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DISCURSO A LOS TRABAJADORES DE LA Entonces avanzamos otro paso.

Somos personas
CONSTRUCCION EN BERCHTESGADEN, SOBRE civilizadas y decimos, además, que también que-
LA POLITICA ECONOMICA NACIONALSOCIA- remos ir vestidos. Todos quieren tener algún traje.
LISTA. (20 de Mayo de 1937) Por lo tanto, lo segundo es vestirse.

Para mí es también maravilloso dirigirme a la gran Necesitamos una vivienda. Así, pues, ésta es la
masa, a las personas desprovistas de instrucción, base de la vida, quisiera decir, de la gran masa de
pues ello me obliga a expresar de manera llana una nación. Y esto es lo que me interesa en primer
problemas en sí acaso complicados, y porque uno lugar, pues éstos son los problemas difíciles de
se ve obligado así a pensar de una forma sencilla, y resolver.
porque este pensamiento sencillo es la base de
todo conocimiento real. Al partir de estos grandes puntos de vista, los úni-
cos que preocupan -todo lo demás es secundario y
Hay teorías económicas liberales; también hay, no tiene importancia alguna, ya diré más tarde la
digamos, teorías económicas marxistas; también razón-, al partir de estos grandes puntos de vista
existen las teorías de protección arancelaria y las tengo que llegar, sobre todo, a un conocimiento
teorías de librecambio, etcétera. El número de teo- fundamental: que la economía de un pueblo, o sea
rías es incontable, incontable. la vida de un pueblo, no está condicionada gene-
ralmente en primer lugar por, digamos, teoría al-
Al hablar a ustedes de este problema, compatrio- guna, ni siquiera por una forma especial de llevar
tas, quisiera al mismo tiempo dar por sentada una la economía, sino, ante todo, por el suelo en que se
cosa: no pretendo decirles que yo vaya a poner una vive.
teoría económica nacionalsocialista en lugar de las
teorías económicas de los otros. No. Quisiera in- Al considerarlo, no deben ustedes olvidar que no-
cluso evitar el empleo de la palabra teoría; incluso sotros trabajamos el suelo como no lo hace ningún
quisiera decirles, ni más ni menos, que la exposi- otro pueblo del mundo. Y ello es lógico, pues aquí
ción que yo les haga hoy no pretende en modo al- viven por kilómetro cuadrado ciento treinta y seis
guno pasar como una teoría. Pues si admito un personas, frente, por ejemplo, a las once de Rusia
dogma en las cuestiones económicas, el único o a las nueve de América del Norte.
dogma es que en el campo económico no existe
dogma alguno, que en este campo no existe teoría Si tuviéramos simplemente un diez por ciento más
alguna, sino única y exclusivamente conocimien- de territorio, tales preocupaciones casi desaparece-
tos. rían, y con un veinte por ciento más, serían pe-
queñísimas. Supongamos ahora que sólo hubiera
Al hablar a ustedes de estos conocimientos, com- sesenta alemanes por kilómetro cuadrado. Enton-
patriotas, quisiera poner en la cabeza de todos un ces, considerando nuestra inteligencia y nuestra
principio fundamental: la economía es sólo un me- aplicación, este problema no volvería en definitiva
dio para llegar al fin, es decir, que el hombre no a representar papel alguno.
vive para la economía, sino que es la economía la
que está al servicio del hombre, facilitándole la Y así llego a la segunda consíderacion: si el
vida, haciéndosela lo más agradable y cómoda po- suelo y la extensión del mismo tienen gran impor-
sible. tancia, no la tiene menos lo que el suelo contiene,
pues si no puedo sustituir dos o tres millones de
¿Qué espera el hombre de la economía? Espera, kilómetros cuadrados con una teoría, tampoco
primero, que le dé el pan de cada día. Yo no puedo podré sustituir con una teoría las materias primas,
los metales que ese terreno contiene, si no los hay
alimentar a la masa de un pueblo con caviar, os-
en el suelo. Si un pueblo carece de tales materias
tras ni espárragos. Tengo que alimentar a una na- primas, no puede haber entonces teoría alguna
ción en masa, y sólo puedo alimentarla con pro- que las sustituya, por muy teoría económica que
ductos que puedan ser obtenidos en masa tam- sea. Tienen que ser buscados otros remedios y,
bién, pues si, por ejemplo, me sirvo para el caso de ciertamente, remedios prácticos para arreglar la
un pueblo como el alemán, entonces se trata de situacion.
sesenta y ocho millones de bocas que piden su
alimento cada día. Y para la masa sólo entran en
consideración los grandes artículos de consumo:
pan, patatas, carne, grasas, etcétera. Eso es lo
decisivo.