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UNIVERSIDAD UNIVER MILENIUM PLANTEL RAYÒN Licenciatura en Derecho TEORÌA DEL ESTADO Lic. Irving Iván Rendón Valdés

UNIVERSIDAD UNIVER MILENIUM PLANTEL RAYÒN

Licenciatura en Derecho

TEORÌA DEL ESTADO Lic. Irving Iván Rendón Valdés

INTEGRANTES:

Gonzales García Clara Hernández Jiménez Dana Lizeth Torres Morales Mariana Vázquez Nolasco Jocelyn

MD 104

Matutino

22 de febrero de 2018

ÍNDICE

INTRODUCCIÓN

3

¿Qué es lo que intentaba Platón plasmar o compartir con su obra la República?

4

¿Cuáles eran las características del Estado que planteaba

6

¿Qué hubiera pasado en la historia de la humanidad si se hubieran aplicado los

8

¿Cómo sería nuestro sistema mexicano actual si se aplicara lo que plasmó Platón?

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CONCLUSIÓN

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FUENTE BIBLIOGRÁFICA

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INTRODUCCIÓN

La República, es de las obras más trascendentes de Platón, uno de los filósofos griegos que más influencia ha tenido en Occidente. En esta obra deja sentadas las bases de su concepción de la sociedad ideal, de su funcionamiento y su organización, regida por los principios de la justicia y el bienestar común.

Haciendo un pequeño resumen de los libros que nos ocupan, podemos advertir que éstos abordan temas fundamentales para sentar las bases de ese estado ideal, plasmado al nivel de las ideas. El capítulo I, trata sobre la justicia. Mientras que los capítulos II, III y IV, los dedica a explicar y fundamentar los principios de su proyecto político, la organización de la polis griega. Mientras que en el V, proyecta la concepción filosófica que sostienen a los capítulos anteriores.

En este trabajo vamos a darle respuesta a estas preguntas, ¿Qué es lo intentaba Platón plasmar o compartir con su obra la República?, ¿Cuáles eran las características del estado que planteaba Platón?, ¿Qué hubiera pasado en la historia de la humanidad si se hubieran aplicado los principios? Y por último ¿Cómo sería nuestro sistema mexicano actual si se aplicara lo que plasmó Platón?

¿Qué es lo que intentaba Platón plasmar o compartir con su obra la República?

Platón considerado como un pensador idealista, del cual su máxima obra es la república, él nos menciona que el alma humana se divide en tres que es, la filosófica, que es la que conoce, la animosa, que es la que está llena de ardor y bravura; y la apetitiva, que solo procura la satisfacción corporal.

La República de Platón busca presentar el ideal de una sociedad donde se ejerza la justicia social y se alcance así el equilibrio entre todos los ciudadanos, es decir, donde no existen personas ni demasiado ricas ni demasiado pobres; solo así se alcanzará la armonía social, único fundamento de una sociedad justa y buena para todos.

“Lo justo es devolver a cada uno lo que le corresponde, y a esto lo denomino lo que se debe’ ” (Polemarco, 65)

La República es la educación para los hombres, por lo tanto la república es una obra de formación humana. También uno de los temas característicos de esta obra es la justicia la cual es la virtud del alma, la esencia del hombre, lo que hace al hombre; el propone estudiar a la justicia en el estado antes que estudiar al individuo; la justicia es el fin tanto de la ética como de la política por lo tanto, al analizar el modelo ético de vida buena estamos analizando, a su vez, el modelo de estado político perfecto.

La ética platónica es una ética intelectualista ya que afirma que el mero conocimiento de lo que es bueno hace que el hombre actúe con bondad; el mal es una mera ignorancia de lo que nos conviene ya que, según el filósofo griego, el bien moral coincide con la felicidad: si queremos el bien es porque es bueno no sólo éticamente sino porque es bueno para nuestra felicidad.

Así Platón considera que lo que persigue la ética es la felicidad del individuo mientras que la política persigue la felicidad del cuerpo político.

Platón pretendía demostrar la necesidad de educar a los ciudadanos más selectos para que obren con justicia dentro de una ciudad (polis) justa. ¿A quién se dará, y cómo, esta educación? A jóvenes escogidos que estén dotados de determinadas cualidades. Consumado el período de su formación, estarán en

condiciones de gobernar, pues serán los mejores de los hombres y los más hábiles políticos del mundo.

La educación se dividía en tres tipos, la Grámmata, que era la enseñanza de la lectura y la escritura, Moisikèe, todas las bellas artes, orientado a la educación moral para fortalecer el carácter, y por ultimo Gumnastikèe, el cultivo del cuerpo los deseos del mismo.

El filósofo es alguien que ha roto con las visiones engañosas del mundo sensible para vivir entre las ideas. La afirmación de que no es por la vista, sino por la inteligencia como se puede llegar a la realidad que está en lo alto, pone de manifiesto y nos hace comprender el valor de la filosofía, cuyo origen está en el asombro o en la admiración. El pensamiento filosófico tiende a lograr una verdad universal.

¿Cuáles eran las características del Estado que planteaba Platón?

El estado nace cuando los individuos se encuentran en la posibilidad de bastarse a sí mismos y procurarse las cosas que necesitan.

Platón decía que las sociedades debieran tener una estructura tripartita de clases la cual respondía a una estructura según el apetito, espíritu y razón del alma de cada individuo:

  • Artesanos o labradores (hierro y bronce), los trabajadores correspondían a la parte de “apetito” del alma.

  • Guerreros o guardianes (plata), los guerreros aventureros, fuertes, valientes y que formaban el “espíritu” del alma.

  • Gobernantes o filósofos (oro), aquellos que eran inteligentes, racionales, apropiados para tomar decisiones para la comunidad. Estos formaban la “razón” del alma.

En el estado de Platón nos dice que la justicia consiste en que cada clase haga lo suyo y solo lo suyo; los guardianes gobernando, los auxiliares dispuestos a pelear y la tercera clase produje de manera que la ciudad perfecta debe ser valerosa, temperante y justa.

De acuerdo con este modelo, los principios de la democracia ateniense, como existía en aquella época, eran rechazados en esta idea y muy pocos estaban en capacidad de gobernar. En lugar de retórica y persuasión, Platón dice que la razón y la sabiduría son las que deben gobernar. Esto no equivale a tiranía, despotismo u oligarquía. Como Platón decía:

Hasta que los filósofos gobiernen como reyes o, aquellos que ahora son llamados reyes y los dirigentes o líderes, puedan filosofar debidamente, es decir, hasta tanto el poder político y el filosófico concuerden, mientras que las diferentes naturalezas busquen solo uno solo de estos poderes exclusivamente, las ciudades no tendrán paz, ni tampoco la raza humana en general.

Platón describe a estos “reyes filósofos” como aquellos que “aman ver la verdad

esté donde esté con los medios que se disponen” y soporta su idea con la analogía de un capitán y su navío o un médico y su medicina. Navegar y curar

no son prácticas que todo el mundo esté calificado para hacerlas por naturaleza. Gran parte de La República está dedicada a indicar el proceso educacional necesario para producir estos “filósofos reyes”.

Platón nos menciona tres grandes olas a superar:

El derecho de las mujeres a votar, a la educación y a los cargos políticos. La comunidad de hombres, mujeres e hijos; esto quiere decir que las familias que no tienen recursos, sus hijos serán separados de ellos y llevados a una institución para su educación y hacer buenas y justas personas. También nos menciona que los niños con mal formaciones serán escondidos. El filósofo rey posee cualidades de un guardián con el sentido estricto de filósofo para gobernar. Tenía que contar con las tres virtudes cardinales que eran:

 

o

Sabio

o

o

o

Valiente

Justo

Temperante

Debe de

estar en el más perfecto equilibrio

y corresponder con hechos

y

palabras.

¿Qué hubiera pasado en la historia de la humanidad si se hubieran aplicado los principios?

Para poder dar respuesta a esta pregunta resulta indispensable conocer

cuáles son los principios que el filósofo trazó en su obra. Haremos un breve

recorrido, para saber exactamente a que nos referimos con “los principios”.

Después de argumentar y sobre argumentar qué es la justicia en el libro número I, Platón, usando como narrador a Sócrates, y con la intervención de varios personajes históricos, genera todo una discusión sobre lo qué es y no es la justicia, punto de partida para establecer los principios de una organización social como la establecida en la obra.

Durante el contenido de la obra, Sócrates, -léase Platón-, sienta las bases primeras de cómo la justicia debe ser el eje rector de ese estado ideal. Durante el desarrollo de una discusión acalorada, en la que los participantes muestran su interés por expresar sus ideas, señala, haciendo alusión al estado gobernante cuyo eje rector es la justicia

“Los hombres de bien no están dispuestos a gobernar con miras a las riquezas ni a los hombres. No quieren, en efecto, ser llamados mercenarios por exigir abiertamente un salario para gobernar, ni ser llamador ladrones por apoderarse de riquezas ocultamente, por sí mismos del gobierno. Y tampoco por causa de los honores, pues no aman los honores… y allí se tornaría evidente que el verdadero gobernante, por su propia naturaleza, no atiende realmente a lo que le conviene a él, sino al gobernado: de manera que todo hombre inteligente preferiría ser beneficiado por otro antes que ocuparse de beneficiar a otro…” (Platón, pag.90).

Cito esta amplia declaración de Sócrates porque me parece el parte aguas para los argumentos que habrá de emplear durante los capítulos II, III y IV, en los que abordará más a detalle los principios de esa organización social ideal.

Para la concepción platonista, la justicia debiera ser ubicada en la clase de bienes más bella, superior a cualquier otra. La justicia es que aquellos bienes,

dice, que se anhelan por sí mismos como por lo que de ellos se genera, al menos para quien se proponga ser feliz.

En la discusión con Glaucón, éste pretende demostrar cómo es la justicia y de dónde se ha originado, esto para concretar acuerdos entre los hombres, se comienzan a implantar leyes y convenciones mutuas y lo prescrito por la ley se lo llama “legitimo” y “justo”. Y éste es el origen de la esencia de la justicia.

Con ejemplos varios y variados, en este dialogo ambos interlocutores pretender demostrar por qué la justicia es superior a la injusticia. En este sentido, es Sócrates quien argumenta la justica como uno de los bienes más supremos.

Partiendo de este punto, ambos se proponen hacer una indagación de la justicia

en los estados,

y afirman que

éste,

el estado,

al

ser más

grande

que los

individuos, es más probable que haya justicia y que sea más fácil de

aprehenderla.

De acuerdo a la obra, el origen de un estado se da cuando el individuo no se autoabastece sino que necesita muchas otras cosas, por lo que crea asociaciones con otros individuos en circunstancias similares. Por tanto, en ningún caso lo justo es perjudicar a alguien. En alguna parte del Libro I, lo dice de manera clara:

El justo no tratará de aventajar a su semejante, sino a su contrario, mientras el injusto tratará de aventajar tanto a su semejante como a su contrario”. (Sócrates, 94)

Retomando la idea que el estado se crea cuando un individuo no satisface sus necesidades materiales o espirituales, el texto precisa que se producirán más cosas, de mejor calidad y de manera más fácil si cada individuo desarrolla sus aptitudes. Es decir, donde los oficios tienen un papel preponderante en brindar los productos o servicios que el resto del estado necesite con un nivel de calidad suficiente.

Por lo tanto, habría que producir bienes no solo para satisfacer necesidades internas sino también para intercambiarlos, lo que hace necesario el incremento de personas con los distintos oficios.

Como puede observarse en este análisis de estado cuentan con un papel importante cada uno de los oficios, sin importar edad, pues para los que ya no cuentan con fuerza física habrá quienes puedan vender su fuerza de trabajo, es decir, donde haya una participación activa de todos los sectores sociales para el beneficio común, en que también participan los asalariados. El estado que han descrito ha crecido tanto que podría ser perfecto, dice.

Este crecimiento del estado hace pensar a los interlocutores sobre la necesidad del ejército que pueda actuar “en defensa de toda la riqueza propia”, (129), la riqueza del estado, de sus integrantes.

Así mimo Platón también hace referencia a la necesidad de acrecentar el tamaño del estado, ya no solo con los que producen directamente sino también llenarlo con una multitud de gente que no tiene ya en vista las necesidades en el Estado, es decir, poetas, músicos, rapsodas, actores, bailarines, empresarios, pedagogos, nodrizas, institutrices, modistas, peluqueros, confiteros, cocineros y con ello el aumento de territorio.

“El estado debe ser aún más grande, pero no añadiéndole algo pequeño sino

todo un ejército que puede marchar en defensa de toda la riqueza

propia ...

,(129).

Así podemos resumirlo, en palabras de Platón, el funcionamiento del estado descrito. Fuerza, agudeza, percepción, rapidez, serán solo algunas de las cualidades que habrá de atributos de la milicia para el correcto cuidado del estado planteado.

Obviamente la educación es una parte preponderante, al que los participantes del dialogo dedican varias líneas. Respecto a este tema plantean a la gimnasia

para el desarrollo del cuerpo y a la música para el alma, haciendo hincapié en la necesidad de iniciar desde los primeros años.

Hay también varios párrafos dedicados a cómo tratar en el asunto de los dioses, en este sentido condena el trato que hacen de ellos las obras clásicas porque los presentan con características y vicios humanos. Los dioses deben ser presentados como entes superiores, perfectos. Deben ser narradas las verdades auténticas.

Como buen erudito y con amplia formación intelectual en todos los campos de conocimiento de la época, Platón deja sentadas las bases de cómo deben ser tratas las artes en su estado ideal. Aborda el tema de la poesía, versos, melodías y los textos cantados por los rapsodas.

Al abordar el tema de cómo habrá de educarse y las cualidades que deberá de poseer el que funja como supervisor del estado, es decir, el gobernante, de acuerdo con el filósofo griego quien habrá de gobernar será el anciano, mientras que los jóvenes serán los gobernados. Al respecto señala

“hay que seleccionar entre los guardines hombres de índole tal que, cuando

los examinemos, nos parezcan los más inclinados a hacer toda la vida lo que

hayan considerado que le conviene al Estado y que de ningún modo estarían dispuestos a obrar en sentido opuesto” (193).

De acuerdo al planteamiento platónico, el análisis de la vida de los candidatos a gobernar el Estado será el mejor parámetro para elegir la mejor opción.

Al iniciar la lectura el capítulo IV, encontramos que se aborda el tema de la felicidad, al respecto condena que una sola clase fuera excepcionalmente feliz a costa de los otros, más bien la felicidad común debe ser el objetivo en el que lo fuera el máximo toda la sociedad.

De una organización definida y con principios y metas establecidas, los platonistas apelan a que:

“cada una de las clases podrá participar de la felicidad que la naturaleza le ha asignado” (214).

Tal vez este sea uno de los puntos más cuestionables del estado ideal de Platón pues tenemos muy pocos ejemplos de gobiernos que se rigen bajo este principio, hecho que no rechaza la necesidad de aplicarlo pues es tema incuestionable de justicia.

Al hablar de un estado abundante en número, con capacidad para todos los oficios y artes posibles, esta organización se vuelve más compleja y menos simplista. Tratándose de un planteamiento político serio, Platón no podía dejar de lado temas tan controversiales como lo son la pobreza y la riqueza. Temas que contrastan con la visión planteada desde el capítulo I de la obra referida.

Para evitar conflictos de riqueza en la sociedad plasmada, Platón propone que ambos asuntos requieren vigilancia de los guardianes, es decir, del estado, para

que jamás se introduzcan “inadvertidamente” en la organización social.

La defensa de la justicia está planteada en todos los ejes posibles. Este estado deberá ser: sabio, valiente, moderado y justo.

Las cualidades anteriores habrán de ser posible si existe en el estado sabiduría, prudencia y valentía en quien lo gobierne. Pero a ser la justicia, la cualidad que dé al estado planteado el carácter de excelencia. Puede existir todo lo demás pero sin justicia no es posible, señala Platón.

Tal vez uno de los puntos más controversiales del estado ideal de platón es el referente al papel que habrán de jugar las mujeres, pues apunta que junto con los hombres deben emprender todas las tareas y enseñarles las mismas cosas. Sin embargo, el punto que parece ser más controversial es cuando señala que las mujeres deben ser comunes a los hombres al igual que los hijos. Este punto lo abordaremos más adelante.

Como toda organización social, en la de Platón también debe imperar la unidad, la defensa de los mismos intereses. Por lo tanto, el estado habrá de generar los mejores hombres y mejores mujeres

Al ser un general esta obra una obra filosófica, Platón no podía dejar de lado el papel de los filósofos, área del conocimiento en la que él ha trascendido durante siglos. Al respecto, es puntual:

“En cuanto aquel que está rápidamente dispuesto a gustar de todo estudio y

marchar con alegría a aprender, sin darse nunca por harto, a éste con justicia

lo llamaremos filosofo” (265).

Una vez empleados aquí los principios generales y muy generales plasmados en la obra de Platón que señala cómo habrá de ser el estado ideal, intentaremos dar respuesta a la pregunta planteada.

Difícilmente puede dar una respuesta jurídicamente o socialmente acertada. Estamos hablando únicamente de un proyecto de sociedad plasmado al nivel de las ideas, nunca ejecutado. Platón nunca fue más allá de la actividad filosófica e intelectual, en la que evidentemente destacó, no hubo esfuerzo de su parte para materializar algunos de los preceptos plasmados en la obra.

No sabemos con exactitud qué es lo que hubiera pasado en la historia de la humanidad de haber sido aplicados esta organización social, pues como queda dicho ni en la Grecia platónica se hizo el intento de aplicarla. La organización política griega estuvo regida por el orden social aristocrático y democrático con la participación de los griegos en el ágora.

El motivo de plasmar cuáles eran los principios establecidos en los primeros capítulos de la República, fue precisamente poner de manifiesto que un su organización social y política de corte ideal están contemplados muchos aspectos de una sociedad numerosa y compleja: educación, arte, guerra, riqueza.

Cada uno de estos aspectos están ampliamente desarrollados, los participantes dan argumentos en favor y contra, los temas están delimitados, el autor señala por qué sí o por qué no en cada caso, hecho que hace más difícil la aplicación de estos principios al pie de la letra.

La sociedad griega de finales del siglo IV antes de Cristo, dista mucho de la sociedad medieval, de la época del Renacimiento, de la industrialización, del Siglo de las Luces, del siglo de las Guerras Mundiales, de los años contemporáneos, por ejemplo.

Además no podemos perder de vista que Platón narra y detalla un estado ideal, nunca hubo acción, al parecer no hubo ocupación seria de llevarlo a la práctica, tal vez porque en el fondo no se juzgaba factible que no es lo mismo que cuestionar su necesidad.

¿Cómo sería nuestro sistema mexicano actual si se aplicara lo que plasmó Platón?

Nuestro sistema mexicano al menos en el terreno jurídico, tiene ya definidas sus leyes que han sido resultado de movimientos sociales que han buscado, precisamente, justicia social. Parece ser que hablar de justicia social es una necesidad de cualquier hombre bueno, como lo señala Platón a lo largo de la obra, pero las leyes contienen los preceptos de igual y equidad.

La sociedad mexicana actual dista mucho de la polis griega en la que se desarrolló Platón. Las circunstancias evolucionan día a día en cualquier sociedad. Sin embargo, si tomamos aspectos generales de algunos principios señalados por Platón, como los siguientes:

Las artes como formación integral de los individuos,

El gobierno regido por los interés de los gobernados y no de los

gobernantes, Una milicia comprometida y con principios definidos,

Educación integral de los niños desde los primeros años,

Especialización en oficios y profesiones,

Producción para satisfacer necesidades,

No guerra entre los pueblos

Ejecutando, por ejemplo, estas acciones considero que si habría una mejora en el funcionamiento de la sociedad, pero no sería posible aplicarlas de manera tajante y absoluta.

Pero si pretendemos aplicar lo plasmado por Platón al pie de la letra en su obra no sería viable, se haría necesario hacer las modificaciones necesarias para una sociedad con más de dos mil años delante de la que conoció y en la que vivió el filósofo griego.

En resumen, Platón al ser un erudito con conocimientos amplios en todas las áreas de conocimiento de su tiempo plasma en La Republica algunos principios válidos y humanos. Sin embargo, aplicarlos a nuestro sistema actual mexicano sería complicado porque nuestra sociedad es muy distinta a la polis griega.

CONCLUSIÓN

Platón lo importante de un estado era la justicia y como estaban preparado los gobernantes, nos mencionaba que cada quien tenía que realizar lo que le corresponde.

Nos menciona que el estado tiene que tener una población justa con un buen gobernante.

Platón tiene mucha razón ya que si la forma de gobierno sería justa el pueblo no tuviera quejas sobre la forma de gobierno, ya que los representantes serian justos, los ciudadanos seriamos un ser virtuoso y también seriamos justos, porque cabe mencionar que también lo ciudadanos somos corruptos.

Para concluir Platón nos da a saber que si tenemos una buena formación vamos a tener un buen estado.

FUENTE BIBLIOGRÁFICA

La República de Platón, editorial Gredos