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Tabla de puntos para mejorar la conducta

La tabla de puntos es una herramienta para mejorar la conducta que suele utilizarse con niños. Esto
se hace tanto en el hogar como en el contexto escolar. En este artículo os explico cómo utilizarla
correctamente y podéis descargar un modelo para imprimirlo y utilizarlo directamente.

En qué consiste

La tabla de puntos es una herramienta de modificación de conducta que se basa en lo que técnicamente se
llama “economía de fichas“.

Consiste en seleccionar unas conductas que se van a reforzar positivamente cuando aparezcan, asignándole
un punto, una pegatina o una “carita alegre“.

Cuando las conductas seleccionadas son reforzadas de forma adecuada, aumenta la probabilidad de que
vuelvan a aparecer en situaciones similares.

Errores frecuentes en el uso de la tabla de puntos

A pesar de ser muy fáciles de usar, sin embargo se cae con frecuencia en una serie de errores que
disminuyen su eficacia. Estos son los habituales.

1. Conductas genéricas y poco objetivas

Las conductas seleccionadas no son objetivas ni concretas. Con mucha frecuencia se seleccionan en casa o
en el colegio comportamientos tales como: “portarse bien“, “ser bueno“… Eso no se concreta en nada y es
muy subjetivo. Al final el niño no sabe exactamente cómo tiene que comportarse. En otros casos se
seleccionan conductas inabordables para algunos niños: “comer sentado“, “estar callado“…
2. Se valora un periodo muy largo de tiempo

He visto algunos programas que usaban la tabla de puntos que puntuaban el comportamiento de “portarse
bien” durante toda una mañana. Un niño pequeño, en cinco horas, puede portarse bien, mal, muy mal y muy
bien. Al final, el reforzador se concede por un juicio muy subjetivo y relativo.

3. Se demora el reforzamiento

En otros casos, el reforzamiento, “la carita alegre”, la pegatina o el punto, se concede mucho tiempo después
de aparecer la conducta: horas después, días… o se deja de conceder por olvido o desinterés.

4. Otros errores

En otros casos se cometen errores como complicar demasiado el sistema, concediendo cantidades de
puntos difíciles de manejar. En otros, las conductas son demasiado pasivas y están formuladas en negativo:
no gritar, no saltar, no pegar, no, no… También suele ocurrir que se penaliza de una forma más o menos
arbitraria quitando puntos, concediendo puntos que no se tenían que haber concedido, se olvida dar los
puntos…

Conductas que se deben seleccionar

Cuando se usa la tabla de puntos, las conductas deben estar formuladas en positivo y deben ser abordables
por los niños. En algunos casos se refuerza parte de la conducta ideal que se quiere conseguir, como una
forma de aproximación sucesiva. Estos son algunos ejemplos:

 Recoger los juguetes


 Lavarse las manos antes de comer
 Ayudar a poner la mesa
 Limpiarse los dientes
 Pedir las cosas por favor
 Traer los deberes apuntados del colegio
 Traer las gafas del colegio
 Acudir antes de la tercera llamada de atención
 Estar en el baño a las 8,15 de la mañana
 Dejar a mamá que se pare a hablar por la calle…
 Hacer 5 ejercicios de los deberes solo
 Levantarse de la mesa solo entre plato y plato, etc.