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Sobre René Guenon por el Hieromonje Serafin

Rose

Eugene Rose nació en el seno de una familia metodista de los Estados Unidos en 1934, en la ciudad
de San Diego (Estado de California). Inició estudios universitarios en el Colegio Pomona y en
“American Academy of Asian Studies” que lo acercaron a su fascinación juvenil: la tradición
filosófica y religiosa china. Teniendo mucha facilidad en el aprendizaje de los idiomas, colaboró en
Estados Unidos para la difusión de dicha filosofía. En ese camino planteado, llegará a la obra del
pensador tradicionalista francés, René Guénon. Su estudio lo hará sumergirse en la Tradición
Primordial y un retorno al cristianismo, y más específicamente en la tradición católica ortodoxa.
En 1962, fue recibido en la Iglesia Ortodoxa Rusa en el Exterior (ROCOR). En 1968, marcha a
vivir en aislamiento monacal, creando la Hermandad San Germán de Alaska en la región
montañosa de Platina, estado de California. En 1970, fue tonsurado como monje, con el nombre de
“SERAFIN”, viviendo el resto de sus días en una pequeña celda aislada en el bosque.

En 1977, fue ordenado sacerdote por el obispo NEKTARY de la ciudad de Seattle, hijo espiritual de
San Nectario de Optina, el último de los grandes staretzy de Optina. Falleció en septiembre de
1982.

A continuación, transcribiremos extractos de una carta de los últimos años de la vida del
Hieromonje Serafin, a un joven quién le habría manifestado su interés por los escritos del pensador
tradicionalista francés, Rene Guénon:

CARTA

…Justamente René Guénon fue la principal influencia en la formación de mi propia perspectiva


intelectual (bastante alejada de la cuestión de la Ortodoxia Cristiana). Yo leí y estudié con avidez
todos los libros de él que pude conseguir; a través de su influencia estudié la lengua china antigua y
resolví hacer por la tradición china lo que él había hecho por la hindú; Yo pude conocer y estudiar
con un genuino representante de la tradición china y entendí muy bien lo que él quiere decir con la
diferencia entre los maestros auténticos y los meros "profesores" que enseñan en las universidades.
Fue René Guénon quién me enseñó a buscar y amar la Verdad por encima de todo, y a estar
insatisfecho con cualquier otra cosa; esto es lo que finalmente me llevó a la Iglesia Ortodoxa. Tal
vez unas palabras de mi experiencia serán de ayuda para que usted sepa.
Durante años, en mis estudios yo estaba satisfecho con estar "por encima de todas las tradiciones",
pero de alguna manera fiel a ellas; Yo solo fui más profundamente en la tradición china, porque
nadie la había presentado en Occidente desde un punto de vista totalmente tradicional. Cuando visité
una iglesia ortodoxa, fue sólo con el fin de ver otra "tradición"-a sabiendas de que Guénon (y uno
de sus discípulos) había descrito la ortodoxia como la más auténtica de las tradiciones cristianas.

Sin embargo, cuando entré en una iglesia ortodoxa por primera vez (una iglesia rusa en San
Francisco), me sucedió algo que no había experimentado en ningún otro templo budista o del Este;
algo en mi corazón, dijo que se trataba de "casa", que toda mi búsqueda había terminado. Yo
realmente no supe qué .. significaba esto, porque el servicio era muy extraño para mí, y en un idioma
extranjero. Empecé a asistir a los servicios ortodoxos con más frecuencia, aprendiendo poco a poco
su lengua y sus costumbres, pero manteniendo todas mis ideas básicas guenonianas sobre todas las
auténticas tradiciones espirituales.
Con mi exposición a la Ortodoxia y al pueblo ortodoxo, sin embargo, una nueva idea comenzó a
entrar en mi conciencia: que la verdad no era solo una idea abstracta, buscada y conocida por la
mente, sino era algo personal -incluso una persona- buscada y amada por el corazón. Y así es
como conocí a Cristo. Ahora estoy agradecido de que mi acercamiento a la ortodoxia tomó varios
años y no tenía nada de exaltación emocional al respecto- que fue la influencia de Guénon otra vez,
y me ayudó a profundizar en la Ortodoxia sin los altibajos que algunos conversos encuentran cuando
no están demasiado listos para algo tan profundo como la Ortodoxia. Mi entrada en la Iglesia
Ortodoxa se produjo al mismo tiempo que dejé el mundo académico y abandoné el intento de
comunicar la tradición china al mundo occidental. Mi maestro chino también salió de San Francisco
poco antes de esto-mi único contacto real con la tradición- y al estilo guenoniano desapareció por
completo, sin dejar dirección. Lo recuerdo con cariño, pero después de convertirme a la Ortodoxia vi
cuán limitada era su enseñanza: la enseñanza espiritual china, dijo, desaparecería por completo del
mundo, si el comunismo perdura otros diez o veinte años en China. Tan frágil era esta tradición -
pero el cristianismo ortodoxo que había encontrado sobreviviría todo y perseveraría hasta el fin del
mundo- porque no fue meramente transmitido de generación en generación, como lo son todas las
tradiciones; pero era al mismo tiempo ha sido dado por Dios al hombre.
Entrada Monasterio de la Hermandad de San Germán de Alaska, fundada por el Hieromonje
Serafin Rose en 1963, y trasladada a las montañas de Platina (California) en 1969.

Miro hacia atrás con cariño ahora a René Guénon como mi primer instructor real en la Verdad, y
yo sólo rezo para que usted tome lo que es bueno de él y no deje que sus limitaciones lo encadenen.
Incluso psicológicamente, la "sabiduría oriental" no es para nosotros que somos de carne y hueso de
Occidente; El cristianismo ortodoxo es claramente la tradición que nos fue dada, y se puede ver
claramente en la Europa occidental de los diez primeros siglos, antes de que Roma se aleje de la
Ortodoxia. Pero también ocurre que la Ortodoxia no es solo una "tradición" como cualquier otra, un
"entregar" la sabiduría espiritual del pasado; es la Verdad de Dios aquí y ahora -nos da un contacto
inmediato con Dios, como ninguna otra tradición puede hacer. Hay muchas verdades en las otras
tradiciones, ambas, en las que se han transmitido desde un pasado en que los hombres estaban más
cerca de Dios, y en las descubiertas por hombres dotados en los límites de la mente; pero la verdad
completa está sólo en el cristianismo, la revelación de Dios de Sí mismo a la humanidad. Voy a
tomar sólo un ejemplo: hay enseñanzas sobre el engaño espiritual en otras tradiciones, pero ninguna
refinada tan a fondo como las enseñadas de los Santos Padres ortodoxos; y más importante aún,
estos engaños del maligno y de nuestra naturaleza caída son tan omnipresentes y tan completos que
nadie podría escaparles a menos el Dios de amor revelado por el cristianismo esté a mano para
librarnos de ellos. Del mismo modo: la tradición hindú enseña muchas cosas verdaderas sobre el
final del Kali Yuga; pero uno que simplemente conoce estas verdades en la mente será incapaz de
resistir las tentaciones de aquellos tiempos, y muchos de los que reconozcan al Anticristo
(Chalmakubi) cuando él venga, no obstante, lo adorarán- sólo el poder de Cristo dado al corazón
tendrá la fuerza para resistirle.

Es mi oración por usted que Dios abra su corazón, y que usted mismo haga lo que pueda para ir a su
encuentro. Allí encontrará la felicidad que nunca antes soñó posible; su corazón se unirá a la cabeza
en el reconocimiento del verdadero Dios, y no hay una verdad real que haya conocido que vaya a
perderse. Que Dios lo quiera! Siéntase libre de escribir lo que sea esté en su mente o corazón.

Con Amor,
H. Serafin

Traductor: Fr. Gregory