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COMO

DIRIGIR UN ESTUDIO BIBLICO


Para tener éxito como líder, usted debe comenzar por poner en practica los
principios que va a enseñar


Quizás usted piense: “Me asusta dirigir un grupo de estudio bíblico. ¿Cómo he de comenzar para
que hagan comentarios? ¿Tendré suficiente material? ¿Cómo puedo ayudar a los de mi grupo para
que apliquen a sus vidas los principios bíblicos que están aprendiendo? ¿Cómo puedo transmitir a
otros el gozo y el entusiasmo que siento en mi relación con Dios?

Este “manual del líder de grupo fue diseñado para ayudarlo a usted a presentar los principios
básicos de la Biblia de una manera lógica y para dar a los miembros de su grupo una amplia vista
panorámica de la fe cristiana. Ellos aprenderán a abastecerse del poder sobrenatural de Dios para
aquellas situaciones de la vida que requieren mas que simple fuerza de voluntad.

Como líder, usted ayudara a los miembros de su grupo a crecer y a madurar en Cristo. Para ser
mas eficaz, debe empeñarse en poner en practica usted mismo, los principios que habrá de
enseñar. No es necesario dominar cada uno de los conceptos, o percibir que su actuación en cada
una de las áreas es perfecta. Pero si, es esencial que usted crezca en su relación con Cristo, en su
andar en el Espíritu, en el estudio de la Palabra de Dios, y en e hecho de compartir su fe con otros.

Recuerde que el aprendizaje logra sus objetivos cuando produce vidas cambiadas. Concéntrese en
la aplicación de las lecciones, no solo en memorizar los puntos. Si los miembros de su grupo
tuvieran problemas en un área determinada, concéntrese en eso, pero déjelos descubrir por si
mismos como obra Dios en sus vidas, y no que dependan de usted para aprender.

CONSEJOS PARA QUIEN DIRIGE

Comience a prepararse para su grupo, leyendo cuidadosamente la sección siguiente de su Manual


del líder de grupo. Al conducir las sesiones observe estas directrices:

• Procure crear una atmosfera informal de modo que usted y el grupo puedan irse
conociendo. Diríjase a cada persona por su nombre. Presente a los nuevos miembros antes
de comenzar el estudio. Contacte a los miembros del grupo durante la semana siguiente a
la lección, e invítelos a volver a la próxima reunión del grupo.
• Ore diariamente por cada una de las personas de su grupo
• Mantenga su biblia abierta en todo momento (sea en papel o electrónica). Si los miembros
del grupo no están familiarizados con ella, ofrézcase a ayudarlos a buscar versículos de las
escrituras, dándoles tiempo para encontrarlos en sus biblias. Si alguno no tiene biblia,
ayúdelo a conseguir una (puede sugerirle usar sitios en el internet que ofrecen distintas
versiones de la Biblia. Ejemplo: www.biblegateway.com). El material de la lección usa la
versión Reina Valera contemporánea. Traiga ejemplares extra de la Biblia (incluso otras
versiones para enriquecer el estudio) y lápices para uso de los participantes durante el
estudio.
• Actué con naturalidad. Dependa del Espíritu Santo para que obre utilizando la personalidad
de usted y no creando la imagen artificial de un “líder espiritual” que quizás usted quisiera
proyectar.
• No se limite a ver solamente sus notas. Mantenga contacto visual con su grupo
• No salga de la reunión una vez empiece. Si necesita materiales o sillas adicionales, pídale a
otra persona que los traiga.
• Un líder de grupo debe ser realmente un moderador de la interacción, no es un
conferenciante, ni un predicador. En vez de dominar el intercambio de ideas, estimule los
comentarios de los participantes.
• Este preparado a sugerir ideas, ofrecer material de referencia, y a hacer preguntas para
mantener la conversación animada y siempre referente al tema. Si un participante dice algo
oportuno y constructivo, absténgase de insertar sus propios pensamientos. Cunado el
termine, guie, aclare y resuma. Mantenga la discusión centrada en los principios de los
pasajes bíblicos. Anime a los asistentes que no participan, a que se expresen también.
• Cuando haga preguntas, deles tiempo a los participantes para pensar antes de proseguir.
Cuando le den sus respuestas, dedíquese a escucharlas mas que a planear mentalmente lo
que dirá a continuación.
• Recuerde, usted esta formando personas y no solo enseñando una serie de lecciones
• Asegúrese de que todos entienden los puntos principales de la lección
• Interésese en las vidas de los miembros del grupo. El comunicar verdades básicas de la
vida cristiana es mas que simplemente transferirles información: es compartir experiencias
de la vida diaria. Ayúdelos a poner en practica las verdades que les esta enseñando. Su
ejemplo personal tendrá una influencia mas duradera sobre su grupo, que solo las palabras
dichas en una reunión
• Reconozca que cada grupo tiene su propia idiosincrasia y personalidad. Algunos grupos
tienden a ser entusiastas y otros, mas tranquilos. Adapte su estilo de liderazgo al grupo. Su
cualidad mas importante como líder será el estar abierto a la dirección del Espíritu Santo
cuando ayuda a los miembros de su grupo a aplicar las lecciones que están prendiendo

COMO ESTIMULAR LA PARTICIPACION

Su objetivo principal en su grupo es el de ayudar a sus miembros a madurar en Cristo. Y su


objetivo en todos los estudios bíblicos es estimular la madurez espiritual que conduce a la
evangelización, o sea llevar a los no-cristianos a Cristo. La principal actividad suya debe ser
estudiar las Escrituras, y toda interacción deberá seguir el bosquejo de estudio contenido en la
lección.
Para estimular la participación de todos los presentes, trate de formar un circulo. El numero ideal
para todo grupo es de doce personas, para evitar perder la intimidad. Si el grupo excediera esa
cifra, usted puede dividirlo en dos.

He aquí algunas sugerencias para estimular a los miembros a participar, y para que la interacción
sea interesante y practica:

Pida al grupo que lea en voz alta el pasaje a estudiar, a razón de un versículo por persona. Invite a
una de ellas a que de un resumen del pasaje en sus propia palabras, antes de que usted haga
preguntas sobre el mismo.

Divida al grupo en equipos de dos o tres personas para discutir partes determinadas de la lección,
y luego vuelva a reunirlos para compartir las respuestas con todos. Esto puede resultar
particularmente útil en áreas que son mas personales.

Cuando traten las preguntas de estudio, pida a personas especificas que respondan, pero evite el
avergonzar a nadie. Cuando haga una pregunta a una persona, asegúrese de que la conteste
adecuadamente. Si tropieza, préstele ayuda con discreción, haciéndole sentir que si dio la
respuesta correcta, al menos en parte. Felicítelo por su respuesta.
Si se da cuenta de que hay cierta confusión acerca de una pregunta que usted hace, haga la misma
pregunta de varias formas, o desde varios puntos de vista.

De ser posible, tenga preparados varios pasajes paralelos o en otras versiones de la Biblia para
cada porción bíblica que se ha de estudiar y para cada pregunta. Si los participantes no saben
como contestar una de ellas, sugiera que alguien lea uno de los pasajes paralelos o en otra versión.

Pregunte al grupo: “Que semejanzas ven entre este pasaje y el que hemos estado estudiando?”
Luego agregue: “Que relación encuentra entre este pasaje y el que estamos estudiando?” Después
pregunte : “¿Qué nueva luz nos da este pasaje sobre la pregunta original?”.

Después de que un participante haya dado su punto de vista, pregunte a los demás si están de
acuerdo. Invítelos a presentar sus razones. A menudo se puede aprender bastante al mostrar cierto
desacuerdo sobre un pasaje. Para evitar que la interacción se convierta en debate, recuérdeles que
todos están estudiando lo que dice la Biblia acerca de un tema especifico.

Cuide que el dialogo se mantenga en un nivel personal y relevante. No deje que un apersona
domine la discusión. Para volver al tema, repita la pregunta o proceda a presentar la siguiente.

Si alguien hace una pregunta ajena al tema, dígale que con mucho gusto se la contestara de manera
particular una vez terminado el estudio. Defina toda palabra que no es común.

Para estimular la discusión haga preguntas como:

¿qué cree usted que significa este pasaje?


¿Qué nos enseña acerca de Dios, de Cristo, o de nosotros mismos, de nuestras responsabilidades,
de nuestra relación con otros?

Ayude a los participantes a aplicar el pasaje de manera personal. Pregunte:

“¿Qué importancia tiene esto para nosotros hoy en día?”


“¿Qué significa para usted?”
“¿Cómo le impresiona este versículo?”
“¿Cómo puede afectar (o afectara) su vida?”

Mantenga activa la interacción. Si recorre el material demasiado rápido, el estudio resultara


superficial; si lo hace demasiado lento, parecerá tedioso y aburrido. No se detenga excesivamente
en ninguna sección, pero asegúrese de que cubre todo punto importante.

Al terminar la discusión, pídale a un miembro de la clase que haga un resumen de las conclusiones
alcanzadas. Generalmente conviene que usted, como líder del grupo, haga el resumen final y la
aplicación. Sea puntual en la hora de empezar y terminar la reunión de estudio. Haga que el tiempo
de reunión resulte agradable. Dedique tiempo adicional, después del estudio, para proveer consejo
personal, interacción social, y si es apropiado, un refrigerio.
Al terminar la discusión, pídale a un miembro de la clase que haga un resumen de las conclusiones
alcanzadas. Generalmente conviene que usted, como líder del grupo, haga el resumen final y la
aplicación. Sea puntual en la hora de empezar y terminar la reunión de estudio.

Haga que el tiempo de reunión resulte agradable. Dedique tiempo adicional, después del estudio,
para proveer consejo personal, interacción social.

Técnicas para hacer buenas preguntas.


Las buenas preguntas pueden hacer que los participantes realmente piensen, en lugar de dar
respuestas usuales o rutinarias. Formule preguntas adicionales que se apliquen a su grupo en
particular. El saber hacer las preguntas adecuadas puede sacar a luz problemas con los que han
estado luchando los participantes, pero que no han querido mencionar. Asimismo, las buenas
preguntas facilitaran el aprendizaje.

Use las siguientes sugerencias como guía para desarrollar su capacidad de liderazgo en esta área:

• Haga las preguntas en tono informal, implicando que el participante es capaz de


contestarlas.
• Distribuya las preguntas de tal forma que todos tengan oportunidad de contestarlas; pero
evite el uso de métodos puramente mecánicos como el proceder en orden alfabético o por
el orden en que están sentados.
• Procure mantener un equilibrio entre los que consultan voluntariamente y los tímidos,
estimulando a estos últimos a hacer preguntas.
• Prepare sus preguntas de modo que pueda presentar a su grupo el material del estudio de
forma ordenada.
• Si no entienden la pregunta, repítala o pida a alguien del grupo que la aclare.
• Cuando alguien diga que no sabe cómo contestar una pregunta, acéptalo como verdad. No
insista.
• Elabore preguntas que se adapten tanto al material de estudio como a la situación
inmediata o particular del grupo.
• Evite hacer preguntas que solo tiene una respuesta o que la respuesta es demasiado obvia.
• Si una pregunta va a ser respondida más adelante en la lección, no la conteste, ni exprese
su acuerdo con la respuesta antes de tiempo.

Objetivos del estudio


Asegúrese de que todos saben cómo llegar a ser cristianos.
Aunque usted pueda tener nuevos cristianos en el grupo, también puede tener cristianos carnales
(aquellos que de continuo permite que su Yo, y no el Espíritu Santo, controle sus vidas), o no-
cristianos. Haga notar la diferencia entre el que simplemente sabe algo acerca del material
estudiado, y el que experimenta en sí mismo de modo vivencial los principios bíblicos.

Asegúrese de que todo creyente sabe que es cristiano.

Muchos están inseguros de su relación con Dios. Al final del estudio introductorio
“PREPARACION”. Lo extraordinario de Jesús, cada persona de su grupo debiera poder explicar
claramente su entrega personal a Cristo y entender que su salvación se debe a su confianza en
Cristo y no a obra alguna que él pueda hacer (Efesios 2:8-9). Ayude a cada uno a crecer en su vida
cristiana.
Mientras vayan estudiando las lecciones, los miembros de su grupo aprenderán quien es Jesús
como estar seguros de la salvación, como experimentar el amor y el perdón de Dios, como ser
llenos del Espíritu Santo y vivir una vida llena del Espíritu, y como crecer en la vida cristiana.

Ayude a cada persona a comprender su participación en el cumplimiento de la Gran Comisión.


El objetivo principal del estudio bíblico es estimular el crecimiento cristiano y desafiar a los
cristianos a alcanzar a otras personas para nuestro Señor. Como uno de sus objetivos principales,
cada grupo deberá proponerse el preparar líderes para nuevos grupos.

Como enseñar las lecciones


Para enseñar esta serie de estudios más eficazmente, estudie cada una de las partes de la lección
antes de la reunión del grupo. No hay sustituto para la buena preparación. Si estudia la lección
cuidadosamente, podrá dirigir la interacción de los participantes con plena confianza; si toma
atajos y simplifica en exceso su preparación, el grupo lo notara.

Prepárese para cada reunión haciendo lo siguiente:


• Ore por los participantes del grupo individualmente. Tenga una lista de las necesidades
específicas de cada persona y refiérase a la lista durante el tiempo que usted pase en
oración personal.
• Agradezca a Dios por lo que Él les ensenara todos en el grupo y a usted.
• Lea cuidadosamente el objetivo de la selección; ese será su guía para evaluar los
resultados.
• Estudie los versículos y escriba las respuestas a las preguntas de cada lección. Dado que
muchas de las respuestas están impresas en su “Manual del líder de grupo”, puede ser que
se sienta tentado a saltar este paso. Sin embargo, la familiaridad con las referencias de la
biblia y las respuestas escritas en su texto de estudio le será de mucha utilidad durante la
discusión del grupo.
• La mayor parte del material que aparece en los volúmenes 1, 2 y 3 de “Pasos hacia la
madurez cristiana” se reproducen este “Manual del líder de grupo” para su conveniencia.
Las respuestas que se sugiere aparecen después de muchas de la preguntas. Úselas como
guía para la discusión.

Cada lección incluye las siguientes partes principales

Objetivo del líder


Esa meta le ayudara a mo salirse del tema. Para ayudar a sus estudiantes a cumplirla, mantenga
presente la meta cuando prepare la lección y guie la discusión. Una técnica es anotar la meta en su
“Manual del líder de grupo” dondequiera que desee enfatizarla.
Al preparar sus propios objetivos, lea también los que aparecen en la introducción de cada lección
en los cuadernos de los estudiantes. Le ayudaran a guiarlos a establecer y alcanzar las metas
deseadas. Al dirigir el estudio, aliente a sus estudiantes a que memoricen los versículos
enumerados en sus textos y repáselos regularmente con el grupo para ayudarlos a retener lo que
haya aprendido. La lectura bíblica sugerida ha de hacerla el participante por su cuenta y no en
clase.

Oración de apertura
La intención de la oración ha de concentrarse en la verdad que se esté estudiando.
Como empezar
Sus primeras observaciones y el intercambio de ideas deberían de estimular el pensamiento de los
participantes, aunque no necesariamente aportaran de estimular el pensamiento de los
participantes, aunque no necesariamente aportaran respuestas.
Guie la discusión insertando preguntas; pero en este periodo no corrija las respuestas incorrectas.

Desarrollo de lección
Esta sección da instrucciones para dirigir el estudio bíblico. Las ideas ofrecidas lo ayudaran a dar
variedad a la presentación, incluir a cada uno de los presentes, y ayudara los miembros del grupo
a entender cada principio estudiado.
Adapte las sugerencias didácticas al tamaño de su grupo y a las personalidades de sus integrantes,
y también al estilo de su liderazgo.
Al leer pasajes de la Biblia, use diferentes métodos. Por ejemplo:
Lea el pasaje en voz alta mientras el grupo lo acompaña.
Haga que todos lean en silencio.
Pida que cada párrafo o versículo sea leído por una persona distinta.
Pida que un miembro lea mientras los demás siguen la lectura.
Divídalos en grupos de dos o tres personas y que cada uno lea los versículos.
Al llegar a las preguntas individuales del texto, comente cada una de ellas. Anime a los miembros
a extraer sus respuestas ya sea de la Biblia o de su propio estudio. Solo si es necesario, comparta
las respuestas sugeridas en este “Manual del líder de grupo”.

Conclusión y aplicación
Esta sección habrá de desafiar a su grupo a aplicar lo que haya aprendido. Lleve a los participantes
a tomar decisiones personales. Muchas de las preguntas de la sección APLICACIÓN PERSONAL
habrá de contestarse en privado, en silencio y sin discutirse. Su papel como líder es guiar el
pensamiento de los participantes, y luego dirigirlos a pasar un tiempo de oración. Planee
oportunidades frecuentes en que los miembros del grupo hagan compromiso específico con el
Señor.

Oración de clausura
Estas oraciones han de formularse de modo que lo ayuden a usted a conducir a los participantes a
una entrega total al Señor. Tanto usted como uno de los miembros del grupo pueden terminar la
reunión con oración; o bien separe un momento en silencio, para que cada uno se comunique
personalmente con Dios. Una vez más, recuerde que las metas principales de esta sección son la
motivación y el compromiso a la acción.