You are on page 1of 64

irrn'/Ítltl 5ltllltls

(I )c)l' ot-nlitr:itil I tlt rucl ltc:


; I ] r I lttes di *pcrsrls
I
matas patabras buks
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


r!!t
i=

F{
-¡-
r
*!r
h

I'I
t

t
{

ts 871-03-0 Mnrns Pnr nnn¡', lluh',


l**
Plilllt'lrl ('tllt lolt lltltll'i,1, i

)OO ('l('nl¡)l,lr r",

¡fr m1ililillltltilil lilll


lltIt'rl()', All("', M,il ¡tl "/(I I r.
It.ttl¡l,ll rll('t,(,r)f illcl i r'l ( unl

Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Prof Santos:
Nos Fuimos
TODOS!!! Buen Finde

Lo QUEREMoS VIVA LA PATRIA


VIVA!!!
10 14
Gonzalo Santos
(De)Fonnación docente :
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

apuntes dispersos

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


lrN nrAIRll s2016
Santos, Gonzalo
De Formación docente: apuntes dispersos / Gonzalo Santos ;

prólogo de Tomás Abraham. - 1a ed . - Ciudad Autónoma de


Buenos Aires : Malas Palabras Buks, 2016.
130 p. ;23 x 15 cm.

tsBN 978-987-3871 -03-0


Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

1. Antropología de la Educación. l. Abraham, Tomás, prolog. ll.


Título. CDD 370.1 PROLOGO

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Me encontré en el aeropuerto de la Ciudad de Salta con el econo-
mista y ex ministro de Educación Juan Llach, Los dos veníamos de
dar conferencias, él en un circuito que le era habitual, en mi caso por
primera y única vez. No soy muy afecto a repetir 1o mismo ante la
misma gente, Es decir: estudiar es lindo. Los libros no muerden. La
curiosidad es igual a instinto de conservación. Creer que la conecti-
vidad es 1o que todos quieren y es necesario adaptarse a los jóvenes
es de burros (pobres burros, son animales nobles, escolásticos, lle-
O2016. Gonzalo Santos varon a Jesús y a los soldados de San Martín). Estudiar es un trabajo,
Nada es gratis. Regalar notas es humillar. Los pobres y marginados
O2016. De esta edición:
no tienen un problema educativo sino de abandono y hambre, y no
Mer-ls PeL¡,enA.s Burs
se remedia en la escuela. La tecnología hace de la enseñanza lna
Paraguay 749
- 3ro 10
(1057) Buenos Aires fiesta de los sentidos, Las dificultades son estimulantes. Hay que
Argentina
aprender del paso y el peso del tiempo, La disciplina no es discipli-
b adp aro Ie s@ fib e r t e I .c om.ar namiento ni vigilancia ni castigo. Sin concentración no hay actividad
wvvw.mal asp alabr a s b uks .c om.ar posible. No se enseña a escribir, se aprende leyendo... y otros man-
damientos que poco y nada tienen que ver con la educación, porque
Primera Edición: Marzo 2076
200 ejemplares de educación se ocupa el Papa Francisco, el ministro ñoqui que ocupe
la cartera ad hoc, los compañeros Yasky y Baradel, mamá y papét
ISBN 978-987-3871 -03-0 cuando están cn casa. Paka Paka e Intrusos, la calle, el barrio, los
Hecho el depósito que marca laley 1.723 sucños y pcsadillas, y ltucln dc csto tiene que ver con el estudio.
Estudiar cs uprctttlcr y cttscñttr, y sc hacc en la escuela, y en la es-
Impreso en Argentina ctrcla hay alrrn't¡los y tttrtcslt'os rt ¡rrrtlbsorcs.
Printed in Argentinu

,&ffi&s*r-
Así es que en el aeropuerto mi amigo Llach, el neoliberal más
culto, honesto, inteligente, agradabTe, que conozco, me recomienda
para el tema que nos era común, en fin, me refiero a la educación, el
libro En las escuelas de un tal Gonzalo Santos. Lo conseguí y la
mitad de los ejemplares que debe haber vendido se debe a mis reco-
mendaciones, a que lo regalé, a que 1o promocioné por escrito y en
imagen con sonido, etc.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Pues bien: este libro es la segundaparte.


Que un señor tan compuesto como el ex ministro me recomiende
leer a un patafisico de la enseñanza, atJna especie de Rabelais del
conurbano, es otro de los encantos que ofrece la gente discreta.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Después conocí a Gonzalo, pero eso no tiene importancia, porque
él mismo se presenta como un ser sin importancia, sin atributos, su-
surra, agachala cabeza, arrastra los pies, pero es un diablo. De los (DE)FORMACTON DOCENTE:
peores.
Este libro nos muesfra a un escritor, no a uno bueno, no hay buenos, APUNTES DISPERSOS
hay escritores y otros que publican y tienen premios. Con el agregado
que enseña una materia imposible que ni siquiera sabemos el nombre.
Se da en talleres de escritura, tiene que ver con la lengua, la semiolo-
gía, y todas las herramientas de tortura que se le adscriben.
De Gonzalo conservo un par de ideas, literalmente: dos. Que la
educación en nuestro país es una secretaría del Ministerio de Segu-
ridad, por la que la "estrategia inclusiva" es que los pibes y pibas
estén entre muros porque si no... (hoy en día todo es más fácil porque
educación y seguridad están en manos de dos primos con el mismo
apellido). Y la otra idea es que en un aula se da una variante de la fi-
losofia hegeliana: la inmortal escena de la dialéctica del Vago y del
Esclavo. El último es el docente, un profesional sobreexplotado por
los pedagogos y las familias.
Todos aquellos que están hartos del "esnobismo progre" (palabras
del autor), del "stand up anarco" (nuevamente, palabras del autor),
lean este libro.

TovÁs ASRAHaN4
Enero 2016
I
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

En dos meses me mudo, me voy a Lomas. Compré un ph de


tres ambientes, al frente. A pagar, por supuesto. La mitad ahora y

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


la otra mitad en cuatro años de cuotas fijas de más o menos diez
mil pesos, de modo que me conviene que siga habiendo inflación.
De lo contrario voy a pasar los próximos cuatro años comiendo
fideos con aceite y tomando Manaos con bizcochitos Nueve de
oro. O veraneando en la costa un par de días, llevando mortadela
a la playa.
Aunque igual lo que temo es algo mucho peor: que urja mucho
la necesidad y tenga que volver a trabajar en la escuela secundaria,
a la que renuncié hace más o menos medio año. Cada vez que 1o
pienso, y ahora lo estoy pensando, se me acelera el pecho, me
cuesta dormir. La escuela hoy es un lugar horrible, y acaso inne-
cesario. Iván Illich teníarazón.Talvezel único motivo por el que
se mantiene el status quo es porque los progenitores siguen nece-
sitando un lugar donde depositar a sus progenitados. El gran pro-
blema es ése: nadie sabe qué carajo hacer con los pibes. Menos la
cscuela.
Aunque hay una excepción, claro. Los pedagogos, esos entes
ontológicamente inexplicables, parásitos de las episteme s,inútiles
avezados en el arte de camuflar en tecnicismos los clisés desde
los que piensan, la tienen clara una vezmás. ya que la escuela par-
ticipa del espectáculo, dicen, con su característico tono mesiánico,
el docente debe devcnir cn publicista que aplique estrategias de
marketing para suscitrlr unü reucción emocional en el alumno, in-
terpelado ahora co¡lur consulnidur. l,uego de rumiar un poco por
ucá y otro poco por' ¡rll¡1, nhrlrl cl punrdigma lo encuentran en la
¡ruhlicidad y ur lrrs rre urrn'i¡.lrr'lnÉ, que hln venido a decir algo que,

lt
-¡¿c¡¡.¡ó.. . ¡L-
como siempre, ya fue dicho por Aristóteles: que el ser humano se
moviliza más por lo emocional que por 1o racional. Más por el pa-
thos que por el logos.
Créase o no, hay un tipo que por decir esas boludeces viaja por II
el mundo y se está llenando de guita y, probablemente, de mujeres'
En cierto punto 1o envidio. A mí las regalías del libro anterior no
me alcanzaron siquiera para ir a comer una picada a chascomús.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Y un buen porcentaje lo terminé cobrando en especias, en libros.


El optimismo y el sentido común son siempre más rentables. Lás- La casa a la que me voy a mudar tiene tres ambientes: uno
tima que no puedo -no me sale- impostarlos. Me es más fácil menos que la que estoy ahora, que es de mis viejos. Acá, con mi

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


mantenerme imperturbable ante quien niega el holocausto (des- novia, tenemos :unapiezadonde dormimos, otra que la usa ella, y
pués quizás 1o cuente), que adoptar la postura de quien vislumbra otra que la uso yo. No sé si somos felices, pero al menos cada uno
un futuro mejor que éste. Si no tal vez 1o haría. ¿Por qué no? Sobre tiene su espacio. Para mí eso es fundamental. Yo no puedo escribir
todo ahora, que voy a estar contando las monedas todos los meses. ri advierto que estoy en el campo de visión de alguien. No puedo
Hasta el año pasado de vez en cuando me daban arrebatos arl- cscribir siquiera si sé que hay alguien aerca. O sea, no escribo no
tianos y pensaba que la iba a pegar, a tener un golpe de suerte, que rólo si hay alguna intrusión, sino también si hay alguna posibili-
de pronto me iban a traducir a catolce idiomas y me iban a llamar dad de intrusión. Aunque sea remota. E incluso a veces basta con
de universidades europeas para dar charlas. La realidad es que pof la posibilidad de que surja la posibilidad. O peor: que la eventual
ahora me llamaron de un profesorado enBetazategui, de otro de intrusión -como la muerte- se instaure como posibilidad que
Laferrere y de otro de Gonzá\ez Catán.Igual hoy sé que, incluso straviese todas las otras posibilidades, incluso las estéticas, como
si se diera 1o anterior tal vez sobre todo-, la escritura es un creo notar que está ocurriendo en este caso, donde acabo de ad-
-o vertir también un intento berreta de imitar a César Aira: una in-
camino que no te lleva a ninguna parte.una pasión inútil, en sen-
tido sartreano, pof medio de la que el posmo más o menos sofis- trusión de su prosa. Aunque claro que esto no me preocupa tanto
ticado intenta devenir mercancía: una marca, y obtener algunos como lo otro. Lo otro, que son los otros.
beneficios sociales de los que resulta estúpido renegaf: tarde o Obviamente mi novia -¿El gran Otro?- desconfía un poco
temprano termina mercantilizándose incluso la resistencia, y el de este aislamiento. Ayer entró sin avisar y, como no pude cerrar
desapego no deja de ser un gesto de vanidad que, trabajado con rópido el Word jurásica que a veces se
-tengo una computadora
alguna pericia, se traduce también en billetes. Yo, por eso, sigo tilda-, bloqueé con mi cuerpo la pantalla. Ella abrió mucho los
aguardando la intrascendencia del viajecito. Y mientras tanto sigo ojos, pero no preguntó nada; se hizo la distraída. Supongo que
los consejos de Leónidas: me río de todo. tlebe pensar que me encierro para hacermelapajamirando porno
Bueno, de todo menos de la posibilidad de volver a dar clases por Internet, o para hablar con otras mujeres. Si así fuese sería en-
en secundaria (Alplax, Por favor). tendible: yo nunca le digo que estoy o que estuve escribiendo,
como tampoco le digo c¡ue estuve en el baño cagando -1o que,
por cierto, me clarf¿t nlcn(ttt pudttr-. En general no le digo nada.
l)e.jo que sobrcnlicltrltt, Attttt¡uc sobrentienda mal, no importa.
A kl quc ihl cs (llte ett ltt tttlevu cusa hay dos habitaciones y

t2 l3

fr,
vamos a tener que compartir ambas. Una,la más chica, para dor-
mir; y la otra para todo lo demás. Lo digo porque pensaba escribir
esto dentro de algunos meses, talvez incluso años, pero temo que
pronto mi aislamiento se verá muy reducido y ya no voy tener el
tiempo ni el espacio necesarios. Ni probablemente las ganas. De
m
alguna forma tengo que terminar antes de julio. Hoy es 30 de abril.
La formación docente probablemente la escuela- ha sido
-y
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

destruida y talvez sea necesario remover un poco los escombros,


tarea en la que, supongo, me desempeño con cierta pericia: dentro Mi título, que vale tanto como un grano de arena en el desierto,
de la ciencia ficción, a mí siempre me gustaron los relatos post- cs de profesor en Lengua y Literatura, y actualmente trabajo en

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


apocalípticos. Conozco el género. Y el mundo escolar, se sabe, no tres profesorados: uno de Educación Física, otro de Educación Es-
difiere demasiado de los escenarios que se plantean en algunos pecial, y otro de Inicial, en los que tengo una materia que se llama
relatos de Dick o de Ballard. De hecho a veces ya no sé si estoy Taller de lectura, escritura y oralidad. Me va mal en todos, creo
frente a humanos o replicantes, e incluso ni siquiera yo sé en qué que por unarazón'. exijo. Trato de brindar una educación de exce-
categofia ubicarme. Lo único que tengo por cierto es que a nadie lencia. O sea, soy un maldito elitista, facho y neoliberal gorila. Y
le importa. puede que también puto. Peor que Nisman, digamos. Mientras
buena parte de mis colegas no tiene prurito alguno en masticar el
saber hasta convertirlo en un video de Feinmann, una pobrísima
diapositiva o un texto conceptualmente anoréxico, yo de vez en
cuando, hasta que el simulacro me gana
-y por cierto siempre 1o
hace-, sigo resistiendo: en la docencia todavía se puede, aunque
por supuesto tiene costos psíquicos, emocionales y farmacológi-
cos muy altos.
Lo hago, desde luego, a mi pesar: si mi "superyóo'me 1o per-
mitiera palabra, pero en este momento me da percza
-detesto esa
buscar otras-,les daría a leer cuentitos de Galeano o novelitas
de Sábato: mientras más simple mejor. Evitaría los problemas de
todos los años,los dolores de cabeza. No encontraríala plenitud,
claro -además ya dejé de buscarla-, pero ahorrníaplataen Ibu-
profeno y quizás no fumaría tanto. Ahora por cierto estoy tratando
cle dejar el cigarrillo, gradualmente. Pero no puedo, ni tampoco
¡ruedo, y falvez en parte por la misma razón,quién sabe, abando-
nur del todo mis exigcncius: también lo he intentado y también he
liacasado. Cada vcz c¡uc lo ltice me sentí un estafador, un trucho.
l)or eso admiro k¡ lircilitl¡ul con que muchos colegas se persuaden
tlc que están hlc¡errtlu lu¡ cona¡ hien. De que en un profesorado

t4 t5

*ffi3*,
también se debe ser "inclusivo" y Nac&Pop. Encuentro sorpren-
dente que desde algunas cátedras se paren frente a un curso a ex-
plicar las diferencias entre un sustantivo y un adjetivo y ni siquiera
se sonrojen. Yo no sólo me moriría de vergüenza'. creo que me
daría también asco.
IV
Obviamente sé que decir estas cosas va a tener su precio, y que
me lo van a hacer pagalr (tal vez en mi puta vida vuelva a ganar
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

un concurso), pero a esta altura la verdad que me importa un pito.


Es más: no sé si, en el fondo, no es eso 1o que estoy buscando. El primer problema que tuve con un alumno en un profesorado
tue en el2009, apenas empecé a trabajat en ese nivel (la primera

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


clase la di el mismo día de mi acto de colación). Ya pasaron seis
años, pero cada tanto lo recuerdo, me viene a la memoria a níz
de las cosas más diversas. Nunca se sabe cuándo puede aparecer:
es como un correo no deseado ,rrn sp(tm. El otro día pot ejemplo
lo recordaba mientras miraba una película de acción clase B de
los '80, de ésas que de tan bizarras y mal hechas terminan resul-
tando "de culto". Hace un par de semanas mientras leía La socie-
dad del espectdculo, de Guy Debord. Lo curioso es que ya no
recuerdo muchas cosas del libro, ni de la película, pero sí de ese
rccuerdo. Supongo que es uno de los costos psíquicos de los que
hablaba: por algún motivo experimento la estupidez, o eI espec-
táculo de la estupidez -algo del libro me quedó-, con un grado
de intensidad al que pocas experiencias estéticas logran llegar. Tal
vez he llegado a un punto en que mi subjetividad necesita más de
los idiotas que de los buenos libros.
En cualquier caso el punto, o punctum,es que este muchacho,
cuyo nombre me voy a reservar, fue el primero que me tomó, pre-
cisamente, de punto, o de punctum,y el que más daño psíquico
ñe ha producido, tal vez en parte porque me agarró de sorpresa.
Quiero decir, yo no sabía que en un profesorado podía pasar más
o menos lo mismo que lo que pasa en la escuela secundaria. Si
bien yo estudié en uno y sabía, porque lo he visto, que era posible
, lr sorteando las m¿tterias con resúmenes de Rincón del Vago, o
i qur había exámenes quc se podftn aprobar sin necesidad de leer
los libros -h¿tst¡th¡t con llt nduptución cinematográfica-,lo que
nunco irnaginé, cl ¡utttt'lttttt,e¡ (ltle $ vcces, muchas veces,los cur-

ló l7

. .-=¡eeg*iil
sos funcionan como un club de amigos, todos pavos, que se reúnen rtlgo bueno en el ¡rsico¡rn¡1llxi¡ oH que muchas veces te saca de
a tomar mate, charlar, reírse a carcajadas de todo, cortejar mujeres, rupuro).
boludear en Facebook, arreglar la salida del sábado, tirarse pedos, tsn fin. Intrascenclenc ias
epi stemológicas apmte, digamos que
burlarse del gordito, o dibujar una pija en la silla del profesor. unu de las situaciones que recuerdo con más nitidez fue cuando
En ese contexto, y como pasa a veces con los novatos -tenía kr saqué a los gritos del aula. Creo que incluso llegué a insultarlo.
veintitrés o veinticuatro años-, yo quería construir mi ethos de l)e manera sutil, por supuesto. Nunca pierdo del todo los cabales.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

tipo culto y esperaba que me dejasen ostentar enpaz mis lecturas, No sé si por suerte o por desgracia. Aunque ese día estuve a punto,
presumir de algunos tecnicismos, de una sintaxis elaborada, pero porque el muchacho éste, elpunctum,no se contentó sólo con jo-
nunca podía desarrollar ningún tema. Al ya natural continuum de tlerme la clase, como hacía siempre: ese día, o paftfu de ese día,
ru objetivo fue destruirme la psiquis. Directamente. Amrinarme,

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


ruido y voces por encima del cual hablaba simulando mantenerme
imperturbable, se le añadíade repente una flatulencia o los gritos humillarme. De pronto sus monerías se volvieron más sofistica-
de una mujer durante un orgasmo, que provenían de algún celular. dus. Eficaces. Ya no era una estupidez espontánea e ingenua, ahora
Todavía recuerdo la cara de un gordo bizano desternillándose de habfa como cierta planificación. Estratagema. A la maldad irre-
risa, o la risa cínica de este otro muchacho del que, supongo, me flexiva y banal se le había añadido consciencia de la maldad. Ci-
debe costar hablar, porque vengo metiendo digresión tras otra, di- nismo. Pensaba, por ejemplo, algunas frases que involucraban mi
latando el momento en que enttará al Discurso, como una suerte rexualidad o mi juicio, las decía en un tono lo suficientemente alto
de estreñimiento inútil entre cuyas causas hay una de la que me como para que yo pudiera escucharlas, pero no demasiado alto,
estoy dando cuenta recién ahora: ya no recuerdo demasiado bien dc manera que a mí me quedase la duda y tuviese que exigirle que
la causalidad de sus fechorías, ni el orden lógico de causas y efec- las repitiera. Sin embargo él en lugar de repetirlas decía una frase
tos de esas primeras clases, o simulacros de clases, por lo que pmecida. O sea, en vez de "El profesor es muy puto", decía que
construir una narración, o al menos una narración fidedigna, como lo que dijo fue o'El senador incurrió en hurto", o algo así, tipo
pretendía, es una tarea demasiado dificultosa: por ahí de tanto re- Chavo del 8, y entonces todo el maldito curso, el aborrecible
cordarlo ha dejado de ser un recuerdo; quizás ha entrado en otro ourso, rompía en una enorrne carcajada: se volvía una argamasa
compartimento psíquico. O sea, 1o veo pasearse de un lado a otro de bocas y muecas expresionistas y yo me despixelaba hasta con-
del aula, asomarse a la ventana, hacer muecas, monerías, pero ya vcrtirme en una parodia bizarca del conocido lienzo de Edvard
no sé qué status ontológico darle. Quiero decir, sé que se paseaba Munch.
en el aula, se asomaba a la ventana,hacíamuecas, monerías, pero A la segunda o tercera vez que 1o hizo (miento: pudo haber
ya no sé si lo hacía del modo en que yo ahora 1o recuerdo. Sospe- ;ido a la cuarta o quinta) no resistí más: me acerqué un poco y
cho que estoy adobando un poco las cosas; pero sospecho también ompecé a gritarle que se fuese inmediatamente de la clase, que
que la realidad ha sido todavía peor y que sin esas pequeñas o no busta, que hasta ahí había llegado: uná persona como él no podía
tan pequeñas alteraciones, muchas cosas hubiesen traspasado los c$tar más adentro del aula,le dije.
umbrales de la consciencia y hoy estarían reprimidas entre eI de- Por supuesto, antes de este episodio había intentado dialogar
tritus de mi inconsciente. Claro que esto 1o digo no sin cierta re- con é1, pero había sido lo mismo que nada. (Me pregunto si estoy
serva, no sin cierto asco, porque detesto usar esa abominable jerga ttclarando esto porque de algún modo me siento culpable. puede
psicoanalítica, pero por ahora me da un poco deperezabuscar otra r¡ue sf. Después de torlo. gr.rn parte de los recursos comunicacio-
explicación, otro lenguaje. (lgual hay que reconocer que si hay lt¡rlcs del sistemu sc tle slirr¡ut n gcnerar culpa. De hecho, presumo

I8 l9
-1¡ *
que buena parte de las estadísticas se explican por el sentimiento
de culpabilidad del docente; aunque claro que esto en un mundo
de simulaciones suele pasar inadvertido).
La cuestión, sigamos, es que los problemas no terminaron con
el muchacho afuera del aula, porque mientras daba mi sermón y
explicaba que era una vergüenzaque futuros docentes se compor-
tasen así, que con qué autoridad moral, decía, el día de mañana
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

les pedirán a sus alumnos que los respeten, mientras les advertía
en los próxi-
también
-y esto lo recuerdo textual, o casi, porque Hoy estuve recorriendo el barrio de Lomas al que me voy a
mos años habría de repetirlo varias veces más- que si dentro de mudar en poco tiempo. Parece tranquilo. "Es un barrio de gente

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


algunos años los encontraba pululando en alguna escuela, me iba grande, de laburantes", me dijo un tipo que andaba por ahí creo
a encargar de recordarles todo esto, el muchacho éste,el punctum, que buscando un perro que se le había perdido. Le pregunté por
pegaba la cara al vidrio de la puerta ,abría la boca como un axolote
y jugaba con la lengua como si estuviese practicándole sexo oral
las inundaciones
-a un par de cuadras hay un anoyo-, pero me
dijo que me quedara tranquilo: hace poco terminaron una obra que
a una de esas pijas que dibujaba en mi asiento. solucionó el tema. Con saber eso a mí me bastaba, pero durante
A partir de ahí recuerdo muy poco. Supongo que habré salido varios minutos el tipo se extendió en explicaciones técnicas que
al pasillo para echarlo y que habré continuado con mi sermón. Al nadie le pidió. Se me ocurrió que eso de algún modo es 1o que ha-
menos así 1o estoy evocando ahora. No creo que la clase haya dado cemos todos los días los docentes, y recordé que Freire había
para algo más; aunque yo doy a veces para cualquier cosa. Quién dicho una estupidez semejante.
sabe. Apenas pude deshacenne de é1(aunque todavía no del maldito
Como fuera, 1o que tengo por seguro es que luego fui a hablar Freire), agané mi viejo pero fiel Renault 12 y estacioné a dos o
con la directora y que ella prometió que iba a citarlo, pero que la tres cuadras de la casa, frente atnaplaza de corte pueblerino, ro-
cosa siguió más o menos igual hasta los primeros días de octubre, cleada de calles de adoquines, casitas bajas y mucho silencio. Eran
mes en que yo debía empezar a cerrar las notas y éI,y los demás lns dos, dos y pico de la tarde. Bajé del auto y me senté en un ban-
también, advirtieron, y lo advirtieron por cierto muy bien, que se quito a fumar.
les venía la noche. Que había llegado mi maldito turno y todos, o Últimamente tengo mucho tiempo libre. Además de las cola-
la mayoría, iban a cagar fuego. Así es. Que se horroricen los hu- boraciones que hago a veces para el diario (reseñas de libros, ar-
manoides biempensantes, pero que aprendieran, a esa altura, me tfculos sobre literatura), trabajo catorce horas por semana. Pero
importaba tres pitos. mc pagan veintiuna. Hay siete horas que son institucionales: en
ttlgunos profesorados por cada comisión se te da una hora de
TAIN, que es un taller integrador interdisciplinario con el que
nudie sabe muy bien qué hacer. Se supone, en líneas generales,
que hay que intentar una articulación entre los saberes de las dis-
lintas materias; pero, como eso en este contexto es imposible, se
lcrmina haciendo cualquicr otr¿r cosa para salir del paso. Para jus-
lil'icnr el sueldo. rligulrurs. li¡r ubril se nos suele convocar a una

?0 21
ltiilil

tillili
reunión y ahí vamos tirando ideas para sacarnos de encima la cosa. Hn el contcxto nt,lunl, rllgRrnur que ni siquiera se puede orga-
Para los primeros años ei eje que se propone desde el diseño cu- Dizar una reunirllr u lil que ilfiinlnn todos. Los prof'esores-taxis
rricular es "Ciudad educadora", un concepto que tampoco está del siempre tenemos su¡rcrpttsición horaria y, por otro lado, a veces
illil1 todo claro veces me pregunto qué cosa lo está-. Básicamente lrubajamos en comisiones de sesenta, setenta y hasta ochenta
-a
iIlilli se refiere a los espacios sociales y urbanos con "potencialidad tulumnos que, para colmo, permanecen en estadios cognitivos que
Itiilill educadora" que por distintos motivos no advienen contenido cu- tlebieron haber superado en los primeros años de la escuela se-
rricular. Pero en laprácticaes un significante vacío. Algo que hay cundaria (Alplax, por favor), y en estadios actitudinales pre-civi-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

illlll
lllltilt
que llenar de alguna forma, no importa cómo. lizatorios.
En mi segundo año en la institución, cuando todavía sentía que Igual no sé por qué me estoy tomando el trabajo de argumentar
debía demostrar idoneidad, propuse hacer algún trabajo sobre los sobre esto. Pensándolo un poco (no mucho: un poco), la idea de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


llllllrll
j1t11it1l medios de comunicación. Hacíapoco que se había promulgado la integrar saberes dos o tres horas por mes, con más de trescientos

lliliIll
ley de medios y era un tema
-y todavía lo sigue siendo- que se alumnos y más de veinte profesores presentes, no merece que se
discutía en todas partes. Además yo había hecho el año anterior le dedique siquiera un par de minutos: con exponerla basta. Ade-
llillill
un seminario sobre eso y manejaba una bibliografía bastante am- más parece que va a haber una intrusión, o al menos se va confi-
iillllllr plia, que podía ostentar. gurando esa posibilidad. Debo poner punto.
1ilil11 La idea enseguida les pareció bien. Me pidieron que pusiera Ia
i1l1il11 propuesta por escrito y dos o tres días después les entregué un paf
ilt1l de hojas en las que no escatimé tecnicismos ni citas. Había refe-
Lllllli rencias a Mcluhan, Chomsky, Eliseo Verón, Lasswell, Habermas.
ililt
Incluso creo que incluí un pasaje sobre el dasman heideggeriano.
Era una orgía intertextual, algo casi obsceno. Obviamente la pro-
llilrll
puesta
-una mera charla, en el fondo- nada tenía que ver con
la interdisciplinariedad del TAIN y enganchaba hasta ahí nomás,
lillill
talvez forzando un poco las cosas, con el concepto de Ciudad
lilliltl
Educadora. Pero estaba muy bellamente justificada: parecía algo
tiil1t11
serio. Con eso bastaba.
liili11t
Igualmente se sabe que la articulación de saberes, tal como
la proponen los homínidos, retóricos y sofistas
-perdón Protá-
tiilil1l
,iilil1
goras, perdón Gorgias-, no es más que un cinismo académico:
rlllill
una de las tantas utopías y procacidades pedagógicas que adoban
liiil
los documentos oficiales, que a veces parecen redactados por la
Subcomisión de las Soluciones Imaginarias del Colegio de Pa-
tafísica francés y otras veces
-tal vez las más- por el Minis-
terio de la Verdad en cuya réplica argenta, el Palacio Pizzurno,
hace poco logré, por cierto, "infiltrarme": más adelante lo voy a
contar.

22 23
tlc ese monlcnto, No kr t¡tre penraba, Qulén sabe. Lo único que en
rlcl'initiva tengo cluru eil que la c¡cuelu siempre me ha parecido
trn lugar horrible, lnnecesnrio. lván Illich tenlarazón.
En 2010
VI -creo que me siento mejor si llevo un orden crono-
lógico- mientras en las escuelas secundarias los alumnos me pro-
ponían que nos cagáramos a palos, o me escupíanla campera, o
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

rne lanzaban naranjazos a la salida, en el profesorado


-ya era mi
segundo año- volaban papeles de un lado a otro, se hacían tor-
Recién mientras me preparaba un cappuccino y le espumaba neos de pulseadas y se discutía a los gritos, en general sobre fút-
un poco la leche a Lola, mi caniche, que desayuna en una tacita

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


bol. Así encontraba las cosas cuando llegaba al aula, y así por lo
de porcelana, se me vino una imagen que cada tanto vuelve a apa- común seguían hasta que yo me iba.
recer. Es la de un pibe de cuatro o cinco años, guardapolvo verde Poner orden me costaba demasiado, en parte porque no me to-
a cuadros, que camina arrodillado y llorando hacia una de las sa- maban en serio. Claro que entiendo que no debe ser fácil tomarme
litas. La madre lo mira desde lejos, casi desde la puerta; se la nota en serio veces ni yo mismo puedo-; pero lo curioso es que
preocupada. Los otros compañeritos caminan en fila, indiferentes
-a
a la mayoría de los otros profesores les pasaba más o menos lo
u todo. La señorita aparece de espaldas; varias veces amaga darse mismo. Incluso a los privilegiados que llevaban la seriedad y la
vuelta pero nunca 1o hace. ¡lutoridad consigo, casi como un a priori, y no tenían que "cons-
La imagen me resulta perturbadora por varios motivos, pero truirla" cada día -metáfora muerta, la de construir, muy masti-
principalmente porque ese pibe soy yo y esa madre es mi madre. eüda por el discurso pedagógico, que parece pensar a la escuela
Lo que no sé, y cada vez que 1o recuerdo me lo pregunto, es si ésa eomo una suerte de terreno baldío en el que nada hay. Salvo co-
era una situación que se rcpetía, o si así me parece debido a su nocimientos previos, claro. De eso hay de sobra.
persistencia. En general,lo que terminaba ocurriendo es que, ante la inuti-
Tampoco sé por qué me veo en tercera persona. Supongo que liclad de mis arrebatos disciplinarios, ante la ineficacia de mis es-
tendrá que ver con la distancia temporal, aunque no deja de resul- lrstagemas de seducciól?, me sentaba resignado en el escritorio y
tarme un poco paradójico verme así, porque a pesar de que yapa- hublaba para los tres o cuatro tipos que querían escuchar, no sé si
saron veinticinco años, o más, yo de algún modo todavía sigo porque realmente les interesaba, o porque querían aprobar, o por
siendo ese pendejo que camina arrastrado y que llora, aunque claro ahf porque se compadecían de ese pobre infeliz de mirada triste,
que con otras formas más sofisticadas de llorar. cierto estoicismo abcmolada, a escasos bemoles del llanto, que intentaba, muy pa-
en el arrastrarse. O sea,lo mismo. Pero no parecido. Como decía tético, cumplir con su maldito trabajo. Sea cual fuera el caso me
y talvez diría Leónidas. lmporta muy poco, y por lo que creo recordar a ese tipo patético
Pensándolo un poco (no mucho: un poco), talvez esa visión también le importaba muy poco.
exterior, esa panorámica intercalada con fugaces primeros planos, En ese momento una de las cosas que me preocupaba era que
brevísimos zooms (y ahora que lo escribo me pregunto si el cine pusffa de pronto por la puerta del aula algún directivo, preceptor,
no habrá modelado retroactivamente el formato de la evocación: bcdel, o incluso otro prof'esor, y advirtiera el desorden. Quería, al
ya no sé si estoy recordando o teniendo unflashback) se debe al lllcnos, guardar lls l¡rlricncins. Salvaguardar mi ethos. Ya que no
hecho de que puedo recuperar la imagen, pero no la consciencia nc poclfa dar cl¿rses, por lo nlenos que hubiera un simulacro de

24 25

*rÉ&e--
clase. Pero ese año no pude lograr ni siquiera eso. A los dos o tres
meses ya había comprendido que era en vano levantar la voz, ex-
plicar la importancia de los contenidos que debíamos ver, o tratar
de que percibieran la situación del modo en que yo la percibía:
como un absurdo. O por lo menos como una situación incompa-
Vil
tible con la pretensión de ser docente. Por supuesto, tampoco
ayudó mandarlos de regreso al paleolítico, ni pedirles que me di-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

jeran si yo estaba haciendo algo mal. Tanto esto último, como su-
pongo que también lo anterior, fueron interpretados como una Una de las pocas cosas interesantes que escuché de un peda-
muestra de debilidad. Aunque de todos modos me parece que a gogo es que la inclusión en estos últimos años se basó en la mera

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


esa altura todo lo que yo dijera o hiciera, no importa qué, era in- sobreutilización del recurso humano, o seat en la explotación del
terpretado así. Digamos que regía la dialéctica del vago y del es- docente. En efecto, lo único que han hecho es meter a los pibes
clavo. Por supuesto yo era el esclavo. cn el aula, tirarles algunas netbooks y sentarse a esperar que el
Hoy, varios años después, la mayor parte de esos muchachos milagro acaezc,a, como ocurre a veces en el realismo mágico.
se recibieron sólo es cuestión de persistir un poco, saber espe-
- Bueno, obviamente el milagro no ocurrió: la verosimilitud del aula
rar- y se los puede ver acáy allá dando clase en escuelas públicas rc acerca más bien a la del realismo sucio. No tanto a García Már-
y privadas. Claro que a los padres igual mucho no les importa. Sa- quez como a Bukowski. Menos a Carpentier que a John Fante,
bemos que mientras no haya paros está todo bien. Carver o a Roberto Arlt y esos pobres desgraciados que esperan
Así estamos. ol golpe de suerte (no el milagro: el golpe de suerte).
Entonces decidieron montar el simulacro. Terminar de romper
el cerco entre las palabras y las cosas. Si no se puede incluir a bajo
costo, por lo menos que lo parezca. Con el dispositivo retórico y
com unicacional adecuado nadie adv ertr 6 la diferencia. S áquense,
llllill pues, los aplazos en la primaria, abolamos las sanciones, a los

tlililil1
odultos démosle el título porque sí, porque son adultos: llamar a
la farsa plan FINES. Póngase una mesa de examen por mes, adoc-
1iltilill trlnese a los inspectores y que los inspectores a su vez adoctrinen
n los directivos. Los números tienen que cerrar, no importa cómo.
litilill
Los corderos pitagóricos saben hacerlo.
ililil1 De todas las idioteces que cometieron, talvez la más grave fue
llevar esa falsa inclusión también a los profesorados: a los más de
llilil
lnil doscientos institutos de formación docente que hay en el país.
Éra er tal vez la mayor tragedia educativa de hoy. Mientras que
en otros lugares conlo cn l.'inlandia, o Alemania, o Francia, para
¡cr docente hay quc ¡x¡¡nr cl culo ¿r lu silla y quemarse las pestañas
ItxlavÍ¿r nl(fs -. o ¡xrr ln nrcn(t¡¡ iguul- que en otr¿rs carreras uni-

26 27
versitarias, acá basta con tener un poco de pacicnciu y conocer al- ¡lurliril rafz con "rrutclo',?,- de al¡unrtr pr(rgres me recuercla un
l¿¡
gunas técnicas vanguardistas como la del copy & paste, o la del
ilril
¡rttsuje de urra rr.vcl¡r tlc ('lnrlce l,ln¡rector, A futra da estela,que
cut up bourroughniano
-perdón Bourrough-, que se ejercen lcf hace algun.s ¿rrtrs. Allf {rpurece un médico que razonade una
llilil
sobre textos de Wikipedia y los blogs idóneos de muchos Juan de li¡rma similar: " Subiu qu( (ltuva desatualizado na medicina e nas
lillil los Palotes. Total el autor ha muerto: ya lo anunció Barthes. Ob- tntvidades clínicas mas para pobre servia". Así pasa también con
viamente también hay que saber memorizar algunos estadios de Ios docentes.
Piaget, o las tópicas freudianas, que por supuesto se pueden apren-
tlilli
der sin leer a Piaget ni a Freud (basta con un cuadrito), o repetir
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

illltl
(no entender: repetir) que Platón pensaba al cuerpo como cárcel
ililt del alma, y que Descartes lo comparaba con una máquina. Eso es

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


lliilt todo: suficiente para un profesor de Educación Física, o para una
ilili
maestrita de primaria. Demasiado, tal vez.
Mientras que en otros lugares
iltilll -si no se quiere Finlandia, tó-
mese el caso de Ecuador- han advertido que la profesión docente
ltiil
es tan importante, o talvez más, que la de un médico, y en conse-
cuencia buscan atraeÍ a la carrera a los mejores promedios de la
ill secundaria, acá pasa al revés: a los profesorados llegan quienes
no pudieron sobrellevar la exigencia de la universidad, los que
ll buscan una caffera fácII,light: sin muchas calorías conceptuales,
ligera de hidratos bibliográficos. Rica en proteínas freireanas y
otras obsolescencias: alimentos vencidos. Ortega y Gasset.
|ili
'i
Gramsci. Masticados, incluso. Ferreiro para subnormales.
Desde los ministerios orwellianos,los sofistas
,illllil
-perdón Pro-
tágoras, perdón Gorgias- ya diseñaron la maquinaria teórica que
ilil1
justifica el simulacro. Algunos diseños curriculares de educación
superior ya abandonaron el fascismo de las expectativas de logros:
ililil
ahora se habla de "horizontes formativos", que es más progre. Ya
lltilLl no más ponerse metas que todos deben alcanzar; de acd en más
llll hay que tener en cuenta la "trayectoria académica" de cada uno,
aunque no la hubiera. Si llega alguien que aún no aprendió el al-
illili
fabeto, hay que enseñárselo. Nada de pruritos derechosos, de peros
lffi
elitistas. Si en definitiva sólo están estudiando para ser docentes...
¿A quién le importa lo que haga o lo que sepa un docente? Hoy
llliil

no sólo los alumnos son ignorantes: los maestros y los profesores


il1il11
también lo son. Pero, ¿a quién carajo, a quién mierda le importan
estas cuestiones? En algún punto el cinismo ranciéreano
l1lil -¿Com-
ilt1t
28
29

,il| , " -"iúilalbi


* t( *(,t X
VIII
From: xxxxxxxxxxxx@hotmail.com
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

To : gonzalos2Oab @hotmail.com
Subject: TP DE LENGUA/ 2DO 3ERA INICIAL INST NRO XXX Últimamente vengo teniendo la extraña sensación de que mien-
Date: Fri,2 Nov 2011 09:28:42 -0300

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


tras siga escribiendo esto me voy a mantener con vida. Fumo hace
Profe como le va ? Aca le mando los trabajos prácticos ya que no pudimos quince años, o un poco más. Tengo treinta. Ya no puedo subir una
concurrir ayer. escalera sin agitarme. No puedo tomar whisky sin que mi hígado
MUCHAS GRACIAS!!! se retuerza. Pero sigo fumando. Y cada tanto sigo tomando
whisky. Como mi corpus-ego no puede dejar el cigarrillo, ha de-
cidido que hay que prepararse para morir, cosa que le resulta más
F'rom : gonzulos2Oab@ hotmail.com fácil. En eso estoy. Empecé a escribfu esto cuando entendí no sólo
'l'o: xxxxxxxxxxxx@hotmail.co que en la nueva casa me iba a costar mucho más, sino también
Subjcct: RE: Tp Oe inNCUe/ 2Do 3ERA INTCTAL rNST NRO XXX cuando me di cuenta de que no me queda más que un año o dos
Dntc: Thu , tl Nov 20 I I I 5: I I :43 -0300 de vida. En cualquier momento voy a empezar a escupir sangre, a
toser sangre,acagrme encima. Hace diez años que no voy al mé-
Qué gran csf uerzo han puesto en el trabajo. Mis felicitaciones más profun- dico ni me hago estudios. Levi Strauss decía que todos, no sólo
das. las sociedades primitivas, utilizamos el pensamiento mágico. A
Ah, por cierto, aquí abajo les dejo el link de buenastareas.com, porque en ml se me dio por pensar que este texto de algún modo estira por
Internet hay un trabajo exactamente igual al de ustedes. algún tiempo mis expectativas de vida. Como si hubiera una dei-
http://www.buenastareas.com/ensayos/Planificacion-Del-Taller-Lengua-y- dad que considerara imprescindibles estas palabras que para mí
Liier atur aJ 4 48 888 6.hrml son cada día más inútiles. Absurdas. Desperdicié mi vida en ins-
tituciones horrendas, y escribo esto tal vezparaque no sea un des-
Denúncienlos por plagio. perdicio total: para que al menos quede un detritus medianamente
Hasta luego. decoroso. Aunque inútil.
En el20llo cuando todavía podía correr sin sentir que el cora-
zón va a estallar, o subir la cuesta de Paseo Colón hasta Recon-
quista sin detenerme a descansar cada tantos metros, cuando
todavía no vivía con mi novia y el fideicomiso que estábamos pa-
gando no tenía nada que hiciera sospechar la futura estafa, me pre-
scnté a un concurso cn cl instituto estatal donde estudié lengua y
litcratura, y kl glrré h¡f sicr¡¡rrente por dos cosas: porque no había

30 3t
;ffiEE
profesores "amigos", de esos a los que a veces sc les regala cáte- tl¿rr final, o gcrrtc :r lu t¡rre nunur vl eon unü not¿r que nunca le puse.
dras porque sí, porque son amigos, y por la sencilla razón de que Cosa de manclilrgu.
la otra persona que se presentó
-sólo éramos dos- era tan im- lgual nunc' cr*r.ié. Ni tliscutf. sólo borraba lo que no co-
presentable, que era más fácil que el Teto Medina ganarael Pulit- 'c
rrespondía y segufa haciendo mi trabajo. Hola y chau. A veces ni
zer, o Florencia Bonelli el Nobel de Literatura. Accedí por hola, ni chau. sobre todo desde el momento en que la cúpula di-
descarte, digamos. Por descarte y por Descartes, para ser más pre- rectiva se llenó de ese tipo de kirchnerismo que confunde inclu-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

ciso, porque si mal no recuerdo entre otras cosas al jurado le gustó sión con facilismo, educación popular con pedago gía de la
un pasaje en el que hablaba sobre la duda metódica que trataría compasión, calidad educativa con ,,caridad educativa',, y empe_
de suscitar en los alumnos. En los proyectos vale la utopía, claro. z&ron a mandar todas las semanas coffeos con las últimas bajadas

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


También creo que agregué, como extensión,la elaboración de una de línea del Ministerio, con frases de Gramsci, y con posiciona-
revista en la que se difundirían los trabajos, artículos, monogra- mientos políticos que, francamente, me chupaban un huevo. prag-
fías, ensayos, etcétera, que tuvieran algún tipo de interés paruIa matismo, memoria y realpolitik. Todavía hoy lo siguen haciendo;
comunidad. Boludeces que uno escribe para ganar un concurso. sunque ya conseguí que ingresasen a la bandeja de spam. Tanto a
Inaplicables desde el mismo momento en que te enterás que vas a lu de Hotmail como aIa de mi cerebro.
tener, en un taller, más de cincuenta alumnos, que se suman a los
más de doscientos que ya tenés, y que sólo un puñado de ellos está
en condiciones de hilvanar dos oraciones y escribir con una sin-
taxis aceptable.
Cuando empecé atrabajar,dos o tres días después del concurso
esto ya 1o conté en otro libro así que voy a ser somero-, un
-y
miembro del equipo directivo me aclaró un poco cómo eran las
cosas. Acá los profesores no suelen ser muy rigurosos con las fal-
tas, así que vos fijate, me dijo. También recordá que el taller no
puede ser recursado; de lo que se ffata es de ayudar a los alumnos
a recoffer la primera fase de la carrera y bla bla bla. Yo le decía
que sí. Por dentro traducía: "No te hagas el gil ni se te ocurra venir
con el gorilismo de la calidad porque acá tienen que aprobar
todos". Pierda cuidado,le dije.
Pues bien: en el primer trabajo práctico presencial tuve más de
la mitad de alumnos desaprobados. Empezaban los problemas.
Casi la mitad de ellos no habían venido siquiera a una clase, por-
que sabían que no pasaba nada,y alguno
-de los que nunca vi-
nieron, digo- me acusó de no explicar bien. Rarísimo. Casi
paranormal.
Pero no fue, obviamentc. cl único caso de magia. Al poco
tiempo empezarían ¿r ¿rp¡lrccer ulumnos libres en condiciones clc

32
33
..*s'¡¡E¡e-Et&¿ri¡ , ,_jjd¡i;¡$td#¿jL-
x
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Date: Tue, 18 Nov 2Ol3 19:54:40 -0300


Subject: Consulta Vuelvo alpunctum. Uno siempre vuelve alpunctum.Hace unos

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


From: xxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxxx dfas escribí que durante las mesas de examen al curso del mucha-
To: gonzalos2Oab @hotmail.com cho éste, del punctum, lo iba a hacer cagar fuego. Que ya estaba
Hola profesor: Queria hacerle una consulta. Me llamo XXXXXX XXXXX' saboreando el dulce néctar de la venganza. Pero las cosas al final
Soy una alumna de loXX del i.s.d.f noXXX en avellaneda. Queria comen- se dieron de otro modo. Por desgracia, la única parte de mí que es

tarle un poco mi caso, yo recurso didactica del lenguaje este año, por que si cspaz de sortear el imperativo categórico sólo dura unos instantes.
no tengo aprobada esa materia no puedo hacer tercero y cuándo me anote Quizás debería uatar de aprovecharla mientras dure. Practicar una
en primero para rendirla con otra profesora que es campos. Cuando me anote Venganzarápida.Antes de que el exceso de pathos me abandone.
año, pregunte si habia taller de escritura y me dijieron que no, por ese mo- Y digo pathos y me acuerdo de que ése es precisamente uno de
tivo no curse con usted por que la verdad no sabia que estaba la materia re- los contenidos que daba. Ethos, pathos,logos. Las pruebas aris-
sulta que ayer vi de casualidad las mesas de examen y vi su materia, yo se totélicas, retomadas por algunas teorías de la argumentación con-
que usted me debe tener como ausente en su materia, pero yo queria pre- tCmporáneas. Maingueneau, Plantin. Era un tema que me
guntarle si no me podria tomar el final o lo que usted quiera. Me dice los üpasionaba y que, como el noventa y cinco por ciento de las con-
temas. Se que usted no tiene nada que ver y lo estoy poniendo en un com- tenidos académicos que sé, no lo aprendí en el profesorado, sino
promiso. Pero yo me entere de todo esto ayer. Hable con una persona,y me de forma autodidacta. Leyendo dos o tres veces la Retórica y fb-
aconsejo que me presente en su final porque supuestamente tengo un dos. tocopiando lo poco que llegaba de afuera, para estar más o menos
Repito se que 1o pongo en un compromiso, pero quisiera aprobár la materia, tctualizado. Claro que a los alumnos no les daba ese material. Me
se que es una locura 1o que le pido. llevó algún tiempo, pero finalmente había comprendido que el
Pero quisiera el año que viene empezar tercero de una vez. propósito del taller no era formar lingüistas, sino desarrollar al-
No tengo ningun problema en explicarcelo personalmente si usted, desea. gunas habilidades relacionadas con la lectura y escritura acadé-
Digame que dia esta y estare a1li. mica. Y con la oralidad. Así que trabalaba con un manual
Espero su respuesta. universitario, de esos que escribe cada tanto la gente dela cátedra
tle Semiología del CBC, donde frabajé durante un tiempo. Aunque
también me parecía interesante incorporar textos de otras materias.
Analizar el ethos en Freud. El pathos en Nietzsche. Qué sé yo. El
lema es que casi ni leían a Freud (apenas alguna de sus conferen-
cins). y Nietzschc no cr¿r nrás que un significante perdido en algún
npunte gcncrll. clcl t¡rre se ¡rotlÍu ohtcncr tanto provecho como del

34 35

.--"t¡*ei- r;¡td¡*&&¿3
último libro dc Marcelo Polino. Por cso cuuntlo de vez en cuando rrruy similar it los or,¡ulot,cH grlelo¡, t,ontano¡¡ y peronistas cuyos
les metía algún fiagmento de Bajtín parecfu un tlcsubicado, un eli- tliscursos yo torrrnbn corrxr e,femplo tle patho,r; cicerón contra ca-
tista. lilina, Perón contru los ¡nrurtoneros inrberbes, junto a publicidades
Como dije antes, durante las clases nadie me escuchaba, y tle cerveza Quilmes o cle colchones Simmons.
cuando explicaba la retórica aristotélica me escuchaban todavía Pero la venganza se diluyó, ya lo decía: soy un homo ethicus
menos,lo que me producía una desazón muy grande, porque era (tle ethos), en el momento preciso tomo la decisión equivocada:
un tema que especialmente me interesaba. ¿De qué patos me hago el bien, soy ecuánime. Y en todo caso luego me termino ven-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

habla, del pato Donald? ¿De qué logo, del de Metálica? En reali- gando, pero de mí mismo. Igual a veces me pregunto si no es ésa,
dad me escuchaban lo suficiente como para poder hacer dos o tres lu que se ejerce contra sí, la única venganzaposible.
chistes estúpidos y después continuaban comentando los partidos Durante la semana de recuperatorios,les tomé un examen oral

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


del domingo,las salidas del sábado,las resacas. Paradójicamente, en el que tenían que "construir" una exposición sobre muchos de
creo que el que más me prestaba atención era el muchacho éste, los temas que se habían desarrollado
eI punctum, del que por cierto olrra vez me está costando hablar: -bueno: simulado desarro-
llar, o tal vez ni siquiera eso- durante el año. Claro que el clima
como antes, vengo metiendo digresión tras otra; es como un sig- pera ese entonces ya era otro (casi escribo o,orto": supongo que
nificante varado a las orillas del recto mental, como me pasaba de debo haberme quedado pensando en el sorete), porque advirtieron
chico con el otro recto: no quería expulsar las heces. Entraba al que el pelotudo tenía potestad parajoderles la vida. pero claro que
baño, trababa la puerta, me ponía en un rincón y apretaba las nal- el pelotudo que, además de pelotudo, es pusilánime, un ,,pan
gas para que no salieran. Era algo placentero. Aunque una vez la triste", como lo llamarían algunos alumnos del futuro,les terminó
pasé muy mal: le erré al cálculo. Ocurrió que llegué a la escuela, exigiendo lo mismo que a otras comisiones en las que más o
se me empezaron a revolver las tripas, hice un poco de fuerza, menos de vez en cuando se podía explicar alguna cosa. Ergo, más
asomaron un par de centímetros de sorete, y cuando lo quise vol-
-punctum incluido- terminó aprobando: se habían
dc la mitad
ver pude: había quedado atascado. Estuve cuatro horas
a entrar no preparado para lo peor, para mi maldad, para el momento cúlmine
con el sorete así, no le avisé a nadie, ni fui al baño. No 1o recuerdo, en que mi bola fecal sería por fin eyectada,y se encontraron con
pero puedo deducir que no tenía papel, y que en el baño de la es- otra cosa.
cuela tampoco había. Aunque también puede que hubiera algún Al muchacho éste, al punctum,lo terminé encontrando uno o
otro motivo, no lo sé. Lo que se me ocuffe es que si llegué a ser tlos años después, en el pasillo del instituto. Me lo crucé de re-
escritor no fue porque leí un par de libros que me volaron la ca- pcnte, yendo para el aula. Si lo hubiera visto de lejos habría cam-
beza, como le pasa a la mayoría, como quedaría bien decir, sino blado de rumbo,lo habría evitado de algún modo. O de última
por cosas como ésta: por soretes que no se resolvían a salir del habrfa sacado el celular para hacerme el distraído.
todo, por estar cuatro horas o más aguantándome la mierda, como profesor, ¿cómo andá?
-Hola,
en algún punto estoy haciendo ahora, más de veinte años después,
-Todo bien...
con el muchacho éste,elpunctum,qve paradójicamente era el que Su tono de cortesía me dejó desconcertado. Creo que hubiera
más me prestaba atención, decía, pero porque como todo cínico prcfbrido la irreverencia. Le pregunté, por preguntar, cómo le es-
necesitaba estudiar un poco mis movimientos, mis maneras, mi lnhu yendo. Por clcntro tne parece que lo insultaba.
conducta, para luego serber por clóncJe atacar, con qué ironía herir. * Bien, bastnntc hiell *- rnc di.jo- . Tengo mucho para es_
qué emociones rnarri¡lrlnr: ¡rrocetlftt en algún punto de una forma Iutliur...

3ó 37

." ¡flt*"
-Mirá vos...
Creo que me quedé tildado algunos segundos. No sé si le dije
algo más, o si él dijo alguna otra cosa: no recuerdo más nada. Lo
único que puedo decir es que el muchacho finalmente se había do-
mesticado y que a mí por algún motivo esta nueva versión civili- **x**
zadame irritaba tanto como la anterior. O puede que más.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

consigna; escriba una breve presentación, indicando las dificultades que


cree tener en relación con la lectura, la escritura y la oralidad.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Mi nombre es XXXXXXX XXXXXXX, tengo 27 años de edad. Termine
cl secundaria hace 10 año, su modalidad de carrera es podimodal arte y di-
refio y comunicación del partido de lanus de donde vivo. Mis grandes de-
lbctos son las escritura y las faltas de onografia, en la parte oral perdi la
vista últimamente y los lentes ya estan en tramite, aunque siempre se me
complico esta materia espero sacar el mayor provecho de esta materia.

Mi nombre es XXXXXX XXXXXXX tengo 33 años soy de lanus, me


egrese en la escuela media N'X de lanus, hace muchisimos años casi ni me
ncuerdo si mal no recuerdo en el año 1998 como vera hace mucho ticmpo.
ahora al volver a estudiar me encuentro con muchas ctif icultadcs dc todo
lipo.

Mi nombre es XXXXX XXXXX. tengo 20 años, estudié en una escuela pri-


vnda de varela,luego inicié la carrera de arquitectura, dejándola porque no
lcnfa tiempo para estudiar todo lo que mandaban. Así que empecé a estudiar
e I profesorado, porque es algo que además me gusta. Mi dificultad creo que

lu ortografía, no lo es, si no que mi gran dificultad se encuentra en la com-


prcnsión de textos y explicarlos. Eso.

38
39

!- ,..*¡@Ár*, --!¡e&!&*
y cl tipo de chOrnh¡r cclc¡¡te que R(l 6r olro que el pelotudo que la
senrana anteriur hnhl¡rhu rle Quintiliano, Cicerón, Demóstenes y
Anfbal FernáneLez,, cuiclun que el exceso de pathos,la banalidad
del pathos,no se traduzca en lesiones que puedan suscitar un su-
mario administrativo. A él las autoridades le dijeron: ,,Vas a ver
cosas horribles, pero fijate que no haya ningún hueso roto',. Nunca
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

había estado en un bautismo de futuros profesores de educación i

f'fsica y cadavez entendía un poco menos de todo. De todo, que


El ritual suele comenzar en la calle. Unos cien o más neófitos son los otros. Claro.
cubren Iacabeza de los todavía no iniciados con alguna bolsa de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Igual ya al segundo año tomaría el recaudo de ir con un libro de
cartón y los van haciendo caminar a los golpes, mientras les colo- Mario Levrero. O de Malinowski.,srragglefor life,suele llamarlo.
rean el cuerpo con pintura rebajada con agua, gritan, cantan y re- Pero cuando lee struggle for Iift la tercera persona lo abandona:
piquetean redoblantes. Detrás de la masa exaltada camina un tipo la frase de Darwin me trae al presente y se borra toda ra distancia.
de chomba celeste, junto a una mujer de remera roja. Algunos ve- chau literatura. Recién acabo de advertir que me quedan setecien-
cinos se asoman a la puerta y se quejan por el ruido. Siempre hay tos mugrosos pesos para tirar hasta principios del mes que viene,
una vieja de mierda que llama a la policía. La policía nunca va. unos quince días más. Todo mi sueldo de mayo se fue en la reserva
Cuando se llega al club comienza la siguiente fase. Los neófitos de la casa de Lomas. Estuve viviendo con la plata que cobré de
arman dos filas enfrentadas, se toman de las manos (1o que vul- dos o tres reseñas que se publicaron en el diario. Como peor que
garmente se conoce como "puentecito chino") y obligan a los to- osos peffos vietnamitas que la gente comparte en el Facebook. Al
davía no iniciados a pasar corriendo por debajo. La mayoría opta hecho de que mi novia no sabe cocinar, ni le interesa, se le suma
por pegarles con botellas de plástico de gaseosas, pero hay quien que la materia prima que compra es de cuarta. Ayer comimos una
elige agresiones más conservadoras y tradicionales, como el es- t$rta que al cortarla se desinfló: la mozzarella se transformó en
cupitajo, el rodillazo o la clásica palma abierta contra la cabeza. leche, cayó al piso.
El límite suele ser la conmoción cerebral y la rotura de huesos.
A la salida del túnel, y ya dentro de la pista de fútbol, a los apo-
-Lo importante es que estemos juntos -me dice ella.
Menos mal que todavía me queda un cuartito de un whisky Chivas
rreados se les descubre el rostro y se los va ubicando en grupos de que compré hace un tiempo enunfree shop.Lalucha por la super-
diez o doce, distribuidos en las líneas laterales del campo. Por un vivencia de mi psiquis es aún más urgente que la otra. Digan que lo
momento se dejan de tocar los silbatos,los bombos,los redoblantes, que digan, nunca un ciruja gasta mejor la plata que cuando se compra
y uno de los neófitos ocupa el centro de la cancha para explicar las ¡abiamente su cartoncito de vino. El tipo es vivo; sabe. El peligro
siguientes humillaciones lúdicas a las que deberá someterse el aún de la locura, y sobre todo de esa locura de indigente, no tan decorosa
no iniciado. Una de las más usuales consiste en vendarles los ojos y sofisticada como otras, es siempre peor que no poder llenarse el
y hacerlos arrastrarse por el piso hasta llegar a la otra banda lateral e$tómago.
donde hay un tachito lleno de un líquido espeso y nauseabundo
- Hablando de patologías (creo que estoy escribiendo para dis-
puede ser mierda- en el que deberán meter la boca para encontrar lruerme) este año en uno de los profesorados tengo un alumno que
algún objeto. l)nrcce que está loco. ljntrc los profesores hay miedo de que un
Desde uno dc los h¡rrtcos tlc l¿¡ tribuna, la mujer de remera ro.iu tlfu entre con un li¿rl rrrrrolnfllico y nos agujeree el cerebro. Es un

40 4t
.-;ffia. -*.
muchacho de treinta años que camina tlandu s¿rltittls con las manos
dobladas como el señor Burns de Los Simpsons. Se sienta ade-
lante de todo y no se habla con nadie. Al único que se dirige es al
profesor. Lee concienzudamente los apuntes y después hace pre-
guntas insólitas. Cuando se fue a inscribir alacanerallevó las fo-
tocopias de su documento pero no las quería dejar, claro, [cómo * **,k *
le iban a pedir semejante cosa? Tampoco quiso completar una
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

ficha con algunos datos personales que se les pide a todos desde
el campo de la Prácticaparu hacer un diagnóstico. "No tengo por Date: Fri, 22May 201X 08:15:57 +0000
qué dar mi teléfono, ni decir con quién vivo, ni si trabajo',.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


From: xxxxxxxx @yahoo.com.a.r
Pero de estas cosas yo me enteré hace poco. Al principio hasta To: gonzalos20ab@hotmail.com; xxxxxxxxxxxx; xxxxxxxxxx; etc.
me parecía un buen alumno. Habíaadvertido que tenía algunos pro- El Instituto recibió el 21 de mayo,la cálida visita de la presidenta de Abuelas
blemas cognitivos, pero veía que leía, trabalaba de hecho era
-y
el que más leía y trabajaba-, e incluso varias veces me seguía por
Estela Barnes de carlotto. En dicha ocasión el Director, prof. XXXXX
xxxx xxxx, compartió con la comunidad, ra noticia de que se iniciaron
los pasillos para preguntarme cosas. iQué más se puede pedir hoy? las gestiones para que este centro de formación lleve en adelante el nombre
Hace un par de años me acuerdo que me pasó una cosa similar: rrAbuelas
de Plaza de Mayo".
tenía un alumno muy bueno, responsable, respetuoso, pero al final
resultó un perverso, un exhibicionista: a mitad de la clase se fue Asf mismo expresó que la segunda pranta, actualmente en construcción,
al baño, dejó la puerta entreabierta y se empezó a hacer la paja ¡e llamará como la querida abuela. Er posicionamiento ético político pe-
mirando a la auxiliar, que estaba afuera esperando que se desocu- dagógico del colectivo del XXX de Aveilaneda, reconoce, y se compromctc
pasen las aulas para ordenar. con valores como los expresados por Estela en su charla :,,l,as póglnas de
Paradójicamente, los dos mejores alumnos que tuve, o por lo la Historia la estamos escribiendo hoy. y si tenemos que sscsr gcntc dc
menos los que más atención me prestaban, estaban locos. las estatuas o cambiar los nombres de las calles, l' vamos a hacer por'
El tema es que aquel, el pajero al que luego se le descubrió una ¡ln revancha, serenos y caminando. Eso hicimos las Abuelas".
psicosis, tuvo el decoro de irse; pero a éste, al de ahora, no se le Ratificamos nuestro camino como institución pública fbrma<lora:
ve ninguna intención de abandonar.Y talvezlo peor de su per- . Por la inclusión con calidad,
manencia es que pone en jacke a todo el simulacro, digo, sistema: o formando docentes,
por un lado los profesores entienden que un tipo así no puede estar . ampliando derechos.
a cargo de alumnos; pero por otro, el tipo está empezando a apro- . Ni un paso atrás.
bar los exámenes. Es decir, p¿rrece que, loco y todo, y a pesar de
sus limitaciones cognitivas, le alcanzapara ser docente. En fin.
Hoy estamos, como en el teatro griego, a la espera de un deux
ex machina que venga a resolver la cuestión. Quizás en algún mo-
mento aparczca un foucaultiano nac&pop con algún esnobismo
progre sobre la locura.
Claro que, en lnl cnso. crco que pref'eriría la Fal automática.

42
43
ffia.
Itts ntrches no podía plrlr tlc h¡rcerlo. Mi novia temía que tuviera
t¡n brote psicótico y tlc ¡>r'onto lu uhorcara, o la ahogara con una
ulmohada, como sospecho que hizo mi abuelo con mi abuela, pese
XI n que el resto de mi familia no quiera verlo. No se daba cuenta, y
creo que yo tampoco, de que si el inconsciente desagotaba su de-
trifrs con la risa era probable que 1o hiciera, justamente, para no
fnatar. Ni a ella ni a los inadaptados futuros profesores. Talvez
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

llega un punto en que, si se quiere sobrevivir,lo trágico se vuelve


Enel2Ol2,luego de que un alumno de secundaria me pegara -se debe volver- cómico, si no se puede en la vigilia por lo
una trompada, escribí un libro que se llamó En las escuelas, en el menos en el sueño, o en algún estado de categoría intermedia. O

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


que cuento algunas de las situaciones de violencia que viví como quizás en la escritura. De una forma u otra hay que lamborghinear,
docente de secundaria, más alguna anécdota relacionada a los pro- y por cierto ese año el libro eso iba-, que al final logré es-
-a
fesorados, y que me traería alguna represalia y una cita con un cribirlo en un mes y pico, antes de que mis viejos se fueran, se lo
subsecretario del Ministerio, de la que voy a hablar más adelante. llevé a un lamborghiniano de pura cepa: el señor M. Un editor
Hacía tiempo que venía pensando escribir algo así, pero por un punk, anarquista, que enseguida lo leyó como una especie de
motivo u otro no me decidía. Lo que me terminó de decidir, ade- "anti-Shunko" que venía a clausurar el aborrecible proyecto de
más de la trompada, fue que faltaba poco para que mis viejos se domesticación de masas inaugurado en el siglo XIX.
mudaran y mi novia viniera a vivir conmigo. Se me ocurrió que Casi al mismo tiempo, otro editor, Eduardo, al que le había
si no lo escribía pronto luego me iba a resultar muy difícil. Tenía mandado una novelita de ciencia ficción escrita también a los apu-
que aprovechar los últimos dos meses de comodidad, comidas ela- rones durante el verano, me mandaba un coffeo diciéndome que
boradas y escasas obligaciones. Lo digo porque en algún punto la habla mandado hacer un informe de lectura y que éste había re-
situación era parecida ala de ahora, que me apuro porque pre- tultado positivo. Ambos querían reunirse y firmar un contrato.
siento una muerte cercana, pero también porque entiendo que Prácticamente de un díapan otro me estaban por editar dos li-
cuando me mude, ya sin un espacio propio,los tiempos dedicados bros. Increíble. Creo que por unas semanas experimenté algo pa-
a la escritura se van a acotar bastante. recido a ia felicidad. Después de tanta mierda, por fin algo me
Quizás no me va a quedar otra que acostumbrarme a las intru- ¡alfa bien. En una de ésas la pegaba con algún libro y podía dejar
siones, o a la posibilidad de intrusiones, como me estoy acostum- la maldita docencia para dedicarme a lo que realmente me gusta:
brando ahora al fiambre de cuarta cafegoría, a los fideos con oncribir. Sabía, desde luego, que con la escritura en general nadie
aceite, las tortillas de papa cruda, sin fritura previa, o las pizzas gana plata, que los escritores sobreviven comúnmente dando cla-
quemadas que ya me rompieron dos molares. La soledad es a rcs, haciendo traducciones, escribiendo cada tanto alguna nota,
veces un lujo, tanto como la comida. pcro me dejé ganar por la banalidad del optimismo.
Cuando mi novia -profesora de literatura ella también- se Hoy, tres años después, mis pretensiones son un poco más me-
vino a vivir conmigo, las primeras dos semanas me descompusc ¡uradas. Creo que se podrían simplificar en un pedazo de carne
cuatro veces y me agarró fiebre otras tantas. También me empezó rlccente que no se parezca a un bofe de gato con problemas de
a pasar algo muy raro: a veccs. micntras dormía, rompía en car- ptincreas.
cajadas y decía algunit incoltcrcncia. Yo, que nunca me río, ptlr

44 45

-;i¡{Ü&;.:
libro que, por cierto, me trae varits rcminiscencias, porque cuando
estaba en tercer año del prof'esorado una profesora nos lo dio para
leer. No todo, por supuesto, sino un pequeño fragmento que habla
XII sobre la superestructura de la noticia. Claro que la idea no era que
supiéramos contextualizar al autor, anal\zar con qué tradiciones
dialoga, a cuáles se opone, cuál es el contexto de producción de
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

su obra, efcétera, sino algo un poco más simple:babía que apren-


der algunas características de la noticia. Punto. Es decir,leíamos
A principios de octubre, después de firmar los contratos, gané a Van Dijk como si su discurso fuera transparente, un simple mé-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


un concurso en otro profesorado, en la cafieÍa de Educación Ini- dium para llegar a comprender el funcionamiento de ese género.
cial. Presenté el mismo proyecto con el que había ganado los an- No era la noticia según Van Dijk; era la noticia a secas, y el cono-
teriores, y perdido otros tantos. De hecho creo que participé por cimiento se presentaba, como en la secundaria, como si fuera algo
eso: porque yatenía el proyecto. A esa altura del año no hubiera ya terminado, no controvertido, cuya elaboración era un enigma.
podido empezar desde cero.Igual algunos cambios le hice. Diga- Un mito. No se promovía un pensamiento relativo, sino absoluto.
mos que lo adobé con algunas trivialidades pedagógicas y un par A veces se leían los mismos textos que luego uno les ha¡ía leer a
de intrascendencias didácticas que sabía que garpaban. Al jurado los púberes.
le gustó una propuesta que consistía en trabajar con algunas ver- Me acuerdo que esa profesora, en otra materia
-Historia de la
siones taquigráficas de discursos legislativos que abordasen pro- literatura, si no me equivoco-, no tomó examen escrito, sino oral:
blemáticas cercanas a la carrera, y anal\zarlos desde el aparato había que contarle más o menos de qué tratala Eneida y la lliada,
conceptual del taller: argumentación, teoría de la enunciación, gé- y con eso bastaba. Según el grado de detalle con el que uno sinte-
neros discursivos, efcétera. Yo sabía que era una actividad que no lizuala nota podía ser un siete, un ocho, un nueve o un dicz, El
iba a dar, entre otras cosas porque ya en otro instituto la había seis lo guardaba para situaciones extremas. Y la mayor parte clc
dado y no había funcionado. Pero sonaba bien, parecía interesante. las otras profesoras procedía de manera similar.
Y de eso se trata. Los proyectos son un poco como los currícu- Por supuesto, casi todos mis compañeros estaba contento con
lums. Todo es ethos. Si hay que citar a Ferreiro se la cita. Ver- cse facilismo, pero yo a veces me ponía mal, porque empezaba a
güenzaes robar. ¿Querés Gramsci? Tomá Gramsci. ¿Querés Peter sospechar que mi título iba a tener tanto valor como un billete de
Mclaren? Ahí lo tenés. Te lo cito de memoria y todo. De una dos pesos. ¿Qué carajo estaba haciendo en ese lugar de mierda co-
forma u otra me tengo que ganar el pan. ¿Te gusta Freire? Te lo lonizado por subnormales y lleno de gente que decíaamar la pro-
doy con moño y todo. Si la educación es bancaria ahí tenés mi fbsión, pero aborrecía los libros'? Muchas veces pensé en irme,
cheque en blanco. ubandonar; pero después se me pasaba. Crecí viendo cómo mi
Al jurado hay que saber entrarle. En general se trata de gente ¡namá siempre estaba a punto de separarse, desistir de su matri-
que no entiende nada de lo que le decís. Unavez que aprueban el monio, pero nunca 1o hacía. Se me ocuffe que tal vez tiene que
proyecto, uno va a la entrevista con sus últimas lecturas, con varias ver con eso.
novedades teóricas bajo el brazo. y tiene que exponer frente a pro- Aunque también debe ser porque estaba cómodo. Só1o tenía
fesores para quienes la úllirn¡r rxrvctlad bibliográfica es un libro dc quc ir un par de hor¿rs por dfa y después me quedaba todo el
Giroux de la décutln tlcl '110. o In cienciu del texto de Van Diik. licrnpo dcl munrkr prrru leer, escribir, leer, escribir: no hacía otra

46 47
***dff&ie, ffig.
cosa. Podía pasar ocho o diez horas por dfn leycndo, o escribiendo, nilla me pregunré tltitle errnrfn ln rrumpu. Las cosas buenas me
como en otro tiempo, durante la adolescencia, las pasaba encalle- había acostumbrackr u sospechurlus irreales, o producto de una
ciéndome los dedos con la Fender Strato que ahora, por cierto, confusión de la que tarde o temprano me percataba. creo que no
estoy a punto de vender. Pensándolo un poco (no mucho: un existía, de hecho, lo bueno: lo que había era una incapacidad de
poco), talvez si hoy no renuncio a la docencia es por lo mismo: ver las trampas. Tenía la sensación de que en la vida lo que se
porque, pese a todo, me permite disponer de bastante tiempo libre: puede hacer, a lo sumo, es mejorar la calidad de las farsas, o la
ocio productivo, me gusta llamarlo. Incluso, y pensándolo un poco
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

"calidad de la ignorancia", como dice un colega amigo.


más (no mucho más), es probable que haya varias otras cosas a Para salir de la duda, les propuse una actividad de escritura y
las que no renuncio por esa misma causa. Pero hasta ahí llega mi enseguida corroboré que se tatabade otro caso de magia: prácti-
pensamiento, o la parte que considero enunciable: los límites del

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


camente ninguna estaba en condiciones de escribir un texto cohe-
mundo de los que hablaba Wittgenstein. O por lo menos de mi rente. La materia era taller de lectura y escritura, ellas tenían nueve
mundo. y diez, y ni siquiera podían escribir dos oraciones seguidas con
Digamos, para seguir, que cuando en octubre de ese año gané una sintaxis aceptable.r
el concurso
-por un momento olvidé que a eso iba-, me puse Para redondear la nota, porque quedaban apenas dos o tres cla-
bastante contento, porque mi idea era ir dejando paulatinamente ses,les tomé un trabajo práctico domiciliario cuyas consignas ya
las horas en secundaria y dedicarme a trabajar sólo en superior. A no recuerdo; pero lo que en cambio sí tengo muy presente es que
esa altura (no altura: profundidad) yatenía muy en claro que la- todas (no casi todas: todas) las futuras maestras se copiaron de
burar en profesorados no es algo sencillo, ni grato, pero la secun- distintas páginas de Internet: un poco de acá,otro poco de aIIá, y
daria es siempre mucho peor: una tortura, un tormento al que sólo cl resultado fue un cadáver exquisito ilegible: un ornitorrinco tex-
le puede hacer frente alguien con una psiquis y unas pelotas u ova- tual, un Frankenstein discursivo cuyas partes no ensamblaban ni
rios de adamantio (no es mi caso), o alguien a quien le interese por un gran acto de fe en el Verosímil. Se empezaba, por ejemplo,
muy poco si se puede dar clases o no (tampoco lo es), o uno de hablando en tercera persona y en un tono formal, de pronto apa_
esos tipos con un optimismo muy nac&pop que se jactan de lograr, rccfa la primera, se desordenaba la sintaxis , aparecíanhuellas pro-
o haber logrado, que los alumnos, que sabían la letra A, a fin de fundas de subjetividad, marcas de oralidad, y después se pasaba
año sepan también la B (menos que menos). Yo en todo caso di- ul tono académico de un poper o una monografía, o a una prosa
gamos que entraría en la categoría de boludos cuyo cerebro ha ve- obsoleta tipo tratadisra del siglo XVIIL
nido sin el software que permite corregir el bug que hace que no Usualmente en estos casos pongo cero (me importa un huevo
podamos dejar de ser conscientes del Simulacro. Digo Simulacro si se puede o no), porque en un taller de escritura, donde no se
no en el sentido que le ha dado Baudrillard
-perdón Baudri-
llard-, sino en el que tenía en la época clásica: como falsificación
I ljn los últimos
años no sólo se ha desterrado el análisis sintáctico de la escuela secundaria,
de tal o cual modelo (no impofa cuál). Porque la escuela es ob- rino también cualquier otro método más contextualizado (trabajar, por ejemplo, desde
ro que
soleta incluso en eso. Mringueneau llama "modalidades del mensaje", para que se adviertan lo, semánticos
tlc cicrtas transformacioncs sintácticas, y evitar ásí el iinsentido que parece "f"rto,
Igual lo que quería decir, el punto que olvidar
-porque no hay
pesar sobre este
nlvcl dc análisis del lengua.jc).
el, punctum de esta foto- , es que en el curso al que me incorporé Son conocidas las dialribus r¡trc hrn cscrito al rcspecto los pedagogos y los fundamentalistas
tlcl lcxlo, y ahora sott cottrtcitLrr lntilhirrn los cfbctos, que en partc también sc deben a falta
ya estaba casi todo decidiclo: l¿¡s alumnas
-todas mujeres- te-
la
rls lcctura: lu mayor pttrfc rlc krr ittgrtrnttlcr ll nivcl supcrioi ticnc cnormcs
dificultadcs para
nían nueve y dicz.. nu(lve y tlicz. nueve y diez. Cuando vi la pla- Itlllñlrllir ()raci()tlcs sirllÍl( lrcArrt0ltle trrtl$('lár, y rti liquicra sol'l copaccs tlc
¡rcrcibir los crrorcs
rlt'csc lipo,

4tl
4q
evalúa tanto lo conceptual como la firrnra, la expresión, ese tipo de distintas ¡rhginnn tle lnlernet, y que eso no sókr est¿i mal sino
de copias no es sólo plagio: es una estafa. Lo que yo corrijo es la que incluso cs t¡r¡ rlclito: plngio, euc el plugio, en el taller, además
escritura, y me están mostrando la escritura de otros como si fuera cs una estafu. Quc n() ¡xxlfu ser que futuras maestras hicieran esto.
la propia. Cero. Que uno desde luego puede eventualmente sacar información de
En este curso, sin embargo, hice una excepción. La tuve que lnternet, o de donde f'uera, pero que siempre hay que indicar la
hacer, mejor dicho. Había llegado casi a fin de año y sabía que fuente: etcétera.
desaprobar a todas, o a varias, y más aún con las notas que tenían, La respuesta me sorprendió tanto que no encontré qué decir.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

me iba attaeÍ un montón de problemas. Además estaba cansado Ellas reconocieron que habían copiado todo de Internet, pero
y sentía que nada de lo que hiciera iba a tener sentido alguno. Me nunca se les ocurrió que eso podía ser algo malo. Lo habían hecho
empezaba a dar lo mismo todo. Só1o quería ir a mi casa y que en la mayof parte de las materias y nunca nadie les había dicho

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


nadie me rompiera más las pelotas. nada. Hacer un trabajo práctico, para ellas, consistía en copiar y

-Acá les entrego el trabajo -les dije. pegar diferentes cosas de Internet. Lo venían haciendo desde la
Les había puesto un siete a todas. Ya no me importaba nada. secundaria, incluso.
Caminar contra la corriente ya me había provocado un desgaste
-óQué es lo que hay de malo en eso? -me preguntó una de las
emocional que tal vez no estaba en condiciones de seguir sobre- del fondo, como si yo nunca hubiera dicho nada y acabarade [egar.
llevando. Cada vez me aferraba más al devenir de los futuros li- Les volví a explicar más o menos lo mismo y al final creo que
bros: en una de ésas la pegaba y no tenía que volver a pisar esos entendieron: aceptaron que estuvieron mal. Aunque claro que ellas
lugares honibles. Me volvía un personaje arltiano. Pero los pro- hasta ese momento no conocían la norma, así que no tenían la
blemas me perseguían incluso cuando, asqueado, terminaba ce- culpa, me dijeron.
diéndolo casi todo.
- Acd nos parece que debería contar para la próxima - sugirió
-Profesor,le voy a decir algo -me dijo una de esas alumnas, alguien del fondo.
siempre las hay, que sienten que tienen potestad para hablar por No sé si le respondí algo, pero supongo que si lo hice clcbió scr
el resto. algo intrascendente, porque ya no estaba en condiciones cre accc-
De pronto noté un clima de tensión. der siquiera a mi propia interioridad. Sólo podía us¿u lo que qucclu
-Dígame -le dije. Yo en general no tuteo a ningún alumno. siempre en la superficie: el sentido común, los clisés, las fiases
puede ser que con usted tengamos siete y con la otra hechas, el polvillo lingüístico que dejan algunas intrusiones. Igual
-¿Cómo
profesora teníamos nueve y diez? Nos parece injusto que pase calculo que de algún modo las habré persuadido, porque al final
esto. Usted acaba de entrar, no es justo. les terminé poniendo el siete que les había dicho.
Por un momento me quedé absorto. ¿Podía ser tan caradura? Lo que recuerdo es que por dentro había una palabra que me
-Mirá, yo si querés te puedo decir -le dije- cómo son las había quedado rebotando: culpa, y que creció hasta convertirse en
cosas, pero, ¿vos estás segura de que querés saberlo? un agujero negro del multiverso psíquico, al que se le adhirió todo
La futura docente abrió un poco los ojos e hizo silencio. Asintió lo que había estado en órbita en los últimos días: los pedagogos,
con la cabeza lentamente, como si aún no hubiera terminado de mi maestra de tercer grado, realpolitik y el papa Francisco, Dios,
considerar la posibilidad de negarse. rni vieja y Juan Carlos Tedesco: culpa. Néstor Culpa, el plan
Entonces tomé un poco de aire, o supongo que así lo hice, y le ljines, las estrategias didácticas, Nietzsche y la educación banca-
expliqué sin ningún prclmbulo que los traba.jos estaban copiados ri¿r: las piernas bl¿ulcls rlc l¿r f utura maestra. culpa. Descartes y la

50 5t

,*i¡i8ffil&¿,
culpa metódica. El cogito ergo. Cojo cryo, verg$ soy: culpa. Meo
culpa, cago soy: cuatro horas con el sorete soy.
-¡Basta! Pónganse la nota que ustedes quieran y amínome
rompan más las pelotas
-les dije.
Pero en el aula ya no había nadie:
Ni siquiera yo.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

XXXXX XXXX me llamo, bueno tengo t hijos, no trabajo soy ama de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


casa.
Bueno que tal mi problema es que cuiíndo leo me pongo muy nerviosa
y empiezo a no poder leer bien. Pero me pasa muy rara veces, pero me pasa.
O cuándo me dictan. Creo que va a ser un año muy largo.

Hola, me llamo XXXX XXXXXX, tengo 33 años, soy madre de dos


niffas, actualmente soy personal policial antes estaba en policia de prov. y
ahora en metropolitana. Hoy en dia mi anelo es lograr ser maestra de espe-
cial. Termine la escuela hace vastante. Soy de Varela.

Mi nombre es XXXXXXX, termine mi secundario en XXXXXX clc Avc-


llaneda vivo en el partido de Solano, con respecto a esta materia mc parccc

interesante siempre me gusto la literatura, se que tengo que mejorar mi or-


tografía, como se a dicho habece me olvido de la coma de los puntos, creo
que siempre se aprende y se corrije, a 1o mejor tambien me falta leer mas,
ya que no tengo tiempo porque trabajo.

52 53

ffi,
reconocer c¡ue lire silreers y no bulcó Jurtlf icuciones estúpidas:
rnc dijo, sencillurrre¡rte, que nu ptxllnmo¡¡ correr el riesgo de perder
ntatrícula. Asf quc, buerro, n lu mierdu los verbos.
XIII Sobre la mesa de pino pintada de algarrobo había un buda des-
cascarado, la pava y el mate de San Lorenzo con la cara del Papa
que cada tanto me lba alcanzando. El living-comedor en el que
estábamos era diminuto: más o menos un treinta por ciento del es-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

pacio 1o ocupaba su masa corporal. Frente amíhabíaun modular


Conozco un solo lugar donde por 1o general las cosas funcionan chiquito y pintado de negro, sobrecargado de chucherías y de por-
peor que en los profesorados estatales, y son los profesorados pri- tarretratos con fotos del "gordo roñoso"
-llamémoslo así, como

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


vados.2 Hace poco tuve que ir a encontraÍne con el vendedor de quiere él- posando como una foca en las playas de la costa. En
la casa por motivos que no vienen al caso, y de pasada le hice una todas tenía la misma risa, entre resignada y libidinosa, con la que
visita a un colega que laburó varios años en uno de ellos, ubicado ahora me hablaba de las condiciones poco dignas en ocasiones
en un barrio pobre del segundo cordón del conurbano (no puedo
-y
inverosímiles- de su trabajo.
dar más precisiones). Estuve con él más o menos una hora, y va- Apenas encontré un hueco para hablar, se me ocurrió pregun-
rias de las cosas que me contó me devolvieron momentáneamente tarle qué opinaba sobre las jornadas que se estaban haciendo en
algo que había dejado de usar hace tiempo y que ya casi daba por el marco del Programa Nacional de Formación Permanente; pero
perdido: la capacidad de sorpresa. é1 me miró como si le hubiera preguntado sobre la libertad asin-

-Vos te quejás de lleno -me dijo, ni bien nos vimos-. En tótica de la cronodinámica cuántica, y enseguida cambió su son-
realidad tendrías que agradecer que por lo menos tenés alumnos. risa habitual por una con un diseño más barroco que dejó al
-Señaló a su izquierda- no tengo ni
Yo en el instituto de allá descubierto su dentadura amarilla de profesor pobre y descui-
uno solo: son todos clientes, todos... dado.
En su voz no había bronca, ni indignación; se lo advertía más
-Acá la mayor parte de las cosas se pasa por alto, hasta las
-me dijo-. Cada vez que el Ministerio convoca a una
bien resignado. Pocos días atrás había aceptado la entrevista con reuniones
la condición de que no apareciera su nombre y no hiciera una des- nos terminamos enterando varias semanas después.
cripción muy detallada de sus rasgos físicos. "Creo que basta con las hacen?
-¿No
decir que soy un gordo roñoso de un metro sesenta", me había pero firmamos el acta como si la hubiéramos hecho. O
-No,
dicho, y teníarazón: con eso alcanza. sea, la directora imagina y naffa el desarrollo de una reunión que

-El año pasado, por ejemplo, se fueron a quejar con la direc- nunca existió, y a veces le agrega incluso intervenciones nuestras.
tora porque les pedí que estudiaran el paradigma verbal, ¿podés Entonces vos después te ponés a leer y, qué sé yo, de pronto resulta
creer? Le dijeron que no podía ser, que les costaba aprenderlos, que le chupaste las medias al idiota de Sileoni y hasta que citaste
que saberlos ya no servía paranaday qué sé yo qué más. A la se- ul pelotudo de Tedesco, como me pasó unavez amí.
mana siguiente vino la directora y bueno, por lo menos tengo que
-Es muy bizarro.
- Sí, pero te acostumbrás. . .
2 De los más de mil doscientos institutos
El gordo roñoso sc quccló pcnsativo, con la mirada perdida en
de formación docentc quc hly cn cl pals, aproximu
el Buda descasc¿rr¿ulo que leltfu. por cierto hasta entonces no
damentc la mitad son dc gcstión privada. -y
54 55

-.o¡ffi.*.- g*ff¡*
lo había advertido-, una sonrisa parccicla u lu suytt. mientras yo Era la prcgu¡tt¡t t¡uo rlunprc lne h¡rcfan u mf, y que yo, por
empezaba a sentir que estaba descubriendo una nueva terra in- cierto, detestah¿r: cr¡si lrullc¡r ln respondfa, y ni siquiera la consi-
cognita y hostil. deraba.
Para sacarlo de esa súbita enajenación,le dije que el tema de
-¿Adónde'l
las presiones de los directivos y del alumno-cliente es un tópico sé, supongo que debe haber otros lugares donde se labura
-No
muy común entre los testimonios de profesores de institutos pri- mejor
-le dije.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

vados, pero que eso de la reunión fantasma era la primeravez qve Sin premeditación alguna, y talvez a causa de algún giro del
lo escuchaba.3 inconsciente que no sabría explicar, me encontré repitiendo aque-
-Lo que pasa -me dijo é1, volviendo a mirarme- es que llo que me decían cadavez que yo inquiría "adónde" con el mismo

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


tenés que hablar con más profesores de la zona. Si caminás un desinterés con que me lo había preguntado el gordo roñoso ahora.
poco el segundo o tercer cordón del conurbano tenés para hacer Creo que tenía curiosidad por escuchar qué decía ante aquello para
diez libros. lo que yo no encuentro respuesta, ni acaso tampoco me interesa
parece? buscarla. Uno a veces asume, sin poder evitarlo, el lugar de su
-¿Te
por supuesto. Mientras más te alejás del centro más cosas verdugo.
-Sí,
bizarras ves, se va como precarizando y desregularizando todo,
-Es todo más o menos la misma cosa -me dijo-. Además
es como la fábula de los altramuces. Yo por ejemplo en el profe- después, en los papeles, que es lo que importa, lo que va a decir
sorado de acá
-Señaló otravez a su izquierda- laburaba con es que estuve laburando en institutos de formación docente, y eso
colegas a los que les faltaban diez, quince o veinte materias para calculo que es bueno para el currículum. Por ahí de acá a un
recibirse. O sea, les daban clase a futuros profesores y ellos mis- tiempo me sirve para presentatme a concurso en algunos institutos
mos eran, técnicamente, futuros profesores. cstatales.
eso creo que no se puede dije. Era mi turno para reÍrme. Pero no me reí: la risa, a esa altura.
-Pero -le
-¿Eh? no me salía ni impostada. A juzgar por su cara, debí haber esbo-
El gordo roñoso apoyó el mate sobre la mesa y se rió hasta el zado, en cambio, una mueca casi huérfana de significado: una tor-
ahogo y la tos. Algunos restos del mate que acababa de chupar le sión muscular probablemente inexistente en la nomenclatura
corrieron por las comisuras. Se secó con la misma servilleta con universal del gesto.
la que unos minutos después se sonaría la nariz.
-Igual no creas que ahí se labura bien dije, y chupé el
-le
-Mirá, no sé si se puede o no -me dijo-, pero 1o que es se- mate asquerosamente dulce que me había alcanzado.
guro es que la directora no se hace ese tipo de preguntas.
-Está bien, no te lo niego, pero siempÍe va a ser mejor que
claro, me imagino que no... y aprte tengo entendido que se cobra muy bien.
esta bosta,
-No,
que se ocupa es de ver que los números le cierren
-De lo único -No te creas: apenas un poquito más que en la secundaria.
para tener su enero en el norte de Brasil, o en Punta.
-Bueno, a mí ahora me están pagando el sesenta por ciento
nunca pensaste en renunciar e irte a laburar a otro lado? cle lo que deberían pagarme, porque dicen que no llegan los sub-
-¿Y
sidios.
Una canallada,
- ..

3 Como no tenía nada quc haccr, hoy mc pusc a investigar un pocrt sohrc cl tcma, a charl¡rr -Asíes. nri arrrigo. vil canallada,..
ulr¿r
con otros profcsorcs, y dos <lc cllos mc conlaron lo misrno. l,c ¿rlc¿rr¡cé cl rtr¡rle y cl gortlo roños<l lo stttrrcsó dur¿rnte un

56 57
tiempo que me pareció excesivo, hasta quc di.jo que ya estaba
la_
vado y se f'ue a cambiarle la yerba. Afuera se escucharon
unos gri-
tos y una corrida. varios perros empezaron a radrar. Me
revanté y
me asomé por la ventana: el Renault 12 seguíaintacto. En
quina había dos muchachos a punto de pelearse. volví
la es-
a sentarme
XIV
y me puse a borrar mensajes viejos del celular.
cinco minutos después el gordo roñoso volvió con el mate y
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

con un libro que apoyó sobre la mesa, al lado del Buda.

-Es el último de Aira -me dijo, como jactándose. Tanto en la secundaria como en los profesorados a principio de
Antes de ir yo le había contado que era un admirador de su
año (febrero ,marzo) se hace una reunión plenaria cuya estructura

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


obra, y que hacía tiempo estaba tratando de darle lástima para
que es siempre la misma: la directora saluda a los docentes, explica
aceptan una entrevi sta.
los nuevos derechos que han adquirido las pobres víctimas (cada
-Impresionante -le dije. año se suma alguno), nos pone al tanto de las nuevas flexibilidades
Agarré el libro y lo miré. Airahabíasacado tres o cuatro libros
del régimen académico, afirma que este año sí van a controlar
más después de ése, pero no se lo dije. A esa altura ya quería
irme (mentira) que se entreguen a tiempo las declaraciones juradas de
y no estaba dispuesto a inaugurar nuevos tópicos que alargasen
horarios y las planificaciones anuales, lee algún documento que
más la conversación, o la ramificasen como ocurre, precisamente,
habla sobre la inclusión y sobre el esfuerzo que ha estado haciendo
en Aira: ya no estaba, la verdad, para esas intrusiones.
De ahí en el gobierno en ese punto, y si queda tiempo aprovecha para adoc-
más sólo me dediqué a asentir sobre aquerlo que me
estaba con- trinarnos un poquito más mientras alguien ceba mate y nos deja-
tando sobre el libro sin asco a todo, no importa
-asentir a qué, mos aleccionar comiendo bizcochitos de grasa 9 de Oro.
es un ejercicio para mí muy habitual-, hasta que encontré un si- Por supuesto, nadie suele contradecir al directivo, hay un tcmor
lencio apropiado y le dije que me tenía que ir a hacer ese
trámite que nunca comprendí del todo; aunque de vez en cuando ¿rp¿u'ccc
que ya había hecho antes de ir a su casa.
alguien que tímidamente se anima a plantear alguna inquietucl.
Afuera empezaba a oscurecer. Eran las cuatro o cinco de la
Así ocurrió, por ejemplo, en la reunión a la que asistí en fbbrero
tarde pero el cielo se había encapotado todo. Antes
de subir al de 2013 en la secundaria donde una de las pobres víctimas me
auto, el gordo roñoso me dio unas palmadas en la
espalda, me in_ había dado una bofetada. El año anterior en uno de los cursos ha-
dicó cómo salir de ahí, qué avenida tomar, y se despidió con
la bfamos tenido un alumno muy problemático, de esos que no te
promesa de invitarme a comer un asado.
permiten dar siquiera tres minutos de clase, y cuya presencia te
Le dije que sí, que claro, pero inmediatamente comprendí que
pone a dudar si darte vuelta o no a escribir cosas en elpizanón,y
no volvería nunca más.
un docente sugirió si se lo podía cambiar de turno. Pero enseguida
otro docente, del otro turno, se opuso con bastante énfasis y co-
menzaron una larga y delirante discusión sobre a quién le corres-
pondía bancarse al inadaptado.
El vice-director finalmente decidió intervenir.
-Están discuticrrkl al pedo, porque hoy no se puede cambiar
a nadie cle turno tli.io . , l)uru c¡ue quede claro, la única forma

58
59

t__
de cambiar un alumno de turno os quc el
¡lrupio nlumno y sus pa_
dres estén de acuerdo con eso, y no es el caso cle este muchacho:
nosotros ya hablamos con él y nos dijo que no quería.
Se hizo silencio. Creo que nadie estaba al tanto de esa norma_
tiva, si es que, por supuesto, estaba escrita en alguna parte; aunque
XV
resultaba perfectamente verosímil. Eran tantos los derechos que
se expedían que se había llegado a un punto en que era imposible
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

estar al tanto de todos. Prácticamente todas las semanas uno se


enteraba de uno nuevo. o por lo menos, a todo se le ponía esa eti-
En el último profesorado al que me había incorporado, el del
queta, y quizás sobre todo a lo que hubiera correspondido ponerle
plagio, la reunión se hizo más o menos a mediados de matzo,y

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


otra.
tuvo una dinámica parecida a la de secundaria: saludos, bienveni-
La verdad no sé cómo siguió la reunión, porque la situación, das, adoctrinamiento, puesta en común de las nuevas flexibilida-
que me venía resultando muy simpática, de pronto me empezó a
des, y las advertencias de siempre para quienes no cumplen los
generat un poco de asco y en cuanto pude agarré mi maletín y me
plazos de entrega de las declaraciones juradas y las planificaciones
fui a la mierda. creo que me puse a escribir ciencia ficción. y lo anuales.
llamé al señor M. para que apurara la salida del libro.
Después se hicieron las reuniones de departamentos. Nos jun-
tamos en un aula los cuatro profesores delTaller de lectura, es-
crituray oralidad,de las distintas carreras, e intentamos afiicular
los contenidos mínimos y comunes que se debían dar en todas las
cátedras. Pero hubo una dificultad: ninguno de mis colegas cono-
cla el diseño curricular.
En el diseño curricular (y acáme voy a poner un poco técnictl)
se dice muy claramente que el taller debe ser pensado cotllo ull
espacio propedéutico, cuyo objeto debe ser el texto académlco.
Básicamente,la idea -que tomaron de Paula Carlino y de la in-
numerable bibliografía que se ha producido en los últimos años
sobre "aifabetizaciínacadémicao'- es que la lectura y la escritura
no son habilidades generalizables; o sea, cada cultura escrita ela-
bora sus propios dispositivos textuales o géneros a través de los
cuales se instituyen formas de razonar, de leer y de escribir, que
pueden ser muy distintas a otras. En el ámbito académico, por
ejemplo, el saber suele construirse por medio de formas argumen-
tativas sujetadas a rigurosas "normas de calidad", y asociadas a
diversos géneros discursivos cuyas particularidades se suelen
pasar por alto (tal vez en gran parte porque ni los propios docentes
son conscientes de cllas),

60 61

- .-.,sdff3flib,',..
Ahora bien, lo ideal sería abordar csas cucstit)nes en todas las o sea, tenfr c¡uc lesl yconeglr mll do¡elentns ¡lttginus. calcúlese
disciplinas, y en eso yahay un consenso importante; pero de todos además que llcr¡rtccciórr de cndn trubtjo me llevaba más o menos
modos (nobleza obliga) hay que decir que la idea del diseño cu- quince minutos. Quince x trescientos = cuatro mil quinientos mi-
rricular es buena. De hecho, inaugurar un espacio para trabajar nutos, o su equivalente en horas: setenta y cinco. Es decir, el Es-
sobre el texto académico debe ser la única propuesta decorosa tado provincial y popular se quedaba con una plusvalía de setenta
que tiene. y cinco horas. Digamos unos diez mil pesos, al día de hoy, en con-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Claro que del discurso al hecho hay un gran trecho, de la pala- cepto de choreo,lo que significa que, dejando aparte los decima-
braala cosa epistemes mafiosas, y luego resulta que se conforman les, la ecuación da como resultado que me tomaban por boludo.
comisiones con más de ochenta personas
-en una he llegado a Pues bien: al diablo el informe de lectura. Al diablo el Estado.
tener ochenta y siete- en las que no queda otra que olvidarse de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Tomen el texto y les hago cuatro o cinco preguntas. punto. Cuando
la dinámica de un taller y del seguimiento personalizado sobre el quieran incluir, menos retórica y más guita. y cito de nuevo lo que
que se insiste, y también de las re-escrituras, y de las actividades dijo la pedagoga y doctora T., no hay que olvidarlo: gran parte de
de producción que requieran mucho desarrollo, y de algunos gé- lo que se ha llamado "inclusión" se ha basado en la mera sobreu-
neros como la monografía o el informe de lectura. Digamos que tilización del recurso humano, o sea, en la explotación del docente,
si se lo piensa un poco (no mucho: un poco), prácticamente lo y también, agrego, en permitir que se lo humille, y también en
único que queda después del descarte
-¿y de Descartes?- es el embrutecerlo. Probablemente sin docentes explotados, humillados
simulacro. e idiotas tanta farsa no hubiera sido posible.
Hasta hace unos años, cuando todavía luchaba contra estas Pero a lo que iba
cosas, me acuerdo que como trabajo final pedía un informe de lec-
-debo volver al punctum- es que lo que
hay que simular en el taller es que se trabaja sobre el texto aca-
tura, porque había advertido que es un género que reúne buena démico, y no sobre otra cosa. Por eso cuando en la reunión de <je-
pate de los contenidos que se dan en el taller: integración de fuen-
tes, coherencia y cohesión, secuencia argumentativa y explicativa,
partamento
-a eso iba- escuchaba a mis colegas que decían quc
daban un poquito de poesía, otro poquito de cuentos lhnthsticos.
paratexto académico, etcétera. Los que no llegaban al cuatro te- o que leían obritas de teatro, o que hacían que Ios ¿rlur.nnos lcycrurr
nían la posibilidad de dar un recuperatorio, que consistía en una en voz alta o que enseñaban las reglas ortográf icas, como si cstu-
re-escritura del informe , a partir de las dificultades señaladas en vieran en un tercer grado y no en un instituto superirlr cle lilrmu-
la corrección. Así se hacía también en el taller de lectura delacá- ción docente, no pude evitar volver a sentir asco. ¿Cómo podfa
tedra de Semiología del CBC, donde habíatrabajado en el2012, ser? No era difícil inferir, al escucharlas hablar, que carecían de
hasta que fui a llevar unos papeles a Ciudad Universitaria y me una buena formación académica. Seguramente eran de esas profes
dijeron, muy amablemente, que en la UBA mi título tenía tanto (hoy las hay a raudales) que se jactan de amar la profesión, pero
valor como un boleto de colectivo. Pero en fin. Digamos que la que no tocan un libro ni aunque les paguen: era natural que ya no
diferencia, una de las tantas, es que en el CBC se trabajaba con tuvieran para ofrecer más que algunas migajas de normativay aI-
grupos de no más de quince o veinte alumnos, y yo en los profe- gunas vaguedades y obsolescencias sobre poesía (talvez el análi-
sorados tenía seis comisiones que sumaban más de trescientos mu- sis de rima y métrica). Pero también estaba esa idea de que una
chachoides. Hagamos la cuenta, que es sencilla: el informe de maestra de jardín no tiene por qué saber cosas demasiado com-
lectura en general tiene tres o cuatro páginas. Cuatro, supóngase. plejas porque, después de todo, va a ser, justamente, apenas una
Trescientos alunultls x cuntro páginas = mil doscientas páginas. nraestra de.iardín. Quc cs una idea, por cierto, muy usual: al do-

62 63
,,-iÁ;ri8g;.," --":¡*a&¡-.-
cente que debiera estar mejor fbrmado, al que interviene en esa
etapa del psiquismo donde se define casi todo, se lo trata como al
más irrelevante: como alguien de quien, incluso, se podría llegar
a prescindir.
No pocas veces estuve a punto de tomar la palabra y decir un
XVI
par de cosas, pero me terminaba conteniendo. La continencia, a
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

esa altura, ya era casi una forma de vida. Aunque supongo que
también debí haber intuido que cualquier intervención sería inútil
y sólo me traería problemas. Creo que empezaba a sentir que ya
-Por ahí está bien lo que está pasando -me dijo una vez mi

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


todo estaba un poco perdido, y podrido. Empezando por mi vida. editor, el señor M. Ustedes los docentes hasta deberían agra-
-.
decer que los pendejos les perdonan la vida, que no les dan pun-
tazos en la garganta.
Estábamos en la librería que tiene frente a una conocida facul-
tad, sentados en los sillones del fondo. Tomando café. Oliendo el
aroma a poffo que el desodorante de baño no había podido cubrir.

-Se encierra a treinta pibes durante cinco horas en una habi-


tación de cinco por seis metros, ¿y qué esperan que ocurra? Es
obvio que va a haber resistencias; es el precio que se paga por la
domesticación, por el disciplinamiento. Porque acálo que hace el
Estado es eso: formar algunos funcionarios con conocimientos ge-
nerales para que traten de completar el proyecto decimonónico de
incluir a la barbarie, que es el proyecto cuyo fracaso mostrás v<ls,
Santos, mi querido Santos.
El señor M. se reíay me daba alguna palmada en la espalcla.
Yo no compartía lo que decía, pero también me reía y asentfa; lo
dejaba hablar. Tomaba café.Habíaido para ultimar detalles sobre
cl libro
-el tema del título, Iatapa, sobre todo-, pero había ter-
minado unavez más como oyente de su monólogo de stand up
anarco.

-En el fondo lo que se llama inclusión es hacer que los pen-


dejos alcancen una formación mínima e inútil para que después
ulgunos pillos puedan ponerlos a limpiar los baños. Pero ellos tie-
nen otra cultura, otros negocios, y a muchos les va muy bien, y
cle hecho ganan más guita que nosotros, y están menos quemados
(f ue nosotros, quc consu¡nimos toda esta mierda que hay ac6,mi

t¡ucrido Sanlos.

64 65
, f3xu
¡

Y otra vez: las palmadas, la risa, Yo lto ¿rlc¿rnznbu a dilucidar I

si era irónico o hablaba en serio y, como no sabfa qué decir, mc i

reía con é1, asentía. Lo dejaba hablar. Me quedaba esperando un


momento adecuado para sacar el tema del libro, pero no 1o encon-
traba. Ni siquiera en los instantes de silencio. Nunca fui bueno
XVII
para encontrar los momentos adecuados y me cuesta también pres-
cindir de la pertinencia, imponer brutalmente un tópico. Incluso a
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

veces se me dificulta mucho responder y seguir el hilo de la con-


versación, o del monólogo, en gran parte porque por dentro estoy, Durante eI2OI3, en el instituto de formación docente nac&pop
justamente, pensando en encontrar un momento apropiado, que donde alguna vez estudié, y donde en algún pasado remoto hice

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


casi nunca encuentro. Digamos que ni puedo violar la máxima de la primaria, me pasó una cosa insólita, algo que me ha ocurrido
pertinencia e instalar un tema, ni puedo responder cosas relevantes con tan poca frecuencia como viajar sentado en el 37: tuve un
sobre lo que me cuenta el otro. Así que en definitiva mis interven- buen grupo. No tanto en lo cognitivo (eso sería un milagro más
ciones se limitan a impostar la risa y asentir para que mi interlo- que una cosa insólita) como en 1o actitudinal. Excepto un grupito
cutor continúe, como por cierto estaba haciendo ahora, en la de tres o cuatro, que llevaban mate, galletitas y cada viernes im-
librerfa del señor M., mientras evitaba tomar el último trago de provisaban un picnic en el aula,las demás digo las demás por-
calé. que ya debía estar frío, para seguir teniendo la excusa de sos-
-y
que eran todas mujeres- cumplían de forma responsable con todo
tener la taza. lo que se les pedía, permanecían en silencio y además me escu-
-Mirá, lo que ocurre es que los docentes son una lacra, mi chaban, prestaban atención. Incluso valoraban 1o que yo hacía.
querido Santos. ¿Qué querés que te diga? Unos brutos. ¿Por qué Era increíble, fascinante. Me pregunté a qué clase de singularidad
no dejan de chuparle la teta al Estado y se buscan un laburo en cuántica se debía el asombroso comportamiento de la materia.
serio? A ver, esperá. ¿,Por qué no había entropía en esa graciosa porción de espacio-
Sobre el mostrador había un muchacho con un libro, si no re- tiempo? Tenía articulado un discurso para explicar el mal, pero
cuerdo mal, de Mario Levrero, esperando que se percataran de su ante el bien las cosas se me volvían incomprensibles, oscuras: ca-
presencia. El señor M. fue a atenderlo, se hizo doscientos pesitos recía del teorema apropiado.
("Con esto pago la comida de la noche", me diría unos minutos Recién entendí un poco la situación un día en que me quedé
después) y volvió al sillón a retomar su diatriba contra los profe- hablando con una alumna de pantalón hippie después de clase.
sores. Dejé pasar dos o tres minutos y le dije que me tenía que ir, Ella me había consultado por un pat de cosas que no entendía y
que se me hacía tarde no sé para qué: ir a laburar, supongo. Le di en algún momento, ya no recuerdo araíz de qué (raro por cierto
la mano, agarré mi maletín y caminé hacia el auto. que haya encontrado un momento adecuado), le confesé que es-
El viejo Renault 12 enfl\í a cien kilómetros por hora por ll tuba muy contento con el grupo.
avenida San Juan. Llegué a mi casa en veinte minutos.
-Lo que pasa -me dijo ella- es que usted es uno de los pocos
profesores que se para ahí y explica algo.Lamayoríade los otros
ni viene, o llegan tarde, y cuando están nos dan algo para leer, nos
hucen preguntas, y nada, eso es todo.
No sé por qué scntf quc kt que decía corroboraba alguna hipó-

66 67
tesis que había estado urdiendo, pero de lu que recién en ese mo- mierda. ¿,Qué lc ih¡r ¿r rloclr'l Aclonrdn Gra viernes, er¿r <le noche,
mento empezaba a tomar consciencia. Estábamos en el pasillo lú- venía de dos lxlr¡rs tl¡rnteucus en uRn secundaria y en veinte minu-
gubre del instituto, caminando hacia la salida. De chico, por cierto, tos más estaría en rni cusu ccnando un pedazo de vaca vieja y tu-
tenía una pesadilla recurrente que transcurría en ese mismo lugar: berculosa Mc Rey: no tenfa ganas de seguir simulando optimismo.
soñaba que corría en calzoncillos buscando la salida, que había
-Tratá de estudiar por tu cuenta -le dije, por decir, cuando
ido a la escuela sin vestirme. Tenía que volver rápido a mi casa y llegamos a la puerta del instituto. Eso era, después de todo, lo que
evitar que la señorita y mis compañeros me vieran. El calzoncillo
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

había hecho yo.


me quedaba grande, mis pequeños testículos asomaban. Por suefe Ella asintió, pero asintió como diciendo: "No te esfuerces; sólo
me despertaba antes de salir a la calle. quería que alguien me escuchara, no hace falta que busques clisés
Hace poco volví a tener ese mismo sueño, aunque hoy suelo

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


ni me trates como a una idiota".
elaborar otras formas oníricas más sofisticadas de sentirme des- Cuando nos despedimos, comprendí que esa chica no tardaría
nudo y de evitar la mirada del otro. Metonimias un poco más in- en abandonar. Intuí que en algún compartimento cerebral estaba
escrutables. El inconsciente y la consciencia, por 1o menos los rumiando la decisión y que sólo buscaba la complicidad o el apoyo
míos, tampoco tienden a la entropía: se destruyen con el orden. de alguien para reafirmarla. Muchas veces es así: desisten los que
Lo decía Libertella: "Hasta para destruirte habrás de ser sistemá- son capaces o, al menos, voluntariosos; se quedan los peores.
tico". Retorcido. Mientras lbapara mi casa y el viejo Renault 12 se adelantaba
Mejor sigamos. La alumna de pantalones hippies
-en eso es- como en un videojuego a los idiotas que parecían ir paseando, me
taba- perecía indignada. Yo imposté un poco de asombro, de per- acordé de una experiencia parecida que viví como alumno en ese
plejidad, ensamble algunos músculos de la cara para lograr un mismo instituto.
rictus apropiado, y le dije que no, que no podía ser. Era diciembre; período de mesas. Había entregado un examen
-No puede ser -le dije. de lingüística (sobre la pragmática de Austin y Searle), y la pro-
-En serio, de verdad -me dijo ella-. Son pocos los que dan fesora luego de corregirlo me llamó y me indicó una silla prra quc
clase. Por ejemplo hay uno que también es directivo y que viene, me sentara.
nos deja un texto, se va y vuelve al rato, casi cuando termina la
hora.
-Escuchame -me dijo-, ¿vos qué estás haciend<l acá'l

estás jodiendo...
-La verdad que no lo sé -le dije. Era la verdad. Hasta enton-
-Me ces creo que ni siquiera me 1o había preguntado.
¡No! Pregúntele a las otras chicas.
- -¿Por qué no vas a la universidad?
-La verdad no sé qué decirte... -No sé...
-Nada, ¿qué me va a decir? -El examen está impecable.
-No sé... -Gracias.
-No importa..., deje. -Me parece que estás perdiendo el tiempo en este lugar.
La chica sonreía resignada, triste. Le noté esa sensación, más ser. En realidad vine porque me quedaba cerca.
-Puede
punk que hippie, más Sex Pistols que Jefferson Airplane, de que
-¿Eh?
todo es una reverenda mierda, y así lo será por siempre. A mí mc me quedaba cerca. Dos cuadras.
-Eso,
costaba encontrar alguna palabra de aliento, sobre todo porque yo me esths hablando en serio?
-¿,Vos
también pensabl lo nrisnro. Todcl era. en ef'ecto. unil reverendísima Sí. cl¿rro.
-
6lt 69

.-;S¡E¿¿L-
La conversación de a poco se f'uc tr¿¡¡rslilnn¡rndo en un diálogo
absurdo como el de algunas obras de Beckett o de lonesco. Hasta
ese momento creo que no me había dado cuenta de que la mayor
parte de mis decisiones carecía de sentido. Talvez desde siempre. XVilI
Yo mismo, ergo
-cojo ergo-, era producto del sinsentido -
vefga soy.
A los pocos días me puse a leer a Camus. No quería cambiar,
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

sino entenderme un poco. Cuando devine ateo, durante la adoles-


cencia, hice algo parecido. Abrí el Explorer y puse: "Filósofos El grupito de cuatro chicas que convertían el aula en un picnic
ateos", o algo así. El primero que saltó fue David Hume. Me com- un día vino a hablarme. En el aula quedaban pocas alumnas; les

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


pré elTratado de la naturaleza humana y lo leí sin entender prác- había dado un trabajo práctico y a medida que lo terminaban se
ticamente nada. Después me hice anarquista: pasé por Marx iban yendo. Estábamos llegando a noviembre y yahabíaque em-
-pasé casi de largo- y llegué a Bakunin, Kropotkin, Proudhon. pezar a ceffar notas. Eran más o menos las diez de la noche. ya
Necesitaba odiar a la sociedad desde aparatos teóricos, que luego me había pasado del horario; me pidieron un rato más y se los di.
terminaba usando, ya que estaba, para odiarme también a mí. Las cuatro chicas estaban maquilladas tipo boliche. Una de
Cualquier ensayito, en este sentido, me era útil: todos, tarde o tem- ellas tenía calzas color beige. Acomodaron varias sillas frente a
prano, se ramificaban como un texto de Aira y alguna de sus de- mi escritorio y se sentaron. Se las veía nerviosas. Dieron algún
rivaciones me develaba perversiones, cinismos o egoísmos que rodeo, hicieron algún chiste estúpido, y después una de ellas se
hasta entonces nunca me había sospechado. animó.
Al final -resumamos- me ganó el asco incluso por los anar-
-me dijo-,
vamos a contar una cosa pero nos da mucha
quistas. Por todo. Me volví un escéptico casi absoluto. El kirch-
-Le
vergüenza...
nerismo me pasó de largo. El anti-kirchnerismo también. La pasó?
-¿Qué
política se había transformado en un partido de fútbol, que no era
-Nada...
el mío. nada?
-¿Cómo
- ¿Y por qué seguís en este lugar? - La profesora sonreía, pa- -Nada... lo digo o no?
¿se -Se dirigió a las otras.
recía divertirse.
-Decíselo, boluda.
que debo estar cómodo
-Supongo -le dije. -Bueno, nada... que hay un profesor que medio nos acosa.
Pero hoy me pregunto si no estaré pagando demasiado cara es¿t
-¿Eh?
comodidad; su precio subió más que la inflación, y en este casrr
-Nos mira el culo, las tetas -dijo otra.
el sistema de medición es inobjetable: mis propios testículos. me jodan, chicas.
-No
-En serio.
-Boludeces no.
-Contale, boluda, contale qué hace cuando pasa por los
bancos.
-Sí, por ahí llega hasta el fondo, se para y nos mira el escote,
y clice "no, así me van ¿r ntalar, chicas", o si no como pasó el otro

70 7l
día, ¿fe acordás? Nos dijo que teníamos clos opcinnes para apro- por algún mt¡rivo rxr r¡uerfn hahler clol tcrnu. creu que había cienas
bar: o estudiar o hacerle un pete. rispideces entrc su !¡rul)o y el de l¡rs otrus, Decidf no preguntarle
-No, no dijo pete. más nada. Volví a ¡ni cscritorit) y mc quedé sentado ahí, pensando.
-Pero lo dio a entender, boluda, era re obvio. Si hasta se señaló Evalué la posibilidard de ir a hablar con los directivos camporistas,
la pija y todo, ¿no 1o viste? Escuchá: decile lo que te pasó a vos el plantearle el caso a Mister Realpolüik,a ver si por lo menos servía
otro día. para gestionar la libido del profe; pero resolví esperar.
euizás las
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

-¿Cuándo? chicas tenían raz6n'. estaba terminando el año; lo mejor era no me-
-La semana pasada, cuando subías las escaleras. terse en problemas. Me inventé, supongo que para dormir tran-
-Ah, sí. Me re piropeó el culo, pero mal... quilo, que al otro año estaría atento a los eventuales arrebatos
jodan...

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


-Basta, chicas, no me onanistas del profe y haríaalgo, lo que sea, apenas apareciese otro
- ¡Se lo juro por mi hijo! testimonio.
-Bueno,listo, entonces si esto es cierto hay que denunciarlo. Antes de irme, una alumna seria, de más o menos cincuenta y
-¿Aquién? No nos dan bola. Ahí abajo en bedelía dijeron que tantos años, la única a la que le faltaba entregar el trabajo, me dijo
se iban a ocupar y no pasó nada. que lo que me habían contado era cierto. Asentí con la cabeza,
nosotras nunca le dimos pie a nada, o sea, nos ves- pero no recuerdo haberle respondido nada. A esa altura creo que
-Encima
timos normal... Mirenós. ya estaba pensando en el pilón de hojas que se me había acumu_
-Pero... lado para corregir.
Le miré sin querer el escote a la que estaba frente a mí, pero
enseguida corrí la vista.

-Bueno, a ella se le ven un poco las tetas -Se rieron y la fu-


tura maestra señalada,la que estaba frente a mí, se las acomodó
un poco.
-Igualmente, eso no tiene nada que ver -les dije.
Estaba aturdido. No sabía qué pensar. Se me ocurrió que esta-
ban tratando de excitarme, de divertirse conmigo. Quizás era una
fantasía erótica y acababa de asistir a una Representación. Por las
dudas traté de no aflojar, de mantener la distancia. Jugar mi rol de
tipo íntegro, incomrptible. Les pregunté quién era el profesor, yo
mismo iba a ir a encararlo, les dije, pero no quisieron. Ya estaba
terminando el año y no querían tener más problemas.
primero queremos aprobar.
-Además
Cuando se fueron, en el aula todavía quedaban un par de alum-
nas tenninando el trabajo práctico. Me acerqué a una de las que
parccía más confiable,le pregunté si había escuchado lo que mc
contaron y si era cierto. Ella se quedó mirándome; lo dudó. Des-
pués me dijo c¡uc sí. ¡rcro rto quiso agregar muchu rnhs. Se ve quc

72
73
*:¡¡4Ét5iL
bulldog lrancós t¡ue llevu vnrior¡ dlnl sin probur bocado.
-No estudiarorr - le tli.jc yo,
*¿Ninguno estudio'l Qué cosa rara.
XIX Advertí que su tono era lo suficientemente alto como para que
los demás la escucharan. Se me ocurrió, o se me debió haber ocu-
nido, o talvez se me ocuffe ahora, que estaba haciendo un acting
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

para los padres, a los que mi postura absurda, delirante y elitista


de aprobar sólo a los que habían estudiado les debía estar arrui-
En secundaria, o sobte todo en secundaria,la mesa de examen, nando las vacaciones (esa escuela es, por cierto, una de las pocas

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


para decirlo de una forma heideggeriana, suele configurarse como escuelas públicas que conocí a la que asisten chicos de clase
el simulacro que valida todos los otros simulacros. Es uno de los media).
momentos más importantes de la Representación: el último acto En pocos segundos se operó un anacronismo: el patio se trans-
de una tragedia sin hamartía,ni anagnórísis- formó enunaplazapública. Me vi convertido en hereje y sospeché
Luego de la obra habrá de producirse un cambio trascendental. que cualquier defensa sería inútil: ya me habían condenado.
ontológico: la simulación subirá otro peldaño en la burocracia de -La verdad que yo lo encuentro bastante normal -le dije, por
lo Real -advendrá Número, nada menos-, y es imprescindiblc decir.
que no se advierta la farsa. Si se hace bien se recibirán loas y -Mire usted, ¿y también le parece normal que estos alumnos
aplausos. Si se hace mal, acusaciones. Pero si el actor de pronto que con la profesora anterior tenían nueve y diez con usted no
interrumpe la obra, abandona el personaje, rompe el pacto ficcio- hayan aprobado?
nal y se presenta ante el público como actor, digamos, algo pare- -Discúlpeme, pero yo cambiaría la perspectiva -ledi.ie, y
cido a lo que hacían quienes interpretaban las obras de teatro épicg tomé aire, o al menos así me recuerdo o me imagino ahora-, l,o
de Benolt Brecht, entonces ese tipo merecerá hoguera. que habría que preguntarse es por qué estos alumnos que upcnus
Amí una vez por intentarlo casi me linchan' Tenía siete u ochtr pueden hilvanar dos oraciones y tienen tantas dificultacles cn lu
alumnos y ninguno había estudiado' Era un quinto año; estaba ha- comprensión de textos tuvieron notas tan altas. Además cuando
ciendo una suplencia desde septiembre. Ya había corregido el es- llegué me encontré con carpetas prácticamente vacías, ¿,eso n<l lc
crito y los empecé a llamar de a uno para explicarles por qué ntr parece extraño?
habían aprobado. Al tercero o cuarto que despaché se apareció 11 -Mire,lo que a mí me parece es que no está empleando las es-
secretaria, o prosecretaria, no lo recuerdo, y me pidió que salieril trategias adecuadas.
un momento. Salí. Cerca de ella estaban los alumnos que habían -¿Ah, sí? ¿Usted estuvo en mis clases?
desaprobado y algunos padres. Enseguida comprendí todo. Mc -No, pero...
acerqué y la saludé con cara de póker. - Escúcheme, basta -la palabra "estrategias" siempre me llena
-¿Qué
pasa que nadie aprueba?
-me dijo. los testículos de un pathos malo, que no tarda en ser eyaculado
Tenía las manos apoyadas en la cintura: la postura convencio- por la boca-; ahorrémonos este diálogo estúpido y terminemos
nal de quien necesita sostener la acusación con cada partícula tlcl el circo. ¿Quiere que los apruebe? Quédese tranquila: ahora voy
cuerpo. Parecía una mezcla entre la directora obesa de la películir u ir y los voy a aprobar a todos.
Matilda de Danny l)cVito. lu empleada públicu cle Gasalla y utt - No. pero prolbsor. ..

74 75
.¡iúni¡i&,''
La secretaria, <l prosecretaria
-nurlcu lo supe-, cambió el cribfa, y esc'ilr., ¡lrln ¡lrder cellar, Le ho.fa cle w.rcJ es la única
tono vehemente por uno más conciliador c intentó detenerme. cosa liente a l¡r cr¡¡rl ¡rrretkr vencer l¿¡ c'ntinencia, poner a drena¡
Pero ya era tarde. Me había ganado el asco. Volví al aula, llamé Ios traumas y cl ilctritus que voy ucumulando, sobre todo, en estas
de nuevo al último alumno que había desaprobado y decidí des- instituciones horri bles.
plegar la puesta en escena de la que nunca me debí haber alejado,
Cuando fui a la mesa, ya sabía representar mi papel: hice un
aunque claro que de una forma distinta. examen sencillo y después, casi con precisión quinírgica, les fui
En términos técnicos, digamos que utilicé la ironía tal como la arrancando a los alumnos las palabras que necesitaba para justifi-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

entendía Ducrot, es decir, como un tropo polifónico por medio del car una aprobación que, sospechaba, se había decidido en otras
que se reproduce un punto de vista con el que no se está de instancias a las que no me era posibre acceder. Junto a mí había
acuerdo, pero distorsionándolo un poco, burlándose. En términos dos profesoras que hacían lo mismo. si bien a una de ellas en un

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


no tan técnicos: al carajo con todo, y let's the bardo begin. momento se le complicó un poco, se ve que ya también estaba
Me senté frente al alumno y rompí el pacto ficcional. Al simu- bastante avezada en estos menesteres, porque ro terminó resol-
lacro que se suele dar en las mesas, le añadí consciencia del si- viendo con mucha pericia: le dijo al alumno que saliera y leyera
mulacro. Le pregunté quién era el personaje principal del euijote esto y lo otro, y que después viniera de nuevo, así aprobaba. En
de la Mancha. Me dijo: El Quijote. ¡Perfecto!,le dije. Después le definitiva, y como dijo alguna vez elgobernador en T\¡ritter:
pregunté si sabía de qué pueblo venía y me dijo: de la Mancha.
lmpecable, maravilloso.
Nadie tiene derecho de quitarles a los niños
Las profesoras que estaban conmigo en la mesa me miraban la ilusión de recibir sus distinciones.a
absortas. Eran justamente de esa clase de profesoras que solía
montar un show parecido al que yo estaba exagerando. Siempre siguiendo adecuadamente el libreto, al final tenemos el premio.
que tuvieran alumnos, claro. En esa ocasión por ejemplo no tenían las loas, y todos todas- dormimos tranquilos, y tranquilas.
-y
a nadie. De hecho al principio alcancé a oír cómo se quejaban dc Pero aunque no fuese así, y pese a que en esta tragedia no huy lla_
que tenían que quedarse en la mesa por mi culpa, que había to- martiani anagnórisis, siempre tendríamos la posibiliclud dc lu ru.
mado la determinación anti-popular de mandar alumnos a examen. tarsis. o el Alplax. Y en mi caso también la música. la litcr¿rtur¡r:
-abreviemos un poco- duró diez o quince
La metaficción la culpa.
minutos. Cuando terminó hice el actaantela mirada acusadora dc
todos los histriones, y me fui a mi casa con una levedad que no
recuerdo haber experimentado ni antes ni después; pero que mc
duró muy poco: enseguida empecé a sentir culpa. No sabía de qué,
pero la sentía. Efectos de la Propaganda, supongo.
Tiempo después de ese episodio, en diciembre de 2013
-m¿is
o menos por ahí me había quedado-, ya estaba un poco mhs
adaptado y había entendido que esos arrebatos de sinceridad erarr
inútiles, y hasta estúpidos. Lo único que queía era que me dejaserr
enpaz. Evitar problemas. Además había advertido que podía cl-
nalizar todo ¿r tr¿rvés dc l¿¡ cscritura. Creo que de algún modo es-
I I rrit tlc Scioli, dcl 22 tlc tlicicnrhrc rk: 201 I

76
77

.-"*¡¡¡fffe.
tli un cachetazo.La dire me dijo que renuncie si no quería un su-
mario... Imaginate.
-Hay que empezar a denunciarlas estas cosas.
XX -No hice nada
NADA, Gonza
Por eso desaparecí...
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

En el gremio me dijeron que lo único demostrable


eran mis dedos
En esa misma escuela, y una semana antes del simulacro de en el cachete del pibe.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


mesa de examen
-al simulacro de segundo orden, me refiero-,
una profesora había tenido una experiencia horrible, de la que me
enteraría mucho tiempo más tarde: la orden era que no trascen-
diera. Que ni siquiera se enterasen los profesores. Aquí no ha pa-
sado nada. Los directivos vendrían a ser como los cancerberos
del Simulacro,Ios guardias de esa aduana acontecimental desde
la que instituyen una axiología rigurosa, instauran las condiciones
de existencia del hecho escolar
-el límite de 1o decible, de 1o
acontecible- y se configuran como la fuente de enunciación le-
gítima frente al mundo exterior.
El problema -el punctum- es que a veces los hechos que
quedan afuera del Relato son, paradójicamente, casi los únicos
que han estado ocurriendo en las escuelas en los últimos veinti-
cinco o treinta años.
*Me enteré de que sufriste una agresión
-me dijo esta pro-
fesora por Facebook-, fue en la Media XX?

-No, fue en una secundaria cercana a mi casa -le dije.


-Ah! Pensé que podía haber sido ahí... Te pregunto porque
mí me pasó algo similar y me sentí tan mal que renuncié...
¿r

sabía... Te pegaron?
-No un
-No, alumno me tocó el culo y la dire me dijo que "usando
pantaloncitos ajustados no podía esperar otra cosa". Fue una dc
las cosas más humillantes que viví.
1o puedo creer, no sé qué decine... A mí me llamó la
-No
atención no verte más (yo trabajé ahí hasta principios de este año).
pero nunca nadie me di.io nada. No hiciste una not¿l a inspección'/
n() pilsó n¿ul¡r cl pibe me tocó cl cul0 otra vez, y yo lc
-ComO
7u 79
...¡¡5Ée*-. *¿ *.
Cristina Kirchner @CFKArgentina .2I de oct. de 2010
Trabajo y educación, construcción de ciudadanía al palo. Un escalón más.
XXI
Hablaron Héctor y María
. Retweets 18
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

. Favorito 1

2O:14 - 2l de oct. de 2010 ' Detalles Voy a hacer un stop porque hoy el loco apareció con un cuchi-
llo. Un tramontina. En medio de una clase abrió la mochila y se

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Alberto Sileoni @Albertosileoni .7 de nov, de 2013 lo mostró a su compañera. Con esto se mata gente, le dijo. Si algo
Para millones de niños y jóvenes, la educación rompe la profecía de la cuna faltaba para completar su perfil de psicópata era esto. Tiene todos
y construye un destino de igualdad y dignidad. los clisés.
. Retweets 24 Después del episodio el director lo llamó y le dijo que lo iba a
. Favoritos 7 derivar a un gabinete psicológico y que por un tiempo no podía
14:49 - 7 de nov. de 2013' Detalles asistir a las clases. Pero el muchacho algunas cosas las entiende
muy bien. Póngalo por escrito, le dijo. El director me lo contó
Nora De Lucia @noradelucia .23 de abr. de 2014 abriendo los brazos, en señal de que nada podía hacerse. Me dijo:
La Educacién Inicial es el primer escalón y es el que vaalanzar a los niños el sistema 1o va a proteger a éI.La secretaria asentía. Creo que yo
a todo el trayecto educativo. también asentí.
. Retweets 4
. Favoritos 4
-Por supuesto esto no se te ocurra contarlo -me advirtió la
regente, con una sonrisa de ésas que dejan entrever la scricdud
2l:58 - 23 de abr. de 2014' Detalles que constituye la verdadera fuente de enunciación.
que no
Mauricio Macri E @mauriciomacri . 14 de abr. de 2011
-Obviamente -le dije, y me quedé un par cle seguntlos
más esperando que se produjera uno de esos silencios que habili-
"¿Alguien puede estar en contra de incrementar el nivel de educación?" ^A tan una retirada no tan artificiosa.
. Retweets 1.1 Apenas encontré la oportunidad, agané las listas de los cur-
.
-a eso había ido- y volví al club de barrio en el que estaba
Favoritos 2 sos
23:20 - 14 de abr. de 2011 ' Detalles transcurriendo el TAIN. Los alumnos jugaban al unihockey o
floorball -era una clase sobre juegos no convencionales- con
Teto Medina @tetomedinaok . 31 de may. de 2010 botellas de plástico pegadas con cinta en palos de escobas. Se
El problema de algunos es la falta de educacion. les enseña a improvisar, porque se sabe que cuando sean docen-
. Retweets 3 tes van a laburar en escuelas donde en general hay escasos ma-
22:41 - 31 de may. de 2010 ' Detalles teriales y recursos.
Me senté en la tribuna, al lado de un profesor con el que tengo
cierta confianza. Apcnls cncontré una excusa,le conté lo que me

ll() 8l
"i#*5isó*e&!$r. ..
habían contado hacía unos minutos. Dcspués ilttercumbiamos un
par de anécdotas sobre el loco, mientras tomhbamos un mate con
gusto a menta que había llevado una profesora. El día que apa-
rezca con la FAL automática a los primeros que va a matar va a
ser a nosotros, le dije, y nos reímos un rato de eso. Después no
XXII
hablamos más, no cruzamos una sola palabra. Seguimos absortos
el movimiento de la pelota improvisada con bolsas de nylon y
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

papel de diario. La veíamos rodar con una atención excesiva,


como si estuviéramos asistiendo en cierto modo lo estába- El libro en el que cuento algunas experiencias extremas que
-y
mos- al último acto de la representación de un drama. viví en la secundaria salió en diciembre de 2013,pocos días des-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


pués de mi cumpleaños. Pero la difusión en serio empezó en
marzo,cuando me empezaron a llamar de la tele, de varias radios,
y salieron algunas reseñas en diarios y revistas.Incluso me llama-
ron de un programa agropecuario, cuyo conductor se vestía con
,k X,t r(
',k chaleco, sombrero de ala ancha y tomaba mate en el aire. "No leí
el libro, pero vi por ahí que te hicieron una nota", me dijo. Era un
delirio.
(. ..) No sé por qué cada vez que ojeo tus cosqs me hacés acordar una anéc- En general todos me pedían la misma cosa: contá cómo el
dota que me contó un alumno que tuve de adscripto a mi cátedra y que la- alumno te pegó. Ése era mi número: el papel que me asignaban
bura en escuelas de provincia que estdn a 20 o 25 cuadras del centro de kt dentro del espectáculo. Usualmente yo ponía cara de póker y lo
Plata. Tuvieron una invasión de ratas . . .y ratas y ratas. . .y nadie hacía nadu repetía como un autómata: lo intenté sacar del aula porque estaba
y del ministerio no contestaban. (Jnavez contestaron diciendo que el área jugando, literalmente, con fuego. Como no quiso salir, salf yo u
a cargo (de desratizar, supongo) estaba con problemas, pero que iban u buscar a la preceptora; pero él me siguió y empezó a tirar bofbtn-
m.andar una solución. En efecto, a los días llegó: barbijos para todos k¡,s das al aire. En una me pegó. Fin.
docentes y no-docentes. A la ota mañana los padres que llevaban a sus hi- El relato, versión tras versión, se iba reduciendo a sus núcleos
jitos a la escuela se encuentran con todo el personal con barbijo. "Barbijos narrativos esenciales: se desgajaba como si fuera un cuerpo
para todos", diría alguno... error: no para todos, para sus hijos no! En- muerto en proceso de descomposición. Sabía que los gusanos no
tonces no los dejaron se los llevaron de vuelta a sus casas! Buenísimo! 5
se detendrían hasta el último Íetazo de hipodermis, pero aposté
por la simbiosis: quizás tenían alguna proteína que me sirviera.
Otro clásico: ¿qué te llevó a escribir este libro? La verdad, decía
yo, tenía pensado escribirlo hace mucho tiempo, digamos que ape-
nas empecé atrabajar en las escuelas fui viendo algunas situacio-
nes de violencia que me generaron la necesidad de narrar, y
etcétera. Por supuesto debía ser cuidadoso y repetir siempre la
lnisma versión.
s Mcnsajc privudo tlc liuccbrxrk.

82 ti3

,-" -" {.
Después de cada participación, el l.¿tccbrxrk se llenaba de men- debajo de la rrrcsn, ln ilrr¡rloltrcnt¡telón de un sistcma biométrico
sajes. Los docentes me agarraban de conf'esor. E,staban sedientos para controlar crl prese.nlisr¡'ur-, y cl llumaclo de un subsecretario
de una voz que los representase en sus penurias cotidianas; de- del Ministerio de Uclucución Nuciclnal, que pidió verme, invitación
seosos de una nueva víctima con la que hacer catarsis. A mí me que acepté en el momento en que me di cuenta de que podría ser
pasó esto y a mí esto otro, me decían. ¿Y a mí qué? En algún punto un buen final para este libro.
creo que encontraba más interesante leer los mensajes de los pro- Pero claro que los efectos de lectura también se sintieron en el
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

gres que me aborrecían, en gran parte porque ello me permitía hogar: mi novia, apenas lo leyó, estuvo casi dos días sin hablarme
afirmarme en una posición a la que estaba más acostumbrado, que porque parece que decía cosas que la dejaban mal parada, y porque
es la del huraño incomprendido, o la del librepensador apartidario. además en un pasaje decía que le miré el culo a la directora de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


En fin. una escuela. El viejo truco del narrador no funcionó. En vano le
La cosa
-el punctum- es que me llegaban tantos privados expliqué la teoría de Ducrot y las cuestiones epistemológicas re-
que en un momento me hinché las pelotas y escribí una respuesta lacionadas a la responsabilidad de los enunciados. La teoría lite-
general, de modo que cada vez que alguien me contaba sus des- raria o lingüística podía ser muy útil para analizar, por ejemplo,
gracias abría el bloc de notas y la copiaba y la pegaba: "Es lamen- el complejo dispositivo textual de Héctor Libertella, pero carecía
table lo que me decís y da mucha bronca que nadie haga nada para de valor en rencillas domésticas o pasionales. Ante el ataque de
cambiarlo. Pero bueno, hay que seguir y animarse a hablar. Te celos de una mujer 1o único que se puede hacer es guardar silencio
mando un cordial saludo". y, como enseña el cine, no moverse: quedarse quieto como cuando
Fuera de la virtualidad hacía por cierto lo mismo. se está frente a un Velocirdptor.
Lo que nadie entendía, pese a que 1o aclaré,es que yo no quise
hacer ninguna denuncia, ni menos representar ninguna realidad.
Hablando con honestidad, no sé qué carajo quise hacer. Simple-
mente me sentaba y escribía, como lo estoy haciendo ahora. En
todo caso si hay un propósito es desentenderme un poco de la
muerte. Supongo. Pero bueno: un libro es también el efecto que
produce, decía Walsh ,y amí de algún modo me empezaron a ver
y tatar como un "luchador social". Yo sabía que era algo absurdo;
pero acepté ese papel. Digamos que 1o representé por curiosidad.
Por hastío. Para que ocurrieran cosas, no impofa cuáles.
Entre los efectos más simpáticos hubo varios que me entretu-
vieron bastante: una maestra que se declaró mi fan y me mandó
una foto de sus tetas, un par de amenazas de progresistas coléricos
y ágrafos, algún intento berreta de sacar el libro de circulación,
un ofrecimiento para integrar la lista de un partido de izquierda,
una reunión con políticos de centro-derecha, entre los que estabir
el Ministro de Educación de la Ciudad y el de Córdoba
-quien
por cierto reconoció quc ya tenía arregl¿rdo co¡l los gremios, por'

84 ti5
.---ú¡trl&i;,-,
XXIII
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Profesor Santos: Acabo de ver su participación en el programa de Rolando A la secundaria donde tenía mis únicos ocho módulos titulares,
Graña y realmente me dio verguenza ajena, ver como usted (en su persona) y donde me golpearon, renuncié en abril, o mayo, poco después

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


nos hacia quedar muy mal parados a los cientos de docentes que trabaja- de que se levantase un paro por tiempo indeterminado que duró
mos todos los dias en el aula, usted da una visión simplista del trabajo do- más o menos un mes. La escuela, a esa altura, ya estaba tomada
cenle, es mas considero que tiene muy poca experiencia en al aula, yq que por los alumnos y el aula se volvía un espacio ingobernable: más
menciono que da mas clase en superior, que en nivel medio, entonces me que'oestrategias didácticas" había que pensar en estratagemas de
imagino que su tabajo en nivel medio, solo sirvio para que realice su libru¡ supervivencia.
con el unico fin de ganar protagonismo, Profesor Santos recorra mas, las Sólo había un grupito de tres o cuatro chicas que estudiaba, y
aulas, sea mas Jirme con eI alumnado, en su relato se lo ve como un docente un muchachito que se indignabay cadatanto me contaba que allá
desganado y ese mensaje no es el ideal, que usted debe transmitir a sus en Cuzco o Lima -no lo recuerdo- las situaciones de indisci-
ulumnos entiendo que forma en superior futuros docentes, doy gracias quc plina eran sancionadas con severidad. Aveces también me hablaba
en UNLP, no me hayanformado docentes como usted. Atentamente ProJ'. de las líneas de Nazca y de Machu Picchu, del general Odría y del
Lic. XXXXXXX XXXXXX (le aclaro yo si conozco la educación media ya partido aprista, mientras yo trataba de evitar que prendieran porros
que doy clase en zonq norte y en colegíos de Ia Ciudad de Buenos Aires. o de que se lastimaran tanto me daba vuelta para decirle
-cada
sí, aha o mirá vos.
La decisión de renunciar la tomé después de una de las tantas
situaciones de mierda que tuve que pasar. Un muchacho había roto
la persiana. Ya le había advertido dos o tres veces que si seguía
dejándola caer de esa forma brutal, se terminaría rompiendo. Pero
mis palabras suscitaban un solo efecto: la risa. Multiplicaban el
goce. Incluso duplicaban la velocidad con que caían los listones
de la persiana.

-Mirá que lo vas a tener que pagar vos.


Las advertencias, que dos días antes habían funcionado, ahora
resultaban inútiles. Se sabe que el que empieza a correr libera al-
gunas endorfinas que generan placer; pero con el tiempo para li-
berar la misma canticlacl clc esa sustancia necesita correr más'
Mandé a una chicu ¡t httscitr el libro de actas. Sabía que a nadie

86 87

.
le importaba que le hicieran un act¿r, pero huhfu que hacerla para Pero..
- .

resguardarse. Lo mismo pasaba con todos los otros procedimien- cos¿rs qt¡e l)lt¡¡tttl,,,
-Son
tos, como citar a los padres. Las sanciones ya no tenían ningún Estuve a punto tle tlecirle ulgtl, pcro me contuve. Comprendí
sentido; pero no había muchas cosas que lo tuvieran. que ya no tenía scntitftl ¿tgregar nada. El absurdo habíaalcanzado
La chica vino al rato con las manos vacías. Las preceptoras no el nivel de impudicia del teatro de Ionesco. Todo, hasta el cinismo,
estaban. Eran las doce y pico. Había olvidado que de doce a un¿r devenía tarde o temprano en absurdo. Yo mismo, como parte del
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

no había preceptores. Pensé. Le dije que fuera a buscar a la direc- engránaje, me estaba convirtiendo en un gran sinsentido.
tora. Asintió con un gesto displicente. La vi recorrer el pasillo a Cuando la directora se fue, me quedé mirando perdidamente el
través de un pequeño tajo que se abría en la bolsa de residuo negra aula. Estaba ausente. Al volver en mí, no sé cuánto tiempo des-
pués, advertí que mis ojos se habían encontrado con los de una

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


con que habían emparchado la puerta. Detrás de mí, al fondo, al-
guien había puesto música. No dije nada. morochita de anteojos gruesos; intuí que compartíamos la indig-
Volví a mi escritorio y me senté. Simulé que el desorden no me nación.
afectaba. Me puse a leer el libro de temas. La directora entró a los
-Esta escuela es una mierda -me dijo.
cinco o diez minutos. Cerró la puerta y me preguntó qué habíapa-
-La verdad que tenés razón -le dije yo.
sado. Se lo sinteticé en un par de oraciones. Por supuesto no es- Los últimos diez o quince minutos me los pasé sentado en el
peraba una reacción enérgica. Ni una restitución transitoria de la escritorio, observando todo con visión de etnógrafo y cara de
autoridad. A lo sumo, y siendo optimista, podía esperarse un tibio póker. De pronto descubrí una obviedad: mi presenciaahí era una
llamado de atención: un reto poco convincente, impostado, que gran equivo cación,producto de un alud de malos entendidos que
por lo menos consumiría una parte de los minutos que faltaban se habían ido acumulando, y a los que me había dado pereza de-
para la una menos diez. Eso era, en el fondo, todo 1o que podía tener.
obtenerse de ella. Dos años atrás, cuando un alumno me golpeó, Al otro día presenté la renuncia.
no había hecho más que acusarme de no haber empleado las "es-
trategias" adecuadas. Evoqué la escena porque ia cínica me lo
había sugerido con el mismo rictus que se le empezaba a dibujar
ahora. Me pregunté si no sería el preludio de otro disparate.
pero pensemos que quizás la persiana estaba floja
-Bueno...,
-me dijo.
-¿Eh?
por ahí no estaba funcionando bien, o quizás no se dio
-Sí,
cuenta...
está hablando en serio?
-¿Me
En el fondo, el pibe que había roto la persiana se desternillaba
de risa. También empezaron a reírse los demás. Se escucharon loas
alaviejapiola que no se había puesto la gorra. El peruanito abría
los ojos estupefacto.
persianas ¿r veces se rompen, no son ntuy buenas.
-Esas
fi8 tt9

._,r*;#É&.....-
XXIV
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Holq! Hoy es 22 de Junio; falta más o menos un mes para las vaca-
Compré En las escuelas ayer,frente a Puan. Leí la mitad bajando porrone.t ciones. En pocos días habrá que empezar a prepafar las cosas para

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


de cerveza en unrecital. Estoy por terminarlo ahora, que me quedé en casa mudarse. Como la casa de Lomas es más chica, es probable que
porque lafalta de sueño,la resacay el estrés de la semana hicieron que me me tenga que deshacer de algunos objetos. Por ahora pensé en
desmaye en el baño antes de ir a dar clases. Hoy tenía que tomar uno dejar los cassettes y un escritorio viejo' que uso para apoyar pa-
prueba ridícula sobre las funciones del lenguaje. peles y algunos libros. Quizás también voy a tener que vender una
mesa de pino pintada de negro, donde apoyo la ropa y más pape-
Et libro es genial. Me gusta mucho el cuento de la mdquina retórica' Me les. Los papeles son mayonnente trabajos plácticos viejos de gente
dio impresión leer ethos, pathos y logos cuando lo que quería lograr ayer que nunca los ha ido a buscar. A veces los uso pafa juntaf los so-
con la cerveza era adormecer los nervios excitados por Ia entrega de las retes de Lola. Espero una semana o dos hasta que se disecan y dis-
notas de un parcial de lingüística interdisciplinaria. El libro lo compré por' minuyen su tamaño. Aunque a veces pasan meses y se terminan
que desde que estoy dando clases me dabavueltas escribir sobre esto y no disolviendo casi pof completo. Mi novia lo lee como un sign<l de
paro de investigar sobre educación y preguntarme quién carajo está di- abandono. Yo creo que no debe haber cosa más eficaz para medil'
ciendo cosas que no incluyan la palabra "estrntegia". Llegué al punto de la temporalidad que la disolución de la mierda.
considerar trabajar en unq de esas escuelas qlternativas new age. Por En cualquier caso a lo que iba, el punctum, es que no lnc preo-
ahora me autoengaño ayudando a acomodar la biblioteca.6 cupa demasiado la mudanza; no estoy nervioso por eso' Curnhinr
de casa me tiene sin cuidado. Lo que me inquieta es que hacc untls
días me empezó a doler elbrazo y el costado izquierdos; tengo
miedo de que sea el cotaz6t. Todavía tengo que vivir un poco
más. Me hice dos electros y salieron bien. El médico me auscultó,
me midió la presión, no tenés nada, me dijo; pero no le creo' En
su tono hubo una falta de énfasis que no me convenció. Un tono
monocorde parecido, por cierto, al que uso yo más o menos a par-
tir de junio o julio, cuando comprendo la inutilidad de todo exceso
de pathos.
Además el tipo era muy joven y tenía cara de vendedor de za-
patos, no de médico. Me recetó un par de pastillas: Xedenol Flex,
6 Mcnsajc privn<kr dc l;ttecllxlk
con diclof'enac slxlico y pridinol mesilato. Las compré, pefo no

91
90

-*sff&;, * r.t¡ffi*,
las tomé. Creo que prefiero mrlrirnlc ¡rot uhundor¡(), que sería una
muerte más consecuente con mi vida, que por la mala praxis de
un médico apático.
La molestia en el pecho aparece sobre todo por la noche. Ape-
nas me acuesto. Últimamente me duermo considerando la posibi-
lidad de no despertarme. Pero no me gusta la idea de morirme sin
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

darme cuenta. A veces la encuentro insoportable. Es como si ne-


cesitara, llegado el caso, tener un último pensamiento, ver las
la carrera'
cosas por última vez, alcanzar un último e inútil entendimiento Hola me ltamo XXXXX soy de varela, entre porque me gusta

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


sobre mi vida, o sobre alguna cosa, no importa qué. tengoalgunosproblemasparaexpresafine,losacentos'todoeso'yaveces
los textos mas as-
Por las dudas en estos días tiré a la basura algunos papeles que me cuesta comprender los textos xq me pierdo, sobretodo
que dejar' bueno'
no quiero que sean encontrados, sobre todo cosas que escribíhace tractos, el año pasado hize el cbc y me pasaba eso, tube
me valla bien' tra-
mucho tiempo y que hoy encuentro pueriles o vergonzantes. Tam- espero poder mejorar con la ayuda de dios y que este año
circe de cor-
bién boné el historial del explorador de Internet, en el que había bajo en una fábrica tengo dos hijos y leí un libro que se llama
algún detritus pornográfico. Digamos que es una especie de ethos tazar, nose que otra cosa podria agregar' saludos'
post mortem. Que por cierto acaba de perder sentido en este mo-
mento en que lo estoy escribiendo. Pero no importa. Así suele pa-
sarme con un montón de cosas. SoyXXXXX,vivoensolano,tengo28añosyhicelasecundariaenlaes-
hijos y trabajo
cuela xxxxxxx de aca de sola¡o en el plan fines. Tengo tres
a veces hasta las 6'
mucho, desde las 6 de la mañana hasta las 5 de la tarde'
que lo comprenda y lo con-
asi que no tengo mucho tiempo para leer, espero
que tengo algunos
sidere, igual cada tanto trato de leer algunas cosas' Creo
problemas de expresion' ojala pueda solucionarlos rapido'
quiero ser do-
gustaria poder ayu-
cente porque veo que hoy los chicos no saben nada, me
dar.

92 93

.,gi*!', .,,."u#E8iÉ¡¡¡f¡eo;-.' . -.-.


centes y muchos yu lne e¡tában ponl€ndo la ctlquetn de gorila. su-
puse que el exccso úe ¡nllwl tnt vez r¡e tlebÍ¿t 0 eso y comprendí
que ladiscusión y¿r no tenfn ningún sentido. Apenas encontré la
XXV oportunidad, cosa que tampoco f'ue fácil,la saludé y me fui'
Varias semanas después, y luego de varias clases suspendidas
por dos clásicos de ese instituto: las jornadas sobre la memoria y
la falta de agua, se apareció en la puerta del aula el profesor
que
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

me sucedía y me hizo un gesto para que saliera' Abrí la puerta


y
o'presuntamente"
En abril o mayo de 2014, en el profesorado ultra-kfuchnerista lo saludé con cara de póker. Era el tipo que -
digámoslo así- acosaba alumnas, y que faltaba siete de cada diez

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


hicieron una reunión en la que concluyeron que había que enseñar
ortografía y clases de palabras a los alumnos/futuros docentes de cláses (la estadística me la dio un alumno indignado), porque tenía
primer año. Yo no asistí porque había decidido, desde el año an- ensayos con su bandita de rock'
terior, no asistir más a este tipo de reuniones donde se transforma
-Te iba a preguntar si te falta mucho -me dijo-; si no voy
al aula en una unidad básica. Así que las nuevas directivas me lle- al buffet y me tomo un café, no hay drama.
garon por mail, y después me las comunicó una profesora de lite- Me llamó la atención que me preguntara eso; miré el reloj y
ratura con la que nos cruzamos en el pasillo .La dejé hablar, pero eran casi las nueve de la noche, o Sea: faltaban cuarenta minutos
después le expliqué que yo no iba a trabajar sobre un tema que para que terminara mi clase' Pensé que el flaco estaba un poco
debieron haber aprendido en la primaria y que, en todo caso, es- desorientado.
en cuarenta minutos -le dije-; pero si
taban en condiciones "cognitivas" de aprender sin la ayuda de un
-Mirá, yo termino
docente. Me sentía por cierto un estúpido aclarando eso. necesitás que termine antes no tengo problema'
que este año mi horario va a ser a las
-Lo que hago yo es dejarles un cuadernillo -le dije-. La -Ah, porque me dijeron
ortografía, en mi humilde opinión, es algo de lo que se deben ocu- nueve menos diez.
par ellos. La clase la reservo para trabajar dificultades más pro- puede ser, ¿quién te 1o dijo?
-No
fundas, que no son tan sencillas de solucionar por uno mismo.
-El regente.
La profesora montó en cólera, elevó la voz. Habló de inclusión.
-Amí nadie me dijo nada.
de la necesidad de tener en cuenta la "trayectoria formativa" de avisó aYer.
-Me
los alumnos. En dos o tres minutos acudió a buena parte de los
-Es raro...
topoi del discurso nac&pop. Era una máquina de vomitar clisés. secretaría, ¿querés que nos fijemos?
-Está ahí en
Le faltó citar a Gramsci o Freire, y estaba lista para ganar concurso voY Yo.
-No, esperá, ahí que ya volvía y me fui
de directora. Entré al aula para decirles a los alumnos
Freire, que
Cuando pude encontrar un hueco y hablar, cosa que no fuc a ver al regente Míster Realpolitik, cinturón negro en
(ex secfe-
nada fácil,le dije que no se pusiera nerviosa, que podíamos inter- estaba en el cuartucho devenido bunker revolucionario
el
cambiar opiniones sin necesidad de pelearnos. Pero eso parecc taría del instituto) revisando su celular. En los últimos años,
que la enfureció más. Casi no la conocía,pero era evidente quc pelo blanco y la barba le habían ido creciendo a medida que se
debía tener algo contra mí. Unos días atrás un profesor me habí¡r iba volviendo r¡hs "¡lrggrc". más kirchnerista: ahora parecía una
dicho que rni libro ya había empezado a circular cntre algunos do- rnezcla bizarr¡r cntr.r'el ¡lerlfl¡¡Ogo Peter McLaren y coco zilly'Pot

94 95

,-;E &¿- __ ¡*é 8"t


cierto: con algunos profesores le deci¡nos Reulyilitik porque cada f'uso,tirl vcz dc ttttt.iet', l'ntbablementc no lcs gustó lil palabra
vez que discute y hay algo que no cuadra con su relato lanza esir "idiota"; la c¿rrrcr¡t cru liducuclón Enpeciul y yu clesde el principio
palabra. los adoctrinan en cl usO de eutbmismos. Por eso con el tiempo se
Lo saludé con un "hola" fugaz, y en un par de frases le expliqué vuelven progres: es un horizonte natural.
la situación. Él se quedó en silencio, con la vista fija en el celular; Cuando llegué a mi casa, subí a mi pieza y le pegué varias
se me ocurrió que se estaba haciendo el boludo, ganando tiempo. piñas a la pared, hasta lastimarme los nudillos' Después me puse
el jogging de entrecas a,baié y le conté todo a mi novia' Me dijo
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

Por lo que recuerdo, no me miró a los ojos ni una sola vez.


que le viera el lado positivo: iba atrabajat menos y por la misma
-Sí, tu clase ahora termina nueve menos cuarto -me dijo-,
¿no te avisaron? Como vos el otro día te negaste a dar ortografía flutu.Eto siempre es bueno y yo obviamente ya lo había pensado'
la institución decidió sacarte una hora y pasársela a la profesora De hecho creo que no armé tanto quilombo por eso' Pero, ¿cómo

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


de Didáctica de las prácticas dei lenguaje, que sí está dispuesta a carajo iba a hacer para dar un taller de lectura y escritura en media
hora por semana? Porque la clase empiezaocho menos cinco
(lo
hacerlo.
digo en presente porque todavía hoy tengo el mismo problema),
-Pero no pueden hacer eso...
pero en la práctica la mayoría de los alumnos, por distintos mo-
-Es una decisión institucional,la institución tiene la potestad
para... iivos (boludear, sacar fotocopias, fumar un pucho de más, etcé-
Mire, yo concursé por tres ho¡as: dos de clase y otra de TAIN tera), no entra al aula hasta las ocho y cuafto, y luego hay cinco
- minutos que se pierden mientras paso asistencia. O sea: el tiempo
-le dije, mientras empezaba a considerar la posibilidad de lan-
zarme sobre él y cagarlo a trompadas. real es de veinticinco minutos, y a veces menos. Cualquiera con
bien, y esas horas se te van a seguir pagando. un poquito de conocimiento sobre estos asuntos (no mucho: un
-Está
es absurdo. poquito), sabe que hacer un taller en ese tiempo es imposible: no
-Pero...
hay forma.
-Y bueno... Talvezme convenía despreocupafme de todo: ir, cunrplir cl htr-
- ¿Cómo hago para dar un taller en menos de una hora? rario, hacer 1o que se pueda y punto. Eso es..iUstitntctttc. lrt t¡tte
-No sé, podés trabajar con aula virtual, o por Internet, usar la
hora TAIN, fijate. estoy haciendo ahora.

-La hora TAIN ya la uso para dar clases de apoyo, pero está
bien, no importa, listo.
Salí del cuartucho sin saludar y volví al aula. El profesor pre-
suntamente libidinoso estaba en la puerta mirando el celular con
cara de nada. Le dije que me bancase unos minutos, entré, cerré
la puerta y les expliqué a los alumnos qué es lo que había pasado.
Acá hay gente que los está subestimando; yo me niego a tratarlos
como idiotas, les dije. No me voy a parar frente a ustedes a enun-
ciar las reglas de ortografía. Están destruyendo la carrera docente
y no voy a ser parte de eso. Punto.
No sé qué me respondieron, y tampoco sé si me respondieron
algo; ahora los rccucrdo en silencio y veo una ris¿r cn un rostro di-

97
9(r
t ,**i¡i-E$i¡,,,. ,-.-Élüfh"*
(. ..) Este momcnl() lristórictt te c¿trttcteriza por un mayor acceso
a la Educación Supcrior tle sujetos pertenecientes a una diversidad
de sectores y grupos sociales. Esto cuestiona las imágenes tradi-
cionales del "alumno esperado" y torna necesario desarrollar for-
mas adecuadas de organizar el trabajo docente para dar
respuesta a nuevas poblaciones (...).
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

BREVE JUSTIFICACION
TEORICA DEL DESASTRE ' (Bueno, esto ya Io sabía: el énfasis no estó enformar profesio-
nales de excelencía que puedan brindar la mejor educación, sino

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


en hacer cartdad con quienes llegan sabiendo openas el alfabeto.
Gracias igual.)
(...) En todos los casos la formación
de profesores no estuvo ni
está escindida de los procesos políticos, sociales y económicos dc
la Región. En aquellos países donde la movilidad social se dio con
fuerza,la expansión de la matrícula del nivel secundario traccionti
la necesidad de formar más profesores. Por otra paÍe, dicha mo-
vilidad se vio reflejada también en la conformación social de los
que elegían esta profesión (...).

(Me pregunto si también se les bajaba el nivel o si hacían un gratt


esfuerzo y venían ademós de una mejor y mós equitativa secun-
daria).

(...) En la actualidad, la formación de profesores en la provin-


cia de Buenos Aires se enmarca en un escenario político provin-
cial, nacional y latinoamericano que demanda un nuev()
posicionamiento docente en lo ético,lo político y 1o pedagógico
(. .).

(Sí, esto Io fui entendiendo gracias a tipos como Mister Real-


politik).

7 Los quc sigucn sott rrlgttttos littgtttcttlos tlc krs nucvos discños crrrrictrl¡rcs
¡raru la firrnrrrciírrr
doccnlc, r¡rr'sc inlpl(.nl(.r¡lnrorr ('onrr "¡rnrcbn ¡rilokr", y sin r{xilo, crr vcinlc profbsorutlos.

98 99

t. ,
En realid¿rtl.lt¡tbf¡r utlr que me le¡ romplu, pertl cusi nunc¿t
¡l
iba. Era un nruchucltito l'lttctl y nllo que se sentaba en el fbndo
y cada tanto levantub¿r lu vistu paru llamarme "logi" o "gua-
XXVI chín", o para sugerir la posibilidad de medirnos en un mano a
mano.
Por supuesto que a esa altura yo ya había aprendido que no
había instrumentos disciplinarios significativos, de modo que ya
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

no gastaba ni dos minutos en hacer un acta, llamar a la directora,


En secundaria me quedaban dos horas como provisional, en lir o citar a los padres. Los "consejos de convivencia", de los que a
escuela del simulacro de segundo orden. Hacíaun par de años quc veces se jactan, tampoco surtían, ni surten, mucho efecto, y a

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


estaba esperando que alguien titúarizara y me desplazase, pero veces ni siquiera se conforman. Todo, en definitiva, termina reca-
nadie lo hacía. Ahí tenía un quinto año, cuyos alumnos estaball yendo en la inspiración individual del docente, en su carisma, en
sumidos en una apatía profunda. Les daba lo mismo todo; total no su "vocación" (de mártir), y cada cual debe diseñar su propia es-
hacían nada. Ni conmigo ni con los otros profesores. Cada cual tratagema de supervivencia.
estaba en su mundo, es decir, en su led. Nada los interpelaba: lcs En mi caso yo por lo general intentaba habla¡ con el alumno a
hablé sobre las borracheras de Bukowski, de los excesos de Rinr- solas y, si no funcionaba, como sucedía con este muchacho, que
baud, de la calidad del opio que fumaba Poe, o del flashero de Co- se cerraba como una ostra, trataba de ponerlo en ridículo'
leridge, que imaginó un palacio re loco bajo los efectos dcl
-Guachín
sos vos
-le decía-: te hacés el guapo y nonosabés
me
láudano. Abran el google y pongan "Kublai Khan", les sugerí unir cambiarte los pañales; mir6, ni siquiera te crece la barba;
vez. Claro que no había Internet en la escuela (son muy pocas lirs durás dos minutos.
que lo tienen), pero desde los celulares se podía. Deletreé el nonl- Por suerte el flaco no redoblaba la apuesta; en tal caso no hu-
bre un par de veces y pasé por los bancos para ver qué páginas lcs biera sabido qué hacer. El problema de la carencia de sanciones.
tiraba el buscador. Las pantallitas, sin embargo, eran todas azulcs o de la laxitud de normas, es que los límites no sólo se van co-
o verdes: Facebook o WhatsApp; ya ni siquiera disimulaban. rriendo para el alumno, sino también para el docente, que dcbc
-Lo repito por última vez: Ku - Blai - Khan, con k y hache sobrevivir de alguna forma. Sobre todo si se toma el laburo con
intermedia. cierta responsabilidad.
Silencio. Aunque alalarga,digamos, uno va aprendiendo sus gajes, en-
-¿Y éste de qué está hablando? -tiró alguien. contrando sus tips, no hay que confundirse.
Digamos que no era lo que se dice una clase, sino lo que decí;r Lo digo porque algunos piensan que con el tiempo aprendieron
el señor M: veinte tipos metidos adentro de un cuartito denuirkr a dar clases. En realidad es una ilusión: aprendieron, en todo caso,
esperando que el tiempo pase. Y con el tiempo yo también nrc a sobrevivir adentro del aula, que es diferente.
sumé: para julio ya éramos veintiuno. El resto del año fue un gnrrr A lo mejor, sería bueno que en las paritarias negociasen también
simulacro. O sea,lo de siempre. cursos de capacitación, pero en Tai Chi Chuan, o Yoga' y la en-
"Igual tenés que agradcccr quc son apáticos y por lo men()s trega gratuita de Álpla* o Lexotanil. O quizás mejor (mucho
no te rompen nlucho lrrs ¡rclolrrs", ntc di.jo un colega en I¿r s¿rlir me.ior) del láudano del que fumaba Coleridge.
de prol'csorcs,

l(x) l0l
-..
hun estado
cunclaria sin subcr lccr ttl 6¡crlhlr' La renlldnd es ésu:
que seguimos
quince años <t mlts tttlelttro dc e¡e clepósito de hijos
el recorte
liamando "escuel¿t" y ni siquieru pueden comprender
XXVII: DIGRESION de un diario.
Aunque ojo: en cambio es probable que hayan logrado
grandes

BREVE DIATRIBA progr"ro, lu, habilidades motrices del dedo pulgar y en la ar-
"n de esas
coNTRA LA PEDAcocÍ¡ iicuiación de falanges' o que hayan desarrollado alguna
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

tecnologías
habilidades cognitivas que promueven las nuevas
y fe-
(multitasking, escritura no secuencial) y que los pedagogos
que se es-
tichistas de las TIC's tanto ponderan' Los argumentos

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


grimen contra la videosfera, te dicen, son los mismos que ya
Como se viene advirtiendo hace bastante, el mundo parece utilizabaPlatóncontfalaescritura.Siemprelanovedadcausares-
más
estar cambiando sus métodos disciplinarios por estrategias de quemores. Etcétera.Ven a la tecnología no como un recurso
todos los males'
seducción. Foucault por Baudrillard. La centralidad ya no est/r entre otros, sino como la panacea que va a curar
en la producción sino en el consumo. Ya no se necesita tanto un Levantantemplosalcerebroyalaneurociencia.Proponeninter.
de un pe-
cuerpo dócil como una subjetividad atravesada por la búsqueda pelar al alumno en tanto consumidor y en tanto portador
quedado al
de placer inmediato y, en la escuela, de hecho, ese placer inme- daro demateria gris' Por supuesto,las únicas que han
diato ya no se sanciona, al contrario: se trabaja a partir de él' mafgen_ocasialmargen_deldesastresonlaselitesqueno
Para la nueva pedagogía, un buen docente es el que interpela al han seguido sus recetas.
imagen
alumno como consumidor, como cliente, como homo videns. El Enios profesorados,las carreras están diseñadas a su
que los
que acude a "estrategias" de seducción cadavez más cercanas a y semejanza: los pedagogos, cual demiurgos' decidieron
que sólo hay quc
la retórica publicitaria. Como el escritor de best sellers, y previo cont"nido, específicos carecen de relevancia y
parasitan
diagnóstico o "estudio de marketing", se aconseja producir el leerlos a ellos, o estudiar las ciencias sobre las que ellos
epistemo-
mensaje que el otro quiere oír, al que se le debe añadir 1o quc mendigando con desesperación legitimidad y legalidad
tener las carreras
Baudrillard llamó "valor-signo", y que da como resultado - lógica! De las doce o trece materias que suelen
en primer año, sólo dos o tres, o a veces cuatro'
tienen que ver con
como todos los otros métodos- 1o que Andrés Brenner llam¿r
y literatura
"currículum simulado". De esta forma talvez lo primero que ha- la especialidad que los alumnos eligieron' En lengua
ta paradoja de que ni siquiera hay una materia
de literatura
bría que cuestionar -el medio, el masaje-, es lo primero quc se da
al de bio-
se termina legitimando. argentina. El profesorde historia se parece cadavezmás
tolia y éste al de matemática. En el fondo se huele tufillo
a Ran-
La escuela deviene, así, un espacio de entretenimiento; entrit
en la lógica del espectáculo. Con la excusa de la "centralidad dcl ciére: está la idea la que ya en 1958 nos advertía Hannah
-contra
alumno" que "construye" el conocimiento, de que "explicar ent- Arendte-dequesepuedeenseñaralgosinsaberlo'dequebasta
brutece", de que el cerebro aprende de tal o cual manera, de que
las bajas calificaciones "estigmatizan" , o el slogan de que sierl- xLaintrusióndclospcdagogoscnlosdiseñosdelascarrerasnosólovieneocurriendoen
y en varios de Ewopa' Siem-
pre hay alguna forma de ingresar al hipotálamo del púber, harr Argcntina, sino cn lu tuuy,,r. ¡'uia rlc los pa{scs latinoamericanos'
sitttttl¡ct'tl y unult'abctismo'
¡rrc con itlÓnlicos rl'suIln(h)rI
logrado quc bucnit ¡rarlc dc los alumnos tcrnlincn la escuela sc I Ma rafian, ¡r srr ('()llrr( l(ll t'tl¡ltvrr "l n c¡iriis dc lu cducación"
103
I02
,;,
con aprender los métodos pertinentcs. y cstfi turnbién la aceptación dc colectivrt. l,tt t¡tte elr tlel'lnlllva han hocho lon pedngogos en su
silenciosa de que la función docente ya no ticne ninguna impor- afán refbrmista ¡rot' tttc.ittrur l1 culidud de lu obstllescencia de la
tancia: el centro es el alumno, pregonan, y quizás no es más quc escuela (y aclaretttos que ¿t veccs llanlan asf a lo que se contrapone
la traducción pedagógica del desplazamiento que en economía va con algunos valores hegemónicos), no ha sido más que acelerar
de la producción al consumo, y de la seducción que domina la co- su muerte.
municación social.lo A veces me pregunto si vale la pena seguir.
En realidad, como dice el maestro francés Jean-Paul Brighelli,
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

a quien sería bueno leer, "el saber es un círculo cuyo centro est/t (Mentira: en realidad no pasa un día sin que lo haga)'
en todas partes y la circunferencia en ninguna. No se trata de es-
tablecer una preponderancia, sino de fundar reciprocidades".rr

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


Pero más aIlá de esto, y sea cual fuera "el centro", es vital que el
docente tenga profundos conocimientos disciplinares, y 1o cierto
es que hoy muchos de los maestros o profesores que están egre-
sando ni siquiera están en condiciones de aprobar con holgura los
exámenes del CBC. Digamos la verdad, por más que duela: mu-
chos aprenden los contenidos desde los mismos manuales escola-
res que les dan a sus alumnos.
Aunque es preciso aclarar que a un doctor en letras -supón-
gase- no le iría, ipso facto, mejor en un auia de secundaria. En
este contexto no le puede ir bien a nadie. O casi a nadie. Ni al
docto ni a la legión de maftres ignorants producto del vacia-
miento de contenidos de los terciarios. El punto
-elpunctum-
es que si los profesorados brindaran una mejor formación, es
probable que la imagen del docente cambiaría, y eso, en un
mundo dominado, justamente, por la imagen, por los simulacros,
produciría, tarde o temprano, algún efecto positivo dentro del
aula. Por 1o menos, no arrancaríamos a'oconstruir autoridad" y
"clima de aprendizaJe" -y éste es el principal problema- desde
menos diez.
Claro que ese mundo no sólo está muy lejano, sino que se aleja
cadavez más. Hoy un título de profesor vale tanto como un boleto

r0 Esmuyinteresante,porcicrto,clanálisisquchaceConstantinoBertoloenellibroLaccn¡r
de los notablcs (Mardulcc, 201 5). rcspecto dc csla idca dc scducción cn cl discurso litcrarir',
rr La cita pcrtcr¡ccc ¡rl Iill¡rr L¡r lirbriqrrc du crótin: la mort progrunrnróc tlc l'ócolc, cscrito pol
cl rn¡rcslro li¡rle('s.lenr Iturrl llriglrclli,

105
104

. _*.Áe¡E¡E¡i*-. ._- ,-.,*b&u.


Mientras l'r"rnr¡rhu, cl neJftlr M, me cont¡rbü ln historia de Laf'e-
rrere, el barrio donrle se crió. A lu izquierda, del otro lado de las
vías, iban aparecicnclo c¿rsitus bajas. Según él,ahí en otro tiempo
XXVIII había pasto bruto, campo, y cuando caían un par de gotas se in-
undaba todo. Amí me importaba tres pitos, pero lo dejaba hablar.
La vuelta al barrio es un acontecimiento importante y heraclíteo
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

que reclama testigos. Alguien que ayude a sostener, con su pre-


sencia, la veracidad de un pasado. Yo nunca me fui de Avella-
-Voy a llevar a mi asistente para que se ensucie las manos con neda, pero así 1o entendía como lector y consumidor de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


las monedas que atesorari esos tiernos seres obnubilados por el saber literatura.
de categoría escribió en Facebook el señor M., mi editor.
-me
Nos habían invitado a un profesorado en Laferrere para hablar
-Doblá ac6y vamos a ver el centro, total es temprano -me
dijo.
del estado actual de la educación pública y del oficio de editor. La calle era contramano, pero eso ahí no debía tener importan-
Era en el marco de las o'Jornadas de reflexión sobre la educación" cia.Bajé la velocidad y me prendí un cigarillo, o debí habérmelo
que hacen cada año. Yo la verdad no me desenvuelvo bien en ese prendido. Ét iUa señalando algunas casas, ttazando una geografía
tipo de eventos, ni en las entrevistas. Me pongo muy nervioso, me imaginaria. Prácticamente lo único que había sobrevivido al paso
bloqueo, no encuentro qué decir. Termino acudiendo a mi reper- del tiempo era su escuela primaria. El señor M. recordaba con ca-
torio de clisés, o a las frases hechas que involucranrazonamientos riño sobre todo sus travesuras, sus peleas. No me habló ni de sus
que supongo alguna vez tuve. Pensándolo un poco (no mucho: un señoritas ni de sus amores platónicos, ni de sus amigos. La nos-
poco) imagino que acepté la invitación por el mismo motivo que talgia estaba toda en sus bravuconadas. La mía, quizás por rela-
aceptaba ir a la tele o salir en la radio: por vanidad, y quizás un ción transitiva, también. Recordé mis propias peleas -que por
poco de cholulismo. En estas cosas no hay que engañarse. cierto no fueron pocas- y disfruté sin culpa viéndome escribir
-Venite a las tres que llegamos en un toque: autopista Richieri, con aerosol el nombre de mi directora junto a la palabra "put¡t"
bajada puente 12,ruta2l,y luego al fondo, malevo. pasame inftr en la fachada de la escuela. Mientras él superponía edif icios y tu-
que hacemos un flyer e invitamos gente a que nos acompañe. Los pologías, yo superponía una escala de valores a otra. Durantc cl
editores en este país se jactan de ir a París, Guadalajara, nosotros resto del viaje estuve confundido.
vamos a Laferrere! La jornada
-resumamos- fue como nos había dicho Paulo,
el profesor que nos invitó: "Una reunión interna de progreso'.
Lo pasé a buscar por la librería con el viejo Renault 12 un miér- Hablé durante diez o quince minutos, hasta que la gente se empezó
coles de sol y poco tráfico. Principios de octubre, creo. Enfilamos a levantar. Después soporté dos o tres pteguntas estúpidas y le
por la calle Lautaro y subimos a la autopista hablando de las bo- cedí la palabra al señor M. que, como siempre, levantó un poco
ludeces que íbamos a decir. Ninguno de los dos había armado de polvareda. Se refirió, como editor, a 1o poco que se está le-
nada. Apenas cruzamos la General Paz revolvió su bolsillo y sacó yendo, y habló del fracaso del proyecto de o'inclusión" de las
un poffo paraguayo. Me convidó, pero no acepté. La marihuanl masas.
me producc taquicnrtliu. y rnhs si está cortada con insecticidas y Cuando terminó su diatriba, una mujer mayor (la jefa de 6trea,
excre mcnlo. rne dirían tlcs¡lués) sc lcv¡utló de su asiento y pidió el micrófono.

I06 t07
----stu -.,áliiiEi&¡*',
extraña que usted, que ha cdit¿rdo u Duvid Viñas, tenga
-Me
esos conceptos
-le dijo, e inmediatamente supe que se venía una
tormenta: no quise ni mirar.
El señor M. esbozó una sonrisa irónica y dejó el micrófono XXIX
sobre la mesa: ya no le hacíafalta. Cualquiera que lo conozca un
poquito sabe que decirle eso es la peor de las injurias. Algunas
personas que se estaban yendo volvieron a ocupar su lugar.
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

-Conocí al profesor Viñas y sé perfectamente qué pensaba


sobre estas cuestiones. Una buena noticia: parece que el loco ha aceptado hacer un
La discusión entró en un terreno contrafáctico del que ya no se tratamiento y no volver hasta tanto no obtener un certificado que

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


pudo salir. Estuvieron cinco o diez minutos disputándose a los gri- lo habilite. Es un gran alivio para todos. Su peligrosidad no residía
tos el pensamiento de Viñas, hasta que é1 sacó de su bolso Indios. tanto en la Fal automática como en el hecho de que ponía en riesgo
ejército y frontera y se lo alcanzó "al modo de arrojar un alimento el simulacro, que es acaso un delito más grave.
refinado a una bestia que no lo va a saber apreciaro', me diría al En fin. Supongo que me voy a quedar con la intriga de si con-
otro día Paulo, y me contaría, de paso, que empezaría a llevar a migo hubiera aprobado o no. Aunque imagino que a esta altura es
cabo una investigación antropológica sobre las pijas que dibujan probable que sí. En estas cosas tampoco conviene engañarse'
los alumnos en los asientos.
jefa de área, al borde del patatús, dio
-Vengan, chicos -La
por terminado el evento-: pasen por acá a la próxima charla, que
ahora sl van a escuchar cosas interesantes.
Ese día, por supuesto, no se vendió ningún libro.

lOtt 109

4WiÉL ;*¡$&ÉEE
c¿rmbio, era llrÍls ¡tosilivn: ¡xrr nhf lc llamnn pttrn clttrte un laburo
en el Ministerio. rtrc tli.io.
deben ¡ragar bicrt. y por ahf quieren que ayudes a solu-
-Ahí
XXX cionar todo -agregó.
-Pero yo tengo mis
principios
-le dije, mientras comenzaba
a preguntarme si no tendría también mi precio.
En cualquier caso, 1o que veía con toda claridad es que para
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

ellos, los burócratas ministeriales , los corderos pitagóricos, el cen-


La citación del Ministerio de Educación Nacional me llegó a tro ya no es ni el alumno ni el docente, sino el disidente. Y perdón
través de una de las redes sociales que menos uso: Linkedin. Entré la rima.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


de casualidad un martes a la mañana y ahí me encontré el mensaje.
"Como estas [sic] Gonzalo, me llamo xxxxxx xxxxxx, y ademas
[sic] de docente soy subsecretario de educación en el MEN". En
pocas líneas, y con algún error ortogrdfico,eltipo me contaba que
había leído una nota sobre el libro que había salido en Infobae y
me quería invitar al ministerio para "conversar e intercambiar pun-
tos de vista".
La primera reacción fue corporal: se me hizo un nudo en el es-
tómago. Cagué dos veces en quince minutos. Si bien el mensaje
estaba escrito en un tono amable, me resultaba demasiado pertur-
bador. La amabilidad, en estos casos, me genera más suspicacia
que el ultraje: a veces puede ser un signo de una violencia más
sofisticada. Lo sé porque yo mismo la empleo de esa manera; aun-
que yo lo hago por carecer de valor
-pero sobre todo de interés
o de pathos paru embarcarme en una confrontación directa.
-
Digamos que hasta ese mensaje creo que me había tomado todo
como un juego, como una forma de eludir el tedio: me llamaban
de una radio, de la tele, decía las estupideces del caso y me divertía
con las repercusiones. Pero ahora irrumpía algo del orden de kr
Real, aunque no en sentido lacaniano, porque era bien simboliza-
ble y al respecto había varias hipótesis. Lamía era que querían
persuadirme y, si no 1o lograban, advertirme. Quizás, en tal caso.
encontraban o inventaban alguna imputación para levantarme un
sumario. La de mi mamá, que es hija de tanos y a veces reacciona
como un personaje de Fellini o de Discépolo, era que probablc-
mente me iban a sccucslrar y a dar un par dc gol¡rcs. Mi novia, crr

Il0 lll
_=];&,.,
XXXI
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

(...) En un primer momento del trabajo revisé cuatro o cinco aulas dc La entrevista con el subsecretario era a las ftes. Un martes. Me
cada institución para tener una perspectiva aproximada acerca de la mag- tomé el 37 y llegué a las tres menos veinte. Siempre llego tem-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


nitud de todo este asunto . En todos estos espacios encontré, al menos, unu prano a todas partes. Me arrimé hasta la puerta y encendí un ciga-
silla que poseía un pene dibujado. Y en muchas de ellas detecté mds de tres nillo para hacer tiempo. A un lado de la entrada había dos hombres
o cuatro. Al consultarles sobre el asunto a algunos colegas, chicxs y jóvenes trabajando en un andamio. Hacían bromas, se reían. Estaban dis-
todos coincidíeron en que estas imógenes y ese tipo de burlas eran prócticas tendidos. En la esquina había un guardia que me miraba, o por lo
habituales en las escuelas del Oeste del Conurbano Bonaerense que ellos menos así me parecía. En el fondo creo que me empezaba a sentir
conoclan. Por ota parte todos recordamos y reconocimos que este tipo dc sospechoso de alguna cosa. Tal vez empezaban a jugar las lecturas
dibujos ya estaban presentes y eran habituales en las escuelas desde hace de Orwell, Kafka y Aldous Huxley.
nwc'hos años. Sin embargo, ninguno de nosotros pudo precisar exactamente Apagué el cigarrillo un poco antes de terminarlo y entré. En la
la época en donde comenzaron a aparecer o en la que se tornaron más ha- mesa de entrada había una mujer de rostro adusto. Le dije que es-
bituales y numerosas. Estas apreciaciones me permitieron advertir que lla- taba citado a las tres y le di el nombre del subsecretario y el mío.
mativamente todos nosotros nos encontrábamos muy acostumbrados a estos Hizo un llamado. Esperé. Pasaron dos o tres minutos.
-me dijo, señalando un molinete-: tcnés
penes dibujados en las sillas, q las bromas relacionadas con ellos, a tener por ac| quc
-Pasá
que revisar el lugar en el que nos íbamos a sentar pora tratqr de evitarlos ir al primer piso, a la oficina xxxx.
y a íntentar conseguir otrct silla que no tuviera ese tipo de ímagen. Le di las gracias y busqué el ascensor. Tenía gittlils tlc oriltttr.
pero decidí aguantarme. Estaba nervioso. Tenfa puntudtl$ en cl
De estaformafue que comencé a desarrollar un trabajo de exploración pecho. Vas a ver que con esta nota llegamos al Ministerio' me
etnogrdfica y análisis filosófico sobre el rol que ocupan los dibujos fáliuts había dicho la periodista de Infobae. Pero yo no querfa llegar al
presentes en las instalaciones y el mobilíario de distintas instituciones es- Ministerio, y la verdad no tenía muy en claro dónde quería llegar'
colares del nivel secu.ndario los distritos de Moreno, Paso de Rey y Merkt Supongo que con salir del infierno me hubiera bastado. Pero en
(...). definitiva no hacía otra cosa que adentrarme cada vez más.
-El ascensor está ahí -me indicó la mujer de rostro adusto,
señalando hacia mi derecha.
Le di las gracias otnavez y subí. Atravesé un pasillo de paredes
blancas y desemboqué en una especie de hall con un sillón y una
mesita ratona. Frente a esos muebles estaba la oficina con el nú-
mero que rne habían dado. A la derecha continuaba el pasillo' Gol-

n2 ll3
:ji]cli@ ..8#L
peé. A los pocos segundos oí una vuz de rrrtr.jer quc dijo adelante. rnftl¡, ¿,ntt'f
- Acá tencnlos norttltlc¡ - nre cli.io.
Entré,o más bien me asomé. Había dos rnujeres sonrientes. Saludé Sonreí porquc no supc qué contest$r. ni me quedaba claro si
y les dije que el subsecretario me había citado a las tres; les di mi había empleado algún tipo de ironfa. No era mucho lo que había
nombre. Eran tres menos diez. leído sobre esa educadora. Apenas recordaba algún que otro dato
-Todavía está en reunión -dijo una de ellas, la rubia- . ¿Nos disperso; en mi cabeza estaba etiquetada como "froebeliana de
aguardás? A las tres te va a acompañar alguien a la sala; tenemos principios del siglo XX'', pero el compartimento cerebral me ti-
reservada la sala para que te encuentres con é1. raba error: "404 not found".
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

-No hay problema, espero -le dije. La mujer abrió la puerta, pero la cerró enseguida' Había una
Salí y me senté en el sillón.Había un silencio absoluto, sólo mesa larga rodeada de gente. Alcancé a ver al Ministro.
intemrmpido por ruido de fazas y cacharros. Imaginé que la cocina que está ocupada Esperá que ahora me fijo

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


-Parece -dijo-.
debía estar cerca. Me pregunté por qué el tipo había reservado una si se puede en la otra.
sala y no me recibía ahí,en su despacho. Esa formalidad por algún Sacó el celular e hizo un llamado. Mientras ella hablaba yo por
motivo me generaba desconfianza; aunque a esa altura creo que algunos momentos veía y por otros simulaba ver los paisajes im-
no había cosa alguna que no me la generara. presionistas de los cuadros de marco francés que colgaban de las
A lo lejos, y con un poco de eco, se oyó una voz: "Berenjenas, paredes. Parecía un turista en un museo, metáfora por cierto bas-
zapallos, brotes de soja, cebollitas de verdeo", enumeraba. Lo tante atinada: el Ministerio, en el fondo, no es más que un museo'
anoté en el bloc de notas del celular, no me acuerdo por qué. Su- y yo, también en el fondo -aunque no tanto-,falvez no soy
pongo que quería registrar los detalles. De a poco empezaba a más que un turista. (O un esPía).
comportanne como una suerte de espía. Asumía el papel con tanta la mujer.
-Ya está: vamos arriba, a la otra sala -dijo
naturalidad que me pregunté
-y me pregunto también ahora- Subimos por una escalera tipo caracol, atravesamos más pasi-
si tal vez no era eso lo que había sido desde siempre. Al menos llos y entramos en una sala con una mesa enorme, y algunas es-
desde la primera vez que entré a esa obra en construcción que la tanterías de libros, entre los que se destacaba uno de Cortázar. Mc
gente suele llamar "escuela". saqué el saco y me senté. Ella se sentó frente a mí y enseguida sc
La mujer rubia, cuyo cargo nunca supe, pero cuyo título pronto generó un silencio muy incómodo.
me quedaría muy claro y me hizo un par dc prc-
-la carreta de Ciencias de la Educación
es una fábicade autómatas- salió más o menos a las tres y cinco.
-El subsecretario ya viene ya-dijo,
debía saber: intuí que conocfan
guntas idiotas, cuyas respuestas
Me paré. hasta la marca de papel higiénico que usaba. "Lo que pasa es que
-Seguime que vamos a la sala de reuniones -me dijo. te gugleamos un poco", se excusaría el subsecretario quince mi-
Volvimos a atravesar el pasillo, bajamos hasta la planta baja y nutos después, luego de que se le escapara un dato de mi vida.
doblamos a Ia izquierda de la mesa de entrada, hasta llegar a la Por suerte, a los pocos minutos entró un tipo a ofrecer algo de
última puerta donde había una placa de bronce que rezaba"Rosa- tomar. Le pedí café, no tanto porque tuviera ganas' sino para tener
rio Vera PeñaIoza". Me detuve frente a ella, y supongo que debí alguna cosa que sostener. Eso me baja un poco la ansiedad y además
haberme detenido más tiempo del que se considera normal dete- me proporciona algo indispensable: un punto distractivo que me
nerse frente a una placa de bronce, porque la mujer sonrió y se ahorra la búsqueda de un punto indeterminado del suelo, o de cual-
acercó un poco. Recién entonces advertí la cantidad exagerada de quier parte, donde descansar la vista en los momentos de incomo-
maquillaje quc tcnfa. didad que lo sabía- durante la próxima hora no serían pocos.
-
il4 lt5
Por supuesto, ya estaba definitivu¡'entc
orrepenti.o de habcr.
aceptado la invitación. De pronto enc.ntré
que mi presencia crr
ese lugar era absurda; pero ya no podía
másque queiarme. Adc-
más a esa altura irme también carácía
de
*A mí lo que me hace ruido de tu librosentido.
_Oí decir a la mujer.
XXXII
como si alguien le hubiera preguntado alguna
cosa_ qu"'n.,
hay propuestas, o sea, no hay nada de ", un,
optimismo. No sé,.., ¿u
en realidad te gusta enseñar?
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

La reunión empezó con una suerte de slogan de campaña:


-Sí, claro -me reí_. Lo que no me gusta, en todo caso, es "Queremos que veas las cosas buenas que estamos haciendo", me
ser un cuidador.
El silencio que siguió a mi respuesta, y la cara dijo el subsecretario, apenas se sentó frente a mí y luego de salu-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


de idiota de Ia darme con exagerada amabilidad. Una sola frase le bastó para de-
mujer rubia, fueron tal vez las cosas más
agradables de la tarde.
velar el misterio del género: era una ceremonia de conversión. Lo
que había interpretado como burocracia era en realidad pafle de
una liturgia. "Sabemos que a veces no se conoce del trabajo que
estamos haciendo acáy me parece importante que vos lo sepas".
Sobre la mesa había apoyado mi libro; entre las páginas había una
docena de señaladores escritos en tinta negra.
Bueno' vo la verdad entre xq píenso que
me gusta todo esto y tambien xq e.\ -Es cierto que a veces desconocemos su trabajo -le dije-,
unQ buena sarida raborar qctuarmente
pero también es cierto que ustedes desconocen lo que pasa en las
trabajo mucho tengo ftes hijos y n,
se , me gustaria darles algo mejor escuelas.
, se q me va a costq,r xq a nti en la vida
todo me cuesta pero espero q tenga Quise ser conciliador, pero me salió mal. El subsecretario, al pa-
en cuenta est^s cosas sobretodo er
tem(, recer,teníala ilusión de conocer la realidad de la escuela pública,
de las faltas xq yo ha veces trabajo
de noche y mas q seguro q no voy (t
poder venir siempre ,bueno con respeto
er tem. de ra rectura tambien me -Esta gestión tiene la particularidad de que la mayor p¿lrto dc
cuesta mucho' todo me cuesta' hace los que trabajamos acá somos profesores; yo mismo, tle hccho. kr
tres o cuatro años q termine ra secun-
daria y no soy d reer mucho mas q nada
, ros criarios o esas cosas q me
man-
soy
-me dijo, y siguió fabricando su ethos con un pirr dc dutos
dan ha veces x internet o argunqs revistas curriculares.
, enronses ahora ros textos q estu))
empesando a leer le soy sincero no Mientras hablaba, me pregunté si alguna vezle habrfan escu-
los entiendo mucho , no son como lo.t
cuentos o las historiqs que nos davan
pido la campera, si 1o hab¡ían llamado "foffo" o "puto", si lo ha-
ros profes , pero x suerte en ra
escri- brían invitado a pelear a la salida o le habrían pedido que aprobase
tura creo q mas o menos me defiendo bastante qunq
ct veces me orvido d
poner los acentos y esas cosas pero alumnos que no saben. Calculé que en ciertas escuelas de Avella-
eso bueno ro dira usred y me dira
si neda, de González Catán o de Glew no sobreviviría ni siquiera
hace falta mejorar en argo voy
, a tratar de aprovechar con todo ros días
que puedavenir. Me llamo XXXXXXXXXX. cinco minutos.
-Después está la secretaría de
políticas universitarias
-le oí
decir-, de la que depende la subsecretaría de gestión y coordi-
nación...
A su izquierda, la mujer rubia pintarrajeada asentía y, de ahí en
il6
t17

-
más, no haría otra cosa que asentir. probablclnente
pura eso Ie pa_ Desde Ia nrcs¡r t¡ue crlttbn por dchnfo de ln vcntuna que da u ln
gaban. Se me ocurrió que, como parte
del ol.icio,debía conocer plaza lardín de los rn¿lestft)s. Cortdzar, cuyo rostro aparecfa en la
todas las gradaciones del asentimiento: hasta
las fbrmas más so_ portada de un libro, parccfa observar la escena con un gesto de in-
fisticadas que emergen a un bemol de la negación.
certidumbre, o tal vez de reprobación; aunque pensándolo un poco
-Por último está ra dirección nacional de cooperación interna- (no mucho: un poco) la verdad es que no estaba en condiciones
cional...
El subsecretario estuvo casi diez minutos expricándome de juzgar a nadie: desde ese triste -pero merecido- devenir
las
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

formas "virtuosas" en que se organiza la tareaburocrática, texto escolar, su autoridad se había erosionado tanto como la de
cosa un docente, o tal vez más.
que a míme importaba un pito. Cuando
terminó, empezóa hablar
del libro y, !a no recuerdo araíz dequé, sugirió Cuando se fue el mozo, el subsecretario hizo un par de comenta-
la ptsibilidad de

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


que lo estuviese usando la derecha, los rios irrelevantes y después me preguntó si tenía alguna propuesta.
conservadores.
Sonreí. Le aclaré que yo no me dediqué a pensar en profundidad
-Probablemente -concedí_, pero yo soy ajeno a esas cosas. sobre eso, que no soy un teórico de la educación (ni me interesa
-Vi que rrabajás para perfil. serlo), pero que había un par de cosas que me resultaban evidentes
- colaboro de vez en cuando - le aclaré - . Escribo reseñas y que podrían ayudar a mejorar lo que talvez sea el mayor problema:
de libros, o artículos sobre literatura.
la falta de clima de aprendizaje, la pérdida de autoridad.
El subsecreta¡io, evidentemente, desconocía el mundo
de los
suplementos culturares. Era probabre que,
en su delirio paranoide, -La primera cuestión es la del profesor-taxi le dije- . Hoy
-
pensara que respondía a los intereses el profesor, como ustedes saben, va de un lugar a otro y no genera
de ese medio. pero claro que
pertenencia en ninguno. Quizás si pudiera concentrar horas en una
no me sorprendía. El día anterior había visto por youtube
una con_ misma institución podría entre otras cosas establecer otro tipo de
ferencia suya, donde sostenía que ros problemas
de violencia en vínculos con todos...
la escuela eran, básicamente, ilusiones del grupo
Clarín. ,,En el Durante algunos segundos, el subsecretario y la mu.jer pinta-
pasado habíalamisma violencia que
ahora, sóro que no había ce-
lulares y no estaba la tele para magnificar najeada se miraron. Asintieron de un modo bastante prof'csionul,
todo,,, había dicho. Así
de complejas eran sus ideas. como si fuera la primera vez que consideraran el tem¿r. Mc ¡rrc-
gunté por qué, si estaban de acuerdo, no hacían naclu ¡rlru curtt-
- ¡Jefecito! ¿Cómo está? biarlo. ¿Realpolitik, acaso?
El mozo había entrado con el café sin gorpear ra puerta.
Er sub- segundo que se me ocurre es me.jorar ln ttlr-
secretario se ruborizó. creo que tenía pudor
de que lo llamaran -Lo -continué-
'Jefecito" delante de arguien extraño. Hay que mación docente. Creo que hay unanimidad en los prof'esores de
reconocer que no institutos superiores en que los contenidos específicos son escasos,
es un apelativo muy nacional y popular.
y que hay una política educativa que presiona para bajar el nivel
-¿Le traigo algo, jefecito? de exigencia.
-No, gracias. programa nacional
El pocillo que dejó delante de mí era demasiado -Pero nosotros estamos implementando el
_
hace¡lo durar. Le puse un sobre de azúcar,lo
chico; debía de formación docente
-dijo el subsecretario-. ¿Vos sabías de
batíy tomé un sorbo. ese programa?
Acostumbrado, como estaba, a los cafés de segundas
o terceras Entre otras cosas, sabía que se enseñaban pedagogías obsoletas
marcas que compraba mi novia, me pareció
una dclicia. y se bajaban líneas partidarias; pero quise seguir manteniéndome
En la sala hubo un momento de silencio y rrrirkr
de tazas. conciliador.
lll]
il9
,
dije-, tuaciones co¡t¡rlc..i¡s c(|n ropere U¡lón nledldticu, cunndo los perig-
-Está muy bien - pero scgur'¿ullente no alcanza con
le
eso. Hay que trabajar en la formación de base, cn los institutos... distas llegan a lils cscuclns buscunclo declaruciones de docentes,
Jerarquizarlos. autoridades o incluso alumnas, alumnos o madres y padres, la es-
cuela se anticipe y realice por escrito un breve comunicado de
-¿Y de qué forma?
prensa". Claro que para ello, sigue la guía, entre otras cosas es ne-
-Reformulando los contenidos, mejorando los concursos de
selección, construyendo edificios,l2 promoviendo evaluaciones cesario comunicarse con autofidades jurisdiccionales, hacer una
reunión institucional y, ante los medios, elegir como interlocutofa
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

más rigurosas, y formando cursos menos numerosos. Yo en un ta-


ller de lectura y escritura llegué a tener ochenta y seis alumnos. O una única persona (léase directivo). No vaya a ser que cualquier
sea, por un lado nos piden que haya seguimiento personalizado, y docente indignado pretenda hacer uso de un micrófono para ejer-
por otro nos meten en el aula casi noventa alumnos... cer el reclamo gorila y elitista de aulas en mejor estado, de condi-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


ciones laborales más dignas, o para denunciar el fraude de la
-Sí, bueno, jo la verdad no me encargo de esos temas.
la otra cuestión inclusión.
-Y -agregué- es la de las sanciones: hoy si leí esa guía -le dije'
no hay ninguna que sea realmente significativa, que tenga algún -La verdad no recuerdo a dar, y te vamos a dar también un
te la vamos
efecto. -Bueno, ahora
El subsecretario se quedó mirándome. Arqueó levemente las cuadernillo con propuestas de lectura y escritura que estamos en-
cejas. viando a las escuelas.
año pasado elaboramos una guía parala convivencia es- bien...
-El -Está
El subsecretario acomodó el libro y los papeles que trajo, se
colar, ¿,no la leíste?
En ef'ecto, la había leído hacía un par de meses. En términos ge- paró y me dio la mano. Lo miré con algún desconcierto. ¿Eso era
nerales, digamos que era una sumftut de perogrulladas que parecían todo 1o que tenían para persuadirme?
porque tengo una reunión -me di'io-;
hacer sistema con las instrucciones cortazarianas. Pobre Cortáaat. -Yo me tengo que ir
Mi ejemplar está lleno de pasajes subrayados y comentados con pero quedate con ella, que ahora te mandamos a traer alguntls nttt-
tinta roja. En uno de ellos los genios recomiendan que cuando hay teriales.
una agresión física hay que separar a los alumnos, conversar por -Bueno...
separado. "Los estudiantes deben quedar en compañía de personas cuando el subsecretario se fue entró un hombre gorclo que $c
adultas", se lee. "Si están lastimados es necesario comunicarse de presentó como un ex director de escuela y se sentó a mi luclo' Lo
forma inmediata con el servicio de urgencias (...) y luego contac- saludé. Enseguida comprendí que la liturgia habfa entrado en otnl
tarse con la familia o adultos que los tengan a su cargo". Los cínicos fase. La mujer pintarrajeada le explicó quién era yo y otició de
conocen tan poco la realidad de las escuelas secundarias que no han intermediaria hasta que pudimos prescindir de ella, e incluso ol-
advertido que eso es lo que se hace habitualmente. vidarnos de que estaba ahí. Quizás el efecto de ausencia era otro
En realidad ,la guía era una excusa para simular hacer algo y de sus gajes.
para sugerir a los docentes que no hablen con los medios cuando Durante la conversación se repitieron algunos
-resumamos-,
sucede un conflicto. En un pasaje se lee: "Se sugiere que en si- tópicos -profesor-taxi, sanciones- y se agregaron otros: el ri-
tualismo, for ejemplo, de algunas prácticas escolates, la obsoles-
cencia de algunos procedimientos,la división etariade los cursos,
r2 Muchos institutos supcriorcs
dc lbrnrsción doccntc no tic¡rcn crlilicio ¡rropio: funcionan cn o el sistema de evaluación.
cscuclns pritttrtrirrs o sccu¡ttlrrrirrs.

121
120

. I
-Yo f'ui el que propuso que no hubicru upluzos
en primaria _ *,
me dijo en algún momento, y procedió a expricar -En partc puc:tle sct' -- conccdf ¡rero en pffte t¿unbién ticnc
cros o tres cosas
estúpidas sobre las estigmatizaciones. que ver con la aboliciórr del prcnrio ul mérito. la desigualda<l so-
Eliminando un par de variables, despejando eufemismos cial,la falta de sanciones, el cleterioro de la imagen del docente y
y tro_ del mismo docente, el abandono de lo edilicio,lo que hablábamos
pos berretas, podría decirse que su conclusión
fue que ra socíedad
no estaba preparada para su sabiduría, y que del profesor-taxi, la individualidad en la que se asienta el sistema
eso en gran parte se
debía, por supuesto, a los superpoderes incontrastables y obviamente el hecho de que a la mayoúa de los argentinos la
delos me-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

dios de comunicación. o sea: hablaba por un lado educación le importa un pito.


de argunos ana-
cronismos de la escuela y, por otro, seguía creyendo El gordo volvió a sonreír. No sé qué me contestó, y ni siquiera
Jn la aguja sé si me contestó algo. Creo que la enumeración de causas me
hipodérmica.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


había continuado por dentro; de hecho puede que los dos últimos
-El examen escrito no tiene ninguna utilidad -re oí decir-; elementos de esa enumeración hayan sido enunciados interior-
hay que evaluar los procesos.
Por supuesto, yo estaba de acuerdo con esa mente.
idea, sólo que me
hubiera gustado que me expricase su factibilidad. En cualquier caso, 1o que tengo por seguro es que la reunión
En un ,no-"nro
le estuve por preguntar al genio cómo podía terminó unos minutos después y en unos términos bastante ama-
hacerse eso con casi
cuatrocientos alumnos; pero no re dije nada. bles, a los que la verdad no sé cómo arribamos.
¿para qué? A esa al- Cuando nos pusimos de pie, la mujer pintarrajeada sonrió y
tura argumentar carecía de todo tipo de atractivo.
De a poco fui volvió a subrayar Ia razón de ser de mi presencia, como para que
aplastando el culo sobre la silla y dejé que el
diálogo ," fu"ru
virtiendo en monólogo. Afuera ras copas de ros "on- me quedase bien claro.
árbores se movían
con afectación, como si la petulancia del gordo
se estuviera adhi- -Bueno, como estás escribiendo otro libro, y como probable-
riendo al mundo de lo ente. mente te van a volver a llama¡ los medios
-me dijo-, queríamos
Más o menos a los quince o veinte minutos, advertí que también sepas que se están haciendo cosas muy positivas.
dos cosas:
una, que la vejiga me estaba por estallar y que
el exceso de orina -Está bien -le dije.
me estaba por provocar una erección. Dos: que Apenas cruzamos la puerta encontramos al ministro. La mu.jcr
se había entrado
en un nivel teórico lo saludó y nos presentó. Me dio la mano. Sentí que me mirlbu
-¿una nueva fase?_ que por algún motivo
me producía cierta incomodidad. Había atgo que como quien mira un ejemplar extraño de una especie exótica y un
no Á" cerraba. poco repugnante. Sonreí. Era todo un delirio. ¿Qué mierda hacfa
Pensé. Apenas comprendí qué era lo interrumpí.
yo ahícon el ministro?
-Todo eso está muy bien, y talvezen algún momento habrá La mujer se ofreció acompañarme, pero le dije que no hacía
que plantearlo
-le dije-, pero acá hay cuestiones más urgentes:
algunas escuelas se están cayendo a pedazos y falta. Los saludé y caminé hacia la mesa de entrada. Antes de salir
buena parte-de ros
alumnos no están aprendiendo. iba a pasar por el baño, pero las ganas de irme eran todavía más
El gordo abrió los ojos; miró a la mujer. Esbozó una fuertes que las ganas de orinar, y además recordé que a la vuelta
sonrisa había una Shell con un baño público.
socanona que inmediatamente se desdibujó.
Caminé hacia ahí con la sensación de que hubiera preferido,
-Si hay alumnos que no están aprendiendo _me dijo_, tal antes que la seducción y la propaganda berreta, una buena paliza
vez se debe a que la escuela todavía se maneja
c.rn algunos pro_
cedimientos obsoleto.s y no está pudiendo intcrpclurlos. como había sugerido rni vieja.

t22
123
--
I'
Hoy la escucl¡r y é¡le e¡ el venlnder.t putrctun de esta fbto*
es una institución irrelevnnte. Yu desde huce bastante de la trans-
misión de la cultura del scntido común y de los deseos y de
XXXIII -y
las formas de ver el mundo- se encarga el Mercado, a través de
múltiples géneros discursivos que modelan la subjetividad del
posmo, si es que es cierto, como creo que 1o es,lo que sostienen
algunos psicolingüistas como Adriana Silvestri, para quien (cité-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

mosla) "la construcción misma de las funciones mentales es inse-


Hoy es 15 de julio. Lamtdanza, finalmente, se posterga: hice parable de la forma discursiva diseñada para su constitución".14
un arreglo con el dueño. Él se va a quedar ahí mientras construye Siguiendo esta línea, cabría preguntarse qué modos de pensa-

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


su casa en el country, con lo que evituá las veinte lucas de depó- miento habilitan los nuevos géneros asociados, sobre todo, con
sito que le piden para alquilar, y yo en lugar de pagarle nueve le las nuevas tecnologías. ¿Qué pre-comprensión ontológica? ¿Qué
pago cinco y medio. En definitiva nos conviene a los dos. Al transformaciones cognitivas se están dando? ¿Ha surgido algún
menos por un tiempo, voy a poder darme algunos gustos y olvi- dispositivo textual que mejore la argumentaciónrazonada en tanto
darme de la posibilidad de tener que volver a la escuela secunda- forma de construcción del conocimiento? No se trata de adoptar
ria. la postura absurda de oponerse a algo inexorable: no soy ni apo-
Parafiaseando a Sartre, cambiando un poco sus palabras, podría calíptico ni integrado. Pero taI vez estemos abandonando con
decirse que somos lo que la educación hace con lo que el espec- mucha liviandad el pensamiento crítico en pos del desarrollo de
todavía dudosas nuevas "habilidades'o y nuevas "competencias"
táculo ha hecho de nosotros. O sea, somos
-en muchos casos-
puro espectáculo. Aunque la gente parece estar muy conforme con que parece que estaría demandando el Mercado hoy, en una suerte
esa sujeción: la vive, de hecho, como autonomía. Y paradíjica- depnvatización de la subjetividad -en muchos casos favorable,
mente lo que la haría autónoma 1o vive como sujeción. por cierto, ala estatización de las ideologías.
En el fondo, intuyo que el simulacro de la escuela no le im- Igual, ¿a quién le importa todo esto? Las elites todavía se ntan-
porta a nadie
-o nadie 1o advierte- qaizás porque no es más tienen enla logósfera,incorporando con prudencia algunos cle-
que el reflejo de esos otros simulacros en los que se desenvuelven mentos delavideosfera. A los pobres, en cambio, se los clc.iu vivir
las relaciones humanas, así como antes 1o era del autoritarismo enpaz y con alegría en una videosfera alienante y para colnro tlc-
de las sociedades disciplinarias, al que nadie, por cierto, pretende fectuosa. La inclusión ha sido un fraude: el pensamiento crftico
volver y por otra parte, es claro que no se puede-. En un mundo sigue siendo para los que tienen mayores recursos, como lo ha
que se vuelve cada vez más hiperreal, y donde la seducción ha sido desde siempre, y como probablemente lo será.
perdido eso que tiene de engaño y parece condición sine qua non Quizás se ha arribado a un punto -un nuevo zeitgeist o volk-
para interpelar al otro,l3 hacer "como si" basta para mantener el geist-, en que para que continuase tolerándose la exclusión ha
funcionamiento de las cosas, y lapasará muy mal sido necesario llamarla "inclusión",palabra cuya etimología, en
-y su vida
será una mierda, como lo es la mía- quien ose cofferse un poco
del esquema.
1a El artículo de Silvestri a que me refiero se llama "Los géneros discursivos y el desarrollo
del pensamiento. Un cnfoque sociocultural", y está en ellibro hgotslq: su proyección en el
rr Sigo, cn cstc scnlido, rl cnsuyo dc llcrtolo mcncionado ut .\ul,ttt pensamiento actual.

124 125

,tffi*t.
-Tq''-'

este sentido, puede resultar revelador¿r: vicne del latln inclusir¡, poder: olviclah¡rn c6n I'aelllded la¡ dlt'lcult0des y los mecunismos
que está formado por los prefijos in-, que signil'ica "hacia dentro". de exclusión estruclurtllc¡¡ del sistemn.
y claudere,que significa "encetrar". Justamente, son las dos cosas En fin.
que han hecho: poner adentro, encerrar. El único objetivo parece Quizás lo que ocurre, como dice ZiZekró retomando a
Badiou,
ser que los jóvenes no estén en el espacio público. De hecho, si se es que hoy se están deshaciendo muchos acontecimientos de la
presta atención a los discursos, el tema de la inclusión educativa modernidad, y entre ellos los que han venido justificando la exis-
no apaÍece cuando se habla de educación, sino de (in) seguridad.r5 tencia de eso que, por costumbre, todavía seguimos llamando es-
Este material se usa con fines exclusivamente didácticos

De ahí tal vezla falta de pruritos para flexibilizar las normas hast¿r cuela: esa institución dantesca de la que todavía no se puede
el absurdo,la destrucción de una formación docente de calidad y prescindir acaso porque aún Se continúa necesitando un lugar
la consecuente metamorfosis de la escuela en guardería. donde depositar a los progenitados.

Digitalizado por Alito en el Estero Profundo


En este contexto, y ante la imposibilidad de enseñar, porque Aunque claro que siempre queda algirn detritas de esperanza'
no están las condiciones para hacerlo, los pedagogos, que son los TaI vez en el futuro ocura algo. Después de todo, un aconteci-
que se arroban la legitimidad para hablar de educación, Ios que miento es un evento impredecible: 'orUn efecto que excede sus cau-
actualmente están arriba de los púlpitos panópticos, en el verda- sas", dice htZet.Probablemente dependamos más de ese mínimo
dero "centro" del sistema, sostienen que esas condiciones, y la de contingencia que de |a voluntad de los hombres y del curso ac-
propia autoridad, las debe "construir" el docente, apartir de sus tual de las cosas, como puede que hayamos dependido siempre'
habilidades retóricas, su carisma y la lectura de los textos que pro- Pero bueno: peor es nada.
clucen ellos mismos. De algún modo terminan generando la ilusión Mientras tanto, seguiremos viendo cómo sobrevivir sin abusar
de que todo se reduce a un problema de "estrategias", de obsoles- demasiado de los fármacos y tratando de no caer en patologías de-
cencia escolar, y que el problema es meramente educativo. masiado Severas. A 1o mejor, conviene practicar la terapia lam-
Como el peronismo, hace decenas de años que están ocupando borghiniana y tratar de ver 1o trágico en lo cómico y lo cómico en
posiciones de poder y cada tanto tiempo se van reciclando y pro- 1o trágico.
poniendo nuevas panaceas. También como el peronismo, crearon En mi caso, además, todavía estoy a la espera de que se pro-
la sensación de que, sin ellos, no hay "gobernabilidad" posible. dt¡zca algún golpe de suerte y me salga algún viajecito antes clc
Así estamos. que me convierta en polvo (ayer ha vuelto el dolor de pecho y
Por supuesto, hay docentes que, por distintos motivos, logran ahora parece que se ha sumado un latido horrible en la sien). En
investirse de autoridad y 'ocrear clima de aprendizaje". Yo, por una de ésas, quién sabe, algún grupo de humanos de otra latitud
ejemplo, conocí uno que medía dos metros y tenía voz de Coco de pronto me convoca para representar mi número. El mundo, des-
Basile: apenas entraba al aula no volaba ni una mosca. El tema pués de todo, está lleno de incautos.
es que esos tipos muchas veces terminan considerando que si
ellos pueden los demás también deberían poder, como ocurría
en otro tiempo con algunas mujeres
-Emilce Dio Bleichmar
dixit- que lograban sortear su vía crucis y ocupar un lugar de

l5 Alrcspccto l)tol)()nl¡(l rcet¡trir r¡ ll ohrrt tlc Migucl Arrtlrés llrcrrncr ló Mc rcticrcr al quc al dia dc hoy cs su último libro: A<'ontecimiento (Sexo Piso, 2014).

t26 127

_ ;s¡.*S&t.