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EJE TEMÁTICO DERECHO PRIVADO I

SUB-EJE TEMATICO 1: PERSONA HUMANA

La noción de persona es muy importante para nuestro sistema jurídico ya que posee una
cantidad de connotaciones necesarias para comprender su protección.
Nuestra ley no da una noción de lo que debe entenderse por persona; directamente
empieza el Título I, refiriendo al comienzo de su existencia. Matilde Zavala expresa:

…mientras que el hombre es una realidad ontológica (un "ente" biosíquico y espiritual);
persona es, dentro del derecho, una categoría jurídica (el ente, humano o no, que goza de
capacidad de derecho) […] El hombre existe en la naturaleza, la persona solamente en el
derecho. (Zavala de González, 1983, p. 4)

Es decir que,cuando hablamos de “persona”, hacemos alusión a una categoría jurídica, a


una calidad que contiene en sí misma la aptitud de ser portadora de derechos.
Así las cosas, se puede deducir que la palabra persona hace referencia a la personalidad
jurídica –la investidura jurídica de la que goza el sujeto–, a la aptitud, la disposición potencial para
tener derechos, para adquirirlos, para ser sujeto activo o pasivo de las relaciones jurídicas. Hombre
hace referencia al sustrato o soporte biológico de las personas humanas, que, para estar protegido,
necesita de esa personalidad jurídica.
Por último, la expresión sujeto de derecho alude a las personas cuando están
interactuando en interferencia intersubjetiva, por ejemplo cuando le están dando vida a un
contrato. Gráficamente, es la persona en movimiento.

- Derechos y actos personalísimos. Concepto. Naturaleza jurídica. Caracteres.

Concepto. Naturaleza jurídica


Los derechos personalísimos son los que recaen sobre ciertos aspectos o manifestaciones
de la personalidad del hombre para proteger su libre desenvolvimiento: derecho al honor, a la
intimidad, a la libertad, a la integridad física, etc.
Estos derechos subjetivos no sólo tienen reconocimiento expreso en el Código Civil y
Comercial; el derecho supranacional de derechos humanos constitucionalizado (art. 75 inc. 22 CN)
establece las bases fundacionales del régimen de los derechos personalísimos, toda vez que la
dignidad personal como sus emanaciones (intimidad, imagen, identidad, honor y derechos sobre el
propio cuerpo) son reconocidos de manera explícita en la Convención Americana sobre Derechos
Humanos y en otros instrumentos supranacionales.

Caracteres
Estos derechos son absolutos, extrapatrimoniales, irrenunciables, relativamente
disponibles por las partes y por ende no transmisibles. Otro carácter es que la vulneración de ellos
da derecho a su titular a reclamar la prevención y reparación de los daños conforme lo estipulado
en los arts. 1708 a 1780 inclusive del Código Civil y Comercial.
Son absolutos porque se dan contra todos, erga omnes, ya que todos y cada uno de los
miembros que constituyen la comunidad jurídicamente organizada están obligados a respetar la
persona de los demás.
Decimos que son relativamente disponibles por las partes pues, de conformidad al art. 55
del Código Civil y Comercial, se puede disponer de los derechos personalísimos bajo ciertas
condiciones: que medie consentimiento por el titular de los derechos, que éste no sea contrario a
la ley, la moral o las buenas costumbres.
Asimismo, prevé que el consentimiento no se presume, es decir que debe otorgarse en
forma clara, ya sea expresa, tácita, o incluso por vía de silencio, y “es de interpretación restrictiva, y
libremente revocable” Art. 55

- Atributos de las personas. Concepto. Naturaleza. Caracteres. Nombre. Noción. Régimen


legal. Acciones de protección.

Concepto
La persona, en tanto tal, posee ciertos atributos que son sus cualidades esenciales. Éstas
son inherentes y consideradas a priori de la persona, es decir que comienzan con su existencia.
Estos atributos de la persona humana son: capacidad, nombre, estado y domicilio. A toda
persona individual le es inherente la capacidad, cualidad que la distingue como sujeto potencial de
derechos y deberes; el nombre que la individualiza, el estado que la sitúa en el medio familiar en el
que se desenvuelve y el domicilio que la sitúa jurídicamente en un lugar determinado.

Naturaleza
Los atributos no son derechos ni deberes, sino cualidades inherentes a la calidad de la
persona que no se adquieren luego, sino que son contemporáneos a la persona, a su existencia, y
la acompañan toda su vida protegiéndola e identificándola.

Caracteres
Los atributos participan de los siguientes caracteres:
- Son necesarios e inherentes a las personas: no se concibe que la persona física pueda
carecer de alguno de estos atributos por cuanto, la determinan en su individualidad.
- Son únicos: una misma persona no puede poseer más de un atributo de cada clase en un
momento determinado. Así, la persona humana no puede ser capaz e incapaz a la vez de
adquirir un derecho, no puede tener más estados civiles familiares del mismo orden, por
ejemplo soltero-casado.
- Son indisponibles: no pueden ser transferidos, pues están fuera del comercio.
- Son inmutables: sólo se modifican cuando se verifica el supuesto normativo que así lo
prevé.
- Son imprescriptibles: por cuanto no se adquieren ni pierden por el transcurso del tiempo.

- Nombre. Noción

El nombre es el atributo de la persona que la identifica y la individualiza del resto. Está


compuesto por dos elementos: el pronombre o nombre de pila (o apelativo) y el apellido (o
cognomen o patronímico). Ambos cumplen funciones diferentes; el nombre de pila individualiza a
la persona en su familia y el apellido la individualiza en la sociedad.

- Régimen legal
o El prenombre
o Apellido de los hijos.

Es dable señalar que el apellido, nombre familiar o patronímico, es la designación común a


todos los miembros de una misma familia, que, unido al prenombre, identifica a la persona física,
conformando su nombre propiamente dicho. Así, el apellido designa el grupo familiar, pues cada
individuo lleva el apellido que le corresponde en razón de su pertenencia a dicho grupo.
El art. 64 del CCCN prevé que el hijo matrimonial lleva el primer apellido de alguno de los
cónyuges; en caso de no haber acuerdo, se determina por sorteo realizado en el Registro del
Estado Civil y Capacidad de las Personas. A pedido de los padres, o del interesado con edad y
madurez suficiente, se puede agregar el apellido del otro. Asimismo, dispone que, en caso de que
un mismo matrimonio tuviera muchos hijos, todos deben llevar el mismo que se haya decidido
para el primero.
Ahora bien, en el caso del hijo extramatrimonial con un solo vínculo filial, éste lleva el apellido
de ese progenitor.
Si la filiación de ambos padres se determina simultáneamente, se sigue la regla establecida
para los hijos matrimoniales en cuanto a que llevarán el primer apellido de alguno de los cónyuges.
Si la segunda filiación se determina después, ambos padres deberán acordar el orden de los
apellidos. A falta de acuerdo, será determinado por el juez según sea el interés superior del niño.
Para el supuesto de la persona menor de edad sin filiación determinada, se establece que debe
ser anotada por el oficial del Registro del Estado Civil y Capacidad de las Personas con el apellido
que esté usando o, en su defecto, con un apellido común (art. 65) o bien, si la persona tiene edad y
grado de madurez suficiente, puede solicitar la inscripción del apellido que esté usando (art. 66).

- Apellido de los cónyuges. Por otro lado, en relación al apellido de los cónyuges, el
art. 67 dispone: Cualquiera de los cónyuges puede optar por usar el apellido del otro, con
la preposición “de” o sin ella.
La persona divorciada o cuyo matrimonio ha sido declarado nulo no puede usar el apellido
del otro cónyuge, excepto que, por motivos razonables, el juez la autorice a conservarlo.
El cónyuge viudo puede seguir usando el apellido del otro cónyuge mientras no contraiga
nuevas nupcias, ni constituya unión convivencial (art. 67).

Como se advierte, en materia de apellido y matrimonio, el Código posibilita a que


cualquiera de ellos pueda utilizar el apellido del otro con o sin la preposición “de”.
Ahora bien, en el caso de persona divorciada y nulidad del matrimonio, la regla es la
prohibición de empleo del apellido y, sólo de mediar razonables motivos, el juez puede acordar su
conservación.
En cuanto al viudo, éste puede seguir usando el apellido del otro cónyuge mientras no
contraiga nuevas nupcias ni constituya unión convivencial.

- Cambio del prenombre y del apellido


Los arts. 69 y 70 del Código Civil y Comercial receptan la posibilidad del cambio del prenombre
y del apellido sólo de mediar, a criterio del juez, justos motivos. Al respecto, formula una
enunciación de justos motivos: a) cuando el seudónimo hubiese adquirido notoriedad; b) por “la
raigambre cultural, étnica o religiosa”19; c) por “la afectación de la personalidad de la persona
interesada, cualquiera sea su causa, siempre que se encuentre acreditada”Art. 69.
Así, para lograr el cambio del nombre y/o del prenombre, es precisa la intervención del Poder
Judicial y esa es la regla, con excepción de los dos supuestos contemplados en el último párrafo del
art. 69.

En tales casos no se requiere la intervención judicial y se consideran justos motivos cuando se


pretende “el cambio del prenombre por razón de identidad de género y el cambio de prenombre y
apellido por haber sido víctima de desaparición forzada, apropiación ilegal o alteración o supresión
del estado civil o de la identidad”Art. 69.

El cambio de nombre tramitará “por el proceso más abreviado que prevea la ley local, con
intervención del Ministerio Público” Art. 70, debiendo “publicarse en el diario oficial una vez por
mes en el lapso de dos meses”, a fin de que presenten las oposiciones y se soliciten informes
respecto de “las medidas precautorias que existieren con relación al interesado” Art. 70.
Una vez inscrita en el Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas, será oponible a
terceros.

- Acciones de protección.
Art. 71. Acciones de protección del nombre. Puede ejercer acciones en defensa de su nombre:
a) aquel a quien le es desconocido el uso de su nombre, para que le sea reconocido y se
prohíba toda futura impugnación por quien lo niega; se debe ordenar la publicación de la
sentencia a costa del demandado;
b) aquel cuyo nombre es indebidamente usado por otro, para que cese en ese uso;
c) aquel cuyo nombre es usado para la designación de cosas o personajes de fantasía, si ello le
causa perjuicio material o moral, para que cese el uso.
En todos los casos puede demandarse la reparación de los daños y el juez puede disponer la
publicación de la sentencia.
Las acciones pueden ser ejercidas exclusivamente por el interesado; si ha fallecido, por sus
descendientes, cónyuge o conviviente, y a falta de éstos, por los ascendientes o hermanos. Art.
71

Así, las acciones para proteger el nombre son tres:


- la acción de reclamación o reconocimiento del nombre: se requiere que el demandado
haya desconocido el derecho de usar el nombre por pare del sujeto afectado, debiendo el
juez ordenar la publicación de sentencia a costa del demandado.
- la acción de impugnación, o usurpación del nombre: se requiere que el demandado use en
forma indebida el nombre de otra persona y el efecto propio de la sentencia es el cese en
dicho uso indebido.
- la acción de supresión del nombre: debe mediar un uso indebido por parte del demandado
del nombre de otra persona para individualizar una cosa o un personaje de fantasía y dicho
uso provocar un perjuicio material o moral. El efecto de la sentencia es el cese de dicho
uso indebido.

Por último y en orden a quiénes pueden interponer estas acciones, se establece que el titular
exclusivo es el interesado y, si éste ha fallecido, podrá ser ejercida por sus descendientes, cónyuge
o conviviente, y a falta de éstos, por los ascendientes o hermanos.

- Domicilio. Noción. Caracteres.


El ordenamiento jurídico requiere situar a la persona en un determinado lugar, aun cuando no
actúe necesariamente allí. Domicilio, en sentido jurídico, es el lugar que la ley considera como
centro o sede legal de la persona.
Como veremos seguidamente existen distintas clases de domicilio, el domicilio general y el
especial. El domicilio general es el atributo, cualidad o propiedad inherente a la persona que
representa su indispensable asiento o sede legal para el ejercicio de sus derechos y cumplimiento
de sus obligaciones (Tagle, 2002).
Este domicilio general puede ser legal, es decir instituido por la ley o real, que es la efectiva
residencia de la persona en un cierto lugar con ánimo de permanecer allí. El domicilio general sea
legal o real, es necesario, ya que no puede faltar en ninguna persona y es único ya que una
persona no puede tener más de un domicilio general.
Por último decimos que el domicilio general es mutable, es decir que es modificable, ya sea
por cambio en la capacidad de las personas (por ejemplo, un menor que cumple la mayoría de
edad pasa de domicilio legal a domicilio real) o por un cambio en la de su situación (por ejemplo:
una persona que es designada en un puesto de funcionario público y que requiere trasladarse,
cambia de domicilio real a domicilio legal).

Clases de Domicilio
Por último decimos que el domicilio general es mutable, es decir que es modificable, ya
sea por cambio en la capacidad de las personas (por ejemplo, un menor que cumple la mayoría de
edad pasa de domicilio legal a domicilio real) o por un cambio en la de su situación (por ejemplo:
una persona que es designada en un puesto de funcionario público y que requiere trasladarse,
cambia de domicilio real a domicilio legal).

El domicilio real, definido en el art. 73 del CCCN, es donde la persona humana tiene su
residencia habitual. Ahora bien, si ejerce actividad profesional o económica, lo tiene en el lugar
donde la desempeña para el cumplimiento de las obligaciones emergentes de dicha actividad.
Como podemos ver, la ley contempla la residencia como un elemento del domicilio, dado
que el mismo se determina en función de la residencia habitual, entendida como el lugar en el que
habitual y permanentemente habita una persona.
También se considera domicilio real el lugar de desempeño de la actividad profesional o
económica para las obligaciones nacidas de éstas.
Este domicilio toma en cuenta la efectiva residencia de la persona, es voluntario, pues sólo
depende de la voluntad del individuo, y, además, es de libre elección e inviolable (art. 18 CN).
El art. 74 del CCCN define el domicilio legal como el lugar donde la ley presume, sin admitir
prueba en contra, que una persona reside de manera permanente para el ejercicio de sus derechos
y el cumplimiento de sus obligaciones.

Así, prevé los casos de personas que tiene domicilio legal:


a) los funcionarios públicos tienen su domicilio en el lugar en que deben cumplir sus
funciones, no siendo éstas temporarias, periódicas, o de simple comisión;
b) los militares en servicio activo tienen su domicilio en el lugar que lo están prestando;
c) los transeúntes o las personas de ejercicio ambulante, como los que no tienen domicilio
conocido, lo tienen en el lugar de su residencia actual;
d) las personas incapaces lo tienen en el domicilio de sus representantes. Art. 74

Este domicilio es forzoso, en tanto la ley lo impone independientemente de la voluntad del


interesado; es ficticio, pues el sujeto puede no estar allí presente; es excepcional y de
interpretación restrictiva, pues sólo funciona en los casos previstos por la ley; y es único, en tanto
es una clase de domicilio general u ordinario.
Por último y en relación al domicilio especial, cabe poner de relieve que éste no es un
atributo de la persona, sólo lo es el general en todas sus clasificaciones.
El domicilio especial es el que las partes de un contrato eligen para el ejercicio de los derechos y
obligaciones que de él emanan (art. 75).
Este domicilio produce sus efectos limitados a una o varias relaciones jurídicas
determinadas, es decir, tiene eficacia sólo para aquellas relaciones jurídicas para las que ha sido
instituido. Es elegido libremente por las partes y el domicilio convenido tiene fuerza de ley para los
contratantes, es decir que tiene efecto vinculante, salvo que, por acuerdo común de partes, lo
modifiquen.
Este domicilio es temporario en principio y se termina cuando la situación finaliza. Por eso
no se puede decir que éste sea un atributo de las personas, sino que puede faltar. Un ejemplo de
domicilio especial es, en el caso de las sociedades que poseen este tipo de domicilio, el de la
jurisdicción en el que se encuentra constituida; además pueden tener una sede diferente donde
funciona.
El domicilio especial participa de los siguientes caracteres:
a) no es necesario, pues la persona puede no tener constituido domicilio especial alguno;
b) puede ser múltiple, porque la persona puede tener varios domicilios especiales;
c) es voluntario, convencional, transmisible tanto a los sucesores universales como a los
singulares.

- Capacidad. Noción.
La capacidad es uno de los atributos más importantes de la persona. Como se expuso
anteriormente, este atributo forma parte del concepto mismo de persona; la capacidad de derecho
siempre está presente.

- Clases
La noción de capacidad no se agota en la capacidad de derecho –atributo de la persona–
puesto que comprende también la capacidad de hecho o de obrar, que consiste en la aptitud de las
personas físicas para ejercer por sí mismas los actos de la vida civil.
La capacidad tiene los siguientes caracteres:
a) las reglas que gobiernan la capacidad son de orden público y no pueden ser modificadas
por voluntad de los particulares;
b) es principio general que tanto las incapacidades como las restricciones a la capacidad
son la excepción;
c) las restricciones a la capacidad son de interpretación restrictiva.

Capacidad de derecho.
El artículo 22 del CCCN definela capacidad de derecho:“Capacidad de derecho. Toda
persona humana goza de la aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos. La ley puede
privar o limitar esta capacidad respecto de hechos, simples actos, o actos jurídicos
determinados.”Art. 22. Así, la capacidad de derecho se define como la aptitud de que goza toda
persona humana para ser titular de derechos y deberes jurídicos.
Capacidad de ejercicio
Por su parte, el artículo 23 define la capacidad de ejercicio o de hecho, y prevé “Capacidad
de ejercicio.Toda persona humana puede ejercer por sí misma sus derechos, excepto las
limitaciones expresamente previstas en este Código y en una sentencia judicial”Art. 23. La
capacidad de ejercicio es la aptitud para ejercer derechos por sí mismo. Comparación:
- Estado civil.
El estado es un atributo propio de las personas físicas y hace referencia a la posición o rol que
ocupa una persona en la sociedad, por ejemplo estado civil, o en una familia, por ejemplo estado
de padre, de hijo, etc.
Caracteres
El estado participa de los siguientes caracteres:
a) las normas que regulan el estado de las personas son de orden público; no
pueden ser modificadas por la voluntad de los interesados;
b) es indivisible y oponible erga omnes;
c) generalmente es recíproco o correlativo, porque a cada estado de una persona le
corresponde el de otro que resulta correlativo;
d) es inalienable, es decir intransmisible;

- Personas por nacer.


Noción de persona y viuda humana
En primer lugar cabe distinguir entre persona y vida humana. Tal como señalamos
anteriormente, la noción de persona es una categoría jurídica, pues se trata de ser portador de
derechos,mientras que la vida humana es un suceso de la naturaleza, es su asiento natural.

- Importancia jurídica de la concepción.


El artículo 19 del Código Civil y Comercial prevé: “Comienzo de la existencia. La existencia de la
persona humana comienza con la concepción”Art. 19 .
De conformidad al mencionado artículo, la concepción determina el momento a partir del cual
se es persona, es decir que el sujeto tiene personalidad jurídica y goza de protección de la ley.
Así, el Código Civil y Comercial subsume el concepto de vida humana con el de persona en el
sentido técnico del término, reconociendo su comienzo en el momento mismo de la concepción.
De esta manera, se considera que hay persona durante todo el proceso de gestación: desde su
inicio hasta el nacimiento y,luego, habrá persona física desde ese instante hasta la muerte. En igual
línea, Vélez Sarsfieldaclaraba en la nota a su art. 63, que “las personas por nacer, no son personas
futuras, pues ya existen en el vientre de la madre”Nota del Art. 63 de viegoCodigo de VZ.
Ahora bien, esta solución no podría habersido diferente a la adoptada, toda vez que el art. 4.1
del Pacto de San José de Costa Rica, establece: “... Toda persona tiene derecho a que se respete su
vida. Este derecho estará protegido por la ley y, en general, a partir del momento de la
concepción…”32.
El dispositivo de jerarquía constitucional (art. 75 inc. 22 CN) asigna tutela jurídica a la vida
humana desde estemomento de la concepción. Así se visualiza con claridad que, bajo el enfoque
de la jerarquía normativa, de conformidad a la pauta del art. 31 de la CN,la asignación de
personalidad al ente natural no puede ser ubicada por nuestra legislación común, en momento
posterior a éste.
Lo propio puede afirmarse sobre la Convención de los Derechosdel Niño,queen su art.
1°,establece que “niño” es todo ser humano menor de dieciocho años de edad. Con respecto al
comienzo de la vida, la Convención nada aclara,pero sí lo hace la ley 23.849 –la de ratificación del
Tratado–en su art. 2, el cual declara que,conrelación al artículo 1º de la Convención sobre los
Derechos del Niño, la República Argentina entiendo por niño a todo ser humano desde el
momento de la concepción y hasta los 18 años.Repárese que lo que goza de jerarquía
constitucional es el texto de la Convenciónjunto a la ley de ratificación porque,como bien lo señala
el art. 75 inc. 22 de la carta magna, cada Tratado adquiere jerarquía constitucional “en las
condiciones de su vigencia”, incluyendo así a la ratificación como una unidad que debe ser
considerada de ese modo a la hora de valorar las disposiciones con jerarquía constitucional.

- Ausencia de la persona. Definición


El Código Civil y Comercial contempla en seis artículos(79 a 84)las normas sustantivas y
procedimentales correspondientes a la simple ausencia y al procedimiento previsto a los fines de
obtener tal declaración. El fin último de esta regulación es la protección del patrimonio del
ausente, pues lo que se pretende es la designación de un curador especial a los bienes para que
estos puedan ser administrados en debida forma mientras dure el estado de ausencia.

- Presupuestos Juridicos
Art. 79. Ausencia simple. Si una persona ha desaparecido de su domicilio, sin tenerse noticias
de ella, y sin haber dejado apoderado, puede designarse un curador a sus bienes si el cuidado de
éstos lo exige. La misma regla se debe aplicar si existe apoderado, pero sus poderes
soninsuficientes o no desempeña convenientemente el mandato. 38
De conformidad a dicho artículo, para configurarse el presupuesto de la ausencia simple es preciso
que:
- La persona haya desaparecido de su domicilio, sin que se tenga noticias sobre su
existencia;
- Haya dejado bienes que exijan protección;
- No haya dejado apoderado o que los poderes del apoderado del ausente resulten
insuficientes o que éste haya incurrido en un desempeño inconveniente de su mandato.

Como se advierte,la ley no exige que haya transcurrido plazo alguno para peticionar ante el
juez competente la declaración de ausencia simple, ni que la desaparición se vincule con un hecho
extremo del cual se presuma la muerte del ausente;sólo se impone que existan bienes para cuidar,
de manera tal que se adopten aquellas medidas necesarias para proteger el patrimonio del
ausente.

- Muerte presunta. Régimen legal. Casos y términos.


La presunción de fallecimiento,al igual que la muerte,constituyensupuestos jurídicos
extintivos de la persona humana. Así, los efectos de la sentencia judicial que declara el
fallecimiento presunto son idénticos a los de la muerte, pero la ley establece diferencias fundadas
en la eventual reaparición del declarado muerto presunto y en la necesidad de proteger sus
intereses.
El Código prevé distintos supuestos, ya sea porque se ha perdido totalmente la noción o
los datos del paradero de una persona durante un tiempo prolongado o porquela persona se haya
encontrado en circunstancias en las que se presume su muerte.
Así,el Código contempla en el art. 85 el caso ordinario y en el art. 86 los supuestos
extraordinarios.
Caso ordinario. La ausencia de una persona de su domicilio sin que se tenga noticia de ella
por el término de tres años, causa la presunción de su fallecimiento aunque haya dejado
apoderado.
El plazo debe contarse desde la fecha de la última noticia del ausente. (Art. 85)

Casos extraordinarios. Se presume también el fallecimiento de un ausente:


a) si por última vez se encontró en el lugar de un incendio, terremoto, acción de
guerra u otro suceso semejante, susceptible de ocasionar la muerte, o participó de
una actividad que implique el mismo riesgo, y no se tiene noticia de él por el
término de dos años, contados desde el día en que el suceso ocurrió o pudo haber
ocurrido;
b) si encontrándose en un buque o aeronave naufragados o perdidos, no se tuviese
noticia de su existencia por el término de seis meses desde el día en que el suceso
ocurrió o pudo haber ocurrido.41

Conforme lo prescribe el art. 85, para que nazca la presunción de fallecimiento es preciso
que la persona se ausente de su domicilio sin que se tenga noticias de ella por el término de tres
años, sin requerir la norma que la ausencia de la persona haya ocurrido en virtud de una
circunstancia que traiga aparejada la muerte (supuesto de buque o aeronave naufragada, incendio,
terremoto, etc.),como ocurre en los casos extraordinarios. Por último, el plazo de tres años debe
contarse desde la fecha de la última noticia que se haya tenido del ausente.
La disminución de los plazosen los casos extraordinariosen relación al supuesto ordinario,
se debe a que se trata de hipótesis que se sustentan en circunstancias particulares, en las que las
posibilidades de supervivencia resultan ínfimas.

- Efectos de la declaración.
En orden a los efectos patrimoniales, los artículos 90 y 91 regulan sobre elpunto.
Así,tenemos que,dictada la declaratoria, el juez mandará abrir, si existiese, el testamento que
hubiese dejado el desaparecido;los herederos y los legatarios deben recibir los bienes del
declarado presuntamente fallecido, previo inventario. El dominio se inscribirá en el registro
correspondiente (Registro de la Propiedad, Registro de la Propiedad del Automotor) con la
prenotación del caso, a nombre de los herederos o legatarios que podrán hacer partición de los
mismos, pero no enajenarlos ni gravarlos sin autorización judicial.
Ahora bien, si,entregados los bienes,aparece el ausente o se tiene noticia cierta de su existencia,
queda sin efecto la declaración de fallecimiento, procediéndose a la devolución de aquéllos a
petición del interesado.
La conclusión de la prenotación se encuentra regulada en el art. 92. Ésteprevé que la
prenotación queda sin efecto transcurridos cinco años desde la fecha presuntiva del fallecimiento
u ochenta años desde el nacimiento de la persona. Desde esemomento puede
disponerselibremente de los bienes, es decir que los herederos y legatarios pasan a tener el
dominio pleno.
Efectos sobre el matrimonio:según el art. 435 inc.“b”, la declaración de ausencia con presunción
de fallecimiento es una causal de disolución del matrimonio, por lo que el otro cónyuge podrá
contraer nuevo matrimonio.

Reaparición del presunto muerto:


Ahora bien, si el ausente reaparece, puede reclamar:
a) la entrega de los bienes que existen en el estado e que se encuentran;
b) los adquiridos con el valor de los que faltan;
c) el precio adeudado de los enajenados;
d) los frutos no consumidos.

SUB-EJE TEMATICO 2: INCAPACIDAD

- Noción. Clasificación.

El correcto estudio y la internalización de este concepto es esencial para entender el resto de


la materia. Todo nuestro sistema se basa en las capacidades, por lo tanto es conveniente prestar
especial atención sobre este tema.
Tal como señaláramos anteriormente, la capacidad es uno de los atributos más importantes de
la persona. Este atributo, como hemos expuesto, forma parte del concepto mismo de persona,
pues la capacidad de derecho siempre está presente.
Existen diferentes tipos de capacidades: la de derecho, que es atributo de la persona, y la de hecho
o de ejercicio, que no es un atributo, puesto que puede faltar por completo.
La capacidad de derecho, también llamada capacidad de goce, se define como la aptitud
de que goza toda persona humana para ser titular de derechos y deberes jurídicos. Esta aptitud se
vincula con la personalidad humana, por ello decimos que es un atributo y por lo tanto no puede
concebirse una incapacidad de derecho absoluta, porque sería contrario al orden natural. (Borda,
2008).
El Código Civil y Comercial, en el art. 22, prescribe “Capacidad de derecho. Toda persona
humana goza de la aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos. La ley puede privar o
limitar esta capacidad respecto de hechos, simples actos, o actos jurídicos determinados. ”Art. 22
Por otro lado, la capacidad de hecho o de ejercicio es la aptitud o grado de aptitud de las personas
físicas para ejercer los derechos de los que se es titular o para ejercer por sí los actos de la vida
civil. Es decir que, en este caso, sí se pudieron adquirir ciertos derechos, pero, por alguna situación
en especial, no se los puede ejercer sino es a través de un representante.
Esta capacidad está expresamente prevista en el art. 23 del código único, que establece
“Capacidad de ejercicio. Toda persona humana puede ejercer por sí misma sus derechos, excepto
las limitaciones expresamente previstas en este Código y en una sentencia judicial.”2

- Incapacidad de ejercicio. Concepto. Caracteres. Enumeración legal.


Concepto. Caracteres.
Tal como sostuvimos, debe partirse de que la capacidad es la regla y la incapacidad la
excepción. La incapacidad de obrar resulta de un precepto legal que establece quiénes son los
incapaces de ejercicio (art. 24 CCCN). Consiste en la falta de aptitud o en la imposibilidad del sujeto
para realizar por sí mismo actos jurídicos válidos, pero esta ineptitud legal puede suplirse a través
del instituto de la representación, previsto en los arts. 100 y 101 del código único.
Las incapacidades de hecho –de ejercicio o de obrar–han sido establecidas en interés
mismo del incapaz y por ello la ley ha procedido con un criterio tutelar.
Esta incapacidad es susceptible de grados, ya que una persona puede carecer de capacidad de
hecho de manera absoluta,o bien, sólo para determinados actos jurídicos.

Enumeración legal.
El art. 24 del Código Civil y Comercial dispone:
Personas incapaces de ejercicio.Son incapaces de ejercicio:
a. la persona por nacer;
b. la persona que no cuenta con la edad y grado de madurez suficiente, con el
alcance dispuesto en la Sección 2ª de este Capítulo;
c. la persona declarada incapaz por sentencia judicial, en la extensión dispuesta en
esa decisión. Art. 24

De acuerdo al precepto, tenemos que son incapaces de hecho:

a. La persona por nacer, que es la persona que está concebida en el seno materno y aún
no ha nacido; para que sus derechos y obligaciones queden irrevocablemente adquiridos, debe
nacer con vida, pues, de lo contrario, se considerará que ella nunca existió.
b. Menores de edad y mayores que no cuentan con edad y grado de madurez suficiente.
Este inciso debe estudiarse en correlación con lo dispuesto en el art. 25, el que dispone que
“menor de edad es la persona que no ha cumplido dieciocho años”6. En efecto, el supuesto de
análisis refiere que son incapaces de ejercicio las personas “que no cuentan con la edad y grado de
madurez suficiente”7, por lo que incluye a todas las personas que no han cumplido los dieciocho
años, salvo: a) el supuesto de los adolescentes en relación a los tratamientos no invasivos (que
veremos más adelante); b) el caso de los menores emancipados por matrimonio que gozan de
plena capacidad de ejercicio con las limitaciones previstas (arts. 27 y 28) y c) la persona menor de
edad con título profesional habilitante que puede ejercer profesión sin necesidad de previa
autorización (art. 30).
Fuera de estas situaciones excepcionales, la regla es que las personas, para gozar de la
plena facultad para ejercer los derechos, deben ser mayores de dieciocho años.
También son considerados incapaces de obrar las personas mayores de edad que no
cuenten con madurez suficiente, pues el artículo utiliza la conjunción copulativa “y”, requiriéndose
ambos requisitos para que alguien sea considerado capaz.
En definitiva, estas dos pautas, edad y madurez suficiente, predeterminan el límite, ya que,
si la persona tiene edad y madurez suficiente, puede validar su actuación autónoma; de lo
contrario es incapaz de ejercicio. (Fernández, 2014).
c. La persona incapaz por sentencia judicial. Este supuesto implica que, mediante
sentencia, se puede restringir la capacidad para determinados actos, debiendo partirse siempre del
presupuesto de la capacidad, y que sus limitaciones son de carácter excepcional. Cuando la
persona se encuentre absolutamente imposibilitada de interaccionar y expresar su voluntad, el
sentenciante puede declarar la incapacidad y designar un curador. Por último, comprende a los
inhabilitados por prodigalidad, a quienes se les designará un apoyo para el otorgamiento de actos
de disposición ente vivos y en los demás actos que determine la sentencia.

Sobre este supuesto, volveremos al abordar las restricciones a la capacidad, a cuya lectura
nos remitimos.

- Distinción entre menor de edad y adolescente.


Definición
De conformidad al art. 25 del Código Civil y Comercial, menor de edad es la persona que
no ha cumplido dieciocho años y adolescente, la persona menor de edad que cumplió trece años.
Es decir que todas las personas,desde su nacimiento hasta que cumplen dieciocho años,
son “menores de edad”, especificando la denominación de “adolescente” a la persona menor de
edad que ha cumplido la edad de trece años.

La Real Academia Española define adolescencia como la “Edad que sucede a la niñez y que
transcurre desde la pubertad hasta el completo desarrollo del organismo”(RAE, 2015,
http://lema.rae.es/drae/?val=adolescencia).
La diferente categoría entre menor de edad y adolescente parece tomar el antecedente de la
Ley de Protección Integral de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes (Ley 26.061),
creando una categoría jurídica no prevista por la Convención de los Derechos del Niño,que integra
nuestro ordenamiento jurídico dentro del bloque federal de constitucionalidad y define alniño
como “todo ser humano menor de dieciocho años de edad, salvo que, en virtud de la ley que le
sea aplicable, haya alcanzado antes la mayoría de edad”8. De tal modo, en nuestro ordenamiento
jurídico,los “adolescentes” son indudablemente niños, sin que el Códigopueda afectar este
carácter, por estar consagrado en una norma de jerarquía superior.

- El derecho a ser oído.


El artículo 26 del Código Civil y Comercial,en concordanciacon el art. 12 de la Convención de
los Derechos del Niño y con la ley 26.061, consagra el derecho de los menores a ser oídos, el que
implica que,siempre que los menores tengan edad para poder expresar una opinión con
fundamento, deben ser escuchados y debe ser tenido en cuenta su parecer.
De esta forma, se contempla y reafirma un importante protagonismo del niño, en cuanto se le
reconoce mayor intervención en los actos que le competen y afectan. Este reconocimiento implica
destacar la autonomía de la voluntad del sujeto, a pesar de su condición de menor.
En definitiva, se establecen las condiciones de participación de los menores en los procesos
judiciales que le conciernen, teniendo en cuenta el juez el grado de madurez, reconociendo en
forma progresiva su capacidad sobre la base de la regla del discernimiento, en particular en
aquellos casos en los que pudiera haber conflictos de intereses entre el menor y sus
representantes legales.

- Decisiones en materia de salud.


a) Tratamientos no invasivos
El artículo 26 del código unificado establece una presunciónde que el adolescente de entre
trece y dieciséis años puede y se considera facultado para aceptar y consentir por sí mismo ciertos
tratamientos, siempre que estos no resulten invasivos ni comprometan su estado de salud o
provoquen un riesgo grave en su vida o integridad física.
Esta presunción funcionará siempre que el adolescente pueda comprender los aspectos esenciales
relativos a la práctica propuesta, aunque,de ser necesario, una última determinación siempre
quedará en manos de los tribunales, la lexartis y la costumbre, y,por lo general,será el médico
tratante quien decida acerca de la aptitud del tratamiento, con base en criterios que desde el
ámbito médico se van pautando.
b) Tratamientos que comprometen la salud del menor
Ahora, si se trata de un tratamiento que compromete su estado de salud o está en riesgo
su vida, el adolescente debe prestar su consentimiento con la asistencia de sus progenitores, y,en
caso de existir un conflicto entre ambos, se resolverá judicialmente teniendo en cuenta el interés
superior del niño y la opinión médica respecto de las consecuencias de la realización del acto.
c) Los cuidados del propio cuerpo del mayor de dieciséis años
Por último, el art. 26 establece que la persona mayor de dieciséis años es considerada
como un adulto para las decisiones sobre el cuidado de su propio cuerpo.
De esta manera, se reconoce una anticipación de la capacidad de los menores para dar
consentimiento o asentimiento para ciertos actos de intrusión en su cuerpo.
En el caso de desacuerdo entre el menor, el médico y los padres, deberá intervenir la justicia a fin
de que se valore la situación concreta del sujeto.

- Noción de persona con capacidad restringida y con incapacidad. Distinción.Presupuestos


jurídicos y fácticos. Procedimiento para su declaración. Sentencia. Alcances. Revisión.

- Noción de persona con capacidad restringida y con incapacidad


Previo a establecer la distinción entre personas con capacidad restringida y con incapacidad, es
dable señalar que el art. 31 del Código Civil y Comercial establece reglas generalesen materia de
restricción a la capacidad.
Así, dispone:
Reglas generales. La restricción al ejercicio de la capacidad jurídica se rige
por las siguientes reglas generales:
a) la capacidad general de ejercicio de la persona humana se
presume, aun cuando se encuentre internada en un
establecimiento asistencial;
b) las limitaciones a la capacidad son de carácterexcepcional y se
imponen siempre en beneficio de la persona;
c) la intervenciónestatal tiene siempre carácter interdisciplinario,
tanto en el tratamientocomo en el proceso judicial;
d) la persona tiene derecho a recibir información a través de
medios y tecnologías adecuadas parasu comprensión;
e) la persona tiene derecho a participar en el proceso judicial con
asistencia letrada que debe ser proporcionada por el Estado si
carece de medios;
f) deben priorizarse las alternativas terapéuticas menos restrictivas
de los derechos y libertades. Art. 31

Estas reglas generales que se agrupan en la norma rigen todo lo referido a las restricciones
al ejercicio de la capacidad jurídica de las personas, yson producto especialmente de la aprobación
de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (ley 26.378) y de la Ley
Nacional de Salud Mental (ley 26.557).
Manteniendo el criterio biológico-jurídico, el art. 32 del código unificado prevé dos
supuestos diferenciados: a) incapacidad de ejercicio relativa, que alcanza los actos señalados en
cada sentencia y b) incapacidad de ejercicio absoluta.
De la lectura del art. 32 del Código se advierte que,a partir de los trece años se puede
restringirjudicialmente la capacidad de una persona cuandoésta padece una adicción o alteración
mental permanente o prolongada de entidadsuficiente–elemento biológico-y se estime que de no
restringirle la capacidad pueda ocasionar un daño a su persona o a sus bienes –elemento jurídico;
o excepcionalmente declarar la incapacidad “cuando la persona se encuentreabsolutamente
imposibilitada de interaccionar con su entorno y expresar su voluntad por cualquier modo, medio
o formatoadecuado y el sistema de apoyos resulte ineficaz”Art. 32.
- Presupuestos jurídicos y fácticos
La persona con capacidad restringida es,por regla,una persona capaz y sólo no podrá ejercer
por sí sola determinados actos que se especifiquen en la sentencia (art. 24 inc. “c”).
El juez,en la sentencia,debe designar el o los apoyos que estime convenientes, siempre
tratando de limitar lo menos posible la autonomía de la persona, favorecer las decisiones que
respondan a las preferencias de la persona tutelada y,de esta manera, garantizar el respeto de los
derechos de la persona protegida.
El o los apoyos que se designen no tienen por misión sustituir la voluntad del sujeto, sino todo
lo contrario;promueven la libertad, la autonomía, “la comunicación, la comprensión y la
manifestación de la voluntad de la persona para el ejercicio de sus derechos”Art. 43.
Ahora bien, se considerará una persona incapaz de ejercicio absolutacuando: a) se encuentre
imposibilitada de interaccionar con su entorno y expresar su voluntad por cualquier modo, medio
o formato adecuado y b) el sistema de apoyos cualquiera que fuere resulte ineficaz. En este
supuesto, el juez deberá designarle un curador para que represente al incapaz, siendo de
aplicación los arts. 138 a 140 (curatela).
Es dable señalar que,si no se dieran estos requisitos esenciales, corresponderá una sentencia
de capacidad restringida y no una declaración de incapacidad absoluta.

- Procedimiento para su declaración


Medios de protección: noción y enunciación.Legitimados.
Tal como hemos señalado anteriormente, los medios de protección de la persona que
padece de alguna discapacidad, son: a) la declaración de capacidad restringida; b) la
incapacidad,cuando la persona padece una incapacidad absoluta, es decir que no puede accionar
con el medio que la circunda y los medios de apoyo son ineficaces y c) como veremos más
adelante, la declaración de inhabilitación en el caso del pródigo.
Ahora bien, la declaración de incapacidad, sea éstaabsoluta o restringida a determinados
actos, no procede de oficio, sino que es necesario que las personaslegitimadas a tal fin lo soliciten.
El artículo 33 del Código Civil y Comercial establece quiénes son las personaslegitimadas
y,en primer lugar, autoriza al propio interesado a iniciar la acción. De ser éste quien lo solicite,
deberá presentarse con abogado;de no hacerlo, se le deberá nombrar un asesor que lo represente.
También se encuentra legitimado el cónyuge no separado de hecho y el conviviente
mientras la convivencia no haya cesado, es decir, la unión basada en relaciones afectivasde
carácter singular, pública,notoria, estable y permanente de dos personas queconviven y comparten
un proyecto de vida común,sean del mismo o diferente sexo (art. 509).
Asimismo, están legitimados los parientes dentro del cuarto grado, sea que se trate de un
parentesco por naturaleza, por métodos de reproducción humana asistida o por adopción, en línea
recta o colateral y,si fueran por afinidad, sólo hasta el segundo grado.
Finalmente, se prevé que puede iniciar la acción el Ministerio Público.
Se sostiene que la enumeración que realiza el mencionado artículo es taxativa de las
personas quese hallan facultadas para peticionar la declaración de incapacidad. Sin embargo, en
caso de tratarse de personas que no están legitimadas para iniciar la acción, podrán hacer una
presentación ante el Ministerio Público, a fin de que evalúe la posibilidad de iniciar el proceso.
(Rivera y Medina, 2014, p. 157).

- Entrevista personal. Importancia


El conocimiento personal del juez con el interesado debe ser obligatorio y no facultativo. Es
por ello que la entrevista personal prevista en el art. 35 del CCCN no será una facultad sino un
deber indelegable en cabeza del juez, quien deberá asegurarla en cada proceso y previo a dictar
cualquier resolución, salvo las medidas cautelares que puede ordenar en caso de urgencia para
garantizar los derechos personales y patrimoniales de la persona (art. 34).
En la audiencia, deberán concurrir el interesado, el Ministerio Público y al menos un
letrado que ejerza la defensa técnica de la persona.
Esta entrevista es de fundamental importancia, ya que el juez tomará contacto personal
con el padeciente para garantizarle el goce o ejercicio en igualdadde condiciones con los demás y
para darle un trato más personalizado y humanitario, así como la garantía de acceso directo al
órgano de decisión.

- Intervención del interesado. Competencia


La persona en cuyo interés se lleva adelante el proceso es parte y,como tal, puede aportar
todas las pruebas que hacen a su defensa.
Así, la persona podrá comparecer con un abogado particular y,en caso de no hacerlo,
necesariamente se le deberá designar un defensor que ejerza su defensa técnica desde el inicio del
proceso.
En relación a la prueba que puede acercar al proceso, rige el principio de amplitud probatoria,
pudiendo aportar todos los elementos que hagan a su defensa.Por ejemplo,podrá proponer el
nombramiento de un perito médico que actúe juntamente con los designados de oficio como
medida que hace a la defensa de su capacidad.
Por otro lado, el art. 36 contiene una norma de competencia procesal y establece que el juez
competente para entender en la causa es el correspondiente al del domicilio de la persona o el de
su lugar de internación.

- Valor del dictamen del equipo interdisciplinario


Previo al dictado de la sentencia es imprescindible el dictamen de un equipo interdisciplinario.
Este dictamen es una prueba necesaria pues,sin su realización,no podrá arribarse luego al dictado
de una sentencia válida.
Los equipos interdisciplinarios para realizar la evaluación incluyen las áreas de psicología,
psiquiatría, trabajo social,enfermería, terapia ocupacionaly otras disciplinas o campos pertinentes
(Rivera y Medina, 2014, p. 164).
El dictamen deberá ser valorado por el juez junto con los otros elementos traídos al proceso,
quedando a cargo del juzgadorla consideración de la incapacidad en la medida en que éstaimpida
al sujeto dirigirsu persona o administrar sus bienes.
Sentencia. Alcances
Luego de la valoracióndel dictamen interdisciplinario, el juez debe resolver con relación al
ejercicio de la capacidad jurídica, considerando especialmente la voluntad, deseos y preferencias
de la persona, y procurando que la afectaciónde la autonomía personal sea la menor posible.
De tal modo, la sentencia puede: a) desestimar la acción; b) restringirla capacidad del
sujeto y c) declarar la incapacidad.
La sentencia que limite o restrinja la capacidaddebe señalar los actos y funciones que la
persona no puede realizar por sí misma y, a fin de que tome las decisiones pertinentes, le
designará los apoyos que considere necesarios e indicará la modalidad de actuación, es decir,si la
función debe ser cumplida por dos o más personas,si la actuación debe ser conjunta o indistinta, o
si la validez de los actos jurídicos requieren del asentimiento otorgado por el apoyo.
Asimismo, la sentencia que disponga la incapacidaddeberá indicar los curadores que se
designan (puedeser unao más personas),permitiendo que la persona capaz pueda designar quién
ejercerá sucuratela, ya sea mediante una directiva anticipada (art. 60), ya sea descubriendo su
verdadera voluntad por alguna manifestación(art. 43). En una palabra, la sentencia que limitela
capacidad, ya sea en forma total o parcial, es un verdadero estatuto de cómo debe actuar la
persona del incapaz.

- Registración de la sentencia
La sentencia que restrinja la capacidad ylos sistemas de apoyo que se designen deben ser
inscriptosen el Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas, debiendo dejar constancia
marginal en la partida de nacimiento de la persona. Este régimen,lo que pretende es dar
publicidad de la sentencia y,a su vez, resguardar los derechos de terceros que contraten con la
persona a la quese le ha restringido su capacidad jurídica.
Una vez que las restricciones sean dejadas sin efecto,o bien modificadas por una nueva
sentencia dictada, se deberá ordenar la inmediata cancelación o inscripciónregistral,
respectivamente.

- Revisión
La sentencia puede ser revisada en cualquier momento, a instancias del interesado.
Asimismo, se impone al juez la carga de impulsar de oficio la revisión de los términos de la
sentencia en un plazo no mayor a tres años, a partir de la realización de nuevas evaluaciones
interdisciplinarias y tras haber entrevistado nuevamente en forma personal al interesado; de lo
que se desprende el rol activo que se le asigna al juez. En caso de que ello no ocurra, será el
Ministerio Público quien deberá instar a que se lleve a cabo la revisión.
El plazo de los tres años es un plazo máximo;es posibleinstar su revisión con anterioridad si las
circunstancias del caso así lo aconsejan.

- Cese de la incapacidad
El cese de la incapacidad o de la restriccióna la capacidad debe decretarse por el juez que la
declaró, previo examen de un equipo interdisciplinario integrado, que dictamine sobre el
restablecimiento de la persona.
El juez competente para declarar el cese de las restricciones será el mismo que en su momento
lashabía impuesto.
El juez, ante la solicitud de los legitimados –quienes podrán promover un nuevo procedimiento
para determinar el cese de las restricciones a través del dictado de una nueva sentencia–, podrá
disponer el cese total de las restricciones, o bien,que éste sea sólo sea parcial, en cuyo caso se
podrá ampliar la nómina de actos y funciones que la persona podrá realizar por sí misma o con
asistencia de los apoyos.
En efecto, cuando la sentencia haya sido de incapacidad, en el marco del procedimientopara el
cese se podrá dictar una nueva sentencia: a) que resuelva el cese totaly definitivode la
incapacidad; b) queconfirme la situación actual; o c) que convierte la incapacidad en capacidad
restringida, debiendo especificar las restricciones y nombrando el o los apoyos necesarios.
En cambio, cuando la sentencia haya sido de “capacidad restringida”, la nueva sentencia podrá:
a) resolver el cese total de las restricciones; b) ampliaro disminuirla nómina de actos que la
persona podrá realizar por sí sola y si requiere de nuevos apoyos; c) mantener la situación actual
sin modificaciones. (Rivera y Medina, 2014).
De acuerdo a lo dicho anteriormente, sea la sentencia que se dictedeberá inscribirse en el
Registro de Estado Civil y Capacidad de las Personas para la debida oponibilidad a terceros.

- Inhabilitados. Noción. Presupuestos fácticos.


De conformidad al art. 48 del Código Civil y Comercial, podrán ser inhabilitados los pródigos, es
decir aquellos a quienes,por la mala gestión de sus bienes, en el sentido de dilapidar, malgastar,
expongan el patrimonio familiara que se vea menoscabado.
El mencionado artículo define a la persona del pródigo como aquéllaque padece una alteración
funcional permanente o prolongada, física o mental, que,en relación a su edad y medio
social,implica desventajas considerables para su integración familiar, social, educacional o laboral.
Lo que la ley pretende es justamente proteger al grupo familiar –es decir a las personas del
cónyuge, conviviente, hijos menores de edad o con discapacidad–dela pérdida del patrimonio,
legitimando a promover la inhabilitación al cónyuge, conviviente, ascendientes y descendientes.
En definitiva,para que proceda la inhabilitación se requiere: personas a quienes proteger y
prodigalidad en la gestión del patrimonio por parte de la persona que se pretende inhabilitar.

- Efectos de la declaración.
Declarada la inhabilitación, se restringe la capacidad jurídica de la persona, quien ya no
podrá ejercer libremente determinados actos por sí misma. Así, no podrá ejercer actos de
disposición entre vivos, sí los de última voluntad, y para aquéllos requerirá contar con un
apoyoque lo asista. Además de estos actos, el apoyo deberá asistir al inhabilitado en todos
aquellos actos que hayan sido indicados por el juez en su sentencia de inhabilitación.
La figura del apoyo es necesaria a fin de evitar que el inhabilitado realice actos de
otorgamiento que puedan perjudicar la integridad del patrimonio y perjudicar así a las personas
del cónyuge, conviviente e hijos menores o con discapacidad.
El juez,en la sentencia, deberá establecer las condiciones de validez de los actos y la
modalidad de actuación del apoyo, debiendo inscribirse esta sentencia en el Registro de Estado
Civil y Capacidad de las Personas a fin de resguardar a los terceros que contratan con la persona
del inhabilitado.

SUB-EJE TEMATICO 3: PERSONA JURÍDICA


- Noción.
El artículo 141 del Código Civil y Comercial precisa el concepto de persona jurídica. Dispone
que “Son personas jurídicas todos los entes a los cuales el ordenamiento jurídico les confiere
aptitud para adquirir derechos y contraer obligaciones para el cumplimiento de su objeto y los
fines de su creación.”19
Así, puede conceptualizarse a la persona jurídica como categoría normativa conformada por
una colectividad de individuos o un conjunto de intereses humanos considerados intelectivamente
como un solo ser con individualidad, o como un centro de imputación con capacidad para adquirir
derechos y contraer obligaciones, y determinar las consecuencias de las diversas concepciones en
el ámbito jurídico(Tagle, 2002).
Según Buteler Cáceres (2000), las personas de existencia ideal son abstracciones que se
originan en la realidad social y representan la posibilidad de los hombres de unir sus esfuerzos en
pos de un fin común; por ello, estos entes se encuentran provistos de personalidad jurídica y están
dotados de capacidad para adquirir derechos y contraer obligaciones.

- Naturaleza Jurídica
Existieron tres grandes posturas a lo largo de la historia que trataron de descifrar la naturaleza
jurídica de estos entes de existencia ideal;al respecto de las teorías existen distintas maneras de
agruparlas.
Buteler Cáceres (2000), las clasifica o agrupa de la siguiente manera:
a. La teoría de la ficción: elaborada por Savigny,parte de la proposición de que el derecho
subjetivo es un poder que se sustenta en la voluntad moral, por lo tanto,la única persona que
lo puede detentar es la real, la persona física. Pero la realidad demuestra la necesidad de los
hombres de actuar conjuntamente y administrar bienes durante esa actuación, por lo tanto
sólo pueden lograrlo a través de la creación de un ente artificial, producto de la ficción, al que
denomina “sujeto del derecho de bienes”; sin embargo, este sujeto no tiene voluntad propia,
por eso actúan por el mismo las personas físicas que lo representan.
b. Las teorías negatorias de la personalidad jurídica: estas teorías parten dela base de que
estos sujetos que se unen para lograr sus objetivos no logran crear un sujeto distinto, por lo
tanto ese sujeto no existe; la base para lograr la protección de la ley es sólo que estos grupos
persiguen fines de acuerdo a la solidaridad social. Entre estas teorías se encuentran las de los
patrimonios de afectación y la de la propiedad colectiva.
c. Las teorías realistas: éstas reconocen que el sujeto creado por sus miembros conforma un
ente diferente. Estas teorías a su vez presentan diferentes posturas:
i). Las que se fundan en la voluntad: sostienen que la persona jurídica es un verdadero
ente semejante al organismo de las personas físicas, se basa en una fantasía que asimila
biológicamente y orgánicamente a las personas físicas y jurídicas. Este grupo a su vez
tienen un subgrupo:
ii). La teoría del órgano: este es un concepto que se toma en la actualidad y reemplaza el
concepto de la representación de la persona jurídica por el del órgano de voluntad de la
misma
iii). Las que se basan en los intereses: y sostienen que las personas jurídicas poseen un
interés distinto al de los miembros que las componen, entonces este ente representa la
configuración jurídico legal de ese interés
iv). La teoría de la institución: de Hauriou, quien sostiene que la persona jurídica es una
institución,es una idea de obra o de empresa que se realiza y dura jurídicamente en un
medio social; para la realización de esta idea, se organiza un poder que le procura los
órganos necesarios.Por otra parte, entre los miembros del grupo social interesado en la
realización de la idea, se producen manifestaciones de comunión dirigidas por órganos de
poder y reglamentadas por procedimientos. El elemento más importante de toda
institución corporativa es la idea de la obra a realizar. Todo cuerpo constituido lo es por la
realización de una obra o de una empresa. La idea de la empresa es el objeto de la
empresa, porque la empresa tiene por objeto realizar la idea.El segundo elemento de toda
institución corporativa es unpoder de gobierno organizado para la realización de la idea de
la empresa, y que está a su servicio. Y el tercer elemento de la institución corporativa, para
Hauriou, es la "manifestación de comunión" de los miembros del cuerpo y también de los
órganos degobierno, tanto en la idea de la obra a realizar como en los medios a emplear.
Buteler Cáceres adhiere a la concepción realista, destacandoque la persona jurídica es una
realidad, pero es tan sólo realidad-idea, realidad que vive en el mundo del pensamiento
jurídico.

- Concepción de la personalidad de las personas jurídicas.


Tal como hemos señalado, cuando hablamos de persona jurídica hacemos referencia a un ente
ideal distinto delos socios que locomponen. Este ente cuenta con capacidad jurídica plena para el
cumplimiento de su objeto y los fines de su creación y,por ende, puedeadquirir compromisos
propios frente a los tercerosy constituye un centro de imputación distinto del patrimonio de los
socios.
El principio de la personalidad diferenciada está consagrado explícitamente en el art. 143 del
código, que establece que la persona jurídica tiene una personalidad jurídica distinta de la de sus
miembros y ellos no responden por las obligaciones contraídas por la persona jurídica, salvo en los
casos previstos en la ley.
Así, se consagra el principio de separación de patrimonios entre la persona jurídica y sus
miembros, que esuno de los ejes rectores de la personalidad de las personas jurídicas. Este
principio opera en relación a los bienes de titularidad de la persona jurídica, que,por ende,no
pertenecen a ninguno ni a todos sus miembros,y en relacióna las obligaciones, ya que ninguno de
sus miembros, ni el conjunto de ellos,es responsable por éstas.
Este principio sólo se puede dejar de lado ante circunstancias excepcionales previstas en el
Código Civil y Comercial o en otras leyes especiales o generales, como la Ley 19.550 de Sociedades
o la Ley 24.522 de Concursos y Quiebras.(Rivera y Medina, 2014).

- Inoponibilidad de la personalidad jurídica.


Cuando el accionar de la persona jurídica esté destinada a la consecución de fines ajenos a la
persona jurídica o constituya un recurso para violar la ley, el orden públicoyla buena fe,o para
frustrar derechos de cualquier persona, procede la inoponibilidad de la persona jurídica, es decir
que,en tales casos,la actuación del ente se imputará directamente a los socios, asociados,
miembros, controlantes directos e indirectos que la hicieron posible, quienes responderán
solidaria e ilimitadamente por los perjuicios causados (art. 144 CCCN).
Es decir que la inoponibilidad de la personalidad jurídicaopera enun doble sentido: a) la
imputación diferenciada, esto es, atribuye la actuación al miembro del ente en su propia
persona;b) la limitación de la responsabilidad, debiendo responder el miembro ilimitada y
solidariamente por los daños causados

- Clasificación
Las personas jurídicas se clasifican en públicas y privadas.
La distinción de las personas jurídicas en públicas y privadas tiene gran interés práctico.
Lloveras de Resk(1995)entiendeque son personas jurídicas públicas aquellas que son titulares de
poderes o prerrogativas públicas. Mientras que son personas jurídicas privadas las que no los
poseen, lo cual determina que las personas públicas seanreguladasprincipalmente por el derecho
público, yque las personas jurídicas privadas lo sean por el derecho privado respectivo, sobre todo
en orden a su creación, organización y funcionamiento (Lloveras de Resk, 1995, p. 302). Esta
afirmación no importa desconocer que las personas jurídicas públicas puedendesarrollar parte de
su actividad en el ámbito del derecho privado y las personas jurídicas privadas pueden hacerlo en
el campo del derecho público, con lo cual cada una de estas personas se regirá por la rama del
derecho que corresponda a esa actividad.
- Atributos de las personas jurídicas. Noción.
La persona jurídica resulta no sólo una regulación del derecho constitucional de asociarse con
fines útiles y una forma de ejercer libremente una actividad económica, sino que constituye una
realidad jurídica que la ley reconoce como medio técnico para que todo grupo de individuos pueda
realizar el fin lícito que se propone.
Hemos señalado que la persona jurídica tiene personalidad jurídica yque,por ende, posee
atributos: el nombrepara individualizarse, el domiciliopara determinar la ley aplicable y la
jurisdicción donde puede demandar o ser demandada, la capacidad siempre de derechoy limitada
al objeto para el que se constituyó y el patrimonio, a los fines del cumplimiento de sus fines.

- Nombre. Régimen legal.


El nombreo razón sociales un atributo de las personas jurídicas, toda vez que es necesario a los
fines de su individualización y designación que permita distinguirlas.
De acuerdo a lo normado en el art. 151 del Código, el nombre debe reunir los siguientes
requisitos:
a) aditamento de la forma jurídica utilizada para que los terceros conozcan la naturaleza y
extensión de la responsabilidad, por ejemplo “SRL”, “SA”.
b)cumplir con los recaudos de veracidad, novedad y aptitud distintiva, ello así a los fines de
que se distingan entre las personas jurídicas.
c) no contener términos contrarios a la ley, el orden público o las buenas costumbres.
d) no inducir a error sobre la clase u objeto de la persona jurídica.
e) la inclusión en el nombre de la persona jurídica del nombre de personas humanas
requiere la conformidad de éstas, que se presume si son sus miembros.

- Domicilio y sede social.


El artículo 152 del Código Civil y Comercial regula el atributo domicilio.
En primer lugar, cabe distinguir entre domicilio y sede social. El término “domicilio” remite a la
indicación genérica de la ciudad, localidad o región donde se ha constituido la sociedad, mientras
que el término “sede” alude al lugar geográfico concreto (dirección) donde se ha instalado la
persona jurídica. Por ejemplo, Córdoba capital es el domicilio y Bv. San Juan 710 es la sede.
En el estatuto de las personas jurídicas deberá consignarseobligatoriamente el domicilio y la
sede o dirección, esto es, no sólo la ciudad o localidad sino también la calle, número y designación
de la unidad funcional si la hubiera.
Por otro lado, el precepto establece que la persona jurídica que posee muchos
establecimientos o sucursales tiene su domicilio especial en el lugar de dichos establecimientos,
pero sólo para la ejecución de las obligaciones allí contraídas.
Porúltimo,prevé que,para el caso que se quiera cambiar el domicilio, debe modificarse el
estatuto,y,si se quiere cambiar la sede, puede ser resuelto por el órgano de administración.
Las notificaciones que se realicen en la sede inscriptade la persona jurídicaserán vinculantes,
aunque ya no funcione allí, pues lo que se pretende es proteger los derechos de terceros que
contraten con el ente social.

- Patrimonio
El patrimonio constituye un elemento esencial de la persona jurídica;es un atributo
y,consecuentemente, no se concibe la idea de persona jurídica sin patrimonio.
Es por ello que el artículo 154 del código de fondo estatuye:“la persona jurídica debe tener un
patrimonio”Art. 154
Así, el patrimonio comienza a formarse desde el mismo momento en que los socios
secomprometen a realizar aportes y esel conjunto de bienes de la persona jurídica con el cual la
sociedad actúa y afronta el pasivo que lo integra.
Este patrimonio no se confunde con elde los individuos que concurren a conformar el sustrato
material de la entidad.

- Capacidad de derecho.
La capacidad vinculada a las personas jurídicas se refiere sólo a la capacidad de derecho o
aptitud para ser titular de derechos y deberes jurídicos y ejercer por sí o por otros los actos
inherentes a los derechos de los que se es titular. La noción de capacidad de obrar es
absolutamente ajena, pues estos sujetos de derechos siempre actuarán a través de sus órganos o
representantes.
La regla general en materia de capacidad de las personas jurídicas es que tienen capacidad de
derecho para todos los actos ytodos los derechos que no les esténexpresamente prohibidos.
Esta capacidad,sin embargo, tiene sus limitaciones en razóndel principio de especialidad y de la
naturaleza de las cosas.
a) El principio de la especialidad:significa que las personas jurídicas tienen capacidad para
celebrar aquellos actos inherentes a la finalidad para la que ha sido creadas, es decir en
función de su objeto y su fin. De tal modo, no pueden celebrar actos que nada tengan que ver
son su objeto de creación, pero ello no significa que no puedan ejecutar los que son
convenientes o necesarios para la mejor obtención de aquél.
b) Limitaciones impuestas por la naturaleza de las cosas:las personas jurídicas no pueden ser
titulares

- Representación. Noción. Régimen legal.


Las personas jurídicas desarrollan su actividad por medio de personas físicas que actúan en su
nombre y por su cuenta, de modo tal que su gestión es atribuida a la misma entidad.
Así, las personas jurídicas actúan a través de sus órganos, es decir aquellas personas
autorizadas a manifestar la voluntad del ente y a desarrollar la actividad jurídica necesaria para la
consecución de sus fines.
El artículo 159establece una pauta general a la cual debe adecuarse la conducta de los
administradores sociales, disponiendo que los administradores deben obrar con lealtad con la
persona que les encarga la función de administrar sus intereses y con diligencia, es decir con
idoneidad,con aptitud profesional para el exitoso desenvolvimiento de la clase de actividad que
constituye el objeto social.
El deber de obrar con lealtadtiene por fundamento la obligación de fidelidad del mandatario
(art. 1324 CCCN), que se extiende a todos los casos de representación de intereses ajenos, y el
deber de buena fe (art. 9 CCCN).
El administrador se debe conducir con la corrección de un hombre honrado, en defensa de los
intereses cuya administración se le ha confiado, por encima de cualquier otra consideración,
evitando obtener un beneficio particular a expensas de la persona jurídica. Tiene prohibido
contratar con ésta, salvo que se trate de contratos referidos a su actividad ordinaria y en las
mismas condiciones en que el ente lo hubiera hecho con terceros. Deberá abstenerse de intervenir
en la toma de decisiones en las que tenga un interés contrario a la persona jurídica y no podrá
competir con ella.(Roitman, 2006).
En efecto, el art. 159 menciona las siguientes reglas de conducta: 1) El administrador no puede
perseguir ni favorecer intereses contrarios a los de la persona jurídica. 2) Si,en determinada
operación,los tuviera por sí o por interpósita persona, debe hacerlo saber a los demás miembros
del órgano de administración o en su caso al órgano de gobierno, y abstenerse de cualquier
intervención relacionada con dicha operación.
En estos supuestos se encuentra comprometido el deber de lealtad, más allá de que se puedan
incorporar situaciones no contempladas normativamente.
El deber del administrador de actuar con diligenciadebe examinarse según las circunstancias
de las personas, el tiempo y el lugar, debiendo tenerse en cuenta los siguientes aspectos: 1) La
dimensión de la sociedad. 2) El objeto social. 3) Las funciones genéricas que le incumben y las
específicas que le hubieran confiado. 4) Las circunstancias en que debió actuar. 5) La aptitud que
es común encontrar en personas que administran negocios similares.

- Responsabilidad civil.
Responsabilidad contractual y extracontractual
La responsabilidad civil por daño, entendida en sentido amplio, incluye tanto la
responsabilidad dimanada del incumplimiento de obligaciones contractuales cuanto la proveniente
de los daños causados por los actos ilícitos obrados polos administradores o representantes de la
persona jurídica.
Así, losadministradores y representantes de la persona jurídica son responsables ilimitada
y solidariamente frente a la persona jurídica, sus miembros y terceros, por los daños causados por
su culpa en el ejercicio o con ocasión de sus funciones (arts. 160y 1763 del CCCN).
Responderán ilimitadamente con todo su patrimonio por los daños que produzcan a la
persona jurídica,pues quien causa un daño debe repararlo,ysolidariamenteentre
losadministradores que faltaren a sus obligaciones de lealtad y diligencia en los casos de
administración plural.
Para que surja la responsabilidad, es necesario que hayan ocasionado un daño causado ya
sea por dolo o culpa, en el ejercicio o con ocasión de sus funciones.
El daño se considera ocasionado en ejercicio de la funcióncuando existe congruencia entre
el daño y la actuación propia de la esfera de competencia del órgano, cuando es el resultado
directo del desempeño de la función. El daño se causa con ocasión de la funcióncuando el hecho
que lo produce es extraño por su índole, contenido o naturaleza, a la actividad propia del órgano
de la persona jurídica, aunque mantiene alguna vinculación con ésta. Es decir, son actos ajenos a la
función propiamente dicha, pero que sólo han podido cometerse por el órgano de la persona
jurídica en esa calidad. (Tagle, 2002).
Por último, debemos señalar que la responsabilidad de los administradores respecto a la
persona jurídica es de naturaleza contractual, y es extracontractual respecto de los terceros.
(Rivera y Medina, 2014).

SUB-EJE TEMATICO 4: EL OBJETO DE LA RELACIÓN JURÍDICA PRIVADA

Puesto que las relaciones jurídicas y los derechos subjetivos que ellas contienen son de
diferente naturaleza, el objeto variará según la clase de relación y de derecho subjetivo de que se
trate.
Así, en las relacionesque tienen por contenido los derechos personalísimoso los derechos
humanos, el objeto está dado por las diversas manifestaciones o proyecciones que integran la
personalidad de la persona física, como su honor, libertad, integridad físicao espiritual; en las que
tienen por contenido los derechos subjetivos potestativos, el objeto está dado por el conjunto de
deberes y prerrogativas de los padres para la educación y pleno desarrollo de la personalidad de
sus hijos. En las que tienen por contenido los derechos reales, el objeto es la cosa, objeto material
susceptible de valor, sobre las que se ejercen las facultades o prerrogativas del titular.
Por otro lado, en las relaciones jurídicas que recaen sobre derechos personales o de
crédito, elobjeto se proyecta sobre la conducta del deudor, denominada prestacióny por último,en
los derechos intelectuales el objeto es la obra científica, literaria o artística, la expresión de ideas,
procedimientos, es decir, el producto del intelecto humano.
En una palabra, objeto de las relaciones jurídicas puede ser: cosas, hechos uobjetos inmateriales.
(Tagle, 2002).

- Concepto de bienes y cosas.


De la lectura de los fundamentos del anteproyecto del Código Civil y Comercial de la Nación se
sigue que se identifica a los bienes con la valoración económica.
Se explica allí que,para este fin, no es determinante si son materiales (cosas) o inmateriales,
porque lo que interesa es que tengan valor, y este elemento es económico y no afectivo.Así, la
noción de bien está estrechamente vinculada al enfoque económico y,por lo tanto, no podría
aplicarse a los bienes ambientales, o al cuerpo, o partes del cadáver.
En relación a las cosas, se las define como los objetos materiales susceptibles de tener un
valor. Desde el punto de vista físico, cosa es todo lo que existe; no sólo los objetos que pueden ser
propiedad del hombre, sino también todo lo que en la naturaleza escapa a esta apropiación
exclusiva: el mar, el aire, el sol, etc. Desde el punto de vista jurídico, esta noción se ha circunscripto
para no abarcar toda la materialidad ni la utilidad, y por ello “debemos limitar la extensión de esta
palabra a todo lo que tiene un valor entre los bienes delos particulares” Nota del Art. 2311 del CC
de VZ.
El artículo 16 del código único prevé que los derechos individuales pueden recaer sobre bienes
susceptibles de valor económico. Los bienes materiales se llaman cosas y las disposiciones
referentes a las cosas son aplicables a la energía y a las fuerzas naturales susceptibles de ser
puestas al servicio del hombre.

- Distintas clasificaciones.
Importancia e interés práctico
El Código Civil y Comercial contiene varias clasificaciones de las cosas consideradas en sí
mismas: a) muebles e inmuebles; b) cosas divisibles e indivisibles; c) cosas principales y accesorias;
d) cosas consumibles y no consumibles; e) cosas fungibles y no fungibles.
La importancia de estas clasificaciones radica en que, según el estatuto que reciba la cosa, el
régimen jurídico que se le aplique variará.

o Así por ejemplo,la distinción entre muebles e inmueblestiene importancia desde


diferentes aspectos:

a) Por un lado,la determinación de la ley aplicable.Las cosas inmuebles se rigen por la ley
del lugar de su situación (art. 2663 del CCCN), mientras que las cosas muebles se rigen por
el domicilio del demandado si se trata de las cosas que lleva consigo o son de uso
personal,o bien por el lugar de situación de los bienes(arts. 2665 y 2666 del CCCN).
b) También tiene incidencia en relación al régimen de prescripción adquisitiva, que es un
modo de adquirir el dominio por la continuación de la posesión en forma pública, pacífica,
continua e ininterrumpida durante el tiempo que
establece la ley. Así, las cosas inmuebles se adquieren por la posesión continua de diez
años cuando ésta es con justo título y buena fe (art. 1898 CCCN) o bien, veinte años sin
necesidad de título y buena fe por parte del poseedor (art. 1899 CCCN). Ahora bien, el
dominio sobre cosa mueble se adquiere por la simple posesión de buena fe, salvo que se
trate de cosas muebles hurtadas o perdidas, en cuyo caso el dominio se adquiere por la
posesión continua y de buena fe de dos años (art. 1898).Si no hay justo título y buena fe y
se trata de una cosa mueble registrable, se adquiere si se posee durante diez años (art.
1899).
c) Asimismo, esta clasificación influye en losderechos reales. Así por ejemplo, el derecho
real de propiedad horizontal sólo puede recaer sobre inmuebles (art. 2037), talcomo el
derecho de superficie (art. 2114)y el de hipoteca (art. 2205). En tanto,el derecho real de
prensa sólo puede recaer sobre cosas muebles no registrables o créditos instrumentados
(art. 2219).

o En relación a la división de cosas fungibles y no fungibles, habrá contratos como el


de locación, en virtud del cual se entrega a otra persona el uso y goce temporario
de una cosa a cambio del pago de un precio en dinero (art. 1187);el alquiler o
arrendamiento deberá recaer sobre una cosa no fungible, es decir sobre una cosa
que conserve su individualidad,pues la persona que recibe una cosa para usarla
estará obligada al término del contrato a restituir la misma cosa que le fue
entregada y no otra. Lo mismo sucede en el comodato, acerca del cual,el art. 1533
expresamente establece “hay comodato si una parte se obliga a entregar a otra
una cosa no fungible, mueble o inmueble, para que se sirva gratuitamente de ella
y restituya la misma cosa recibida”Art. 1533.
Mientras que el contrato de mutuo,por ejemplo, sólo puede recaer sobre cosas fungibles,
pues el mutuario,al término del contrato,no estará obligado a devolver lo mismo que recibió sino
igual cantidad de cosas de la misma calidad y especie (art. 1525).

o La distinción entre cosas consumibles y no consumiblestiene importancia debido a


que determinados contratos sólo pueden tener por objeto a las primeras y otros
únicamente a las segundas, como el mutuo y el comodato, respectivamente.
Además, la distinción es importante en materia de derechos reales, pues el usufructo sólo
puede recaer sobre cosas no consumibles, puesto que el usufructuario y el usuario pueden usar y
gozar de la cosa ajena sin alterar su sustancia

o La clasificación entre cosas divisibles y no divisiblestiene importanciapues,al


dividirse un condominio o la partición de una herencia, sólo las

- Criterios de distinción.
El Código Civil y Comercial realiza una clasificación de las cosas:
a) Cosas consideradas en sí mismas;distingue inmuebles y muebles, cosas fungibles y no
fungibles, cosas principales y accesorias, cosas consumibles y no consumibles, frutos y
productos, entre otros.
b) Bienes con relación a las personas;distingue los bienes pertenecientes al dominio
público, al dominio privado del Estado y los bienes de los particulares.
c) Bienes con relación a los derechos de incidencia colectiva;relativizando los derechos
individuales en función de la protección de los derechos de incidencia colectiva.

Inmuebles y muebles. Distintas clases.


Los artículos225 y 226 del Código Civil y Comercial determinan quédebe entenderse por
inmuebles y el art. 227,por muebles.

- Art. 225:Inmuebles por su naturaleza. Son inmuebles por su naturaleza el suelo, las cosas
incorporadas a él de una manera orgánica y las que se encuentran bajo el suelo sin el
hecho del hombre.Art. 225
- Art. 226: Inmuebles por accesión. Son inmuebles por accesión las cosas muebles que se
encuentran inmovilizadas por su adhesión física al suelo, con carácter perdurable. En este
caso, los muebles forman un todo con el inmueble y no pueden ser objeto de un derecho
separado sin la voluntad del propietario.
No se consideran inmuebles por accesión las cosas afectadas a la explotación del inmueble
o a la actividad del propietario.Art. 226
Así, son inmuebles por su naturaleza:el suelo, es decir la corteza terrestre, lo incorporado
orgánicamente a él,como los vegetales, y lo que está debajo de él, es decir los árboles, ríos,
minerales enterrados, etc.
Son inmuebles por accesión: las cosas muebles que se encuentran inmovilizadas por su
adhesión física al suelo con carácter de perdurabilidad, como son todas las clases de
construcciones, casas, edificios, obras de infraestructuras en general. Las cosas mueblesque se
incorporan de manera permanente a todas estas construcciones, como las estufas de una casa, las
ventanas de un edificio, las barandas, etc. son también inmuebles por accesión, mientras
permanezcan en esa condición (Rivera y Medina, 2014).
El precepto mencionado (art. 226) establece la regla general de que “los muebles forman
un todo con el inmueble y no pueden ser objeto de un derecho separado sin la voluntad”, por lo
que,celebrado un negocio jurídico sobre el inmueble, todo lo que esté en él,adherido e
inmovilizado con carácter perdurable,forma parte de la contratación, salvo acuerdo en contrario.
Ahora bien, no se consideran inmuebles por accesiónlas cosas que se adhieren
transitoriamente al suelo (una carpa), ni las afectadas a la explotación del inmueble o a la actividad
del propietario, como ser las semillas puestas intencionalmente por el dueño del inmueble, o los
utensilios o máquinas de labranza, los animales puestos para el cultivo, entre otros.
- Art. 227: “Cosas muebles. Son cosas muebleslas que pueden desplazarse por sí mismas o
por una fuerza externa”.5

Este concepto engloba las cosas que pueden transportarse fácilmente de un lugar a otro,
movidas ya por una influencia extraña,como son los automóviles,o por sí mismas, como sonlos
animales que se denominan semovientes.

- Cosas divisibles y no divisibles.


En cuanto a las primeras, según el art. 228:
Cosas divisibles. Son cosas divisibles las que pueden ser divididas en porciones
reales sin ser destruidas, cada de las cuales forma un todo homogéneo y análogo
tanto a las otras partes como a la cosa misma.
Las cosas no pueden ser divididas si su fraccionamiento convierteen antieconómico
su uso y aprovechamiento. En materia de inmuebles, la reglamentación del
fraccionamiento parcelario corresponde a las autoridades locales.6

Así las cosas, para que una cosa sea divisibledeben darse los siguientes presupuestos:
- Que la cosa pueda dividirse de hecho.
- Que las cosas obtenidas formen un todo homogéneo.
- Que sean análogas a las demás partes y a toda la cosa.

Todas estas particularidades deben presentarse conjuntamente,pues,de lo contrario,podría


llegarse a conclusiones desacertadas, como sostener que un automóvil es divisible pues se pueden
separar el volante, las ruedas, las puertas y esos objetos forman un todo homogéneo. Pero falta el
requisito de que sean análogas en todas las partes ya toda la cosa, por lo que no es una cosa
divisible.
Son cosas divisibles el dinero, en general los granos, los líquidos; y no son divisibles,por ejemplo,
loslibros. (Rivera y Medina, 2014, p. 507).
Ahora bien, las cosas no podrán ser divididas,aunque se den todos los requisitos
desarrollados anteriormente, si su división convierte en antieconómico su uso. Esto puede ocurrir
con una colección de monedas,por ejemplo,o con la división de la tierra en parcelas que impidansu
adecuado aprovechamiento (en tal caso, ello dependeráde las características del suelo,pues puede
influir,para determinar si es divisible o no,cuán fértil sea la tierra ola extensión del terrenooel
clima).
Es por ello que,en materia de inmuebles, la reglamentación del fraccionamiento parcelario
lescorresponde a las autoridades locales, pues es un problema de política económica agraria.

- Cosas consumibles y no consumibles.


Dispone el art. 231:
Cosas consumibles. Son cosas consumibles aquellas cuya existencia termina con el
primer uso. Son cosas no consumibles las que no dejan de existir por el primer uso
que de ellas se hace, aunque sean susceptibles de consumirse o deteriorarse
después de algún tiempo. Art. 231

Así pues,existen dos clases de cosas consumibles:


a) Las cosas que se extinguen con el uso que de ellas se haga, como los alimentos.
b) Las que dejan de existir para su propietario, como el dinero.
Las cosas no consumiblesno se extinguen con el primer uso, aunquepuedan consumirse o
deteriorarse por el uso más o menos prologado, como los muebles de una casa, la vestimenta, etc.

- Frutos y productos.
Dispone el art. 233:
Frutos y productos. Frutos son los objetos que un bien produce, de modo
renovable, sin que se altere o disminuya su sustancia.
Frutos naturales son las producciones espontáneas de la naturaleza.
Frutos industriales son los que se producen por la industria del hombre o la cultura
de la tierra.
Frutos civiles son las rentas que la cosa produce.
Las remuneraciones del trabajo se asimilan a los frutos civiles.
Productos son los objetos no renovables que separados o sacados de la cosa
alteran o disminuyen su sustancia.
Los frutos naturales o industriales y los productos forman un todo con la cosa, si no
son separados. Art. 233

Los frutos y los productosson cosas que produce la cosa, pero entre ambas
categorías existen diferencias sustanciales: a) los frutos se producen y
reproducenen forma periódica y regular; los productos no se reproducen; b) la
extracción de los frutos no altera ni disminuye la sustancia de la cosa, que continúa
siendo la misma; la extracción de los productos, por el contrario, trae como
consecuencia la extinción paulatina de la cosa (Tagle, 2002, p. 67).

Por ejemplo, una vaca produce leche como fruto y carne como producto.
La norma clasifica los frutos en:
Frutos naturales: son los que la cosa produce espontáneamente,como las crías de ganado, la leche
de los animales.
Frutos industriales: son los que se producen por la industria del hombre o de la cultura de la
tierra,como ser la sojaoel trigo que se obtienende una cosecha.
Frutos civiles: las rentas de una cosa, como el alquiler de un inmueble.

Por último, debe señalarse que los frutos naturales e industriales y los productos no son
accesorios de la cosa, sino que forman un todocon ella mientras estén unidos,pero,una vez
separados,adquieren existencia propia e independiente y deben ser considerados cosas
principales.

- El patrimonio. Definición. Caracteres.

El patrimonio constituyeuna unidad jurídica compuesta por elementos singulares que lo


integran, los cuales pueden ingresar o egresar, aumentar o disminuir o aun ser nulos, sin que el
patrimonio deje de ser tal.
El patrimonio como universalidad jurídica está integrado por los bienes materiales (cosas),
inmateriales (prestaciones, derechos) y por las relaciones jurídicas y derechos que se ejercen sobre
ellos, existiendo acuerdo en que integran la categoría de derechos patrimoniales: los derechos
crediticios, reales, y de propiedadintelectual (Rivera y Medina, 2014).
El patrimonio, conjunto de bienes susceptibles de valoración económica del que es titular la
persona, junto conlas cargas que lo gravan, responde al concepto de patrimonio general, al que se
contrapone el de los patrimonios especiales, conjunto de bienes afectados a un fin determinado y
sometidos a un régimen especial.

El patrimonio generalpresenta los siguientes caracteres:


Es único e indivisible: la persona no puede ser titular de más de un patrimonio general.
Es inalienable e intransmisible: no puede ser enajenado ni transmitido en su totalidad
como unidad.
Es idéntico a símismo: las variaciones en los elementos singulares que lo componen no
alteran al patrimonio como unidad o universalidad jurídica.

Por otro lado, los patrimonios especialesson conjuntos de bienes que están afectados a un
fin determinado y sujetos a un especial régimen legal. En cuanto a sus caracteres, podemos decir:
Su existencia depende de la ley: la voluntad del titular de los bienes noes suficiente por sí
sola para crear un patrimonio especial, sino que se trata de supuestos previstos por la ley.
Está sujeto a un régimen legal especial: el patrimonio especial es independiente del
patrimonio general, los bienes que lo integran sólo responden por determinadas deudas. (Tagle,
2014).
Podemos citar,como ejemplos de patrimonios especiales, el patrimonio de la sociedad, el
patrimonio del causante mientras se mantiene separado del patrimonio de los herederos, el
patrimonio del emancipado constituido por los bienes recibidos a título gratuito, el patrimonio
deldeclarado presuntamente fallecido durante el período de prenotación, entre otros.

- Vivienda.Concepto.
Los fundamentos del anteproyecto del Código Civil y Comercial de la Nación, refieren en
relación a este instituto:
El derecho de acceso a la vivienda es underecho humano reconocido en diversos tratados
internacionales. Esto justifica que se dedique un Capítulo especial para la vivienda; el
régimen proyectado sustituye al del bien de familia de la ley 14.394. Las modificaciones
son importantes, en tanto: (a) se autoriza la constitución del bien de familia a favor del
titular del dominio sin familia, atendiendo a la situación, cada vez más frecuente, de la
persona que vive sola; se permite que el bien de familia sea constituido por todos los
condóminos, aunque no sean parientes ni cónyuges; (b) la afectación también puede ser
decidida por el juez, a petición de parte, en la resolución que atribuye la vivienda en el
juicio de divorcio o en el que resuelve las cuestiones relativas a la conclusión de la
convivencia, si hay beneficiarios incapaces o con capacidad restringida; c) se amplía la lista
de los beneficiarios al conviviente; (d) se prevé expresamente la subrogación real,
reclamada por la doctrina y recogida en diversos pronunciamientos judiciales, que permite
adquirir una nueva vivienda y mantener la afectación, así como extender la protección a la
indemnización que provenga del seguro o de la expropiación; (e) se resuelven problemas
discutidos en la doctrina, los cuales son: la situación de la quiebra, adoptándose el criterio
según el cual el activo liquidado pertenece sólo a los acreedores anteriores a la afectación,
y si hay remanente se entrega al propietario; la admisión de la retroprioridad registral, en
tanto se remite a las normas de la ley registral que así lo autorizan; la inoponibilidad a los
créditos por expensas en la propiedad horizontal y a los créditos alimentarios, etcétera.
Fundamentos del anteproyecto del CCCN
El régimen legal de protección de la vivienda,regulado en el art. 244 del CCCN, tiene un
alcance amplio, pues no sólo protege la vivienda donde reside la familia, sino también la persona
individual.
La característica fundamental de este régimen es que,una vez afectada la vivienda e
inscripta en el Registro de la Propiedad, la misma se torna inembargable e inejecutable por deudas
que contraiga su titular, aun en caso de concurso o quiebra e independientemente de cuál sea la
causa de la obligación, si ésta es posterior a la afectación.

- Régimen de afectación: presupuestos fácticos.


De acuerdo al art. 244 del código unificado, puede afectarse un inmueble destinado a vivienda
por su totalidad o hasta una parte de su valor. Es decirque la leypermite una protección parcial a
quien posee un inmueble de gran valor, lo que,por un lado,asegura la vivienda y,por otro, evita el
abuso que significa proteger la vida lujosa del deudor mientras su acreedor no puede cobrar lo que
es legítimamente debido.
Por otro lado, tampoco puede afectarse más de un inmueble, por lo que,si alguien es
propietario único de dos o más inmuebles, debe optar por la subsistencia de uno solo dentro del
plazo que fije la autoridad de aplicación, so pena de considerar afectado el constituido en primer
término.

SUB-EJE TEMATICO 5: LA CAUSA FUENTE DEL ACTO JURÍDICO

- Hecho jurídico. Concepto.


Definiciónde causa eficiente de los derechos
Además de las ideas cardinales de sujeto y objeto de las relaciones jurídicas, tenemos
también otra noción cuya importancia procuraremos destacar: la causa eficiente, en virtud de la
cual las relaciones jurídicas nacen, se modifican, transforman, transmiten o extinguen.
Los hechos jurídicosson todos los acontecimientos que,según el ordenamiento jurídico,
producen el nacimiento, modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas (art. 257
CCCN).
Cuando nos referimos a los hechos jurídicos como causa eficiente, debe entenderse que el
suceso o acontecimientoestá previsto de antemano por la ley,para que,según las circunstancias y
siempre que se reúnan los requisitos que impone una determinada norma, produzca efectos
jurídicos.
Por ejemplo,elnacimiento con vida es causa eficiente porque,luego de que se produce,el ser
humano adquiere automáticamente,con carácter definitivo e irrevocable,la personalidad jurídica.
En el Código Civily Comercial se encuentran regulados en el Título IV del Libro I,Parte
General; en este título se trata con gran extensión la teoría de los hechos y actos jurídicos.
Los hechos jurídicos se clasifican en hechos externos o naturales y hechos humanos.Los
primeros son aquellos en los que no interviene para nada la conducta humana, como el
nacimiento, la muerte, la destrucción natural de una cosa, el derrumbe de un edificio por un
terremoto, etc. Estos,si bien son hechos en los que no intervino la voluntad del hombre, son
jurídicos en tanto producenconsecuencias para el derecho.
Los hechos jurídicos humanos son voluntarios o involuntarios.Se considera que son
voluntarios si son realizados con discernimiento (capacidad general de razonar, de conocer,que
aumenta a medida que el sujeto crece o madura), intención (la posibilidad de dirigir la voluntad
hacia lo querido o deseado sobre la base del discernimiento) y libertad (la posibilidad de
movimiento,libertad física, y la posibilidad de decidir sin presión externa, libertad moral). Los
hechos involuntarios,son losejecutados sin discernimiento o sin intención o sin libertad y no
producen obligaciones salvo que causaran daño en otro y se enriqueciera con ello el autor del
hecho; la obligación se producirá según la medida de ese enriquecimiento.
Los hechos voluntarios,a su vez,se dividen en lícitos e ilícitos, según sean conformes o
contrarios a la ley. Los hechos voluntarios ilícitos pueden ser: delitos (se supone la intención de
causar un daño) o cuasidelitos (se causa el daño aunque no haya habido intención;es por culpa:
imprudencia, negligencia o impericia),y los lícitos son los actos jurídicos ypueden serlos simples
actos lícitos.
Diferencia entre simple acto lícito y acto jurídico
El artículo 258 del código único define al simple acto lícito“como la acción voluntariano
prohibida por la ley, de la que resulta alguna adquisición, modificación o extinción de relaciones o
situaciones jurídicas” Art. 258; mientras que el art. 259 del mismo cuerpo legal brinda el concepto
de acto jurídicoy refiere que “es el acto voluntario lícito que tiene por fin inmediato la adquisición,
modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.”20
Así las cosas,la principal diferencia entre ambos es que el simple acto lícitono tienepor fin
inmediato crear, modificar o extinguir relaciones o situaciones jurídicas, sino que,por el contrario,
carece de este fin inmediato y sus efectos jurídicos se darán prescindiendo de la voluntad del
agente y por la simplecircunstancia de haberse colocadoen la situación prevista por la norma como
supuesto de hecho. Por ejemplo,el que hace reparaciones urgentes en la propiedad de un amigo
ausente no tiene en miras (o sea, no tienepor fin inmediato)entablar una relación jurídica (el
arreglo de una casa), sino simplemente prevenir un perjuicio patrimonial al amigo ausente. La ley
es entonces la que establece,más allá de la intención de esta persona,que el beneficiado por esa
reparación debe indemnizar al amigo benefactor y dentro de la medida del beneficio que obtuvo
por los gastos hechos por su amigo.
Por su parte, los actos jurídicostienen por fin inmediato adquirir, modificar, extinguir
relaciones o situaciones jurídicas. Es decirqueel acto jurídico es el acto de autonomía
privadamedianteel cual simplemente se persigue un fin práctico autorizado por el ordenamiento.
Ahora bien,¿para qué determinar la distinción entre actos jurídicos y simples actos
lícitos? Ello así, por el régimen aplicable. En efecto, si estamos frente a una categoría como la de
los simples actos lícitos, que producirá efectos por designio legal y con independencia del querer
del sujeto, no serían entonces aplicables las normas del Código en materia de elementos, vicios e
ineficacia de los actos jurídicos,quedando cada acto regido por lo que se disponga en cada
hipótesis. Esto nos lleva a señalar otra distinción entre el acto jurídico y el simple acto lícito: el
primero siempre es voluntario, mientras que el segundo es indiferente que lo sea, requiriéndose
cuanto mucho que el sujeto cuente con discernimiento. (Rivera y Medina, 2014).
- Voluntad jurídica. Concepto.

La voluntad individual apreciada en el mundo de las relaciones jurídicas juega un papel


fundamental.
Así, ButelerCáceres (2000) explica que,si partimos de los atributos de las personas y,dentro de
ello, de la capacidad, se advierte que la voluntad o la aptitud de voluntad es el presupuesto
primario, indispensable de la capacidad de hecho.
Asimismo, señala que,si se tiene en cuenta el domicilio, dentro de éste se encuentra el real o
voluntario, el que se constituye por la voluntad soberana de una persona capaz, en cuanto esté
materializada de un modo concreto.
En relación a los contratos, hay contrato cuando dos o más partes manifiestan su
consentimiento para crear, regular, modificar, transferir o extinguir relaciones jurídicas
patrimoniales (art. 957 CCCN).
En definitiva, lo que quiere poner de manifiesto el mencionado autor es que la voluntad
individual,mirada en sí misma y a través de su ejercicio efectivo, a través de su declaración y
condicionada de antemano por la ley, es el factor predominante destinado a reglar las relaciones
jurídicas de carácter privado.

Enunciación de los elementos internos y externos


El artículo 260 del Código Civil y Comercial prevé “Acto voluntario. El acto voluntario es el
ejecutado con discernimiento, intención y libertad, que se manifiesta por un hecho exterior”.21
Los actos voluntariosson aquellos ejecutados con discernimiento, intención y libertad,
presupuestos estos que integran el elemento moral o interno del acto voluntario, además del
elemento material o externo,que es lamanifestación de la voluntad.
Cada elemento interno, comose verá, puede verse obstado por determinadas circunstancias como
la minoridad, la declaración de incapacidad o vicios, oel error, dolooviolencia, que afectarán a uno
o varios de esos elementos,ocasionandola involuntariedad del acto.
- El discernimiento. Concepto.
Elementos Internos. El discernimiento
El discernimiento se refiere a la aptitud general de conocer, es decir, ala madurez
intelectual para razonar, comprender y valorar el acto y sus consecuencias. Se trata,en definitiva,
de tener una conciencia cabal de nuestras propias acciones, de su conveniencia e inconveniencia,
de su bondad o maldad, de su licitud o ilicitud(Buteler Cáceres, 2000).
Esta aptitud depende del grado de madurez que se haya alcanzado y puede faltar por la edad o por
cuestionesde salud mental.
El discernimiento debe ser distinguido de la capacidad pues,en tanto el primero es una
cualidad o aptitud natural del sujeto de conocer, razonar y comprender,la capacidad es la cualidad
o aptitud jurídica de obrar, de ejercer actos válidos. En una palabra, se puede tener discernimiento
y ser sin embargo incapaz, como c los menores mayores de diez años que,conforme la ley (art. 261,
inc. “b”del CCCN),poseen discernimiento para ejecutar actos ilícitos y por ende son responsables
de sus consecuencias, y sin embargo son incapaces de obrar, por lo que nopueden celebrar actos
jurídicos válidos por sí mismos (Tagle, 2002).

- Causas obstativas del discernimiento.


El artículo 261 del código único reza
Acto involuntario. Es involuntario por falta de discernimiento:
a) el acto de quien, al momento de realizarlo, está privado de la razón;
b) el acto ilícito de la persona menor de edad que no hay cumplido diez años;
c) el acto lícito de la persona menor de edad que no ha cumplido trece años, sin perjuicio
de lo establecido en disposiciones especiales. Art. 261

Tal como hemos señalado anteriormente, el discernimiento es uno de los elementos


necesariospara que exista voluntad jurídica, por lo que la ausenciade ésteconlleva la
involuntariedad del acto.
La falta de discernimiento determina la falta de aptitud del sujeto para hacer uso de la
autonomía privada y no se produce a raíz de vicio alguno sino por una circunstancia inherente a la
aptitud intelectual general del sujeto.
Las causas que obstan el discernimientopueden agruparseen dos grandes grupos: aquellas
que presuponen un desenvolvimiento insuficiente de la inteligencia (minoridad, en tanto
inmadurez;puntos “b”y “c”) y las que importan considerar que el sujeto no estaba en pleno uso de
sus facultades intelectuales al realizar el acto (privación de la razón, punto “a”).
Respecto a la privación de razón, ésta puede ser de dos clases según la falta de razón refleje
alguna clase de patología más o menos permanente o bien un oscurecimiento del intelecto
temporal o accidental y sólo relacionado con el acto en cuestión; circunstancias que incidirán en
los extremos a acreditar en un eventual juicio y, todo ello, debiendo tener en cuenta los alcances
concretos de la inhabilidad del sujeto en caso de que hubiera sido objeto de una declaración
(Rivera y Medina, 2014).
En relación a la edad, debe señalarse que,de acuerdo alsistema que adopta el Código Civil
y Comercial, según el cual se presume, sin admitir prueba en contrario, que las personas obran con
discernimiento a partir de determinadas edades, éstas deben ser capaces de distinguir entre actos
lícitos y actos ilícitos.
En el caso de actos ilícitos, la ley ha entendido que el ser humano capta antes la noción de
lo bueno y de lo malo que la apreciación de lo que para él puede ser conveniente o inconveniente
y,por ello, presume,sin admitir prueba en contrario, que los menores mayores de diez años tienen
discernimiento para ejecutar actos ilícitos y por ende habrán de responder por sus consecuencias,
es decir que responderán civilmente con su propio patrimonio.Esto, sin perjuicio de la
responsabilidad de los padres y del derecho de repetición que,en razón de este discernimiento,
estos tienen contra sus hijos (art. 1754 CCCN).
En cambio, respecto de los actos lícitos,la ley considera que se tiene discernimiento desde
los trece años, pero no para todos losactos, sino sólo para que aquellos que la ley expresamente
les permite realizar,como ser: la persona adolescente de entre trece y dieciséis años puede tomar
decisiones respecto de aquellos tratamientos que no resultan invasivos;a partir de los
dieciséisaños,el adolescente puede tomar decisiones sobre el cuidado del propio cuerpo (art. 26
CCCN);puede ejercer profesión si ha obtenido título habilitante aunque sea menor de edad (art. 30
CCCN).

- La intención. Concepto.
Se ha definido la intencióncomo el discernimiento aplicado al acto concreto de que se trata. Es
representarse los motivos determinantes de la acción y tener conocimiento concreto del estado de
casos (Buteler Cáceres, 2000).
Aun cuando haya discernimiento, puede faltar laintención. Ya veremos,más adelante, que
pueden concurrir vicios como el error o la ignorancia o bien el dolo y en ese caso faltará la
intención. Pero,a la inversa, la intención presupone siempre el discernimiento, ya que no se puede
concebir intención sin discernimiento (Buteler Cáceres, 2000).
En una palabra, es la conciencia plena y cabal del acto de los alcances de un acto determinado.

- La libertad. Concepto. Elemento externo. Vicios de los actos voluntarios.

La libertad consiste en el imperio de sí, en la posibilidad de elección sincoacción, en la


determinación propia, la independencia de la voluntad. Consiste en la posibilidad de elegir entre
distintas opciones sin presiones de ningunanaturaleza.
Este concepto comprende dos aspectos: la libertad física y la libertad moral olibre albedrío.
Así, la libertad moral es la espontaneidad en la determinación adoptada por lapersona, sin
ningún influjo extraño que pueda torcerla o desvirtuarla.
La libertad física es el poder material de hacer lo que de antemano se haresuelto hacer, o bien,
abstenerse de hacer lo que de antemano se ha resueltono hacer.

- Elemento externo
La manifestación de la voluntad. Nocion
Tal como hemos señalado anteriormente, la voluntad jurídica debemanifestarse a través de
un hecho exterior. Esta exigencia luce razonable, dadoque, de no existir alguna exteriorización, el
mero suceso interno no puede servalorado por el ordenamiento. Es decir que una voluntad no
manifestada no esde interés para el derecho, ya que, sin exteriorización, no sólo no puede
haberhecho voluntario, sino tampoco involuntario: a los efectos legales, en amboscasos no habría
modificación alguna susceptible de ser aprehendida por elderecho (Rivera y Medina, 2014).
Ahora debemos preguntarnos: ¿qué sucede en aquellos casos en los que lavoluntad
interna no coincide con la declarada?
Es importante, como se ha sostenido anteriormente, que los elementosinternos y el
elemento externo se sumen para lograr efectos en el mundo delderecho. Sin embargo, puede
haber falta de coincidencia; por ejemplo, cuandose expresa algo que no se tiene la intención de
expresar, algo diferente a loquerido. En estos casos se plantean cuestiones relativas a la posibilidad
de queesos actos sean válidos y, además, a los criterios de interpretación que se debenutilizar para
determinar qué es lo correcto, si lo que se quiso o lo que semanifestó. Respecto de este dilema se
han planteado teorías que trataron dedar respuesta y que son explicadas con gran claridad por
Tagle (2002).
Señala la mencionada autora que, en la doctrina jurídica moderna, el problemade la
divergencia es resuelto por dos teorías opuestas: la teoría de la voluntad yla teoría de la
declaración.
- La teoría de la voluntad, también conocida como teoría francesa,expuesta originariamente
por el alemán Savigny, considera que el efecto jurídico se produce por consecuencia de la
voluntad interna y no por ladeclaración que de ella se hace. Es decir que, para este teoría,
elelemento importante es el elemento interno o voluntad real, en tantoque la declaración
o elemento externo no es más que el medio de dar aconocer la voluntad real, por lo que,
en caso de divergencia, debe darsepreeminencia a la intención efectiva del agente.
- Por otro lado, la teoría de la declaración, o teoría alemana, sostiene que la voluntad
interna carece de relevancia jurídica puesto que no esconocida por el derecho sino a través
de sus manifestaciones exteriores,por lo que sólo la declaración de voluntad tiene valor y
merece respeto.
- En otro orden de ideas se encuentran las teorías intermedias, queadvierten que, llevadas
a sus extremos, la teoría de la voluntad real y lade la declaración resultan inaceptables; la
primera porque protegeexclusivamente el interés del autor de la declaración, dándole
laposibilidad de impugnarla cuando no coincide con la voluntad interna, loque atenta
contra la seguridad jurídica. La segunda, a la inversa, lesionael principio de autonomía de
la voluntad sobre el que se construye todala teoría del acto jurídico.

De tal modo, las teorías intermedias, partiendo de uno u otro punto, elaboransoluciones que
combinan la necesidad de respetar la real intención de laspartes con la seguridad y confianza que
deben prevalecer en las relacionesjurídicas. Así, la teoría de la responsabilidad considera que
debe respetarse lavoluntad interna, a menos que la divergencia entre la manifestación y lavoluntad
real sea producto de la negligencia del declarante, en cuyo caso, éstedeberá soportar las
consecuencias. Por otro lado, la teoría de la confianzaafirma que la declaración debe prevalecer
sobre la voluntad interna cuandohaya suscitado legítima expectativa en el destinatario, y siempre
que éste nohaya obrado culposamente al no poner la debida atención que le habríapermitido
captar los elementos objetivos que indicaban la falta de voluntad.
Ahora bien, descrito el debate, debemos preguntarnos ¿qué ocurre en elCódigo Civil y
Comercial Argentino?
Si bien nuestro Código no contiene precepto alguno que expresamenteestablezca cómo debe
resolverse la cuestión, diversas disposiciones demuestranque se ha acogido como principio rector
la doctrina de la voluntad, haciendopredominar la voluntad real del agente sobre la declaración.
Esto se evidenciaen la reglamentación de la teoría general del acto voluntario, en la recepción dela
teoría general de los vicios de la voluntad, en la consagración del respeto al principio de la
autonomía de la voluntad que importa la facultad de losparticulares de reglar sus relaciones
jurídicas.
Sin embargo, este principio de respeto a la voluntad interna se encuentraatenuado en
diversas disposiciones particulares, en resguardo del valorseguridad en el tráfico jurídico, y tienen
eficacia ciertas declaraciones de lavoluntad no obstante su discordancia con el íntimo querer del
sujeto que lasrealiza.
Así, por ejemplo, en diversas normas, la ley hace prevalecer la buena fe, laconfianza o la
responsabilidad a fin de proteger al destinatario de ladeclaración. Ello sucede en la adopción del
error reconocible (arts. 265 y 266),en la preeminencia de la buena fe en el ejercicio de los
derechos –como en laejecución e interpretación de las relaciones jurídicas (arts. 9, 10) –, así como
enel no amparo del dolo recíproco (art. 272) ni de la simulación dirigida aperjudicar terceros (Arts.
333 y 334). (Rivera y Medina, 2015).

Los diversos modos de manifestación de la voluntad


El elemento externo es la declaración de voluntad, la conducta por la cual elsujeto
exterioriza o manifiesta su voluntad. A este elemento alude el art. 262del Código Civil y Comercial
“Manifestación de la voluntad. Los actos puedenexteriorizarse oralmente, por escrito, por signos
inequívocos o por la ejecuciónde un hecho material”. Art. 262
Este precepto contempla la manifestación de la voluntad expresa, que se dacuando hay un
signo exterior sensible emitido por el declarante con el únicoobjeto de dar a conocer su voluntad
concreta.
Esta declaración positiva puede concretarse a través de:
a) Manifestación verbal. La manifestación de la voluntad por medio de la palabrahablada,
si bien es un medio que traduce exactamente la voluntad interna delemisor, tiene el
inconveniente de que éste puede más tarde negar o alterar lodicho, haciendo muy difícil
probar su existencia, por lo que sólo se utiliza enactos de menor importancia.
b) Manifestación escrita. Ésta se traduce en la exteriorización de la voluntad en uncuerpo
de escritura que contiene la voluntad de quien la emite. Es la quemayores garantías ofrece,
ya que da certeza plena, pudiendo estar contenida eninstrumento público o privado. Es la
más conveniente sin dudas, pues, al quedar consagrada por escrito, adquiere fijeza y por
ende otorga seguridad, ya quefacilita la prueba de la declaración de voluntad.
c) Manifestación por signos. Esta declaración consiste en la utilización de gestos oactitudes
dirigidos a otro u otros respecto de determinados objetos,permitiendo lograr un
significado único e inconfundible. Es decir, hay unaactitud física del sujeto que no deja
lugar a dudas sobre su voluntad interna. Porejemplo, quien levanta la mano en un remate
para hacer una postura, o quienlevanta la mano en la votación de una asamblea.
d) La última parte del artículo alude a “hechos materiales”; aquí salimos, sinembargo, del
campo de las declaraciones para pasar al de la meramanifestación, con lo cual se ingresa al
terreno de la exteriorización tácita de lavoluntad (Rivera y Medina, 2014, p. 602).

- Vicios de los actos voluntarios.


Al tratar los vicios de la voluntad resulta necesario recordar la definición devoluntad jurídica
según la cual: es la voluntad sana y manifestada que genera,modifica, transforma o extingue
relaciones o situaciones jurídicas.
Esta voluntad, tal como señalamos anteriormente, está condicionada por latrinidad de:
discernimiento, intención y libertad.
Ya dijimos que el discernimiento es la aptitud general de conocer, la facultad dediscurrir, es
tener conocimiento pleno de las consecuencias de los actos.
Respecto del discernimiento, éste existe o no en caso de que hayan causasobstativas, pero
no es pasible de vicios.
En cambio, en relación a los otros dos elementos, intención y libertad, sípueden concurrir
vicios. Así, respecto a la intención, pueden afectarla los viciosde error o ignorancia o el vicio del
dolo. En estos casos, no habrá intención. Y,respecto de la libertad, pueden concurrir la fuerza
irresistible o la intimidación.

- El error. Noción.
El primero de los vicios que afecta la intención es el error, y consiste en unconocimiento
inexacto de la realidad. Es el falso conocimiento o la falsa nociónacerca de alguno de los elementos
de las circunstancias vinculadas al acto quese ejecuta o a su régimen legal.
Cabe distinguir entre error de derecho y error de hecho, según el falsoconocimiento se dé
respecto de una norma jurídica aplicable a unadeterminada situación o relación jurídica o se le dé
un alcance distinto; o sobrelas circunstancias o elementos fácticos que hacen al negocio o relación
jurídicade que se trate.
También se distingue entre error espontáneo o provocado, según la personahaya cometido la
falsa noción por ella misma o haya sido inducida a la falsacreencia. Y entre error esencial o
accidental: el primero es el que recae sobre lanaturaleza del acto, su objeto, la causa principal, las
cualidades sustanciales dela cosa o la persona del otro contratante; el segundo es el que recae
sobrealgún accesorio de la cosa. Finalmente, el error puede ser excusable oinexcusable, según
haya habido culpa o no del agente en el yerro (Rivera yMedina, 2014).

- Error de derecho. Concepto. Caracteres.


El error de derecho consiste en desconocer la existencia o contenido de unanorma
jurídica, o interpretar su significado de una manera distinta a la real, ohacer una aplicación
inexacta de esa norma a una situación jurídica que no laregula, o atribuir a un hecho o una
situación jurídica una calificación jurídicaincorrecta, o suponer en vigor una norma inexistente. En
una palabra, es ladefectuosa imputación de las consecuencias jurídicas vinculadas a
unadeterminada relación o negocio, en razón de una falsa noción sobre el alcance,sentido y
significación de la ley (Tagle, 2002).
El artículo 8 del Código Civil y Comercial dispone “Principio de inexcusabilidad.La
ignorancia de las leyes no sirve de excusa para su cumplimiento, si laexcepción no está autorizada
por el ordenamiento jurídico”.Art. 8
De este modo, el precepto establece el principio general de que nadie, sopretexto de
ignorancia, podrá impedir la fuerza obligatoria de la ley o eludir lassanciones o responsabilidades
que la ley impone en razón de nuestros propiosactos. Ello así, pues, si a cada uno le fuese
permitido aducir el desconocimientode las leyes para eludir las consecuencias que emanan de sus
prescripciones(para sustraerse de las obligaciones que la ley impone), estaríamos ante
unverdadero caos jurídico, pues ningún derecho podría subsistir y no habríaseguridad jurídica.
Ahora bien, este principio no es absolutamente rígido, ya que puede ceder
anteexcepciones que contemple el ordenamiento jurídico; así también cuando, poruna
interpretación judicial, se pueda hacer mérito de las situaciones devulnerabilidad.

- Error de hecho. Concepto. Caracteres.


El error de hecho, tal como ya referimos, es la falsa noción que recae sobre loselementos o
circunstancias fácticas vinculadas al negocio o a la relación jurídicade que se trate. Éste puede
recaer en el contenido o presupuesto del acto, asícomo en la identidad de las personas, en la
naturaleza o características de lascosas o los hechos materiales constitutivos de la conducta.
El error de hecho que vicia la voluntad debe ser espontáneo y esencial, ello deacuerdo lo
prescribe el art. 265 del código único, que prevé “Error de hecho. Elerror de hecho esencial vicia la
voluntad y causa la nulidad del acto. Si el acto esbilateral o unilateral recepticio, el error debe,
además, ser reconocible por eldestinatario para causar la nulidad”. Art. 265
Así las cosas, para que el error de hecho pueda ser invocado por quien lo hasufrido, debe
tratarse de un error esencial, espontáneo y además reconocible.
El error es esencial si recae sobre la naturaleza del acto, sobre un bien o unhecho diverso o
de distinta especie que el que se pretendió designar, o unacalidad, extensión o suma diversa a la
querida; sobre la cualidad sustancial delbien que haya sido determinante de la voluntad jurídica
según la apreciacióncomún o las circunstancias del caso; sobre los motivos personales
relevantesque hayan sido incorporados expresa o tácitamente; sobre la persona con lacual se
celebró o a la cual se refiere el acto si ella fue determinante para su
celebración (art. 267 del CCCN); en una palabra, sobre los aspectos primordialesdel acto.
El error es espontáneo si se ha cometido por una falsa noción de la personamisma y no
porque la otra parte del negocio jurídico la indujo a error, pues seríaun error provocado.
Es reconocible cuando el destinatario de la declaración lo pudo conocer segúnla naturaleza
del acto, las circunstancias de persona, tiempo y lugar (art. 266 del CCCN). El error debe ser
reconocible en los actos jurídicos bilaterales –porejemplo el contrato– y en los actos unilaterales
recepticios, en los que ladeclaración va dirigida a otra persona y, una vez conocida por ella,
comienza aproducir efectos (por ejemplo una oferta contractual, una notificación de lacesión del
deudor cedido).
Este requisito de la reconocibilidad significa que cada persona debecomportarse
diligentemente, y sólo se habilita la anulación del acto a favor delemisor cuando el yerro tendría
que haber sido conocido por el receptor dehaber actuado con diligencia. Es decir que lo que hay
que determinar es si lapersona afectada por la declaración del que yerra estuvo o no en
condicionesde percibir que el emisor se había equivocado y, en consecuencia, de
haberleadvertido, ya que, de ser efectivamente así y no haberlo hecho, sería anulableel acto por
haber actuado de mala fe.
Lo que la ley pretende es que ambas partes sean diligentes al celebrar unnegocio y leales la
una con la otra: al emisor se le exige que no declarecualquier cosa sin medir las expectativas que
genera y al receptor, que, depercibir que se está incurriendo en error, se lo advierta a la otra parte
para quepueda rectificar, so pena de poder incurrir en reticencia dolosa (art. 271 CCCN).(Rivera y
Medina, 2014).
En una palabra, que sea reconocible por el destinatario de la declaraciónimplica que, si ella
no conoció el error ni lo pudo conocer actuando con unanormal diligencia, el acto viciado por error
y, por ende, involuntario, produce laplenitud de sus efectos.
- Clases de error. Efectos.
Hemos puesto de relieve anteriormente que hay distintas clases de error.
Así, tenemos por un lado la gran distinción entre error de hecho y error dederecho; tal como
señalamos, el primero recae sobre los elementos ocircunstancias fácticas vinculadas al negocio o a
la relación jurídica de que setrate, sobre el dato de hecho, contenido o presupuesto del acto, sobre
laidentidad de las personas; mientras que el error de derecho consiste endesconocer la existencia
o contenido de una norma jurídica o interpretar susignificado de una manera distinta a la real o
hacer una aplicación inexacta.
Ahora bien, dentro del error de hecho caben dos categorías: error esencial yerror accidental.
El error esencial, regulado en el art. 267 del Código Civil y Comercial, es el queafecta los
aspectos primordiales del acto. El precepto contempla distintossupuestos.

a) Error en la naturaleza del acto: es aquel que recae sobre la especie jurídica delacto que se
celebra, produciéndose una divergencia o falta de concordanciaentre la declaración o
comportamiento de una de las partes y la representaciónde lo declarado o actuado. Por
ejemplo, cuando alguien presta algo a quienentiende que se lo están regalando.
b) Error sobre el objeto: este error se produce cuando el sujeto cree celebrar unnegocio
jurídico respecto de un determinado objeto o de un determinadohecho y, en realidad, se trata
de una cosa o hecho distinto. Puede afectar laindividualidad de la cosa, por ejemplo: creo estar
comprando un terreno en undeterminado lugar y lo estoy comprando en otro; en su especie:
por ejemplo,en una venta de granos, el vendedor ha entendido que se trata de cebada y
elcomprador de trigo; error sobre la cantidad, extensión o suma, este error decantidad no
debe consistir en un mero error en el cálculo.
c) Error en la sustancia: debe entenderse por sustancia o cualidades sustancialesde una cosa,
todas las partes y todas las propiedades de una cosa, sin las cualesdejaría de ser lo que ella es.
Es decir, no sólo debe tratarse de una cualidad dela cosa sino que esa cualidad se ha tenido en
mira al contratar, es decir, no debeser accidental. En una palabra, habrá que ver en cada caso
cuáles son lascualidades esenciales de la cosa, que son aquellas que las partes
esperaronencontrar en el objeto adquirido y que fueron especialmente tenidas en
cuenta,como también el supuesto de que, sin esas cualidades, el acto no se habríacelebrado,
cuestión que debe ser apreciada conforme a las circunstancias delcaso.
d) Error en la causa: se trata del error que recae sobre el elemento moral, es decir, el motivo
interno que ha inclinado a ejecutar el acto. Al pertenecer al fuerointerno de cada sujeto, los
motivos sólo pueden llevar a una anulación cuandosurjan expresa o implícitamente del acto,
ya que, de lo contrario, se estaríaperjudicando a la otra parte, que no tiene forma de conocer
lo que pensaba elotro. Así, quien compra un automóvil creyendo por error que el suyo no
tienearreglo no podría, una vez advertido de la realidad de las cosas, demandar lanulidad del
acto, ya que se trata de motivos ajenos al vendedor.
e) Error en la persona: el error sobre la persona es aquel que recae sobre algunode los sujetos
o partes del negocio, ya sea respecto de la identidad de uno deellos o de sus cualidades. Este
error es causa de nulidad solamente cuando laconsideración de la persona ha sido causa
determinante para su celebración,como la donación hecha a una persona a quien se toma por
otra, o en lasobligaciones intuitaepersonae; pero no es causa de nulidad cuando la personadel
contratante es indiferente, como en el caso de un prestamista, vendedor olocador.

Por otro lado, el art. 270 del Código prevé el error en la declaración y el erroren la
transmisión. El primero consiste en que lo querido queda desvirtuado ensu manifestación externa
por distracción, apresuramiento o inadvertencia. Estacategoría tiene dos variantes: la primera,
cuando hay una divergencia entre lavoluntad interna y la declaración, que puede darse al haber
escrito algoincorrecto (lapsus calami) o empleado palabras no queridas (lapsus linguae),por
ejemplo, si escribo “compro” cuando, en realidad, quiero decir “vendo”. Lasegunda variante se da
cuando ni siquiera tenía la intención de manifestar algo,por ejemplo: si alguien ingresa a una sala
de remate y levanta la mano parasaludar, y se interpreta que está ofertando.
El error en la transmisión se origina en una persona distinta del emisor que,encargada de
trasmitir la declaración de voluntad del sujeto dueño del negociojurídico, la expresa
desvirtuándola. Ambos errores, tanto en la declaración como en la transmisión, puedenreferirse a
cualquiera de los casos de error esencial y, por ende, invalidar elacto. (Rivera y Medina, 2014).
Por último, es dable señalar que el error de hecho esencial y reconocible es elque justifica la
nulidad del acto y por ende puede ser invocado por quien lo hasufrido a fin de que se deje sin
efecto el acto celebrado, pues se ha viciado lavoluntad o, más precisamente, el elemento interno
“intención”.
Ahora bien, si la otra persona afectada por el acto acepta realizarlo en lamanera en que la
entendió el otro, el error en la práctica desaparece y elnegocio deviene exactamente lo que la
víctima del yerro pensaba celebrar desde un principio. Así las cosas, desaparecido el error,
desaparece la causa queda origen a la anulación y el consecuente derecho a reclamarla por parte
dequien antes se veía afectado, todo ello de conformidad al art. 269 del códigoúnico.
Por otro lado, está el error accidental, que es el que recae sobre las cualidadesno sustanciales
de las cosas o sobre los motivos no determinantes del acto, porlo que no acarrea la nulidad.
El artículo 268 del Código Civil y Comercial prevé “Error de cálculo. El error decálculo no da lugar a
la nulidad del acto, sino solamente a su rectificación,excepto que sea determinante del
consentimiento”.Art. 268
El error de cálculo es un tipo de error accidental que se da cuando, en el acto,se
establecen las bases para fijar el precio, pero se realiza mal el cálculo parafijarlo, se adicionan mal
las cuotas que integran el saldo del precio, etc. En lapráctica, este error no invalida el negocio
jurídico, pues del acto mismo sepuede llegar a la voluntad real y determinar que es un error. Esto
es así siempreque no fuera determinante del consentimiento, pues en ese caso se convertiríaen
error esencial y habilitaría a la nulidad del acto (Rivera y Medina, 2014).

- El dolo.
La palabra dolo tiene en derecho distintas acepciones: a) como elementointencional del acto
ilícito, es la intención o propósito de causar un daño; b) enel ámbito obligacional, el dolo es la
deliberada intención de no cumplirpudiendo hacerlo y c) como vicio de la voluntad, en tanto
interviene en laformación del acto jurídico, consiste en maniobras engañosas empleadas poruna
de las partes para inducir a la otra a celebrar un determinado acto jurídico.

- Dolo esencial e incidental. Efectos.


El artículo 272 del Código prevé “Dolo esencial. El dolo es esencial y causa lanulidad del acto si
es grave, es determinante de la voluntad, causa un dañoimportante y no ha habido dolo por ambas
partes” Art. 272
De tal modo, el dolo esencial es el que ha sido causa determinante, causaeficiente del
consentimiento del engañado para la celebración del acto y puedeser invocado para anularlo. Para
determinar si el dolo es esencial, habrá queverificar que se reúnan los cuatro requisitos que fija el
precepto:
Que sea grave: la gravedad del dolo alude a la entidad del engaño, astucia oardid. La conducta
o maniobra empleada debe ser apta para inducir a engaño auna persona que pone la diligencia
necesaria en los asuntos, calidad que ha deser evaluada en función de las circunstancias y
condiciones personales delsujeto engañado.
Debe ser determinante de la voluntad: ello es así cuando, de no habermediado el engaño, el sujeto
no hubiere celebrado el negocio jurídico. Ésta es laprincipal diferencia con el dolo incidental que
seguidamente veremos.
Debe probar un daño importante: el artículo no sólo requiere que la víctimahaya sufrido
un daño, sino que éste haya sido de relevancia, con cierta significación para la persona que lo
sufre, pero no sólo de significacióneconómica, pues puede tratarse de un daño moral. (Tagle,
2002).
Ausencia de dolo de ambas partes: quien obra con dolo no puede pretenderque se anule
el acto alegando el cometido en su perjuicio por la otra parte. Elloasí, pues se trata de una
exigencia negativa, cuyo fundamento radica en la reglade que nadie puede alegar la propia
torpeza. Además, se trata de un debermoral que deben presidir las relaciones entre las personas,
por ello “quien juegasucio no tiene derecho a exigir juego limpio” (Rivera y Medina, 2014, p. 626).
Por su parte, el dolo incidental es aquel en el que le faltan uno o más requisitosque exige
el art. 272 para que el dolo sea apto para actuar como vicio. El doloincidental no afecta la
celebración del acto, sino sus condiciones. Es decir, laparte que lo sufre lo habría celebrado aun de
no haber mediado el engaño,aunque en condiciones distintas; por ende, no es causa de invalidez
del acto,aunque quien lo comete debe resarcir los daños causados de conformidad alart. 275 del
Código Civil y Comercial.

Finalmente, debemos señalar que el dolo esencial y el dolo incidental puedenser directo, si
es cometido por una de las partes del acto jurídico, sudependiente o representante; o indirecto, si
proviene de la conducta de untercero ajeno a la relación de que se trata para beneficiar a alguna
de las partes.Una y otra clase de dolo afectan la validez del acto (art. 274 del CCCN).

- La violencia. Noción.

La libertad como tercer requisito de la voluntad es aquélla que permiteautodeterminarse sin


influencias mayores a las habituales. Precisamente, laviolencia importaría una influencia superior a
la tolerable: consiste en ejercercoerción sobre una persona para obligarla a realizar un acto.
Nuestro Código emplea los términos “fuerza irresistible” e “intimidación” parareferirse a la
violencia como vicio de la voluntad que excluye la libertad. Así, laviolencia en términos jurídicos es
la coerción que por distintos medios seemplea sobre una persona para obligarla a ejecutar un acto
que no estabadispuesta realizar. La violencia se presenta en dos formas diferentes: la
fuerzairresistible, que tiene lugar cuando se excluye la voluntad mediante el empleode una presión
física irresistible o de malos tratamientos corporales; o bien, laintimidación o amenazas que
inspiran en la víctima el temor fundado de sufrirun mal inminente y grave que suprime su libertad
en el obrar.

- Clases. Efectos.
El artículo 276 del Código Civil y Comercial prevé:
Fuerza e intimidación. La fuerza irresistible y las amenazas quegeneran el temor de
sufrir un mal grave e inminente que no sepueden contrarrestar o evitar en la
persona o bienes de la parteo de un tercero, causan la nulidad del acto. La
relevancia de lasamenazas debe ser juzgada teniendo en cuenta la situación
delamenazado y las demás circunstancias del caso. Art. 276
Así, de acuerdo al precepto mencionado, la violencia se puede ejercer a travésde dos
modalidades: la fuerza irresistible y las amenazas o intimidación.

La fuerza irresistible es la coacción física o material que suprime la libertadconstriñendo al


sujeto a obrar en determinado sentido o a dejar de hacerlo. Setrata de una fuerza suficientemente
grave como para impedir a la víctimarepelerla (Tagle, 2002).

Esta fuera gravita sobre la persona de quien la padece a modo dereducirla a mero
instrumento pasivo de la voluntad y del designiode otro. Indiscutiblemente invalida
el acto jurídico. Por unaparte, entenderemos que el acto no sólo no es voluntario,
sin que anti-voluntario y por otra parte, que en este caso se configuraun tipo penal,
vale decir cuando se ha ejercitado violencia sobreuna persona humana. (Buteler
Cáceres, 2000, p. 259).

Por otro lado, tenemos la violencia moral o intimidación, que consiste eninspirar temor
por medio de amenazas para infundir miedo, alterando el ánimoy la libertad de obrar para que el
amenazado ceda en perjuicio de sus propiosintereses.
Estas amenazas deben ser graves, es decir, deben tener aptitud para crear eltemor
racionalmente fundado, lo que se valorará de acuerdo a la situación delamenazado y las demás
circunstancias del caso (art. 276 del CCCN).
La gravedad se valorará teniendo en cuenta los bienes jurídicos –que puedenser de
naturaleza patrimonial o no; la vida, la salud, la honra, la reputación, laintimidad, etc.– del propio
amenazado, así como de cualquier otro sujeto entanto y en cuanto se demuestren aptos para
alterar la conducta del afectado.
Asimismo, el mal amenazado ha de ser inminente, no necesariamente presenteo actual,
pero sí de realización en un lapso más o menos próximo, de modo queno pueda evitarse a tiempo
ni reclamarse el auxilio de la autoridad pública paraimpedir la amenaza o defenderse de ella.
Sin embargo, es menester atribuir al término de “inminente” un significado másamplio,
pues, en ocasiones, el factor tiempo carece ciertamente de relevancia.
La amenaza puede recaer sobre cuestiones que el amenazado no quiere revelar(deshonra
por la revelación de hechos inmorales, intimidades indicativas dehechos de esa naturaleza) o
situaciones en que las características de lasamenazas obstan a que la persona se decida a recurrir a
la autoridad pública oadoptar otro tipo de medidas para contrarrestarlas. En definitiva, lo
relevanteno es siempre la temporalidad próxima, sino la convicción de la dificultad oimposibilidad
para contrarrestarlas o evitarlas.
Aunque la ley no lo diga expresamente, la violencia, en cualquiera de susmodalidades,
debe haber sido la causa determinante de la ejecución del acto,pues, si el sujeto, por otros
motivos, igualmente lo habría celebrado, no puedeconsiderare que el vicio de violencia haya
excluido la voluntariedad.
Tanto la fuerza irresistible como las amenazas pueden provenir de una de laspartes del
acto o de un tercero (art. 277 del CCCN) y el autor debe reparar losdaños (art. 278 del CCCN).
A diferencia de lo que ocurre con el dolo, la existencia de dañosno es un requisito
para que se configure el vicio de violencia. Sinembargo, en la práctica al ser un
ataque a la integridad de lapersona, la violencia siempre apareja un daño al menos
denaturaleza moral.
Quien deberá resarcir será la parte del acto o el tercero autor dela violencia; ahora
bien, si proviene de un tercero, pero ésta eraconocida por la otra parte, se le
atribuye la condición decómplice y responde solidariamente, aun cuando
hubieratomado conocimiento a posteriori y guardara silencio al respecto(Rivera y
Medina, 2014, p. 638).

SUB-EJE TEMATICO 6: LOS ACTOS JURÍDICOS


- Definición. Elementos esenciales y accidentales.

El artículo 259 del Código Civil y Comercial define al acto jurídico en los siguientes términos: “El
acto jurídico es el acto voluntario lícito que tiene por fin inmediato la adquisición, modificación o
extinción de relaciones o situaciones jurídicas”. Art. 259
Así, dentro de las clasificaciones y sub-clasificaciones en las que se funda el Código, tal como
hemos señalado en el Módulo 3, el acto jurídico se presenta como un hecho humano –acto–
voluntario y lícito que tiene además la particularidad de tener por fin inmediato la adquisición,
modificación o extinción de relaciones o situaciones jurídicas.
De tal definición se advierten los caracteres que presenta el acto jurídico:
1) Es un acto voluntario: el acto jurídico es en esencia un acto voluntario, es decir ejecutado
con discernimiento, intención y libertad.Esta voluntad interna debe traducirse en una acción
material que la dé aconocer.
2) Acto lícito: el acto jurídico debe ser conforme a los preceptos del derecho, pues no podría
concebirse que el ordenamiento tutelara actos contrarios al ordenamiento mismo.De modo
que,cuando aparece en sus elementos lo contrario a la ley, al orden público o a las buenas
costumbres, la ilicitud se comunica a todo el acto que, en consecuencia, es inválido.
3) El fin jurídico inmediato: el fin jurídico es la realización de un interés que la ley considera
digno de tutela, característica sobresaliente del acto jurídico porque en ella se manifiesta el
aspecto funcional del negocio jurídico como instrumento destinado a cumplir una función
económico-social. Este aspecto funcionales elque permite distinguir el acto jurídico de otros
actos que, siendo voluntarios y lícitos, no son actos jurídicos, ya que lavoluntadnoestá
encaminada a establecer relaciones jurídicas, o no tiene por objeto inmediato la producción de
efectos jurídicos (Tagle, 2002).

- Elementos esenciales y accidentales.


En relación al sujeto: voluntad, capacidad, parte otorgante y representante
En la estructura del acto jurídico se distingue el contenido que lo integra, conformado por
las reglas establecidas por los sujetos en ejercicio de la autonomía privada, de los elementos que
concurren a formarlo. Estos últimosson los elementos esenciales que,por ser tales, constituyen el
negocio jurídico. Ellos son: los sujetos, el objeto, la causa y la forma.
Diferentes personas o sujetos pueden intervenir en el otorgamiento de un acto jurídico, por lo que
corresponde distinguir entre partes, otorgantesy representantes.
Las partes:son las personas o sujetos que,con la declaración de voluntad,ejercen una
prerrogativa jurídica que les es propia, por repercutir directamente en su esfera de interés
patrimonial o extrapatrimonial. Es decir, son los sujetos a quienes se imputan las relaciones
jurídicas que el acto tiene por fin establecer, aquellos cuyos derechos se crean, modifican,
transfieren, extinguen, etc.
Los otorgantes: son quienes intervienen en la celebración de un acto emitiendo la
declaración de voluntad que conforma su contenido. Generalmente, quien otorga el acto es la
parte, pero en muchas ocasiones ocurre que quien otorga el acto no es la parte, sino otro sujeto
que obra en su representación.
Los representantes:son quienes,envirtud de una autorización legal o
convencional,emitenuna declaración de voluntad en nombre, por cuenta y en interés de otra,
denominada representado. Según la naturaleza de la autorización para obrar en nombre de otro,
los representantes son legales o voluntarios.
Ahora bien, la validez del acto jurídico en relación a los sujetos depende de dos requisitos:
a) la capacidad; b) la voluntariedad.

La exigencia de la capacidadsupone la aptitud para ejercer por sí mismos actos jurídicos


válidos–capacidad de ejercicio–por lo que,tratándose de una persona menor de edad, el acto será
válido cuando se trate de aquél que la ley autoriza otorgar (por ejemplo,el supuesto de que el
adolescente puede decidir por sí respecto de aquellos tratamientos que no resulten invasivos ni
comprometan su salud o provoquen un riesgo grave en su vida o integridad física).
En cuanto a la voluntariedad,supone que el sujeto haya obrado con discernimiento,
intención y libertad, debiendo concurrir los tres elementos integrantes de latrinidad que
condiciona la voluntariedad de los actos.
- Elementos accidentales
Las modalidades. Enumeración
Se denominan modalidades o elementos accidentales del acto jurídico aquellas
disposiciones accesorias introducidas por las partes, que modifican los efectos normales del tipo
legal, subordinando a un acontecimiento futuro la adquisición de un derecho o la resolución de un
derecho ya adquirido, postergando su exigibilidad, o imponiendo un deber jurídico excepcional y
accesorio al adquirente de un derecho.
Las modalidades que las partes, de conformidad a la autonomía de la voluntad, pueden
introducir a los actos jurídicos son: a) condición; b) plazo; c) cargo.

a) Condición
El artículo 343 del CCCN establece:
Alcance y especies. Se denomina condición a la cláusula de los actos jurídicos, por la cual
las partes subordinan su plena eficacia o resolución a un hecho futuro e incierto.
Las disposiciones de este capítulo son aplicables, en cuanto fueran compatibles,a la
cláusula por la cual las partes sujetan la adquisición o extinción de un derecho a hechos
presentes o pasados ignorados.

b) Plazo
El plazo es “la fijación en el tiempo del momento a partir del cual el acto jurídico
comenzará a producir efectos, o dejará de producirlos”(Bustamante Alsina,2005, p. 228). El
plazo es la modalidad de los actos jurídicos por la cual las partes subordinan,a un
acontecimientoque esfuturo pero que fatalmentese ha de producir, la exigibilidad o la
aniquilación de los derechos. El hecho previsto como plazo debe reunir los siguientes
caracteres:a)ha de ser un hecho futuro, b)ha de ser un hecho fatal.

En este sentido, tanto el plazo como la condición refieren a un hecho futuro, aunque,a
diferencia de la condición,en laque el suceso es contingente (es decir que no se sabe si se va a
producir), en el plazo, el acontecimiento debe fatalmente ocurrir.
c) Cargo.
El artículo 354 dispone:
Cargo. Especies. Presunción. El cargo es una obligación accesoria impuesta al adquirente
de un derecho. No impide los efectos del acto, excepto que su cumplimiento se haya
previsto como condición suspensiva, ni los resuelve, excepto que su cumplimiento se haya
estipulado como condición resolutoria. En caso de duda se entiende que tal condición no
existe.8

- Instrumentos
- Vicios de los actos jurídicos.
Definicióny fundamento
La buena fe es un principio general del derecho (art. 9 del CCCN) que veda el ejercicio
abusivo de los derechos y sustenta nuestro ordenamiento jurídico positivo. Como derivación de
este principio, se impone a los sujetos el deber de actuar de manera leal, recta, honesta, con una
actitud de cooperación y generaciónde confianza en las propias declaraciones.
La buena fe es un requisito indispensable para la validez del acto jurídico y,por ende,
cuando falta (como ocurre en los casos de la simulación, del fraude, de la lesión)concurre un vicio
que lo invalida.
De este modo, los vicios de los actos jurídicos son defectos, imperfecciones o anomalías
susceptibles de provocar la ineficacia del negocio, por atentar contra la licitud, la buena fe o
perjudicar los intereses de terceros.
Son vicios propios de los actos jurídicos la lesión, la simulación y el fraude.

- La lesión. Concepto.

El Libro Primero, Título IV del CCCN, Capítulo 6,da tratamiento a los denominados vicios de los
actos jurídicos: lesión, simulación y fraude. Así, la Sección 1ªdesarrolla la llamada “lesión subjetiva-
objetiva”.
El artículo 332 dispone:
Lesión. Puede demandarse la nulidad o la modificación de los actos jurídicos cuando una
de las partes explotando la necesidad, debilidad síquica o inexperiencia de la otra,
obtuviera por medio de ellos una ventaja patrimonial evidentemente desproporcionada y
sinjustificación. Se presume, excepto prueba en contrario, que existe tal explotación en
caso de notable desproporción de las prestaciones.
Los cálculos deben hacerse según valores al tiempo del acto y la desproporción debe
subsistir en el momento de la demanda.
El afectado tiene opción para demandar la nulidad o un reajuste equitativo del convenio,
pero la primera de estas acciones se debe transformar en acción de reajuste si éste es
ofrecido por el demandado al contestar la demanda.
Sólo el lesionado o sus herederos pueden ejercer la acción.

El vicio de lesión queda configuradocuando una de las partes, explotando la necesidad,


debilidad síquica o inexperiencia de la otra, obtuviere por medio de un acto jurídico una ventaja
patrimonial evidentemente desproporcionada y sin justificación.
El fundamento de la norma está dado,por un lado,por la existencia de la voluntad viciada
en el sujeto pasivo;por el otro, por el principio de buena fe que debe primar en todo convenio.Es
decirquedebe haber equidad entre las prestaciones recíprocas, por lo que la ventaja de un
contratante sobre el otro,en razón de la explotación de la situación jurídica de inferioridad del
primero sobre el segundo, constituye una conducta reprochable por el derecho.

- Presupuestos de procedencia.
Para que se configure la figura de la “lesión subjetiva-objetiva”, es necesario que concurran: a)
la grave desproporción en las prestaciones que debe existir al momento de la celebración del
negocio jurídico –elemento objetivo–y b) el elemento subjetivo, que es la explotación por parte del
beneficiario dela “necesidad”, “debilidad síquica” o “inexperiencia” del lesionado.

El elemento objetivo
En relación al primer presupuesto, es decir “la ventaja patrimonial evidentemente
desproporcionada y sin justificación”, éste debe ser concomitante a la celebración del negocio y la
desarmonía entre las prestaciones debe ser “notable”, “evidente” a la época en que el negocio
tuvo nacimiento y no surgir con posterioridad por acontecimientos ajenos a la voluntad de las
partes y que no eran previsibles al tiempo de celebrarse el acto, puesen tal caso,se podrá revisar el
negocio por aplicación de la cláusula rebus sic statibus(López Mesa, 2008).
Además, se exigeque esa ventaja excesiva se obtenga sin justificación, lo que implica
efectuar una indagación acerca de la causa fin del negocio, pues,si quien celebró el negocio
pretendió efectuar una liberalidad, dicho acto jurídico escapará a la teoría de la lesión.
Por último, “la desproporción debe subsistir en el momento de la demanda”, lo que resulta
lógico en razón del axioma “el interés es la medida de la acción”;por ende, si,al momento de
entablarse la acción, las prestaciones por diversas circunstancias se tornaron equivalentes,
desaparece el interés jurídicamente protegido para promoverla.

El elemento subjetivo
Por otro lado, en lo atinente al elemento subjetivo, deben coexistir dos presupuestos que
incluso aparecen en sujetos distintos: la necesidad, debilidad síquica o inexperiencia en el
lesionado, y el aprovechamiento de esa situación de inferioridad por parte del lesionante o sujeto
activo.
a) Necesidad: esta noción se asocia a la de escasez o privación y comprende un estado
carencial que puede ser material y también espiritual. Es decir, significa falta de las cosas
que son menester para la conservación de la vida, lo quetraduce una situación de angustia
y agobio derivada de la falta de medios elementales para subsistir, de lo imprescindible o
necesario, teniendo en cuenta las circunstancias propias de cada persona.
b) Debilidad síquica: se trata de trastornos síquicos de conducta que,por razones ajenas a
la voluntad de quien los padece, lo colocan en una situación de inferioridad. Esta cuestión
deberá ser ponderada en cada caso, teniendo en cuenta las concretas aptitudes del sujeto.
c) Inexperiencia: importa la falta de conocimientos que tiene el sujeto respecto del acto en
el momento de su celebración. El término resulta de difícil delimitación, porcuanto la
inexperiencia debe referirse concretamente al acto de que se trate y del que se sigue el
perjuicio por las prestaciones inequivalentes.

Y el otro recaudo que hace al elemento subjetivo es el aprovechamiento o explotación por


parte del lesiónante, que constituye un acto de mala fe de parte de él, que presupone la intención
de obtener una ventaja desproporcionada, ya que el estado de inferioridad no basta por sí solo
para nulificar o modificar el acto jurídico.

- Acciones del lesionado. Efectos.


El vicio de lesión subjetiva origina en cabeza del lesionado o sus herederos dos acciones.
Ninguna otra persona puede ejercer esta acción;ello resultaasídel art. 332 del Código Civil y
Comercial. Es decir que los sucesores singulares no pueden accionar por acto entre vivos,porque
laacción es de carácter personalísima. La intransmisibilidad se funda en que la parte lesionada es la
única que puede saber si se dan las circunstancias subjetivas necesarias para la configuración del
vicio de lesión.
Así, los legitimados activos tendrán la posibilidad de entablar,tanto por vía de acción como de
excepción,la nulidad (“nulidad relativa”en los términos de losarts. 386 y 388 del Código Civil y
Comercial,que más adelante veremos)como la modificación del acto lesivo, es decir, un reajuste
equitativo del convenio. Si el lesionado opta por esta segunda opción, el litigio queda “trabado” en
ese aspecto y el demandado no puede reconvenir por nulidad.
Ahora bien, en el caso deque el lesionante demande por nulidad, el demandado puede,al
contestar la demanda, modificar dicho reclamo en acción de reajuste, si ofrece suprimir la
desproporción de las prestaciones.
- La simulación. Concepto. Elementos. Clases.
El vicio de simulación, se encuentra definido en el art. 333 del Código Civil y Comercial, que
dispone:
Caracterización. La simulación tiene lugar cuando se encubre el carácter jurídico de un
acto bajo la apariencia de otro, o cuando el acto contiene cláusulas que no son sinceras, o
fechas que no son verdaderas, o cuando por él se constituyen o transmiten derechos o
personas interpuestas, que no son aquellas para quienes en realidad se constituyen o
transmiten. Art. 333
Así, se define la simulación como el acto que,por acuerdo de partes,se celebra
exteriorizando una declaración recepticia no verdadera para engañar a terceros, sea que ésta
carezca de todo contenido,o bien, que esconda uno verdadero diferente al declarado. (López
Mesa, 2008).
Es decir, hay simulación cuando los contratantes crean,con su declaración, sólo la
apariencia exterior de un contrato del que no quieren los efectos, o cuando crean la apariencia
exterior de un contrato diverso del querido por ellos.

Elementos del negocio simulado


Los elementos del negocio simulado son: a)la declaración deliberadamente disconforme
con la verdadera intención de las partes; b)el acuerdo de partes sobre la falsa declaración y c)el
propósito de engañar a terceros.
a)El primer recaudo supone que la disconformidad entre la voluntad interna y la declarada
por las partes es intencional, no es producto del error, sino que es querida y conocida por
ambas partes. En otras palabras, en el acuerdo simulatorio,la voluntad interna y declarada
coinciden;las partes,de común acuerdo,producen la apariencia externa de un negocio
jurídico ficticio para engañar a terceros, sin pretenderdar lugar al efecto jurídico de dicho
negocio.
b)El segundo presupuesto supone la conformidad de todos los otorgantes del acto en el
negocio simulado sobre la disconformidad entre lo querido y lo declarado,y se caracteriza
por el querer común de no atribuir al acto aparente efectos vinculatorios.
c)Por último, la acción de simulación requiere el propósito de engañar, que no
necesariamente implica ocasionar un perjuicio jurídico a terceros (porque su causa puede
ser inocua, en cuyo caso estaremos en presencia de una simulación lícita)o bien,puede sí
implicarlo, es decirpuede existir el fin de defraudar a terceros –quienes desconocen que el
acto es falso–o el de ocultar una violencia legal.

Por último, debe señalarse que la enumeración de los supuestos de negocio simulado que
realiza elartículo 333 del CCCNes meramente ejemplificativa

- Clases de simulación.
Por un lado, tenemos la simulación absoluta y relativa.
La simulación absolutatiene lugar cuando se celebra un acto jurídico que nada tiene de real;el
acto es completamente ficticio, irreal. Es decir, las partes no quieren en realidad celebrar ningún
negocio jurídico, sino que quieren modificar la apariencia de una disminución del activo o un
amento ficticio del pasivo de una de las partes, en perjuicio de los acreedores; aunque a veces
puede ser una simulación lícita.
En la simulación relativa,las partes encubren la verdadera naturaleza del acto, es decir, se
disimula lo que verdaderamente es. Esta simulación puede versar sobre:la naturaleza, cuando “se
encubre el carácter jurídico de un acto bajo la apariencia de otro”Art. 333, por ejemplo:una
donación bajo el ropaje jurídico de una compraventa; sobre “cláusulas que no son sinceras”Art.
333, por ejemplo:se expresa un precio que no es el real;o bien,sobre “fechas que no son
verdaderas” Art. 333.
Por otro lado, la simulación se clasifica en lícita e ilícita, que tendrá que ver con la causa
determinante que dio origen al acto.
Tal como hemos explicado, la simulación importa necesariamente un acuerdo entre quienes
celebran el negocio jurídico, consistente en el concierto para producir una declaración de voluntad
diferente de la voluntad real, y ello obedece a una razón determinante que se conoce como causa
simulandi.
La causa simulandi es el interés que induce a las partes a dar apariencia a un negocio jurídico
que no existe, o a presentarlo en forma distinta de lo que verdaderamente es. Esta razón que
tuvieron para celebrar el negocio aparente puede ser perfectamente inocente o bien perjudicial a
terceros, lo que reviste fundamental importancia para distinguir la simulación lícita de la ilícita.
La simulación ilícita se verifica cuando el negocio jurídico tiene como fin perjudicar a terceros o
quebrantar el ordenamiento jurídico, hipótesis,ésta última,en que se habla de “fraude a la ley”.
Este tipo de simulación causa la nulidad –relativa–del acto ostensible.
Por su parte, la simulación es lícitacuando el negocio simulado no es ilícito ni perjudica a un
tercero.

- Acción entre partes y por terceros. Efectos.


El artículo 335 del Código Civil y Comercial regula esta cuestión. Así prevé:
Acción entre las partes. Contradocumento. Los que otorgan un acto simulado ilícito o que
perjudica a terceros no pueden ejercer acción alguna el uno contra el otro sobre la
simulación, excepto que las partes no puedan obtener beneficio alguno de las resultas del
ejercicio de la acción de simulación.
La simulación alegada por las partes debe probarse mediante el respectivo
contradocumento. Puede prescindirse de él, cuando la parte justifica las razones por las
cuales no existe o no puede ser presentado y median circunstancias que hacen inequívoca
la simulación. Art. 335

El principio generales que los simuladores del negocio jurídico carecen de toda acción
entre ellos.
Ello es así, toda vez que las partes se pusieron de acuerdo en eludir una prohibición legal o
perjudicar a terceros, por lo que pierden, en principio,el derecho de impugnar el acto por el vicio
de simulación.
Ahora bien, sí se podrá entablar acción de simulación cuando el simulador se haya
arrepentido de su acto y quiera recuperar el bien para entregarlo a sus acreedores. En este
supuesto,quien acciona pidiendo la declaración de invalidez del acto simulado lo hace no ya para
consumar el perjuicio a los terceros o el fraude a la ley, sino porque,arrepentido,quiere recuperar
los bienes aparentemente enajenados para afrontar con ellos el pago de sus obligaciones. En este
supuesto, la acción es admisible siempre que se tenga un propósito sincero y no interesado de
volver las cosas al estado anterior.

El contradocumento
El contradocumento es la prueba por excelencia entre las partes de la simulación.
Éste consiste en la prueba inequívoca de los hechos, ya que es la constancia escrita –ya sea
mediante instrumento público o privado–en el cual las partes manifiestan el verdadero carácter del
acto que ellas han celebrado, por lo que deviene innecesario el aporte de indicios y presunciones
que corroboren la realidad a que se refiere.

- Acción interpuesta por terceros. Prueba


El artículo 336 del código único establece “Acción de terceros. Los terceros cuyos derechos o
intereses legítimos son afectados por el acto simulado pueden demandar su nulidad. Pueden
acreditar la simulación por cualquier medio de prueba.”
Así, los terceros titulares de un derecho subjetivo o de un interés legítimo amenazado por un
negocio simulado pueden deducir acción de simulación, debiendo demostrar la existencia de daño
sufrido como consecuencia dela incertidumbre que el estado de cosas provoca en el demandante.
Se exige la existencia de daño –actual o potencial–aunque se trate de derechos litigiosos o
dudosos.
De este modo, el tercero que ejerza la acción debe demandar a ambas partes del acto
simulado;si la simulación fuese por interpósita persona, también al prestanombre, conformándose
un litisconsorcio pasivo con todos ellos.
Hemos señalado anteriormente que la prueba por excelencia en la acción de simulación es el
contradocumento. No obstante, en esta hipótesis carece de toda lógica la exigencia de éstedebido
a su carácter reservado y a la imposibilidad de su obtención,por lo que el tercero que entable la
acción podrá acreditar la apariencia del negocio jurídico mediante cualquier medio de prueba,
incluso testigos, indicios y presunciones.
El fraude. Noción.
La noción de fraude implica una inmediata referencia al engaño, al acto contrario a la
verdadyal recto proceder. El fraude supone una conducta tendiente a eludir los efectos de una
norma imperativa o de origen convencional, utilizando otra vía negocial no reprobada por ley. El
fraude se configura mediante actos reales, serios y no aparentes, no simulados. No diverge la
voluntad de la realidad declarada, sino que esta realidad amparada en una norma legal eludelas
disposiciones de otra o perjudica a un tercero. Este fraude no es otro que el fraude a la ley y que
está contemplado en el art. 12 del Código Civil y Comercial.

El fraude a los acreedores


El concepto de fraude a los acreedores hace referencia a los actos otorgados por el deudor,
que tienen como nota común una afectación de su patrimonio de tal magnitud que provoca o
agrava su insolvencia, impidiendo así la satisfacción de los créditos concedidos con anterioridad a
aquéllos y con evidente perjuicio para los mismos. Es decir que el fraude a los acreedores es la
provocación o agravación de la insolvencia del deudor mediante actos u omisiones del deudor en
perjuicio de sus acreedores, sustrayendo bienes de su patrimonio.
Esta caracterización permite señalar tres notas que se hallan presentes en la noción de
fraude a los acreedores: a)otorgamiento por el deudor de actos o negocios jurídicos; b)provocación
o agravación de la insolvencia del deudor y c)sustracción de bienes del patrimonio del deudor en
perjuicio de los derechos de los acreedores.

- La acción de inoponibilidad. Requisitos de procedencia. Efectos.

En primer lugar, cabe señalar que el efecto de la acción de fraude no es la nulidad, sino la
inoponibilidad. Este efecto implica que el acto otorgado por el deudor en fraude a los acreedores
esválido entre éste y el tercero con quien celebró el acto y sólo queda privado de eficacia frente al
acreedor que acciona, es decirqueno puede hacerse valer contra él en la medida necesaria para la
satisfacción de su crédito.
Seguidamente veremos cuándo procede esta acción, es decircontra qué tipo de actos, cuáles
son los requisitos de procedencia y quiénes pueden solicitar la declaración de inoponibilidad

- Requisitos de procedencia
El artículo 339 del código unificado establece las condiciones generales para la procedencia de la
acción de inoponibilidad. Dispone:
Requisitos. Son requisitos de procedencia de la acción de declaración de inoponibilidad:
a) que el crédito sea de causa anterior al acto impugnado, excepto que el deudor haya
actuado con el propósito de defraudar a futuros acreedores;
b) que el acto haya causado o agravado la insolvencia del deudor;
c) que quien contrató con el deudor a título oneroso haya conocido o debido conocer que
el acto provocaba o agravaba la insolvencia.

Tenemos, entonces, tres condiciones de procedencia de la acción de inoponibilidad.


a. El crédito por el que se acciona debe ser anterior al acto.
El primer presupuesto es que el crédito de quien acciona sea de causa anterior al acto
impugnado, excepto que el deudor haya actuado con el propósito de defraudar a futuros
acreedores.
La razón de ser de este primer recaudo es que los acreedores de fecha posterior al acto del
deudor no podrían invocar fraude en su perjuicio, pues,cuando llegaron a constituirse en
acreedores, sea por contrato, sea por disposición de la ley, los bienes habían salido del patrimonio
del deudor y,por ende, no conformaban parte de su garantía patrimonial.
Ahora bien, la norma establece una excepción, y es en el caso de que el acto impugnado,
aunque posterior al origen del crédito, haya sido realizado en previsión de la obligación que
nacería más tarde. Es decir que,si el deudor hubiere realizado el negocio teniendo en miras
perjudicar a futuros acreedores, estos podrán incoar la acción de inoponibilidad. Ello así, en razón
de castigar la conducta dolosa del deudor.

b. Relación de causalidad entre la insolvencia y el acto del deudor.


El segundo requisito supone que entre el acto que se ataca y la insolvencia del deudor haya
una relación de causalidad. Este recaudo se explica porque lo que caracteriza al negocio
fraudulento es el perjuicio que acarrea para el patrimonio del deudor el generar o agravar su
insolvencia, toda vez que se verá imposibilitado de responder a todas su obligaciones contraídas
y,por ende, el daño que causa al acreedor es no satisfacer su acreencia.
En otras palabras, la procedencia de la acción requiere la existencia de un perjuicio
causado al acreedor, el que proviene de la insatisfacción actual o futura de los créditos vigentes
producto de un estado de impotencia patrimonial, provocado o agravado precisamente por los
negocios inoponibles
c. Mala fe del tercero contratante.
El último de los presupuestos exige que el tercero que contrató con el deudor a título
oneroso haya obrado de mala fe, es decir,haya conocido o debido conocer que dicho acto
provocaba o agravaba su insolvencia.
Distinto será el supuesto del tercero que contrató a título gratuito, en cuyo caso no
interesa la buena o mala fe del adquirente, pues se prefiere el interés de los acreedores por sobre
eldeladquirente y,por ende, sólo habrá que acreditar queel acto fue a título gratuito.

- Ineficacia de los actos jurídicos. Concepto. Categorías de ineficacia. Efectos.


La validez del negocio jurídico no se confundecon su eficacia, aunque la eficacia del acto
jurídico presupone su validez. El acto jurídico es válido cuando está perfectamente
conformado,cuando no presenta vicios o defectos congénitos que afectan su estructura. Sin
embargo, un acto jurídico válido puede ser ineficaz o devenir ineficaz.
Cuando hablamos de “ineficacia”hacemos referencia a la privación o disminución de los
efectos propios de un determinado negocio jurídico, que las partes tuvieron en cuenta al momento
de su celebración.
Ahora bien, la ineficacia puede ser considerada estructuralo funcional. En el primero de los
supuestos, la privación de los efectos propios de un negocio jurídico se produce por defectos en su
estructura y existentes desde el momento mismo de celebrarse el acto, primando la idea de
nulidad; en cambio la ineficacia es funcionalcuando el negocio deja de ser apto para satisfacer los
fines o interés prácticos que los sujetos se propusieron alcanzar en virtud de una causa extrínseca a
la estructura del negocio y sobrevinientes a su constitución.
De esta manera, se advierte que cuando nos referimos a la ineficacia de los actos jurídicos
hacemos referencia a un concepto con significado amplio, que comprende a todos aquellos
supuestos en los cuales el negocio jurídico carece de fuerza o eficacia para producir los efectos
normales, propios, que las partes tuvieron en cuenta al tiempo de su celebración, ya sea por un
vicio existente al momento de la celebración del acto, referido a la estructura del acto jurídico
(ineficacia estructural) o por circunstancias extrínsecas aparecidas con posterioridad a su
celebración (ineficacia funcional).
Así las cosas, la ineficacia como noción genérica, comprende por un lado la invalidez de los
actos jurídicos, es decir la nulidado ineficacia estructuraly también la de inoponibilidado ineficacia
funcional, que es la que priva al acto de efectos sólo respecto de determinadas personas.