Plazo.
Este tipo de contrato tiene un plazo máximo de 06 meses, todo exceso a este se
limita a este plazo. Empero las partes al vencimiento de este plazo por acuerdo
pueden renovarlo por un plazo no mayor de 06 meses, en forma sucesiva si así lo
desean.

3.6 Resolución de pleno derecho.


El presente aspecto es de suma trascendencia su estudio toda vez que en los con-
tratos se ven afectados en su gran mayoría por causa de este factor: artículo 1429°
del Código Civil. En el caso del artículo 1428° la parte que se perjudica con el
incumplimiento de la otra, puede requerirla mediante carta por vía notarial, para
que satisfaga su prestación, dentro de un plazo no menor de quince días, bajo aper-
cibimiento de que, en caso contrario, el contrato queda resuelto. Si la prestación
no se cumple dentro del plazo señalado, el contrato se resuelve de pleno derecho,
quedando a cargo del deudor la indemnización de daños y perjuicios.

a. Concepto de resolución de pleno derecho.


La resolución por intimación es una de las modalidades a través de las cuales puede
manifestarse el derecho de resolver la relación contractual. Se le ha caracteriza-
do bajo la estructura de un derecho potestativo del acreedor que aparece en el
momento en que se produce el incumplimiento por parte del deudor. Permite al
acreedor, mediante declaración, fijar una fecha para el cumplimiento tardío de la
prestación; plazo adicional diferente del plazo normal de cumplimiento- luego del
cualquier acreedor puede extinguir la relación contractual.
Bajo esta figura el acreedor, al determinar el plazo, no evaluará si es suficiente para
la ejecución de la prestación, sino en qué momento decaerá su interés en el cum-
plimiento de ella .6

6
FORNO FLORES, Hugo (2005) Resolución por intimidación. Lima. Themis –dike PUCP.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 51

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Mediante esta acción se pretende, que el incumplido termine por satisfacer su pres-
tación, y por ello autoriza al acreedor para que lo requiera por la vía notarial, bajo
apercibiendo de resolución del contrato.
Se trata en consecuencia, de una hipótesis de resolución automática o de pleno
Recordatorio Anotaciones

derecho, que no exige intervención judicial, a diferencia de lo que sucede con el


Art. 1428° de nuestro Código Civil.
Si bien el requerimiento que se señala en el presente artículo es el de la vía notarial,
resulta evidente que a falta de notario tendrá que intervenir el llamado por ley.

3.7 Vía extrajudicial


Si la parte fiel opta por la vía extra judicial deberá requerir a la parte infiel para que
cumpla su prestación y, sólo si esta no la hiciera dentro del plazo señalado, se resol-
verá extrajudicialmente el contrato. Debe tenerse presente que la elección de esta
vía determina que la parte fiel pierde la posibilidad de solicitar, dentro del indicado
plazo, la resolución del contrato. Vencido el plazo sin que la parte infiel satisfaga
su prestación, el contrato quedará automáticamente resuelto, de tal manera que la
parte fiel no podrá ya solicitar la ejecución.

3.8 Su fundamento.
Algunos doctrinarios consideran que el fundamento de la resolución por autoridad
del acreedor, está orientada permitir a la parte infiel ejecutar su prestación, y dar
así cumplimiento al contrato y otros como RAMELL SANTIAGO “por el contrario
a proporcionar a la parte fiel un instrumento para a cambio de la concesión de un
plazo especial para el cumplimiento, dejar automáticamente sin efecto la relación
jurídica obligacional nacida del contrato”7.
Después de haber investigado consideró que el fundamento de la resolución por
autoridad del acreedor se encuentra, en el comportamiento negativo y la tenaz
resistencia de la parte incumpliente para ejecutar la prestación a su cargo den-
tro del plazo especial que se le ha concedido, pese a haber tenido la posibilidad
de hacerlo. De lo dicho anteriormente resulta que si la parte infiel no ejecuta su
prestación dentro del plazo que se le fue concedido, por causa no imputable- ella;
la resolución de pleno derecho procederá pero no quedará obligada pago de la
indemnización de daños perjuicios.

3.9 Naturaleza jurídica.


La Resolución por Intimidación un acto jurídico por cuanto la parte fiel, declaran-
do tener todavía interés en cumplimiento de la parte infiel dentro del plazo fijado
en la intimidación, obliga a no exigir el cumplimiento ni Resolución antes de que
finalice dicho plazo.
Es un Acto Jurídico Unilateral por cuanto tiene valor frente a la parte fiel aún sin el
asentimiento de la parte infiel. La resolución por autoridad del acreedor es un acto
irrevocable, desde que la parte fiel se puede retractar del otorgamiento del plazo.
Otros consideran que en la resolución por intimación, se adopta la estructura de
un derecho potestativo.8 El acreedor, en efecto, emite una declaración señalando
que se extinguirá la relación contractual si al vencimiento de un plazo que al efec-
to señala, la prestación a cargo del deudor permanece insatisfecha, extinción que
efectivamente tiene lugar si tal situación se presenta, afectando de esa manera la
esfera jurídica del otro contratante. La declaración de la resolución por autoridad
del acreedor tiene carácter recepticio, desde que no sólo está dirigida a la parte
infiel sino que se hace con el propósito que esta la conozca.

7
SANTIAGO CESAR, Horacio (2002). Pacto Comisorio en contratos. Editorial Depalma.
El derecho potestativo como es sabido, es una categoría elaborada por el pensamiento jurídico alemán de fines
8 

del siglo XIX, que se ha ido abriendo camino dentro de un contexto de arduas pero fructíferas polémicas.
Giuseppe Chiovenda la importó a Italia a principios de este siglo para intentar explicar el derecho de acción; a
partir de entonces también adquirió en Italia, aunque no sin dificultad, carta de ciudadanía y ha sido materia de
una interesante evolución que en la actualidad nos presenta un concepto bastante acabada y largamente difun-
dido en la doctrina. Se trata de una situación jurídica subjetiva de ventaja activa es un tipo de derecho subjetivo
que permite a tu titular, mediante su ejercicio, provocar una modificación en la esfera jurídica de otro sujeto,
quien se encuentra sometido a tal posibilidad sin poder hacer nada para impedirlo o que, correlativamente, se
configura como una situación jurídica subjetiva de desventaja inactiva denominada sujeción).
ollo
nidos 52
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
4 Cesión de posición contractual
4.1 Definición.
La Cesión de posición contractual, es una institución jurídica amparada por nues-
torio Anotaciones
tro Código Civil desde su artículo 1435° hasta el 1438° y otros dispositivos conexos,
en el mencionado corpus iuris. Si bien es cierto la normativa civil no la define
expresamente y tan solo se limita a dar sus características y alcances, dicho vacío ha
sido aliviado por parte de la doctrina civilista, que en algunos casos la denomina
“Cesión de Contrato”. Así para algunos “la cesión de contrato consiste en la trans-
misión de la íntegra posición contractual que una persona ocupa en un determi-
nado contrato”.
Por ello el artículo 1435° de nuestro Código Civil señala que “en los contratos con
prestaciones no ejecutadas total o parcialmente, cualquiera de las partes puede
ceder a un tercero su posición contractual. Se requiere que la otra parte preste su
conformidad antes, simultáneamente o después del acuerdo de cesión. Si la con-
formidad del cedido hubiera sido prestada previamente al acuerdo entre cedente
y cesionario, el contrato sólo tendrá efectos desde que dicho acuerdo haya sido
comunicado al cedido por escrito de fecha cierta”.
Como podemos apreciar, en este acto jurídico, se establece una triangularidad de
obligaciones mutuas entre cedente (que es el sujeto contractual que cede su posi-
ción en el contrato a un tercero ajeno a los alcances del mismo), el cesionario (re-
presentado por el tercero que pasará a ocupar la posición contractual que es cedida
por el cedente) y el cedido (que es el otro sujeto contractual primigenio que acepta
la cesión formulada por el cedente). Cabe acotar, que es importante diferenciar en-
tre la cesión de posición contractual y el contrato por persona a nombrar regulado
en el artículo 1473° del Código Civil, ya que en este último “se acuerda que una de
las partes se reserva el derecho de designar a un tercero que finalmente adquirirá la
condición de contratante con efecto retroactivo desde el momento de celebración
del contrato. En cambio en la cesión de posición contractual no existe tal reserva
de nombramiento, ocupando el cesionario la posición contractual del cedente solo
a partir del momento en que existe consentimiento para la cesión por parte del
cedente, cesionario y cedido”.
Como podemos apreciar, la cesión de posición contractual viene a ser el negocio
jurídico mediante la cual las partes contratantes de un contrato concluido y perfec-
cionado celebran con un tercero a fin de que este ultimo sustituya a una de ellas
en la titularidad de los derechos y obligaciones derivados de la relación contractual
primigenia, la cual se mantiene idéntica en todo su contexto objetivo.
La cesión de posesión contractual se produce en aquellos casos en que permane-
ciendo invariable o se restituya al acreedor o al deudor de una colección obliga-
toria, es decir en el contrato en virtual del cualquier de las partes de un contrato
cuyas prestaciones no hayan sido ejecutadas pueden acceder a un tercero con el
consentimiento de la otra parte.
Siguiendo al Dr. Manuel de la Puente y Lavalle se puede definir este contrato “que
es el contrato en virtud del cual cualquiera de las partes cuyas prestaciones no
hayan sido ejecutadas, pueden ceder a un tercero, con el consentimiento de la otra
parte, su posición contractual”.

4.2 Formación del contrato de cesión de posición contractual.


En la formulación de este contrato debe seguirse ciertos parámetros:
• Declaración de voluntades simultaneas.
• Cesionario y cedente, puestos de acuerdo, solicitan el consentimiento del cedido.
• El cedido presta su consentimiento previamente.

1.4.3 Caracteres.
En el contrato las partes que intervienen se denominan: El cesionario, el cedente
y el cedido; los cuales deben de ponerse de acuerdo con el fin de mantener la
posesión contractual. Es un contrato trilateral porque deben de firmarlo obligato-
riamente las tres partes, es un contrato convencional porque para su eficacia sólo
se requiere el consentimiento de las partes, pudiendo ser simultáneo o sucesivo.
Este contrato puede ser a título gratuito o a titulo oneroso entre el cedente y el
cesionario.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 53

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
4.4 Efectos entre el cedente y el cesionario.
• Tantos cambios de posesión contractual.
• La obligación de parte del cedente de garantizar al cesionario la existencia y la
validez del contrato básico, salvo pacto en contrario. Recordatorio Anotaciones

• Garantía de su cumplimiento por parte del cedido.

4.5 Efectos entre el cedente y el cedido.


El cedente queda liberado de todas las obligaciones que tiene respecto al cedido y
por ende todos los documentos que tenían sobre este por razón del contrato bási-
co.

4.6 Efectos entre el cedido y el cesionario.


•  cesionario queda vinculado con el cedido en calidad de parte contratante
El
asumiendo todos los documentos y obligaciones. Derivados del contrato básico
de modo que las partes del contrato básico ya no son el cedido y el cedente sino
el cedido y el cesionario.
• El cedido adquiere documentos de aportar el cesionario todas las excepciones
nacidas del contrato básico inclusive la excepción de incumplimiento, incluyen-
do el documento a que si el cesionario no pago o incumple con su obligación
podrá resolver el contrato y solicitar la indemnización correspondiente.
Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

LECTURA SELECCIONADA N.° 1


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (1987): Temas de Derecho Contractual.


Lima, Edición Cultural Cuzco. (1999): Estudios sobre el Contrato de Compraventa.
Lima, Editorial Gaceta Jurídica. (2001): El Contrato en General. Lima, Editorial
Palestra.
Recordatorio Pág.523-527.
Anotaciones

Bilateralidad o trilateralidad del contrato


Existe una clara división en la doctrina respecto a si para la celebración del contrato
de cesión de posición contractual se requiere únicamente el consentimiento del
cedente y del cesionario, siendo la conformidad del cedido sólo un requisito para
que dicho contrato produzca plenos efectos, o si es indispensable el triple consen-
timiento del cedente, del cesionario y del cedido.
En la primera posición se encuentran, entre otros, AYNES1 , CRISTOBAL MON-
TES2, ALTERINI-REPET3, LÓPEZ DE ZAVALÍA4 y BARBERO5. Este último autor,
cuya opinión nos interesa principalmente por referirse al ordenamiento jurídico
italiano que, a semejanza del nuestro, exige el consentimiento o conformidad del
cedido, considera que el contrato de cesión se celebra entre el cedente y el cesio-
nario, siendo la intervención del cedido un requisito de eficacia, y precisamente de
condictio juris de la eficacia del contrato entre aquellos: requisito que puede existir
con anterioridad a la cesión en forma de consentimiento preventivo y que puede
también sobrevenir, firme el valor comprometedor de la cesión misma entre los
contratantes a su estipulación.
Puede decirse, sin embargo, que la mayoría de la doctrina no comparte esta po-
sición y se pronuncia en el sentido que la cesión del contrato es un acto jurídico
para cuya existencia se requiere el consentimiento del cesionario, del cedente y del
cedido.
He hablado de un acto jurídico y no de un contrato por cuanto existe una corrien-
te de opinión, en la cual participa activamente MESSINEO 6, que entiende que si
bien para el nacimiento de la cesión del contrato es indispensable el concurso orgá-
nico de las tres partes, las cuales se presuponen mutuamente, se trata de un negocio
(unitario) trilateral y no de un contrato trilateral por la razón que falta comunidad
de intereses y de fin entre las partes.
ollo
nidos 54
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
Empero, gran parte de la doctrina italiana que se inclina por la necesidad del con-
sentimiento trilateral, entre la que cabe citar a DE NOVA7 , BLANCA8, MICCIO9,
BETTI10, MIRABELLI11, y CARRESI12, considera que el acto jurídico mediante
torio Anotaciones
el cual se produce la cesión del contrato es un contrato trilateral celebrado entre el
cedente, el cesionario y el cedido, de tal manera que el consentimiento de este últi-
mo no es un simple requisito de eficacia de la cesión, sino que tiene el carácter de
elemento constitutivo de la relación jurídica obligacional creada por la cesión(*).
Recuérdese que el artículo 1406 del Código Civil italiano señala que para la susti-
tución de una de las partes por un tercero se requiere que la otra parte consienta
en ello.
La doctrina peruana, donde cabe citar a ARIAS SCHREIBER13, ROMERO ZAVA-
LA14, MERCADO NEUMANN15 y LAVALLE ZAGO16, comparte el criterio de que
la cesión de posición contractual es un contrato trilateral celebrado entre el ceden-
te, el cesionario y el cedido.
Por lo demás, la Exposición de Motivos del artículo 1435° del Código Civil redac-
tada por la Comisión Revisora17 expresa que es necesario que el cedido, esto es, la
otra parte originariamente contratante, preste su conformidad a la cesión, lo que
le da su carácter trilateral.
Para adoptar una posición, a la luz del ordenamiento jurídico peruano, frente a
citado debate, conviene analizar el artículo 1435° del Código Civil tomando en
consideración que éste se inspira en la teoría unitaria.
Según el primer párrafo de éste, en los contratos con prestaciones no ejecutadas
total o parcialmente, cualquiera de las partes puede ceder a un tercero su posición
contractual. Parecería, si nos detenemos aquí, que la cesión de posición contractual
es un contrato entre el cedente y el cedido, desde que la cesión se produce exclu-
sivamente entre ellos.
Sin embargo, el segundo párrafo del mismo artículo agrega que se requiere que la
otra parte preste su conformidad antes, simultáneamente o después del acuerdo de
cesión. A primera vista, podría crearse que al requerirse la conformidad de la otra
parte, esta conformidad es un requisito, con lo cual nos situaríamos en la posición
de BARBERO quien otorga al consentimiento de la otra parte el carácter de condic-
tio jurios para la eficacia del contrato entre el cedente y el cesionario.
El contrato básico es uno celebrado entre el cedido y el cedente, el cual ha crea-
do (regulado o modificado) una relación jurídica obligacional cuyos respectivos
titulares son ambos. Si el cedente desea que un tercero (el cesionario) lo sustituya
en su titularidad, con lo cual la misma relación jurídica obligacional tendría como
titulares al cedido y al cesionario, es indispensable que el cedido, que va a dejar
de estar vinculado con el cedente para vincularse con el cesionario, preste su con-
sentimiento, que tiene igual, si no mayor, importancia que la del consentimiento
prestado por el cedente y por el cesionario. Al fin y al cabo, lo que está en juego
no es tanto que el cedente salga de la relación jurídica y que el cesionario entre en
dicha relación, sino que ésta subsista, objetivamente intacta, pero vinculando subje-
tivamente al cesionario y al cedido.
Por otro lado, el contrato es, por definición, un acuerdo de declaraciones de vo-
luntad de dos o más partes para crear, regular, modificar o extinguir una relación
jurídica obligacional de carácter patrimonial. El objeto del contrato consiste, a su
vez, en la creación regulación, modificación o extinción de obligaciones. Si una de
las dos partes originaria de la relación obligacional creada por el contrato básico
sustituye a un tercero en su titularidad de dicha relación para que ésta tenga como
titulares a tal tercero y a la otra parte originaria, se está, en realidad, modificando
subjetivamente la relación en referencia por acuerdo de declaraciones de voluntad
de tres partes que son: la que cede su titularidad en la relación, la que adquiere
dicha titularidad y la que conviene en que su cotitular sea el adquirente en lugar
del cedente. Esta modificación es el objeto del contrato de cesión de posición con-
tractual.
Debe tenerse presente que las partes de un contrato no tienen que necesariamente
las mismas de la relación obligacional que se modifica por el contrato. Cabe per-
fectamente que la relación obligacional creada por un contrato entre dos partes
sea modificada por un contrato entre tres partes. Es más, la relación obligacional
puede haber sido creada por una fuente de las obligaciones distinta del contrato.
Lo que crea confusión y da bastante que pensar es el que el segundo párrafo del
artículo 1435º habla del acuerdo de cesión para referirse a la cesión de posición
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 55

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
contractual tratada en el primer párrafo del mismo artículo. Puede decirse, con
gran impacto, que el contrato es un acuerdo de declaraciones de voluntad, por lo
cual el acuerdo entre el cedente y el cesionario es, en realidad, un contrato cele-
brado entre ambos. Recordatorio Anotaciones

Considero, sin embargo, que no es ese el sentido que debe darse al acuerdo en refe-
rencia. Es necesario, sin duda, que el cedente y el cesionario se pongan de acuerdo
para que el primero ceda al segundo su posición contractual, pero este acuerdo no
es suficiente para dar lugar a la conclusión del contrato de cesión de posición con-
tractual, no sólo porque el segundo párrafo exige la conformidad del cedido, sino
también porque el tercer párrafo del mismo artículo, al colocarse en la hipótesis
que la conformidad del cedido hubiera sido prestada previamente al acuerdo entre
cedente y cesionario, indica que el contrato (entiendo que se refiere al contrato de
cesión de posición contractual) sólo tendrá efectos desde que dicho acuerdo haya
sido comunicado al cedido por escrito de fecha cierta
Es verdad que no se dice que el contrato se celebrará cuando ello sino únicamente
que tendrá efectos, pero no es menos cierto que se está diferenciando claramente
entre el contrato y el acuerdo. Tan es así que el acuerdo entre el cedente y el cesio-
nario, si bien pone de manifiesto el consentimiento de éstos, queda, sin la confor-
midad del cedido, como un acto inoperante.
Pienso, por ello, que la conformidad que, según el segundo párrafo del artículo
1435°, se requiere que preste la otra parte del contrato básico es, en realidad, el
consentimiento de esta parte a la cesión de posición contractual, por lo cual ésta
es un contrato trilateral (con tres partes) que se celebra por el consentimiento del
cedente, el cesionario y el cedido, de conformidad con el artículo 1352° del Código
Civil.
Es conveniente recordar que, como se ha visto, gran parte de la doctrina italiana,
trabajando con los artículos 1406° y 1407° del Código Civil de ese país, que tienen
un contenido similar al del artículo 1435° de nuestro Código, llega a la misma
conclusión.

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones
ollo
nidos 56
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.° 2: LA EXCESIVA ONEROSIDAD EN LA PRESTACIÓN

1 Definición
torio Anotaciones
La excesiva onerosidad de la prestación tiene como premisa la excepción, se funda
en una situación absolutamente imprevisible y extraordinaria para los contratantes
a la hora de pactar una prestación determinada. Esto significa que el equilibrio
de intereses –que fue la causa de que las partes contrataran- queda roto, y que las
prestaciones, que de ordinario hubieren sido la consecuencia de ese equilibrio, re-
sultaran posibles de cumplir solo al costo de un perjuicio muy grande o de la ruina
de una de las partes contratantes.
Esta onerosidad excesiva, en el cumplimiento de una prestación contratada no es
responsabilidad de ninguna de las partes, porque obedece a un hecho o situación
imprevisible y extraordinaria para ambas; mientras que el Derecho propone que se
restituya el equilibrio de intereses primigenios del contrato, esto es, la situación que
animó a las partes a contratar prestaciones no onerosas para sus intereses.
Si lo hace judicialmente a pedido de parte perjudicada, ya sea por medio de la re-
ducción de la prestación devenida en excesivamente onerosa, ya sea por el aumen-
to de la contraprestación debida, o finalmente, si ambas opciones son imposibles
por la naturaleza misma de la prestación mediante la resolución del contrato.

CODIGO CIVIL
Artículo 1440°.
En los contratos conmutativos de ejecución continuada, periódica o di-
ferida, si la prestación llega a ser excesivamente
Onerosa por acontecimientos extraordinarios e imprevisibles, la parte
perjudicada puede solicitar al Juez que la reduzca o que aumente la
contraprestación, a fin de que cese la excesiva onerosidad. Si ello no
fuera posible por la naturaleza de la prestación, por las circunstancias o
si lo solicitara el demandado, el Juez decidirá la resolución del contrato.
La resolución no se extiende a las prestaciones ejecutadas.

ILUSTRACIÓN N° 08 :CONTRATO CONMUTATIVO


Fuente: Rae/jurisprudencia.caballero bustamante .http. www. google .com. la ex-
cesiva onerosidad de la prestación. (…) la capitalización de intereses oculta bajo
un pacto de cláusula penal, constituye una exces9-Lima

2 ormas de onerosidad
2.1 Contratos que se puede presentar por excesiva onerosidad.
a. Conmutativos.
b. Aleatorios,
 en este caso cuando la excesiva onerosidad se produce por causas
extrañas al riesgo propio del contrato. Ej. debe poner partes iguales.

Ilustracion N° 09. Contrato conmutativo El Art. 1444° CC establece que "es nula la
renuncia de la acción por excesiva onerosidad.
Fuente:http://www.infoderechocivil.es/2012/09/contratos-conmutativos-contra-
tos-aleatorios.html.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 57

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Así, tenemos que si en la ejecución de las prestaciones a cargo de una de las partes
se torna onerosa debido a circunstancias imprevisibles, La otra parte obtendrá una
ventaja considerablemente mayor y desproporcionada con la que se estimó en un
inicio. Recordatorio Anotaciones

Esta cláusula se encuentra implícitamente establecida en todos los contratos.


El Código Civil, regula la cláusula rebús sic stantibus a través de la figura de la exce-
siva onerosidad de la prestación, la misma que es regulada en el artículo 1440°, es-
tableciendo que en “los contratos conmutativos de ejecución continuada, periódica
o diferida, si la prestación llega a ser excesivamente onerosa por acontecimientos
extraordinarios e imprevisibles, la parte perjudicada puede solicitar al Juez que la
reduzca o que aumente la contraprestación, a fin de que cese la excesiva onerosi-
dad.
Si ello no fuera posible por la naturaleza de la prestación, por las circunstancias o si
lo solicitara el demandado, el Juez decidirá la resolución del contrato. La resolu-
ción no se extiende a las prestaciones ejecutadas.” Más aún, no se puede pactar la
renuncia a la acción de excesiva onerosidad, siendo nulo dicho acuerdo. En ese
sentido, analizaremos cuáles son las características de la excesiva onerosidad de la
prestación según nuestro ordenamiento jurídico.

Ilustración N° 10: Excesiva onerosidad.


Fuente:https:/www.google.com.pe/search?q=excesiva+onerosidad&
Source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=GRvsU4X6L6G_sQTi-KgDg&ved=-
0CAYQ-AUoAQ&biw=1138&bih=516.

a. Los Contratos de ejecución continuada y los contratos aleatorios.


Una de las primeras características que resaltan de la aplicación de la cláusula rebús
sic stantibus, es que se aplica a contratos de ejecución continuada, periódica o dife-
rida, como por ejemplo en los contratos de suministro, distribución, de obra, etc.,
en contrario sensu no pueden ser aplicados en contratos de ejecución inmediata,
como podría ser el contrato de compraventa con entrega inmediata del bien, sin
embargo podría pensarse que si se compra un bien y éste después de algún tiempo
resultó tener fallas o desperfectos que al momento de contratar tenía pero que era
difícil o imposible de darse cuenta en ese momento. Para solucionar este problema
se recurre a la figura del saneamiento de vicios ocultos regulado en los artículos
1480° y siguientes del Código Civil.
Sólo podrá aplicarse la excesiva onerosidad de la prestación en los contratos de
ejecución inmediata siempre y cuando una de las prestaciones de las partes ha sido
diferida por causas ajenas a su voluntad, pero como se podrá observar se presenta
una extensión en el tiempo de la ejecución de las prestaciones al igual que en los
contratos de ejecución continuada, periódica o diferida. Por otra parte tenemos
los contratos aleatorios, los cuales son contratos que se caracterizan por tener el
factor riesgo como un elemento constitutivo en dicho contrato, existe un alea o
riesgo inherente a la operación económica contractual relativos a la variación de
costos y valores de las prestaciones, ejemplos de los contratos aleatorios tenemos a
los contratos de seguro, de juegos, de fianza, etc. Para estos contratos que si bien
es cierto tienen al riesgo de alguna manera prevista, a pesar de que exista incerti-
dumbre es posible que se hallen ante circunstancias imprevisibles que simplemente
son imposibles de tomar en consideración. Pensemos por ejemplo en las empresas
aseguradoras que pagan indemnizaciones a los familiares del asegurado por ac-
ollo
nidos 58
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
cidentes, en ese caso las aseguradoras manejan un récord o estadísticas sobre las
indemnizaciones que van a pagar, a pesar de que no hay certidumbre de cuantos
accidentes van a ocurrir en un día determinado.
torio Anotaciones Sin embargo puede ocurrir un hecho imprevisible de tal naturaleza que ocasione
grandes pérdidas que no estaban estimadas en un primer momento, piénsese por
ejemplo en las pérdidas producidas en el Trade World Center el 11 de septiembre,
donde muchas aseguradoras o bien obtuvieron pérdidas o bien quebraron, dado
que no era previsible un ataque terrorista de tal magnitud, posteriormente a estos
hechos, las aseguradoras han tratado de prever actos terroristas lo cual se vio indi-
cado en el aumento de las pólizas de seguro.

Ilustración N° 11. Contratos de ejecución contnuada


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+aleato riocontinuado.&-
source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=8hjxU6u-A5DKsQShnYEg&ved=0CAYQ_AUoA-
Q&biw=1138&bi

2.2 Consideraciones que se deben de tener para no caer en excesiva onerosidad.


a. Debe de existir relación directa entre el valor señalado en el contrato y la pres-
tación.
b. Que la prestación obligatoriamente sea a futuro.
c. Para
 que existe onerosidad el acontecimiento debe de ser posterior a la celebra-
ción del contrato.
d. La
 voluntad de una de las partes debe de haber sido afectada por error, dolo o
simulación o necesidad.

Ilustración N° 12. La excesiva onerosidad de la prestación en los contratos de


ejecución inmediata.
Fuente:https://www.google.com.pe/search?q=contrato+aleatorio &excesivaone-
rosidad.ource=lnms&tbm=isch&sa=x&ei=8hjxu6u-5dks qsyeg&ved=0CAYQ_
AUoAQ&biw=1138&bih.

2.3 Aplicación de la figura en los contratos de una sola prestación.


Cuando se trate de contratos en que una sola de las partes hubiera asumido obli-
gaciones, le es privativo solicitar judicialmente la reducción de la prestación a fin
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 59

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
de que cese su excesiva onerosidad. Si no se puede reducir la prestación, rige lo
dispuesto en el segundo párrafo del artículo 1440°.

3 Contratos en los que opera Recordatorio Anotaciones

3.1 La excesiva onerosidad (art. 1440° c.c.).


La excesiva onerosidad se presenta en los contratos conmutativos de ejecución con-
tinuada, periódica o diferida. Si la prestación llega a ser excesivamente onerosa por
acontecimientos extraordinarios, el perjudicado podrá solicitar al Juez que lo re-
duzca a fin de que cese y termine la onerosidad. Si no se pudiera ordenar por el
Juez la devolución, se ordenará la resolución del contrato y se le entrega el predio
al perjudicado y queda la demanda por daños y perjuicios. Se presenta la TUITIVI-
DAD y debe resolver el Juez, la cual prescribe a los 3 años.

ILUSTRACIÓN N° 13: Prestación excesiva.


Si la prestación llega a ser excesivamente onerosa por acontecimientos extraor-
dinarios, el perjudicado podrá solicitar al Juez que lo reduzca a fin de que cese y
termine la onerosidad
Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=CONTRATO+PRESTACION
EXCESIVA. &source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=8hjxU6u-A5DKsQShnYEg
&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1138&bih.

4 Improcedencia de la acción
No procede la acción judicial por excesiva onerosidad de la prestación cuando su
ejecución se ha diferido por dolo o culpa de la parte perjudicada.

a. La
 excepción de incumplimiento por la cual una de las partes puede eximirse
de la obligación de realizar la prestación a su cargo si la otra parte no cumpliese
lo que le corresponde.
b. La
 excepción de caducidad de término que permite a la parte delicta le da a la
otra el documento de suspender la obligación.
c. En
 caso, alguna de las partes incumpla más obligaciones nacidas del contrato la
parte afectado la resolverá.
d. El
 riesgo que radica en establecer cuál es la situación del contratante en la even-
tual hipótesis de que la prestación a cargo de la otra parte no sea susceptible de
cumplirse por causa de una imposibilidad sobreviniente.

5 Caducidad de la acción
a. La caducidad.
En estos contratos se produce a los 3 meses de producido los acontecimientos ex-
traordinarios e imprevisibles.
ollo
nidos 60
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

Ilustración N° 14: Caducidad


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+prestacion
excesiva. &source=lnms&tbm=isch&sa=x&ei=8hjxu6u-a5dksqshnyeg
&ved=0cayq_auoaq&biw=1138&bih.

Término inicial del plazo de caducidad.


El término inicial del plazo de caducidad a que se refiere el artículo 1445° corre a
partir del momento en que hayan desaparecido los acontecimientos extraordina-
rios e imprevisibles.

Nulidad de la renuncia a la acción.


Es nula la renuncia a la acción por excesiva onerosidad de la prestación.

Ilustración N° 15: Renuncia nula.


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+prestacion
excesiva. &source=lnms&tbm=isch&sa=x&ei=8hjxu6u-a5dksqshnyeg
&ved=0cayq_auoaq&biw=1138&bih.
Diagrama Objetivos Inicio CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 61

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

LECTURA SELECCIONADA N.° 2


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas
Recordatorio Anotaciones
FERRI Luigi. Lecciones sobre el contrato, curso de derecho civil, presentación, no-
tas y edición al cuidado de Rómulo Morales Hervías y Leysser L. León, Traducción
de Nelvar Carreteros Torres, Editora Jurídica Grijley, Lima, 2004. Pág.155-159.
Recordatorio Anotaciones

3. Celebración del contrato


Cuando la aceptación se realiza en presencia del oferente, la celebración del con-
trato es instantánea, por existir contextualidad entre la declaración de aceptación
y el Conocimiento del mismo por parte del oferente. Empero, en el contrato entre
personas distantes, media un intervalo de tiempo entre el momento de la emisión
de la declaración de aceptación y su conocimiento por parte del oferente: nace, en
tal hipótesis, el problema del perfeccionamiento del contrato, es decir, del momen-
to de su celebración, que se identifica con el problema de la eficacia o perfección
de la aceptación, como declaración recepticia. Abstractamente, son posibles varias
soluciones, y de hecho, se han propuesto concretamente: así, la celebración del
contrato ha sido identificada en el momento de la declaración (emisión) de la acep-
tación (teoría de la emisión), o en el momento de la transmisión (o expedición)
de la aceptación al oferente, por parte del aceptante (teoría de la expedición), o en
el momento de la llegada (recepción) de la declaración de aceptación (teoría de
la recepción) o bien, finalmente, en el momento del conocimiento de la declara-
ción de aceptación por parte del oferente (teoría del conocimiento). En principio,
nuestro Código Civil parece acoger la teoría del conocimiento, al establecerse en el
artículo 1326, primer párrafo (NP12), que el contrato se celebra en el momento en
que el oferente tiene conocimiento de la aceptación. Pero dados los inconvenientes
que presenta dicho sistema, en tanto permitiría, entre otras cosas, que el oferente
retarde la celebración del contrato, omitiendo tomar conocimiento del documento
enviado, e implicaría, además, graves dificultades para individualizar el momento
de la celebración del contrato, se le ha tenido que moderar, y, según algunos, mo-
dificar, en virtud de lo dispuesto en el artículo 1335(NP13), donde se señala que
la aceptación se considera conocida en el momento en que llega a la dirección del
oferente: la dirección no coincide necesariamente con el domicilio o la residencia
del oferente, porque éste puede indicar un lugar diferente hacia dónde dirigir la
aceptación.
La mayoría sostiene que la norma establece una presunción relativa de conocimien-
to, según la cual, correspondería al destinatario probar que él no ha conocido la de-
claración llegada a su dirección, o que la ha conocido en un momento distinto del
momento en que la ha recibido. Tal prueba sería irrelevante si el destinatario se en-
cuentra, por su propia culpa, en la imposibilidad de tener noticia de la declaración
llegada a él. Sin embargo, se ha afirmado recientemente que la norma equipararía
la conocibilidad, hecha posible desde la llegada de la declaración a la dirección del
oferente, con el conocimiento, y que, con ello, establecería la equivalencia jurídica
entre un hecho (llegada a la dirección) y otro (conocimiento) (7).
En el sistema del artículo 1335° operaría, por lo tanto, una presunción, pero esta
tendría por objeto, únicamente, el conocimiento de la declaración (que se asume
alcanzada con su llegada a la dirección), y el destinatario sólo podría contestar, con
la prueba contraria, la existencia en concreto de tal presupuesto (por ejemplo: una
carta que queda oculta bajo el tapete del umbral de ingreso). La prueba contraria,
que se permite al destinatario, consistiría, no en la ignorancia de la declaración,
si no en el hecho de que, en el caso concreto, está ausente, sin culpa de su parte,
aquella objetiva posibilidad de conocer, que la ley reputa normal con la llegada de
la declaración. Así, se habría abandonado el principio del conocimiento, y se habría
acogido, en lo sustancial, el criterio de la recepción (8).

4. Celebración del contrato mediante el inicio de su ejecución


La regla antes analizada, en virtud de la cual la celebración del contrato se produce
con la recepción de la aceptación por parte del oferente, es objeto de algunas ex-
cepciones, las cuales, por lo demás, tienen que considerarse taxativas.
Para perfeccionar el contrato, a veces puede ser suficiente el inicio de la ejecución
del contrato mismo, por parte del destinatario de la oferta: así ocurre en ciertas hi-
pótesis expresamente previstas por la ley y, para ser precisos, cuando la ejecución in-
ollo
nidos 62
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
mediata sea requerida por el oferente, o cuando ella sea necesaria por la naturaleza
del negocio o esté prevista por los usos. En tales hipótesis, el contrato es celebrado
cuando ha tenido inicio la ejecución (no bastaría un simple acto de preparación),
torio Anotaciones
siempre que la misma sea oportuna. Pero, por otro lado, se debe dar aviso del inicio
de la ejecución a la otra parte: el aviso no incide en la celebración del contrato, la
cual se produce aun cuando el aviso sea omitido; en este último caso, sin embargo,
quien ha dado ejecución al contrato puede quedar obligado al resarcimiento de los
daños que derivan, para el oferente, como consecuencia de la omisión.
Se protege, de esta forma, el interés del oferente en tener pronta noticia de la rea-
lización de la celebración del contrato.
En el supuesto estudiado, por consiguiente, no sólo el contrato se celebra sin que
sea comunicada al oferente la declaración de aceptación, que ésta se encuentra
ausente, y es sustituida por un comportamiento concluyente.
En la hipótesis examinada, experimentan sensibles modificaciones los principios
de la revocación de la oferta y de la aceptación: el oferente, en efecto, ya no puede
revocar la oferta cuando la otra parte ha dado inicio a la ejecución, aun cuando
ignora esta circunstancia (diversamente, en la hipótesis del artículo 1328º); igual-
mente, no puede haber revocación de la aceptación por obra de la parte que ha
dado inicio a la ejecución, en tanto el contrato ya se ha celebrado (en dicho caso,
existe, ante todo, una imposibilidad lógica de revocar, de reducir a la nada un com-
portamiento)(9).

5. Celebración del contrato con obligaciones para el solo oferente


La declaración de aceptación no es necesaria para la celebración del contrato,
cuando de éste derivan obligaciones para el solo oferente: en esta hipótesis, mien-
tras que la oferta es declarada irrevocable no bien llega a conocimiento de su desti-
natario, el contrato se considera celebrado si el destinatario de la oferta no rechaza
la oferta en el plazo requerido por la naturaleza del negocio o por los usos (artículo
1333°).
Esta peculiar regulación se justifica atendiendo al hecho de que del contrato de-
rivan ventajas solamente para el destinatario de la oferta. Según algunos autores,
los efectos derivarían, en este caso, de la sola oferta, y no del consentimiento; se
tendría, en lo sustancial, no un contrato, sino un negocio unilateral (10).
Ocurre, sin embargo, que la celebración del negocio se verifica con la recepción de
la oferta,- pero sólo en tanto y en cuanto, no habiendo el destinatario de la oferta
realizado un acto de rechazo, la oferta se presume aceptada. Como se ha observa-
do, si se tratara de un negocio unilateral, serían irrelevantes la incapacidad legal o
natural del destinatario de la oferta, así como los vicios de la voluntad (11).
Por otra parte, dado que el rechazo es manifestación negativa del poder de aceptar,
no existe duda de que tal poder podría ser ejercido positivamente con la acepta-
ción, la cual no sería, ciertamente, un acto supérfluo.
La aceptación, justamente, tendría como efecto hacer irrelevante una sucesiva ma-
nifestación negativa del poder mismo, es decir, un acto de rechazo (12). Probable-
mente, hay que considerar que la ley, en la hipótesis examinada, atribuye al silencio
el alcance y el valor de una manifestación positiva de voluntad (13).
El contrato debe considerarse celebrado en el momento de la recepción de la ofer-
ta(14).
Por consiguiente, no puede hablarse, con propiedad, de oferta firme o irrevocable,
a pesar de la letra de la norma, porque al tenerse que considerar el contrato como
celebrado, en ausencia de prueba en contrario, en el momento de la recepción de
la oferta, ésta no es jamás, en ningún momento, una oferta firme. Si ésta no puede
ser revocada es porque el contrato se considera ya celebrado, y no por una irrevo-
cabilidad de la oferta considerada en sí misma.
Esta hipótesis podría ser acercada a la de contrato sometido a condición resoluto-
ria, meramente potestativa para el destinatario de la oferta.
Como se ha destacado, la norma examinada hace referencia a la celebración de
contrato con obligaciones a cargo del solo oferente (por ello no es aplicable, ob-
viamente, cuando, a pesar de presentarse una oferta de contrato unilateral, la obli-
gación esté destinada a surgir a cargo del destinatario de la oferta). Sin embargo,
la norma no es aplicable en materia de donación. La (oferta de) donación es, en
efecto, revocable, antes de que el contrato se perfeccione (artículo 782, tercer pá-
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 63

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
rrafo; cfr., empero, en el cuarto párrafo(NP16), la diversa regulación prevista para
las donaciones a personas jurídicas); en cambio, para la celebración del contrato es
necesaria la aceptación del donatario en forma de acto público, y su notificación al
donante, cuando la aceptación no se realice contextualmente con la declaración Recordatorio Anotaciones
de éste (artículo 782, segundo párrafo(NP17)).

2. Relevancia jurídica del lugar y del tiempo de la celebración del contrato


Particular importancia asume la determinación del lugar y del tiempo de celebra-
ción del contrato. El lugar tiene relevancia, entre otras cosas, para efectos de deter-
minar la ley aplicable, en dependencia de los límites de eficacia de las normas en
el espacio; para la aplicación del artículo 4° del Código Procesal Civil, relativo a la
jurisdicción respecto al extranjero; para la identificación de la competencia facul-
tativa para las causas relativas a los derechos de obligación que nacen del contrato
(artículo 20° del Código Procesal Civil).
El tiempo de celebración del contrato es relevante, como se ha visto, porque señala
el momento a partir del cual la oferta o la aceptación ya no pueden ser revocadas.
Además, la muerte o la sobrevenida incapacidad del oferente o del aceptante in-
cidirán en la eficacia de la oferta o de la aceptación sólo si se producen antes de
tal momento. Las normas aplicables al contrato, en caso de sobrevenidas modifica-
ciones legislativas serán las vigentes al tiempo de la celebración; y por regla, para
determinar el transcurso de los efectos del contrato, se tendrá también en cuenta
aquel momento.
La determinación del lugar de celebración del contrato puede presentar una di-
ficultad sólo en la hipótesis del contrato entre personas ausentes: lugar de cele-
bración es, por regla, aquel donde la aceptación llega a la dirección del oferente,
en virtud de la presunción del artículo 1335°, y cuando tal presunción no puede
operar, es el lugar, eventualmente distinto, en el que el oferente tiene noticia de la
información.
Sin embargo, no faltan excepciones: así, en la hipótesis del artículo 1327°, el con-
trato se celebra en el lugar y en el momento en que tiene inicio la ejecución; en la
hipótesis del artículo 1333°, el contrato se celebra en el lugar donde el destinatario
de la oferta tiene conocimiento de la oferta, mientras que para la determinación
del tiempo se discute si éste coincide con el momento de recepción de la oferta, o
sise difiere, en cambio, hasta el vencimiento del plazo dentro del cual el destinata-
rio puede rechazar. Nos adherimos, como se ha dicho, a la primera opinión.
Particulares problemas surgen, además, cuando los contratantes, pese a encon-
trarse en localidades diferentes, se comunican por medio del teléfono. Según la
doctrina y jurisprudencia imperantes, en tal hipótesis es necesario efectuar una
distinción: si se tiene en cuenta el tiempo, el contrato debe ser encuadrado entre
los celebrados entre presentes, porque se forma instantáneamente; si se tiene en
cuenta el lugar, debe considerarse celebrado entre personas ausentes, que se ha-
llan en localidades diversas, de donde surge la necesidad de identificar quién es el
oferente y quién es el aceptante, porque será de la parte del primero donde tendrá
lugar la celebración del contrato. Cuando la aceptación es comunicada por medio
de telegrama, existe la costumbre de enviar una carta de confirmación, la cual, a
menudo, es prescrita por los usos comerciales. La carta de confirmación sirve para
remediar eventuales errores, producidos en la transmisión telegráfica, así como
para documentar mejor la celebración del contrato a través de una declaración
firmada por el aceptante.
Como regla, el contrato debe considerarse celebrado con la recepción del telegra-
ma, y la carta tiene una simple función de reproducción y confirmación, a menos
que los usos dispongan algo distinto, o que resulten reservas, según el tenor de la
declaración contenida en el telegrama, en lo relativo a la determinación de algún
elemento del contrato; reservas que no deben considerarse implícitas en el hecho
de que el telegrama contenga, sencillamente, la expresión "se acompaña carta".
ollo
nidos 64
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía Diagrama Objetivos Inicio


nadas

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos
torio Anotaciones
Diagrama Objetivos Inicio

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos

Recordatorio Anotaciones GLOSARIO DE LA UNIDAD II


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

Contratos preparatorios.-Son contratos cuyo objeto es llegar a celebrar otro contrato


definitivo posteriormente.
Recordatorio compromiso de contratar.- A través de este contrato las partes se obligan a celebrar
Anotaciones

en el futuro un contrato definitivo, efectuada la oferta por una de los contratantes, el


otro tendrá la obligación de aceptar, si dentro del plazo ninguno oferta la celebración
del contrato definitivo, este nunca se llegara a celebrar.
Contenido del compromiso de contratar.- Este compromiso debe contener por lo me-
nos elementos esenciales del contrato definitivo, además los elementos secundarios,
para evitar discrepancias, en el momento de celebrar el contrato definitivo.
Plazo de vigencia del compromiso de contratar.- Cualquiera de los contratantes pue-
de exigir al otro la celebración del contrato definitivo y es determinado determina-
ble, si no estableciera, es de un año.
Negativa injustificada de la celebración del contrato definitivo.- Si uno de los con-
tratantes se niega injustificadamente a celebrar el contrato definitivo, el otro puede
exigir judicialmente el compromiso de contratar o pedir una indemnización.
Contrato de opción.- Una de las partes (el concedente) formula una oferta irrevo-
cable y la otra el (optante) tiene la opción de aceptar, hay una obligatoriedad en la
oferta, pero libertad en la aceptación.
Opción reciproca.- Ambas partes formulan ofertas reciprocas, de tal manera cual-
quier tiene la opción de aceptar y celebrar el contrato, ambos son oferentes (que
ofrecen).
Contenido del contrato de opción.- El contrato debe contener todos los elementos
esenciales y secundarios del contrato definitivo, la razón es que basta una simple
aceptación, para cerrar el trato.
Plazo de vigencia del contrato de opción.- Es el plazo de que el optante puede decla-
rar su aceptación y llegar a celebrar al contrato definitivo, es determinado y si no se
estableciera, es de un año.
Opción mediatoria.- A través de este pacto, el optante se reserva el derecho de desig-
nar a otra persona, para que esta formule la aceptación, el contrato quedaría cele-
brado entre el concedente y el tercero que fue designado para que acepte la oferta
Diagrama Objetivos Inicioirrevocable.

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

Lecturas Glosario Bibliografía


BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD II
seleccionadas

LEÓN BARANDIARÁN, José (1997) "Acto jurídico". Gaceta Jurídica. Lima.


Código Civil Peruano Comentado (2013)- Tomo VII Contratos en General Perú: Lima.
Recordatorio Anotaciones
Gaceta Jurídica Editores.
Miranda Canales Manuel Jesús (2010) DERECHO DE LOS CONTRATOS. Perú: Edi-
ciones Jurídicas.
Jurista Editores E. I.R L. (Ed.) (2013) Código Civil, Perú: Lima.
De la Puente y Lavalle, Manuel (2001). El contrato en General. Lima. Palestra Editores
S.R.L.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 65

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
FORNO, Hugo (2005) Resolución por intimidación.
SANTIAGO. Horacio (2002). Pacto Comisorio en contratos.
SPALLAROSSA, M. ((1992) Giunrisprudenza Sistemática di Diritto Civiles Commercia-
le, fondatada Walter Bigiavi, I Contrattiin Generale, directo da Alpae Bessone Torino:
Recordatorio Anotaciones

UTET, Vol. IV, T. 2. P. 883; y por COLLURA G. Importanza dell’ lnadempimento.


e Teoria del Contratto, Milano: Giuffré. 1992.

Objetivos Inicio

AUTOEVALUACIÓN DE LA UNIDAD II
Actividades Autoevaluación
s

1. El artículo 1402º del Código Civil precisa que con el contrato se puede crear,
modificar, regular o extinguir obligaciones esta definición pertenece :
s
Glosario a. Objeto del contrato
Bibliografía

b. Teoría de la obligación.
c. Forma del contrato.
d. Acto jurídico
o Anotaciones
e. Las respuestas b y d son correctas.

2. Contrato
 cuyo objeto es resolver una relación jurídica patrimonial existente en-
tre partes antes de su vencimiento es:
a. Distrato.
b. Modificatorio.
c. Mutuo acuerdo.
d. Resolución.
e. Ninguna de las anteriores.

3. La formalidad ad solemnitaten puede ser:


a. Legal o convencional.
b. Estructural y formal
c. Racional y legal.
d. Directa o patrimonial.
e. Las respuesta a y b son correctas.

4. Es
 aquel mediante el cual una de las partes se compromete concederé a la otra
en forma exclusiva y temporal el derecho de decidir a su arbitrio la conclusión
de un segundo contrato, esto viene a ser:
a. Contrato de opción.
b. Contrato de arrendamiento.
c. Contrato preparatorio.
d. Contrato de prestación.
e.
Contrato de Compromiso.

5. Aquellos
 en que los sujetos de la relación jurídica tienen la doble calidad de
acreedor y deudor, esto corresponde a:
a. Contrato de prestación recíproca.
b. Contrato de opción.
c. Contrato de arrendamiento.
d. Contrato preparatorio.
e. Ninguna de las anteriores.
ollo
nidos 66
Actividades Autoevaluación UNIDAD II: OBJETO Y FORMAS DEL CONTRATO

as Glosario Bibliografía
nadas
6. En los contratos de prestación reciproca el plazo de duración es:
a. 06 Mese.
b. 08 Meses.
torio Anotaciones
c. 12 Meses.
d. 24 Meses.
e. Ninguna de las anteriores.

7. La resolución por intimidación es:


a. Acto jurídico.
b. Acto jurídico unilateral.
c. Mandato de la constitución.
d. Obligación.
e. Contrato preparatorio.

8. Consiste
 en la trasmisión de la integra posición contractual que una persona
ocupa en un determinado contrato, esto es:
a. Cesión de Contrato.
b. Prestación de tercero.
c. Relación jurídica.
d. Trasmisión de posición.
e. Ninguna de las anteriores es correcta.

9. El
 cedente queda liberado de todas las obligaciones que tiene respecto al cedi-
do, esto se refiere a:
a. Efecto entre el cedente y el cedido.
b. Efecto entre el cededor y el cedido.
c. Efecto entre el cesionario y el cedido.
d. La liberación del cedido.
e. Ninguna de las anteriores es correcta.

10. Contratos que se pueden presentar por excesiva onerosidad:


a. Conmutativos.
b. Aleatorios.
c. Perpetuos.
d. Dilatorios.
e. La respuesta a y b son correctas.

11. RELACIONE:
a. Caducidad
 ( ) es nula la renuncia a la acción por excesiva onerosi-
dad.
b. Excesiva
 onerosidad ( ) se aplica a contratos de ejecución continua, perió-
dica o diferida.
c. Improcedencia de la acción ( ) por dolo o culpa de la parte perjudicada.
d. Art 1444º ( ) se presenta en el contrato conmutativos.
e. Rebús sic stantibus ( ) 03 meses del contrato de excesiva onerosidad.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 69

Diagrama Objetivos Inicio Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Desarrollo
UNIDAD III: LA LESIÓN
Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

Lecturas
seleccionadas DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD III
Glosario Bibliografía

Diagrama Objetivos Inicio

LECTURAS
CONTENIDO ACTIVIDADES
Recordatorio Anotaciones
SELECCIONADAS
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÌA
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES


Diagrama Objetivos Inicio
Recordatorio Anotaciones

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES


Tema N.° 1:La Lesión Con- 1. 
Identifica los tipos de 1. Valora la importan-

Desarrollo
Actividades Autoevaluación
trato de persona a nombrar
de contenidos Lesión en el derecho de cia de los contratos
1. Definición contratos preparatorios para
2. 
Analiza los efectos de la la celebración de re-
2. Tipos
lesión en el derecho de laciones obligatorias
3. 
Presunción
Lecturas
Glosario
seleccionadas de apro-
Bibliografía
contratos en el futuro, así como
vechamiento por el las consecuencias a
lesionante 3. 
Realiza la valoración de
la improcedencia de la que da lugar la lesión
4. Efectos acción y la excesiva onerosi-
Recordatorio
5.  Anotaciones
Plazos para interpo- 4. dad de la prestación

Compara y establece en cuanto busca la
ner la acción diferencias entre el equidad en el interés
6. 
Improcedencia de la contrato de persona a contrapuestos en los
acción nombrar y el contrato a contratos
favor de tercero
Tema N.° 2: Contrato a fa- 5. Describe las característi-
cas de un contrato a fa- 2. Reconocer la
vor de un tercero
vor de tercero importancia de las
1. Promesa de la obligación obligaciones del
o hecho de un tercero 6. Compara la clasificación saneamiento en la
de las arras perfección de los
7. Analiza y determina las contratos, saber
Lectura Seleccionada N.°1
arras confirmatorias diferenciar correc-
Castillo freyre, Mario y Pie- tamente estos tres
8. Identifica los efectos de
rre Martin horna: (2006) tipos de saneamiento
las arras confirmatorias
Tratado de la Teoría de contractual y la ca-
los contratos, Tomos I, pacidad de uso de la
Lima, Fondo Editorial de Actividad N.º 3 doctrina jurispruden-
la P.U.C.P. Pág. 34-37 Elabora un cuadro compa- cial en la prevención
rativo entre el contrato de de conflictos
Tema N.° 3:Contrato por persona a nombrar y el con-
persona a nombrar trato a favor de tercero
1. Utilidad Práctica
2.  elación y diferencias Control de Lectura N.º 2
R
con el Contrato a fa- Evaluación escrita del mane-
vor de un tercero jo de información básico de
3. La promesa de la obli- los temas: 1, 2, 3 y 4 más los

gación o del hecho de contenidos de las lecturas 1
un tercero y 2 de la Unidad III
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 71

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Tema N.° 4: Las Arras


1. Definición
2.  Arras confirmato-
Las Recordatorio Anotaciones
rias
3. Efectos

Lectura seleccionada n° 2
codigo civil comenta-
do por los 100 mejores
especialistas, Tomo VII De
los Contratos en General
Gaceta Jurídica Editores,
Lima. Pág. 783-790

Autoevaluación de
la unidad III
ollo
nidos 72
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.° 1: LA LESIÓN- CONTRATO DE PERSONA A NOMBRAR

1 DEFINICIÓN
torio Anotaciones
Es una figura del Derecho contractual que surge ante la injusticia y ausencia de
equidad en la prestación.
La lesión se manifiesta mediante la desproporción entre las prestaciones de un
contrato, pero esta desproporción es tan solo el elemento objetivo que refleja nu-
méricamente la enorme desigualdad entre las prestaciones.
Además de este elemento objetivo tenemos también el elemento subjetivo, el mis-
mo que se manifiesta de dos maneras:
• El Estado de necesidad del lesionado y
• El
 aprovechamiento del Estado de necesidad del lesionado por parte del lesio-
nante.

El concepto moderno es el que recoge estos elementos y esta es la posición que


adopta nuestro Código civil.
La acción por lesión se aplica a los contratos con prestaciones Recíprocas a los
contratos con Prestaciones Autónomas (contratos Conmutativos) ya los Contratos
aleatorios. Se debe descartar totalmente la aplicación de la acción en los contratos
unilaterales.

Ilustración N° 16: Inequidad.


Fuente:https://www.google.com.pe/search?q=inequidad+en+la+prestaci%
C3%B3n&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=u1XyU9__CrHmsASmkYG4Bg&ved=-
0CAYQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95

El Art. 1447° establece la lesión y el ejercicio de la acción por la conducción de la


misma afirmándose que solo puede ejercitarse cuando la desproporción entre las
prestaciones al momento de celebrarse el contrato es mayor de las 2/5 partes.

El tipo de ineficacia otorgada al contrato es la rescisión, es decir, el contrato es


ineficaz desde que se celebró.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 73

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 17: DESPROPORCIÓN.


Fuente: https://www.google.com.mx/search?hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490
PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=MVfyU6jKB4TksAT4w4DABQ&ved=-
0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&q=inequidad%20en%20la%20prestaci%-
C3%B3n%20de%20bienes.

El Art. 1448° establece que puede darse un tipo de lesión especial, que es la llama-
da lesión enorme. En este caso si la desproporción fuera igual o superior a las dos
terceras partes se presume el aprovechamiento por el lesionante de la necesidad
apremiante de lo lesionado. De esta manera el supuesto de lesión enorme prescin-
de del elemento subjetivo, solicitando tan solo la existencia de la desproporción en
2/3 para configurar el supuesto lesivo.

2 TIPOS
Por disposición del Art. 1447°, la lesión es causal de rescisión del Contrato. Por
mandato de los Arts. 1451° y 1452°, la lesión también es causal de la acción de
reajuste, cuando el demandado por lesión reconvenga el reajuste del valor o cuan-
do la acción rescisoria sea inútil por ser imposible que el demandado devuelva la
prestación recibida. En conclusión, la acción por lesión comprende: la acción de
rescisión (Art. 1447°) y la acción de reajuste (Arts. 1451° y 1452°). A las pretensio-
nes de rescisión o de reajuste se puede acumular la de indemnización de daños.
De acuerdo con la regla general que establece que la rescisión deja sin efecto un
contrato por causal existente al momento de su celebración. (Art. 1370°), el Art.
1447° dispone que para que proceda la rescisión por lesión es necesario que en el
momento en que se celebra el contrato exista una excesiva desproporción entre las
prestaciones, de más del cuarenta por ciento, y siempre que en ese momento una
de las partes se haya encontrado en un estado de necesidad apremiante y la otra,
conociendo esa circunstancia se haya aprovechado de ella.
La rescisión (disolución) del contrato por lesión requiere de declaración judicial.
La sentencia que declara fundada la demanda de rescisión por lesión tiene carácter
constitutivo en cuanto priva al contrato de su eficacia originaria. De conformidad
con el Art. 1372°, sus efectos se retrotraen al momento de la celebración del con-
trato, lo que significa que las partes deben restituirse lo pagado, sin perjudicar los
derechos de terceros adquirentes de buena fe. Quien de buena fe ha adquirido del
contratante lesionante puede siempre oponer su adquisición, onerosa o gratuita, a
quien acciona por rescisión.
La doctrina y legislación mayoritaria, entre la que figura la peruana, configura a
la lesión como una institución autónoma de los vicios del consentimiento, que no
invalida el contrato, o sea éste no es anulable sino rescindible por lesión. Pero otro
sector doctrinario minoritario considera a la lesión como un vicio del consenti-
miento (de la voluntad) que invalida el contrato, así, por ejemplo, los códigos de
Portugal (Art. 282°), Paraguay (Art. 671°), Etiopía (Art. 1710°) establecen que el
contrato es anulable por lesión.
No obstante que el Código de Napoleón (Art. 1674°) señala que el contrato de
compraventa es rescindible por lesión, los Mazeaud afirman que “la ley presume
ollo
nidos 74
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
de manera irrefragable que el vendedor de un inmueble, cuando es lesionado en
más de los siete doceavos, no ha manifestado sino un consentimiento viciado por
la necesidad (violencia), por el engaño de que se ha hecho culpable el vendedor
torio Anotaciones
(dolo) o por el error que ha cometido por sí mismo; la compraventa es nula”. No
se puede negar que el estado de necesidad apremiante reduce al
Mínimo la libertad de elección afectando la voluntad del lesionado, reduciendo
considerablemente su capacidad de discernimiento, lo que constituiría causal de
anulabilidad del contrato por incapacidad relativa, sin embargo, el ordenamiento
jurídico no considera como decisiva la voluntad.

ILUSTRACIÓN N° 18: TIPO DE LESIÓN-REAJUSTE


Fuente: https://www.google.com.mx/search?hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490
PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=MVfyU6jKB4TksAT4w4DABQ&ved=-
0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&q=inequidad%20en%20la%20prestaci%-
C3%B3n%20de%20reajuste.

3 PRESUNCIÓN DE APROVECHAMIENTO POR EL LESIONANTE


El artículo 1447° señala que la acción rescisoria por lesión solo puede ejercitarse
cuando la desproporción entra las prestaciones al momento de celebrarse el con-
trato es mayor de las dos quintas partes y siempre que tal desproporción resulte
del aprovechamiento por uno de los contratantes de la necesidad apremiante del
otro.
Por ello se puede establecer como precisa el Dr. Max Arias Shreiber que son
elementos constitutivos de la lesión los siguientes:

a. Una desproporción coetánea al contrato, mayor de las dos quintas partes (40%);
y
b. Q
 ue esa desproporción resulte del aprovechamiento por uno de los contratan-
tes de la necesidad apremiante del otro.

3.1 Desproporción entre las prestaciones


Artículo 1448°.- En el caso del artículo 1447°, si la desproporción fuera igual o su-
perior a las dos terceras partes, se presume el aprovechamiento por el lesionante de
la necesidad apremiante del lesionado.

No siempre resulta posible probar el aprovechamiento por el lesionante del estado


de necesidad apremiante del lesionado, razón por la que el Art. 1448°, establece
que en el caso en que la desproporción entre las prestaciones fuera igual o superior
a las dos terceras partes (66.66%) se presume iuris tantum el aprovechamiento de
la necesidad apremiante del lesionado. Como sucede con toda presunción relativa,
se invierte la carga de la prueba con respecto al elemento subjetivo del aprove-
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 75

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
chamiento por el lesionante de la necesidad apremiante del lesionado, pero, en
ningún momento, la norma exime a éste de probar su estado de inferioridad por la
necesidad apremiante en que se encontró al momento de celebrar el contrato. De
modo que no opera la presunción si no se ha acreditado, además de la despropor- Recordatorio Anotaciones
ción igual o superior a las dos terceras partes (laesio enormis), la necesidad apre-
miante del demandante lesionado por la cual se vio obligada a celebrar el contrato,
a pesar de existir la desproporción señalada por el Art. 1448°.
En otros términos, el lesionado demandante debe probar que en el momento de
la celebración del contrato existió una desproporción igual o superior a las dos
terceras partes (elemento objetivo), por ejemplo, un bien que tiene un valor de
90 se vende por 30 (hay una diferencia de 2/3 entre el precio y el valor del bien);
además debe acreditar que se encontró en estado de necesidad apremiante (ele-
mento subjetivo). Con la concurrencia conjunta de estos dos elemento, uno obje-
tivo y otro subjetivo, se presume iuris tantum (inversión de la carga de la prueba)
el aprovechamiento por el lesionante del estado de necesidad del lesionado, o sea
que el demandante
Lesionado no tendrá que probar este hecho. Es de cargo del demandado lesionan-
te destruir la presunción probando que no medió tal aprovechamiento, porque,
por ejemplo, desconocía que el contratante lesionado (demandante) se encontra-
ba en estado de necesidad, o que la equivalencia entre las prestaciones tiene una
legítima justificación, porque, el demandante que se considera lesionado realizó un
acto de liberalidad.

ILUSTRACIÓN N° 19: INADECUDA VALORACIÓN DEL BIEN https://www.


google.com.mx/search?hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490
PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=MVfyU6jKB4TksAT4w4DABQ&ved=-
0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=324.i

4 EFECTOS
Son los propios de toda acción rescisoria, por ejemplo en la compra venta el ven-
dedor tiene derecho a recuperara el bien, pero el comprador hace suyo los frutos,
cuando ha sido comprador de buena fe, el vendedor hace también suyo los intere-
ses del dinero que recibió como precio.
ollo
nidos 76
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 20: FRUTOS.


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=VALORACION+DE+BIEN&
souce=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=sTbzU9XjOsPesASMv4HgBw&ved=OCA
YQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95i

5 PLAZO PARA INTERPONER LA ACCIÓN


El artículo 1454° del Código Civil en su parte primera dispone que la acción por
lesión caduca a los seis meses de cumplida la prestación. Este plazo es la mitad
del que se había establecido en el Código anterior, reducción que se sustento en
consideración de los avances de los medios de comunicación y transporte.
La segunda parte de este dispositivo, consagra el principio de la seguridad jurídica,
señalando que la acción caducara en todos casos a los dos años de la celebración
del contrato.
Asimismo es preciso manifestar que la caducidad, según el artículo 2003° del Códi-
go Civil, extingue el derecho y la acción correspondiente.

ILUSTRACIÓN N° 21: CADUCIDAD DE ACCCION


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=VALOR ACION +DE+-
BIEN&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=sTbzU9XjOsPesASMv4HgBw&ved=-
0CAYQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#q=CADUCIDAD&tbm=isch&facr-
c=_&imgdii=_&imgrc.1

5.1 Irrenunicabilidad a la acción por lesión


En conformidad a lo precisado en el artículo 1453° no se puede renunciar a la
acción por lesión, porque ella responde intereses de orden público, ya que busca
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 77

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
recuperar un desequilibrio económico que se produce en la parte lesionada. Se-
ría muy fácil burlar este derecho mediante la clausula de estilo, por eso la acción
por lesión no debe ser denunciada, porque admitir dicha renuncia, sería también
admitir la renuncia de las normas de orden público. Recordatorio Anotaciones

6 IMPROCEDENCIA DE LA ACCIÓN
Según el artículo 1455°, no procede la acción por lesión, en la transacción, ya que
en ésta, las partes se hacen reciprocas concesiones y la operación tiene el valor de
cosa juzgada, si nos atenemos a la última parte del artículo 1302° del Código Civil.
Igualmente no procede en las ventas hechas por remate público, en el que la últi-
ma oferta ,por al que se produjo la adjudicación , expresa el valor real del bien su-
bastado, a tenor del mismo artículo 1455° de nuestro ordenamiento sustantivo.

ILUSTRACIÓN N°22: IMPROCEDENCIA.


Fuente: https://www.google.com.pe/search?q=VALORACION+DE+BIEN
&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=sTbzU9XjOsPesASMv4HgBw&ved=0CAYQ_
AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#q=IMPROCEDENCIA&tbm=isch&img-
dii=_

a. Acción de reajuste.
Artículo 1452°. En los casos en que la acción rescisoria a que se refiere el artículo
1447° fuere inútil para el lesionado, por no ser posible que el demandado devuelva
la prestación recibida, procederá la acción de reajuste. En el caso de que antes de
la interposición de la demanda, la acción rescisoria fuere inútil para el lesionado
por ser imposible que el lesionante devuelva la prestación recibida, el Art. 1452°,
con el fin de proteger al contratante perjudicado con la lesión, le concede la ac-
ción de reajuste. La imposibilidad de devolución de la prestación recibida por el
lesionante puede deberse a la naturaleza de la prestación o a las circunstancias
sobrevenidas, por el ejemplo, el bien objeto de la prestación ha sido consumido,
o se ha destruido total o parcialmente, o el lesionante lo ha transferido o afectado
en garantía (hipoteca, anticresis, etc.) a favor de un tercero adquirente de buena
fe, a quien no perjudica la rescisión (Art. 1372°), o ha sido integrado a otro bien,
etcétera.
La acción de reajuste solamente procede cuando es imposible que el contratante
lesionado devuelva la prestación recibida. Si el lesionante ha recibido, como pres-
tación, una cantidad de dinero, ésta es perfectamente restituible, por lo que el
lesionado no puede optar por el reajuste del valor, sino únicamente por la rescisión
del contrato por lesión.
Se puede acumular, alternativamente, en una misma demanda la pretensión de
rescisión por lesión con la de reajuste de valor, para el caso en el que no sea posible
que el lesionante demandado devuelva la prestación recibida.
ollo
nidos 78
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N°23: REAJUSTE.


Fuente:https://www.google.com.pe/search?q=VALORACION+DE+
BIEN&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=sTbzU9XjOsPesASMv4HgBw&ved=-
0CAYQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#q=REAJUSTE&tbm=isch&i.

TEMA N.° 2: CONTRATO A FAVOR DE UN TERCERO

Contrato a favor de un tercero


La regla general es que el contrato produce efectos solamente entre las partes que
lo otorgan y sus herederos. No produce efectos respecto de estos últimos cuando
se trata de derechos y obligaciones no transmisibles. La eficacia del contrato se pre-
senta respecto de terceros cuando estos últimos han sido ajenos a su celebración.
Es este último supuesto cuando nos encontramos con el llamado contrato en favor
de tercero. Terceros, respecto de un contrato dado, son todos aquellos que no han
sido autores del mismo. La ley autoriza que un tercero extraño a la relación creada
sea quien se beneficie con aquélla. Esto es lo que el Código actual legisla como
"contrato en favor de tercero". Al respecto el artículo 1457° nos da el concepto al
señalar que por el contrato en favor de tercero, el promitente se obliga frente al
estipulante a cumplir una prestación en beneficio de tercera persona. Agrega luego
que el estipulante debe tener interés propio en la celebración del contrato. De este
dispositivo fluyen los elementos del contrato en favor de tercero y, concretamente,
quiénes son sus sujetos, esto es, el estipulante y el promitente, y cómo el tercero que
se beneficia de la prestación debe ser una persona extraña a la relación contractual.

1 PROMESA DE LA OBLIGACIÓN O HECHO DE UN TERCERO


Normalmente, quien contrata se compromete a satisfacer directamente una pres-
tación de dar, hacer o no hacer. Puede suceder, empero, que ello no sea posible
por consideraciones personales o de otro orden o que haya interés en que alguien
se obligue o ejecute un acto, pero quien así lo requiere no pueda conseguirlo y
exista en cambio quien tenga la posibilidad de lograrlo. Se trata de situaciones que
pueden presentarse bajo diversos matices y que legislativamente han sido resueltas
a través de la denominada "promesa de la obligación o del hecho de un tercero".
El artículo 1470° del Código Civil establece el concepto y alcances de la promesa,
señalando que se puede prometer la obligación o el hecho de un tercero, con cargo
de que el promitente quede obligado a indemnizar al otro contratante, si el tercero
no asume la obligación o no cumple el hecho prometido, respectivamente.
Se advierte que la obligación del promitente es una obligación de hacer, de realizar
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 79

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
una actividad propia dirigida a que el tercero se obligue o efectúe el hecho prome-
tido. Se encuentran dos matices de la promesa, o bien que el tercero asuma una
obligación o que cumpla el hecho prometido. Quien se obliga es el promitente en
cualquiera de estos dos sentidos: obtener el asentimiento del tercero para obligarse
Recordatorio Anotaciones
a realizar una prestación de dar, hacer o no hacer que favorezca al promisario o
a quien éste designe; o lograr que el tercero ejecute un hecho determinado que
puede consistir en un dar, hacer o no hacer en favor del promisario o tercera per-
sona. En cualquiera de estos casos, la no obtención por parte del promitente de la
obligación o del hecho del tercero dará lugar a que deba indemnizar al promisario.

1.1 Naturaleza juridica


Para explicar la naturaleza jurídica del contrato a favor de tercero se han formulado
diversas teorías, sin que la polémica haya concluido. Veamos las más importantes:

a. Teoría de la oferta
Según esta teoría seguida por los franceses Demolombe y Laurent y los italianos
Ricci, Manenti y otros, la estipulación en favor de tercero se descompone en dos
convenciones. Por un primer contrato el promitente se obliga frente al estipulante,
el crédito ingresa en el patrimonio de éste. Posteriormente el estipulante oferta su
crédito contra el promitente al tercero beneficiario1 . La aceptación de este último
forma una segunda convención. El crédito pasa así del patrimonio del estipulante
al patrimonio del tercero, pero únicamente después de que éste acepta. Esta teoría,
además de los errores conceptuales, presenta una grave desventaja dado a que antes
de ser aceptada la oferta por el tercero, la prestación permanece en el patrimonio
del estipulante, por tanto, constituye prenda general de sus acreedores, quienes
pueden realizarla para fines de hacerse pago de sus créditos. De otro lado, la oferta
desaparecería con la muerte del estipulante, y en caso de quiebra de éste, la presta-
ción prometida pasaría a formar parte de la masa a favor de sus acreedores.
La teoría de la oferta va en contra del contrato en favor de tercero que es uno sólo,
además la aceptación del tercero no es del contrato sino del derecho establecido en
su favor.

ILUSTRACIÓN N°24: OFERTA.


Fuente: https://www.google.com.mx/searchl=OFERTA+DE+CASA-AS&
Hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=OD7zU_
eSAu-_sQSu3IFI&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95

b. Gestión de negocios
De acuerdo con esta teoría elaborada por Pothier, desarrollada por Labbé, y se-
guida por el Código civil argentino (Arts. 1161° a 1163°), el estipulante al contratar
con el promitente estaría gestionando los negocios del tercero, sin contar con

1
Bianca, Massimo, (2000) Diritto civile, t. 3, Il Contratto. Milano. Seconda edizione.
ollo
nidos 80
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
mandato para ello; el estipulante sería un gestor del beneficiario. La declaración
del tercero de hacer uso del beneficio establecido en su favor constituye un acto
de ratificación de los actos del gestor. Con la ratificación el tercero pasa a ocupar,
torio Anotaciones
con efectos retroactivos, la posición jurídica del estipulante, lo que explica la ad-
quisición del derecho por el tercero desde el momento mismo de la celebración
del contrato entre estipulante y promitente, sin que previamente forme parte del
patrimonio del estipulante.
Los inconvenientes de esta teoría radican en que la gestión de negocio ajeno y el
contrato a favor de tercero son dos instituciones distintas que no pueden confun-
dirse. El estipulante actúa en nombre propio, con interés propio, y no como gestor
de los negocios o la administración de los bienes de otro. En la gestión de negocios,
el dueño del bien o negocio que aproveche las ventajas de la gestión, debe cumplir
las obligaciones que el gestor ha asumido por él y hacerse responsable de ellas,
reembolsando los gastos efectuados por el gestor e indemnizando los daños que
éste haya sufrido en el desempeño de la gestión (Art. 1952°); nada de esto sucede
en el contrato a favor de tercero, quien puede repudiar la estipulación en su favor.
La gestión de negocio cesa con la ratificación del acto por el dueño del negocio, en
cambio, en el contrato a favor de tercero el estipulante continúa como parte con-
tratante aún después de la aceptación por el tercero beneficiario. En la gestión de
negocios, el gestor asume la gestión de los negocios existentes de otro, lo que no
ocurre en el contrato a favor de tercero, pues es dicho contrato el que genera el
derecho del tercero. El tercero puede rechazar el beneficio, mientras que el dueño
del negocio no puede repudiar lo que de la gestión le ha resultado útil.

ILUSTRACIÓN N°25: NEGOCIO.


Fuente: http://images.search.conduit.com/search/?q=NEGOCIO&ctid=CT2
447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSource=Results&SSP-
V=&CUI=&UP=&UM=&ISID= i

c. Teoría de la adquisición directa del derecho


Teoría denominada también del derecho directo, donde el tercero beneficiario
adquiere el derecho desde el instante mismo en que se celebra el contrato entre
el estipulante y el promitente, aunque el tercero lo ignore. La aceptación no crea
el derecho, sino que éste emana directamente del contrato. La aceptación sola-
mente es un presupuesto de la exigibilidad del derecho. El derecho existe desde el
momento mismo de la celebración del contrato aun cuando el beneficiario no sea
de momento una persona determinada, como sucede con el seguro de responsa-
bilidad civil por los probables daños que se pueda causar. Nuestro Código civil se
adhiere a esta teoría: “El derecho del tercero surge directa e inmediatamente de la
celebración del contrato”. Empero será necesario que el tercero haga conocer al
estipulante y al promitente su voluntad de hacer uso de ese derecho, para que sea
exigible, operando esta declaración retroactivamente. La declaración del benefi-
ciario puede ser previa al contrato” (Art. 1458°). “La declaración de hacer uso del
derecho puede ser efectuada por los herederos del tercero beneficiario, salvo pacto
distinto” (Art. 1459°).
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 81

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÒN N° 26: TEORÍA DEL DERECHO DIRECTO,


El tercero beneficiario adquiere el derecho desde el instante mismo en que se ce-
lebra el contrato entre el estipulante y el promitente, aunque el tercero lo ignore.
Fuente: https://www.google.com.mx/search?hl=es&rlz=1T4TSNS _es-
PE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=MVfyU6jKB4TksA-
T4w4DABQ&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&q=inequidad%20la%20
prestaci%C3%B3n%20de%20bienes#facrc. uvnimg.

El tercero adquiere el derecho estipulado en su favor por efecto directo de la cele-


bración del contrato, “la intervención del tercero que declare (incluso en relación
al promitente) que quiere aprovechar la estipulación en su favor, no tiene carácter
de aceptación que haga al tercero parte en el contrato (lo cual trasformaría este úl-
timo en un negocio plurilateral): es claro que si el tercero, salvo la reserva ya hecha
de un pacto en contrario, adquiere el derecho por efecto de la estipulación que ha
tenido lugar entre las partes, la aceptación del tercero no puede tener el efecto de
reproducir la adquisición ya efectuada. Ni aun siquiera en el caso de que el ante-
dicho pacto contrario exigiese la aceptación por parte del tercero, tendría ésta el
efecto de llevar al tercero a ser parte en el contrato, sino que se insertaría en éste
a modo de condicio iuris de la eficacia a favor del tercero” 2 Esta teoría es criticada
por no proporcionar una explicación técnica, sino sólo comprueba un resultado.

d. Teoría de la autonomía de la voluntad


El contrato a favor de tercero encuentra su fundamento en el poder de la autono-
mía de la voluntad privada, por el cual los sujetos son libres de celebrar los contra-
tos que quieren con el contenido que deseen, con efectos para sí o en beneficio de
terceros, siempre que no contravengan normas imperativas, el orden público o las
buenas costumbres.
En el Derecho moderno nada impide que las partes contratantes, en ejercicio de su
libertad de contratar con fines lícitos, puedan ponerse de acuerdo para establecer
contractualmente beneficios para ellos mismos o para terceras personas.

ILUSTRACIÓN N° 27: AUTONOMIA DE VOLUNTAD

Barbero, Doménico. (2000). Sistema del Derecho privado, t. III, Obligaciones, trad. de Santiago Sentís Melen-
2 

do, Ejea, Buenos Aires.


ollo
nidos 82
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
Se fundamento en el poder de la autonomía de la voluntad privada, por el cual los
sujetos son libres de celebrar los contratos que quieren.
Fuente: https://www.google.com.mx/search?q=VOLUNTAD+UNILATERAL
torio Anotaciones &hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=B0D-
zU9rZL-bisASL.

e. Teoría de la voluntad unilateral


De acuerdo a esta teoría, la sola declaración de voluntad unilateral del promitente
determina la adquisición del beneficio por el tercero. Ha tenido gran influencia en
el Derecho germánico con algunas repercusiones en el Derecho francés. Stamler
afirma que el contrato a favor de tercero es un negocio unilateral, que al modo de
la pública recompensa, confiere el derecho al tercero. Josserand sostiene que “el
tercero beneficiario es acreedor en virtud de un acto jurídico unilateral, situado
en un cuadro contractual que le da vida y le asegura eficacia”. Saleilles critica esta
teoría diciendo que “cuando se habla de la creación de una obligación por volun-
tad unilateral, se supone que esta obligación tiene por fuente la manifestación de
la sola voluntad del deudor. Pero aquí la obligación resulta de un contrato; se trata
de una obligación convencional, porque la voluntad del futuro deudor, ha debi-
do concurrir con la de otra persona para engendrar la obligación”. No se puede
desdoblar entre contrato y voluntad unilateral, porque ello conduce a convertir
el derecho del tercero beneficiario en una promesa desligada de su causa, la cual
subsistiría aun cuando el contrato sea nulo, cayendo en la concepción alemana de
los actos abstractos.

1.2 Justificación del contrato en favor de tercero


El Derecho moderno reconoce y legisla sobre el contrato en favor de tercero en
consideración a su utilidad práctica.

ILUSTRACIÓN N° 28: VOLUNTAD UNILATERAL.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?hl=es&rlz=1T4TSNSes
PE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=MVfyU6jKB4TksAT4w-
4DABQ&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&q=inequidad%20en%20
la%20prestaci%C3%B3n%20de%20bienes#facrc=_&imgdii=_&imgrc=vPvG7Z-
np3os8dM%253A%3BwQmSdjR1GHN.

Pensemos, por ejemplo, en las ventajas que proporciona tratándose del contrato de
seguro de vida, de la donación con cargo en favor de un tercero, del contrato de
transporte en el que el destinatario de los bienes es un tercero. Permite la donación
indirecta, evitando la doble contratación, por ejemplo A en vez de adquirir un bien
y luego donarlo a B, puede adquirir directamente el bien en favor de B. Facilita la
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 83

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
adquisición de bienes para los incapaces. Hay también una justificación teórica que
fundamenta la admisión del contrato en favor de tercero. El principio de la relativi-
dad de los efectos del contrato es típico de un ordenamiento jurídico concentrado
rígidamente en la concepción del contrato como acto de autorregulación del sujeto Recordatorio Anotaciones
y de manifestación de la voluntad. Es decir, es un corolario de la teoría voluntarista.
Desde esta óptica es natural que el contrato produzca efectos solamente entre las
partes que lo han celebrado.
En la actualidad esta concepción del contrato y del acto jurídico en general está
en gran parte superada. El contrato no es más el fruto exclusivo de la voluntad de
las partes, porque ocurre en medida siempre mayor, además de la determinación
de los contratantes, la determinación de la ley, como es normal que ocurra en un
ordenamiento jurídico sustentado en principios de solidaridad y cooperación. El
contrato no está orientado únicamente a satisfacer la utilidad individual, sino que
además es un instrumento útil a la colectividad. Ocurre que con frecuencia el le-
gislador autoriza la intromisión en la esfera jurídica ajena todas las veces que esta
intromisión se justifique por el aporte de un beneficio para un tercero. El contrato
debe perseguir la
Satisfacción de un interés que merezca tutela jurídica, aunque ese interés no sea
necesariamente de carácter individual. Como expresa Miarabelli , si se ve en la
autonomía privada el medio ofrecido al individuo para dar la mejor regulación a
sus propios intereses en relación a los intereses de todos los asociados, como medio
de colaboración intersubjetiva antes que como medio de autogobierno, no puede
aparecer como incongruente que un sujeto actúe en modo de poner a disposición
de un tercero una posición jurídica favorable, sin que éste intervenga en el acto, si
en tal modo se satisface un interés meritorio de tutela.

Nacimiento y exigibilidad del derecho del tercero. Artículo 1458º.- El


derecho del tercero surge directa e inmediatamente de la celebración
del contrato. Empero, será necesario que el tercero haga conocer al es-
tipulante y al promitente su voluntad de hacer uso de ese derecho, para
que sea exigible, operando esta declaración retroactivamente. La decla-
ración del beneficiario puede ser previa al contrato.

Ilustración Nº 29: EL DERECHO DEL TERCERO.


FUENTE: ABEL JÁUREGUI HUAYAPA.
Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

LECTURA SELECCIONADA N.° 1


Lecturas Glosario Bibliografía
CASTILLO FREYRE, Mario y Pierre MARTIN HORNA: (2006) Tratado de la Teoría
seleccionadas

de los contratos, Tomos I, Lima, Fondo Editorial de la P.U.C.P. Pág. 34-37.

Capitulo
Recordatorio segundo
Anotaciones

¿Que es lo que hace un bien sea ajeno?


2.1.1. Definición.- Ninguno de los autores consultados para la elaboración de este
trabajo se detiene analizar con profundidad que es un bien ajeno.
Jurídicamente se nos plantea un problema realmente muy serio; el delimitar, para
los efectos del derecho, bajo qué criterios se juzgan si un bien es propio o ajeno.
Para ello podríamos recurrir a dos criterios, en cierta forma complementarios.

a. Criterio legal.- Consiste en determinar, dada una situación de hecho jurídica-


mente, si un bien pertenece en propiedad al patrimonio de una persona, de acuer-
dos a las normas vigentes que sobre la propiedad sus modificaciones y medios de
transmisión, recogen la ley de un país.
ollo
nidos 84
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
De este modo podríamos establecer cuanto un bien se encuentra o no dentro del
patrimonio de una persona
Es obvio que para determinara el carácter ajeno del bien, será absolutamente ne-
torio Anotaciones cesario realizar una ubicación temporal del momento en el cual deseamos saber
si un bien pertenece o no a una persona.

b. Criterio contractual.- Podemos señalar que para este criterio son válidas las con-
sideraciones esgrimidas en el anterior, pero que en este caso resultará fundamental
considerar el criterio de la ubicación temporal en estricta relación con el momento
de la celebración del contrato; naturalmente será determinante precisar a cuál de
las partes nos estamos refiriendo, pero además será indispensable que el bien no
pertenezca a ninguna de las partes contratantes.

2.2. Existencia de los bienes corporales ajenos


El asunto podría visualizarse de dos modos: uno que se inclina por considerar que
los bienes ajenos son aquellos que no perteneciendo al patrimonio de una deter-
minada persona, ya tienen existencia material. Otro, en el sentido que deben con-
siderarse dentro de los bienes ajenos, a aquellos que no se encuentren dentro del
patrimonio de una persona, incluyendo en esta denominación, tanto a los bienes
existentes, como aquellos cuya existencia en d mundo material, aun no se ha pro-
ducido, es decir lo que se entiende habitualmente por bienes futuros, definiendo a
éstos como aquellos inexistentes en un determinado momento.
Pero si consideramos solamente una definición tas genérica como la primera de las
señaladas anteriormente, tropezaríamos con serios inconvenientes y llegaríamos a
la conclusión de que sólo los bienes presentes pueden ser clasificados en propios y
ajenos. Es decir, que sobre los bienes futuros no cabría la posibilidad de encontrar
un bien ajeno y futuro a la vez, o un bien propio y futuro a la vez. Nosotros rechaza-
mos esta línea de pensamiento y nos inclinamos por la opinión contraria.
Los bienes no aparecen en el mundo material por generación espontánea, sino
que en el caso de tos seres vivos, éstos, desde el momento de su concepción hasta el
de su nacimiento, sufren un constante proceso evolutivo que tos transforma hasta
llegar a tener las condiciones necesarias para llegar a ser seres individuales indepen-
dientes, en el caso de los animales, o adoptar el grado de desarrollo que les permita
ser diferenciados en forma individualizada, en el caso de los vegetales.
Los productos minerales han sufrido y sufren, a veces lentas, y a veces rápidas modi-
ficaciones derivadas de la naturaleza misma, como los miles de años que ha tardado
el petróleo en ser tal, o tos pocos momentos que tarda el agua en transformarse de
su estado gaseoso al estado líquido o viceversa.
Por todo lo expuesto, es que consideramos sumamente difícil poder establecer con
una claridad meridiana y solamente con criterios objetivos, si un bien, en un deter-
minado momento, puede o no ser considerado como existente o futuro.
Consideramos fundamental para poder establecer si un bien tiene tal. Carácter, el
hacerlo en estricta relación al contrato. Es así como si en un contrato estipulamos
que una parte se obliga a entregar a otra el becerro que nazca de una vaca de su
propiedad, celebrándose dicho contrato antes de que el becerro haya siquiera sido
concebido por la vaca. En este caso, si tomamos el ejemplo con relación al mo-
mento de la celebración del contrato, podríamos llegar a la conclusión de que al
no existir ni siquiera una célula del bien materia del contrato, este bien es futuro.
Creemos que este caso no admitiría mayores dudas.
Sin embargo, no consideramos al bien futuro como tal de acuerdo a este exclusivo
criterio, pues estaríamos encuadrándonos dentro del marco teórico que rechaza-
mos, sino que lo haremos en relación al contrato, globalmente considerado. El
becerro será considerado como bien futuro en virtud de dos elementos; el prime-
ro de ellos será considerar las características que el bien tiene al momento de la
celebración del contrato; y el segundo será considerar las características previstas
para el momento de la entrega del bien al otro contratante. Si es que el bien debe
sufrir en el lapso comprendido desde la celebración del contrato hasta la entrega
del bien, un proceso de transformación que altere notablemente el fin específico
o la utilidad práctica a la que estaría destinado en relación al contrato,; podríamos
considerarlo un bien futuro.
En buena cuenta, podríamos llegar a la conclusión de que el hecho que un bien sea
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 85

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
existente o no en un momento determinado, es una característica que por sí sola
no lo hace presente o futuro, sino el requisito antes señalado.
Siguiendo con el ejemplo del becerro, podríamos señalar que si en el contrato se
ha previsto la entrega del becerro ya nacido, y si el contrato se celebra antes deRecordatorio
su Anotaciones

nacimiento, poco importará para considerar que es futuro, el hecho de si ha sido o


no ha sido concebido aún, ya que en cualquiera de los dos casos el becerro, antes
de su nacimiento, no podrá cumplir con las condiciones materiales características
del bien señalado como objeto de la prestación contenida en la obligación materia
del contrato.
Por otro lado, consideramos que para hablar de propiedad, es requisito fundamen-
tal que el bien, sea este corporal o incorporal, exista. No podríamos hablar de pro-
piedad respecto de algo inexistente. Sería absurda como ya hemos determinado
que un bien puede ser tal vez existente y futuro, esto quiere decir que dada su exis-
tencia, podríamos considerar que un bien puede ser propio o ajeno (existente), a la
vez que futuro; (o que permitiría, evidentemente, celebrar contratos sobre bienes
que reúnan ambas características.
Es así como los conceptos de existente y futuro no son equivalentes.
Cuando tratamos acerca de bienes futuros que constituyen el objeto de alguna
prestación de una obligación contractual, será frecuente el caso en el cual nos en-
contremos frente a los supuestos de los artículos 1534 y 1535 del Código Civil, vale
decir, frente a la llamada "emptio rei speratae*. Como sabemos, los supuestos de
los mencionados artículos establecen que un contrato de estas características tiene
sus efectos sujetos a la condición suspensiva de que el bien llegue a tener existencia.
Consideramos necesario aclarar que cuando estos artículos aluden a la existencia
del bien, no lo están haciendo única y exclusivamente respecto a la existencia ma-
terial del mismo. Si así fuera, podríamos encontrarnos frente a numerosos contra-
sentidos, ya que como hemos visto, puede darse el caso de que se contrate sobre
un bien futuro que tenga existencia material. La "existencia" de los artículos 1534 y
1535 es de naturaleza distinta a la antes mencionada. No alude a la material, sino a
la consecución de la serie de requisitos que hemos señalado en párrafos anteriores.
En tal sentido, compartimos la opinión de Carlos Rogel Vide (1) cuando señala
que además de constituir cosas futuras las inexistentes, "Indubitablemente, dentro
de las cosas futuras entran aquellas que tienen una existencia en germen, que, en
algún modo, nos muestran ya en proceso de formación su existencia futura, por
ejemplo, la cría de un animal ya preñado o la cosecha de un fundo que ya ha ger-
minado; se podría discutir si estas cosas tienen una realidad simplemente potencial
o actual, mas, por cierto es que, para el Derecho, no gozan aún de una entidad
propia.
Del mismo modo, formarán parte del concepto que estamos considerando, aque-
llas cosas que gozando de una existencia natural, no tuviesen una propia autono-
mía física. Pensamos en los frutos naturales pendientes, entendidos en un sentido
amplio, comprendiendo aquí también las plantas y los árboles todavía no talados
(...)". Continuando con nuestro ejemplo habitual, sería perfectamente válido que
"A" celebre un contrato con IB", por el cual "A* se compromete a transferir a "B"
la propiedad de un becerro que tiene 20 días de gestación en el vientre de una
vaca perteneciente a "C", ajeno al contrato. Esta transferencia de propiedad, "A" la
efectuará una vez nacido el becerros En este caso, al momento de la celebración del
contrato el bien existía, pero podría ser considerado como futuro y ajeno, pues no
pertenecía al vendedor, más aún si es que, precisando el ejemplo, "A" y "B" cono-
cían a plenitud el carácter ajeno del bien; y por último, la vaca, madre del becerro
se hallaba perfectamente individualizada:
Para el caso ejemplificado, serían de aplicación, en, forma concurrente, las reglas
establecidas en el Código Civil para bienes ajenos y bienes futuros, presentándose
los problemas consiguientes.

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
ollo
nidos 86
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.º 3: CONTRATO POR PERSONA A NOMBRAR

torio Anotaciones
1 Utilidad práctica
Es aquel contrato en el que existe una reserva del derecho de designar a una terce-
ra persona que asumiría todos los derechos y obligaciones derivados del negocio,
reserva que puede ser efectuada por una o por ambas partes.

ILUSTRACIÓN Nº30: Reserva de derecho a nombrar tercera persona .


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+ nobrar&-
source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU8M9DesATsuICwCg&ved=0CAYQ_AUoA-
Q&biw=1138&bih=516

De igual forma lo establece el Código Civil. Al celebrar el contrato puede conve-


nirse que cualquiera de las partes se reserve la facultad de nombrar posteriormente
a un tercero que asuma los derechos y las obligaciones derivadas de aquel acto.
La reserva de nombramiento no procede en los casos en que no es admitida la re-
presentación o es indispensable la determinación de los contratantes. Este se en-
cuentra ubicado en nuestro código civil vigente en el libro VII, fuente de las obliga-
ciones, en el titulo XII, en los artículos 1473° a 1476°, donde señala claramente que
en cuanto precisa la facultad de las partes, es decir el “promitente y estipulante” a
nombrar a una tercera persona, dado que justifican este criterio al estipular que el
acto celebrado deberá sufrir variación posteriormente, bajo ciertas formalidades
ente ellos la aceptación de la persona nombrada, que viene a ser el tercero que
necesariamente tiene que aceptar formalmente para que se haga efecto y valido el
contrato.

ILUSTRACIÓN Nº 31: Reserva de derecho


FUENTE: https://images.searc.conduit.com/search/?q=+CONTRATO& ctid=C-
T2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSource=Results&SSP-
V=&CUI=&UP=&UM=&ISID=
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 87

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Debo señalar que pocos tratadistas han estudiado sobre esta figura jurídica, Con-
trato por Persona a Nombrar, además en nuestro código Civil anterior no existía,
recién fue incorporado en el Código Civil de 1984, y aparece como una novedad,
esta es una institución reciente por lo que en la doctrina nacional no se destaca
Recordatorio Anotaciones
mucho sus antecedentes.
En los tiempos antiguos en el Derecho no se regulaba esta institución, eso ya ha-
blando del Derecho Romano, pero sin embargo, en el derecho medieval esta figu-
ra contractual, ya practicaban su uso, aunque muy limitado por los pueblos anti-
guos, como algunos ciudades mediterráneas por comerciantes genoveses y
venecianos para facilitarse en sus transacciones comerciales, como en el campo de
compraventa, y podían utilizar en cualquier contrato típico o atípico.

ILUSTRACIÓN Nº 32: EL DERECHO ROMANO NO REGULABA ESTA INSTI-


TUCIÒN
FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=ROMA&ctid=CT24476
95&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSource=Results&SSP-
V=&CUI=&UP=&UM=&ISID=search.conduit.com/search/?q=ROMA&ctid=

2 Relación y diferencia con el contrato a favor de un ter-


cero
Se conoce como contrato por persona a nombrar a la estipulación contractual en
virtud de la cual, al momento de celebrarse el respectivo contrato, una de las partes
se reserva el derecho de designar en una oportunidad posterior a una tercera per-
sona que asumirá sus derechos y obligaciones derivados de este contrato. No se
trata, pues, de un contrato, sino, de un pacto típico accesorio de un contrato. Al
respecto, el artículo 1473° del CC; establece que al celebrar el contrato puede con-
venirse que cualquiera de las partes se reserve la facultad de nombrar posterior-
mente a un tercero que asuma los derechos y las obligaciones derivadas de aquel
acto.

ILUSTRACIÓN Nº 33: CONTRATO A FAVOR DE TERCERO.


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+ nobrar&-
source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU8M9DesATsuICwCg&ved=0CAYQ_AUoA-
Q&biw=1138&bih=516
ollo
nidos 88
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
La cesión de posición contractual o cesión del contrato es la operación jurídica
mediante la cual uno de los titulares originales de una determinada relación con-
tractual, cede a un tercero dicha titularidad a fin de que, manteniéndose objetiva-
torio Anotaciones
mente intacta la relación contractual, ella vincule al nuevo titular con el otro titular
original, desde luego con el asentimiento de éste.

ILUSTRACIÓN Nº 34: CONTRATO DE PERSONA A NOMBRAR


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+ nobrar&-
source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU8M9DesATsuICwCg&ved=0CAYQ_AUoA-
Q&biw=1138&bih=516

Puede decirse que la cesión de contrato es el acto jurídico mediante el cual una de
las partes originarias de la relación obligacional creada por un contrato (llamada
cedente) con el consentimiento imprescindible de la otra parte originaria (llamada
cedido), permite realizar la llamada “circulación del contrato”, es decir, la transfe-
rencia a un tercero (llamado cesionario) de la titularidad de dicha relación, la cual
permanece idéntica en su dimensión objetiva; de tal forma que, a través de esa
sustitución negocial del tercero en la posición de “parte” del contrato, dicho terce-
ro sub entra, en lugar del cedente, en la totalidad de los derechos y obligaciones
que se derivan del contrato celebrado entre el cedente y el cedido. A la luz de la
noción dada de la cesión de posición contractual, denominada también cesión de
contrato, resulta que esta última es inadecuada, pues queda evidente que lo que se
cede no es el contrato como acto jurídico, sino la relación obligacional creada por
él para cada una de las partes contratantes.

ILUSTRACIÓN Nº 35: CONTRATO DE PERSONA A NOMBRAR


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=VOLUNTAD+UNILATERAL
&hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=B-
0DzU9rZL-bisASL
DwAQ&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#hl=es&q=reservar-
se+a+nombrar+a+tercero&tbm=isch.

El Art. 1435° del CC; establece que en los contratos con prestaciones no ejecutadas
total o parcialmente, cualquiera de las partes puede ceder a un tercero su posición
contractual. Añade como requisito del mismo, que la otra parte preste su conformi-
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 89

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
dad antes, simultáneamente o después del acuerdo de cesión.

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN Nº 36: CUALQUIERA DE LAS PARTES PUEDE CEDER A UN


TERCERO SU POSICIÓN CONTRACTUAL
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+ persona+a+nobrar&-
source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=Xgzo U8M9DesATsuICwCg&ved.

En el contrato por persona a nombrar se acuerda que una de las partes se reserva el
derecho de designar a un tercero que finalmente adquirirá la condición de contra-
tante con efecto retroactivo desde el momento de celebración del contrato. En
cambio, en la cesión de posición contractual no existe tal reserva de nombramien-
to, ocupando el cesionario la posición contractual del cedente sólo a partir del
momento en que existe consentimiento para la cesión por parte del cedente, cesio-
nario y cedido. Conviene precisar que si el cedido hubiese prestado su consenti-
miento previamente al acuerdo entre cedente y cesionario, el contrato tendrá efec-
tos sólo desde que dicho acuerdo haya sido comunicado al cedido por escrito de
fecha cierta, según lo establece el referido artículo 1435°.

ILUSTRACIÓN Nº 37: CONTRATO A FAVOR DE TERCERO


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+
nombrar&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU 8M9DesATsuICwCg&ved
=0CAYQ_AUoAQ&biw=1138&bih=516#q=contrato+a+favor+de+tercero&tbm=isch.

3 La promesa de la obligación o del hecho de un tercero


En cuanto a los efectos, si la persona nombrada ha aceptado, y la parte que se
reservó el derecho lo cumplió con los requisitos válidamente frente a la otra, ella
asume la posición de contratante con efecto retroactivo, como si hubiera celebrado
originalmente la persona nombrada. Por el contrario si, la declaración resultara
invalida, por la persona nombrada fuera incapaz o insolvente, si la parte que se
reservó el derecho no acompañó la aceptación de la persona nombrada, si no se
efectúa la declaración de nombramiento dentro del plazo establecido por ley, si la
declaración o aceptación no revistiesen la forma usada para el contrato, el contrato
es nulo no tiene efectos legales.
ollo
nidos 90
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas

Finalmente, después de un breve examen de esta figura jurídica en nuestro


torio Anotaciones Código Civil, sobre el Contrato por Persona a Nombrar, resulta de gran im-
portancia conocer, como se reserva una de las partes o ambas, para después
nombrar a una tercera persona, para que asuma los derechos y obligaciones
que se fijó en dicho contrato. Y hablando de los antecedentes, en el Derecho
Romano no se regulaba esta institución, pues recién en el Derecho contem-
poráneo, ha sido incorporado a nuestro Código Civil de 1984, su regulación
jurídica de esta institución responde a las diferentes necesidades económicas,
que se vienen desarrollando en la actualidad en nuestra sociedad, que nece-
sitan para dar una solución pacífica y más sencilla a las situaciones contrac-
tuales.

ILUSTRACIÓN Nº 38: CONTRATO DE PERSONA A NOMBRAR.


FUENTE: Abel Jáuregui Huayapa.

TEMA N.º 4: LAS ARRAS

1 DEFINICIÓN
Es una figura jurídica netamente contractual. Las arras son un acto accesorio me-
diante el cual las partes acuerdan entre entregar un bien o dinero. Este pacto va a
cumplir funciones diferentes dependiendo de las modalidades de arras de las que
se trate.

ILUSTRACIÓN Nº 39: ARRAS


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=arras+en+el+N contra-
to&hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm
=isch&sa=X&ei=gVjzU_3nKKjnsASbtIKoBw&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bi-
h=652&dpr=0.95

La figura tiene su origen en la antigua Fenicia y fue rescatada y perfeccionada por


el derecho Romano.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 91

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN Nº 40: ARRAS EN ROMA


FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=CONTRATO+
EN+ROMA&ctid=CT2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSour-
ce=Results&SSPV=&CUI=&UP=&UM=&ISID=

En un sentido muy amplio, las arras podrían definirse como: “cantidades o cosas
que pueden mediar en los contratos o dación de una cosa en especie o de una
suma de dinero en garantía del cumplimiento de una obligación”.3 En sentido
más estricto, para Díez Picazo, las arras serían “la entrega de una suma de dinero
o de cualquier otra cosa que un contratante hace a otro con el fin de asegurar
una promesa o un contrato, confirmarlo, garantizar su cumplimiento o facultar al
otorgante para poder rescindirlo libremente, consintiendo en perder la cantidad
entregada”4 Verdera Izquierdo las define como “aquel negocio jurídico, bilateral,
oneroso y accesorio de otro principal, de carácter real, consistente en la entrega de
un bien fungible, de valor menor a la prestación de una obligación, otorgado –por
regla general– en el momento de perfección del contrato, mediando un acuerdo
entre tradens y accipiens por el que se concede a dicha entrega la función de ase-
gurar la efectividad de la precitada obligación”5 .
Acerca del origen de las ARRAS es pertinente citar a DE LA PUENTE Y LAVALLE,
quien señala lo siguiente: “…se dice que el origen de las arras debe buscarse en
las costumbres de los comerciantes púnicos, encontrándose también en la venta
griega, de donde pasó a Roma. Otro autor, FREUND indica que las arras tiene un
origen semítico, aunque coincide que la institución llegó a Roma a través de Gre-
cia. En el Derecho Romano clásico y en el Bajo Imperio la entrega de objetos o de
dinero, al momento de celebrarse un contrato consensual se consideró solo como
medio de prueba de que el contrato había quedado perfeccionado, teniendo así
el carácter de arras confirmatorias, pero a partir de una constitución de Justiniano
del año 528 se ha creído un reconocimiento de la facultad de retractación con la
pérdida de las arras o con su restitución “in duplum”, con lo cual surge el concepto
de las arras penitenciales” . De acuerdo a lo señalado por CABANELLAS, las arras
son definidas como “Lo que se da en prenda o seguridad del cumplimiento de un
contrato”6

3
 ONET RAMON, FRANCISCO (2004). Comentario a la Sentencia del Tribunal Supremo de 28 de Diciem-
B
bre de 2004.LIMA. Normas Legales.
4
DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (2009). Estudios del Contrato Privado. Tomo I. Lima. Editorial Cusco
editores.
5
DIEZ PICAZO, LUIS. (1996). Fundamentos de Derecho Civil Patrimonial. Madrid. Editorial Civitas. 5ª
Edición.
6
CABANELLAS, Guillermo. (2010) Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual. Tomo I. Editorial Heliasta.
ollo
nidos 92
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN Nº 41: DUPLICA


FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=CONTRATO+
EN+ROMA&ctid=CT2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSour-
ce=Results&SSPV=&CUI=&UP=&UM=&ISID=

Las arras constituyen una señal entregada por una de las partes contratantes a la
otra para que quede cierta “seguridad” que se celebrará posteriormente un acuer-
do de transferencia, ya sea de bienes muebles o de inmuebles, es una especie de
prueba de buena fe que la otra parte contratante percibe como seguridad en la
celebración de un determinado acuerdo.
En la doctrina apreciamos que BORDA manifiesta que “…la seña representa un do-
ble papel: por una parte, es una garantía de la seriedad del acto y tiene el carácter
de un adelanto del pago del precio; por otra, importa acordad a los contratantes el
derecho de arrepentirse, perdiendo la seña el que la ha entregado y devolviéndola
doblada el que la ha recibido. Empero hay un inconveniente en que las partes atri-
buyan a la seña tan solo el carácter de garantía del acto, negando la posibilidad de
arrepentimiento” .
Conforme a la revisión de la doctrina nacional observamos que ALDEA señala lo
siguiente “En términos generales, arra significa lo que se da en “señal”, “manifes-
tación”, “garantía” o “prueba”, usualmente una cantidad de dinero u otro bien
(mueble o inmueble), que una de las partes entrega a la otra como testimonio del
acuerdo contractual. Con el devenir del tiempo las arras pasaron a convertirse en
institución de aseguramiento de derechos, al ser considerado como aquello que se
da en prenda o garantía de un contrato.”

1.1 Clasificación de las arras


A saber la doctrina ha clasificado a las arras en tres tipos: arras confirmatorias, de
retractación y penales.
• A
 rras Confirmatorias, es señal o prueba de seriedad de la celebración del con-
trato, sin otorgar el derecho de desistirse de él.

ILUSTRACIÓN Nº 42: ARRA CONFIRMATORIA


CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 93

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+
nombrar&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU 8M9DesATsuICwCg&ved
8&bih=516#q=contrato+a+favor+de+tercero.
Recordatorio Anotaciones

• Arras
 de retractación, Las de retractación facultan el derecho de desistirse del
negocio contractual, tanto para la parte que las dio como para la que las recibió.

ILUSTRACIÓN Nº 43: Arra de retracctación


FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=CONTRATO+
EN+ROMA&ctid=CT2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSour-
ce=Results&SSPV=&CUI=&UP.

• Arras Penales, cuando la parte fiel al contrato tiene el derecho de apropiarse de


las arras confirmatorias o cuando la incumplidora las tiene que devolver dobla-
das, estas adquieren una naturaleza de arras penales, advirtiendo que es una
sub-especie de las confirmatorias.

ILUSTRACIÓN Nº 44: Contrato a favor de tercero


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+
nombrar&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU 8M9DesATsuICwCg&ved
=0CAYQ_AUoAQ&biw=1138&bih=516#q=contrato+a+favor+de+tercero

1.2 Función
a. Arras confirmatorias
Tienen por función confirmar la existencia de un contrato ya celebrado para pro-
bar la existencia del mismo. La entrega de las arras confirmatorias implica la con-
clusión del contrato.

b. Arras penitenciales
Cumplen una función distinta, pero no buscan confirmar la existencia de un con-
ollo
nidos 94
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
trato sino sirven para operar como garantía ante el incumplimiento. Su función es
indemnizatoria. El Art. 1478° del C.C. establece como penalidad correspondiente,
ante el incumplimiento de la obligación. Las arras penitenciales si se encuentran
torio Anotaciones
reguladas en nuestro Código, lo que sucede es que se encuentran incluidas dentro
de las arras confirmatorias. Es una figura distinta a la cláusula penal, pues en ésta se
fija un monto indemnizatorio que se pagará en caso de incumplimiento.

c. Arras de retractación
Tienen la función de otorgar derecho de retractación y este es un derecho de ex-
tinguir el contrato, de no ejecutarlo, que es distinto al incumplimiento. Cualquiera
de las dos partes pueden ejercer su derecho a partir de las arras y retractarse. Si se
retracta quien otorgó las arras las pierde, y si se retracta quien las recibe tiene que
devolverlas dobladas. Sólo se admiten para los contratos preparatorios.

2 LAS ARRAS CONFIRMATORIAS


Tienen por función confirmar la existencia de un contrato ya celebrado para pro-
bar la existencia del mismo. La entrega de arras confirmatorias tiene la idea de ser
una señal o prueba de seriedad que de todos modos se dé la celebración del contra-
to, sin otorgar el derecho de desistirse de él. En caso que se ratifique la celebración
del contrato y el mismo se cumpla, la parte que recibió las arras puede optar por:
a. devolverlas o b. en todo caso imputarlas como parte del precio del pago, ello
obviamente de acuerdo a la propia naturaleza del contrato.
Las arras confirmatorias están reguladas en el Código Civil Peruano desde los artí-
culos 1477º al 1479º de la siguiente manera:
El artículo 1477º señala el concepto al mencionar que la entrega de arras confirma-
torias importa la conclusión del contrato. En caso de cumplimiento, quien recibió
las arras las devolverá o las imputará sobre su crédito, según la naturaleza de la
prestación.
El artículo 1478º precisa que es lo que se entiende por arras penales. En dicho
artículo se menciona que si la parte que hubiese entregado las arras no cumple la
obligación por causa imputable a ella, la otra parte puede dejar sin efecto el contra-
to conservando las arras. Si quien no cumplió es la parte que las ha recibido, la otra
puede dejar sin efecto el contrato y exigir el doble de las arras.
Finalmente, el texto del artículo 1479º recoge las normas aplicables a la indemniza-
ción. Este dispositivo considera que si la parte que no ha incumplido la obligación
prefiere demandar la ejecución o la resolución del contrato, la indemnización de
daños y perjuicios se regula por las normas generales.

3 EFECTOS
a. C
 onfirmar la existencia de un contrato ya celebrado para probar la existencia
del mismo. La entrega de las arras confirmatorias implica la conclusión del con-
trato.

ILUSTRACIÓN Nº 45: CONTRATO CONFIRMADO


FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=CONTRATO+
EN+ROMA&ctid=CT2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&PageSour-
ce=Results&SSPV=&CUI=&UP=&UM=&ISID.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 95

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
b. Sirven para operar como garantía ante el incumplimiento. Su función es indem-
nizatoria.

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN Nº 46: Es indemnizatoria.


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+
nombrar&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU 8M9DesATsuICwCg&ved
=0CAYQ_AUoAQ&biw=1138&bih=516#q=contrato+a+favor+de+tercero

c. Otorgar derecho de retractación y este es un derecho de extinguir el contrato,


de no ejecutarlo, que es distinto al incumplimiento. Cualquiera de las dos partes
pueden ejercer su derecho a partir de las arras y retractarse.

ILUSTRACIÓN Nº 47: Derecho de retractaciòn.


FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato+persona+a+
nombrar&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=XgzoU 8M9DesATsuICwCg&ved
=0CAYQ_AUoAQ&biw=1138&bih=516#q=contrato+a+favor+de+tercero
ollo
nidos 96
Actividades Autoevaluación UNIDAD III:
Diagrama
LA LESIÓN
Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


as Glosario Bibliografía de contenidos
nadas

LECTURA SELECCIONADA N.° 2


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas
torio Anotaciones

CODIGO CIVIL COMENTADO POR LOS 100 MEJORES ESPECIALISTAS, Tomo


VII De los Contratos en General Gaceta Jurídica Editores, Lima. Pág. 783-790.
Recordatorio Anotaciones

TÍTULO XIV
Las arras de retractación
Arras de retractación
ARTICULO 1480
La entrega de las arras de retractación solo es válida en los contratos preparatorios
y concede a las partes el derecho de retractarse de ellos.
Concordancias:
C.C. arts. 1414 y 55., 1419
Comentario
Vládik Aldea Correa

1. Antecedentes
La fuente del artículo en comentario es el artículo 1334 del Código Civil de 1852,
cuya aplicación procedía dentro de la promesa de venta, al prescribir que: "Si en la
promesa se da alguna cantidad por arras, cualquiera de las dos partes puede revocar
su consentimiento, perdiendo las arras el que las dio, y devolviéndolas dobladas el
que las recibió".
En el Código de 1852 solo se reguló expresamente las arras de retractación, situa-
ción que varió con el Código Civil de 1936, el cual normó las arras confirmatorias
en el artículo 1348 (1) y las de retractación en el1 9, señalando que: "Pueden las
partes estipular el derecho de retractarse. En este caso si se retractare la parte que
dio las arras, las perderá en provecho del otro contratante; si se retractare el que las
recibió, las devolverá dobladas".
Antecedente en el Derecho Comparado podemos encontrar en el Código Civil de
Argentina, el cual regula únicamente las arras penales (artículo 1202, 1 Y 2 párra-
fos). El Código Civil italiano las regula en el artículo 1386, mientras que el francés
en su artículo 1590. En Colombia, se regula en el artículo 1859 de su cuerpo civil.
En el Derecho español, si bien su Código no regula expresamente las arras peniten-
ciales o de retractación, para el Tribunal Supremo y la doctrina civil española, estas
se desprenden de su artículo 1454, pero solo extensible a la compraventa. Igual-
mente, el Código chileno las recoge en su artículo 1803 referido a la compraventa,
señalando audazmente que se entregan en calidad de prenda de la celebración o
ejecución del contrato. De distinto parecer fue el Código Civil de Prusia, quien
indicó que las cosas dadas en arras pasan en propiedad inmediatamente y en todos
los casos al que las recibe (artículo 216).

2. Arras de retractación: origen, definición y alcances


2.1. Origen y funciones que cumplían las arras o señales
En términos generales, arra significa lo que se da en "señal", "manifestación", "ga-
rantía" o "prueba", usualmente una cantidad de dinero u otro bien (mueble o in-
mueble), que una de las partes entrega a la otra como testimonio del acuerdo con-
tractual. Con el devenir del tiempo las arras pasaron a convertirse en institución de
aseguramiento de derechos, al ser considerado como aquello que se da en prenda
o garantía de un contrato. Es precisamente este último matiz, al que se le conoce
como arra de retractación o penitencial, pues concede la facultad o potestad para
arrepentirse de la conclusión de un contrato, vale decir, que aquel que entrega las
arras en calidad de retractación, tiene el derecho de consumar íntegramente el
contrato o arrepentirse del mismo, siendo que en este último caso perderá aque-
llo que haya entregado a la otra parte, funcionando como una prima de castigo
o multa, estipulada en beneficio de la parte que se mantiene fiel a la obligación
contractual(2).
A saber, la doctrina a clasificado a las arras en tres tipos: arras confirmatorias, de
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 97

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
retractación y penales. La primera es señalo prueba de seriedad de la celebración
del contrato, sin otorgar el derecho de desistirse de él. Las de retractación facultan
el derecho de desistirse del negocio contractual, tanto para la parte que las dio
como para la que las recibió. Finalmente, cuando la parte fiel al contrato tieneRecordatorio
el Anotaciones

derecho de apropiarse de las arras confirmatorias o cuando la ¡incumplidora las


tiene que devolver dobladas, estas adquieren una naturaleza de arras penales, ad-
virtiendo que es una subespecie de las confirmatorias.
Los orígenes históricos del arra o las arras se encuentran en los fenicios, en Grecia
y en Roma, habiendo alternado indistintamente entre la calidad de confirmatoria
o de retractación. Siguiendo a reconocidos autores como León Barandiarán, Arias
Schreiber, De la Puente y Lavalle, Banedes, Enneccerus y Risolia, la palabra arra eti-
mológicamente proviene de la palabra fenicia arrha. En el Derecho Griego el arra
podía consistir en un negocio preparatorio de una compraventa real futura, con la
facultad de desistirse de la promesa con la pérdida del arra por quien lo había dado,
o la restitución del doble por quien la había recibido (BADENES, p. 314). En el
Derecho pre justinianeo se contemplaba al arra como una prueba o confirmación
del contrato simbolizada mediante la entrega de monedas o dinero. Las posteriores
Institutas admitieron la posibilidad de emplearse como mecanismo de arrepenti-
miento. En la época de Justiniano, la arrha poenitentialis, fue considerada como un
mecanismo válido para liberarse de una obligación contractual. Con el Código de
Napoleón de 1804 se recoge el criterio de las arras penitenciales (artículo 1590º),
mientras que en el Derecho Germánico tuvieron inicialmente un carácter confir-
matorio y luego una función indemnizatoria a través de un contrato preparatorio
real (DE LA PUENTE, p. 330), indemnizatoria a través de un contrato preparatorio
real (DE LA PUENTE, p. 330). Y es en nuestra legislación civil vigente, se admite
las arras penitenciales o de retractación (artículo 1480), sin dejar de lado las con-
firmatorias (artículo 1477). 2.2. Definición de arras de retractación o penitenciales
Las arras de retractación, denominadas antiguamente como arras penitenciales,
son aquellas arras que generan (para quien las entrega, como para quien las recibe)
el derecho de retractarse de una relación contractual existente y puede cumplirse.
Es un instituto contractual por el cual se diluye válidamente el vínculo obligacional.
No es en estricto la facultad con que cuentan las partes de desistirse de cumplir
con el contrato, sino es el bien, representativo de un valor económico, entregado
a la celebración del negocio contractual con la expresa intención de conceder la
facultad de arrepentimiento a una o a todas las partes. La consecuencia de arrepen-
tirse del contrato involucra, para quien ejerce esta facultad, la pérdida del bien o
su restitución doblada, si quien se arrepiente es quien lo dio en el primer caso, o
quien las recibió -en el segundo.
Estas autorizan a no cumplir la obligación asegurada, a cambio de perderlas el que
las dio, manifestando Manuel Albaladejo que las arras penitenciales "por un lado,
aseguran la obligación, en cuanto que, si no se cumple, se pierden; pero, por otro
lado, facilitan el incumplimiento, cuanto que, conformándose con perderlas, se
puede el deudor desligar de aquella" (ALBALADEJO, p. 274). De similar parecer, el
destacado jurista español Luis Diez-Picazo expresa que las arras penitenciales "pue-
den cumplir la función de permitir a ambos contratantes desligarse posteriormente
del Contrato ya perfeccionado y por consiguiente obligatorio" (DIEZ PICAZO, p.
405). Sin embargo, para Renato Scognamiglio, las arras penitenciales no signifi-
caban más que el poder de desistimiento otorgado a una de las partes o a ambas
(SCOGNAMIGLlO, p. 153), concentrándose –este autor italiano- en los efectos que
produce la entrega del bien pero no en la naturaleza jurídica del título por el cual
estos bienes se entregan. Advirtiendo el distingo con las señales confirmatorias,
Max Arias Schreiber, expresaba que "ya no estamos, en efecto, en presencia de una
manifestación o señal de la voluntad de cumplir un contrato, sino por el contrario,
ante la eventualidad válida de que las partes se arrepientan de ejecutarlo. El sentido
de estas arras (de retractación) no está, por consiguiente, en reafirmar el valor del
contrato, sino de autorizar a resolverlo. Confiere, pues, el derecho de retractarse de
una relación convencional existente y por cumplirse"(3). Ramón Badenes,
apoyándose en Bonet, apunta que las señales penitenciales, "pueden perseguir un
fin expiatorio (arrha poenitentia/is) y entonces viene a ser una especie de multa
que abona anticipadamente una de las partes, por reservarse el derecho de rescin-
dir el contrato a su libre arbitrio" (BANEDES, p. 318).
Como se aprecia, las arras penitenciales -a diferencia de las confirmatorias produ-
cen la extinción lícita del vínculo contractual, lo cual ha sido apreciado como un
ollo
nidos 98
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
decaimiento de la obligatoriedad de los contratos, por ello en el codificador restrin-
gió la regulación de las arras de retractación a los contratos preparatorios y no a la
generalidad de los contratos. En efecto, en virtud del artículo 1480, la entrega de las
torio Anotaciones
arras de retractación solo es válida en los contratos preparatorios, lo cual es suma-
mente polémico, pues jurídicamente nada impediría que las partes celebren actos
jurídicos coligados de depósito y de penalidades, bajo condiciones suspensivas, con
el propósito lícito de lograr los mismos efectos que la entrega de arras penitencia-
les en contratos definitivos: contraprestación por derecho de arrepentimiento (4).
Ahora bien, el numeral bajo comentario, dispone que las arras de retractación se
dan exclusivamente en los contratos preparatorios, permitiendo a cualquiera de los
contratantes arrepentirse o deshacer el negocio con los efectos patrimoniales de la
pérdida para el que entrega las arras y se arrepiente, y la restitución doblada para
el que las recibe y se retracta.

3. Características de las arras de retractación


Las arras de retractación se dan exclusivamente en los contratos preparatorios
Los contratos preparatorios típicos regulados en el Código Civil son el compromiso
de contratar (artículo 1414) Y el contrato de opción (artículo 1419) (5) . Conviene
precisar, que por medio del compromiso de contratar las partes se obligan recí-
procamente a perfeccionar un contrato en el futuro. En la eventualidad que una
de las partes se niegue a suscribir el contrato definitivo, como consecuencia de un
compromiso de contratar, la otra parte puede exigir judicialmente la celebración
del contrato, así como el pago de una indemnización por daños y perjuicios (salvo
que se hayan estipulado arras de retractación).
Por el contrato de opción una de las partes (promitente) queda vinculada a su
declaración de celebrar en el futuro un contrato definitivo y la otra (optante) tie-
ne el derecho exclusivo de celebrarlo o no. A diferencia de lo que sucede con el
compromiso de contratar, en el contrato de opción el optante puede perfeccionar
el acuerdo definitivo manifestando su voluntad recepticia, por lo tanto la eventual
negativa del promitente no impide que el contrato genere todos los efectos legales
previstos desde que esta voluntad se produce (6).
Al momento de la celebración del contrato preparatorio, una de las partes (usual-
mente el deudor de la futura obligación) entrega una cantidad de dinero o algún
bien en calidad de arras de retractación, a fin de neutralizar en quien las recibe, el
riesgo por el posible ejercicio del derecho de desistimiento en el futuro (7) y, por
lo mismo, la frustración del contrato definitivo.
Si bien basta que una de las partes entregue las arras de retractación al momento
de la celebración del contrato preparatorio, a la luz de la lectura del artículo 1480,
nada impide que se pueda concertar que ambas o todas las partes contratantes en-
treguen señas o arras penitenciales (arras de retractación recíprocas).
Nuestro cuerpo civil admite las señas de retractación en todo tipo de contratos
preparatorios (pactos de contrahendo), por el contrario existen códigos, como el
francés (artículo 1590), que solamente las aceptan en las promesas de venta.

3.2. Por su naturaleza accesoria se materializan como un pacto arral


Las arras de retractación son de naturaleza accesoria al contrato matriz con el cual
se vincula jurídicamente. Toma forma de un pacto arral en el negocio contractual
que las partes celebran. En la medida que es un pacto accesorio, su nulidad o vicio
no afecta al contrato matriz o principal; por el contrario, si contrato principal se
viera afectado de ilicitud, esta también arrastraría al pacto arral.
La vigencia de las arras de retractación depende del acto jurídico contractual del
cual es accesoria, adquiriendo la condición de elementos accidentales del negocio,
esto es, aquellos componentes jurídicos que los agentes estipulan voluntariamente
con el firme propósito de establecer alguna modalidad a la eficacia del acto jurídi-
co, pero cuya presencia no interesa para su estructura y validez, por no ser esencial
al mismo. Dentro de las modalidades del acto jurídico, hay quienes han considera-
do a las arras de retractación dentro del esquema de la condición resolutiva (artí-
culos 171 y SS.)(8).
¿Qué sucede si el contratante al cual le corresponde entregar el bien en calidad
de arras de retractación, no lo hace? Como hemos expuesto, el pacto arral es un
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 99

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
elemento accidental pues responde a una naturaleza accesoria, de tal forma que
no influye en la validez de la relación jurídica matriz o principal. En ese escenario,
si la parte obligada a entregar las señales de retractación se niega u omite hacerla,
simplemente no surtirá efectos el pacto arral; vale decir, que no existirá el derecho
Recordatorio Anotaciones
de retractarse, ni surtirá efectos la sanción de pérdida del bien, la devolución del
duplo o la imputación al crédito, pues precisamente porque no se ha entregado
bien alguno, es imposible aplicar estos últimos efectos. Por el contrario, mantienen
plena vigencia las obligaciones concertadas en el contrato matriz o principal.

3.3. Se perfecciona con la entrega o tradición del bien


Si bien el artículo 1480 no hace mención expresa a la característica real de las arras
de retractación, esta surge de su propia naturaleza. No es comprensible una arra
de retractación sin entrega o traditio de los bienes para su consumación; en este
sentido, la tradición se convierte en un elemento constitutivo de este acto jurídico
accesorio.
En opinión de Luis Díez-Picazo (p. 404) Y Renato Scognamiglio (p. 153), es ca-
racterística de las arras su entrega al momento de la celebración del contrato,
respondiendo a un carácter real, pues para su existencia y eficacia se requiere la
transmisión posesoria. No es ajeno, por ello, que las señales penitenciales sean ca-
talogadas como institucíones del derecho real de garantía, asimilables a la prenda
y al derecho de retención, en donde la posesión del bien es la característica fáctica
más relevante.
La tradición es consubstancial a las arras de retractación, por ello, no podemos
afirmar que estamos en presencia de ellas si no hay entrega, física o jurídica, en
favor de una de las partes, pues precisamente la tradición es la característica que las
distingue de la cláusula penal, en donde solo existe una promesa de pagar la pena-
lidad o multa, pero no existe entrega de la misma al momento de su concertación.
Como habíamos expuesto anteriormente, las arras de retractación son accesorias
y también de efectos reales, siendo así, si la parte obligada a entregar dinero o algún
otro bien en calidad de arras no cumple con ello, no afecta al contrato principal
del cual se desprende, simplemente no habrá surtido efecto las arrasante la falta de
la entrega.

3.4. Requieren ser expresas


Todas las clases de arras se caracterizan por ser expresas. No toda dación de dinero
o especie en el momento de la estipulación del contrato constituyen arras, desde
que pueden haber sido entregadas a cuenta de la contraprestación (precio, arrien-
dos, remuneración, etc.) y así debe entenderse el acuerdo, cuando quiera que no
aparezca de modo explícito y seguro que las partes han entendido estipular arras
de retractación. Por ello las arras penitenciales deben ser señaladas expresamente
en el contrato preparatorio.
Pero qué solución debemos dar, en el caso que se señale expresamente que deter-
minado bien o cosa es entregado a título de arras, sin mencionar la clase de estas.
Raymundo Salvat es de opinión, que ante el silencio de las partes contratantes para
calificar el tipo de arras entregadas, debe presumirse que han querido establecer
arras penitenciales (SALVAT, p. 142). El parágrafo 11 del § 336 del BGB de mane-
ra prudente señala que: "En caso de duda la señal se considerará dada a título de
pena". En realidad existe mucha controversia respecto de este tema, pues León
Barandiarán, indicaba que: "las causas rescisorias de los contratos no deben pre-
sumirse, sin entenderse restrictivamente", dando a entender que ante el silencio
debiera presumirse que las partes han querido establecer un pacto arral confirma-
torio (LEÓN BARANDIARÁN, p.163).
Luego de explicar que esta disyuntiva no existía en el derogado Código de 1936,
pues su artículo 1348 prescribía que las arras se reputarán dadas en señal de con-
clusión del contrato, situación que no ha sido debidamente resuelta por el vigente
Código nacional, De la Puente y Lavalle participa de la doctrina y jurisprudencia
española la cual se inclina por considerar que la entrega de arras, a secas, repre-
senta un principio de cumplimiento (DE LA PUENTE Y LAVALLE, pp. 343-344),
descartando que se deban de entender como arras penitenciales.

4. Análisis de las arras de retractación estipuladas en nuestro Código Civil


ollo
nidos 100
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
4.1. Bienes que pueden darse en arras de retractación
Nuestro ordenamiento jurídico civil no entra a tallar en las clases o tipos de bienes-
sobre los que puede recaer un pacto arral, sin embargo, las normas dispensadas a
torio Anotaciones las arras de retractacíón nos advierten importantes características que estos bienes
deben tener, así nos señala que estos deben ser objeto de "entrega", que las arras
entregadas son pasibles de "pérdida" en provecho del otro contratante, que pueden
ser "devueltas dobladas" o "imputables al crédito", según su naturaleza.

a) Dinero y títulos valores.- El dinero suele ser el bien más común para ser entrega-
do en calidad de arras de retractación (e incluso confirmatorias). Su entrega no
solo puede ser en efectivo, sino también mediante un título que lo represente
(cheque, por ejemplo). En este sentido, nada obsta para que las partes contratan-
tes acuerden entregar o recibir títulos valores en calidad de arras de retractación,
mediante el endoso de los mismos. Este tipo de bien tiene una ventaja evidente,
como es su fácil cuantificación. Si quien se arrepiente de perfeccionar el contra-
to definitivo es quien recibió las arras,
las deberá devolver dobladas en su monto, en este sentido si se entregó 100 deberá
devolverse 200, no existe mayor complejidad en esta operación; asimismo, permite
imputar su monto fácilmente al crédito, sin mayor controversia.

b) Muebles.- Los bienes muebles, en principio, no representan mayor inconvenien-


te para ser entregados a título de señales de retractación, pues como sabemos
la entrega se consuma con la tradición. Pero, cuando la norma sanciona con la
devolución del doble, es donde empieza a cuestionarse su validez, dado que si
se entrega un vehículo en arras de retractación, ¿deberá devolver dos vehículos
quien los recibió y quien se desiste de firmar el contrato definitivo? vehículos
quien los recibió y quien se desiste de firmar el contrato definitivo? Cómo poder
cuantificar el doble de un bien mueble, pues como sabemos las valorizaciones de
bienes suelen ser fuente de innumerables controversias.
En realidad no existe impedimento legal para que las partes se obliguen a entre-
gar bienes muebles como arras de retractación, por ello la doctrina predominante
apunta a indicar que en caso de tener que devolver el duplo de las cosas muebles, el
obligado deberá restituir el bien más un monto en dinero igual a su valor.

c) Inmuebles.- Igual que el criterio predominante para el caso de los bienes mue-
bles, la sanción de devolver el doble de lo entregado se materializa reintegrando
el inmueble más un monto igual a su valor.
En términos generales no habría inconveniente en entregar en arras de retracta-
ción bienes inmuebles, siempre que se proceda a su entrega física como jurídica,
siendo en este último caso que la entrega se materializaría mediante inscripción
registral. Ahora bien, teóricamente no debería haber objeciones, desde el punto de
vista registral, para la inscripción de este tipo de actos jurídicos modales.

d) Intangibles, derechos y créditos.- Los bienes intangibles y los derechos, podrían-


ser dados en arras de retractación en la medida que puedan ser entregados
jurídicamente de manera válida y eficaz. Una marca comercial o un derecho
de concesión, podrían ser consignados en señal de retractación, en la medida
que su entrega jurídica o sin desplazamiento se produzcan vía inscripción en los
registros correspondientes. Sobre los intangibles o derechos que no merezcan
inscripción registral, no pueden ser objeto de arras de retractación, como sería
el caso del know how o algún derecho de suministro exclusivo, entre otros ejem-
plos.
Los créditos por sí mismos, están excluidos de ser arras penitenciales, pues en su
mayoría consisten en acreencias que se reportan en contratos o actos extracontrac-
tuales, resultando abiertamente imposible efectuar una entrega a la contraparte,
pues por consistir en obligaciones puras, estas en la práctica pueden ser prometidas
a varios beneficiarios a la vez.
Lo cual nos lleva a concluir, que en este caso, resulta imposible retener o confiscar
el crédito, menos afirmar que el cedente los pierde efectivamente a favor del po-
seedor. Distinto sería el caso, que este crédito conste en un instrumento cambiario,
para lo cual nos remitimos a los criterios de los títulos valores.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Diagrama Objetivos Inicio
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 101

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Recordatorio Anotaciones
Diagrama Objetivos Inicio

Recordatorio Anotaciones

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

GLOSARIO DE LA UNIDAD III


Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

Contratos de prestaciones reciprocas.- Las partes ejecutan sus prestaciones a favor


de ellas mismas, se considera que hay una independencia, porque hay reciprocidad
Recordatorio
a nivel de prestaciones, también la hay a nivel de obligaciones.
Anotaciones

Efectos: Excepción de incumplimiento (a. 1426 CC); excepción de caducidad del


plazo (a. 1427 CC); excepción por incumplimiento (judicial Art. 1428, extrajudicial
Art. 1429, cláusulas resolutorias expresa Art. 1430); teoría del riesgo (a. 1431 CC).
Objetivos Inicio

Actividades Autoevaluación
s

Glosario Bibliografía
BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD Iii
s

ALDEA CORREA, Vládik. (2005) Las arras de retractación en el Derecho Civil Peruano.
Artículo publicado en la revista Cathedra. Lima. Revista editada por los estudiantes
de la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Nú-
o Anotaciones
mero 11.
ARIAS SCHEREIBER PEZET, MAX (1998): Exégesis del Código Civil Peruano de 1984,
Tomo I, Lima San Jerónimo Ediciones. (1991): Luces y Sombras del Código Civil,
Tomo II, Lima, Ediciones Studium.
Barbero, Doménico. (2000). Sistema del Derecho privado, t. III, Obligaciones, trad. de
Santiago Sentis Melendo, Ejea, Buenos Aires.
Bianca, Massimo, (2000) Diritto civile, t. 3, Il Contratto. Milano. Seconda edizione.
CABANELLAS, Guillermo.(2010) Diccionario Enciclopédico de Derecho Usual. Tomo I.
Editorial Heliasta.
CASTAÑEDA Jorge Eugenio (1978): El Derecho de los Contratos. Lima. Tomo I Edi-
ción Minerva.
DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (1983): Estudios del Contrato Privado. Lima.
Cultural Cuzco. (2001): El contrato en General Lima. Editorial Palestra, tres tomos.
(1993) El contrato en General. Comentarios a la Sección Primera del libro VII del
Código Civil, Volumen XI y XV. Lima, PUC Fondo Editorial
DIEZ PICAZO, LUIS. (1996). Fundamentos de Derecho Civil Patrimonial. Madrid. Edi-
torial Civitas. 5ª Edición
MIRANDA CANALES, Manuel (1986): Derecho de los Contratos. Lima, Editorial Cuz-
co Editores.
PALACIO PIMENTEL, Gustavo (1985): Manual de Derecho Civil. Lima, Editorial
Huallaga E.I.R.L. Tomo II.
ROMERO ZAVALA, Luis (2003): Derecho de los Contratos en el Código Civil Peruano –
Teoría General de los Contratos, tomo II. Lima, Editora Fecat.
VERDERA IZQUIERDO, BEATRIZ. (2005). Los elementos definitorios de las arras en el
derecho patrimonial. Madrid. Centro de Estudios del Colegio de Registradores de la
Propiedad y Mercantiles de España
ollo
nidos 102
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía Diagrama Objetivos Inicio


nadas

AUTOEVALUACIÓN DE LA UNIDAD III


Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos
torio Anotaciones

INSTRUCCIONES: Marque la respuesta correcta:

Lecturas
seleccionadas
Glosario
1. Surgió ante la injusticia y accesoria de equidad en la prestación:
Bibliografía

a. Derechos.
b. Lesión.
Recordatorio Anotaciones
c. Saneamiento.
d. Propiedad.
e. Derechos.

2. La acción por lesión comprende:


a. Acción rescisoria.
b. Acción prestadora.
c. Acción de reajuste
d. La respuesta “a” y ”c” son correctas.
e. Solo la “b” es correcta.

3. Si la desproporción fuere igual a superior a las dos terceras partes, se presume
un aprovechamiento del :
a. Lesionante.
b. Lesionado.
c. Contratista.
d. Donatario.
e. La respuesta “a” y “c” son correctas.

4. La acción por lesión caduca:


a. 06 meses.
b. 08 meses.
c. 12 meses
d. 24 meses.
e. 02 años.

5. No procede la acción por lesión en:


a. Compra venta.
b. Obligación de dar.
c. Entrega de dinero.
d. En la transacción.
e. Ninguna de las anteriores.

6. En
 el contrato a favor de tercero el promitente se obliga a cumplir una presta-
ción en beneficio de tercera persona ante el:
a. Beneficiario.
b. Estipulante.
c. Arrendatario.
d. Lesionante.
e. Las respuestas “b” y “d” son correctas.

7. En la gestión de negocios el gestor:


a. Asume el control.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD III: LA LESIÓNDesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 103

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
b. Asume la licencia y derechos del gestionaste.
c. Asume la gestión de los negocios del otro.
d. Rechaza el negocio.
Recordatorio Anotaciones
e. Todas con correctas.

8. La sola declaración de voluntad unilateral del promitente determina la adqui-


sición del beneficio a favor del:
a. Declarante.
b. Tercero.
c. Beneficiario.
d. Aceptante
e. Ninguna de las anteriores.

9. E s lo que se da en prenda o seguridad del cumplimiento de un contrato.


a. Guillermo CABANELLA.
b. Francisco BONET RAMON.
c. Manuel DE LA PUENTE Y LAVALLE.
d. Luis DIAZ PICAZO.
e. Ninguna de las anteriores.

10. Es señal de seguridad de la celebración del contrato, sin otorgar el derecho de
desistirse de él, nos referimos a:
a. Arra real
b. Arras confirmatorias.
c. Arras penales.
d. Arra Civil
e. Arra retractoria.

11. Otorga el derecho de retractación.


a. Arras civiles
b. Arras confirmatorias.
c. Arras penales.
d. Arras confirmatorias
e. Ninguna de las anteriores

12. Son los integrantes de un contrato de persona a nombrar:


a. Cedente.
b. Cedido.
c. Cesionario.
d. La respuesta a, b y c son correctas.
e. Ninguna de las anteriores.

13. Para determinar el carácter ajeno del bien es absolutamente necesario:


a. Realizar una ubicación temporal del momento en el que deseamos saber.
b. Si el bien pertenece o no a una persona.
c. Si pertenece a su propietario y está libre de derechos.
d. La respuesta a, b son correctas
e. Ninguna es correcta.

14. En término general Arra significa:


a. Lo que se da en señal.
b. Manifestación.
ollo
nidos 104
Actividades Autoevaluación UNIDAD III: LA LESIÓN

as Glosario Bibliografía
nadas
c.
Garantía.
d. Prueba.
e. Todas las anteriores son correctas.
torio Anotaciones

15. Son de naturaleza accesoria al contrato matriz con el cual se vincula jurídica-
mente.
a. Arras de retractación.
b. Arras penales.
c. Arras accesorias.
d. Arras confirmatorias.
e. Evicción de contrato.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
Desarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 107

Diagrama Objetivos Inicio Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Desarrollo
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO
Actividades Autoevaluación
de contenidos
Recordatorio Anotaciones

Lecturas
seleccionadas DIAGRAMA DE PRESENTACIÓN DE LA UNIDAD IV
Glosario Bibliografía

Diagrama Objetivos Inicio

LECTURAS
CONTENIDO ACTIVIDADES
Recordatorio Anotaciones
SELECCIONADAS
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos

AUTOEVALUACIÓN BIBLIOGRAFÌA
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas

ORGANIZACIÓN DE LOS APRENDIZAJES


Diagrama Objetivos Inicio
Recordatorio Anotaciones

CONOCIMIENTOS PROCEDIMIENTOS ACTITUDES


Tema N.° 1: Las Arras de retrac- 1.  onceptualiza las arras
C 1. 
Reconocer la
Desarrollo
Actividades Autoevaluación
tación
de contenidos de retractación importancia de
1. Definición 2. 
Identifica y analiza, for- las obligaciones
mas y características de del saneamiento
2. Formas y características
las arras de retractación en la perfección
Lecturas Glosario Bibliografía
seleccionadas
3.  efine y determina las
D de los contratos,
Tema N.° 2: Las Obligaciones formas y características saber diferenciar
de Saneamiento de las obligaciones de correctamente
1. Definición saneamiento estos tres tipos
Recordatorio Anotaciones de saneamiento
2. Forma 4. Conceptualiza El sanea- contractual y la
3. Ámbito de aplicación miento capacidad de uso
5. Describe y diferencia el de la doctrina
saneamiento por evic- jurisprudencial en
Lectura Seleccionada N.° 1
ción y por vicios ocultos la prevención de
Codigo civil comentado por los conflictos
6. Analiza el saneamiento
100 mejores especialistas, Tomo
por hechos propios del
VII De los Contratos en General
adquirente 2. 
Valora adecuada-
Gaceta Jurídica Editores, Lima.
Pág. 959-963 7. 
Identifica la naturaleza, mente la impor-
características y clases tancia de los con-
de Contratos Modernos tratos modernos y
Tema N.° 3: Saneamiento sus consecuencias
1.  evicción, por vicios
Por legales
Actividad N.º 4
ocultos
Elabore un cuadro compara-
2.  hechos propios del
Por
tivo entre las arras confirma-
adquirente
torias y arras de retractación

Tema N.° 4: Contratos Moder-


Tarea Académica N.º 2
nos
Elabora un ensayo, sobre
1. Generalidades
los contratos genéricos y los
2. Características contratos modernos
3. Naturaleza
4. clases

Autoevaluación de la
unidad IV
ollo
nidos 108
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.° 1: LAS ARRAS DE RETRACTACIÓN

1 Definición
torio Anotaciones
Las arras de retractación, denominadas antiguamente como arras penitenciales,
son aquellas arras que generan (para quien las entrega, como para quien las recibe)
el derecho de retractarse de una relación contractual existente y por cumplirse. Es
un instituto contractual por el cual se diluye válidamente el vínculo obligacional.
No es en estricto la facultad con que cuentan partes de desistirse de cumplir con el
contrato, sino es el bien, representativo de un valor económico, entregado a la ce-
lebración del negocio contractual con la expresa intención de conceder la facultad
de arrepentimiento a una o a todas los partes. La consecuencia de arrepentirse del
contrato involucra, para quien ejerce esta facultad, la pérdida del bien o su restitu-
ción doblada, si quien se arrepiente es quien lo dio -en el primer caso-, o quien las
recibió en el segundo.
El sentido de estas arras [de retractación] no está, por consiguiente, en reafirmar
el valor del contrato, sino de autorizar a resolverlo. Confiere, pues, el derecho de
retractarse de una relación convencional existente y por cumplirse.
Ahora bien, el artículo 1480º, dispone que las arras de retractación se dan exclusi-
vamente en los contratos preparatorios, permitiendo a cualquiera de los contratan-
tes arrepentirse o deshacer el negocio con los efectos patrimoniales de la pérdida
para el que entrega las arras y se arrepiente, y la restitución doblada para el que las
recibe y se retracta.

ILUSTRACIÓN Nº 48: Arras de retracctaciòn.


FUENTE: http://images.search.conduit.com/search/?q=CONTRATO+CON+
ARAS&ctid=CT2447695&gd=&SearchSource=10&FollowOn=true&Page-
Source=Results&SSPV=&CUI=&UP=&UM=&ISID=

2 Formas y características
2.1 las arras de retractación se dan exclusivamente en los contratos preparatorios
Los contratos preparatorios típicos regulados en el Código Civil, son el compromi-
so de contratar (Art. 1414°) y el contrato de opción (Art. 1419°). Conviene precisar
que por medio del Compromiso de Contratar las partes se obligan recíprocamente
a perfeccionar un contrato en el futuro. En la eventualidad que una de las partes
se niegue a suscribir el contrato definitivo como consecuencia de un compromiso
de contratar, la otra parte puede exigir judicialmente la celebración del contrato,
así como el pago de una indemnización por daños y perjuicios (salvo que se hayan
estipulado arras de retractación).
Al momento de la celebración del contrato preparatorio, una de las partes (usual-
mente el deudor de la futura obligación) entrega una cantidad de dinero o algún
bien en calidad de arras de retractación, a fin de neutralizar en quien las recibe, el
riesgo por el posible ejercicio del derecho de desistimiento en el futuro y, por lo
mismo, la frustración del contrato definitivo.
Si bien basta que una de las partes entregue las arras de retractación al momento
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 109

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
de la celebración del contrato preparatorio, a la luz de la lectura del artículo 1480°,
nada impide que se pueda concertar que ambas o todas las partes contratantes en-
treguen señas o arras penitenciales (arras de retractación recíprocas).
Nuestro cuerpo civil admite las señas de retractación en todo tipo de contratosRecordatorio Anotaciones

preparatorios, por el contrario existen códigos, como el francés (Art. 1590°), que
solamente las aceptan en las promesas de venta.

2.2 Por su naturaleza accesoria se materializan como un pacto arral


Las arras de retractación son de naturaleza accesoria al contrato matriz con el cual
se vincula jurídicamente. Toma forma de un pacto arral en el negocio contractual
que las partes celebran. En la medida que es un pacto accesorio, su nulidad o vicio
no afecta al contrato matriz o principal; por el contrario, si contrato principal se
viera afectado de ilicitud, ésta también arrastraría al pacto arral.
La vigencia de las arras de retractación depende del acto jurídico contractual del
cual es accesoria, adquiriendo la condición de elementos accidentales del negocio,
esto es, aquellos componentes jurídicos que los agentes estipulan voluntariamente
con el firme propósito de establecer alguna modalidad a la eficacia del acto jurídi-
co, pero cuya presencia no interesa para su estructura y validez, por no ser esencial
al mismo. Dentro de las modalidades del acto jurídico, hay quienes han considera-
do a las arras de retractación dentro del esquema de la condición resolutiva (Art.
171° y ss.)
¿Qué sucede si el contratante que le corresponde entregar el bien en calidad de
arras de retractación, no lo hace? Como hemos expuesto, el pacto arral es un ele-
mento accidental pues responde a una naturaleza accesoria, de tal forma que no
influye en la validez de la relación jurídica matriz o principal. En ese escenario, si
la parte obligada a entregar las señales de retractación se niega u omite hacerlo,
simplemente no surtirá efectos el pacto arral; vale decir, que no existirá el derecho
de retractarse, ni surtirá efectos la sanción de pérdida del bien, la devolución del
duplo o la imputación al crédito, precisamente porque no se ha entregado bien al-
guno, es imposible aplicar estos últimos efectos. Por el contrario, mantienen plena
vigencia las obligaciones concertadas en el contrato matriz o principal.

2.3 Se perfecciona con la entrega o tradición del bien


Si bien el artículo 1480° no hace mención expresa a la característica real de las arras
de retractación, ésta surge de su propia naturaleza. No es comprensible una arra
de retractación sin entrega o traditio de los bienes para su consumación; en este
sentido, la tradición se convierte en un elemento constitutivo de este acto jurídico
accesorio.
Es característica de las arras su entrega al momento de la celebración del contrato,
respondiendo a un carácter real, pues para su existencia y eficacia se requiere la
transmisión posesoria. No es ajeno, por ello, que las señales penitenciales sean ca-
talogadas como instituciones del derecho real de garantía, asimilables a la prenda
y al derecho de retención, en donde la posesión del bien es la característica fáctica
más relevante.
La tradición es consubstancial a las arras de retractación, por ello, no podemos
afirmar que estamos en presencia de ellas si no hay entrega, física o jurídica, en
favor de una las partes, pues precisamente la tradición es la característica que las
distingue de la cláusula penal, en donde sólo existe una promesa de pagar la pena-
lidad o multa, pero no existe entrega de la misma al momento de su concertación.
Como habíamos expuesto anteriormente, las arras de retractación son accesorias y
también de efectos reales, siendo así, si la parte obligada a entregar dinero o algún
otro bien en calidad de arras no cumple con ello, no afecta al contrato principal
del cual se desprende, simplemente no habrán surtido efecto las arras ante la falta
de la entrega.

2.4 Requieren ser expresas


Todas las clases de arras se caracterizan por ser expresas. No Toda dación de dinero
o especie en el momento de la estipulación del contrato constituyen arras, desde
que pueden haber sido entregadas a cuenta de la contraprestación (precio, arrien-
dos, remuneración, etc.) y así debe entenderse el acuerdo, cuando quiera que no
aparezca de modo explícito y seguro que las partes han entendido estipular arras
ollo
nidos 110
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
de retractación. Por ello las arras penitenciales deben ser señaladas expresamente
en el contrato preparatorio.
Pero qué solución debemos dar, en el caso que se señale expresamente que deter-
torio Anotaciones minado bien o cosa es entregado a título de arras, sin mencionar la clase de éstas.

2.5 Bienes que pueden darse en arras de retractación.


Nuestro ordenamiento jurídico civil no entra a tallar en las clases o tipos de bienes
sobre los que puede recaer un pacto arral, sin embargo, las normas dispensadas a
las arras de retractación nos advierten importantes características que estos bienes
deben tener, así nos señala que estos deben ser objeto de “entrega”, que las arras
entregadas son pasibles de “pérdida” en provecho del otro contratante, que pueden
ser “devueltas dobladas” o “imputables al crédito”, según su naturaleza.

a) Dinero y títulos valores


El dinero suele ser el bien más común para ser entregados en calidad de arras de
retractación (e incluso confirmatorias). Su entrega no sólo puede ser en efectivo
sino también mediante un título que lo represente (cheque, por ejemplo). En este
sentido, nada obsta para que las partes contratantes acuerden entregar o recibir tí-
tulos valores en calidad de arras de retractación, mediante el endoso de los mismos.
Este tipo de bienes tiene una ventaja evidente, como es su fácil cuantificación. Si
quien se arrepiente de perfeccionar el contrato definitivo es quien recibió las arras,
las deberá devolver dobladas en su monto, en este sentido si se entregó 100 deberá
devolverse 200, no existe mayor complejidad en esta operación; asimismo, permite
imputar su monto fácilmente al crédito, sin mayor controversia.

b) Muebles
Los bienes muebles, en principio, no representan mayor inconveniente para ser en-
tregados a título se señales de retractación, pues como sabemos la entrega se consu-
ma con la tradición. Pero, cuando la norma sanciona con la devolución del doble,
es donde empieza a cuestionarse su validez, dado que si se entrega un vehículo en
arras de retractación, ¿deberá devolverse dos vehículos quien las recibió y quien
se desiste de firmar el contrato definitivo? Cómo poder cuantificar el doble de un
bien mueble, pues como sabemos las valorizaciones de bienes suelen ser fuente de
innumerables controversias.
En realidad no existe impedimento legal para que las partes se obliguen a entre-
gar bienes muebles como arras de retractación, por ello la doctrina predominante
apunta a indicar que en caso de tener que devolver el duplo de las cosas muebles, el
obligado deberá restituir el bien más un monto en dinero igual a su valor.

c) Inmuebles.
Igual que el criterio predominante para el caso de los bienes muebles, la sanción
de devolver el doble de lo entregado se materializa reintegrando el inmueble más
un monto igual a su valor.
En términos generales no habría inconveniente en entregar en arras de retracta-
ción bienes inmuebles, siempre que se proceda a su entrega física como jurídica,
siendo en este último caso que la entrega se materializaría mediante inscripción
registral. Ahora bien, teóricamente no debería haber objeciones, desde el punto de
vista registral, para la inscripción de este tipo de actos jurídicos modales.

d) Intangibles, derechos y créditos.


Los bienes intangibles y los derechos, podrían ser dados en arras de retractación
en la medida que puedan ser entregados jurídicamente de manera válida y eficaz.
Una marca comercial o un derecho de concesión, podrían ser consignados en se-
ñal de retractación, en la medida que su entrega jurídica o sin desplazamiento se
produzcan vía inscripción en los registros correspondientes. Sobre los intangibles
o derechos que no merezcan inscripción registral, no pueden ser objeto de arras
de retractación, como sería el caso del know how o algún derecho de suministro
exclusivo, entre otros ejemplos.
Los créditos por sí mismos, están excluidos de ser arras penitenciales, pues en su
mayoría consisten en acreencias que se reportan en contratos o actos extra-contrac-
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 111

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
tuales, resultando abiertamente imposible efectuar una entrega a la contraparte,
pues por consistir en obligaciones puras, éstas en la práctica pueden ser prometidas
a varios beneficiarios a la vez. Lo cual nos lleva a concluir, que en este caso, resulta
imposible retener o confiscar el crédito, menos afirmar que el cedente los pierde Recordatorio Anotaciones
efectivamente a favor del poseedor. Distinto sería el caso, que éste crédito conste en
un instrumento cambiario, para lo cual nos remitimos a los criterios de los títulos
valores.

2.6 Efectos si se ejerce el derecho de retractación.


Como vemos, las arras de retractación son un válido mecanismo extintivo de obli-
gaciones contractuales, cuando una de las partes manifiesta a la otra su voluntad de
arrepentirse de cerrar o celebrar el contrato definitivo.
En este escenario, el bien dado a título de arras de retractación lo pierde quien lo
entrega y se retracta; o lo tiene que devolver doblado, cuando el que se arrepiente
es quien lo recibió al momento de celebrarse el contrato preparatorio. En ambas
situaciones se habrá provocado la extinción de la relación jurídica obligacional.
Este efecto extintivo, ha llevado a cuestionar si las arras de retractación refuerzan
los contratos o por el contrario promueven su ruptura. Al respecto debemos pre-
cisar que las partes en libre ejercicio de su autonomía privada pueden establecer
las condiciones por las cuales pondrán fin a su relación jurídica, de tal forma que
en la institución que nos avoca, no podemos afirmar que exista un debilitamiento
del contrato, desde que en ningún momento los contratantes se han apartado del
mismo.

a) Si quien se retracta es quien dio las arras de retractación.


Conforme al artículo 1481° del Código Civil vigente, si el que se retracta es quien
las entregó las pierde automáticamente. La parte que recibió el bien en señal, se
hará definitivamente de la propiedad entregada, por ello las arras de retractación,
bajo ciertas circunstancias, funcionan como el precio pactado para desligarse de
un contrato.
En este primer supuesto, la parte que recepcionó las arras penitenciales se apro-
pia de las mismas, pero se encuentra impedido de demandar acumulativamente el
cumplimiento del contrato. Acá hay un distingo muy importante con las arras con-
firmatorias, pues en estas últimas es viable confiscar las señas y además demandar
por la ejecución del contrato.
Imaginemos que una empresa denomina “Modelo S.A.” celebra un contrato de
opción de una compraventa de un vehículo con la empresa “Inversiones S.A.C.”,
por el cual a la primera se le concede la opción para adquirir el mencionado bien
por el plazo de 4 meses. “Modelo S.A.” en cumplimiento expreso del contrato pre-
paratorio hace entrega de S/. 5,000 en calidad de arras de retractación. Ocurre
que a los dos meses de celebrado el contrato de opción, “Modelo S.A.” comunica su
voluntad de negarse a celebrar el contrato definitivo de compraventa del vehículo.
Ante esta negativa, es decir, ante el ejercicio del derecho de retractarse corresponde
la pérdida de las arras penitenciales entregadas (S/. 5,000), ipso jure, en favor de
“Inversiones S.A.C.”, manteniendo además la propiedad del vehículo.

b) Si quien se retracta es quien recibió las arras de retractación


Si la parte que recibió las arras de retractación es quien decide arrepentirse de
celebrar el contrato definitivo, como sanción tendrá que devolver el doble de lo
recibido.
La sanción establecida no sólo consiste en reintegrar el bien recibido, sino además
en suministrar un monto igual como penitencia. Como hemos manifestado, la fór-
mula legal consagrada por el artículo 1481 (“devolverlas dobladas”), está pensada
mayormente para los casos en que se consigna dinero (S/. 5,000) o bienes fungibles
(30 Kg. de arroz) en calidad de arras penitenciales, de tal forma que resulta correc-
to referirse a la obligación de devolverlas dobladas (S/. 10,000 o 60 Kg. de arroz).
Pero existen supuestos en los cuales es improbable entregar el doble de lo dejado
en arras penitenciales, como en el caso de haberse transmitido un inmueble de
determinadas dimensiones y ubicado en una zona comercial estratégica. Peor aún
es el caso de bienes únicos o en ejemplares exclusivos: resulta imposible entregar
el doble de la obra “La Estación de Saint Lazare” de Monet o de un manuscrito
ollo
nidos 112
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
original de César Vallejo, por ser estos bienes irrepetibles.
En casos como estos últimos, la doctrina se inclina por considerar que la parte que
se encuentra obligada a devolver el doble de lo recibido, simplemente deberá en-
torio Anotaciones tregar, en sustitución, el valor dinerario que dichos bienes representen. Siendo que
determinar la valorización de un bien, es un asunto bastante delicado y fuente de
no pocas controversias.
Vemos, pues, que el contratante que no se aparta del contrato, tiene el derecho a
que se le devuelva el bien dejado en arras de retractación (más un monto igual a su
valor), en tal sentido puede ejercitar su derecho de reivindicación de la propiedad.
Siguiendo con el ejemplo antes descrito, “Inversiones S.A.C.” al arrepentirse de
celebrar el contrato definitivo y al haber recibido los S/. 5,000 en arras de retrac-
tación, se encuentra obligada a entregar el doble de dicho monto a “Modelo S.A.”,
vale decir, deberá desembolsar S/. 10,000 por haber ejercido el derecho de desis-
timiento.
En este tipo de arras, en la práctica es bastante infrecuente, encontrarnos con casos
en que se hayan devuelto las arras dobladas, pues lo ordinario es el supuesto de
pérdida por arrepentimiento de quien las entrega.

2.7 Efectos si se celebra el contrato definitivo


Si el contrato definitivo se celebra, esto es, no tiene ocurrencia el derecho de re-
tractarse, las arras penitenciales que hayan sido entregadas deberán ser devueltas o
pueden ser imputadas al crédito, según la naturaleza de la prestación.
Las arras de retractación se entregan al momento de celebrarse el contrato prepa-
ratorio o preliminar, de tal forma que al otorgarse el contrato definitivo, el artículo
1483° del Código Civil, obliga a devolverlas de inmediato. Alternativamente, a elec-
ción del contratante que las recibió, se puede imputar sobre el crédito, es decir, que
lo puede considerar como parte de la prestación debida, si es que la naturaleza de
la prestación lo admite.
¿Podría el beneficiado, alterar el orden dispuesto en el artículo 1483°?, ¿sería válido
que primero las impute sobre su crédito, antes que devolverlas de inmediato? Con-
sideramos que el orden dispuesto por nuestro Código no es del todo apropiado,
pues lo natural es que primero ocurra la imputación en pago, y si, por determina-
das circunstancias, ésta no fuera posible recién se procede a la devolución postrera.
De tal forma que bien harían las partes en pactar convencionalmente un orden
inverso en el destino de las señales de retractación cuando se celebre el contrato
definitivo.
Volviendo sobre el ejemplo antes descrito, si el optante “Modelo S.A.” acepta cele-
brar el contrato de compraventa del vehículo, “Inversiones S.A.C.” tiene la alterna-
tiva legal de devolver las arras de retractación a “Modelo S.A.” (lo cual como hemos
explicado no resulta natural) o de imputar los S/.5, 000 como parte del precio
por la venta del vehículo, quedando pendiendo el pago del saldo, conforme a lo
acordado.

2.8 Los efectos de las retractaciones recíprocas.


Habrá que ponerse en el escenario en donde todas las partes contratantes desean
ejercer su derecho de retractación en la misma oportunidad. En primer lugar, tene-
mos que quien las recibe y se retracta queda obligada a devolver el doble (segundo
párrafo, Art. 1481°), y en segundo lugar, el que las entrega está penado con per-
der lo transmitido (primer párrafo, Art. 1481°). Entonces, si compensamos dichas
prestaciones tenemos como resultado que quien las recibe, deberá restituir el bien
originalmente pactado, generando un efecto parecido a sí se hubiera celebrado un
mutuo disenso.
Así tenemos que “Inversiones S.A.C.”, por ejercer el derecho de retractación, debe
entregar a “Modelo S.A.” S/.10, 000 (el doble de los S/. 5,000 entregado en arras),
pero a su vez, “Modelo S.A.” habría perdido los S/.5, 000 originalmente entregados,
por haber ejercido el mismo derecho. Como la sanción legal es más gravosa para la
parte contratante que las recibe (el doble de lo recibido), luego de una compensa-
ción de las prestaciones resultará que “Modelo S.A.” recobrará los S/. 5,000.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 113

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
2.9 Oportunidad del ejercicio de derecho a retractación.
Evidentemente, la oportunidad para ejercer el derecho a retractación es hasta el
momento antes del vencimiento del plazo dispuesto en el contrato preparatorio
para la celebración de la relación contractual definitiva. No cabe renuncia a este
Recordatorio Anotaciones

derecho después de vencido dicho plazo.


Si bien el pacto arral es de carácter real, no lo será necesariamente el ejercicio del
derecho de arrepentimiento, vale decir, que éste opera con la sola manifestación de
retractación, sin requerirse, por ejemplo, la entrega de lo doble de lo recibido, en
el caso que quien se desiste es quien lo recibió. Este detalle puede generar confusio-
nes pues la parte que debe recibir el doble, -ante su no entrega- puede demandar su
cumplimiento, debiendo precisarse que la pretensión es que cumpla con la única
obligación subsistente, la entrega del doble de lo recibido; y no el celebrar el con-
trato definitivo, pues esta obligación quedó sin efecto ante el ejercicio del derecho
de retractación.

2.2 Renuncia al derecho de retractación


Como señalaba Max Arias-Schreiber “se infiere (...) que las arras de retractación fa-
vorecen a todos los contratantes, esto es, tanto a quien las entrega como a quien las
recibe. Empero, no existe impedimento para que este último renuncie al derecho
de retractación, en cuya hipótesis el único que podrá válidamente desligarse del
contrato es quien hizo entrega de las arras”.
En términos generales los derechos pueden ser materia de renuncia, expresa o
tácita. Así que se puede renunciar a los derechos ganados como consecuencia del
arrepentimiento del otro contratante (el doble de lo entregado), como también
cabe la renuncia al derecho de retractarse.
Sin embargo, llama la atención que el Código Civil regule únicamente la renuncia
del derecho a la retractación y no a otros derechos derivados de las arras peniten-
ciales o de arrepentimiento. No solo ello, sino que careciendo de amplitud, sólo
consagra la renuncia al derecho de retractación para la parte que recibe las arras
penitenciales, obviando a la parte que las entrega.

TEMA N.º 2: LAS OBLIGACIONES DEL SANEAMIENTO

1 Definición
Art. 1837º. La obligación de saneamiento comprende dos objetos: amparar al
comprador en el dominio y posesión pacífica de la cosa vendida, y responder de los
defectos ocultos de ésta, llamados vicios redhibitorios.
En el Derecho romano, la obligación de saneamiento solamente funcionó en el
contrato de compraventa, cuando el comprador era privado de la posesión de la
cosa por efecto de una decisión judicial que lo obligaba a abandonarla a favor de
un tercero. Sólo operaba cuando el comprador era efectivamente privado de la
cosa. No era elemento natural del contrato sino elemento accidental, requería ser
estipulada (stipulatio duplae), hasta que la actio empti conseguir siempre el sanea-
miento por evicción.
ollo
nidos 114
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 49: Compra venta.La obligación de saneamiento solamente


funcionó en el contrato de compraventa en Roma
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=COMPRA+VENTA
+EN+ROMA&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=0ZzzU63eG8jksATAsILQ-
CA&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#q=COMPRAVEN-
TA+EN+ROMA&spell=1&tbm=isch.

En nuestro derecho funciona tanto en los contratos onerosos como en los gratuitos
por los que se transfiere la propiedad, el uso o la posesión de un bien mueble o
inmueble. Es presupuesto necesario para funcione la obligación una resolución
judicial o administrativa firme. No hay obligación de sanear si el adquirente no es
despojado del derecho sobre el bien adquirido.

ILUSTRACIÓN N° 50 : Obligación del saneamiento


Amparar al comprador en el dominio y posesión pacífica de la cosa vendida, y
responder de los defectos ocultos de ésta, llamados vicios redhibitorios.
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato&source=lnms&tbm=
isch&sa=X&ei=nXzxU-P O_msATxtYLYDA&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1366&bih
=619.

2 Forma
No hay que confundir la obligación de transferir la propiedad, uso o posesión de
un bien con la obligación de sanear por evicción del derecho de propiedad, uso o
posesión del bien. La primera es de cumplimiento del contrato y la segunda es pos
cumplimiento; ésta sólo funciona si se ha dado efectivo cumplimiento al contrato,
es decir, si el transferente ha ejecutado su prestación, objeto del contrato.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 115

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 51 Obligacion de transferir la propiedad en merito al contra-


to firmado
FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=arras+en+el+contrato&hl
=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=gV-
jzU_3nKKjnsASbtI oBw&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#hl=
es&q=PROPIEDAD&tbm=isch.

Son dos obligaciones distintas del transferente. En la primera de estas obligaciones,


si el transferente no ejecuta la prestación debida consistente en la transferir la pro-
piedad, uso o posesión del bien que ha enajenado, incurre en incumplimiento del
contrato, por lo que el adquirente puede optar entre demandarlo para que cumpla
con el contrato o para que éste se resuelva por incumplimiento (Art. 1428°).

ILUSTRACIÓN N° 52: Incumplimiento de contrato.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=INCUMPLIMIENTO +DE+-
CONTRA &hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm
=isch&sa=X&ei=N6HzU4HDKZW_sQSR4IKQBQ&ved=0CAgQ_AUoAQ&bi-
w=1438&bih=652&dpr=0.95#facrc=0%3Bincumplimiento%20de%20contrato%20
de%20compraventa&imgdii=_&imgrc=_

En cambio, en la obligación de sanear, el transferente ha cumplido con ejecutar


su prestación (no hay incumplimiento del contrato), pero luego el adquirente, a
instancia de un tercero, es eviccionado del derecho adquirido por efecto de una
resolución judicial o administrativa, que lo priva del poder de destinar el bien a la
finalidad de la adquisición. El incumplimiento de la prestación es causa de resolu-
ción del contrato y la evicción es causa de saneamiento; la obligación de transferir
es contractual, la de saneamiento es legal.
ollo
nidos 116
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 53: Eviccionado por resolución administrativa o judicial.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=INCUMPLIMIENTO +DE+-
CONTRA &hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm
=isch&sa=X&ei=N6HzU4HDKZW_sQSR4IKQBQ&ved=0CAgQ_AUoAQ&bi-
w=1438&bih=652&dpr=0.95#facrc=0%3Bincumplimiento%20de%20contrato%20
de%20compraventa&imgdii=_&imgrc.

2.1 Saneamiento del bien común


Si la transferencia es de un bien común, que pertenece en copropiedad a dos o
más personas, los copropietarios transferentes están obligados recíprocamente al
saneamiento por evicción, en proporción a la parte de cada uno (Art. 982). Por
ejemplo, se divide, contractual o judicialmente, una herencia entre los herederos
A, B y C; cada uno recibe un bien de valor equivalente al de los bienes que reciben
cada uno de los otros dos.
Con posterioridad a la partición, A es eviccionado del bien que se le adjudicó, debi-
do a que un tercero acreditó tener un mejor derecho que el del causante. Sería in-
justo que A se quede sin herencia, razón por la que B y C deben sanearle; eso sí,
cada uno de los tres soportará la pérdida en proporción a su respectiva cuota, lo
que significa que el coheredero A eviccionado soporta la parte que le toca.

ILUSTRACIÓN N° 54: Obligación del saneamiento:


Amparar al comprador en el dominio y posesión pacífica de la cosa vendida, y
responder de los defectos ocultos de ésta, llamados vicios redhibitorios.
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato&source=lnms&tbm=
isch&sa=X&ei=nXzxU-P O_msATxtYLYDA&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1366&bih
=619.

3 Ámbito de aplicación
La obligaciones de saneamiento que en su concepción más amplia, significa hacer
sanar una cosa, repararla o remediarla; sin embargo, en su concepción contractual
estricta –enseña el profesor De La Puente y Lavalle– es considerado como la obliga-
ción del transferente de la propiedad, la posesión o el uso de un bien de remediar
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 117

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
al adquiriente por las consecuencias de actos de terceros que invoquen un derecho
anterior a la transferencia, de vicios ocultos del bien y de actos del propio transfe-
rente que, de acuerdo con el derecho peruano, no permitan destinar el bien a la
finalidad para la cual fue adquirido o disminuyan su valor. (Manuel De La Puente y
Recordatorio Anotaciones
Lavalle, El Contrato en General, para leer el Código Civil, PUCP, Tomo sexto, Pág.
233), en tal sentido el ámbito de aplicación del saneamiento es conforme a lo se-
ñalado en el Código vigente, al expandir su ámbito de aplicación a todos los contra-
tos en virtud de los cuales se transfiera la propiedad, la posesión o el uso de un bien,
sin importar el hecho de que la relación contractual sea a título gratuito o a título
oneroso, o se trate de contratos conmutativos o aleatorios, o con prestaciones uni-
laterales o recíprocas (artículo 1484° del C.C.).

ILUSTRACIÓN N° 55 : Obligación del saneamiento: Amparar al comprador


en el dominio y posesión pacífica de la cosa vendida, y responder de los defectos
ocultos de ésta, llamados vicios redhibitorios.
FUENTE: https://www.google.com.pe/search?q=contrato&source=lnms&tbm=
isch&sa=X&ei=nXzxU-P O_msATxtYLYDA&ved=0CAYQ_AUoAQ&biw=1366&bih
=619.

Causales de saneamiento
En la legislación comparada, los Códigos, entre ellos el nuestro, han contemplado
tres causales de saneamiento: el saneamiento por evicción, el saneamiento por los
vicios ocultos y el saneamiento por hechos propios del transferente.

ILUSTRACIÓN N° 56: Saneamientop por evicción


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=arras+en+el+contrato&h
l=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=gV-
jzU_3nKKjnsASbtI oBw&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#hl=
es&q=evicci%C3%B3n&tbm=isch.
ollo
nidos 118
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 57: Por vicios ocultos.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=arras+en+el+contrato&h
l=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=-
gVjzU_3nKKjnsASbtIBw&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&-
dpr=0.95#hl=es&q=evicci%C3%B3n&tbm=isch.

ILUSTRACIÓN N° 58: Por hechos propios del transferente.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=TRANSFERENTE+EL+UN+-
CONTRATO&hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&-
sa=X&ei=a6rzU4WNPPHLsQS4voDACA&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bi-
h=652&dpr=0.95
Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

LECTURA SELECCIONADA N.° 1


Lecturas Glosario Bibliografía
Codigo civil comentado por los 100 mejores especialistas, Tomo VII De los Contra-
seleccionadas

tos en General Gaceta Jurídica Editores, Lima. Pág. 959-963.


Renuncia al saneamiento por vicios ocultos
ARTICULO
Recordatorio
Anotaciones 1519°
Cuando se pacta que el transferente no queda sujeto a la obligación de saneamien-
to por vicios ocultos, si el bien se pierde por razón de estos vicios, debe devolver la
contraprestación, a no ser que el adquirente renuncie expresamente a ella.
Concordancias:
c.c. arts. 1489, 1497
1. Ámbito de aplicación
El artículo 1360 del Código Civil de 1936 limitaba las obligaciones de saneamiento
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 119

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
a los contratos onerosos. Esta fórmula ha sido superada por el Código vigente, al
expandir su ámbito de aplicación a todos los contratos en virtud de los cuales se
transfiera la propiedad, la posesión o el uso de un bien, sin importar el hecho de
que la relación contractual sea a título gratuito o a título oneroso, o se trateRecordatorio
de Anotaciones
contratos conmutativos o aleatorios, o con prestaciones unilaterales o recíprocas
(artículo 1484° del C.C.).
No obstante lo expuesto, en la Exposición de Motivos del artículo 1497° del Código
Civil (cuyo texto es similar al que estamos comentando, pero aplicable al sanea-
miento por evicción), la Comisión Reformadora afirma que este artículo "(u.) solo
tiene lugar cuando el contrato sea a título oneroso, ya que parte de la premisa de
que haya existido reciprocidad de prestaciones" (vid. DE LA PUENTE Y LAVALLE,
p. 487). Al respecto, Arias Schreiber parece compartir esta opinión cuando señala
que "(u.) el artículo 1497° solo tiene lugar cuando el contrato es a título oneroso, ya
que parte de la premisa de que haya existido enriquecimiento y empobrecimiento
correlativo de las partes" (ARIAS SCHREIBER, p. 371).
Como se puede apreciar de las opiniones citadas, ambas parten de una misma afir-
mación (que el artículo es aplicable solo cuando el contrato es a título oneroso),
pero utilizan argumentos distintos para fundamentarla. Al respecto, debemos seña-
lar que en la primera posición se aprecia una confusión en cuanto a un contrato
a título gratuito y uno con prestación unilateral. En efecto, el que se trate de un
contrato a título gratuito no implica que sea de una sola prestación, sino que exista
un sacrificio patrimonial solo de una de las partes, y para constatar esta afirmación
basta señalar como ejemplo el contrato de comodato; como sabemos, este contrato
es a título gratuito pero con prestaciones recíprocas (el comodante debe entregar
un bien no consumible y el comodatario debe devolver el mismo bien). Por lo tan-
to, no es posible negar la aplicación de este artículo a los contratos gratuitos y fun-
damentar esta posición señalando que deben existir prestaciones de ambas partes,
pues la fundamentación hecha obedece a la clasificación de contratos en atención
a las prestaciones y no al sacrificio patrimonial de una de las partes.
De otro lado, si bien la afirmación contenida en la segunda posición guarda con-
cordancia con su fundamentación, la misma no explica el motivo por el cual este
artículo es de aplicación solo a los contratos onerosos. Tal vez la razón de estas
afirmaciones se encuentra en la redacción del artículo cuando señala: "('00) debe
devolver la contraprestación (OO.)". Por ello, para evitar confusiones como la antes
analizada, proponemos que este artículo sea modificado en el sentido siguiente:
"(OO.) si el bien se pierde por razón de estos vicios, debe devolver la contrapresta-
ción, si la hubiere (...)".
Entonces, conforme al artículo 1484° del Código Civil, la garantía del saneamien-
to se encuentra presente en los contratos por lo que se transfieren derechos de
propiedad o posesión sean estos típicos o atípicos. Respecto del uso, consideramos
que la posesión es un presupuesto para usar, quien usa necesariamente posee, por
ejemplo: en el arrendamiento se cede el uso, pero el arrendatario al usar necesaria-
mente debe poseer, no se concibe un uso sin posesión, por ello bastó señalar solo
los dos primeros derechos. Ahora bien, entre los contratos típicos tenemos: los que
transfieren propiedad (compraventa, permuta y donación), los que transfieren po-
sesión (arrendamiento, suministro, mutuo, comodato y hospedaje). Sin embargo,
Arias Schreiber sostiene que la garantía de saneamiento también es de aplicación
al contrato de depósito (ARIAS SCHREIBER, p. 356); al respecto debemos señalar
que mediante el contrato de depósito una de las partes se obliga a entregar un bien
a la otra, a fin de que ésta lo custodie, lo conserve y lo restituya, pero no se transfiere
la propiedad ni (en estricto) tampoco la posesión, pues el depositario no puede
ejercer ninguna de las facultades que tiene un propietario.
En atención a ello, el depositante no tiene por qué garantizar al depositario la pose-
sión pacífica y útil del bien, sencillamente porque el depositario no es poseedor (en
ese sentido, entre otros, CASTILLO FREYRE, p. 112), Y esta afirmación es aceptada
unánimemente. A lo mucho se llegó a cuestionar si el acreedor prendario (que es
depositario conforme al artículo 1064° del C.C.) es poseedor, ello en atención a
la existencia de algunas normas referidas a las facultades del acreedor prendario
que generan cierta confusión (artículos 1069° y 1070° del C.C.); sobre tal discusión
puede consultarse (BULLARD GONZALEZ, pp.71 Y ss.).

2. Renuncia al saneamiento y a la contraprestación


Siendo la garantía de saneamiento un mecanismo de tutela establecido en interés
ollo
nidos 120
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
del adquirente, es permisible su renuncia o limitación (artículo 1489° del C.C.), si
así lo considera conveniente el titular de tal derecho; sin embargo, para que la re-
nuncia sea válida se deberán observar algunas disposiciones legales que contienen
torio Anotaciones
ciertas restricciones (artículos 1328°, 1497°, 1520° y 1528° del C.C.). Así, por ejem-
plo, la renuncia no será válida si el transferente actúa con dolo o culpa inexcusable.
La obligación de saneamiento por vicios ocultos posibilita al adquirente ejercer
excluyentemente cualesquiera de las dos acciones edilicias: la redhibitoria o la esti-
matoria (artículos 1511° y 1513° del C.C.). En virtud de la renuncia, el adquirente
no tendrá derecho a ejercer ninguna de estas acciones; sin embargo esta renuncia
tiene un carácter limitativo, pues no comprende la devolución de la contrapresta-
ción en caso el bien se pierda. En atención a ello, si el adquirente desea renunciar
también a su derecho a la devolución de la contraprestación, deberá señalarlo ex-
presamente.
Esta disposición es lógica, pues si el transferente no ha transferido nada (o lo que
transfirió se ha perdido como consecuencia de un vicio oculto), entonces no tiene
por qué quedarse con la prestación que ha recibido del adquirente, por lo que de-
berá devolverla por más que el adquirente haya renunciado al saneamiento.
Asimismo, es necesario precisar que en los contratos autónomos y en los contratos
con prestaciones unilaterales (la donación, por ejemplo), la renuncia no tiene el
efecto limitativo descrito, por el contrario, tiene efectos plenos, en atención a que
en estos contratos no existe contraprestación, por lo que no será necesario pactar
expresamente la devolución del bien.
Adviértase que el artículo señala devolución de la "contraprestación", la cual consis-
te ordinariamente en el dinero pagado (salvo que se trate de una contraprestación
en especie), pues la "prestación" comprende la entrega del bien; con esta redacción
se elimina toda posible confusión respecto de si el monto que se devuelve es el mis-
mo que se entregó al momento de la celebración del contrato o el valor que tiene
el bien al momento de ocurrido el vicio, esta última solución es adoptada por otros
ordenamientos (v. g. Código Civil español).

3. Los alcances del término "pérdida del bien"


Es necesario determinar a qué se refiere el legislador cuando señala "(...) si el bien
se pierde (...)". Una primera lectura nos indicaría que se refiere a que el bien des-
aparezca, pues "pérdida", en el lenguaje común, significa extravío. Al respecto, el
artículo 1516° brinda un alcance de este término cuando señala que: "El transferen-
te sufre el perjuicio de la pérdida del bien si éste perece totalmente por los vicios
ocultos que tenía".
Sin embargo, consideramos que a fin de brindar una tutela más efectiva al adqui-
rente, debemos entender el término "pérdida" en el sentido que le otorga el artí-
culo 1137° del Código: "La pérdida del bien puede producirse: 1. Por perecer o
ser inútil para el acreedor por daño parcial; 2. Por desaparecer de modo que no
se tenga noticias de él o, aun teniéndolas, no se pueda recobrar; 3. Por quedar
fuera del comercio". Este artículo tiene un sentido más amplio, por lo que es de
suma importancia determinar los alcances del término "pérdida" contenido en el
artículo 1516°, pues elegir uno u otro concepto genera resultados distintos; así, por
ejemplo, si una persona adquiere un bien que, como producto del vicio oculto, su-
fre un daño parcial que lo hace inútil para el acreedor, según el artículo 1516° del
Código, no se considerará una "pérdida", pues el bien no ha perecido totalmente,
mientras que, según el artículo 1137°, sí habría una pérdida, lo que generaría la
consecuencia establecida en el artículo bajo análisis, es decir, la devolución de la
contraprestación.
Por ello, consideramos que el término "pérdida" a que se contrae el artículo 1519°
del Código Civil, podría ser entendido dentro de los supuestos del artículo 1137°;
sin embargo, al señalar el artículo bajo análisis que: "(...) siempre que la pérdida
sea por razón de los vicios ocultos (...)", hace imposible la concordancia con el
tercer supuesto del artículo 1137°, pues un bien queda fuera del comercio solo
cuando una ley así lo indique, pero nunca por razón de un vicio oculto. Hecha esta
aclaración, solo debe entenderse que un bien se pierde por un vicio oculto cuando
ocurra cualquiera de los dos primeros supuestos contemplados en el artículo 1137°
del Código Civil.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 121

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
4. Forma y oportunidad de la renuncia
En lo que concierne a la forma de la renuncia, el artículo no establece una forma-
lidad específica para hacerla, por lo que en aplicación del principio de libertad de
forma regulado por el artículo 143° del Código Civil, la renuncia puede realizarse
Recordatorio Anotaciones

de la manera en que las partes convengan. Sin embargo, si el adquirente renun-


cia, además, a la contraprestación, ésta deberá realizarse de manera expresa, pues
conforme al artículo 141° in fine, no tiene efectos de manifestación la declaración
tácita cuando la ley exige declaración expresa.
Con respecto al momento en que debe efectuarse la renuncia a la contraprestación,
surge una interrogante: ¿debe realizarse en el momento de la celebración del con-
trato o cuando se pierde el bien? Siendo el adquirente titular del derecho a solicitar
la contraprestación, y al verse beneficiado el transferente con esta renuncia, no
vemos inconveniente alguno en que la renuncia se realice en cualquiera de los dos
momentos.
Finalmente, es importante mencionar que la consecuencia establecida en el artícu-
lo bajo comentario se presentará siempre que el bien se "pierda" en los términos ya
señalados, pues si el adquirente renuncia al derecho de saneamiento. Y no se pro-
duce la pérdida del bien, éste no tendrá derecho a solicitar la devolución del precio
pagado, ni a exigir la indemnización por los daños que haya ocasionado el vicio.

5. Cláusulas que no constituyen renuncia al saneamiento


En nuestro medio es práctica usual en la celebración de contratos, la inclusión de
cláusulas "modelo" o de "estilo" por las que, aparentemente, el adquirente estaría
renunciando a la garantía de saneamiento. Al respecto, Galgano señala: "No se
equiparan a las cláusulas de exoneración de responsabilidad por vicios ocultos las
cláusulas de estilo: 'mercadería vista y aceptada', 'mercadería verificada, probada y
aceptada'; y en la venta de objetos usados, 'visto y aceptado' (OO.)" (GALGANO,
en Enciclopedia OO. p. 494). Asimismo Gazzoni señala que "(.oo) más concluyen-
te es la cláusula 'sin garantía' (oo.)" (GAZZONI, p. 1028). Sin embargo debemos
precisar que las mismas no constituyen renuncia al saneamiento, por cuanto no
especifican el vicio que padece el bien; en ese sentido los Mazeaud, cuando afirman
que: "(...) la situación no se modifica por la estipulación en cuyos términos la cosa
se vende 'en el estado en que se encuentre'; no se trata sino del estado aparente;
la cláusula para excluir la garantía, debería prever los vicios ocultos" (MAZEAUD,
p. 308).
Sin embargo, la jurisprudencia alemana ha señalado que: "La cláusula 'como se
libera al vendedor de responsabilidad por los defectos que pueden conocerse a la
vista" (ENNECCERUS y otros, p. 103).

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones
ollo
nidos 122
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
TEMA N.º 3: SANEAMIENTO

1 Por evicción, por vicios ocultos


torio Anotaciones
1.1 Por evicción
Evicción es palabra de etimología latina evictio-evictionis, derivada del verbo latino
evincere que significa vencer en juicio; de donde deriva evictus, que significa ven-
cido. Evicto es el que ha sido vencido en juicio y privado del derecho que adquirió;
evicente, el que lo ha vencido; obligado a sanear el que por haber trasmitido el
derecho al evicto debe responder.
Conforme lo prevé el artículo 1491° del Código Civil, se debe el saneamiento por
evicción cuando el adquirente es privado total o parcialmente del derecho a la pro-
piedad, uso o posesión de un bien en virtud de resolución judicial o administrativa
firme y por razón de un derecho de tercero, anterior a la transferencia.
Por la evicción se priva al adquirente de todo o parte del derecho sobre el bien
adquirido (por contrato oneroso o gratuito), por efecto de una resolución judicial
o administrativa firme que reconoce un derecho de tercero, anterior a la transfe-
rencia.
La obligación de saneamiento por evicción, por su parte, caduca en el plazo de 1
año a partir de la fecha en que se produjo la evicción, con arreglo al inciso 5 del
artículo 1500° del Código Civil, siendo que esta figura de extinción de derechos
y de acción opera de pleno derecho y como forma de conclusión del proceso sin
declaración sobre el fondo, conforme el inciso quinto del artículo trescientos vein-
tiuno del Código Procesal Civil.
Por ejemplo, A vende a B un bien que es de C; el comprador B ya se encuentra en
posesión del bien que compró. Ante esta situación, el propietario C puede interpo-
ner una acción reivindicatoria (Art. 923°) o una de mejor derecho de propiedad,
cualquiera de la dos, contra B. Si C pierde, el vendedor A no está obligado a nada
frente al comprador B. Pero si C gana, el vendedor A debe sanear a su comprador
B pagándole el valor que tiene el bien al momento de la evicción, con los intereses
legales, las mejoras realizadas, los gastos e impuestos que fueron de cargo del com-
prador, y los daños que éste ha sufrido.

a. Clases de evicción
La privación del derecho del adquirente como consecuencia de la evicción puede
ser total o parcial:
• Por
 la evicción total el adquirente se ve privado de todo el derecho adquirido,
quedando sin título alguno.
• Por
 la evicción parcial el adquirente es privado del derecho de una parte de-
terminada del bien (parte del bien no le pertenecía al transferente) o de una
parte alícuota del mismo (por ejemplo, se transfiere la totalidad del derecho
de propiedad de un bien, cuando el transferente es solamente copropietario)
o se priva al adquirente de un derecho menor sobre el bien (por ejemplo, ad-
quirió la propiedad del bien y es eviccionado del derecho de usufructo sobre el
mismo).

b. La acción de evicción
La acción de evicción es ejercida por el tercero mediante una demanda o en una
contestación a una demanda que le ha interpuesto el adquirente. En el primer caso,
el tercero demanda al adquirente por evicción alegando ser él el titular del derecho
transferido, o sea que a él le pertenece el bien ya sea en propiedad, uso o pose-
sión. En el segundo c aso, el adquirente perturbado en su derecho por un tercero,
demanda a éste por reivindicación del bien, mejor derecho a la propiedad, uso o
posesión del bien, se vale de los interdictos o de otras acciones reales o personales,
y el tercero demandado en la contestación a la demanda alega ser él el titular del
derecho transferido.

c. Requisitos del saneamiento por evicción.


Los requisitos para que funcione la obligación de saneamiento por evicción son
los siguientes:
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 123

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
• Transmisión de un bien en propiedad, uso o posesión. La obligación de sanea-
miento por evicción procede en los contrato a título oneroso (venta, arrenda-
miento, etc.) o a título gratuito (donación, suministro gratuito, etc.), por los
que se transfiere la propiedad, uso o posesión de un bien. Recordatorio Anotaciones

• Privación
 total o parcial del derecho adquirido. Conforme al Art. 1491° se debe
el saneamiento por evicción cuando el adquirente es privado total o parcialmen-
te del derecho adquirido en virtud de una resolución judicial o administrativa
que reconozca el derecho de un tercero, anterior a la transferencia.

Antes que el adquirente sea despojado del bien o del derecho sobre el bien, el
transferente no está obligado a ningún saneamiento por evicción; las demandas
que interpongan terceros alegando mejor derecho sobre el bien transferido no
obliga al transferente a defender judicialmente al adquirente. La obligación de
saneamiento por evicción es una sola, y consiste en resarcir (obligación de dar)
a su adquirente pagándole el valor que tiene el bien al tiempo de la evicción y los
demás conceptos previstos en la ley (Art. 1495°). En otros términos, el enajenan-
te no está obligado a sanear a su adquirente por las amenazas de perturbaciones
de derecho como son las amenazas de demandarlo o denunciarlo judicialmente o
como es el hecho de que sea efectivamente demandado o denunciado ante los tri-
bunales, casos en que las perturbaciones de derecho subsisten hasta la finalización
del proceso, pero el derecho del adquirente permanece mientras no se dicte sen-
tencia definitiva en su contra. Si el demandante o denunciante pierde en el proceso
judicial, significa que el bien transferido no adolecía de vicios jurídicos, por tanto,
el transferente no tiene nada que sanear. Pero si el tercero demandante (en la vía
civil) o denunciante (en la vía penal) gana en el proceso judicial, el adquirente va a
ser eviccionado del bien adquirido, o sea será privado de derecho de la propiedad,
uso o posesión del bien, por lo que su transferente debe sanearle. Hay perturbación
efectiva de derecho cuando el adquiriente es privado efectivamente del derecho
adquirido mediante una resolución judicial o administrativa definitiva.
• Resolución
 judicial o administrativa firme. Para que exista la obligación de sa-
near por evicción, la privación al adquirente del derecho de propiedad, uso o
posesión debe producirse por efecto de una sentencia o resolución administra-
tiva firmes que decidan que el derecho trasmitido pertenece, total o parcialmen-
te, a un tercero. Hay obligación de sanear toda vez que exista una resolución
judicial o administrativa, pasada en autoridad de cosa juzgada, que reconozca a
un tercero el derecho o mejor derecho (que el del adquirente) a la propiedad,
uso o posesión del bien transferido, obligando al adquirente a abandonar dicho
bien, con lo que se frustra su interés de destinarlo a la finalidad de la adquisi-
ción. Es decir, cuando el adquirente, por efecto de la evicción, no logra alcanzar
la finalidad para la que adquirió el bien, surge para el transferente la obligación
de sanear.

La ley exige resolución firme y ésta puede tener esa calidad por haber quedado
consentida, al no haber sido impugnada, o por haber quedado ejecutoriada, cuan-
do se han usado los recursos impugnatorios para que la causa se resuelva en última
instancia. Para que el adquirente tenga derecho al saneamiento, basta que la sen-
tencia quede consentida, porque el transferente no puede exigir del adquirente
una diligencia que él no ha observado, puesto que fue notificado con la demanda
de evicción.

• Causa
 anterior a la transferencia. El transferente no responde por las perturba-
ciones que se basan en causas posteriores a la transferencia, por ejemplo, una
expropiación.
El transferente está obligado a sanear solamente si el adquirente ha sido privado del
derecho a la propiedad, uso o posesión del bien adquirido por existir un derecho
del tercero evicente, anterior a la transferencia. Los derechos de terceros adquiri-
dos con posterioridad a la transferencia no producen evicción.
La pérdida del bien por el accipiens debe tener un origen jurídico. El tradens no
está obligado a sanear a su adquirente por los despojos o perturbaciones de he-
cho, sin derecho, realizados por terceros, como son las amenazas de invasión o la
invasión ya efectuada, los deterioros causados en el bien, la ocupación precaria, el
hecho de que el tenedor de la posesión se niega a restituirle el bien; de estas pertur-
ollo
nidos 124
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
baciones o privaciones de hecho el adquirente se defiende con los recursos que le
franquea la ley, como es la defensa extrajudicial a que se refiere el Art. 920° o la ju-
diciales a través de los interdictos, las acciones posesorias, la reivindicatoria o, en su
torio Anotaciones
caso, las acciones personales. De lo dicho se concluye que la turbación de derecho
puede o no conducir a la privación del derecho del adquirente. Sólo la privación
de su derecho al adquirente obliga al transferente a sanear por evicción. Es decir,
la privación, no la simple perturbación, de derecho es el presupuesto necesario del
saneamiento por evicción. En otros términos, para nuestro ordenamiento jurídico
civil, sólo hay perturbación de derecho cuando el adquirente es despojado del bien
adquirido por efecto de una resolución judicial o administrativa que reconoce el
derecho del tercero evicente, anterior a la adquisición. El accipiens adquiere un de-
recho con todos sus atributos (cum omni sua causa) que permitan destinar el bien a
la finalidad para la cual es adquirido. El derecho que se trasmite debe ser con todos
sus atributos que permitan que el bien pueda cumplir con sus fines, libre de todo
derecho de tercero. Cuando el adquirente es privado de alguno de los atributos
del derecho adquirido por virtud de una sentencia o resolución administrativa que
reconoce el derecho de un tercero, el transferente debe el saneamiento por el me-
noscabo del derecho trasmitido, siempre que el derecho del tercero tuviera su ori-
gen mientras el bien transmitido estuvo en el patrimonio del transferente o antes
que él lo adquiriera, nunca por causa posterior a la transferencia. Si, por ejemplo,
el que compró una casa es desalojado de ella como consecuencia de una sentencia
que reconoce a un tercero el derecho de usufructo, anterior a la compraventa,
el derecho de propiedad del comprador se ve disminuido, no es despojado de la
propiedad, pero sí del uso y disfrute de dicho bien; en este caso, el transferente
está obligado a sanear por el menoscabo del derecho de propiedad que transmitió
(evicción parcial).

d. Extensión de la evicción
La extensión del concepto de evicción es establecida por ley. Para nuestro Código
civil vigente de 1984 solamente hay evicción cuando el adquirente es privado total
o parcialmente del bien adquirido. En cambio, un sector del derecho extranjero
entiende por evicción no solamente al despojo del bien en virtud de una resolución
judicial o administrativa, sino también a la perturbación que sufre el adquirente al
ser demandado judicial o extrajudicialmente por un tercero que alega tener un
derecho sobre el bien transferido.

1.2 Por vicios ocultos


a. Concepto
De conformidad al código Civil señala en su artículo 1503° - El transferente está
obligado al saneamiento por los vicios ocultos existentes al momento de la transfe-
rencia fundamentado en la obligación de saneamiento por vicios ocultos a cargo
del transferente radica en la necesidad, por una razón de moral, de buena fe, de
probidad y de equidad , de responder ante el adquirente por los perjuicios que
sufre al no poder destinar el bien a la finalidad para la cual lo adquirió o por la dis-
minución considerable de su valor para el fin de la adquisición como consecuencia
de los defectos de los que adolece, y que fueron ignorados por el adquirente en el
momento de la adquisición. En pocas palabras, el saneamiento por vicios ocultos
tiene como fundamento la obligación del transferente de responder por los de-
fectos ocultos del bien que no permiten que el adquirente lo pueda destinar a la
finalidad para la cual lo adquirió; no tiene el carácter de obligación de garantía.
El transferente, independientemente de su buena o mala fe, está obligado al sa-
neamiento por vicios ocultos, llamados también redhibitorios (del latín redhibire:
retomar; el transferente debe retomar la cosa viciada). En su sentido lato, los vicios
redhibitorios son los defectos, imperfecciones, anomalías, deterioros, averías, exis-
tentes en el bien al momento de la transferencia (Art. 1503°), no susceptibles de
ser apreciados a simple vista por el adquirente actuando con diligencia de acuerdo
con su aptitud personal y con las circunstancias (Art. 1504°), que disminuyan su
valor o que lo hagan inútil para la finalidad para la cual fue adquirido (Art. 1485°).
Como dice Spota, el vicio redhibitorio es un defecto oculto de la cosa, o sea, que
se opone al vicio aparente. El defecto de la cosa no es “oculto” si el adquirente lo
conocía; o aun, si en razón de “su profesión u oficio” debía conocerlo; esto último
porque la ley exige una buena fediligente, es decir, procediendo el contratante
“con cuidado y previsión”.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 125

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
b. Extensión de la obligación
En el ius civile romano, “la responsabilidad del vendedor por defectos de calidad
de la cosa, sólo aparecía en tres casos: cuando el vendedor había garantizado expre-
samente que la cosa estaba exenta de vicio (dicta et primissa in vendendo, peroRecordatorio
no Anotaciones

in mancipando); cuando había ocultado los defectos dolosamente y cuando había


asumido la obligación de garantía mediante stipulatio.

c. Evolución legislativa
Su evolución en la codificación es la siguiente: el Art. 1641° del Código francés que
prescribe: “El vendedor está obligado a la garantía por razón de los defectos ocultos
de la cosa vendida que la hagan impropia para el uso a que se destina, o que dismi-
nuyan tanto su uso, que el comprador no la habría adquirido o no habría dado por
ella sino un precio menor, si los hubiere conocido.

d. Naturaleza jurídica
En cuanto a su naturaleza jurídica, al igual que el saneamiento por evicción, el
saneamiento por vicios ocultos es un elemento natural de todo contrato, oneroso o
gratuito, por el que se transfiere la propiedad, uso o posesión de bien, pero no es
de la esencia del contrato por lo que la obligación puede ser incrementada, dismi-
nuida o suprimida.

e. Prueba
La prueba de que el vicio era oculto, que existía con anterioridad a la adquisición,
que ha hecho inútil al bien para la finalidad de la adquisición o que ha disminuido
su valor y, en su caso, la mala fe del transferente, corresponde al adquirente.

f. Requisitos
Para que los vicios ocultos del bien generen la obligación de saneamiento se requie-
re: 1) que sean ocultos; 2) que sean anteriores o concomitantes a la transferencia;
3) que la transferencia del bien sea en propiedad, uso o posesión; y 4) que los vicios
no permitan destinar el bien a la finalidad para la cual fue adquirido o que dismi-
nuyan su valor para los efectos de dicha finalidad.

g. Efectos de la resolución del contrato por vicios ocultos


Artículo 1512°.- La resolución a que se refiere el artículo 1511° impone al transfe-
rente la obligación de pagar al adquirente:
1. E
 l valor que tendría el bien al momento de la resolución, si es que no existiera el
vicio que lo afecta, teniendo en cuenta la finalidad de la adquisición.
2. Los intereses legales desde el momento de la citación con la demanda.
3. Los gastos o tributos del contrato pagados por el adquirente.
4. Los frutos del bien que estuviesen pendientes al momento de la resolución.
5. L
 a indemnización de daños y perjuicios, cuando el transferente haya incurrido
en dolo o culpa respecto de la existencia de los vicios.

2 Por hecho propios del adquirente


2.1 . Concepto
Según el artículo 1524° el transferente está obligado al saneamiento por hecho
propio que disminuye el valor del bien, lo hace inútil para la finalidad de su ad-
quisición, o reduce sus cualidades para ese efecto. Por la buena fe lealtad, en los
contratos traslativos, cada parte contratante persigue que la otra logre alcanzar la
finalidad para la cual adquiere el bien. Es la buena fe lealtad la que impone al
transferente el deber de abstenerse de toda clase de perturbaciones de hecho y
de derecho que menoscaben el derecho del adquirente de destinar el bien, útil y
pacíficamente, a la finalidad de su adquisición, o que reduzcan sus cualidades para
esa finalidad, o que disminuya su valor. No se trata del deber general de respetar
lo ajeno o de no perturbar a los demás en el ejercicio de su derecho, sino de un
deber individual (del transferente) que emana del contrato, de una obligación con
prestación de no hacer.
ollo
nidos 126
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
Si el transferente viola éste deber contractual de abstención surge para él, y sus
herederos a título universal, la obligación de sanear. La obligación de saneamiento
por hecho propio del transferente se debe al adquirente y a todos los que adquie-
torio Anotaciones
ran de éste el bien, sea a título universal o particular, oneroso o gratuito.
Constituyen actos violatorios del deber contractual de abstención del transferente,
por ejemplo, que no pague el débito por el cual ha gravado con hipoteca el predio
que enajena, dando lugar a que el acreedor hipotecario ejecute judicialmente la
hipoteca, y como consecuencia el adquirente sea despojado del bien; que el vende-
dor después de vender un bien registrado al comprador, lo venda por segunda vez a
otra persona, quien inscribe primero la transferencia, razón por la que es preferida
en el derecho (Art. 2016°); que el del vendedor que quedando colindante con el
comprador, después de la venta corta la vía de agua que irriga el predio vendido;
que el que habiendo vendido un bien ajeno adquiere después la propiedad de su
verdadero propietario y en cuya virtud pretende reivindicar; que el vendedor
en su terreno, después de vender una casa que el comprador adquiere por la bo-
nita vista que tiene hacia el mar, levante un muro que impide al adquirente gozar
de esa vista; la existencia de un contrato de arrendamiento que el adquirente está
obligado a respetar y que se había ocultado por el transferente; que el transferen-
te demande por evicción a su adquirente alegando un mejor derecho que el que
transmitió.

2.2 Derecho de optar por la acción resolutoria o por la estimatoria


En razón del saneamiento por hecho propio del transferente, el adquirente puede
optar entre pedir la resolución del contrato o que se le pague lo que el bien vale
de menos en el momento de ejercerse la acción de pago (acción quanti minoris),
teniendo en cuenta la finalidad de su adquisición, y, en uno u otro caso, la indem-
nización de daños, cuando el transferente, en ejercicio de sus hechos personales,
ha incurrido en dolo o culpa1.

2.3 Caducidad
La acción resolutoria y la quanti minoris caducan a los tres meses si se tratan de
bienes muebles y a los seis, si son inmuebles. Por ser estos plazos de caducidad, el
juez los puede declarar de oficio o a petición de parte (Art. 2006°).

2.4. Excepción de saneamiento


Si el transferente demanda judicialmente con el fin de enervar cualesquiera de los
derechos que el mismo ha transferido mediante un contrato, el adquirente tiene
la facultad de deducir la excepción de saneamiento, como un medio de defensa de
fondo, con el fin de poner término definitivamente al proceso judicial. El transfe-
rente no puede demandar de evicción al adquirente. La obligación con prestación
de no hacer del transferente, puede ser esgrimida por el adquirente como excep-
ción de saneamiento frente a cualquier pretensión de evicción de dicho transfe-
rente.
Esto se expresa en la máxima: Quem de evictione tenet actio, eundem agentem
repellit exceptio.
La excepción de saneamiento, que el Art. 1527° confiere al adquirente, no es de
naturaleza procesal, pues, no está comprendida en la enumeración taxativa que
hace el Art. 446° del Código Procesal Civil (CPC), sobre las únicas excepciones que
puede proponer el demandado, sino es una excepción de naturaleza material, un
medio de defensa previa que se propone y tramita como excepción (Art. 455° del
CPC). No está destinada a suspender el proceso como ocurre con otras defensas
previas (Art.456°), sino que su objeto es atacar el fondo del asunto y poner definiti-
vamente fin al proceso judicial.

1
La Corte Suprema ha resuelto: Tratándose de la transferencia de un bien que dé lugar al saneamiento por
hecho propio del transferente, la misma autorizará al adquirente a ejercer de modo excluyente las acciones
redhibitoria o estimatoria, a partir de las cuales el transferente quedará obligado al pago de los tributos que
como consecuencia del acto traslativo hayan sido asumidos por el adquirente, entre otros conceptos. De lo
cual se colige que si éste no ejercita ninguna de las dos acciones mencionadas, no podrá exigir por la vía de
saneamiento el pago de los referidos tributos (Exp. Nº 4047-1999- Lima, en El Código civil en su jurispruden-
cia, ob. cit., p. 569).
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 127

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

Recordatorio Anotaciones

ILUSTRACIÓN N° 59 : Excepcion .
FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=TRANSFERENTE+EL+UN+-
CONTRATO&hl=es&rlz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&-
sa=X&ei=a6rzU4WNPPHLsQS4voDACA&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bi-
h=652&dpr=0.95.

TEMA N.º 4: CONTRATOS MODERNOS

1 Generalidades
En nuestro país los llamados contratos modernos no se encuentran regulados por
normas legales en forma expresa y reciben la denominación de contratos atípicos.
En este orden de ideas, es menester revisar algunas nociones generales del contrato
en razón a que los llamados contratos modernos o atípicos se regulan por las nor-
mas generales de contratación. En ese sentido podemos decir que la doctrina más
reciente aplica el concepto de contrato exclusivamente respecto de todos aquellos
negocios jurídicos que inciden sobre relaciones jurídicas patrimoniales. Visto desde
esta perspectiva, "el contrato es el negocio jurídico patrimonial de carácter bilateral
cuyo efecto consiste en construir, modificar o extinguir una relación jurídica patri-
monial.

ILUSTRACIÓN N° 59: Contratos modernos.


FUENTE: https://www.google.com.mx/search?q=arras+en+el+contrato&hl=es&r-
lz=1T4TSNS_esPE490PE490&source=lnms&tbm=isch&sa=X&ei=gVjzU_3nKK-
jnsASbtIKoBw&ved=0CAgQ_AUoAQ&biw=1438&bih=652&dpr=0.95#hl=es&q=-
CONTRATOS+MODERNOS&tbm=isch
ollo
nidos 128
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
2 Características
La caracterización de todo negocio jurídico, en especial el de contenido patrimo-
nial, como lo es el contrato, se hace tomando como punto de referencia sus dos as-
torio Anotaciones pectos básicos: el sustancial o funcional (contenido y finalidad) y el estructural (for-
ma). Desde el punto de vista del primero, el contrato se manifiesta como entidad
instrumental; desde el segundo, más estrictamente, como entidad técnica jurídica.

2.1. Caracteres estructurales


a. Atípicos
Es decir, son contratos que, no obstante tener identificación propia y reunir los
requisitos necesarios para ser típicos, no han merecido aún recepción legislativa
mediante una disciplina particular

3 Consensuales
El derecho moderno se desarrolla sobre la base del principio consensualista o espi-
ritualista, según el cual «los contratos se perfeccionan por el solo consentimiento
de las partes.

4 Principales
Estos contratos no dependen ni lógica ni jurídicamente de otro, pues él se presenta
y se ejecuta independientemente de cualquier otro.

5 Onerosos
Los contratos de empresa son, por su naturaleza, onerosos, es decir, contratos en
los que cada una de las partes no está dispuesta a dar sino es a condición de recibir
un beneficio económico

6 Conmutativos
Son conmutativos o certi estos contratos porque la estimación del respectivo sacri-
ficio o ventaja, es decir, cada una de las partes contratantes conoce con antelación
cual es el valor económico que tiene para ella el contrato.

7 De duración
La mayoría de los contratos de empresa son di durata, esto es, contratos en los cua-
les las prestaciones se van escalonando en el tiempo, durante un lapso prolongado.

g De prestaciones recíprocas
Estos contratos se caracterizan por el hecho que cada una de las partes está obli-
gada a una prestación, es decir, hay una prestación y, respectivamente, una contra-
prestación.

h Cláusulas generales
Muchos de los autores estiman que los contratos modernos, por ser tales, son nece-
sariamente de adhesión, es decir, contratos en los cuales una de las partes establece
un contenido para todos los contratos de un determinado tipo que en el ejercicio
de la empresa se realicen.

2.2. Caracteres funcionales.


a. De cambio
Los contratos de cambio, por la función económica y social que desempeñan, fa-
vorecen la circulación de la riqueza, la que se logra con el sacrificio económico de
ambas partes contractuales (a título oneroso), o solamente de una de ellas (a título
gratuito).

b. De financiación.
Según esto, la empresa puede recurrir para cubrir sus necesidades de fondos a sus
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 129

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
propios recursos (autofinanciación), a recursos de sus titulares o socios (aporta-
ciones o acciones) y a recursos de otras personas o empresas (préstamos, créditos,
etc.).
Recordatorio Anotaciones

c. De colaboración o cooperación
En sentido amplio, se puede considerar que los contratos de empresa son también
de colaboración empresarial; para ejemplos baste el leasing, el sponsoring y la se-
curitization, que para su celebración y ejecución convergen empresas distintas, con
propósitos igualmente distintos, a las que son parte en la relación contractual.

3 Naturaleza
3.1 Elementos
A tenor de la tradicional doctrina se distingue los elementos del negocio en esen-
ciales, naturales y accidentales. Esenciales, como su propia denominación indica,
son aquellos elementos que constituyen la esencia misma del negocio, pues sin
su presencia cualquier contrato, sea éste típico o atípico, carece de validez. Estos
elementos son tanto los que integran el negocio como los que hacen del mismo un
negocio de una categoría determinada, y sin los cuales no habría negocio o éste
sería de otro tipo.
Elementos naturales son aquellos que normalmente acompañan a cada negocio
por corresponder a su naturaleza; se les sobreentienden aunque en el negocio no se
expresen, pero las partes a su voluntad pueden dejarlos sin efecto por no conside-
rarlos necesarios para la existencia del negocio. Estos elementos no inciden sobre
la nulidad del negocio, aún cuando sí contribuyen a tipificar la especie negocial a
que pertenecen. Elementos accidentales son aquellos que no forman parte ni de la
esencia ni de la función del tipo contractual, pero que las partes pueden agregar.
Estos devienen esenciales para el negocio en particular, una vez agregados; en con-
secuencia, son accidentales respecto al tipo negocial al que pertenecen, mas no a
éste celebrado en concreto.

4 Clases
4.1 El factoring
El término fáctoring proviene del vocablo inglés factors, el cual tiene sus orígenes
latinos en el verbo facere, que significa hacer. En consecuencia, etimológicamente
factor es el que hace.
El origen del contrato de facturación se encuentra en Europa y los Estados Unidos
de América y supone un anticipo de fondos y una gestión de cobro, y sirve eviden-
temente como un importante instrumento de economía y racionalización de la
gestión administrativa de una empresa. Explica el Dr. Max Arias Schreiber Pezet"
uno de los principales problemas que enfrentan las empresas nacionales es la falta
de financiamiento para realizar sus operaciones comerciales" y que "ante esta situa-
ción se implementa en nuestro país el uso de sistemas no convencionales, tanto de
comercio como de financiamiento para este rubro, dentro del que podemos citar
el uso del factoring que ofrece alternativas de solución a la escasez de recursos de
las empresas".

a. Definición
El factoring es un contrato complejo en virtud del cual una de las partes, la em-
presa de factoring, se obliga a adquirir la totalidad de créditos provenientes de la
actividad empresarial de la otra parte (que por lo general es una empresa) a asumir
el riesgo de insolvencia de los terceros deudores, pero reservándose el derecho
de seleccionar esos créditos, y a prestarle asistencia técnica y financiera a ésta; en
contraprestación, la empresa factorada se obliga a abonar una comisión en forma
proporcional al financiamiento recibido.

b. Elemento
Podemos obtener algunos elementos subjetivos y objetivos que tipifican el contrato
de factoring:
Subjetivos:
ollo
nidos 130
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
√ La empresa de factoring, constituida bajo la modalidad de sociedad anónima.
√ La empresa factorada dedicada a la actividad productiva o comercial, que puede
adoptar cualquiera de los tipos societarios que permita la ley.
torio Anotaciones

Objetivos:
√ Individualiza el objeto de negocio, es decir, no cualquier tipo de créditos, sino
sólo los provenientes de su actividad empresarial.

c. Carácteres jurídicos
El factoring tiene los siguientes caracteres jurídicos:
√ Es un contrato principal, ya que tiene autonomía propia y no depende de otro
u otros contratos.
√ Es un contrato de prestaciones jurídicas bilaterales recíprocas, pues a la presta-
ción del cliente se contrapone la de la empresa de facturación.
√ Es un contrato conmutativo, pues las partes con anticipación pueden prever sus
resultados.
√ Es un contrato complejo, pues supone una diversidad de servicios.
√ Es un contrato típico.
√ Es un contrato oneroso, ya que supone beneficios para ambas partes contratan-
tes.
√ Es un contrato de tracto sucesivo, pues supone un lapso de duración.
√ Es un contrato literal, pues su mecanismo se basa en la cesión de derechos (Art.
1207° del Código Civil) y en las cláusulas generales de contratación.

d. Terminación del contrato


La terminación del contrato de factoring se produce por las causales señaladas en
el Código Civil es decir:
√ Por vencimiento del plazo convenido, el mismo que puede ser expreso o tácito.
√ Por disolución de la sociedad factoreada, aunque puede continuar en tanto
dure el período de liquidación.
√ Por transmisión del fondo de comercio.
√ Por quiebra de cualquiera de las partes.
√ Por el concurso preventivo. Esta también podría ser causa de extinción del con-
trato, de acuerdo con qué modalidades se haya pactado.
√ Por alteración de las circunstancias que se tuvieron en cuenta al contratar.
√ Por la voluntad de alguna de las partes, siempre que así se hubiese establecido
en el contrato.
√ Por haberse fijado un monto tope para la operación.

4.2. El leasing
En su forma moderna, fue en los Estados Unidos donde el Leasing se puso en
práctica por vez primera como una innovada fórmula comercial y financiera. En
este país y en el año de 1920 la Bell Telephone System inició un sistema en virtud
del cual alquilaba sus teléfonos en lugar de venderlos. Los autores coinciden en
sostener que a partir de 1936, las empresas norteamericanas empezaron con gran
imaginación a montar operaciones financieras en la propiedad inmobiliaria y de
allí pasaron al área mobiliaria.
Ahora bien, la palabra leasing es inglesa y deriva de to lease, que significa en espa-
ñol arrendar o alquilar.

a. Definición
Es un "Contrato atípico y mixto (arrendamiento - opción de compra) en el que in-
tervienen generalmente tres partes: proveedor, compañía de leasing o arrendadora
y usuario-arrendatario, y que tiene por objeto el uso de un bien por parte del arren-
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 131

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
datario, a cambio del pago de cánones periódicos a la compañía de leasing, y al que
se puede añadir una opción de compra al final del periodo. Así mismo la compañía
arrendadora ha adquirido del proveedor, y previa su selección por el propio usua-
rio, el bien objeto del contrato". "El leasing es un contrato de financiamientoRecordatorio
en Anotaciones
virtud del cual una de las partes, la empresa de leasing se obliga a adquirir y luego
dar en uso un bien, generalmente de capital, elegido previamente por la otra parte,
la empresa usuaria, a cambio del pago de un canon como contraprestación por
ésta, durante un determinado plazo contractual, que en lo habitual coincide con
la vida útil del bien, finalizado el cual puede ejercer la opción de compra, pagando
el valor residual pactado, prorrogar o firmar un nuevo contrato, o en su defecto
devolver el bien".

b. Elementos
Subjetivos:
√ La empresa de leasing, que tiene por objeto la intermediación financiera.
√ La empresa usuaria dedicada a la actividad industrial o comercial

Objetivos:
√ El
 bien que es solamente necesario para el desarrollo de su propio proceso pro-
ductivo.
√ El plazo contractual, establecido habitualmente en función a la vida útil del
bien.
La opción de compra, que tiene la usuaria al final del plazo establecido por un valor
residual.

c. Caracteres jurídicos
El contrato de arrendamiento financiero tiene los siguientes caracteres jurídicos:
√ Es nominado y típico.
√ Es autónomo.
√ Es mercantil y de empresa.
√ Es
 principal, pues tiene vida propia y no depende de ningún otro contrato cele-
brado anteriormente.
√ Es constitutivo.
√ Es de administración y también, en su caso, de disposición de bienes, dado que
por una parte supone la administración y disfrute de un bien o conjunto de
bienes y de la otra, transfiere la propiedad cuando el locatario hace uso de su
facultad de adquisición.
√ Es complejo.
√ Es de cambio.
√ Es de corte financiero.
√ Es conmutativo.
√ Es "intuitu personae".
√  de prestaciones recíprocas, pues entre locador y empresa existen prestacio-
Es
nes interrelacionadas.
√ Es de tracto sucesivo y de ejecución continuada.
√ Es formal.
√ Por último y aun cuando ello no sea obligatorio, se celebra ordinariamente por
adhesión, de modo que queda perfeccionado desde el momento que la locata-
ria firma el formulario impreso que le proporciona la entidad financiadora.

e. Etapas
En una primera fase esta la tratativa entre el posible usuario o tomador y la empre-
sa financiadora. Esto desde luego presupone que el pretendido usuario sepa con
exactitud qué es lo que desea y de quien lo desea. En otros términos, está el bien
o bienes (equipos) que requiere para sus negocios u operaciones y la empresa que
ollo
nidos 132
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
lo proporcionará, sea vendiéndolos, sea fabricándolos, en segunda fase surge, de
consiguiente, una solicitud del interesado presentada al posible financiador.
En una tercera fase aparece la posible financiadora, que desde luego no otorga
torio Anotaciones el crédito sin más trámites sino que hace estudiar la operación en sus diferentes
aspectos: mercado, solvencia económica del solicitante, la capacidad e idoneidad
de sus funcionarios operativos, la posible rentabilidad del negocio y otros factores
similares.
En una cuarta fase la entidad financiadora somete la solicitud con sus correspon-
dientes informes al órgano pertinente, que ordinariamente es su Directorio. Surge
entonces un contrato cuyos sujetos son el proveedor, de una parte y la entidad
financiadora, de la otra parte, pues como es bien sabido en el arrendamiento finan-
ciero la propiedad del bien adquirido o fabricado es del financiador y no del usua-
rio Pasada esta fase entramos ya al cumplimiento mismo del contrato, cuya parte
más importante para la financiadora es el precio o alquiler que deberá pagarle el
usuario. Esto supone, por cierto, que la entidad financiadora haya calculado debi-
damente el riesgo de la operación, para lo cual y como se dijo anteriormente realiza
todos los estudios y análisis que sean necesarios. También es esencial establecer cuál
será el precio definitivo de la maquinaria o equipos, pues como bien sabemos, uno
de los factores fundamentales del arrendamiento financiero consiste en la opción
de compra que tiene el usuario y de donde resulta el precio residual, o sea la canti-
dad que tendrá que pagar el usuario ala financiadora, para cubrir el saldo faltante,
deduciendo las cantidades ya pagadas por concepto de alquiler.

4.3 Leasing internacional


La Convención del UNIDROIT presenta una delimitación precisa de su esfera de
aplicación geográfica, estableciendo, al mismo tiempo, los requisitos que debe con-
tener el financial leasing transaction para ser considerado de carácter internacio-
nal. Además, restringe su aplicación a determinados bienes como son de capital y
de equipo. Según esto, pues, quedan excluidos los bienes inmuebles.

4.4 Joint Venture


a. Definición
Según Bravo Melgar “el Joint Venture, es un contrato Sui Generis, idem Sui Iuris
con características y elementos peculiares. A través del contrato traído a colación
dos a más empresas, personas naturales o jurídicas, nacionales y/o extranjeras
acuerdan asociarse, para combinar conjuntamente sus recursos y actividades para la
ejecución y concreción de un negocio específico, para lo cual compartirán iguales
riesgos y responsabilidades".
Para nosotros, dice ANIBAL SIERRALTA RIOS, el joint venture es la relación con-
tractual de dos o más personas naturales o morales que sin perder su propia iden-
tidad y autonomía, se vinculan con el objeto de realizar una actividad económica
determinada, pudiendo aportar a tales propósitos activos tangibles o intangibles
que deberán ser explotados únicamente en miras al objeto específico del contrato
y en un lapso determinado previamente o limitado al cumplimiento de tal objeto.
La esencia de este contrato es el objetivo común de las partes.

b. Características
Se puede decir que las características típicas de un Joint Venture son las siguientes:
√ Es un contrato de colaboración.
√ Tiene carácter ad hoc.
√ Es consensual.
√  concurre en las pérdidas en general. Caben excepciones, de modo que éste
Se
no es un elemento esencial.
√ Hay participación en las utilidades.
√ Reciprocidad en las facultades de representar y obligar a la otra u otras partes
respecto de terceros.
√ Es un contrato oneroso.
√ Hay un control conjunto de la empresa.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 133

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
√ No se disuelve con la muerte de uno de sus integrantes.
√ Entre las partes se deben la más estricta lealtad.
√ Se forma una nueva sociedad independiente con personalidad jurídica propia,
Recordatorio Anotaciones
y con cometido y objeto diferente del propio de las sociedades que la forman.

c. Ventajas
Para el socio local:
√ Acceso al capital extranjero.
√ Acceso al financiamiento extranjero.
√ Incorporación de tecnología y marcas extranjeras.
√ Ingreso a mercados de exportación.
√ Beneficio de la experiencia gerencial.

Para el socio extranjero


√ Acceso al capital local. Esto no es usual, por la falta de capitales del país recep-
tor.
√ Aporte en el manejo gerencial local.
√ Acceso al financiamiento local.
√ Es limitado.
√ Empleo de la mano de obra del país receptor.

d. Desventajas
Se afirma que a pesar de sus muchos usos y beneficios potenciales, los Joint Ven-
tures frecuentemente fracasan y crean problemas. Los riesgos posibles incluyen
problemas antitrust, conflictos de soberanía, pérdida de autonomía y control, y
pérdidas de ventajas competitivas por inflexibilidad estratégica.

e. Contenido y elementos
√ Es de naturaleza contractual.
√ Se identifica a las partes.
√ Su denominación es necesaria para las relaciones con terceros.
√ Se fija el objeto contractual
√ Es de gestión mutua.
√ Se da el control conjunto.
√ Se da la distribución de resultados.
√ Es de naturaleza fiduciaria.
√ Su responsabilidad es ilimitada.

f. Etapas
En el cuadro siguiente elaborado por ANIBAL SIERRALTA RIOS, se puede apre-
ciar con claridad las etapas o el proceso de elaboración de un Joint Venture.
ollo
nidos 134
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas

torio Anotaciones

Ilustración N° 60: ETAPAS DEL JOINT VENTURE


FUENTE: https:// www.monografias.com/trabajos64/contratos- modernos/con-
tratos-modernos2.

4.5 Know how


f. Generalidades
La expresión Know How, como es fácil advertir, procede del inglés. Traducida lite-
ralmente al castellano viene a significar "saber cómo", es decir, tener el conocimien-
to acerca de la manera de hacer algo. Se trata de un contrato de gran importancia
desde el punto de vista económico, y en especial desde el aspecto del desarrollo
industrial, puesto que constituye un valioso mecanismo de transmisión de cono-
cimientos y de innovaciones que facilitan el proceso productivo. En nuestro país
resulta de capital interés, ya que es un instrumento de adquisición de tecnología
indispensable para alcanzar la deseada competitividad.

g. Definición
El know how, es conceptuado como la convención mediante la cual una persona
natural o jurídica, se obliga a hacer gozar al contratante de los derechos que posee
sobre ciertas fórmulas y procedimientos secretos, durante un tiempo determinado,
y a través de un precio que el citado se obliga a pagarle. El contrato de know how se
refiere a la licencia de conocimientos de orden técnico, económico o comercial, no
protegidos por la legislación industrial
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 135

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
c. Caracteres jurídicos
En el Derecho peruano, así como en la mayoría de legislaciones extranjeras, el
contrato de licencia de know how es atípico, al carecer de normatividad propia. No
obstante ello, reviste características propias que configuran su naturaleza jurídica
Recordatorio Anotaciones

y que detallamos:
√ Es un contrato principal, al no depender de otro negocio jurídico que le prece-
da.
√ Es un contrato complejo, ya que siendo su objeto muy amplio, puede dar, lugar
a diversas formas obligacionales.
√ Por su estructura, se trata de un contrato atípico, ya que no está regulado de
manera específica por nuestro ordenamiento legal.
√ Por su función, el contrato de licencia de know how es constitutivo
√ Por sus prestaciones, usualmente se trata de un contrato de prestaciones recí-
procas, ya que cada una de las partes asume obligaciones frente a la otra.
√ Por su valoración, es claro que nos encontramos frente a un contrato oneroso,
dado que cada una de las partes obtiene una ventaja de su celebración, pero al
mismo tiempo asume un sacrificio
√ Por el riesgo que produce a los contratantes, se trata de un contrato conmuta-
tivo, ya que a diferencia de lo que ocurre con los contratos aleatorios, cada una
de las partes es capaz de conocer o estimar anticipadamente los beneficios y
sacrificios que importa su celebración.
√ Se trata de un contrato consensual, pues se perfecciona con el mero consenti-
miento de los con- tratantes, no requiriendo de ninguna formalidad o requisito
adicional.
√ El contrato de licencia de know how es usualmente de tracto sucesivo, pues su
ejecución está diferida en el tiempo

4.6 El contrato de franquicia


a. Generalidades
El contrato de franquicia es una manifestación del capitalismo moderno, dado
que los canales convencionales o tradicionales conllevan ineficiencias y conflictos,
mientras que con la franquicia existe un fenómeno de integración y representa,
en cierta forma, la "socialización" de los resultados de las redes de distribución. En
efecto, la franquicia es sinónimo de confianza y calidad.

b. Definición
Podemos definir el contrato de franquicia, como un contrato complejo y atípico,
consensual y sinalagmático, civil o mercantil según su objeto, mediante el cual una
de las partes, el concedente o franquiciador, concede a la otra, denominada conce-
sionario o franquiciado, mediante el pago de un canon, el derecho a explotar una
marca, una fórmula comercial privada, o un servicio con prestaciones accesorias,
previamente convenidas.

c. Elementos
En el contrato de franquicia intervienen dos sujetos:
√ El franquiciante o "franchisor"; y,
√ El franquiciado o franchisee.

d. Caracteres jurídicos
El contrato de franquicia incluye variados matices contractuales. Sin embargo po-
demos señalar como sus principales caracteres jurídicos, los siguientes: Es un con-
trato complejo, pues según se dijo presenta elementos que son propios de la con-
cesión; es bilateral, es un contrato atípico, pues en el Perú no está regido por una
normativa legal, es un negocio jurídico especial con tendencia a ser ubicado dentro
de la contratación mercantil, es un contrato principal, pues no depende de otro
contrato que le sea precedente y tiene lo que se llama "vida propia", es constitutivo,
pues crea una situación jurídica determinada y no tiene los caracteres singulares de
ollo
nidos 136
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
los contratos modificativos, regulatorios y resolutivos, es de prestaciones recíprocas,
ya que cada uno de los sujetos está obligado con relación al otro, es oneroso, es
conmutativo, ya que cada uno de los sujetos intervinientes es consciente al momen-
torio Anotaciones
to de crearse la relación obligacional que se parte de hechos ciertos y concretos,
estimando anticipadamente el sacrificio y la ventaja que correlativamente puedan
producirse, es de duración y ejecución continuada, ya que funciona sin interrup-
ción y está destinado a surtir efectos durante un tiempo más o menos prolongado,
comporta en cierta forma una operación de cambio, dado que su objetivo es pro-
piciar la transferencia de bienes y servicios y en suma, la circulación de la riqueza
y la multiplicación del trabajo, pero también es un contraste de cooperación, en la
medida que plantea una estrecha colaboración entre el franquiciante y el franqui-
ciado, es consensual, es "intuitu personae".

e. Ventajas de la franquicia
Para el franquiciante, la celebración de este contrato supone ventajas como; facilita
una penetración profunda y acelerada en un mercado que no controla, propicia la
expansión de sus productos y servicios a nivel internacional, permite que se acceda
a centros comerciales estratégicos, la impetuosidad o "garra empresarial" que pone
el franquiciado es por razones obvias muy superior a la del administrador de un
local propio del franquiciante, como sería una sucursal o una agencia, general-
mente el franquiciado y quienes operan son personas que han: nacido y viven en
la misma comunidad donde funciona el local, lo que otorga grandes ventajas por
el conocimiento del mercado y de la comunidad , los costos de operación de una
unidad propia son normalmente superiores a los de una franquiciada (horas extras,
beneficios sociales, etc.). Permite alcanzar economía a escala industrial, administra-
tiva y de mercado, el resultado es el aumento del poder competitivo y de la calidad
de los productos o servicios ofrecidos por el franquiciante, con el franchising se
emplea con mejor éxito el presupuesto de publicidad y se logra establecer siste-
mas administrativos a precios bajos, determinando por otro lado que se inviertan
constantemente recursos en la investigación y desarrollo de nuevos productos y
servicios, otra de las grandes ventajas es que en forma prácticamente gratuita se
agranda la imagen y la presencia de la empresa, así como la calidad y precio de sus
productos, el consumidor conoce mejor sobre la empresa y sus productos, debido
a la propagación de la imagen y la comunicación intensa que genera el contrato de
franquicia, en las hipótesis de quiebra o terminación del contrato, el franquiciante
corre menos riesgo financiero por la menor inversión que ha realizado, hay que
tener siempre en cuenta que el contrato de franquicia no elimina los riesgos pero
sí los reduce sensiblemente.

Diagrama Objetivos Inicio

Desarrollo Actividades Autoevaluación


de contenidos
Diagrama Objetivos Inicio

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
Desarrollo Actividades Autoevaluación
de contenidos

Lecturas
Recordatorio
Glosario
Anotaciones
Bibliografía
BIBLIOGRAFÍA DE LA UNIDAD IV
seleccionadas

ANIBAL ALTERINI, ATILIO. (2010). Contratos civiles, comerciales, de consumo", teoría


general, 1ra. Edición, 1ra. Reimpresión. Buenos Aires. Abeledo Perrot S.A. editores.
Recordatorio Anotaciones
SCHREIBER PEZET, MAX ARIAS (2009) Exégesis del Código Civil peruano de 1984, T.
Gaceta Jurídica, 2da edición, Lima,
DE LA PUENTE Y LAVALLE, Manuel (2010). El contrato en general, Tomo 2, editorial
Palestra, Lima.
TORRES VASQUEZ, ANIBAL (2012) Código Civil, quinta edición, Editorial TEMIS
S.A., Bogotá e IDEMSA, Lima.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 137

Objetivos Inicio Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas

AUTOEVALUACIÓN DE LA UNIDAD IV
Actividades Autoevaluación
s
Recordatorio Anotaciones

1. Es un instituto contractual por el cual se considera válidamente el vínculo obli-


gacional.
s
Glosario
Bibliografía a. Arras de retractación
b. Arras subjetivas.
c. Arras confirmatorias.
d. Arras penales.
o Anotaciones
e. Ninguna de las anteriores.

2. Bienes que se pueden dar arras de retractación:


a. Dinero y título valores.
b. Muebles.
c. Inmuebles.
d. Intangibles, derechos y crédito.
e. Todas las respuestas anteriores son correctas.

3. La oportunidad del ejercicio de derecho a retractarse es:


a. Antes del vencimiento del plazo dispuesto en el contrato preparatorio.
b. Antes de la suscripción del pactum.
c. Hasta los doce meses de suscrito el contrato.
d. Después del sexto mes de vencido el contractum.
e. Ninguna de las respuestas es correcta.

4. La obligación de saneamiento comprende:


a. Ampra al comprador
b. La posesión pacifica de la cosa vendida.
c. Responde de los defectos ocultos.
d. Las respuestas “a”,”b” y “c” son correctas.
e. Ninguna de las anteriores.

5. En el Derecho Romano la obligación de saneamiento solo funciona en:


a. Compra venta.
b. Remate.
c. Medianería.
d. Interdicto.
e. Prenda.

6. Es presupuesto necesario para que funcione la obligación de saneamiento.


a. Resolución judicial.
b. Resolución administrativa.
c. Contrato.
d. Las respuestas “a” y “b” son correctas.
e. Solo es correcta la respuesta “c”.

7. El incumplimiento de una prestación es causa de:


a.
Saneamiento.
b.
Resolución de contrato.
c. Revisión.
d. Interdicto.
ollo
nidos 138
Actividades Autoevaluación UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTO

as Glosario Bibliografía
nadas
e.
Todas las anteriores son correctas.

8. La obligación de saneamiento en su concepción amplia significa:


torio Anotaciones
a. Hacer sanar una cosa.
b. Repararla.
c. Remediarla.
d. Sostenerla
e. Las respuestas “a”, “b” y“c” son correctas

9. Son causales de saneamiento:


a. Por evicción, vicios ocultos
b. Por jerarquización.
c. Por hecho propio del transferente.
d. Por Extinción,
e. La respuesta “a” y “c” son correctas.

10. Una de las partes se obliga a entregar un bien a la otra a fin de que este lo
custodie lo conserve y sustituya, esto se refiere a:
a. Contrato de depósito.
b. Contrato de Obra.
c. Permuta.
d. Arras.
e. Ninguna de las anteriores.

11. La pérdida del bien puede producirse.


a. Por perecer o ser inútil para el acreedor por daño parcial.
b. Por desaparecer.
c. Por quedar fuera del comercio.
d. Por surtir cambios.
e. Las respuestas “a”, “b” y“c” son correctas

12. En nuestro medio es práctica usual en la celebración de contratos la inclusión


de cláusulas:
a. Modelo o de estilo.
b. Específicas y concretas.
c. Principales y accesorias.
d. Reales y futuras
e. Ninguna de las anteriores.

13. Evicción es una palabra latina que significa:


a. Vencer en juicio.
b. Poner fin.
c. Obtener un logro.
d. Sanear.
e.
Corregir.

14. El adquiriente se ve privado de todo derecho adquirido quedando su título al-
guno; nos referimos:
a. Evicción total.
b. Evicción parcial.
c. Evicción real.
d. Saneamiento.
CONTRATOS PARTE GENERAL MANUAL
UNIDAD IV: ARRAS Y SANEAMIENTODesarrollo
de contenidos
Actividades Autoevaluación
AUTOFORMATIVO 139

Lecturas Glosario Bibliografía


seleccionadas
e. Ninguna de las anteriores.

15. La prueba de que el vicio era oculto y que existía con anterioridad a la adquisi-
ción corresponde a: Recordatorio Anotaciones

a. Adquirente.
b. Comprador.
c. Locatario.
d. Vendedor.
e. Locador.

16. Los aspectos básicos de todo negocio jurídico son:


a. Contenido y finalidad.
b. Forma.
c. Temporalidad.
d. Reciprocidad.
e. La respuesta “a” y el “b “son correctas

17. Una de las características estructurales de los contratos modernos es:


a. Conmutativo.
b. Reflexivo.
c. Relativo.
d. De cambio.
e. Tridimensional.

18. Una de las características funcionales del contrato modernos viene a ser:
a. De colaboración o cooperación.
b. De duración.
c. Atípico.
d. Teórico.
e. Laboral.

19. El termino Factoring proviene del vocablo:


a. Ingles Factors.
b. Francés Factori.
c. Alemán Fhactorin.
d. Factorium.
e. Ninguna de las anteriores.

20. Es un contrato donde interviene tres partes , es atípico y mixto, nos referimos a:
a. Leasing
b. Knon Haw.
c. Joint VENTURE.
d. Factoring.
e. Franquicia.
ollo
nidos 140
Actividades Autoevaluación ANEXO

as Glosario Bibliografía
nadas
ANEXOS: CLAVES DE AUTOEVALUACIONES

torio Anotaciones
Autoevaluación de la unidad I Autoevaluación de la unidad II

PREGUNTA RESP. PREGUNTA RESP.


1 A 1 A
2 A 2 A
3 A 3 A
4 A 4 A
5 C 5 A
6 A 6 A
7 D 7 B
8 D 8 A
9 A 9 A
10 A 10 E
11 A 11 D,E,C,B,A
12 A
13 A
14 A
15 B

Autoevaluación de la unidad III Autoevaluación de la unidad IV

PREGUNTA RESP. PREGUNTA RESP.


1 B 1 A
2 D 2 E
3 A 3 A
4 A 4 D
5 D 5 A
6 B 6 A
7 C 7 D
8 B 8 E
9 A 9 E
10 D 10 A
11 B 11 E
12 D 12 A
13 D 13 A
14 E 14 A
15 A 15 A
16 E
17 A
18 A
19 A
20 E