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Universidad Nacional de Córdoba

Facultad de Psicología
Maestría en Intervención e investigación psicosocial
Curso: Problemáticas filosóficas contemporáneas
Profesora: Dra. Clemencia Jugo Beltrán
Maestranda: Guadalupe Lazzaroni
Primavera 2012

La palabra es un puente entre el padecimiento resignado y la pasión política

Es posible que después de siglos el hombre haya actuado demasiado

y pensado muy poco.

En un mundo que da cada vez más que pensar,

el pensamiento no siempre existe.

Martín Heidegger 1

Introducción

Desde hace más de quince años introducimos textos/preguntas filosóficas en la


cursada de Psicología Social en diversas carreras en las que nos desarrollamos como
profesores del área fundamentos de la psicología, orientación social de la Universidad
Nacional del Comahue en el alto valle de Río Negro y Neuquén. Intentamos desde la
transdisciplina revisar el campo de problemas de nuestro interés y desde allí
proponemos nuestros planes de trabajo en la docencia, la investigación y la extensión
universitarias.

Intentamos para esta monografía desentrañar desde el pensamiento de Heidegger qué


posibilidades tenemos como profesores universitarios de acompañar y acompañarnos
en el paso desde el padecimiento resignado a la pasión política 2, cuando hablamos de
padecimiento resignado es que pensamos a los sujetos mortecinos. Estudiantes y
docentes con escasa alegría, cierto acobardamiento y disminuida valentía con los que

1
Conversación con Heidegger. Towarnicki-Palnier. L’Express, nº 954, 20-26 octubre de 1969.Traducido por Julio Díaz
Báez. Revista Palos de la Crítica, nº 4 ½; abril septiembre de 1981 (México).

2
Ulloa F. (1995) “Novela Clínica Psicoanalítica, Historial de una práctica” Ed. Paidós. Buenos Aires

1
compartimos los escenarios y las escenas de la vida cotidiana universitaria y que se
repiten a diario en las organizaciones institucionales de las que somos parte.

Para dar el paso que nos alcance hacia la movilización política, recuperar la alegría, la
valentía y la lucidez, ser sujetos con posibilidad de elegir el mundo en que queremos
vivir es que propiciamos en nuestras clases, y será tema central de esta interlocución,
que: el pensamiento, la palabra, el habla y la escritura de estilo son herramientas
indispensables.

Utilizaremos el pensamiento en escenas3, este modo es propio del psicodrama y el


sociodrama y nos anima a tomar una escena como texto que nos describe de manera
condensada y con fuerza los modos instituidos de “estar y ser” en las organizaciones
institucionales.

Escenario/escenografía: En una universidad pública. Enorme aula escasamente


ventilada y muy iluminada estilo Shopping, abarrotada de sillas/pupitres escolares, no
hay espacio suficiente entre una y otra silla para desplazarse por el espacio. 300 sillas.
400 personas. Al fondo o frente un escritorio, un pizarrón, alguna tiza. Una ventana.

Actores: 400 estudiantes, 300 adentro del aula, 100 afuera. 4 profesores. 3 perros.

Escena: Primera clase, una masa de estudiantes apiñados en sus pequeñas


sillas/pupitres que algunos habían logrado a fuerza de llegar dos horas antes al
escenario. Otros estudiantes colgados de ventanas y puertas intentando ver qué
podían pescar de lo que sucedía adentro. Intento sobre-humano de construir algo
“entre” los de adentro, los de afuera, los profesores y los perros. Los profesores nos
retiramos del aula y empezamos a dar la clase desde afuera, esta intervención
movilizó aspectos naturalizados, nos movió a preguntas, pensamientos, palabras.

3
El pensamiento en escenas es un recurso del psicodrama, nos permite “leer el mundo” como un gran
escenario con personajes atravesando dramas y tragedias. Esta modalidad potencia la posibilidad de ir
desde lo explícito a lo implícito, de lo manifiesto a lo latente, buceando en lo subjetivo e intersubjetivo de
los personajes que “juegan” esa escena.

2
Desarrollo

El pensamiento

Cada pensador piensa un único pensamiento, el eterno retorno de lo mismo nos diría
Nietzsche retomado por Heidegger4. Ese único pensamiento, pensamos nosotros, es
ir desde el síntoma a la pasión, transformarnos desde la esencia misma del ser, ir
desde quienes somos hacia quienes queremos ser. Hacer algo con lo que hicieron con
nosotros según Sartre5.

Nos preguntamos junto a estos filósofos ¿Para quiénes es el pensamiento? ¿Para uno
y para todos? y desde ellos respondemos “[…] El hombre actual no está preparado
para la formación y asunción de un gobierno de la tierra; porque el hombre actual no
solamente aquí y allá, sino en toda su manera de ser, está cojeando rezagado de un
modo extraño detrás de lo que hace mucho que es.”6
Es el hombre actual quién deberá preguntarse acerca de su ser y así comprenderse y
comprender el sentido del ser, pero “… es de creer que el tiempo venidero, cuando
salga a la luz la esencia de la técnica moderna, es decir: el retorno de lo mismo en
constante rotación, habrá de enseñar al hombre que los pensamientos esenciales de
los pensadores nada pierden de su verdad por el hecho de que se omita pensarlos.” 7

Y luego de esta lectura y reflexión nos seguimos preguntando, en este, el tiempo


venidero ¿es posible el pensamiento en estas condiciones concretas de existencia?
¿El hombre actual, puede encerrado en ese breve pupitre, pequeña cárcel desde la
cual es difícil ponerse de pie, dejar la silla acostumbrada y pararse ante sí, recuperar
valentía, exigirse lucidez y desde allí saber lo que piensa y decirlo?, el hombre
moderno ¿Sabe lo que piensa?, ¿Piensa? O, ¿es la alienación a los espacios donde
está incluido/excluido, desde la que se procura permanencia, la que lo guía?

En el ejercicio cotidiano de cada encuentro/clase que compartimos con estos muchos


estudiantes nos es muy difícil establecer un contacto entre nuestro pensamiento y el
suyo, los dispositivos que intentamos podrían favorecer ese encuentro pero es ese
padecimiento del que antes hablábamos lo que aparece en primera instancia,

4
Heidegger, M. De, “¿qué significa pensar?” traducción H. Kahmemam. Buenos Aires, Nova
5
Sartre, J. P. (1961) prólogo al libro de Franz Fanon “Los condenados de la tierra”
6
Heidegger, M. De, ídem anterior
7
Heidegger, M. ídem anterior

3
estudiantes arrojados a la competencia por un lugar adentro del aula, incómodos,
amontonados, que desarrollaron tantas destrezas para ser incluidos que han logrado
quedar recluidos, aún de si mismos, de su pensamiento.

La palabra

“Tan pronto como hablamos de “significación” de las “palabras”, hemos dispuesto a


éstas de conformidad con su sonido verbal (Wortlaut), al cual le está adherida una
“significación”. El sonido (fvn) es, como algo sensiblemente dado, lo más próximo y
real. Lo otro le es adherido y sobrecargado, de manera que la palabra, como
configuración sonora, se convierte en la portadora de la significación.”8 “…. El
mencionado inventario de la esencia de la palabra y del lenguaje no sólo presupone un
saber acerca del ente y del hombre, sino que se mueve en una esencia de la verdad
que se ha admitido sin reparo.”9 “…la palabra y el modo en que ella es contribuye a
decidir el destino del hombre.”10 “…el Ser regala primeramente al ente la posibilidad de
tener una significación. Pero el Decir del Ser no se deja nunca pensar y experienciar ni
desde el lenguaje ni desde la explicación metafísica del lenguaje.”11

Es este recorrido necesario: ser, ente, sonido, significación, verdad y destino como un
sendero que debería recorrer el hombre en busca de sí mismo y su lugar en el mundo.
Sin embargo, ese sonido retumba fuerte y encerrado cercano al corazón exaltado por
la posibilidad de hablar y de callar. Así se describen los estudiantes al momento de ser
interpelados desde las asambleas clínicas12 que clase a clase disponemos como modo
de enseñar/aprender.

La vergüenza, la indiferencia, la arrogancia y otras muchas pesadumbres son las


maneras de presentarse los pocos estudiantes que logran hablar, nos muestran a los
sujetos despojados de si mismos, sub-jectum atrapados en ese mundo académico
donde poco importa el sonido de esas palabras suyas, sus verdades y mucho vale el
sonido de esas palabras de otros, lejanos y muertos, que a fuerza de repetición los
han dejado en el estado del interpretado, autores y pensadores varios que recortados
8
Heidegger, M. La palabra, la significación de las palabras Traducción de Pablo Oyarzun Robles.
Edición electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad ARCIS
9
Idem anterior
10
Ídem anterior
11
Ídem anterior
12
La asamblea clínica es un dispositivo creado por Fernando Ulloa donde cuentan tantos sujetos como
sujetos cuentan, el primer cuentan remite a los sujetos allí presentes, el segundo cuentan hace referencia
al acto de habla mirado donde perceptores y percibidos en un acto clínico (ver, pensar, actuar)
transforman y se transforman desde la palabra.

4
en fichas, libros despedazados, escasas muestras incoherentes, los ocupan
obturando ese sonido/palabra/verdad que se esconde casi hasta desaparecer.

El habla

“Ninguna cosa sea donde falta la palabra”13


Stefan George

“La capacidad de hablar constituye el rasgo esencial del hombre. Este rasgo distintivo
contiene el esquema de su esencia. El hombre no sería hombre si le fuera negado el
hablar incesantemente, desde todas partes y hacia cada cosa, en múltiples avatares y
la mayor parte del tiempo sin que sea expresado en términos de un «es» (es ist). En
la medida en que el habla le concede esto, el ser del hombre reside en el habla.”14

La educación tradicional con tanta vigencia en nuestras universidades aloja al


estudiante en tanto ser que escucha, que se queda quieto, ser que escasamente es
escuchado. La práctica del habla se reduce a los pasillos y la conversación
preferentemente refiere a destrezas en orden del instituido burocratizado, quejas y
rumores. En nuestra experiencia observamos que existen escasos espacios/tiempos
de comunicación donde, desde la horizontalidad, los habitantes de esta organización
institucional se dispongan a la conversación, los términos (y no principios) donde
aparece el habla de los estudiantes principalmente refiere a dificultades y reclamos, a
consultas acerca de la “consigna”, el “texto”, el “autor” todo lo que los ponga en línea
con lo que se “debe hacer” para seguir incluido. Por ejemplo los “horarios de consulta”,
que podrían ser “tomados” para ejercicio del habla, pero, casi siempre sólo son
usados pocas horas antes de los parciales para verificar si han aprendido la lección,
para consultar acerca de lo que dice el autor de referencia y hasta para “hacerle ver”
al profesor que como estudiantes están interesados, dicen: “ a este profesor le gusta
que le vayan a consultar”, un ejercicio mas de sumisión a una práctica de
conveniencia, muestra de que aprendieron a aprender modos de inclusión que los
recluye.

13
George, S.( 1919) del poema “la palabra” citado en Heidegger (1987)
14
Heidegger, M. El camino al habla. Versión castellana de Yves Zimmermann, en HEIDEGGER, M., De camino al
habla, Serbal, Barcelona, 1990

5
“Hacer una experiencia con el habla quiere decir, por tanto: dejarnos abordar en lo
propio por la interpelación del habla, entrando y sometiéndonos a ella. Si es verdad
que el ser humano tiene por morada de su existencia la propia habla –
independientemente de si lo sabe o no – entonces la experiencia que hagamos con el
habla nos alcanzará en lo más interno de nuestra existencia. Nosotros, que hablamos
el habla, podemos ser así transformados por tales experiencias, de un día para otro o
en el transcurso del tiempo. Pero la experiencia que hagamos con el habla tal vez sea
excesiva para nosotros y nuestros contemporáneos, aun cuando sólo nos alcance
hasta el punto de advertirnos de una vez de nuestra relación con el habla, de modo
que en lo sucesivo podamos tener presente esta relación.”15

Nos invita este escrito en su inicio a hacer la experiencia de pensarnos sujetos


hablantes, y a propósito de ello nos surgen las preguntas: ¿hablamos? ¿De que
hablamos cuando hablamos? ¿Cuánto de nosotros hay en ese acto de habla?

Volvemos a la experiencia pensante de habla que nosotros denominamos asamblea


clínica donde cuentan tantos sujetos como sujetos cuentan 16, y en ese acto de habla
mirado donde tanto perceptores como percibidos son en tanto toman la palabra y
dicen.

La asamblea clínica se propone luego de una exposición teórica con intensión de ser
dialógica-participativa. Los participantes en horizontalidad reordenamos el apiñamiento
de sillas-cárceles en un gran círculo para iniciarnos en la “conversa”, los primeros
siempre presentes/hablantes son el silencio y la vergüenza antes presentados en esta
interlocución. Al desconcierto de sobre qué tienen que hablar, quién lo decide y para
qué hacemos esto, le sigue el temor por decir algo no adecuado, el temor a la burla y
la escasa importancia que tiene lo que puedo yo decir. Pero, las amordazadas
palabras empiezan a resonar cuando los primeros que abandonan el acobardamiento
hacen algunas preguntas del tipo ¿de que tema vamos a hablar? ¿Para que sirve
esto? ¿Se puede hablar de cualquier cosa? O las afirmaciones como: “me resulta muy
difícil hablar”, “me da mucha vergüenza pararme y decir”, “no se de que hablar”,
“nunca nos dan la posibilidad de decir lo que pensamos”, “lo que vale en la facultad es
repetir lo que dicen las fichas”.

15
Heidegger, M. La esencia del habla. Traducción de Yves Zimmermann en HEIDEGGER, M., De camino al habla,
Barcelona, Serbal, 1987, pp. 141-194.

16
Ulloa, F.(2012) obra póstuma. Salud Ele Mental. Con toda la mar detrás. Ed. Zorzal. Buenos Aires.

6
Intentamos entonces “Hacer una experiencia, erfahren, significa, en el sentido preciso
del término: eundo assequi, obtener algo en el caminar; alcanzar algo en la andanza
de un camino….La palabra misma es la relación que en cada instancia retiene en sí la
cosa de tal modo que «es» una cosa.”17

Y, es así que va transcurriendo clase tras clase el encuentro entre el ser y su


palabra/verdad/destino en la experiencia del habla. No todo es éxito, es pertinente
decir que de los 400 estudiantes solo soportan la posibilidad de atravesar esta
experiencia de habla unos cuantos y, que a este espacio lo construimos
saludablemente año tras año entre quienes nos disponemos a la incertidumbre, la
diversidad y muchas veces el desconcierto y la decepción.

La escritura de estilo

“Poesía y pensamiento se necesitan mutuamente en su vecindad,


cada uno a su modo cuando se llega al límite.
La región en la que la vecindad misma tiene su ámbito,
esto la poesía y el pensamiento lo determinan de modos distintos,
pero siempre de forma tal que se encuentra en el mismo ámbito.”18

Llamamos escritos breves a las distintas formas de escritura que proponemos como
modo de evaluación de esta experiencia educativa. Entre ellas aparecen como
antecedentes las crónicas, la novela policial, la no-ficción, los escritos testimoniales.
Es escritura en busca de estilo, que bordea lo literario y profundiza en el ser del que
escribe y es escrito por su estilo en la escritura sin dejar la ciencia. Testimonios de
sucesos observados y vividos que intentan un entrecruzamiento entre el hecho, el
pensamiento y el autor. Una búsqueda incesante donde transformar los mitos y las
sentencias científicas en preguntas a la verdad y su relación con el sujeto pensante.

Para nosotros, transformar el síntoma en pasión es la posibilidad de hacer de


referencia entre el ser y el ente y, desde el arraigo comprender y responsabilizarnos
éticamente. Ejercitar nuestra capacidad de cuidado.

Entendemos que esta escritura de estilo propio, propioanálisis de la vida y proyectos


de cada quien escribe, es la posibilidad de arribar a la pasión política. Después del

17
Heidegger, M.(1987) ídem anterior
18
Heidegger, M. (1987) op. Cit.

7
pensamiento, el habla y la palabra entre otros, adviene necesariamente la conciencia
de la crisis y con ella la elección de un lugar entre las cosas y los seres, un espacio
político de reflexión luego de la meditación necesaria y la valentía apasionada de
empezar a comprender quienes somos y hacia donde queremos ir y entre quienes.
Desde estos escritos donde la palabra/poesía yace delante de quien escribe siempre
hay posibilidad, somos libres siendo responsables desde ese proyecto que estará
históricamente situado.

También proponemos que esta escritura/proyecto auténtico sea compartida por todos,
leemos los escritos, practicamos el espejo crítico que nos enseñara el pensador
Vicente Zito Lema con el que hacemos aportes, miradas, sugerencias. Y desde el
derecho de decir si nos gusta o no nos gusta y porqué (aporte Kantiano) partimos
hacia la aventura de la responsabilidad de todos construyendo un nosotros, a
contramano del sálvense quien pueda que impera en estas aulas

Conclusiones

Estas aulas apiñadas de sujetos poco a poco se ven distintas, a fuerza de


incomodidad algunos eligen dejar de asistir. A fuerza de exigencias algunos piensan
no estar a la altura de esas circunstancias. Desde esa luz de Shopping miran las
vidrieras de qué pueden comprar y rápidamente parten hacia no sabemos dónde,
hacia quién sabe qué dios o ancestro que les reconozca. A poco de andar, quizás
unas dos o tres jornadas, el aula nos queda grande, ya nos podemos desplazar con
facilidad como beneficio que nos empieza a dejar el fracaso y es este un escenario
aparentemente menos cruel aunque parezca una contradicción. Ya podemos dar
nuestra clase desde adentro. Los rostros un poco menos tensos parecen flotar
esperando capturar alguna idea. La experiencia pensada del habla se hace su camino
y transforma a algunos de los que nos quedamos. Los perros siguen allí. Y entonces
nos preguntamos ¿cómo estamos? ¿Qué nos pasó? Y nuevamente es Heidegger
quien nos puede acompañar: “Hoy día la crisis de la universidad está acompañada de
una gran desconfianza en cuanto al sentido mismo de la filosofía. Para muchos ésta
ya no tiene más razón de ser, ha llegado a ser inútil...”19 la pregunta por el ser y la
nada se ha desplazado por la fuerza bruta de la inclusión y la exclusión. El sentido
pareciera que está puesto en tener un lugar, hacerse de una silla, entrar no importa
mucho dónde ni para qué. Observamos con desconcierto que ese lugar luego no es

19
Conversación con Heidegger (1969)

8
habitado. Cómo los perros “marcan” los territorios para luego dejarlos, abandonarlos.
Las aulas apiñadas de sillas y peleas por un lugar adentro se vacían de sentido y de
seres.
Y es allí donde “…La filosofía es esencialmente intempestiva puesto que le
corresponden aquellas cosas originales cuyo destino es no poder encontrar
resonancias inmediatas. Es una locura. Es una de las raras posibilidades de existencia
autónoma y creadora. La filosofía no puede jamás de una manera inmediata aportar
las fuerzas o crear las formas de acción y las condiciones que susciten una acción
histórica. No es un “saber” que se pueda adquirir y utilizar directamente.”20 Sin
embargo seguimos confiando en la filosofía que nos lleva a recorrer sentidos donde
no cabrían otras preguntas, y en ese compromiso “… ella es la que puede hacer algo
con nosotros”21

Bibliografía

 Heidegger, M. (1927) “Ser y tiempo” traducción y prólogo de Jorge E. Rivera.


Edición electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de Filosofía Universidad
ARCIS,
 Heidegger, M. De, “¿qué significa pensar?” traducción H. Kahmemam. Buenos
Aires, Nova.
 Heidegger, M. “La palabra”, la significación de las palabras Traducción de
Pablo Oyarzun Robles. Edición electrónica de www.philosophia.cl / Escuela de
Filosofía Universidad ARCIS,
 Heidegger, M. “El camino al habla”. Versión castellana de Yves Zimmermann,
en HEIDEGGER, M., De camino al habla, Serbal, Barcelona, 1990,
 Heidegger, M. “La esencia del habla”. Traducción de Yves Zimmermann en
HEIDEGGER, M., De camino al habla, Barcelona, Serbal, 1987, pp. 141-194
 Conversación con Heidegger. Towarnicki-Palnier. L’Express, nº 954, 20-26
octubre de 1969.Traducido por Julio Díaz Báez. Revista Palos de la Crítica, nº
4 ½; abril septiembre de 1981 (México).
 Ulloa, F. (2012) obra póstuma. “Salud Ele Mental. Con toda la mar detrás” Ed.
El zorzal. Buenos Aires
20
Ídem anterior
21
Ídem anterior

9
 Ulloa, F. (2005) “Novela clínica psicoanalítica, historial de una práctica” Ed. El
zorzal. Buenos Aires.

10