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Nº10 - Enero de 2018 / Revista online gratuita. www.egiptologia20.

es

La momificación de los
animales en el Antiguo Egipto

El templo de Hathor
en Dendera

Amor y sexualidad
en el Antiguo Egipto

El sueño de
Amarna

Ushebtis
trabajadores para la eternidad

LOS SARCÓFAGOS EN
EL ANTIGUO EGIPTO
Egiptología 2.0 | 1
Editorial
Iniciamos 2018 con la décima entrega de la Revista Egipto-
logía 2.0, correspondiente al mes de enero de 2018.

Dirección Un número muy especial para nosotros, lleno de ilusiones


Moisés González Sucías y esfuerzos compartidos, nuevas metas y proyectos, que
dentro de poco tiempo compartiremos con todos vosotros.
moibcn@hotmail.com
Siendo nuestra única finalidad, la divulgación de esta gran
cultura de la antigüedad.
Edición
Moisés González Sucías (Barcelona). Abrimos este nuevo número, con un artículo de Heródoto
de Halicarnaso: ‘‘Los sarcófagos en el Antiguo Egipto’’. La
Diseño gráfico y maquetación tradición egipcia de preservar los cuerpos de forma artificial
David Claros Lozano a través del proceso de momificación comenzó antes de la
Jordi Romera Sevillano unificación del Estado en el valle del Nilo (aprox. 3100 a.C.)
y continuó hasta bien entrado el periodo de dominación ro-
Documentación mana (30 a.C.-395 d.C.). A lo largo de estos más de tres
Sara López Caiz mil años, las momias, los sarcófagos y la propia tumba y
su ajuar se convirtieron en los mayores representantes del
mundo funerario en el antiguo Egipto.
Colaboradores
Marian Romero Gil La momificación alcanzaría su momento de mayor desarro-
Heródoto de Halicarnaso llo técnico durante el Tercer Periodo Intermedio (1069-664
Verónica Reyes Barrios a.C.), cuando ya era un proceso perfecta y sistemáticamen-
Julio López Saco te preciso que daba siempre buenos resultados. Una vez
Sandra Pajares Sotillo que el cadáver del difunto completaba el proceso de momi-
Luis Martín Secades ficación, era introducido en dos tipos diferentes de contene-
José Luis Azorín Navarro dor: el ataúd y el sarcófago. Puesto que ambos sirven para
María Isabel Cubas Contreras guardar el cadáver de una persona, se ha generalizado la
Sabina Espejel Nonell utilización de estos dos recipientes como sinónimos, pero lo
Marta Pérez Torres cierto es que son elementos distintos.
Hipólito Pecci Tenrero
En la sección de entrevistas, hablaremos con Tito Vivas.
Alberto Fernández Boo
Historiador, arqueólogo y experto en Ciencias de las Reli-
Gabriela Kostesky Bertoni giones. Un apasionado por el estudio de la evolución de la
Gerardo p. Taber religión del mundo antiguo, desde sus raíces hasta la apari-
Bartomeu Egea Resino ción de los monoteismos.
Nacho Ares
Verónica Reyes nos hablará de la momificación animal en el
ISSN: 2444-6254 Antiguo Egipto, de la mano de Julio López Saco conocere-
mos la Nubia arcaica, Sandra Pajares nos guiará por todos
www.egiptologia20.es los rincones del templo de Hathor en Dendera, recorreremos
https://www.facebook.com/egiptologia20 la antigua Biblioteca de Alejandría, José Luis Azorín nos ha-
https://twitter.com/egiptologia20 blará de los antecedentes de la reforma amarniense, descu-
briremos como amaban y vivían la sexualidad los antiguos
pobladores del Valle del Nilo, Sabina Espejo nos narrará la
Egiptología 2.0 es una marca registrada.
carta a un Akh, viviremos el sueño de Amarna con Marta
Todos los derechos reservados. Esta publi- Pérez, hablaremos de la religiosidad egipcia, Alberto Fer-
cación no puede ser reproducida ni total ni nández Boo nos explicará todo lo necesario para conocer la
parcialmente ni registrada o tramitada en nin- escritura jeroglífica, indagaremos en todos los aspectos del
guna forma ni por ningún medio sin permiso dios Amón y la Triada Tebana, Gerardo P. Taber nos llevará
previo por escrito de la editorial. Egiptología tras las huellas de la esfinge, conoceremos la sorprendente
2.0 no se hace responsable de los juicios, crí- historia de la momia del Titanic, pasearemos por las salas
ticas y opiniones expresadas en los artículos del Museo Británico, visitaremos la exposición: ‘‘Egipto. En
publicados. busca de la eternidad’’ y finalizaremos viajando a Beni Has-
san, en el llamado Egipto medio, donde Bartomeu Egea nos
Egiptología 2.0 ha hecho lo posible por locali- mostrará todos los rincones menos conocidos.
zar los derechos de autor de todas las imáge-
Todo ello junto con nuestros contenidos habituales y la co-
nes. Cualquier posible omisión no es intencio-
laboración de Nacho Ares, con el artículo: Ushebtis. Traba-
nada y se agradecerá culaquier información jadores para eternidad.
sobre los mismos.
|
2 Egiptología 2.0 Imagen de portada: Detalle del sarcófago de Djedhor. Piedra caliza. 200-150 a.C. Metropolitan
Contacto: egiptologia2.0@hotmail.com Museum of Art, New York. | B. Gohacki.
Sumario
6. Entrevistas - Tito Vivas: ‘’Me he bañado en las fuentes del
Nilo...’’
Entrevistas - Tito Vivas.
11. Testimonios del pasado - Momia de Nespamedu.

16. Arte - Los sarcófagos en el Antiguo Egipto.

22. Momificación - La momificación de los animales en el Anti-


guo Egipto.

26. Historia - La Nubia arcaica: Culturas del Grupo A y del C.


Momificación - La momificación de los
31. Arquitectura - El templo de Hathor en Dendera. animales en el Antiguo Egipto.

42. Sociedad - La Biblioteca de Alejandría.

46. Estado - Antecedentes de la reforma amarniense: Camino


hacia la solarización.

50. Vida cotidiana - Amor y sexualidad en el Antiguo Egipto.

56. Textos religiosos - Carta a un Akh. Historia - La Nubia arcaica: Culturas del
Grupo A y del C.
61. Faraones - El sueño de Amarna.

73. Religión - Religiosidad egipcia ‘‘entre lo divino y lo munda-


no’’.

83. Escritura - La escritura jeroglífica: De la interpretación mís-


tica a la piedra Roseta.

89. Mitología - El dios Amón. Triada Tebana.


Arquitectura - El templo de Dendera.
92. Egiptología - Tras las huellas de la esfinge. El león y su sim-
bolismo divino en el Egipto faraónico.

105. Colecciones - La momia del Titanic.

110. Museos - El Museo Británico.

127. Exposiciones - Egipto. En busca de la eternidad.


Sociedad - La Biblioteca de
Alejandría.
132. Hoy viajamos a... - Beni Hassan, en el llamado Egipto me-
dio.

136. Especiales - Ushebtis: trabajadores para la eternidad.

145. Novedades editoriales - Egipto en época grecorromana /


Faraones.

147. Noticias - Noticias destacadas del trimestre.


Estado - Antecedentes de la reforma
amarniense.

Vida cotidiana - Amor y sexualidad en el


Faraones - El sueño de Amarna. Religión - Religiosidad egipcia. Egiptología 2.0 |3
Antiguo Egipto.
La tradición egipcia de preservar los cuer-
En portada pos de forma artificial a través del proceso
de momificación comenzó antes de la unifi-
cación del Estado en el valle del Nilo (aprox.
3100 a.C.) y continuó hasta bien entrado el
periodo de dominación romana (30 a.C.-395
d.C.).

A lo largo de estos más de tres mil años, las


momias, los sarcófagos y la propia tumba y
su ajuar se convirtieron en los mayores re-
presentantes del mundo funerario en el anti-
guo Egipto.

La momificación alcanzaría su momento de


mayor desarrollo técnico durante el Tercer
Periodo Intermedio (1069-664 a.C.), cuan-
do ya era un proceso perfecta y sistemáti-
camente preciso que daba siempre buenos
resultados.

Una vez que el cadáver del difunto completa-


ba el proceso de momificación, era introdu-
cido en dos tipos diferentes de contenedor:
el ataúd y el sarcófago. Puesto que ambos
sirven para guardar el cadáver de una per-
sona, se ha generalizado la utilización de
estos dos recipientes como sinónimos, pero
lo cierto es que son elementos distintos.

Por lo general, el ataúd es una caja de ma-


dera donde se introduce un cadáver para
enterrarlo, mientras que el sarcófago es un
elemento monumental de piedra construi-
do sobre el suelo que contiene el ataúd. A
lo largo de la historia del antiguo Egipto, la
tipología de los sarcófagos de piedra y de
los ataúdes de madera experimentó muchos
cambios.

Estas variaciones se debieron no solamente


a los cambios artísticos y los avances técni-
cos producidos en los períodos dinásticos,
Parte superior del sarcófago de Ibi. Museo sino también a las nuevas necesidades que
Egipcio de Turín. | Nonochampion. iban surgiendo...
4 | Egiptología 2.0
www.egiptologia20.es

egiptologia20 #Egiptología20 @egiptologia20

Egiptología 2.0, siempre contigo¡

Egiptología 2.0 | 5
Entrevistas
Marian Romero Gil

Tito Vivas: ‘‘Me he bañado en


las fuentes del Nilo...’’
En este número, os queremos
presentar a un hombre: historia-
dor, arqueólogo y experto en Cien-
cias de las Religiones. Se interesa
en el estudio de la evolución de la
religión del mundo antiguo, desde
sus raíces hasta la aparición de
los monoteismos.

Ha participado en varios proyectos


arqueológicos entre los que desta-
can la dirección de la excavación
del interior del túmulo QH33 en la
necrópolis de Qubbet el-Hawa o la
excavación de la tumba TT353 del
mayordomo de Amón, Senenmut,
en la orilla occidental de Luxor, a
parte de otros muchos yacimien-
tos españoles. Él se define a sí
mismo como viajero, trotamundos
y amante de las grandes distan-
cias. Tito Vivas, bienvenido a Egip-
tología 2.0.

Muchísimas gracias. Es un placer


gratificante que hayáis pensado
Tito Vivas. | Tito Vivas. en mí para esta entrevista.

Tito ¿que fue lo que hizo que se te despertara esa pasión por la arqueología y el antiguo Egipto?

He de confesar que fue el empeño involuntario de mis progenitores. Digo involuntario porque soy consciente de
que mi padre nunca deseó que su pasión por Egipto y sus pirámides terminara arrastrándome a mí a una pro-
fesión a todas luces insolvente. Él soñaba con que yo me convirtiera en un decente arquitecto y tuviera la vida
resuelta. Así lo imaginaba él. Pero los libros que caían en mis manos por casa (algunos bastante peculiares) y
unas vacaciones a Egipto cuando yo contaba apenas con diez años sembraron la semilla de la egiptología en
mí. Y de aquellos barros, estos lodos, que dice el refrán.

¿Cuando fuiste por primera vez a Egipto? ¿Que sentiste?

Fue en el año 90. Mis padres habían decidido cumplir con el sueño de conocer de primera mano la llanura de
Guiza y habían convencido a otros amigos para enrolarse en el viaje. No os vayáis a pensar nada extravagante:
mi padre no era Allan Quatermain. Era una treintañero ya atacado por la alopecia que se dejó seducir por los
encantos del touroperador de turno y arrastró a algunos de los suyos. Uno de ellos, a última hora, tuvo un pro-
blema laboral que le impidió viajar. Y ante la perspectiva de perder el coste de su plaza (por eso siempre hay
que contratar seguro de cancelación) me sumé yo a ocupar su plaza.

No sabría decirte lo que sentí en aquel viaje. Fueron muchas cosas. La primera calor, mucho calor. Era agosto

6 | Egiptología 2.0
de 1990 y yo sudaba como un pollo ensartado en un
asador. Recuerdo sentir que las piernas apenas me
sujetaban cuando tenía que bajar por la escalerilla
del avión. Los nervios habían vencido al mocoso que
yo era y me llevaban en volandas a templos que has-
ta entonces solamente había visto en las películas.
En seguida me vi, a los pocos días, inundado por
reyes, dioses, tumbas y sabios, como en el libro de
Ceram. Todo era caótico y confuso, un maremagnum
de información que he tardado luego más de veinte
años en ordenar y darle sentido. ¡Y aun así aun no lo
he conseguido!

En tu blog escribes que te has bañado en las


fuentes del Nilo, que has contemplado el arca de
la alianza, ¿te consideras el Indiana Jones del si-
glo XXI?

No, no. Por favor, ningún arqueólogo que se precie


permitiría que se le comparara con Indiana Jones,
que a la postre era un saqueador de tumbas. Aunque Tito Vivas. | Tito Vivas.
el noventa por ciento de los arqueólogos de mi gene-
ración nos hayamos dedicado a esto por las pelícu- procesión con motivo de la celebración de la Mehe-
las de Indiana Jones, ninguno lo reconocerá. Te voy la en la ciudad de Axum, muy cerca de la frontera
a contar una anécdota: cuando se estrenó la cuarta de Eritrea. Etiopía es otro de los destinos que mejor
película de Spielberg, en el año 2008, la Paramount conozco y más veces me ha acogido durante mis
organizó un concurso para buscar al “Indiana Jones viajes, que me han llevado por todo el mundo árabe
español”, sea lo que fuera eso. desde Marruecos hasta Kazajistán.

No sé muy bien qué esperaban encontrar. La cues- ¿A que has tenido que renunciar para vivir todo
tión es que algunos amigos con muy mala baba en- lo que has vivido?
viaron mi currículum y una fotografía (no es difícil
encontrar fotos mías calado con sombrero en algún A muchas cosas. Cualquiera que se dedique de for-
lugar del mundo), ya que esa era la primera prueba ma profesional al estudio de la egiptología en nues-
que había que superar. Quienes pasaban ese primer tro país te lo podrá confirmar igual que yo. Yo soy
corte, tenían que acudir a los cines Kinépolis de Ma- aun de esa generación que no encontraba estudios
drid el día del estreno, ataviados con látigo y chupa oficiales en nuestro país, y tuvo que marcharse fue-
de cuero, y enfrentarse en la gran final para deleite ra. Yo estudié en Italia, en la Universidad de Pisa.
de los asistentes. Todo muy marketiniano.
Pero otros emigraron a estudiar a Inglaterra, a Fran-
El caso es yo estaba entre los tres elegidos, así me cia, a Alemania o a Estados Unidos. Supongo que
lo confirmaron. Pero tuve que excusarme y escribir todos hemos dejado atrás familias, amigos y alguna
a los organizadores del concurso para decirles que que otra relación sentimental. Si no fuera por la Egip-
no podría participar en su gran final y optar al título tología no habría perdido ciertas novias. Claro, que
de “Indiana Jones español” porque, en esas fechas, si no fuera por la Egiptología tal vez no las habría
yo estaría en Egipto participando en una misión ar- conocido. Y luego está el mundo de los viajes y las
queológica como responsable de la excavación inte- expediciones, que me lleva (y no me quejo) a pa-
rior de una tumba faraónica. Y en vez de nombrarme sar una cuarta parte de los días del año, cuando no
“Indiana Jones Honoris Causa” me excluyeron. Así más, fuera de casa, ya sea viajando o acompañando
es la vida. a otros viajeros.

Pero sí es cierto lo que digo en mi blog: me he ba- En ocasiones me ha tocado ausentarme en fechas
ñado en las fuentes del Nilo, o más concretamente muy concretas, como Navidades o Fin de Año, que
me he calado de barro tratando de acercarme a las he pasado lejos de los míos, o encontrarme a solas
cataratas de Tis Issat, consideradas desde los tiem- en algún desierto remoto cuando ha fallecido algún
pos de Pedro Páez como el nacimiento del Nilo Azul. familiar o ha nacido otro. En mi último viaje, el pa-
Y sí es cierto que he contemplado en más de una sado octubre, yo estaba en Asuán cuando nació mi
ocasión la reliquia sagrada que los etíopes sacan en primera sobrina, Nora. Es el precio que, a veces, se

Egiptología 2.0 | 7
paga por viajar. bolsillos. Por desgracia, los viajes a Egipto no hacen
rico a nadie, y menos en los tiempos que corren. Ni
Creaste la Sociedad Histórica de Viajes y Expedi- siquiera aquellos que llevan los postulados pseudo-
ciones, ¿que ofrece esta sociedad a las personas científicos más allá de los viajes, con libros, revistas
que se acerquen a ella? y programas de radio o televisión se hacen ricos ha-
blando del Egipto extraterrestre. No voy a negar que
Pues ofrece la posibilidad de plantear los viajes de algunos de ellos han amasado fortuna dando el cam-
una forma diferente. Pretendemos dejar a un lado panazo, como caso aislado, tipo Erik Von Daniken u
ese carácter comercial que tiene el turismo (sin olvi- otros, pero yo no conozco personalmente a ninguno.
dar que es nuestro negocio, claro) para recuperar la
esencia académica que impregnaba los viajes y ex- Yo siempre he dicho que cada uno es muy libre de
pediciones de la época victoriana. Al menos su parte acercarse a la historia de Egipto o a cualquier otro
más humana y filantrópica. Cuando uno hace un giro remoto lugar del mundo desde la perspectiva que
mental de 180º y consigue evadirse de los plantea- más le apasione y que más feliz le haga. Que a no-
mientos de la touroperación, empieza a jugar a otro sotros nos guste le Egiptología no significa que le
juego, a escribir el guión de su propia película de deba de gustar a todo el mundo. Otros tal vez son
aventuras, y a sentirse otra cosa que no es pero que igual de felices buscando evidencias marcianas en
siempre ha querido ser. Desde Sociedad Histórica cada corte de piedra de la Gran Pirámide. Eso, a mi
no vendemos viajes a Egipto o a Etiopía, sino que juicio, no es criticable. Me parece que es, solamente,
invitamos a emular las andanzas de Amelia Edwards erróneo, pero desde mi perspectiva.
o preparamos la búsqueda del Arca de la Alianza en
Etiopía. Entre otras muchas aventuras temáticas que Y desde mi perspectiva tampoco me parece critica-
desarrollamos, basandonos siempre en los viajes y ble que algunos quieran ganarse la vida vendiendo
escritos de los pioneros. esa visión (a mi juicio errónea) de lo que era el Anti-
guo Egipto. Vivimos en un mundo de libre mercado y
¿Tito que opinas de esas personas que están or- somos libres de vender nuestras ideas y conocimien-
ganizando viajes por ejemplo a Egipto ofrecién- tos de la forma que mejor nos parezca. Si hay al-
doles datos falsos como que las pirámides las guien dispuesto a consumir esas teorías en lugar de
hicieron los extraterrestres y demás cosas y se las de los egiptólogos, no podemos hacer otra cosa
están llenando los bolsillos? salvo opinar que dichos consumidores se equivocan
de la misma forma que se equivoca quien postula las
En primer lugar, dudo que nadie se esté llenando los teorías. Pero allá ellos si prefieren ser engañados.

| Egiptología
8Tito Vivas. | Tito
2.0 Vivas.
necesaria para la comprensión última de la civili-
zación egipcia. A menudo obviaríamos absurdeces
como las de las bombillas de Dendera simplemente
leyendo el texto que lleva encima. Pero claro, para
eso hay que saber leer ese texto.

En conclusión, creo que al igual que la medicina se


ha puesto en pie ante el peligro que supone para la
salud pública las técnicas y medicinas alternativas,
la Egiptología debería dar un golpe sobre la mesa y
poner freno a tanto disparate que se abre camino en
medios de comunicación y que afecta también a la
mentalidad pública. Nos quejamos de que no llega
financiación a nuestros proyectos egiptológicos pero
no nos preocupa que, a diario, surjan nuevos docu-
mentales y programas de televisión que hablan del
mundo del misterio. Tal vez si consiguiéramos una
divulgación más interesante y consiguiéramos hacer
llegar la Egiptología a la sociedad, estos personajes
perderían el terreno que nos tienen ganado. Porque
Tito Vivas. | Tito Vivas. nadie lo dude, la sociedad demanda Egiptología.

Para mí, el problema en realidad sobreviene cuando Ahora mismo, acaba de salir tu libro “El viaje de
esos vendedores de pseudociencia arremeten contra un egiptólogo ingenuo” supongo que es autobio-
la Egiptología a fin de hacer válidas sus incongruen- gráfico ¿verdad?
cias, cargando contra los defectos de la ciencia: que
no sepamos al cien por cien cómo se construyeron Bueno, en realidad es literatura de viajes. Es decir,
las pirámides no significa que sus teorías dispara- el libro narra un viaje en el que yo repaso vivencias y
tadas de civilizaciones extraterrestres ancestrales anécdotas recopiladas a lo largo de los años que he
puedan verse reforzadas. pasado por Egipto. Pero ese viaje me lleva a hablar
de muchos otros, y de momentos concretos de mi
La cuestión es que, en ese sentido, llevan años sa- vida que me han traído hasta el día de hoy.
biendo venderse mucho mejor de lo que lo hacemos
los egiptólogos. Han generado una visión en la so- Cuenta un poco a nuestros lectores, que van
ciedad de que existen dos corrientes alternativas, a encontrar en tu libro para animarles a que lo
una “heterodoxa” y otra “ortodoxa” y luchamos entre compren.
nosotros como los Jedis luchan contra el Imperio en
las películas de Star Wars. Porque es eso y sólo eso, Pues mira… yo siempre he sido un ferviente lector
una película. No hay dos egiptologías y dos bandos. de literatura de viajes. Y siempre me ha llamado la
Y mucho menos una conspiración mundial para que atención no encontrar literatura reciente que habla-
los gobiernos silencien a los egiptólogos y no haga- ra sobre Egipto. Llegué a la conclusión de que los
mos públicos nuestros descubrimientos que revolu- escritores de literatura de viajes, habitualmente pe-
cionarían el mundo. riodistas, no se atrevían con este país tan turístico,
por no contar con los conocimientos necesarios para
Ojalá la CIA o el KGB nos pagaran una nómina se- profundizar en la historia egipcia. Y por el contrario,
creta, aunque fuéramos mileuristas encubiertos, los egiptólogos no son viajeros que se detengan a
para llegar a fin de mes. Pero por desgracia no es contar sus peripecias y sus desmanes cada vez que
así, no existen los Men In Beige. Sólo existe gente visitan Egipto. En este caso, yo he podido aunar las
que estudia y se forma y dedica su vida a ello y otros dos cosas y crear un libro en el que un viajero va
que quieren hacer el agosto por el camino fácil. El hablando de egiptología a lo largo de su itinerario.
problema es que ese camino fácil es más rentable.
Ahora estás en plena campaña de publicidad del
Y la Egiptología no hace nada para evitar algo que, libro ¿verdad? ¿Donde van a ser tus próximas
durante muchos años, no ha sido otra cosa que intru- presentaciones para que vayan los lectores que
sismo profesional. Igual que usted no se puede lla- les pille cerca?
mar cirujano sin haber estudiado medicina, no puede
llamarse egiptólogo sin haber estudiado Egiptología. Pues tras haber presentado el libro en Madrid, en
Porque esos estudios son la base de la formación el Ámbito Cultural de El Corte Inglés, y haber ido a

Egiptología 2.0 | 9
Alcalá de Henares (mi ciudad) y La Coruña (lugar
donde se ubica la editorial que lo publica, Ediciones
del Viento), iremos tras las navidades a Barcelona
con Amigos de la Egiptología, a Valencia con el Ins-
tituto Valenciano de Egiptología, y a Sevilla. Y allá
donde haya un alma caritativa dispuesta a invitarme
a charlar sobre Egipto y mi libro.

¿Lo podemos encontrar ya en todas las librerias


y grandes almacenes?

Desde el pasado 9 de octubre el libro está disponible


a nivel nacional, pudiendo comprarse (o encargarse)
en cualquier librería. También se puede comprar on-
line en la propia web de la editorial (www.ediciones-
delviento.com) o a través de Amazon.

Y por último Tito ¿tienes previsto algún viaje?

Bastantes a la vista: arrancaré el año con un viaje a


Turín para visitar una interesante exposición sobre Tito Vivas. | Tito Vivas.
la historia del tarot y sus posibles vinculaciones o no
(yo creo que no) con el mundo egipcio. Y de paso Tito Vivas, muchísimas gracias por haber estado
nos dejaremos caer por el Museo Egipcio de Turín. con nosotros en Egiptología 2.0 y te deseamos
muchísimos éxitos en este nuevo año.
Después, en febrero, acompañaré a un grupo de via-
jeros a Egipto. Se trata de un viaje organizado por el Muchísimas gracias a vosotros. Ha sido un enorme
Museo de Historia del Arte de Montevideo, que re- placer charlar este ratito tan agradable. Gracias por
correrá todo Egipto durante 24 días. Y luego vendrá acordaros de mí.
Israel, Etiopía, Costa Rica o Sudán… Hay muchos
planes viajeros para 2018.

El viaje de un egiptólogo ingenuo Sobre el autor

A la manera de Nigel Barley, del que se declara en- Marian Romero Gil, Directora, productora y presen-
tusiasta lector, el autor nos lleva de la mano por las tadora durante cuatro años del programa de radio
más conocidas y las más raras construcciones. Nos online: ‘’Las enseñanzas de Maat’’, donde podrás en-
hace participar en la apertura de una cámara intacta contrar todo tipo de temas relacionados con el antiguo
de la Dinastía XI, pero también nos hace viajar en taxi Egipto y la Egiptología.
o en camello, en falúa o en barca, nos invita a com-
partir con él habitaciones de hoteles de lujo o de mala Desde el año 2014 dirige el proyecto web, ‘‘Las ense-
muerte, y nos lleva a cenar en sitios que sólo el co- ñanzas de Maat’’, donde podrás encontrar: noticias,
noce. El viaje de un ingenuo arqueólogo español que novedades editoriales relacionadas con el Antiguo
nos iniciará en la egiptólogía mientras está a punto Egipto, información sobre conferencias y cursos y ar-
de morir electrocutado o sufre el hostigamiento de un tículos especializados.
fantasma nocturno, o se ve acosado por las fuerzas
de seguridad del país. Enlaza con el autor

Ediciones del Viento

10 | Egiptología 2.0
Testimonios del pasado
Sara López Caiz

Momia de Nespamedu
Localización actual: Museo Arqueológico Nacio-
nal (Madrid).

Nº inventario: 1925/57/1.

Objeto: Momia.

Material / soporte: Lino, betún, hueso, madera,


pelo.

Técnica: Tejido, pintado, dorado.

Dimensiones: 160 x 38 cm.

Inscripciones: El sacerdote de Imhotep-el-gran-


de, hijo de Ptah, Nespamedu.

Datación: 332 - 30 a.C.

Procedencia: Necrópolis de Saqqara, Egipto


(África).

Historia del Objeto: Donada por D. Ignacio Bauer.

Catalogador: Antigüedades Egipcias y Próximo


Oriente.

La momia ingresó en la colección del Museo Ar- Los estudios radiológicos realizados en el Hospital
queológico Nacional en 1925 por donación de Igna- Universitario Quirón Salud muestran que Nespame-
cio Bauer, que a su vez la había adquirido al museo du tenía los brazos sobre el pecho (el derecho sobre
de El Cairo. Tras llegar al puerto de Barcelona en el izquierdo) y que estaba cuidadosamente vendado.
mayo de ese año, permaneció más de cuatro meses
en la Aduana por problemas burocráticos y bajo la Asimismo, entre las vendas han sido descubiertos
clasificación de objeto importado. diferentes objetos como un collar usekh, brazaletes,
pulseras y amuletos, de similar material que los car-
El entonces director del Museo, José Ramón Méli- tonajes.
da, identificó el cuerpo como el de la momia de una
dama. Llegó acompañada de cinco cartonajes dora- Los amuletos han sido identificados en el Museo Ar-
dos cubiertos de inscripciones e imágenes religio- queológico Nacional como: dos juegos de placas de
sas, entre los cuales se hallaba la máscara mortuoria los cuatro hijos de Horus; otras dos placas del dios
tipo yelmo. Thot, dos de las diosas Isis y Neftys en actitud de
plañideras, dos ojos udjats (Ojo de Horus) y un amu-
El estudio de los textos de los cartonajes indica que leto de corazón.
Nespamedu fue Sacerdote de Imhotep y Médico del
faraón, es decir, un importante personaje del periodo Los cuatro hijos de Horus suelen aparecer en los
Ptolemaico (300-200 a.C.) que posiblemente ejerció cartonajes o en tapas de ataúdes de época ptole-
su profesión en Saqqara o en Alejandría. Tras su maica, generalmente asociados a la escena de las
muerte fue momificado acorde con su rango social. plañideras ante el cadáver del difunto durante el ri-

Egiptología 2.0 | 11
Reconstrucción tridimensional de la momia de Nespamedu. | Quirón Salud.

tual de la momificación. mental producido por Story Producciones y TVE. Un


documental que combina entrevistas a los participan-
Pero, quizá el descubrimiento más significativo entre tes en la investigación, la intervención y el estudio de
las piezas halladas en el cuerpo es una diadema con las momias y la recreación de diferentes episodios
escarabeo alado sobre la frente y unas sandalias. de la vida del Antiguo Egipto y que permitirá mostrar
los resultados obtenidos.
Sabemos que se formaba a médicos y sacerdotes en
los templos, donde se instalaban los lugares de aten- La propuesta surgió de Quirón Salud y de Story Pro-
ción médica (sanatorios). En época ptolemaica algu- ducciones, que solicitaron al Museo la salida de las
nas divinidades egipcias convivieron con las griegas, momias para ser escaneadas en el Hospital Univer-
produciéndose un importante sincretismo religioso. sitario Quirón Salud de Madrid. Tras los estudios y
deliberaciones previas, los técnicos responsables
De ahí que Imhotep fuera identificado con el griego del Museo Arqueológico Nacional accedieron a este
Asclepio (Esculapio), según las crónicas de los au- movimiento siempre que se cumpliese la más estric-
tores clásicos. ta normativa en los traslados y en la intervención del
equipo de Diagnóstico por la Imagen.
Proyecto de investigación: ‘‘Los secretos de las
momias del MAN.’’ La investigación ha comprendido los siguientes tra-
bajos:
‘‘Los secretos de las momias del MAN’’ es un pro-
yecto desarrollado por un equipo interdisciplinar - Tomografías computarizadas realizadas con equi-
compuesto por médicos radiólogos, arqueólogos y pos innovadores que han permitido mejorar el cono-
egiptólogos cuyo objetivo ha sido el estudio integral cimiento de las técnicas de momificación y la anato-
de la momia de Nespamedu (junto con otras tres mo- mía, posibles enfermedades y causas de la muerte
mias conservadas en el MAN) para mejorar el cono- de los individuos sujetos a examen.
cimiento de su anatomía y recabar información sobre
su contexto histórico y su estado de conservación. - Trabajos de museología, a partir de la documenta-
ción existente en el archivo del MAN, sobre cada una
El proceso fue filmado íntegramente para un docu- de las momias y su historiografía.

12 | Egiptología 2.0
Composición de la cara y detalle de la momia de Nespamedu. | Quirón Salud / David Grácia Lecija.

Egiptología 2.0 | 13
- Estudios epigráficos, con la traducción de los textos
jeroglíficos de los cartonajes.

- Estudios sobre las creencias y ritos funerarios en


ambas culturas: la egipcia y la guanche.

- Examen de los ajuares relacionados con las mo-


mias.

- Rodaje de todos estos procesos para el documen-


tal, que mostrará los resultados obtenidos.

El proceso se llevó a cabo en la madrugada del día


6 de junio de 2016. Los profesionales de la empresa
Empty abrieron las vitrinas herméticas y los técnicos
de la empresa Tti, acompañados por el director y las
conservadoras del Museo, realizaron el traslado en
un camión especialmente acondicionado y con todas Reconstrucción de Nespamedu.
las medidas de seguridad necesarias hasta el Hospi- | Museo Arqueológico Nacional.
tal Universitario Quirón Salud.
momias egipcias estudiadas, las tres fueron despro-
Allí los especialistas en Diagnóstico de la Imagen es- vistas de sus vísceras para después rellenar esos
canearon las cuatro momias en un equipo de Tomo- huecos con resina.
grafía Computarizada de última generación (Revo-
lution CT, GE Healthcare, 3000N) que ha permitido Solo el corazón permanecía intacto en las cavida-
generar su representación volumétrica y tridimensio- des del fallecido. Ese era el órgano donde residían la
nal a partir de la adquisición de más de 2.000 imáge- fuerza vital y la conciencia del muerto, pieza impres-
nes transversales. cindible para superar el juicio de Osiris y aspirar a la
eternidad en los campos de Aaru.
Mientras se realizaba esta operación, el equipo de
Story Producciones grababa todos los movimientos El trabajo conjunto de los arqueólogos y egiptólogos
para incluirlos en el documental que, coproducido del MAN y los médicos de Quirón Salud ha permi-
por TVE, llevará el título de “La historia secreta de tido, además de descubrir facetas de la vida de las
las momias”. momias, reconstruir en tres dimensiones los rasgos
faciales de las momias egipcias. Con la ayuda de
El trabajo de reconstrucción en 3D de las momias, escultores forenses se ha elaborado un busto de
realizado posteriormente, no sólo permite descubrir Nespamedu que será exhibido en el propio museo.
su interior sin manipularlas, sino que hace posible
la reproducción de la fisionomía de los sujetos. Así, Aunque las momias ya habían sido objeto de estudio
gracias a la intervención de escultores forenses, que radiográfico, ni por asomo se había podido profun-
han colaborado con la productora, podremos ver los dizar de la manera en la que se ha hecho con este
rostros de estas momias egipcias en el documental. último estudio, que se ha extendido durante más de
un año.
Las momias egipcias del MAN ya fueron sometidas a
estudio radiológico en 1978, en un trabajo realizado
y publicado por Esteban Llagostera Cuenca, radiólo-
go, quien extrajo unos más que interesantes resulta-
dos con los medios entonces disponibles.

Fruto de dicha investigación, se encontraron junto


al cuerpo de Nespamedu, 25 piezas repartidas en-
tre los vendajes. Los conservadores destacaron la
presencia de una diadema que simbolizaba la resu-
rrección, además de amuletos como un collar usekh,
brazaletes, pulseras e incluso unas sandalias.

Si bien el proceso utilizado para momificar a Nes-


pamedu fue más elaborado que el de las otras dos, Momia de Nespamedu expuesta en el MAN.
| David Grácia Lecija.

14 | Egiptología 2.0
infografía de la momia de Nespamedu. | Quirón Salud. Egiptología 2.0 | 15
Arte
Heródoto de Halicarnaso

Los sarcófagos en
el Antiguo Egipto
La tradición egipcia de preservar los cuerpos de forma artificial a través del proceso de momificación comenzó
antes de la unificación del Estado en el valle del Nilo (aprox. 3100 a.C.) y continuó hasta bien entrado el periodo
de dominación romana (30 a.C.-395 d.C.). A lo largo de estos más de tres mil años, las momias, los sarcófagos
y la propia tumba y su ajuar se convirtieron en los mayores representantes del mundo funerario en el antiguo
Egipto. La momificación alcanzaría su momento de mayor desarrollo técnico durante el Tercer Periodo Interme-
dio (1069-664 a.C.), cuando ya era un proceso perfecta y sistemáticamente preciso que daba siempre buenos
resultados.

Sarcófago interior de Tutankhamón, en donde finalmente estaba la momia. Museo Egipcio


de El Cairo. | Khan Academy.

La evolución del sarcófago

Una vez que el cadáver del difunto completaba el proceso de momificación, era introducido en dos tipos diferen-
tes de contenedor: el ataúd y el sarcófago. Puesto que ambos sirven para guardar el cadáver de una persona,
se ha generalizado la utilización de estos dos recipientes como sinónimos, pero lo cierto es que son elementos
distintos.

Por lo general, el ataúd es una caja de madera donde se introduce un cadáver para enterrarlo, mientras que el
sarcófago es un elemento monumental de piedra construido sobre el suelo que contiene el ataúd. A lo largo de
la historia del antiguo Egipto, la tipología de los sarcófagos de piedra y de los ataúdes de madera experimentó
muchos cambios. Estas variaciones se debieron no solamente a los cambios artísticos y los avances técnicos
producidos en los períodos dinásticos, sino también a las nuevas necesidades que iban surgiendo a medida
que la ideología funeraria egipcia avanzaba.

Los primeros sarcófagos conocidos datan de la III Dinastía (2686-2613 a.C.) y se encontraron en las tumbas
de la pirámide escalonada de Djoser. Tanto en esta como en las demás pirámides del Reino Antiguo hasta la V
Dinastía (2494-2345 a.C.), el faraón fue enterrado sin ataúd de madera, actuando como tal el cofre de piedra
de la cámara funeraria. Y a pesar de que se han hallado sarcófagos de otras tipologías, la forma que se impuso
finalmente fue la rectangular de tapa plana.

Por otro lado, la presencia o no de decoración en estos sarcófagos del Reino Antiguo fue irregular. Cuando la
hubo, ésta se basó en intentar representar las fachadas de los palacios, algunas veces de forma muy elabora-
da, como se puede ver en el sarcófago de Menkaure. Asimismo, en el exterior de los sarcófagos de los sobera-
nos de la VI Dinastía (2345-2181 a.C.) aparece una línea de texto con la titulatura del faraón.

16 | Egiptología 2.0
Grabado de Howard Vyse del sarcófago de Menkaure. | Restauración y conservación del patrimonio subacuático.

A lo largo del Reino Medio, se introdujeron dos grandes noveda-


des. Por un lado, la creación de sarcófagos hechos a base de lo-
sas de piedra independientes, cuyos mayores ejemplos son los de
las reinas de Mentuhotep II (2055-2004 a.C.) o el de Amenemhat
II (1911-1877 a.C.). Por otro lado, la incorporación al sarcófago
de la caja para los vasos canopos que contenían los restos de los
órganos del difunto.

Este añadido fue una medida de seguridad tomada a causa del


periodo de turbulencia política y probables saqueos de tumbas
reales llevados a cabo durante el Primer Periodo Intermedio. Por
lo que sabemos, el primero en disfrutar de esta innovación fue el
rey Amenyquemau, de la XIII Dinastía (1773-~1650 a.C.), cuyo
cuerpo y vísceras reposaron juntos en su sarcófago de granito
con caja interior para los vasos canopos.

Al llegar al Reino Nuevo, el privilegio de tener un sarcófago de


piedra pasó a ser exclusivo de los faraones, por lo que los fun-
cionarios y los sectores sociales ricos tuvieron que conformarse
con tenerlos de madera. Los primeros de la XVIII Dinastía (1550
-1295 a.C.) fueron rectangulares de tapa plana, aunque luego se
adoptó un modelo ovalado para la parte de la cabeza, que imitaba
la forma de un cartucho.

Junto con el exterior, decorado con imágenes de diosas en los la-


dos cortos y de dioses en los lados largos, esta nueva morfología
trataba procurar a la momia y su ataúd una protección ideológica
extra. Un ejemplo paradigmático de este modelo es el sarcófago Estatua de Amenemhat II. Metropolitan
en forma de cartucho de Amenhotep II (1427-1400 a.C.), de la Museum, New York.
XVIII Dinastía. No obstante, soberanos famosos de esta dinastía | Metropolitan Museum.

Egiptología 2.0 | 17
Sarcófago de Djedhor. 200-150 a.C.
Metropolitan Museum, New York.
18 | Egiptología 2.0 | Metropolitan Museum.
como Akhenatón, Nefertiti o Tutankhamón tuvieron algunas peculiaridades en su sarcófago. El faraón del perio-
do de Amarna tuvo un sarcófago rectangular con el disco solar de Atón como deidad protectora general, y en
el de Nefertiti esta misma divinidad aparece representada en cada esquina. Asimismo, los faraones posteriores
(Tutankhamón, Ay y Horemheb) siguieron con la forma rectangular pero tallaron a las diosas aladas protectoras
de los vasos canopos, cada una de las cuales abrazaba una de las esquinas del sarcófago.

Los sarcófagos de los faraones volvieron a ser


en forma de cartucho y con la tapa ligeramen-
te curvada en el periodo ramésida (1295-1069
a.C.), en la XIX y XX Dinastía. La decoración
de estos sarcófago es común para todos ellos,
y consistió en imágenes y textos de alguno de
los libros del otro mundo.

Uno de los sarcófagos más llamativos de esta


época es el de Merenptah (1213-1203 a.C.),
que se construyó varios consecutivos unos
metidos dentro de los otros, de tal modo que
los interiores eran en forma de cartucho y el
monumental sarcófago exterior era rectangu-
lar y con tapa plana.

Finalmente, en los últimos siglos de historia
egipcia nativa se distingue dos periodos crono-
lógicos con sus respectivos rasgos funerarios:
el Tercer Periodo Intermedio y la Baja Época.
Sarcófago de Amenhotep II. | CEFB. En el Tercer Periodo Intermedio, sus prime-
ros faraones usurparon los sarcófagos de sus antecesores del Reino
Nuevo, de tal manera que, por ejemplo, uno de los de Merenptah
fue utilizado por Psusennes I (1039-991 a.C.). A lo largo de la Baja
Época (664-332 a.C.) se asistió a un renacimiento de los sarcófagos
de piedra, caracterizados por una gran cantidad de decoración, in-
cluida una representación en la tapa del aspecto que tenía el difunto
en vida.

Llaman especialmente la atención los sarcófagos de la XXVI Dinas-


tía, la llamada Dinastía Saíta (664-525 a.C.). A pesar de que ya exis-
tían sarcófagos antropomorfos desde el Reino Medio, los saítas son
claramente diferenciables por tres aspectos básicos: la forma mucho
más robusta y anatómica, puesto que las paredes se estrechan a
medida que descienden hacia los pies; la recuperación de caracte-
rísticas de otras épocas como la peluca que decora la máscara fune-
raria, las gigantescas orejas, o las manos, que portan los símbolos
djed y tyet, destinados al culto de Osiris e Isis; y la singularidad de
algunos de ellos, los cuales al ser construidos en basalto tenían una
notable brillantez.

Los textos de los sarcófagos

Los llamados “Textos de los sarcófagos” son uno de los principales


corpus de textos funerarios del antiguo Egipto, y, sin duda, la fuen-
te de conocimiento más importante para comprender las creencias
funerarias de la sociedad provincial egipcia del Primer Periodo Inter-
medio y el Reino Medio.

Primeramente, hay que aclarar que el propio nombre de estos textos


Sarcófago de Harkhebit. 595-526 a.C.
sigue la ya mencionada tendencia errónea a considerar como sinó- Metropolitan Museum, New York.
nimos las palabras ataúd y sarcófago. Esto es causa de la adopción | Metropolitan Museum.

Egiptología 2.0 | 19
Sarcófago de Khnumnakht con ejemplos de los Textos de los Sarcófagos. 1802-1640 a.C. Metropolitan Museum,
New York. | Metropolitan Museum.

para el español de la expresión francesa Textes des textos en base a la decoración exterior o interior que
sarcophages (Textos de los sarcófagos) en vez de la tienen. En lo que se refiere a la decoración exterior,
inglesa Coffin texts (Textos de los ataúdes), que es la tipología de Willems se basa en el número y dis-
mucho más precisa. Aunque se trata, por lo general, posición de las columnas horizontales y verticales
de textos escritos con tinta negra en el interior de de estos textos alrededor de las distintas caras del
ataúdes rectangulares de madera en escritura jero- ataúd. Por otro lado, en cuanto a la decoración in-
glífica o hierática, también se han hallado en otros terior, distingue tres grandes clases: los ataúdes sin
soportes, como papiros, muros de las tumbas, más- frisos de objetos en el lado frontal pero sí en los otros
caras funerarias, sarcófagos, vasos canopos... lados, los que tienen frisos de objetos en los cuatro
lados, y los que carecen totalmente de estos frisos
La función mayoritaria de estos textos es servir de de objetos.
fórmulas mágicas y litúrgicas para la vida de su pro-
pietario después de su partida del mundo de los vi- En ningún caso se ha demostrado de forma inequí-
vos. Cabe destacar que la inmensa mayor parte se voca la relación simbólica entre la posición de los
concentran en tres zonas geográficas: el Alto Egip- textos y determinadas partes del ataúd, pero hay
to (Asuán y Tebas), el Medio Egipto (Asiut, Meir y ciertas particularidades. Por ejemplo, en la zona de
El-Bershah) y el Bajo Egipto (El-Lisht, Saqqara, los pies han aparecido fórmulas sobre enemigos pi-
Mendes y Kom el-Hisn). soteados, o en la zona de la cabeza sobre la cere-
monia funeraria de la apertura de la boca. Asimismo,
Las fórmulas incluidas en los Textos de los sarcó- es destacable el hecho de que no se puedan leer de
fagos no solo incluyen al ocupante del mismo, sino cualquier manera, puesto que hay un orden estable-
que también mencionan a su familia, a sus sirvien- cido para la lectura de los textos que comienza por
tes, seguidores y amigos, con el objetivo de reunirse un lado y sigue por el opuesto, no por el contiguo.
de nuevo y estar todos juntos en el Más Allá.
La estructura textual de este corpus está constitui-
En la década de los 80 y 90, el egiptólogo Harco Wi- da por unidades que forman libros, muchos de ellos
llems estableció una clasificación tipológica de estos individualizados, como el Libro del Campo de las

20 | Egiptología 2.0
Ofrendas, el Libro de las Palabras Divinas, el Libro de los Dos Caminos, el Libro de Shu... Por último, en lo
respectivo a los géneros literarios abordados en los Textos de los Sarcófagos destaca su gran variedad, que
abarca desde las liturgias y las guías del Más Allá hasta los textos teológicos, pasando por las dramaturgias, los
himnos o las fórmulas mágicas.

Escena del Libro de los Muertos del Papiro de Hunefer en el que se


representa la ceremonia de la Apertura de la Boca.
| Wikimedia Commons.

Bibliografía Sobre el autor

ARNOLD, K. (2002). “El sarcófago en el Egipto faraó- Heródoto de Halicarnaso nació en Tenerife en 1990,
nico”. En Revista de arqueología, nº 252, pp. 44-49. mostrando desde pequeño su afición por el conoci-
miento de lo sucedido en el pasado. Se licenció en
BONGIOANNI, A.; CROCE, M.S. (2007). Los tesoros Historia por la Universidad de La Laguna en 2013,
del antiguo Egipto. Libsa. Madrid. mostrando interés sobre todo por la historia antigua
de Egipto y Próximo Oriente, la Historia del Siglo XX,
GRACIA ZAMACONA, C. (2007). “Un corpus funera- la creación de la imagen real en la edad moderna, y la
rio egipcio: los textos de los sarcófagos”. En Espacio, Historia militar antigua y contemporánea.
Tiempo y Forma, Serie II, Historia Antigua, t. 19-20,
pp. 41-59. Desde febrero de 2014 lleva el blog “Historiae”, en
el que trata de enseñar la Historia de la Humanidad,
PARRA ORTIZ, J. M. (2010). Momias. La derrota de la independientemente del nivel de conocimientos del
muerte en el antiguo Egipto. Crítica. Barcelona. lector, y de una forma en la que se trata de combinar
el rigor, la profesionalidad y la veracidad, con la sen-
SHAW, I. (2014). Historia del Antiguo Egipto. La esfera cillez, la amenidad y la visualidad. Además, es redac-
de Libros. Madrid. tor habitual en la sección de Historia de la web “Que
Aprendemos Hoy”.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 21
Momificación
Verónica Reyes Barrios

La momificación de los
animales en el Antiguo Egipto

Obsequios a un gato egipcio momificado. John Reinhard Weguelin, 1886.


| Wikimedia Commons.

La momificación en el Antiguo Egipto suponía la eran momificados:


conservación del cuerpo para que, al igual que el
dios Osiris, el individuo pudiera garantizarse una - Animales domésticos: representaban al dios, como
vida en el Más Allá. Sin embargo, no sólo se pro- el caso de los gatos que representaba a la diosa
cedía a momificar a los humanos, sino que también Bastet.
ciertos animales recibían estos honores. Esto era
así, porque la sociedad y la religión egipcia conside- - Animales sagrados: como tal vivían en un templo
raban que ciertos animales representaban la esencia porque la divinidad se encontraba en su interior y
divina. De hecho, no tenemos más que ver las repre- servían como oráculos. Estos animales presentaban
sentaciones iconográficas de los dioses egipcios, las alguna marca característica. Son los casos de Apis,
cuales podían ser como animales o híbridos es decir, Buchis y Mnevis, Mendes, Banebdyedet. Cuando
tener cabeza de animal y cuerpo humano o cabeza morían los sacerdotes preparaban y embalsamaban
humana y cuerpo de animal. Desde época primiti- el cuerpo del animal con sumo cuidado.
va, en Egipto, existía un culto hacia los animales, ya
que la arqueología muestra enterramientos de vacas - Representación de la propia divinidad: aquellos
y halcones. Así mismo, se crearon ciudades como animales que eran de la misma especie que alguna
Kom-Ombo o Crocodrilipolis en honor al dios Sobek divinidad animal. Por ejemplo, las aves en Edfu, las
-dios con representación de cocodrilo- o Bubastis en ocas en Karnak o los cocodrilos de los santuarios de
honor a Bastet -diosa con imagen de gato-. Sobek.

Podemos hablar de varios tipos de animales que - Alimento: otros animales eran momificados como

22 | Egiptología 2.0
parte de los alimentos ofrecidos como ofrendas en el Más Allá.

- Ofrenda: eran momias votivas que eran ofrecidas por los peregrinos y sacerdotes a la divinidad correspondien-
te. Solían ser enterrados en cementerios específicos.

De una forma ilustrativa, vamos a pasar a ejemplificar algunos casos de momias de animales. En el caso de
las mascotas encontramos sobre todo; gatos, perros, monos, gacelas y pájaros. Ya el propio Heródoto hacía
mención al entierro de las mascotas y al luto, posterior, llevado por sus dueños.

Ojos, boca y hocico Orejas reconstruidas


pintados de negro. con tela (lino).

El gato está sentado


sobre sus patas trase-
ras, con los miembros
Vendas de lino de pegados al cuerpo y
color marrón claro la cola hacia arriba,
y oscuro. entre las patas.

Momia de gato. Periodo Romano. British Museum. | British Museum.

En el caso de los animales sagrados encontramos, como hemos mencionado, el caso de los toros. Gracias a las
momias de toros Buchis localizadas en Bucheion de Ermant se ha podido deducir la momificación de los toros
sagrados -Buchis, Apis y Mnevis-.

A modo de ejemplo, nos centraremos en el caso de Apis. En Menfis fue considerado el heraldo del dios Ptah.
Se caracterizaba por presentar 29 marcas específicas. El toro representaba la fecundidad y a la profetización
de oráculos.

Una vez que moría, éste tenía un tratamiento como el de un faraón. Para ello, se llevaba al Apis a la Casa de la
Purificación y después de cuatro días se le trasladaba a la Casa del Embalsamamiento donde estaba sesenta
y cuatro días. En el Salón del Sacrificio, donde permanecía cuarenta y ocho días, se le limpiaba por dentro y
se le aplicaba las sustancias para su desecación y conservación. El sacerdote y sus ayudantes le cortaban la

Egiptología 2.0 | 23
garganta para que saliera toda la sangre. Después,
se trabajaba su cabeza; se extraían los ojos y el
cerebro. Se realizaba una incisión en el abdomen
y parte del pecho. Los intestinos, los pulmones, el
hígado y los cuatro estómagos eran colocados en
vasijas. El corazón era muy importante porque de-
bía de ser pesado en la balanza en contraposición
de la pluma de Maat. Tras cuarenta días el cuerpo
era cubierto de natrón sólido y finalmente, trasla-
dado al Salón de la Envoltura donde se vendaba.
Ojos falsos.

Toro Apis. Bronce. 400-300 a.C. British Museum.


| British Museum.

Como podemos observar en la imagen era común el uso de


ojos postizos. Para ello, se hacía uso de piedras o vidrio. La
cabeza se recubría con una máscara de yeso y una lámina
de oro y sobre la cabeza se añadía una corona con un disco
solar con plumas de avestruz que era flanqueada por dos
cobras. Finalmente, era llevado al Serapeum.

En último lugar, hablaremos de las momias-exvoto, las cua-


les contaban con gran popularidad durante la Baja Época.
Consistían en animales que eran criados para ser sacrifica-
dos y momificados. Su objetivo era servir de ofrendas y ex-
votos a las divinidades. Envoltorios de lino
con diseño
El tipo de momias iba desde cocodrilos, ibis, halcones, ba- geométrico.
buinos o peces. De hecho, existen cementerios como el Sa-
qqara donde aparecen enterrados ibis y babuinos o el de Buey momificado. Período romano.
Tuna el-Gebel. Entre los peces destaca el oxirrinco, el cual British Museum. | British Museum.

estaba relacionado con el mito de Osiris. Según éste, cuando Set asesinó a Osiris y lo descuartizó en catorce
pedazos, el oxirrinco devoró su miembro y en el lugar donde se produjeron los hechos se fundó Oxirrinco -actual
El-Bajnasa-. Algunas versiones del mito cuentan que cuando Isis consumió a este pez quedó embarazada de
Horus.

No obstante, estás prácticas llegaron a su fin ya que, los griegos y romanos no congeniaron con estas ideas.
Por ello, tras la conquista romana desapareció todo culto animal, a excepción del toro Buchis. Como ejemplo,
podemos ver en un fragmento de la Eneida, del poeta romano Virgilio, una burla hacia los dioses egipcios por
su aspecto animal. El pasaje se produce en el contexto de la Batalla de Accio (31 a.C.):

24 | Egiptología 2.0
Cuerda de papiro. Lino.

Momia de Oxirrinco. Museo Provincial de Huesca. | Museo Provincial de Huesca.

‘‘La reina (Cleopatra) en el centro convoca a sus tropas con el patrio sistro, y aún no ve a su espalda las dos
serpientes. Y monstruosos dioses multiformes y el labrador Anubis empuñan sus dardos contra Neptuno y
Venus contra Minerva’’.

Virgilio, Eneida VIII, 696-700

Como conclusión, podemos observar que el culto a los animales en el Antiguo Egipto constituía un aspecto
importante entre las creencias de sus habitantes. Hasta tal punto que recibían el mismo tratamiento que los
humanos y creían que eran esencia divina. Como ya se ha dicho en la introducción, tal importancia queda sin-
tetizada en el ejemplo visual de la iconografía de los dioses egipcios. Aunque, no todos los animales recibían el
mismo trato ni eran momificados, ya que dependían de la condición que ocupasen dentro del universo religioso
de los egipcios; los millones de momias conservadas en la actualidad y algunas catatumbas construidas con
este fin muestran tal importancia.

Bibliografía Sobre el autor

CASTRO, N. (2007). Las momias animales del Museu Nació en 1987 en Las Palmas de Gran Canaria. Se
Egipci de Barcelona: Estudio radiológico. La Momia graduó en Historia en la Universidad de Las Palmas
de Oro. El regreso a la vida. Barcelona. de Gran Canaria (ULPGC) y realizó un máster interu-
niversitario en Religiones y Sociedades en la Univer-
DODSON, A. (2009). Rituals Related to Animal Cults. sidad Pablo de Olavide (UPO) y la Universidad Inter-
UCLA Encyclopedia og Eguptology. Los Angeles. nacional de Andalucía (UNIA).

MANGADO, M. L.; MUÑOZ, A. (2012). Estudio Radio- En el trabajo fin de grado se centró en la figura de Se-
lógico y Tomográfico de Momias Egipcias de Animales rapis; mientras que en el trabajo de fin de máster en la
del Museo Bíblico de Tarragona. Aula Orientalis, 30. de Osiris. Actualmente, está realizando el doctorado
Islas Atlánticas: Historia, Patrimonio y Marco Jurídi-
co en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria
(ULPGC).

Su propuesta de tesis es realizar una comparación en-


tre los dioses Serapis y Osiris. Además, ha realizado
cursos sobre religión egipcia en el Centro de Estudios
del Próximo Oriente y la Antigüedad Tardía de la Uni-
versidad de Murcia.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 25
Historia
Julio López Saco

La Nubia arcaica: Culturas


del Grupo A y del C
Nubia suele diferenciarse, desde un punto de
vista geográfico, en Baja y Alta Nubia. La Baja
Nubia situada al sur de Asuán, entre la primera
y segunda catarata, fue el lugar de asentamiento
de dos horizontes nubios, las culturas Ballana y
Nobadia. Algunos estudiosos identifican el sur de
la Baja Nubia con el término Wawat, mientras que
el norte con la palabra Irtjet. Estas denominacio-
nes, como también Temeh, Uthek, Yam (quizá la
posterior Irem), Mazoi, Sethu o Kau, correspon-
den a probables jefaturas nubias.

Las evidencias halladas en el Cementerio C y en


el-Kadada, datadas en el Neolítico, indican que
una población local efectuó una transición hacia
nuevas fases culturales. El horizonte cultural nu-
bio denominado Abka, cuya cultura material se
percibe arqueológicamente durante un milenio, se
desarrolló en la cultura del Grupo A. No obstante,
ello no significa que los nubios, como otras pobla-
ciones africanas, fuesen un grupo homogéneo de
Cabeza de barro cocido modelada a mano, de tradición individuos.
neolítica. Grupo C. Museo Arqueológico Nacional (Ma-
drid). | Museo Arqueológico Nacional (Madrid). A partir de mediado el V milenio a.e.c., en la re-

gión de la segunda catarata, en la Baja Nubia, los arqueólogos identificaron tres grupos diferentes de pueblos
nubios con una economía cazadora-recolectora. Dos de ellos parecieran indígenas en origen, pero el tercero
pudiera ser uno que hubiese migrado al área desde zonas más meridionales, como parece indicar su cerámi-
ca con líneas ondulantes y punteadas, que son similares a las identificadas en el período neolítico antiguo de
Jartúm.

La cultura del Grupo A nubio presenta tres fases, la antigua (3700-3250 a.e.c.), la clásica (3250-3150 a.e.c.)
y la final (3150-2800 a.e.c.). Se trata de un sistema de élites encabezado por una jefatura masculina. Entre la
segunda y cuarta catarata, en los sitios de Kadruka y Kerma, existió una cultura Nubia en parte contemporánea
con la del Grupo A, aunque con las suficientes diferencias como para catalogarla aparte. Recibe el nombre de
Cultura Pre-Kerma.

En sitios como Afyeh y Kerma se han descubierto fosos-silo rodeados de chozas circulares. Además, se han
desenterrado edificaciones rectangulares bajo las actuales el área estratificada contiene un hogar y casi dos-
cientos fosos. Las tumbas de la cultura del Grupo A tienen dos diseños distintos. El primero, asociado a las
previas tumbas-foso en las que el cadáver se enteraba en un foso excavado en la tierra, generalmente de forma
circular. En ocasiones, un naciente túmulo de tierra lo señalaba. El segundo corresponde a un foso modificado,
en el que una cámara rectangular se excava en el suelo del foso, más profunda de un lado para acomodar el
cuerpo, que se ubicaba en forma contraída acompañada de ciertos objetos. En ellas han aparecido cuerpos
superpuestos, un indicio de sacrificio humano o de reutilización de la tumba. Los entierros superpuestos ya se
documentan en algunos enteramientos del Cementerio C en el-Kadada, hecho que podría indicar una práctica

26 | Egiptología 2.0
de enterramiento específicamente Nubia. En cual-
quier caso, las tumbas en los cementerios del Grupo
A recelan una cuantificable jerarquía social, tanto por
sus formas y ubicación en el cementerio, como por
los objetos encontrados en ellas.

Este diseño de estas tumbas recuerda el diseño de


los silos de almacenaje y las casas circulares. A ve-
ces, el muerto aparece sobre prendas de cuero y de
lino. Han aparecido, además, algunos accesorios
como collares y brazaletes, y alguna que otra figura
cerámica.

Se ha constatado el establecimiento de relaciones


mercantiles entre el Alto Egipto y ciertas jefaturas de
la cultura nubia del Grupo A. En la época clásica y
final del Grupo A, los nubios del sur de Asuán pudie-
ron configurar un modelo de interacción social que
los capacitó para controlar las rutas comerciales. Se
ha sugerido que los nubios de la cultura Pre-Kerma,
al sur de la tercera catarata, obtuvieron marfil oro,
incienso y ébano, además de pieles de ciertos ani-
males, de sus vecinos que habitaban todavía más al Vaso ovoide modelado a mano con decoración
sur, estableciendo así una cadena mercantil por la muy esquemática. Grupo A. 3500-2800 a.C. Mu-
cual ciertos artículos de lujo llegaron a los nubios del seo Arqueológico Nacional (Madrid).
Grupo A; unos objetos que, a su vez, éstos trocaron | Museo Arqueológico Nacional (Madrid).
con los egipcios a cambio de vino, aceite, cerveza,
armas de cobre, diversas herramientas y cereales. lla asociada con Aha (Dinastía I, 3007-2975 a.e.c.),
El ganado vacuno, y la leche en particular, constituyó parece conmemorar una victoria sobre los nubios.
una medida de riqueza entre los nubios (como hoy Del mismo modo, un grabado en la roca de Gebel
todavía entre los Masai), y fue también un medio de Sheikh Suliman, quizá de época de Djer (2094-2927
intercambio por productos típicamente egipcios. a.e.c.) parece ser un registro de un ataque egipcio
contra los nubios. Durante el Reino Antiguo, las ac-
En el yacimiento de Khor Daud se descubrieron va- ciones hostiles de parte egipcia pudieron haberse
rios cientos de fosos para silos que contenían vasijas detenido, reiniciándose así nuevos contactos mer-
para almacenar que son claramente de manufactura cantiles.
egipcia. Tales contactos mercantiles se pueden cali-
brar en función de la presencia de objetos suntuarios Entre la desaparición de los nubios del Grupo A y
en las tumbas de las elites nubias del Grupo A, algu- la aparición de los del Grupo C hay un vacío en el
nos de los cuales fueron, sin duda, regalos reales de registro arqueológico que solamente en parte se cu-
los líderes del predinástico egipcio a sus contraparti- bre con ciertos registros epigráficos y arqueológicos
das de la élite nubia. egipcios. En ellos parece sugerirse que Nubia no
era un estado monolítico sino un conjunto de jefa-
Algunas figurillas hechas en arcilla presentan una turas que controlaban dominios separados entre sí.
característica forma fálica, lo que podría ser la con- Al margen de la actividad egipcia, en ocasiones mi-
firmación de que esas figuras fueron diseñadas in- litar, las evidencias arqueológicas parecen mostrar
tencionalmente como figuras andróginas, un hecho que en ocasiones, los nubios lucharon entre sí. In-
que encajaría en la interpretación religiosa que so- cluso, en alguna ocasión, las diferencias entre ellos
bre ellas se ha hecho: ídolos que se enteraban para fueron resueltas por Egipto como mediador. De he-
asegurar la resurrección del fallecido. En las tumbas cho, una indicación, datada en la VI Dinastía (2320-
de la supuesta oligarquía Nubia, como las halladas 2190 a.e.c.), refiere que diversos grupos de nubios
en Sayala, se han encontrado, asimismo, espejos, participaron como mercenarios en campañas de los
paletas y mazas ceremoniales. egipcios contra otros extranjeros, particularmente los
temidos moradores asiáticos de las arenas.
El final desmantelamiento del comercio entre Egipto
y Nubia pudo deberse a factores climáticos, la sequía Entre 2500 y 2300 a.e.c. un grupo de nubios desa-
de algunos brazos del Nilo, así como a un aumento rrollarán el reino de Kerma en la región al sur de la
de la presencia militar egipcia en la región. Una tabli- tercera catarata, mientras que otro grupo comenzará
a asentarse en el territorio egipcio en la zona entre la

Egiptología 2.0 | 27
primera y segunda catarata en el momento en que el Reino Antiguo empezaba a menguar. Estos últimos serán
los autores de la Cultura del Grupo C. Factores climáticos y bélicos forzaron el abandono de los nubios del
grupo A de sus tierras ancestrales en la Baja Nubia (entre la primera y segunda catarata). Además, hubo una
paulatina presencia egipcia, incluso a través de asentamientos (Buhen), que ulteriormente se convirtieron en
fortalezas.

El primer horizonte identificable de nubios del Grupo C (cuya cultura se divide en un período antiguo (2300-1900
a.e.c.) y otro reciente (1900-1600 a.e.c.), se data en 2300 a.e.c., y es contemporáneo a la Dinastía VI egipcia.
Las comunidades disfrutaron de independencia y su influencia pudo haber llegado bastante al sur, hasta Kerma,
más allá de la tercera catarata.

Estos nubios siguieron, inicialmente, construyendo estructuras circulares, si bien tomaron la forma de edifica-
ciones de madera, con pisos de piedra, y revestidas de cuero y otros materiales. Gradualmente, no obstante, el
empleo del ladrillo se afianzó como material de construcción, y los asentamientos se fueron haciendo mayores
(por ejemplo, Wadi es-Sebua, un sitio fortificado con tres puertas). En la fase arcaica (en lugares como Aniba y
Sayala), los asentamientos presentan casas circulares sujetas con postes y sobre fundamentos de losas hinca-
das verticalmente sobre la tierra. En apariencia, las casas fueron revestidas con materiales perecederos o, tal
vez, con telas y cueros. En la segunda fase de la cultura del Grupo C, la arquitectura de los sititos comienza a
elaborarse con ladrillos. También ahora se construyen fuertes.

En el período antiguo, la arquitectura funeraria consistió en simples fosos escavados en la tierra, de forma
oval o redonda. Es probable que una superestructura se erigiese sobre la tumba. La posición del cuerpo en el
interior de la tumba parece haber sido codificada, pues suele descubrirse al difunto en una postura flexionada
o contraída, con el cadáver descansando sobre el lado derecho y su cabeza orientada hacia oriente. Pocos
son los accesorios personales que acompañan al difunto, mayormente de hueso y piedra. En ocasiones, sin
embargo, el cadáver aparece ataviado con ropajes de cuero y con diseños geométricos modelados en hueso o
fayenza. La verdadera innovación en la arquitectura funeraria de la cultura del Grupo C fue la introducción de
los montículos o túmulos funerarios. En las etapas finales de la cultura del Grupo C el muerto era inhumado en
fosos rectangulares excavados en el terreno, a menudo cerrados con una losa pétrea y cubiertos con un túmulo
circular, cuyos muros externos se construían en piedra. Una forma naciente de bóveda en piedra se empleaba
para cerrar la tumba rectangular. En ocasiones, el muerto se localizaba encima de una cama, acompañado de
sacrificios animales, de útiles de arquería, dagas y hachas. Incluso eran frecuentes las pequeñas figuras zoo-
morfas y antropomorfas de terracota.

Algunas tumbas fueron diseñadas con la presencia de capi-


llas adyacentes, de planta rectangular, que fueron revestidas
con cráneos de bueyes y decoradas con pintura roja y pun-
tos negros. Tales estructuras sugieren una organizada pra-
xis funeraria. En la cultura Kerma, más al sur, hay evidencia
de enterramientos semejantes. En esos casos, la presencia
de los animales pudiera representar un sacrificio en ocasión
de un funeral regio.

Hay una presencia significativa de algunas figurillas antropo-


mórficas hechas en terracota. En ellas, el cuello, el torso y
las piernas cónicas aparecen decorados con redes de líneas
incisas, en ocasiones en modelos ondulantes o triangulares.

Tales ornamentos han sido interpretados como ropajes, jo-


yería o tatuajes. La función de estas figurillas o ídolos pudo
estar vinculada al culto del fallecido, pues se han encontrado
en contextos funerarios. Una de estas figuras, una efigie de
Askut, representa una figura humana con cabeza de animal,
quizá una oveja. El contexto en que fue encontrada permite
Vaso globular de borde abierto y paredes finas. interpretarla como un ídolo de un dios nubio, semejante a
Grupo C. La superficie exterior presenta engobe Amun en función de la posterior asociación del cordero con
rojo bruñido. 2300-1600 a.C. Museo Arqueológi- el dios. Podría esta figura anticipar el ídolo en granito con
co Nacional (Madrid). cabeza de carnero, representando al dios, que se data en el
| Museo Arqueológico Nacional (Madrid). período Napata y que fue encontrado en Gebel Barkal. Hay

28 | Egiptología 2.0
Cuenco de cerámica de superficie exterior rojiza, bruñida y con engobe, y superficie interior negra, al igual
que el borde. Presenta decoración incisa a base de rombos en el borde. 2300-1600 a.C. Museo Arqueológico
Nacional (Madrid). | Museo Arqueológico Nacional (Madrid).

figurillas, además, que son imágenes de ovejas, vacas y cabras, halladas en tumbas, y que pudieran reflejar los
animales propios de los rebaños nubios. En el contexto funerario, no obstante, pudieron servir como símbolos
de riqueza para la otra vida (como provisiones potencialmente animadas para la eternidad), o haber sido objeto
de sacrificio en los ritos mortuorios.

La cerámica pulida en rojo con bordes superiores negros es característica del Grupo C. A menudo aparece de-
corada con combinaciones de zigzags incisos, triángulos, losanges otros diseños geométricos. Algunas veces
se decoraban con representaciones incisas de pájaros, quizá avestruces, y animales cornudos, como antílopes
y cabras, además de vacas. Solamente en raras oportunidades se encuentran figuras humanas aisladas. Árcos,
flechas, dagas, paletas para cosméticos y mazas son objetos prominentes en las tumbas nubias.

Se ha sugerido que los nubios de la antigüedad practicaron el arte corporal en la forma de pintura o tatuajes.
Se sabe que los nubios pintaron sus ojos con un propósito religioso, con el fin de impedir a los seres maléficos
entrar en el cuerpo a través de los ojos. Hay ejemplos de tatuajes preservados en la piel momificada de mujeres
descubiertas en Egipto. La momia de una mujer de nombre Amunet, sacerdotisa de la diosa Hathor en época
de la Dinastía XI, es contemporánea de otras dos anónimas momias pertenecientes al contexto de la cultura
nubia del Grupo C. Su momia fue hallada en Deir el-Bahari. Los tatuajes que presenta comprenden una serie
de modelos abstractos. Los tatuajes no parecen haber sido parte de la tradición cultural nativa egipcia hasta
el Reino Medio. Es por eso que se atribuye su introducción en Egipto a los nubios. Las excavaciones de las
tumbas del Grupo C en el sitio de Kubban muestran, así mismo, fragmentos de una momia Nubia con tatuajes
que fue contemporánea de la de Amunet.

El hallazgo de algunas momias nubias en Aksha (siglo IV a.e.c.) de mujeres adultas y de adolescentes, mues-
tran tatuajes, en azul o negro, con configuraciones geométricas. Todas las momias nubias con tatuaje son muje-
res, un hecho que indica que la práctica fue específica de género, aunque los cultos religiosos a ellas asociadas
se desconocen. Los tatuajes siguieron siendo usados por los egipcios del Reino Nuevo, siendo allí también una
práctica exclusivamente femenina. Durante ese período, el diseño de los tatuajes se limitó a la representación
de la imagen de Bes, genio protector del panteón egipcio singularmente asociado a las mujeres embarazadas
y al neonato.

Egiptología 2.0 | 29
Los miembros de la sociedad Nubia del Grupo C in-
teractuaron con los egipcios, quienes fortificaron sus
fronteras, y con los nubios de la cultura Kerma, cuya
ciudad también estaba fortificada por un muro circun-
dante, sirviendo, en ocasiones, como mercenarios,
pues según los objetos encontrados en las tumbas,
parece que fueron expertos y reputados arqueros.

Los fuertes egipcios (Buhen, Mirgissa, Semna, Uro-


narti) debieron jugar un relevante papel en las cam-
pañas egipcias contra los nubios, en busca de oro,
explícitas en los textos a partir de la Dinastía XII, e
intensificadas de modo notable durante el reinado de
Sesostris III. Se ha sugerido, en cualquier caso, que
la actividad militar egipcia se orientó, en esencia, a
la protección de los intereses mercantiles de Egipto, Copa de arcilla.2 300-1600 a.C. Museo Arqueológico
en la procura de asegurar una ininterrumpida impor- Nacional (Madrid).
tación de oro y otros productos desde Nubia. | Museo Arqueológico Nacional (Madrid).

Bibliografía Sobre el autor

BIANCHI, R. S. (2004). Daily Life of the Nubians. The Julio López Saco (Caracas, 1966), es profesor e in-
Greenwood Press. Westport. vestigador titular en la Universidad Central de Vene-
zuela y en la Universidad Católica Andrés Bello.
CERVELLO AUTUORI, J. (1997). Egipto y África. Ori-
gen de la civilización y la monarquía faraónicas en su Ex-coordinador del Doctorado en Historia en la UCV y
contexto africano. Ausa. Sabadell. ex-coordinador Académico en la Escuela de Historia.

EDWARDS, D. N. (2004). The Nubian Past. An Ar- Doctorado en Historia y doctor en Ciencias Sociales.
chaeology of the Sudan. Routledge. Nueva York.
Es miembro asociado activo de varios centros de in-
ILIFFE, J. (2013). África. Historia de un continente. vestigación, entre ellos el Centro de Estudios de Áfri-
Akal. Madrid. ca y Asia (ULA-Mérida), perteneciente a la Asociación
Latinoamericana de Estudios de Asia y África, y el
ROY, J. (2011). The Politics of Trade. Egypt and Lower Centro de Investigaciones Filosóficas y Humanísticas
Nubia in the 4th Millennium BC. E. J. Brill. Boston. de la UCAB, además de autor de más de una decena
de libros y múltiples artículos en publicaciones perió-
SANMARTÍN, J. & SERRANO, J. M. (1998). Historia dicas cuyas temáticas se centran en los ámbitos cul-
Antigua del Próximo Oriente. Mesopotamia y Egipto. turales de la historia antigua.
Akal. Madrid.
Se ha especializado en el estudio de las antiguas tra-
SHAW, I. (2007). Historia del antiguo Egipto. La Esfera diciones míticas y sus referentes iconográficos, de-
de los Libros. Madrid. sarrollando una línea de investigación que lleva por
nombre: El mito como sustrato de la cultura.

Enlaza con el autor

30 | Egiptología 2.0
Arquitectura
Sandra Pajares Sotillo

El templo de Hathor
en Dendera

El templo de Hathor en Dendera. | Olaf Tausch.

En la antigua Iunet, hoy conocida como Dendera (a unos 70 km al norte de Luxor), encontramos el templo de
la diosa Hathor. Edificado en época grecorromana (fue construido entre el 125 a.C. y el 60 d.C.), el templo de la
diosa Hathor representa uno de los mejor conservados de esta época en todo Egipto. En distintas épocas del
Egipto faraónico, Dendera fue un importante centro religioso, por lo que en el lugar se ubicaron, además del de
Hathor, templos dedicados a Horus, su consorte, así como a Harsomtus, hijo de la pareja (ambas construccio-
nes hoy desaparecidas).

Aunque el templo que conocemos es de época tar-


día, sabemos que en el lugar existió un santuario del
Reino Antiguo, y que más tarde, durante el Reino
Nuevo, varios monarcas, como Tutmosis III, Amen-
hotep III e incluso Ramsés II, embellecieron el anti-
guo templo.

Acompañando el santuario de Hathor, dentro de su


recinto de adobe (rodeado por una muralla de 10 m
de grosor y 10 de altura, y con un perímetro de 280 x
290 m), se conservan varias edificaciones que vere-
mos más adelante. De momento vamos a conocer el
templo de esta diosa del amor, la felicidad, la música,
la danza… Plano de Egipto. | Sandra Pajares Sotillo.

Egiptología 2.0 | 31
Plano del templo de Dendera. | Sandra Pajares Sotillo.

32 | Egiptología 2.0
El templo de Hathor

Atravesando la puerta norte, edificada por los empe-


radores Domiciano y Trajano en el s. I d.C., llegamos
a un patio frente al cual se encuentra el templo de
Hathor. El templo de la diosa es una copia, a menor
escala, del de Horus en Edfu, algo que refleja la es-
trecha relación entre ambas divinidades del panteón
egipcio.

Orientado al Nilo, la curva que describe el río en Den-


dera hace que el templo, en vez de tener la habitual
orientación este-oeste, esté dispuesto de norte a sur.

Fachada

Con 35 m de ancho y 12’5 m de alto, seis colum-


nas con capiteles hathóricos decoran la facha-
da, la cual posee entrepaños decorados entre
las columnas, éstos no llegan al techo y permi-
ten la entrada de luz al interior de la primera sala
hipóstila.

Primera sala hipóstila

En esta primera sala nos encontramos 18 columnas


también con capiteles hathóricos. En los muros ve-
mos al emperador siendo purificado por los dioses
Horus y Thot, así como siendo coronado por varias
diosas. También el emperador es aquí representado
dedicando el templo a la diosa Hathor y, tocado con Puerta de Domiciano y Trajano en el recinto del
la corona de las Dos Tierras, siendo presentado por templo de Dendera.
Montu y Atum ante Hathor. | Benjamin / Stephane Mee.

Fachada del templo de Hathor en Dendera.


| El-Bacha. Egiptología 2.0 | 33
Horus y Hathor. Relieve en el templo de
34 | Egiptología
Dendera. | Kairoinfo4u.
2.0
En Dendera, y en otros templos de la misma época, los cartuchos en los que debería aparecer el nombre del
rey de Egipto, aparecen vacíos. Esto es debido a que entre la muerte de Ptolomeo XII, en el año 51 a.C., y el
42 a.C., en el que aparecen los primeros documentos que hablan de la corregencia entre Cesarión y Cleopatra
VII, los cartuchos son anónimos en todo Egipto.

El techo, recientemente limpiado, conserva aún gran colorido y muestra una decoración repleta de escenas
astronómicas. En él aparece la diosa Nut (diosa del cielo), así como los decanos y los signos del zodiaco intro-
ducidos en Egipto por los romanos.

Columnas hathóricas de la primera sala hipóstila.


| GayleKaren.

Egiptología 2.0 | 35
Segunda sala hipóstila

Con dos filas de tres columnas (con bases de grani-


to, y tambores y capiteles de arenisca), este espacio
era conocido como la ‘‘Sala de las Apariciones’’ ya
que era el lugar donde aparecía la diosa Hathor al
salir de su santuario en las celebraciones y procesio-
nes que se llevaban a cabo en el templo.

En los muros de la sala vemos a Hathor, denomina-


da aquí ‘‘Hija de Ra’’, acompañada de Horus y Har-
somtus, mientras reciben al rey frente a ellos. Tam-
bién vemos al rey presentando el templo a Hathor
y a Horus, así como participando en los rituales de
fundación del templo.

A cada lado de la sala existen tres cámaras. En cada


una de ellas el rey aparece realizando diferentes
ofrendas a la diosa (en las cuatro delanteras el rey
le entrega adornos de plata, libaciones, incienso y
alimentos, mientras que las dos últimas, tanto a de-
recha como a izquierda, eran utilizadas como alma-
cenes).

Primera cámara

La ‘‘Capilla Pura’’, Wabet, vista desde el patio. Tras la segunda sala hipóstila nos encontramos con
| Olaf Tausch. la primera cámara, conocida como la ‘‘Sala de las
ofrendas’’, en la cual vemos al rey realizando ofren-
das a los dioses de Dendera. A ambos lados de esta
cámara dos escaleras conducen al tejado del templo.

Segunda cámara

A continuación nos encontramos con la ‘‘Sala de la


Divina Enéada’’, la cual se encuentra rodeada por
pequeñas salas destinadas a albergar los adornos y
los vestidos de los dioses. A la derecha de esta cá-
mara una sala nos lleva a un patio al aire libre en el
que se realizaban ofrendas. En este patio una esca-
lera conduce a la ‘‘Capilla Pura’’, conocida como Wa-
bet, donde se realizaban las ceremonias que unían a
Hathor con el dios Sol el día de su cumpleaños y el
día de Año Nuevo. En el techo de esta capilla vemos
Techo de la ‘‘Capilla Pura’’. | Olaf Tausch. a la diosa Nut y al Sol recién nacido iluminando a la

la diosa Hathor.

Santuario

El santuario de Dendera, también conocido como el ‘‘Gran Asiento’’, está rodeado por once cámaras. Como era
habitual esta sala era la parte más sagrada del templo, accesible, únicamente, a los más altos sacerdotes y al
rey de Egipto.

La decoración nos muestra, en los laterales de la puerta de entrada, al rey ofrendando espejos a la diosa Ha-
thor, y en su interior le vemos haciendo ofrendas de incienso delante de la barca de la diosa, de Horus de Edfu
y de Harsomtus.

Las cámaras laterales eran utilizadas como capillas para varios dioses, así como para almacenar elementos

36 | Egiptología 2.0
importantes de la diosa (como su collar menat y su
sistro). En la cámara que se encuentra justo detrás
del santuario existía una estatua de Hathor, de unos
2 m de altura, situada en un nicho practicado en la
pared sur. A la misma altura que éste, en el muro
exterior, se encontraba otro pequeño nicho para la
«oreja que escucha» donde los devotos podían ha-
cer sus peticiones a la diosa.

Bajo estas cámaras se encuentran las doce criptas


del templo, las cuales conservan muy bien su de-
coración mostrándonos los objetos rituales que se
almacenaban en ellas. El objeto más importante que
albergaban era la estatua del ba de la diosa. Esta
imagen era trasladada desde las criptas al tejado
del templo en la fiesta de Año Nuevo. En una de las
criptas podemos ver representado al monarca Pepi I,
Reino Antiguo, realizando ofrendas a Hathor.

Tejado

Como hemos visto, unas escaleras a izquierda y de-


recha de la primera cámara llevan al tejado. En ellas
los muros muestran las procesiones que suben y ba-
jan portando la estatua de la diosa Hathor para las
ceremonias que se realizaban en el tejado del tem-
plo. En la esquina posterior derecha (suroeste) del
tejado hay un quiosco con 12 columnas hathóricas Cripta del templo de Dendera. | Olaf Tausch.

Cripta del templo de Dendera. | Olaf Tausch.

en su perímetro, edificado por Ptolomeo XII. Aquí la estatua de la diosa era colocada para “reunirse” con los
primeros rayos de sol en el día de Año Nuevo.

En la terraza del templo se edificaron seis capillas independientes del mismo, que estaban dedicadas a las
ceremonias de los misterios de Osiris (en ellas se celebraba la muerte y resurrección del dios). Situadas tres a
cada lado de la terraza, fueron diseñadas unas como “reflejo” de otras (la primera, a este y oeste, a cielo descu-
bierto; la segunda, a ambos lados, con ventanas; y la tercera, también a ambos lados, cerrada y a oscuras). En
una de estas capillas, la segunda del lado este, se encontraba el famoso zodíaco de Dendera, que hoy vemos
en el museo del Louvre (en 1823 es trasladado a París, con el consentimiento del gobierno egipcio, y desde
1919 se encuentra en el museo, hallándose en su lugar original una réplica en yeso).

Egiptología 2.0 | 37
Detalle del quiosco del tejado en el templo
de| Dendera.
38 Egiptología| Kairoinfo4u.
2.0
Quiosco del tejado en el templo de Dendera.
| Olaf Tausch.

Una serie de canales permiten evacuar las aguas de lluvia del tejado. Éstas son conducidas hasta las gárgolas,
con forma de cabeza de león, que se encuentran en la parte superior de los muros exteriores. Debajo de cada
una de estas gárgolas existe una columna de textos mágicos sobre la que resbalaba el agua evacuada, y así,
según las creencias de los antiguos egipcios, esta agua iba adquiriendo poderes mágicos según caía y tocaba
estos textos.

En la decoración exterior del templo vemos a Cleopatra VII y a su hijo, Cesarión, frente a la diosa Hathor y
varias divinidades más. Así como al rey trazando la planta del edificio, colocando las primeras piedras y dedi-

Réplica y detalle original del zodiaco de Dendera. | Wikimedia Commons.

Egiptología 2.0 | 39
cándoselo a la diosa.

Edificaciones dentro del complejo de Hathor en Dendera

Como ya hemos visto, además del templo de Hathor existen más edificaciones dentro del recinto del templo.

Detrás del templo de Hathor existe otro templo, conocido como Iseo, más pequeño dedicado al nacimiento de
la diosa Isis. Su estructura es peculiar ya que tiene una sección principal y una sala hipóstila orientadas hacia
el este, mientras que el santuario está orientado a norte, hacia el templo de Hathor. De época del emperador
Augusto, fue edificado con bloques de otras construcciones de la zona. Al sudoeste de esta estructura nos en-
contramos con el lago sagrado, encargado de suministrar agua al templo.

En la parte delantera del templo de Hathor, a la izquierda de la entrada principal, nos encontramos con la casa
de nacimiento romana, que data de la época de Augusto, y que fue decorada en época de Trajano y Adriano.
Este mammisi está dedicado a Harsomtus, hijo de Hathor y Horus, y sus escenas nos muestran el nacimiento
del dios. Junto a él permanecen los restos de una iglesia copta del s. V d.C.

Entre la iglesia y el templo hay otra casa de nacimiento de época de Nectanebo I, XXX dinastía, que fue modi-
ficada a lo largo de la época ptolemaica. Cuando el patio del templo de Hathor ocupó su recinto, esta casa de
nacimiento fue abandonada. Sus escenas muestran, de nuevo, el nacimiento de Harsomtus.

El templo de Hathor se hizo famoso como centro de curaciones y en el recinto Dendera se conserva un sanato-
rio realizado en adobe. Este edificio es el único que conservamos de esta tipología, hay otras edificaciones, en

Los mammisi de Dendera, el de Nectanebo I en la parte inferior y el romano en la superior, y la iglesia


copta entre ambos. | Bernard Gagnon.

40 | Egiptología 2.0
Templo de Dendera. Fotografía de 1851-1852.
| Félix Teynard.

otras zonas de Egipto, que se cree pudieron ser sanatorios, pero los expertos no pueden asegurarlo al 100%.
Los visitantes acudían a este edificio a bañarse en sus aguas sagradas o a pasar la noche, con la esperanza de
que la diosa Hathor les revelara una cura milagrosa que les liberase de su enfermedad. Este sanatorio contaba
con un gran número de celdas donde se alojaban los enfermos y un patio central donde los sacerdotes vertían
agua sobre las estatuas grabadas con textos mágicos, una vez más el agua, al caer sobre estos textos, se
convertía en agua “bendita” que era ideal para lavar o hacer beber a los enfermos buscando, así, su curación.

Bibliografía Sobre el autor

LULL, J. (2016). La astronomía en el antiguo Egipto. Sandra Pajares se licenció en Arquitectura Superior
Universitat de València. València. mostrando especial interés por la Historia de la Arqui-
tectura. El antiguo Egipto es su mayor pasión, lo que
SHAW, I. (2000). Historia del Antiguo Egipto. La esfera le ha llevado a realizar diversos cursos sobre el mun-
de los libros. Madrid. do faraónico (especialmente sobre su arte).

WEEKS, K. R. (2006). Los tesoros de Luxor y el Valle Creadora del blog “Bajo las arenas de Kemet” donde
de los Reyes. Libsa. Madrid. analiza y estudia la Arquitectura del antiguo Egipto.

WILKINSON, R. H. (2002). Los templos del antiguo Especializarse en esta materia y un futuro Máster en
Egipto. Destino. Barcelona. Egiptología son dos de sus grandes metas.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 41
Sociedad
Luis Martín Secades

La Biblioteca de Alejandría
En la actualidad el ori-
gen de la biblioteca está
sustentado en dos teorías
rivales: la tesis asiática y
la tesis griega.

En la tesis asiática se
afirma que la biblioteca
de Alejandría tuvo una
notable influencia de las
bibliotecas mesopotá-
micas, considerándolas
como sus predecesoras.
Las bibliotecas mesopo-
támicas estaban destina-
das a albergar tablillas de
arcilla, escritas con sig-
nos cuneiformes.
Reconstrucción del interior de la Biblioteca de Alejandría.
| Seminario Mayor Vigo. Los partidarios de esta te-
sis, afirman que Ptolomeo tomo parte en la
expedición de Alejandro Magno en Asia, pu-
diendo de esta forma observar la importancia
que los mesopotámicos concedían a su cul-
tura escrita.

Por otro lado, los seguidores de la tesis griega


atribuyen la fundación de la Biblioteca a De-
metrio de Falero y a Ptolomeo I, a más tardar
en el año 295 a.C. Se basan en que Ptolomeo
no conocía el Liceo fundado por Aristóteles,
mientras que Demetrio si, y la colaboración
entre ambos personajes habría otorgado a la
biblioteca de un espíritu aristotélico.

Demetrio era uno de los miembros más desta-


cados de la institución aristotélica, y, además,
había gobernado Atenas entre los años 317 y
307 a.C. Su gobierno se basaba en una tira-
nía y fue desterrado de Atenas ene l 307 A.c.
Cuando Ptolomeo I Sóter se enteró, le hizo
llamar y hacia el año 305-301 A.c ya se en-
contraba Demetrio en Alejandría. Por lo tanto,
este, al influir en Ptolomeo I consigue que la
biblioteca sea una creación enteramente grie-
ga, construidas a imagen del Liceo.

No hay duda de que Demetrio fue uno de los Busto de Ptolomeo I. British Museum,
Londres. | Wikimedia Commons.

42 | Egiptología 2.0
impulsores de la biblioteca, pero en la actualidad se duda de bajo que rey se creó. Se duda entre Ptolomeo
Filadelfo y Ptolomeo Sóter. Se sostiene que el segundo tiene más posibilidades que el primero que ya con Pto-
lomeo Filadelfo ascendió al trono en el 283 y Demetrio falleció poco después.

Características de la biblioteca

Hay que tener en cuenta que la biblio-


teca no precisaba de un lugar como el
que tienen hoy en día las bibliotecas, en
primer lugar, porque ni los griegos ni los
romanos usaban la mesa para leer, ade-
más solían leer en voz alta, y una sala
así sería imposible ya que leerían todos
a la vez y no se podrían concentrar en
su lectura.

En sus inicios la biblioteca estaba situa-


da cerca del Mouseion, dentro del recin-
to de los palacios reales en la zona del
puerto. Al estar en un recinto real se la
denomino la biblioteca real.

Para guardar los rollos bastaban unas


pequeñas habitaciones, colocados sobre
nichos y cestas, que permitían ordenar-
los para así tenerlos localizados

Llego un momento en el que la biblio-


teca no tenía suficiente capacidad para
albergar todos los rollos, por lo tanto, se
decidió abrir un anexo para guardarlos. El incremento del número de rollos en la Biblioteca llevó a Ptolomeo
Se incorporó en el Serapeum, construi- III a crear otra biblioteca en el Serapeum. Almacenamiento de los
do por Ptolomeo III Evérgetes. Pasado el libros en la Biblioteca, 1876. | National Geographic.

tiempo, el volumen de rollos fue tal que tuvieron que almace-


narse en almacenes cercanos a la biblioteca. Se dice que al-
bergaba unos quinientos mil rollos y un catálogo que ocupaba
ciento veinte tomos.

Hay que destacar que la biblioteca en su origen estaba reser-


vada para un determinado número de personas, pero con el
paso del tiempo, fue de libre acceso.

La recolección de rollos

Es prácticamente seguro que la recogida de libros se iniciará


con el primer Ptolomeo. En sus orígenes no era una tarea fácil,
ya que el comercio y circulación de rollos era bastante deficien-
te debido a que se estaba iniciando.

La cuantiosa recolección de rollos obligaría a crear un organis-


mo que permitiera organizarlos y guardarlos adecuadamente,
creando así la biblioteca.

Demetrio de Falero sería una de las personas que mayor res-


ponsabilidad tenía en la fijación de los criterios de la recogida
de los lotes iniciales, además, de ser uno de los que fijase las
Ptolomeo III. Neues Museum, Berlín. primeras normas de su ordenación y utilización. El autor Aulo
| Einsamer Schütze. Gelio, de muy dudosa credibilidad afirma que la biblioteca al-

Egiptología 2.0 | 43
bergaba unos 700.000 rollos recogidos durante el reinado de los Ptolomeos. Otro autor llamado TZETZES dice
en su obra Inter alia que la biblioteca secundaria, es decir la externa contenía unos 42,800 libros, mientras que
la biblioteca principal contenía 490.000 libros.

El declive y la destrucción
de la biblioteca

La biblioteca fue creciendo


durante todo el reinado de
los Ptolomeos, debido a que
eran apasionados de la cul-
tura y adicionados a las le-
tras.

La historia de la biblioteca
tiene su final sobre el año 30
a.C con la muerte de Cleo-
patra y el final del Imperio
Romano.

Una leyenda afirma que la


biblioteca se incendió en el
transcurso de la Guerra de
Alejandría, durante el ataque
del general egipcio Aquila
contra César. César ordeno
quemar 60 naves que se en-
contraban en el puerto para
Recreación del incendio que quizá destruyó parte de la Biblioteca, durante la que Aquila no se hiciera con
guerra entre Cleopatra y su hermano, 1876. | National Geographic. ellos. El fuego producido por
la quema de los barcos se avivo por un
fuerte viento llegando a quemar algunas
instalaciones situadas en tierra firme, lle-
gando a la biblioteca. César en la Guerra
civil sí que nos habla de la quema de los
barcos, pero no de la quema de la biblio-
teca.

Otro autor como Séneca en su obra Tran-


quillitate animi afirma que, si se quema-
ron libros durante la guerra de Alejandría,
concretamente afirma que fueron unos
40.000.

Pero la primera noticia del incendio total


de la biblioteca la encontramos en Plutar-
co en su obra Vida de César, que el in-
cendio se propago por las embarcaciones
hasta la biblioteca.

Por lo tanto, dependiendo del autor que se


consulte se puede tener una versión u otra,
pero lo más seguro es que el incendio no
alcanzase a la biblioteca y los rollos que se
quemaron en el puerto eran rollos en blan-
co preparados para ser exportados.
Julio César y Cleopatra. Jean-Léon Gérôme.
Pero consultando otras fuentes, se afirma | Wikimedia Commons.

44 | Egiptología 2.0
Reconstrucción de la Biblioteca de
Alejandría. | Nixpixmix.

que la biblioteca original si fue quemada en el año 48 a.C con la Guerra de Alejandría, y la biblioteca que sobre-
vivió seria la localizada en el Serapeum. La cual lo más seguro es que sobreviviese hasta el año 391 d.C cuan-
do el emperador promulgo un decreto que establecía la demolición de los templos de Alejandría, destruyendo
el templo, y a la vez la biblioteca.

Pero buscando en más fuentes, concretamente en la versión árabe del fin de la biblioteca, se establece que en
el año 642 el general árabe Amr conquistó Egipto, incluyendo a la ciudad de Alejandría. Durante cinco siglos
no se hace ninguna referencia a la biblioteca, pero en el siglo XIII se encuentra relatos que describen que Amr
había quemado los libros de la biblioteca.

Por lo tanto, no hay un consenso sobre la fecha exacta de la destrucción de la biblioteca, ya que dependiendo
de la fuente que se consulte aparecen unas fechas u otras.

Bibliografía Sobre el autor

BINGEN, J. (2007). Hellenistic Egypt. California Press. Nació en Santander hace 21 años, desde pequeño
California. se interesó por la historia y empezó a leer revistas
y cuantiosos libros. Durante su tránsito por el Bachi-
DRIOTON, E. (1967). El Egipto faraónico. Moretón. llerato participó en la excavación arqueológica de La
Bilbao. Garma y lleva 4 años participando activamente en sus
proyectos. Complementa sus estudios universitarios,
MCKENZIE, J. (2012). The architectura of Alexandria con numerosos cursos, centrados en el ámbito prehis-
and Egypt 300 BC-AD 700. Yale University Press. tórico, pero sin perder la curiosidad por otros temas de
Yale. diversas cronologías.

PADRÓ, J. (2008). Historia del Egipto faraónico. Alian- Actualmente sigue completando sus estudios univer-
za. Madrid. sitarios, con un objetivo bien claro: la comunicación de
la historia puesto que todo el mundo tiene derecho a
PIRENNE, J. (1982). Historia del Antiguo Egipto. conocer su pasado para así poder interpretar su pre-
Océano, tomo VI. Barcelona. sente.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 45
Estado
José Luis Azorín Navarro

Antecedentes de la reforma
amarniense: Camino
hacia la solarización
A menudo tiende a asociarse la figura de Atón
como invención exclusiva de Amenhotep IV /
Akhenatón. Sin embargo, esta afirmación dista
mucho de ser cierta, pues ni Atón fue una idea
concebida primigeniamente por dicho faraón, ni su
“herejía” religiosa se produjo de forma súbita; todo
lo contrario, el joven Amenhotep se nutrió del pro-
gresivo aumento de la tradición solar en su fami-
lia que representaron su abuelo Tutmosis IV y su
padre Amenhotep III principalmente. Con respecto
al término Atón, era el concepto empleado por los
antiguos egipcios para referirse al disco solar y
sus rayos. No obstante, fue en los reinados de es-
tos dos reyes cuando comenzó a adorarse a Atón
como una divinidad.

Tutmosis IV: la Estela del sueño

Tutmosis IV (1400-1390 a.C.) era hijo del faraón


Amenhotep II (1425-1400 a.C.) (Parra, 2013, 152)
y de una de sus esposas secundarias, Tiaa. Este
hecho, junto a la existencia de numerosos herma-
nos mayores, le dificultaba las posibilidades de
acceder al trono. Es en este punto donde entra
en juego la llamada “Estela del sueño”. Esta es un
gran bloque de granito de Asuán descubierto en
1817 (Lull, 2006, 313) situada a los pies de la Gran
Esfinge de Guiza que narra la llegada al trono del
Tutmosis IV. Museo del Louvre, París. joven príncipe. En ella se menciona el sueño que
| Carole Raddato. Tutmosis tuvo al dormir a los pies de esta, prome-
tiéndole el trono egipcio si la desenterraba de las arenas que ocultaban la mayor parte de su imagen en aquella
época.

Durante el Reino Nuevo, los egipcios conocían a la Esfinge como Hwr, nombre al que podía seguir el com-
puesto Hwr m 3ht “Horus en el Horizonte”, es decir, para los egipcios del Reino Nuevo la Esfinge constituía una
representación del dios solar Horus. Otro de los nombres que recibía era el de Khepri (dios solar de la mañana) .
Pero estos nombres no eran las únicas connotaciones solares que poseía la Esfinge. En el plano de la escritura
jeroglífica, la palabra “Horizonte” (3ht) se escribe con un disco solar entre dos colinas. Ahora bien, este hecho
resulta más curioso si observamos la Esfinge desde el sureste, pues, como dice el egiptólogo J. Lull: “nos la
encontraríamos visualmente entre las pirámides de Khufu y Khafra, es decir, como el disco solar (Esfinge) entre
las colinas (pirámides)” (Lull, 2006, 315). Al mismo tiempo, la Esfinge está orientada al horizonte este, lo que
supone la perfecta alineación de esta con el sol durante los equinoccios de primavera. Entendido esto podemos

46 | Egiptología 2.0
considerar a la Esfinge como una suerte de dios
solar y a su templo como el primero de orientación
solar asociado a un complejo piramidal (Lull, 2006,
318). Volviendo a la estela de Tutmosis IV, un texto
puesto en boca de la Esfinge menciona: “Yo soy
tu padre Horus-en-el-Horizonte-Khepri-Ra-Atum”.
Con estas palabras queda definido el valor absolu-
to del carácter solar de la Esfinge, pues el nombre
de esta aúna la totalidad de las formas de la divini-
dad solar (Khepri, Ra y Atum).

Otra indicación de la creciente influencia del culto


solar en esta época es la emisión de un escarabeo
que menciona a Atón como el dios de las batallas
que otorga al faraón poder en sus territorios y pro-
tege a sus súbditos bajo el imperio del dios solar.
Esta inscripción constituye la primera mención no-
table de Atón en su nuevo aspecto universal. Estela del sueño. | Wikimedia Commons.

Una vez entendida la gran connotación solar que posee la Esfinge de Guiza, podemos atisbar la tendente sola-
rización de la figura y el reinado de Tutmosis IV. Así mismo, fue el primero en intentar rebajar el creciente poder
del clero de Amón, que incluso comenzaba a rivalizar con el del propio faraón, motivo por el que intentó equipa-
rar al dios solar con Amón. La prematura muerte del faraón en 1390 a.C. (Parra, 2013, 152) no supuso el final
del culto solar, pues su hijo Amenhotep III continuó este progresivo camino hacia la solarización que siguieron
los faraones de la XVIII dinastía.
Amenhotep III: un faraón divinizado

El reinado de Amenhotep III (1390-1352 a.C.) (Parra,


2013, 152) es considerado uno de los períodos más bri-
llantes de la civilización faraónica, influyendo de forma
determinante en su hijo Amenhotep IV. Los monarcas
de la XVIII dinastía, como Tutmosis IV, fueron asimilan-
do el culto solar como garante de su poder. No obstan-
te, Amenhotep III fue un paso más allá presentándose
como una divinidad cuando todavía estaba vivo.

Esta deificación vivió su momento culmen con la cele-


bración de la fiesta Heb Sed en el año 30 de reinado,
acontecimiento que se repetiría en los años 34 y 37
(Kemp, 1992, 270). La celebración estuvo marcada por
una profunda simbología solar, siendo la ciudad de Te-
bas el lugar donde se han conservado mayores vesti-
gios. Con motivo del festejo se construyó un gigantesco
complejo jubilar en la orilla occidental de la ciudad que
ejercía las funciones de residencia temporal de la corte
conocido como Per-Hay (“La heredad de la jubilación”)
o “La heredad de Neb-Maat-Ra (Amenhotep III), el disco
solar (el Atón) radiante” (Laboury, 2012, 86).

A este complejo arquitectónico se le suma un lago que el


monarca mandó excavar para celebrar el rito de navega-
ción. En este, el faraón junto a la reina Tiy se identificaba
con el dios solar en su barca celeste, acto que sustituyó
a la tradicional carrera de la Heb Sed. Una vez muerto
el faraón, pasaba a “reunirse con el sol” acompañándole
en su perpetuo viaje renaciendo cada día. De igual ma-
nera, la iconografía utilizada para la primera Heb Sed
Amenhotep III. British Museum, Londres.
| Wikimedia Commons.
de Amenhotep III es totalmente novedosa, volviendo a

Egiptología 2.0 | 47
fomentar la divinización solar del monarca: “vestido con ropajes abundantes dotados de una connotación solar
muy marcada, en adelante el rey presenta una fisionomía particularmente estilizada, la cual, siguiendo una
convección recurrente en la historia del arte faraónico, sugiere que su naturaleza es diferente de la del común
de mortales” (Laboury, 2012, 91s.).

La divinidad del faraón, profundamente solar, es particularmente explícita con el motivo de las tres Heb Sed
celebradas por el monarca; sin embargo, también se encuentra presente en el conjunto de la documentación
del reinado. En este marco, S. Bickel destaca dos tendencias religiosas que comenzaron en los reinados prece-
dentes y se acentuaron en el de Amenhotep III. En primer lugar, Amón aumentó su importancia pasando a ser
el dios del Estado fusionándose con el dios solar mediante el principio de sincretismo otorgándole un carácter
universal. A su vez, a mediados de la dinastía XVIII la religiosidad se caracteriza por el “contacto directo, perso-
nal e intenso entre el fiel y un dios” (Bickel, 2002a, citado por Laboury, 2012, 93-95).

El gran protagonista de este proceso de sincretismo es Amón, en su forma de Amón-Ra. Desde el Reino Me-
dio, la personalidad teológica de Amón como dios de la realeza es calcada de la del dios solar, en especial de
Atum de Heliópolis. Con la XVIII dinastía y el Reino Nuevo sus competencias aumentan sensiblemente, pues
a la protección real se le suma la absorción de los aspectos demiurgos y cósmicos de Ptah, convirtiéndolo en
un dios solar completo, es decir, en todas sus formas (Ra, Atum, Khepri, Horakhty…) constituyendo la esencia
misma de lo divino. J. Assmann, el mayor especialista en la religión solar del Reino Nuevo, defiende que “esta
solarización que coloca a Amón-Ra en el centro del mundo divino se inscribe en un discurso sobre el sol, que
se caracteriza por una dimensión cosmoteísta (dios es el cosmos y a la inversa), pero también antipoliteísta”,
pues el demiurgo solar es el autor de todo lo creado, incluido los dioses (Assmann, 1983, citado en Laboury,
2012, 95-97). No obstante, esta tendencia henoteísta no se desarrollará plenamente hasta después del reinado
de Akhenatón.

Amenhotep III. British Museum, Londres. | Wikimedia Commons.

48 | Egiptología 2.0
En base a las ideas expuestas, podemos afirmar que el reinado de Amenhotep III, un tiempo de paz y pros-
peridad, se caracteriza en lo religioso por el énfasis puesto en el culto solar; las connotaciones solares de sus
Heb Sed, el nombre de su complejo jubilar (“La heredad de Neb-Maat-Ra, el disco solar radiante”) o las ropas
que utilizó en sus jubileos con un marcado sentido solar, son ejemplos de ello; la deificación del monarca llena
de connotaciones solares y el sincretismo de Amón-Ra no hacen más que corroborar este hecho. En conse-
cuencia, podemos entender el cambio religioso de Akhenatón como una continuación de esta política hasta
extremos insospechados (Parra, 2012, 56).

Representación de Tutmosis IV. Capilla de Tutmosis IV. | Wikimedia Commons.

Bibliografía Sobre el autor

ASSMANN, J. (1983). Sonnenhymnen in thebanis- José Luis Azorín Navarro es Graduado en Historia por
chen Gräbern. Maguncia (Theben I). la Universidad de Valencia (2013-2017) y actual es-
tudiante del Máster de Egiptología del IEPOA en la
CERVELLO, J. (2009). “La aparición del Estado y la Universidad Autónoma de Barcelona.
época tinita”, en J.M. Parra, El antiguo Egipto: socie-
dad, economía, política (69-124). Marcial Pons. Ma- Es miembro del Instituto Valenciano de Egiptología
drid. (IVDE). Ha participado en variados cursos y semina-
rios de temática egiptológica y de Próximo Oriente, así
HORNUNG, E. (1999). El uno y los múltiples: concep- como en excavaciones de civilización ibérica.
ciones egipcias de la divinidad. Trotta. Madrid.
Codirector de Explorando Egipto, página de divulga-
KEMP, B. (1992). El antiguo Egipto: anatomía de una ción del Antiguo Egipto y la Antigüedad (2013-actua-
civilización. Crítica. Barcelona. lidad), y redactor en Antrophistoria (2016-actualidad),
página de divulgación histórica.
LABOURY, D (2012). Akhenaton. El primer faraón mo-
noteísta de la historia. La esfera de los libros. Madrid. Enlaza con el autor

LULL, J. (2006). La astronomía en el antiguo Egipto.


Universitat de València. València.

PARRA, J. M. (2012). “Akhenatón, el faraón maldito”.


National Geographic, Edición especial, pp. 54-65.

WILKINSON, R. H. (2003). Todos los dioses del Anti-


guo Egipto. Oberon. Madrid.

Egiptología 2.0 | 49
Vida cotidiana
María Isabel Cubas Contreras

Amor y sexualidad en
el Antiguo Egipto
La representación de la vida amoro-
sa y sexual de los antiguos egipcios es
escasa y menos explícita que en otras
civilizaciones antiguas, como Grecia
o Roma. Pero podemos saber algo de
cómo fue gracias a los poemas amoro-
sos, los óstraca con escenas explícitas,
el llamado Papiro erótico de Turín, los
exvotos y amuletos sexuales, o las es-
casas referencias en mitos y literatura.

Religión y sexualidad

Según la llamada cosmogonía heliopo-


litana, surgida en la ciudad del dios del
sol, Heliópolis (Iunu para los egipcios),
el creador de todo fue Atum, el sol del
atardecer. Como en un principio sólo
existía él, tuvo que recurrir a la mastur-
bación para crear a la primera pareja de
dioses, Shu y Tefnut, con su semen. En
palabras del dios: Yo soy quien fornicó
con mi puño. Yo me masturbé con mi
mano.

Con el tiempo, esta historia daría origen Pareja egipcia, dinastía XX. Hannover Museum.
al título religioso de Mano del dios. Al- | Hannover Museum.

gunos egiptólogos creen que, aunque no nos haya quedado constancia, sería plausible que se celebrase algún
tipo de ritual en el templo durante el cual, emulando al dios Atum, la esposa del faraón, como Mano del dios,
masturbara a su esposo.

De modo que para los antiguos egipcios este acto de autosatisfacción no representaba ningún tipo de compor-
tamiento pecaminoso.

Al mismo tiempo, sin embargo, y según cuenta Heródoto, los egipcios fueron los primeros en prohibir mantener
relaciones sexuales dentro del recinto del templo. En el capítulo 125 del Libro de los muertos, conocido como la
confesión negativa, se dice: “No he fornicado en el Lugar Puro perteneciente al dios de mi ciudad”.

Otro aspecto relacionado con la religión y el sexo es la teogamia, es decir, una relación sexual entre humanos
y dioses; más en concreto, entre un dios y una mujer, que será la madre del futuro faraón. De modo que este,
al ser hijo carnal del dios, está legitimado para gobernar. Hay varios casos en el antiguo Egipto: en el Reino
Antiguo nos encontramos con que el dios Re es el padre, según el mito, de los tres primeros faraones de la V
dinastía, trillizos nacidos de una mujer humana, de nombre Ruddedet, esposa de un sacerdote.

En el Reino Nuevo, el dios Amón deja embarazada nada menos que a una reina, la madre de la futura reina-fa-

50 | Egiptología 2.0
raón Hatshepsut. Al igual que Zeus, el dios se hace pasar por el esposo
de la mujer mortal; y aunque esta termina dándose cuenta de que real-
mente no es su esposo, no pone reparos a la unión carnal con el dios
disfrazado. De esta manera, Hatshepsut dejaba claro ante sus súbditos
que tenía todo el derecho a sentarse sobre el trono de Las Dos Tierras
antes que su sobrino, Tutmosis III.

Belleza y seducción

De todos es sabido que los antiguos egipcios, tanto hombres como mu-
jeres, eran muy cuidadosos con su imagen e higiene personal. Cuando
las antiguas habitantes de Kemet querían seducir a su amado usaban
maquillaje, perfumes y hermosos vestidos y pelucas con los que resaltar
sus virtudes físicas.

Es muy posible que la expresión “ponte la peluca” que aparece en al-


gunos textos literarios egipcios (como el cuento de Los dos hermanos)
fuera una forma de sugerir sutilmente un encuentro sexual.

Las mujeres egipcias podían utilizar postizos en forma de trenzas o pe-


lucas enteras, que les cubrían los hombros y que eran adornadas con
bellas diademas, todo con el fin de seducir a sus amantes masculinos,
como vemos en este poema del Reino Medio:

Mi corazón piensa en tu amor, mientras que sólo un lado de mi frente


está trenzado. He venido corriendo a buscarte, y he descuidado mi pei-
nado; me he soltado el pelo y me he puesto mi peluca para estar lista en
cualquier momento.

A una buena y bonita pe-


luca debía añadirse la de-
pilación corporal, para lo
Atum. Detalle del Libro de las res- cual las egipcias usaban
piraciones de Usirur. Museo del cuchillas y cremas depila-
Louvre. | Wikimedia Commons. torias.
No menos importante era el maquillaje. Hasta la IV dinastía se
usó malaquita verde del Sinaí para maquillar los ojos, pero ya
desde el período predinástico destacó el uso del kohol, una pintu-
ra negra a base de galena. Un buen perfume, joyas (collares, pul-
seras, brazaletes, tobilleras y, sólo tras la invasión de los hyksos,
también pendientes) y un ajustado y sugerente vestido de lino
completaban el atuendo usado por la mujer egipcia para seducir a
su posible futuro marido (o amante).

Pulseras de plata de la reina Hetepheres, The eastern favorite. Edwin Long.


Reino Antiguo. | Wikimedia Commons. | Wikimedia Commons.

Egiptología 2.0 | 51
El escenario perfecto para la seducción eran las fiestas, en las que había música y banquetes, durante los cua-
les se comía y bebía, a veces en exceso. Podían terminar con un paseo y un encuentro sexual en la intimidad
del jardín, rodeados de árboles y vegetación que ocultasen a los amantes de testigos indeseados.

Músicas y bailarinas en un banquete. Tumba de Nakht. | Media Colors.

El Libro de los ataúdes/sarcófagos dice: La mujer tendrá placer debajo de él cada vez que él copule. Es decir,
el clásico “misionero”, que podemos ver representado en una tumba de Beni Hassan, o en un ostracón de Tell
el-Amarna. La cópula de pie aparece también en varias ocasiones en los óstraca, quizás para evitar posibles
picaduras de serpientes o escorpiones, como sugiere José Miguel Parra.

Otra postura aún más frecuente es la llamada “a tergo”, o penetración vaginal desde atrás. También practica-
rían el sexo anal para evitar posibles embarazos, además del sexo oral. No obstante, los egipcios contaban
con métodos anticonceptivos para evitar embarazos (especialmente si eran de la amante). Los papiros médi-
co-mágicos nos hablan de varios remedios para evitar quedarse encinta, que no siempre resultaban eficaces.
Consistían en preparados de distintos ingredientes que se ponían dentro de la vagina. Según el Papiro Kahun
estos se podían elaborar en base a miel mezclada con un poco de natrón (sal de carbonato). O bien a través
del uso de excremento de cocodrilo y leche agria. También se usaba la resina de acacia, productora de ácido
láctico, como espermicida.

En cuanto a la hora preferida por las parejas egip-


cias para dar rienda suelta a su pasión, era la
noche, algo lógico si tenemos en cuenta el calor
egipcio durante el día, que debía quitar las ganas
incluso a los amantes más fogosos.

Al contrario que en la tradición judeocristina, para


los antiguos egipcios el hecho de que la mujer lle-
gara virgen al matrimonio carecía de importancia,
por lo que podían disfrutar plenamente de una
vida sexual prematrimonial.

Si ocurría la desgracia de no poder cumplir los


deberes maritales con su esposa, los hombres
egipcios contaban con varios remedios contra la
impotencia, sobre todo en los casos en que un
hombre mayor volvía a casarse con una mujer
mucho más joven. Poner remedio a la impotencia
era de vital importancia, sobre todo si aún no se
había tenido descendencia. Pues aunque como
último recurso se podía optar por la adopción,
Escultura erótica. Brooklyn Museum. | Daderot.

52 | Egiptología 2.0
el hombre egipcio sentía como una herida en su orgullo propio no poder dejar embarazada a su mujer.

También se conoce el uso de afrodisíacos, como nos dice este texto del s. III d.C.:

Cómo hacer que una mujer ame a su marido. Machaca semillas de acacia con miel, unta tu falo con esto y
duerme con la mujer.

Hombres y mujeres podían recurrir a la magia,


en forma de hechizos amorosos, para enamo-
rar a su amado o amada. Invocando a los dio-
ses, se pretendía poner a estos de parte del
amante no correspondido, seguido de com-
paraciones para hacer ver la magnitud de sus
sentimientos por el ser amado y una amenaza
contra los dioses, que sólo tendrá efecto si és-
tos no cumplen los deseos del que realiza el
hechizo.

¡Saludos a ti, Re Horakhty, padre de los dio-


ses! ¡Saludos a vosotras, las Siete Hathor, que
estáis adornadas con bandas de lino rojo! ¡Sa-
Dibujo de una estatuilla de hombre con gran pene. ludos a vosotros, dioses, señores del cielo y de
| Amigos del Antiguo Egipto. la tierra! Ven, haz que (...), nacida de (...), vaya
detrás de mí como una vaca detrás del forraje; como una sirvienta detrás de sus hijos; como un pastor detrás
de su rebaño. Si ellos no hacen que ella vaya detrás de mí, le prenderé fuego a Busiris y quemaré a Osiris.

El matrimonio

Cuando los sentimientos eran por fin correspondidos se concertaba el matrimonio. No hacía falta ningún tipo de
ceremonia civil ni religiosa para considerar casada a una pareja, sino que bastaba con que ambos empezaran
a habitar bajo un mismo techo.

Es posible que los padres tuvieran cierto papel en los matrimonios, como es el caso de un padre que, des-
confiando de su futuro yerno, le hizo firmar un documento donde juraba que no abandonaría a su hija, o sería
golpeado cien veces, además de perder las propiedades que adquiriera junto a ella.

En caso de divorcio (que podía estar motivado, entre otros motivos, por el adulterio de la mujer), la hija podía
volver al hogar paterno. Incluso algún texto sugiere que las mujeres, al menos en ocasiones, podían elegir a
sus maridos.

En caso de que los cónyuges no estuvieran muy seguros de que su futuro esposo o esposa fuese el predilecto,
tenían la opción del matrimonio a prueba, que duraba un tiempo limitado.

Pero el fin último del matrimonio solo era uno: tener descendencia. Este hecho era vital, pues no solo serían
los hijos quienes cuidarían de sus ancianos padres, sino los encargados de llevar a cabo el funeral y los ritos
y ofrendas posteriores en la tumba de sus progenitores. Hasta tal punto era importante tener hijos, que la in-
capacidad para ello era otro motivo de divorcio. Si bien siempre estaba presenta la posibilidad de la adopción.
La edad de los egipcios para casarse era muy temprana, unos 20 años para los hombres, y las mujeres en
cuanto tuvieran su primera menstruación.

En cuanto a las personas con las que contraían matrimonio, los egipcios no eran ni xenófobos ni racistas, de
modo que podían casarse con extranjeros. No así con esclavos, con los que sólo podían mantener un concubi-
nato, a no ser que comprasen su libertad o fuesen adoptados. Los hijos habidos con esclavas debían ser adop-
tados por su padre, el hombre libre, para no ser considerados también como esclavos. La poligamia, aunque
se consentía socialmente, fue muy poco practicada, por lo caro que resultaría mantener a más de una esposa.
En cuanto al polémico tema de los matrimonios incestuosos, fueron algo exclusivo de la familia real, (y en cier-
tos momentos, no siempre) como manera de conservar el poder dentro de una misma familia. Además, tenía
una base en el mito de la creación heliopolitano, en el que las primeras parejas creadas por Atum eran herma-

Egiptología 2.0 | 53
nos y se casaron entre ellos, ya que no había nadie más disponible.

Entre la gente común no se realizaba este tipo de matrimonios; el hecho de que los amantes se llamen “herma-
no” y “hermana” tiene más que ver con un apelativo cariñoso y no con una verdadera relación familiar.

La homosexualidad

Evidentemente, también existió en Egipto. Hay referencias a encuentros sexuales homosexuales ya desde el
Reino Antiguo. Por ejemplo, en el mito de Horus y Seth se nos dice como éste quiso tener un encuentro íntimo
con Horus.

En la mastaba de la V dinastía de Niankhnum y Khnumhotep, estos dos hombres, a pesar de estar casados,
aparecen representados juntos. Se ha dicho que podrían ser hermanos, pero la iconografía es similar a la de
otras tumbas en las que aparece el dueño de la tumba con su esposa, de modo que es posible que hubiera una
relación amorosa entre ambos.

Un texto fechable en el Reino Medio nos dice que el faraón Pepy II tuvo una relación homosexual con uno de
sus generales, Sisené. Algunos autores, no obstante, piensan que no se trataría de un texto histórico, sino de un
cuento con moraleja sobre el abuso de poder que ejercía este faraón. Y es que la homosexualidad no era bien
vista por la sociedad egipcia, no porque se considerase moralmente reprochable, sino porque implicaba unas
relaciones sexuales en las que intervenía la penetración anal, un acto que convertía a uno de sus participantes
en dominante y al otro en sometido, lo que suponía una ignominia; además, una relación homosexual no podía
producir descendencia, objetivo primordial de los egipcios como ya dije.

Lo deja muy claro el capítulo 125 del Libro de los muertos:

No he copulado ni me he mancillado a mí mismo. No he sido el amante de un chico joven. No he tenido sexo


con un hombre que se deja penetrar.

La homosexualidad era vista como un medio de agredir al adversario y de situarlo en una situación de inferiori-
dad que permitiera al agresor sacar provecho de su acción consiguiendo poder sobre él.

En cuanto a la homosexualidad femenina, no hay datos seguros.

La prostitución

Aunque pocos son los testimonios que nos han llegado


anteriores al reino Nuevo, no hay duda de que sería fre-
cuente y también que estaba mal vista por el conjunto
de la sociedad.

La prueba está en el hecho de que, tanto en la confesión


negativa, como en las Instrucciones de Ptahhotep, apa-
recen menciones a ello.

Durante el Reino Nuevo el oficio más antiguo del mundo


se ejercía en las llamadas “Casas de cerveza”, lugares
considerados de perdición, por el consumo excesivo de
alcohol que hacía perder el sentido común, por los rufia-
Mujer pintándose los labios. Papiro erótico de Tu- nes que pululaban por ellos o, incluso, por el peligro de
rín. | Amigos del Antiguo Egipto. contagio de enfermedades venéreas, como la gonorrea.

El Papiro erótico de Turín nos permite hacernos una idea de lo que sucedería dentro de una de esas casas de
cerveza, pues nos muestra a varias prostitutas con sus “superdotados” clientes.

No parece que las prostitutas vistieran de un modo determinado o actuaran de manera distinta al resto de
mujeres, pero sí es posible que algunas llevaran tatuajes, por ejemplo del dios enano Bes, si bien no era algo
exclusivo de las “mujeres de vida alegre”. Además, en el caso concreto de la ciudad de Deir el-Medina parece
ser que las prostitutas y sus hijos eran enterradas en lugares concretos de la necrópolis.

54 | Egiptología 2.0
Reconstrucción de algunas escenas del Papiro Erótico de Turín. | Francisco Casas.

Al contrario que en Mesopotamia, en Egipto no hay pruebas de que existiera la prostitución sagrada con sacer-
dotisas.

En resumen, la escasez de representaciones sobre el sexo en el antiguo Egipto no es debida a que no disfruta-
ran de él, o a que lo considerasen algo vergonzoso o pecaminoso, sino que preferían sugerirlo de manera más
sutil que sus contemporáneos de otras culturas, como la griega o, después, la romana. En su mentalidad el
sexo estaba tan fuertemente ligado a la reproducción, que era algo inimaginable pensar en él sin hacerlo tam-
bién en las capacidades reproductoras del ser humano y, por tanto, en el poder regenerador de la concepción
y el nacimiento.

Bibliografía Sobre el autor

PARRA ORTIZ, J. M. (2001). La vida amorosa en el Mª Isabel Cubas Contreras nació en la localidad tole-
antiguo Egipto. Alderabán. Madrid. dana de Talavera de la Reina en 1989.

PARRA ORTIZ, J. M. (2016). Eso no estaba en mi libro Su afición por el antiguo Egipto comenzó desde pe-
de historia del antiguo Egipto. Almuzara. Córdoba. queña y fue lo que la llevó a estudiar la licenciatura en
Historia en la Universidad de Alcalá de Henares entre
JACQ, C. (2000). Las egipcias. Planeta. Barcelona. 2007 y 2012.

ROBINS, G. (1996). Las mujeres en el antiguo Egipto. Actualmente es bloguera de ‘’El templo de Seshat’’,
Akal. Madrid. dedicado al mundo del antiguo Egipto, y del blog de
reciente creación ‘’La gaceta de Menfis’’, donde se
FLETCHER, J. (2002). Egipto, el libro de la vida y la pueden encontrar las últimas noticias egiptológicas.
muerte. Círculo de Lectores. Barcelona. Además es colaboradora esporádica en el blog sobre
Historia Universal ‘’Historiae’’.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 55
Textos religiosos
Sabina Espejel Nonell

Carta a un Akh
La cosmovisión egipcia clasificaba a los seres en
tres niveles en función de sus poderes y autori-
dad. Los dioses se encontraban en el nivel más
alto, por ser los más poderosos y el último corres-
pondía a los humanos. Entre ambos existía otro
nivel en el que habitaban seres semidivinos como
el faraón, demonios y muertos que en ocasiones
podían servir de intermediarios entre los dioses y
los humanos (Janak 2013). Este concepto surgió
durante el Reino Medio (2025 a. C. - 1700 a.C.) y
se mantuvo vigente hasta la época romana (30 a.
C. - 640).

Ésta forma de clasificación de los seres la po-


demos encontrar en textos de carácter religioso
como el libro de los muertos, en los textos de los
sarcófagos, rituales, himnos o textos sapienciales
(Janak 2013).

En el antiguo Egipto la muerte no suponía el fin, si


no que era un estado transitorio, previo a la vida
eterna. En el conjuro 178 del Libro de los Muertos
se describe a la muerte como “La noche para con-
tinuar con la vida” (Taylor 2001).
Estela con la representación de un Ibis ante una mesa
de ofrendas. Periodo ptolemaico. British Museum. Los muertos estaban divididos en dos grupos: los
| British Museum. “benditos” también denominados akhw y los “con-

denados” mwtw. Éstos últimos, representaban una seria amenaza para los vivos pues podían causar enferme-
dades y pesadillas. Adquirían ese estado por no haber llevado una vida justa, por haber sufrido una muerte vio-
lenta o por no haber gozado de unos rituales de enterramiento adecuados. Por suerte, algunos textos ofrecían
fórmulas mágicas para deshacerse de la mala influencia de un difunto “condenado”.

El ideal de los egipcios era convertirse en akh, es decir en un difunto “bendito”. El término akh es muy complejo
y no tiene traducción exacta a nuestro idioma, pero para el tema aquí tratado debemos interpretarlo como la
“manifestación” de un difunto, algo similar a nuestro concepto de espíritu o fantasma. No todos los humanos te-
nían un akh, sino que era una condición que debía ganarse mediante un proceso de momificación y rituales de
enterramiento adecuados, así como haber conseguido superar todos los obstáculos y pruebas del inframundo.

Curiosamente, al conjunto de textos funerarios se les denominaba sakhw, traducido como “lo que convierte a
una persona en ahk” (Taylor 2001).

Varias tumbas del Reino Antiguo contienen inscripciones referentes a la idea de convertirse en akh. Por ejem-
plo, en la mastaba de Ti en Saqqara podemos leer:

Todos los rituales por medio de los cuales alguien se convierte en akh han sido hechos para mí […] yo he sido
iniciado en todos los rituales que convierten a alguien en akh.

El jeroglífico que se utilizaba para escribir akh es un ibis eremita, hoy extinto en Egipto, cuya principal carac-
terística física es su plumaje brillante. Estas aves vivían en los acantilados de la orilla este del Nilo, región

56 | Egiptología 2.0
denominada akhet, que al ser el lugar por donde nace el sol estaba asociado con las ideas de renacimiento o
rejuvenecimiento (Janak 2011).

Dibujo y fotografía de un akh o ibis eremita. | Ancient Egypt / Brendan Marnell.

En la mentalidad egipcia el contacto con los muertos era posible en dos lugares: en la tumba o en casa. En las
casas solía construirse un altar con el busto de un antepasado, aunque aún se debate si el busto representa a
un familiar en particular o a los antepasados en general. La mayoría fueron halladas en Deir el Medina y corres-
ponden a la época del Imperio Nuevo.

En las tumbas el contacto era posible duran-


te determinadas festividades o rituales fune-
rarios y mediante cartas, objeto de estudio
del presente artículo, que servían para recri-
minar al difunto situaciones adversas, para
pedirles favores o apaciguarlos.

El akh vivía en la tumba del difunto y nece-


sitaba de las ofrendas y rituales de los vivos
para continuar existiendo, de ahí la posibi-
lidad de comunicarse unos con otros. Esta
idea se encuentra plasmada en la “historia
de un espectro” conservado en copias he-
chas en fragmentos de cerámica, ostracas,
conservadas en Turín, Viena, Florencia, Pa-
rís y el Cairo (Lefebvre 2003). En ellas se na-
rra la historia de un Primer Profeta de Amón,
que le pide a los dioses que se le aparezca
el akh para poder ayudarlo.

Cuando aparece, le pide su nombre y el de


sus padres; y se compromete a ayudarlo. La
tumba del akh se encontraba en mal estado,
lo cual lo obligaba a vivir en la intemperie, a
sufrir privaciones y a vagar.

El Primer Profeta envía tres hombres a bus-


car la tumba, la encuentran y la restauran.
El espíritu recompensa al profeta, aunque no
sabemos cómo puesto que no se ha conser-
vado el final del cuento.

Otra función de los akh era cuidar la tumba.


Son numerosas las amenazas y maldiciones
inscritas en tumbas, como la que se encuen-
tra en una mastaba en Saqqara (Gardiner Busto de un antepasado. Piedra caliza. British
1928): Museum. | British Museum.

Egiptología 2.0 | 57
Cualquier noble, oficial u hombre que destruya una piedra o ladrillo de mi tumba será juzgado conmigo ante el
Gran Dios. […] y haré que todos los que viven en la tierra le teman a los espíritus del oeste […]

Los akhw eran venerados, respetados y temidos pues se creía que podían ser causantes de todo lo bueno
o malo que ocurriera en vida y además podían servir de intermediarios entre los humanos y los dioses. En la
actualidad se conservan 15 cartas a los muertos repartidas en diferentes museos del mundo (Wente 1990) al-
gunas escritas en jeroglíficos, otras en hierático. La más antigua está fechada en el Reino Antiguo (2686 - 2160
BC) y la última a finales del Imperio Nuevo (1550-1069 a.C).

La mayoría de las cartas fueron escritas en el fondo de un bol, que era colocado dentro de la tumba. La explica-
ción que dio Alan H. Gardiner sobre el porqué de la preferencia de recipientes cerámicos era que posiblemente
los llenaban con alimentos, pan o cereales, para atraer al difunto, que no tendría otra opción más que leer la
carta tras consumirlos. Aunque también sugiere que la elección del material iba en función de la longitud del
texto (Gardiner 1928).

Sin embargo, en el bol hallado en la tumba número 7695 en Qau el Kebir, presumiblemente intacta, no se halla-
ron restos de alimentos. Aunque sí cabe resaltar que era el único objeto colocado junto a la cabeza del difunto.

El bol citado anteriormente tiene la particularidad de estar inscrito por ambas caras. En la parte interior se
pueden leer 10 columnas escritas en hierático en las cuales Shepsi se queja ante su padre, Inkhenmet, por no
hacer nada mientras Henu le quita todas las tierras que había recibido en herencia. En la parte exterior, Shepsi
se dirige a su madre, Iy, en un pequeño texto de 5 columnas en las cuales le pregunta cómo puede permanecer

inmóvil ante el maltrato de su hijo.

Aunque menos numerosas, también se conservan cartas es-


critas sobre papiro como el Papiro de Leyden 371 que tiene
la particularidad de haber sido hallado junto a una escultura
de una mujer, posiblemente la destinataria de la carta.

Se trata de una de las cartas más emotivas de las que se


conservan, en ella un viudo recrimina arduamente a su di-
funta mujer no dejarlo en paz a pesar de todo lo que hizo por
ella mientras estuvo viva y de haberle proporcionado unos
rituales de enterramiento según la norma:

«Al excelente espíritu de Ankhiry: ¿Qué crimen cometí contra


ti para haber llegado a esta miserable situación en la que
me encuentro?, ¿qué es lo que te he hecho? Lo que tú has
hecho es poner la mano sobre mí, aunque yo no había come-
tido crimen alguno contra ti. Desde que yo vivía como marido
contigo hasta el día de hoy ¿qué hice contra ti que hubiera
tenido que ocultar? […] Voy a presentar un litigio contra ti
con palabras de mi boca ante la Enéada de Dioses que está
en Occidente, y se decidirá entre tú y yo (por medio de) este
escrito... ¿Qué es lo que te he hecho? Te hice mujer (ca-
sada) cuando yo (aún) era joven, y estuve contigo mientras
ocupaba todo tipo de cargos. Estuve contigo y no te alejé. No
permití que tu corazón sufriera. Y lo hice cuando era joven y
ocupaba todo tipo de cargos importantes para el Faraón […]
Y ahora, mira, no permites que mi corazón se reconforte. […]

Nada oculté de ti en tu día de vida. No permití que sufrieras


dolor alguno […]. Cuando enfermaste del mal que tuviste,
yo (hice que viniera) un médico que te trató, y él hizo todo
aquello de lo que tú le dijiste: “Hazlo”. […] Y cuando llegué
Cartas a los muertos inscritas en un bol ha- a Menfis, solicité (dejar) al faraón, y (corrí) al (lugar) en que
llado en la tumba número 7695, Qau el Kebir. tú estabas. Lloré tremendamente junto con mi gente en pre-
Petrie Museum. | Petrie Museum. sencia de mi barrio. Proporcioné ropas de lino para ataviarte;

58 | Egiptología 2.0
hice que se fabricaran muchos vestidos, y no dejé que ninguna cosa buena no fuese hecha para ti. Pero no
distingues el bien del mal. Se decidirá entre tú y yo. Mira, las hermanas de la casa, no he entrado en ninguna
de ellas.»

Aunque en ningún momento se especifica de qué manera la difunta esposa mortificaba a su marido, sí podemos
deducir que intentaba volver a casarse y que el recuerdo de su esposa lo atormentaba.

Sólo un ejemplo de carta escrita sobre lino ha llegado hasta nuestros días, se encuentra en el Museo del Cairo
catalogado con el número CG 25975. En ella, una mujer y su hijo se dirigen a su difunto marido y padre para
que interceda ante unos familiares o amigos que les han quitado su casa, pertenencias y sirvientes. Es la única
carta en la que la mujer anima a toda una serie de parientes y amigos difuntos para que castiguen a los delin-
cuentes (Gardiner 1928).

Carta a los muertos escrita sobre lino.


CG25975. Museo egipcio de El Cairo.
| Archive.org.

También se conserva una epístola sobre piedra con una historia muy peculiar. Se trata de una estela copiada
por E. F. Wente en el Museo del Cairo en 1958 antes de ser vendida a un coleccionista privado. Desde enton-
ces se perdió el rastro de la estela hasta que en el 2007 el Dr. Ben Harer, le entregó unas fotos al egiptólogo E.
Meltzer haciendo posible un estudio del texto de forma más exhaustiva. La estela formaba parte de la colección
privada de la familia Harer pero actualmente se encuentra en exposición en el Museo Michael C. Carlos de la
Universidad de Emory, Estados Unidos.

En ella, Merirtyfy le pide a su difunta esposa Nebetiotef que lo cure de una enfermedad:

¿Cómo estás? ¿El Oeste te trata como te mereces?

Mira, soy tu amado en la tierra,

¡lucha por mí, intervén en mi nombre!

[…]

¡expulsa la enfermedad de mis pulmones!

[…]

Yo te llevaré ofrendas al amanecer,

Y te haré un altar.

Egiptología 2.0 | 59
Estela de Nebetiotef y carta de Merirtyfy a Nebetiotef. Michael C. Carlos Museum. | Bruce M. White.

Para concluir debemos remarcar la importancia de las cartas a los difuntos, en primer lugar, como género litera-
rio. Comparten ciertas características en cuanto a su forma: el remitente es un familiar del difunto, que tras un
breve saludo se le describe una situación adversa y se le solicita ayuda. En ocasiones reclamos o amenazas
acompañan el texto para forzar al difunto a actuar. También porque son pocas las cartas de carácter personal
las que se han conservado.

En segundo lugar, desde el punto de vista social son un testimonio directo de la mentalidad egipcia y son las
primeras voces de mujeres de la antigüedad y, por último, desde el punto de vista religioso ayuda a entender la
postura de los egipcios frente a la muerte y su cosmovisión.

Bibliografía Sobre el autor

HORNUNG, E. (2000). Ancient Egyptian Religion: An Sabina Espejel Nonell es licenciada en Historia por la
interpretation. Dover Publications. New York. Universidad de Barcelona (UB). Y cursó un posgra-
do de Egiptología en la Universidad de Macquarie en
JÁNAK, J. (2011). Spotting the akh. The presence of Australia en donde también tomó cursos de dibujo ar-
the Northern Bald Ibis in ancient Egypt and its early queológico y epigrafía del antiguo Egipto.
decline. JARCE 46, pp. 17-31.
Ha participado en proyectos arqueológicos como el
JANAK, J. (2013). Akh. UCLA Enclyclopedia of Egyp- yacimiento medieval de L’Esquerda con la UB y en
tology. varias campañas de arqueología subacuática con
el Centro de Arqueología Subacuática de Cataluña
SHAFER, B. (1991). Religion in ancient Egypt: gods, (CASC). Entre el 2006 y el 2010 fue miembro del Mon-
myths and personal practice. Cornell university Press. temhat Project, un proyecto de excavación, estudio y
Ithaca. restauración de la tumba de Montemhat (TT34) en
Egipto.
TAYLOR, J. (2001). Death and afterlife in ancient
Egypt. British Museum Press. London. En la actualidad reside en México donde colaboró
brevemente en el estudio de la colección egipcia del
WENTE, E. (1990). Letters from ancient Egypt. Scho- Museo Nacional de las Culturas y ha impartido cursos
lars Press. Atlanta. de Egiptología y Arqueología en la Escuela Nacional
de Antropología e Historia (ENAH), en la Escuela Na-
cional de Conservación y Restauración (ENCRYM), y
en el Centro Escolar Picacho McGregor.

60 | Egiptología 2.0
Faraones
Marta Pérez Torres

El sueño de Amarna
Akhetatón, la ciudad maldita. Una ciudad en
medio del desierto construida por un soñador
o un loco, en honor a un dios único en un país
politeísta. Un proyecto faraónico que sólo duró
16 ó 17 años, fue abandonado y olvidado du-
rante siglos bajo las arenas del desierto egip-
cio.

Aunque la ciudad fue fundada posteriormente


por Amenhotep IV Akhenatón, el período de-
nominado “de Amarna” comienza al final del
reinado de Amenhotep III, pero con grandes
influencias de reinados anteriores.

Pero, ¿quién era Amenhotep IV, Akhenatón?

Existen tantas visiones sobre la personalidad


de Akhenatón como épocas, modas o egiptó-
logos: precursor de Cristo, humanista científi-
co, déspota ilustrado, racionalista, amante de
la humanidad, excéntrico, fundamentalista,
filósofo, rebelde, protoislámico, hippie, homo-
sexual, extraterrestre, etcétera… Fue un per-
sonaje condenado por sus contemporáneos y
por su sucesores.

Para conocerlo, vamos a ir unos años atrás y


a saber de los personajes que sentaron las ba-
ses para la revolución que llevaría a cabo más
tarde.

Los abuelos maternos fueron Yuya (Jefe de Cabeza de Akenatón. Neues Museum, Berlín.
los caballos del Rey, sacerdote del dios Min | Miguel Hermoso Cuesta.

y Amado del Rey) y Tuya (Madre Real de la Gran Esposa Real, jefa del harén del dios Min, sacerdotisa de
Amón, etc.). Su importancia era tal para el rey, que se enterraron en una tumba en el Valle de los Reyes, con un
gran ajuar funerario y unas momias bien conservadas, que componen uno de los mayores tesoros conservados
en el Museo de El Cairo.

Los abuelos paternos, Tutmosis IV, que reinó sólo diez años y Mutemuia, una esposa secundaria que, por al-
guna razón, tuvo mucha importancia en la corte egipcia. Esta reina engendró a Amenhotep III con Amón, en un
acto denominado Teogamia, que consiste en la unión sexual de una reina con un dios. Este dios, supuestamen-
te tomaba el cuerpo del faraón para este acto. Así, el hijo nacido de esta unión, sería el hijo del dios en la tierra,
lo que legitimaría su poder sin discusión.

Ya más cerca de nuestro faraón, sus padres.

Amenhotep III, hijo de Tutmosis IV y la reina Mutenmuia, nació hacia el año 1.402 a.C. Aproximadamente a los
10 años subió al trono del país más rico y poderoso del mundo en su tiempo, un país al que llegaban tributos y
riquezas de todas partes.

Egiptología 2.0 | 61
Aparece representado frecuentemente
al lado de su madre, haciendo las fun-
ciones de Gran Esposa Real, ya que,
debido a su corta edad, sería Regente.
Se casó muy joven, en el segundo año
de su reinado, con Tiyi, hija de Tuya y
Yuya, emitiendo unos escarabeos con-
memorativos del acto.

Su reinado tuvo una duración de 38


años, que fue un período de paz y
prosperidad. Una de las fases más flo-
recientes del Imperio Egipcio.

Numerosos estudios coinciden en que


fue divinizado en vida en Egipto y Nu-
bia. Todos los reyes eran deidificados
al morir, pero, según Raymond John-
son, desde el primer Heb Sed, en el
año 30 de su reinado, Amenhotep III
Máscaras funerarias de Yuya y Tuya. Museo Egipcio de El Cairo. se identificó con el Sol, con Atón (Iten
| Jon Bodsworth. Tchehen) y llamó a su complejo pala-

ciego “El brillante Atón”. Ésto está presente en los sellos de varios documentos económicos.

Su esposa Tiy, fue una mujer muy influyente en el reinado. Fue deidificada en su propio templo, en Nubia, como
parte del programa solar real. La momia de Tiy puede ser la encontrada en la caché de la KV35 (Am II).

Esta metamorfosis ocurrida en el Heb Sed coincidiría, casi con seguridad, con la subida al trono de su hijo,
Amenhotep IV, el futuro Akhenatón.

Los últimos descubrimientos, realizados por el equipo es-


pañol del Dr Martín Valentín, demuestran la posibilidad
de una corregencia entre Amenhotep III y Amenhotep IV,
apoyada por la tesis de Johnson de que Amenhotep III fue
una deidad viva.

Según esta tesis, Amenhotep III y Amenhotep IV reinarían


juntos por un período de tiempo, coincidiendo como reyes,
al menos hasta los años 6-7 de Akhenatón, en que se ce-
lebró el segundo Jubileo de Amenhotep III, a los 34 años
de su reinado.

Este descubrimiento, corroborado por el Ministerio de An-


tigüedades egipcio, acortaría en unos diez años las crono-
logías para este período y cambiaría la historia en aspec-
tos tan importantes como la paternidad de Tutankhamón.

A favor de esta teoría están egiptólogos tan reputados


como Petrie, Pendlebuty, Fairman, Engelbach, De Garis
Davies, Seele, Steindorff, Aldred, Giles y Johnson, entre
otros, aunque también cuenta con varios detractores.

El Imperio de Amenhotep III abarcaba desde Mitanni, en


el Norte, hasta la quinta catarata, en Nubia. Aunque para
ello no le hicieron falta campañas ni conquistas, salvo la
represión de alguna pequeña revuelta, ya que era un mag-
nífico diplomático. Estableció su capital en Tebas, al Sur, Esfinge de Amenhotep III. Metropolitan Museum,
aunque Menfis, en el Norte, también jugó un papel muy Nueva York. | Metropolitan Museum.

62 | Egiptología 2.0
importante durante su reinado. Amenhotep III no era un faraón guerrero con afán de
expansionismo, sino que su política se basaba en el
En Tebas se daban numerosos contrastes, constru- mantenimiento del Imperio, en establecer relaciones
yéndose, por un lado, magníficos templos y palacios, estables con enemigos potenciales, mediante trata-
y por otro lado, acogiendo a gente que llegaba en dos de amistad o los citados matrimonios.
barcos de todo el mundo, creando barrios pobres y
marginales. Era la capital del Imperio. Así, los enemigos de Egipto se convertían en va-
sallos del rey, dirigiéndose a ellos como “hermano”
Amenhotep III se estableció en el Palacio de Malqa- (aunque el faraón se considerara siempre el “herma-
ta, a la orilla oeste del Nilo. Comenzó de nuevo el no mayor”).
culto a Atón, dios solar, basado en el culto a Amón-
Ra, solarizándose cada vez más la religión y la so- Mantuvo la paz gracias a las buenas relaciones di-
ciedad. Desarrolló estas ideas a partir de Tutmosis plomáticas que tenía con Mitanni, Babilonia y Asiria.
IV, su padre, que había representado ya al disco so- El único punto peligroso eran los hititas. El hecho de
lar provisto de brazos y manos, en la estela de Giza, que durante su reinado se produjeran grandes cam-
que está entre las patas de león de la Esfinge. bios en el gobierno y poder hitita, hizo que los países
del Imperio buscaran la protección de Egipto.
Bajo el reinado de Amenhotep III, este culto expe-
rimentó un gran auge, aunque conviviendo con el En un principio, no deseaban enfrentarse a Egipto
culto a los otros dioses. Cabe destacar, un escara- y firmaron con ellos un Tratado para delimitar las
beo de este rey, encontrado en Nubia, que lleva la fronteras. Pero los hititas continuaron aliándose con
inscripción de “Atón, señor heliopolitano de los Dos reyes vecinos y preparándose para la conquista. Al
Países…” mismo tiempo, Egipto y Mitanni se iban debilitando.

Su reinado se caracterizó por el mantenimiento de la También realizó alguna campaña en Nubia en el año
paz y la construcción de grandes monumentos. Se V e intercambios comerciales con Grecia, Micenas,
casó con Tiy, que fue siempre su Gran Esposa Real, Festos y Knosos.
y que estuvo a su lado en el gobierno y las cuestio-
nes religiosas, según numerosas representaciones. De todo el movimiento diplomático nos ha quedado
la correspondencia con Babilonia, Mitanni y Arzawa
También estuvo casado con su hija Sat-Amón y va- en las “Cartas de Amarna”. Unas tablillas de barro,
rias princesas de Mitanni, Babilonia, Arzawa y Próxi- en escritura cuneiforme, que formaban parte de los
mo Oriente. Estos últimos matrimonios tenían carác- archivos diplomáticos de Akhenatón, escritos en
ter político, y le servirían para mejorar y establecer Akadio. Hay unas 350 tablillas catalogadas, reparti-
relaciones diplomáticas con los países vecinos. das por los museos del mundo, aunque no en muy
buen estado, sin fechar y sin muchos nombres con-
Tiy dio a luz a numerosos hijos, de los que conoce- cretos. Lo que no les resta importancia para conocer
mos unos pocos: Entre las niñas, Satamón, Henuta- la historia de este período.
net, Nebetah y otra hija más. Satamón era “Hija Pri-
mogénita del Rey, nacida de Esposa Real Tiyi”, a la En el tema religioso, durante siglos, el poder de los
vez que pudo ser “Gran Esposa Real” a la vez que su sacerdotes de Amón aumentaba a una velocidad
madre. Las otras hijas eran “esposas del rey”. Éste vertiginosa. Intervenían y controlaban en política y
hecho, puede que no se tratara de una unión carnal en la administración del estado, hasta tal punto, que
con sus hijas, sino tener un sentido religioso, ya que eran ellos los que decidían sobre el reinado de un
podría imitar las triadas de los dioses. faraón.

Entre los hijos varones se conoce al príncipe Tut- En la época de Amenhotep III, esto se agudiza, sur-
mosis (aunque algunos egiptólogos reconocen a giendo personajes muy poderosos como Ptahmose,
Tutmosis como hijo de Taduhepa) y a Amenhotep. Amenemhat, Bakenhonsu y Meriptah, todos ellos sa-
Este Tutmosis, heredero del rey, murió joven, sien- cerdotes de Amón.
do Amenhotep muy pequeño. Este último aparecerá,
en los primeros años de su reinado, acompañado de Otra faceta a destacar de Amenhotep III es su ca-
su madre como Esposa Real, hasta el año 4 en que rácter constructor. Se presenta en sus monumentos
aparece Nefertiti. Algunos autores identifican a Ne- como sustituto de los dioses principales, o identifi-
fertiti con la propia Taduhepa. cándose con los mismos.

Pero, ¿en qué situación estaba Egipto cuando sube Con la ayuda de su arquitecto y amigo íntimo Amen-
al trono Amenhotep III? hotep, hijo de Apu, construyó:

Egiptología 2.0 | 63
- El Palacio de Malqata, “el Brillante Atón”.

- El Templo de Luxor, en el que además construyó un


templo de renovación en la fiesta de Opet.

- En Karnak construyó la sala hipóstila, varios pilonos


y recintos y remodeló zonas completas, cambiando
su aspecto.

- En Medinet Abu, el templo funerario albergaba co-


losos suyos y estatuas de los dioses del jubileo. Ac-
tualmente sólo se conservan los colosos de la entra-
da, llamados de Memnón.

- Numerosas construcciones en Nubia: templos, es-


telas, estatuas, escarabeos…

- Y su tumba en el Valle de los Reyes (KV22).

En definitiva, el reinado de Amenhotep III se caracte-


rizó por una prosperidad económica y constructiva, y
por marcar un largo período de paz. Dejó a su muer-
te un país rico, poderoso y estable.

Pero, por otro lado, los problemas en política exte-


rior, y el hecho de que los sacerdotes de Amón eran
cada vez más poderosos, serían el terreno de cultivo
perfecto para la revolución que llevaría a cabo su he-
redero, Amenhotep IV, Akhenatón.

Y llegamos ya a nuestro a Amenhotep IV, que nació


hacia el año 1.377 a.C., durante el decimoctavo rei-
nado de su padre, en pleno apogeo del país. Era el
segundo hijo del faraón, por lo que, como vimos an-
tes, en un principio, no era el heredero. Fue educado
en la tradición religiosa heliopolitana, y nombrado
sucesor.

Amenhotep IV fue coronado frente a Amón, en Te-


bas, llamándolo “aquel a quien Amón ha escogido”,
como reza en unos escarabeos de sus primeros
años de reinado.
Planos de la tumba KV22. | R. F. Morgan.
La capital religiosa era Tebas, y el culto iba dirigido
a numerosos dioses. Para los antiguos egipcios, el y Anjesenpa-Atón, Nefer-Neferu-Atón, Nefer-Ne-
sentido de religión difería de cómo la entendemos feru-Ra y Setep-en-Ra.
en la actualidad. Para ellos sus dioses no eran más
que las respuestas a fenómenos naturales, del cual Su origen es incierto. Se ha especulado con que po-
el más importante era el Sol, fuente de la vida, repre- dría ser una princesa de Mitanni, o una hija de Amen-
sentado como Amón-Ra, dios de dioses en la época. hotep III y Sat-Amon. Aunque la teoría más extendi-
Cada dios tenía su templo, sus sacerdotes, y su culto da nos dice que era hija de Ay y su primera esposa.
diario. Los templos eran ricos y la clase sacerdotal
tomaba cada vez más poder. Fue una mujer de gran peso en la corte de Akhena-
tón. Participaba en los asuntos de estado, ya fueran
Cuando Amenhotep IV ascendió al trono tendría al- de gobierno y administración, como de política exte-
rededor de 20 años, hacia el 1358 a.C. y estaba ca- rior. Del mismo modo, era Gran Sacerdotisa del Tem-
sado ya con Nefertiti, que no tenía ascendencia real, plo de Atón, llegando a dirigir ceremonias religiosas,
con la que tuvo varias hijas: Merit-Atón, Meket-Atón acto que estaba reservado únicamente al faraón.

64 | Egiptología 2.0
En un relieve conservado en Boston, proceden-
te de Hermópolis, está representada con corona,
golpeando con una maza a los enemigos arrodi-
llados. En otros relieves se la ve conduciendo su
propio carro, celebrando rituales en los templos, o
presentando la Maat. Son representaciones pro-
pias de los faraones.

Formó parte de la triada amárnica (Atón-Neferti-


ti-Ajenaton), y se la representaba al mismo nivel
que al faraón en las pinturas y relieves. Incluso su
nombre fue escrito en cartuchos reales.

En el arte funerario se la representa como personi-


ficación de la diosa Isis, protectora de los sarcófa-
gos, y sin ninguna representación de otros dioses.

Alrededor del año 12-14 del reinado de Akhena-


tón, ésta fue reemplazada como Gran Esposa
Real, por Meritatón, hija de ambos.

Toda esa etapa y la posterior desaparición de Ne-


fertiti, siguen en la sombra.

Algunos arqueólogos creen que fue exiliada al Pa-


lacio Norte, en Amarna, donde criaría a Tutankha-
món, hasta su muerte. Otros creen que murió víc-
tima de alguna epidemia. Según egiptólogos como
Nicholas Reeves o John Harris, pudo suceder a
Busto de Nefertiti. Neues Museum, Berlín. | Philip Pikart. Akhenatón como faraón, tomando el nombre de

Smenkhare, o ser corregente, como evidencian los restos arqueológicos.

Nicholas Reeves se apoya en las teorías de Harris (1973), en las que se observa una evolución del nombre de
Nefertiti hasta Smenkhare, teniendo como referencia los cartuchos reales hallados.

En primer lugar pasa de Nefertiti a Nefer-Nefruaton-Nefertiti. Más tarde, como corregente, tomaría el nombre
de Anj-Jeprura Nefer-Nefruaton. Por último, sería el faraón Anj-Jeprura- Smenkhare. Puede que algún día lo
sepamos…

En los anillos de fayenza creados con motivo del duodécimo aniversario del reinado de Akhenatón, está impreso
el nombre del corregente, Anj-Jeprura, con la “t” que indica género femenino, y con el epíteto “Amada del Rey”.
Ian Shaw también habla en sus publicaciones de un cambio de nombre a Nefer-Neferu-Atón, y de representa-
ciones de la reina sin el rey, acompañada de su hija mayor Merit-Atón.

Todo son hipótesis para un personaje y una época tan desconocidos. Lo que sí está comprobado es que, al
morir Nefertiti, todas sus inscripciones fueron borradas, al igual que las de su marido.

Aunque se han conservado numerosas esculturas y relieves, como su famoso busto. Fue encontrado siglos
después, en 1912, por el alemán Borchard entre los restos del taller del escultor Tutmés, en las ruinas de
Amarna. Le faltaba el iris de un ojo y parte de las orejas. La arena que cubría los restos del taller fue tamizada
cuidadosamente, encontrando los fragmentos de las orejas, pero no el iris, probablemente porque ésta nunca
fue colocada en el ojo.

El famoso busto fue llevado a Alemania entre restos de cerámica, de contrabando, estando actualmente ex-
puesto en el Neues Museum de Berlín.

Volviendo a Amenhotep IV, éste comenzó un gran programa constructivo en Karnak, con templos en la zona
Este, orientados a la salida del sol. No estaban dedicados a Amón, sino a “El Viviente Ra-Horajti del Horizonte,

Egiptología 2.0 | 65
que se regocija en el horizonte en su identidad de Ya en el reinado de Hatshepsut, el clero de Amón,
luz, la cual se encuentra en el Disco Solar”, muchas enriquecido a través de las campañas del futuro Tut-
veces precedido por “Mi padre vive”. mosis III, adquiriría cada vez más importancia. Inter-
vinieron en la elección de Tutmosis III como faraón,
Posteriormente este largo nombre se redujo a “El intentando incluso que éste gobernara en nombre de
Disco Solar” (en egipcio: Atón). ellos.

En las fiestas Heb Sed de Amenhotep III, su yo dei- Este hecho puede tener una doble lectura, religio-
dificado en vida, se identificaba con el disco solar, sa y política. Por un lado, el monoteísmo que se iba
llegando a escribir en la base de una estatua suya implantando, chocaba con la adoración a otros dio-
recientemente descubierta “el brillante Atón”. ses y el mantenimiento de su culto, y, por ende, de
sus templos y sacerdotes. Por otro lado, el clero de
En otro orden de cosas, la revolución religiosa de Amón aparece muy enriquecido y con numerosos
Akhenatón, marcó un antes y un después en la his- privilegios. Su poder iba creciendo, controlando la
toria de Egipto, influyendo considerablemente a nivel economía y la política del país.
político, económico y administrativo.
Por todo ello, el joven Amenhotep decidió realizar
Akhenatón dedicó toda su energía y las riquezas de una completa renovación del gobierno. Este último
Egipto a crear una nueva religión, basada en la exis- hecho fue importante para que fracasara la reforma,
tencia de un solo dios, y el amor al hombre y a la ya que se rodeó de gente sin experiencia, a menu-
naturaleza. do extranjeros, sin capacidad de organización, y con
una cantidad de fondos confiscados de los templos
Esta revolución le valió el nombre con el que lo des- de Amón, que, en la mayoría de los casos, los llevó
criben algunos autores: Akhenatón, el Faraón hereje. a la corrupción.

Pero esta religión no fue invención del rey. Obser- Aproximadamente en su quinto año de reinado, Atón
vamos numerosos antecedentes de culto solar en el comienza a representarse como un disco solar con
Primer Período Intermedio y en el Imperio Medio. En brazos muy alargados acabados en manos, dedica-
Heliópolis se rendía culto a sol, identificándolo como das a proteger al faraón y sus seguidores, y a recibir
Ra o como Atón. Se le representaba como un hom- ofrendas.
bre con cabeza de halcón.
Celebra su primer jubileo y el del dios Atón, proba-
En el reinado de Tutmosis IV, se encuentran repre- blemente personalizado en su padre Amenhotep III,
sentaciones de Atón protegiendo al rey en la guerra, recibiendo así la titularidad de rey y dios viviente.
y textos en escarabajos conmemorativos: “ el Rey Amenhotep IV cambia su nombre por el de Akhe-
luchó con Atón ante él...”. natón. Es el momento que construye la ciudad de
Akhetaton (Horizonte de Atón) y traslada allí su capi-
Tras la muerte de Amenhotep II, aparece una estela tal desde Tebas.
dedicada a él, en la que ya se representa el disco
solar como un rey, con el uraeus, y con unos largos Debía ser una tierra virgen, y eligió para ello un lugar
brazos acabados en manos, que protegen al cartu- en la frontera del Egipto Medio, cerca de los acanti-
cho real. Aumenta el culto a Atón y Ra-Horaktis, am- lados del Este del Nilo, en el punto Medio entre Te-
bos representaciones del disco solar. bas y Menfis Era un área muy amplia, formada por
una gran extensión de terreno fértil en la zona Oeste,
Más tarde, con Amenhotep III, adquiere más impor- y una llanura desértica en la zona Este, donde se
tancia aún el culto al dios Atón, como se desprende construirían los edificios de la ciudad, abarcando una
de uno de sus escarabajos conmemorativos: “Atón, zona de unos 13 x 16 kilómetros.
señor heliopolitano de los dos países”. Atón es iden-
tificado con el faraón, para resaltar su poder como Este lugar exacto fue elegido por el rey debido a su
dios y como hombre. semejanza con el jeroglífico “Ajet”, horizonte, que re-
presenta dos montañas entre las cuales sale el Sol.
Con Amenhotep IV se consolidó el culto a un solo De ahí el nombre de la ciudad, Akhetatón, el Hori-
dios: Atón. zonte de Atón.

El principal perjudicado fue el dios Amón, cuyo culto En esta capital se centralizó la religión, el poder, la
fue prohibido, sus imágenes e inscripciones borra- economía… lo cual iba poco a poco deteriorando
das, sus templos cerrados y sus sacerdotes despo- diversos aspectos del país. En ella vivieron entre
jados de sus privilegios y riquezas. veinte mil y cincuenta mil habitantes, entre los que

66 | Egiptología 2.0
Reconstrucción de las estelas fronterizas A, S y U. E. Prisse d’Avennes - Monuments Egyptiens, bas-reliefs,
peintures, inscriptions, etc. | Wikimedia Commons.

apenas había discriminaciones sociales. La primera descubierta en la orilla Este (Estela U),
fue encontrada por Harris en 1814.
Supuestamente, todos los hombres eran iguales y
libres. Las distintas clases sociales se agrupaban en Algunas de estas estelas están muy bien conserva-
los mismos barrios y no existía la esclavitud, al igual das, lo que nos da bastante luz sobre cómo se desa-
que en el resto de Egipto. Aunque descubrimientos rrollarían los acontecimientos en esa época.
recientes (junio 2017) nos hablan de un cementerio
al Norte de Amarna, con unas 2000 tumbas, forma- En la 1ª Estela fronteriza, encontramos un texto so-
do principalmente por niños y adolescentes, cuyos bre el proyecto de Akhenatón, del que inserto un
restos nos dicen que fueron sometidos a trabajos fragmento:
forzados y esfuerzos extremos. Además, presentan
anemia y fracturas en huesos y columna. Esto nos “En Akhetatón, en este lugar, construiré la Casa de
lleva a pensar que estos adolescentes trabajaban en Atón, para el Atón, mi padre…
la construcción de Akhenatón, y que, incluso, cuan-
do morían no eran devueltos a sus familias para en- …y en Akhetatón, en este lugar, construiré para mí
terarlos, sino que los dejaban enterrados allí mismo. mismo la residencia del faraón…”

Sobre las colinas que rodeaban la ciudad, se han en- En otra de las estelas, el faraón escribe su última
contrado estelas fronterizas, esculpidas en la roca, voluntad:
en las que se registran proyectos y acciones del rey
y la importancia de Atón. “Si dentro de muchos años muriese en alguna ciu-
dad del norte, el sur, el oeste, o el este, me traerán y
En la actualidad hay quince estelas registradas, un se hará mi enterramiento en Akhetatón”
primer grupo, construidas en el año 5 de su reinado
(Estelas M, X, K), y un segundo grupo, erigidas en el Estas Estelas reproducen el Gran Templo de Atón, y
año 6 de su reinado (Estelas J, L, N, P, Q, R, S, U, V tienen como foco de unión las líneas imaginarias que
en el Este, y A, B, F en el Oeste). llevan hasta la tumba del rey. Dicha tumba represen-
taba el lugar del renacimiento de Atón.
La primera de las estelas descubierta en la orilla
Oeste (Estela A) fue encontrada por Sicard en 1714. Respecto a la edificación de la ciudad, estaba casi

Egiptología 2.0 | 67
entera construida de adobe, usándose la piedra sólo cada día del año. Dentro del recinto del Templo exis-
en contadas ocasiones. Era una ciudad muy rica, tía también una piedra Ben Ben, a imitación de la del
con numerosos pozos de agua, jardines y tierras Templo de Heliópolis.
de cultivo por todas partes, Esta riqueza se debía a
la desviación del dinero de los templos de Amón a El otro edificio principal, en el centro de la ciudad, es
Akhetatón. el Gran Palacio, que consta de una serie de patios
y salas hipóstilas, formando los Departamentos Es-
No había evidencias de que existiera ningún proyec- tatales, los alojamientos de la servidumbre y la Sala
to para la construcción de la ciudad, sino que ésta de la Coronación. Todo ello construido en piedra de
se fue construyendo tomando como centro el Templo diferentes clases y alabastros, y barro pintado al es-
de Atón. tilo del arte amárnico. En él recibía mensajeros y em-
bajadores.
La ciudad estaba atravesada por una gran aveni-
da, llamada el “Camino Real”, que unía el Norte y el Estaba comunicado a través de un puente, con la
Centro de la ciudad. Casa del Faraón, residencia privada del rey. En este
edificio se encontraba el Balcón de las Apariciones,
La Ciudad Norte empezaba en el Palacio de la Ri- desde donde Akhenatón y su esposa tiraban regalos
vera Norte, rodeado de una gran muralla, proba- a sus funcionarios o a los nuevos adeptos a Atón.
blemente para la protección de un rey que contaba
con numerosos enemigos. Muy cerca se alzaban las El Gran Templo de Atón y el Gran Palacio, se comu-
casas de los cortesanos más allegados al rey. Eran nicaban a través de la Vía Real.
casas muy grandes, con numerosas dependencias,
jardines, almacenes y servidumbre remunerada. Siguiendo hacia el Sur, se encontraba el Pequeño
Templo de Atón o Residencia de Atón. Este era el
Cerca de allí se encontraban grandes edificios ad- lugar donde el rey llevaba a cabo su culto, así como
ministrativos. Recordemos que Akhenatón se llevó a sus familiares y algunos amigos más íntimos. Tras
la ciudad, no sólo el centro religioso, sino también el el patio y los pilonos, había un santuario de piedra
político y la administración. como el del Gran Templo.

Avanzando hacia el Sur por el Camino Real, nos en- En el límite de la ciudad, al Sur, encontramos el Ma-
contramos el Palacio del Norte, posiblemente dedi- ru-Atón, una estructura de dos patios con estanques
cado a Merit-Atón, hija y esposa de Akhenatón. rituales, así como estancias y santuarios de ofren-
das, rodeados de hermosos jardines.
Estaba decorado muy ricamente, con escenas de la
naturaleza. En su interior vivían numerosas especies El Templo Sur, ya fuera de la ciudad, estaba situado
animales. Sería probablemente el que albergaría el junto a Kom El-Nana. Estaba construido en piedra,
jardín botánico y lo que se puede considerar el pri- rodeado de jardines.
mer Museo Natural de la historia, según Pirennes.
En una barriada aparte, al este de la ciudad, se agru-
A continuación, justo antes de entrar en el centro, se paban los constructores de la ciudad y de las necró-
encontraba el barrio Norte, donde vivía el grueso de polis.
la población. Aunque hay que destacar que, aunque
las casas variaban en tamaño, y ornamentación, no La necrópolis estaba excavada en la roca, agrupa-
se hacían distinciones sociales entre sus habitantes. das las tumbas en las colinas norte y sur que rodea-
ban la ciudad. La tumba real estaba excavada en el
En este barrio se encontró el taller de Tutmes, el es- Valle de Darb-El Melek.
cultor del famoso Busto de Nefertiti.
Pocos años después, Akhenatón compagina el nom-
Al final del Camino Real se encontraba el Barrio bre de Atón con el de Ra. Ra es espíritu puro, el sol
Central o Ciudad Central. naciente, el Atón. El faraón es su profeta, el sumo
sacerdote. El poder político y el religioso se habían
Como edificio principal destacaba el Gran Templo fundido en uno solo, en la persona del rey.
de Atón, orientado de Oeste a Este. Su parte central
estaba al aire libre, pudiendo encontrar una cons- Akhenatón enseñaba esta nueva religión a todos sus
trucción de piedra llamada “Per Hai”, la Casa de la colaboradores, los instruía en un monoteísmo, don-
Alegría, y un conjunto de patios que formaban el de dios es el creador del mundo, y crea cada día la
“Guem Atón” , o Atón ha sido hallado. Había allí una naturaleza como un acto de amor. Los hombres son
sala con 365 altares de piedra, para las ofrendas de sus criaturas y los ama a todos por igual, probando

68 | Egiptología 2.0
Nefertiti y Akhenatón. Museo del Louvre, París.
| Wikimedia Commons.

Egiptología 2.0 | 69
así la igualdad entre todos los seres humanos. Atón, característico es el uso de formas de la naturaleza,
el Sol, cuida de todas sus criaturas, todo existe por con adornos vegetales en las columnas, especial-
él, es la energía que mueve la vida… todo esto está mente palmiformes. Había una rica variedad de co-
claramente explicado en el Himno a Atón, escrito por lumnas.
el mismo rey.
No era tan importante como en épocas anteriores la
Se trata de una clara referencia al bien y al mal. El supervivencia de los edificios para la eternidad, por
día, presidido por el disco solar, representa el bien. lo que se utilizaba madera y adobe en construcción,
La noche, privada de su luz, representa el mal. Sólo lo que no significa que abandonaran la piedra.
hay un camino: amar al dios.
En el Palacio Real se encontraron preciosos azulejos
“Cuando creces en el horizonte, llenas la tierra con vidriados, incrustados en las paredes y suelos pinta-
tus bellezas”… “Tus rayos envuelven la tierra y todo dos con escenas de pájaros y plantas, característica
lo que tú has creado”… de este período. También han aparecido azulejos de
fayenza en las casas más lujosas.
Se observa un cambio incluso en la forma de adorar
al dios. Ya no se trata de sacerdotes que realizan En general, todas las construcciones, ya fueran pa-
ritos secretos en oscuros templos, adorando una es- lacios, tumbas o templos, estaban decoradas con
tatua, sino templos a cielo descubierto, donde todos relieves o pinturas. Se representaba al faraón con
pueden adorarlo y llevarle sus ofrendas. Sus ritos su familia (esposa y 6 hijas), adorando a Atón. Se
eran la recitación de himnos. trataba de escenas tiernas y realistas que acercaban
al faraón al pueblo.
Las ideas de esta doctrina religiosa se resumen en
varios puntos: Tanto en los relieves como en las pinturas, se dan
unas características que difieren del arte en períodos
- Atón es el dios único, creados, universal, presente anteriores, como son:
en todo lugar y en todo tiempo, y que hace a todos
los hombres iguales. - Representación de la lateralidad: ambas manos y
pies, diferenciando derecha e izquierda.
- Se promulga la libertad, la verdad (Maat), el amor
a la naturaleza, la alegría de vivir y el amor a dios. - Representación completa de los personajes que
están en primer plano, y sólo los contornos de los
- Akhenatón es su hijo y su profeta, al que dios le re- que están detrás, para dar sensación de perspectiva.
vela las enseñanzas para que él las predique a todos
los seres humanos. - Sensación de movimiento en las figuras por repre-
sentación de detalles aparentemente movidos por el
El Himno tiene gran similitud con el Salmo 104 de la viento.
Biblia cristiana.
Un tipo de relieve característico de la época de Amar-
Fue un profundo cambio religioso y social, que que- na son los talatats, bloques de piedra de 54 x 20 x
dó también representado en el arte. Pero el cambio 20 cm, que servían para tallar retratos del rey y de la
había empezado a notarse ya desde su antecesor reina y escenas cotidianas.
Amenhotep III, que supuso una ruptura con el arte
tutmésida. Respecto a las esculturas, lo que predomina es la es-
cultura aúlica, es decir, estatuaria real. Se anulan las
Se trata de un arte reflexivo y naturalista, en el que esculturas que representan dioses, y se representa a
se intenta representar la realidad tal y como es, in- la familia real, de forma cálida y natural, aunque con
cluso llegando a exagerar los rasgos físicos, fueran características muy diferentes a períodos anteriores.
bellos o deformes. “El arte entra en la vida espiritual
de los personajes” según Francisco Presedo. En un primero momento, el escultor Bak, siguiendo
las directrices del propio rey, representaba los rasgos
Respecto a la arquitectura, destacan los grandes es- muy exagerados, con rostros alargados, labios car-
pacios, tanto en casas y palacios, como en templos. nosos y ojos en diagonal. Los cuerpos redondeados,
En Akhetatón no existían problemas de espacio. con anchas caderas y vientres abultados marcando
mucho el ombligo. Estas características se aplicaban
La decoración en templos y palacios va más allá de tanto a hombres como a mujeres.
la grandiosidad y el tamaño, que habían caracteriza-
do hasta ahora a la arquitectura egipcia. Lo más ca- En un segundo momento del período amárnico, se

70 | Egiptología 2.0
Restos arqueológicos del Palacio Norte de Amarna. | Einsamer Schütze.

suavizan considerablemente estas características. para borrar cualquier resto de Akhenatón.


El principal representante de esta época es el es-
cultor Tutmosis, autor de varias cabezas de yeso, el Se produce también el descubrimiento de las Tabli-
busto de Meritatón y, especialmente, el busto de Ne- llas de Amarna.
fertiti, entre otras.
A partir de entonces aparece la figura de Flinders Pe-
Por último se observa un avance en las artes deco- trie, que en 1891 comienza una excavación y estudio
rativas, destacando piezas de cerámica pintada, el de la ciudad de Akhetatón, estudiando y catalogan-
vidrio coloreado, la joyería y el trabajo en madera. do los fragmentos y restos de objetos cotidianos, y
publicando el libro “Tell el-Amarna”. En él destaca la
Tras el reinado de Akhenatón, el arte, al igual que la exacta datación de los restos, debido a la corta dura-
política y la forma de vida, volvió a los cánones “orto- ción de la ciudad.
doxos” anteriores…
En sólo cuatro meses, Petrie recupera la estructura
Durante siglos, la ciudad maldita permaneció oculta, de la ciudad y sus principales edificios, y pone las ba-
cubiertos sus restos por la arena del desierto, hasta ses de todos los estudios posteriores del yacimiento.
que, a principios del siglo XVIII se descubrió la pri- Además, descubrió maravillosas pinturas en suelos
mera de sus estelas. Fue el Padre Claude Sicard, y muros, procedentes de los palacios.
aunque no le dio la interpretación adecuada.
En 1892, Petrie contrata a un joven dibujante, aman-
Pero no fue hasta final del siglo, cuando empezaron te de la egiptología: Howard Carter, quien, además
a descubrirse restos de la ciudad, por parte de la ex- de documentar los descubrimientos, excavó en el
pedición de Napoleón Bonaparte. Gran Templo de Atón, sacando numerosas estatuas
del rey.
A principios del siglo XIX, Wilkinson hizo un estudio
de la iconografía que se conservaba entre los relie- A principios del siglo XX, N. G. Davies realizó un es-
ves de sus ruinas, observando que era completa- tudio de las tumbas de Akhetatón.
mente distinta a todo lo aparecido hasta ahora.
El alemán Borchardt comenzó a excavar en 1907.
Posteriormente, Lepsius continuó las excavaciones, Desenterró 500 casas y dividió el yacimiento en cua-
descubriendo que la ciudad había sido destruida drículas de 200 m, siguiendo este método vigente en

Egiptología 2.0 | 71
Reconstrucción de una parte de la ciudad de Amarna.
| Amarna 3D Project.

la actualidad. Este arqueólogo fue el descubridor del taller del escultor Tutmes, en el que apareció el magnífico
Busto de Nefertiti, llevado de forma dudosa a Alemania.

Durante el siglo XX han avanzado muy lentamente las excavaciones.

Actualmente, la Egypt Exploration Society, dirigida por Barry Kemp, Nicholas Reeves, Geoffrey Martin y el Pro-
yecto de Tumbas Reales de Amarna, continúan sus investigaciones para dar luz a una parte de la historia tan
importante como enigmática: La Época Amarna.

Akhenatón y Nefertiti, Akhetatón es el Sueño de Ellos, olvidado a causa de sus enemigos, que intentaron bo-
rrarlos de la historia y quitar toda señal de su existencia. Pero nada hay oculto bajo el Sol.

Fue toda una filosofía de vida, buena o mala, pero su filosofía, que abarca todo: Arte, Religión, Costumbres,
forma de vivir o manera de ver las cosas… Cada uno que sepa leer las líneas de la Historia.

Bibliografía Sobre el autor

SEYFRIED, F. (2012). In the light of Amarna: 100 Marta Pérez Torres, es profesora de pedagogía tera-
years of the Nefertiti discovery. Agyptisches Museum péutica en ejercicio desde 1990, aunque su gran pa-
und Papyrussammlung. sión es el Antiguo Egipto.

J. MURNANE, W. & C. VAN SICLEN, C. (1993). The En 2002 comenzó, junto al coautor de su libro “Ne-
boundary stelae of Akhenaten. Routledge. heh”, a escribir artículos y publicarlos en su página
web Egiptodreams. Durante los 15 años que lleva
LABOURY, D. (2012). Akhenaton. La Esfera de Libros. operativa la web, han ido creando blogs, foros y dife-
rentes comunidades.
ARMIJO NAVARRO-REVERTER, T. (2012). Amarna:
La ciudad de Ajenaton y Nefertiti. Alderaban. Ha realizado numerosos cursos de egiptología con
la UNED (Universidad de Málaga), CEPOAT (Uni-
SHAW, I. (2007). Historia del Antiguo Egipto. La Esfe- versidad de Murcia), UB (Universidad de Barcelona),
ra de Libros. Universidad de Manchester, Asociación Andaluza de
Egiptología, Instituto Virtual de Ciencias Humanas y el
KEMP, B. J. (2003). El Antiguo Egipto. Anatomía de Instituto de Estudios del Antiguo Egipto.
una civilización. Planeta.
Ha impartido diversas conferencias para múltiples
asociaciones e instituciones y talleres para niños de
secundaria y bachillerato.

Enlaza con el autor

72 | Egiptología 2.0
Religión
Hipólito Pecci Tenrero

Religiosidad egipcia
‘‘entre lo divino y lo mundano’’
Toda génesis necesita una argumentación teórica,
todo comienzo necesita un puntal en el que sostenerse,
y es en este contexto donde los Mitos de la Creación
cobran su protagonismo.

Existen diferentes composiciones o tradiciones, cada


una proveniente de una ciudad determinada, Menfis,
Hermópolis...,que narran, a partir de unos fundamentos
análogos, el origen, el principio del cosmos. Si bien, la
más popular es la Cosmogonía heliopolitana, antigua
On, principal centro cultual de Re, y que se encuadra
dentro de los Textos de las Pirámides, datados en la
V dinastía, durante el reinado de su último soberano.
Unas, narraciones, en su mayoría, originarias del Im-
perio Nuevo y que han llegado a nosotros a través de
fuentes posteriores.

Los mitos, tienen un valor comunal, son estatales, colec-


tivos, su función es la de servir de aglutinante de toda
la sociedad, por lo que no hay espacio para una religión
individualizada, no existe el “uno”, pues el fin último es
que reine la Maat, es la supervivencia del Estado.

En el principio no había nada, no había luz, no había


tierra, nada, únicamente el Num u Océano Primigenio.

De él surgió el Demiurgo, el dios creador Atum, el cual,


desde el Benben, el primer trozo de materia sólida, que
hay que poner en relación con la erección de los obe-
liscos, engendró por masturbación, al dios Shu, el Aire,
que según alguna versión fue escupido, y a la diosa Te-
fnut la Humedad, que según otras fuentes, fue vomitada.

Atum. Detalle de la escultura de Horemheb Estas dos divinidades concibieron a Geb, la Tierra, y
venerando a Atum. Museo de Luxor. Nut, el Cielo, y a su vez, de ellos surgieron Osiris, Isis,
| Kairoinfo4u. Set y Neftis, dando lugar a uno de los conjuntos de dio-

ses más importantes de la religión egipcia, a los que se suman comúnmente Horus y Anubis.

La importancia de esta Enneada, es decir, conjunto o grupo de nueve, radica en la unión de una serie de dioses
que poseen rasgos de la naturaleza muy marcados, junto a otras divinidades que muestran peculiaridades hu-
manas, todo ello presente en el hombre a través de uno de los puntales del estado egipcio, la Realeza.

Pero, para consolidar el poder real, surge otro mito, el Mito de Osiris, que también se enmarca dentro de esta
Teogonía sustentadora argumental de la monarquía, y por el cual Isis adquiere su mayor prestigio. Osiris es el
rey legítimo durante la época mítica, pero su hermano Set, celoso de él, lleva a cabo su asesinato.

Egiptología 2.0 | 73
Algunos autores adornarían la narración, y, así en formas y atributos extraños, tanto humanos como
el siglo I d.C., Plutarco de Queronea cuenta que el animales, templos que llevan a imaginarse la reali-
dios, engañado por su hermano, se introduce en un zación de complejos ritos y ceremonias alejadas del
baúl que es cerrado herméticamente y lanzado al conocimiento popular, escritura oculta y desconocida
Nilo, siendo arrastrado al mar, hasta llegar a las cos- para el conjunto de la población, etc.
tas de Biblos.
La visión egipcia, tradicionalmente, ha sido estu-
Isis, su hermana/esposa, que toma su nombre del diada desde la óptica de la realeza, de las clases
trono que decora su cabeza, Aset, y que en época nobles, aunque hay que buscar una nuevo enfoque,
Helenística deriva a Isis, recupera el cofre, sin em- es decir, la religiosidad de las clases populares, del
bargo en un descuido, Set descuartiza el cadáver en pueblo.
catorce partes y esparce los fragmentos por diferen-
tes puntos. Hay quién defiende el hecho de que la religión nació
cuando apareció el Estado, ya que, con ello se da-
La diosa emprende de nuevo su búsqueda, locali- ría una separación clara entre lo sagrado y lo profa-
zando todos los pedazos, excepto los órganos geni- no, creándose los dogmas o creencias que servirían
tales, que, según la tradición, habrían sido devora- como motor de los creyentes, las normas morales
dos por un oxirrinco, suceso por el que en algunas que regirían el culto y la comunidad, una reglamen-
localidades existía la prohibición de alimentarse con tación clara en lo concerniente a los ritos y rituales
la carne de este pez. que debían celebrarse y que prescriben como habría
que comportarse ante las formas sagradas, un clero
En todas las zonas en donde se encontraron restos totalmente jerarquizado y con unas funciones deter-
de la divinidad, su esposa erigiría un sepulcro, acon- minadas, por lo que anteriormente a su fundación,
tecimiento que explicaría la existencia de los nume- ciertamente habría que hablar de religiosidad.
rosos emplazamientos en el interior de Egipto rela-
cionados con Osiris, como Busiris’ o Abidos, siendo Sin embargo, la religión es un conjunto de prácticas
ésta última la población tradicional en la cual estaba grupales, en comunidad, y en opinión del autor, si
ubicada la verdadera tumba de la deidad. se utiliza el término “religiosidad” como aquello que
“...tiene características consideradas propias de la
En otras narraciones se afirma que Isis, acompaña- religión o de lo sagrado...” realmente se estaría ha-
da de su hermana Neftis, recorre la tierra buscando blando de elementos ordinarios, comunes, que ad-
a su hermano/esposo hasta encontrar su cadáver en quieren diferentes particularidades capaces de con-
el río, y lo hace resucitar ayudada por Anubis, que vertirles en entidades sacras.
fue enviado, según ciertas versiones, por Re para
practicar su momificación. Usemos como ejemplo al caballo. En numerosas
comunidades prerromanas este animal es todo un
La tradición cuenta que Isis tuvo un hijo póstumo del símbolo de prestigio, un bien preciado al alcance de
dios, Horus, el cual, habría retado a su tío, costándo- una minoría, pero, adquiere una connotación nueva
le, durante el transcurso de la lucha, la pérdida de un cuando, a la muerte de su dueño, se convierte en un
ojo, que le sería restituido por su madre. Esta con- animal “psicopompo”, es decir, un medio con el que
tienda finalizaría con la mediación de los dioses, que estas aristocracias logran acceder a un nuevo esta-
reconocieron a Horus como sucesor legitimo de su dio, pues es el conductor de sus almas hacia el más
padre Osiris, mientras que este último se convirtió, allá, a otra vida.
entre otras cosas, en Juez de los Muertos.
Por tanto, cuando se emplea la acepción “religio-
Como se puede apreciar, todos estos relatos inten- sidad” habría que referirse, seguramente, por una
tan manifestar el vínculo existente entre el soberano parte, a la forma en que el pueblo ha asimilado la
y los dioses, ya que todo faraón, al ser coronado, se religión, y por otra, al proceso en que estas colec-
convertía en el Horus Viviente, hijo de Isis, el “Gran tividades han conferido un carácter sagrado a ele-
Trono”, el trono deificado, para pasar a ser Osiris en mentos que antes no lo tenían, véase, los amuletos,
el momento de su muerte. En suma, tal como la reli- y que adoran o veneran en un conjunto de liturgias
gión oficial propugnaba, el monarca era Rey “Por la privadas, personales, no abiertas a la comunidad.
Gracia de Dios”.
Se tiende a pensar que la religión tuvo un protago-
El modelo de Isis nismo muy importante dentro de la sociedad, pero
deberíamos pensar qué, quizás es lo que ha llegado
La religión egipcia tiene todas las características hasta nosotros, y en realidad no ocupaba un espec-
para ser considerada mítica o fabulosa, dioses con tro tan amplio como imaginamos, llegando exclusi-

74 | Egiptología 2.0
Pintura de la diosa Isis. 1360 a.C. | The Yorck Project.

vamente aquello que procede del mundo oficial, de que se narra como uno u otro dios se posiciona a fa-
las elites, ya que, al fin y al cabo, los grupos que os- vor o en contra de un bando, Atenea, Afrodita, Apolo,
tentaban el poder eran los únicos capacitados para Leto, Hefesto o Poseidón, y no hay que olvidar el pro-
poder legar información de forma escrita, aspecto tagonismo de diferentes “semidioses”, como Aquiles
que no se encontraba al alcance de la sociedad en hijo de Tetis, o Eneas, hijo de Afrodita (Venus), y tam-
general, además de que hay que tener en cuenta bién mujeres relacionadas con las deidades, como
que un alto porcentaje de la información proviene de Helena, considerada hija de Zeus.
enterramientos, y el resto, de los templos.
En Egipto realmente la única persona que tiene una
Es por ello, que la religión egipcia tal como la conoce- relación directa con los dioses es el Rey como hijo
mos ahora, se encontraba alejada de la población en de diosa y de dios, el “Horus Viviente”.
general, puesto que la inmensa mayoría de rituales,
ritos y celebraciones, corrían a cargo del rey y los sa- Pero, al igual que durante el transcurso de la Edad
cerdotes, siendo el grueso poblacional ajeno a estas Media muchos templos cristianos ven paulatinamen-
celebraciones, por lo que se puede decir que era una te incrementado su estatus, hasta adquirir una serie
religión de estado, utilizada fundamentalmente con de preeminencias y prerrogativas, pasando a osten-
el fin de consolidar las bases del poder real. tar un tratamiento diferenciado como catedral, que la
convertiría en un referente de la comunidad, relegan-
En cierta manera, se podría decir que los fundamen- do los lugares de cultos populares, fundamentalmen-
tos del Estado se encontraban bastante alejados del te, a las pequeñas iglesias más cercanas a ellos, es
pueblo egipcio, ya que, si bien, se realizaban ple- obvio que en la tierra egipcia se erigirían pequeños
garias, dádivas de exvotos, etc., las divinidades, al templos, ni tan poderosos, ni tan magníficos como
contrario de los dioses romanos o griegos, no inte- aquellos erigidos en Karnak y Luxor, y cuyo límite
ractuaban con el pueblo, no “jugaban” con los huma- temporal se encontraría en la fuerza que tuviera el
nos, a imagen de los grandes dioses griegos que se material con el que se había edificado para mante-
involucraban en las contiendas terrenales, e incluso nerse en pie.
con la existencia de ciertas semejanzas entres algu-
nos humanos y estas divinidades. Sin embargo, se iría produciendo una evolución en
los dogmas, en las doctrinas, avances capaces de
No hay más que recordar diferentes pasajes en los explicar las nuevas dificultades y obstáculos que

Egiptología 2.0 | 75
irían surgiendo, sobre todo en una población en la chas ocasiones se las denomina ‘‘Los Dos Milanos’’,
que no hay un tratado de referencia, como La Biblia, ya que en algunos relatos Isis se transformó en este
El Corán o la Torá, necesarios en tanto en cuanto ave para hacer resucitar a Osiris por medio del movi-
son capaces de responder a diferentes premisas en miento de sus alas.
un mundo que contaría con un noventa y ocho por
ciento de analfabetismo aproximadamente. También suelen encontrarse talladas una a cada ex-
tremo del sarcófago, o incluso pintadas en la momia.
Es por ello, y posteriormente, por la influencia de re- Como deidad agraria, aparte de tener relación con
ligiones exógenas, por lo que diferentes divinidades su marido Osiris, que también es dios de la Vegeta-
evolucionarían desde sus atributos originales hasta ción y de la Resurrección, tenía vinculaciones con
una serie de nuevas particularidades que en múl- Renenutet, la cual de la misma forma, se enlaza a
tiples ocasiones surgirían de una nueva devoción Hathor, siendo una divinidad, que además de estar
popular, y que conduciría a sustituir ciertos rasgos asociada a la buena suerte, se relacionaba directa-
por otras cualidades más adecuadas al papel que mente con las cosechas, los partos y la felicidad.
pasarían a desempeñar, produciéndose en numero-
sos casos una estrecha vinculación entre diferentes En relación con la agricultura, Isis también se iden-
personajes. tifica como Isis-Sothis, la estrella Sirio, pues su apa-
rición coincidía con el comienzo de la inundación
Si se toma como ejemplo a Isis, al sufrir una paula- del Nilo, y marcaba el comienzo del Año Nuevo, y
tina evolución, en su persona se concentrarían dife- la creación del calendario, que se iniciaba el 19 de
rentes cualidades, pues se encontraría asociada a julio y contaba con tres estaciones, Akhet, o período
diversas deidades que cuentan con una serie de atri- de la Inundación, Peret, o estación de la siembra, y
butos análogos, por lo que se encuadran dentro del Shemu, o período de la cosecha, de cuatro meses
mismo ámbito, siendo uno de los casos más cono- de treinta días cada una, con cinco días añadidos
cidos la relación existente con Hathor, que además conocidos como los “días epagómenos”.
de estar asociada con, entre otras cosas, el amor y
la música, en ciudades como Tebas era la protectora La conexión de la diosa con Re se encuentra ligada
de los cementerios y la esposa de Horus, y en su al nombre. Los egipcios consideraban que éste, al
representación como diosa-vaca también es una de igual que la sombra, formaban parte de la esencia
las personificaciones de la maternidad, amamantan- de la persona, por lo que Isis consiguió grandes po-
do a un niño, Ihy, relacionado también con la música deres gracias a que ideó una estratagema con la que
y que es en realidad el nexo de unión de las dos consiguió descubrir el Nombre Secreto de Re, con-
divinidades, pues existía la idea de que era el mis- virtiéndose en la ‘‘Gran Maga’’.
mísimo rey, que al alimentarse con la leche divina
adquiría la prudencia, sabiduría y divinidad que ne- Pero, a finales del siglo IV a.C. se fundaba una ciudad
cesitaba todo buen monarca. de nueva planta en el lugar que ocupaba Rakotis, un
poblado de pescadores, su nombre, Alejandría.
En este contexto, Isis aparecía con los atributos de
Hathor, es decir, los cuernos de vaca rodeando al Este enclave se convertiría en el puerto más impor-
disco solar, mostrándose sobre todo durante la Baja tante del Mediterráneo, y es en este periodo cuando
Época, fundamentalmente en figuras sedentes dan- se puede apreciar la evolución doctrinal comentada
do de mamar a Horus. anteriormente, así como la solución adoptada para
los nuevos dilemas emanados de su nuevo papel,
Durante esta fase Isis y Hathor tienen una relación pues la diosa experimentaría un proceso paulati-
muy estrecha con otro personaje, ya que, al pare- no de helenización, asimilándose a dioses y mitos
cer la hermana/esposa de Osiris pasó a identificarse griegos cuya naturaleza o bien era de tipo agrario
con Afrodita al descubrirse portando los atributos de o poseían atributos relacionados con la maternidad,
Hathor. como es el caso de Démeter, que además de ser
la nodriza del hijo del rey de Eleusis, en donde tra-
Con carácter funerario, Isis está estrechamente rela- dicionalmente se celebran sus cultos y ceremonias,
cionada con su hermana Neftis, mujer de Set, asis- protagoniza junto a su hija Perséfone la leyenda que
tiéndola en la búsqueda del cuerpo de Osiris, acto intenta dar respuesta a la existencia de las estacio-
recogido en las ‘‘Lamentaciones de Isis y Neftis’’ que nes del año.
los sacerdotes recitaban en las fiestas en honor del
dios. El culto a Isis daba un paso más allá, pues entraba
dentro de lo que se conoce como cultos mistéricos,
Las dos diosas suelen mostrarse una a cada lado de cuyo trasvase de conocimientos se realizaba a tra-
la momia con las alas extendidas, por lo que en mu- vés de diversos rituales secretos, reservados única-

76 | Egiptología 2.0
Serapis. Museo Pio-Clementino,
Ciudad del Vaticano.
| Wikimedia Commons.

Egiptología 2.0 | 77
mente a los iniciados, que produjo un alejamiento de la diosa al pueblo, ya que su veneración se restringía a es-
tos discípulos, a estos seguidores, por lo que sus templos estarían formados por espacios protegidos en donde
se llevan a cabo ritos secretos, conocidos solamente por los iniciados al culto.

Otras divinidades seguirían el mismo camino, y así, durante el reinado de Ptolomeo I Sóter, fundador de la di-
nastía Lágida, y que ocupó el trono en el año 305 a.C, después de las Guerras de los Diádocos, se asentaba
un dios estrechamente relacionado con Isis, conocido como Serapis, unión de Osiris y Apis junto a una serie
de elementos griegos, y muy relacionado con el templo denominado Serapeum, situándose debajo de él la ne-
crópolis del buey Apis, manifestación de Ptah-Sokar-Osiris, y del toro sagrado Mnevis, considerado como una
manifestación de Re.

Hemiciclo del Serapeum de Saqqara. | Hipólito Pecci Tenrero.

El culto a la diosa comienza a extenderse por otros Harpócrates, Anubis, y desde el siglo I a.C. también
territorios a través de los puertos, fundamentalmente se adora a Osiris. Este templo permanece activo du-
por medio de comerciantes, soldados y esclavos, y rante seis siglos.
desde aquí se propaga al interior utilizando las vías
fluviales y las calzadas, pero también se especula Un lugar de filtración hacia el interior de la Península
con la posibilidad de que existieran ‘‘misioneros am- Itálica es la Magna Grecia, desde donde se propaga
bulantes’’ que se encargarían de difundir las nuevas a Herculano y Pompeya, ciudad en la que existía un
creencias. Iseum cercano al foro, que se encuentra adosado al
teatro.
A partir del siglo II a.C, el culto a Isis comienza a ex-
tenderse por Asia Menor, aquí, en las ciudades grie- La propagación del culto también se encuentra muy
gas establecidas en la Jonia aparecen gran número estrechamente ligada al movimiento de las legio-
de inscripciones en honor a la diosa. nes romanas, como ejemplo, el episodio en el que
el cónsul romano T. Quincio Flaminino vence en el
En la Península griega penetra por el puerto del año 197 a.C. al rey macedonio Filipo V en Cinoscé-
Píreo de Atenas, en donde los emigrantes egipcios falo, Tesalia, el cual pierde todas sus posesiones de
llevan el culto a Isis y a Serapis, y ya, en el año 250 Europa y Asia, además de ser obligado a pagar una
a.C. aproximadamente aparece una ‘‘Asociación’’ de fuerte compensación de guerra y firmar una alian-
adoradores del dios, mientras que en Délos se le- za con Roma. Pero esta actuación también conlleva
vanta un Iseum durante el siglo III a.C, y en Creta una fuerte helenización de la ciudad italiana, lo que
en el siglo siguiente. En Macedonia durante el siglo también favorece la expansión de Isis junto a otros
III a.C. se erige un templo en honor a Serapis, Isis, cultos orientales, como Mitra.

78 | Egiptología 2.0
En la Península Ibérica hay evidencias de la diosa debidas a los contactos comerciales, como el vaso de la
Aliseda, con fechas del 600 a.C. aproximadamente, pero fundamentalmente se puede comprobar el culto a Isis
a partir de la presencia romana durante la II Guerra Púnica (218-202 a.C.) en su forma de Isis-Fortuna, junto a
otras divinidades egipcias como Anubis, sin embargo el culto a Serapis es más tardío, introduciéndose hacia el
siglo I a.C.

Entre los pueblos prerromanos peninsulares la divinidad no gozó de muchas simpatías, ya en época romana sus
seguidores eran itálicos romanos u orientales asentados en Hispania, pero en ningún caso grupos indígenas.
Cuando comienza a extenderse el cristianismo, los primeros seguidores de esta nueva religión son paganos
conversos, por lo que en su culto se introducen numerosos mitos y ritos, fundamentalmente de las religiones
mistéricas, como es el caso de la influencia del mito de Osiris en la muerte y resurrección de Jesucristo, que, de
la misma manera tiene conexión con los dioses agrarios y la renovación de la vegetación, o la conmemoración
de su nacimiento el 25 de diciembre, lo que está igualmente relacionado con Mitra y con las fechas cercanas al
solsticio de invierno.

Asimismo en la religión cristiana intervienen otros aspectos de los cultos paganos, como puede ser la conexión
existente, y la asimilación de los atributos de Isis por parte de la virgen María, un rasgo claro de ello es que en
numerosas ocasiones se representa en la postura sedente con el niño, similar a la actitud que tomaba la diosa
egipcia con su hijo Horus, el cual, lógicamente en este caso podría ser identificado con la persona de Jesús.

Isis sedente con Horus. Museo del Louvre y Virgen María amamantando a su hijo. Luis de Morales (1509-1586).
| Wikimedia Commons.

Religiosidad y magia uno de sus enemigos.

Es difícil distanciar la magia, heka, de la religión en Comienza a abrirse camino un nuevo elemento den-
la religiosidad popular, pues la magia tendría la res- tro de la sociedad, un elemento que sí permite esta
puesta que el grueso de la población necesitaba, ex- vida espiritual privada que, quizás, no se podía tener
plicaciones para su día a día, su vida cotidiana, que con el conjunto religioso nacional, la Heka, la ma-
necesitaban algún tipo de guía, de orientación para gia, tanto de forma escrita, asequible a una minoría,
realizar las funciones o actividades de una forma lo como en forma de tradición oral.
más acertada posible, o la búsqueda de la protec-
ción personal a través de los amuletos, mientras que El influjo o influencia de la religiosidad se hace pre-
la magia utilizada a nivel estatal tendría un fin único, sente en objetos, en principio comunes y de uso más
la supervivencia del Rey y la destrucción de cada o menos frecuente, pero que en manos de la realeza

Egiptología 2.0 | 79
se convirtieron en elementos imbuidos de misticis- vier Arries (Egiptología 2.0 enero 2017) “...Utilizaban
mo, de cierto fervor y devoción, como es el caso de amuletos para hacer magia? Claro, yo creo que el
algunas cabezas de maza o de las paletas. amuleto es la forma de magia más popular, aunque
también es la más sencilla...”
Las paletas son uno de los documentos más anti-
guos donde se puede conocer la historia de Egipto. De la misma forma, en multitud de casos se inten-
Se datan en el período Predinástico, y se encuentran taban explicar las enfermedades como un tipo de
en las áreas de asentamiento de Nagada III (3200- posesión de un elemento que se hacía fuerte en el
3000 a.C. aprox.). cuerpo del convaleciente, así, había que echar mano
de conjuros y rituales para aplicar una cura suficien-
En un principio su función era la de servir de sopor- temente potente con la que aliviar al enfermo, tal
te para los pigmentos, cremas, aceites, etc., que se como se puede ver en diferentes papiros médicos,
aplicaban en el cuerpo, aunque era común encon- como el papiro Ebers, que con cronología de media-
trarlas dentro de ajuares funerarios o como ofrendas dos del siglo XVI a.C., recogía diferentes conjuros y
en los templos. encantamientos, por tanto, el galeno, podía decirse,
que en algunos casos era una suerte de médico, cu-
La paleta más famosa es la llamada Paleta de Nar- randero y chamán.
mer, encontrada por Quibell en 1898 en el santua-
rio de la buitre Nekhbet, protectora de los reyes del Conclusiones
Sur, situado en El-Kab (Hieracómpolis), por lo que se
piensa que fue un presente de este monarca tras su La religión aparece con el fin de intentar explicar y
triunfo sobre el Norte. comprender el medio en el que se vive, además de
ser aglutinante de la comunidad y subterfugio con
La función de la pintura, al igual que la escultura y el que mantener el poder entre las aristocracias,
la momificación, era preservar la imagen del difunto además de servir como fundamento a ciertas ac-
y sus posesiones para que su alma pudiera pervi- tuaciones que se cimientan en las narraciones de
vir para siempre, por ello, la representación pictórica Creación, como puede ser la institución del incesto,
debía ser sencilla y clara, para que el alma del difun- refrendada por la Enneada Heliopolitana.
to pudiera reconocerse a sí mismo y a sus cosas, y
poder disfrutar así del Más Allá. Todo aquello que constituye y forma parte del univer-
so tenebroso, de los temores intrínsecos, de una u
Aquí es donde entra el concepto de magia, y la ex- otra forma, pasa a convertirse en objeto de venera-
plicación de la forma de representar las figuras que ción, así, quizás pudiera explicarse la existencia de
tenían los artesanos egipcios, y así, en las mastabas diferentes deidades egipcias que, en principio, for-
de época antigua, aparecían estatuas que represen- man parte de este naturaleza, como Sobek, Tueris,
taban al muerto, pero con el paso del tiempo, se sus- Uadjet o Sekhmet.
tituirían por pinturas, ya que los efectos “religiosos”
eran equivalentes, pues la ofrenda pintada tenía el Es así, como se podría explicar el hecho de que
mismo valor que la ofrenda real, al igual que la re- cuando un objeto, un elemento, sufre un proceso de
presentación pictórica era lo mismo que una estatua, sacralización se produce una “Hierofanía”, es decir,
esto es la Heka “la magia”. pasa a convertirse en una manifestación sagrada, de
tal forma que, en sí mismo no supone una realidad
Hay que recordar que la Heka, la magia, se encon- religiosa, sin embargo, al conferirle este carácter, se
traba dentro del ámbito de la medicina, no hay más convierte en una manifestación, en el “recipiente” sa-
que ver que, a través de la magia, Isis proporcionó grado.
de nuevo la vida a su hermano y marido, al mismo
tiempo que ciertas divinidades poseían gran influjo La religión egipcia cuenta con múltiples casos de hie-
sobre diferentes partes del cuerpo, amén de eviden- rofanías, pues no hay más que fijarse en la multitud
ciarse en diferentes representaciones, como las es- de animales conectados con algún tipo de deidad, el
tatuillas de la fertilidad que, obviamente, formaban buey Apis por ejemplo, como animal es un elemento
parte de la religiosidad popular y por tanto privada, profano, sin embargo, la aparición en su cuerpo de
no formando parte de la religión “estatal”. una serie de características, pelaje completamente
negro, diferentes tipos de manchas, etc., le confería
Efectivamente, dentro del ámbito privado se rendía un carácter sagrado como la manifestación de Ptah.
culto a las divinidades de la fecundidad y de las em- Pero, este acontecimiento se da en otras religiones
barazadas, como el enano Bes o la diosa hipopóta- actuales; no olvidemos que el Grial considerado
mo Tueris, así como el ofrecimiento de presentes y como recipiente, tiene el valor que el mercado o su
ofrendas, estatuillas de la fertilidad, tal como dice Ja- dueño consideren justo, sin embargo, en tanto que

80 | Egiptología 2.0
Buey Apis. Museo del Louvre.
| Pigalle. Egiptología 2.0 | 81
fue usado por Jesucristo en la Última Cena se transmutó en un objeto sagrado para la Cristiandad.

Es decir, todo aquello que de una u otra forma pueda servir a unos fines determinados, es susceptible de con-
vertirse en sagrado.

Es en este punto donde radica la dificultad para separar religión de religiosidad y magia.

Bibliografía Sobre el autor

CUENCA-ESTRELLA, M; BARBA, R. (2009). La me- Doctor en Prehistoria y Arqueología por la Universidad


dicina en el antiguo Egipto. Aldebarán. Nacional de Educación a Distancia (UNED). Magís-
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PECCI TENRERO, H. (2004). Isis, la Gran Maga. Es- Entre los años 1998 y 2008 ha participado en diferen-
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ROMERO GIL, M. (2017). Entrevistas - Javier Arries: va de Ambrosio (Vélez-Blanco, Almería), trabajos ar-
‘‘Algo nos llama y nos hace mirar hacia este país, con queológicos en Perales del Río (Getafe), Proyecto de
una historia y un pasado tan fascinante.’’. Egiptología Investigación, estudio y documentación en la Cueva
2.0. Nº 6. Enero. PP. 6-11. de la Fuente del Trucho (Asque-Colungo, Huesca) y
dirección arqueológica para la realización de trabajos
TABER, G. (2016). Magia y maldiciones del Egipto fa- de prospección y excavación arqueológica en el Cerro
raónico. Concepciones desde la antigüedad hasta el de San Isidro (Domingo García, Segovia). Entre los
imaginario contemporáneo. Egiptología 2.0. Nº4. Ju- años 2008 y 2011 Arqueólogo de la Unidad de Pro-
lio. PP. 21-36. moción y Desarrollo V y VI de la Diputación de Toledo.

Es también autor de diferentes artículos relacionados


con el antiguo Egipto.

Enlaza con el autor

82 | Egiptología 2.0
Escritura
Alberto Fernández Boo

La escritura jeroglífica:
De la interpretación
mística a la piedra Roseta
En este artículo vamos a hablar
del proceso de interpretación de
los jeroglíficos: los precedentes
del descubrimiento; para, pos-
teriormente, hablar del descifra-
miento de los jeroglíficos por par-
te de Champollion; y, por último,
de las contribuciones de sus su-
cesores.

Los precedentes: el misticis-


mo, la principal explicación del
significado de los jeroglíficos

Con la introducción y expansión


del cristianismo por Egipto los
jeroglíficos fueron desaparecien-
do poco a poco. De hecho, en
el siglo III ya no se utiliza en los
documentos, aunque hay ins-
Jeroglíficos inscritos en el obelisco de Hatshepsut erigido en el templo de cripciones en demótico en Filas
Karnak. | Guillaume Lelarge. que datan de una fecha tan tar-

día como el 452 de nuestra era, es decir, unos sesenta años después de la desaparición definitiva de los jero-
glíficos.

A partir de aquí, las interpretaciones acerca del significado de los jeroglíficos son prácticamente todas de tipo
místico, interpretaciones muy lejanas del verdadero significado de estos símbolos. Las aserciones más acerta-
das se encuentran en un oscuro pasaje del Stromateis de Clemente de Alejandría (vivió hacia el 200 de nuestra
era), que puede ser interpretado como una afirmación de que los jeroglíficos incluían signos fonéticos.

Sin embargo, fue Horapolo, un nativo de Nilópolis, en el Alto Egipto que vivió en la segunda mitad del siglo V, es
el que más se acerca a un desciframiento real. Su tratado Hyerogliphica, escrito probablemente en copto pero
que ha sobrevivido solamente en una traducción en griego realizada por Filipo, combina descifrados correctos
de algunos signos jeroglíficos con lecturas aleatorias e incorrectas de otros. La interpretación errónea de los
signos se debió a que, durante la época en la que fue redactado su Hieroglyphica, los jeroglíficos tenían muchas
veces un carácter simbólico.

El escrito de Horapolo fue redescubierto en 1419 por Cristoforo Buondelmonte, un viajero que lo compró en
Andros y lo transportó hasta Florencia. El manuscrito fue uno de los primeros libros clásicos que se imprimió
(1505), pues despertó mucho interés entre los eruditos del Renacimiento. Además, fue traducido al latín en una
edición que fue ilustrada por Alberto Durero. Las explicaciones fantásticas de este tipo fueron aceptadas por la
mentalidad medieval, y persistió la opinión de que los jeroglíficos egipcios conferían un significado simbólico a

Egiptología 2.0 | 83
doctrinas filosóficas ocultas y religiosas
hasta comienzos del siglo XIX.

El primer gran paso hacia el desciframiento


de los jeroglíficos se produjo durante el Re- jeroglíficos
nacimiento gracias a la cultura Humanista,
un movimiento cultural que buscaba recu-
perar el protagonismo del hombre, que no
de la humanidad, a través de los modelos
de la Antigüedad. Es decir, se pretendía re-
descubrir el pasado de Grecia y Roma, lo
que conllevó también el redescubrimiento demótico
de la cultura faraónica.

Esta errónea opinión recibió nuevas un


nuevo impulso a partir de las especula-
ciones de Athanasius Kircher, un prepa-
rado orientalista a quien fue confiada la
traducción de un diccionario copto-árabe
traído desde Egipto por Pietro della Valle. griego
El Prodromus Coptus sive Aegyptiacus de
Kircher, publicado en 1636, marca el co-
mienzo de una larga serie de libros sobre
el copto, una materia sobre la que se podía
obtener no poca información cuando los
investigadores consiguieron la clave para
descifrar los jeroglíficos. Sin embargo, las Fotografía de la piedra Roseta en blanco y negro y
teorías de Kircher en cuanto al contenido alto contraste. | European Space Agency.

de las inscripciones jeroglíficas, eran completamente erróneas.

Descifrando los jeroglíficos

La clave para el desciframiento de los jeroglíficos se consiguió cuando algunos soldados franceses encontraron
una inscripción trilingüe en griego, demótico y jeroglífico (1799). Esta inscripción, conocida con el nombre de
la piedra Rosetta, resultó ser, según se dedujo del fragmento griego, “El decreto de Ptolomeo V. El texto que
contiene la piedra de Roseta es un decreto escrito por los sacerdotes reunidos en Menfis en el año 196. En
este texto conmemoraban la primera coronación del rey Ptolomeo V Epífanes, e instauraban su culto en todos
los templos. La totalidad del decreto ha podido reconstruirse gracias a otras copias halladas. Su importancia no
radica en el contenido de la estela, sino en que estuviera escrita en tres tipos de escritura” (CASTELLANO, N.;
1997: 146).

La piedra misma había pasado a manos de los ingleses, pero el orientalista francés Silvestre de Sacy tenía una
copia. Después de un infructuoso intento por su parte, de Sacy pasó la copia al diplomático sueco Ákerblad, que
en aquel momento se dedicaba a las investigaciones orientales en París.

En esos meses Ákerblad consiguió, mediante la comparación de los textos griego y demótico, identificar en este
último todos los nombres propios que aparecían en el texto griego, además de reconocer, escritas alfabética-
mente en sus formas correctas, las palabras que significaban “templos” y “griegos” y los sufijos pronominales.
Ákerblad no consiguió más progresos debido a sus prejuicios, de los que no consiguió liberarse; las palabras
que descifró habían sido escritas alfabéticamente, y eso le hizo creer que la escritura demótica era exclusiva-
mente alfabética.

El siguiente gran paso se debió a un inglés, Thomas Young. Cuando una copia de la piedra Rosetta cayó en
sus manos en 1814, se enfrentó al problema con verdadero entusiasmo. Y, mientras revisaba los resultados
conseguidos por Ákerblad se dió cuenta de que el demótico estaba lleno de signos que de ninguna manera se
podían explicar como alfabéticos. Más adelante, se dio cuenta de que los sistemas de escritura demótico y jero-
glífico estaban íntimamente relacionados. Al darse cuenta de que el fragmento griego estaba lleno de palabras

84 | Egiptología 2.0
que se repetían, utilizó éstas para dividir los tres tex- a poco.
tos en las palabras que los componían, y no pasó
mucho tiempo antes de que su vocabulario Grie- Champollion leyó en la Academia, el 29 de Septiem-
go-Demótico tuviera 86 grupos, la mayoría correctos. bre de 1922, su memorable Lettre à M. Dacier relati-
Sin embargo, la mayoría de sus intentos de indicar ve al’alphabet des hiéroglyphes phonétiques. En esta
los sonidos de los que se componían y de deducir los carta no menciona su desciframiento de los nombres
equivalentes coptos fueron, en general, erróneos. Ramsés y Tutmosis, pues esos y otros muchos des-
cubrimientos estaban reservados para el Précis du
En 1816 realizó otros descubrimientos a partir de la système hiérogiyphique, que apareció en 1824.
identificación de largos pasajes escritos sobre papi-
ro, pertenecientes al “Libro de los Muertos”, en je- En definitiva, Champollion demostró que “había más
roglífico y en hierático. Gracias a esto, estableció la de trescientos jeroglíficos, demasiados para tratarse
equivalencia entre las formas pictórica y cursiva de de fonogramas, es decir, para que a cada uno le co-
los signos. Estaba seguro de que tanto el demóti- rrespondiera un sonido […]. Los jeroglíficos tampoco
co como el jeroglífico contenían un gran número de eran ideogramas (Signos que representan una idea).
elementos fonéticos. Asimismo, demostró, como ya De todo ello dedujo una idea fundamental: el texto
habían anticipado hacía ya mucho de Guignes y jeroglífico estaba formado por una combinación de
Zoega, que los “cartuchos” o “anillos reales” que se ideogramas y fonogramas” (CABALLÉ RADA, M.;
verían en los jeroglíficos contenían en su interior los 2011: 34).
nombres de reyes y grandes esposas reales.
La difícil tarea de suceder a Champollion
Por otro lado, señaló correctamente la forma pictó-
rica en la escritura jeroglífica de la f y la i, y el “de- Una vez muerto Champollion, su hermano mayor,
terminativo” (que nos muestra el género y el número Champollion-Figcac, editó una gramática y un diccio-
de las palabras) usado para los nombres femeninos nario con toda la información recogida. Aparecieron
en los textos tardíos. También descubrió el principio entre 1835 y 1844 con una visible falta de revisión
de homofonía a partir de variantes en los papiros, es por el pequeño de los Champollion.
decir, que distintos caracteres podían tener el mismo
valor para decirlo de forma más rápida. Posteriormente, Richard Lepsius dio un nuevo impul-
so al estudio de los jeroglíficos con su Lettre a M. le
Tras un largo período de estudio, Jean François professeur H. Rosellini, publicada en Roma en 1837.
Champollion concluyó que los tres tipos de escritura Aquí el estudioso alemán examinó de forma exhaus-
egipcia eran simples modificaciones el uno del otro. tiva y rigurosa las publicaciones de Champollion y
De hecho, cuando, en el verano de 1821, imprimió Rosellini, llegando a la conclusión de que las bases
su folleto sobre la escritura hierática no tuvo ninguna eran las correctas. La obra más conocida de Lepsius
dificultad en traducir a hierático y después a jeroglífi- fue su Denkmäler aus Ägypten und Nubien.
co los grupos demóticos que conocía. En esta época
empezó a estudiar el papiro demótico Casali, donde En 1867, Samuel Birch publicó su Dictionary of Hie-
encontró el nombre de Cleopatra escrito en jeroglífi- roglyphics, impreso en el quinto volumen del trabajo
co. Fue en este momento cuando el francés decidió de Bunsen titulado Egypt’s Place in Universal His-
comparar los símbolos jeroglíficos que aparecían en tory. Fue seguido por el mucho más amplio Hiero-
el papiro con los de la Piedra. glyphisch-Demotisches Wörterbuch (Vols. I-IV, 1867
- 8; suplemento, Vols. V VII, 1880 - 2), de gran valor
Ákerblad había leído, alfabéticamente, en la par- incluso en la actualidad.
te demótica de la piedra el nombre de Ptolomeo, y
Champollion había probado, mediante su identifica- Por otro lado, Brugsch fue el principal pionero en los
ción de los signos demóticos con aquellos conteni- descubrimientos en demótico, con su Grammaire dé-
dos en el cartucho de Ptolomeo, que los jeroglíficos, moüque (1855). Asimismo, los mayores avances en
en ciertas ocasiones, también podían ser alfabéti- el estudio del hierático fueron realizados por Good-
cos. En suma, el problema estaba resuelto en lo que win en Inglaterra (1817-1878) y por Chabas en Fran-
a los cartuchos del período grecorromano concernía, cia (1817-1882).
pues se sabía con certeza que contenían caracteres
alfabéticos. Otros eminentes egiptólogos franceses fueron Ema-
nuel de Rouge (1811-1872) y Sir Gaston Maspero,
A partir de aquí, deberá centrarse en los jeroglíficos cuyo trabajo publicado entre los años 1871-1916 ha-
más antiguos. El 14 de Septiembre de 1822 recibió cen de él una figura representativa.
del arquitecto Huyot copias de bajorrelieves de tem-
plos egipcios que fueron aclarando sus dudas poco Sin embargo, no podemos hablar de un estudio cien-

Egiptología 2.0 | 85
Leon Cogniet-Jean-Francois Champollion.
Léon Cogniet (1831). Museo del Louvre.
| Wikimedia Commons.

86 | Egiptología 2.0
tífico ordenado de la escritura jeroglífica hasta los úl- a Petrie en la College, durante las estancias del egip-
timos sesenta años nuestros conocimientos del len- tólogo en sus excavaciones en Egipto. Por desgra-
guaje egipcio han llegado a fundarse sobre una base cia, la I y la II Guerra Mundial le truncó la carrera, al
científica. no considerarse apropiado que una mujer excavase
en Egipto.
Aun así, con anterioridad a esta época aparecieron
obras de notable valor, procedentes de la Escuela En esta época, Battiscombe Gunn consiguió dar un
Alemana. En 1880 se publicaron dos gramáticas de gran paso hacia adelante con la publicación de una
gran importancia: la Koptische Grammatik de Ludwig gramática egipcia en 1924, conocida con el nombre
Stemy; y la Neullgyptsche Grammaak de Adolf Er- de Studies in Egyptian Syntax.
man, que estudia el dialecto vulgar del Imperio Nue-
vo. Esta última fue complementada en 1889 por un Por último, nos vemos obligados/as a afirmar que el
elaborado estudio del lenguaje de un papiro que con- campo de la lexicología ha sido el que más déficits
tenía historias escritas en Egipcio Clásico (Die Spra- ha tenido en la historia de la filología. No obstante,
che des Papyrus Westcar). Además, Erman publicó en este campo destacan el Dr. Erichsen escritor de
en 1894 un pequeño manual de gramática egipcia, los cinco volúmenes del Wörterbuch (1926-31), obra
que fue durante mucho tiempo la guía de referencia que está sin acabar. Aun así, se dio un paso enorme
para todo principiante. hacia adelante con el gran Coptic Dictionary de W.E.
Crum, publicado en 1939.
El estudio del copto fue enormemente perfecciona-
do por la breve gramática del dialecto saídico de G. Hasta hace poco, otra necesidad urgente era una
Steindorff, cuya primera edición fue publicada en antología manual de pasajes para el estudio, puesto
1894. Más importante fue la contribución a la filolo- que la Ägyptische Lesestücke (Texte des Mittleren
gía egipcia llevada a cabo por Kurt Sethe en su tra- Reiches, 1924) de K. Sethe ya no se edita. Sin em-
tado Das Ägyptische Verbum (1899-1902 que en la bargo, en la actualidad esta obra ha sido reempla-
actualidad sigue siendo un referente en cuanto a lo zada por el Egyptian Reading book, Vol. 1 escrito en
relacionado con en lo referente a las formas verbales 1940, por A. de Buck.
y a la relación general del egipcio con el copto. Esta
obra es fundamental para comprender la estructura
y los detalles del lenguaje egipcio.

No obstante, también se realizaron descubrimientos


fuera de la Escuela Alemana, como los llevados a
cabo por estudiosos como F.L. Griffith en el campo
paleográfico, ya que descifró los textos cursivos hie-
ráticos pertenecientes al Imperio Medio. En el campo
del demótico, W. Spiegelberg demostró ser un gran
editor de textos. Por otra parte, de la colaboración
entre Sir Herbert Thompson y F.L. Griffith surgió la
publicación de algunos papiros importantes.

Debemos destacar la obra de Margaret Alice Murray,


por ser la primera mujer especializada en escritura
jeroglífica por la Oxford University desde 1894. De
hecho, Flinders Petrie fue su profesor. Este egiptó-
logo empezó su carrera universitaria en la primera
cátedra de Egiptología del Reino Unido, en el Univer-
sity College of London, fundada por la primera mujer
egiptóloga, Amelia B. Edwards. Con 42 años realizó
su primer y único viaje a Egipto, remontando todo el
Nilo hasta Nubia. De este viaje surgió un libro, Mil
millas Nilo arriba, su obra cumbre como escritora.

Volviendo a Margaret Alice Murray, esta mujer ayudó


a Petrie con la transcripción de unos textos en copto
para una de sus publicaciones. Esta colaboración la
llevó a ser su ayudante, desde 1902, en las excava-
ciones de Abidos. De hecho, Margaret llegó a suplir Francis Llewellyn Griffith.
| Collection Images.

Egiptología 2.0 | 87
En conclusión …

El descifrado de la simbología egipcia ha sido un proceso lento y difícil porque ante la falta de referencias en
otras lenguas, el caso de la piedra Roseta, los autores lanzaban hipótesis totalmente desacertadas. Gracias a
la aparición de la Piedra y otros materiales, como papiros o copias de jeroglíficos encontrados en monumentos,
Champollion fue capaz de resolver en “pocos años” lo que otros estudiosos no consiguieron durante muchas
décadas.

Margaret Alice Murray en 1938.


| Wikimedia Commons.

Bibliografía Sobre el autor

CUENCA-ESTRELLA, M; BARBA, R. (2009). La me- Historiador, que estudia con perspectiva de género el
dicina en el antiguo Egipto. Aldebarán. Antiguo Egipto, cultura de la que es un apasionado.
Su otra gran pasión es la arqueología. De hecho, ha
RADA CABALLE, M. (2011). La piedra de Rosetta. participado como alumno en el field camp del Proyec-
Nathional Geographic Historia, Nº86, PP. 28-39. RBA. to Amenhotep Huy, excavación del Instituto de Estu-
Barcelona. dios del Antiguo Egipto de Madrid.

CASTELLANO, N. (1997). La piedra de Roseta. Egip- En la actualidad, se está especializando en Egiptolo-


tomanía, el fascinante mundo del Antiguo Egipto, Vo- gía, pues está estudiando el Máster Propio en Egip-
lumen 3, PP. 146-147. Planeta DeAgostini. Barcelona. tología: Historia, Arte, Religión, Cultura, Lengua y Ar-
queología de la Universidad de Murcia (CEPOAT).
MARTINEZ, J. J. (2012). Breve historia de la filología
egipcia. CEPOAT. Enlaza con el autor

MARTINEZ, J. J. (2012). Sumario de la literatura egip-


cia. CEPOAT.

Webgrafía

PUJOL, R. y JOFRE, G. (2006). Amelia B. Edwards.


Amigos de la Egiptología.

http://egiptologia.com/amelia-b-edwards/

SANCHO, J. A. y JOFRE, G. (2007). Margaret Alice


Murray. Amigos de la Egiptología.

http://egiptologia.com/margaret-alice-murray/

88 | Egiptología 2.0
Mitología
Gabriela Kostesky Bertoni

El dios Amón.
Triada Tebana
Cuando nos referimos a la cosmogonía del pueblo egipcio,
estamos haciendo alusión a los distintos conceptos de la crea-
ción que tuvo tan grandiosa civilización desde sus orígenes.

Es así que se pueden percibir distintas concepciones mitológi-


cas, entre ellas las basadas en las tradiciones de las ciudades
de Heliópolis, Hermópolis y Menfis. Las mismas estaban rela-
cionadas con una deidad de fuerte poder local.

Al analizar la tríada de la ciudad de Tebas, debemos referirnos


sin lugar a dudas, a la pareja divina integrada por el dios Amón
y la diosa Mut.

El concepto de tríada está muy presente en esta civilización mi-


lenaria, siendo definida de la siguiente manera: “Termino usado
para describir un grupo de tres dioses, normalmente consisten-
te en una familia divina compuesta por un padre, una madre y
un hijo, que reciben culto en centros particulares”.

En la situación particular, la familia tenía a los siguientes inte-


grantes: al padre en la persona del dios Amón, a la madre, la
diosa Mut y al hijo, al dios Khonsu.

Amón “El oculto”

En este trabajo abordaremos el estudio del dios Amón, y en


posteriores artículos desarrollaremos en detalle las distintas
visiones entorno a su creación, y el análisis del resto de las
deidades que integran la ‘‘Tríada de Tebas’’.
Amón. Oro. 945-712 a.C. Metropolitan Mu-
seum, New York. | Metropolitan Museum. Iconografía
“Dios antropomorfo de piel negra o azul ( como el lapislázuli); carnero, adornado con una tiara en forma de mor-
tero, del que salen dos altas plumas de halcón fraccionadas horizontalmente en siete divisiones, lo que denota
que pudo ser un dios del cielo. En la base de su tocado puede llevar un disco solar. Ocasionalmente lo encontra-
mos bajo apariencia momiforme, como ocurre con otros dioses creadores. Carnero con una o cuatro cabezas,
cuernos robustos alrededor de las orejas (ovis platyra aegyptiaca) esfinge criocefala, serpiente, león u oca.”

Los animales sagrados que se le atribuye a Amón, son el morueco (carnero de cuernos retorcidos) y la oca.

La deidad en estudio es muy antigua, vislumbrándose sus primeras menciones en el Texto de las Pirámides del
Reino Antiguo, y conformando en tiempos posteriores parte de la Ogdóada de la ciudad de Hermópolis.

Cuando nos referimos a una Ogdóada, aludimos a un grupo de ocho deidades, que para los sacerdotes de
dicha ciudad, constituyó el comienzo de la creación. Por otra parte, “en términos egipcios, la Ogdóada son los
“padres y las madres que empezaron a existir al principio de los tiempos, que hicieron nacer al sol y que crearon
a Atum”.

Egiptología 2.0 | 89
Se ha sostenido que Hermópolisis, se encuentra
asociada con “Jemenu”, traducida como “ciudad
de los ocho”, actualmente identificada con la ciu-
dad árabe El Ashmunein.

Se lo ha definido como el “Señor del Silencio”,


dado que existe en lo más profundo de Nun, si-
lencioso, invisible, pues del océano primigenio ha
salido”.

Es de destacar que desde la antigüedad se ha


sostenido que esta deidad trasciende a las demás
deidades, al encontrarse “más allá del sol y más
profundo que los infiernos”.

Según los ‘‘Textos de las Pirámides’’ se lo define


como “el nacido de sí mismo” y entre sus epíte-
tos lo menciona como Amón “el Oculto”, siendo
su esencia imperceptible, es la Verdad única que
luego fue Maat.

Se resalta que la deidad en análisis, carece de


una cosmogonía propia, y es a partir del Imperio
Nuevo (Dinastía XVIII), que se transforma en el
dios del Imperio por excelencia, generándose así
la necesidad de la atribución de una cosmogonía
al mismo.

Si bien Amón fue un dios destacado, su relevancia


mayor fue durante el Imperio Nuevo, considerado Amón y Horemheb. Museo Egipcio de Turín.
por los sacerdotes tebanos como el creador y figu- | Wikimedia Commons.

ra principal del Panteón


Egipcio.

Sin embargo, en el Reino


Medio ya se le atestigua
su importancia como una
deidad vinculada con po-
deres creadores simila-
res al dios Min, lo que
se le mencionara bajo
el epíteto de “Toro de su
madre”.

Comov se dijera ante-


riormente, Amón ya era
trascendente en el Reino
Medio, pero a partir de
la Dinastía XII, es el mo-
mento en el cual el dios
recibe el título de “Rey
de los Dioses”. Y es en
esta etapa evolutiva de
su adoración, que se
produce la solarización
del mismo, es decir pasa
Estatuas sedentes de Ptah, Amón, Ramsés II y Ra-Horakhti en el santuario del a fusionarse con el dios
templo de Ramsés II, Abu Simbel. | Dennis Jarvis. Ra, lo que lo lleva a ser

90 | Egiptología 2.0
conocido como “Amón-Ra”.

Es de resaltar que su veneración en el Imperio Nue-


vo alcanzó grandes magnitudes, siendo objeto de
adoración bajo la construcción de soberbios tem-
plos, ubicados en la ciudad de Tebas.

Como señala Walter Beltz, en su obra “Los Mitos


Egipcios”, “el ascenso de Amón es el ascenso de Te-
bas”.

Uno de los más importantes templos egipcios cons-


truidos en su honor, es el llamado Templo de Karnak,
el que maravilla por su majestuosidad y simbolismo.
Por otra parte, se destaca que su veneración se ex-
tendió por todo Egipto, incluido los oasis que esta
tierra comprende, al punto tal que el propio Alejandro
Magno se trasladó hasta el oasis de Siwa para ser
aceptado por el dios Amón y así poder ser coronado
Faraón.

Incluso en el propio territorio de la zona de Nubia


también se lo adoró, revistiendo la forma de hombre
con cabeza de carnero.

Se concluye resaltando que Amón “manifiesta el or-


den de Netjer, encarna su fuerza vital creadora que
permanece oculta”.

Los rasgos principales que posee como dios nacio-


nal, consisten en el liderazgo, y la disciplina, motivo
por el cual se lo asocia como una deidad erudita en Tríada de Amón, Mut y Ramsés II. Museo Egipcio de
las áreas de la política y la diplomacia entre otras. Turín. | Associazione Astronomica Cortina.

Bibliografía Sobre el autor

SHAW, I. y NICHOLSON, P. (2004). Diccionario AKAL Gabriela Kostesky Bertoni, es Doctora en Derecho y
del Antiguo Egipto. Akal. Madrid. Ciencias Sociales por la Universidad de la República
Oriental del Uruguay, artista visual y profesora de His-
CASTEL, E. (2001). Gran Diccionario de Mitología toria del Arte.
Egipcia. Alderaban. Madrid.
Realizó el curso de Arquitectura Egipcia a cargo de
OLHAUSEN, L. Artículo: ‘’Amón El Oculto”. Víctor Capuchio, en el Museo de Historia del Arte MU-
HAR de la República Oriental del Uruguay. Forma par-
HART, G. (2003). Mitos Egipcios. Akal. Madrid. te del grupo de estudio de Filosofía Egipcia y Lectura
de Jeroglíficos, impartido por Lorena C. Olhaussen.
BELTZ, W. (1996). Los mitos egipcios. Losada. Bue-
nos Aires. En 2016 realiza un viaje de estudio a Egipto, donde
finaliza el curso de “Introducción a la Egiptología”, ex-
pedido por el Consulado de la Unión Económica Ára-
be y la Federación Árabe de Guías de Turismo.

Egiptología 2.0 | 91
Egiptología
Gerardo p. Taber

Tras las huellas de la esfinge.


El león y su simbolismo divino
en el Egipto faraónico
Una de las obras in situ más emblemáticas del país del Nilo es la llamada “Gran Esfinge de Guiza” en la cual
se puede reconocer el cuerpo de un felino recostado -con sus patas delanteras extendidas- cuya cabeza es la
de un ser humano que se ciñe con un tocado llamado nemes. Es casi seguro que el visitante casual se mara-
ville con las dimensiones (73 m de largo, 20.21 m de alto y 19 m de ancho) de esta milenaria escultura y que el
interesado se entere que el rostro representa al faraón Khafra (c. 2472-2448+/-25 a.C.) e infiera que el cuerpo
figura a un león. Sin embargo, la mayoría de las personas suponen que ésta es la única esfinge egipcia e igno-
ran las razones por las que se representó al mencionado monarca de la IV dinastía con el cuerpo de un gran
felino. Con el fin de tratar de responder a estas cuestiones, en este texto expongo algunos de los elementos
más característicos de los programas iconográficos en donde se representó al león. Asimismo, también realizo
un breve recuento de algunas de las deidades que tomaron su forma, o atributos, con el objetivo de compren-
der como el mencionado animal se convirtió en uno de los símbolos más importantes y trascendentes para los
antiguos egipcios.

“Gran Esfinge de Guiza”. 2472-2448+/-25 a.C., reinado de Khafra, dinastía IV, Reino
Antiguo. Caliza tallada. | Manadily.

La génesis del motivo del león actualidad y hasta finales del Pleistoceno (c. 10,000
a.C.) el león (Panthera leo) fue uno de los grandes
Existe evidencia de ocupación humana en el terri- mamíferos que vivieron en todo el continente africa-
torio del actual Egipto desde el Período Paleolítico no y en gran parte de Eurasia. Es plausible que los
(c. 700,000-7000 a.p.). En esa remota época, el nor- grupos cazadores-recolectores tuvieran que compe-
te de África era mucho menos desértico que en la tir con los antepasados de las subespecies del león

92 | Egiptología 2.0
del Atlas (Panthera leo leo) y el león de Nubia (Pan- figuras de autoridad. Algunos de los ejemplos más
thera leo nubica); aunque también se presume que representativos que muestran el desarrollo de esta
los habitantes de la tierra del Nilo pudieron conocer concepción se encuentran en la llamada “paleta de
al león asiático (Panthera leo persicus) o al león de los cazadores” en la cual se figuran varios persona-
Senegal (Panthera leo senegalensis). Sin embargo, jes, que portan armas y estandartes -que denotan su
aún se debate sobre cual es la subespecie de león filiación a distintas entidades políticas- que se dan
que los antiguos egipcios veneraron y representaron a la tarea de perseguir y cazar a varios animales,
tanto en el Período Predinástico como en la época entre los que se encuentran tres leones. Un deta-
histórica; ya que a pesar de contar con un antiguo lle interesante es que el felino más grande -que ha
esqueleto (con rastros de embalsamamiento) de sido asaeteado- parece defender al león más peque-
este gran felino, descubierto en 2001 en la tumba ño, así como a una especie de toro bicéfalo y a una
(I.20) de Maia, la nodriza del faraón Tutankhamón edificación que parece ser una capilla. En primera
(c. ¿?-1324 a.C.) en la necrópolis de Saqqara, cerca instancia, podría considerarse que esta es una esce-
del complejo de templos del Bubasteum -de época na “naturalista” pero los dos últimos elementos men-
ptolemaica (332-30 a.C.), al igual que el esqueleto cionados revelan su cariz simbólico. De tal forma,
de león- aún no es posible determinar con exactitud es plausible que el león en actitud rampante, sea la
la subespecie del mencionado espécimen (cfr.: Mou- personificación de un jefe que se opone a la embes-
gin, 2011: 47-49 y Dodson, 2009: 1). Regresando a tida de los cazadores que representan a una alianza
los tiempos prehistóricos, se puede inferir que para de ciudades. En este mismo tenor, cabe interpretar
el Período Neolítico Sahariano (c. 8800-4700 a.C.) el programa iconográfico de la llamada “paleta del
tanto las poblaciones humanas como animales tuvie- campo de batalla” la cual figura una escena que
ron que replegarse hacia el delta y valle del río Nilo; representa a varios personajes abatidos y muertos
ya que el desierto del Sahara continuó expandiéndo- que son azorados por aves de rapiña, mientras un
se a causa del inexorable movimiento de las lluvias león devora la parte ventral de uno de ellos. De igual
monzónicas hacia el sur. En un territorio de menor forma, parece que este felino es la personificación
extensión, es probable que los humanos y leones tu- de algún rey predinástico que resultó vencedor de
vieran una relación más estrecha y que estos últimos una contienda; cuyos aliados se encuentran simbo-
fuesen considerados seres sobrenaturales, ya que lizados por los estandartes, que ostentan las figuras
en muchos aspectos superan al hombre como de- de un ibis (Threskiornis aethiopicus) y un halcón pe-
predador dominante (cfr.: Mougin, 2011: 42). Pero en regrino (Falco peregrinus) y de los cuales emergen
esta parte del mundo, por desgracia, las evidencias brazos que sostienen y conducen a personajes ma-
culturales de la mencionada relación se pierden en niatados del mismo fenotipo que los muertos.
la noche de los tiempos; aunque podría hacerse una
extrapolación con las pinturas rupestres y otros arte-
factos hallados en Europa, desde el Paleolítico, que
representan al extinto león de las cavernas (Panthe-
ra leo spelaea).

Para el Período Predinástico (c. 5300-3000 a.C.)


se encuentran múltiples artefactos que figuran a
distintos felinos, entre los que se pueden identificar
leones. De especial interés es lo que ocurre en los
períodos de Naqada II (c. 3500-3200 a.C.) y Naqa-
da III (c. 3200-3000 a.C.) ya que hacen su aparición
las llamadas “paletas cosméticas” escutiformes (en
forma de escudo) que en sus programas iconográ-
ficos muestran animales totémicos o heráldicos.
Estos objetos tienen connotaciones beligerantes y
es probable que fuesen elaborados de esta forma
para, metafóricamente, potenciar las substancias
que en ellas se molían -ya fuera galena (sulfuro
de plomo) para elaborar el kohl para los ojos (cfr.:
Shaw & Nicholson, 1995: 72), o bien pinturas para
todo el cuerpo- con el fin de que por medio de la
magia simpática se obtuviera protección en el cam-
po de batalla. En este sentido, es que se los leones
se presentan como símbolos de fortaleza y fiereza; “Paleta de los cazadores” y detalle. 3200-3000 a.C.,
los cuales también empezaron a asociarse con las Naqada III. Grauvaca tallada. British Museum, Lon-
dres y Musée du Louvre, Paris. | British Museum.

Egiptología 2.0 | 93
“Paleta del campo de batalla”. 3200-3000 a.C., Naqada III. Grauvaca tallada. British
Museum, Londres y Ashmolean Museum, Oxford. | British Museum.

El corpus de paletas predinásticas que cuentan con programas iconográficos es, por desgracia, bastante limi-
tado -ya que sólo se conocen cerca de 30 ejemplares que se resguardan en museos y colecciones de todo el
orbe- y aún es necesario analizar y cotejar más información sobre estos interesantes artefactos para conocer
el papel que los animales, como el león, desempeñaron en la conformación de la cosmovisión de los antiguos
egipcios. Sin embargo, gracias al surgimiento y consolidación del Estado faraónico, durante el Dinástico Tem-
prano (c. 2900-2545+/-25 a.C., dinastías I-III) y a la estandarización del sistema de escritura; se cuenta con más
fuentes documentales que permiten conocer el nombre de este animal en el lenguaje del antiguo Egipto; así
como sus múltiples representaciones, en distintos soportes, a través de su longeva historia.

Nombres, connotaciones simbólicas y algunas deidades leoninas

Los habitantes del antiguo país del Nilo denominaron al león con el vocablo: m3i (mai) (cfr.:
Gardiner, 1957: 460 y Sánchez, 2000: 197). La última grafía es la que se conoce como “determinativo”, el cual
ayuda a sistematizar las categorías semánticas y tiene la función de eliminar ambigüedades en su lectura. De

tal modo, también podía llegar a utilizarse solamente el logograma: (signo E22 de la lista de Gardiner)

para referirse a este animal. Por otra parte, también existe el logograma: (signo E23 de la lista de Gar-
diner) cuyo valor fonético es rw (ru) y que también significa “león” (cfr.: Gardiner, 1957: 460). Resulta interesante
que los antiguos egipcios diferenciasen, tanto en grafía como en locución, las dos actitudes más emblemáticas

94 | Egiptología 2.0
del gran felino. En este sentido, se pueden encontrar palabras que utilizan cada jeroglífico en un caso espe-

cifico, por ejemplo el vocablo: m3i ḥs3w (mai hesau) que significa “león fiero” que

recurre al signo E22 como determinativo; a diferencia de la palabra: ḥrr (herer) “rugidos de
león” en donde se utilizan dos signos E23, tanto por su primer valor fonético y como determinativos.

En las composiciones plásticas también se encuentran representados ambos logogramas con una clara aso-
ciación a ideas diferenciadas pero, a su vez, complementarias. Tal es el caso del león recostado, que se utilizó
como un símbolo de protección contra las fuerzas del caos, ya que en esta posición se consideró como un
poderoso centinela (cfr.: Wilkinson, 1992: 69). Ejemplos de esta concepción se pueden encontrar en diferentes
objetos y escalas: como es el caso de una pequeña escultura que se resguarda en el Museo Nacional de las
Culturas del Mundo, en la Ciudad de México, que formalmente hace alusión a la grafía rw (ru) y que probable-
mente sirviese como amuleto.

Escultura de un león recostado. 722-332 a.C., dinastías XXV-XXXI, Período Tardío. Alea-
ción de cobre moldeada. Museo Nacional de las Culturas del Mundo, Ciudad de México.
| Gliserio Castañeda García.

Sin embargo, la disposición de los elementos de esta composición podía variar o adecuarse a la función a
la que la obra se destinase sin que esto afectara sus cualidades simbólicas y mágicas. Tal es el caso de los
majestuosos “Leones de Nectanebo” que se encuentran en la Terrazza del Nicchione del Museo Gregoriano
Egizio, en los Museos Vaticanos, que también evocan al mencionado jeroglífico; aunque en este caso se pre-
sentan con sus cabezas y patas giradas, uno hacia su lado derecho y otro hacia su izquierdo. Esta disposición
sugiere que originalmente ambas esculturas se encontraban ubicadas paralelamente, mirándose mutuamente,

y probablemente custodiasen el acceso a un templo dedicado a ḏḥwty (djehuty), dios patrono


de la escritura y de la sabiduría -conocido como θώθ (thoth) Thoth por los helenos- en la localidad de Rehuy
(renombrada Ἑρμοῦ πόλις Hermopolis Parva en griego y actualmente Tell el-Baqliya) como lo mencionan las
propias inscripciones de sus plintos.

Egiptología 2.0 | 95
“Leones de Nectanebo”. 360-343 a.C., reinado de Nectanebo II, dinastía XXX, Período Tar-
dío. Granito tallado y pulido. Museo Gregoriano Egiziano, Musei Vaticani.
| Gwyn Ashworth-Pratt.

96 | Egiptología 2.0
La representación de leones como guardianes no se limitó solamente a los accesos de las edificaciones; tam-
bién eran los centinelas de dos lugares importantes para la mentalidad de los antiguos egipcios: los horizontes
oriente y poniente por donde el Sol entraba y salía cada día del inframundo. De tal manera, se figuraron dos

felinos: uno llamado dw3w (duau) “mañana” y otro sf (sef) “ayer” que se muestran sedentes

y dándose la espalda; juntos conformaban al dios 3kr (aker) Aker, quien simbolizó a la tierra; aun-

que esta composición también podía representar al dios rwty (ruty) Ruty, cuyo nombre literalmente
significa: “dos leones” y quien también se asoció a los horizontes (cfr.: Wilkinson, 2003: 180-181). Sobre los

mencionados felinos usualmente se figuran los jeroglíficos: 3ḫt (akhet) “horizonte” y pt (pet)
“cielo”, los cuales revelan su cariz geográfico y mitológico. Se creía que Aker protegía la entrada al inframun-
do, las casas y las tumbas de las fuerzas del caos y de los espíritus malignos. Como dios de la tierra, también
podía neutralizar cualquier tipo de veneno en el cuerpo de quien hubiese sido mordido por una serpiente u otra
criatura ponzoñosa (cfr.: Wilkinson, 2003: 176). Por tales motivos, tanto Aker o Ruty fueron representados en
las fórmulas mágicas y viñetas del llamado “Libro de los Muertos” del Reino Nuevo (c. 1539-1077 a.C., dinastías
XVIII-XX) como puede apreciarse en el papiro de Ani que se resguarda en el British Museum).

Detalle de la lámina 7 del papiro de Ani. c. 1292-1191 a.C., dinastía XIX, Reino Nuevo. Tinta
negra y pigmentos minerales sobre papiro. British Museum, Londres.
| British Museum.

El avezado lector podrá inferir la estrecha relación entre las deidades leoninas y el culto solar; el cual tenia
como principal objetivo asegurar la renovación diaria de la vida. Sin embargo, es importante señalar que en la
cosmovisión dualista de los antiguos egipcios estos grandes felinos también fueron concebidos como seres en
extremo peligrosos, que podían poner en riesgo la misma existencia del universo (cfr.: Malaise, 1987: 28-30).
Curiosamente, fue en esta última acepción que se representó a las hembras; tal vez porque ellas son las que
generalmente cazan en manada. De las múltiples diosas que se representaron en forma de leona, tal vez la

más importante es sḫmt (sekhemet) Sekhmet, cuyo nombre literalmente significa “la poderosa”. Era hija

de r´ (ra) Ra, el dios Sol, y también la personificación de su “ojo”, razón por la que usualmente porta
sobre su cabeza el disco solar, el cual presenta el uræus -el motivo en forma de cobra egipcia (Naja haje) con su

gola henchida-. Se consideró consorte de ptḥ (ptah) Ptah y madre de nfrtm (nefertem) Nefertum,
quienes constituían a la triada de la ciudad de Menfis, como puede apreciarse en una de las láminas de el gran
papiro Harris que se resguarda en el British Museum.

Egiptología 2.0 | 97
Escultura de Sekhmet sedente. c. 1390-1353 a.C., reinado de Amenhotep III, dinastía XVIII,
Reino Nuevo. Granodiorita tallada y pulida. The Metropolitan Museum of Art.
| Metropolitan Museum.

Lámina 43 de el gran papiro Harris. c. 1156-1150 a.C., reinado de Ramsés IV, dinastía XX,
Reino Nuevo. Tinta negra y pigmentos minerales sobre papiro. British Museum, Londres.
| British Museum.

98 | Egiptología 2.0
Esta diosa se caracterizó por dos facetas distintivas; opuestas entre sí, pero a la vez complementarias: se con-
sideró como destructiva y peligrosa; y al mismo tiempo protectora y sanadora. En el primer aspecto mencionado
realizó una brutal matanza que casi aniquiló a la humanidad al seguir las ordenes de su padre -como el ojo
de Ra en su forma de Hathor-Sekhmet- quien deseaba castigar a los hombres debido a sus malas acciones;
aunque después se arrepintió al observar la destrucción ocasionada por “la poderosa”. Al final, se engañó a Se-
khmet ofreciéndole grandes cantidades de cerveza teñida de rojo -para emular la sangre- con la cual se embo-
rrachó y calmó su ira. Este pasaje se narra en el llamado Libro de la Vaca Divina y complementa a otras fuentes
que la presentan como portadora de epidemias, enfermedades y desgracias; las cuales enviaba a la tierra en
forma de siete flechas. Por otra parte, en su aspecto benigno como diosa guerrera, se creía que acompañaba
al faraón en el campo de batalla y lo protegía de sus enemigos con su gran poder. Asimismo, podía utilizar su
magia para sanar todos los males que hubiese creado, y otros más; debido a esta razón también fue la patrona
de los médicos. En este aspecto, Sekhmet podía realizar una teosíntesis con otras deidades; principalmente

con: ḥwtḥr (huthor) Hathor, mwt (mut) Mut y la leona pḫt (pekhet) Pakhet, cuyo nombre
literalmente significa: “la que rasguña”. Cabe destacar que durante el reinado del faraón Amenhotep III (c. 1390-
1353 a.C.) se crearon y consagraron cientos de estatuas de esta diosa con el fin, al parecer, de curar alguna
dolencia que aquejaba al mencionado monarca (cfr.: Wilkinson, 2003: 181-182). Muchas de estas esculturas
aún se encuentran in situ en el recinto de Mut en el complejo del gran templo de Karnak.

Esculturas de Sekhmet en el recinto de Mut en el complejo del templo de Karnak. c. 1390-


1353 a.C., reinado de Amenhotep III, dinastía XVIII, Reino Nuevo. Granito y granodiorita
tallada y pulida. Gobernación de Luxor. | Edward Stumm.

Además de las mencionadas deidades leoninas -y muchas otras que en estas páginas no es posible tratar-
también se integraron al panteón egipcio una gran cantidad de nvmina extranjeros que se mimetizaron con

los longevos nṯrw (necheru) “dioses” de la tierra del Nilo. Entre ellos cabe señalar a twtw
(tutu) Tutu -conocido como θιθοης (thithoes) Titoes por los helenos- quien gozó de gran popularidad durante el
Período Tardío (c. 722-332 a.C., dinastías XXV-XXXI), el Período Helenístico (332-30 a.C.) y Romano (30 a.C.-
395 d.C.) de Egipto. Este dios de origen saíta se consideró como un poderoso protector en contra de los malos
espíritus y calamidades (cfr.: Wilkinson, 2003: 183). Para tal efecto, usualmente se le representó como una
esfinge; ser mítico que ya se encontraba presente -desde casi dos milenios antes- en la cosmovisión de los an-
tiguos egipcios. Al parecer, la iconografía de Tutu corresponde tanto al arcaísmo en las artes de la Baja Época
como al deseo de reforzar su aspecto de poder y majestad sobre las fuerzas del caos (cfr.: Kaper, 2003: 35-39).

Egiptología 2.0 | 99
Escultura de Tutu. c. 722-332 a.C., dinastías XXV-XXXI, Período Tardío. Bronce moldeado.
British Museum, Londres | British Museum.

La esfinge, binomio divino de poder

Como se mencionó en las páginas precedentes, la asociación entre el monarca y el león se originó desde el
Período Predinástico. Esta relación se representó a lo largo de la historia del Egipto faraónico de varias ma-
neras: ya fuera que las deidades leoninas acompañasen y protegiesen al faraón en turno, o bien, exaltando
simbólicamente el poder regio, se creó una nueva entidad mitológica resultado de la síntesis de ambos per-
sonajes: la esfinge. Al igual que las grafías para expresar el vocablo “león” existen básicamente dos modelos

figurativos para este mítico ser; el primero se basa en la forma del logograma m3i (mai) que muestra al
gran felino en actitud amenazadora. En este sentido, al colocar la cabeza del rey en el cuerpo del león se logró
crear un recurso propagandístico que muestra al faraón como un poderoso ser que caza y da muerte -sin ayu-
da de nadie- a los enemigos del país del Nilo. Este motivo se representó más profusamente durante el Reino
Nuevo (c. 1539-1077 a.C., dinastías XVIII-XX), época en que Egipto se convirtió en una potencia imperial que
dominó gran parte del próximo oriente. Ejemplos de este programa iconográfico se encuentran en un delicado
panel de madera tallada que perteneció a una silla ceremonial del faraón Thutmose IV (c. 1400-1390 a.C.) que
se resguarda en el Metropolitan Museum of Art y en una de las caras exteriores del llamado “cofre pintado con
panoramas miniatura” del faraón Tutankhamón (c. ¿1334?-1324 a.C.) que se encuentra en el Museo de Anti-
güedades Egipcias de El Cairo.

El segundo modelo figurativo se basa en el logograma rw (ru) que representa al felino recostado; el
cual, como ya se señaló, se concebía como un símbolo de protección contra las fuerzas del caos. Éste fue el
más utilizado en las composiciones plásticas de gran formato, tanto por su forma compacta, que permitía reali-
zar esculturas en bulto partiendo de un bloque monolítico; como por sus connotaciones de poderoso centinela.
Por lo general, la cabeza del rey se esculpía portando el nemes, tocado real a rayas, que por su diseño emula-

100 | Egiptología 2.0


Panel de una silla ceremonial del faraón Thutmose IV. c. 1400-1390 a.C., dinastía XVIII,
Reino Nuevo. Madera tallada. The Metropolitan Museum of Art, New York.
| Metropolitan Museum.

Detalle de una cara exterior del “cofre pintado con panoramas miniatura” del faraón Tu-
tankhamón. c. ¿1334?-1324 a.C., dinastía XVIII, Reino Nuevo. Madera tallada, estucada y
policromada. Museo de Antigüedades Egipcias de El Cairo, Egipto. | Yann Forget.

Egiptología 2.0 | 101


ba la melena del león macho); aunque existen ejemplos, como las llamadas “esfinges hyksas de Amenemhat
III” que mimetizan los rasgos de la cabeza del felino con las insignias reales. Por último, es importante mencio-
nar la denominación original con la que los antiguos egipcios se referían a este tipo de entidad mitológica, la

cual era llamada: šspw (shesepu) “imagen, esfinge”. Este término deviene del vocablo
šsp ´nḫ (shesep ankh) “imagen viva” que era la palabra que se utilizaba para designar a las estatuas que, en
efecto, representaban a un individuo o una deidad y que podían funcionar como receptáculo para sus esencias
espirituales. Resulta interesante notar que la palabra “esfinge” deviene del griego antiguo: Σφίγξ (sphíŋx), que a
su vez tiene su raíz en el verbo σφίγγω (sphingo) “exprimir o estrangular”. Es plausible que este último vocablo
sea una corrupción de la palabra egipcia šsp (shesep), aunque también podría hacer referencia al castigo que
infligía la «cruel cantora», la mítica esfinge de Tebas, a quienes no respondían su acertijo, como se narra en la
historia Oι̉δίπoυς τύραννoς (oidipous tyrannos) “Edipo Rey” de Sófocles (c. 496-406 a.C.).

Esfinge de la reina-faraón Hatshepsut. c. 1479-1458 a.C., dinastía XVIII, Reino Nuevo. Granito tallado y pulido
con restos de policromía. The Metropolitan Museum of Art, New York y Esfinge del faraón Amenemhat III. c.
1818-1773 a.C., dinastía XII, Reino Medio. Granito tallado y pulido. Museo de Antigüedades Egipcias de El Cai-
ro, Egipto. | Metropolitan Museum / Djehouty.

Comentarios finales

En este espacio es imposible mencionar y analizar todas las connotaciones que el león tuvo para la cultura de
los antiguos habitantes del país del Nilo; pero sirva este breve texto para que el interesado conozca -y reconoz-
ca- los elementos más característicos de los programas iconográficos en donde se representó al gran felino y
que pueda vislumbrar el extenso panorama de símbolos y significados -que en buena parte emanan del sistema
de escritura jeroglífico- que caracterizan al arte del Egipto faraónico. Como colofón, creo que es justo responder
a una de las “interrogantes” de la llamada “Gran Esfinge de Guiza”; en específico sobre su nombre. Como ya se
señaló, fue esculpida en el reinado del faraón Khafra (c. 2472-2448+/-25 a.C.) y lo más probable es que osten-
tase un título que la relacionara directamente con el mencionado monarca de la dinastía IV; por desgracia, aún
no se cuenta con alguna fuente que registre su nomenclatura de esa época (cfr.: Stadelmann, 2001: 307-310).
Los milenios pasaron y las arenas del desierto fueron cubriendo a la monumental escultura; razón por la que los
letrados egipcios del medievo, como Muhammad Al-Makrizi (1364-1442) utilizaron las palabras: balhib o bilhaw
(al parecer de influencia copta) para nombrar a las partes visibles de la esfinge. Un par de siglos después, los
beduinos y comerciantes que pasaban temerosos frente a la escultura enterrada la llamaron: ‫لوهلا وبأ‬‎‎ (Abū
al-Hūl) nombre que literalmente significa “el padre del terror”, el cual sigue siendo su denominación en árabe
egipcio. Sin embargo, el explorador Giovanni Battista Caviglia (1770-1845) descubrió, en 1818, la llamada “es-
tela del sueño” que el faraón Thutmose IV (c. 1400-1390 a.C.) ordenase colocar entre las patas delanteras de la
gran esfinge; la cual aún sigue ahí para agradecer al dios que habita en el interior de la escultura su ayuda para

102 | Egiptología 2.0


conseguir el trono de Egipto. En la mencionada estela, al inicio de la segunda línea, el monarca -después de
enunciar la fecha y sus cinco nombres reales- se presenta ante la gran escultura dirigiéndose a ella como:

´nḫ nfr nṯr s3 (i)tem nḏty ḥr 3ḫty šspw ´nḫ n(y) nb.r ḏr (ankh ne-
fer necher sa atem nedjety her akhety shesepu ankh ny neber djer) “vida, dios bueno, hijo de Atum, protector
de Horus de los dos horizontes, imagen (esfinge) viva, del señor de todo” (Taber & Cervantes, 2017). En las
siguientes líneas, así como en el registro superior de la estela, la propia esfinge le responde a Thutmose IV

nombrándose como: ḥr m 3ḫt (her em akhet) Horus en el horizonte, vocablo que evidencia su conexión
solar y que, probablemente, haya sido desde el día de su creación, el nombre de este milenario guardián de la
planicie de Guiza.

Parte superior de la “estela del sueño”. c. 1400-1390 a.C., reinado de Thutmose IV, dinastía XVIII, Reino
Nuevo. Granito tallado y pulido. Gobernación de Guiza, Egipto. | Robert Harding.

Registro gráfico de la “estela del sueño” de Thutmose IV (c. 1400-1390 a.C.). Ilustración (Abth.III.BI.68)
en: Denkmaeler aus Aegypten und Aethiopien nach den zeichnungen der von Seiner Majestaet dem
koenige von Preussen Friedrich Wilhelm IV… Band V, Neues Reich (1849-1859).
| Lepsius-Projekt, Universitäts- und Landesbibliothek Sachsen-Anhalt.

Egiptología 2.0 | 103


Gran Esfinge de Guiza”. c. 2472-2448+/-25 a.C., reinado de Khafra,
dinastía IV, Reino Antiguo. Caliza tallada. Guiza. | Mohamadkassem.

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Dieleman & Willeke Wendrich (eds.). Department of ria (ENAH) y se ha especializado en el estudio de las
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tido numerosos cursos y conferencias sobre el arte, la
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MOUGIN, M. (2011). ‘‘Le culte du lion en Égypte
d’après Elien” en: Anthropozoologica N. 46 T. 2. Mu- Actualmente se desempeña como investigador del
séum National d’Histoire Naturelle & Centre National Museo Nacional de las Culturas del Mundo, en el área
de la Recherche Scientifique. Paris. pp. 41-50. de investigación y curaduría del Egipto faraónico y el
Mediterráneo antiguo y se encuentra trabajando en
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London.

104 | Egiptología 2.0


Colecciones
Bartomeu Egea Resino

La momia del Titanic


La historia de Amen-Ra, una momia egip-
cia sepultada en las aguas del Atlántico
Norte junto con el Titanic

La trágica y corta existencia del Titanic ha sido


tan recreada a nivel mundial por diversas pelí-
culas, que nos da la sensación de haber estado
allí cuando ocurrió en las frías aguas del Atlán-
tico Norte, la noche del 14 de abril de 1912,
durante la travesía Southampton-Nueva York,
cuando el más grande, rápido y lujoso trasat-
lántico construido en aquella época, se hundió
en las profundidades del oceano, tras colisio-
nar con un iceberg.

Lo que resulta irónico pues el barco por su tec-


nología se consideraba insumergible y nos re-
cuerda a los humanos cuidarnos de la soberbia.

La catástrofe pasó a ser una leyenda que ha


Recorte de prensa narrando la historia de la momia. dado pie a numerosas teorías quizás demasia-
| Youm7. do fantásticas, pero…

....Existe un detalle que muchos desconocen: Aparte de más de 2.000 pasajeros, la tripulación, integrada por
904 miembros, 11.524 piezas individuales, 40 toneladas de alimentos, 12.000 botellas de agua mineral, 7.000
sacos de café, y un cargamento adicional de 5.800 toneladas de carbón, el Titanic trasportaba una momia egip-
cia.

Se trataba del cuerpo embalsamado de una princesa-sacerdotisa de los tiempos de Amenofis IV, también co-
nocido como Akenatón, quien vivió en Egipto 5.000 años a.C. y cuyos restos fueron guardados herméticamente
por mandato faraónico en una profunda bóveda, en Luxor, a orillas del río Nilo, a fin de que, gracias al miseri-
cordioso Osiris pasara al mundo etéreo de los espíritus pacíficos, cuya momia estaba provista de los adornos

y amuletos de rigor. Según la historia, en su cabeza tenía un amuleto con la


figura de Osiris y la inscripción:

“Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos aniquilará a todos aquellos que


quieran adueñarse de ti”.

Amen-Ra, princesa de Egipto, tras morir, fue momificada y enterrada en un sar-


cófago acorde a su grado de realeza y a su tradición religiosa, en las orillas del
Nilo, en Luxor. Así permaneció durante muchos siglos, oculta a los ojos huma-
nos, descansando para la eternidad, hasta más de tres mil cuatrocientos años
después, a finales de 1890, cuatro jóvenes adinerados de Inglaterra visitaron
las excavaciones que se desarrollaban en ese lugar y encontraron su ataúd.

Amen-Ra despertaba de su largo sueño y, con ella, su maldición....


Amen-Ra princesa-sacer-
dotisa de los tiempos de
Se pudo contemplar por primera vez el hermoso sarcófago de la princesa re-
Amenofis IV.
cién extraído de la cámara mortuoria. Pujaron por él hasta que uno de ellos fijó | Vidacotidianitica.

Egiptología 2.0 | 105


una suma demasiado alta para los demás e hizo que
algunos nativos trasladaran la valiosa pieza a su ho-
tel.

Horas más tarde, el nuevo propietario del sarcófago


se internó solo en las arenas del desierto y no volvió
a ser visto jamás.

Al día siguiente, uno de sus tres compañeros perdió


un brazo tras ser herido accidentalmente por el dis-
paro de uno de sus criados egipcios.

La maldición atacó a los dos restantes al volver a


Inglaterra: uno descubrió que sus ahorros se habían
esfumado; el otro quedó inutilizado por una grave
enfermedad y terminó sus días vendiendo cerillas en
la calle.

Tiempo después, y tras la racha de infortunios, el


sarcófago llegó a Inglaterra dejando un rastro de
desgracias.

La maldición, o el castigo de la princesa, no tardaría


en llegar también al empresario que la había com-
prado y a su familia. Tres de sus miembros perdieron
la vida en un trágico accidente, e incluso perdieron la
casa en un incendio.

La superstición pudo con el caballero, y donó la pie-


za al Museo Británico.

La supuesta maldición actuó ya durante el transporte


del objeto, ya que el camión se puso en marcha de
forma inesperada y atropelló a un peatón.

Además, uno de los operarios que lo llevaba se rom-


pió una pierna y otro murió a los pocos días aqueja-
do por una enfermedad desconocida.

Los problemas se agravaron cuando el precioso Sarcófago de Amen-Ra. 950 a.C. British
ataúd se colocó en la sala egipcia del museo: los Museum, Londres. | British Museum.
vigilantes escuchaban gritos, golpes, arañazos y sucesos extraños no se detenían.
sollozos que venían del interior del sarcófago y que
rompían, amenazadores el silencio de la noche en No funcionó...
el Museo.
Uno de los conservadores murió y su ayudante cayó
Los objetos, amanecían cambiados de sitio; uno de muy enfermo.
los vigilantes nocturnos murió e incluso uno de los
visitantes del museo que se había atrevido a tocar el La prensa comenzó a hacerse eco de Amen-Ra y de
sarcófago, perdió un hijo al día siguiente de la visita la historia de su maldición.
.... muchos dejaron el trabajo; las limpiadoras se ne-
gaban a trabajar cerca de la momia. Cierto periódico quiso hacer un reportaje, por lo que
mandaron un fotógrafo.
Las leyendas, las extrañas historias, estaban en
boca de todos Cuando éste reveló la foto había una aparición fan-
tasmal mirándolo fijamente; una horripilante cara hu-
Escondieron el sarcófago de Amen-Ra en lo más mana en lugar del pacífico rostro bellamente pintado
profundo de los sótanos del museo, pero aún así, los en la madera.

106 | Egiptología 2.0


Se dice que, tras contemplar la imagen durante un rato aquella mirada, aquellos ojos fijos en él, se fue a casa
y se suicidó pegándose un tiro...

Finalmente, el Museo Británico decidió desprenderse de la “Princesa”. Un coleccionista la compró y, tras la


clásica cadena de muertes y desgracias, la encerró de nuevo en su casa.

El RMS Titanic partiendo del puerto de Southampton el 10 de abril de 1912. | F.G.O. Stuart.

Curiosamente su rastro se perdió. Nadie supo nada El resto ya es historia; el Titanic se fue al abismo
más de Amen-Ra por un tiempo salvo una experta y con él arrastró a 1.502 personas y a su extraña
psíquica, madame Blavatsky, que cuando la vio y pasajera. Si realmente hubo algún misterio, éste se
analizó se aterrorizó al descubrir la maldad que en- hundió también para siempre.
cerraba.
Los extraños sucesos que se sucedieron entre el
Descartó la idea del exorcismo y suplicó a su propie- ocaso del siglo XIX y el 14 de abril de 1912, vincula-
tario que se deshiciera de ella con urgencia. dos a esta momia, nos inducen a pensar acerca de
un terrible poder maligno enquistado en el despojo
¿Pero quién, en toda Inglaterra, iba a querer com- de su envoltura, que para muchos provocó la espan-
prar una momia maldita? tosa tragedia del Titanic, cuya travesía inicial duraría
sólo 6 días, pero que para muchos, el trágico destino
Nadie ...aunque dicen que fue comprada por un ame- o la maldición de los faraones quiso que fuera para
ricano: un arqueólogo que achacó las desgracias a siempre, es decir, para no regresar jamás.
una cadena de casualidades. La quisieron llevar a
Estados Unidos, y dicen esas historias que Amen-Ra Quizás el naufragio se debió a desgraciadas cir-
se preparó para viajar a Nueva York. cunstancias, cadena de errores, destino ...no lo
sabemos
La noche del 10 de abril de 1912, el propietario con-
signó los restos mortales de la princesa de Amen-Ra Smith era un marino intachable y de gran experien-
en un barco que se disponía a atravesar el Atlántico cia, pero durante el desarrollo del trágico hecho ac-
con dos mil doscientos veinticuatro pasajeros: el tra- tuó extrañamente, en forma desacertada y descon-
satlántico clase Olympic R.M.S. Titanic, aunque de certante en cuanto al trazado del rumbo, la excesiva
ésto último no hay ninguna confirmación. velocidad del navío, su actitud autoritaria ante la

Egiptología 2.0 | 107


petición de botes salvavidas, y su demora en dar a Nos comenta el Dr. Jasmine, Presidente de la So-
conocer el plan de salvamento. ciedad de Egipto Antiguo de Australia Occidental
Inc.
Con esto no pretendemos afirmar que Amen-Ra fue
la causa del hundimiento del Titanic, no podemos Según el egiptólogo Dominic Montserrat en su co-
decir que esto se debió a una maldición de los fa- rrespondencia conmigo alrededor de un año antes
raones; pero, resulta curioso que la momia que era de su muerte, en efecto había antigüedades egipcias
trasportada en una caja de madera, no hubiese sido a bordo del Titanic, pero no fueron registradas en el
depositada en las bodegas del barco, que era el sitio manifiesto y no fueron especificadas. Dijo que una
lógico de su ubicación, sino detrás justamente del serie de personas a bordo habían estado de vaca-
puente de mando, muy cerca del capitán. ciones en Egipto y probablemente habría adquirido
antigüedades, posiblemente incluyendo (en su opi-
En la historia de las excavaciones en las pirámides nión) por lo menos una momia. Nótese la historia de
egipcias aparecen datos que revelan que muchos de la maldición de la momia que el editor W. T. Stead
los investigadores y arqueólogos que tuvieron con- (víctima del desastre) contó en su mesa en su última
tacto con momias, luego presentaron claras mues- cena, relatada por un superviviente; Dominic sugirió
tras de perturbación mental, mientras que otros que esto podría haber sido basado en una historia
enloquecieron, se enfermaron gravemente o se sui- a punto de ser publicada en una de las revistas de
cidaron. Stead, pero mi búsqueda no ha encontrado una pie-
za así, tal vez podría haber sido inspirada por una
Alejándonos de cualquier presunción de hechos so- momia traída a bordo de un barco por un pasajero.
brenaturales, recordemos la leyenda de la momia:
“Despierta de tu postración y el rayo de tus ojos ani- Molly Brown llevaba un pequeño ushabti alrededor
quilará a todos aquellos que quieran adueñarse de del cuello que sobrevivió al naufragio (me pregunto
ti”. si esta es la “pequeña estatua” a la que algunas ulti-
mas noticias se refieren). Podría haber sido sólo uno
Y recordemos que iba colocada detrás justamente de los muchos artefactos egipcios adquiridos por los
del puesto de mando de la embarcación. pasajeros. Aún así, la mayoría de los objetos egip-
cios en el mercado de las antigüedades eduardianas
¿Fue víctima de los influjos de aquella momia el ca- se habrían hecho de materiales perecederos que no
pitán Edward J. Smith? habrían sobrevivido bajo el agua. En cuanto a las
estatuas de piedra, serían prácticamente imposibles
¿O fue víctima de la maldición de los faraones? de recuperar a tal profundidad y enterradas bajo el
naufragio. Sería ruinamente caro, y probablemente
infructuoso, buscar esas cosas allá abajo.

La maldición de la momia - replay

Corría el año de 1890 cuando, un joven ingles adine-


rado visitó las excavaciones que estaban haciendo
cerca al Luxor, donde adquirió el cofre de la Prince-
sa de Amen-Ra, una momia egipcia, para adornar
su colección personal de objetos antiguos. Luego de
enviar la momia a Inglaterra en un barco de carga,
el joven inglés se embarcó rumbo a su tierra donde
debía recibirla.

Pero el joven desapareció misteriosamente mientras


navegaba hacia Inglaterra, al parecer se cayó del
barco y se ahogó sin que nadie se diera cuenta. Su
compañero de travesía llegaría a Inglaterra donde
días después moriría en un accidente automovilísti-
co mientras el capitán del barco de carga que lleva-
ba la momia perdía un brazo debido a un accidente
dentro del barco.

La momia que se encontraba en puerto sin ser re-


Portada del libro ‘‘The Titanic’s Mummy’’, clamada fue adquirida por un comerciante, que días
David J. H. Smith. | Egiptoforo.

108 | Egiptología 2.0


después fue herido en un accidente y su casa se in-
cendió, convencido de que la momia estaba maldita,
la donó al museo Británico.

El hundimiento

Los guardias del Museo Británico escuchaban gritos


aterradores junto al féretro, cosas que desaparecían
como por encanto y hasta uno de los guardias se sui-
cidó dentro del museo junto a la Princesa de Amen-
Ra, al final el museo decidió deshacerse de ella pero
nadie la quería recibir.

Finalmente un arqueólogo estadounidense que no


creía en las historias alrededor de la Momia decidió
comprársela al museo y llevársela para USA donde
la exhibiría en un Museo. Arregló su transporte des-
de Inglaterra hasta New York en una caja en la bo-
dega de carga del RMS Titanic, el resto, es historia.

Esta historia le dio la vuelta al mundo en los años


posteriores al desastre, lo cierto es que no existe re-
gistro alguno en la carga de una momia egipcia aun-
que algunos argumentan que el arqueólogo la lleva-
ba al escondido para evadir impuestos de entrada.
El sarcófago, sin momia, de la Princesa de Amen-Ra
puede ser visitado incluso hoy, en el Museo Británico Portada de la revista Pearson’s Magazine en 1909
(ítem 22542). con la historia de la momia. | Pearson’s Magazine.

Webgrafía Sobre el autor

TITANIC. Historias memorables del ‘‘Titanic’’. De: Bartomeu Egea (Barcelona 1953), después de una lar-
http://eltransatlantico.weebly.com/historias-memora- ga trayectoria empresarial, dedica toda su atención al
bles.html estudio del antiguo Egipto, estudia prehistoria e histo-
ria antigua y etnoarqueología, colabora habitualmente
VCN. Amen-Ra momia egipcia sepultada en las aguas en blogs y foros que promuevan el conocimiento de la
del Atlántico Norte junto con el Titanic. De: https://vi- egiptológica, así como en docencia, acercando el AE
dacotidianitica.blogspot.com.es/2011/01/amen-ra-mo- a los escolares.
mia-egipcia-sepultada-en-las.html
Desde 2005 administra el sitio web: egipte.cat, don-
de a manera de repositorio gráfico, recopila el legado,
que del antiguo Egipto, exista en la Mediterránea oc-
cidental.

Enlaza con el autor

Egiptología 2.0 | 109


Museos
Sara López Caiz / Moisés González Sucías

El Museo Británico

Fachada del British Museum. | Wikimedia Commons.

El Museo Británico, es uno de los centros más im- de otros museos internacionales, como el Louvre, el
portantes y visitados del mundo. Sus colecciones Metropolitan de Nueva York o el Hermitage en San
abarcan campos diversos del saber humano, como Petersburgo, considerados museos universales de
la historia, la arqueología, la etnografía y el arte. arte y cultura. Sin embargo, este museo tiene una
sección etnológica muy importante.
Fue una de las primeras instituciones de este tipo en
Europa. Actualmente custodia más de siete millones En Londres, las principales colecciones de arte oc-
de objetos de todos los continentes, muchos de los cidental y de arte mundial se encuentran en la Na-
cuales se encuentran almacenados para su estu- tional Gallery y en el Museo Victoria y Alberto. Sin
dio y restauración, o guardados por falta de espacio embargo, muchas de las exhibiciones del Museo Bri-
para exhibirlos. tánico tienen un gran mérito artístico además de una
importancia histórica, pues también contiene dibujos
Cuenta con la mayor sala de lectura de la Bibliote- de Miguel Ángel, Rembrandt, Goya y una importante
ca Británica, biblioteca que aunque ahora tiene sede colección de Durero.
propia, hasta el año 1973 también formaba parte del
museo, al igual que el Museo de Historia Natural de En la actualidad consta de diez departamentos y al-
Londres, que cambió a sede propia en el año 1963. berga parte de la Biblioteca Británica.

La entrada al museo y a muchos de los servicios que Tanto en el departamento de antigüedades prehis-
ofrece, como el de la sala de lectura, es libre y gratui- tóricas y romano-británicas como en el de antigüe-
ta, a excepción de algunas exposiciones temporales. dades medievales se exhiben obras de arte que van
desde la Europa prehistórica hasta nuestros días,
El Museo Británico es, ante todo, un museo de anti- pasando por la Edad Media y el Renacimiento.
güedades, sobre todo desde que por problemas de
espacio ya no contiene las colecciones de ciencias El departamento de monedas y medallas cubre to-
naturales ni la Biblioteca Británica. Además, su colec- das las culturas y periodos, e incluye piezas griegas,
ción de pintura es bastante escasa. Esto lo distingue romanas y orientales, así como la Colección real

110 | Egiptología 2.0


ofrecida al Museo por el Rey Jorge IV. tales muestra obras tanto mesopotámicas como re-
lacionadas con esta zona que se remontan desde el
El departamento de antigüedades egipcias, del que año 5000 a.C. hasta la llegada del islam en el siglo
hablaremos extensamente, alberga una de las ma- VII de nuestra era. La colección comprende abun-
yores colecciones del mundo, después del Museo dante material procedente de las excavaciones que
Egipcio de El Cairo, y se situa a la la altura de institu- el arqueólogo inglés Leonard Woolley llevó a cabo
ciones como el Museo del Louvre, o el Museo egip- en la antigua ciudad de Ur.
cio de Turín.
El Museo, que también publica numerosos catálogos
El departamento de etnografía custodia objetos pro- y manuales sobre las colecciones, cuenta con otras
cedentes de pueblos indígenas de todo el mundo, en divisiones como son el laboratorio de investigación y
especial la colección compilada por el capitán James el departamento de conservación.
Cook en el siglo XVIII. Estos objetos se hallan ex-
puestos en el Museum of Mankind, que se encuentra
en Burlington Gardens.

El departamento de antigüedades griegas y romanas


guarda muchas famosas obras de arte. Entre éstas
cabe mencionar la vasija romana de cristal conocida
como Vaso Portland, del siglo I, la copa Warren, con
escenas de sexo homosexual, el friso del templo de
Apolo de Bassae (Grecia), los Mármoles de Elgin y
las esculturas del Mausoleo de Halicarnaso, en Tur-
quía.

El departamento de antigüedades orientales cuen-


ta con colecciones de arte y arqueología islámica y
oriental, en especial cerámica china y escultura hin-
dú. Vista aerea exterior del British Museum.
| Framepool & RightSmith.
El departamento de grabados y dibujos contiene una
importante colección de arte gráfico europeo que
abarca desde el final de la Edad Media hasta nues-
tros días.

El departamento de antigüedades asiáticas occiden-

Gran Atrio de Isabel II, inaugurado en el año 2000. Interior de algunas de las salas del British Museum.
| Wikimedia Commons. | Universal tour guide / British Museum.

Egiptología 2.0 | 111


Sarcófago de Hor. XXII dinastía. British
Museum. | British Museum.

112 | Egiptología 2.0


Historia del Museo eran los documentos y libros, pronto empezó a reci-
bir gran cantidad de objetos antiguos.
El origen del museo se remonta a una colección de
más de 80000 artículos procedentes de la colección En el año 1782 aumentó de forma significativa la
privada de sir Hans Sloane, médico y naturalista, colección de antigüedades, por la compra por parte
quién donó su colección privada al Estado británico del Estado de las obras y objetos de sir William Ha-
según indicaba su testamento del año 1753. La co- milton, embajador británico en Nápoles, que incluían
lección incluía libros, manuscritos, obras de Durero, piezas de Grecia y Roma.
su colección de ciencias naturales y medicina, así
como antigüedades de Egipto, Grecia, Roma, Orien- La derrota de la flota de Napoleón en Egipto en la
te Medio, Extremo Oriente y América. El gobierno batalla de Aboukir permitió que el Museo Británico
británico adquirió esta colección por el precio simbó- adquiriera en 1801 gran cantidad de antigüedades
lico de 20000 libras, importe que se obtuvo median- egipcias y la célebre piedra de Rosetta.
te una lotería pública organizada por el Parlamento
Británico, según muestra su acta de fundación del 7 También se añadieron un gran número de esculturas
de enero de 1753. Además, se adquirió la biblioteca griegas, como las de la colección Townely en 1805
personal de sir Robert Cotton y la del anticuario Ro- y los Mármoles de Elgin, más conocidos como los
bert Harley. mármoles del Partenón, donados por el conde de El-
gin en 1816.
Sus administradores decidieron que su primera ubi-
cación fuera en la casa Montagu, una mansión del La donación del año 1823 por parte de Jorge IV, al
siglo XVI en el barrio londinense de Bloomsbury, que Estado de la biblioteca de su padre, hizo que se con-
se inauguró al público el 15 de enero de 1759. siderara la necesidad de trasladar la colección a una
nueva sede por la falta de espacio en la casa Mon-
Desde su inauguración, el museo no ha hecho más tagu. Tras la mudanza, la antigua sede fue demolida
que aumentar su colección mediante donaciones o en 1845. El arquitecto Robert Smirke fue el encarga-
compras. Aunque al principio su principal patrimonio do de diseñar la actual sede del museo.

Nivel -1 Nivel -2

Nivel -1 Nivel -1

Planos de la planta baja. | British Museum.

Egiptología 2.0 | 113


Nivel 2

Nivel 1

Nivel -1

Nivel 0

Nivel 0
Planos de la plata baja. | British Museum.

114 | Egiptología 2.0


Nivel 5

Nivel 4

Nivel 3

Nivel 3
Planos de los pisos superiores. | British Museum.

Egiptología 2.0 | 115


El Museo Británico en Montague House. Grabado
de A.W. Warren. British Museum. | British Museum.

El museo empezó a atraer a muchos conservadores británico Richard Westmacott.


e historiadores, lo que hizo que se empezaran a ca-
talogar y a clasificar todas las piezas que contenían. La sala Duveen, que alberga la colección del Parte-
El primero de estos catálogos se publicó en 1808. Al nón, fue construida en 1938 por el arquitecto John
mismo tiempo, comenzó a ser sede del estudio por Russell Pope, pero en 1940 fue dañada por una
parte de numerosos investigadores, que encontraron bomba de aviación en la Segunda Guerra Mundial,
en sus salas mucha documentación de la biblioteca y reconstruyéndose y abriéndose de nuevo al público
piezas únicas sobre las cuales trabajar. en el año 1962.

En 1887, debido a la falta de espacio, trasladaron Una de las últimas ampliaciones del Museo Británi-
toda la colección de piezas naturales al Museo de co se inauguró en diciembre de 2000. Se trata del
Historia Natural de Londres, que se convirtió en mu- Gran Atrio de la Reina Isabel II. Ubicado en el centro
seo propio en 1963. Entre 1970 y 1998 toda la colec- del museo, fue diseñado por el estudio del arquitecto
ción etnográfica del museo se hallaba en el Museo Norman Foster. Se halla en el sitio que antes ocupa-
de la Humanidad, en Londres. En 1973 se separó del ba la Biblioteca Británica, ya trasladada a su nueva
museo la Biblioteca Británica, aunque todavía man- sede.
tiene en el museo gran cantidad de volúmenes y su
gran Sala de lectura. Los libros permanecieron en el El Gran Atrio se ha convertido en la mayor plaza cu-
museo hasta 1998. bierta de Europa. El techo del atrio es de cristal y
acero, y está compuesto por 1656 pares de crista-
El museo siempre ha estado abierto, con la excep- les. En el centro del Gran Atrio se encuentra la sala
ción de las dos guerras mundiales, en las que per- de lectura, que antes formaba parte de la Biblioteca
maneció cerrado por miedo a posibles daños en sus Británica.
obras. Se hicieron evacuaciones parciales de obras,
aceleradas durante la Segunda Guerra Mundial, por
los daños que produjeron las bombas sobre el mu-
seo durante los bombardeos sobre la ciudad de Lon-
dres.

Edificio

El museo abrió oficialmente al público el 15 de enero


de 1759, en la mansión Montagu, pero cuando ésta
se quedó pequeña, empezó a construirse en 1852,
en el mismo lugar, un nuevo edificio de estilo neoclá-
sico, diseñado por Robert Smirke. La construcción
de la nueva sede del museo, la que ha llegado hasta
nuestros días, finalizó en 1857 con la Sala de estu-
dio circular. En su fachada principal, en el frontón, Montagu House. Dibujo de Sutton Nichols, 1754.
se instaló en 1852 un conjunto escultórico del artista British Museum. | British Museum.

116 | Egiptología 2.0


Estela de Sarenenutet. XII dinastía. British Museum. | British Museum. Egiptología 2.0 | 117
Antigüedades egipias en el Museo Británico Próximo Oriente y Egipto, sometida al poder turco.
La situación no cambió hasta la realización de la ex-
El primer grupo de piezas expuesto en Montagu Hou- pedición de Napoleón Bonaparte y la posterior ocu-
se aglutinaba algunos objetos egipcios procedentes pación francesa del país que si bien fue breve, supu-
de la colección de Sir Hans Sloane, núcleo originario so el inicio de una nueva etapa en la que Egipto pasó
del Museo. No se trataba de un número muy elevado a ser un país menos peligroso para los europeos;
de piezas, unas 150, aunque sí las suficientes como los nativos comenzaron a mostrarse menos hostiles,
para poder afirmar que la colección de antigüedades a la vez que mejoraban las condiciones relativas a
egipcias del Museo Británico es tan antigua como el salud y seguridad política.
propio Museo.
Con la llegada del siglo XIX se inicia una etapa más
Entre estas primeras piezas egipcias figuraba todo rica en adquisiciones por parte del Museo. Como
aquello que resulta habitual en cualquier colección consecuencia de la Capitulación convenida entre
privada: pequeñas figuritas de dioses de bronce, es- Francia e Inglaterra por el dominio de Egipto, se fir-
carabeos, amuletos, terracotas... La pieza más des- mó el Tratado de Alejandría en cuyo artículo XVI se
tacada de aquel primer conjunto fuera la pequeña estipulaba que inglaterra pasaba a ser propietaria de
estela del sacerdote Nekau, procedente de Sais. un lote significativo de las antigüedades egipcias que
habían sido reunidas por los franceses.
La presencia de esta pieza así como la de los otros
objetos egipcios en la colección originaria del mu- Entre las piezas requisadas se encontraba La Pie-
seo no obedecía a un interés específico de Sir Hans dra de Rosetta que había sido hallada por las tropas
Sloane en el Antiguo Egipto; de hecho Sloane nun- francesas en 1798 en una fortaleza de época me-
ca fue miembro de la llamada The Egyptian Society, dieval, cercana al puerto mediterráneo de el-Rashid.
sociedad que había gozado de cierta relevancia en Desde su descubrimiento la importancia del bloque
Londres entre los años 1741 y 1743 y que agrupó de basalto, había sido intuida; por esa razón y con
en su momento a las personas interesadas en los vistas a su conservación y estudio, el bloque había
temas relativos al Antiguo Egipto. Aquella temprana sido trasladado a El Cairo, al recién inaugurado Ins-
sociedad, cuyos intereses pueden resumirse en la tituto Francés, en agosto de 1799. Ante la presión
promoción del conocimiento del antiguo Egipto así británica los franceses habían llevado en secreto la
como la preservación de sus riquezas culturales, es Piedra de Rosetta a Alejandría en la primavera de
un ejemplo de la fascinación que las antiguas cultu- 1801, intentando conservarla en su poder. W. R. Ha-
ras del Nilo ejercían sobre grupos de intelectuales y milton (1777-1859) enviado en misión diplomática a
viajeros europeos en un momento anterior a 1798, Egipto, descubrió el traslado de la codiciada pieza;
fecha de la Expedición de Napoleón Bonaparte a apoyado con una representación del ejército britá-
Egipto. nico se hizo con ella embarcándola posteriormente,
para su mayor seguridad, con destino a inglaterra. El
Algunos de los antiguos afiliados a The Egyptian bloque de basalto llegó a Portsmouth desde donde
Society se interesaron pronto por los objetos egip- fue trasladado a la Sociedad de Anticuarios de Lon-
cios de la naciente institución y ofrecieron algunas dres para pasar, a finales de 1802 al Museo Británi-
de sus antigüedades al “Museo Público de Montagu co.
House’’. Así, en 1756, muy poco después de su fun-
dación, el Museo recibió su primera momia donada Junto a la Piedra de Rosetta y también requisadas a
por William Lethieullier; una segunda momia junto los franceses, ingresaron en el museo: el sarcófago
con otras antigüedades egipcias y diversas curiosi- de Nectanebo II, un grupo de esculturas de la diosa
dades fueron donadas muy poco después por otros Sejmet procedentes de Tebas, y una estatua bloque
miembros de la familia Lethieullier así como por Ed- de granito, fechada en el Imperio Nuevo, procedente
ward Wortley Montagu, buen conocedor del Próximo de Karnak.
Oriente Asiático y de Egipto. Aquel primer conjunto
de antigüedades egipcias se exhibía en una de las La llegada a Montagu House de estos objetos de
salas del piso superior de Montagu House. grandes dimensiones y mucho peso, supuso un
grave problema de almacenamiento y exposición.
Aparte de las antigüedades mencionadas fueron Las piezas más grandes, cuyo traslado a la plan-
muy escasos los ingresos de la misma naturaleza ta superior del edificio en donde se exhibían otras
acaecidos en el museo entre los años 1756 y 1800. antigüedades egipcias no era posible, se ubicaron
La ausencia de nuevas piezas egipcias se debía a provisionalmente en el jardín de la mansión. Se in-
las dificultades que los viajeros europeos encontra- tentó protegerlas de las inclemencias del tiempo con
ban en aquellos años para visitar Egipto. La situa- pabellones prefabricados, medida provisional que no
ción política era poco favorable en toda la zona del garantizaba la integridad y seguridad de las piezas.

118 | Egiptología 2.0


el paso de los siglos, en el occidente de Tebas.
Aquella falsa atribución propició que el fragmento del
coloso recibiera el nombre del “Joven Memnón”, por
parte de los europeos.

El éxito obtenido con el traslado del “Joven Mem-


nón” así como los deseos expresados por Sir Joseph
Banks, patrono del Museo Británico y Presidente de
la Royal Society, en el sentido de hacer llegar otras
antigüedades egipcias al Museo Británico, llevaron
a Henry Salt (Cónsul Genral Británico en Egipto) a
emprender una notable actividad encaminada a di-
cho fin.

Sala egipcia en Montagu House.


| Eropeana.

Esta irregular situación hizo preciso construir un


grupo de nuevas estancias, adosadas a la esquina
noroeste de la mansión Montagu, destinadas a al-
bergar las nuevas adquisiciones y otras similares
que puedieran recibirse en el futuro. Las obras fina-
lizaron en 1805, coincidiendo con la llegada al Mu-
seo de la colección Townley, formada por esculturas
clásicas a las que se sumaba una bellísima estatua
egipcia fragmentada: una cabeza real realizada en
esquisto verde, datada en la Baja Época, posible re-
presentación de Amasis o de Nectanebo I. Dada la
importancia de dicha colección, las nuevas galerías
de Montagu House recibieron el nombre de Townley
Galleries. En la de mayores dimensiones se reservó
espacio para exhibir, junto a otras estatuas clásicas,
las grandes piezas egipcias que se cobijaban en los
pabellones provisionales del jardín. La misma sala
recibiría en los años sucesivos importantes muestras
de la antigua estatuaria egipcia que iban a incremen-
tar la ya importante colección británica.

En 1818 se esperaba en Londres, con cierta expec-


tación, la llegada al Museo de un enorme fragmento
del coloso procedente del Ramesseum. Desplazar el
El joven Memnon. Granito. British Museum.
monumental y pesado fragmento desde el lugar en
| British Museum.
el que yacía fragmentado, hasta el museo, supuso
una complicada tarea que finalizó con éxito gracias Salt fue reuniendo una enorme colección de obje-
al ingenio, la fuerza y el tesón de Giovanni Battista tos egipcios que hizo llegar al Museo Británico. El
Belzoni (1778-1823). Una vez en el Museo, la esta- Cónsul había hecho grandes esfuerzos por obte-
tua fue colocada para su exhibición en la mayor de ner las piezas; en algunos casos había sido preciso
las galerías Townley, junto a las esculturas egipcias desenterrarlas; siempre era necesario contratar un
y clásicas que allí se exhibían. buen número de hombres para aquellos trabajos,
así como embarcaciones adecuadas al peso de las
Belzoni, había recibido el encargo de intentar tras- piezas para su traslado. Salt tuvo que utilizar sus re-
ladar la estatua a Inglaterra. Se creía erróneamente cursos económicos, que no eran muy elevados. Lle-
que la imagen esculpida correspondía al mismo rey gó un momento en que estaba deseoso de recibir el
representado en las dos estatuas colosales sedentes pago por sus servicios, esperando una recompensa
llamadas de Memnón, originariamente monolíticas y económica por su trabajo y por la inversión de su
conservadas aún en pie, corroídas y erosionadas por capital privado. Aquella actitud fue mal recibida por el

Egiptología 2.0 | 119


Patronato del Museo que acusó a H. Salt de querer
enriquecerse a costa de la colección nacional.

Entre 1821 y 1823 se desarrollaron unas amargas


negociaciones entre el agente de H. Salt en Londres
y el Patronato de la institución acerca del precio que
el Museo estaba dispuesto a pagar por las antigüe-
dades recibidas. Aparte de la reprochada actitud de
H. Salt el Patronato del Museo discutía como proble-
ma principal el valor real de las esculturas egipcias,
consideradas muy inferiores a las esculturas clási-
cas. Finalmente el Patronato del Museo pagó por
aquella “Primera Colección de Salt” un total de 2.000
Libras, menos que los gastos reales que la adquisi-
ción y traslado de las mismas habían supuesto.

Entre las piezas que componían aquella colección,


destacan: Una cabeza de una escultura colosal de
granito rojo, probable representación de Amenhotep
III, dos esculturas sedentes del mismo monarca rea-
lizadas en granito negro, la cabeza de otro coloso
de Amenhotep I realizado en granito rojo, la cabe-
za colosal de Amenhotep I realizada en cuarcita, la
escultura colosal de un faraón tocado con la coro-
na blanca, un grupo escultórico realizado en granito
rojo, procedente de Karnak, y una estatua del faraón
Seti I. Cabeza de Amenhotep III ?. 1370 a.C; Dinastía
XVIII. British Museum. | British Museum.

Además del conjunto de antigüedades ofrecidas por


H. Salt al Museo en su “primera colección” el Cónsul
había enviado a Londres un objeto de belleza ex-
traordinaria cuya negociación habría de ser tratada
individualmente. Se trataba del sarcófago de alabas-
tro de Seti I. La espléndida pieza llegó a exhibirse
en el Museo Británico pero no se llegó a un acuerdo
en el precio. El agente de Henry Salt en Londres,
Bingham Richards, pedía por el sarcófago 2.000
Libras, cifra que suponía pagar por una sola pieza
tanto como el Museo había pagado por el resto de
la Colección. El ataúd fue adquirido por el arquitecto
Sir John Soane y trasladado a su casa de Londres,
actualmente Museo de Sir John Soane, donde hoy
puede contemplarse.

Salt permaneció en Egipto unos años más como


Cónsul General Británico. Siguió reuniendo antigüe-
dades con las que formó una segunda importante
colección, reunida entre 1819 y 1924. Ante la des-
favorable actitud de los administradores del Museo
Británico, y con ayuda del Conde Forbin, envió en
1825 la nueva colección a Leghom (Italia) para que
fuera valorada. En Italia la colección fue examinada
por Jean François Champollion (1790-1832) y com-
prada a través de sus gestiones por el rey de Francia
que pagó por ella la cantidad de 10.000 Libras. El
monarca francés hizo llegar las piezas adquiridas a
Estatua sedente de Amenhotep III. Dinastía los museos de su país. Otras antigüedades egipcias
XVIII. British Museum. | British Museum. reunidas entre 1824 y 1827 por Henry Salt, la llama-

120 | Egiptología 2.0


da “Tercera Colección de H. Salt” se vendió en una por su antecesor. Estelas, bajorrelieves, objetos de
subasta pública, celebrada en Sotheby’s (Londres) a bronce, terracota y fayenza, comenzaron a llegar al
lo largo de nueve días entre los meses de junio y julio Museo gracias a las compras y gestiones realizadas
de 1835. El precio total de las antigüedades reunidas por Barker en Egipto.
en aquella “Tercera Colección de H. Salt”, ascendió a
7.000 Libras; de ellas 4.800 Libras fueron cubiertas
por el Museo Británico en pago de un buen número
de antigüedades de aquel conjunto que podía haber
estado destinado íntegramente a la colección nacio-
nal.

El nuevo edificio de Sir Robert Smirke

La acumulación de colecciones en la antigua Mon-


tagu House había hecho evidente, ya en los años
veinte del siglo XIX, la necesidad de más espacio
para almacenar, estudiar y exponer los objetos allí
reunidos. A pesar de las ampliaciones realizadas, la
antigua mansión no resultaba el lugar idóneo para
desarrollar la labor museística que el Museo Británi-
co ya había emprendido.

De esa necesidad surgió el edificio que actualmente


ocupa el Museo Británico. El nuevo inmueble, ubica-
do en el antiguo emplazamiento de Montagu House,
fue concebido por el arquitecto Sir Robert Smirke en
1823 y construido por él mismo entre 1823 y 1850.
A lo largo de esos años la nueva construcción fue
creciendo en tomo a la antigua mansión, sustituyen-
do paulatinamente sus distintas estancias hasta que
finalmente Montagu House tuvo que ser demolida en
la década de los cuarenta.

El resultado final del proyecto fue el edificio actual Cabeza de Amenhotep III. Dinastía XVIII. British
que conocemos como Museo Británico. Su referen- Museum. | British Museum.
cia inmediata es una gran fachada de estilo neoclá-
Otros muchos personajes colaboraron en los años
sico a la que se accede mediante un amplio patio,
centrales del siglo XIX en la llegada masiva de pie-
rodeado por una imponente verja de hierro. La fa-
zas egipcias, de menor talla que los hasta entonces
chada, alzada sobre un podium con escalinata cen-
reunidos, pero de gran interés. Abundaban los ob-
tral, se ve en toda su magnificencia desde la entrada
jetos de uso funerario y por supuesto las momias.
de la verja exterior.
Eran objetos que compensaban la colección hasta
entonces reunida en la que primaban las grandes
En las modificaciones arquitectónicas realizadas por
esculturas.
Sir Robert Smirke entre los años veinte y cuarenta
del siglo XIX, Egipto obtuvo su lugar en la nueva dis-
Fue importante en este sentido la colección com-
posición del Museo. Unas salas determinadas fueron
prada en 1834 por el Patronato del Museo al viajero
destinadas a presentar al público las antigüedades
y anticuario Joseph Sams (1784-1886). La opera-
egipcias y el Antiguo Egipto abrió así una ventana
ción ascendió a 2.500 Libras y el Museo contó con
en el nuevo edificio desde la que dar a conocer, de
una ayuda económica del Parlamento para ese fin.
forma gratuita, su cultura milenaria.
También en 1834 llegaron objetos donados por Sir
J. Gardner Wilkinson (1797-1875); en 1835 parte
Mientras se realizaban los trabajos de construcción
de la “Tercera Colección de H. Salt”, vendida en su-
del nuevo edificio la colección de antigüedades egip-
basta pública tras la muerte del Cónsul; en 1836 la
cias siguió incrementandose. En 1833, John Barker
colección de James Burton (1788-1861); entre 1836
(1771-1849), sucesor de H. Salt en sus funciones
y 1837 se compraron numerosas piezas a Giovanni
de Cónsul General Británico en Egipto, hizo llegar
d’Athanasi (1798-1854) que había actuado en oca-
al Museo muchas antigüedades de gran interés
siones como agente de H. Salt, y en 1839 el Museo
aunque de menores dimensiones que las reunidas
compró parte de una gran colección de objetos egip-

Egiptología 2.0 | 121


León de Prudhoe. Granito rojo. XVIII dinastía.
British Museum. | British Museum.

cios reunida por Giovanni Anastasi (1780-1860), an- taba destinada a la exhibición de grandes esculturas,
ticuario que había actuado fundamentalmente desde entre otras, las egipcias que aún se exponían, junto
Alejandría. a las estatuas clásicas, en las Salas Townley. Trasla-
dar las pesadas esculturas egipcias no fue una labor
Además de las piezas que formaban estas colec- sencilla. Fue precisa la colaboración de un destaca-
ciones llegaron al Museo en aquellos años algunas mento de artilleros provisto de jarcias, poleas y otros
esculturas relevantes. Las más significativas fueron materiales idóneos para el traslado de las pesadas
dos leones de granito rojo, fechados finales de la estatuas. A pesar de las muchas dificultades que
XVIII dinastía, que habían sido llevados a Inglaterra surgieron, el trabajo concluyó con éxito en junio de
desde Egipto en 1828 por Lord Prudhoe y que ingre- 1834.
saron en el Museo Británico en 1835.
La nueva galería de escultura quedó inaugurada en
En 1837 llegó al museo una pieza de gran valor cro- junio de 1836. Se conserva alguna imagen de época
nológico, se trataba del fragmento de la lista de los que muestra la magnificencia de la sala y de su con-
reyes procedente del templo de Ramsés II en Aby- tenido, destacando en su configuración las figuras
dos. La lista había sido descubierta en 1818 por W. de los leones de granito, donados por Lord Prudhoe
J. Bankes (1786-1855); fue convenientemente co- en 1835.
piada por el artista que intuyó la importancia histórica
y cronológica del documento y que respetó su ubi- La disposición de las piezas egipcias reunidas en la
cación original. Más tarde aquella relación de nom- nueva galería de escultura sufrió alguna modificación
bres faraónicos fue parcialmente arrancada por J. F. entre el momento de su instalación y la década de
Mimaut (1774-1837), que actuaba en aquellos años 1870. Posteriormente, entre los años 1885 y 1891,
como Cónsul General de Francia en Egipto. Mimaut estando al frente del Departamento de Antigüedades
murió en 1837 y la colección de objetos egipcios re- Orientales del Museo Británico Sir Peter Le Page
unidos por él fue puesta a la venta. Entre aquellas Renouf (1822-1897) hubo nuevas variaciones.
piezas estaba el fragmento de la lista de nombres
faraónicos procedente del templo de Ramsés II en Una nueva reestructuración importante de las piezas
Abydos, que fue adquirida por el Museo. expuestas en la misma sala tuvo lugar algo más de
cien años después, en 1981. Desde esa fecha la dis-
Las salas de antigüedades egipcias posición de las grandes piezas en la misma galería
apenas se ha visto alterada. Desde su configuración
En 1834 las modificaciones que estaban siendo rea- en 1836 la galería de escultura egipcia del Museo
lizadas por Sir Robert Smirke en torno a la antigua Británico ha venido presentado al público una de las
Montagu House, concluyeron una amplia sala situa- más completas colecciones de escultura egipcia re-
da en el lado oeste del edificio. La nueva galería es- unida fuera del País del Nilo.

122 | Egiptología 2.0


Sesostris III. 1874-1855 a.C. XII
dinastía. British Museum.
| Bristish Museum.

Egiptología 2.0 | 123


En el edificio construido por Sir Robert Smirke una
selección de las piezas egipcias de menor tamaño
fue reunida para su exposición en unas salas situa-
das en el segundo piso, sobre la galería de escultura
egipcia y en la zona norte del edificio. La distribución
de estas piezas sufrió una reestructuración en 1898
bajo la dirección de E. Wallis Budge (1857-1934). Se
organizó entonces la exposición de momias, sarcó-
fagos y ataúdes en las salas 60 y 61. Dichas salas
resultaron ser las más visitadas del Museo, dada la
atracción que las momias y sarcófagos, así como su
consecuente mensaje de eternidad, ejercían sobre
el público del siglo XIX. Esa misma fascinación, hoy,
en los albores del siglo XXI, se mantiene viva. Desde
1898 las salas 60 y 61 del Museo Británico apenas
sufrieron variaciones hasta la nueva configuración Fragmento del Libro de los Muertos de Hunefer.
realizada a lo largo de los dos últimos años y recien- XIX dinastía. British Museum.
temente inaugurada. | British Museum.

mento en los años treinta del siglo XIX, momento de


la defInición e inauguración de la nueva galería de
escultura egipcia, y de la incorporación de S. Birch
al Departamento de Antigüedades. E. Hawkings era
fundamentalmente numísmata, pero favoreció la ad-
quisición de las antigüedades egipcias así como su
correcta valoración dentro del conjunto de la colec-
ción que tenía a su cargo.

Del Departamento de Antigüedades surgió en 1860


una unidad menor: el Departamento Antigüedades
Orientales, con S. Birch como Conservador Jefe. La
nueva división reunía todas las antigüedades excep-
to las propiamente griegas y romanas, las monedas
y las medallas. En 1866 se llevó a cabo una división
mayor: se creó el Departamento de Antigüedades
Británicas y Medievales, formado a partir de los ob-
jetos conservados en el Departamento de Antigüe-
dades Orientales, encargado a partir de esa fecha
sólo de las piezas procedentes del Próximo Oriente
Asiático y de Egipto.

Sarcófagos expuestos en el British Museum.


| Thatei.

La creación del departamento de antigüedades


egipcias

Hasta 1860 había existido en el Museo Británico


un único Departamento de Antigüedades en el que
se había ido agrupando una colección de enormes
Ostracón con la representación de una escena
dimensiones y de muy diverso contenido. Edward de sexo. XX dinastía. British Museum.
Hawkings había sido el director de aquel departa- | British Museum.

124 | Egiptología 2.0


La denominación de Antigüedades Orientales se mantuvo para dicha unidad hasta la muerte de S. Birch, en
1885. En 1886 aquel departamento pasó a denominarse de Antigüedades Egipcias y Asirias. Este departamen-
to funcionó como una unidad hasta 1955 fecha en que quedó subdividido en dos divisiones que se mantienen
actualmente: el Departamento de Antigüedades del Asia Occidental, encargado de reunir, custodiar, estudiar y
exhibir las antigüedades del Próximo Oriente Asiático, y el Departamento de Antigüedades Egipcias, encargado
de reunir, custodiar, estudiar y exhibir las antigüedades de la civilización del antiguo Egipto conservadas en el
Museo Británico.

A pesar de episodios que pueden considerarse anecdóticos en el devenir histórico de la colección de anti-
güedades egipcias del Museo Británico, como los años correspondientes al mandato de W. Budge, hemos de
reconocer que todos los objetos integrados en la colección británica comenzaron su andadura científica en el
momento en que empezaron a formar parte de ella.

La Egiptología avanza por distintos medios; cada vez sabemos más acerca de la antigüedad de Egipto y en
buena medida ese conocimiento se ha adquirido a partir del estudio de las antigüedades conservadas en los
museos, susceptibles de ser examinadas, comprendidas y valoradas en su justo término. Entre las importantes
colecciones egiptológicas la del Museo Británico ha jugado un papel relevante en los avances de la Egiptología.

Dios Ptah. Bronce y Máscara funeraria. Época Ptolemaica. British Museum. | British Museum.

La carrera de prestigiosos egiptólogos se ha labrado a partir del estudio de las antigüedades egipcias reunidas
y custodiadas en dicha institución. Otros muchos investigadores se han cruzado con ellas a lo largo de sus es-
tudios, haciendo posible su correcta comprensión. De esa manera la Colección de Antigüedades Egipcias del
Museo Británico ha ofrecido y ofrece a la Egiptología, de forma continua y desde los primeros momentos de su
configuración, la posibilidad de avanzar como ciencia. Al mismo tiempo la propia colección se ha beneficiado y
se beneficia de los progresos de la Egiptología, ciencia que permite, a medida que avanza, percibir cada vez
más información de la contenida en cada pieza, para llegar así a un mejor conocimiento del Antiguo Egipto.

Egiptología 2.0 | 125


Nueva guía general de los contenidos de
la nueva instalación de las salas de
Egipto y Nubia, y de Oriente Próximo Antiguo,
del Museo Arqueológico Nacional.

126 | Egiptología 2.0


Exposiciones
Moisés González Sucías

Egipto. En busca de
la eternidad
La Fundación CajaCanarias presenta la exposición
temporal: “Egipto. En busca de la eternidad”, una mues-
tra realizada en colaboración con el Museo Egipcio de
Barcelona que podrá visitarse, en el Espacio Cultural de
Santa Cruz de Tenerife, hasta el próximo 27 de enero
de 2018.

El montaje cuenta con más de un centenar de piezas


procedentes de los fondos del Museo, complementado
con la exposición fotográfica: “Tutankhamón, imágenes
de un tesoro bajo el desierto egipcio”.

La institución catalana atesora una de las mayores co-


lecciones privadas de arte egipcio de Europa, lo que
permitirá ofrecer al público tinerfeño una visión muy
completa de los grandes períodos de la cultura del An-
tiguo Egipto.

La exposición pretende acercar al público a diferentes


aspectos de una civilización única: el liderazgo indiscu-
tible del faraón, la escritura jeroglífica, joyas, instrumen-
tos musicales, objetos relacionados con la cosmética o
la medicina, herramientas, armas, vasos en piedra, ce-
rámica o fayenza.

Como complemento ideal a este espectacular montaje,


se expone una exquisita selección de 65 instantáneas
que ilustran, paso a paso, el trabajo que el arqueólo-
go inglés Howard Carter y su equipo llevaron a cabo en
la tumba del joven faraón, protagonizando una de las aventuras más fascinantes de la historia de la arqueología.

Vistas generales de la sala de exposiciones. | Fundación CajaCanarias.

Egiptología 2.0 | 127


Uno de los ámbitos de la exposición con una cubierta de
ataúd. Madera estucada y pintada. Período Ptolemaico,
332-30 a.C; Museo Egipcio de Barcelona.
| Fundación CajaCanarias.

Pocos lugares muestran mayor interdependencia en- sert es el primer faraón enterrado en una de ellas, la
tre el desarrollo cultural y el medio físico como Egip- denominada pirámide escalonada, en Saqqara. Tras
to. El valle del Nilo, de unos 10.000 km de longitud un período de crisis que condujo a la pérdida de la
por 10-20 km de ancho, es el corazón de la riqueza unidad representada por el faraón, Mentuhotep II de
agrícola que sustentó la prosperidad faraónica. Tebas reunifica el Estado, dando paso a una nueva
etapa de prosperidad, el Reino Medio.
Los desbordamientos anuales del río a finales de ve-
rano en una tierra pobre en lluvias, permitieron el de- La llegada de un pueblo extranjero, los hicsos, tra-
sarrollo de una de las civilizaciones más complejas jo consigo una nueva división política y territorial de
de la historia. La mayor parte de la producción cultu- Egipto. Amosis consigue expulsar a los invasores y
ral egipcia está relacionada con los cultos funerarios. funda el Reino Nuevo. Tebas pasa a ser la capital
del país y Amón, su dios local, la divinidad nacional
Su arte es simbólico y con vocación de trascenden- en un período protagonizado política y culturalmente
cia: es un arte para la eternidad, para propiciar en por faraones como Hatshepsut, Tutmosis III, Amen-
el más allá una vida tan plena como la que se ha hotep III o Ramsés II.
tenido en la tierra. Es por tanto una arte optimista y
alegórico. Tras ellos, Egipto sufrirá una lenta y larga agonía. La
división política interior unida a la pérdida de presti-
Aunque la cultura egipcia se extiende alrededor de gio en el exterior, las invasiones y la llegada al trono
tres milenios, las características de su arte permane- de monarcas extranjeros junto a la escasa iniciativa
cen en gran medida invariables a lo largo del tiem- cultural y la exigua capacidad creativa, acentuarán
po: forma ideal reducida a elementos esenciales; je- su progresiva decadencia. La conquista por Alejan-
rarquía expresada mediante el tamaño, perspectiva dro Magno y la instauración de la dinastía ptolemaica
frontal y canon de belleza clásico, sereno y distante. serán la antesala del final de una historia tres veces
milenaria.
Reinos y dinastías
Una monarquía divinizada
Las dos primeras capitales panegipcias fueron Abi-
dos y Menfis. En torno a la ciudad de Menfis, el Rei- El rey es un hombre desempeñando el papel de un
no Antiguo inaugura la época de las pirámides. Dye- dios. La doble naturaleza del faraón comprende tan-

128 | Egiptología 2.0


to aspectos humanos como divinos. El poder del rey
se simboliza en los ornamentos que le acompañan.
Sobre la cabeza puede llevar la corona blanca del
Alto Egipto, la roja del Bajo Egipto, la doble del país
unificado o la azul o “yelmo de guerra”. También pue-
de portar diversos birretes, como el tocado real (ne-
mes) o una simple peluca. Sobre su frente suelen
figurar la cobra y el buitre, ahuyentadoras de malefi-
cios. La cayada y el flagelo identifican, habitualmen-
te, al rey en su autoridad de gobernante.

Construcciones para la eternidad

La arquitectura egipcia presenta idénticas caracte-


rísticas a la de las grandes culturas de la antigüedad:
es representativa, maciza, simbólica y monumental.
Las construcciones funerarias (mastabas, pirámides
o tumbas excavadas en la roca) y los templos de cul-
to a los dioses constituyen las principales tipologías
arquitectónicas.

La primera gran arquitectura surge sobre la tum-


ba real. Este ámbito de culto exterior fue cobrando
mayor entidad, hasta convertirse en un monumento
denominado mastaba. La tumba real sufre una trans-
formación original con la obra del arquitecto Imhotep,
para cuyo rey Dyesert erige un conjunto funerario ca-
racterizado por su pirámide escalonada.

La gran pirámide de Quéops representa el punto cul- Estela funeraria de Taherud. Baja Época, Dinastía
minante en el proceso constructivo de las pirámides; XXVI. Museo Egipcio de Barcelona.
es la más alta, la más voluminosa y la que encierra | Fundación CajaCanarias.
en su interior un dispositivo más complejo y sofis-
ticado de galerías y cámaras. Los hipogeos o tum-
bas rupestres se utilizaron durante toda la historia de
Egipto. Las grandes tumbas reales en el Valle de los
Reyes, frente a Tebas separan de modo drástico la
zona de culto del área de enterramiento.

Escritura

La escritura surge en Egipto en torno al 3500 a.C. El


jeroglífico es una escritura monumental empleada en
inscripciones y con voluntad de posteridad. Aparece
en templos, pinturas y en todo tipo de enseres que
componen el ajuar funerario.

Los textos efímeros se redactaban en escritura hie-


rática, desarrollada al dar fluidez a los rasgos jeroglí-
ficos. En el siglo VII a.C. la escritura se simplifica aun
más, dando lugar a un tercer tipo, la demótica.

El culto funerario

La tumba es la casa, la morada del difunto. Cuanta


mayor prosperidad alcanzó este en vida, con más
ajuar, ofrendas y frecuencia de culto querrá el fina- Parte superior de la tapa de un sarcófago. Dinas-
do acompañarse. Las ofrendas consistían principal- tía XXVI, 664-525 a.C; Museo Egipcio de Barce-
lona. | Fundación CajaCanarias.

Egiptología 2.0 | 129


mente en víveres. Los alimentos modelados en barro o grabados cumplían mágicamente la misma función.

Junto al sarcófago que contenía el cuerpo momificado se colocaban los vasos canopos con las vísceras del
difunto. En derredor se disponía un ajuar con todo tipo de amuletos elaborados para este fin. Antes de llevar
el cuerpo a la tumba debía peregrinarse, al menos de modo ideal, a Abidos, el lugar sagrado del dios de los
muertos, Osiris. La procesión se sintetizaba simbólicamente al atravesar el Nilo y tenía lugar tras el embalsa-
mamiento. La representación del cortejo no podía faltar en la pintura de ninguna tumba.

La momificación

Para continuar la vida en el más allá


era imprescindible conservar los cuer-
pos terrenales. En época prehistórica
se enterraba a los muertos en arena
del desierto envueltos en pieles de
animales. La deshidratación los mo-
mificaba de forma natural.

Los embalsamadores del Reino Anti-


guo evisceraban los cuerpos ayuda-
dos por sales deshidratantes como
el natrón y los envolvían en lino, con
cuidado de no alterar los rasgos físi-
cos del fallecido.

En el Reino Medio se dio paso a la


Vista general de la sala de exposiciones. | Fundación CajaCanarias. extracción del cerebro del cráneo,
procedimiento utilizado para las familias más notables y solo generalizado en el Reino Nuevo. La costumbre de
embalsamar se mantuvo incluso en época copta y no desapareció hasta el siglo VII d.C.

Dioses

Se adoraron tanto dioses zoomorfos como antropomorfos, sin que la manera de presentarse influyera en su
valoración. El panteón egipcio estaba formado por dioses regionales y por dioses suprarregionales y de los lu-
gares principales como Horus (dios defensor del orden cósmico y patrocinador de la monarquía); Seth (señor de
las tormentas y del desierto); Sobek (el dios híbrido mitad hombre, mitad cocodrilo); Min (dios de la fertilidad y
la creación); Thot (hombre con cabeza de ibis, responable del calendario, inventor de la escritura y el lenguaje);
Ptah (protector de artistas y artesanos); Atum (creador del Universo y de las distintas formas de los seres) y
Neith (diosa de la guerra y la caza).

Parte superior de una cubierta de ataúd. Ma-


dera estucada y pintada. Período Ptolemai-
co, 332-30 a.C; Museo Egipcio de Barcelona.
| Fundación CajaCanarias.

130 | Egiptología 2.0


Razón aparte merece Amón, fruto de las preocupaciones teológicas de los sacerdotes tebanos, que reúne en
sí mismo todas las cualidades terrestres y celestes como rey de los dioses, y Atón, al que la monarquía de Aje-
natón en el Reino Nuevo quiso erigir en un dios único al abolir las demás divinidades.

Osiris

La lucha entre dos polos opuestos, el representado por Seth, dios del caos y señor de las tierras del desierto, y
su hermano Osiris, el dios de la fertilidad y la cosecha, es la base del concepto egipcio de creación.

Seth dio muerte a Osiris en combate. Desmembrado, fue reconstruido y reanimado por su esposa Isis y su her-
mana Neftis, prolongando en una dimensión ultraterrena su existencia. En el más allá engendró a su hijo Horus,
su heredero y sucesor, quien prosiguió en el más acá la lucha contra el desorden y la confusión.

Vista general del ámbito dedicado al descubrimiento de la tumba de Tutankhamon.


| Fundación CajaCanarias.

La muestra finaliza con el espacio dedicado al descubrimiento, en 1922, de la tumba del faraón Tutankhamon
por parte de Howard Carter. Dicho descubrimiento ha representado uno de los eventos más grande de la histo-
ria de la arqueología. Con esta exposición fotográfica, el visitante se traslada en el tiempo y presencia, mediante
el diario de excavaciones del propio Carter y de las fotografías de Harry Burton, fotógrafo exclusivo de las exca-
vaciones, los momentos más emocionantes del extraordinario descubrimiento que sorprendió al mundo entero.

Detalle de alguna de las piezas expuestas. | Fundación CajaCanarias.

Egiptología 2.0 | 131


Hoy viajamos a...
Bartomeu Egea Resino

Beni Hassan, en el llamado


Egipto medio

Entradas de algunas de las tumbas de Beni Hassan. | Bartomeu Egea Resino.

Que ver

Beni Hasan famosa por su necrópolis datada en el Imperio Medio, dispone de 39 tumbas entre las que, al
menos 8, son de los principales señores del nomo del Orix u Órice (nomo XVI, Hebenu) y corresponden a las
dinastías XI y XII; los hipogeos de 12 tumbas están llenos de escenas de la vida cotidiana egipcia. La mayor
parte de las tumbas corresponden a la dinastía XI con una sola columna, una sola cámara y una falsa puerta
en el interior del muro, también existe un segundo estilo con columnas estriadas y cortadas en forma de loto,
finalmente se encuentran las de la dinastía XII, con un patio exterior, una antecámara con dos columnas y una
cámara funeraria interior. La mayoría de tumbas contienen inscripciones con representaciones de la vida coti-
diana y escenas de luchas. Son famosas por su gran calidad.

Entre las tumbas principales destacan:

- Tumba número 2: Tumba de Amenemhet o amena, de la dinastía XII, una de las más elaboradas, con cuatro
columnas de 16 caras. El propietario vivió durante el reinado de Sesostris I y fue el último poseedor hereditario
del título de Gran señor de la provincia del Órix.

- Tumba número 3: Tumba de Knumhotep II, sucesor de Amenemhet al gobierno del Órix pero tuvo menos poder

132 | Egiptología 2.0


que él debido al incremento del poder del estado. Su tumba fue una de las últimas construida en Beni Hasan.
Llevaba los títulos de jefe hereditario, leal al rey, y “lo que es estimado por el dios”. La tumba de Khnumhotep
conservaba su autobiografía en la pared inferior de las bases y tenía un parte de la estatua de su dueño. Con
dos columnas poligonales, destaca por las representaciones de las caravanas de los comerciantes semitas.

- Tumba número 15: Tumba de Baqet III o Baket III gobernador provincial (nomarca de Menat-Khufu, moderna
Al-Minya) al final de la dinastía XI. Destaca por las representaciones de técnicas de lucha.

- Tumba número 17: Tumba de Khety, hijo de Baket III y también gobernador provincial durante la dinastía XI.

La moderna Beni Hasan recibe su nombre de la tribu de los Banu Hasan o Bani Hasan que se establecieron en
la comarca el siglo XVIII.

Escalera de acceso a las tumbas y entrada a la tumba de Nekhti (BH21). | Bartomeu Egea Resino.

Escena de lucha en el interior de la tumba de Baqet III (BH15). | Wikimedia Commons.

Como ir

Beni Hassan es un yacimiento arqueológico junto a la orilla derecha del río Nilo, cerca de la ciudad de Al-Minya
(a unos 25 km), es recomendable en esta zona del país, desplazarse con permisos de la policía y del ministe-
rio de antigüedades, lo que permite ir acompañados de la policía en el itinerario de ida y regreso. Los parajes
que atravesamos son de una exquisita belleza tanto paisajística como humana, las vestiduras de los niños con
colores vivos, y la mezcla cotidiana de coptos y musulmanes, hacen a esta parte de Egipto especialmente en-
cantador, el Egipto rural.

Egiptología 2.0 | 133


Interior de la tumba de Baquet III (BH15). Contiene pinturas sobre técnicas de lucha. | Bartomeu Egea Resino.

Interior de la tumba BH2, correspondiente a Amenemhet, llamado también Ameni, nomarca de Sesostris I. Dinastía
XII. El propietario fue el último poseedor hereditario del título de Gran señor de la provincia del Òrix.
| Bartomeu Egea Resino.

134 | Egiptología 2.0


Exterior e interior del templo de Pakhet. | Bartomeu Egea Resino.

Recomendaciones

Se puede aprovechar la jornada acercándonos al sur de las tumbas donde hay un templo excavado en la roca
dedicado al culto a Pakhet, fue construido por Hatshepsut y Tuthmosis III, conocido como la Cueva de Artemisa
por los griegos que identificaban a Pakhet con la diosa. Al lado hay una capilla conocida como Speos Batna
al-Bakarah.

Egiptología 2.0 | 135


Ushebtis:
trabajadores
para la eternidad
Nacho Ares

136 | Egiptología 2.0


El Museo del Louvre de París acogió en 2003 la ex-
posición “Chauabtis. Des travailleurs pharaoniques
pour l’éternité”, la primera dedicada exclusivamente
a estas singulares figurillas funerarias que reciben
el nombre de shauabtis, shabtis o ushebtis, depen-
diendo del período histórico al que pertenezcan. No
es una cuestión de capricho del egiptólogo sino que
fueron los propios egipcios los que cambiaron la de-
nominación de estas figuras a lo largo de su histo-
ria. En este trabajo nos referiremos a estas estatuas
funerarias como ushebtis, siguiendo así la termino-
logía adoptada en el título de la exposición por el
comisario de la misma Jean-Luc Bovot, uno de los
máximos expertos en esta materia y actual director
del proyecto BIS (Base Internacional de ushebtis),
un ambicioso proyecto que pretende recoger en una
base de datos todas las figurillas guardadas tanto en
museos como en colecciones privadas del mundo.

El significado de la palabra ushebti es en esencia


desconocido. Al parecer las dos primeras denomina-
ciones están, ushebtis y shabtis, ligadas a la palabra
egipcia “madera”, mientras que la última y más cono-
cida de todas, ushebti, podría significar el “responde-
dor”, un sentido más ligado a la funcionalidad de esta
estatuilla funeraria.

En esencia los ushebtis son unas figuras normal-


mente momiformes fabricadas en fayenza, cerá-
mica, piedra o madera, entre otros materiales, que
representaban a los sirvientes de la persona enterra-
da. Con ello se pretendía que el difunto no realizara
ningún tipo de trabajo pesado cuando fuera admitido
en los cultivos de Osiris y que fuera este sirviente el
que realizara por él los trabajos manuales.

Al igual que sucedía con los escarabajos, en el an-


tiguo Egipto los ushebtis se fabricaron por millones
a partir del Imperio Medio (2033-1710 a. de C.), que
es el momento en que aparecen estos sirvientes.
Gracias a ellos, el difunto tenía cubiertas todas las
necesidades en el reino de Osiris.

Trabajadores faraónicos

El Museo del Louvre cuenta con una de las mejo-


res colecciones de ushebtis. Son más de 4.200 las
piezas con que cuenta el museo parisino de las que
apenas una pequeña parte está en la exposición per-
manente. En “Trabajadores faraónicos para la eterni-
dad” solamente se han expuesto unos 800, entre los Ushebti para Pinedjem II. Dinastía XXI. | Nacho Ares.
que hay que sumar también los provenientes de co-
lecciones ajenas al Louvre como el Museo Británico taban catorce vitrinas con los objetos. Un espacio re-
de Londres, el Egipcio de Turín y el de Arqueología lativamente pequeño para estas figuras, algunas de
del Mediterráneo de Marsella. ellas, de tamaño realmente diminuto.

La exposición se desarrolló en cuatro salas del ala La Sala 1 de la exposición recogía la evocación de
Richelieu del Museo del Louvre en donde se presen- un enterramiento egipcio al mismo tiempo que servía

Egiptología 2.0 | 137


Colección de ushebtis del Museo de Manchester. | Nacho Ares.

de excusa para presentarnos algunas de las líneas cajas de ushebtis, como la de Uabet, en cuyo lateral
base de las creencias egipcias en el Más Allá. Según vemos a esta cantora de Amón adorando a Osiris.
estas ideas generalizadas en el Egipto faraónico, el No lejos de ella tenemos otra caja de ushebtis, la
difunto debía de enterrarse rodeado de un mínimo de de Tchauenhuy, Superior de los Escribas del dominio
objetos destinados a ser empleados en su tránsito y de Amón, sobre cuya pared vemos la representación
vida eterna. Entre ellos hay que destacar el ataúd o del pasaje CXXV del Libro de los Muertos y el pesaje
el sarcófago. Su tipología variaba según el período y del alma, gracias al cual el difunto conseguía una es-
la región en donde fueran fabricados. No tenían que pecie de título o apelativo denominado Justo de Voz,
faltar los llamados vasos canopos, cuatro recipientes que aparece sobre casi todos los ushebtis. Ambos
en donde se depositaban las vísceras obtenidas de ejemplos reconstruyen en madera el aspecto de las
la momificación del difunto. Igualmente importante capillas que los antiguos egipcios identificaban con
era el reposacabezas, un extraño artilugio curvado el Bajo Egipto: una caja con tapa abombada, cuyos
empleado por los habitantes del Valle del Nilo para lados sobresalían en altura a esta tapa.
descansar la cabeza. A toda esta parafernalia hay
que añadir los papiros funerarios, especialmente el Con todos estos ingredientes el difunto podía hacer
llamado Libro de los Muertos o Libro para salir al día, frente a ese viaje tan especial que le estaba esperan-
en el que se describen los pasos que debía de seguir do. Estos dispositivos formaban un conjunto gracias
el difunto para alcanzar con éxito su meta en el Más al cual los diferentes elementos que comprendían la
Allá. esencia del ser del muerto, el espíritu Ka, el alma Ba
y la iluminación del Akh, cobraban vida gracias a su
Finalmente, en la tumba de cualquier persona que presencia y a la magia.
se preciara no tenían que faltar los ushebtis. Éstos
solían colocarse en diferentes lugares de la tumba. Tipologías de los ushebtis
Bien dentro del ataúd, a su lado, en el mismo suelo
de la tumba o incluso en una caja especialmente he- Contándose por millones los ejemplos que han lle-
cha para ellos (sobre todo en el Imperio Nuevo, 1550- gado hasta nosotros de estas esculturas funerarias,
1069 a. de C.). En esta primera sala de la exposición no es de extrañar que su tipología sea, del mismo
podemos disfrutar de varios ejemplos magníficos de modo, desorbitadamente amplia. Dentro de cada

138 | Egiptología 2.0


período de la historia de Egipto podemos encontrar ushebtis más o menos afines a una serie de divisas con-
cretas, detalles que permiten a los investigadores facilitar la cronología de estas piezas cuando la inscripción
jeroglífica que los acompaña no resulta útil en este sentido.

A estas características está dedicada al completo la Sala 2 de la exposición. Los ushebtis reales, por ejemplo,
se distinguen por una serie de detalles inconfundibles como son el uraeus, o cobra real, sobre la frente, el que
lleve una o las dos coronas típicas de Egipto, la del Alto y la del Bajo Egipto, la peluca, el tocado de la cabeza, la
barba postiza, etcétera; además, lógicamente, del propio texto que puede acompañar al shauabti. En este senti-
do, las vitrinas 4, 5, 6 y 7 de la exposición ofrecían un barrido amplísimo de las diferentes tipologías de ushebtis.
Quizás uno de los detalles más característicos son las vestiduras. Normalmente las figuras funerarias presen-
tan el aspecto de una momia, la del dios Osiris identificada en cada caso con el difunto. No obstante, a partir
del Imperio Nuevo y en especial tras el reinado de Amenofis III, es más común que estas estatuillas luzcan
vestidos de la vida cotidiana. Así, los trajes plisados con el faldellín trapezoidal en el frente son muy comunes
en ushebtis de finales de la XVIII y comienzos de la XIX dinastía (1550-1069 a. de C.). Esta costumbre irá des-
apareciendo poco a poco en la Época Baja (664-323 a. de C.) cuando las figuras funerarias vuelven a tener el
aspecto momiforme de siempre.

Para la elaboración de estas piezas se utilizaron casi todos los materiales conocidos en la época y dentro de
cada material, todos los tipos posibles. De la madera, por ejemplo, conocemos servidores funerarios de ta-
marindo, acacia, sicómoro o ébano. Lo mismo sucedía con la piedra. Hasta nosotros han llegado modelos en
piedras duras como el granito, la grauvaca, dioritas u otras más fáciles de trabajar como la calcita o la caliza.
El empleo de la piedra desaparece en la dinastía XXV (780 a 715-656 a. de C.) dando paso de forma especta-
cular a la fayenza. La ventaja de este material cerámico es su amplísima variedad de color. Esencialmente, la
fayenza es una pasta de arena, agua y sales de cobre que, una vez horneada, adquiere, gracias a esas sales,
un color entre azul y verde dependiendo de la cantidad de cobre que se haya empleado en la mezcla. Por
ejemplo, es muy conocido el llamado “azul egipcio”, un color característico en los ushebtis del Tercer Período
Intermedio (dinastía XXI, 1069-945 a. de C.).

Las herramientas del trabajador

La vitrina 8 de la Sala 3 de la exposición “Trabajadores faraónicos


para la eternidad” del Museo del Louvre contenía un despliegue
amplio de las diferentes herramientas que solía portar el shauabti
para desarrollar los trabajos agrícolas en el Más Allá en lugar de
su señor. Al contrario de los ejemplos reales, en los que la figu-
ra solamente lleva en cada mano los cetros de poder, el resto de
ushebtis solía portar azadones para el cultivo de la tierra. Junto a
esta herramienta algunos ejemplos estaban acompañados de una
pequeña bolsa para las semillas, grabada sobre la espalda de la
estatuilla funeraria.

La evolución y expansión de las tipologías generó la aparición en


el Tercer Período Intermedio del reis o contramaestre, literalmente,
el jefe de un grupo de ushebtis. Éstos se encargaban de controlar
el trabajo de diez de sus compañeros, caracterizándose por llevar
en su mano no un azadón sino un látigo como símbolo de jerarquía
sobre el resto del personal.

Algunas figuras no reales portaban en las manos símbolos mági-


cos como el pilar djed de Osiris o el nudo tyet de la diosa Isis, ele-
mentos protectores de extraña interpretación, muy comunes en la
tipología de amuletos en todos los períodos de la historia de Egipto.
A modo de curiosidad, en esta misma Sala 3 podemos encontrar
algunas de las falsificaciones más curiosas realizadas de estas fi-
guras funerarias. La egiptomanía hizo eclosionar hace un par de
siglos su colección debido a la enorme cantidad de ejemplos de
que se disponía en el mercado de antigüedades. No obstante, esa
Ushebti doble para Huy e Ipui. Museo misma eclosión favoreció la aparición de falsificaciones que, como
Egipcio de Turín. | Nacho Ares. menciona el comisario de la exposición, Jean-Luc Bovot, generó

Egiptología 2.0 | 139


Ushebti para Aha-aa. Dinastía XIX - XX.
| Nacho
140 Ares. 2.0
| Egiptología
una industria de la falsificación que no ha conocido
freno, por lo que no es extraño encontrarse con algu-
nos ejemplos en museos y anticuarios, ejemplos que
todavía hoy siguen pasando por buenos a los ojos
del especialista menos avezado en estas esculturas
funerarias.

Un ejército para la eternidad

La última sala de la exposición, la número 4, hace


un recorrido por el mundo de los ushebtis privados.
A lo largo de los diferentes períodos de la historia
de Egipto podemos encontrarnos con ejemplos real-
mente curiosos como los que se conservan en el
propio Museo del Louvre, unos insólitos ushebtis con
cabeza de buey Apis procedentes del Serapeum de
Sakkara, fechados todos ellos en el Imperio Nuevo.
Sin embargo, una de las grandes atracciones de esta
exposición, por su singularidad y espectacularidad,
es el ejército de ushebtis reconstruido en la vitrina 10
de esta última sala. Tal motivo, que sirvió de póster
para la propia exposición y que hemos empleado de
apertura en la doble página inicial de este artículo,
está compuesto por 438 figuras funerarias de entre
10 y 18 centímetros de altura, procedentes de dos
tumbas de Baja Época, las de Neferibreemheb y Ho-
remakhbit.
Parte superior de un ushebti para Seti I.
Contamos con un par de documentos del Tercer Dinastía XIX. | Nacho Ares.

Período Intermedio en donde se hace referencia al número exacto de usheb-


tis que debían de ser depositados junto al difunto en la tumba. En las tabli-
llas de madera McDullum y Rogers, también expuestas en esta exhibición,
podemos leer que los “esclavos” eran agrupados en cofradías lideradas por
contramaestres que bajo el título de “Grande de Diez” estaban encargados
de liderar a un grupo, precisamente, de diez ushebtis. Como había uno por
cada día del año egipcio, 360, había pues 36 de estos contramaestres. Si
a éstos les sumamos los cinco correspondientes a los cinco días epago-
menales que conformaban la totalidad del año de 365 días de los egipcios,
obtenemos la siguiente suma: 360 + 36 + 5 = 401 ushebtis.

En muy pocas ocasiones la arqueología ha conseguido confirmar en alguna


tumba este número estandarizado de estatuillas funerarias. Cuando el inglés
Howard Carter descubrió la tumba de Tutankhamón en 1922 en el Valle de
los Reyes de Tebas, se topó con un ejército de 471 estatuillas funerarias de
este tipo. Todas ellas estaban en el interior de varias cajas depositadas en
diferentes salas de la tumba. Pero los casos más espectaculares son, por
ejemplo, los de algunos faraones kushitas de la dinastía XXV como Shes-
kemanesken quien depositó en su pirámide nubia 1.277 de unos ushebtis
enormes de piedra de más de 20 centímetros de altura.

A los ushebtis que aparecían en las propias tumbas de los interesados


hay que añadir depósitos votivos de estas figuras dejados, por ejemplo, en
Sakkara junto al Serapeum, como los conocidos de época ramésida de Kha-
mwaset, uno de los hijos principales de Ramsés II de la dinastía XIX (1295-
1186 a. de C.), de quien conservamos unos cincuenta, y Pazair, del mismo
período, de quien se cuentan unas pocas decenas.
Ushebti para Mutenipet.
Dinastía XXII. | Nacho Ares. Los últimos ejemplos de ushebtis los encontramos en el siglo I de nuestra

Egiptología 2.0 | 141


era, momento en el que, debido al cambio generalizado de las
ideas funerarias en el país, su utilización ya no tenía una justifi-
cación clara.

Textos para el Más Allá

Los ushebtis, en ocasiones, iban cubiertos con textos religiosos,


fórmulas mágicas que propiciaban el uso del difunto de estos
siervos en el Más Allá. La más común de todas estas fórmulas
es la que aparece en el pasaje número VI del conocido Libro de
los Muertos. En ella podemos leer: “¡Oh, shauabti a mí desig-
nado! Si soy llamado o soy destinado a hacer cualquier trabajo
que ha de ser hecho en el reino de los muertos, si ciertamente
además se te ponen obstáculos como a un hombre en sus obli-
gaciones, debes destacarte a ti mismo por mí en cada ocasión
de arar los campos, de irrigar las orillas, o de transportar arena
del este al oeste: ‘Aquí estoy’, habrás de decir”.

Esta fórmula mágica deriva a su vez del pasaje 472 de los Textos
de los Sarcófagos, un poco anteriores en el tiempo a la aparición
del Libro de los Muertos en el Imperio Nuevo.

Además de estos textos funerarios, los ushebtis también solían


llevar el nombre del difunto, vinculado casi siempre con el dios
Osiris. De esta forma, en muchos de ellos podemos leer la ins-
cripción estandarizada Sejd Wsir N, es decir, “que brille (o res-
plandezca) el Osiris N (el nombre del difunto)” a lo que solía se-
guir bien el pasaje número seis del Libro de los Muertos descrito
más arriba o la filiación del difunto aportando los nombres del
padre o de la madre.

Los textos se colocaban a lo largo de las piernas de la figura


en una o varias columnas. También es muy común encontrar el
texto en líneas horizontales paralelas sobre el cuerpo del sha-
uabti e incluso en el pilar dorsal sobre el que reposaba la figura.
Tampoco es extraño encontrar, aunque son los casos menores,
ushebtis totalmente anónimos sobre los que no se dejó ninguna
inscripción alusiva a la identidad del difunto.

Ushebti para Seti I. Dinastía XIX. Textos jeroglíficos en el ushebti para Mutenipet. Dinastía XXII
| Nacho Ares. y ushebti para Seti I. Dinastía XIX. | Nacho Ares.

142 | Egiptología 2.0


Ushebtis: reminiscencias de antiguos sacrificios

Los antiguos egipcios desarrollaron prácticas de autosacrificio en los albores de su época histórica.

A unos 120 kilómetros al norte de Luxor se encuentra la región de Abydos. Allí, el arqueólogo E. Amileneau entre
1896 y 1902 excavó varias tumbas de la I dinastía (3100 a. de C.). Especial interés tenían 36 tumbas anexas a
la tumba del faraón Horus Aha, en donde reposaban los restos de todos sus sirvientes. Los estudios realizados
por el francés no dejaron dudas acerca de aquel macabro descubrimiento. Habían sido sacrificados para acom-
pañar a su señor en el Más Allá. Las estelas que acompañaban a las tumbas ofrecieron información sobre los
desdichados sirvientes que allí reposaban. Había muchos enanos -de especial consideración por los antiguos
egipcios para el servicio doméstico-, mujeres, e incluso algunos perros.

El sucesor de Horus Aha, el faraón Djer (3050 a. de C.) continuó con la misma tradición. Alrededor de su tumba
de Abydos había 338 enterramientos subsidiarios con los cuerpos de otros tantos servidores sacrificados. La
mayoría de ellos eran mujeres y junto a sus cuerpos se descubrieron estelas con los nombres grabados.

Esta práctica, que seguirá dando coletazos hasta finales de la I dinastía (2900 a. de C.), podría encauzar con
otra tradición mucho más antigua descubierta por Flinders Petrie en la región de Hieracómpolis, a 65 kilómetros
al sur de Luxor. El arqueólogo británico descubrió sobre el nivel que se correspondía con el 3500 a. de C. (Na-
qada II), varias necrópolis de notables. En una de ellas, el llamado “cementerio T”, Petrie dio con pruebas de
que en esos sepulcros se habían dado ritos de canibalismo y desmembración de cuerpos.

No son pocas las tradiciones que perduraron a lo largo de la historia faraónica, las que recuerdan de alguna
manera las antiguas usanzas de los sacrificios humanos. Precisamente, la presencia de los ushebtis puede es-
tar relacionada con un sentido más humano de estas estatuas funerarias. Es muy probable que estos ushebtis
sustituyeran a los sacrificios humanos estudiados en las primitivas tumbas de Abydos.

Ushebti para Tutankhamón. Museo


Egipcio de El Cairo. | Nacho Ares.

Egiptología 2.0 | 143


Todos los números de Egiptología 2.0 en:
http://egiptologia20.es/descargas
144 | Egiptología 2.0
Novedades Editoriales
Egipto en época greco- Faraones
rromana
Autor: Canal Historia
Autor: Nuria Castellano i
Solé Idioma: Castellano

Idioma: Castellano Año: 2017

Año: 2017 Editorial: Diputación de


Málaga
Editorial: Dstoria
ISBN: 9788401019128
ISBN: 9788494740305
Aigyptos-Aegyptus, bajo este sugerente título, la Un viaje apasionante por la historia del antiguo Egip-
Dra. Núria Castellano nos presenta una síntesis his- to a través de la figura de sus monarcas. Canal His-
tórica del Egipto grecorromano. toria nos desvela los misterios más asombrosos y
desconocidos de los personajes que gobernaron un
Una historia política, económica y social que nos imperio en nombre de los dioses.
adentra en los últimos momentos de una civilización
que había dominado el mundo, con altibajos y mo- ¿Quiénes fueron los faraones de Egipto y cómo lo-
mentos culminantes, durante más de 3000 años. graron forjar un imperio a orillas del Nilo? ¿A qué dio-
ses adoraban? ¿Qué les llevó a erigir las pirámides y
Es una obra que, a partir de este momento, será de cómo lo hicieron? ¿Dónde escondieron sus tumbas y
referencia para el conocimiento de los cambios so- tesoros? ¿Quién fue el faraón más poderoso? ¿Cuál
ciales y políticos que ocurrieron en Egipto desde la de ellos, mil años después de su muerte, aún era
llegada de Alejandro Magno hasta la dominación ro- conocido como ‘‘el santo’’? ¿Hubo mujeres que go-
mana y, más importante, la implantación de la nueva bernaron Egipto?
religión: el cristianismo. Momento, este último, que
cambió completamente las creencias religiosas y la Mediante un recorrido de miles años, descubriremos
manera de vivir del pueblo egipcio. Es decir, fue el el nacimiento, auge y caída de una de las civiliza-
detonante del inicio de la desaparición paulatina de ciones más fascinantes de la Antigüedad. Conoce-
su civilización. remos las vidas, secretos y anécdotas de los gran-
des protagonistas del antiguo Egipto: Akhenatón,
Nuria Castellano i Solé, Núria Castellano i Solé, ‘‘el Faraón Hereje’’; la reina Cleopatra; Imhotep, el
es licenciada y doctora en Historia especializada constructor de pirámides; Keops, el megalómano, o
en Egiptología por la Universidad de Barcelona, así Tutankhamón, ‘‘el Faraón Niño’’. Un relato épico de
como Máster en Egiptología por el IEPOA de la Uni- miles de años, con el sello de rigor y amenidad que
versidad de Barcelona. Forma parte desde 1999 de solo Canal Historia puede otorgar.
la Misión Arqueológica de Oxirrinco (Minia, Egipto),
dirigida por el Dr. Josep Padró, participando en las Canal Historia, reconocida con numerosos premios
excavaciones de la necrópolis de época saíta, gre- nacionales e internacionales, Historia emite las pro-
coromana y bizantina. ducciones audiovisuales más prestigiosas y apuesta
por la producción propia de más alta calidad, con la
En el ámbito de la divulgación ha impartido nume- clara vocación de entretener a una audiencia curiosa
rosos cursos y conferencias sobre el Antiguo Egipto y participativa.
y es autora de artículos en libros y revistas espe-
cializadas y de divulgación. Coordinó la enciclopedia Referente de producciones actuales, Historia des-
“Egiptomanía” de Planeta Agostini y ha asesorado pierta el interés del espectador haciendo de la his-
científicamente varias exposiciones sobre el Antiguo toria algo vivo, actual, sorprendente, entretenido y
Egipto. accesible a todo el mundo. Bajo la premisa de que
solo podemos entender nuestro presente, cuando
Participó como asesora científica y revisora de textos conocemos nuestro pasado, Historia abarca todos
de las exposiciones: Faraón (2005), Tesoros sumer- los temas de interés general, desde la perspectiva
gidos de Egipto (2008) y Tutankhamón (2009-2010). del entretenimiento de calidad.

Egiptología 2.0 | 145


146 | Egiptología 2.0
Noticias
Hallada la cabeza de una es-
tatua del faraón Akhenatón.

Una misión egipcio-británica ha-


lló el pasado mes de octubre la
cabeza de una estatua de Akhe-
natón, el décimo faraón de la di-
nastía XVIII, en la ciudad de Tel
al Amarna, al sur de EI Cairo,
informó el Ministerio de Antigüe-
dades.

El comunicado explicó que la


misión encabezada por el britá-
nico Barry Kemp, el profesor de
Egiptología en la Universidad de
Cambridge, encontró esa cabeza
del rey durante las excavaciones
Cabeza de Akhenatón hallada en Tel al Amarna. | Amarna Project. dentro del gran templo de Atón.

El jefe del departamento de Antigüedades en el ministerio, Ayman Ashmaui, detalló que la cabeza es de yeso
y tiene 9 centímetros de altura, 13,5 de longitud y 8 centímetros de ancho. El secretario general del Consejo
Supremo de Antigüedades, Mustafa Waziri, calificó este descubrimiento de “importante”.

Es relevante “no solo porque pertenece a uno de los reyes más importantes del Antiguo Egipto, sino también
porque abre el telón de los secretos de la ciudad antigua de Tel al Amarna, que es única en su arte y religión”,
argumentó Waziri. El director general de Antigüedades de la provincia de Al Minia, donde está situada Tel al
Amarna, Gamal al Samstai, dijo que la misión británica continuará su trabajo en el sitio en un intento por descu-
brir “más secretos de esa zona” .

La ciudad de Tel al Amarna, ubicada en la orilla oriental del Nilo, era la capital durante el período de Akenatón,
cuya dinastía rigió Egipto entre 1539 y 1075 a.C. En esta urbe surgió una nueva religión, que llamó a creer en
el dios Atón.
La Vanguardia.

Un comité de expertos estudiará cómo blindar el


Templo de Debod.

Un rey extranjero, Adijalamani de Meroe, ordenó erigir


el Templo de Debod, al sur de Egipto, hace 2.200 años.
Y también un país foráneo, en este caso España, fue el
que lo salvó de ser anegado bajo las aguas del río Nilo.

El que es el monumento más antiguo de la capital espa-


ñola ha sobrevivido a la devastación de las guerras, a
las inundaciones que padecía nueve meses al año tras
la construcción en 1907 de la primera presa de Asuán; y
a un complicado traslado desde su emplazamiento origi-
nal en el ‘‘país del oro’’ hasta Madrid. Templo de Debod. | Emilio J. Rodríguez Posada.

Un largo e intrincado periplo de dos años que implicó su sillares de piedra arenisca que sostienen y testifican
desmontaje y reconstrucción completa en 1970. Esta es la historia del santuario no son ajenos a las difíciles
la única de las cuatro joyas nubias ‘‘donadas’’ por Egipto condiciones climáticas de la capital y al vandalismo
que resiste aún a la intemperie. Sin embargo, los 2.300 que daña sus vetustas losas.

Egiptología 2.0 | 147


Muchas han sido las voces competentes en la ma- un año. El nuevo aparato, que estará en funciona-
teria que reclaman desde hace años un cerramiento miento esta primavera, logrará mantener la tempe-
para el Templo. Ideas que nunca se han llegado a ratura en el interior. Pero no evitará la saturación del
materializar. Mientras, el tiempo corre en su contra. ambiente y la concentración de humedad, algunas
de las problemáticas de las que ya alertó la Unesco,
Para combatir el desgaste continuo al que está ex- quien exigió al gobierno local que actuara contra ese
puesto el Templo desde hace décadas, un comité de desgaste y el vandalismo.
expertos analizará a finales de año cómo proteger-
lo de los agentes externos. Según explicó la direc- Desfasada también está la museografía del Templo.
tora general de Museos, Archivos y Bibliotecas del Desde 2001 no se renueva. El Consistorio redacta
Ayuntamiento, Belén Llera, ‘‘las conclusiones que se ahora los pliegos del proyecto de renovación del mu-
extraigan a lo largo de estas jornadas servirán para seo. La intención es que el visitante pueda estrenar
sentar las bases de un futuro concurso de ideas con el nuevo ‘‘museo interactivo’’ -con tecnología actuali-
el que se desarrollaría el proyecto’’. En estas me- zada, mejor iluminación y audivisuales renovados- a
sas de trabajo se explorarán la posibilidad de insta- finales de 2018.
lar una gran cúpula protectora, como ha reclamado
en varias ocasiones el Grupo Municipal Socialista, o El objetivo de esta reforma es, en palabras de la di-
la inclusión del Templo en un complejo museístico. rectora general, ‘‘explotar las posibilidades de un es-
‘‘Durante tres días se estudiarán los pros y los con- pacio tan pequeño y delicado’’. Con estas mejoras
tras de cada proposición, el impacto visual para la se pretende poner en valor los relieves que cubren
zona y otras variables que afecten al entorno’’, indicó suelo, paredes y techo de la capilla de Adijalamani.
Llera. ‘‘Es el único santuario decorado de arriba a abajo y
dedicado a un rey no egipcio’’, indicó el conservador
Para el responsable de la conservación del Templo del Templo. Salvo una estela de Filé, que se encuen-
de Debod desde hace dos décadas, Alfonso Martín, tra muy deteriorada, este es uno de los pocos luga-
‘‘se han formulado muchas propuestas, pero no so- res en el mundo donde se documenta la existencia
luciones reales’’. A su juicio, la fórmula más eficaz del monarca meronita que trató de conquistar la Baja
sería incluirlo dentro de un gran museo del arte egip- Nubia.
cio. ‘‘Una mera cubierta no sería suficiente y podría
generar otros problemas’’, consideró. Otro de los filones históricos son los grafitos que se
conservan en el exterior del Templo, que aportan
La complejidad de la técnica y el gran desembolso mucha información sobre tiempos pretéritos. ‘‘Hay
que supuso traer el santuario hasta Madrid determi- oraciones en griego, que indican hasta qué época se
naron que el Templo se instalara al aire libre. ‘‘Italia, usó como lugar de culto; pictogramas de las tribus
Países Bajos y Estados Unidos optaron por integrar nómadas medievales; inscripciones árabes; y hasta
sus templos en museos, pero el de Debod es el más la memoria escrita de los exploradores occidentales
grande de los cuatro y crear una sala de exposicio- que hicieron expediciones por la zona’’, relata Mar-
nes en la montaña de Príncipe Pío o en la Casa de tín. Aunque no son artísticos, sus trazos son retazos
Campo, que era la otra opción, con esa envergadura de historia que dejan constancia, a modo de libro de
y en aquella época, no era tarea sencilla’’, arguye el visitas, de los personajes que pasaron por allí. His-
experto. toria pasada, pero muy viva, y que clama a gritos ser
protegida.
El factor económico también fue clave. Transportar
hasta España el Templo costó a las arcas públicas ABC.
un total de 525.000 dólares, ya que sólo el traslado
de los sillares duró meses. De este gigantesco mon-
to, la ciudad que lo acogería tenía que hacerse cargo
de 350.000 dólares y asumir además el precio de la
reconstrucción. En su momento, se llegó a postular
el Ayuntamiento de Elche, que, por motivos obvios,
se retiró en la pugna por el Templo.

Mientras llega el deseado y necesario blindaje inte-


gral, el área de Cultura y Deportes, que ahora en-
cabeza la propia alcaldesa Manuela Carmena, está
inmerso en las mejoras más acuciantes. Entre ellas,
sustituir el obsoleto sistema de climatización, que ha
obligado a cerrar la sala hasta en tres ocasiones en
Grafito en el Templo de Debod. | EFE.

148 | Egiptología 2.0


Fragmento de obelisco descubierto en Saqqara.
| Ministry of Antiquities.

Hallado el obelisco de una reina en la necrópo- pirámide de una reina.


lis egipcia de Saqqara.
A juicio del secretario general del Consejo Supremo
Una mole de 2,5 metros de altura acaba de asomar de Antigüedades, Mustafa al Waziri, la ubicación in-
por las arenas de la necrópolis de Saqqara. Una mi- dica que el obelisco fue retirado de su posición ini-
sión franco-suiza ha hallado el mayor fragmento de cial en el acceso al templo funerario levantado en el
un obelisco del reino antiguo descubierto hasta aho- complejo de la reina. “Las reinas de la VI dinastía
ra en Egipto. Un monumento con más de 4.000 años tenían dos pequeños obeliscos en la entrada de su
de antigüedad que recuerda la pasión egipcia por los templo funerario pero el hallado estaba lejos del ac-
obeliscos. ceso”, agregaba el arqueólogo.

La pieza -localizada durante la expedición arqueo- En una de sus caras aparece un cartucho con jero-
lógica de la universidad de Ginebra, que estudia glíficos relativo al rey Pepi II y lo que parece ser el
la zona desde 1963- pertenece a la reina consorte inicio del de su madre. La inscripción, sin embargo,
Ankhesenpepi II, esposa de los faraones Pepi I y se halla incompleta. Los expertos sostienen que el
Merenra y madre de Pepi II (2278-2184 a.C.), que fragmento extraviado podría contener la mención a
accedió al trono con tan solo seis años. El obelisco Ankhesenpepi II. Una prueba de la importancia de
está tallado en granito rojo y, según el director de la la reina y su estatus en la corte de la VI dinastía du-
misión, Philippe Collombert, llegó a medir entre cinco rante la que sus máximos representantes edificaron,
y seis metros. sin excepción, sus pirámides en la árida geografía
de Saqqara.
La pieza recuperada fue localizada en la zona orien-
tal de la pirámide de Ankhesenpepi II, una construc- Ankhesenpepi II llegó a reinar durante la infancia de
ción emplazada en el cementerio real de Saqqara -a su vástago pero no alcanzó la notoriedad de Hats-
unos 25 kilómetros al sur de la meseta de Giza- que hepsut, la mujer que fue faraón. El examen del mo-
fue descubierta y excavada en 1998. El lugar dedi- numento, no obstante, ha comenzado a arrojar deta-
cado al descanso eterno de la regente albergaba los lles. Una pequeña deformación detectada en la parte
primeros ejemplos de Textos de las Pirámides -una superior del obelisco indicaría que estaba cubierto
guía para la vida en el Más Allá- encontrados en la con placas de metal -tal vez cobre u oro- para que

Egiptología 2.0 | 149


brillara con los rayos del sol reforzando las conexiones solares del monolito.

El hallazgo es solo el principio de la aventura. Los miembros de la expedición buscan ahora los restos que faltan
del obelisco. Una tarea ardua porque la necrópolis fue usada como cantera durante el reino nuevo y el período
tardío.

El descubrimiento añade un nuevo obelisco a la lista de conocidos hasta la fecha. “Los obeliscos son estupen-
dos embajadores de Egipto”, suele proclamar el mediático y controvertido egiptólogo Zahi Hawas, ex ministro
de Antigüedades egipcio. Junto a las miles de piezas expuestas en museos de todo el planeta, los obeliscos
son el elemento arquitectónico preferido.

Roma se lleva la palma: en sus calles se exhiben hasta 13 ejemplares. Uno de ellos, erigido en la plaza de San
Pedro, fue incluso sometido a un exorcismo por orden del papa Sixto V. En el siglo XIX, Mohamed Ali -el padre
del Egipto moderno- trató de ganarse el favor de las cancillerías europeas regalando obeliscos.

Los franceses eligieron uno de los dos obeliscos que flanqueaban el acceso al templo de Luxor y, tras una
azaroso viaje por mar, el 25 de octubre de 1836 unos 200.000 parisinos contemplaron su llegada a la Place de
la Concorde. Luego -empujados por las estrecheces económicas del país árabe- se sumaron Londres y Nueva
York.
El Mundo.

Descubren partes de una estatua de faraón Psamé-


tico I en antigua Heliópolis.

Una misión de arqueólogos egipcio-alemana ha descu-


bierto en la zona de Suq al Jamís (El Cairo), lugar de
emplazamiento de la antigua ciudad egipcia de Helió-
polis, fragmentos de la parte inferior de una estatua de
Psamético I, faraón fundador de la XXVI dinastía, infor-
mó el pasado mes de octubre el Ministerio de Antigüe-
dades.

El hallazgo de partes de la espalda, en las que esta-


ba escrito el nombre de Psamético I (654-525 a.C.), ha
permitido a los arqueólogos saber a quién representa la
estatua, cuya parte superior fue descubierta el pasado
marzo en la misma zona, según el comunicado.

El jefe del Departamento de Antigüedades Egipcias, Ay-


mán Ashmaui, aseveró que, hasta el momento, han des-
cubierto en el popular barrio cairota de Matariya un total
de 1.920 piezas de cuarcita desprendidas de la estatua,
y se espera que aparezcan al menos otros 2.000 frag-
mentos durante el próximo periodo.

Ashmaui agregó que, por las piezas encontradas, todos


los indicios apuntan a que la estatua se encuentra en
posición erguida. Por su parte, el jefe de la misión, el Parte inferior de la estatua de Psamético I.
egiptólogo y profesor de la Universidad de Leipzig Die- | Ministry of Antiquities.

trich Raue, dijo que se habían encontrado también piezas pertenecientes a una estatua de Ramsés II, faraón
de la XIX dinastía y uno de los más famosos de todo el Antiguo Egipto, así como de otra estatua menor de la
dinastía XXX. Tras ser limpiadas sobre el terreno, las partes descubiertas fueron trasladadas en medio de gran-
des medidas de seguridad al Gran Museo Egipcio.

Al igual que los fragmentos hallados en el mes de marzo, las nuevas piezas serán estudiadas por especialistas.

EFE.

150 | Egiptología 2.0


El tesorero de los faraones se que-
da seco.

El responsable de la tesorería de la rei-


na Hatshepsut y el faraón Tutmosis III
se ha quedado a dos velas. El equipo
español que excava desde 2002 la tum-
ba del alto funcionario Djehuty, “super-
visor de los tesoros”, y otras sepulturas
vecinas en el yacimiento de Dra Abu el
Naga, en Luxor (Egipto), un proyecto
puntero de la egiptología española que
recibe el nombre del propio Djehuty,
sufre de falta de financiación y se ha
visto obligado a lanzar una campaña
de crowdfunding (financiación colectiva
o micro-mecenazgo) para poder cubrir
los gastos de su próxima temporada de
excavaciones.
Trabajos de aspiración en las paredes de la tumba de Djehuty.
En sus 16 años el Proyecto Djehuty ha | Proyecto Djehuty.

logrado resultados científicos extraordinarios y descubrimientos tan sensacionales como la Tabla del apren-
diz, la Dama Blanca, el ataúd del arquero Iker, las pinturas de la cámara funeraria del propio noble Djehuty,
siete pendientes de oro o el excepcional jardín funerario hallado este pasado año. Seis conjuntos de objetos
encontrados se exponen permanentemente en las vitrinas del Museo de Luxor. Los resultados han convertido
al Proyecto Djehuty en la (sana) envidia de otras misiones nacionales o extranjeras y en referencia de nuestra
egiptología. Pero necesitan ayuda para lanzar su 17 ª campaña de excavaciones, prevista para enero y febrero
de 2018, con una duración de seis semanas.
El equipo que dirige el madrileño José
Manuel Galán, prestigioso egiptólogo del
Consejo Superior de Investigaciones Cien-
tíficas (CSIC), lanzó una campaña de re-
caudación de fondos a través de Internet.
El Proyecto Djehuty precisa reunir 20.000
euros, una cantidad que, detallan, se inver-
tirá en el sueldo de los más de 100 traba-
jadores egipcios implicados en los trabajos
arqueológicos, en el alojamiento y la manu-
tención del equipo, y en comprar material
de restauración.

Se creará una cuenta específica para los


fondos recibidos y se rendirán públicamen-
te las cuentas en la página web del proyec-
to. Está prevista una pequeña política de
simbólicas recompensas a los que finan-
Trabajos de reconstrucción de un cartonaje. | Proyecto Djehuty. cien el proyecto con material relacionado

con el mismo como libros, calendarios, vídeos y otros productos.

La campaña, que de alguna manera socializa a Djehuty, apela “a todos los que tengan curiosidad científica e
inquietudes culturales, a los que les guste Egipto y las civilizaciones antiguas, a quienes valoren el patrimonio
histórico y sientan el arte, y a todos los que quieran aportar su granito de arena en un proyecto de cooperación
internacional”. El equipo de Galán anima a colaborar de manera irresistible: “Formarás parte del equipo y nues-
tros logros serán también tuyos”.

El Pais.

Egiptología 2.0 | 151


Piramidión de la madre del faraón Pepei II.
| Ministry of Antiquities.

Descubierto el piramidión de la madre del fa-


raón Pepi II.

Una misión de arqueólogos franceses y suizos de


la Universidad de Ginebra ha descubierto un pirami-
dión de granito rosado en una excavación al sur de
la zona de Saqqara, situada al sur de El Cairo, según
informó el Ministerio de Antigüedades.

El secretario general del Consejo Supremo de Anti-


güedades, Mustafa Waziri, detalló que el piramidión
tiene unas dimensiones de 130 centímetros de alto
por 35 de ancho y 110 desde la base.

Adujo que la parte superior está destruida y hay res-


tos de metales de oro y de cobre, que se cree perte-
necían a la primera capa del piramidión.

Agregó que la parte inferior tiene una superficie sin


limpiar, lo que indica que ya había sido manipulado
anteriormente o que estaba sin terminar.

Por su parte, el jefe de la misión, Philippe Collombert,


dijo en el comunicado que el nuevo descubrimiento
fue hallado en la zona ubicada al sur de la pirámide
de Pepi I, perteneciente a la dinastía VI (2345-2181
a.C.) en Saqqara, y que esperan encontrar “una pi-
rámide satélite” de esta reina.
Vista de una de las caras del piramidión.
La Vanguardia. | Ministry of Antiquities.

152 | Egiptología 2.0


Descubren restos de un templo de
Ramsés II cerca de las pirámides de
Guiza.

Los restos de un templo perteneciente


al faraón Ramsés II, de la XIX dinastía
(1295-1186 a.C.), han sido hallados por
arqueólogos egipcios y checos en la zona
de Abu Sir, al sur de las pirámides de Gui-
za, informó el Ministerio de Antigüedades
egipcio.

Su secretario general, Mustafa Waziri,


detalló en un comunicado que los restos
del templo ocupan una superficie de 32
por 51 metros, donde ha sido desenterra-
da una base de ladrillos de barro de una Restos del templo perteneciente al faraón Ramsés II.
fachada del recinto y un patio externo que | Ministry of Antiquities.

se comunicaba con la sala de colum-


nas, cuyas paredes estaban pintadas
de azul.

Al final de la sala se han encontra-


do restos de escalones y una rampa
que se dirige a una cámara sagrada
dividida en tres habitaciones para-
lelas, en cuyas paredes hay restos
de escenas pintadas con colores,
las cuales ayudarán a determinar la
época exacta en la que el templo fue
construido.

En 2012 la misma misión encontró


evidencias de la existencia de un
templo en esta zona, que formó par-
Relieve con los títulos del faraón Ramsés II. | Ministry of Antiquities. te de la gran necrópolis de la antigua
ciudad de Menfis, al suroeste de la actual capital egipcia.

Por su parte, el director de la misión, Miroslav Bartan, dijo que han hallado títulos de Ramsés II grabados en
restos de relieves, además de otros fragmentos que tienen escenas que representan a las deidades del sol
como Amón, Ra y la diosa Nejbet.

Bartan aseguró que este templo es el único indicio que apunta a la presencia del faraón en el necrópolis de
Menfis y muestra la continuación del culto al dios Ra en la zona de Abu Sir desde la V dinastía del Imperio An-
tiguo hasta el Imperio Moderno.

EFE.

Los secretos del antiguo Egipto que ha revelado la ciudad faraónica de Oxirrinco.
La arena del desierto, como un velo dorado, ha ido cubriendo a lo largo de los siglos la antigua ciudad de
Oxirrinco, activa capital faraónica del XIX nomo del Alto Egipto. Actualmente se ha convertido en uno de los
cinco yacimientos arqueológicos más grandes del país, donde trabaja desde hace 25 años la misión liderada
por el doctor Josep Padró, catedrático emérito de Egiptología de la Universitat de Barcelona (UB), entidad que
colabora en la excavación junto a la Societat Catalana d’Egiptologia (SCE) y la Université Paul-Valéry de Mon-
tpellier, siempre con la complicidad del Servicio de Antigüedades de Egipto.

Egiptología 2.0 | 153


Oxirrinco debe su nombre a un pez, muy popular en esta zona y en la mitología egipcia, ya que un ejemplar de
esta especie se comió el falo del dios Osiris después de que su hermano, el dios Seth, lo matara y descuartizara
para hacerse con el poder de Egipto. Es por eso que incluso se prohibiese su consumo en época greco romana.

Pero en la antigua Per-Medyed, tal y como la lla-


maban los egipcios, el oxirrinco era mucho más
que esto. El pez se identificaba con la diosa Tue-
ris, la protectora de la ciudad.

De hecho, su representación divinizada en una


tumba del yacimiento (con su tocado de cuernos
bovinos, una serpiente uraeus y el disco solar) es
uno de los hallazgos destacados de la misión ar-
queológica que cumple sus bodas de plata en este
rico paraje para conocer, sobre todo, la historia de
la última dinastía propiamente egipcia, la Saíta, y
las épocas posteriores correspondientes al bajo
imperio, el dominio greco romano y el periodo bi-
zantino con los primeros cristianos, lo que significa
Sarcófagos hallados en el yacimineto de Oxirrinco. hablar de una cronología que abarca del 664 a.C.
| EFE. hasta el siglo VIII d.C.
Olvidada por el tiempo, una de las primeras personas en la época moderna que empezó a desempolvar su
recuerdo fue Vivant Denon, miembro de la expedición científica de Napoleón Bonaparte en su campaña sobre
Egipto, que dibujó en sus famosas láminas publicadas en el mítico libro Description de l’Égypte algunos de los
restos que podían verse a simple vista.

A finales del siglo XIX, Oxirrinco se convirtió en uno de los primeros yacimientos para los pioneros de la arqueo-
logía. Fue así que Grenfell y Hunt descubrieron cien mil fragmentos de papiros, la mayoría escritos en griego,
que fueron llevados a Inglaterra y que hoy son conocidos como los Papiros de Oxirrinco.

Con la I Guerra Mundial empezaron los saqueos modernos de la ciudad y en la década de los años veinte del
siglo pasado, arqueólogos famosos como Petrie o Breccia intentaron salvaguardar el rico patrimonio histórico
de esta zona, pero por poco tiempo.

Oxirrinco volvió a caer en el olvido hasta que en 1992 la misión catalana se hizo cargo del yacimiento, diez años
después de que tuviera lugar uno de los saqueos más sonados en una gran tumba saíta, hoy conocida como
la tumba número 1.

Empezaba así un periodo ininterrumpido de excavaciones y preservación que ha logrado recuperar del fondo
del desierto parte de la historia del antiguo Egipto. “Este yacimiento nos explica cómo era la vida y la muerte
en una ciudad de finales de la época faraónica hasta el fin, también, de la época cristiana”, apunta el jefe de la
misión, Josep Padró.

La Vanguardia.

Los volcanes empujaron al colapso al Antiguo Egipto.


En el año 30 antes de nuestra era, Cleopatra VII se quitó la vida. Con ella acababa la milenaria historia del
Antiguo Egipto. Varios años de hambrunas, inestabilidad interna y el acoso de los romanos acabaron con los
restos del imperio de los faraones. Pero todo empezó en el Nilo. En el verano del año 43, el río no creció. Sin
la crecida anual, no hubo cosecha el año siguiente para alimentar al pueblo, llenar los graneros de los sacerdo-
tes o pagar impuestos. Ahora una compleja investigación señala que el principio del fin pudo empezar con una
erupción volcánica muy lejos de allí.

Historiadores y climatólogos han repasado la historia de los últimos 300 años del Antiguo Egipto (323-30 a.C.),
el de la dinastía de los Ptolomeos, y han encontrado que muchos de sus vaivenes fueron precedidos por erup-
ciones volcánicas, algunas producidas a miles de kilómetros. Aunque rechazan la idea de que exista un determi-
nismo ambiental, sí muestran cómo los volcanes de Islandia o el Cinturón de Fuego del Pacífico pudieron influir

154 | Egiptología 2.0


en las crecidas del Nilo. Mejor dicho, en su supresión y los problemas sociales y políticos que las sucedieron.

Entonces, la egipcia era una de las principales civilizaciones hidráulicas, como fueron la del valle del Indo o las
ciudades sumerias antes. Todo el sistema dependía de la crecida anual del Nilo que anegaba los campos en
verano. A finales de septiembre y en octubre amplias llanuras de lo que hoy es desierto reverdecían con los
brotes del cereal. Las buenas cosechas daban de comer al pueblo y, por medio de los impuestos, permitían a
los reyes egipcios guerrear con sus rivales, los romanos al oeste y el Imperio seléucida al este.

Pero si no llovía en la planicie ecuatorial africana y la meseta etíope, las fuentes del Nilo, no había crecida.
Eso fue lo que pasó 14 años antes del suicidio de Cleopatra, en el 44 a.C. “Todas las pruebas que tenemos
señalan hacia una reducción de las precipitaciones sobre la cuenca del Nilo y, por tanto, una menor crecida en
verano como resultado del impacto de una erupción volcánica como la del Pinatubo o las que se producen en
altas latitudes del hemisferio norte, como en Islandia”, dice el historiador del Trinity College de Dublín (Irlanda)
y principal autor del estudio, Francis Ludlow.

La clave aquí es el enfriamiento climático tras la erupción: “Las erupciones volcánicas arrojan grandes canti-
dades de gases sulfurosos a la estratosfera, donde se oxidan formando pequeñas partículas, los aerosoles de
sulfato. Estos aerosoles son muy buenos reflejando la luz solar incidente al espacio. Esto provoca que llegue
menos energía a la superficie, por lo que tenemos enfriamiento, menos evaporación y menos potencial para la
lluvia”, añade este experto en paleoclimatología.

Se produjo además un segundo fenómeno. Si la erupción se desató en algún volcán del hemisferio norte, como
la concentración de partículas atrapadas en el hielo parece indicar, el enfriamiento de esta parte del globo pudo
empujar hacia el sur la conocida como zona de convergencia intertropical (ZCIT), la región en la que los vientos
de ambos hemisferios se encuentran. Esto provocaría que los vientos monzónicos no llegarían hasta las tierras
altas etíopes donde el Nilo Azul se atiborra de agua.

“Los Antiguos egipcios dependían casi exclusivamente de las crecidas veraniegas del Nilo, provocadas por
la acción de los monzones en el este de África, para sus cosechas. En los años afectados por una erupción
volcánica, las crecidas del Nilo eran menores, lo que provocaba una tensión social que podía desencadenar
revueltas u otras consecuencias económicas y políticas”, sostiene el profesor de Historia y Estudios Clásicos
de la Universidad de Yale (EEUU) y coautor del estudio, Joseph Manning.

Otra cosa es que las erupciones provocaran todo el caos. “Sobre la sequía como causa, lo que sí podemos
afirmar es que los Ptolomeos parece que fueron razonablemente resilientes, pero no tuvieron reparos en llevar
a sus sociedades más allá del límite mediante el abuso en los impuestos y la producción de trigo sensible a la
sequía”, explica. “Pero es imposible saber si el pueblo pasaba más penurias que en el pasado. La década de
los 40 a.C. fueron malos tiempos, pero cómo esto está conectado con el fin de la dinastía es, hoy por hoy, difícil
de saber con certeza”, añade.
La conexión se repite en otros aconteci-
mientos históricos. Papiros y estelas re-
cogen diversas revueltas internas, como
la de Tebas en 207 a.C., iniciadas en los
años posteriores a una erupción volcánica.
Los mismo sucede con la venta de tierras.
Base del sustento familiar, vender propie-
dades era el último recurso para que los
que no podían pagar los impuestos evita-
ran perder la libertad. Tras cada una de las
18 erupciones producidas en este periodo
histórico, se produjo un repunte del traspa-
so de propiedades, según muestran en la
revista Nature Comunications.

Con las guerras el patrón fue algo diferen-


te. Casi al mismo tiempo que Ptolomeo I
Egipto siempre ha vivido a lo largo del Nilo. creaba el último Imperio egipcio, otro de
| JEFF SCHMALTZ/NASA GSFC. los herederos de Alejandro Magno, Seleu-

Egiptología 2.0 | 155


co, levantaba el imperio de los seléucidas. La historia dice que ambos duraron tres siglos y que los dos sucum-
bieron ante el empuje de los romanos. También dice que entre ambos imperios se produjeron nueve grandes
guerras. Los investigadores no han encontrado ninguna conexión entre alguna erupción volcánica, la sequía
del Nilo y el inicio de una de estas guerras. Lo que sí han comprobado es la asociación contraria: Cinco de ellas
coincidieron con erupciones volcánicas y en todas los egipcios se apresuraron a firmar la paz.

Miguel Ángel Criado.

Hallada la cabeza de una estatua que representaría a


Anjesenpepi II.

La cabeza es parte de una estatua que representaría a


Anjesenpepi II, reina que gobernó Egipto durante la niñez
de su hijo, Pepy II, quien heredó el trono a los 6 años.

Una cabeza de madera, que probablemente representa


a Anjesenpepi II, una de las reinas más importantes de
la sexta dinastía de Egipto, ha sido desenterrada en mal
estado de conservación en una zona situada al este de
su pirámide en la necrópolis de Saqqara, según anunció
el pasado mes de octubre el Ministerio de Antigüedades
de Egipto. Las excavaciones arqueológicas han sido rea- Cabeza de la estatua que representaría a
lizadas por un equipo arqueológico suizo y francés de la Anjesenpepi II. | Ministry of Antiquities.

Universidad de Ginebra; la cabeza se encontraba en un estrato inalterado al este de la pirámide de Anjesenpepi


II y cerca de la zona en la que recientemente se ha descubierto un piramidión de la reina egipcia.

La cabeza de Anjesenpepi II, de más de 4.000 años de antigüedad, tiene proporciones casi humanas e incluye
una parte del cuello de 30 centímetros de largo; su gesto es adusto y en sus orejas luce unos pendientes de
madera. ‘‘La zona del hallazgo es prometedora y pronto podría revelar más secretos’’, explicó Mostafa Waziri,
secretario general del Ministerio de Antigüedades.

La cabeza de madera será restaurada y, por otro lado, los arqueólogos continuarán con sus excavaciones con
el objetivo de descubrir la pirámide satélite de la reina Anjesenpepi II y el resto de su complejo funerario.

Cabeza de la estatua que representaría a Anjesenpepi II. | Ministry of Antiquities.

Ministry of Antiquities.

156 | Egiptología 2.0


La Complutense vuelve al Valle de
los Reyes en Luxor.

La Universidad Complutense no pisa-


ba el Valle de los Reyes en Luxor des-
de hace más de 50 años. Un grupo de
profesores e investigadores del centro
han logrado una concesión del Go-
bierno egipcio que promete grandes
sorpresas.

Según informa la Tribuna Compluten-


se, el Comité Permanente del Consejo
Supremo de Antigüedades de Egip-
to dio el pasado 10 de mayo el visto
José Ramón Pérez-Accino, profesor de Egiptología de la Universidad bueno al proyecto presentado por los
Complutense. | Telemadrid. profesores de la Facultad de Geogra-

fía e Historia José Ramón Pérez-Accino y Francisco Moreno Arrastio para realizar una campaña de investiga-
ción en el Valle de las Momias Reales, en Luxor.

Como destaca el profesor Pérez-Accino ésta será la primera campaña liderada por profesores complutenses
desde los años 60 del pasado siglo, cuando el catedrático Martín Almagro dirigió una expedición en la presa de
Assuan. “Martín Almagro dejó un gran sabor de boca y gracias a ello, además por ejemplo de la instalación en
Madrid del Templo de Debod, la egiptología española ha estado presente en Egipto desde entonces, en pro-
yectos como el del Yacimiento del Heracreópolis Magna, cuya concesión se mantiene desde 1966 coordinado
por el Museo Arqueológico Nacional, y en el que yo también participo”. La nueva campaña complutense, que se
iniciará en el mes de octubre, quizá sea también recordada durante años, ya que en palabras de su director, el
profesor Pérez-Accino, “podría desembocar en descubrimientos que incrementarían nuestro conocimiento de
la historia de la necrópolis tebana”.

Según explica Pérez-Accino, director del proyecto complutense, puede hablarse de dos grandes hitos en la his-
toria de la egiptología: el descubrimiento de Tutankhamón en el Valle de los Reyes, y el descubrimiento de las
Momias Reales. Este último se produjo en 1881. En una tumba escondida aparecieron más de una veintena de
momias de monarcas de las dinastías 18 y 19. Entre ellas estaban las de conocidas reinas y reyes como Hats-
hepsut, Amenhotep, Amenofis II, Tutmosis II, Tutmosis III, Tutmosis IV o Ramsés II, por citar algunos de ellos.

Se cuenta que para evitar que fueran robadas por los “cazadores de momias” se sacaron de sus tumbas en
una sola noche, y rápidamente llevadas en barco por el Nilo hasta El Cairo, en cuyo museo hoy se pueden
contemplar. A las tumbas donde se encontraron las momias se accedió por una especie de pozo situado en un
pequeño valle ubicado a la espalda del Valle de los Reyes. “Desde 1881, sorprendentemente -cuenta el pro-
fesor Pérez-Accino- no se ha hecho apenas más trabajo arqueológico en el denominado Valle de las Momias
Reales, algo a principios del siglo XX y poco más”.

Hace unos años un conocido mostró a Pérez-Accino una


fotografía de una de las laderas del Valle de las Momias
Reales, en las que apreció “algo” que decidió que debía
ir a ver. En diciembre de 2014, algo más de un año des-
pués de ver la foto, por fin pudo aprovechar un viaje que
hizo con estudiantes suyos “para ver otras cosas” y acer-
carse al lugar que aparecía en la foto. Comprendió que
lo que había pensado al ver la fotografía posiblemente se
quedaba corto en comparación “con lo que vi”.

Tomó muchas fotografías, unas 300, y tras más de un


año estudiándolas, decidió presentar un proyecto de
campaña de investigación al Ministerio de Antigüedades
de Egipto. “Con la ayuda de la Embajada de Egipto en José Ramón Pérez-Accino durante una conferencia.
| Fundación Juan March.

Egiptología 2.0 | 157


España, la de España en Egipto y finalmente el apoyo decisivo del secretario general de Antigüedades, Mus-
tafa Amin, que es antiguo alumno de la Complutense, conseguimos la aprobación”. El apoyo del decano de la
Facultad de Geografía e Historia, Luis Enrique Otero, también ha sido esencial.
Telemadrid.

Descubren una nueva cámara vacía en la Gran Pirámide de Keops y Egipto los desmiente.
Cada minuto, cientos de partículas elementales atraviesan nuestros cerebros sin causarnos daño. Son muones
que se producen cuando los rayos cósmicos chocan contra los átomos en las capas exteriores de la atmósfera
y que llueven sobre la Tierra por millones.

Un equipo internacional de científicos ha usado ese flujo constante de partículas con la misma carga que los
electrones pero unas 200 veces más masivas para hacer una especie de radiografía al interior de la Gran Pirá-
mide de Keops, en Guiza. Esto ha permitido descubrir un “gran espacio vacío” que había permanecido oculto
tras los espesos muros de la edificación.

Construida por orden del faraón Keops -que reinó entre el 2.509 y el 2.483 a.C.- la pirámide se eleva hasta los
139 metros de altura y fue durante más de tres milenios el edificio más alto del planeta. Aún hoy no hay con-
senso sobre cómo se levantó, ni se sabe si hay estancias por descubrir en su interior. Los turistas acceden a
ella por un túnel excavado a ras de suelo en el año 820 en tiempos del califa Al Mamún que permite acceder a
sus tres cámaras: la subterránea, la de la reina y la del rey, estas dos últimas conectadas por la Gran Galería,
un pasaje de 46 metros de largo y casi nueve metros de alto. Desde el siglo XIX no se ha descubierto ninguna
nueva estancia, aunque hay indicios arquitectónicos de que podría haber más, especialmente unos grandes
sillares en forma de cuña en la cara norte que podrían ser el techado de un pasillo o una gran sala.

En 2015 arrancó un proyecto de investigación impulsado por el Gobierno egipcio para explorar el interior del
monumento con técnicas no invasivas. Tres equipos de físicos de Japón y Francia instalaron tantos otros de-
tectores de muones en la pirámide, dos de ellos dentro y uno fuera. La piedra absorbe parte de los muones
que caen del cielo, con lo que su concentración es mayor allí donde hay menor densidad, especialmente en
los espacios vacíos. Los tres sistemas de detección identificaron correctamente las tres cámaras y las galerías

Reconstrucción de la pirámide de Keops con la nueva cámara situada


en la
158 parte superior
| Egiptología 2.0 como una zona punteada. | ScanPyramids Mission.
conocidas, pero también mostraron
una concentración de muones a 21
metros sobre el suelo concentrados
en un “gran vacío” de más de 30
metros de largo y con un volumen,
altura y anchura similar a la Gran
Galería. Los resultados de los tres
detectores, instalados por físicos de
la Universidad de Nagoya y el labo-
ratorio KEK, en Japón, y la Comisión
de Energías Alternativas y Energía
Atómica de Francia, son parte de un
proyecto conocido como ScanPyra-
mids y se han publicado hoy en la
revista científica Nature.

La nueva estructura descubierta es


aún un misterio. “Hay que considerar El equipo de ScanPyramids utiliza realidad aumentada para ver el
muchas hipótesis arquitectónicas. El ‘vacío’ de Keops. | ScanPyramids Mission.

gran vacío puede estar compuesto por una o varias estancias contiguas y estar inclinado o plano”, explicaban
los autores del trabajo.

Los investigadores han seguido la estela de Luis Álvarez, un físico estadounidense de abuelo español. En 1970,
este científico, ganador del Nobel de Física en 1968, fue el primero en usar la tomografía de muones para ex-
plorar el interior de otra pirámide egipcia, la de Kefrén, y demostrar que no había ninguna estancia por descubrir
en su interior. Desde entonces, los muones llegados del espacio han permitido analizar también el interior de
volcanes, las entrañas de la central nuclear de Fukushima, yacimientos arqueológicos en Roma y Nápoles y el
interior de la pirámide del Sol en México.

Mehdi Tayoubi, codirector del proyecto, explicaba que sería muy difícil “llegar hasta el gran vacío sin hacer
grandes agujeros en los muros de la pirámide”, algo que no contemplan por el momento. En 2016 su equipo
encontró otro espacio vacío de menor tamaño en el muro norte, justo al otro lado de los sillares en forma de
cuña. El próximo objetivo es explorar ese corredor con pequeños robots y seguir radiografiando la pirámide con
más detectores de muones. Tayoubi es muy cuidadoso de no hacer suposiciones sobre el contenido de los dos
espacios descubiertos, que podrían o no estar conectados. Este proyecto, decía, incluye científicos de muchas
disciplinas, geógrafos, físicos, especialistas en robótica e inteligencia artificial, pero deja fuera a los egiptólogos
adrede. “Si queremos entender mejor este monumento, necesitamos una mirada fresca”, resaltaba.

“Los muones atmosféricos son partícu-


las cargadas muy penetrantes que de
desplazan en línea recta”, explica ba
el físico Arturo Menchaca-Rocha, de la
Universidad Autónoma de México. “Su
flujo natural está atenuado por la mate-
ria, de forma que tiene una relación de
uno a uno con la cantidad de materia
atravesada. En los espacios vacíos, lo
que aparece es un exceso de muones
en esa dirección que te ayudan a locali-
zar y saber la forma del vacío”, resalta-
ba este físico.

Menchaca-Rocha usó esta misma téc-


nica para escanear la pirámide del Sol,
en México. Al igual que Álvarez no en-
contró nada en su interior, una decep-
Los arqueólogos, trabajando en el exterior de la Gran Pirámide. ción que no deja de ser todo un éxito
| Nature. científico para este tipo de técnica de

Egiptología 2.0 | 159


Gran Pirámide de Keops. | AP.

imagen basada en la física de partículas, señalaba. El investigador, que no ha participado en el estudio, añadía
que los tres instrumentos usados están bien diseñados y han estado recogiendo muones durante el suficiente
tiempo, lo que confirma en su opinión la existencia de la nueva cámara. Lo que por ahora es un misterio es si
tiene “importancia arqueológica o es solo un pasillo abandonado”, añadía.

Tan solo un día después, el ministerio de Antigüedades egipcio desmentía el mediático descubrimiento y la mi-
sión internacional podría incluso perder la licencia cancelando abruptamente su investigación. Las autoridades
del país árabe, muy celosas del procedimiento para anunciar nuevos hallazgos, denunciaron la publicación del
resultado de la radiografía de muones en la revista Nature, firmada por el equipo de Scan Pyramids que desde
hace dos años examina un grupo de pirámides egipcias mediante técnicas no invasivas.

“Los descubrimientos del proyecto de investigación tienen que ser primero discutidos entre los científicos y
egiptólogos y luego revisados por un comité científico, designado por el ministerio de Antigüedades de Egipto
para supervisar su labor de estudio”, indicaba Mustafa Waziri, secretario general del Consejo Supremo de Anti-
güedades, un organismo integrado dentro de la estructura del ministerio. El comité encargado está liderado por
el popular egiptólogo Zahi Hawass, ex ministro de Antigüedades, y lo integran un grupo de reputados académi-
cos internacionales, con años de experiencia al frente de excavaciones en Egipto.

Horas después de la difusión de los resultados, Hawass ya rehusó conceder veracidad al estudio.”No han halla-
do absolutamente nada”, aseveró visiblemente molesto con la repercusión de la noticia del descubrimiento. “Ya
sabíamos de la existencia de espacios vacíos en la Gran Pirámide. En realidad, el monumento está lleno de es-
pacios huecos dejados por los constructores en tiempos de los faraones para aligerar el peso de una estructura
levantada con piedra maciza”.Una versión que también secundan los máximos responsables gubernamentales.

En un comunicado, el ministerio de Antigüedades recordaba que la existencia de estos espacios vacíos “ya era
bien conocida hace años por los expertos” y exhorta al equipo a “no hacer públicos resultados en esta fase”.
“Resulta prematuro en esta fase de la investigación anunciar un descubrimiento como este”, indicaba Wazi-
ri. “Se deben realizar -agrega- más estudios para tratar de conocer los secretos de este monumento único”.
Hawas avanzó que el comité científico publicará su propio estudio acerca de la existencia de cavidades.

Fuentes del ministerio han acusado al proyecto de vulnerar las regulaciones estatales y han sugerido que po-
drían enfrentarse a la retirada de la licencia. Miembros de la misión, integrada por expertos franceses, egipcios
y japoneses, han solicitado una prórroga de su permiso para someter a nuevos experimentos a las pirámides a
lo largo del próximo año. La nueva controversia ha desempolvado el recuerdo del furor que originó en el verano
de 2015 la publicación de las tesis del arqueólogo británico Nicholas Reeves, empeñado en la existencia de dos
oquedades ocultas en los muros oeste y norte de la tumba de Tutankhamón. “Tenemos que dejarle tiempo a la
ciencia y a sus métodos. Las expectativas o los sentimientos no funcionan aquí”, declaró el ministro de Antigüe-
dades egipcio Jaled al Anani en una entrevista el pasado mes de febrero. Desde primavera un equipo científico
italiano realiza nuevos exámenes en la tumba de Tutankhamón rehuyendo los focos.
Nuño Domínguez / Francisco Carrión.

160 | Egiptología 2.0


Abiertas al público por primera vez, cinco tum-
bas ubicadas en el Cementerio de los Trabajado-
res.

Egipto abrió este pasado mes de octubre, por prime-


ra vez, cinco tumbas ubicadas en el Cementerio de
los Trabajadores, descubierto en 1990 y en el que
están enterrados los obreros e ingenieros que levan-
taron las pirámides de Guiza, además de miembros
de la familia reinante y siervos del faraón.

El Ministerio de Antigüedades informó que los sepul-


cros que se podrán visitar a partir de ahora son los
de Beti, Betah Shibsis, Nafar Ziz, Jufu Ha Ef y Si-
shem Nafar. Beti era el supervisor de los obreros que
construyeron las pirámides y en su tumba hay textos
para ahuyentar a posibles saqueadores, según un
comunicado del departamento.

La tumba de Betah Shibsis es la primera que fue


descubierta en la zona en los años 90, mientras que
la de Nafar Ziz pertenece al supervisor del palacio
real y sus pinturas están muy bien conservadas. El
sepulcro de Jufu Ha Ef corresponde al hijo del rey
Keops, que reinó entre 2605 a.C. y 2580 a.C. y da
nombre a una de las tres pirámides.

La de Sishem Nafar es de entre finales de la dinastía


V y principios de la dinastía VI y su dueño fue apoda-
do ‘‘el guardián de los secretos del rey’’.

El jefe del Departamento de Antigüedades Egipcias, Algunas de las tumbas recientemente abiertas.
Ayman Ashmaui, detalló que las tumbas se abren | Ministry of Antiquities.

al público tras haber sido restauradas y preparadas para las visitas con carteles explicativos en árabe e inglés.

El Cementerio de los Trabajadores, descubierto en 1990 por el arqueólogo egipcio Zahi Hawass, está junto a
las pirámides de Guiza, ubicadas en una meseta donde se han encontrado otros monumentos funerarios, ya
que en su momento era la principal necrópolis de la antigua Menfis.
EFE.

Howard Carter y Tutankhamón, el faraón más popular.


Tutankhamón, un faraón muerto con sólo 18 ó 19 años. Un tesoro inmenso, repleto de oro. Una momia intacta,
durante tres mil años. Howard Carter, egiptólogo aficionado, de profesión acuarelista pasaba a la historia de la
arqueología como el descubridor de una de las tumbas más valiosas de todos los tiempos.

‘‘Finalmente he hecho un descubrimiento maravilloso en el Valle, una tumba magnífica con sellos intactos’’ es-
cribía Carter en un telegrama a su mecenas, el aristócrata, George Herbert, Lord Carnarvon el 6 de noviembre
de 1922.

Carter, había dado con la tumba de un faraón egipcio, hasta entonces desconocido, que había gobernado en el
siglo XII a.C. El mausoleo estaba intacto, revelándose como la tumba mejor conservada del Valle de los Reyes.

Cuando procede a la apertura oficial de la misma el 29 de noviembre de 1922, topa con la cámara funeraria de
Tutankhamón. Al abrirla, como si fuera una muñeca rusa, aparece una segunda cámara, que contiene una ter-
cera y que a su vez alberga un sarcófago. Dentro de él hay otro más recubierto de oro y en su interior un tercero

Egiptología 2.0 | 161


Howard Carter examina la momia
de Tutankhamón. | La Vanguardia.

con incrustaciones de color. Dentro, el verdadero, chos años. De hecho, el día de la apertura ya se ha-
que contiene la momia del faraón con su famosa lla presente un periodista de The Times de Londres.
máscara. Y en enero de 1923, el noble inglés ya ha firmado un
lucrativo contrato con el diario que a cambio obtie-
La tumba guarda objetos de una belleza inenarrable, ne la exclusiva de todas las novedades que genera
la colección de materiales arqueológicos y artísticos la excavación de la tumba. The Times asigna a un
más importante de la historia de la humanidad, aún reportero, que se une al equipo de Carter, avanzán-
no superada, 1780 objetos. Entre los que destacan dose a la tendencia de los periodistas “empotrados”
un ataúd en miniatura donde llegó a guardarse el hí- que impera en los conflictos bélicos actuales.
gado embalsamado del joven rey, su diadema de oro
o el busto reconstruido que sugiere el aspecto que el Demasiadas tentaciones para aquellos que gustan
rey niño tenía en realidad, el féretro de Tuya (posi- de hacer volar la imaginación.
blemente su bisabuela) o la cabeza de Nefertiti.
El enviado especial del rotativo a Luxor airea en di-
De los aproximadamente 230 faraones (desde 3100 ciembre de 1922 “un interesante incidente” ocurrido
a.C., con Scorpion Djener, hasta Cesarion, en 30 el mismo día de la apertura de la tumba: cuando el
a.C.) Tutankhamón fue el número 100, más o me- grupo cenaba tras el día de trabajo oyeron sonidos
nos. Y es el único conocido que sigue en el mismo inquietantes en el porche. Salieron y encontraron a
lugar en que fue enterrado: en su tumba y en uno de una serpiente que acechaba a la mascota de Carter,
los sarcófagos construidos expresamente para él. un canario que con su canto aliviaba la soledad del
egiptólogo. Era “una serpiente de un tipo similar a la
Carter se ve desbordado por el cuarto poder, en ese que aparecía en las coronas” encontradas ese mis-
momento no puede ni imaginar la tormenta mediáti- mo día en la tumba.
ca que se le viene encima. Aunque es consciente de
lo que significa para la prensa su Lord Carnarvon, El canario muere, probablemente del susto, pero
que lo había apoyado generosamente durante mu- quien más se atemoriza por el incidente son los ser-

162 | Egiptología 2.0


vidores nativos que están en aquel momento en
la casa de Carter: según el periodista, “les pareció
una advertencia del espíritu del rey muerto con-
tra cualquier intrusión más en la privacidad de la
tumba”.

El hoy circunspecto New York Times fue el prime-


ro. Empezaron a surgir más teorías: en marzo de
1923, el propio New York Times dio pábulo en sus
páginas a las teorías “ocultistas” de una de las no-
velistas más famosas del momento, Marie Corelli,
muy popular por sus best sellers, muchos de ellos
de temática gótica y sobrenatural, que pese a ser
menospreciados por autores de más nivel como
Mark Twain, gozaban de gran popularidad.

Corelli afirmaba poseer un antiguo texto árabe


en el que se afirmaba: “la muerte extenderá sus
alas sobre todo aquel que se atreva a entrar en
la tumba sellada de un faraón”. Nadie hubiera he-
cho demasiado caso, pero apenas unas semanas
después moría Lord Carnarvon en su hotel de El
Cairo y la maldición anunciada por Corelli pareció Detalle de la máscara funeraria de Tutankhamón.
confirmarse. A partir de ahí la maldición se con- | Spinnin.

virtió en una historia popular en todo el mundo, con apoyos notables como el de Sir Arthur Conan Doyle, el crea-
dor de Sherlock Holmes y gran aficionado al espiritismo. Su afirmación fue explosiva: la principal sospechosa de
la muerte de Lord Carnarvon era… la momia de Tutankhamón. Doyle se apoyaba en el precedente de un amigo
suyo, Bertram Fletcher Robinson, que había fallecido prematuramente a los 36 años, tras dedicarse a estudiar
la momia de una sacerdotisa conservada en el Museo Británico, algo que Conan Doyle le había recomendado
que se abstuviera de hacer.

En realidad, la muerte de Carnarvon se había debido a una infección tras afeitarse y cortarse en una zona pi-
cada por un mosquito, lo que contribuyó a que la infección se propagase. Pero la teoría de la momia era, sin
duda, mucho más glamourosa.

Superadas todas las fases mediáticas y ocultistas, a día de hoy, el ‘‘rey niño’’ triunfa por doquiera que va y su
momia se haya muy deteriorada. Es el precio que ha de pagar el faraón más popular de la historia.
Teresa Amiguet.

Arqueólogos rusos hallan un sarcófa-


go intacto.

Un grupo de arqueólogos rusos ha encon-


trado en el oasis de El Fayum un sarcófago
de madera intacto con una momia en su in-
terior. El rostro de la momia estaba cubierto
con una máscara de colores intensos, entre
los que prevalecen el dorado y el azul.

El equipo de arqueólogos rusos lleva siete


años excavando el escasamente estudiado
complejo arqueológico de Deir el Banat, en
el oasis de El Fayum. Se trata de las ruinas
de un antiguo monasterio copto -como se
conoce a los cristianos de Egipto-, ubica-
Detalle de la momia descubierta en el oasis de El do justo encima de una antigua necrópolis
Fayum. | Sputnik/ Ksenia Nikolskaya. egipcia.

Egiptología 2.0 | 163


Momia descubierta en el oasis de El Fayum.
| Sputnik/ Ksenia Nikolskaya.

La mayor parte de la necrópolis ha sido saqueada, pero los arqueólogos lograron encontrar varios sepulcros
intactos.

Según los especialistas, el cuerpo está muy bien conservado y probablemente pertenece a un ciudadano adi-
nerado que vivió en el período grecorromano de Egipto (del 332 a.C. al 395 d.C.). En esa época, Egipto estuvo
gobernado por la dinastía ptolemaica griega, que fue sucedida por los emperadores romanos. El comunicado
sobre el descubrimiento fue publicado en el sitio web del Centro de Estudios Egipcios de la Academia de Cien-
cias de Rusia.

Recientemente, los arqueólogos han encontrado en el oasis de El Fayum el primer colegio helenístico en
Egipto, una institución educativa donde los jóvenes pasaban la mayor parte de su tiempo entre entrenamientos
físicos y clases de música o retórica. Aparentemente, fue construido por colonos griegos adinerados para que
sus hijos no perdiesen los lazos con la cultura griega.

Sputnik News.

Resurgen los olvidados ornamentos de oro de Tutankhamón.


Hechas añicos y desperdigadas por el suelo en la tumba de Tutankhamón, un montón de piezas de oro y cuero
del faraón niño fueron olvidadas en 1922 por el descubridor del sepulcro y ahora vuelven a relucir en una expo-
sición en el Museo Egipcio de El Cairo.

El conjunto permaneció en un baúl arrinconado en un almacén del museo, hasta que una misión arqueológica
egipcio-alemana las encontró y decidió restaurarlas hace tres años y ahora, 95 años después de su hallazgo,
están por primera vez a la disposición del público.

No fue fácil, puesto que estas delicadas y pequeñas piezas, consistentes en finas láminas de oro, cuero y lino
con profusión de motivos decorativos, habían sufrido los estragos del paso del tiempo y una mala conservación.

Los pequeños ornamentos servían para decorar los carruajes y las vestiduras de los caballos del joven faraón,
que murió repentinamente a los 19 años de edad, tras un breve reinado de nueve años, entre el 1332 al 1323
a.C., según explicaron los restauradores.

Las piezas permanecieron en el mismo baúl de madera en el que el descubridor de la tumba de Tutankhamón,

164 | Egiptología 2.0


el célebre egiptólogo británico Howard Carter, las de-
positó al encontrarlas.

El director del Gran Museo Egipcio, que abrirá las


puertas en 2018 y acogerá la colección de forma per-
manente, Tarik Said Taufik, dijo que el motivo de que
las piezas hayan permanecido en el baúl es que el
oro es “un material muy resistente” que no necesita
una “preservación especial”.

Sin embargo, reconoce que el largo periodo de aban-


dono venció en ocasiones la resistencia del noble
metal y afectó especialmente a “las piezas orgáni-
cas”, que desde el principio del proyecto se convirtie-
ron en “una prioridad” para los investigadores.

Las piezas están formadas por cuatro capas: bajo la


primera y fina lámina de oro sobre la que se tallaron
los motivos decorativos, subyace una capa de cuero
y bajo esta, un tejido de lino embebido en yeso, que
está recubierto por abajo de otra capa de cuero.

La “alta tecnología” que se empleó en la fabricación


de estas piezas es un rasgo “único” de esta colec-
ción, según afirmó el pasado mes de noviembre, día
de la inauguración de la muestra, Stepahn Seidlma-
yer, director del Instituto Arqueológico Alemán de El
Cairo, una de las instituciones que ha conducido el
proyecto.

Pero las piezas no son solo interesantes desde el


punto de vista tecnológico u ornamental, ya que
constituyen además “documentos históricos de pri-
mer orden”, según Seidlmayer.

“Estos objetos combinan motivos de la tradición fa-


raónica antigua con motivos propios de las escuelas
Láminas de oro provenientes de arneses de ca- decorativas del Levante, por lo que atestiguan esta
ballos y accesorios de carros de la tumba de Tu- red cultural, social y política de relaciones que unía
tankhamón. | Ministry of Antiquities. el Mediterráneo este desde la antigüedad”, subrayó

el arqueólogo.

Se refiere a las escenas animales y vegetales, los motivos geométricos y las representaciones iconográficas
de diversos tratados entre Egipto y los pueblos situados al este y en el Egeo. Estos motivos coinciden con los
hallados en algunos de estos territorios, lo que convierte a esta corriente decorativa en un “estilo internacional”,
en opinión de los investigadores.

Ese estilo entró en Egipto durante la 17 dinastía -del 1650 al 1549 a.C.- y se convirtió en el estilo decorativo
predominante durante la época de los predecesores de Tutankhamón, un periodo de “intensos contactos inter-
nacionales”, según el equipo investigador.

El descubrimiento de la tumba del faraón niño asombró a todo el mundo en 1922, pues se trataba de la primera
-y hasta la fecha la única- tumba del Antiguo Egipto que había sido descubierta intacta, ya que todas las demás
habían sido saqueadas en mayor o menor medida siglos atrás.

Tras ocho años de cuidadosas excavaciones y una meticulosa clasificación, Carter llegó a documentar una
gran cantidad de objetos, desde la fastuosa máscara funeraria del faraón, de oro macizo, hasta pequeñas pie-
zas de lino o vidrio, que sumaban en total unos 5.400 objetos. La enorme riqueza de la tumba faraónica mejor

Egiptología 2.0 | 165


conservada, fue también paradójicamente la causa de que no se pudiera estudiar en detalle todas las piezas
encontradas, por lo que muchos objetos quedaron almacenados a la espera de que los arqueólogos del futuro
se ocuparan de ellos.

El Periódico de Cataluña.

El Museo Egipcio de El Cairo cumple 115 años antes de la apertura de su sucesor.


El icónico Museo Egipcio de El Cairo, ubicado en un lateral de la céntrica plaza Tahrir, conmemoró el pasado
mes de noviembre de 2017, el 115 aniversario de su apertura, ante la inauguración en 2018 del Gran Museo
Egipcio, que está previsto que le reste protagonismo al histórico edificio.

Sin embargo, “el Museo Egipcio de Tahrir nunca morirá”, aseguró el Ministro de Antigüedades egipcio, Jaled al
Anani, en el acto de celebración del 115 cumpleaños.

“Me gustaría aprovechar esta oportunidad para dejarlo muy claro”, destacó el titular en el evento que se celebró
en los jardines del museo, con la asistencia de diversas personalidades egipcias y extranjeras.

El ministro aclaró que la inauguración del Gran Museo Egipcio y del Museo Nacional de la Civilización Egipcia,
prevista en 2018, “en ningún caso” significarán el cierre del icónico museo.

“Como todo el mundo sabe, el museo (de Tahrir) está superpoblado, lo cual dificulta la exposición de sus dece-
nas de miles de tesoros en la manera que merecen”, explicó Al Anani, en referencia a la existencia de cientos
de piezas que no tienen un hueco en las vitrinas y pasillos del edificio, y permanecen en su almacén.

Asimismo, la apertura del Gran Museo -que se ubicará junto a las pirámides de Guiza y que ya ha empezado a
recibir fondos de su antecesor- permitirá a las piezas que permanezcan en el de Tahrir “brillar aún más”.

Por otra parte, el ministro anunció la exhibición de tres nuevos objetos faraónicos cada jueves en el Museo
Egipcio a partir de diciembre, que estarán expuestos a la entrada del recinto que data de principios del Siglo XX.

Museo Egipcio de El Cairo. | Wikimedia Commons.

Cada semana se expondrá un objeto procedente de los almacenes del museo, otro de los que han sido repa-
triados desde otro país tras su contrabando; y un tercero que se considere como “uno de los tesoros que pasan
desapercibidos en el museo”, explicó Al Anani.

Durante la conmemoración del aniversario, se inauguró una nueva exposición en la que se encuentran un pico
y un martillo que se usaron para colocar la piedra fundacional del Museo Egipcio, que 115 años después sigue
siendo una de las principales atracciones para todos los que visitan el país y para los amantes de la egiptología.

EFE.

166 | Egiptología 2.0


Hallan 27 estatuas de la diosa egipcia de la gue-
rra Sejmet en Luxor.

Una misión arqueológica ha descubierto en la ciu-


dad egipcia de Luxor, 27 estatuas fragmentadas de
la diosa de la guerra Sejmet, representada como una
mujer con cabeza de leona, anunció el Ministerio de
Antigüedades egipcio en un comunicado.

Las estatuas fueron halladas por una misión egip-


cio-europea, encabezada por la arqueóloga Hourig
Sourouzian, en la zona de los colosos de Memnon,
como parte del proyecto de conservación del templo
del Amenhotep III, situado en la orilla occidental del
Nilo en Luxor.

El secretario general del Consejo Supremo de Anti-


güedades egipcio, Mostafa Waziri, explicó que todas
las estatuas están talladas en granito negro y que
las de mayores dimensiones tienen entorno a dos
metros de altura.

En algunas se representa a Sejmet sentada en un


trono con el símbolo de la vida en su mano izquierda
y en otras, la diosa de la guerra aparece de pie o
portando un papiro, siempre coronada por un disco
solar.

Sourouzian, citada por el comunicado, indicó que la


conservación de las estatuas varía, y precisó que al-
gunas de ellas se encuentran en buenas condicio-
nes, las halladas más cerca de la superficie, y otras
en malas, sin dar más detalles.

Los hallazgos pasarán por una fase de limpieza y


conservación, para posteriormente ser expuestas en
su emplazamiento original cuando concluya el pro- Algunas de las 27 estatuas halladas de la diosa
yecto, agregó la experta. Sejmet. | Ministry of Antiquities.

La misión arqueológica comenzó sus trabajos en esta zona en 1998 y, desde entonces, han hallado 287 esta-
tuas de Sejmet, según precisó el director general de Antigüedades del oeste de Luxor, Fathi Yasin.

El objetivo fundamental del proyecto es la restauración de los dos colosos de Memnon y el templo de Amen-
hotep III, y preservar lo que resta de las partes dispersas del templo y reunirlas, ya que el el edificio resultó
dañado por un fuerte terremoto que se registró hace alrededor de 1200 años a.C., después de unos 150 años
de su construcción.
Todo Noticias.

El Templo de Debod cierra por cuarta vez en un año.


El Templo de Debod no remonta. Por cuarta vez en el mismo año, el monumento ha tenido que cerrar sus puer-
tas por tiempo indefinido. ‘‘Muy tristes por anunciaros el nuevo cierre del Templo de Debod’’, anunciaron los
responsables del museo situado en la calle de Ferraz número 1.

Los problemas de climatización que arrastra el templo egipcio obligan, una vez más, a ordenar su cierre. La
clausura se aplica para cumplir con el real decreto que especifica las ‘‘recomendaciones relativas a las condicio-
nes de seguridad en los lugares de trabajo’’. Según esta normativa, los empleados públicos deben trabajar en

Egiptología 2.0 | 167


Templo de Debod. | Choniron.

espacios donde las temperaturas se encuentren por encima de los 17 grados centígrados y por debajo de los
30. Este ha sido el escollo que ha impedido su apertura en los meses más cálidos y ahora, de nuevo, invierno.

El aparato que regula la temperatura del interior del Templo está obsoleto y todavía no ha sido renovado. Tal y
como explicaron fuentes del Área de Cultura y Deportes, existe un proyecto de sustitución del sistema de cli-
matización del Templo. El pliego técnico se licitó en mayo y las obras, sin embargo, todavía no han empezado:
‘‘Arrancarán en breve’’, sostienen desde la Concejalía que ahora encabeza la propia Manuela Carmena.

El presupuesto para esta obra asciende a los 200.000 euros. El expediente de este contrato se retrasó debido
a la prórroga de 46 días que demoró la aprobación de los presupuestos del Ayuntamiento de Madrid para 2017
hasta el Pleno del pasado 15 de febrero.

Estaba previsto que las obras comenzasen este noviembre y que se extendiesen a lo largo de cuatro meses.
Si el trámite burocrático no se retrasa más, los responsables del Templo dejarían atrás el calvario de depender
de la temperatura para poder abrir en febrero de 2018. Según matizaron desde la Concejalía de Cultura, ‘‘se
está estudiando la manera de que el templo no tenga que cerrar durante los trabajos de reparación’’. Mientras
tanto, se tuvo que volver a impedir la entrada, por tiempo indefinido, a los miles de turistas que visitan el templo
a diario.
ABC.

El Proyecto Qubbet el-Hawa de la UJA constata diversos métodos de momificación.


Durante la campaña 2017 de excavaciones en las tumbas de los gobernadores de Elefantina, en Qubbet el
Hawa (Asuán), el grupo que dirige la Universidad de Jaén, en colaboración con la Universidad de Asuán, y con
la supervisión del Ministerio de Antigüedades, llevaron a cabo un estudio mediante Tomografía Axial Compute-
rizada (TAC) a cuatro sujetos de especial interés científico.

Se trata de dos momias completas de Baja Época con sus vendajes intactos, que conservaban sus espectacu-
lares sudarios de cuentas de fayenza de múltiples colores, y dos momias mucho más antiguas, de finales del III

168 | Egiptología 2.0


taca la momia, en buen estado, una estatua de una
cantante del dios Amún Ra y cientos de objetos de
madera y cerámica. Un botín descubierto por una mi-
sión liderada por el arqueólogo Mostafa Waziri, que
también es secretario general del Consejo Supremo
de Antigüedades.

Las tumbas probablemente pertenecían a altos fun-


cionarios de la época, que todavía no se han podido
identificar, y fueron inicialmente descubiertas en la
década de 1990 por la arqueóloga alemana Frederi-
ca Kampp, pero todavía no habían sido excavadas.

Imagen de una de las momias de Baja época. El objeto más valioso de los encontrados es la esta-
| Universidad de Jaén. tua de unos 60 centímetros decorada con vivos co-
lores, que representa a una mujer identificada como
milenio a.C. y la segunda de comienzos del Reino Isis Nefret, que fue hallada en una cámara de siete
Medio, en torno a 1950 a.C., con vendajes pero re- metros en la tumba denominada Kampp 150.
ducidas a osamentas.
Esa mujer fue, muy posiblemente, una cantante del
Las imágenes se obtuvieron en el Servicio de Ra- dios Amún Ra, la principal divinidad para los egip-
diodiagnóstico del Hospital Universitario de Asuán, cios, y era madre de la persona que fue enterrada
mediante un escáner de última generación capaz de en la tumba, que quiso homenajear a su progenitora
realizar 124 cortes radiográficos de manera simultá- dedicándole una cámara entera en su propio ente-
nea, con una precisión muy elevada. rramiento, según explicó Waziri.

El estudio de las momias comenzó en el mes de


mayo, bajo la dirección de la Universidad de Asuán,
representada por su Rector, Ahmed Ghallab, y por el
Vicerrector de Estudios de Postgrado, Ayman Mah-
moud Othman.

Además, participaron en la verificación de los datos


extraídos la Facultad de Antigüedades de la Univer-
sidad de Asuán, representada por el doctor Ahmed
Maamon. Este estudio se realizó en estrecha cola-
boración con la Universidad de Jaén, de forma eficaz
y precisa.

La avanzada metodología empleada no ha sido in-


Pintura mural de la tumba Kampp 161, que
vasiva y ha permitido estudiar con detalle la totalidad
representa una entrega de flores y ofrendas
de las momias, mucho mejor aún que con los méto- al difunto y a su esposa.
dos tradicionales que siempre conllevan una pérdida | Ministry of Antiquities.
de la integridad del paquete funerario, con destruc-
ción al menos parcial de los vendajes y de parte de
la momia.
Diario de Jaén.

Descubren dos tumbas de la época del Imperio


Nuevo en Luxor.

Una momia, dos máscaras funerarias o frescos con


la pintura intacta son parte de los tesoros de dos
nuevas tumbas del Imperio Nuevo (entre los siglos
XVI y XI a.C.) excavadas en la necrópolis de Dra Abu
el Naga, cerca de Luxor, donde estaba la antigua Te-
bas, capital de los faraones. Egipto ha revelado el Máscara funeraria de madera hallada en una
contenido de estos dos tesoros, en los que desta- de las dos tumbas. | Ministry of Antiquities.

Egiptología 2.0 | 169


Magníficas escenas religiosas pintadas sobre madera. | Ministry of Antiquities.

Los arqueólogos barajan que el propietario de la


tumba podría tratarse de un escriba llamado Maati,
cuyo nombre aparece junto al de su mujer Mehi en
50 conos funerarios. Otra hipótesis es que pertenez-
ca a una persona llamada Djehuty Mes, cuyo nom-
bre aparece labrado en una de las paredes, pero de
la que se desconocen otros detalles.

La otra tumba, denominada Kampp 161, está ubica-


da a pocos metros, en la misma falda del cerro que
domina la orilla oeste del valle del Nilo, y consta de
una cámara de unos seis metros decorada profusa-
mente con inscripciones jeroglíficas que, en opinión
de Waziri, ‘‘parece que fueron pintadas ayer o hace
un par de días’’. Fragmentos de un ataúd de madera de forma
osiríaca. | Ministry of Antiquities.
El buen estado de conservación de los pigmentos contenían numerosos objetos funerarios, entre ellos
se debe a que la tumba fue reutilizada, momento en piezas de mobiliario, conos, vajilla y cientos de us-
el que se generó una capa de polvo o arena que ha habtis, estatuillas que se colocaban en los enterra-
protegido los colores durante más de tres milenios. mientos.

En la cámara de ese enterramiento, que data de la Este es el tercer hallazgo que se realiza este año en
XVIII dinastía, entre la época de los faraones Ame- la necrópolis de Dra Abu al Naga, después de que
nofis II y Tutmosis IV, se ha hallado la parte inferior se encontrara el mausoleo de un alcalde de la anti-
de un sarcófago decorado con una escena de la dio- gua Tebas, en abril, y el sepulcro de un orfebre que
sa Isis levantando las manos. vivió en la XVIII dinastía, que contenía piezas de uno
de los templos del dios Amón, que fue anunciado en
Ambas tumbas, ubicadas en la pared de un cerro septiembre.
árido, a pocos kilómetros del Valle de los Reyes,

170 | Egiptología 2.0


Detalle de la pintura mural de la tumba
Kampp 161. | Ministry of Antiquities.

En esta necrópolis se calcula que hay al menos 350 tumbas, en su mayoría pertenecientes a altos funcionarios
que trabajaban al servicio de la corte del antiguo Egipto.

El Mundo.

Descubren cuatro tumbas de niños.


Una misión de arqueólogos de Suecia y Egipto han descubierto cuatro tumbas intactas pertenecientes a niños
de la XVIII dinastía (1550-1295 a.C.) cerca de la ciudad de Asuán, anunció el pasado mes de diciembre el Mi-
nisterio de Antigüedades.

El descubrimiento, realizado en el pueblo de Yabal al Silsila, consiste en cuatro tumbas excavadas en la roca
que pertenecen a niños de entre dos y nueve años de edad, según un comunicado oficial.

Algunas de las momias todavía conservan su cobertura de lino y están impregnadas de material orgánico que
procede de su sarcófago de madera, según explicó el director del sector de Antigüedades, Ayman Ashmauy.

Dos de las tumbas, que se cree que pertenecían a niños de entre cinco y nueve años de edad, contenían gran
cantidad de objetos funerarios, incluyendo amuletos y un ajuar de cerámica.

La directora de la misión sueca, Maria Nilsson, dijo en el comunicado que este nuevo descubrimiento arroja
más luz a la información que se tenía sobre las costumbres funerarias y sobre aspectos sociales, económicos
y religiosos relativos a la vida cotidiana de la época del periodo de la XVIII dinastía.

Dos de los enterramientos descubiertos. | Ministry of Antiquities.

El Nuevo Día.

Egiptología 2.0 | 171


www.egiptologia20.es

172 | Egiptología 2.0

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