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Socialismo de Capital

El tema de la acumulación de capital requiere de un estudio que pasa por aclarar


ciertos conceptos. Se acostumbra a confundir capacidad adquisitiva (acumulación
de dinero) con acumulación de capital. Sin embargo, el dinero no crea dinero sino
cuando forma parte del capital. Es decir, aplicado al proceso productivo, y en
particular, a la explotación del trabajo humano crea un plus de valor. La naturaleza
específica del capital es crear plus valor y la del dinero es intercambiar bienes y
servicios por papeles (dinero) que se cambian, a su vez, por bienes y servicios.
Pero, el capital no sólo crea plus de valor, en el proceso productivo; también se
acumula, una parte, al capital que le dio origen para crear más plus valor. Ese
sistema de creación, acumulación y creación de valor (de capital) involucra el
crecimiento de la empresa. En esa lógica, la acumulación de capital garantiza el
auto reproducción del capitalismo: el sistema capitalista.
¿Cabe preguntarse si en una economía socialista hay acumulación de capital?
Como veíamos el auto reproducción del sistema capitalista radica en la acumulación
de un capital que posibilita su crecimiento. Igual, la economía socialista para tener
viabilidad debe crecer hasta llegar a un punto en que el sistema se auto genere.

Ciertamente, el capitalismo obstaculiza el desarrollo histórico del ser humano


cuando limita, como lo hizo el feudalismo, la circulación de bienes y servicios (el
intercambio) entre las personas. Y limita ese intercambio cuando el capitalista
reduce a su mínima expresión, con su esquema productivo, el dinero en manos de
la inmensa mayoría de los trabajadores, campesinos y lumpen proletarios que
conforman la sociedad y que requieren absorber dichos bienes y servicios. La
ineficiencia del sistema capitalista para garantizar y facilitar el intercambio de bienes
y servicios entre los seres humanos marca su límite de existencia histórica. En ese
sentido, el socialismo, y aún más el comunismo, para garantizar un intercambio
pleno de bienes y servicios en la sociedad con un mínimo de barreras requiere de
dos factores para su logro: una producción suficiente de bienes y servicios en
calidad y cantidad para la sociedad y, por el otro, el acceso cierto de todos los seres
humanos a dichos bienes y servicios, de acuerdo a la desigual necesidad que tienen
todos los seres humanos.

Esos dos factores íntimamente ligados convergen en la distribución del plus valor,
en el campo productivo. El socialismo la acumulación de capital está orientada a
producir bienes y servicios suficiente para la sociedad y, por la otra, garantizar el
acceso cierto de todos los trabajadores a los mismo. De allí que la acumulación de
capital procure el crecimiento de las empresas productoras de esos bienes y
servicios. Mientras más productivo sea el trabajo más posibilidad de acceso a los
bienes y servicios debe garantizarse a los trabajadores. La producción de capital en
manos de los trabajadores (en manos de clase trabajadora) debe facilitar el
desarrollo de las fuerzas productivas y la competencia a fin de garantizar más
producción, mayor satisfacción y calidad de vida para todos los trabajadores de la
sociedad. La producción de bienes y servicios socialista no puede ser menor, ni en
calidad ni en cantidad, a la producción capitalista; aunque, evidentemente sean
regidas por patrones de consumo distintos. La acumulación de capital en el
socialismo, y aún más en el Comunismo, garantiza el crecimiento productivo no sólo
respecto a la aplicación intensiva del trabajo sino en el número de trabajadores que
se requiere.
Un Ejemplo de un sistema de Socialismo de Capital es Nicaragua, con un gobierno
tendiente al socialismo dentro del capitalismo, desde 1999. Según el catedrático
Álvaro Taboada, una de las características fundamentales del socialismo del siglo
XXI es su falta de definición ideológica clara y en nuestro país es que
“no hay ningún modelo socialista, lo que hay es un modelo de libre mercado,
acompañado de paroxismos verbales, pero no pasa de eso”. (Álvaro
Taboada, 2014, La prensa Política)
El socialismo del siglo XXI es una farsa, es un concepto demagógico del ala más
oportunista de la dictadura oligárquica neo liberal orteguista que ha implementado
el populismo el clientelismo el espejismo mágico el capitalismo salvaje el liberalismo
fondo monetarista el enriquecimiento de las cúpulas más allegadas del orteguismo
que están convirtiendo al estado en una asociación ilícita para delinquir.
En materia económica Nicaragua ha continuado con el modelo de los gobiernos de
los años noventa y ha sido conservador en su política monetaria. No quiere decir
que sea malo, sino que es falso el discurso revolucionario. Si Nicaragua ha
caminado un poco hacia adelante, aunque no a la velocidad que se necesita, ha
sido porque ha continuado con las políticas neoliberales.
Aponte Néstor. (2013). La acumulación de capital en una economía socialista.
Recuperado de. https://www.aporrea.org/actualidad/a168374.html