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ANÁLISIS DE LA PELÍCULA ADOLESCENCIA PÉRDIDA

Integrante

SANDRA PAOLA PARADA BLANCO

Docente

TATIANA JOHANNA CARDONA GUTIÉRREZ

UNIVERSIDAD SIMÓN BOLIVAR EXTENSIÓN CÚCUTA

FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y JURÍDICAS

PROGRAMA DE PSICOLOGÍA

Cúcuta, Octubre de 2017


ANÁLISIS DE LA PELÍCULA ADOLESCENCIA PÉRDIDA

La etapa de la adolescencia es un periodo del desarrollo que se caracteriza por


conductas típicas evidenciadas en la película adolescencia pérdida, algunas de
ellas tales como: predominancia del placer por encima de la razón, rebeldía, toma
de decisiones sin medir las consecuencias, inestabilidad emocional, evasión de las
responsabilidades impuestas, falta de seguridad en sí mismos, buscar la
seguridad que les otorga el grupo de individuos de su misma edad y conducta
desafiante. Los comportamientos descritos con anterioridad se derivan como
expresión de búsqueda de identidad y como producto de los problemas a los que
se enfrenta diariamente en su entorno familiar, personal, escolar y social. La
mayoría de las ocasiones es difícil de comprender por parte de los padres este
tipo de actitudes en mención ya que en primera instancia no hay un manual que
enseñe a ser papas, también el foco de atención se convierte en hacer lo que se
cree conveniente y que se ajuste a las necesidades familiares que se atraviesan
sin contar con la opinión del joven, además falta de comunicación en cuanto a
conductas sexuales, el significado del amor de pareja, entre otros.

Por otra parte, otro aspecto de gran relevancia en el rumbo que le otorgue el
adolescente a su vida mientras atraviesa la etapa de la adolescencia es la
influencia de la familia, ésta cumple un papel fundamental en la formación de su
identidad, en la búsqueda de soluciones efectivas, en la toma de decisiones
adecuadas, etc.

Como se manifiesta en la película, la madre que asume las responsabilidades de


las acciones de su hija como expresión del gran amor que le tiene, con el
propósito de permitirle vivir una vida como los jóvenes de su edad, sin dimensionar
que su comportamiento estaba afectando la tranquilidad en el entorno familiar con
repercusión en su hija menor; demuestra el reto que se presenta entre brindar
apoyo sin sobrepasar los límites de enseñanza en el afrontamiento de las
consecuencias producto de las decisiones tomadas, en otras palabras vivir por
ellos para evitar lo que según a criterio propio sería sufrimiento.
En relación a lo mencionado con anterioridad, la adolescencia trae consigo
desafíos especiales. Así como los adolescentes sienten cierta ambivalencia ante
la dependencia de sus padres y la necesidad de desprenderse de ellos, los padres
quieren que sus hijos sean independientes pero les resulta difícil dejarlos ir. Por lo
tanto, deben pisar un terreno delicado entre dar a los adolescentes independencia
suficiente y protegerlos de juicios inmaduros. Las tensiones pueden provocar
conflictos en la familia y los estilos de crianza pueden influir en su forma y
resultado. La supervisión eficaz depende de cuánto permitan los adolescentes que
sus padres sepan de su vida cotidiana, revelaciones que pueden depender de la
atmósfera que los padres hayan establecido. Además, igual que con los niños más
jóvenes, las relaciones de los adolescentes con los padres son afectadas por la
situación de vida de estos últimos, su trabajo y su estatus marital y
socioeconómico. (Denissen, van Aken y Dubas, 2009). En lo afirmado por el autor
es de suma importancia destacar la vigilancia efectiva del joven, este aspecto
implica no sólo mirar sus redes sociales, hablar de vez en cuando con él, es más
que eso, es conocerlo verdaderamente; la mayoría de las veces los padres creen
que conocen realmente a sus hijos, pero al indagarles como detectan cuando su
hijo está triste, feliz, aburrido, ansioso, nervioso, cómo es el comportamiento
habitual y si ha variado en las últimas semanas, se suele presentar las respuestas
dubitativas.

Por lo tanto, para poder brindar un apoyo emocional al adolescente es esencial


conocerlo, hablarle con autoridad de padre pero sin predisposición de juzgar la
acción sino de corregirla con el ánimo de evitar que ésta acarree consigo
consecuencias no sólo para él mismo sino para todos los integrantes de la familia.
Con respecto a la figura de mando en la familia, cabe resaltar que el estilo de
crianza, contribuye a la forma como el muchacho afronta las diferentes vicisitudes.

Otro criterio importante en el ámbito familiar es la repercusión de los conflictos de


pareja en el bienestar psicológico del adolescente. En la película se identifica en
una escena en la que la madre recibe una llamada del padre de sus hijas y sólo
habla del aspecto económico impidiendo que su hija mayor hablara por teléfono
con él. Lo mencionado con anterioridad permite inferir que la joven en su difícil
situación necesitaba la comunicación con sus dos padres no con uno solo, ya que
esto facilita la seguridad en la toma de decisiones que pueden resultar dolorosas o
benéficas, las barreras emocionales con una figura importante en la vida del
adolescente son perjudiciales ya que agudizan los conflictos internos que
presenta.

El embarazo afecta el desarrollo integral del adolescente en la medida que no


permite que las experiencias que se esperan vivir durante las edades que
comprenden la etapa de la adolescencia se vivan plenamente y que satisfagan las
necesidades del joven, caracterizándose por una interacción social efectiva que
contribuya al crecimiento personal de sí mismo. Vivir una gestación inesperada
trae consigo frustración, conflicto para sí mismo y para la familia, lo cual incide en
el bienestar psicológico.

Durante la etapa de la adolescencia el joven busca su identidad, afrontar un rol de


padre o madre cuando ni siquiera tiene determinada su personalidad, le genera un
desequilibrio emocional, un aplazamiento de sus proyectos y un desenvolvimiento
inefectivo en todos los contextos en los que se encuentra inserto.

Mi postura como estudiante de psicología para la prevención del embarazo


adolescente, es en primera instancia conocer realmente a los hijos (identificando
sus comportamientos verbales y no verbales cuando atraviesa por los diferentes
estados emocionales), también que el padre de familia propenda por ser un
modelo de aprendizaje que sea diciente por sí mismo, además establecer un canal
de comunicación eficaz desde la niñez porque es muy difícil lograrlo de un día
para otro, no perder la figura de autoridad ante el adolescente sin caer en coactar
las vivencias de las diferentes situaciones, promover la autonomía y las decisiones
fundamentadas en el alcance de las consecuencias desde la infancia temprana y
por último evitar que los conflictos familiares incidan en el detrimento del bienestar
psicológico del joven (si es sabido que de una u otra manera influencia en el
comportamiento del adolescente una situación de conflicto, pero los padres
pueden optar por la búsqueda de estrategias que minimicen que los problemas
irradien negativamente a sus hijos).

Por otra parte, en el ámbito escolar brindar espacios dinámicos y pedagógicos a


los individuos durante las diferentes etapas del desarrollo, en cuanto al respeto por
su propio cuerpo, el significado real del amor de pareja, las implicaciones
negativas y el alcance de las decisiones mal tomadas.