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PERSONAJES:

Niño aviador
Mamá del niño aviador
Papá del niño aviador.

ACTO PRIMERO:
La escena se presenta en el interior de una casa. De fondo se ve una puerta y un cuadro a
cada lado de esta. Al centro, una mesa con dos sillas. Se ve a un niño vestido con
pantalones cortos con suspensores y polera dibujando sobre esta. La madre del niño, vestida
con un gran vestido y un delantal, limpia los cuadros.

ESCENA PRIMERA
Niño aviador : - Mira mamá mi dibujo (levantándolo), lo vi en un libro sobre la
selva virgen, ¿te causa miedo?

Mamá del niño : (Mirando al niño, pero sin dejar de sacudir? -¿Por qué habría de
darme miedo un sombrero?.

(El niño agacha la cabeza con actitud triste y continúa dibujando mientras que su mamá
continúa limpiando).

Narrador : - Su dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa


que digiere un elefante. Dibujó entonces al interior de la serpiente boa a fin de que las
personas mayores pudieran comprender. Estas personas tienen siempre necesidad de
explicaciones.

ESCENA SEGUNDA
(Entra a escena el papá del niño y se sienta en la silla de la mesa que está desocupada a leer
un diario y a fumar gran puro. La mamá ahora toma una escoba y comienza a barrer el
suelo, absorta en su actividad.)

Niño aviador : (Mostrando el dibujo a su papá) - Mira papá mi dibujo, es una serpiente
boa digiriendo un elefante.

Papá del niño: (Da una mirada rápida al dibujo y sigue leyendo) (Le habla sin quitarse el
puro de la boca y siempre mirando el diario). – Te aconsejo que no sigas dibujando
serpientes boas, no importa si son cerradas o abiertas. Pon más interés en la historia, las
matemáticas y el lenguaje.

(El niño, cabeza gacha, comienza a guardar sus lápices. El padre sigue leyendo. La madre
sigue barriendo).

Narrador : Fue así como a la edad de seis años abandonó una magnífica carrera de
pintor. Había quedado desilusionado de las personas mayores. Pensaba seriamente, en que
son incapaces de comprender nada por sí solas. Creía que era muy fastidioso para él y para
cualquier niño tener que darles una y otra vez explicaciones.
Tuvo que elegir otro oficio. Fue así como aprendió a conducir aviones. Esto le permitió
conocer multitud de gente seria. Cada vez que se encontraba con alguien que le parecía
lúcido le mostraba su primer dibujo, pero todos le contestaban que era un sombrero, por lo
que no podía hablarles de la serpiente boa teniendo que hablarles de cosas de adultos y sin
sentido.

PERSONAJES:
Aviador adulto

ACTO SEGUNDO
Aventura en el desierto del Sahara.

La escena se presenta frente a un telón de color negro adornado con estrellas doradas y
plateadas con planetas colgados por delante, de distintos tamaños y a distintas alturas.
Se ve una pequeña avioneta a la cual se le puede abrir la punta. En su interior, se encuentra
el Aviador, ya grande. Este viste con una especie de overol, usa un sombrero con las orejas
tapadas y anteojos.

ESCENA PRIMERA

Narrador : El aviador durante años vivió solo, sin nadie con quien hablar
verdaderamente, hasta que un día tuvo una aventura.

(De fondo se empieza a escuchar el ruido del motor de un avión. Se ve al aviador


conduciendo. El ruido cesa abruptamente)

Aviador : -¡Oh, no!, ¡Qué ocurrió!- (Se baja de la avioneta y se dirige hacia la punta,
la abre y mira en su interior)- Algo se ha estropeado en el motor. Es mejor que lo trate de
reparar lo más pronto posible. No tengo suficiente agua para beber.

(Después de un momento, se ve una luna posarse cerca del telón de fondo. Se escuchan
grillos cantando)

Aviador : - (Recostándose sobre la arena) - Será mejor que duerma, porque ya es


tarde. Además el lugar más próximo está a mil millas de distancia.
PERSONAJES
Aviador adulto
Principito

ACTO TERCERO
“El encuentro con el Principito”

ESCENA PRIMERA

La escena se realiza con la misma escenografía de la escena anterior.

Principito : (Parado al lado del Aviador, que aún se encuentra acostado en la arena) –
¡Píntame un cordero!

Aviador : (Despertando sorprendido) - ¿Eh?

Principito : ¡Píntame un cordero!

Narrador : El Aviador miró aquella aparición con ojos de asombro. No olvidemos que
se encontraba a unas mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Y el
muchacho no parecía perdido, ni muerto de cansancio, de hambre, de sed o de miedo. No
tenía en absoluto la apariencia de un niño perdido en el desierto, a mil millas de distancia
del lugar habitado más próximo.

Aviador : (Con asombro) – Pero ¿qué haces tú aquí?

Principito : - ¡Por favor… píntame un cordero!

Aviador : (Sin dejar de mostrarse asombrado saca de su bolsillo, un papel y un lápiz)


–Pero, pero si yo no sé dibujar.

Principito : ¡No importa, píntame un cordero!

Narrador : Como nunca había dibujado un cordero, rehizo para él uno de los dos
únicos dibujos que era capaz de realiza: el de la serpiente boa cerrada. Pero el principito le
dijo algo que lo dejó asombrado.

Principito : -¡No, no! Yo no quiero un elefante dentro de una serpiente. Mi tierra es


muy pequeña y el elefante no cabría.
Aviador : (Comienza a dibujar nuevamente) (Muestra su dibujo al principito)

Principito : -¡No! Este está muy enfermo. Haz otro.

Aviador : (Comienza a dibujar nuevamente) (Muestra su dibujo al principito)

Principito : (Sonríe con dulzura). - ¿Ves? Eso no es un cordero, es un carnero. Tiene


cuernos.

Aviador : (Comienza a dibujar nuevamente) (Muestra su dibujo al principito)

Principito : - Este es demasiado viejo. Quiero un cordero que viva mucho tiempo.

Narrador : Falto ya de paciencia y deseoso de comenzar a desmontar el motor,


garabateo rápidamente un nuevo dibujo y se lo enseñó.

Aviador : Esta es la caja. El cordero que quieres estás dentro.

Principito : (Esbozando una gran sonrisa) - ¡Así es como yo lo quería! ¿Crees que este
cordero necesite mucha hierba? Porque en mi tierra todo es tan pequeño.

Aviador : - Será suficiente; el caballero que te he dado es muy pequeño…

Principito : - ¡Bueno, no tan pequeño… ¡Está dormido!

ESCENA SEGUNDA
(El Principito se dirige hacia la avioneta)

Principito : -¿Qué cosa es eso?

Aviador : - Es un avión, mí avión.

Principito : - ¡Cómo! ¿Has caído del cielo?

Aviador : - Sí

Principito : - (Riéndose graciosamente) ¡Ah, que divertido! Entonces ¿tú también


vienes del cielo? ¿De qué planeta?

Aviador : ¿Tú vienes de otro planeta? ¿De dónde vienes muchachito? ¿Dónde está tu
tierra? ¿Dónde quieres llevarte mi cordero?

Principito : (Agachando lentamente y mirando el dibujo) – Lo bueno de esta caja que


me has dado es que por la noche le servirá de casa.
Narrador : El aviador le propuso dibujarle una cuerda y un poste para atarlo durante el
día y así no se le escapaba y se perdiera. Pero el principito se negó, señalando que no era
necesario porque su tierra era pequeña, por lo que no podría ir muy lejos. De esta manera el
Aviador supo un segundo detalle muy importante; que su planeta de origen era apenas más
grande que una casa. Inmediatamente recordó al asteroide B 612…

(Entra a escena el astrónomo como recuerdo del aviador)

Astrónomo : ¡He descubierto un asteroide! ¡He descubierto un asteroide! Lo llamaré


B612 e iré de inmediato al Congreso Internacional de Astronomía.

Narrador : El astrónomo asiste al Congreso pero por ir pobremente vestido, no es


tomado en cuenta.

Astrónomo : Iré nuevamente al Congreso, esta vez iré muy elegante, estoy seguro que
mi teoría será aceptada. Las personas mayores son así.

Narrador : Nuestro astrónomo tenía razón, fue registrado el asteroide del Principito
como el Asteroide B612.
Que pobres de espíritu somos cuando valoramos a las personas por sus bienes materiales y
que sublime es el espíritu que valora a su prójimo por lo que realmente es una persona.

ACTO CUARTO
Los baobabs

ESCENA PRIMERA

La escena se realiza con la misma escenografía de la escena anterior. El Aviador se


encuentra revisando su avioneta, mientras que el Principito está sentado en la arena cerca
de él.

Narrador : Cada día, muy lentamente y al azar de las reflexiones, el Aviador aprendía
algo nuevo sobre el planeta, sobre la partida y sobre el viaje. De esta manera y al tercer día
supo sobre el drama de los baobabs.

Principito : - ¿Es verdad que los corderos se comen los arbustos?

Aviador : (Mirando al Principito) - Sí, es cierto.

Principito : - ¡Ah, qué contento estoy! Entonces se comen también los baobabs.

Aviador : - Los baobabs no son arbustos, Principito, sino árboles tan grandes como
iglesias e incluso si llevas a tu planeta un rebaño de elefantes no serían suficientes para
comerse uno solo.
Principito : (Riendo) –Habría que poner los elefantes unos sobre otros… Los baobabs,
antes de crecer, son muy pequeñitos.

Aviador : - Es cierto. Pero, ¿por qué quieres que tus corderos se coman los baobabs.

Principito : - Es una cuestión de disciplina. Cuando por la mañana termina uno de


arreglarse, hay que acicalar cuidadosamente el planeta. Hay que hacerlo regularmente,
porque si las raíces lo atraviesan lo pueden hacer estallar. Es un trabajo muy fastidioso,
pero muy fácil. Ahora, por favor, dibuja los baobabs para que los niños de tu planeta los
conozcan y los arranquen cuando los vean.

Narrador : Pronto el Aviador se enteraría de un nuevo detalle sobre la vida del


Principito

.
ESCENA SEGUNDA
El dilema de la flor

Principito : - Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿o no?

Aviador : - Un cordero se come todo lo que encuentra. (Tratando de reparar la


avioneta)

Principito : - ¿Y también las flores que tienen espinas?

Aviador : - Sí; también las flores que tienen espinas.

Principito : - ¿Entonces para qué le sirven las espinas?

Narrador : - A estas alturas, el Aviador se encontraba muy ocupado tratando de


destornillar un perno demasiado apretado del motor; la posibilidad de que pronto se le
acabara el agua lo hacía temer lo peor.

Principito : ¿Para qué sirven las espinas?

Aviador : (Irritado) – Las espinas no sirven para nada; las flores las tienen por pura
maldad.

(Después de un silencio)

Principito : (Con rencor) ¡No te creo! Las flores son débiles e inocentes y se
tranquilizan como pueden.- ¿Tú crees que las flores?…

Aviador : (Irritado y con un martillo en una mano) - ¡No, no creo nada! Te he


respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme de cosas serias.
Principito : ¡Hablas como las personas mayores! ¡Lo confundes todo… todo lo
mezclas! Si alguien ama a una flor de la cual sólo existe una, basta que la mire para ser
feliz. ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto, todas las estrellas se
apagaran!

(El Principito estalla en sollozos. Sale la luna. El Aviador abraza al Principito)

Principito : Tu flor no corre peligro, te dibujaré un bozal para tu cordero y una


armadura para tu flor…

ESCENA TERCERA

PERSONAJES:

Principito
Flor

La escena se presenta frente a un telón de color negro adornado con estrellas doradas y
plateadas, con planetas colgados por delante, de distintos tamaños y a distintas alturas. Es
de día por lo tanto en un momento de la historia debe aparecer el sol.
Se ve al Principito sentado en una silla (bajo su silla hay una regadera) sobre un montículo
de color café rodeado de flores de distintos colores y formas. Cerca de la silla se encuentra
la flor agachada.

Narrador : La flor, y su historia, eran muy particulares. Un día, germinó una semilla
llegada de quién sabe dónde. El Principito la vigiló cuidadosamente desde el primer día.
Este pequeños arbusto cesó pronto de crecer y comenzó a echar su flor (la flor se levanta un
poco). El Principito observó su crecimiento. ¡Ah, era muy coqueta aquella flor! Su
misteriosa. Su misteriosa preparación duraba días y días. Hasta que una mañana, al salir el
sol, apareció espléndida.

Flor : (Levantándose) ¡Ah, perdóname, apenas acabo de despertarme, estoy tan


despeinada…!

Principito : (Con admiración) ¡Qué hermosa eres!

Flor : (Con dulzura) ¿Verdad? He nacido al mismo tiempo que el sol.- Me parece
que ya es hora de desayunar. Si tuvieras la bondad de pensar un poco en mí…

(El Principito, se dirige a buscar la regadera y la rocía)

Narrador : Un día el Principito, se sintió atormentado por la vanidad de la flor.

Flor : -¡Ya pueden venir los tigres con sus garras!

Principito : - No hay tigres en mi planeta, y además los tigres no comen hierba.


Flor : - Yo no soy una hierba-

Principito : Perdóname

Flor : - No temo a los tigres, pero tengo miedo a las corrientes de aire. ¿No temes
un biombo? Por las noches me cubrirás con esta, hace mucho frío en tu tierra. No se está
muy a gusto de donde yo vengo; allá de donde yo vengo (Guarda silencio pensativa). -¿Y el
biombo?

Principito : Iba a buscarlo, pero como no dejabas de hablarme.

(La flor comienza a toser)

ESCENA CUARTA
La despedida del Principito

La escena se produce en el planeta del Principito. Aparecen tres pequeños volcanes. Se ve


al Principito, con una escoba y un pañito en la mano. Al lado de la flor hay un fanal que es
el fanal con que el Principito cubre a la Flor.

Narrador : (En Principito realiza las acciones que relata el Narrador). Una mañana, el
Principito, deshollinó sus volcanes. Tenía dos que estaban en actividad y que le servían
para calentar el desayuno en las mañanas. El otro restante ya estaba extinguido, pero no
dudó en deshollinarlo de todas maneras, porque, según pensaba, nunca se sabe lo que puede
ocurrir. Arrancó también los últimos brotes de baobabs.

(El Principito deja la escoba y el paño y se dirige hacia la flor)

Principito : (Dirigiéndose a la flor).-Adiós

Flor : - He sido una tonta.- Perdóname. -Que seas feliz.

(El Principito toma el fanal)

Flor : - Sí, yo te quiero. Ha sido culpa mía que tú no lo sepas; pero eso no tiene
importancia. Y tú has sido tan tonto como yo. Que seas feliz. Y suelta ese fanal; ya no lo
necesito.

Principito : - ¡Pero el viento, y los animales!...

Flor : - No estoy tan resfriada, y en cuanto a los animales (mostrando sus cuatro
espinas), no les temo.
ACTO QUINTO
En el planeta del Rey

PERSONAJES:
Principito
Rey

ESCENA PRIMERA
La escena se produce frente al mismo telón estrellado de las escenas anteriores. Sobre el
montículo que hacía del planeta del Principito, está sentado ahora un Rey, cuyo manto
ocupa completamente el planeta. Ya no hay flores ni volcanes.

Rey : - ¡Ah!, aquí tenemos un súbdito. (Con actitud orgullosa) Acércate para que
te vea mejor.

(El Principito mira a su alrededor buscando un lugar donde sentarse, pero no lo encuentra,
por lo que se queda de pie. Bosteza.

Rey : - ¿No sabías que es de mala educación bostezar frente a un Rey? ¡Te lo
prohíbo!

Principito : (Un poco confundido) – No he podido evitarlo, he hecho un viaje muy


largo y apenas he dormido.

Rey : -Entonces, te ordeno que bosteces. Hace años que no veo bostezar a nadie.
Los bostezos son para mí algo curioso. ¡Vamos, bosteza otra vez, te lo ordeno!

Principito : -Me da vergüenza, ya no tengo ganas.

Rey : - ¡Hum, hum! ¡Bueno! Te ordeno que bosteces y no bosteces.

Principito : ¿Puedo sentarme?

Rey : ¡Te ordeno que te sientes! (Recoge un poco su manto)

Principito : - Señor, perdóneme si me atrevo a preguntarle…


Rey : (Interrumpiendo) -¡Te ordeno que me preguntes!

Principito : - Señor, ¿sobre quién ejerce usted su poder?

Rey : - Pues, (espera un momento) sobre todo.

Principito : - ¿Sobre todo?

Rey : (Apuntando cada uno de los planetas) - Sobre eso, sobre eso, eso, eso , ah!
Y eso.

Principito : - ¡Fantástico!, ¿Y las estrellas lo obedecen?

Rey : ¡Naturalmente! Y obedecen en seguida, pues yo no tolero la indisciplina.

Principito : - Me gustaría ver una puesta de sol. Dame ese gusto. Ordénale al sol que se
ponga.

Rey : -Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una
mariposa, o de escribir un cuento, o de transformarse en ave marina y el general no
obedeciera ¿de quién sería la culpa, mía o de él?

Principito : (Con firmeza) – La culpa sería de usted.

Rey : -Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar.

Principito : -¿Entonces mi puesta de sol?.

Rey : - Tendrás tu puesta de sol. La exigiré, pero según me dicta mi ciencia (Saca
un gran calendario de debajo de su manto) será (Mirando el calendario) ¡ejem, ejem! Ehhh.
¡Será hacia las siete cuarenta! Ya verás cómo me obedece.

Principito : (Bostezando) Ya no tengo nada que hacer aquí.

(El Principito, comienza a alejarse mientras el rey comienza a gritarle)

Rey : ¡No te vayas, te haré… ministro si quieres, pero no te vayas!

ACTO QUINTO
En el planeta del vanidoso.

PERSONAJES:
Principito
Vanidoso

ESCENA PRIMERA
Parado en medio del planeta y mirándose en una espejo de mano se ve al Vanidoso vestido
con un sombrero un poco extraño.

Vanidoso :- ¡Ah, un admirador viene a visitarme!

Principito :- ¡Buenos días! (Mirando directamente al sombrero)¡Qué sombrero más


divertido tiene usted!

Vanidoso : - Es para saludar a los que me aclaman. Desgraciadamente nunca pasa


nadie por aquí.

Principito : - ¿Ah, sí?

Vanidoso : - Vamos, golpea tus manos una contra la otra.

(El Principito aplaude y el Vanidoso se quita el sombrero haciendo una reverencia).

Principito : (Aplaudiendo) – Esto es más divertido que la visita al Rey. (Aplaude más
fuerte)

(El Vanidoso se quita una y otra vez el sombrero. El Principito no deja de aplaudir)

Principito :(Con cara de fastidiado) -¿Qué hay que hacer para que se caiga el
sombrero?

(El Vanidoso lo mira un poco confundido)

Vanidoso : -¿Tú me admiras mucho verdad?

Principito : - ¿Qué significa admirar?

Vanidoso : - Admirar significa reconocer que yo soy el hombre más bonito, el mejor
vestido, el más rico y el más inteligente del planeta.

Principito : - ¡Pero si tú estás solo en este planeta!

Vanidoso : ¡Hazme ese favor, admírame a pesar de todo!.

Principito : (Encogiendo los hombros) -Está bien. Te admiro, ¿pero de qué te sirve eso?
Definitivamente las personas mayores son muy extrañas.

(El Principito se aleja)

ACTO SEXTO
En el planeta del Bebedor
PERSONAJES:
Principito
Bebedor

ESCENA PRIMERA

Sentado en el suelo del planeta y rodeado de botellas se ve al bebedor.

Principito : -¿Qué haces aquí?

Bebedor : -Bebo.

Principito : -¿Por qué bebes?

Bebedor : - Para olvidar.

Principito : -¿Para olvidar qué?

Bebedor : -Para olvidar que siento vergüenza

Principito : -¿Vergüenza de qué?

Bebedor : (Agachando la cabeza) – Vergüenza de beber.

Principito : (Marchándose). – No hay menor duda de que las personas mayores son
muy extrañas…

ACTO SÉPTIMO
En el planeta del Hombre de Negocios

PERSONAJES:
Principito
Hombre de Negocios

ESCENA PRIMERA

El Principito llega a un nuevo planeta (telón negro con estrellas) en donde sólo se
encontraba un hombre en su escritorio, sacando cuentas.

Narrador : No hay la menor duda que las personas mayores son muy extrañas.
Siguiendo su camino llago al cuarto planeta, aquel estaba habitado por
un hombre de negocios. Este hombre estaba tan preocupado que ni
siquiera levantó la cabeza a la llegada del Principito.

Principito : (mirando al hombre con curiosidad) Buenos días- su cigarro se ha


apagado.
Hombre de
Negocios : (sin prestarle atención) 3 más 2 son 5,5 más 7 son 12, 12 más 3 son 15,
15 más 7 son 22- No tengo tiempo para encenderlo. Esto suma
quinientos millones seiscientos veintidós mil setecientos treinta y uno.

Principito : ¿Quinientos millones de qué?

H. de Negocios : (levanta la cabeza buscando a quién le habla) ¿Eh? Estás ahí todavía-
Quinientos millones de… ya no sé ¡He trabajado tanto! Yo soy un
hombre serio.

Principito : (pregunta con impaciencia) ¿Quinientos millones de qué?

H. de Negocios : (levanta la cabeza y mira al Principito) Desde hace 54 años que habito
este planeta, sólo me han molestado tres veces: la primera un abejorro, la
segunda una crisis de reumatismo, y la tercera… ésta.

Principito : ¿Quinientos millones de qué?

H. de Negocios : Millones de esas cosas que brillan en el cielo y que hacen soñar a los
holgazanes.

Principito : ¡Ah! Estrellas.

H. de Negocios : Sí.

Principito : ¿Qué haces tú con las estrellas?

H. de Negocios : Nada, me sirven para ser rico.

Principito : Yo tengo una rosa a la que riego todo los días, poseo tres volcanes a los
que deshollino. Es útil para mis volcanes que yo los posea. Pero tú, tú no
eres nada útil para las estrellas.

Narrador : El hombre de negocios no supo que decir y quedando en silencio el


Principito se marchó para continuar con su camino.

ACTO OCTAVO
En el planeta del Farolero

PERSONAJES:
Principito
Farolero

ESCENA PRIMERA
Fue así como llegó al quinto planeta, el cual era el más pequeño de todos, apenas cabía él,
un farol y un farolero.

Principito : (saluda respetuosamente) Buenos días- ¿Por qué apagas tu farol?

Farolero : Es una regla apagar mi farol al decir -Buenas Noches.

Principito : No lo comprendo.

Farolero : No hay nada que comprender. Buenos días (sigue prendiendo y


apagando su farol). Mi trabajo es algo terrible, no puedo descansar, cada
vez el farol gira más de prisa.

Principito : ¿Cuánto tiempo duran los días?

Farolero : Sólo un minuto. Buenos días, hace ya un mes que estamos hablando,
porque llevamos hablando treinta minutos, eso significa que son treinta
días. Buenas noches.

Principito : Me gustaría quedarme contigo, eres el único que ejecuta un trabajo en


bien de los demás, pero tu planeta es muy pequeño. Adiós.

Narrador : Este hombre, ese y aquel que realizan un trabajo humilde en bien de
otros merecen nuestro amor y respeto, son ellos quienes hacen que las
estrellas cada vez sean más brillantes.

ACTO NOVENO
En el planeta del Geógrafo

PERSONAJES:
Principito
Geógrafo

ESCENA PRIMERA

El sexto planeta estaba habitado por un anciano que escribía en grandes libros. De fondo la
imagen de una gran biblioteca y el geógrafo (con acento español) escribiendo un gran
pergamino.

Geógrafo : (gritando de emoción) ¡Anda, un explorador!

Principito : Buenos días.

Geógrafo : ¿De dónde vienes tú?

Principito : ¿Qué haces tú?


Geógrafo : Soy geógrafo.

Principito : ¿Y qué es un geógrafo?

Geógrafo : Es un sabio que sabe donde están los mares, los ríos, las ciudades, las
montañas y los desiertos.

Principito : Es muy hermoso vuestro planeta ¿Hay océanos aquí?

Geógrafo : No puedo saberlo.

Principito : ¿Y ciudades, ríos y desiertos?

Geógrafo : Tampoco puedo saberlo.

Principito : Pero usted es un geógrafo.

Geógrafo : Exactamente, pero no soy explorador, solo me dedico a estudiar sobre


ellos y eso no me da tiempo para ir a buscarlos, pero tú puedes ser un
buen explorador.

Principito : Esta bien exploraré, pero ¿Qué planeta me aconseja usted que visite
ahora?

Geógrafo : La Tierra. La Tierra muy buena reputación.

ACTO DÉCIMO
En el planeta Tierra

PERSONAJES:
Principito
Serpiente
Rosas
Zorro

ESCENA PRIMERA

El Principito llega a la Tierra y cae en el solitario desierto.

Narrador : El séptimo planeta fue la Tierra. Los hombres ocupan muy poco lugar
sobre la Tierra. Si los dos mil millones de habitantes que pueblan se
pusieran de pie y un poco apretados en un motín, cabrían fácilmente en
una plaza de veinte millas de largo por veinte millas de ancho.

Seguramente las personas mayores no nos creerán, porque como


piensan que son tan importantes creen que ocupan mucho espacio.
El Principito al llegar a la Tierra quedó sorprendido de no ver a nadie,
cuando de pronto vio a un anillo color de luna.

Principito : (cordialmente) Buenas Noches.

Serpiente : (amistosamente) Buenas Noches.

Principito : ¿Sobre qué planeta estoy?

Serpiente : Sobre la Tierra, en África. Esto es el desierto, por eso no hay nadie.

Principito : ¿Dónde están los hombres? Se está muy solo aquí en el desierto.

Serpiente : También se está solo entre los hombres.

Narrador : La serpiente ha dicho la verdad, cuando estamos triste nos sentimos


solos aunque estemos rodeados de muchas personas, pero si estamos
felices, aunque estemos solos nos sentiremos rodeados de muchas
personas, su recuerdo nos acompaña.

Principito : (mirando a la serpiente un largo rato) Eres un bicho raro, delgado como
un dedo.

Serpiente : Pero soy más poderosa que el dedo de un rey (enroscándose en el


tobillo del Principito). Al que yo toco lo hago volver a la tierra de donde
ha salido. Pero tú eres el raro porque vienes de una estrella. Si algún día
quieres regresar a tu planeta puedo ayudarte, tengo un buen veneno que
no te hará sufrir.

Principito : Te he comprendido. Adiós.

ESCENA SEGUNDA

El principito atravesó el desierto y se encontró con una montaña, subió a la cima y comenzó
a gritar.

Narrador : El Principito ascendió hasta la cima de una alta montaña y empezó a


gritar, como no sabía lo que era el eco, creía que los hombres carecían de
imaginación y que repetían lo que él decía.

ESCENA TERCERA

El Principito cruza un camino y llega a un jardín cuajado de rosas.

Narrador : De repente descubrió un camino. Los caminos llevan siempre a los


lugares habitados por los hombres, se encontró con un jardín cuajado de rosas.
Principito : Buenos días.

Las Rosas : Buenos días.

Principito : ¿Quiénes son ustedes?

Las Rosas : Somos las rosas.

Narrador : El Principito se sintió muy decepcionado al verlas, porque su flor le


había dicho que era la única de su especie en todo el universo. Si ella lo
supiera se sentiría muy infeliz y sería capaz de dejarse morir. Echándose
sobre la tierra lloró.

Principito : (llora)
ESCENA CUARTA

El principito llorando sobre la hierba y el zorro escondido tras un manzano.

Zorro : (escondido y susurrando). Buenos días

Principito : (mira buscando de donde viene la voz y entre sollozos).Buenos días

Zorro : (apareciéndose por un costado del árbol) Estoy aquí

Principito: ¿Quién eres tú?

Zorro : Soy un zorro.

Principito : Estoy muy triste, ¿quieres jugar conmigo?

Zorro : No puedo jugar contigo- No estoy domesticado.

Principito : ¡Ah, perdón! ¿Qué significa domesticar?

Zorro : ¿A quién buscas aquí?

Principito : Busco amigos. Busco a los hombres. ¿Qué significa domesticar?

Zorro : Significa crear lazos de amistad. Te lo explicaré. Tú no eres para mí


todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos y no
te necesito para nada, y yo no soy para ti más que un zorro semejante a
cien mil millones de zorros. Pero si tú me domesticas, entonces
tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo
como yo seré para ti.

Principito : Comienzo a comprender, a la flor de mi planeta, creo que ella me ha


domesticado.
Zorro : (Con expresión amable) Si tú me domesticas, mi vida estará llena de
sol ¿Ves los campos de trigo? Los campos de trigo no me recuerdan
nada y eso me pone triste. Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo
maravilloso recordarte al ver el trigo… Por favor domestícame.

Principito : ¿Qué debo hacer?

Zorro : Debes tener mucha paciencia. Iras acercándote de a poco.

Principito : Ven a jugar conmigo. Aquí estoy.

Zorro : Debes venir siempre a la misma hora, así yo prepararía mi corazón para
recibirte.

Narrador : A medida que se iba acercando el día de la partida, ambos se sentían


tristes.

Principito : A llegado la hora amigo, me debo ir.

Zorro : ¡Ah! Cómo voy a llorar.

Principito : Tuya es la culpa, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te
domestique.

Zorro : Ciertamente.

Principito : ¡Y vas a llorar!

Zorro : Seguro.

Principito : No has salido ganando mucho.

Zorro : Sí… he ganado a cambio del color del trigo, ahora vete a ver las rosas,
comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme
adiós y yo te regalaré un secreto.

Principito : (se dirige a las rosas) Sois muy bellas, pero estáis vacías y nadie daría
la vida por vosotras. Mi rosa es más importante; porque yo la he
cuidado, le he dado mi cariño y mi tiempo.

Narrador : Comprendió que su rosa era única y regresó donde el zorro.

Principito : Adiós.
Zorro : He aquí mi secreto; sólo con el corazón se puede ver bien, lo esencial
es invisible a los ojos. Cada uno es responsable de aquello que ha
domesticado. Tú eres responsable de tu rosa.

Principito : Yo soy responsable de mi rosa.

Narrador : En realidad sólo con el corazón se ve, son nuestros sentimientos los
más importantes y los que nos hacen sentirnos realmente personas, el
amor todo lo puede, todo lo alcanza, el amor se ofrece en una mirada, en
una palabra, en una actitud, en el tiempo que le dedicamos a otra
persona, en una sonrisa. No existe moneda que pueda pagar ni siquiera
una milésima de cariño. Nosotros amamos, amamos al niño que es más
pequeño, al adulto, al anciano, en una palabra somos unos enamorados
del Amor.

ACTO UNDÉCIMO
En el desierto

PERSONAJES:
Principito
Comerciante
Aviador

ESCENA PRIMERA

Caminando por el desierto, con un gran sol sobre sus hombros, el Principito se encuentra
con un comerciante, quien lleva un bolso de tabletas.

Narrador : El Principito siguió caminado y se encontró con el comerciante.

Principito : Bueno días.

Comerciante : Buenos días.

Principito : ¿Qué haces tú?

Comerciante : Yo vendo tabletas para quitar la sed.

Principito : ¿Por qué vendes eso?

Comerciante : Porque con esto se economiza mucho tiempo. Según los expertos se
ahorran 53 minutos por semana.

Principito : ¿Y qué haces con esos 53 minutos?

Comerciante : Lo que cada uno quiere


Principito : Si yo dispusiera de 53 minutos me iría a la fuente con toda
tranquilidad.

ESCENA SEGUNDA

Se vuelve al escenario inicial con el aviador y su avioneta en el desierto, y el Principito


hablándole a su lado.

Aviador : Muchachito son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi


avión, no tengo ni una gota de agua y sería muy feliz si pudiera ir muy
tranquilo a buscar una fuente.

Principito : (suspiro) Mi amigo el zorro…

Aviador : Olvídalo, nos vamos a morir de sed.

Principito : Si uno se va a morir, es bueno haber tenido un amigo. Yo estoy muy


contento de haber tenido un amigo zorro. Tengo sed también, vamos a
buscar un pozo.

Aviador : Lo que más admiro en ti, es tu fidelidad a la flor y a tu amigo el


zorro… Debe haber un pozo, tal como tú lo dices, lo más importante es
invisible a los ojos.

Narrador : Después de dos horas de caminar en busca de una fuente y cuando ya


amanecía, encontraron un pozo de pueblo en medio del desierto.

Principito : Ves… allí hay un pozo.

Aviador : Es extraño, todo está a punto: la garrucha, el cubo y la cuerda.

Principito : ¿Escuchas? Hemos despertado al pozo y canta.

Aviador : Yo sacaré agua, es demasiado pesado para ti.

Principito : Tengo sed de esta agua.

Narrador : Escucharon bien, dijo: “Tengo sed de esta agua”, o sea tiene sed del
agua que es un medio de subsistencia; porque ya había saciado su sed de
amistad. Su flor lo hizo sentirse leal, su zorro le enseñó que los
sentimientos son lo más importante y ellos no son visibles a los ojos.

Principito : ¿Sabes? Mañana hace un año de mi caída a la Tierra (silencio) caí muy
cerca de aquí.
Aviador : (con cara de tristeza) Entonces no te encontré por azar hace ocho días.

Principito : Tú debes trabajar ahora, vuelve pues, justo a tú avión. Yo te esperaré


aquí, vuelve mañana.

(el aviador sale de escena)


ESCENA TERCERA

Una ruina de un muro de piedra al lado del pozo. El Principito conversa con la serpiente
mientras el aviador se acerca.

Narrador : El aviador se nota inquieto, se ha dejado domesticar, muy


quedadamente ha abandonado el lugar, pero al llegar al día siguiente se
sorprendió al escucharlo hablar con la serpiente.

Principito : ¿No te acuerdas? ¡No fue aquí precisamente!

Serpiente : Sí, sí, ese fue el día, pero no en este lugar. No tienes más que
esperarme, allí estaré yo esta noche.

Principito : ¿Tienes un buen veneno? ¿Estás segura de no hacerme sufrir mucho?-


ahora vete.

Aviador : ¿Pero qué historia es ésta? ¿De charla también con la serpiente?

Narrador : El aviador está triste, le quita su bufanda de oro y le humedece las


sienes, le da agua, lo abraza y siente latir su corazón como el de un
pajarillo.

Principito : Me alegra que hayas arreglado el desperfecto del avión.

Aviador : ¿Cómo lo sabes?

Principito : También yo vuelvo a mi planeta. Es mucho más lejos…y más difícil.

Aviador : Has tenido miedo, muchachito.

Principito : (su mirada seria estaba perdida en la lejanía) Esta noche voy a tener
más miedo.

Aviador : Muchachito, quiero oír una vez más tu risa.

Principito : Esta noche hará un año y mi estrella se encontrará encima del lugar en
donde caí el año pasado.

Aviador : ¿No es cierto que toda esta historia de serpientes, de citas y de estrellas
es tan sólo un mal sueño?

Principito : Lo más importante nunca se ve.

Aviador : Indudablemente.
Principito : Es lo mismo que la flor. Si te gusta una flor que habita en una estrella,
es muy dulce mirar al cielo por la noche. Todas las estrellas han
florecido.

Aviador : Es indudable.

Principito : Es como el agua, la que me diste a beber, a causa de la garrucha y la


cuerda, era como una música ¿Te acuerdas? ¡Qué buena era!

Aviador : Si, cierto.

Principito : Por la noche mirarás las estrellas, la mía es demasiado pequeña para
que yo pueda señalarte donde se encuentra. Te gustará mirar todas las
estrellas; porque todas serán tus amigas. Te haré además un regalo.
Escucha mi risa.

Aviador : ¡Ah, muchachito, muchachito! Cómo me gusta oír tu risa.

Principito: Cuando por las noches mires al cielo, al pensar que en alguna de aquellas
estrellas estoy yo riendo, será para ti como si todas las estrellas riesen.
Tú sólo tendrás estrellas que saben reír. (Ríe otra vez)
Cuando te hayas consolado, siempre se consuela uno, estarás contento de
haberme conocido. Serás mi amigo y tendrás ganas de reír conmigo.
Algunas veces abrirás tu ventana sólo por placer y tus amigos quedarán
asombrados de verte reír siempre. Ellos te creerán loco y yo te habré
jugado una mala pasada…
Esta noche no vengas ¿Sabes?

Aviador: No te dejaré.

Principito: Parece enfermo… como si fuera a morir, Así será… No vale la pena que
vengas a ver eso…

Aviador: No te dejaré. Te digo eso por la serpiente, no quiero que te muerda. Las
serpientes son malas y a veces muerden por gusto. Por eso no te dejaré.
ESCENA CUARTA

El principito desaparece, quedando solo el aviador. Este se dirige al público. (Necesitará del
dibujo de un paisaje del desierto, para mostrarla durante la escena).

Aviador : ahora hace seis años de esto. Jamás se lo había contado a nadie. Yo estaba
muy triste, y siempre que me preguntaban, les decía que “era el cansancio”.

(Tras una pausa continua)- Con el tiempo me he consolado, aunque no del todo. Sé que ha
vuelto a su planeta porque al amanecer nunca encontré su cuerpo.
Siempre me pregunto ¿qué habrá sucedido en su planeta? ¿Se habrá comido el cordero la
flor?

(Mirando al público convencido) ¡Claro que no! El Principito cubre la flor todas las noches
y vigila al cordero, aun aunque yo no le haya dibujado la correa de cuero al bozal.

-Miren el cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y verán como todo cambia-

-Ninguna persona adulta entenderá lo importante de esto.

(Apuntando el paisaje) -Este es el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Fue aquí
donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego.

(Pone énfasis en mostrárselo a todo el público) – ¡Véanlo bien para que lo puedan
reconocer! Si algún día van por África y cruzan por el desierto. No se apresuren,
deténganse un poco, justo bajo la estrella. Si se les acerca un niño que ríe y tiene cabellos
de oro y nunca responde sus preguntas, adivinarán enseguida quién es. ¡Sean amables con
él, trátenlo bien! (Con mirada triste y perdida) Y avísenme rápidamente que ha regresado
¡no me dejen tan triste!

Fin