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MAGISTER EN HISTORIA

Departamento de Historia

Informe Lectura n° 1 “Hacer la Historia, hablar sobre la Historia” en ¿Qué es la Historia
teórica?, José Carlos Bermejo p. 28-49.
David Coronado Canales Marzo, 2018

El autor nos expone en este texto la diferencia entre hacer las cosas y hablar sobre ellas. El ejercicio
práctico del historiador por lo tanto tiene un doble significado cuando se habla de Historia. Allí, el
autor entiende dos elementos: Hacer la Historia puede entender tanto como en actuar (vivir) como
el escribir la Historia; mientras que hablar de la Historia sería los diálogos en torno a la Historia
p.28
El eje articulador del debate tiene que ver con que los historiadores han tomado mayor
preocupación por el hacer frente al decir o exponer algo sobre la Historia. No obstante todos los
historiadores hacen o hablan de Historia, por lo que en el cuerpo del escrito se establece una
tipología para ello articulado en 4 preguntas: ¿Quién habla? ¿A quién se dirige? ¿En calidad de qué
habla? Y ¿de qué habla?
Para lo anterior, el autor trabajo volviendo a las categorías griegas sobre Historia. Así, la
presentación del autor bajo lo que denomina un paradigma visual es parte de lo que es el estudio
histórico. Ese “debate” entre el ojo y el oído en la Historiografía de la Antigüedad tiene que ver con
la mayor relevancia (incluso judicial) del testigo que la evidencia al momento de probar o mostrar
algo.

En ese sentido su dirección es hablar a los ciudadanos y transitan en su mayoría de “hacer la
historia” (como militares, políticos u otra función pública) a escribir la Historia con la idea de evitar
el olvido de los hechos de los hombres.
Al ser una Historia vinculada a la comunidad, está fuertemente influenciada por lo político y militar
como área de interés y allí – bajo ese contexto sociohistórico en el que se escribió – se vuelve poco
útil separar el hacer del hablar de la Historia.
Sin embargo en la tradición clásica y en el mundo medieval se generan nuevas formas de
comprender la manera en que la Historiografía se dedica ahora a hablar de y a un nuevo “público”
que es la Iglesia. Acá lo político-militar le da paso al estudio de la sacralidad y sentido (telos) del
mismo proceso como una manifestación concreta de un devenir relacionado con la divinidad p. 33
En este sentido la “sacralidad” (que posteriormente fundaría las bases para el desarrollo de la
hermenéutica y el humanismo) construye un canon de textos y testimonios que reafirman la
veracidad irrefutable de lo que sucedió. Así, por medio de una idea – epistemológica – de fe, los
testimonios predominan por sobre los hechos.
Esas bases metodológicas irán generando lentamente el trabajo de la Historia Moderna y su base
en documentación. La Modernidad, la Ilustración como espacio y tiempo para otra forma de
escribir la Historia dará paso a la conceptualización de devenir histórico donde el qué se habla o se
desarrolla en la Historia ya no es la descripción inocente de hechos sino la descripción y el sentido
oculto (especie de filosofía sustantiva de la Historia como “motor” del devenir) del hombre.

lingüístico. Entonces la cuestionamiento es ¿puede haber una referencialidad externa completa desde un texto? ¿Cuál es la “medida” de un análisis de lo que realmente quiso decir y cuánto de lo que creemos entender? Y finalmente ¿es posible asociar claramente un hecho pasado con sus “vestigios” en el presente? Ahora es posible lograr establecer criterios de verdad – siguiendo al autor – desde la fuente. Un tipo de vástago del paradigma visual de la Historiografía clásica p. analizarlo. La sistematización documental que se generará por ende buscó conseguir una mejor aproximación a la veracidad por medio de la crítica documental. representa un problema ya que la metodología de análisis histórico sería imposible de adaptar a la multiplicidad de miradas y enfoques con las que un texto puede ser analizado en diferentes espacios. un enmarque mayor que es el sentido (cuando se enmarca dentro de un relato) y que tiene un tipo de relación dialéctica con el significado. habían pequeños atisbos de lo que sería el tránsito histórico hacia el historicismo alemán decimonónico. comprenderlo y extraer las posibilidades de él. 39 Luego de este el autor trabaja el problema del enunciado histórico. XVII en la exegesis literaria o en las ideas documentales de la eclesiología medieval. La premisa – para algunos ingenua – de autores como Ranke eran que el historiador lograba observar nítidamente el pasado a través de las fuentes sin ningún tipo de obstáculo. . psicológico ni cultural. el autor del texto señala que ya en el s. se vinculó al desarrollo de una disciplina como la ciencia newtoniana que entregó un método científico. La decantación por una cientificidad afectó la comprensión y el desarrollo de la Historia que tendrían su culmine en Alemania con el historicismo o el positivismo donde se potenciaron al menos dos transformación: internas y externas p. que ahora se volvía necesaria si es que era relevante tratar el problema de la posibilidad epistemológico de relación entre fuente (documento) y realidad pasada 1. Para ello. Un primer acercamiento sería la relación entre un enunciado histórico y un suceso verdadero en el 1 Aunque pudiera parecer una especie de transformación drástica. Esta forma – Moderna o actual – de entender el estudio y más específicamente como se hace la Historia. A nivel interior hay una transformación epistemológica de la disciplina asociada a dos conceptos: primero la revolución documental y el método científico. señala que existen tres espacios definitorios del enunciado: el significado. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Acá. ideológico. 38 En lo externo hubo un fundamento ontológico como fue la vinculación estrecha entre la Historia y la preocupación por el Estado-nación. Finalmente un espacio cultural que se denomina referencia simbólica que pone en relación interpretativa el enunciado histórico con una comunidad o grupo determinado. la institucionalización del estudio y enseñanza de la Historia como una disciplina (un saber-poder) unido al Estado nacional y el auge de la investigación del patrimonio monumental y documental. Para esto si el documento es la fuente del historiador. la pretensión de una nueva dimensión explicativa. en torno al principio del “oficio del historiador”.

MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia pasado. No tiene método (¿identidad científica?) carece de redes académicas sólidas y no es una comunidad propiamente tal. A pesar de ello defiende la interdisciplinariedad y a la vez la profundidad en el conocimiento histórico p. Sea lo que sea la Historiografía como disciplina del saber humano. No obstante su argumentación. Acá una duda lógica es ¿qué diferenciaría la lectura y análisis de un texto histórico de otro tipo de documentos? ¿existe una exclusividad en ella que no permita sino a los historiadores ostentar el dominio de analizarlos? Así. 41. puede basarse en una forma de sistematizar la información y señalar sus ideas (el autor la clasifica como un modo de hablar meramente). la existencia de un método no está en discusión. Finalmente se aborda el problema de que el hablar de la Historia también presenta un corpus de fuentes que son precisamente la misma producción historiográfica. Ahora. entendemos que el sentido del autor no es negar la posible referencialidad en los textos históricos . sino como un consenso social de una comunidad científica p. No obstante el espacio crítico que se puede hallar en este tipo de discusiones. 47. Quizás el Nuevo Historicismo (que no queda claro si es lo mismo que la vuelta a la Narratividad en algunos círculos históricos) pueda comprender la crítica literaria de la fuente histórica apelando a su contexto histórico. El segundo tipo sería aquel relacionado con una tradición hermenéutica y el tercero cuando la verdad se entiende no como una categoría lógica o una realidad. puede ser que dependiendo de la naturaleza del texto historiográfico puede ser abordado desde una filosofía de las fuentes o desde la crítica literaria2. desde las ideas de Hyden White sobre la meta-historia. debaten de Historia han trabajado en reflejar los problemas que tenía el seguro camino de la Historiografía desde el siglo XX hasta por lo menos la década de los cincuenta o sesenta del siglo XX. 2 Ahora. los historiadores que hacen Historia se enfrentan al problema de que quienes hablan. sería incluso posible analizar las fuentes científicas como los artículos de ciencias como documentos bajo la crítica literaria. la conclusión para el “hablar” de la Historia (hoy en el siglo XXI) no deja de ser llamativo. Así. La ingenuidad de poder tener acceso a los hechos históricos por medio de las fuentes es lo que hoy marca un eslabón complejo en el escollo de poder hacer “Historia científica y segura”.

Si bien – en nuestra forma de leer el texto – pareciera inferirse más bien debilidades de la Historia de las Mentalidades. 315). la Historia de las Mentalidades3 es una vertiente metodológica y conceptual francesa4 (p. 294) 4 En líneas generales. Escribir la Historia hoy. Así. La Historia de las Mentalidades. un hecho psicológico (p. es también cierto que su conceptualización desde Annales partía del presupuesto de que finalmente todo hecho histórico era. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Informe de lectura N° 2 “Historia de las mentalidades” en Tendencias Historiográficas actuales. presentaron lo que a la luz de texto es un problema tangencial. la cual permitía una mejor forma de aproximación. la Historia de las Mentalidades es una forma particularizada de historia social. la autora plantea la “fragilidad” sustantiva del concepto mentalidad. realizada décadas después amplía las posibilidades de adaptación. 303). 297). Así. 3 Con respecto a la mentalidad. Ese fenómeno es denominado por la autora como “giro de aproximación” al optimizar el proceso generalizador de la indagación. aspira a la hegemonización histórica como la entendía (no lo señala la autora) la comprensión de algunos historiadores sociales de la idea de la “Historia total”. su discurso no busca hacer política en el modo convencional. De hecho los vicios en torno a la psicohistoria (que al menos en la denominada “History of Childhood” vemos problematizada). Por un lado el trabajo previo al surgimiento de la “Historia de las mentalidades” (Annales) produjo – paradójicamente – mejores resultados por su basamento en la demografía. basada primeramente en las miradas de la demografía para conocer – por ejemplo las actitudes colectivas hacia la muerte o la autopercepción de las mujeres – pasó luego a una etnohistoria o antropología histórica que – metodológicamente hablando – nunca llegó. La misma autora señala que la fragilidad conceptual de este tipo de Historia. La preocupación por las mentalidades tiene un asidero metodológico: los seres humanos somos influenciados tanto por las condiciones materiales como mentales. un última instancia. De hecho para Chartier (uno de sus representantes recientes) señala que la relación entre conciencia y pensamiento es un resabio de lo que ya Durkheim proponía como forma de estudiar esquemas de pensamiento. desde las críticos de algunos historiadores franceses. Elena Hernández Sandocia. Para la autora más allá del debate en torno a lo cultural. 302). Al no ser una historia decantada de la historia política. la conducta. pero colateralmente complejo: la ambigüedad terminológica y conceptual que la Historia vivía generó a nivel metodológico una ambigüedad que quitaba el piso al estudio histórico. p. 288-322 David Coronado Marzo 2018 Dentro de las ideas de la autora del texto. señala Georges Duby vendría orientada por un sistema de valores dado y entregado por una cultura determinada (p. indagar en la conciencia de los seres humanos para extraer la realidad misma era un anhelo intelectual de dicha “escuela” historiográfica (o en realidad de Bloch y Febvre 5). marxistas que han ido desde Bouvier de llamar a la Historia de las mentalidades un “état e’ espirit” o Furet que señala el camino de las mentalidades como una corriente francesa de amalgama entre marxismo y psicoanálisis (p. . que lo emparentaba (según Flandrin) a la resolución desde la sociología histórica del problema entre elementos materiales y estructuras psico-culturales. Así. 5 La Historia de las mentalidades está fuertemente vinculada con la psicología en sus orígenes. mental o psicológico. particularmente en la disciplina histórica (p.

A la pregunta por el cambio. eran poco probables de probar y crean estereotipos de individuos más que conclusiones plausibles (p. Las ideas de sociogenesis y psicogenesis de Elías o las implicancias de Aries y Foucault. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Ahora. el énfasis primigenio del devenir histórico entre otros puntos de análisis del pasado. Lo oculto y no expresado como le interesa a otras disciplinas. sensibilidades y comportamientos. con historia sociocultural (particularmente por las similitudes con el trabajo en Norteamérica) o con la historia de la vida cotidiana. 295-296) Al interior de todo este problema se abordan fundamentos históricos que – como se señalaba más arriba – tienen que ver con los principios movilizadores y articuladores de la causalidad histórica. Al menos desde Chartier solamente podemos inferir que mentalidad puede ser homologable o vincularse con cultura (Historia cultural. En el mismo texto se emparenta a la Historia hecha en Francia con el concepto de mentalidad. no como acontecimientos (aquel evento fuera del sujeto y efectuado en el “seguro” espacio de la realidad material externa al sujeto) sino en tanto “ondas de innovaciones”. 313). básicas o elementales: percepciones. no siempre queda claro qué las diferencia concretamente. estaba en su metodología y en los problemas que se generaban de la división de las ciencias que estudiaban lo interno del hombre y lo externo. Historia Cultural y un largo etcétera de epítetos históricos que al parecer no despejan el camino (más allá de que muchos de los autores de cada uno. siguen siendo vigentes como sus trabajos). clásico en el estudio de la Historia. queremos decir) pero no así con la Historia de las ideas. un problema en torno a esas relaciones está en lo que Geoffrey Elton denominó como la cliometría. entendida como el esfuerzo por relacionar desde lo cuantitativo (y estadístico) tendencias culturales o mentales que. 306). pero con diferentes preguntas (sentido originalmente planteado como uno de los principios que llevaba a intentar este tipo de Historiografía). se agregó: ¿cómo se pasa o se cambia de una mentalidad a otra? Allí. Historia de las mentalidades. quienes trabajaban la Historia de las mentalidades buscaban resolver el problema. en consonancia con las ideas “materialistas”. Pareciera ser que la ambigüedad es parte del problema de lo que es la Historia de las mentalidades. Pero el escollo más grave para la Historia de las mentalidades. algunos hablaron de casos como las Revoluciones. medible y sobretodo “hallable” en la empírea histórica del estudio demográfico en las fuentes (p. En síntesis. Historia de las Ideas. se desarrolla el problema de la libertad (posibilidades reales y alcances) del individuo en este caso (p. Amparados en las formas metodológicas que en el desarrollo del siglo XX tenían acumulados. de manera socioeconómica y luego con similitudes a cómo trabaja la Antropología. usando sus métodos. La razón: mentalidades apela a las categorías psicológicas. De los intereses por la cultura pasaría a lo colectivo e inconsciente. Así surgiría una especia de “estructura mental” analizable. Por eso las apreciaciones de que la demografía y la psicología histórica podían unir fuerzas. Vovelle trata de imprimir sentido histórico con el concepto de . significaba una potencial salida teórica (explicativa) y metodológica (práctica) que daba a lo inmaterial una mirada desde el estructuralismo.

metodológico y epistemológico del problema de qué es lo mental y su relación con la Historia como disciplina. la medicina para la elaboración de una particularidad histórica tan compleja? 6 He aquí un nuevo problema. Un rasgo interesante es entonces la conexión metodológica que – en su momento fuertemente influenciado por Foucault – pasó de las estructuras7 a las redes y de los sistemas a las estrategias individuales de supervivencia e inserción p. ¿no sería necesario dar paso a la vinculación con la neurociencia. relevante e incluso necesario el vaivén conceptual. Así. Así como en otros espacios las ideas filosóficas se han tenido que ir adaptando a los hallazgos científicos en percepción. Acorde a la misma autora esta “solución” más que poner a la Historia de las mentalidades en un curso seguro. 322. volviendo sobre el problema de mentalidad en Bloch y Febvre (como padres o pioneros de una Historiografía del mundo contemporáneo) y postulando lo que nos parece un apreciable fin de conclusión: El interés por lo psicológico. en torno a las posibilidades de abordaje de una Historia de la Mentalidad fuera de la ciencia. 7 Potente crítica pos-estructuralista al problema de la mentalidad como “prisión mental de larga duración” . 311. obviamente – entre las condiciones objetivas vida de los hombres y como cuentan o viven esas condiciones 6 p. Finaliza la autora. es complejo señalar cómo la mentalidad de un individuo se traspasa a un colectivo (y viceversa) que vuelve difícil la tarea de relacionar el todo con las partes La lectura nos deja entre muchos aprendizajes y bastantes más dudas. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia ideología como el estudio de mediciones y relaciones – dialécticas. memoria por nombrar algunos. como señala Alain Boureau. mental o “interno” es una postura epistemológica que tiene un tránsito racional desde el abandono por el objetivismo y el positivismo (historicismo realmente) que vuelve válido. le quitaría el piso dejándola como una fracción de una historia social más amplia.

20). MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Informe de lectura N° 3 “La Historia Actual como tendencia historiográfica” en Iglesia y Estado en la sociedad actual. El autor señala cómo las transformaciones drásticas de la segunda mitad del siglo XX. Así como la Modernidad interesó a Marx. donde desde el mundo grecolatino. Julio Pérez Serrano. Los objetivos de la renovación para la disciplina. heurística (no es posible hacer historia sin el documento. 1. lograron atraer una preocupación por esos fenómenos que – a priori – los historiadores postergaban por su distanciamiento temporal con la época desde la que escribían 8. y hermenéutica (la historia al explicar y analizar. las implicancias catastróficas y complejas que la Segunda Guerra Mundial. 8 Como ya de cierta manera Josep Fontana había establecido en sus críticas a las vinculaciones de los proyectos socio- políticos y la Historia o las ideas de Croce sobre la “historia como Historia contemporánea”. La problemática al momento de surgir la Historia del tiempo presente 2. la descolonización y la Guerra Fría causaron. gatillaron una preocupación por ese tiempo. Más allá de las implicancias epistemológicas (y filosóficas) destacan el problema práctico de la “toma de distancia” temporal que de facto. Política. en el siglo XIX y XX los autores tuvieron con interiorizarse en el presente. Las derivaciones actuales que ha sufrido en el contexto historiográfico 3. la posguerra. el siglo XX cercano atrajo a. p. El primero se sustenta en analizar una especie de “historia de la historiografía”. El autor aborda tres líneas de análisis del problema de la Historia presente. medieval y hasta el s. Únicamente el positivismo historiográfico decimonónico estableció como criterio el distanciamiento temporal. en el contexto francófono (Historie du Temps Present) y desde Alemania en la Zeitgeschichte. . cine y religión. entre otros. 22). Así comenzaron las primeras manifestaciones historiográficas en el mundo angloparlante (Contemporary History). aborda problemas “cerrados” por ende no puede trabajar el presente al no estar concluido). Dicho argumento se sustentaba en tres objeciones: epistemológica (el riesgo de falta de objetividad e imparcialidad del historiador para analizar problemas de “su” presente). 19-41 David Coronado Marzo 2018 La principal idea del texto tiene que con la importancia de la Historia Actual como una de las potenciales resoluciones al problema epistémico y metodológico de incluir el “presente” como categoría de análisis de la disciplina Histórica. El texto comienza con un recordatorio: La Historia del Tiempo Presente fue un problema Historiográfico que hoy ya está al menos internalizado como una potencial forma de analizar. los historiadores. XVIII el presente como categoría no la Historia no generó conflictos. Definir el problema del presente fue uno de los elementos de la agenda académicas de los científicos sociales (p. No sin admitir que esta corriente histórica ha debido sortear variadas críticas teóricas y metodológicas (p. Weber y Durkheim por entender su tiempo. por ende debe haber una distancia temporal para obtener dicho material).

25). Consideran métodos – decantados – de fuentes diversas para uno y otro espacio de temporalidad. Desde un planteamiento metodológico. Del problema de estudiar la contemporaneidad. la que a su juicio es una peligrosa barrera entre el presente y el pasado en la investigación histórica. la pregunta que surge es ¿para qué abordar desde la historia un tema que en todos sus resultados investigativos es similar a otra disciplina? ¿no se volvería inocua la disciplina – sea cual sea – si finalmente sus resultados y conclusiones sea idénticas a las de cualquier otra área del saber. La “Historia del Tiempo Presente” que François Bédarida o René Remond popularizaron en Francia. causa distanciamientos que complican la ansiada unicidad de la Historia (este último es un énfasis interpretativo nuestro) (p. Esta limitación potenciada por la aspersión de las redes académicas. En ese punto el interés por el presente se manifiesta con potencia en las ciencias de Clío9. 9 Resulta destacable reconocer – por parte del autor – que antes del giro lingüístico y la crisis del estructuralismo a manos del posmodernismo. para abordar preguntas desde la historiografía. ponen en riesgo de identidad de la Historiografía. es otro factor que preocupa en este enfoque. Si ello no marca una diferencia de objeto entre la Historia y otras ciencias. la inexistencia de fuentes o la restricción de acceso a ellas por ser tan cercanas al “hoy” se vuelven un problema10 para la afamada Historia del Tiempo presente. menos la suya? El mimetismo y la falta de originalidad. Allí el marxismo. Eso en torno a la idea de que al tener conciencia de la historicidad del presente es posible “construir” potenciales documentos o fuentes que perduren para el futuro con la conciencia de usarse posteriormente para un análisis más historiográfico propiamente tal (entendido como un análisis de “procesos temporalmente cerrados” desde y en el pasado. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Para el autor sin embargo la coyuntura epistemológica estuvo marcada por el debilitamiento de las tendencias “macro” de la historiografía en la década del ochenta del siglo XX. Así. el mercado y – por qué no – un interés en España (¿y Chile?) por los quiebres de su historia reciente (Transición) y el avance más extremo de una historia de los sujetos hasta la cotidianeidad máxima en lo oral y la memoria. 23). Annales y el neopositivismo como tendencias dieron paso a enfoques. 27). Annales y el marxismo histórico habían declarado la naturaleza histórica del presente (p. surgió una tendencia más compleja en lo teórico. señala los factores limitantes del trabajo en historia del tiempo presente. Los elementos – que Julio Arostegui abordaría más adelante – son los fundamentos teóricos. El intento por estudiar el presente ya no como un proceso acabado. sino por construir. 10 Destacar que dentro de los planteamientos de Julio Arostegui en “Historia Vivida” señala un horizonte de posibilidad. . Los sesgos – conscientes o inconscientes – que se generen son un problema para el autor. han vuelto relevante – mientras se trabajó – en los problemas profundos de establecer qué y cómo se hace un estudio historiográfico del “hoy”. metodológicos y en definitivamente epistemológicos (posibilidades de la oralidad y la memoria) para tratar el tema del presente como “objeto” para un determinado tipo de historiografía (p. En segundo punto. De este punto es relevante el rescate del uso conceptual y metodológico de otras disciplinas. Otra limitación – acorde a lo señalado por el autor – es la inexperiencia de la historia para analizar realidades del presente. temáticas y especialidades históricas de otras índoles.

al entenderlos como partes de un mismo proceso temporal continúo. Para autores como Julio Arostegui. metodológicamente hablando. 11 Solamente nos surge la pregunta ¿acaso no es relevante o sustantivo el problema de la temporalidad para la Historia? 12 Otro factor muy interesante con la Historia del tiempo presente. Así. tiene que ver con los caminos que otorga el surgimientos de nuevas fuentes y documentos: mass medias y las actuales redes sociales o incluso el problema de la digitalización o la identidad “virtual” o los efectos culturales del internet en las comunidades. sobre las propuestas de renovación. el autor postula como limitación el fetichismo del presente. Auge de la Historia del tiempo presente. debería guiar a potenciar al máximo una multiplicidad de herramientas para lograr una correcta comprensión del presente. Las complejidades del tiempo presente (siglo XXI) presionan a la Historia como disciplina. por citar algunos casos. es el presente. Esta construcción histórica es – a juicio del autor – mucho menos compleja de justificar ya que no pretende diferenciarse o elevar muros diferenciadores con la Historia. el mismo proceso del presente va generando retos y desafíos a la disciplina que antes – probablemente – no existían o no se veían/creían desafíos. Fenológicamente hablando – el tiempo del construirse históricamente en el hombre. revalorización de la oralidad y esta como dio paso al debate sobre la memoria y la relación con Historia). Si bien en este punto cabe destacar los problemas de la Historia del tiempo presente es también necesaria asegurar que el problema metodológico y teórico de estudiar la contemporaneidad no es similar a la categoría de historiar el presente. 30) El tercer nudo argumental del autor. sino construirse como “tendencia historiográfica que afirma la inevitable contemporaneidad del relato histórico” (p. El desafío metodológico y en episteme es lo que el autor señala como una nueva temporalidad transepocal (para la Historia actual). Así se admite la noción de que la Historia siempre se hace desde y para el presente. cuando se investigue en el futuro. . Pero la recuperación del presente como tiempo histórico ha repercutido teórica y metodológicamente en el quehacer historiográfico que generan retroalimentaciones y complejidades mutuas (ej. Si bien el autor no aborda este problema. la conciencia actual de valor del presente. aborda el tema de la Historia actual. sí destacamos su pertinencia metodológica complementaria de lo acá ya desarrollado 12. 31). Esto significaría el cambio hacia el relevante debate sobre el presente (como criterio filosófico) desde el problema que originalmente preocupaba a la historia “el estudio de la dinámica de las sociedades en el espacio y el tiempo”11 (p. La salvedad más inmediata de este tipo de enfoque tiene que ver con solucionar la dualidad pasado/presente. MAGISTER EN HISTORIA Departamento de Historia Al finalizar la segunda parte de su argumentación.