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FACULTAD DE INGENIERIA GEOLOGICA,

MINERA, METALURGICA Y GEOGRAFICA


E.A.P. DE ING. DE MINAS

NOMBRES: RUBI KATHERINE

APELLIDOS: RUPAY ANDAMAYO

PROFESOR: LIC. GUARDIA GUTIERREZ CARLOS

CURSO: REDACCIÓN Y EXPOSICIÓN

TAREA: REDACTAR UN RESUMEN SOBRE LA PELICULA


“CAMBIANDO AL MUNDO”

SEMESTRE: 2017 – I

CODIGO DE ALUMNO: 17160061

CAMBIANDO EL MUNDO
El egoísmo presente en el ser humano que lleva a sacar provecho del mas débil
es una filosofía mundial de vida, El cambio de este concepto significa generar
una conciencia expandida que debe ser la meta de la civilización. Sin este giro
de perspectivas solo seremos testigos de las atrocidades que ocurren día a día
en incluso de los problemas latentes a nosotros como la globalización, el
capitalismo ignorante, etc.

Vivimos en un mundo de egoísmo colectivo y formamos un sistema de


explotación porque consumimos inconscientemente, abusamos de todos
pensando que las cosas se diseñaron solo para nuestro placer y asi llegamos a
entrar en una cadena de explotados y explotadores,

Un punto importante es la libertad como idea general ya sea política, de


expresión o de conciencia, ya que nos permite deshacernos de los placeres
mundanos que hacen de nuestras vidas un sinfín de acciones egoístas.

La voz de los explotadores está presente en todos lados: casas, mercados,


trabajos, medios de transporte. Todo esto en forma de sofocante y alienante
publicidades que nos “sugiere” como pensar, que nos debe de gustar y como
nos debemos de formas, llegando así a ser diseñados como un producto con
tendencia a comprar otros productos que empresas transnacionales nos
venden. Esta manipulación de las masas se concretiza por la estimulación de la
parte inconsciente de la mente y nos hace pensar que comprando objetos que
no necesitamos seremos felices; esta es otra forma de esclavitud: crear
necesidades sin importancia.

Uno de los ejemplos a través de la historia es el consumo de cigarros por las


mujeres. En tiempos remotos esta era considerada una actividad
exclusivamente para varones, ya que demostraba poder y masculinidad. Solo
basto con asociar esa idea al derecho de sufragio por el cual las mujeres
protestaban en la época y asociarlo al símbolo de una “antorcha de la libertad”
para que empiece la expansión del mercado de los cigarros.

Esto demuestra que la aceptación social influye en el consumo de productos,


donde también los deseos superan a las necesidades y da la impresión de una
felicidad efímera. Es así como empieza la era del consumismo que domina
hasta ahora. Cada vez se dispone de menos tiempo de ocio el cual se gasta en
comprar y ver avisos publicitarios en la TV que nos promueven a comprar y
luego regresamos a nuestros hogares y volvemos a realizar la misma acción de
ver TV; llegando a entrar en un círculo vicioso.
Nos debemos de preguntar quienes pagan el precio de esta sociedad
consumista e inconsciente, la respuesta es el planeta tierra y nosotros mismos.
Las empresas transnacionales nos utilizan tanto al producir como al vender, el
obrero se convierte en un factor productivo barato que es oprimido para que se
mantenga en ignorancia. Esta situación no está menos alejada de la esclavitud
en la Antigüedad.

La extracción indiscriminada de los recursos naturales es otra de las


consecuencias de esta nueva era. Por ejemplo, el uso irracional del agua es uno
de los problemas que pasa desapercibido por la mayor parte de la población; sin
embargo, debemos de tomar conciencia que sin el agua no existiríamos ni
habría economía. Por lo tanto su cuidado y limpieza de productos químicos,
pesticidas, productos farmacéuticos y desechos industriales es fundamental
para obtener un equilibrio ecológico.

Las grandes empresas como Coca Cola, Pepsi y Nestlé buscan el agua
subterránea que queda en el planeta y destruyen comunidades para lograr su
propósito (crear más productos para venderlos) que es dominado por la codicia.

La de forestación de hectáreas de selva natural va en crecimiento acelerado, la


manera en cómo hoy se practica la agricultura es nociva para el planeta tierra.
Los monocultivos y semillas transgénicas desequilibran todo el sistema
ecológico que tenemos. Los pesticidas y plaguicidas atentan en contra de la
biodiversidad y la salud de los pobladores cercanos a los campos de cultivo,
produciendo en ellos diversos canceres e intoxicaciones.