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Citología cervical

“La citología cervical o Test de Papanicolau se emplea para diagnosticar precozmente


patologías como el cáncer de cuello de útero, gracias a la extracción de una muestra
mediante un suave raspado”[ CITATION Ame18 \l 3082 ].

La citología cervical es una prueba diagnóstica en la que se examinan células del cuello
uterino. El cuello del útero, también conocido como cérvix, es la parte inferior y más
estrecha del útero y está localizado al final de la vagina. Las células se obtienen
introduciendo un cepillo y una pequeña espátula en la vagina con los que se realiza un
suave raspado en el cuello del útero. La muestra se extiende en un cristal llamado porta
o se mete en un líquido conservante para mirarla posteriormente al microscopio.

La citología cervical o de cérvix también se llama comúnmente citología vaginal, frotis


vaginalo test de Papanicolaou, en honor a un médico griego que desarrolló esta técnica
en la primera mitad del siglo XX.

“El objetivo de esta prueba es detectar lo antes posible la existencia de un cáncer de


cuello de útero, o de lesiones precancerosas en el mismo, con el fin de tratarlo lo más
precozmente posible”[ CITATION Web17 \l 3082 ]. En casi todos los casos, el cáncer de
cérvix se asocia a una infección por un virus llamado, virus del papiloma
humano (VPH), que se adquiere por vía sexual. Este virus origina cambios en la
morfología y en las estructuras de las células del cuello del útero que hace que se
puedan trasformar en células malignas. En el raspado que se hace durante la prueba se
recogen estas células, las cuales pueden presentar cambios pre-malignos, indicativos de
que están evolucionando hacia cáncer, o pueden ser ya células cancerosas.

También se puede detectar el VPH en las muestras que se toman del cuello del útero.
Para ello, alguna de las muestras que se toma del cérvix se envía al laboratorio para
investigar la presencia de este virus. Sin embargo, todavía no se han determinado
claramente cuándo se debe realizar la prueba de detección del VPH y su utilidad.

Cuándo debe hacerse una citología cervical


Las recomendaciones para hacerse una citología cervical cambian en los diferentes
países e incluso cambian entre las instituciones médicas dentro del mismo país. En
general se recomienda comenzar a hacerlas a los tres años del inicio de las relaciones
sexuales, a partir de los 21-25 años dependiendo de los países, y repetirlas al menos
cada tres años. “Pueden recomendarse controles más frecuentes si los resultados previos
no son del todo normales o la mujer tiene algunos factores que puedan facilitar la
aparición de tumores, como la infección por el VIH u otros trastornos
inmunológicos”[ CITATION Ame18 \l 3082 ].

Cuando han pasado cinco años de la última citología, algunas organizaciones


recomiendan una citología anual durante los dos primeros años y posteriormente cada
tres años. Las mujeres embarazadas y las mujeres que están vacunadas del VPH también
deben realizar sus citologías cervicales con normalidad.

En el caso de que se realice una citología junto con un test de detección del VPH, y
ambas pruebas sean negativas, se recomienda repetir la citología pasados cinco años.

¿Cuándo no es necesario hacer una citología vaginal?

No se recomiendan las citologías en mujeres muy jóvenes, antes de los 21-25 años, pues
antes de esa edad el cáncer de cérvix es extremadamente raro. Además, en mujeres
jóvenes y adolescentes es frecuente que existan alteraciones en la citología que
desaparecen de forma espontánea. Tampoco se ha demostrado que el cribado con
citología en mujeres jóvenes resulte efectivo. En general tampoco se recomienda
realizar el test de detección del VPH antes de los 30 años.

“No hay que hacer una citología a mujeres que no han tenido relaciones sexuales. Esto
se debe a que el cáncer de cuello de útero se asocia prácticamente siempre a la infección
por el virus del papiloma humano que se adquiere por vía sexual”[ CITATION ASC18 \l
3082 ]. Si no se han tenido relaciones sexuales, no existirá una infección por este virus
ni riesgo de cáncer del cuello del útero. Las mujeres de más de 65-70 años, podrían
parar de hacerse citologías si tienen tres citologías normales en los últimos 10 años, y la
última se ha hecho en los últimos cinco años, aunque depende de si mantienen una vida
sexual activa.

Finalmente, tampoco hay que hacer citologías a mujeres que has sufrido una
histerectomía total por una patología benigna, es decir a las que se les ha extirpado
completamente el útero por miomas u otras patología no tumorales. Si ya se ha
extirpado este órgano, no es posible que aparezca un cáncer en el cérvix. Se siguen
haciendo citologías si ha habido antecedentes de lesiones precancerosas o si el útero se
ha extirpado a causa de un cáncer de cérvix.

Preparación para una citología cervical


Duración: la prueba se realiza en unos pocos minutos.
Ingreso: la prueba se hace de forma ambulatoria.
No hace falta ir acompañado aunque puede ser de ayuda si le hace sentirse más relajada.
Medicamentos: no es necesario tomar ningún medicamento previo. Puede tomar su
medicación habitual.
Comida: no hace falta ir en ayunas.
Ropa: puede llevar la ropa que desee, pero conviene que pueda desvestirse fácilmente
de cintura para abajo.
Documentos: en general no hace falta ningún documento.
Contraindicaciones: No conviene hacer la citología si se está menstruando pues la regla
puede dificultar la interpretación de la muestra. No se realizan citologías en mujeres
muy jóvenes o que no hayan tenido nunca relaciones sexuales.
Embarazo y lactancia: no contraindican la realización de la prueba aunque conviene
comentarle al médico la posibilidad de que esté embarazada.
Otras consideraciones sobre la citología cervical
Es importante evitar las relaciones sexuales, las duchas vaginales y el uso de tampones
o de cremas vaginales 24-48 horas antes de la prueba.
Puede estar más cómoda si vacía la vejiga y el intestino antes de la prueba.
Si tiene alergia al látex debe advertírselo a su médico para que la explore con guantes
hechos de otros materiales como vinilo.

Cómo se hace una citología cervical


La citología cervical se realiza en un centro sanitario y es llevada a cabo por el médico,
personal de enfermería o algún otro profesional sanitario entrenado. “Previamente a la
realización de la prueba te informarán del procedimiento, que apenas dura unos minutos
y de las posibles molestias que pueda ocasionar, ya que apenas tiene
riesgos”[ CITATION ASC18 \l 3082 ].

La mujer se tumba boca arriba en una mesa especial que facilita la exploración del área
genital. Se inserta un espéculo en la vagina, el cual es un instrumento con dos valvas
que se separan y permiten abrir la cavidad vaginal y observar al fondo el cuello del
útero. Con una pequeña espátula y un cepillo se realiza un suave raspado en el interior y
en la parte externa del cuello de útero. Se toman varias muestras que se extienden en
pequeño cristal que se mira al microscopio, o se introduce en un líquido conservante
para su examen posterior.

Es muy raro que esta prueba ocasione alguna complicación. Puede existir un mínimo
sangrado que cause un pequeño manchado vaginal, pero que se considera normal. El
riesgo de que se produzca una infección es mínimo. No es una prueba dolorosa, aunque
la inserción del espéculo puede resultar molesta cuando la mujer no está relajada.

Resultados de una citología cervical


“Los resultados de la citología suele estar disponibles en unas dos semanas. Conviene
acudir a recoger el resultado y no asumir que todo está normal porque no se le entregan
los resultados en unas pocas semanas”[ CITATION Web17 \l 3082 ]. El médico le dará
los resultados y le indicará la necesidad de hacer otras exploraciones complementarias o
algún tratamiento.

Los resultados de una citología cervical se suelen informar de la siguiente manera:

 Citología normal, en la que no hay evidencia de células malignas.


 Citología inadecuada, en la que no se ha podido estudiar correctamente la muestra
por lo que conviene repetirla.
 ASCUS, acrónimo que viene del inglés (atypical squamous cells of undetermined
significance) y que se traduce como ‘atípia de significado indeterminado’. Este
resultado es muy frecuente y significa que las células no son del todo normales, pero
que los cambios que presentan no tienen un significado claro. “En muchas
ocasiones, estos cambios desaparecen espontáneamente y no requieren tratamiento.
En cualquier caso este diagnóstico requiere un control más estrecho y en caso de que
los cambios anormales empeoren puede requerir un tratamiento”[ CITATION
ASC18 \l 3082 ].
 Lesión intraepitelial de bajo grado o SIL (squamous intraepithelial lesions) de bajo
grado. Esto significa que se han encontrado células con cambios anormales debidos
al VPH. Se llama intraepitelial porque son células que están dentro de la capa que
rodea el cuello del útero o epitelio. Al igual que el ASCUS, el SIL de bajo grado
puede desaparecer espontáneamente y no requerir tratamiento, pero requiere de
controles más frecuentes por si evolucionan a células malignas.
 Lesión intraepitelial de alto grado o SIL de alto grado. Son células con
anormalidades grandes y una alta probabilidad de evolucionar a cáncer si no se
realiza un tratamiento. A veces el SIL de alto grado clasifica en varias categorías
según el grado de anormalidad de las células. Estos cambios no suelen desaparecer
de forma espontánea y suelen requerir un estudio más completo y un tratamiento.
 Carcinoma de células escamosas. Significa que se han detectado células cancerosas
en la citología. Este hallazgo es muy infrecuente en personas que se han hecho
adecuadamente sus revisiones.

Limitaciones o errores en los resultados de la


citología cervical
“Aunque la citología de cérvix es una de las mejores pruebas de cribado que hay en
medicina, y ha logrado disminuir la incidencia de cáncer cervical en un 50%, hay que
reconocer que tiene algunas limitaciones”[ CITATION Ame18 \l 3082 ]. A veces, la
citología no detecta células cancerosas que sí existen, lo que se llama un falso negativo,
o por el contrario, puede diagnosticar que hay células anormales cuando en realidad no
hay un cáncer, lo que llamamos falsos positivos.

Estos errores se pueden producir porque se toman muestras en zonas donde no está el
tumor o por errores en el procesamiento o análisis de la muestra. Por eso es importante
acudir a centros con buenos controles de calidad y hacerse la prueba de forma periódica.

Bibliografía
1. American Cancer Society. [En línea] [Citado el: 20 de Enero de 2018.]
https://www.cancer.org/es/cancer/cancer-de-cuello-uterino/prevencion-y-deteccion-
temprana/prueba-de-papanicolaou.html.
2. Web consultas. Web consultas. [En línea] 14 de Septiembre de 2017. [Citado el: 20 de
Enero de 2018.] https://www.webconsultas.com/pruebas-medicas/resultados-de-una-
citologia-cervical-8083.
3. ASCOR Cancer. ASCOR Cancer. [En línea] [Citado el: 20 de Enero de 2018.]
https://www.cancer.net/es/tipos-de-c%C3%A1ncer/c%C3%A1ncer-de-cuello-
uterino/diagn%C3%B3stico.
ANEXOS

Grafico N°1 “Citologia Cervical”


Obtenido de: http://3.bp.blogspot.com/-AxfQ89qjyo0/VOwFQRvbyaI/AAAAAAAAEe0/pLIiFOR9voA/s1600/i892.jpg