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RELACIONES INTERPERSONALES Y GRUPALES

1. Relaciones Interpersonales
En toda relación interpersonal interviene la comunicación, que es la capacidad de las personas
para obtener información respecto a su entorno y compartirla con el resto de la gente. El proceso
comunicativo está formado por la emisión de señales (sonidos, gestos, señas) con el objetivo de
dar a conocer un mensaje.
Hay que tener en cuenta que las relaciones interpersonales nos permiten alcanzar ciertos
objetivos necesarios para nuestro desarrollo en una sociedad, y la mayoría de estas metas están
implícitas a la hora de entablar lazos con otras personas. Sin embargo, es también posible
utilizarlas como un medio para obtener ciertos beneficios, tales como un puesto de trabajo;
incluso en esos casos, existen más razones que el mero interés material, aunque suelen ignorarse
a nivel consciente.

Se define como relación interpersonal a toda interacción recíproca entre dos o más personas. -
Se trata de relaciones sociales que, como tales, se encuentran reguladas por las leyes e
instituciones de la interacción social (Por ejemplo, las normas sociales)

Las relaciones interpersonales hacen referencia a las conexiones personales que se establecen
entre los individuos. Se configuran como un aspecto esencial y presente en todos los sujetos. En
los entornos de trabajo estas relaciones se establecen en diferentes ámbitos y niveles; pueden
ser internas (entre colegas, con los superiores o subordinados) o externas (clientes, proveedores,
pacientes,…). La calidad y naturaleza de las relaciones interpersonales —formales e
informales— pueden determinar la existencia de ambientes laborales sanos, de cooperación o,
por el contrario, afectar negativamente al ambiente laboral, pudiendo llegar a contribuir a la
aparición de situaciones de conflicto grave y/o a generar estrés.

a) Modelos unitarios:
La propuesta con más aceptación en la actualidad es el modelo MODE, propuesto por Fiziio
(1990). Según este modelo aquellos objetos con lo que se tiene una experiencia directa, no
mediatizada, dan lugar a actitudes más accesibles. Al hablar de accesibilidad nos referimos al
grado de solidez con la que se establece una actitud. Así en la medida que es accesible será más
estable más resistente las críticas y a los ataques, generara mayor confianza y se activara con
mayor rapidez ante la presencia o evocación del objeto sobre el que se ha formado la actitud.

El modelo MODE postula además que las actitudes guían la conducta mediante dos
mecanismos.

1. mediante la activación automática de la actitud, ante la presencia del objeto la actitud actuara
como un filtro y guía el procesamiento de la información, eliminando aquello que vaya en contra
del afecto establecido y resaltando aquello que sea coherente con la actitud.

2. mediante el análisis de la información en la medida en que no sea posible la activación


automática, se puede realizar un análisis cuidadoso de la información disponible. Así por
ejemplo, si una persona tiene una actitud negativa hacia el tabaco, bien consolidad apenas se
fijara en un cartel de un acto promocionado por una tabacalera, pero evaluara como negativo
el patrocinio, el contenido o incluso el diseño del propio cartel. Todo ello además de manera
automática e inconsciente para el sujeto.

b) Modelos duales
Desde esta perspectiva se postula que las personas podemos tener, sobre un objeto tanto una
actitud explicativa (consciente, deliberada) como una actitud implícita (inconsciente,
automática) y mostrar un afecto diferente al objeto.

1. actitudes duales (implícitas y explicitas) tienen diferentes representaciones mentales (e.e.,


Wilson, Lindsey, y Schooles, 2000). Así cada tipo de actitud tiene un registro de memoria
diferente y puede mostrar un valor diferente, así por ejemplo una persona puede tener una
actitud consciente (explicita) negativa hacia el saqueo de la casa de un político corrupto pero
una actitud automática (implícita) hacia el mismo hecho.
2. ambas actitudes se adquieren por procesos cognitivos diferentes. así mientras las actitudes
implícitas se forman por medio de procesos de condicionamiento clásico, las actitudes explicitas
se forman mediante procesos proposicionales, como la evaluación cognitiva de los argumentos
3. las actitudes explicitas e implícitas se activan en contextos diferentes. De este modo es posible
que no entren en conflicto sino que actúen en situaciones diferentes. Las actitudes implícitas
guían las conductas en situaciones espontaneas donde las personas actúan de manera impulsiva
no controlada mientras que las actitudes explicitas actúan en situaciones en las que existe un
proceso reflexivo de la situación y sus consecuencias.

c) Modelos de procesos

Desde este enfoque se postula que las actitudes nos encuentran preestablecidas sino que se
forman para cada situación específica, en función de los sentimientos, creencias y conductas
más destacadas (e.g., Schwars y Bohner.2001). de acuerdo con esta aproximación la existencia
de diferentes contextos determina que se produzca un acceso selectivo de la información,
influyendo de este modo en la evaluación de la situación.

d) Modelo meta cognitivo

Desde esta perspectiva se postula que las actitudes hacia los objetos permanecen en nuestra
memoria, mostrando tanto una evaluación positiva como negativa. La diferencia entre ambas
evaluaciones estriba en el grado en que son valorados por cada persona dichos valores.
Podemos destacar tres características principales del modelo metacognitivo propuesto por
Petty, Briñol y DeMaree (2007).

1. Aunque las actitudes se encuentran vinculadas en la memoria con una fuerza determinada
su activación puede depender de diferentes factores contextuales, así por ejemplo uno puede
tener guardado en la memoria a largo plazo su actitud frente a la fiesta sorpresa y reactivar
dicho registro al evocar cuanto tiempo hace que no tiene una experiencia tan positiva como esa.

2. cuando existe una actitud con valores antagónicos, tanto a favor como en contra de un objeto
y ambos son aceptados, la actitud que es recuperada y utilizada depende de varios factores.

3. El principal rasgo distintivo de este modelo radica en la idea de que las personas puede
etiquetar sus valoraciones es decir, la capacidad para opinar sobre las propias valoraciones

El concepto de psicosocial hace referencia a un abordaje interdisciplinar del conocimiento de


lo humano que mezcla la psicología, que tradicionalmente se enfocó en el sujeto
individualmente, con lo social. Se trata de un vocablo compuesto que se divide en dos partes,
“psico” y “social”. La primera parte, “psico”, etimológicamente proviene del griego Psykhe;
cuyo significado es alma. La segunda parte, “social”, proviene del latín Socialis, que hace
referencia al compañero, a los pares, a las personas que nos rodean.
Las relaciones positivas suponen habilidades de empatía, cooperación y compromiso por el
bienestar de los demás. En el caso de los adolescentes, estas relaciones favorecen el desarrollo
de fortalezas personales, proporcionan apoyo emocional e instrumental ante situaciones
estresantes y contribuyen a la competencia social. Los objetivos del presente trabajo fueron: a)
analizar la relación entre relaciones positivas autopercibidas y habilidades sociales de
adolescentes de San Miguel de Tucumán, pertenecientes a distintos niveles socioeconómicos, y
b) establecer diferencias individuales en el tipo de habilidades sociales según el nivel
socioeconómico (NSE). Se trató de un estudio correlacional, transversal, con muestreo no
probabilístico accidental. A 275 adolescentes, entre 12 y 14 años, asistentes a escuelas públicas
y privadas, se les administró la Batería de Socialización (BAS–3), el Cuestionario de estrategias
cognitivas de resolución de situaciones sociales diseñadas para el presente estudio). Los
resultados mostraron que los adolescentes que más frecuentemente percibían relaciones
positivas se describieron con habilidades de consideración y espíritu de servicio a los demás.
Los adolescentes de menor NSE referían más habilidades de liderazgo que sus pares de
contextos más favorecidos. Sin embargo, este grupo también se percibía con retraimiento,
ansiedad social y utilizaban estrategias pasivas de resolución de situaciones sociales.

El comportamiento agresivo es una manifestación social que se exhibe en cualquier etapa del
proceso humano, jugando un papel importante en la socialización de los seres, desde allí existen
múltiples investigaciones que fijan su atención en la búsqueda de explicaciones; en la actualidad
la conducta agresiva infantil se convierte en una preocupación de padres, maestros y sociedad.
La actuación agresiva oscurece las relaciones sociales que se van estableciendo a lo largo de su
desarrollo y obstaculiza por tanto su correcta integración en cualquier ambiente.

El psicólogo Albert Bandura en su teoría del aprendizaje social hace referencia al aprendizaje
por imitación por medio de la observación de un modelo, este modelo puede ser una conducta
socialmente aceptable o no aceptable; Según Craig (2001), los seres humanos observan las
acciones que logran su cometido y las que fracasan o no, producen resultado alguno y ajusta el
comportamiento en consecuencia. De esta manera, se recibe un reforzamiento consciente,
además de recompensas o castigos externos. En esta teoría hay dos participantes, el modelo, que
es al que se imita y el que recibe el refuerzo, o sea, estimulo; y el sujeto que observa e imita la
conducta. Como se señala en el aporte que hace Bandura para esta investigación, cabe
mencionar el experimento donde utilizó el “Muñeco Bobo”. Mediante un video a un grupo de
niños de jardín, en el video se presenta una mujer golpeando e insultando al muñeco bobo y
luego se les da a los niños un muñeco bobo y los niños imitaron todas 23 las acciones de la mujer
del video e incluso dieron mayores muestras de conductas agresivas.

Por consiguiente, la teoría Psicoanalítica postula que la agresión se produce como un resultado
del "instinto de muerte", y en ese sentido la agresividad es una manera de dirigir el instinto
hacia afuera, hacia los demás, en lugar de dirigirlo hacia uno mismo. La expresión de la agresión
se llama catarsis, y la disminución a la tendencia a agredir, como consecuencia de la expresión
de la agresión, efecto catártico. (Klein, p.56)

En otro experimento, Russell L (1968) corroboró la conclusión de Buss, si bien comprobó que
los sujetos esperaban una agresión considerablemente mayor si previamente había estado
sometidos al influjo de modelos agresivos. (Los sujetos de Geen observaron una secuencia de la
película cinematográfica (el campeón en el mundo) en la que Kirs Douglas era golpeado
brutalmente en un campeonato por la copa del mundo y luego podrían descargar un choque
eléctrico contra otro individuo. Desde allí se observo en medios experimentales que los insultos
y otros abusos verbales originaban mayor agresión, argumentando además, que en el mejor de
los casos la frustración es solo un débil antecedente causal de la agresión, del mismo modo otro
proceso estrechamente asociado para este autor con la agresión es la catarsis, donde se hace
hincapié a la eliminación de la energía agresiva mediante su descarga a través de una conducta
agresiva, sintiendo un alivio después de participar en algún comportamiento agresivo. (JW.
Vander, 1986. p.371)

http://designificados.com/psicosocial/file:///C:/Users/Beto-PC/Downloads/Dialnet-
RelacionesInterpersonalesPositivas-5763101.pdf

http://stadium.unad.edu.co/preview/UNAD.php?url=/bitstream/10596/2311/1/43667679%20-%204
3300255.pdf