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GUAMINÍ

VICIA

CARTOGRAFÍA DE UN EXPERIMENTO A CIELO ABIERTO #2
JULIA MENSCH
Guaminí, Museo del Hambre, Buenos Aires, marzo 2018

Diseño gráfico: Aurelio Kopainig
Ajuste de imágenes: Diego Fernández de Lema
Corrección y edición de texto: Cecilia Mensch
Gracias a: Cecilia Agner, Ana Alberdi, Hugo Benito,
Norman Best, Rafael Bilotta, Mauricio Bleynat, Eduardo
Cerdá, Marcos Filardi, María Ester Pieroni, Martín
Rodríguez, Atilio y Marcelo Schwerdt y Fabián Soracio.
Esta investigación fue realizada junto a Aurelio Kopainig.
POSTAL DE GUAMINÍ que Marcelo define como “un sueño donde todo se veía consumían cuatro o cinco kilos de harina integral por mes,
positivo”. hoy se consumen cuatrocientos.
Eduardo tiene un temple calmo, escucha y pregunta
Noviembre 2017. Laguna de fondo, mesas bajo frondosos siempre, habla con simpleza y desde la empatía. Así
árboles, el atardecer cayendo sobre el agua calma de la fue como les habló a los productores, sin ánimos de
laguna, el viento rodeándonos. Aurelio –mi compañero convencerlos, ni de hacer ningún tipo de lobby, sobre lo POSTAL DE TRABAJO COLECTIVO
de investigación– y yo estamos sentados con Marcelo que trabaja desde hace más de 20 años, agroecología.
Schwerdt en una mesa al aire libre. Allí es que Marcelo Explicó como ésta trabaja con asociación de cultivos,
nos cuenta el camino que fueron haciendo para que hoy con la fertilización del suelo, con el manejo de las Antes de terminar nuestra estadía en Guaminí
en Guaminí estén construyendo una alternativa soñadora, malezas. Habló sobre la experiencia que llevó a cabo en participamos de la Semana de la Agroecología que se
pero real y concreta, al modelo de la agricultura tóxica. Si el campo La Aurora de Benito Juárez, Pcia. de Buenos organiza allí desde 2015. Las jornadas transcurren entre
el sistema y las corporaciones afirman que el camino de la Aires, donde trabaja desde 1996 junto al productor Juan charlas de científicos, especialistas y productores sobre
agroindustria es el único posible, un grupo de productores Kiehr con agroecología extensiva, sin aplicar ningún tipo las consecuencias y alternativas al modelo agroindustrial,
de Guaminí está desde hace tres años poniéndolo en jaque de agroquímico. Allí producen trigo, avena y cebada. La así como también se realizan visitas a los campos del
y mostrando que se puede producir sin agroquímicos fertilización del suelo de las 650 hectáreas la realizan grupo de Guaminí que son parte de RENAMA. El primer
de manera extensiva, en armonía con el campo y la las entre 600 y 700 vacas que viven libremente y son día empieza a la mañana temprano en el Teatro Municipal,
naturaleza, y que además esto genera más rendimiento alimentadas a pastura. El campo La Aurora fue inclusive los disertantes presentan investigaciones realizadas en
que produciendo de forma convencional. Ese camino es la premiado por la FAO en 2016 como una de las 52 diferentes partes del país. Muchos son investigadores
agroecología. experiencias mundiales de explotación agroecológica. de la Universidad de La Plata. Entre ellos está Damián
Marcelo dice que durante la charla de Cerdá veía a los Marino, Claudia Flores, Mariana Marasas, Santiago
Allá por el 2008 Marcelo Schwerdt, oriundo de Guaminí, productores escuchando entusiasmados y que cuando Sarandón (colega de Cerdá que inició la primer cátedra de
fue convocado para crear la Secretaría de Medio Ambiente terminó, varios lo abordaron y siguieron hablando como agroecología del país en la Facultad de Ciencias Agrarias
de la Municipalidad. Le proponían formarla como quisiera, una hora más. Lo cómico, cuenta, es que esa misma tarde y Forestales de la Universidad Nacional de La Plata), así
pero sin ningún tipo de presupuesto. Marcelo es biólogo y él le había propuesto a Eduardo probar y demostrar en como Marcos Filardi de CALISA (Cátedra Libre de Soberanía
en aquel momento se encontraba realizando su doctorado, media o una hectárea de la Municipalidad que era posible Alimentaria de la Facultad de Medicina de la UBA), Daniela
investigando la biología de los peces de todo el sistema trabajar con agroecología y sin aplicar agroquímicos. Esa Gómez de la Universidad de Luján, Adriana Dawidowski
de lagunas de Guaminí. Aceptó el ofrecimiento y creó una tarde Eduardo no había aceptado la propuesta, ya que veía del Htal. Italiano y Javier Albea del Instituto de Salud
cartilla de charlas para dar en las sesenta escuelas del difícil viajar regularmente a Guaminí. Pero al día siguiente, Socioambiental de la Facultad de Ciencias Médicas de
distrito, tanto las rurales, como las urbanas. Así fue que cuando volvieron a encontrarse, le dijo que se quedó Rosario. También presentan su experiencia diferentes
sin presupuesto alguno, con su auto y su conocimiento, pensando y que había decidido ir hasta fin de año cada dos grupos de RENAMA que se fueron formando en otros
comenzó a recorrerlas y a crear lazos. A esto le siguió un meses para asesorar al grupo de productores interesados. pueblos a partir de la experiencia de Guaminí. Hablan
proyecto de reciclaje y uno de ordenanza de regulación Así fue que Guaminí se transformó en el primer caso donde de problemas ambientales, pero también de cómo están
de agroquímicos, en el que empezaron a trabajar en el el Estado Municipal apoyó este tipo de producciones. construyendo alternativas.
2012. En marzo de 2013 ya tenían el proyecto armado, Pero Marcelo finalmente no tuvo que usar la hectárea
con 41 artículos y un expediente de 400 y pico de páginas de la Municipalidad, porque los productores pusieron Con una larga caravana de autos de los participantes de
que incluía estudios científicos, artículos periodísticos y sus propias tierras. “Eligieron las peores que tenían, la Semana de la Agroecología, el segundo día visitamos
el trabajo de una de las escuelas secundarias con las que querían probar con la agroecología, pero tenían mucho algunos campos de los productores del grupo. Cada
Marcelo había trabajado, donde los estudiantes habían miedo”, continúa Marcelo. Eduardo no tenía experiencia productor cuenta un poco de su producción, se camina
desarrollado un cuestionario para indagar qué sabía la con algunas malezas de Guaminí, como el gramón, pero entre sembradíos altos, se huelen los suelos, se observa
población sobre agroquímicos. Hasta aquel momento desarrolló una estrategia de asociación de cultivos con la con detenimiento la abundancia alrededor, se intercambian
parecía que la gente no sabía nada, pero resultó que sabían vicia que, decía, le iba a dar más salud al suelo; el gramón saberes. Como tengo ingenieros agrónomos por todos
muchísimo. Luego la Secretaría de Medio Ambiente realizó –en palabras de Cerdá– se iba a expresar más tarde y se lados a mi alrededor, aprovecho y les pregunto por
un diagnóstico de la situación en las escuelas rurales, iba a ir retirando, y funcionó. Los primeros productores cada planta. Me responden y explican pacientes sobre
visitando uno a uno los 14 establecimientos rurales y en sumarse fueron Rafael Bilotta, Mauricio Bleynat, Atilio las leguminosas, la convivencia de las malezas con los
haciéndole encuestas a sus directivos. Encontraron que el Schwerdt (o Chiquito, que es el padre de Marcelo) y Fabián granos que allí se producen. Veo y me llevo un gajo de
80 % de los establecimientos eran fumigados diariamente. Soracio (Fato, que es su mejor amigo), pero no tardaron en vicia, centeno, cebada, trigo, avena, festuca, alfalfa, trébol
Trataron que la ordenanza cubriera lo más posible. sumarse otros. Hoy el grupo cuenta con ocho productores. rojo y también de malezas –o buenazas como las llamó
Contemplaba capacitaciones permanentes a operarios En contraste con los doscientos que siguen trabajando el biólogo y ecólogo Eduardo Rapoport–, como el nabo
de fumigaciones y reglamentaba un registro de éstos según las recetas del agronegocio en Guaminí, ocho silvestre. Eduardo me explicará pacientemente después,
para poder hacer un seguimiento de su salud, ya que pueden parecen muy pocos, pero parte de esos doscientos a través de montones de mensajes mientras escribo esta
Marcelo afirma que son los principales expuestos. Cuando han empezado a curiosear y a veces hasta copiar lo que el crónica, las diferencias de cada una de estas familia de
comenzaron a indagar, se encontraron con aplicadores que grupo hace. plantas, qué es un grano, un forraje, una leguminosa,
decían que en noviembre empezaban a sentir decaimiento. Empezaron en abril de 2014 y si bien se suponía que conocimientos que para mí, como buena citadina oriunda
Uno de ellos sostuvo que cuando más trabajo había, sería hasta fines de ese año, el tiempo siguió pasando y de la ciudad industrial de Avellaneda, son completamente
adelgazaba, se bajoneaba y lloraba; inclusive les confió juntos comenzaron un proceso de construcción y trabajo nuevos. Me contará que siempre tratan de asociar
que rechazaba trabajos cuando éstos estaban cerca de una colectivos que no se detuvo. En 2016 crearon la RENAMA leguminosas con gramíneas, por un lado porque al ser de
escuela. (Red Nacional de Municipios y Comunidades que fomentan familias muy distintas, no generan competencia entre ellas
Con la ordenanza buscaban que el poblador rural la Agroecología), logrando que con el tiempo más pueblos y se asocian muy bien, por el otro, porque las leguminosas
tuviera los mismos derechos que el urbano. Proponían y comunidades se sumaran a la iniciativa, hasta ser fijan el nitrógeno del aire y movilizan sustancias del suelo
300 metros de distancia y 700 de amortiguación, que es actualmente nueve municipios, alrededor de cincuenta que le son favorables tanto a éste, como a las plantas,
lo que se pudo consensuar. La idea era erradicar todos productores y unas 20 mil hectáreas. Dicen que tienen en favoreciendo la fertilidad del suelo. En Guaminí han hecho
los agroquímicos del pueblo, todo lo que es circulación común “la salud, el campo y la vida”. Hasta hoy Eduardo por ejemplo asociaciones como cebada con trébol, cebada
de mosquitos, depósitos. Pero la posición de Marcelo, continúa yendo regularmente a Guaminí. con alfalfa, trigo con alfalfa, sorgo con vicia, maíz con vicia.
como afirmó en una nota de la revista MU, es la del doctor También en 2016, y después de ocho años de trabajo
Damián Marino, “la distancia ideal para los agroquímicos es en la Secretaría de Medio Ambiente, Marcelo dejó su Por la tarde del segundo día, después de visitar algunos
el infinito”. puesto para trabajar la mayor parte del tiempo en lo que campos, empieza a largarse a llover, así que volvemos
Presentaron la ordenanza en la mesa agropecuaria realmente lo hace feliz, la agroecología. Solo unos meses al Teatro Municipal, donde siguen las ponencias y cada
a todos los “pesados”, quienes tienen intereses fuertes antes, en septiembre de 2015, consiguió que se aprobara productor del grupo de Guaminí se presenta y cuenta
como la Sociedad Rural. Vieron que éstos no podían una ordenanza de agricultura familiar que escribió en su experiencia. Empieza Martín, quien fue el último en
discutir la ordenanza, porque su eje central era la salud tan solo una noche, “una ordenanza muy chiquita, pero sumarse. Cuenta que cuando empezó a trabajar junto
y ahí se terminaba la cuestión. Pero también vieron muy completa, que tiene un sentimiento muy profundo”, a Marcelo en el CEA en el 2016, lo encaró y le dijo que
que les costaba convencerlos. Entonces organizaron dice. Marcelo la define como una herramienta para los pensaba que era un fundamentalista. A esto le siguió la
desde la Secretaría de Medio Ambiente un ciclo de pequeños productores que, entre otras cosas, habla del invitación de Marcelo a las reuniones del grupo y fue ahí
conferencias y le dieron la posibilidad a la Sociedad acceso a la tierra y establece que se den terrenos en donde Martín encontró lo que desde hacía tiempo venía
Rural –que era la que más les hacía la guerra– de llevar concesión a productores familiares, que se realicen ferias buscando. Él ya sabía que no había que seguir con el
al mejor especialista en “buenas prácticas agrícolas”. En para visibilizar sus producciones y que haya certificaciones modelo agroindustrial, porque era lo que había llevado
noviembre de 2013 trajeron al ingeniero agrónomo Alberto participativas de las comunas. En abril de 2016 tomó el a su familia al fracaso, pero no sabía qué hacer, ni cómo
Etiennot, un tipo muy agresivo, dice Marcelo, que hablaba puesto de director del Centro Agrario (CEA) que recién hacerlo. Después de estudiar agronomía en Bahía Blanca
de pseudoambientalistas, de las locas de las Madres se creaba en Guaminí, llevando consigo sus dos años de y dejar la carrera cuando le faltaban muy pocas materias,
de Ituzaingó (quienen lograron en Córdoba la primera trabajo intenso en agroecología y el entusiasmo que lo volvió a Guaminí, porque además de estar en desacuerdo
condena judicial del país por fumigaciones), y que llegó lleva a mover montañas cada vez que inicia algo. Es en el muchas veces con lo que le enseñaban, su mayor deseo
a afirmar que no se podía producir sin agroquímicos. Lo CEA donde hoy realizan cursos, para multiplicar a los ocho estaba ahí, en el campo. Fue encargado de estancia de
siguieron un mes después Marcos Tomasoni de la campaña productores que han optado por la agroecología extensiva campos grandes, pero viene de una familia de pequeños
Paren de Fumigar de Córdoba, la Dra. Gabriela Chaufan y en el pueblo y brindar, a quienes quieran, alternativas para productores que se fundieron siguiéndole la marcha al
su tesista Isis Coalova de la Universidad de Buenos Aires. desandar el desastre del modelo predominante. Además modelo. Su abuelo inclusive se suicidó cuando su campo
Tomasoni dio una conferencia sobre el impacto de los de las experiencias que ya vienen llevando adelante, junto quedó inactivo. Martín se hizo cargo de las 50 hectáreas
agroquímicos, sobre cómo sus residuos permanecen en la a Martín Rodríguez, con quien trabaja en el CEA, están que heredó de su padre y llamó al campo Doña Ofelia en
tierra, el aire y el agua, y sobre la deriva de los agrotóxicos, empezando a dar cursos de huerta agroecológica, para que honor a su tatarabuela, que fue la primera que luchó para
que hace que éstos lleguen a lugares donde no fueron existan más productores familiares que puedan ganarse el sostenerlo. El sueño de Martín es tener una chacra integral,
utilizados. Chaufan y Coalova hablaron de genotoxicidad, pan produciendo alimentos sanos para la población. con animales, huerta y volver a vivir en el campo. En eso
de los daños en el ADN producidos por las mezclas de está, arreglando la casa donde su familia vivió y luchó por
agroquímicos que se usan en el campo. Lo estudiaban en Hace unos años con la participación del grupo, Marcelo generaciones, donde siendo pequeños productores fueron
anfibios, pero también en células humanas y veían daño instaló en el campo de su hermano un molino pequeño golpeados por este sistema que expulsa a los chicos y
genético. Pero Marcelo quería mostrar alternativas al que está produciendo la harina integral y agroecológica beneficia a los grandes. De todo el grupo es él quien más
modelo del agronegocio y por eso invitó a Eduardo Cerdá La Clarita. Los alumnos de la escuela especial del pueblo se asemeja a la imagen del gaucho que tengo congelada
a dar la última de las conferencias en abril de 2014. Si bien hacen sus prácticas profesionales en el molino y esperan en mi imaginario. Con boina y babucha de campo, tiene un
la ordenanza, aunque contaba con la aprobación de la que en un futuro próximo los egresados puedan formar porte orgulloso y duro. Pero cuando habla ese imaginario
población, terminó recién aprobándose en mayo de 2016, una cooperativa o agrupación para hacerse cargo del se deconstruye, habla de empatía, de la amistad con los
con la conferencia de Cerdá se abrió un nuevo camino funcionamiento del proyecto. Si antes en Guaminí se del grupo, de trabajo colectivo y de reciprocidad con Cerdá,
con el que dice que al principio tenía diferencias, pero o menos mi edad, 36 años. Tiene su campo en Coronel monocultivo por la ruta, llegar a la granja fue como llegar
que Eduardo se lo ganó con esa calma y paciencia que lo Suárez a 30 kilómetros de Guaminí. Menciona que hace a un gran jardín botánico en medio de un desierto verde.
caracterizan, “que te deja que te golpees y vuelvas”. “El un tiempo hizo una pasantía en la granja biodinámica Y con Guaminí tenemos una sensación similar, una cosa es
modelo del agronegocio nos puso competitivos y lo que Naturaleza Viva, donde aprendió a hacer los quesos que que te cuenten lo que se está construyendo allí, otra cosa
nos enseñó la agroecología es a esperar que la naturaleza hoy produce. Mientras cuenta, recuerdo que en nuestra es ver con nuestros propios ojos el trabajo cooperativo
haga lo que tiene que hacer, a estar tranquilos, a dejar que visita a Naturaleza Viva en febrero de 2016, Irmina nos y horizontal de los productores, de Marcelo Schwerdt y
las cosas fluyan”, dice. Hoy su campo está de nuevo vivo, y habló de una pareja joven y entusiasta que había hecho Eduardo Cerdá, el ver sus campos florecientes de posturas
una de sus mayores alegrías ha sido que su padre lo visite una pasantía hacía muy poquito y que habían elegido variadas y sus vacas pastando libremente, el escuchar sus
y se sienta de nuevo feliz en el campo y orgulloso de lo dejar la ciudad para vivir en el campo. Mientras Ana historias y que cuenten que hace solo dos años usaban
que Martín está llevando adelante. Continúa Mauricio, su habla, pienso que quizás sea aquella citadina. Cuando le “glifo” –como en el campo a veces se llama al glifosato– y
vecino, con quien se ayudan mutuamente. Mauricio cuenta pregunto, me lo confirma: ella, su compañero y su primer su cóctel de compañeros tóxicos. En este paraje pintoresco
que se sumó primero por el suelo, porque veía que estaba hijo habían estado en Naturaleza en enero de 2016. Ana y pequeño que Guaminí es, estos productores están
muerto, que no tenía materia orgánica, y que después vino se crío en el campo donde hoy vive, a los doce años se fue desafiando con su hacer la estructura económica del país y
todo lo demás. Trabaja también en las tierras de su familia, a vivir al pueblo, debido a que su madre estaba enferma y el supuestamente único destino del agro: el producir de la
en 25 hectáreas donde tienen un tambo y un rodeo de cría. viajaban constantemente a la ciudad. Cuenta que aunque manera que las corporaciones dicen, el Estado estipula y el
Habla de la agroecología desde lo humano. Cuenta que visitaban el campo todos los veranos e iban cada tanto a mercado demanda, sin importar a costa de qué.
se suma a cada viaje que el grupo organiza para conocer comer un asadito los fines de semana, le costaba vivir y
otros campos, ya que le gusta compartir y aprender de la hasta dormir en el pueblo. Vivió en Coronel Suárez toda El tercer día a la noche, después de jornadas de charlas y
experiencia de los otros. Como lo afirmarán de distintas la adolescencia hasta que migró a Buenos Aires para presentaciones, de conocer a los productores y productoras
formas sus compañeros del grupo, dice que la agroecología estudiar letras en Puán. Vivió en la ciudad durante ocho del grupo, de visitar esa mañana los campos de Martín
les dio la posibilidad de crear un grupo humano increíble, años, hasta que decidió irse todavía más lejos, a Barcelona y Mauricio y de charlar durante el atardecer junto a la
donde no se compite, sino que se comparte. Y que están y después a un pueblo cercano llamado Torrelles de laguna con Marcelo, nos volvemos en micro a Buenos
concentrados en no pelear con el vecino, que si quiere Llobregat. Recuerda que en ese pueblito de montaña fue Aires. Aurelio y nuestro amigo Nico siempre dicen que el
que fumigue, ellos le van a demostrar que sin fumigar se donde retomó su amor por la naturaleza. Estando lejos, futuro está en el campo. Mientras viajamos en el asiento de
puede producir. A todos lados lo acompaña su hija, que empezó a pensar en nuestra tierra, en qué pasa con ella, adelante y veo la ruta oscura, el silencio y la profundidad
debe andar por los 13 años. Como los productores del en la colonización y en el hecho de vivir justamente en del campo alrededor, se me viene esa frase a la cabeza
grupo, lleva una remera de RENAMA puesta y se la nota España. La enfermedad de su padre la trajo nuevamente un poco cambiada: el futuro del campo está en Guaminí.
orgullosa de la construcción que su padre está llevando a Suárez en el 2010 y sin escala previa se fue a vivir Me vuelvo a la mole que es Buenos Aires con una sonrisa
adelante. Cuando lo visitamos en su campo el día siguiente, completamente sola al campo. Allí se dio cuenta de que dibujada, allí me espera lo que de la ciudad me gusta,
nos cuenta de lo difícil que es lidiar con las empresas ese era el lugar donde quería vivir, donde quería levantarse pero también las marchas que se avecinan, las presiones
que le compran la leche que sus vacas producen, de la cada día, rodeada de esa naturaleza, viendo los pajaritos, y represión del gobierno de turno, el malestar de nosotros
ridiculez de no poder venderla en el pueblo como se los zorrinos, las mulitas. La carrera de letras le había sus habitantes. Cuando casi estoy por dormirme, pienso en
hacía antiguamente. Pero también de las mejoras que ve encantado, pero se sentía un ratón de biblioteca y aunque que quiero volver a Guaminí en uno años para visitar ese
en la fertilidad del suelo, en su vida y en el futuro que se sabía que tenía una herramienta increíble, decidió que no futuro que hoy está allí en construcción.
avecina. Afirma que el campo empieza en tu cabeza. quería dedicarse ni a la investigación, ni a dar clases. Una
En las presentaciones en el Teatro Municipal sigue vez que descubrió que su camino era el campo empezó su
después de Mauricio, Rafael, quien también trabaja en las búsqueda. Su padre falleció y primero se quedó en Suárez
tierras de su familia, aunque en muchas más hectáreas, para ayudar a su hermano –quien es ingeniero agrónomo–
723. Allá por el 2014 había hecho un trigo convencional con el campo y los papeles. Pero en el camino se dio
y, separado por un alambre eléctrico, uno agroecológico. cuenta que no quería ver al campo como una empresa,
Le terminó rindiendo más el agroecológico. Eso le rompió que quería cultivar de otra forma, desde el corazón, desde
la cabeza. Junto a Eduardo cuenta de la fertilidad que el cuidado y la pacha. Además veía al mosquito fumigar y
han logrado. Habitualmente no hacen análisis de suelo, “fumigarla”, y se preguntaba qué estaba haciendo consigo
pero en su campo sí lo hicieron y descubrieron que había misma, porque era el campo donde vivía y producía. “Me
aumentado el nivel de materia orgánica y que el fósforo estoy matando a mí misma”, pensaba. Ahí fue cuando se
se había duplicado. En gran parte de los lotes, la vicia encontró con la agroecología. Empezó a perseguir a Cerdá
se sembró de forma natural, es decir que Rafael cosechó por todos lados, yendo a cada charla que daba, y así fue
una sola vez y el 2017 fue el tercer año que transcurrió que terminó sumándose al grupo. Dice que la recibieron
el pastoreo, como si fuera una pastura perenne. A Rafael con los brazos abiertos y compartieron con ella todo lo que
desde el principio le fue muy bien con las semillas y sabían. Hoy vive con su compañero y sus dos hijos en ese
empezó a ser el semillero del grupo. Inclusive hoy, junto campo de 280 hectáreas que sola, allá por el 2010, eligió
en su momento con Mauricio y actualmente con Chiquito, como el horizonte para mirar cada mañana. Ana es para mí
vende semillas de vicia a productores de casi todo el una especie de espejo, ya que es de mi misma edad, estudió
país. Continua Fabián, o Fato como le llaman, que entre en la universidad y vivió en la ciudad mucho tiempo. Pero
otras cosas habla de que aprendieron que las malezas no ella eligió dejarla para construir otra vida. Me hace pensar
desaparecen, pero que conviven con otras especies y no en cómo sería si Aurelio y yo hiciéramos ese movimiento.
interfieren. Él también trabaja en cooperación con Martín Quienes no hablan esa tarde, pero a la noche con asado
y está planeando no arrendar más tierras y aprovechar de por medio cuentan un poco su recorrido, son Cecilia
su propio campo que ha ganado fertilidad, manteniendo Agner y Norman Best. Ambos tienen cuarenta y pocos y
el mismo número de animales. Luego hablan María Ester son de esos jóvenes que volvieron al campo, como Hugo
Pieroni y Hugo Benito que tienen alrededor de setenta y y María Ester esperan que siga pasando. Vivían en Bahía
pico de años. A fines de 2014, cuando llegaron las primeras Blanca, él es ingeniero mecánico y trabajó en el Polo
cosechas del grupo, se arrimaron desde Tres Lomas, Petroquímico en empresas como Indupa, Dow, Techint y
que queda a 90 kilómetros de Guaminí, y empezaron a hasta en la central nuclear Atucha, pero era un ambiente
participar de las reuniones del grupo. Eligieron vivir en el que lo hacía infeliz. Junto a Cecilia decidieron volver al
campo y desde hace más de una década están volviendo a campo de su padre, 520 hectáreas que por aquel tiempo se
la cría de ganado. Después de compartir su historia, Hugo fumigaban constantemente. Él había conocido a Cerdá en
cierra diciendo: “el último detalle es que nosotros somos Naturaleza Viva mientras asistían a un curso de agricultura
felices, vivimos muy bien. Queremos que la gente vuelva al biodinámica. Cuando se armó el grupo, Eduardo le pidió a
campo, porque si hay algo que le falta al campo”, continúa Marcelo que contactara a Norman para invitarlo a que se
María Ester, “es gente joven”. Afirman que la herencia que sumara y así fue como ambos se incorporaron. No llegué
quieren dejarles a sus hijos es un campo sano. Después de a visitar su campo todavía, pero Cecilia me contó de los
ellos toma la palabra Atilio, o Chiquito para los amigos, el animales que tienen y de la tranquilidad que allí han
padre de Marcelo. Trabajó toda la vida en el campo, habla construido. Son también ellos quienes tienen una especie
de que con la agroecología volvieron a hacer cosas que de calma que imagino es la que viven cada día.
antes hacían y fueron dejando, siguiendo lo que el modelo
decía que había que hacer. A la mañana habíamos ido a Al finalizar las jornadas en el Teatro Nacional, los
visitar su campo y con la multitud visitante alrededor, iba académicos de la Facultad de Ciencias Agrarias y Forestales
contando de cada pastura, de la vicia, la avena, la alfalfa, de La Plata hablan de investigar y construir conocimientos
de la recuperación del suelo. En el teatro, con micrófono en desde la universidad en cooperación con los productores
mano, mientras hace chistes, dice en varias oportunidades en un diálogo horizontal, en el cual no es el especialista
que defiende el campo. Pienso que tal vez de eso se trate. quien baja contenidos al productor, ni el agrónomo quien
Quizás la agroecología, como plantea Lalo Botessi de la lo viene a “asesorar”, sino que el académico parte de los
Cooperativa de Trabajo Iriarte Verde, además de ser un saberes y necesidades del productor y trabaja con éste
arte de crear estrategias para producir alimentos sanos en colaborativamente.
convivencia armónica con la naturaleza, sea también una Durante estos dos días se menciona varias veces a
herramienta real de defensa y resistencia al capitalismo la granja biodinámica Naturaleza Viva de Guadalupe
extremo en el que vivimos. Durante toda la jornada los Norte, Santa Fe y al campo agroecológico La Aurora de
productores además de compartir sus estrategias de Benito Juarez, Pcia. de Buenos Aires, como “los faros
producción e historia, hablan de lo valioso del grupo de agroecológicos” que alumbran a otros campos. Ambas
personas que han construido juntos, del compartir, del experiencias han demostrado desde hace décadas que
ayudarse, del divertirse. Mencionan que son todas cosas hay otra forma de agricultura posible, sustentable para
que el sistema había borrado. También varios mencionan el ambiente y los seres vivos, y además rentable para los
que la agroecología les enseñó –o está enseñando, productores. El grupo de Guaminí visitó ambos campos
porque todos se reconocen en proceso de aprendizaje– a cuando empezaron a trabajar con Cerdá y nada volvió
detenerse, a dejar que la naturaleza haga, a observarla, a a ser lo mismo. Varios de ellos afirman que una cosa es
volver a ser parte de ella y no a pelear contra ella, como el que te lo cuenten, otra es verlo con tus propios ojos. Para
modelo agroindustrial les había inculcado. nosotros fue lo mismo, una cosa fue leer sobre Naturaleza
Cierra las presentaciones Ana Alberdi, que tiene más Viva, otra fue visitarla. Después de ver la monotonía del
CENTENO CEBADA TRIGO AVENA

FESTUCA ALFALFA TRÉBOL ROJO NABO SILVESTRE

MARCELO SCHWERDT EDUARDO CERDÁ MAURICIO BLEYNAT RAFAEL BILOTTA

FABIÁN SORACIO ATILIO SCHWERDT MARTÍN RODRÍGUEZ MARÍA ESTER PIERONI

HUGO BENITO CECILIA AGNER NORMAN BEST ANA ALBERDI