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EL PAIS

SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007


Cantabria EXTRA

SANTANDER, EL SURFERAS DOS CUEVAS


ARTE DE PASEAR O SALVAJES Y UN PUEBLO
Terrazas en el paseo de Playas para todos los Junto a la bella Santillana
Pereda, la península de la gustos: Oyambre, Langre, del Mar (en la foto) esperan
Magdalena, el faro de Cabo Covachos y Somocuevas, el museo y la neocueva de
Mayor. Citas en una ciudad o las urbanas del Altamira. La otra cita en las
ideal para la contemplación. Sardinero santanderino. profundidades es El Soplao.

Página 3 Páginas 4 y 5 Página 7

SPILA RICCARDO
El paraje de El Cabo en la playa de Gerra, cerca de San Vicente de la Barquera y del parque natural de Oyambre, al oeste del litoral cántabro.

Del mar a las cumbres


Entre Santander y los Picos de Europa, un intenso recorrido verde
Dos gorilas son las nuevas MANUEL GUTIÉRREZ ARAGÓN gue toda la vida, con el cortejo de ha- Una ‘ruta de que se hacen tantas rutas históricas,
das buenas y de brujas malas que acu- podría hablarse de una ruta de los
estrellas de Cabárceno, el an lejos, tan cerca. Esto de den a todos los bautizos, aunque no los maquis’ maquis, un mapa de la lucha y la re-
fantástico parque zoológico
en una vieja mina de hierro.
Y visitas a Comillas, Tudanca
o Potes. Paisajes diversos
T dónde esté la patria, ubi
patria, o qué sea esa cosa
llamada patria, de la que
sabemos hace referencia a
algo que se ama, incluso por la que
matamos, o incluso por la que nos
matan; esto, pues, debe ser la patria.
hayan sido invitadas.
En mis primeros pasos por la pa-
tria, digo, por la vida, había, cerca de
mi ciudad natal, Torrelavega, unos se-
res peligrosos y astutos, que asalta-
ban a los que se perdían por el bos-
que: los maquis, una especie de pre-
abarcaría parte
de la Cantabria
boscosa
y marítima
sistencia, que abarcaría gran parte
de la Cantabria boscosa y marítima.
No propongo la banalidad de hacer
un itinerario turístico con los ma-
quis, pero el recuerdo está ahí, para
quien quiera recorrerlo.
en un triángulo perfecto: A la pobre patria se la ha colocado en sencias oscuras que un niño de dere- La ‘ruta de los maquis’
costa, bosque y valles. muchos sitios: en la infancia, en el chas podía identificar como seres En la comarca de Liébana, cuya capi-
lenguaje, en la memoria, en la clase maléficos. Cantabria —donde hay pa- tal es Potes, hay un conjunto de va-
social, en la cuenta corriente, en el pa- tria, también suele haber miedo— al- lles, bosques y laderas de pastos a la
raíso (fiscal)... Pero, por muchas vuel- bergaba a los últimos combatientes sombra inmensa de los Picos de Eu-
tas que le demos, la única patria irre- de la Guerra Civil. En el corazón del ropa. Allí se hizo la resistencia con-
mediable es aquella en la que nace- bosque estaban Juanín y Bedoya, los
mos. La patria nos nace. Y nos persi- últimos seres libres de la patria. Hoy, Pasa a la página 2
2 / EXTRA EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007

DEL MAR A LAS CUMBRES

Viene de la página 1
tra los moros y contra Franco. Vícti-
ma de la brutalidad de la patria en
su versión franquista, Juanín huyó a
los bosques. Las partidas guerrille-
ras camparon por los hayedos y ro-
bledales que configuran el bosque
del Saja, haciendo del bosque su in-
hóspito hogar.
Los niños urbanos y escolarizados
en la Formación del Espíritu Nacio-
nal —versión unilateral de la patria—
podíamos ir hasta los confines del
bosque, pero no adentrarnos en él. Ni
los niños ni los adultos. Desde lo alto
de los montes, Juanín te veía, aunque
tú no le vieras a él. La tuberculosis mi-
naba a los maquis más que las fuer-
zas de la Guardia Civil: el bosque, re-
fugio de los maquis, era también su
verdugo. Los maquis se ocultaban de
día y caminaban de noche.
Entre los bosques de Liébana y la
costa de San Vicente y Comillas hay
carreteras comarcales vertiginosas y
altas como senderos de águila en el
cielo. Ésa es la ruta de los maquis ha-
cia la costa. En el bosque de Monte
Corona, en Comillas, se conserva al-
guno de los refugios utilizados por
Juanín y Bedoya para ocultarse si
arreciaba el invierno o la persecu-
ción. Están dotados de sistemas de
aviso y de camuflaje.

Sendero de la Reserva del Saja


CARMA CASULÀ
Otra ruta para buenos caminantes Vacas tudancas en los pastos de los Picos de Europa, donde conviven unas 10.000 cabezas.
—un sendero con las marcas blan-
cas y rojas de los senderos GR, en es- res... Todo esto unido a la dificultad
te caso el GR-71 o sendero de la Re- GUÍA PRÁCTICA de las comunicaciones con los nú-
serva del Saja— es la que va desde cleos habitados, debido a lo abrupto
Polaciones hasta Potes. Cerca de Po- (www.ayto-vegadeliebana.com). del terreno y a la dispersión de las fa-
tes, en Vega de Liébana, Juanín fue L Turismo de Laredo (www.laredo.es; milias. Puro western.
muerto por la Guardia Civil entre el Mar Cant
Cantábrico 942 61 10 96). Alameda Miramar s/n. La ruta de las pasiegas puede co-
río y el camino que baja del monte. L Turismo de Comillas (942 72 25 91; menzar en Torrelavega o Santander y
Los del lugar dicen que le mataron www.comillas.es). Plaza de Joaquín adentrarse hasta Selaya o Vega de
cuando iba a una cita amorosa. Be- Comillas del Piélago, 1. Pas. Por el camino se puede ver la
89
doya se salvó por los pelos, y buscó Cabezón 7 10
Santoña L Turismo de Reinosa constelación de cabañas disemina-
refugio en las peñas y espesuras. El San Vicente de 1 2 11 1213 (www.aytoreinosa.es; 942 75 52 15). das por el paisaje. El curioso viajero
sitio donde cayó Juanín, una pro- la Barquera Avenida del Puente de Carlos III, 23, las puede admirar, a su derecha, si
nunciada curva de la carretera, apa- Asturias
Cabáárceno
Cab planta baja. Edificio La Casona. conduce despacio su vehículo, en la
rece siempre adornado con flores, Cueva
Sierra del Vizcaya L Turismo de Castro Urdiales (942 87 15 carretera N-623, Burgos-Santander,
que colocan manos anónimas. Bedo- Europa Hornijo 12). Avenida de la Constitución, s/n. que pasa por el puerto del Escudo.
ya, errante solitario por los montes, L Turismo de Potes. Plaza de la Serna. Después, la decisión es suya.
Vega de Pas
terminó por esconderse en casa de Bá Burgos L Turismo de Piélagos (942 07 69 09 y
unos familiares. La Li
Lié A-67 942 07 69 05; www.pielagos.es). Barrio La Una vida de transgresión
El escondite era muy estrecho, León Iglesia, 19, primera planta. La organización individualista y ais-
1 Amió
un pequeño agujero entre la campa- L Turismo de Ribamontán al Mar lada y la explotación altitudinal de
JAVIER BELLOSO

na de la chimenea de la cocina y la Palencia (www.ribamontanalmar.es; 942 51 06 00). los pastos, que lleva a un seminoma-

pared. Con una cuerda tiraba de una 15 km


L Turismo de Isla, en Arnuero (942 67 97 dismo mal visto por la Iglesia, han
trampilla de madera sobre la que 20; www.ayuntamientodearnuero.com). hecho de la vida pasiega una verda-
caía, al cerrarse, una lluvia de hojas L Turismo de Noja (942 63 15 16; dera transgresión. Hasta el punto
de maíz, quedando el agujero disi- Durante siglos, Información www.nojaatodacosta.com). Avenida del de que, como los agotes del Roncal
mulado. Pero ni los familiares ni el L Turismo de Cantabria Ris, 79-81. o los vaqueiros asturianos, han sido
propio Bedoya contaban con el in- los habitantes de (www.turismodecantabria.com; L Turismo de Liendo (636 99 70 16). tenidos como personas desconfia-
menso apetito del guerrillero. La fal- los valles de los 901 11 11 12). L Turismo de Santillana del Mar das y arteras, cuando en realidad
ta de ejercicio y el reposo obligado hi- L www.cantabriajoven.com. (www.santillana-del-mar.com; 942 81 88 los que desconfiaban de ellos eran
cieron que el hombre oculto engor- ríos Pas, Miera y L www.calidadcantabria.com. 12). Jesús Otero, 12. los demás.
dara de tal manera que el refugio se Pisueña vivieron L www.turismoruralcantabria.com. L Turismo de Santoña (942 67 11 87; También algún ilustre prócer lo-
quedó estrecho y la trampilla no ce- L www.cantabriarural.com. www.aytosantona.org). cal, en el pasado siglo, y que firma-
rraba. Él mismo y toda la familia aislados, hasta L Turismo de Torrelavega (942 89 29 82; L Centro de Interpretación de los ba como historiador (se ve que ya
quedaron en peligro en caso de regis- constituir una www.aytotorrelavega.es). Juan José Picos de Europa (942 73 81 09). Avenida entonces, como ahora, había histo-
tro de la policía, cosa que ocurría Ruano, 9. de Luis de las Cuevas, 2; Tama, Cigorillo riadores del refrito y la miscelá-
cada poco. Bedoya huyó y murió en sociedad L Turismo de Vega de Liébana de Liébana. nea), recogía como hecho probado
el camino hacia la frontera francesa. distinta que en la iglesia de Vega de Pas al-
Sobre la cuna de mi infancia tam- gún feligrés, sentado sobre sus talo-
bién se inclinaron brujas benéficas. nes, levantaba las manos al cielo y
Estas ninfas de los montes, recias y Los pasiegos gullo para los pobladores de los mon- humanos más interesantes del plane- clamaban a Alá a grandes voces.
potentes, traían a mi casa cosas bue- tes. Los pasiegos habitaban sus estre- ta Tierra. Su manera de utilizar los De niño, en una de las ocasiones
nas y escasas. En tiempos habían habitaban sus chos valles a unos pocos kilómetros pastos en las laderas —de una incli- en que acompañé a mi padre, en visi-
amamantado a los hijos de los no- valles a pocos de mi ciudad natal; sin embargo, nación hasta del 40%— les lleva a ta profesional, a una localidad pasie-
bles, y ahora mismo llevaban a sus eran unos grandes desconocidos, ser un pueblo trashumante durante ga, vi a un niño del valle con unos ju-
propios hijos a la espalda, en el cué- kilómetros de por no decir incomprendidos, para buena parte del tiempo. La dedica- guetes extraños. Eran unas ramas de
vano, subiendo y bajando con ellos mi ciudad natal; el resto de ciudadanos. El escritor Pe- ción casi exclusiva a la ganadería árbol talladas en forma de bóvidos
las empinadas laderas de los mon- reda no situó ninguna de sus novelas hace que cambien sus vacas de lugar primitivos: vacas en las que se aprove-
tes. Sesudos antropólogos de la capi- sin embargo, —por otra parte, mejor para los pa- según las estaciones del año: hacia chaba una bifurcación del tronco pa-
tal santanderina aseguraban que eran unos siegos— en el País Pasiego, ya que de- arriba del monte en verano, hacia el ra los cuernos; toros con su verga tie-
aquellas mujeres provenían de anti- cía “desconocerlos tanto como al Im- valle en invierno. Para ello tienen di- sa; las terneras eran unas ramas tier-
guas tribus árabes, perdidas en los grandes perio de la China”. seminadas por los flancos de las nas, delgadas, con pequeños cuernos.
montes del Pas, y que el oscilar de desconocidos Para nosotros, niños de ciudad, montañas unas construcciones de Muescas y descortezamientos hacían
sus caderas no era sino herencia de las pasiegas eran esas ninfas del piedra, cubiertas de pizarra, de gran de manchas en la piel. Era como te-
la manera de andar de las moras de agua, lamias de los ríos, que nos robustez: las cabañas pasiegas. ner en mis manos los primeros jugue-
la morería. traían los días de mercado los sobaos En sus cambios estacionales parti- tes del hombre, o mejor, del niño pri-
Estamos hablando de las pasie- del desayuno, y esa otra exquisitez re- cipa toda la familia: padre, madre, mitivo. Porque el hombre en sus co-
gas y de los pasiegos y de su apartado memorativa, de calostros y huevos, a niños y jóvenes. Todos trabajan con mienzos históricos y los comienzos
mundo. Durante siglos, los habitan- la que yo podría llamar la quesada de las vacas. La familia permanece aisla- del hombre en su niñez recorren un
tes de los profundos valles que atra- Proust. Pero los aspectos etnológicos da de la localidad más cercana, e in- camino parecido. El pequeño pasie-
viesan los ríos Pas, Miera y Pisueña más notables de la vida pasiega, deri- cluso de otras familias. Recuerda la go me los regaló, visto mi interés in-
han vivido aislados, hasta constituir vados del monocultivo ganadero, per- vida del viejo Oeste americano, sólo fantil. “En el bosque tengo muchos
una sociedad distinta, a veces incom- manecían en el misterio. Los pasie- que la vida vaquera norteamericana más”, me dijo.
prendida por sus vecinos. gos, una vez más, tan cerca, tan lejos. la conocíamos mejor, gracias al cine. L Manuel Gutiérrez Aragón (Torrelavega, 1942) es
Cuando yo era niño, el término Y, sin embargo, los valles del Pas El aislamiento traía consigo proble- director de cine, autor de películas como El corazón
pasiego era despectivo; hoy es un or- constituyen uno de los ecosistemas mas relacionales, sociales, escola- del bosque o La vida que te espera.
EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007 EXTRA / 3

RUTAS URBANAS

cho. Casa Lita, con Joseba Guijarro


al timón, es ejemplo claro y sabroso
en este apartado. Sublime.

5 El Puntal. Una barrera de arena


corta la bahía con un amarillo
más digno del desierto que de
los paisajes verdes y grises del norte.
Es el Puntal, la playa emblemática a
la que se llega en la barca de los Diez
Hermanos desde el muelle. La playa,
con una duna que la divide y la hace
aprovechable en una parte u otra se-
gún sople el viento, empalma con So-
mo y Loredo en un espectáculo de
arena de más de cinco kilómetros.

6 La Magdalena. Lugar de esparci-


miento, cultura y contempla-
ción único. La Magdalena es mu-
chas cosas. Es una playa, con un res-
taurante para quedar atónito por el
paisaje; es una península y una uni-
versidad —ahí se alza el palacio que
utilizara el rey Alfonso XIII para vera-
near y que hoy es la sede de la Menén-
dez Pelayo—, y un entorno en el que
hay paseos insuperables entre esa lí-
nea que corta la bahía y el mar abier-
to. Hasta un zoo sobrevive entre sus
rocas, con leones y pingüinos.

7 El Sardinero. Desde la curva de la


Magdalena, el eje que eligió don
Benito Pérez Galdós para cons-
truirse su casa refugio de San Quin-
tín, y de la playa del Camello hasta el
PABLO HOJAS
El islote de Mouro, visto desde la península de la Magdalena, destino de uno de los paseos más estimulantes en Santander. Chiqui, un hotel que es el último pun-
to de la ciudad y las playas, se recorre
El Sardinero. Fue lugar balneario has-

Santander en diez zancadas ta que se incorporó con todos los ho-


nores a zona residencial de la ciudad.
El centro neurálgico es la plaza de
Italia, donde está el casino y el Rhin
La Alameda, los vinos de Vargas y el faro-museo de Cabo Mayor (ahora Río), restaurante de referen-
cia, con un fresco de Roberto Orallo
en su torre. Los jardines de Piquío,
que separan las dos playas, y un pa-
Una decena de paseos seo de regreso al atardecer doblando
GUÍA PRÁCTICA la curva y enfilándose por Reina Vic-
e itinerarios por las calles, toria, no tienen desperdicio.
parques, playas, tiendas, Información
bares y restaurantes más
atrayentes de una ciudad
que sabe disfrutar de sus
L Turismo de Santander
(942 31 07 08; www.ayto-santander.es).
Plaza de Velarde, 5, bajo.

Visitar
8 Cabo Mayor. Por la carretera del
faro, a la derecha, en un desvío
queda Mataleñas, con su cam-
po de golf municipal, muy celebrado
por los aficionados al deporte en la
posibilidades y que exprime L Centro de Arte Faro de Cabo Mayor tierra de Severiano Ballesteros y su
(www.puertosantander.es/farocaboma- playa escondida. Un poco más arriba
a tope su tiempo al aire libre. yor/default.htm; 942 39 17 94). De martes está el cámping, pero la carretera ter-
a domingo, de 11.00 a 13.30 y de 17.00 mina en el Faro de Cabo Mayor,
a 20.00. Lunes, cerrado. uno de los símbolos vivos de la ciu-
JESÚS RUIZ MANTILLA L Palacio Real de la Magdalena dad. Ha sido luz y sombra. Durante
(www.palaciomagdalena.com; 942 20 30 muchos años, memoria negra de atro-
l santanderino es espéci- cidades de los dos bandos en la gue-

E
84). Palacio Real de la Magdalena, s/n.
men de ocio y esparcimien- rra, hoy un museo dedicado al pintor
to. La decisión de quedar- Varios Eduardo Sanz. Alrededor, junto a los
se a vivir en Santander lo L Santander Summer Festival tiene campos verdes y sin edificar de mila-
conlleva: es una elección previsto celebrarse en el Rostrío gro, rompe el mar Cantábrico sobre
G. A.
por la calidad de vida, por la contem- El bar Blues, en la plaza de Cañadío. el 14 y 15 de agosto. sus acantilados. Los paseos cara al
plación en lugar de la acción. Por el Lugar de viento pueden emular los mejores
saboreo y la determinación de dejar- paisajes de las hermanas Brontë.
se envolver por placeres visuales, sen- encuentro. Los
soriales, con una adicción que impi-
de o hace difícil a sus hijos vivir lejos
de la contemplación de la bahía. En
torno a ella gira todo. Es el útero de la
ciudad que los amamanta y donde
santanderinos
no perdonan,
a partir de las
2 De Vargas a Burgos. Hace años,
cuando los barrios de El Alisal y
Cazoña no existían, la ciudad co-
menzaba en Cuatro Caminos. De
allí hacia el centro se bajaba por la
co, detrás del Ayuntamiento está el
mercado de la Esperanza, con sus
pescaderías espectaculares, que ade-
más, entre semana, deja salir a la ca-
lle puestos de verduras, embutidos,
10 A comer y a cenar. Entre pa-
seo y paseo, hay tiempo pa-
ra comer. Santander siem-
pre ha gozado de cartas sobresalien-
tes. Es puerto pesquero y ciudad don-
los romanos, hace 2.000 años, esta- siete de la tarde, Alameda hasta la calle de Burgos. quesos, dulces traídos de todas par- de se celebran las materias primas an-
blecieron el puerto estratégico que una vuelta por Hoy, por ahí ya no existen los tres ci- tes de la región. Olores y sabores tes que las fusiones. Puerto Chico se
fue el embrión de la ciudad de hoy. nes que había ni la fábrica de cerveza, más que auténticos. ha convertido en el punto de referen-
el muelle pero sí ha quedado el cogollo de la ca- cia gastronómico. Son imprescindi-

1 Una vuelta por el muelle. Lugar de


encuentro, cruce crepuscular.
Los santanderinos no perdonan,
a partir de las seis o las siete de la tar-
de, una vuelta por el muelle. El paseo
lle de Vargas para tomarse unas ca-
ñas y vinos en una acera que ha sido
cita tradicional de aperitivos. La con-
tinuación de la calle de Burgos, don-
de está la sucursal más grande de la
4 De Cañadío a Puerto Chico. Si el pa-
seo anterior es más mañanero,
entre Cañadío y Puerto Chico,
más que al aperitivo se acude a horas
más golfas. De ocho a… tres, cuatro,
bles el Bar del Puerto, La Bombi,
La Posada del Mar, La Mulata, el
mítico Marucho (en Tetuán), El Ser-
val (con estrella Michelin), el nuevo
Jaque. Entre los más tradicionales,
que comienza en la plaza Porticada librería Estudio, con otro local en la cinco de la madrugada. Hay bares y Goya, Gele, el antiguo Rhin… Si te-
y llega hasta la calle de Castelar se lle- calle de Calvo Sotelo y junto con Gil, lugares de picoteo que no se rinden. nemos ganas de salir a la región, en-
na de gente que se cruza y se saluda. las mejores librerías de la ciudad, se La graciosa Conveniente; el maravi- contramos lo mejor de lo mejor. Una
Los niños prefieren la acera de los jar- ha hecho peatonal y agradable. lloso Cañadío, con su capitán, Paco gran excursión gastronómica se hace
dines de Pereda, lugar clave en la in- Quirós, uno de los más fajados cocine- por cualquier tasca de Cabuérniga, a
fancia de cada santanderino, con sus
patos, sus caballitos y sus gofres de ga-
lleta. Los mayores eligen el recorrido
en línea recta, con alguna parada en
cualquier terraza de sus cafeterías y
3 De compras por el centro. El entor-
no de Correos, la catedral, la
plaza del Ayuntamiento y la
Porticada reúne en sus tripas, el pu-
ro centro de la ciudad, las tiendas
ros de España, y bares de copas eter-
nos como El Ventilador, El Canela
y el Blues, en la misma plaza, o Mala-
espina, Terminal, Santa Fe y El
Sol, que quedan arriba de la cuesta
la búsqueda del cocido montañés. Pa-
ra paladares exquisitos, el Cenador
de Amós, en Villaverde de Ponto-
nes, uno de los grandes de España,
perfectamente comandado por Jesús
bares, desde Frypsia y El Suizo hasta más chic y más resistentes a la ava- de las Cadenas. Si seguimos por aba- Sánchez y Marián Martínez, también
Las Hijas de Florencio. Fundamen- lancha de centros comerciales del jo y cogemos la calle de Peña Herbo- con estrella Michelin, y La Solana,
tal un alto en las heladerías: Capri y extrarradio. Ropa, zapatos, joyerías, sa, también centro neurálgico para el en La Bien Aparecida, la última
Regma son de referencia. Excelsas. Si librerías, marcas de lujo compiten vermú y los vinos de la mañana, llega- gran sensación entre los gourmets
llueve, por atrás, uno puede refugiar- por las calles de San Francisco, mos a Puerto Chico, donde están hoy exigentes con su valor más que emer-
se en los bares del antiguo mercado Juan de Herrera, Calvo Sotelo, por hoy los mejores restaurantes y lu- gente en la cocina: el jovencísimo
del Este o en la plaza de Pombo. Lealtad… Si se busca algo auténti- gares inigualables en el arte del pin- Nacho Solana, de 27 años. Un crack.
4 / EXTRA EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007

FIN DE SEMANA FIN D

cabe
AIRE LIBRE jística
de isl
ma d
plega
Sa
nas pu
tremo
nero,
se alc
Hayedo del Saja. cromá
ment
HAYEDO DEL SAJA pos c
Uno de los hayedos más notables sus es
de la Península se encuentra en cada c
Cantabria, en el valle del Saja. Un ce de M
bosque de 7.000 hectáreas na m
catalogado como una de las escasa
pocas masas forestales viejas o vez pr
semivírgenes de España. Incluido quini
en el parque natural del Ce
Saja-Besaya, estos árboles se hía de
encuentran en un ambiente brico
montano de alturas cercanas a tán al
los 2.000 metros, a los que se idea q
unen robles y abedules para verde
crear un ostentoso bosque los ar
caducifolio. Entremezcladas con en pa
la masa arbórea surgen grandes que d
praderías, zonas de pasto o fía de
brañas, donde campan a sus da po
anchas caballos y vacas férico
tudancas. Estas últimas, de tonos mayo
cenizos y cuernos largos y como
JOAQUÍN GÓMEZ SASTRE
retorcidos, son una de las 27 Un juego de voleyplaya se desarrolla a un paso de las sombrillas y toallas que colorean la amplia playa de Oyambre, uno de los arenales de Comillas. pico;
razas autóctonas ibéricas que se más i
encuentran en regresión, y por
ello tienen una protección
especial.
Uno de los itinerarios que
mejor muestran la riqueza natural
Santuarios para las toallas Arena
Es La
playa
de la
de este enclave es el que se
realiza desde el puerto de
Veraneo relajado en playas salvajes, naturistas o surferas de la
dos se
Palombera hasta la aldea de los de
Bárcena Mayor. Doce kilómetros to res
por una pista de tierra, paralela A lo largo de 283 kilómetros Trengandín es mar como en la península que confor- lito (en un tris de derrumbarse por en tan
durante gran parte del recorrido man las rías de Tina Mayor y Tina efecto de las olas y la incuria) que re- ría de
al río Queriendo, que permite de costa se suceden una pócima Menor, correspondientes a las desem- cuerda el aterrizaje forzoso, en 1929, duna
asombrarse de los bosques de enclaves únicos para los natural aliñada bocaduras de los ríos Deva y Nansa, del Pájaro Amarillo, primer avión cio pr
ribera y de los hayedos del valle respectivamente. Todo a las puertas transatlántico que tocó tierra españo- rroqu
de este río. bañistas: Oyambre, Langre, para embriagar de Asturias. Este mes de junio, los ba- la, según dicen, por exceso de peso En
Somocuevas o los arenales al visitante. Al ñistas sustituyen a los recolectores de causado por un polizón. Hacia orien- obede
oclas (algas) arrojadas por el Cantá- te se abre la ría de La Rabia, la zona gandí
urbanos de Santander. arenal, a las brico en la bonita playa de Amió, más estética en Oyambre, no lejos de acá y
encinas y a los próxima a Pechón y notablemente ex- las dunas que ocupa en parte el cam- len du
tensa en bajamar. po de golf. una tr
‘praos’ se suman Al otro lado de San Vicente de la Antes de llegar a Santander, So- gún w
GUILLERMO ESAÍN
vacas y ovejas Barquera, en el delicioso parque natu- mocuevas (Piélagos) y Covachos eslalo
muchas de las playas cán- ral de Oyambre —toda una declara- (Santa Cruz de Bezana) sorpren- pista

Una hoja de arce.

VALLE DE SOBA
P. R.

En el oriente de Cantabria, cerca


de los predios burgaleses y
vascos, un rincón montano es
A tabras hay que acudir con
el asombro de quien va a
una reserva, pues los valo-
res medioambientales se
acumulan, pese al avance del cemen-
to, en bastantes de sus arenales a lo
largo de 283 kilómetros de costa.
ción de belleza natural—, se desplie-
ga una amplia playa de arena blanca
donde los veraneantes, mayoritaria-
mente residentes en Comillas, disfru-
tan de un marco deslumbrante y apa-
cible en el que su orientación abierta
al mar entraña peligro. Al oeste, coin-
den a los amigos del naturismo, lo
mismo por su arena dorada que por
su porte acantilado. A Somocuevas
se llega tomando una larga escalina-
ta, y Covachos sólo se disfruta a pla-
cer cuando se retira el flujo marino
(consultar la tabla de mareas en
guir a
es un
embr
las en
cas y
en es
da fin
capaz de impresionar por sus En ningún otro punto de Can- cidiendo con la zona menos castiga- www.puertosantander.com). Res- idea n
ambientes salvajes y rurales. La tabria los encinares se aproximan al da por las corrientes, se erige el mono- pecto a la cercana Arnía (Piélagos), la sua
sierra del Hornijo se deja abrazar
por dos ríos y sus respectivos
valles en uno de los parajes
cántabros más atractivos desde
el punto de vista natural. El
primero y más destacado es el
Gorilas en el monte cios a
para e
to a e
la zon
Asón, un bravío curso al que no
da tiempo a alcanzar la madurez,
Dos enormes simios se incorporan exótic
popót
puesto que en sólo treinta
kilómetros cede sus aguas al mar,
a la familia animal de Cabárceno dax. E
les, el
eso sí, en otro flamante paraje, la amen
ría de Treto y la bahía de A
Santoña. Su impetuoso Los niños votan estos días te espectacular paraje, donde viven pued
nacimiento lo descuelga por un animales en semilibertad desde ha- y los m
enorme paredón calcáreo con un para ponerles nombres a los ce 17 años. “Cabárceno es un zooló- no as
salto de más de 50 metros que no nuevos inquilinos: una pareja gico diferente, que parte de una teo- cinto
deja indiferente a nadie, es la ría radicalmente distinta: el prota- fante
famosa cascada del Asón. Todo de grandes primates llegada gonista es el animal, no el visitante. “En la
su valle alto se encuentra dentro del zoo de Madrid. No se trata de exhibición como si se nada
del parque natural de los Collados tratase de objetos delicatessen, sino África
del Asón, declarado en 1999. de permitir que el animal desarrolle
El otro río del valle de Soba todo su potencial. El visitante se tie- Dos la
es el Gándara, afluente del Asón. ANDREA AGUILAR ne que molestar en buscarle”, expli- Cerca
Gargantas escabrosas, prados y ca Santiago Borragán, veterinario La pareja de gorilas recién llegada al parque de Cabárceno. tan ve
uede que los chimpancés jefe del parque. parqu

P
bosques forman y tapizan el
relieve de este valle, menos sean más monos, pero no se Conocidos por el momento como En 25 hectáreas a sus presas hasta que éstas mueren tas bo
conocido y frecuentado que su equivoquen: el gran prima- Niky y Nadia —un concurso entre es- por extenuación, y los más tranqui- ques,
vecino, pero de una belleza te es el gorila. Y el simio colares determinará pronto sus futu- del parque viven los burros somalíes. Nuevas son ade- suma
notable. Estamos ante una tierra rey, cuya fama está a la altura de su ros nombres—, la enorme pareja de 14 elefantes, más las crías de las especies ya pre- natur
verde en sus praderías y en sus voluminoso tamaño, ha llegado con gorilas forma parte de las 114 espe- sentes en el parque, un lugar que, a aguja
bosques de hayas, robles y todos los honores al parque natural cies que disfrutan de estas tierras cán- la manada más juzgar por las cifras, incita al amor altura
encinas, salpicada de pequeños de Cabárceno, a unos 20 kilómetros tabras. Entre los recién llegados a lo grande fuera animal. “Hay más de 160 nacimien- rrar l
pueblos y caseríos dispersos. de Santander, al sur de Peña Cabar- largo de 2007 también se encuen- tos al año”, afirma Borragán. Miguel dejaro
PEDRO RETAMAR ga. Suyos son desde el pasado 30 de tran los incansables licaones —pe- de África Otí, director del parque, achaca el fe- De
abril 14.500 metros cuadrados de rros salvajes africanos muy castiga- nómeno reproductor a “la falta de es- ron u
las 750 hectáreas que comprende es- dos por el moquillo—, que persiguen trés” de las fieras en los amplios espa- paraje
EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007 EXTRA / 5

FIN DE SEMANA

cabe mencionar su estampa paisa-


jística y geomorfológica: un rosario VISITAS
de islotes, junto con una platafor-
ma de abrasión espectacularmente
plegada a su costado.
Santander cuenta con playas urba-
nas pulcras y bien acicaladas. En el ex-
tremo norte de las playas de El Sardi-
nero, bordeando a pie el cabo Menor,
se alcanza el encanto montañoso y
cromático de Mataleñas, a la que una
mente cuadriculada quiso en tiem- Una calle de Bárcena Mayor.
pos colocar un ascensor para eludir
sus escalones. Es esta calidad de mar- BÁRCENA MAYOR
cada configuración abrupta la que ha- Bárcena está situada al final
ce de Mataleñas un escondrijo en bue- de una carreterita local que nace
na medida ignoto por los foráneos y en El Tojo y recorre 10 kilómetros
escasamente masificado. Donde por de paisajes inmaculados en el
vez primera se vieron los atrevidos bi- valle del Saja. Una vez allí, hay
quinis en la costa norte. que dejar el coche en un
Cerca del sector oriental de la ba- aparcamiento disuasorio y
hía de Santander se encara al Cantá- continuar a pie hacia el pueblo.
brico la playa de Langre (Ribamon- Cuando uno por fin se sumerge
tán al Mar), la materialización de la en las calles empedradas,
idea que podamos acuñar de la playa entiende por qué Bárcena Mayor
verde. Anchurosa, prístina. Uno de es uno de los pueblos
los arenales más limpios de la región, emblemáticos de Cantabria.
en parte debido a la ausencia de ríos Bárcena es un pequeño museo
que desagüen en su orilla. La orogra- en piedra, una genuina aldea
fía de líneas puras queda determina- montañesa del medievo en la
da por dos tramos de arena semies- que por azares milagrosos del
féricos unidos durante la bajamar. El destino no hay una sola
mayor, de acústica peculiar, se antoja construcción que desentone, ni
como una formidable boca cortada a ningún desaguisado urbanístico
pico; el arco de menor tamaño es el que afee su estampa. Todo son
más indicado para el baño familiar. casonas de mampuesto de
piedra y recias vigas de madera
Arenal, encinas, prados con sus arcos de sillar y sus
Es La Arena, en Arnuero, una de las galerías porticadas mirando
playas descollantes de la comarca siempre al sur, en busca de un
de la Trasmiera. Se alcanza a través recuelo de calidez en estas frías
de la pedanía de Isla y se articula en montañas cántabras. Su denso
dos sectores más diferenciados que entramado urbano, con dos
los de Langre. El que da a mar abier- calles principales y varias
to resulta eminentemente familiar, placitas con fuentes y lavaderos
en tanto que el correspondiente a la apiñadas en torno a una bella
ría de Castellanos, más secreto, con iglesia del siglo XVII, le valió la
PABLO HOJAS
dunas ricas en vegetación y un silen- Cuando baja la marea, es posible acceder a pie al islote de Covachos, frente a la playa homónima. declaración de conjunto
cio propiciatorio, congrega a la pa- histórico-artístico en 1979.
rroquia naturista. En Sonabia co para atisbar el siguiente playazo: se acompaña de una segunda playi-
En Noja, en plena costa oriental, Berria (Santoña), de talante surfis- ta de roca, con líquenes y algas, ca-
obedecemos las señales hacia Tren- conviven ta. Muchos no pueden sustraerse a racolillos y toda esa proliferación
gandín, cuyos escollos, salpicados cuerpos la tentación y siguen caminando has- de seres minúsculos que abandona
acá y allá cerca de la orilla, sobresa- ta el cementerio playero de Santoña. la marea. Una senda señalizada sal-
len durante la marea baja formando desnudos Igual de bien conservadas están va el monte Candina, comunicando
una trama casi surreal por donde al- y textiles. La de las laderas de una de las localidades San Julián con la playa de Sonabia,
gún windsurfista traza su particular costeras que mejor han preservado también digna de conocerse, y a la
eslalon. Dejar el coche al final de la Oriñón, en su litoral: Liendo. Buscar en el barrio que se llega en coche cómodamente
pista de la playa de Helgueras y se- Castro Urdiales, de Villanueva el cartel “playa”, que co- por la desembocadura del río
guir a pie hacia oriente. Trengandín munica con el borde del acantilado y Agüera, en Oriñón.
es una pócima natural aliñada para es la playa el vial que desciende hasta la explana- En Sonabia conviven cordialmen- El pueblo cántabro de Tudanca.
embriagar al visitante. Al arenal, a preferida por los da. Luego hay que tomar la senda te cuerpos desnudos y textiles. La de
las encinas y a los praos se suman va- que baja a la playa de San Julián y Oriñón, situada en el término de Cas- TUDANCA
cas y ovejas que pacen libremente paseantes que no conviene cubrir bajo la lluvia tro Urdiales, ventosa y de casi un kiló- Desparramado cuesta abajo en
en estas laderas bucólicas. Cuando debido a los peligrosos resbalones. metro de largo, es la playa preferida una ladera del Nansa, Tudanca
da fin la base de arena, es buena Junto al monte Erillo, tachona- por los paseantes durante la bajamar, muestra lo mejor de la
idea no regresar, sino ascender por do de encinas, se encaja esta maravi- para poder caminar sin problemas arquitectura montañesa, desde la
la suave ladera de la punta del Brus- llosa orla de arena que en bajamar hasta los restaurantes de Islares. humildad de unas cuadras hasta
la hidalguía de las casonas
blasonadas. A diferencia de otros
cios acondicionados especialmente pueblos-museo, Tudanca está
para ellas. Esto ha permitido que jun- aún viva, en uso. Hay huertos
to a especies amenazadas propias de rodeados por muros de piedra,
la zona, como el oso pardo, convivan portalones de maderas vencidas,
exóticos búfalos acuáticos, jirafas, hi- bajeras que huelen a picón y
popótamos pigmeos, ñandúes o ad- estiércol, macetas que decoran
dax. En total, cerca de 1.100 anima- ventanas de sillería y una quietud
les, el 80% perteneciente a especies milenaria que llevó a Unamuno a
amenazadas, según Otí. escribir: “En la paz solemne de
A pie, en bicicleta o en coche, se aquellos eternos parajes, bajo la
pueden recorrer las sendas abiertas mansa cúpula del cielo,
y los más de 20 kilómetros de cami- sostenida por las cimas
no asfaltado que conducen a los re- montañosas, ocurre pensar si
cintos de cada especie. El de los ele- son otros los vivos que fueron los
fantes es uno de los más populares: muertos”. Don Miguel estuvo
“En las 25 hectáreas viven 14, la ma- aquí invitado por el vecino más
nada más grande que hay fuera de famoso de Tudanca, el escritor
África”, explica orgulloso Borragán. José María de Cossío, que,
aunque vallisoletano de
Dos lagos nacimiento, encontró en una
Cerca de 100 especies leñosas apor- casona del siglo XVIII el refugio
CARMA CASULÁ
tan verdor norteño al recorrido por el En el parque de Cabárceno se observan especies autóctonas y otras exóticas como las jirafas o los avestruces. perfecto para sus soledades y su
parque, que tiene delimitadas tres ru- increíble biblioteca. Aquí recibía
tas botánicas. Tejos, nogales, alcorno- no ha cesado hasta bien entrado el si- La zona estaba años, a lo largo del curso. Atrás que- Cossío a lo más selecto de la
ques, castaños, encinas y robles han glo XX. “La zona estaba tan desierta daron las polémicas que rodearon la literatura nacional: Unamuno,
sumado su belleza a la de este espacio después de tantos años, que se pensó tan desierta creación del parque y los titulares so- Giner de los Ríos, Gerardo Diego,
natural, que cuenta con dos lagos y en hacer un vertedero. Es increíble el después de bre la fuga de un hipopótamo. Con Alberti... A su muerte, la Casona
agujas pétreas de hasta 25 metros de trabajo de recuperación ambiental una media de 650.000 visitantes al de Tudanca, como se conoce tan
altura. La vegetación ha logrado ce- que se ha hecho”, comenta Borragán. tantos años que año, parece más adecuado hablar del egregia vivienda, pasó a manos
rrar las heridas que sobre este karst No es de extrañar que la conserva- se pensó hacer milagro de Cabárceno. de la Diputación y hoy es un
dejaron siglos de explotación minera. ción del medio ambiente sea uno de L www.parquedecabarceno.com y 902 21 01 12. Ho- museo y una biblioteca.
Desde que los romanos descubrie- los ejes de las actividades educativas un vertedero rario de verano (desde el 1 de mayo hasta el 31 de PACO NADAL
ron un filón de hierro en este abrupto que a través de aulas y talleres se desa- octubre): de 9.30 a 19.00. Precios: adultos, 17 euros;
paraje, la extracción de este mineral rrollan, para escolares de entre 3 y 18 niños (de 6 a 14 años), 11 euros.
6 / EXTRA EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007

FIN DE SEMANA

nas y los indianos) en estos valles. De


nuevo en la llanura, se encuentra el
Centro de Interpretación del Parque
de los Picos de Europa, un edificio
que ya se ha integrado en el paisaje.
Es en la planicie que se extiende des-
de el desfiladero hasta Potes y donde
antaño había numerosos viñedos
(hoy recuperándose en Liébana), el
lugar en el que se ha instalado la pe-
queña industria que hay en la zona, el
campo de fútbol, el futuro matadero,
el parque de bomberos…
Potes es la capital, una especie de
distrito federal de esta comarca, que
cuenta con otros seis ayuntamientos:
Cillorigo; Cabezón de Liébana y Pe-
saguero, que se suceden a medida
que se sube el puerto de Piedrasluen-
gas hacia Palencia y el vecino valle de
Polaciones; Vega de Liébana, que as-
ciende el puerto de San Glorio, en cu-
ya vertiente leonesa hay un proyecto
de estación de esquí; Camaleño, que
se adentra en los Picos, y Tresviso, au-
pado entre las rocas.
Ninguno tiene nada que envidiar
al otro, con lugares de un atractivo es-
pecial: Potes ofrece un hermoso con-
junto monumental; Cillorigo cuenta,
además de Lebeña y Pasaneu, con un
castañar centenario, en Pendes; Cabe-
GONZALO AZUMENDI
Un grupo de senderistas caminando por los Picos de Europa, con el macizo oriental al fondo. zón guarda otra joya, el monasterio
de Piasca, donde convivieron monjes
y monjas, del que queda la iglesia,

Queso y orujo en la mochila con sorpresas ornamentales, y pue-


blos colgados, como Cahecho; Pe-
saguero se despacha con núcleos co-
mo Caloca, Dosamantes o Lerones;
Liébana, una comarca de 125 pueblos en los Picos de Europa Vega, de donde era el legendario ma-
qui Juanín, esconde maravillas como
Cucayo; Camaleño, cuyo nombre di-
cen que proviene del lignum crucis
En Lebeña, el primer pueblo nura de Lebeña. Es una sierpe de 22 Potes es la historias y no reparó en respetar un (el mayor trozo de la cruz, que se con-
kilómetros que parece interminable, símbolo del que ahora queda una reli- serva en Santo Toribio), posee el ma-
de la ruta, dos árboles pero que a veces gustaría que nunca capital, una quia de unos cinco metros. yor número de pueblos, entre ellos
legendarios, un olivo y un se acabase. Lebeña es el primer pue- especie de Antes de que se abriera este esófa- Mogrovejo, Lon, Cosgaya (de donde
blo de los 125 (sin contar barrios o pe- go, como llamó Benito Pérez Galdós se supone que era don Pelayo, aun-
tejo, que el vendaval tronchó queños núcleos, que los elevarían a ‘distrito federal’ al desfiladero en Cuarenta leguas por que algunos lo datan en Congarna) o
en marzo, custodian la casi 200) que forman Liébana, esa co- de estos valles, Cantabria (1876), la comunicación Fuente Dé, con su teleférico. Santo
marca privilegiada que se esconde en de la costa con Liébana se hacía a tra- Toribio es uno de los cuatro lugares
iglesia mozárabe del año 925. el extremo suroccidental de la actual que cuentan vés del puerto de Pasaneu, en cuya ci- donde se puede ganar el jubileo en los
Cantabria, encerrada entre los Picos con siete ma se halla la Braña de los Tejos, en años en que el día del santo (16 de
de Europa, Peña Sagra y las sierras la que se distribuyen varias decenas abril) cae en domingo, como ocurrió
MIGUEL ÁNGEL NOCEDA de Riofrío y Pineda. ayuntamientos de ejemplares de esta especie y desde en 2006. El próximo año jubilar no se-
Lebeña guarda un tesoro del arte donde se observa, por un lado, una rá hasta 2017. Y queda Tresviso, con
na enorme garganta se mozárabe, la iglesia de Santa María, preciosa panorámica de la cornisa queso de denominación de origen.

U abre camino desde la costa


cantábrica (o sería más
exacto decir hacia la costa)
junto al río Deva. Tras dejar a un lado
las Peñamelleras y otros municipios
que data del año 925. Durante este
periodo ha estado custodiada por un
olivo y un tejo, los árboles represen-
tantes de las dos culturas que se fun-
dieron con la Reconquista y que tie-
costera, si no cae antes la niebla, y
por otro, el imponente macizo orien-
tal de los Picos.

Las cebollas de Bedoya


Es el queso uno de los atractivos
gastronómicos. Además del picón, o
Bejes-Tresviso, destacan los quesos
de Liébana. El cocido lebaniego (simi-
lar al madrileño, aunque con unos
asturianos que fueron territorios cán- nen en estos lugares su origen inape- De Pasaneu a Liébana se baja por el garbanzos pequeños como perdigo-
tabros, el desfiladero llega a La Her- lable. El milenario tejo, el mítico ár- valle de Bedoya, famoso por sus cebo- nes, que diría Pérez Galdós) es algo
mida, población con balneario que le bol de los antiguos cántabros, se tron- llas, sus viñedos y su orujo y algunas obligado. Y, por supuesto, el orujo,
da nombre, para, después de impre- chó el pasado 20 de marzo azotado soberbias casonas construidas por in- que en noviembre tiene su fiesta
sionantes farallones, ganar la fértil lla- por un temporal que no estaba para dianos, bastante frecuentes (las caso- anual y da a Liébana fama mundial.

terio, una fuente en la plaza de los


La travesura Tres Caños y una estatua del marqués.
Los veraneos reales pusieron de
moda Comillas, junto a Santander.

cántabra de Gaudí Como era de imaginar, nobles y rica-


chones querían nadar cerca del rey, y
se hicieron construir palacetes (como
el de los duques de Almodóvar, de es-
Modernismo y veraneo en Comillas tilo anglosajón). Un carlista hacenda-
do encargó a Gaudí el palacete cono-
cido como Villa Quijano, rebautizado
como El Capricho por su estética cho-
Un indiano que a su vuelta Cuba, o de la Compañía de Tabacos cante. El joven Gaudí, que estaba en-
de Filipinas), llegando a convertirse tonces obsesionado con la idea de
de América se instaló en en uno de los hombres más ricos de que sus edificios fueran como giraso-
Barcelona logró atraer a su Europa. Como buen indiano, hacía les, ubicando cada pieza (según su
ostentación de su riqueza, ayudó a Al- uso) en la mejor exposición al sol,
villa natal a los más célebres fonso XII en sus campañas contra la creó una de sus construcciones más
ÁNGEL BOCALANDRO
arquitectos catalanes. insurrección cubana, y obtuvo por El Capricho, herencia modernista de Gaudí en Comillas. personales y coloristas. De las obras
ello el título de marqués de Comillas. se encargó su compadre Cristóbal
Las obras que allí iba a acometer se- Joan Martorell, También encargó a Martorell los Cascante i Colóm, quien también di-
rían encargadas a arquitectos de mo- planos para un seminario de pobres, señó el mobiliario, las nueve chime-
CARLOS PASCUAL da en los cenáculos catalanes. maestro de que, aunque era para los jesuitas, fue neas del Palacio del Sobrellano y el
Una de las primeras cosas que hi- Gaudí, diseñó ofrecido por el marqués al Papa, con Santo Hospital de Comillas. Todos es-
ara conocer un capítulo impor- zo fue invitar al rey a pasar el verano lo cual se convirtió en Universidad tos edificios modernistas, más una al-

P tante del modernismo catalán


hay que desplazarse a Comi-
llas, en la costa cántabra. La clave es-
de 1881 en su finca de Comillas. Con
tal motivo, se llevó la luz eléctrica
(fue el primer pueblo de España en te-
el neogótico
palacio de
Pontificia. Tanto el conjunto del So-
brellano como el seminario tuvieron
que ser terminados por el segundo
ternancia de parques y prados arro-
pando a una playa breve, pero exquisi-
ta, han contribuido a imprimir a Co-
tá en un personaje de folletón decimo- nerla), se montaron arcos y perifollos Sobrellano marqués, su hijo Claudio, un hombre millas de un carácter muy especial.
nónico: Antonio López. Un mozo po- y Gaudí construyó un efímero quios- piadoso que gastó la mitad de su for- L Palacio de Sobrellano: de 10.00 a 21.00 (de julio a
bretón que emigró a América, hizo co de música. Con la excusa de alojar tuna en obras benéficas (está en pro- septiembre); de 10.30 a 13.30 y de 16.00 a 19.30 (has-
fortuna y a su regreso se instaló en dignamente al monarca, encargó el ceso de canonización) y encargó la ta julio); lunes y martes, cerrado. Precio: 3 euros el
Barcelona. Allí acrecentó su patrimo- palacio del Sobrellano a Joan Marto- ampliación del seminario a Lluís Do- palacio y 3 euros la capilla, 942 72 03 39. L El Capri-
nio (era dueño de la Compañía Trans- rell, maestro de Gaudí, quien diseñó mènech i Montaner, quien también cho de Gaudí aloja un restaurante de lujo (942 72 03
atlántica, que enlazaba España con un ostentoso edificio neogótico. hizo un panteón y el cierre del cemen- 65). El recinto se visita gratis; cierra los lunes.
EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007 EXTRA / 7

AIRE LIBRE

Un pie en la cama, otro en la playa


Casonas, posadas y palacios en un mapa de descanso campestre

El valle, el prado, el verde


y el mar siempre cerca.
Cómodos desplazamientos
por la montaña cántabra.
Y una variada gama hotelera
para el fin de semana.

PACO NADAL

a tipología de la arquitectura

L tradicional de la montaña
cántabra, con sólidas cons-
trucciones de sillería o mam-
postería de piedra, ha dado lugar a
una amplia gama de alojamientos ru-
rales en casonas, palacios y casas de
labranza con decenas de años, y a ve-
ces siglos, de historia a sus espaldas.
La oferta es tan dispar, que el Gobier-
no de Cantabria la ha dividido en cua-
tro epígrafes: el alojamiento más sen-
cillo y rural se agrupa en torno a las
marcas Casas de Labranza (explota-
ciones que mantienen la actividad
agropecuaria y que se alquilan por ha-
bitaciones) y Viviendas Rurales (ca-
sas de tipología tradicional, aunque
sean de nueva construcción, que se al-
quilan completas). Las estancias his-
tóricas quedan definidas bajo otras
PACO NADAL
dos denominaciones: Posadas de Una de las construcciones de El Molino de Bonaco, conjunto rural de ocho viviendas, en una finca de 3,8 hectáreas, a 10 kilómetros de San Vicente de la Barquera.
Cantabria (alojamientos ubicados
en edificios de arquitectura tradicio- Vicente de la Barquera. A 10 kilóme- Quienes ños mantienen aún la actividad agro- sobre el valle, como por su cuidada
nal de cada comarca, con un máximo tros de dicha localidad, por la carrete- pecuaria y que cuenta con cinco habi- ambientación, presente en las seis ha-
de 15 habitaciones con baño privado) ra de La Acebosa, está El Molino de busquen la paz taciones dobles; se alquila completa. bitaciones y en el gran salón de la
y Palacios y Casonas Cántabras Bonaco (942 74 62 70 / 608 78 42 y el silencio en Dentro de la marca Posadas de planta baja, abierto a través de los bal-
(edificios de alto valor arquitectónico 45; de 70 a 130 euros al día), un con- Cantabria, una de las más singulares cones a los paisajes del Nansa, pero
o histórico que ofrecen servicios de junto de ocho viviendas de alquiler la más rotunda por su ubicación es La Morena (942 recogido a su vez en torno a una gran
un hotel de tres estrellas). completo, rodeadas de 3,8 hectáreas naturaleza, 58 80 41; 676 88 84 46; doble, de 55 chimenea central.
Entre las Viviendas Rurales, y de finca propia, cada una con su ta- a 85 euros), una casita tradicional al En pleno casco histórico de Santi-
muy recomendable para parejas so- maño, decoración y personalidad pro- vayan a San pie de la playa de San Juan de la Ca- llana del Mar está la Casa del Orga-
las o con un niño, está Los Acebos pios, y todas bendecidas por el silen- Vicente de la nal, a cinco kilómetros de Santander, nista (942 84 03 52; doble, de 58,85
de Peña Cabarga (942 52 00 85; cio del entorno y el buen hacer de Ro- con extraordinarias vistas al mar. Tie- a 90,95 euros), una antigua casona,
609 04 80 52; desde 77,50 euros al sa y Javier, los propietarios. Barquera ne ocho habitaciones con una am- donde vivió el organista mayor de la
día), un conjunto de varias casitas in- bientación sencilla, aunque lo mejor colegiata de Santillana, con situación
dependientes, con un único dormito- Montañas, prados, playas del establecimiento, sin duda, son los estratégica para descubrir a pie los se-
rio cada una, salón y chimenea, en un La Joma (639 90 85 45; casa comple- paseos por los alrededores. cretos e intimidades de la villa monu-
prado idílico, cerca del parque de la ta, de 300 a 360 euros el fin de sema- En el valle del Nansa, una de las mental más famosa de Cantabria.
naturaleza de Cabárceno. na), en el valle de Ason-Agüera, es zonas naturales mejor conservadas Una decoración sobria inunda los 14
Quienes busquen, además de la in- una delicia por su entorno: verdes de Cantabria, se encuentra El Hal- dormitorios, algunos de los cuales tie-
dependencia de una casa de alquiler montañas, viñedos, prados... todo a cón Peregrino (942 74 66 79; doble, nen un pequeño balcón con vistas a
completo, la paz y el silencio de una pocos kilómetros de la playa de Be- de 85 a 95 euros), una posada origi- la villa de las tres mentiras, porque ni
localización en mitad de la más rotun- rria. Es una casa de labranza, aislada nal, tanto por su emplazamiento, en es santa, ni es llana, ni tiene mar.
da naturaleza deben dirigirse a San entre bosques y praderas, cuyos due- un otero con impresionantes vistas L www.calidadcantabria.com

Arte bajo los pastos


Altamira y El Soplao, cuevas únicas
Visita a Santillana del Mar y haya dicho, sobre las maravillas pinta-
das hace 14.000 años en las cuevas
a la neocueva de Altamira, de Altamira (www.museodealtami-
réplica de la original. Y una ra.mcu.es), reconocidas como la me-
jor muestra mundial del arte rupes-
escapada a Rábago para ver tre Paleolítico. La incompatibilidad
su gruta de 17 kilómetros. entre las visitas turísticas y la conser-
vación de las pinturas desembocó en
la creación del Museo de Altamira y
la neocueva, que, aunque no tiene el
PEDRO RETAMAR encanto de la verdadera, es una repro-
ducción exacta del original a tamaño
as tierras cántabras tienen natural, albergada en un espléndido

L el privilegio de poseer bajo


el verde manto vegetal de
su paisaje dos referencias
para la arqueología y la espeleolo-
gía. La primera de ellas es la cueva
edificio de Juan Navarro Baldeweg.
Junto a la réplica de las pinturas
paleolíticas, en el museo se muestra
una amplia exposición virtual sobre
el Cuaternario, con recreaciones de
Bisontes de Altamira, en la cueva-museo que reproduce las pinturas rupestres del periodo Magdaleniense.

Altamira y sus de Cantabria. Su rincón emblemáti-


co, denominado Falso suelo, es una
ALBERTO PAREDES

deras, macarrones, estalactitas, es-


talagmitas y un sinfín de formacio-
de Altamira, en el histórico pueblo la vida de los hombres que pudieron pinturas de hace maravilla del mundo subterráneo. nes que protagonizan las oscurida-
de Santillana del Mar, donde el ar- pintar las maravillas de Altamira en 14.000 años es la De los 17 kilómetros de la gruta, des cavernarias más fastuosas, pero
te prehistórico tiene su más valioso el periodo Magdaleniense. por ahora se han abierto al turismo los elementos más destacados por
monumento; y la segunda es la cue- mejor muestra tan sólo cuatro, pero son suficientes su belleza y singularidad son las de-
va de El Soplao, con entrada en Un ‘falso suelo’ muy especial mundial del para impregnarse de los antojos nominadas excéntricas o helictitas,
Rábago, donde se esconde uno de La cueva de El Soplao (www.elso- más irreales que ha creado la natu- tan abundantes, que la cueva está
los paraísos naturales subterráneos plao.es) se ha convertido desde su arte rupestre raleza durante miles de años. Sus calificada como la número uno de
más interesantes de Europa. apertura, en julio de 2005, en una de galerías se hallan tapizadas de ara- Europa en este tipo de concrecio-
Poco se puede añadir, que ya no se las visitas turísticas más interesantes gonitos, nidos de perlas, gours, ban- nes cálcicas.
8 / EXTRA EL PAÍS, SÁBADO 19 DE MAYO DE 2007

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