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Lazarillo de Tormes

1. VIDA Y OBRA DEL AUTOR


 Importancia relativa de esa obra en el conjunto. Relaciones.
En el año 1554 apareció en España la primera novela relacionada con un nuevo
estilo literario surgido en ese mismo momento, la novela picaresca; se trata
del Lazarillo de Tormes. Pero no solo salió publicado aquí, en nuestro país ya que
en otros lugares más lejanos del continente europeo también se dio a conocer esta
nueva novela que marcaría un inicio para la época de la novela picaresca en la
literatura europea. Estamos hablando de un relato que tuvo mucho éxito del cual se
llegaron a hacer y a leer muchas copias, haciéndolo así una de las piezas claves de
la literatura del continente en aquella época. Pero surgió un problema que aun
perdura en nuestra sociedad, aunque se han conseguido sacar algunas posibles
teorías. ¿Quién fue el autor del Lazarillo de Tormes?

La más temprana atribución, la primera hipótesis que se tuvo del autor de la novela
se refería, ya en el siglo XVII, al fraile jerónimo Juan de Ortega, basada en el
hallazgo del borrador manuscrito en la celda del susodicho monje. También fue muy
temprana la atribución al diplomático Diego de Hurtado de Mendoza, quien en el
año 1554 acababa de gobernar Siena en nombre del rey Carlos I. En un periodo
largo de tiempo no se tuvieron nuevas hipótesis de quién podía ser el autor de la
novela y por eso pasaron algunos siglos donde la gente solo podía opinar sobre los
dos personajes dichos anteriormente.

Pasado ya todo este tiempo y ya en el siglo XX, algunos investigadores pensaron


en la paternidad de un escritor del círculo erasmista de los hermanos Valdés,
hablándose incluso de Alfonso de Valdés y Juan de Valdés como autores posibles,
tanto por el discutido erasmismo de la obra como por su indiscutible naturalidad del
estilo.

Finalmente, y como hipótesis más creíble para todo el mundo, se ha defendido la


autoría del escritor de Toledo Sebastián de Horozco, basada en discutibles
semejanzas temáticas y estilísticas entre la novela y la obra del toledano.

Se pueden pensar en muchos motivos por los cuales el autor del Lazarillo de
Tormes no quiso revelar su identidad después de dar a luz su libro. Quédese la
cuestión de la autoría en la oculta figura de un religioso o un reformador de
costumbres eclesiásticas con intención sinceramente cristiana; o en la celosamente
escondida paternidad de un judío converso que somete a dura crítica la sociedad
cristiana y sus intolerables convencionalismos, Por el motivo que fuera, al autor
del Lazarillo quiso protegerse del anonimato. Y en verdad que lo consiguió con toda
su plenitud, pues mientras no aparezca un documento absolutamente verosímil,
este libro que ha tenido tanto éxito durante toda su existencia podrá seguir en el
anonimato no se sabe cuántos siglos más.

2. GÉNERO
Al leer el libro de Lazarillo de Tormes podemos ver claramente que el género claro
de esta historia es la prosa y no la poesía o el teatro como podríamos ver si
buscamos entre todos los géneros literarios ya existentes. Podemos deducir que se
trata de prosa ya que reúne todas las características necesarias. Se dice que la
prosa es la forma espontánea del lenguaje. Se contrapone al verso porque no está
sujeta a un ritmo preciso; es más flexible en cuanto al ritmo. Por otra parte no exige
una disposición tipográfica o visual determinada. Vemos que estas características
están en el libro del Lazarillo de Tormes y sobretodo lo podemos ver al observar
que no aparecen versos en el libro.

Dentro del género narrativo de la prosa podemos encontrar varios tipos de


narraciones pero la que más se adapta al Lazarillo de Tormes es la novela. Esta es
una obra narrativa no muy extensa, ya que el libro no ocupa mucho más de cien
páginas pero bastante densa ya que en ella podemos encontrar muchos hechos y
muchas acciones. Una de las características más importantes es que subraya la
personalidad de Lázaro, el protagonista, y va mostrando paso a paso toda su
evolucuión, desde que es un niño hasta que ya es todo un hombre, pasando por
todas las situaciones que vive a lo largo de esos años en que el chico va creciendo.
Hay un género donde podemos encuadrar perfectamente la novela del Lazarillo de
Tormes, se trata de la novela picaresca. Entre las creaciones del siglo de oro
destacan, por su gran originalidad y por ser un género esencialmente español, las
novelas de este género.

Este tipo de narraciones se elaboran con materiales y personajes tomados de la


realidad. En el nacimiento de este género literario influyeron diversos factores
sociales,como por ejemplo el gran número de mendigos que existían en la época,
religiosos -la falta de caridad de algunos clérigos- y literarios: los escritores que
utilizan la novela picaresca para sus creaciones buscan un tipo de novela que se
opongan a las de caballerías y a la sentimental.

Las características más importantes de la novela picaresca son las siguientes:


 Suelen tomar la forma de relatos autobiográficos, es decir, están escritos en
primera persona y narran la vida de su protagonista con absoluto realismo ya
que este es un factor donde recae mucha importancia en este tipo de
novelas.
 Son narraciones escritas que siguen un orden cronológico, en las que los
episodios se suceden con una estructura jerárquica, de menor a mayor,
explicando así los cambios producidos en el protagonista. Gracias a eso el
lector puede tener más facilidad para seguir el desarrollo de la novela.
 Su argumento se va desarrollando según el principio de evolución y
transformación del personaje principal, al que vemos cambiar y modificarse
a lo largo de la obra. En el Lazarillo se puede ver claramente ya que en él,
podemos ver la evolución que vive su protagonista, viendo su infancia, y
viviendo con él todas las experiencias que le suceden durante su crecimiento
hasta su plenitud.
 El personaje más importante de este tipo de novelas es el pícaro. Las
características principales de este tipo de personaje son las siguientes:
 Pertenece a una clase social mísera y marginada que roza con la
delincuencia. Normalmente podemos relacionar estas características con la
clase más baja que habitaba en la España de aquella época.
 Se trata de un vagabundo ya que no vive en un sitio fijo, sirve a distintos
amos y va de ciudad en ciudad buscando faena para poder alimentarse y
vivir en condiciones.
 Actua inducido por el hambre. Para poder combatirla, roba e inventa tretas
que casi siempre se vuelven contra él. En esta novela podemos ver algunos
ejemplos que muestran claramente esta característica del pícaro.
 Vive en un continuo intento de mejorar su nivel social, cosa que no logra
jamás, ya que siempre se queda en la clase a la que pertenece y nunca
puede llegar a ser aquél que siempre a soñado ser.
 Es el anti-héroe por excelencia, cuyos rasgos se oponen al caballero de las
novelas de ficción donde normalmente se puede observar que:
- Carece de ideales: no le preocupan ni el honor, ni el valor, ni la honra.
- Sólo le interesa satisfacer necesidades primarias como el hambre o el frío.
- No se responsabiliza de lo que hace.

Evolución del Género


En la narrativa picaresca se distinguen dos etapas o niveles muy bien diferenciados.
El nivel en que se constituye el género se concreta en sus dos primeras
manifestaciones, el Lazarillo de Tormes (1554) y el Guzmán de Alfarache(1599-
1604). Con estas obras se configuran los rasgos pertinentes del nuevo género, cuyo
esquema narrativo se consagra precisamente cuando Mateo Alemán retoma en
su Guzmán de Alfarache el modelo estructural del Lazarillo de Tormes; sin
el Lazarillo no hubiera sido posible la aparición de la novela citada anteriormente (al
menos tal como la conocemos); sin la obra de Alemán no hubiera habido novela
picaresca (al menos no con la misma forma literaria), y, en tal caso,
el Lazarillo quedaría como un libro genial pero aislado. Así parece indicarlo ya
entonces la sagacidad editorial del humanista Luis Sánchez, que reeditó
el Lazarillo inmediatamente y en los mismos lugares de éxito del Guzmán de
Alfarache, auténtico paradigma del pícaro. Con tal coincidencia la célebre pareja
quedaba unida para siempre en un destino literario común. Después de un tiempo,
otras narraciones siguieron el esquema con mayor o menor fidelidad y con diverso
éxito literario. A este segundo nivel, etapa en que se repiten o se combinan y aun
se modifican los rasgos del género, pertenecen otras novelas del siglo XVII como
por ejemplo: el Buscón (1626 pero seguramente escrita entre el 1603-1608), de
Quevedo; La vida del escudero Marcos de Obregón (1618), de Vicente
Espinel; Vida y hechos de Estebanillo González (1646), de autor desconocido,
además de las continuaciones del Lazarillo y de los relatos picarescos
protagonizados por mujeres como por ejemplo los de La pícara Justina (1605), de
F. López de Úbeda, o las pícaras de Salas Barbadillo y de Castillo Solórzano.

- Formas de narración
En el Lazarillo de Tormes podemos encontrar diversas formas de narración situadas
a lo largo de la novela. Las más comunes que hay en el libro son las siguientes:

Descripciones: Mientras que la narración se ocupa de los hechos en el transcurso


del tiempo, la descripción muestra con palabras una realidad concreta o abstracta,
es decir, nos informa sobre cómo son los objetos, lugares, ambientes, personas,
procesos, conceptos o emociones. La descripción es normalmente estática, porque
representa la realidad en la simultaneidad: los elementos se ordenan en el espacio,
y el tiempo parece detenido; pero también puede presentarse de forma dinámica
cuando, como ocurre en la descripción de procesos, el objeto se describe a medida
que van sucediendo los movimientos.

“Salimos de Salamanca, y, llegando al puente, está a la entrada della un animal de


piedra que casi tiene forma de toro, y el ciego mandóme que llegase cerca del
anima, y allí puesto, me dijo…” (pág.36)

Diálogos: El diálogo es un intercambio comunicativo oral entre dos o más personas.


Su característica básica es, pues, la interacción: emisor y receptor intercambian sus
papeles y se influyen mutuamente mientras van construyendo el texto. Pero además
de aparecer espontáneamente, el diálogo puede crearse artificialmente, con el fin
de imitar la naturalidad de la conversación, en algunos géneros como la novela, el
teatro y el guión cinematográfico. El diálogo hace posible que los personajes se
presenten directamente, de forma más viva y eficaz, de manera que los conocemos
directamente por cómo hablan y por lo que dicen. En la novela el diálogo se mezcla
con la narración y la descripción.

“Sentóse el escribano en un poyo para escrebir el inventario preguntándome qué


tenía.
- Señores -dije yo-, lo que éste mi amo tiene, según él me dijo, es un buen solar de
casas y un palomar derribado.
- Bien está -dicen ellos-; por poco que eso valga, hay para nos entregar de la deuda.
¿Y a qué parte de la ciudad tiene eso? -me preguntaron.
 En su tierra -les respondí.
 Por Dios, que está bueno el negocio -dijeron ellos-; ¿y adónde es su tierra?
 De Castilla la Vieja me dijo él que era -le dije yo. (…)” (pág.98)
Monólogo interior: Se suele llamar monólogo interior o “fluir de conciencia” a la
utilización más extrema del monólogo. En él se reproducen los pensamientos y
sentimientos más ocultos, incluso el mundo del subconsciente: sueños, delirios,
locura… Para reflejarlo, el texto presenta asociaciones sin sentido aparente,
desorden, repeticiones, desdoblamiento del hablante, alteración de la puntuación,
etc. En general, se rompe de forma expresa la coherencia para expresar lo
incoherente del subconsciente. Esta técnica, muy utilizada en la novela del siglo XX,
consiste en suprimir los filtros entre el interior del personaje y el lector: ni siquiera la
propia conciencia del personaje puede frenar la auténtica verdad del subconsciente.
“(…) Parescióme que en aquel instante desperté de la simpleza en que, como niño,
dormido estaba. Dije entre mi: <<Verdad dice éste, que me cumple avivar el ojo y
avisar, pues solo soy, y, pensar cómo me sepa valer.>> ”(pág.37)

Diálogo en estilo directo: Reproduce textualmente, es decir, al pie de la letra, las


palabras que dicen los personajes y con ello traslada al lector al presente; por ello
es vivo, dinámico y ameno. El narrador puede explicar o indicar quién habla y cómo
habla a través de los verbos de lengua y pensamiento: contestar, replicar, admitir,
rezongar, exclamar, ordenar, preguntar, inquirir, aclarar. Normalmente se utilizan
recursos tipográficos -guiones, comillas…- para introducir las palabras del
personaje.

“Yo llegué a él y mostréle el pan. Tomóle él un pedazo, de tres que eran, el mejor y
más grande; y díjome:
 Por mi vida, que paresce éste buen pan.
 ¡Y cómo agora - dije yo -, señor, es bueno!
 Sí, a fe - dijo él - ¿Adónde lo hubiste? ¿Si es amasado de manos limpias?
 No sé yo eso - le dije -; más a mi no me pone asco el sabor dello.
 Así plega a Dios - dijo el pobre a mi amo.
Y llevándolo a la boca, comenzó a dar en él tan fieros bocados como yo en el otro.
 Sabrosísimo pan está - dijo -, por Dios.

Diálogo en estilo indirecto: El narrador relata o resume las palabras de los


personajes en tercera persona, nos cuenta lo que han dicho. Las palabras se
insertan en el discurso narrativo como una oración subordinada dependiente de un
verbo principal de lengua o pensamiento seguido de que, si o de una partícula
interrogativa indirecta (quién, dónde, cómo…) y el uso de la tercera persona. Al
pasar del estilo directo al indirecto, se producen cambios en los pronombres
personales (de primera a tercera persona), en el tiempo verbal (de presente a
pasado) y en los deícticos de tiempo y espacio (aquí, allí, ahora, esta mañana,
hoy…).
“(…) Comenzamos nuestro camino, y en muy pocos días me mostró jerigonza; y
como me viese de buen ingenio, holgábase mucho y decía: <<Yo oro ni plata no te
lo puedo dar; mas avisos para vivir muchos te mostraré.>>” (pág.37)

 Técnicas del Narrador


En 1554 apareció en España la primera novela picaresca, La vida de Lazarillo de
Tormes y de sus fortunas y adversidades, de autor desconocido, escrita en primera
persona ya que el narrador es interno y por lo tanto se pone en la piel del
protagonista contando hazañas que le van sucediendo. En un lenguaje sencillo y
lleno de expresiones populares, Lázaro cuenta su dura vida que ha llevado desde
su nacimiento hasta el presente, en que se halla casado con la criada de un
arcipreste.

El protagonista de esta obra pertenece a las clases más bajas de la sociedad de


aquella época, tiene muchas dificultades para sobrevivir y nunca alcanza
reconocimiento social. Eso lo utiliza el autor sobretodo para reflejar la situación que
vivía la mayoría de la sociedad que habitaba en el país en aquellos años. Así, el
autor podía hacer una especie de crítica usando eso sí, el buen sentido del humor.
Si Lazarillo consigue salir adelante es gracias a su ingenio y a que sabe aprovechar
las enseñanzas negativas que recibe de sus sucesivos amos: el egoísmo,
el fraude y la moral de la apariencia. La vida de Lázaro, contada por él mismo, se
convierte en la antítesis de la del héroe de caballerías, puesto que, en lugar de
nobleza y hechos gloriosos, en ella encontramos miseria y actos deshonrosos.

Esta novela constituye un retrato realista y a la vez negativo de la España de aquel


momento, que como he dicho anteriormente, el autor quiere resaltar para poder
hacer así una pequeña crítica. A parte de este sentimiento de crítica, el autor quiere
hacer pasar un buen rato al lector y por eso se dedica a llenar la novela con
diferentes escenas llenas de humor donde podemos encontrar las situaciones más
inimaginables y divertidas que nos podemos imaginar.

3. RESUMEN
Asunto o Contenido. Argumento. Tema.
Esta novela nos habla de la vida del pequeño Lázaro, un niño que al quedarse
huérfano de padre, su madre tuvo que ponerle al servicio de un ciego para que el
chico le guiara y el ciego lo cuidara y le enseñara todo lo que tenía que saber. Con
este primer amo aprendió grandes cosas. El ciego pero no era muy correcto con el
chico ya que por ejemplo, al principio de estar con él, el ciego le dijo que pusiera la
oreja cerca de un animal de piedra con forma de toro ya que así escucharía un
sonido.

Lázaro le hizo caso y el ciego le dio tal golpe que el dolor de cabeza le duró días.
De esta manera Lázaro despertó de su ignorancia y aprendió a tener más picardía,
lo que le ayudó a sobrevivir. Pero a pesar de que el ciego tenía buena fama entre
las mujeres y ganaba dinero, mataba de hambre a Lázaro ya que tenía un carácter
muy avaricioso. Pero el ingenio de Lázaro nunca dejó de funcionar por lo que
encontraba comida de donde fuera.

El ciego guardaba la todo lo que Lázaro deseaba en un saco que cerraba con un
duro, fuerte y muy compacto candado, así que el joven pícaro descosía un lado,
cogía comida y lo volvía a coser. Pero cuando el ciego se enteraba del engaño le
dio una buena paliza. Pasó algo similar con el tema del vino ya que se hizo una paja
de centeno y bebía de la jarra, hasta que el ciego se dio cuenta, entonces le hizo un
agujero y puso un tapón de cera que con el calor se deshacía y cuando esto pasaba,
él estaba debajo para bebérselo. Un día iban Lázaro y el ciego por la calle, estaba
lloviendo y tenían que cruzar un río, así que Lázaro lo guió hasta un pilar y le dijo
que saltara con todas sus fuerzas.

El ciego tomó todo el impulso posible, saltó con todas sus fuerzas y se chocó contra
el pilar. Lázaro se marchó de allí y dejó al ciego ahí tumbado doliéndose. Nunca
más supo nada del que fue su primer amo. Su segundo amo fue un clérigo, que
tampoco no le daba de comer. Comía cada cuatro días, así que Lázaro se las
ingeniaba para robarle la comida sin que él se enterara. El clérigo guardaba la todo
lo que deseaba para comer en un baúl. Un día llegó a su casa un calderero, y le
preguntó si tenía algo que arreglar. Lázaro, aprovechándose de la situación, le pidió
que le hiciera una llave del baúl, este se la hizo y como recompensa Lázaro le dio a
escoger algo de lo que allí dentro había Gracias a tener la llave en su poder, cada
noche lo abría y comía lo que encontraba, pero como el clérigo podría enterarse, le
hizo unos agujeros al baúl para que pensara que habían sido los ratones.

El clérigo se lo creyó y le echó la culpa a los pequeños roedores, pero ni lo malo ni


lo bueno es eterno y el clérigo tapó con clavos y tablas todos los agujeros por los
que podrían entrar los ratones quedándose así más tranquilo. El chico volvió a hacer
otro agujero en el baúl, y el clérigo volvió a taparlo así que Lázaro se quedó sin
festines. El clérigo pensó que sería una culebra, así que por las noches no dormía
con tal de atraparla. Una noche, el incauto de Lázaro se quedó dormido con la llave
en la boca, pero esta vez le sobresalía un poco. Este hecho hacía que se produjera
una especie de silbido que el clérigo confundió con una culebra. Eso le llevo hacia
el sitio del silbido y descubrió el paradero.

Le dio tal manotazo a Lázaro que casi y lo mata. Lázaro estuvo unos quince días en
reposo y en cuanto se recuperó el clérigo le echó de casa. Su tercer amo fue otro
tanto de lo mismo y fue encontrado en la ciudad de Toledo. Al verlo, el pícaro pensó
que le daría bien de comer, pero era un hidalgo, así que Lázaro tenía que pedir
comida no sólo para él sino para el amo también. Un día el Ayuntamiento decidió
expulsar a todos los mendigos extranjeros, así que se tuvieron que marchar, a
Lázaro le dieron de comer unas hilanderas, pero su amo estuvo sin comer lo menos
ocho días Un día Lázaro vio a una viuda que iba diciéndole a su marido “Marido y
señor mío, ¿adonde os llevan? ¡A la casa lóbrega y oscura, a la casa triste y
desdichada, a la casa donde nunca comen ni beben!” Y Lázaro pensó que se lo
llevaban a su casa y se fue corriendo a advertirle a su amo, este se echó a reír y
tranquilizó a Lázaro. Un día entraron a la casa un hombre y una vieja pidiéndole el
dinero del alquiler, este les prometió salir en su busca y a la tarde entregárselo, a la
tarde volvieron y no lo encontraron, al tardar tanto Lázaro les contó lo ocurrido a
unas vecinas y duró en su casa, a la mañana siguiente volvieron el hombre y la vieja
pero tampoco lo encontraron así que tomaron preso a Lázaro, las vecinas salieron
en su defensa y lo dejaron en paz. Y así fue como le dejó su tercer amo. Aunque
Lázaro llegó a sentir lástima y cariño por este amo. De su cuarto amo un fraile de la
Merced poco es lo que nos cuenta, nos dice que no era muy amigo de la vida en
convento ni de rezar. Con su quinto amo es todo diferente, este era un buldero y le
daba de comer, por lo que no tiene que buscar comida y es un testigo de los actos
que realiza su amo no muy decentes, ya que engañaba a la gente vendiéndoles
bulas falsas. Al principio se ganaba el favor de los curas regalándoles verduras o
cosas así y después les vendía las bulas a todos los feligreses.

Con su sexto amo el capellán le fue muy bien, a este le sobraba el dinero por lo que
todo lo que Lázaro pedía se lo daba, a cambio de trabajar vendiendo agua, entre
semana le daba treinta maravedíes, y lo que ganaba los sábados y lo que sobraba
entre semana de los treinta maravedíes se lo quedaba Lázaro. Al cabo de cuatro
años Lázaro ya había ahorrado lo suficiente y ya se vestía un poco más
decentemente. Más tarde decidió que ese trabajo ya no era para él y se puso a
trabajar con un alguacil, pero le pareció demasiado peligroso y lo dejó. Gracias a
unas amistades consiguió un trabajo de pregonero de vinos y de delitos, lo cual nos
recuerda a la profecía que le hizo el ciego” Yo te digo que si un hombre en el mundo
ha de ser bienaventurado con vino, que serás tú”, el arcipreste de san Salvador le
prometió casarlo con una criada suya y así lo hizo, pero las malas lenguas iban
diciendo que el arcipreste tenía relaciones con su mujer, Lázaro indignado desmintió
los rumores sobre su mujer prometiendo que ella era pura y no habló más del tema.
Así nadie más nombró ese tema y los dejaron en paz.

Que el Lazarillo es una obra jocosa, como quiere M.Bataillon, es innegable: así lo
indicaba ya fray José de Sigüenza en el <<singular artificio y donaire>> de sus
páginas. También resulta incuestionable su intencionalidad literaria artística, como
explica Bataillon y defiende García de la Concha, Ya lo advertía también e l padre
Sigüenza, y no era ajeno a ello su autor a pesar de ofrecerlo, de un modo más
irónico, como <<esta nonada>>. Más discutible es, en cambio, que la lectura
cómica, humorística, o meramente artística de la novela sea excluyente de otras
interpretaciones. Porque también es claro que la novela contiene una dura crítica
de la realidad social española, según postulan estudiosos como M. Molho, A.Castro,
M. J. Asensio, entre otros. El sistema de servicio a varios amos ofrece al autor el
adecuado vehículo para la crítica de diferentes estamentos sociales. En este
sentido, tema básico es la sátira del sentimiento de la honra, a cuya visión negativa
se dedica algún capítulo. La honra era algo que se poseía o no de nacimiento, y se
basaba en las apariencias, en el qué dirán o en el dinero: así lo confirma la conducta
del hidalgo, y así acaba comprendiéndolo el pícaro. Esta crítica de la cerrada moral
del honor indica con claridad que linaje y virtud son valores diferentes.

Igualmente mordaz resulta la sátira anticlerical del Lazarillo, posiblemente debida


tanto a una mentalidad erasmista como la marginación de un judío converso, si no
ambos factores a la vez. De los nueve amos de Lazarillo, es significativo que cinco
de ellos sean religiosos. Y de ellos, el clérigo de Maqueda es la avaricia misma; el
fraile de la Merced es ejemplo del libertinaje; el bulero es un estafador; el capellán,
un explotador; y el arcipreste, un hipócrita dado a la lascivia.

Por último, Lazarillo también constituye una magistral integración artística de temas
folklóricos, así como una versión negativa del código establecido que, frente a la
vida heroica de un <<Amadís de Gaula>>, opone la autobiografía del antihéroe
<<Lazarillo de Tormes>>.

4. ESTRUCTURA (Partes del libro)


El libro del Lazarillo de Tormes está estructurado en una serie de tratados en los
cuales se nos son contados unos periodos de la vida del protagonista, Lázaro. Están
diferenciados en algunos aspectos concretos y en ellos podemos ir viendo la
evolución que va viviendo el chico a lo largo de diferentes experiencias que se nos
van contando. En total podemos encontrar siete tratados y en ellos se nos cuentan
las siguientes fases de la vida de Lázaro:

Tratado primero: En este primer tratado se nos describe al protagonista y a su


familia y nos cuenta como fueron sus primeros años de vida. Se nos es presentado
su primer amo, el ciego, y todas las cosas que le llegaron a suceder cuando estuvo
con él.

Tratado segundo: Aquí se nos habla de su segundo amo, el clérigo. Describe toda
su avaricia y sus demás defectos y nos cuenta todas las penalidades que llega a
pasar con él..

Tratado tercero: En este tercer tratado se nos cuenta como se encontró con su
tercer amo, un escudero hidalgo. Nos narra como se las ingeniaba para poder
comer, tanto él como el amo ya que los dos provenían de la miseria, y aunque a
primera vista, Lázaro pareció haber topado con un buen amo, después vio que no
era así.

Tratado cuarto: Aquí se nos describe superficialmente al fraile de la Merced. Es un


tratado muy corto donde su duración solo ocupa un par de páginas.
Tratado quinto: En este tratado se nos habla de su quinto amo, un buldero, es
decir, un mentiroso como nunca había visto en su vida. En este quinto tratado, el
protagonista ejerce más de espectador y no de protagonista.

Tratado sexto: Aquí se nos describe ligeramente a su sexto amo, el capellán,


gracias al cual llegó a conseguir un trabajo más o menos decente, ya que con todos
los amos que había estado anteriormente nunca había podido disfrutar de un poco
comodidad.

Tratado séptimo: En este último tratado, Lázaro trabaja con un alguacil. Llega a su
plenitud como personaje en la obra, se casa y toca el tema de la honra.

Después de poder ver los siguientes tratados que forman la novela, vamos a pasar
a describir su estructura, con todas sus partes:

Planteamiento, Introducción o Presentación: Esta primera parte de la novela,


podemos ver claramente que se sitúa en el primer tratado de todos. En ella, se nos
presenta al protagonista de la novela, el cual veremos como va desarrollándose a
lo largo de toda la narración. Eso es posible gracias a todos los hechos que va
viviendo a lo largo de toda la novela, cosa que le van haciendo crecer y convertirse
en un personaje más maduro, habiendo vivido una serie de experiencias muy
importantes para su vida. A parte de las características que he nombrado del
protagonista que se nos son contadas en esta introducción de la novela, también
nos aparecen algunas presentaciones más. Para poder comenzar a leer una novela,
situándose en el contexto en el cual está escrita, es necesario el conocimiento de
éste para poder conocer algo sobre lo que vamos a leer.

Por eso, esta estructura nos presenta, a parte del protagonista y algunas de sus
características más importantes, a la familia con la cual vive, y a la situación familiar
y social en la que viven. Se nos cuenta la situación de su padre, el cual ya
permanece muerto después de una vida llena de engaños y robos y algunas
estancias en prisión. Se nos cuenta también la situación de la madre de Lázaro, la
cual llega a convivir con otra persona, de raza negra, con la cual el joven pícaro
suele jugar. En esta parte de la novela es donde también se nos sitúa la situación
económica de la familia, con lo que la podemos relacionar por clases,
económicamente hablando. Eso nos facilita en cierto grado la comprensión de la
facilidad con que la madre tiene que desprenderse de su hijo para que este, a tan
temprana edad se valga por si mismo y tenga que abandonar a la familia con la que
ha convivido a lo largo de su aun corta vida.

Nudo o Desarrollo: Esta, como en todas las novelas, relatos, cuentos,


historias…etc., ya existentes, es la parte más extensa y con más contenido. En ella
es donde se sitúan los hechos que contienen mayor importancia para el lector que
en ese momento está leyendo la lectura, ya que se trata de la parte donde abundan
más los hechos, cruciales o no para el desarrollo, pero con un grado de importancia
bastante elevado para el lector. Una novela sin esta parte no podría existir, ya que
personalmente es la esencia de un relato, ya que sin él, no podríamos dar vida a
ninguna historia. En el Lazarillo de Tormes, toda esta parte conocida como el nudo,
o como el desarrollo, se podría extender durante todos los tratados después del
primero, menos el último, es decir, los tratados que van desde el segundo hasta el
sexto. En ellos, como he dicho anteriormente hablando en términos más generales,
podemos ver todos los hechos de más importancia en la novela.

En esta parte ya estamos situados en el contexto que el autor nos ha querido


presentar, gracias a la intervención de la primera parte, la introducción, la cual ya
ha sido explicada en el apartado anterior. En el desarrollo de esta novela, podemos
ver claramente la evolución que vive nuestro pícaro personaje principal. Conocemos
a todos los amos que el joven va teniendo durante toda su infancia y juventud,
viendo así diferentes tipo de personas que habitaban entonces. Este séquito de
amos que el autor nos presenta, están escogidos no al azar, sino de una manera
estratégica para el autor del libro, ya que con ello quiere dar a luz a todos aquellos
personajes que habitaban en la España de entonces, para reflejar así la situación
que vivía el país, haciendo así una ligera crítica para que el lector pudiera luego
opinar. A parte de eso, en el desarrollo podemos conocer todas las aventuras que
vive Lázaro y todos los demás personajes que hay en la novela, haciendo pasar al
lector un rato divertido, pero a la vez haciéndonos pensar en muchas cosas.

Conclusión o Desenlace: Esta es la parte, junto a la introducción, con contenido


más breve pero a la vez, de mucha importancia para el lector. Se trata del tramo
final de la novela, donde el autor, en este caso anónimo desvela el final de toda la
trama propuesta en la introducción y desarrollada en el nudo. En muchos de los
casos, es la parte más deseada por el lector ya que en ella puede descubrir el
desenlace de toda esa trama que se le ha ido presentando durante todo el libro. En
el Lazarillo de Tormes esta parte la podemos situar claramente en el séptimo y
último tratado del libro. En él se nos narra uno de los oficios de los cuales ejerce
Lázaro. Posteriormente, y como parte más importante, se nos cuenta su enlace
matrimonial, ya que el niño que nos había sido presentado en el inicio de la novela
ya ha crecido y se ha llegado a convertir en todo un hombre. Eso se puede
comprobar perfectamente con el hecho de su boda. Esta parte final está situada en
Toledo, ciudad donde Lázaro vivirá para el resto de su vida, con su esposa y su
nuevo trabajo.

ORDENACIÓN:
Lineal: En la novela del Lazarillo de Tormes podemos observar claramente que se
sigue una ordenación lineal ya que los hechos que se van sucediendo, siguen un
órden cronológico, y no se van salteando. La novela empieza cuando Lázaro aun
es un niño pequeño, y acaba cuando éste ya es un hombre, habiendo pasado por
cada uno de los años de la infancia del protagonista. Gracias a este tipo de
ordenación podemos ir siguiendo sin dificultades todo lo que Lázaro va haciendo
desde su infancia hasta su madurez, pudiendo así ver toda su evolución a lo largo
de este periodo. Aunque no lo parezca o no lo podamos deducir a simple vista, este
tipo de ordenación facilita bastante la lectura al lector, ya que se sigue más
ordenadamente los hechos que se van desarrollando a lo largo de la narración y no
se van salteando como se podría hacer, cosa que dificulta la lectura un poco y se
pueden ir perdiendo datos a causa de los diversos saltos en el tiempo que tienen
lugar en la novela.

In media res: Personalmente, creo que en la novela del Lazarillo de Tormes no


podemos apreciar este tipo de narración ya que no se trata de una novela que
empieza con un hecho importante del cual se va a desarrollar toda la historia. Es
cierto que en el inicio se nos cuentan algunos hechos importantes como por ejemplo
la pérdida del padre de Lázaro o el caso de la madre con el hombre negro. A partir
de eso puede empezar la aventura del protagonista, ya que es por esos hechos que
abandona su familia pero creo que la novela no gira entorno a ellos y por lo tanto no
podríamos estar hablando de una ordenación del tipo in media res.

Flash Back: Otro tipo de narración que es bastante habitual encontrarlo en algunas
novelas es el Flash Back. En el Lazarillo de Tormes no es muy común que aparezca
este tipo de narración, pero podemos encontrarla sobretodo en la introducción del
libro. Se trata de utilizar recuerdos de la vida de los personajes para utilizarlos en el
presente. Gracias a eso el lector puede llegar a comprender que podían haberle
quedado colgadas, o simplemente, puede hacer que así conozcamos más a los
personajes.

Fast Forward: En esta novela no aparece este tipo de ordenación ya que hay
diferentes recuerdos de la vida del protagonista del relato, cosa que no se adapta a
las características de la ordenación Fast Forward.

Contrapunto: El contrapunto se aplica a determinadas técnicas narrativas en las


que se interfieren dos o varias acciones. En esta novela, no he conseguido
encontrar ningún ejemplo con el cual podamos ver claramente este tipo de
ordenación.

Contrastes: Acción o efecto de contrastar. Oposición, contraposición o diferencia


notable que existe entre personas o cosas. No se generaliza en esta novela pero la
podemos encontrar claramente si miramos la manera de pensar que tienen los
diferentes personajes que aparecen en la novela. Vemos que sus ideas y sus
sentimientos son muy diferentes y en muchos casos, son opuestos.

Paralelismos: Se trata de todas aquellas repeticiones de estructuras gramaticales


y de significados, o de una de las dos características que contienen alguna
variación. Creo que en la novela del Lazarillo de Tormes podemos encontrar este
fenómeno literario ya que hay partes de los tratados que se centran mucho en un
tema y cogen esa idea para intentar cautivar la atención del lector.

5. ESPACIO
Real o ficticio. Físico o mental.
El tratamiento del espacio hace del relato del Lazarillo de Tormes una novela
itinerante. Su recorrido geográfico le lleva desde la necesidad de su Tejares natal
hasta el bienestar material de Toledo, pasado por el hambre y la mendicidad
padecida en las ciudades y pueblos de Salamanca, Almorox, Escalona, Maqueda y
Toledo misma, donde abandonado por el hidalgo, iniciará después su medro social
a la vez que su envilecimiento moral.

Pero el espacio del Lazarillo de Tormes es también un espacio simbólico. Su


recorrido desde la ciudad de Salamanca hasta la de Toledo constituye literalmente
un viaje moral, en el cual se va configurando poco a poco el proceso invertido de la
educación del pícaro, un verdadero <<camino a la perfección>> negativo que
culmina en su inmoralidad y envilecimiento finales.

Se trata de un espacio real y físico, y no mental como puede aparecer en otras


obras. Esto lo podemos asegurar con firmeza ya que todos los espacios donde
transcurre la acción durante la novela existen en la realidad y no son espacios
inventados por el propio autor. Esta característica de utilizar espacios ya existentes,
reafirma la clara característica de realidad que se quiere mostrar en este tipo de
literatura, y a parte es utilizada para dar una sensación de verosimilitud más firme
al lector que en ese momento puede estar leyendo el libro. Gracias a eso puede
entonces mostrar el retrato de esa sociedad que el autor quiere criticar,
encuadrándolo en un espacio ya real para hacerlo todo mucho más creíble.

. TIEMPO
La novela se estructura en un entrecruzamiento de planos temporales, el tiempo de
Lázaro narrador pregonero y el tiempo de Lazarillo con los amos sucesivos. El relato
se escribe desde un presente narrativo, el de Lázaro pregonero y cornudo, a cuyo
tiempo se refieren las palabras del prólogo y algo más vagamente en los hechos de
alguno de los capítulos que hay en el libro. Desde este momento se introduce una
visión retrospectiva de la vida del pícaro. Esta reconstrucción analéptica sigue un
desarrollo cronológico lineal, y de carácter fragmentario selectivo.

La disposición lineal de la visión retrospectiva arranca de la mención de los padres


del pícaro y prosigue con referencias temporales, unas veces muy precisas, otras
muy vagas: tenía ocho años cuando su padre murió en “la de los Gelves”; era
un buen mozuelo cuando se fue con el ciego; permanece unos seis meses con el
hidalgo; sólo ocho días con el fraile de la Merced; unos cuatro meses con el bulero;
cuatro años con el capellán; y lleva algún tiempo ya casado con la barragana del
arcipreste.
En esta andadura puede verse, pues, que el transcurso temporal es más lento en
los tres primeros capítulos, los de su aprendizaje; lentitud que se relaciona con los
momentos de hambre del pícaro y que culmina en la extrema necesidad referida en
el capítulo III, delimitada incluso con las agujas del reloj. Después, se aprecia una
rápida aceleración en el transcurso temporal; tanto que en muy pocas líneas se
resumen años.

El carácter fragmentario y selectivo del relato se manifiesta en los frecuentes saltos


temporales, en los abundantes resúmenes narrativos (algunos incluso elusivos) y
en la atención preferente a las anécdotas más significativas para el correcto
entendimiento del caso final, saltándose el resto por irrelevante y, por tanto,
innecesario.

Después de este pequeño comentario sobre el tratamiento del tiempo en esta


novela, vamos a analizar los dos tipos de tiempo que podemos encontrar en ella, el
externo, referido siempre con los hechos históricos, y el interno, unido siempre con
todo lo que está relacionado con los personajes que forman la novela.

Externo (histórico): El tiempo externo o histórico que podemos observar si leemos


el libro está situado en el siglo XVI. Se puede establecer un cierto margen de error
para situar la época en la que se desarrollan los hechos ya que en el transcurso de
la narración no se nos específica la fecha en la que tiene lugar la historia. Pero nos
podemos situar históricamente si observamos una serie de características. Primero,
podemos ver el tipo de sociedad y la manera de ser de la gente, y podemos ver que
no se está hablando de la actualidad, ni tampoco de épocas muy remotas y antiguas.
Eso ya nos puede situar en los siglos cercanos al XVI, ya que a parte de eso,
podemos ver todo el tipo de vocabulario usado por el narrador, que es muy típico
de aquella época. Ese tipo de características, facilitadas por la persona que escribe
las historias nos facilitan mucho la situación históricamente hablando de la novela.

Interno (protagonistas): Se trata del tiempo que transcurre durante la obra y cómo
viven los diferentes personajes, o el protagonista que hay en ella. En el Lazarillo de
Tormes, podemos ver que su protagonista, Lázaro, empieza la obra con muy poca
edad, unos ocho años. Durante toda la narración podemos ver el crecimiento de
este personaje y su evolución. Al finalizar la obra, Lázaro llega ya a una edad
alrededor de la veintena. Viendo eso podemos observar que el tiempo interno de la
obra es bastante extenso ya que toca una buena parte de la etapa de crecimiento
de Lázaro. Gracias a eso, podemos ver también la evolución que padecen los
diversos personajes que van apareciendo a lo largo de la obra, siendo eso sí, su
aparición de menos durada, pero de igual importancia que Lázaro, ya que todos nos
aportan algo de mensaje, que siempre nos sirve para poder tener una idea de lo
que nos ha querido comunicar el autor.

6. PERSONAJES
 Principales. Secundarios. Protagonista/Antagonista. Redondos.
Planos.
En la historia del Lazarillo de Tormes podemos observar la existencia de varios
personajes, cada uno de ellos con unas características muy significativas y muy
diferentes entre ellos. La mayoría de los personajes van apareciendo durante la
novela, pero no están en ella de principio a fin, pero eso no quiere decir que su
aparición no nos aporte un alto grado de interés, ya que son esenciales para la
novela ya que aportan una serie de información muy importante para entender el
mensaje que nos transmite el autor. Eso sí, hay también algunos personajes donde
su aparición, de menor durada, es también de menor importancia ya que no nos
aportan mucho. A partir de esto que acabo de explicar podemos dividir a los
personajes que aparecen en la novela del Lazarillo de Tormes en principales y
secundarios. Los más importantes que podemos introducir en estos grupos son los
siguientes:

Personajes principales
Lazarillo de Tormes: Como puede verse claramente si leemos la novela, este es
el personaje principal. A parte de verlo gracias a la lectura, podemos observarlo
claramente si nos fijamos en el título del libro ya que lleva su mismo nombre. Se
trata de un chico de una temprana edad que pertenece a la clase baja y pobre que
existía entonces en la España de aquella época. El Lazarillo de Tormes podría ser
denominado como una especie de antihéroe, el cual posee una gran astucia, y que
se independiza para poder subsistir de muy joven. Este tipo de personaje posee
todas esas cualidades y características que lo podemos relacionar fácilmente con
la postura de ese tipo de personaje que aparece en todas las novelas picarescas de
aquella época, el pícaro. Como he dicho algunas líneas anteriormente, el pequeño
Lázaro debe abandonar su casa y su familia para poder subsistir e intentar ganar
algo de dinero y comida para poder vivir en condiciones.

Eso puede ser un hecho bastante sorprendente para nosotros ya que estos hechos
los vive el propio protagonista a una edad muy temprana de su vida. Lázaro
abandona su hogar a los ocho años para poner rumbo hacia lo desconocido, cosa
impensable en la época en la que vivimos en estos momentos. Cada amo con el
que Lázaro tiene relación posee una situación diferente dentro de sociedad que
habitaba entonces. Durante todo este viaje que hace buscando diferentes amos
para poder encontrar una vida mejor, vive muchas aventuras, cosa que le hace
ganar experiencia en la vida. Cuando finalmente llega a la plena madurez, y se casa
con la barragana del arcipreste, llega a la culminación de ese viaje consiguiendo la
felicidad y la comodidad que en toda su infancia había deseado tener algún día, y
que de momento nunca había visto cumplida. El autor de esta obra, que de momento
se desconoce su verdadera identidad, podría haber basado este personaje en su
vida real o la de alguna persona que conociera, y que con eso, quisiera criticar la
situación de muchos niños que vivían en la desgracia y que tenían que pasar por
todo lo que llegó a vivir el Lazarillo de Tormes para poder conseguir algo de felicidad.
El Ciego: Se trata del primer amo que encuentra Lázaro. Es el que más influencia
aporta en la vida del pícaro por ser éste quien le enseña las cualidades que se
deben tener en esta vida como por ejemplo llegar a ser astuto, tramposo, e incluso
vengativo. Se trata de un hombre muy astuto pero en el fondo muy cruel. Posee una
extrema avaricia y tiene una manera de comportarse muy hipócrita. Físicamente
hablando, solo podemos decir que se trata de un hombre ciego y que posee una
nariz luenga y afilada.

El ciego le enseñaba a Lázaro como era la vida mediante golpes y también a como
obtener comida y a conseguir dinero. Este primer amo era un hombre tramposo y
avaro. Se trataba de un mendigo como Lázaro. Él decía que podía predecir el sexo
de los bebés de las mujeres que estaban embarazadas, lo cual le hacía ganar dinero
mediante sus servicios, y a veces servía como si fuese un médico. Después de
mucho tiempo de convivencia juntos, el pequeño Lázaro lo deja ya que con el no
consigue apenas comida.

Este hecho se produce en un capítulo donde se cuentan una serie de acciones muy
divertidas para el lector, ya que en ellas, el joven protagonista utiliza todas lo que le
ha enseñado su primer amo para deshacerse de él. Se trata del capítulo donde
Lázaro hace saltar a su amo ciego sobre un riachuelo para que este no se moje los
pies. El problema es que salta delante de un poste y el ciego, al no verlo, se choca
contra él, produciéndole un dolor increible.

El clérigo: Se trata del segundo amo que encuentra Lázaro. Éste puede ser
relacionado con la representación del tema de la corrupción del clero, ya que se
trata de un hombre muy avaro que no posee escrúpulos para nada. Se trata de un
hombre muy tacaño, el cual no deja nada a nadie e intenta siempre pasar con lo
mínimo posible. Al igual que el primer amo que tiene Lázaro, el clérigo es un hombre
que trata las diferentes cosas con un cierto aire de hipocresía. También podemos
decir que se trata de un hombre muy mezquino, hecho que el clérigo siempre quiere
ocultar como queda claro en algunos parlamentos que le hace al joven Lázaro. Se
trata de una persona a la que no le gusta decir verdades ya que así podría manchar
su imagen y de todo aquello que le rodea.

Por eso podemos decir que se trata de un hombre mentiroso el cual siempre está
diciendo mentiras para poderle beneficiar. Pero al igual también que el ciego, se
trata de un hombre mísero, que vive en mejores condiciones pero que la miseria
también está cerca de su vida. La avaricia es una de las características que toca a
este personaje. Lo podemos comprobar con el siguiente caso. El clérigo guardaba
el pan de la misa en un arca para comérselo él sólo. Él ofrecía a Lázaro comida que
supuestamente había sido pulverizada por ratones. La avaricia del clérigo lo
encierra de la realidad, razón por la cual él piensa que había ratones en su casa
comiéndole el pan. Físicamente no podemos destacar ningún detalle, solo decir que
poseía una vista muy aguda, pero solo para las cosas que le interesaban.
El Escudero: Se trata del tercer amo que encuentra Lázaro después de abandonar
sus aventuras con el amo anterior, el clérigo. Éste es un personaje que refleja las
falsas apariencias que había en aquella época cosa que el autor de la novela quiere
resaltar en muchas partes del libro para poder hacer una ligera crítica. Lázaro
pensaba que el escudero era un hombre rico y de bienes, ya que era lo que
aparentaba, pero luego se da cuenta de que no era lo que él pensaba sino todo lo
contrario. Se trata de un hombre que posee un cierto aire my elevado de religiosidad,
cosa abundante en aquella época pero que el autor nos ha querido destacar en
diversos fragmentos de la novela. Como ya he dicho, es un hombre pobre y a la vez
mísero y rastrero, que vive en características similares a las que vive Lázaro.

Es un hombre que tiene un aire muy superficial y que vive mucho de las apariencias
sin querer mostrar la realidad tal como es. Eso también lo convierte en un hombre
mentiroso. Es muy pundonoroso, es decir, que posee un gran sentimiento de
pundonor. Es también muy convenenciero, es decir, que hace las cosas tal como a
él le convienen, utilizando a Lázaro únicamente para sacar provecho de él. Tiene
un carácter muy frívolo y su religiosidad le hace ser muy supersticioso. Algunos
hechos que se suceden en la novela nos descubren que se trata de un hombre
traidor. En este caso de relación entre estos dos personajes, los papeles que hay
entre el amo y Lázaro cambian radicalmente ya que aquí es el escudero quien
depende de Lázaro, en vez de que el chico tenga que depender del escudero. Éste
pero luego lo abandona, y el chico tiene que volver otra vez a la calle en busca de
un nuevo amo.

El Fraile de la Merced: Se nos habla muy poco de este personaje pero podemos
decir que se trata del cuarto amo de Lázaro y por eso lo quiero considerar como uno
de los personajes importantes ya que influyen en la vida del joven protagonista. Uno
de los hechos que hace que este amo influya en la vida de Lázaro es el regalo de
su primer par de zapatos. Se trata de un fraile corrupto ya que una de las
características psíquicas que le podemos otorgar y la que mejor se puede observar
es la de pecador. Las ansias de Lázaro en este momento no eran por mujeres, sino
por comida, lo que hace que Lázaro lo deje. Una vez más, Lázaro tiene que volver
a mendigar por las calles en busca de algo o de alguien que le pueda dar algo de
comodidad y felicidad y le pueda sacar de una vez del pozo de miseria en el cual
está hundido.

El Buldero: Este personaje es el quinto amo de Lázaro. Lo deja por tener muchas
relaciones con él. Este representa la falsa religiosidad. Él fue el amo más falso y
que peor trató al Lazarillo a lo largo de toda la novela. Tiene un carácter muy
adulador. El buldero vendía bulas solamente para lucrarse de las ganancias, y éste
convencía a la gente para que las comprara. Tenía un carácter tan falso que llegó
al punto de hacer un pacto con un alguacil para hacer un "drama" dónde el alguacil
iba a fingir haberse muerto, y luego haber sido revivido milagrosamente por las
bulas. Todo esto lo hacía para hacer creer la gente que esas que el poseía hacían
milagros. Lázaro lo deja porque éste no lo atendía mucho. A parte de todo este
carácter malévolo y retorcido donde todo su pensamiento solo recae en sus
intereses, hay que decir que se trata de un hombre que posee un alto nivel de
astucia y lo demuestra con todas las técnicas que utiliza para poder conseguir
diversas ganancias. También hay que decir que es un hombre muy aprovechado.
Solo decir, que Lázaro hace bien de abandonarlo ya que con él no conseguiría
aprender muchas cosas buenas y a parte, sigue viviendo sin comodidades y en la
miseria.

El Pintor: Se trata del sexto amo que tiene Lázaro. Estuvo muy poco tiempo con él.
El pintor es un personaje que representa la clase renacentista culta y artística de la
época. Al poco tiempo de convivir juntos Lázaro lo abandona. Al igual que el fraile
de la Merced, he querido situar a este personaje en el grupo de los personajes
principales ya que creo que de una manera u otra influye en la vida del protagonista
y creo que esto es de gran importancia para el tema de esta novela, cosa que hay
después que demostrarlo, situando a este personaje como importante dentro de la
trama del libro.

El Capellán: Siguiendo el orden de amos que Lázaro va teniendo a lo largo de su


época de crecimiento, este personaje es su séptimo amo. Este es el primero que le
ofrece un trabajo con sueldo a Lázaro. Se trata de un hombre muy un oportunista
que se vale de otras personas para recibir unos beneficios. Esto lo podemos
relacionar también en que se trata de un hombre muy aprovechado, que utiliza a
Lázaro para recaudar dinero a costa de la suya. El joven estuvo cuatro años con
este amo, hasta recibir la cantidad de dinero que él necesitaba para comprarse ropa
usada y una espada. Una vez Lázaro obtuvo lo que necesitaba, dejó a su amo y a
su oficio y se fue en busca de otras oportunidades.

El Alguacil: Se trata del octavo amo que tiene Lázaro. El alguacil representa la ley
en aquella época. Lázaro encuentra el oficio de su amo muy peligroso, así que al
cabo de un tiempo de estar con él tiene que dejarlo.Se trata de un hombre
perseguido, que alguna vez se ha visto amenazado y hasta víctima de algún ataque
por parte de otras personas que no están a favor de él o de las cosas que hace.

El Arcipreste de San Salvador: Este es el noveno y último amo de Lázaro. Se trata


del amo que le consigue la esposa a Lázaro. Este representa también la corrupción
del clero ya que había cuentos por esa zona sobre relaciones entre la esposa de
Lázaro y el arcipreste. También lo he querido considerar un personaje muy
importante ya que gracias a él, el protagonista de la novela consigue acabar con
toda esa miseria que había ido arrastrando durante toda la novela y llegar por fin a
la felicidad que siempre había querido tener.
La criada del Arcipreste de San Salvador: Se trata de al criada del último amo
que tiene Lázaro. Se convierte en su esposa y es la persona que finalmente le hace
ver que en la vida no solo hay miseria y malas cosas ya que le hace conocer a
Lázaro la felicidad que éste siempre había estado buscando.
Personajes secundarios
Tomé González: Este personaje es el padre de Lázaro de Tormes. Cuando este
era muy pequeño, Tomé González fue acusado de haber robado y por lo tanto fue
obligado a servir a un mozo dónde finalmente acabó muriendo. Lázaro consigue
vivir algunos años con él y por eso es capaz de recordar algunas cosas sobre su
vida pasada. No fue un hombre que influyó mucho en la vida de Lázaro. Lo he
considerado como un personaje secundario ya que solo se nos cuenta el recuerdo
que el protagonista tiene de él y a parte, no aporta nada especial y trascendente a
la novela.

Antona Pérez: Se trata de la madre del protagonista de la novela, Lázaro. Tampoco


se nos habla mucho de ella en la novela, solo se nos es presentada y poca cosa
más. Ella es la que entrega a Lázaro a un ciego para que él lo guiara para seguir un
buen camino en la vida. Como he dicho anteriormente con el personaje del padre
de Lázaro, también es considerada secundaria, ya que la madre de Lázaro solo
aparece en los momentos iniciales de la novela y su aparición solo nos sirve para
situarnos en el contexto de ella y a parte conocer la situación en la que se encuentra
Lázaro en el momento de emprender su largo viaje empezando con la compañía del
ciego.

Zaide: Es el padrastro de Lázaro. A Zaide también lo capturaron por robo, y fue


azotado. Se trata de un hombre de raza negra con el que Lázaro juega bastante en
su infancia. Por esos hechos tiene un buen recuerdo suyo aunque tampoco no le
influye en un grado muy elevado en su vida. Como los otros dos personajes
secundarios, éste también aparece en el inicio de la novela. Estos hechos nos hacen
ver que la familia no es utilizada para protagonizar un papel muy importante en esta
narración y solo se utiliza para situarnos con el protagonista, y nada más.

 Protagonista: Se le llama protagonista al personaje principal de una novela,


historia, cuento… de cualquier narración donde surgen diversos personajes
situados en un espacio y tiempo determinados. La acción gira entorno a él y
es el personaje con el cuál más nos familiarizamos ya que de el obtenemos
el mayor grado de información. Como he dicho anteriormente en las
descripciones de los personajes principales, el lector tiene claro que el
protagonista de esta novela es Lázaro. Se puede ver claramente ya que la
función principal de esta novela es la de mostrarnos una serie de hechos que
existían en esa época a partir de explicarnos la vida de ese chico. Es decir,
que la novela nos cuenta la vida de Lázaro, paso a paso, pudiendo ver así
todas las cosas que va viviendo y toda la gente que va encontrando durante
su vida. Gracias a eso, el autor nos puede mostrar su visión de la sociedad
de entonces, y hacer así una ligera crítica de sus puntos de vista a favor y de
sus puntos de vista en contra.
 Antagonista: En las novelas, como ya he dicho existe un protagonista. Pero
también, en estas historias tiene que existir otro personaje que tenga
características opuestas a este protagonista, que sea diferente, que tengan
entre ellos ideas adversas y que en muchos casos acaben mal entre ellos,
odiándose por alguna razón concreta. El antagonista es el personaje opuesto
al protagonista. En esta novela, no aparece un antagonista claro ya que no
hay ningún personaje opuesto a nuestro protagonista. Pero podríamos
relacionar alguna serie de amos que el joven Lázaro tiene con el antagonista
de la novela. Digo esto ya que muchos de los amos que el protagonista tiene
durante todo el transcurso de la novela son malos con él y se aprovechan de
él para sus propios intereses. Eso lo podemos ver como una actitud que le
hace de obstáculo al protagonista para poder conseguir lo que se propone.
Estos personajes no están creados ya para ir en contra de Lázaro, pero
debido a su carácter y a su forma de ser, y ya que Lázaro está a su servicio,
lo aprovechan para poder hacerse con la suya en diversas ocasiones.

 Personajes redondos: Son conocidos así aquellos personajes de una


novela que a lo largo de toda la acción que se va sucediendo en la historia
van evolucionando, sea en el sentido que sea. En esta novela podemos ver
claramente un personaje redondo y se trata del mismo protagonista, Lázaro.
Desde el inicio de la novela hasta el fin de sus páginas, el lector puede ir
viviendo una constante evolución de este personaje, ya que va viviendo paso
a paso su crecimiento, tanto físico como psíquico ya que todas las
experiencias que el chico va viviendo, le hace madurar en muchos sentidos,
y le hace poderse acostumbrar en la sociedad en la que él vive. Esta es una
característica del personaje pícaro, el cual siempre surge en la novela
picaresca. El Lazarillo de Tormes es una de estas novelas y por eso surge
este tipo de evolución en el protagonista.

 Personajes planos: Al contrario de lo dicho anteriormente, los personajes


de una novela llamados planos, son aquellos personajes que en el transcurso
de la historia no cambian, no varían su forma de ser y siguen siendo igual
que al principio de la narración. Aquí podríamos relacionar todos los amos
que va teniendo a lo largo de la novela Lázaro, ya que no cambian para nada
su forma de ser y siempre siguen con todas las características que nos son
narradas en el momento del encuentro entre cada amo y el joven Lázaro.

7. CONTEXTO SOCIOCULTURAL. Ambiente urbano, Rural… Costumbres,


Diversiones, Cultura…
Voy a intentar situar más o menos la historia del Lazarillo en el marco
correspondiente de la historia de aquellos años.
La grandeza del imperio español comenzó a fraguarse en la política matrimonial de
los Reyes Católicos. Éstos habían alcanzado la unidad nacional con la unión de
Castilla y Aragón, concluido la Reconquista con la toma de Granada (1492) e
iniciando la conquista de América a partir de sus descubrimientos en ese mismo
año. La empresa imperial se consolida con Carlos I que en el año 1519 era coronado
emperador de Alemania con el nombre de Carlos V. Con él se consuma la
hegemonía de España en el mundo. Carlos I, defensor de una concepción
tradicional del imperio, con la idea de una Europa unida bajo la fe cristiana, regida
por la dualidad Papa-Emperador, hizo frente a los tres obstáculos que estorbaban
su proyecto: el fervor de los nacionalismos, la aparición del protestantismo y la
amenaza de los turcos en el Mediterráneo.

Llevó a cabo su política imperial continuando la empresa americana y cosechando


importantes victorias en las guerras con Francia, contra la alianza europea de la liga
de Cognac, contra los turcos…etc. Su hijo sucesos, Felipe II, fue un digno
continuador de los triunfos militares de su padre. Pero no todo era grandeza en
aquel imperio que, detrás de su apariencia hegemónica, ofrecía un cúmulo de
tensiones sociales y una amarga verdad de hambre y miseria cuya realidad
cotidiana era mucho más auténtica que la espectacularidad de las victorias bélicas.
Carlos I no acabó de ganarse la simpatía de los nobles castellanos, recelosos ante
la cohorte de flamencos que rodeaba al emperador; provocó la indignación general
y la ruina de la economía castellana, sacrificada a los enormes gastos de las
guerras, y no logró impedir las tensiones sociales, algunos de cuyos brotes
estallaron violentamente en la rebelión de los comuneros castellanos y de las
germanías valencianas.

Al mismo tiempo, como la riqueza venida de América no bastaba, los bienes de


Castilla acabarían hipotecados, y la deuda del Estado crecería tanto que con Felipe
II llegaron a producirse bancarrotas sucesivas. Fueron años en que el monarca tuvo
que soportar el desastre de la Armada Invencible y la incapacidad de concluir con
éxito las guerras de religión, consumándose así el movimiento secesionista de los
Países Bajos.

La decadencia interna fue agravándose con la sangría humana -además de


económica- cobrada por las guerras; con la emigración de la juventud a las ciudades
o a América, y la consiguiente despoblación del campo, con la decadencia de los
hidalgos y su absoluto desprecio por el trabajo; con la desocupación cada vez mayor
de la población, agravada por la vuelta de muchos soldados que a su regreso se
encontraban sin oficio ni beneficio; y por la españolísima cuestión de las castas
sociales y una estéril concepción del honor basada en las apariencias y en el dinero
Todo ello fue creando un fondo social de hambre, mendicidad y delincuencia con la
proliferación de mendigos, vagabundos, malhechores o bandoleros cuya realidad
social recoge la novela picaresca, en sus pícaros vagabundos, estafadores, en sus
indigentes hidalgos y con total desprecio del trabajo, etc.

8.ASPECTO LINGÜÍSTICO:

Registros: Culto, Coloquial, Vulgar.


En el lenguaje usado por todos los seres humanos podemos observar que hay
diferentes tipos de registros. Eso se debe a las palabras que empleamos para decir
las cosas, que varían dependiendo del registro utilizado aunque lo que queremos
llegar a decir es lo mismo.

En esta novela, el registro más utilizado es el coloquial aunque a nosotros nos pueda
parecer más culto por el tipo de lenguaje que utilizan. Tenemos que pensar que se
trata de una época anterior, donde hablaban utilizando diferente lenguaje. Por eso,
podemos llegar a tener la impresión de que el registro que se está usando en el libro
es culto, cosa que no es cierta. Eso sí, en alguna parte de la novela podemos
encontrar algún cultismo dicho por alguno de los personajes que aparecen. También
podemos encontrar en ella algunas frases que nos muestran un tipo de lenguaje
más vulgar, sobretodo cuando nos surgen algunos insultos. Se utilizan este tipo de
registros en esta novela ya que se trata de una narración que nos quiere mostrar la
vida que tiene lugar entonces. Tiene una tendencia muy realista, por lo tanto quiere
acercarse a la realidad lo mejor posible, y una forma para conseguirlo es utilizando
el tipo de lenguaje adecuado.

Vocabulario: El Lazarillo de Tormes es un libro escrito hace ya mucho tiempo. Por


eso, durante su lectura nos podemos encontrar con muchas palabras o expresiones
desconocidas por nosotros pero usadas habitualmente en aquella época. Gracias a
la edición que poseemos del libro podemos entender todas esas palabras un poco
difíciles para el lector. Pero he querido resaltar algunas que creo que son curiosas
o porque me han llamado la atención. Estas palabras y expresiones son las
siguientes y son explicadas en mi trabajo tal como lo son en el libro:

 Acemilero (pág.32): Se trata de un mulero.


 En achaque de (pág. 33): Cuando nos referimos a “con la excusa de…”
 Almohazas (pág.33): Bayetas que sirven para limpiar a los caballos.
 Jerigonza (pág.37): Enseñar la jerga particular de un grupo de gente.
 Colodrillo (pág. 43): Parte posterior de la cabeza.
 Tolondrones (pág.43): Chichones.
 Paletoque (pág.56): Capotillo largo y sin mangas.
 Falsopeto (pág.56): Bolsillo en el entreforro del vestido.
 Tajo (pág. 76): Corte de tronco usado para no partir carne.
 Enjalma (pág.80): Tipo de colchón.
 Talabarte (pág.81): Cinturón de cuero.
 Halda (pág.82): Falda.
 Plática (pág.83): Conversación.
 Almodrote (pág.86): Salsa hecha con aceite, ajos, queso, etc.
 Cabeza de lobo (pág.88): Artificio para sustentarse. Cuando se cazaba un
lobo u otra alimaña, el cazador paseaba públicamente la cabeza del animal
y los vecinos le daban dinero.
 Alhajas (pág.98): Conjunto de utensilios y adornos.
 Porquerón (pág.99): Mozo ayudante del alguacil.
 Duraznos (pág.103): Especie de melocotones.
 Ardideza (pág.113): Astucia.
 Retraídos (pág.117): Delincuentes refugiados en una iglesia.

Recursos expresivos, literarios…


Para que la novela del Lazarillo de Tormes sea más rica para el lector, se han
introducido unos recursos expresivos y literarios. Estos son los siguientes:

Metáfora: Se trata de la sustitución del nombre de una cosa por el de otra que tiene
alguna semejanza en algún aspecto determinado.

Comparación: Se trata de un símil retórico que expresa la relación de semejanza


que hay entre dos elementos, los cuales pueden ser denominados como A/B.

Enumeración: Es una sucesión de elementos que, habitualmente pertenecen a la


misma clase gramatical y cumplen la misma función sintáctica. Puede ser ordenada
o caótica.

Ironía: Se trata de una figura retórica consistente al expresar lo contrario de lo que


se dice, con intención humorística o burlona. Este recurso expresivo es muy común
en esta novela ya que el autor se basa de ella para dar a conocer al lector la idea
del mensaje que quiere transmitir al escribir el libro.

9. VALORACIÓN PERSONAL
 Opinión personal (¿aconsejarías su lectura?). Relaciona con otras
corrientes, movimientos literarios u otras obras.
Recuerdo perfectamente hace un año, cuando yo cursaba 4º de la ESO. En las
horas de castellano, dedicábamos mucho tiempo al estudio de la literatura española,
cosa de mi agrado. Estudiamos obras muy antiguas, como por ejemplo el Cantar
De Mío Cid, algunas de más modernas, otras de un calibre histórico más importante,
otras de no tanto…etc. Una de las obras que vimos y que me cautivó fue
precisamente el Lazarillo de Tormes. He dicho que me cautivó porque creo que se
trata de una obra muy ingeniosa donde el autor, que este caso es anónimo introduce
el tema de la novela burlesca en la sociedad española. Creo que da un paso
adelante el la literatura de nuestro país y lo hace de un modo muy correcto ya que
esta novela, sin ser un escándalo, critica diferentes aspectos de la sociedad que
habitaba en esa época en España.
En las clases de literatura castellana, nuestra profesora nos leía algunos fragmentos
y entre todos los comentábamos. Pero nunca pudimos llegar a leerlo del todo. Por
eso, cuando este año he tenido la oportunidad de leer el libro, me ha hecho una
cierta gracia y me ha picado la curiosidad para saber que más se escondía dentro
de él a parte de esos fragmentos comentados en las clases del año anterior. Y no
me ha defraudado porque sinceramente, ha sido un libro que me ha gustado
bastante. Aunque se trate de una obra escrita en el siglo XVI, su comprensión no
pasa por muchas dificultades ya que el lector puede comprender perfectamente el
hilo de la historia y no tiene que ir parando a buscar el significado de palabras o el
de diferentes expresiones.

Eso sí, la edición que nos ha sido encomendada para leer también ayuda ya que en
ella podemos encontrar la traducción de todas aquellas palabras o expresiones que
en esa época eran muy corrientes pero que actualmente están sin usar. Y eso el
lector siempre lo agradece porque si no sería muy incómoda la lectura.

Hablando del libro en sí, me han gustado sobretodo las diferentes aventuras que
vive el pequeño Lázaro a lo largo de su juventud, a parte de ver todos los personajes
con los que vive y se relaciona. Ahí podemos ver como el autor ha querido ir
retratando uno a uno los personajes más típicos de la sociedad española de
entonces para así poder ir haciendo una crítica, sea positiva o negativa.

Eso lo encuentro muy original, ya que así no se ataca directamente a alguien sino
que se utiliza otro método, el de usar unos personajes inventados para dar la opinión
de un grupo de gente ya existente, sin atacarlos directamente. Además creo que a
parte de la crítica indirecta, la mezcla del humor con ese sentido más crítico es muy
acertado cosa que hace que el lector pueda disfrutar de una lectura más alegre y
animada que le hace pasar el tiempo más rápidamente. Se trata de un libro no muy
extenso pero gracias a esta característica que acabo de señalar, su lectura se nos
hace más fugaz y lo acabamos con muy poco tiempo de dedicación. A mi, la lectura
del Lazarillo de Tormes fue cuestión de un par de noches, eso sí, muy intensas ya
que disfruté bastante con ella.

Después de esta pequeña crítica sobre el libro, lo único que me falta es


recomendarlo a toda aquella gente que aún no lo ha leído, y a los que ya han gozado
de su lectura también, ya que así podrán repetir una corta pero buena experiencia.
No hace falta ser un amante de la lectura relacionada con aquella época, o que solo
te gusten libros de ese estilo para leer el Lazarillo. Yo creo, que éste es un libro para
todo el mundo, incluso para la gente que no lee habitualmente ya que desde aquí
les digo que disfrutarán de su lectura. Eso sí, si lo hacen con interés, ya que si no
es muy difícil poder pasarlo bien con un libro. Y desde aquí aprovechar, para decir,
que si ha habido más como yo, a los que el libro les ha gustado, me gustaría pedir
que no quitaran su lectura en años posteriores ay que creo que a los alumnos que
puedan venir próximamente a cursar el bachillerato, la lectura del Lazarillo de
Tormes les puede gustar.

SEGUNDO FINAL: Elabora un nuevo final o cambia la historia o episodio


según tu motivación y creatividad. Nuevo Título.
Personalmente, después de esta lectura, me gustaría hacer algunos cambios para
que el libro se adaptara más a mi gusto. No quiero cambiar solo el final, sino hacer
unos pequeños retoques en el hilo de la historia para que el final sea un poco
distinto.

Cuando Lázaro abandona su octavo amo, el alguacil, cree que ya no tiene ninguna
posibilidad de conseguir lo que lleva muchos años buscando, ya que la experiencia
que ha ido teniendo durante todo este tiempo a sido muy desfavorable para sus
intereses. El chico vive en la calle y come de lo que puede ya que tiene que hacer
todo lo posible para mantenerse. Una noche, mientras Lázaro está intentando
dormir debajo de un puente que ha encontrado en medio de la ciudad, oye unas
voces que provienen de la lejanía. Parecen gritos y el chico decide ir a ver lo que
sucede. Al llegar al lugar de la escena, se encuentra con una escena un poco
violenta. Una pobre chica está siendo azotada por un mastodonte. La joven chica
solo hace que llorar y llorar y el hombre, el cual tiene una inmensa envergadura no
le para de propinar golpes.

Lázaro no entiende lo que sucede y se queda paralizado por el terror. Al cabo de


unos instantes reacciona y se esconde detrás de una piedra que había ahí cerca,
pensando en lo que puede hacer y a la vez escondiéndose del campo de visión de
ese hombre. Mientras el chico está pensando alguna solución descubre que a sus
pies hay un montón de piedras. El chico coge unas cuantas y se las dispone a lanzar
al hombre cuando descubre que él lo está mirando fijamente. Entonces deja a la
chica y empieza a acercarse a Lázaro. Éste no sabe que hacer.

El hombretón se sigue acercando mientras le va diciendo con voz tranquila que no


pasa nada, que ahora mismo le dará su merecido por haber estado espiando lo que
estaba haciendo con la pobre chica, la cual yace en el suelo inmóvil. Preso por el
pánico, Lázaro no sabe que hacer hasta que se mira una de las manos donde lleva
una piedra. Entonces el joven pícaro le lanza el proyectil a la cabeza del hombre
con todas sus fuerzas. Le da en medio del cráneo y le abre una brecha contundente
de la cual empieza a salir sangre. Pese a su gran envergadura y a su temible
aspecto, el gigantón cae de bruces al suelo y se queda sin sentido. Entonces Lázaro
se desplaza hacia donde se encuentra la chica y se preocupa por su estado.

La recoge en brazos y la lleva a la casa más cercana, donde es atendida. Se llama


a a la seguridad local y se llevan al hombre. Al cabo de un par de días, cuando la
chica está más despierta, cuenta que ese era su antiguo hombre que la había venido
a buscar mucho tiempo después de haberse separado. Antes no quería saber nada
de ella, pero cuando se murió el padre de la chica, el hombretón quiso volver para
hacerse con toda la herencia. Pasaron los días y la joven y Lázaro se fueron
conociendo muy bien. Finalmente se enamoraron y decidieron casarse. Como la
herencia del padre era para al chico, Lázaro pudo compartirla con ella. Entonces se
cumplió el sueño del joven pícaro, y pudo vivir tranquilo después de todas las
aventuras que había llegado a pasar.

Un nuevo título para el libro podría ser: La Increíble historia de Lázaro y sus
peripecias.