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TEORÍAS DEL PROCESO

EVOLUTIVO HUMANO

Dra. Iraima V. Martínez M


Marzo, 2018

DESARROLLO

El origen del hombre o antropogénesis, referido al origen o comienzo de la especie


humana actual, remite a dos perspectivas muy distintas. Antiguamente y durante la
mayor parte de la historia de la humanidad, la visión mítica y religiosa, la
antropológica, fue la más aceptada, a pesar de no contar con pruebas física, y
concibe, en general, el origen del hombre como un acto de voluntad de uno o
varios dioses. Sin embargo, gracias al desarrollo de la ciencia se produjo un
cambio de visión y actualmente el punto de vista universalmente aceptado es
la visión científica que sitúa a la especie humana como una más en la evolución
biológica de los organismos vivos de la Tierra, aunque los detalles de este origen
y evolución son sujeto de estudio e investigación constante de las
múltiples disciplinas científicas partícipes.

La evolución humana u hominización es el proceso de evolución biológica de la


especie humana desde sus ancestros hasta la actualidad. El estudio de dicho
proceso requiere de un análisis interdisciplinario en el que se complementen
conocimientos desde ciencias como la genética, la antropología física, la
paleontología, la estratigrafía, la geocronología, la arqueología y la lingüística. La
primera explicación con base científica que se propuso del Transformismo
consistió en atribuirlo al esfuerzo que realizaban los seres vivos para adaptarse a
las condiciones, a veces difíciles, en que tenían que vivir. El naturalista francés,
Lamarck (1744- 1829), indicó que el individuo dependía de sus circunstancias, que
usaba y desarrollaba tal órgano, y hacía poco uso de tal otro y, por consiguiente,
no lo desarrollaba grandemente, dentro de los límites impuestos por la necesidad
y el ejercicio, y suponía que estas adaptaciones individuales eran en cierto modo
hereditarias.

No fue sino hasta la publicación de El origen de las especies escrito por Charles
Darwin cuando el hecho de la evolución comenzó a ser ampliamente aceptado.
Una carta de Alfred Russel Wallace, en la cual revelaba su propio descubrimiento
de la selección natural, impulsó a Darwin a publicar su trabajo en evolución. Por lo
tanto, a veces se comparte el crédito con Wallace por la teoría de la evolución.

Teoría de la evolución de Jean-Baptiste Lamarck.


Lamarckismo o herencia de los caracteres adquiridos.
Aunque superada científicamente, la teoría del naturalista francés Jean-Baptiste
Lamarck, conocida como Lamarckismo, fue la primera teoría de la
evolución biológica. Es expuesta en su libro de 1809 Filosofía zoológica y se
conoce también como teoría de la herencia de los caracteres adquiridos. Quedará
refutada cuando a principios del siglo XX la formulación de la barrera
Weismann muestra la imposibilidad de transferencia de información entre la línea
somática y la germinal: los caracteres desarrollados por el individuo durante su
vida no se transmiten genéticamente.

Lamarck, en 1809 en su libro Filosofía zoológica propuso que las formas de vida
no habían sido creadas ni permanecían inmutables, como se aceptaba en su
tiempo, sino que habían evolucionado desde formas de vida más simples.
Describió las condiciones que habrían propiciado la evolución de la vida y propuso
el mecanismo por el que habría evolucionado.

Lamarck en su teoría propuso que la vida evolucionaba por tanteos y


sucesivamente, que a medida que los individuos de una de nuestras especies
cambian de situación, de clima, de manera de ser o de hábito, reciben por ello las
influencias que cambian poco a poco la consistencia y las proporciones de sus
partes, de su forma, sus facultades y hasta su misma organización. Sería la
capacidad de los organismos de adaptarnos al medio ambiente y los sucesivos
cambios que se han dado en esos ambientes, lo que habría propiciado la
Evolución y la actual diversidad de especies.
Como mecanismo para traducir esos presupuestos en cambios evolutivos,
propuso el mecanismo conocido como “herencia de los caracteres adquiridos”,
refiriéndose a la, hasta el día de hoy no demostrada, capacidad de los organismos
de trasladar a la herencia los caracteres adquiridos en vida. Esta herencia no sería
ni directa ni individual, sino que sería tras largo tiempo de estar sometidos a
parecidas circunstancias y afectarían al conjunto de los individuos del grupo
sometido a esas circunstancias.

Sintetizando el concepto de evolución en la teoría de Lamarck, se presentan a


continuación los siguientes puntos medulares de la misma:

 Lamarck defendió que las formas de vida actuales eran las descendientes
de otras formas diferentes existentes en el pasado. Se enfrentó al dogma de la
Creación y a Cuvier que defendiendo el fijismo, impuso en su época que las
formas de vida del pasado diferentes a las actuales, se trataba de formas sin
conexión con éstas, formas extintas en los diferentes cataclismos geológicos
sufridos en la Tierra.

 Formuló que los cambios serían imperceptibles, que precisamente esa


característica de la evolución era la que hacía que desde nuestra perspectiva
del tiempo antropocéntrica nos fuera imposible apreciar tal evolución.

 Ilustró la evolución mediante un diagrama en el que los infusorios, las


formas más simples, se distanciaban en ramas para acoger la diversidad
conocida en su época.

 Lamarck, más que ningún otro evolucionista, dado los escasos


conocimientos paleontológicos de la época, tuvo que fundamentar su teoría en
el estudio de la naturaleza tal y como la observó como botánico y como
especialista en invertebrados. Fueron estos estudios, y los incipientes
conocimientos sobre la historia la Tierra que la geología estaba aportando, lo
que le llevó a formular su teoría.

Y puso especial énfasis en la sorprendente adaptación de los organismos a sus


ambientes. La teoría de Lamarck no fue tenida en cuenta en el momento de su
formulación, siendo 50 años más tarde, con la publicación de El origen de las
especies, cuando los evolucionistas y el propio Darwin la rescataron para intentar
cubrir el vacío que la selección natural dejaba al no proponer la fuente de la
variabilidad sobre la que actuaría la selección.

En la actualidad, el lamarckismo ha quedado simplificado como la teoría de la


«herencia de los caracteres adquiridos». La síntesis (neodarwinismo) formulada
en los años 1930, según la cual, la vida evoluciona a consecuencia
de mutaciones aleatorias en el ADN fijadas por la selección natural, es
considerada, por la mayoría del estamento académico, más satisfactoria para
explicar la evolución. La teoría de Lamarck es la primera teoría de la evolución
biológica, adelantándose en cincuenta años a la formulación de Darwin de
la selección natural en su libro El origen de las especies.

Teoría de la evolución por selección natural de Charles Darwin.

La visión científica del origen del hombre tiene su mayor hito en la obra del
naturalista inglés Charles Darwin que sitúa a la especie humana actual (Homo
sapiens) dentro de la evolución biológica de la selección natural y la selección
sexual.

Charles Robert Darwin fue un naturalista inglés, reconocido por ser el científico
más influyente de los que plantearon la idea de la evolución biológica a través de
la selección natural, justificándola en su obra de 1859 El origen de las especies
con numerosos ejemplos extraídos de la observación de la naturaleza. Postuló
que todas las especies de seres vivos han evolucionado con el tiempo a partir de
un antepasado común mediante un proceso denominado selección natural. La
evolución fue aceptada como un hecho por la comunidad científica y por buena
parte del público en vida de Darwin, mientras que su teoría de la evolución
mediante selección natural no fue considerada como la explicación primaria del
proceso evolutivo hasta los años 1930. Actualmente constituye la base de la
síntesis evolutiva moderna. Con sus modificaciones, los descubrimientos
científicos de Darwin aún siguen siendo el acta fundacional de la biología como
ciencia, puesto que constituyen una explicación lógica que unifica las
observaciones sobre la diversidad de la vida.
La evolución biológica es el cambio en caracteres fenotípicos y genéticos
de poblaciones biológicas a través de generaciones. Dicho proceso ha originado
la diversidad de formas de vida que existen sobre la Tierra a partir de
un antepasado común. Los procesos evolutivos han producido la biodiversidad en
cada nivel de la organización biológica, Incluyendo los de especie,
población, organismos individuales y moleculares (evolución molecular). Toda la
vida en la Tierra procede de un último antepasado común universal que existió
entre hace 3800 y 3500 millones de años.

La palabra evolución para describir tales cambios fue aplicada por primera vez en
el siglo XVIII por un biólogo suizo, Charles Bonnet, en su obra Consideración sur
les corps organisés. No obstante, el concepto de que la vida en la Tierra
evolucionó a partir de un ancestro común ya había sido formulado por varios
filósofos griegos, y la hipótesis de que las especies se transforman continuamente
fue postulada por numerosos científicos de los siglos XVIII y XIX, a los
cuales Charles Darwin citó en el primer capítulo de su libro El origen de las
especies.

Sin embargo, fue el propio Darwin en 1859, quien sintetizó un cuerpo coherente
de observaciones y aportó un mecanismo de cambio, al que llamó selección
natural; lo que consolidó el concepto de la evolución biológica en una verdadera
teoría científica. La evolución como propiedad inherente a los seres vivos no es a
la primera década del siglo XXI materia de debate en la comunidad
científica relacionada con su estudio; sin embargo, los mecanismos que explican
la transformación y diversificación de las especies se hallan bajo intensa y
continua investigación científica.
La existencia de un ancestro común puede deducirse a partir de unas
características simples de los organismos:
 Primero, existe evidencia proveniente de la biogeografía. El estudio de las
áreas de distribución de las especies muestra que cuanto más alejadas o
aisladas están dos áreas geográficas más diferentes son las especies que
las ocupan, aunque ambas áreas tengan condiciones ecológicas similares
(como la región ártica y la Antártida, o la región mediterránea y California).
 Segundo, la diversidad de la vida sobre la Tierra no se resuelve en un
conjunto de organismos completamente únicos, sino que los mismos
comparten una gran cantidad de similitudes morfológicas. Así, cuando se
comparan los órganos de los distintos seres vivos, se encuentran
semejanzas en su constitución que señalan el parentesco que existe entre
las especies. Estas semejanzas y su origen permiten clasificar a los
órganos en homólogos, si tienen un mismo origen embrionario y evolutivo,
y análogos, si tienen diferente origen embrionario y evolutivo pero la misma
función.
 Tercero, los estudios anatómicos también permiten reconocer en muchos
organismos la presencia de órganos vestigiales, que están reducidos y no
tienen función aparente, pero que muestran claramente que derivan de
órganos funcionales presentes en otras especies, tales como los huesos
rudimentarios de las patas posteriores presentes en algunas serpientes.

En consecuencia, Darwin logró reunir suficiente evidencia para demostrar que las
especies cambian, e imaginó un posible proceso de modificación. Su teoría de la
evolución de las especies se puede sintetizar en las siguientes ideas:

1. El mundo natural no es estático, sino que cambia.

2. Las especies de seres vivos evolucionan.

3. Las especies están compuestas de individuos que no son idénticos entre sí.

4. La población de cada especie desciende de un ancestro en común.

5. Las especies emparentadas descienden de ancestros comunes más


cercanos en el tiempo.

Según Darwin, este proceso ocurre en forma ramificada y gradual por el


mecanismo de aparición de variaciones heredables y la eliminación de organismos
menos aptos o, lo que es igual, la supervivencia de los mejor adaptados, que
dejan mas descendencia y, a la larga, alteran la especie y hasta pueden constituir
una nueva.
CONCLUSIÓN

Lamarck Jean-Baptiste (1744-1829) formuló la primera teoría de la evolución.


Propuso que la gran variedad de organismos, que en aquel tiempo se aceptaba,
eran formas estáticas creadas por Dios, habían evolucionado desde formas
simples; postulando que los protagonistas de esa evolución habían sido los
propios organismos por su capacidad de adaptarse al ambiente: los cambios en
ese ambiente generaban nuevas necesidades en los organismos y esas nuevas
necesidades conllevarían una modificación de los mismos que sería heredable. Se
apoyó para la formulación de su teoría en la existencia de restos de formas
intermedias extintas. Con esta teoría Lamarck se enfrentó a la creencia general
por la que todas las especies habían sido creadas y permanecían inmutables
desde su creación y también se enfrentó al influyente Georges Cuvier (1769-1832)
que justificó la desaparición de las especies, no porque fueran formas intermedias
entre las primigenias y las actuales, sino porque se trataba de formas de vida
diferentes, extinguidas en los diferentes cataclismos geológicos sufridos por la
Tierra. No fue sino hasta la publicación de El origen de las especies de Charles
Darwin cuando el hecho de la evolución comenzó a ser ampliamente aceptado.

En la actualidad, el lamarckismo ha quedado simplificado como la teoría de la


«herencia de los caracteres adquiridos». La síntesis (neodarwinismo) formulada
en los años 1930, según la cual, la vida evoluciona a consecuencia
de mutaciones aleatorias en el ADN fijadas por la selección natural, es
considerada, por la mayoría del estamento académico, más satisfactoria para
explicar la evolución.

Por su parte Chales Darwin fue el primero en resumir un conjunto coherente de


observaciones que solidificó el concepto de la evolución de la vida en una
verdadera teoría científica ―es decir, en un sistema de hipótesis. La lista de las
propuestas de Darwin, extractada a partir de El origen de las especies se expone
a continuación: Los actos sobrenaturales del Creador son incompatibles con los
hechos empíricos de la naturaleza. Toda la vida evolucionó a partir de una o de
pocas formas simples de organismos. Las especies evolucionan a partir de
variedades preexistentes por medio de la selección natural. El nacimiento de una
especie es gradual y de larga duración. Los taxones superiores (géneros, familias,
etc.) evolucionan a través de los mismos mecanismos que los responsables del
origen de las especies. Cuanto mayor es la similitud entre los taxones, más
estrechamente relacionados se hallan entre sí y más corto es el tiempo de su
divergencia desde el último ancestro común. La extinción es principalmente el
resultado de la competencia interespecífica. El registro geológico es incompleto:
la ausencia de formas de transición entre las especies y taxones de mayor rango
se debe a las lagunas en el conocimiento actual.

En conclusión, de acuerdo a muchos naturalistas que son bien competentes para


formar un juicio sensato, es que el hombre desciende de alguna forma altamente
menos organizada. Los fundamentos sobre los que reposa esta conclusión nunca
se estremecerán, porque la estrecha semejanza entre el hombre y los animales
inferiores en el desarrollo embrionario, así como en innumerables puntos de
estructura y constitución, tanto de importancia grande como nimia (los rudimentos
que conserva y las reversiones anómalas a las que ocasionalmente es propenso)
son hechos incontestables.
REFERENCIAS

Barbadilla, A., (2010). La evolución biológica. Disponible en:


http://bioinformatica.uab.cat/divulgacio/evol.html#estudio.

Darwin, Ch. (2009). El origen del hombre, Crítica. Traducción de A. López White.
Valencia-España: F. Sempere y cª, editores. Disponible en:
https://medicina.ufm.edu/images/7/7c/Elorigendelhombre_POR_CHARLES_DA
RWIN.pdf

Teorías de la evolución del hombre. Disponible en:


https://mihistoriauniversal.com/prehistoria/teorias-evolucion-hombre/

Vivanco Mora, H. (1933). La Teoría de la Evolución. Santiago de Chile: Imprenta


universitaria. Disponible en: http://www.museodelaeducacion.cl/648/articles-
71180_archivo_01.pdf