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FORMACIÓN

CURSO DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES


EDITA: MAZ (M.A.T.E.P.S. n.° 11)

I.S.B.N.: --------------
DEPÓSITO LEGAL: Z- -06
Impreso en España / Printed in Spain
Í N D I C E G E N E R A L

0 Introducción 5

1 Legislación y gestión de la prevención 7

2 Condiciones de seguridad de los lugares de trabajo 21

3 Señalización de seguridad 37

4 Equipos de protección individual 51

5 Máquinas y equipos de trabajo 61

6 Transporte manual de cargas 75

7 Transporte mecánico de cargas I.


Seguridad en el manejo de carretillas elevadoras 85

8 Transporte mecánico de cargas II.


Seguridad en el manejo de puentes grúa y polipastos 99

9 Contaminantes químicos 111

10 Riesgos en instalaciones eléctricas 133

11 Prevención y extinción de incendios – Plan de emergencia 143

12 El ruido como agente contaminante 159

13 Evaluación de riesgos e investigación de accidentes 171

14 Ergonomía 193

15 Factores psicosociales y organizativos 205

16 Primeros auxilios 217


0. INTRODUCCIÓN

Es mejor encender una luz que maldecir la oscuridad


(Proverbio árabe)

En el campo de la Gestión de la Prevención de Riesgos Laborales, la formación ocupa un lugar preeminente. No sólo
la formación básica en los riesgos de los puestos de trabajo sino también la de aquellos trabajadores encargados de
las tareas preventivas.

El Reglamento de los Servicios de Prevención establece los programas mínimos para el desarrollo de funciones de nivel
básico. Esta formación básica capacita al empresario (o a un trabajador designado) a asumir la responsabilidad en
el campo de la Prevención de Riesgos Laborales. Asimismo, permite un conocimiento fundamental del mundo de la
prevención a los delegados de prevención y a todas aquellas personas que por su puesto en la empresa (o por inquietud
profesional) necesiten de estos conocimientos.

El Servicio de Prevención de MAZ ofrece a sus empresas asociadas la posibilidad de realizar el «Curso de capacitación
para el desempeño de las funciones de nivel básico» en materia preventiva. La documentación que tiene en sus
manos le permitirá seguir sin problemas el curso y le servirá en un futuro como documentación de apoyo en su labor
cotidiana.

Desde MAZ seguimos apostando por un mundo laboral sin accidentes y en el que la conciencia preventiva llegue a
todos los niveles profesionales y personales.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 5
1. LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

Í N D I C E

1.1 Introducción 8

1.2 ¿Qué dice la ley? 8

1.2.1. Obligaciones del empresario 9


1.2.2. Obligaciones de los trabajadores 10
1.2.3. Derechos del empresario 10
1.2.4. Derechos de los trabajadores 11

1.3 Órganos de representación para la prevención de riesgos laborales 11

1.4 Aspectos básicos de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales 12

1.5 Cultura de prevención 13

1.6 Gestión de riesgos 15

1.6.1. Identificar y analizar los peligros y sus causas 15


1.6.2. Valoración de riesgo 15
1.6.3. Actuar. Adoptar medidas para eliminar o controlar el riesgo 15
1.6.4. Seguir el cumplimiento en la práctica 15

1.7 Ciclo de la mejora continua 16

1.8 Gestión de la prevención de riesgos laborales 17

a) Asunción personal por el empresario de la actividad preventiva 18


b) Designación de trabajadores 18
c) Servicio de prevención propio 18
d) Servicios de prevención ajenos 19

1.9 Anexo I 20

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.1. INTRODUCCIÓN

El artículo 40.2 de la Constitución Española encomienda a los poderes públicos como uno de los principios rectores
de la política social y económica, velar por la seguridad e higiene en el trabajo.

Este mandato constitucional conlleva la necesidad de desarrollar una política de protección de la salud de los traba-
jadores mediante la prevención de los riesgos derivados de su trabajo. El pilar fundamental para prevenir estos riesgos
se encuentra en la Ley 31/1995 LEY DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES.

La Ley citada tiene por objeto la determinación del cuerpo básico de garantías y responsabilidades preciso para
establecer un adecuado nivel de protección de la salud de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las con-
diciones de trabajo, y ello en el marco de una política coherente, coordinada y eficaz de prevención de los riesgos
laborales.

A partir del reconocimiento del derecho de los trabajadores en el ámbito laboral a la protección de su salud e inte-
gridad, la Ley establece las diversas obligaciones que en el ámbito indicado garantizarán este derecho, así como las
actuaciones de las Administraciones públicas que puedan incidir positivamente en la consecución de dicho objetivo.

La política en materia de prevención de riesgos laborales, en cuanto al conjunto de actuaciones de los poderes
públicos dirigidas a la promoción de la mejora de las condiciones de trabajo para elevar el nivel de protección de la
salud y seguridad de los trabajadores, se articula en la Ley basándose en los principios de eficacia, coordinación y par-
ticipación, ordenando tanto la actuación en materia preventiva, como la necesaria participación en dicha actuación
de empresarios y trabajadores, a través de sus organizaciones representativas.

La planificación de la prevención desde el momento del diseño del proyecto empresarial, la evaluación de los riesgos
inherentes al trabajo y su actualización periódica a medida que se alteren las circunstancias, la ordenación de un con-
junto coherente y globalización de medidas de acción preventiva adecuadas a la naturaleza de los riesgos detectados
y el control y la efectividad de dichas medidas constituyen los elementos básicos del nuevo enfoque en la prevención
de riesgos que la Ley 31/1995 plantea. Otros aspectos que contempla son la información y la formación de los
trabajadores dirigidas a un mejor conocimiento tanto del alcance real de los riesgos derivados del trabajo como de la
forma de prevenirlos y evitarlos, de manera adaptada a las peculiaridades de cada centro de trabajo, a las caracte-
rísticas de las personas que en él desarrollan su prestación laboral y a la actividad concreta que realizan.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.2. ¿QUÉ DICE LA LEY?

La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, sobre prevención de riesgos laborales tiene por objeto la determinación del
cuerpo básico de garantías y responsabilidades, preciso para establecer un adecuado nivel de protección de la salud
de los trabajadores frente a los riesgos derivados de las condiciones de trabajo.

En su artículo 15 expone los principios de la acción preventiva en los siguientes términos:

«El empresario aplicará las medidas que integran el deber general de prevención previsto en el artículo anterior,
con arreglo a los siguientes principios generales:
• Evitar los riesgos.
• Evaluar los riesgos que no se puedan evitar.
• Combatir los riesgos en su origen.
• Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así
como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar
el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.
• Tener en cuenta la evolución de la técnica.
• Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
• Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización
del trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el
trabajo.
• Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
• Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

1.2.1. Obligaciones del empresario


El empresario está obligado a:
• Garantizar la seguridad y salud de los trabajadores.
• Realizar la prevención de los riesgos laborales mediante la adopción de cuantas medidas sean necesarias.
• Evaluar los riesgos laborales.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

• Planificar la acción preventiva a partir de los resultados de la evaluación de los riesgos.


• Asegurarse de que los medios de trabajo garanticen la seguridad de los trabajadores.
• Proporcionar a los trabajadores los medios de protección personal adecuados al trabajo a realizar, cuando los
riesgos no se puedan evitar o limitar suficientemente.
• Informar adecuadamente a los trabajadores acerca de los riesgos existentes, las medidas y actividades de pro-
tección aplicables, y las medidas de emergencia adoptadas.
• Consultar a los trabajadores y permitir su participación en todas las cuestiones que afecten a la seguridad y la
salud laborales.
• Garantizar que todo trabajador reciba una formación adecuada en materia preventiva.
• Informar y adoptar medidas, cuando los trabajadores puedan estar expuestos a un riesgo grave e inminente.
• Garantizar la vigilancia médica periódica de la salud de los trabajadores.
• Designar a uno o varios trabajadores para ocuparse de la prevención de los riesgos profesionales, constituir un
servicio de prevención o concertar con un servicio de prevención ajeno.

1.2.2. Obligaciones de los trabajadores


Los trabajadores están obligados a:
• Velar por su seguridad y salud, mediante el cumplimiento de las medidas de prevención establecidas.
• Usar adecuadamente las máquinas, herramientas y materiales.
• Utilizar correctamente los medios de protección individual que le sean facilitados por la empresa.
• No modificar ni anular, y utilizar correctamente, los dispositivos de seguridad.
• Informar de inmediato de cualquier situación que a su juicio entrañe riesgo.
• Cooperar con el empresario para que éste pueda garantizar unas condiciones de trabajo seguras.
• Recibir formación adecuada en materia preventiva.

1.2.3. Derechos del empresario


El empresario tiene derecho a:
• Exigir a los trabajadores el cumplimiento de los deberes antes citados.
• Exigir a los trabajadores el cumplimiento de la normativa de seguridad.
• Formar parte del Comité de Seguridad y Salud, ya sea directamente o a través de sus representantes.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.2.4. Derechos de los trabajadores


Los trabajadores tienen derecho a:
• Una protección eficaz en materia de seguridad y salud en el trabajo.
• Recibir información acerca de los riesgos existentes, las medidas y actividades de protección aplicables, y las
medidas de emergencias adoptadas.
• Ser consultados y participar en todas las cuestiones que afecten a la seguridad y la salud laborales.
• Recibir una información adecuada en materia preventiva.
• Ser informados cuando puedan estar expuestos a un riesgo grave e inminente.
• Ser sometidos a la vigilancia médica periódica.
• Formar parte del Comité de Seguridad y Salud, a través de sus representantes.
• La protección de la maternidad y de los menores.
• La protección de los trabajadores especialmente sensibles a determinados riesgos.
• Utilizar medios de trabajo adecuados y debidamente protegidos.
• Que se le faciliten medios de protección personal adecuados a la tarea y a los riesgos que comporta.

1 . 3 . Ó R G A N O S D E R E P R E S E N TA C I Ó N
PA R A L A P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S

Representación Representación Representación


de los trabajadores paritaria del empresario

Delegados Comité
de Prevención de Seguridad y Salud

Número de Delegados En empresas de 50 Trabajadores para


o más trabajadores Prevención de Riesgos
1 D.P. hasta 30 trab.
o Servicios de Prevención
1 D.P. entre 31 y 49 trab. Formado por los
2 entre 50 y 100 trab. Delegados de Prevención Propios o concertados
y los Representantes debidamente acreditados
3 entre 101 y 500 trab.
del Empresario en igual
4 entre 501 y 1.000 trab. número
5 entre 1.001 y 2.000 trab.
6 entre 2.001 y 3.000 trab.
7 entre 3.001 y 4.000 trab.
8 a partir de 4.000 trab.

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1.4. ASPECTOS BÁSICOS DE LA LEY


DE PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES

La cultura de la Prevención se fundamenta, desde el punto de vista de la actitud, en la responsabilidad, la partici-


pación y la universalidad, y desde el punto de vista de la gestión en la evaluación de los riesgos, el Plan de Prevención
y las Auditorías.

Responsabilidad Evaluación de riesgos

CULTURA DE
Participación Plan de Prevención
LA PREVENCIÓN

Responsabilidad Auditorías

Definiciones
PREVENCIÓN:
Conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en todas las fases de actividades de la empresa con el
fin de evitar o disminuir los riesgos derivados de trabajo.

RIESGO:
Posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del trabajo. Para calificar un riesgo desde
el punto de vista de su gravedad, se valorarán la probabilidad de que se produzca un daño y la severidad del
mismo.

ACCIDENTE DE TRABAJO (desde el punto de vista legal):


Toda lesión corporal que el trabajador sufra con ocasión o por consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena.

ACCIDENTE DE TRABAJO (desde el punto de vista de la prevención):


Es un suceso anormal, no querido ni deseado que rompe la continuidad del trabajo de forma súbita e inesperada.
Esta definición indica, a diferencia de la definición legal, que no es necesario que se produzca lesión.

ENFERMEDAD PROFESIONAL:
La contraída a consecuencia del trabajo que ejecuta por cuenta ajena en las actividades que se especifican en el
cuadro de enfermedades profesionales y que esté provocada por la acción de los elementos o sustancias que en
dicho cuadro se indiquen.
Tipos de Enfermedades Profesionales. Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1 . 5 . C U LT U R A D E P R E V E N C I Ó N

PREVENIR LOS ACCIDENTES ES RENTABLE PARA TODOS


Los accidentes suponen lamentables pérdidas tanto para el propio trabajador, su entorno familiar, las empresas y
el propio país. Bastante más de lo que algunos piensan. Por eso, prevenir los accidentes es rentable para todos.

LA PREVENCIÓN ES MUTUA: ES RESPONSABILIDAD DE EMPRESARIOS Y TRABAJADORES


La Ley articula la prevención sobre los principios de responsabilidad y participación, regulando actuaciones, funciones
derechos, obligaciones y responsabilidades de empresarios y trabajadores.

LA PREVENCIÓN SE EXIGE EN TODOS LOS NIVELES Y EN TODOS LOS TRABAJOS


La prevención en la empresa tiene que afrontar toda clase de riesgos que puedan poner en peligro la calidad de vida
laboral, la calidad del proceso productivo, y la calidad del producto acabado. Tiene que partir del convencimiento
de la dirección y de su interés preventivo en el conjunto de sus actividades y decisiones en procesos, organización
del trabajo y línea jerárquica.

LOS ACCIDENTES SE PUEDEN EVITAR: NO SON CASUALES, SINO QUE SE CAUSAN


Los accidentes suceden porque tienen unas causas naturales o provocadas, que pueden investigarse, explicarse y
corregirse, no son fruto del azar o de la mala suerte. En este principio se basa toda acción preventiva, orientada
a eliminar riesgos y evitar accidentes.

LOS ACCIDENTES INDICAN QUE ALGO SE PUEDE MEJORAR EN LA EMPRESA


Porque los accidentes son una manifestación inequívoca de que existen fallos en los sistemas y en los procesos.
Los accidentes advierten de que hay cosas fuera de control.

LA SEGURIDAD LABORAL ES UN COMPONENTE INSEPARABLE DEL TRABAJO


Es parte integrante de él, es inherente a su constitución y su naturaleza. Sólo existe una forma correcta de realizar
un trabajo, la forma segura.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

LA FORMACIÓN, UNA HERRAMIENTA IMPRESCINDIBLE PARA IMPLANTAR LA CULTURA DE PREVENCIÓN


En nuestros ámbitos laborales la cultura de prevención está por conseguir. Crear prácticas y hábitos seguros de
trabajo se logra mediante la formación, para que poderes públicos, empresarios, trabajadores y sus respectivas
organizaciones representativas asuman que la prevención es un valor seguro desde la perspectiva del bien general
y de la gestión empresarial.

LA PREVENCIÓN NO ES UN GASTO, ES UNA INVERSIÓN


Eso significa no tener que hacer frente a los costes indirectos de los accidentes laborales, al mal ambiente laboral
que pueden provocar y a la mala imagen que puede causar de cara al mercado. Prevenir no es un gasto, sino una
buena inversión.

LA PREVENCIÓN NO SE ADQUIERE; SE HACE EN LA EMPRESA


La organización de la prevención no puede llevarse a cabo a base de recetas iguales para todos, adquiridas fuera
de las empresas. La prevención ha de hacerse partiendo de las particularidades que presenta cada empresa en
cuanto a sector de actividad, organigrama, personal, enclave físico, etc.

LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES ES UN DERECHO BÁSICO


Porque así lo dice la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y porque el trabajo no debe comportar un perjuicio
para la salud de los trabajadores, máxime teniendo en cuenta que tal perjuicio es evitable.
LOS OBJETIVOS DE LA PREVENCIÓN NO SÓLO COMPRENDEN LA PROTECCIÓN DE LAS PERSONAS
También engloban la protección de los bienes y los procesos productivos de la empresa, del ambiente laboral y de
la propia función empresarial.

LA SEGURIDAD LABORAL ES EL RESULTADOS DE


UN TRABAJO BIEN HECHO
La seguridad resulta de hacer bien las cosas. Lo
mismo que la calidad. Tanto los accidentes que
ocurren en las empresas como los fallos o defectos
de calidad, significan que las cosas no se hacen
bien.

LA PRODUCTIVIDAD, LA CALIDAD Y LA PREVEN-


CIÓN SON INTERDEPENDIENTES
Ninguna empresa puede afirmar que ha optimizado
la productividad de sus procesos si aún ocurren en
ella accidentes que lesionan a sus trabajadores,
que dañan a equipos y materiales y paralizan pro-
cesos, con sus consecuentes pérdidas económicas
y su influencia negativa sobre la calidad.

LAS CAUSAS DE LOS ACCIDENTES SON GENERALMENTE LAS MISMAS QUE AFECTEN NEGATIVAMENTE
A LA PRODUCTIVIDAD, A LA CALIDAD Y A LA COMPETITIVIDAD
Porque las causas que producen accidentes son origen también de fallos en los procesos productivos, organizativos,
técnicos y humanos.

LA PREVENCIÓN AYUDA A MEJORAR LA COMPETITIVIDAD DE LAS EMPRESAS


Los accidentes reducen la productividad y las pérdidas que ocasionan sobre el coste final del producto. En estas
condiciones, la competitividad resulta evidentemente mermada.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.6. GESTIÓN DE RIESGOS

La mejora continua de la seguridad en el trabajo es el método idóneo para gestionar los riesgos, prevenir los
accidentes y debe ser uno de los objetivos prioritarios de la empresa.

¿En qué consiste la mejora continua de la seguridad?

La mejora continua de la seguridad se lleva a cabo en cuatro pasos principales: Identificación, Valoración,
Actuación y Seguimiento.

1.6.1. Identificar y analizar los peligros y sus causas


• Se puede realizar la identificación de riesgos a través de diferentes técnicas como son la inspección de las áreas,
la realización de procedimientos de trabajo, la observación de las tareas, la investigación de accidentes, y la
identificación día a día.
• Asegurarse de que se incluyan los riesgos referentes a: áreas de trabajo, orden y limpieza, manutención y manejo
de materiales, máquinas, herramientas, incendios, explosiones, riesgos eléctricos, condiciones ambientales, etc.

1.6.2. Valoración de riesgo


• Se debe realizar una valoración y análisis del riesgo, para determinar su potencial pérdida y la prioridad de
actuación sobre él.

1.6.3. Actuar. Adoptar medidas para eliminar


o controlar el riesgo
• Las medidas a adoptar pueden ser de distinta índole
(instruir, mejorar las condiciones físicas, modificar el
procedimiento o el material a proteger, hacer cumplir
las normas, etc.), que siempre deben tender a elimi-
nar el riesgo.
• Cada medida correctora debe tener un responsable
y una fecha de ejecución.
• Las medidas deben mantener un equilibrio adecua-
do entre su coste de realización y el porcentaje de
riesgo que eliminan.

1.6.4. Seguir el cumplimiento en la práctica


• Mediante la designación de un responsable y un
plazo de ejecución de una medida correctora, se
puede realizar un seguimiento de su cumplimiento.
• Cada mando será responsable de realizar el segui-
miento de las medidas que se hayan puesto en
práctica en su área de responsabilidad.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.7. CICLO DE LA MEJORA CONTINUA

Sensibilización

SEGUIMIENTO Concienciación

Consolidación
Compromiso
de la mejora

ACTUACIÓN IDENTIFICACIÓN

VALORACIÓN

Método para la mejora continua de la seguridad en el trabajo

La prevención de riesgos laborales precisa de una puesta al día continua, en paralelo con las necesidades que van
apareciendo en la empresa, y que llevan consigo cambios en las personas, las materias primas, los procesos, las
exigencias de los consumidores, etc.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.7. GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES

La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, ha venido a dar un nuevo enfoque a la prevención de los riesgos laborales,
que no se limita a un conjunto de deberes de obligado cumplimiento empresarial o a la subsanación de situaciones
de riesgo ya manifestadas, sino que se integra en el conjunto de actividades y decisiones de la empresa, de las que
forma parte desde el comienzo mismo del proyecto empresarial.

Ante esto, sólo el establecimiento de un sistema de gestión integrado en la tarea diaria de la empresa, permitirá
adelantarnos de manera consciente y permanente a la aparición de los problemas estableciendo un sistema de mejora
continua.

La prevención de riesgos laborales, como actuación a desarrollar en el seno de


las empresas, deberá integrarse en el conjunto de sus actividades y decisiones,
tanto en los procesos técnicos, en la organización del trabajo y en las condi-
ciones que éste se preste, como en la línea jerárquica de la empresa, incluidos
todos los niveles de la misma.

La integración de la prevención en todos los niveles jerárquicos de la empresa implica la atribución a todos ellos
y la asunción por éstos de la obligación de incluir la prevención de riesgos en cualquier actividad que realicen u orde-
nen y en todas las decisiones que adopten.

El establecimiento de una acción de prevención de riesgos integrada en la empresa supone la implantación de un


plan de prevención de riesgos que incluya la estructura organizativa, la definición de funciones, las prácticas, los
procedimientos, los procesos y los recursos necesarios para llevar a cabo dicha acción.

La puesta en práctica de toda acción preventiva requiere, en primer término, el conocimiento de las condiciones
de cada uno de lo puestos de trabajo, para identificar y evitar los riesgos y evaluar los que no puedan evitarse.

A partir de los resultados de la evaluación de los riesgos, el empresario planificará la actividad preventiva, que se
desarrollará a través de algunas de las modalidades siguientes:

a) Asumiendo personalmente tal actividad.


b) Designando a uno o varios trabajadores para llevarla a cabo.
c) Constituyendo un servicio de prevención propio.
d) Recurriendo a un servicio de prevención ajeno.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

CONSTITUCIÓN DEL SERVICIO


DE PREVENCIÓN

POSIBILIDADES

CONCERTAR ASUMIR
CONSTITUIR DESIGNAR
EL SERVICIO CON PERSONALMENTE
UN SERVICIO DE A UNO O VARIOS
UNA ENTIDAD AJENA LAS FUNCIONES
PREVENCIÓN PROPIO TRABAJADORES
ESPECIALIZADA DE PREVENCIÓN

a) Asunción personal por el empresario de la actividad preventiva


El empresario podrá desarrollar personalmente la actividad preventiva, con excepción de las actividades relativas
a la vigilancia de la salud de los trabajadores, cuando concurran las siguientes circunstancias:
1. Que se trate de empresas de menos de seis trabajadores.
2. Que las actividades desarrolladas en la empresa no estén incluidas en el anexo I del Reglamento de los Servicios
de Prevención (R.D. 39/1997).
3. Que desarrolle de forma habitual su actividad profesional en el centro de trabajo.
4. Que tenga la capacidad correspondiente a las funciones preventivas que va a desarrollar, de acuerdo con lo
establecido en el capítulo VI del Reglamento de los Servicios de Prevención (R.D. 39/1997).
La vigilancia de la salud de los trabajadores, así como aquellas otras actividades preventivas no asumidas perso-
nalmente por el empresario, deberán cubrirse mediante el recurso de algunas de las restantes modalidades de orga-
nización preventiva.

b) Designación de trabajadores
El empresario designará a uno o varios trabajadores para ocuparse de la actividad preventiva en la empresa.

Las actividades preventivas para cuya realización no resulte suficiente la designación de uno o varios trabajadores
deberán ser desarrolladas a través de uno o más servicios de prevención propios o ajenos.

No será obligatoria la designación de trabajadores cuando el empresario:


1. Haya asumido personalmente la actividad preventiva de acuerdo con lo señalado anteriormente.
2. Haya recurrido a un servicio de prevención propio.
3. Haya recurrido a un servicio de prevención ajeno.

c) Servicio de prevención propio


El empresario deberá constituir un servicio de prevención propio cuando concurra alguno de los siguientes
supuestos:

18 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1. Que se trate de empresas que cuenten con más de 500 trabajadores.


2. Que, tratándose de empresas de entre 250 y 500 trabajadores, desarrollen alguna de las actividades incluidas
en el anexo I del Reglamento de los Servicios de Prevención (R.D. 39/1997).
3. Que tratándose de empresas no incluidas en los apartados anteriores, así lo decida la Autoridad Laboral, previo
informe de la Inspección de Trabajo y Seguridad Social y, en su caso, de los órganos técnicos en materia
preventiva de las Comunidades Autónomas, en función de la peligrosidad de la actividad desarrollada o de la
frecuencia o gravedad de la siniestralidad en la empresa, salvo que se opte por la contratación de un servicio
de prevención ajeno.

d) Servicios de prevención ajenos


El empresario deberá recurrir a uno o varios servicios de prevención ajenos, que colaborarán entre sí cuando sea
necesario, cuando concurra alguna de las siguientes circunstancias:
1. Que la designación de uno o varios trabajadores sea insuficiente para la realización de la actividad de prevención
y no concurran las circunstancias que determinan la obligación de constituir un servicio de prevención
propio.
2. Que en el supuesto a que se refiere el párrafo 3 del apartado C no se haya optado por la constitución de un
servicio de prevención propio.

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1 LEGISLACIÓN Y GESTIÓN DE LA PREVENCIÓN

1.8. ANEXO I

a) Trabajos con exposiciones a radiaciones ionizantes en zonas controladas según Real Decreto 53/1992, de 24 de
enero, sobre protección sanitaria contra radiaciones ionizantes.
b) Trabajos con exposición a agentes tóxicos y muy tóxicos, y en particular a agentes cancerígenos, mutagénicos
o tóxicos para la reproducción, de primera y segunda categoría, según Real Decreto 363/1995, de 10 de enero,
que aprueba el Reglamento sobre notificación de sustancias nuevas y clasificación, envasado y etiquetado de
sustancias peligrosas, así como RD 255/2003, del 28 de julio, sobre clasificación, envasado y etiquetado de
preparados peligrosos y las normas de desarrollo y adaptación al progreso de ambos.
c) Actividades en que intervienen productos químicos de alto riesgo y son objeto de la aplicación del Real Decreto
886/1988, de 15 de julio, y sus modificaciones, sobre prevención de accidentes mayores en determinadas activi-
dades industriales.
d) Trabajos con exposición a agentes biológicos, RD 664/1997, del 12 de mayo y la Directiva 2000/54/CE y sus
modificaciones, sobre protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados durante el trabajo.
e) Actividades de fabricación, manipulación y utilización de explosivos, incluidos los artículos pirotécnicos y otros
objetos o instrumentos que contengan explosivos.
f) Trabajos propios de minería a cielo abierto y de interior, y sondeos en superficie terrestre o en plataformas marinas.
g) Actividades de inmersión bajo el agua.
h) Actividades en obras de construcción, excavación, movimientos de tierras y túneles, con riesgo de caída de
altura o sepultamiento.
i) Actividades en la industria siderúrgica y en la construcción naval.
j) Producción de gases comprimidos, licuados o disueltos o utilización significativa de los mismos.
k) Trabajos que produzcan concentraciones elevadas de polvo silíceo.
l) Trabajos con riesgos eléctricos en alta tensión.

20 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
2. CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Í N D I C E

2.1 Introducción 22

2.2 Exclusiones, definiciones y obligaciones del empresario 23

2.3 Anexo I. Condiciones generales de seguridad en los lugares de trabajo 24

2.3.1. Seguridad estructural 24


2.3.2. Espacios de trabajo 24
2.3.3. Suelos, aberturas, desniveles y barandillas 24
2.3.4. Tabiques, ventanas y vanos 24
2.3.5. Vías de circulación 24
2.3.6. Puertas y portones 25
2.3.7. Rampas 25
2.3.8. Escaleras fijas y de servicio 25
2.3.9. Escalas fijas 25
2.3.10. Escaleras de mano 25
2.3.11. Vías y salidas de evacuación 26
2.3.12. Condiciones de protección contra incendios 26
2.3.13. Instalación eléctrica 26
2.3.14. Disminuidos 26

2.4 Anexo II. Orden y limpieza 27

2.5 Anexo III. Condiciones ambientales de los lugares de trabajo 29

2.6 Anexo IV. Iluminación de los lugares de trabajo 29

2.7 Anexo V. Servicios higiénicos y locales de descanso 30

2.7.1. Vestuarios, duchas, lavabos y retretes 30


2.7.2. Locales de descanso 30

2.8 Anexo VI. Material y locales de primeros auxilios 30

2.9 Protección en trabajos con riesgo de caída en altura 31

2.9.1. Protección colectiva 31


2.9.2. Protección individual 32

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.1. INTRODUCCIÓN

El entorno de trabajo, así como los puestos donde se realizan las múltiples operaciones y tareas con el fin de obtener
los diversos productos que posteriormente saldrán al mercado, son muy variados, en función de las características que
tenga el proceso de fabricación y los condicionantes de espacio del centro de trabajo.

Así pues ante la gran variedad de situaciones que se pueden encontrar en la empresa se han de dar unas mínimas
condiciones de seguridad en los lugares y puestos de trabajo, con el fin de garantizar la seguridad y salud de los
trabajadores.

Con este fin se procede a ratificar diversos convenios, directivas y a crear legislación (internacional, nacional y
autonómica) que facilite la implantación de condiciones de seguridad, a modo de ejemplo caben citar:
• Convenios de la Organización Internacional del Trabajo ratificados por España:
– Convenio 155 del OIT, relativo a la seguridad y salud de los trabajadores, de 22 de junio de 1981, ratificado
por España el 26 de julio de 1985.
– Convenio 148 de la OIT, relativo al medio ambiente de trabajo, de 20 de junio de 1977, ratificado por nuestro
país el 24 de noviembre de 1980.
• Directivas comunitarias:
– DIRECTIVA 89/654/CEE, de 30 de noviembre, establece las disposiciones mínimas de seguridad y de salud
en los lugares de trabajo.

Nuestro país, al ser un miembro de la Comunidad Europea, transpuso la Directiva mencionada a nuestra legisla-
ción mediante el Real Decreto 486/1997 de 14 de abril. Al entrar en vigor esta norma se derogan los capítulos I, II,
III, IV, V y VII del Título II de la Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo, no obstante la Ordenanza se
mantiene en vigor en lo que pueda afectar a los lugares de trabajo excluidos del Real Decreto.

Se encuentra en vigor el Código Técnico de la Edificación aprobado por Real Decreto 314/2006, de 17 de marzo y
su documento básico, CTE-DB/SI Seguridad en caso de Incendio.

El R.D. 486/97 será de aplicación a los lugares de trabajo utilizados por primera vez a partir de su entrada en vigor
o en las modificaciones, ampliaciones o transformaciones de los lugares de trabajo ya utilizados antes de dicha fecha.
No obstante, se establecen condiciones mínimas para las ya existentes.

Así mismo con el fin de facilitar la aplicación del R.D. 486/1997, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en
el Trabajo ha elaborado una Guía Técnica.

A continuación se indican de forma resumida los diferentes apartados que componen el R.D. 486/1997.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.2. EXCLUSIONES, DEFINICIONES Y OBLIGACIONES DEL EMPRESARIO

Exclusiones del Real Decreto:


• Los medios de transporte fuera del centro de trabajo: aviones,
barcos, trenes, vehículos de carretera o cualquier medio de
transporte propio de la empresa.
– Lugares de trabajo situados dentro de dichos medios.
– Pendiente de ser regulados por futuras directivas.
• Obras de construcción temporales o móviles.
– Regulados por Real Decreto 1627/1997.
• Las industrias de extracción.
– Actividades mineras reguladas por R.D. 1389/1997.
– Industrias extractivas por sondeos, Real Decreto 150/1996.
• Los buques de pesca.
– Regulados por Real Decreto 1216/1997.
• Terrenos que formen parte de un centro de trabajo
agrícola o forestal, fuera de la zona edificada.
– Pendiente de ser regulados por futuras directivas.

Definiciones
LUGAR DE TRABAJO:
Área del centro de trabajo, edificada o no, en las que los trabajadores deban permanecer o a las que puedan acceder
en razón de su trabajo, incluyendo servicios higiénicos, locales de descanso, los locales de primeros auxilios y los
comedores.
Las instalaciones de servicio (salas de calderas, salas de compresores, salas de máquinas de ascensores, centros de
transformación, etc.) o protección anejas a los lugares de trabajo (protección contra incendios) se considerarán
como parte integrante de los mismos.

Obligaciones del empresario:


Información a los trabajadores: Deberá informar sobre las medidas de prevención y protección en aplicación
de esta norma.(Art. 18 L.P.R.L.).

Consulta y participación de los trabajadores: Sobre todas las cuestiones contenidas en la norma y que afecten
a los lugares de trabajo. (Art. 18 L.P.R.L.).

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.3. ANEXO I. CONDICIONES GENERALES DE SEGURIDAD


EN LOS LUGARES DE TRABAJO

Se indican a continuación las disposiciones aplicables a los lugares de trabajo nuevos y modificados o ampliados.

2.3.1. Seguridad estructural


Todos los elementos estructurales o de servicio, con inclusión de las
plataformas de trabajo, escaleras y escalas deben reunir las siguientes
condiciones:
• Solidez y resistencia adecuada, así como sujeción y apoyo que
proporcione estabilidad.
• El acceso a techos y cubiertas que no ofrezcan garantías de resis-
tencia, sólo se autorizará cuando se proporcionen los equipos de
protección necesarios.

2.3.2. Espacios de trabajo


En los espacios de trabajo se debe desarrollar un trabajo seguro y
en condiciones ergonómicas aceptables, para ello se deberán cumplir
las dimensiones mínimas, así como la protección de los trabajadores
de manera que:
• Altura techo-suelo: 3 m excepto en oficinas o servicios (2,5 m).
• Superficie de trabajo 2 m2.
• Volumen de trabajo 10 m3/trabajador.
• Separación entre elementos, la necesaria.
• Disposiciones de seguridad adecuadas para trabajos con riesgo
de caída, o exposición a elementos agresivos y colocar señalización
adecuada.

2.3.3. Suelos, aberturas, desniveles y barandillas


• Suelos: fijos, estables, no irregulares y no resbaladizos.
• Aberturas: mediante barandillas en altura superior
a 2 m y en escaleras de altura superior a 60 cm.
• Barandillas: altura mínima 90 cm con protección
que impida la caída de objetos.

2.3.4. Tabiques, ventanas y vanos


• Los tabiques transparentes o translúcidos tendrán
protección contra rotura.
• Las ventanas y vanos deberán poderse limpiar sin riesgo.

2.3.5. Vías de circulación


• Puertas exteriores: 80 cm anchura mínima.
• Pasillos: 1 m anchura mínima.
• Muelles de carga: tendrán al menos una salida.
• Señalizadas.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.3.6. Puertas y portones


• Vaivén: total o parcialmente transparente.
• Correderas: sistema de seguridad en carriles.
• Hacia arriba: sistema de seguridad anticaídas.
• Acceso a escaleras: no abrirán directamente sobre escalones.

2.3.7. Rampas
• No resbaladizas.
• Longitud menor de 3 m: 12% pendiente máxima.
• Longitud menor de 10 m: 10%.
• Resto de casos 8%.

2.3.8. Escaleras fijas y de servicio


• Anchura mínima 1 m (las de servicio: 55 cm).
• Prohibidas las de caracol, excepto servicio.
• Escalones de las escaleras que no sean de servicio:
– Huella 23-26 cm.
– Contrahuella 13-20 cm.
• Escalones de las escaleras de servicio:
– Huella 15 cm.
– Contrahuella 25 cm.
• Altura máxima entre descanso: 3,7 m.

2.3.9. Escalas fijas


• Anchura mínima: 40 cm. Distancia entre peldaños: 30 cm.
• Distancia mínima entre peldaños y pared posterior 16 cm
y con pared anterior 75 cm.
• A partir de 4 m de altura, tendrá protección circundante.
• Cada 9 m o fracción, tendrá plataforma de descanso.

2.3.10. Escaleras de mano


• Tendrán resistencia y elementos de sujeción necesarios para evitar
su rotura o desplazamiento.
• No se usarán escaleras de más de 5 m sin que tengan garantías.
• Si es posible, se apoyarán en un ángulo aproximado de 75 grados.
• Si se usan para acceder a una plataforma, la superarán al menos
en 1 m por encima de ésta.
• En trabajos realizados por encima de 3,5 m desde la posición de
trabajos al suelo, se usará cinturón de seguridad o medidas alter-
nativas.
• Si representa algún peligro, no se transportarán cargas en su uso.
• No se utilizarán por más de una persona simultáneamente.
• No estarán pintadas, para la detección de posibles defectos.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.3.11. Vías y salidas de evacuación


Se ajustarán a la normativa específica, no obstante:
• Deberán estar expeditas y acceder próximas al exterior o zona de
seguridad.
• En caso de peligro asegurarán la rápida evacuación de todos los
lugares de trabajo.
• Su dimensionamiento estará en relación con su uso, número
máximo de trabajadores, etc.
• Las puertas se abrirán hacia el exterior y siempre estarán opera-
tivas.
• Quedan prohibidas las puertas correderas o giratorias.
• Las puertas de evacuación se podrán abrir sin ayuda especial.
• Estarán sujetas a la norma específica de señalización.
• Las puertas de emergencia no deberán cerrarse con llave.
• Estarán equipadas con iluminación de seguridad.

2.3.12. Condiciones de protección contra incendios


Los lugares de trabajo se ajustarán a la normativa específica, no obstante:
• Estarán equipados con dispositivos para combatir incendios, así como
detectores y sistemas de alarma si fuera necesario.
• Los dispositivos no automáticos serán de fácil acceso y manipulación.
• Estarán señalizados según la normativa específica.

2.3.13. Instalación eléctrica


• Deberán ajustarse a la normativa específica.

2.3.14. Disminuidos
• Los lugares de trabajo, puertas, vías de circulación, escaleras, servicios higiénicos utilizados u ocupados por
disminuidos, estarán acondicionados para el uso de éstos.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2.4. ANEXO II. ORDEN Y LIMPIEZA

Uno de los factores que más influencia ejerce en la prevención de accidentes, es precisamente el orden y limpieza en
los locales de trabajo, ya que además de suprimirse con ello un elevado número de condiciones de inseguridad, origen
de múltiples accidentes, contribuye a la seguridad por el efecto psicológico que ejerce sobre los trabajadores.

Por «orden» entendemos la organización que nos


permite disponer de un lugar adecuado para cada cosa
y que cada cosa se mantenga en el sitio asignado para
ello. El orden comprende la señalización de los puestos
de trabajo y pasillos o zonas de tránsito, la colocación
de taquillas y armarios para disponer las herramientas
de cada máquina, la colocación de estanterías, soportes
o carretillas para la colocación de piezas a mecanizar
y acabadas, el correcto almacenaje y control de materias
primas y herramientas, etc.

La «limpieza», como complemento del orden,


comprende la pintura adecuada de techos, suelos
y paredes, la retirada de chatarras y productos de
desecho, la limpieza de suelos, ventanas, lucer-
narios o luminarias, etc. Se podría definir como la
acción de retirar o eliminar aquellas sustancias,
materiales y equipos que ya no son útiles, así como
los restos y desechos generados en el proceso de
producción (residuos).

La falta de las más elementales normas de conservación del adecuado orden y


limpieza en los locales de trabajo constituye una de las principales causas de los
accidentes ocasionados por caídas al mismo nivel, choques, golpes o pinchazos
contra objetos o herramientas y caídas de objetos desprendidos, que suponen
cada año más de la mitad de los accidentes ocurridos en los centros de trabajo.

Además de la generación de accidentes en la empresa, la falta de orden y limpieza conlleva también otras conno-
taciones negativas como son:
• Mala imagen de la empresa.
• Falta de organización.
• Baja productividad.
• Falta de calidad y eficiencia.

Aunque en la siguiente tabla podemos ver los riesgos más frecuentes que se pueden generar, debido a los distintos
factores de riesgo que se originan por la falta de orden y limpieza, así como las medidas de prevención a adoptar para
evitarlos, se indican a continuación una serie de normas de carácter general que ayudarán a mejorar el orden y limpieza
y a evitar accidentes:
• Retirar los objetos que obstruyan el paso.
• Marcar los pasillos.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

• No apilar materiales en lugares de tránsito.


• Eliminar rápidamente los desechos.
• Hacer que las tuberías y líneas de conducción sean áreas, elevadas o subterráneas.
• No permitir enrejillados que sobresalgan del suelo.
• Hacer que los recipientes que contienen líquidos tóxicos o inflamables queden
herméticamente cerrados y adecuadamente almacenados.
• Evitar los pisos resbaladizos.

El R.D. 486/1997 nos indica una serie de apartados a cumplir:


• Puertas de salida y emergencia, permanecerán siempre libres de obstáculos.
• Limpieza periódica de las zonas de trabajo, servicios y vestuarios.
• Eliminación adecuada de desperdicios y residuos.
• La limpieza se realizará con los medios y equipos adecuados.
• Realización de mantenimiento periódico de instalaciones y equipos.
• Control de las instalaciones de protección.

CAUSAS Y MEDIDAS DE PREVENCIÓN Y PROTECCIÓN A ADOPTAR FRENTE A


LOS PELIGROS DERIVADOS DE LA FALTA DE ORDEN Y LIMPIEZA EN LOS LUGARES DE TRABAJO

Riesgos Factores de Riesgo Medidas de Protección y/o Prevención a adoptar

Caídas al mismo nivel – Suelos sucios, impregnados – Ordenación y recogida de materiales y equipos sobrantes.
de sustancias resbaladizas – Iluminar correctamente las zonas de trabajo, tránsito y almacenes.
o en mal estado. – Mantener los suelos limpios y en buen estado y, si es posible,
– Objetos, materiales o desechos utilizar suelos antideslizantes.
colocados de forma desordenada. – Colocar las líneas de conducción aéreas o subterráneas.
Choques o golpes – Equipos y máquinas situados – Illuminar correctamente las zonas de trabajo, tránsito y almacenes.
contra objetos fuera de lugar. – Llevar un buen sistema de control de equipos.
– Mantener los pasillos y zonas de servicio, limpias y expeditas.
Caídas de personas – No utilizar las preceptivas – Utilizar elementos de seguridad adecuados.
a distinto nivel medidas de seguridad. – Utilizar sistemas de protección individual (cinturones, anticaídas, etc.).
Desplomes o – Falta de orden y de métodos – Conocer las limitaciones de carga de los pisos y estanterías.
derrumbamientos correctos de almacenaje. – Evitar las alturas excesivas en el apilamiento de materiales.
de objetos. – Colocar el material de forma estable y accesible.
Contacto con – Existencia de sustancias – Colocar estas sustancias en lugares apartados y bien iluminados.
sustancias nocivas nocivas en almacenes – Utilizar recipientes adecuados, cerrados herméticamente
y lugares de trabajo. y con las correspondientes etiquetas de identificación.
– La empresa deberá disponer de medios y técnicas adecuadas para su
manipulación y evitar las posibles consecuencias derivadas de su manipulación.

Pinchazos y cortes – Empleo de herramientas cortantes – Correcta ordenación de herramientas y empleo de cajas de herramientas portátiles.
y/o punzantes. – Instalación de recipientes adecuados y suficientes.
– Desorden en los desechos – Retirar los desechos inmediatamente.
de materiales, virutas, etc. – Utilizar equipos de protección individual.
Incendios – Utilizar ropa de trabajo impregnada – Prohibición de fumar o disposición de zonas a tal efecto.
de sustancias inflamables. – Recoger rápidamente los líquidos inflamables que pudiesen haber caído
– Colocar trapos o trozos de algodón sobre el suelo o zona de trabajo.
impregnados de aceite sobre equipos – Retirar rápidamente los desechos, impidiendo que se acumulen.
o máquinas calientes. – Disponer de contenedores adecuados para la recogida de desechos y restos.
– Recogida de forma incorrecta de los – Disponer de sistemas adecuados para el almacenamiento de los productos.
desechos inflamabales y acumulación – Señalización de las zonas de riesgo, así como de las instalaciones
de basuras. y material de lucha contra incendios.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2 . 5 . ANEXO III. CONDICIONES AMBIENTALES DE LOS LUGARES DE TRABAJO

La exposición a las condiciones ambientales en los lugares de trabajo, no debe suponer un riesgo para la seguridad
y salud de los trabajadores, y en la medida de lo posible no deberán constituir una incomodidad o molestia, por lo
que se evitarán temperaturas y humedades extremas, cambios bruscos de temperatura, corrientes, olores e irradiación
excesiva.

En locales cerrados se cumplirán las condiciones siguientes:


• De temperatura: Trabajos sedentarios: 17-27 °C.
Trabajos ligeros: 14-25 °C.
• De humedad relativa: Estará comprendida entre el 30 y 70%.
En locales con electricidad estática, el límite inferior será del 50%.
• Velocidad del aire: Trabajos en ambientes no calurosos: 0,25 m/s.
Trabajos sedentarios ambientes calurosos: 0,5 m/s.
Trabajos no sedentarios en ambientes calurosos: 0,75 m/s.
• Renovación del aire: Aplicar R.D. 1618/1980 (Reglamento de calefacción, climatización y agua caliente sanitaria).
No obstante, fija 30 m3/h/trabajador (Trabajos sedentarios, no calurosos ni contaminados).
En el resto, 50 m3/h/trabajador.

2 . 6 . A N E X O I V. I L U M I N A C I Ó N D E L O S L U G A R E S D E T R A B A J O

La iluminación de las zonas o áreas de trabajo deben adaptarse a las características de la actividad que se efectúa
en ellas, para ello se establecen los siguientes niveles de iluminación que se duplicarán cuando exista riesgo de caída,
golpe o cuando un error de apreciación visual pueda poner en peligro.

La iluminación de los lugares de trabajo deberá de cumplir:


• Distribución uniforme de los niveles de iluminación.
• Evitar variaciones bruscas de iluminación.
• Evitar deslumbramientos directos e indirectos.
• Evitar alumbrado que afecte a la percepción o que pueda dar lugar a efectos estroboscópicos.
• Disponer de alumbrado de emergencia de evacuación y de seguridad.
• Los sistemas de iluminación no originarán riesgos eléctricos, de incendio o de explosión.
El nivel de iluminación de una zona en la que se ejecute una tarea se medirá a la altura donde ésta se realice; en
el caso de zonas de uso general a 85 cm del suelo y en el de las vías de circulación a nivel del suelo.

NIVEL MÍNIMO
ZONA O PARTE DEL LUGAR DE TRABAJO
DE ILUMINACIÓN (LUX)
Ejecutan tareas con bajas exigencias visuales 100
Ejecutan tareas con exigencias visuales moderadas 200
Ejecutan tareas con exigencias visuales altas 500
Ejecutan tareas con exigencias visuales muy altas 1.000
Áreas de locales de uso ocasional 50
Áreas o locales de uso habitual 100
Vías de circulación de uso ocasional 25
Vías de circulación de uso habitual 50

LUX: Es la cantidad de luz incidente en una superficie.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2 . 7 . A N E X O V. S E RV I C I O S H I G I É N I C O S Y L O C A L E S D E D E S C A N S O

Son disposiciones aplicables a los lugares de trabajo utilizados de nuevo a partir de la entrada en vigor, en modi-
ficaciones, ampliaciones o transformaciones.

2.7.1. Vestuarios, duchas, lavabos y retretes


• Se dispondrá de agua potable.
• Se dispondrá de vestuarios cuando se precise usar ropa
especial de trabajo.
• Estarán dotados de taquillas individuales con llave y asientos.
• Si no son necesarios los vestuarios, se dispondrá de colga-
dores o armarios.
• Próximos a los lugares de trabajo y vestuarios, se dispondrá
de locales de aseo (espejos, lavabos, agua corriente, jabón,
toallas, etc.) y duchas cuando se realicen trabajos sucios,
contaminantes o generen elevada sudoración.
• Las dimensiones y dotación de elementos (armarios, asien-
tos, etc.) estarán en función del número de trabajadores
que los usen simultáneamente. Los vestuarios, locales de
aseo y retretes estarán separados para hombres y mujeres
o deberá preverse su utilización por separado.

2.7.2. Locales de descanso


• Se dispondrá de ellos cuando la seguridad o salud de
los trabajadores lo exija. No se aplicará en despachos o
similares.
• Las dimensiones y dotación de mesas y asientos con res-
paldos, será la adecuada.
• Cuando no haya locales de descanso se dispondrá de
zonas que permitan la permanencia de los trabajadores.
• Las trabajadoras embarazadas o madres lactantes deberán tener la posibilidad de descansar tumbadas. Deberán
adoptarse las medidas adecuadas para la protección de los no fumadores.
• Si existen dormitorios, deberán reunir condiciones adecuadas y permitir el descanso del trabajador.
• En el caso de trabajos al aire libre, cuando la seguridad o salud de los trabajadores lo exija, se deberá de contar
con instalaciones de descanso adecuadas.

2 . 8 . A N E X O V I . M AT E R I A L Y L O C A L E S D E P R I M E R O S A U X I L I O S

Será de aplicación en los lugares de trabajo utilizados por primera vez a su entrada en vigor o a los antiguos que
sufran transformaciones, ampliaciones o modificaciones.
• Todo lugar de trabajo dispondrá, como mínimo, de un botiquín portátil (se fija el contenido).
• En lugares de trabajo de más de 50 trabajadores, se deberá disponer de un local destinado a los primeros
auxilios y atenciones sanitarias.
• Según la peligrosidad de la actividad desarrollada, la autoridad laboral podrá determinar su existencia en lugares
de trabajo a partir de 25 trabajadores.
• Se fija el contenido de estos locales.

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

2 . 9 . P R O T E C C I Ó N E N T R A B A J O S C O N R I E S G O D E C A Í D A E N A LT U R A

De acuerdo con el R.D. 486/1997, (Anexo I, apartado A, punto 9), modificado por R.D. 2177/2004 y lo reflejado
en el R.D. 1215/1997 (Anexo II, apartado 4.2.3) los trabajos a más de 3,5 metros de altura, desde el punto
de operación al suelo, que requieran movimientos o esfuerzos peligrosos para la estabilidad del trabajador, sólo
se efectuarán si se utiliza cinturón de seguridad o se adoptan otras medidas de protección alternativas (plataformas
elevadoras, cestas, protecciones perimetrales, líneas de vida, arnés, etc.).

Así pues, debido a la gravedad de las lesiones que se generan en las posibles caídas al realizar trabajos en
altura, se deberán de emplear medios adecuados de protección con el fin de evitar el riesgo de caídas a distinto
nivel en trabajos tales como:
• Actividades de montaje y desmontaje.
• Mantenimiento y reparación de torres y postes.
• Operaciones de reparación, conservación y saneamiento.
• Trabajos en ascensores, elevadores, montacargas y grúas.
• Labores de limpieza y pintado.
• Trabajos en zanjas, fosos, pozos, galerías y canalizaciones.

Con el fin de evitar o disminuir las consecuencias de una caída en altura, se


deberán adoptar las medidas adecuadas previo análisis y estudio de las tareas
u operaciones a realizar. Se dispondrá preferentemente primero protección
colectiva y en su defecto protección individual.

Las actuaciones a realizar deben seguir el siguiente orden:

Impedir la caída: Eliminando los riesgos, mediante la concepción y organización del trabajo (seguridad integrada)
o en su defecto impidiendo las caídas con protección colectiva.

Limitar la caída: Recurriendo a la colocación de redes de protección cuando no es posible impedir la caída.

Proteger individualmente: Cuando no es posible utilizar protecciones colectivas o como medida complementaria
(dispositivos anticaídas, sistemas anticaídas, sistemas de sujeción, etc.).

2.9.1. Protección colectiva


Es una técnica de seguridad cuyo objetivo es la protección simultánea de varios trabajadores expuestos a un deter-
minado riesgo, como ejemplo de sistemas de protección colectiva utilizados contra caídas de altura, podemos citar:
barandillas, redes de seguridad, etc., utilizados ampliamente en el sector de la construcción.

Redes de seguridad
Constituyen uno de los medios de protección más eficaces para proteger a los trabajadores que se encuentran
expuestos a riesgos de caídas. Pueden clasificarse en:

Redes de prevención: Para impedir la caída de personas (redes verticales, redes horizontales reusadas en la planta
de trabajo, redes oblicuas).

Redes de protección: Para limitar la caída de personas (redes verticales tipo horca y redes horizontales y oblicuas
de recogida).

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2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Otra clasificación que se puede hacer de las redes es desde el punto de vista de su elasticidad, dividiéndose en
redes rígidas y elásticas.

Las redes elásticas están indicadas para evitar caídas al vacío de personas que trabajen a alturas superiores
a 6 metros, amortiguando los efectos de la caída, deben de tener las siguientes características:
• Resistencia elevada al choque.
• Capacidad de absorber impactos.
• Elevado índice comparativo resistencia/peso.
• Resistencia elevada frente a los agentes externos (frío, calor, humedad, radiaciones UV, abrasión, lluvia, etc.).

Ejemplo de red perimetral, con soporte metálico tipo horca y barandillas

2.9.2. Protección individual


Se entiende por equipo de protección individual contra caídas de altura, los destinados a sujetar a la persona a un
punto de anclaje para evitar cualquier caída de altura o para detenerla en condiciones de seguridad. Toda persona
que utilice estos equipos será formado e informado de su correcta utilización y conservación y previamente se habrán
estudiado la elección adecuada del equipo a utilizar y la correcta fijación de los puntos de anclaje. Se clasifican en:
• Sistemas de sujeción.
• Sistemas anticaídas.
• Dispositivos anticaídas.
• Dispositivos de descenso.

Sistemas de sujeción: Son equipos de protección individual destinados a sujetar al trabajador mientras realiza el
trabajo en altura (cinturón de sujeción).

El cinturón de seguridad, sólo está indicado para aquellos trabajos y operaciones en las que el usuario no necesite
desplazarse, o cuando lo hace, las direcciones de sus desplazamientos se encuentran limitadas, sin posibilidad de
caída libre.

Para ello, el elemento de amarre en esta clase de cinturón debe estar siempre tenso, siendo conveniente el empleo
de sistemas de regulación para garantizarlo.

Sistemas anticaídas: Son equipos de protección individual contra caídas de altura que constan de un arnés
anticaídas, un elemento de amarre y una serie de conectores (argollas, mosquetones, etc.) pudiendo contener
también un absorbedor de energía destinado a amortiguar la caída.

32 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Su utilización entraña una serie de problemas, ya que su empleo está indicado en aquellos trabajos en los que
existe posibilidad de caída libre.

Su finalidad es frenar y determinar la caída libre de una persona, de forma que al final de aquella la energía cinética
originada en la caída se absorba en gran parte por los elementos integrantes del sistema, manteniendo los esfuerzos
transmitidos a la persona por debajo de valores tolerables.

Ejemplo de sistemas de sujeción y anticaídas

Arnés anticaídas: Dispositivo destinado a parar las caídas. Puede estar constituido por bandas, elementos de
ajuste, hebillas y otros elementos, dispuestos y ajustados de forma adecuada sobre el cuerpo de la persona para
sujetarla durante una caída y después de la parada de ésta.

Dispositivo anticaídas: Son equipos de protección individual contra las caídas de altura que constan de un arnés
anticaídas y un sistema de bloqueo automático.

Pueden ser deslizante (sobre línea de anclaje rígida o sobre línea de anclaje flexible) o retráctil.

Estos dispositivos consisten esencialmente en una línea de anclaje y un dispositivo de bloqueo automático, deben
reunir una serie de requisitos tales que cuando sean usados correctamente permitan:
• Detener la caída del usuario.
• Limitar el recorrido efectuado por éste durante la caída.
• Reducir la fuerza originada en la caída a valores soportables por el hombre.
Se debe de estudiar su utilización, de forma conjunta con el resto de sus elementos
integrantes: puntos de anclaje, elementos de anclaje y líneas de anclaje y arneses
anticaídas, sin los cuales no se concibe la funcionalidad del equipo.

Ejemplos de arneses Anclaje de línea de vida Fijación del arnés a la línea de vida

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 33
2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Dispositivo anticaídas deslizante: Estos dispositivos forman un conjunto inseparable con la línea de anclaje,
debiendo rodar o deslizar por ella acompañando al usuario, tanto cuando realiza operaciones de elevación como
de descenso, sin ninguna intervención de éste, con plena libertad de movimientos.

Ejemplos de dispositivos anticaídas deslizantes

Dispositivo anticaídas retráctil: Estos dispositivos permiten detener automáticamente la caída del usuario
permaneciendo bloqueado mientras éste permanezca suspendido.

La línea de anclaje extensible puede estar constituida por una cuerda, cable o cinta, enrollada automáticamente
o mediante un contrapeso dotado de un sistema de bloqueo, que permite detener la caída cuando alcanza una
determinada velocidad.

Los de enrollador automático deben llevar un indicador de final de la línea.

Ejemplos de dispositivos anticaídas retráctiles

34 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
2 CONDICIONES DE SEGURIDAD DE LOS LUGARES DE TRABAJO

Dispositivo de descenso: Son dispositivos de salvamento mediante los cuales una persona puede descender a
una velocidad limitada, desde una posición elevada hasta otra más baja, bien sola o con ayuda de una segunda
persona (descensores).

Ejemplos de dispositivos anticaídas de descenso.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 35
3. SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

Í N D I C E

3.1 Introducción 38

3.2 Aspectos generales de la señalización 39

3.2.1. Concepto 39

3.3 Clasificación y tipos de señalización 40

3.3.1. Señalización óptica 40


3.3.2. Señalización acústica 40
3.3.3. Señalización olfativa 41
3.3.4. Señalización táctil 41
3.3.5. Señalización gestual 41

3.4 Señales en forma de panel 42

3.5 Señalización de tuberías 48

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 37
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3.1. INTRODUCCIÓN

En nuestra vida diaria estamos acostumbrados a recibir información a través de nuestros sentidos, principalmente
por la vista y el oído, también a través del tacto y del olfato.

La información que se recibe, puede venir expresada en forma de códigos establecidos y que correctamente
interpretados nos darán una información útil que nos sirva para actuar ante una determinada situación.

A este sistema de códigos o lenguaje que nos permite recibir información lo denominamos SEÑALIZACIÓN.

El sistema de señalización más habitual y que estamos acostumbrados a utilizar es el de la circulación, tanto si
somos conductores como peatones.
El sistema de señalización está muy introducido en la industria a todos los niveles; no obstante, la evolución de
la sociedad, la complejidad de las instalaciones y procesos industriales y la innovación en las técnicas preventivas van
conduciendo de forma determinante a legislar sobre la necesidad de proteger o prevenir a los trabajadores ante los
riesgos en el trabajo; a través de la señalización surge, por lo tanto, un estilo de información que en base a que su
objetivo principal es informar, se puede denominar como SEÑALIZACIÓN PREVENTIVA.

La Comunidad Europea con el fin de adaptar la materia al desarrollo técnico dictó una nueva Directiva, la 92/58 CEE
del Consejo, de 24 de junio sobre señalización, la cual ha sido traspuesta al Derecho español mediante el Real
Decreto 485/1997, de 14 de abril, sobre disposiciones mínimas en materia de señalización de seguridad y salud en el
trabajo, que deroga, a su vez, el Real Decreto 1403/1986, de 9 de mayo, sobre señalización de los centros de trabajo.

38 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3.2. ASPECTOS GENERALES DE LA SEÑALIZACIÓN

3.2.1. Concepto
La señalización es una técnica preventiva que, partiendo del reconocimiento de la existencia de un riesgo potencial,
trata, mediante un sistema de mensajes codificados, de informar sobre el mismo y sobre la medidas a tomar, a efectos
de estimular, dirigir y orientar la conducta de los receptores; evitando, con ello, la posible generación de accidentes.

Su finalidad es esencialmente informativa y su uso adecuado es consecuencia directa de un análisis inicial y de la


evaluación de riesgos existentes, de la previsión de situaciones de emergencia posibles y del conocimiento exacto de
las medidas de prevención a adoptar.

Mediante la señalización se pretende:


• Atraer e interesar la atención de los receptores de la señal sobre una determinada situación.
• Informar sobre la existencia de determinados riesgos, prohibiciones, obligaciones o medidas a adoptar.
• Imponer comportamientos seguros.
• Provocar respuestas determinadas de carácter inmediato; indicando la forma correcta de actuar ante una even-
tualidad concreta.
• Alertar ante un estado de emergencia que requiera actuaciones urgentes de protección o evacuación.
• Facilitar la localización e identificación de los medios e instalaciones de protección, evacuación, emergencia
o primeros auxilios.
• Orientar y guiar las maniobras o manipulaciones peligrosas.

Para una correcta aplicación y utilización de la señalización se deberán tener en cuenta las siguientes consideraciones:
• No elimina el riesgo en sí mismo. Se trata de una medida complementaria, y necesaria dentro de un plan integral
de prevención, que contribuye a la correcta actuación de las personas que reciben la información.
• Nunca puede ser considerada como una medida sustitutiva de las actuaciones técnicas y organizativas de pro-
tección colectiva y deberá ser usada cuando, mediante estas últimas, no haya sido posible eliminar los riesgos o
reducirlos suficientemente.
• No es una actuación sustitutiva de la formación e información que debe facilitarse a los trabajadores en materia
de seguridad y salud en el trabajo. Más bien al contrario, es preciso que el empresario adopte las medidas
adecuadas para que los trabajadores y sus representantes sean informados de todas las acciones que hayan de
tomarse respecto a la utilización de la señalización. También debe proveerse de la formación adecuada, mediante
la impartición de instrucciones concretas sobre el significado de las señales y sobre los comportamientos generales
y específicos que se deriven de las mismas.
• Su sencillez y la utilización de mensajes normalizados deben garantizar la indudable y rápida comprensión de
los receptores sobre el sentido de la señalización y sobre las actuaciones correspondientes.
• Debe estar correctamente proyectada, elegida e instalada y su eficacia no resultará disminuida por la concurrencia
de señales o por otras circunstancias que dificulten su percepción o comprensión.
• No deberá utilizarse para transmitir informaciones o mensajes distintos o adicionales a los que constituyen su
objetivo propio.
• Deberá mantenerse en tanto persista la situación que la motiva y retirarse cuando esta situación desaparezca.
• Los medios y dispositivos de señalización deberán ser limpiados, mantenidos y verificados regularmente, y repa-
rados o sustituidos cuando sea necesario; de forma que conserven, en todo momento, sus cualidades intrínsecas
y de funcionamiento.
• Las señalizaciones que necesitan de una fuente de energía dispondrán de alimentación de emergencia, que
garantice su funcionamiento en caso de interrupción de aquélla, salvo que el riesgo desaparezca con el corte
del suministro.
• No se deberá nunca abusar de la señalización, para evitar la confusión y la pérdida o reducción de su eficacia.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 39
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3.3. CLASIFICACIÓN Y TIPOS DE SEÑALIZACIÓN


En función del sentido que percibe el estímulo de la señal podemos realizar la siguiente clasificación:
• Señalización óptica.
• Señalización acústica.
• Señalización olfativa.
• Señalización táctil.
• Señalización gestual.

Se puede realizar otra clasificación en función del objetivo que se trata de conseguir con la señalización, así pode-
mos distinguir:

Señales de prohibición: Son aquellas que prohíben un comportamiento susceptible de provocar un peligro.

Señales de advertencia: Son aquellas que advierten de la existencia de un riesgo o peligro.

Señales de obligación: Son aquellas que obligan a adoptar un comportamiento determinado.

Son aquellas que proporcionan indicaciones sobre salidas de socorro, primeros auxilios
Señales de salvamento o socorro:
y dispositivos de salvamento.

Señales indicativas: Son aquellas que proporcionan información, relativa a la prevención de riesgos distintas a las anteriores.

Señales adicionales: Son aquellas que, utilizadas conjuntamente con otras, facilitan informaciones complementarias.

Señales auxiliares: Son aquellas que contienen únicamente un texto, destinado a completar, si es preciso, una señal de seguridad.

3.3.1. Señalización óptica


Resulta ser la más utilizada y generalizada. Está constituida por una combinación de formas, colores y símbolos,
para ser apreciados por medio del sentido de la vista.

Los soportes más utilizados dentro de este tipo de señalización son:


Paneles: Combinación, con un significado determinado y de comprensión fácil, rápida y universal, de una forma
geométrica y uno o varios colores, con símbolos o pictogramas esquematizados y, en su caso, textos cortos en un
soporte destinado a ser observado desde media distancia.

Etiquetas: Combinación de símbolos o pictogramas más y/o textos normalizados, referentes a mensajes de informa-
ción de riesgos y de medidas de prevención, que se colocan en un soporte destinado a ser observado a corta distancia.

Color de seguridad: Un color que tiene una significación determinada relativa a la seguridad y salud en el trabajo.

Señal luminosa: Es la emitida por medio de un dispositivo formado por materiales transparentes o translúcidos,
iluminados desde atrás o desde el interior, de tal forma que aparezca por sí mismo como una superficie luminosa.

Señal gestual: Movimiento o disposición de los brazos o de las manos en forma codificada.

3.3.2. Señalización acústica


Se trata de una señal sonora codificada, emitida y difundida por medio de un dispositivo apropiado, sin intervención
de voz humana o sintética (altavoces, sirenas o timbres).

Comunicación verbal: mensaje verbal sencillo y predeterminado.

40 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3.3.3. Señalización olfativa


Consiste en la difusión de un olor con la finalidad de facilitar la identificación de un producto, la localización de
la fuga de un gas o la transmisión de una alarma. Para este fin se emplean aditivos que delatan aquellas sustancias
que siendo tóxicas o inflamables son inodoras.

3.3.4 Señalización táctil


Transmisión de una información sencilla a través del sentido del tacto. Puede aplicarse en sistemas de mando
y control, y herramientas manuales.

3.3.5 Señalización gestual


a) Gestos generales

b) Movimientos verticales

c) Movimientos horizontales

d) Peligro

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 41
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3 . 4 . S E Ñ A L E S E N F O R M A D E PA N E L
Están encuadradas dentro de la señalización óptica y son las más utilizadas dentro del ámbito de la señalización.

Son señales que proporcionan una determinada información mediante la combinación de una forma geométrica,
de colores y de un símbolo o pictograma.

En la siguiente tabla se resume el significado de las formas geométricas, de los colores y su aplicación:

COLOR DE COLOR
COLOR FORMA SIGNIFICADO APLICACIÓN
CONTRASTE SÍMBOLO

SEÑALES DE PARADA
ROJO CIRCULAR PROHIBICIÓN BLANCO NEGRO
Y PROHIBICIÓN

INFORMACIÓN
AZUL CIRCULAR OBLIGACIÓN BLANCO BLANCO
O INSTRUCCIONES

SEÑALIZACIÓN
ATENCIÓN DE RIESGOS,
AMARILLO TRIANGULAR NEGRO NEGRO
PELIGRO DELIMITACIÓN
DE ZONAS

INFORMACIÓN
CUADRADA EQUIPOS DE LUCHA
ROJO SITUACIÓN — BLANCO
O RECTANGULAR CONTRA INCENDIOS
DE SEGURIDAD

SEÑALIZACIÓN DE
INFORMACIÓN
CUADRADA SALIDAS, VÍAS
VERDE SITUACIÓN BLANCO BLANCO
O RECTANGULAR DE EVACUACIÓN Y
DE SEGURIDAD
ELEMENTOS DE SOCORRO

Se indican a continuación una serie de ejemplos de cada uno de los principales tipos de señales empleados en
forma de panel.

42 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

SEÑALES DE ADVERTENCIA

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 43
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

SEÑALES DE OBLIGACIÓN

44 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

SUSTANCIAS PELIGROSAS - PICTOGRAMAS Y ETIQUETAS

E EXPLOSIVO O COMBURENTE F FACILMENTE INFLAMABLE


F+ FACILMENTE INFLAMABLE

N PELIGROSO PARA EL MEDIO AMBIENTE

T TÓXICO Xn NOCIVO C CORROSIVO


T+ MUY TÓXICO Xi IRRITANTE

Identificación del Producto


(Nombre químico de la sustancia)

Composición
T T (Para los preparados,
relación de
Identificación ABCDE-33 sustancias peligrosas
de peligros Contiene... presentes, según
concentración
y toxicidad)
XXX, S.A.
Tóxico Av, ABV.... Responsable
Facilmente
Inflamable Tel.... de la
comercialización
Descripción
R 11-23/25: (Nombre, dirección
del riesgo y teléfono)
Tóxico por inhalación y por ingestión
(Frases R)
S 7-16-24-45:
Manténgase en recipiente bien cerrado
Conservar alejado de toda llama o fuente de chispas - No fumar
Medidas Evítese el contacto con la piel
Preventivas En caso de accidente o malestar, acúdase inmediatamente al médico
(Frases S) (si es posible, muéstrese la etiqueta)

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 45
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

SEÑALES DE PROHIBICIÓN

46 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

SEÑALES DE SALVAMENTO O SOCORRO

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3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

3.5. SEÑALIZACIÓN DE TUBERÍAS


Respecto a la señalización para fluidos que circulan por tuberías se indican los códigos de colores según norma
UNE-1063 y norma DIN-2403.
De acuerdo con la norma UNE-1063; la identificación del fluido se efectuará pintando la tubería del color corres-
pondiente y se indicará la naturaleza del producto rotulando en la misma bien el nombre del fluido, su fórmula o su
número. Por medio de una flecha se indicará además el sentido del flujo.

COLORES DE IDENTIFICACIÓN DE LAS TUBERÍAS INDUSTRIALES

48 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
3 SEÑALIZACIÓN DE SEGURIDAD

De acuerdo con la norma DIN-2403; la identificación del fluido se efectuará pintando la tubería con el color básico
correspondiente y se indicará la naturaleza del producto pintando en la misma unas bandas de color complementario.
Por medio de una flecha se indicará el sentido del flujo.

Cualquiera de las dos normas referidas es válida para la identificación o señalización de tuberías, o cualquier otra
forma que la empresa haya dispuesto y que sea de particular aplicación. La única condición que se impone a la hora
de realizar la identificación y señalización, es que sea cual sea el código elegido y utilizado, todo el personal de la
planta lo conozca a la perfección para evitar cualquier tipo de accidente.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 49
4. EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

Í N D I C E

4.1 Definición 52

4.2 Ámbito legal 52

4.3 ¿Cuándo usar los equipos de protección individual? 53

4.4 Requisitos para la implantación 53

4.4.1. Estudio 53
4.4.2. Elección 53
4.4.3. Utilización 53
4.4.4. Conservación 54

4.5 Marcado CE 55

4.6 Clasificación y criterios de utilización de los equipos


y prendas de protección personal 56

4.6.1. Protección de la cabeza 56


4.6.2. Protección ocular y facial 56
4.6.3. Protección de las extremidades superiores 57
4.6.4. Protección de las extremidades inferiores 57
4.6.5. Protección del cuerpo 59
4.6.6. Protección de las vías respiratorias 60
4.6.7. Protección auditiva 60

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 51
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.1. DEFINICIÓN

Se entiende por EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL (EPI) cualquier equipo destinado a ser llevado o sujeto por
el trabajador para que le proteja de uno o varios riesgos que puedan amenazar su seguridad o su salud en el trabajo,
así como cualquier complemento o accesorio destinado a tal fin.

Al actuar en el momento en que se produce el contacto, es decir, la agresión, hace que estos elementos se cata-
loguen como medidas de protección contra los accidentes y enfermedades profesionales, minimizando o eliminando
las consecuencias.

Las protecciones personales no evitan el riesgo de accidentes, sino que tratan de


aminorar o reducir sus consecuencias.

4.2. ÁMBITO LEGAL

El Real Decreto 1407/92 de 20 de Noviembre sobre las condiciones para la comercialización y libre circulación
intracomunitaria de Equipos de Protección Individual. Posteriormente modificado por el Real Decreto 159/95
de 3 de febrero.

Con la colocación del marcado CE el fabricante declara que el EPI se ajusta a las
exigencias indicadas en los citados Reales Decretos.

El Real Decreto 773/97 de 30 de mayo establece disposiciones mínimas de Seguridad y Salud relativas a la
utilización por los trabajadores de EPIs. Traspone a la legislación española la Directiva 89/656/CEE de 30 de
noviembre.

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales 31/95 establece obligaciones de empresario y trabajador respecto a
Equipos de Protección Personal.

Guías orientativas para la elección y utilización de los EPIs del I.N.S.H.T.

52 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.3. ¿CUÁNDO USAR LOS EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL?

La aplicación de medidas técnicas y organizativas destinadas a eliminar riesgos en su origen serán siempre priori-
tarias a la implantación de los equipos de protección individual, en adelante les llamaremos EPIs. Se hace necesario
recurrir a ellos cuando todas las medidas de prevención resulten insuficientes o no se puedan aplicar. Sin olvidar que
en ocasiones, la prenda representa una mayor comodidad o facilidad para realizar el trabajo.

El empresario adoptará medidas que antepongan la protección colectiva a la


individual (Art. 15, Ley de Prevención).

4 . 4 . R E Q U I S I T O S PA R A L A I M P L A N TA C I Ó N

4.4.1. Estudio
Antes de adoptar un EPI determinado, será necesario estudiar y evaluar los riesgos presentes así como su natu-
raleza, adecuación de la exposición a los riesgos y magnitud, y de acuerdo con esto se elegirán los EPIs, los cuales
reunirán el requisito de ser adecuados para el riesgo que se trata de prevenir.

La utilización de un EPI o de una combinación de varios contra uno o más riesgos puede conllevar una serie de
molestias. Por consiguiente, a la hora de elegir uno apropiado, no sólo hay que tener en cuenta el nivel de seguridad
necesario, sino también la comodidad. Factor fundamental a la hora de su elección, será su adaptabilidad al operario
que las ha de utilizar así como su confort, y que estén concebidos y fabricados para que no ocasionen riesgos ni otras
molestias en condiciones normales de su uso.

4.4.2. Elección
La elección del EPI requerirá, en cualquier caso, un conocimiento amplio del puesto de trabajo y de su entorno.
Por ello la elección debe ser realizada por personal capacitado, y en el proceso de elección la participación y colabo-
ración del trabajador será de capital importancia.

No obstante, algunas recomendaciones de interés, a la hora de desarrollar el proceso de selección, son:


• Estudiar las ofertas de varios fabricantes entre distintos modelos.
• Tener en cuenta la información útil indicada en el folleto informativo.
• Probar el equipo en el lugar de trabajo antes de comprarlo.
• Al comprar el EPI, solicitar al fabricante o al proveedor un número suficiente de folletos informativos en la(s)
lengua(s) oficial(es) del estado miembro.

4.4.3. Utilización
• Convencimiento de la Dirección justificando la necesidad basándose en las distintas motivaciones de la seguridad.
• Comprensión de la necesidad de su utilización creando conciencia entre los operarios de que existe un riesgo.
• Conocimiento de su correcto uso poniendo a disposición del operario las instrucciones de almacenamiento, uso,
limpieza, mantenimiento, revisión y desinfección según fabricante.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 53
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

• Asignación individual de equipos para cada trabajador permitiendo intervenir en la elección por parte del propio
trabajador.
• Responsabilidad del usuario realizando una gestión de los equipos de protección.
• Disciplina en su utilización vigilando que el personal use los equipos y utilizándolos todo el mundo dentro de la
empresa.
• Incorporación en la normativa interna de trabajo.

Sólo son aptos para el uso los equipos de protección que se hallan en perfectas
condiciones y pueden asegurar plenamente la función protectora prevista.

4.4.4. Conservación
• Mantenimiento periódico (limpieza, verificación) según las instrucciones de uso que acompañan al equipo de
protección.
• Fijación del tiempo de duración contemplado en el folleto informativo del fabricante.
• Almacenamiento en condiciones y lugares adecuados.
• Previsión de stocks para satisfacer las necesidades teniendo una buena reserva de cada dispositivo de protección.
• Asegurar su sustitución inmediata mediante colaboración de los usuarios y seguimiento del estado de los mismos.

Las prendas de protección son necesarias. Valora lo que te juegas no utilizán-


dolas.

54 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.5. MARCADO CE

Todo equipo de protección debe llevar de forma obligatoria el Marcado «CE» conforme a lo dispuesto en los
Reales Decretos 1407/1992 y 159/1995 y O.M. de febrero de 1997.

A = EPI Categorías I y II
A + B = EPI Categoría III
B = Código de cuatro dígitos identificativos, en el ámbito de la Unión Europea,
del organismo que lleva a cabo el control de aseguramiento de la calidad de la producción

Esta identificación hace una clasificación de los equipos de protección en tres categorías:

Categoría I. Riesgos mínimos o graves


El fabricante puede certificar directamente el cumplimiento de las exigencias esenciales de salud y seguridad.

Categoría II. Riesgos no graves o graves


Previamente a certificar el cumplimiento de las exigencias, el fabricante debe someter un prototipo del equipo al
control de una tercera parte con competencia en la materia, «Organismo Notificado», que mediante la realización de
pruebas preestablecidas determina o no el cumplimiento de dichas exigencias.

«Superación del examen CE de tipo».

Categoría III. Riesgos muy graves e incluso mortales


Previamente a certificar el cumplimiento de las exigencias:

– El fabricante debe someter un prototipo del equipo al control de una tercera parte con competencia en la materia,
«Organismo Notificado», que mediante la realización de pruebas preestablecidas determina o no el cumplimiento
de dichas exigencias.
«Superación del examen CE de tipo».

– El fabricante ha de someterse a uno de los procedimientos de «Aseguramiento de la Calidad de su producción».


El control de este procedimiento de aseguramiento será llevado a cabo por un «Organismo Notificado» a la U.E.
para ello.

Además, pueden aparecer una serie de marcas de seguridad recogidas en las normas armonizadas europeas, que
pueden de forma específica al equipo de protección que se considere.

Esta normativa que determina los elementos de marcado que deben llevar los equipos de protección es:

– Calzado de uso profesional: UNE-EN 344, 345, 346 y 347


– Guantes de protección: UNE-EN 420, 407 y 388
– Ropa de trabajo: UNE-EN 340
– Protectores oculares y faciales UNE-EN 166
– Casco de seguridad: UNE-EN 397

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4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.6. CLASIFICACIÓN Y CRITERIOS DE UTILIZACIÓN


DE LOS EQUIPOS Y PRENDAS DE PROTECCIÓN PERSONAL

4.6.1. Protección de la cabeza


El casco prenda para cubrir la cabeza del usuario, que está destinada esencialmente a proteger la parte superior
de la cabeza contra heridas producidas por objetos que caigan sobre el mismo, mediante la absorción de la energía
del impacto. También es utilizado en prevención como elemento móvil de señalización, que indique la presencia del
usuario del casco, ya sea elegido en color para el mismo que destaque sobre el lugar de trabajo o incorporando ele-
mentos reflectantes, fosforescentes, etc. También el color es un elemento importante en cuanto a las posibilidades
de confort, debido a la influencia en la temperatura que se alcanza en el interior del casco según el color del casquete.

4.6.2. Protección ocular y facial


Los elementos de sujeción (patillas, cintas, arnés de cabeza), deben ser regulables para ajustarse a la cabeza del
usuario.

El material de la gafas de tipo orejera o ajustado con uno o dos oculares y de las gafas ajustables a la cara no
deberá provocar dermatosis.

Los modelos de EPI destinados los usuarios que estén sometidos a una corrección ocular deberán ser compatibles
con la utilización de gafas o lentillas correctoras.

La posibilidad de movimientos de cabeza bruscos, durante la ejecución del trabajo, implicará la elección de un pro-
tector con sistema de sujeción.

La empañadura de los oculares se puede reducir o evitar mediante dispositivos de aireación de tela metálica en la
montura cuando esto sea posible, o bien mediante productos antivaho.

REGIÓN ANATÓMICA PELIGRO QUE PUEDE ORIGINAR PRENDA O EQUIPO


A PROTEGER EL ACCIDENTE/CONTACTO GENÉRICO A UTILIZAR

CABEZA – Golpes y caídas de objetos – Casco de resistencia mecánica

– Atrapamiento del cabello – Gorras, cofias, redes

– Descargas eléctricas – Casco especial de resistencia eléctrica

– Fuego y calor – Casco resistente al fuego, capuz ignífugo

– Derrame de productos químicos – Casco ala completa. Capuz para sustancias químicas

– Frío – Gorro, casquete isotérmico

– Humedad, agua – Capucha impermeable

OJO Y CARA – Gafas con cristal filtro securizado y protecciones laterales.


– Chispas, radiaciones, proyección de partículas
Pantalla facial

– Radiación visible, deslumbramiento – Gafas con cristal filtro, pantallas viseras

– Radiación ultravioleta – Gafas y pantallas emplomado

– Radiación infrarroja – Gafas y pantallas filtro antirrojo, cremas protectoras

56 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

REGIÓN ANATÓMICA PELIGRO QUE PUEDE ORIGINAR PRENDA O EQUIPO


A PROTEGER EL ACCIDENTE/CONTACTO GENÉRICO A UTILIZAR

OJO Y CARA
– Radiación ultravioleta – Gafas y pantallas cristal emplomado

– Rayos láser – Gafas anti-láser

– Descargas eléctricas – Gafas y pantalla de resistencia eléctrica

– Calor radiación y salpicaduras de metal fundido – Pantalla facial con mirilla

– Calor radiante – Protector facial de malla metálica o plástico termirresistente

– Salpicaduras de productos químicos – Gafas ajustadas, protector facial, capuz antiquímico, visera

– Gases y sustancias agresivas – Máscara facial, capuz protector

– Polvo, viento – Gafas ajustadas, máscara facial

– Frío – Capuz isotérmico, gafas ajustadas

4.6.3. Protección de las extremidades superiores


En la elección del guante hay que sopesar, por una parte, la sensibilidad al tacto y la capacidad de asir y, por otra,
la necesidad de la protección más elevada posible.

Los guantes deben de ser de talla correcta.

Los guantes de PVC no son resistentes al agua.

Se pueden buscar guantes con forro interno absorbente, que no produzcan sudor y que reducen problemas tales
como rozaduras producidas por las costuras.

4.6.4. Protección de las extremidades inferiores


El calzado de uso profesional (calzado de seguridad, calzado de protección y calzado de trabajo) proporcionará pro-
tección en la parte de los dedos. El calzado de seguridad y calzado de protección además cubrirá el riesgo de caídas
de objetos mediante tope o puntera de seguridad.

Un buen calzado deberá ser fabricado con cuero de buena calidad que lo haga transpirable y proteger el empeine
y tobillos mediante almohadillas en esas zonas.

La comodidad en el uso y la aceptabilidad son factores que se valoran de modo muy distinto según las personas.
Por tanto es conveniente probar distintos modelos de calzado y, a ser posible, anchos distintos.

Existen zapatos y botas, pero se recomienda el uso de botas ya que resultan más prácticas, ofrecen mayor
protección, aseguran una mejor sujeción del pie, no permiten torceduras y por tanto disminuyen el riesgo de
lesiones.

El calzado debe ser objeto de un control regular. Si su estado es deficiente (por ejemplo: suela desgarrada, mante-
nimiento defectuoso de la puntera, deterioro) se deberá dejar de utilizar, reparar o reformar.

Las suelas deberán estar confeccionadas con materiales que sean resistentes a grasas y ácidos y con dibujos que
las hagan antideslizantes, para evitar el riesgo de deslizamiento.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 57
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

REGIÓN ANATÓMICA PELIGRO QUE PUEDE ORIGINAR PRENDA O EQUIPO


A PROTEGER EL ACCIDENTE/CONTACTO GENÉRICO A UTILIZAR

EXTREMIDADES – Guantes y manoplas (cuero, lona).


SUPERIORES – Golpes y abrasiones
Palmas reforzadas (almohadilla, malla metálica)

– Manoplas, guantes, mangas y dediles (cuero tratado,


– Cortes rozaduras, pinchazos
lona, cota de malla)

– Chispas, radiaciones, proyección de partículas – Guantes de cuero o material sintético tratado

– Radiaciones ionizantes – Guantes de material emplomado

– Descargas eléctricas – Guantes y mangas aislantes eléctricos

– Salpicaduras de metal fundido y productos calientes – Guantes y mangas (cuero, fibra)

– Calor – Guantes anticalóricos (cuero, lona). Acolchados

– Fuego, llamas – Guantes ignífugos aluminizados

– Guantes y mangas impermeables resistentes a la acción


– Productos químicos
química

– Infecciones agentes biológicos – Guantes de cirujano

– Humedad, agua – Guantes impermeables

– Contaminación – Guantes desechables

– Frío – Guantes isotérmicos

EXTREMIDADES – Caídas y aplastamientos objetos – Calzado con puntera metálica. Empeines


INFERIORES
– Golpes contra objetos – Botas con polainas. Pernera de fibra dura

– Salientes agudos – Suelo o plantilla reforzada

– Radiaciones, proyección de partículas – Botas con polainas

– Salpicaduras de metal fundido y partículas calientes – Botas y polainas de desprendimiento rápido

– Suelos calientes – Suelo de aislante térmico

– Descargas eléctricas – Calzado aislante

– Cargas electrostáticas – Calzado con suela conductora

– Chispas (origen explosión) – Calzado no ferroso antichispas

– Bota de caña, impermeable y resistente a la acción


– Productos químicos
química

– Infecciones agentes biológicos – Zapatillas desechables. Sandalias

– Contaminación – Forro de plástico desechable

– Suelos húmedos y resbaladizos – Bota impermeable. Suela antideslizante

– Frío – Botas de material isotérmico

58 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.6.5. Protección del cuerpo


Para usar la ropa de protección todo operario deberá estar informado de las limitaciones de su traje. Debe existir un
adiestramiento. Se seguirá estrictamente las instrucciones de lavado y conservación proporcionadas por el fabricante.

Los trajes de soldador ofrecen protección contra salpicaduras de metal fundido, el contacto breve con las llamas
y la radiación ultravioleta. Suelen ser de fibras naturales con tratamientos ignífugos, o bien de cuero resistente al calor.

Los trajes de protección contra sustancias químicas requieren materiales de protección específicos frente al com-
puesto del que van a proteger.

Los trajes para trabajos con maquinaria presentan finales de manga y pernera ajustables bien al cuerpo, y los boto-
nes y bolsillos deben quedar cubiertos.

En caso de exposición a calor fuerte en forma de calor radiante, debe elegirse una prenda de protección de material
textil metalizado.

En reparación de la ropa de trabajo sólo se utilizarán materiales con las mismas propiedades y dicha reparación
será realizada por personal adecuado.

REGIÓN ANATÓMICA PELIGRO QUE PUEDE ORIGINAR PRENDA O EQUIPO


A PROTEGER EL ACCIDENTE/CONTACTO GENÉRICO A UTILIZAR
CUERPO – Caídas en altura – Cinturón de seguridad. Equipos amortiguadores de caída

– Golpes y abrasiones – Mandiles y chalecos (cuero, tela acolchada)

– Cortes y rozaduras – Delantales y mandiles (cuero, cota de malla, lona)

– Cargas pesadas. Magulladuras – Hombreras, chalecos acolchados

– Chispas, radiaciones, proyección de partículas – Mandiles y chalecos (cuero, tela tratada)

– Radiaciones no ionizantes – Vestimenta de cuero

– Radiaciones ionizantes – Equipo plomado

– Descargas eléctricas – Equipo aislante (vestimenta, banquetas)

– Voltajes muy elevados – Traje fibra conductora (en trajes especiales)

– Fuego, llamas – Equipo aluminizado. Trajes ignifugados

– Calor – Trajes anticalóricos (lana). Equipos enfriados por aire o agua

– Salpicaduras de metales fundidos y productos calientes – Vestimenta especial (cuero)

– Productos químicos – Trajes, batas, mandiles de material de resistencia química


– Trajes impermeables resistentes.
– Gases, sustancias agresivas
Equipo con suministro de aire
– Contaminación – Vestidos desechables

– Humedad, agua – Trajes y mandiles impermeables

– Frío – Traje isotérmico

– Poca visibilidad – Trajes, petos y brazaletes fluorescentes

– Ahogamientos por inmersión – Equipos salvavidas

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 59
4 EQUIPOS DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL

4.6.6. Protección de las vías respiratorias


Antes de utilizar un filtro es necesario comprobar la fecha de caducidad del mismo y su perfecto estado de con-
servación.

Antes de empezar a utilizar estos equipos, los trabajadores deben ser instruidos respecto al uso de éstos.

Se recomienda que la empresa disponga de un sencillo sistema de control para verificar que los equipos de
protección respiratoria se hallan en buen estado y se ajustan correctamente a los usuarios.

4.6.7. Protección auditiva


Los dispositivos de protección auditiva son equipos de protección que reducen los efectos del ruido sobre la audición
con el fin de evitar el daño auditivo.

Es necesario realizar una explicación efectiva de la necesidad de los protectores auditivos para así evitar la
resistencia a llevarlos.

Así como advertir al usuario que la primera vez que se utilizan los protectores se experimentará sensación
de aislamiento.

REGIÓN ANATÓMICA PELIGRO QUE PUEDE ORIGINAR PRENDA O EQUIPO


A PROTEGER EL ACCIDENTE/CONTACTO GENÉRICO A UTILIZAR
APARATO – Equipo independiente autónomo
RESPIRATORIO Deficiencia de oxígeno
– Combinación de autónomo y semiautónomo
(Inferior al 18 % en volumen)
– Autónomo a presión positiva

Contaminante tóxico gaseoso: – Autónomo a semiautónomo


– Intoxicación inmediata – Equipo de autosalvamento (sólo para escape)
– No inmediata
– Semiautomático
– Semiautónomo aire de manguera de aspiración
Tóxico de partículas – De retención o retención y transformación
– De retención para polvo, niebla o humo
– Semiautónomo
Tóxico gaseoso con partículas – Autónomo a presión positiva
– Autónomo y semiautónomo a presión positiva
– Equipo autosalvamento con cartucho mixto
Intoxicación inmediata deficiente de oxígeno
– Autónomo a presión positiva
y contaminante tóxico
– Autónomo y semiautónomo a presión positiva
OÍDO

– Tapón auditivo

ELEVADA PRESIÓN SONORA


– Orejeras
(En función del nivel espectral)

– Casco antirruido

60 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5. MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

Í N D I C E

5.1 Introducción 62

5.2 Normativa de aplicación 63

5.3 Definiciones 63

5.4 Peligros derivados del uso de máquinas y equipos de trabajo 64

5.4.1. Peligros de origen mecánico 64


5.4.2. Peligros de origen no mecánico 64
5.4.3. Identificación de los peligros con respecto a las posibles
situaciones de la máquina 65

5.5 Principios de protección 66

5.6 Niveles de riesgo en las máquinas 66

5.7 Características generales de los resguardos


y dispositivos de protección 67

5.8 Tipos de resguardos 67

5.9 Tipos de dispositivos 70

5.10 Requisitos generales de seguridad aplicables


a máquinas y equipos de trabajo 72

5.11 R.D. 1215/97. «Utilización por los trabajadores


de los equipos de trabajo» 72

5.12 R.D. 1435/92 «Disposiciones de aplicación de la Directiva


del Consejo 89/392/CEE, relativa a la aproximación
de las legislaciones de los estados miembros sobre máquinas» 73

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 61
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.1. INTRODUCCIÓN

La presente documentación, trata de describir los diferentes sistemas de protección que pueden ser aplicados
a las partes peligrosas de las máquinas (no se consideran los sistemas de protección frente a riesgos no mecánicos).

La ausencia de accidentes producidos por una máquina en funcionamiento que


no disponga de los medios de protección necesarios no significa que las partes
o elementos de la misma no sean peligrosos.

Aunque la supervisión, formación y coordinación desempeñan un importante


papel, no sustituyen NUNCA a las medidas de protección.

Referencias legales: Ley 31/95 «Ley de Prevención de Riesgos Laborales»

– Artículo 15. Principios de la Acción Preventiva


…La efectividad de las medidas preventivas deberá prever las distracciones o imprudencias no temerarias que
pudiera cometer el trabajador…

– Artículo 17. Equipos de Trabajo y Medios de Protección


…El empresario adoptará las medidas necesarias con el fin de que los equipos de trabajo sean adecuados al
trabajo que deba realizarse, de forma que garanticen la seguridad y la salud de los trabajadores al utilizarlos…

– Artículo 29. Obligaciones de los Trabajadores en Materia de Prevención de Riesgos


…Los trabajadores deberán usar adecuadamente las máquinas, aparatos, herramientas…
…Los trabajadores deberán no poner fuera de funcionamiento y utilizar correctamente los dispositivos de segu-
ridad o que se instalen…

– Artículo 41. Obligaciones de los Fabricantes, Importadores y Suministradores.


…Los fabricantes, importadores y suministradores de maquinaria, equipos, productos y equipos de trabajo están
obligados a asegurar que éstos no constituyan una fuente de peligro para el trabajador, siempre que sean
instalados y utilizados en las condiciones, forma y para los fines recomendados por ellos…
…deberán suministrar la información que indique la forma correcta de utilización por los trabajadores, las medidas
preventivas adicionales que deban tomarse y los riesgos laborales que conllevan tanto su uso normal como su
manipulación o empleo inadecuado…

62 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5 . 2 . N O R M AT I VA D E A P L I C A C I Ó N

– Real Decreto 1849/2000 de 26 de mayo.


– Real Decreto 1435/92 de 27 de noviembre por el que se dictan las disposiciones de aplicación de la Directiva del
Consejo 89/392/CEE, relativa a la aproximación de las legislaciones de los Estados Miembros sobre máquinas.
– Real Decreto 56/95 de 20 de enero, que modifica el Real Decreto 1435/92 de 27 de noviembre.
– Real Decreto 1215/97 de 18 de julio, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud
para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
– Normas UNE-EN.
– Ley 21/1992 de 16 de julio de Industria.
– Guía Técnica para la evaluación y prevención de los riesgos relativos a la utilización de los equipos de trabajo;
R.D. 1215/97 de 18 de julio.
– Ley 31/95. Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

5.3. DEFINICIONES

MÁQUINA:
Conjunto de piezas u órganos unidos entre sí, de los cuales uno de ellos habrá de ser móvil y, en su caso, de órga-
nos de accionamiento, circuitos de mando y de potencia, etc. asociados de forma solidaria para una aplicación
determinada, en particular para la transformación, tratamiento, desplazamiento y acondicionamiento de un material.
También se considerará como «máquina» un conjunto de máquinas que, para llegar a un mismo resultado, estén
dispuestas y accionadas para funcionar solidariamente.

PELIGRO:
Si se aplica a una máquina, se podría definir como aquella situación que hace razonablemente previsible que se
produzcan daños físicos a las personas a causa de la existencia de riesgos de origen mecánico.

ZONA PELIGROSA:
Cualquier zona dentro y/o alrededor de una máquina en la cual una per-
sona está sometida a un riesgo de lesión o daño para la salud. Su contorno
es la línea de peligro.

DISTANCIA DE SEGURIDAD:
Es la distancia mínima entre un dispositivo de seguridad y la línea de peligro
que garantiza que no se alcanzará esta línea antes de que la máquina o
elemento peligroso haya dejado de ser peligroso.

OPERADOR:
La(s) persona(s) encargada(s) de instalar, poner en marcha, regular, mantener, limpiar, reparar o transportar una máquina.

RESGUARDO DE PROTECCIÓN:
Elemento de una máquina utilizado específicamente para garantizar la protección mediante una barrera material.
Dependiendo de su forma, un resguardo puede ser denominado carcasa, cubierta, pantalla puerta, envolvente, etc.

DISPOSITIVO DE PROTECCIÓN:
Dispositivo (distinto a un resguardo) que elimina o reduce el riesgo, solo o asociado a un resguardo.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 63
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5 . 4 . P E L I G R O S D E R I VA D O S D E L U S O D E M Á Q U I N A S
Y EQUIPOS DE TRABAJO

Una máquina puede generar diversos peligros. A la hora de realizar un análisis de seguridad, un diseño de una
máquina o bien la elaboración de normas o instrucciones de uso, se han de tener presentes todos y cada uno de los
peligros susceptibles de ser generados por las máquinas.

Estos peligros se pueden manifestar permanentemente, tales como hojas de sierra en movimiento, conductores
permanentemente en tensión, etc. o bien potencialmente, tales como arranques intempestivos, explosiones, etc.

El peligro se puede presentar de las siguientes formas:

5.4.1. Peligros de origen mecánico


Se denomina así al conjunto de factores físicos que pueden dar lugar a lesiones debidas a la acción de partes de
la máquina, herramientas, piezas a trabajar, o materiales sólidos o fluidos.

• Aplastamiento. • Perforación o punzonamiento.


• Cizallamiento. • Fricción o abrasión.
• Corte o seccionamiento. • Proyección de fluido a presión.
• Enganche. • Proyección de partículas.
• Arrastre o atrapamiento. • Golpes o choques.
• Impacto.

El peligro mecánico generado por partes o piezas de la máquina, está condicionado fundamentalmente por:

• Su forma:
Aristas cortantes, partes agudas.

• Su posición relativa:
Zonas de atrapamiento.

• Su masa y estabilidad:
Energía potencial.

• Su masa y velocidad:
Energía cinética.
Su resistencia mecánica a la rotura o deformación.

• Acumulación de energía:
Muelles o depósitos a presión.

5.4.2. Peligros de origen no mecánico


Entre las clases de peligro más frecuentes de origen no mecánico pueden citarse:

• Eléctrico. • Radiaciones ionizantes y no ionizantes.


• Térmico (alta y baja temperatura). • Riesgos producidos por materiales o sustancias
• Ruido. (contacto o exposición a contaminantes químicos).
• Vibraciones. • Incendios y explosiones.

64 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.4.3. Identificación de los peligros con respecto a las posibles situaciones de la máquina
Es necesario identificar los peligros que pueden encontrarse en las distintas situaciones posibles de una máquina,
y, a partir de dicha información, establecer las medidas de prevención/protección necesarias para evitar el accidente.

• Construcción • Funcionamiento:
• Manutención: – Bajo control.
– Transporte. – Bajo fallo.
– Elevación. – Bajo error.
– Instalación. • Mantenimiento
– Puesta en marcha. • Puesta fuera de servicio

ATRAPAMIENTO

Perforación, pinchazo, Succionamiento, compresión,


mutilación, amputación enrollamiento, apresamiento
Riesgos mecánicos

GOLPES

Golpe Aplastamiento

CONTACTO ELÉCTRICO Riesgos eléctricos

Electrocución

CONTACTO TÉRMICO Riesgos físico-químicos

Proyección Quemadura

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 65
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.5. PRINCIPIOS DE PROTECCIÓN

La aplicación de medios de protección junto con la supervisión, coordinación, adiestramiento, establecimiento de


métodos de trabajo seguros, información de los riesgos existentes, etc. son los condicionantes para una seguridad
óptima en la utilización de las máquinas.
Este principio fundamental se puede desglosar en los tres siguientes:
1.º El punto o zona de peligro debe ser seguro por su propia posición o colocación.
2.º La máquina debe de estar provista de protección que impida o dificulte el acceso al punto o zona de peligro.
3.º La máquina debe estar provista de un adecuado medio de protección, que elimine o reduzca el peligro antes
de que pueda ser alcanzado el punto o zona de peligro.

El principio fundamental de protección presentado bajo distintas formulaciones


se remite siempre al concepto básico de que, a menos que la propia posición del
punto o zona de peligro garantice la seguridad, los equipos de trabajo deben
estar provistos de un medio de protección que elimine o reduzca el peligro,
antes de que se pueda acceder a la zona de peligro.

5.6. NIVELES DE RIESGO EN LAS MÁQUINAS

Las exigencias de seguridad y fiabilidad de ciertos sistemas de protección, tales como resguardos asociados a
dispositivos de enclavamiento, barreras inmateriales, etc. son función de la probabilidad de que se produzca un acci-
dente en la zona a proteger.

Es necesario definir distintos niveles de riesgo a fin de poder determinar cuándo son necesarias mayores exigencias
de seguridad y fiabilidad en los sistemas de protección.

Se distinguen, normalmente, los siguientes niveles de riesgo:


a) RIESGO NORMAL: El método de trabajo no implica el acceso al punto o zona de peligro, siendo necesario un fallo
en el sistema de protección simultaneado con otro fallo o error del operario para que se produzca el accidente.
b) RIESGO ALTO: Cuando el método de trabajo implica el acceso permanente a la zona de peligro y un fallo en el
sistema de protección conduce casi con toda certeza a un accidente.
c) RIESGO MUY ALTO: Cuando siguiendo el método de trabajo establecido, un fallo del operario producirá un
accidente casi con absoluta certeza.

66 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.7. CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS RESGUARDOS


Y DISPOSITIVOS DE PROTECCIÓN

• Serán de fabricación sólida y resistente.


• No ocasionarán riesgos suplementarios.
• No deberá ser fácil anularlos o ponerlos fuera de servicio.
• Deberán estar situados a suficiente distancia de la zona peligrosa.
• No deberán limitar más de lo imprescindible o necesario la observación del ciclo de trabajo.
• Deberán permitir las intervenciones indispensables para la colocación o la sustitución de las herramientas, y para
los trabajos de mantenimiento, limitando el acceso únicamente al sector en el que deba realizarse el trabajo sin
desmontar, a ser posible, el resguardo o el dispositivo de protección.

5.8. TIPOS DE RESGUARDOS

RESGUARDO FIJO:
Es aquel que no tiene partes móviles asociadas a los mecanismos de una máquina o dependientes de su funcio-
namiento y que, cuando está colocado correctamente, impide el acceso al punto o zona de peligro.

Puede estar fijado de forma permanente (por soldadura, etc.) o bien por medio de elementos de fijación (tornillos,
tuercas, etc.) que impiden que puedan ser retirados, sin el empleo de una herramienta.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 67
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

RESGUARDO MÓVIL:
Resguardo que, en general, está asociado mecánicamente al bastidor de la máquina o a un elemento fijo próximo, por
ejemplo mediante bisagras o guías de deslizamiento y que es posible abrir sin hacer uso de ninguna herramienta.

RESGUARDO REGULABLE:
Es el resguardo fijo con un elemento regulable incorporado y que, cuando se ajusta en una cierta posición,
permanece en la misma durante una operación determinada.

RESGUARDO AUTORREGULABLE:
Es un resguardo que evita el acceso accidental de una persona a punto o zona de peligro, pero permite la intro-
ducción de la pieza a trabajar, la cual actúa parcialmente de medio de protección. El resguardo vuelve automáti-
camente a la posición de seguridad cuando finaliza la operación.

RESGUARDO CON DISPOSITIVO DE ENCLAVAMIENTO:


Es aquel que tiene determinadas partes móviles conectadas a los mecanismos de mando de la máquina de tal
forma que se cumplan las siguientes condiciones:
• Las funciones peligrosas de la «máquina» cubiertas por el
resguardo, no pueden desempeñarse hasta que el res-
guardo no esté cerrado.
• La apertura del resguardo mientras se desempeñan las
funciones peligrosas de la máquina dan lugar a la orden
de parada.
• Cuando el resguardo está cerrado, las funciones peligro-
sas de la máquina «cubiertas» por el resguardo pueden
desempeñarse, pero el cierre del resguardo no provoca
por sí mismo su puesta en marcha.

68 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

RESGUARDO CON DISPOSITIVO DE ENCLAVAMIENTO Y BLOQUEO:


Resguardo asociado a un dispositivo de enclavamiento y a un dispositivo de bloqueo mecánico, de manera que:
• Las funciones peligrosas de la máquina «cubiertas» por el resguardo, no pueden desempeñarse hasta que el res-
guardo no esté cerrado y bloqueado.
• El resguardo permanece bloqueado en posición de cerrado hasta que haya desaparecido el riesgo de lesión
debido a las funciones peligrosas de la máquina.
• Cuando el resguardo está bloqueado en posición de cerrado, las funciones peligrosas de la máquina cubiertas
por el resguardo pueden desempeñarse, pero el cierre y el bloqueo del resguardo no provocan por sí mismos su
puesta en marcha.

RESGUARDO ASOCIADO AL MANDO:


Resguardo asociado a un dispositivo de enclavamiento (o de enclavamiento y bloqueo) de manera que:
• Las funciones peligrosas de la máquina «cubiertas» por el resguardo no pueden desempeñarse hasta que el res-
guardo no esté cerrado.
• El cierre del resguardo provoca la puesta en marcha de la (o las) función (es) peligrosa (s) de la máquina.

RESGUARDO DISTANCIADOR:
Resguardo fijo que no cubre completamente la zona o punto de peligro, pero lo coloca fuera del alcance normal.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 69
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.9. TIPOS DE DISPOSITIVOS

DISPOSITIVO DETECTOR DE PRESENCIA:


Dispositivo que es accionado cuando
una persona franquea el límite de la
zona de seguridad de una máquina en
funcionamiento y que detiene la máqui-
na o interviene su movimiento, impi-
diendo o reduciendo al mínimo el riesgo
de accidente.

DISPOSITIVO DE MOVIMIENTO
RESIDUAL O DE INERCIA:
Es un dispositivo que, asociado a un res-
guardo, está diseñado para evitar el
acceso a las partes o elementos mecáni-
cos que se mantienen en movimiento,
por inercia, una vez cortado el suminis-
tro de energía.

MANDO SENSITIVO:
Dispositivo de mando que pone y man-
tiene en marcha los elementos de una
máquina solamente mientras el órgano
de accionamiento se mantiene accio-
nado. Cuando se suelta el órgano de
accionamiento, éste retorna automáti-
camente a la posición correspondiente
a la parada.

DISPOSITIVO DE MANDO A DOS


MANOS:
Es un dispositivo que requiere ambas
manos para accionar la máquina, de
forma que se tiene una medida de pro-
tección que sólo es válida para el maqui-
nista.

70 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

DISPOSITIVO DE RETENCIÓN MECÁNICA:


Dispositivo cuya función es insertar en un mecanismo, un obstáculo mecánico (cuña, pasador, bloque, calce, etc.)
capaz de oponerse, en base a su resistencia a cualquier movimiento peligroso (por ejemplo la caída de una corre-
dera en caso de fallo del sistema normal de retención).

DISPOSITIVO DE VALIDACIÓN:
Dispositivo suplementario de mando, accionado manualmente, utilizado conjuntamente con un órgano de puesta
en marcha, que mientras se mantiene accionado, autoriza el funcionamiento de la máquina.

DISPOSITIVO SENSIBLE:
Dispositivo que provoca la parada de una máquina o de elemento de una máquina, cuando una persona o parte
de su cuerpo rebasa un límite de seguridad (dispositivo sensible a la presión, dispositivos fotoeléctricos, etc.).

DISPOSITIVO LIMITADOR:
Dispositivo que impide que una máquina o elementos de una máquina sobrepasen un límite establecido (limitador
de presión, desplazamiento, etc.).

MANDO DE MARCHA A IMPULSOS:


Dispositivo de mando cuyo accionamiento permite solamente un desplazamiento limitado de un elemento de una
máquina, reduciendo así el riesgo lo más posible. No permite otro movimiento hasta que se suelte y sea accionado
de nuevo.

DISPOSITIVO DE PARADA DE EMERGENCIA:


Elemento de paro que debe ser utilizado en situaciones anormales de funcionamiento de las máquinas, es decir,
cuando aparece una situación de peligro durante el desarrollo del trabajo, que pueda repercutir ya sea en el ope-
rario o bien en la propia máquina.
Será de tipo «cabeza de seta» de color rojo, al ser accionado (pulsado) quedará enclavado, obligando al rearme
para la nueva puesta en servicio.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 71
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5 . 1 0 . R E Q U IS IT OS G EN ER A LE S DE SEGURIDAD APLICABLES A M ÁQUIN A S


Y E Q U I P O S D E T R A B A J O . ( L I S TA D O N O E X H A U S T I V O )

• Órganos de accionamiento claramente visibles, identificables,


inequívocos y situados fuera de las zonas peligrosas.
• Puesta en marcha mediante acción voluntaria.
• Existencia de un órgano de accionamiento que permita la parada
total en condiciones de seguridad.
• Resguardos que eviten la caída de objetos, proyecciones, rotura
de elementos, etc.
• Dispositivos de captación de contaminantes.
• Estables y fijos.
• Elementos móviles protegidos.
• Iluminación adecuada.
• Zonas a elevada o baja temperatura protegidas.
• Dispositivos claramente identificables que permitan separarlo
de las fuentes de energía.
• Dispositivos de alarma perceptibles y comprensibles.
• Advertencias y señalizaciones de seguridad.
• Protección contra riesgo de contacto directo e indirecto con la
electricidad.
• Protección contra riesgo de incendio y explosión.
• Dispositivos que limiten ruido, vibraciones o radiaciones.
• Protección frente a líquidos corrosivos o a alta temperatura.

5.11. R.D. 1215/97. «UTILIZACIÓN POR LOS TRABAJADORES


DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO»

El EMPRESARIO está obligado a adaptar los equipos de trabajo a las exigencias del Real Decreto en el plazo
indicado.

El EMPRESARIO está obligado a garantizar a los trabajadores formación e información adecuada sobre los riesgos
derivados del uso de los equipos de trabajo, así como sobre las medidas de protección y prevención.

El EMPRESARIO está obligado a garantizar mediante un mantenimiento adecuado que los equipos de trabajo se
conserven en condiciones de seguridad.

72 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
5 MÁQUINAS Y EQUIPOS DE TRABAJO

5.12. R.D. 1435/92 « DISPOSICIONES DE APLICACIÓ N DE LA DIRECTIVA


DEL CONSEJO 89/392/CEE, RELATIVA A LA APROXIMACIÓ N DE LAS
LEGISLACIONES DE LOS ESTADOS MIEMBROS SOBRE MÁ QUINAS»

El FABRICANTE está obligado a fabricar y comercializar las máquinas cumpliendo las indicaciones dadas en la
normativa de aplicación.
• Seguir los procedimientos de certificación.
• Marcado «CE».
• Declaración «CE» de conformidad. Es el documento que debe elaborar el fabricante para cada modelo de
máquina, en el cual se declara que dicha máquina satisface los requisitos esenciales de seguridad y salud y que
autoriza a la colocación del marcado «CE».

Deberá comprender los elementos siguientes:

• Nombre y dirección del fabricante o su representante.


• Descripción de la máquina (marca, tipo, n.º de serie, etc.).
• Disposiciones pertinentes a las que se ajuste la máquina.
• En su caso, nombre y dirección del Organismo de control y número de certificación «CE» de tipo.
• Normas armonizadas o técnicas utilizadas.
• Identificación del signatario apoderado para vincular al fabricante o su representante.
• Manual de instrucciones (en castellano y lengua original). Cada máquina llevará un manual de instrucciones en
el que se indique como mínimo lo siguiente:
– Recordatorio de las indicaciones establecidas en el marcado, con excepción del nº. de serie, completado en
su caso, por las indicaciones que permitan facilitar el mantenimiento.
– Condiciones previstas de utilización.
– El o los puestos de trabajo que puedan ocupar los operadores.
– Las instrucciones para que puedan efectuarse sin riesgo:
- La puesta en servicio.
- La utilización.
- La manutención.
- La instalación.
- El montaje y desmontaje.
- El reglaje.
- El mantenimiento (conservación y reparación).
- Si fuera necesario, las características básicas de las
herramientas que puedan acoplarse a la máquina.
– En su caso, instrucciones de aprendizaje.
– Planos y esquemas.
– Información sobre el ruido aéreo emitido por la máquina.
– Indicaciones necesarias (si la máquina se ha proyectado para trabajar en atmósferas explosivas).
– Si fuere necesario, en el manual de instrucciones se advertirán las contraindicaciones de uso.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 73
6. TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

Í N D I C E

6.1 Introducción 76

6.2 Anatomía y patología de la espalda 77

6.2.1. La columna vertebral 77

6.3 Discos intervertebrales 79

6.4 Factores de riesgo 79

6.5 Prevención 80

6.6 Peso de la carga 80

6.6.1. El peso de la carga 80


6.6.2. Peso teórico recomendado 81
6.6.3. Diagrama de decisiones 82

6.7 Prevención a nivel laboral 83

6.7.1. Posición de la espalda 83


6.7.2. Dolor de espalda 83

6.8 Técnica de levantamiento de pesos 84

6.8.1. Levantamiento de pesos 84

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6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6.1. INTRODUCCIÓN

En la actualidad debido a la creciente modernización de las instalaciones y los procesos productivos y la incor-
poración de nuevas tecnologías se ha disminuido considerablemente la utilización de la fuerza física en la industria
aunque la accidentabilidad producida tanto en el transporte manual de cargas como por posturas inadecuadas, sigue
siendo importante.

Además, teniendo en cuenta que la manipulación de cargas se realiza en un número extenso de actividades
laborales, y que la insuficiente formación de los trabajadores está causando lesiones y daños a la salud de una rele-
vancia por todos admitida, parece obligado dar a conocer a los trabajadores una metodología de manipulación de
cargas así como a mantener una postura adecuada en el puesto de trabajo, para que se adquieran hábitos seguros
de trabajo.

Por esta razón, la Ley de Prevención de Riesgos Laborales y el Real Decreto


487/1997 sobre «Disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la mani-
pulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares,
para los trabajadores», han influido positivamente, indicando actitudes que
pueden contribuir a evitar los riesgos laborales que conlleva la manipulación de
cargas y las posturas inadecuadas en el puesto de trabajo.

En esta Unidad Didáctica se pretende dar a conocer:


• Qué se entiende por manipulación manual de cargas.
• Cómo es la espalda.
• Qué técnicas son las más seguras en el manejo de cargas.
• Qué posturas son las más adecuadas en el trabajo.

La definición que da el R.D. 487/1997 sobre manipulación de cargas es la siguiente:

Cualquier operación de transporte o sujeción de una carga por parte de uno o


varios trabajadores, como el levantamiento, la colocación, el empuje, la tracción
o el desplazamiento, que por sus características o condiciones ergonómicas
inadecuadas entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los trabajadores.

Y la definición de «carga» es:

Cualquier objeto susceptible de ser movido, incluyendo personas y animales. Y


se consideran también cargas los materiales que se manipulen, por ejemplo, por
medio de una grúa u otro medio mecánico, pero que requieran también del
esfuerzo humano para moverlos y colocarlos en su posición definitiva.

76 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6 . 2 . A N AT O M Í A Y PAT O L O G Í A D E L A E S PA L D A

La espalda está formada por la columna vertebral, ligamentos, nervios y músculos.

6.2.1. La columna vertebral


La columna es un singular edificio compuesto de piezas sueltas, colocadas una sobre otra, llamadas vértebras y
que están unidas por articulaciones y discos intervertebrales. En la manipulación de cargas, todo levantamiento de
peso, tiene una repercusión directa sobre la columna vertebral.

La columna vertebral forma el eje del cuerpo y se divide en las siguientes regiones:

1. Región coxígea
con 3 vértebras
y región sacra
con 5 vértebras.
4
2. Región lumbar
con 5 vértebras.

3 3. Región dorsal
con 12 vértebras.

4. Región cervical
2 que tiene 7 vértebras.

La columna vertebral sirve de conducto y protege a la médula espinal, que une el cerebro con el resto del cuerpo
y viceversa, mediante los pares de nervios.

Además de esta función de protección de la médula espinal, la columna sostiene la parte superior del cuerpo y
da flexibilidad al tronco, que gracias a ella puede inclinarse de delante hacia atrás y viceversa, y rotar de derecha a
izquierda y de izquierda a derecha.

Vista de frente la columna es recta y vista lateralmente adquiere unas curvaturas en forma de S (cervical, dorsal,
lumbar y sacra). Esto permite aumentar la resistencia de presión vertical, y gracias a esta curvatura se logra el equi-
librio estático para la cabeza y el tronco.

Las alteraciones posturales de la columna se derivan de las modificaciones en sus curvaturas, y las más frecuentes
son:
• Escoliosis: Se denomina así a la pérdida de alineación en el plano frontal.
• Cifosis: Aumento de la curvatura fisiológica dorsal.
• Lordosis: Aumento de la curvatura fisiológica cervical.
La evolución del hombre lleva consigo la adopción de la postura erecta, y modificaciones en la columna vertebral
con respecto a otros mamíferos. Con esta postura son inevitables las alteraciones en los cuerpos vertebrales, discos,
ligamentos y otras estructuras adyacentes que ocasionan dolor de espalda.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 77
6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

NORMAL CIFOSIS LORDOSIS NORMAL ESCOLIOSIS

La frecuencia con que se presenta este dolor según distintos estudios es: 15% en la región cervical, 35% en región
dorsal y 50% en región lumbar.

Región cervical

15%
Región lumbar 50%
35% Región dorsal

A lo largo de la vida la columna vertebral puede sufrir distintas alteraciones aunque, las afecciones más comunes,
existentes en la espalda, son la hernia de disco, el lumbago y la lumbalgia.

Entre las causas tenemos las siguientes:


• Mecánicas.
• Traumáticas.
• Inflamatorias o degenerativas.
• Infecciosas.
• Metabólicas.
• Neoplásicas.
• Otras (hiperostosis anquilosante senil, enf. de Scheuerman, síndrome fibromiálgico, enfermedades viscerales).

Las lumbalgias más frecuentes son las mecánicas (traumáticas, degenerativas).

Estas lumbalgias originadas por esfuerzos y posturas, se alivian con el reposo, tienen su origen en lesiones disco-
articulares de tipo degenerativo, y las recaídas y la repetición de síntomas es lo habitual.

78 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6 . 3 . D I S C O S I N T E RV E RT E B R A L E S

Entre cada dos vértebras se encuentra una almohadilla elástica,


llamada disco intervertebral, que está compuesta por un anillo
fibroso, y en el centro un núcleo gelatinoso del tamaño de una
lenteja, cuya función es la de servir de amortiguadores entre vérte-
bras, evitando su desgaste.

Las lesiones más frecuentes que se pueden producir son:

La HERNIA DISCAL se produce por la


compresión que sufre la almohadilla
elástica entre dos vértebras, que al
ser comprimida se rompe compri-
miendo una raíz nerviosa.

Se calcula que el peso que soporta el disco, el 25% lo recibe el anillo fibroso y el 75% el núcleo pulposo.

6 . 4 . FA C T O R E S D E R I E S G O

Según el R.D. 487/1997, la manipulación manual de cargas presenta riesgo, en especial dorsolumbar según:

1. Características de la carga que pueden originar problemas a la hora de su movilización


• Cuando la carga es demasiado pesada o demasiado grande.
• Cuando es voluminosa o difícil de sujetar.
• Cuando está en equilibrio inestable o su contenido corre el riesgo de desplazarse.
• Cuando está colocada de tal modo que debe sostenerse o manipularse a distancia del tronco o con torsión
o inclinación del mismo.
• Cuando la carga, debido a su aspecto exterior o a su consistencia, puede ocasionar lesiones al trabajador, en
particular en caso de golpe.
2. Dependiendo del esfuerzo necesario
• Cuando éste sea excesivo para las características físicas del trabajador.
• Cuando no puede realizarse sino mediante un movimiento de torsión o flexión del tronco.
• Cuando puede ocasionar un movimiento brusco de la carga.
• Cuando se realiza mientras el cuerpo está en posición inestable.
• Cuando se trata de alzar o descender la carga con necesidad de modificar el agarre.
3. Según las características del medio de trabajo
• Cuando el espacio libre, especialmente vertical, resulta insuficiente para el ejercicio de la actividad de que se trate.
• Cuando el suelo es irregular y, por tanto, puede dar lugar a tropiezos o bien es resbaladizo para el calzado que
lleve el trabajador.
• Cuando la situación o el medio de trabajo presentan desniveles que implican la manipulación de la carga en
niveles diferentes.
• Cuando el suelo o el punto de apoyo son inestables.
• Cuando la temperatura, humedad o circulación del aire son inadecuadas.
• Cuando la iluminación no sea adecuada.
• Cuando exista exposición a vibraciones.

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6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

4. Por las exigencias de la actividad


• Esfuerzos físicos demasiado frecuentes o prolongados en los que intervenga en particular la columna vertebral.
• Período insuficiente de reposo fisiológico o de recuperación.
• Distancias demasiado grandes de elevación, descenso o transporte.
• Ritmo impuesto por un proceso que el trabajador no pueda modular.

5. Por los factores individuales de riesgo


• La falta de aptitud física para realizar las tareas en cuestión.
• La inadecuación de las ropas, el calzado u otros efectos personales que lleve el trabajador.
• La insuficiencia o inadaptación de los conocimientos o de la formación.
• La existencia previa de patología dorsolumbar.

6.5. PREVENCIÓN

El objetivo fundamental en materia de prevención es eliminar o reducir la manipulación manual de cargas siempre
que se pueda con la adopción de las siguientes medidas:

– Automatizar los procesos de producción.


– Evitar elevar cargas, empleando los medios mecánicos adecuados.
– Uso de maquinas hidráulicas.
– Disminuir el trayecto de transporte de las cargas.
– Establecer pausas y descansos en el trabajo.
– Adaptar la superficie de trabajo a la persona y no al revés.

Para reducir o eliminar los riesgos derivados de la manipulación de cargas, lo mejor y más efectivo es suprimir la
manipulación manual de cargas, pero cuando esto no sea posible por razones técnicas, de organización o económicas,
se debe proceder a tomar una serie de medidas, tendentes a la eliminación o reducción de las consecuencias de los
riesgos hasta los niveles más bajos, técnica y razonablemente posibles.

Uso de ayudas mecánicas: que serán compatibles con el resto de los equipos de trabajo, adecuadas y fáciles de
manejar, debiéndose establecer un programa de mantenimiento periódico eficaz.

6.6. PESO DE LA CARGA

6.6.1. El peso de la carga


El peso de la carga es uno de los principales factores a la hora de evaluar el riesgo en la manipulación manual.
A efectos prácticos podrían considerarse como cargas los objetos que pesen más de 3 kg.

«Carga se considera aquel objeto que pesa más de 3 kg.»

80 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

A modo de indicación general, el peso máximo que se recomienda no sobrepasar (en condiciones ideales de mani-
pulación) es de 25 kg.

Cuando los trabajadores están sanos y entrenados físicamente podrían manipular cargas de hasta 40 kg, siempre
que la tarea se realice de forma esporádica y en condiciones seguras. Naturalmente, el porcentaje de la población
que se encuentra protegida con estos pesos sería mucho menor.

No se deben exceder los 40 kg bajo ninguna circunstancia.

Debido a que los puestos de trabajo deberían ser accesibles para toda la pobla-
ción trabajadora, exceder el límite de 25 kg debe ser considerado como una
excepción.

6.6.2. Peso teórico recomendado


El peso teórico recomendado en función de la zona de manipulación, viene indicado en la siguiente gráfica:

Altura de la cabeza
13 kg 7 kg

Altura del hombro

19 kg 11 kg

Altura del codo

25 kg 13 kg

Altura de los nudillos El mayor peso teórico recomendado es


de 25 kg, que corresponde a la posición
menos desfavorable, es decir, pegada al
20 kg 12 kg cuerpo, a una altura comprendida entre los
codos y los nudillos.
Altura de media pierna

14 kg 8 kg

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6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6.6.3. Diagrama de decisiones


Se recomienda realizar una evaluación del riesgo en aquellas tareas en las que exista una manipulación de cargas
susceptible de generar riesgos dorsolumbares.

¿Implican las tareas una manipulación manual de cargas que pueda NO


ocasionar lesiones para el trabajador? (cargas con peso superior a 3 kg.)

¿Es razonablemente posible eliminar la manipulación manual SÍ


por medio de la automatización o mecanización de los procesos?

NO

¿Es posible usar ayudas mecánicas? (grúas, carretillas, etc.)


NO
¿Quedan actividades residuales NO
de manejo manual de cargas?

EVALUACIÓN DE
LOS RIESGOS SÍ

Riesgo no Riesgo SÍ
tolerable tolerable

REDUCCIÓN DEL RIESGO

NO
SÍ FIN DEL
¿Se ha reducido el riesgo a un nivel tolerable?
PROCESO

REVISAR PERIÓDICAMENTE O SI CAMBIAN LAS CONDICIONES DE TRABAJO

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6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6.7. PREVENCIÓN A NIVEL LABORAL

6.7.1. Posición de la espalda


Los esfuerzos a que se somete a la región lumbar al levantar cargas, depende del peso a elevar y de la posición
que adopte el cuerpo.

Por ello es importante no inclinar el cuerpo, ya que se produce el efecto palanca que ejerce el peso sobre la columna
vertebral. Cuanto menor sea la distancia frente al centro de gravedad, menor será el esfuerzo a realizar por la región
lumbar.

SÍ NO

6.7.2. Dolor de espalda


• Mantener siempre una buena musculatura.

• Procurar mantener siempre posturas correc-


tas y cambiarlas cada cierto tiempo.

• Procurar no coger pesos por encima de los


hombros, si hay que hacerlo, subirse a una
silla o escaleras.

• Si tiene que coger, dejar, llevar o trasladar un


peso, acercarlo al cuerpo.

• Si se tiene que trabajar de pie durante largo


tiempo, se debe disponer de un pequeño
taburete bajo un pie y luego cambiarlo al otro.

• No llevar el peso arrastrándolo, es mejor empu-


jarlo por delante.

• Aprender a relajarse.

• Contar con la prevención, en las actividades


domésticas y de ocio.

• Utilizar mangos largos en herramientas de


mano que no nos hagan flexionarnos.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 83
6 TRANSPORTE MANUAL DE CARGAS

6 . 8 . T É C N I C A D E L E VA N TA M I E N T O D E P E S O S

6.8.1. Levantamiento de pesos

a) Superposición de los centros de gravedad del individuo y de la carga

b) Fijación de la columna vertebral


• Espalda recta y doblar las rodillas.
• Flexionar rodillas y caderas.
• Disminución de presión visceral espirando al inicio del movimiento.
• Carga próxima al cuerpo.

c) Puntos de apoyo
• Pies separados, no más que la anchura de la pelvis y en dos líneas.
• Orientar los pies en la dirección que luego tomarán.
• Zapatos con un poco de tacón.
• Agarre correcto de la carga.
• Girar los pies y el tronco en bloque.

d) Orientación de la columna
• Evitar esfuerzos excesivos y forzados en flexión, extensión o rotación.
• Emplear la fuerza de las piernas.
• Flexión de piernas, sin sentarse, muslo y pantorrilla en ángulo de
90 grados.
• Evitar sacudida lumbar brusca.
• Contraer músculos abdominales y glúteos.
• Flexión de cadera levantando un pie quienes trabajen largo tiempo
en bipedestación.

e) Contrapeso del cuerpo


• Mejor empujar que tirar.
• Para desequilibrar un objeto.
• Para frenar una carga descendente.

f) Enseñar ejercicios para autosedación, relajación


• El ejercicio es bueno para facilitar el sueño, reducir el estrés y la tensión
muscular, mejorar el estado general y el autocuidado del individuo.

84 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
7. TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I.
SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

Í N D I C E

7.1 Introducción 86

7.2 Qué es una carretilla 86

7.3 Los accidentes. Prevención 88

7.3.1. Causas de los accidentes 88


7.3.2. Legislación sobre vehículos 89

7.4 Estabilidad de una carretilla 90


7.4.1. Estabilidad Estática
Longitudinal - Brazo de palanca 90
7.4.2. Estabilidad Dinámica (carretilla en movimiento)
Longitudinal y lateral 93

7.5 La conducción de carretillas 95

7.5.1. Comprobaciones antes del comienzo del trabajo 95


7.5.2. Consignas de conducción y circulación 95
7.5.3. Reglas de carga 96
7.5.4. Almacenaje 97
7.5.5. Consignas de almacenado 97
7.5.6. Entretenimiento y consignas de seguridad 98

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 85
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7.1. INTRODUCCIÓN

Las manutenciones son un elemento esencial de la producción. Empiezan con la recepción de materias primas
para terminar con la expedición de productos acabados.

Entre las máquinas utilizadas, la carretilla elevadora es uno de los aparatos que más fácilmente se adapta a las
condiciones de trabajo más variado y su utilización razonable depende en una gran parte de las cualidades profesio-
nales del conductor.

Por lo que viene obligado a cumplir con las normas en uso sobre apilamientos, rotación de Materias Primas y
custodia de materiales.

Quien maneja las carretillas es el CARRETILLERO, cuya finalidad de trabajo es:

«Dar a un objeto o a un material, en un momento determinado y a través del


transporte oportuno, la posición necesaria que responda a las exigencias de
explotación de la empresa. Modificando por tanto, la posición del objeto o del
material, sin transformar ni sus propiedades ni sus dimensiones, ni su forma».

Este capítulo tiene la intención de llevarnos al más completo conocimiento de la herramienta de trabajo que
permite llevar a cabo el trabajo: LA CARRETILLA. Qué es, cómo es, limitaciones que posee y cómo a través de su
correcta utilización, obtener un trabajo óptimo en cantidad, calidad y seguridad total.
Dirigido a todos los carretilleros, prevé que tengan acceso al curso todos aquellos trabajadores que por circuns-
tancias previstas puedan, ocasionalmente, hacer uso de las carretillas. Esta ocasionalidad no les exime de las obliga-
ciones previstas en el uso y manejo de carretillas.

7.2. ¿QUÉ ES UNA CARRETILLA?

Existen muchos tipos de carretillas; sin embargo en este curso nos centraremos en las carretillas más usuales y más
numerosas que tienen unas características similares: Son de carga frontal estando contrapesadas y el conductor va
sentado en el centro de la máquina.

Una descripción generalizada de los componentes principales de una carretilla son:

BASTIDOR:
• Sobre el que se asienta toda la estructura y componentes de la carretilla.
• Contrapeso posterior.

86 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

COMPORTAMIENTO DEL CONDUCTOR:


• Con asiento regulable para UNA SOLA persona.
• Tejado protector, de acuerdo a normas internacionales.
• Volante de dirección.
• Palancas de control de elevación, inclinación y control de transmisión.
• Pedales de aceleración, embrague y freno.
• Tablero de instrumentos de control e interruptor de llave.

DIRECCIÓN:
• Dirección hidrostática. Tiende a girar sobre las ruedas delanteras con radios muy pequeños.
• Eje directriz en el eje trasero junto al contrapeso.
• Eje motriz en las ruedas delanteras junto a las horquillas.

MÁSTIL:
• Estructura sobre la que se afirma el mecanismo de elevación, horquillas, cilindro de elevación.
ELEMENTOS MÁS IMPORTANTES DE UNA CARRETILLA

Espejo retrovisor

Parallamas Pórtico de seguridad

Pantalla protectora Volante con servodirección


del tubo de escape
Mástil
Contrapeso
Pantalla protectora del condutor

Asiento con suspensión Elevador

Cinturón de seguridad Porta horquillas

Extintor
Horquilla
Asa de acceso

Rueda directriz

Estribo de acceso

Chasis
Rueda motriz

ELECCIÓN DE CARRETILLAS

ANTES DE ADQUIRIR UNA CARRETILLA DEBEMOS DE SABER:


• Para qué funciones exactamente se va a emplear.
• El tipo de cargas a transportar.
• Los lugares donde se va a utilizar.

Y TENDREMOS EN CUENTA QUE:


• Los equipos de toma de carga deben de estar bien adaptados a las cargas a transportar.
• No se debe realizar ninguna modificación en las carretillas, sin la certeza de que no van a disminuir sus caracte-
rísticas de seguridad y especialmente su estabilidad longitudinal y transversal, su equilibrio y su visibilidad.
• Los recorridos preferentemente señalizados y con suficiente espacio.
• Solamente podemos adaptar algún accesorio no previsto en origen, con la opción favorable del fabricante de la
carretilla.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 87
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7.3. LOS ACCIDENTES. PREVENCIÓN

La seguridad en el manejo de las carretillas implica dos aspectos diferentes y complementarios:


• La seguridad de la carretilla, como máquina, y la prevención de los accidentes que su manejo pueda producir.
• Los accidentes y daños que se puedan producir como consecuencia de las cargas transportadas.

7.3.1. Causas de los accidentes


A continuación, se indican las causas que se detectaron después de un análisis de 160 accidentes ocurridos como
consecuencia del manejo de la carretilla elevadora como herramienta utilizada para el transporte de cargas (fuente
I.N.S.H.T. N° 1014).

Causas relacionadas con la falta de observación de las reglas de seguridad


(relacionadas con la falta de medios materiales y con una insuficiente o mala formación de los operarios):

1. Conductores no formados . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 38

2. Elevación de personas sobre las paletas, las horquillas, las cargas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 13

3. Faltas de conducción caracterizadas, acciones intempestivas, falta de atención. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12

4. Cargas inestables mal estibadas . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12

5. Mal proceso operativo . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12

6. Circulación «carga alta», mástil desplegado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6

7. Falta de coordinación en las operaciones de gula y manutención . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6

8. No adaptación de algunos conductores a tipos de carretillas utilizadas en ocasiones . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 102

Causas relacionadas con el entorno

1. Suelo en mal estado . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 21

2. Falta de visibilidad . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 12

3. Almacenamientos peligrosos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3

4. Mala implantación de puestos de trabajo en los alrededores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4

Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40

Causas relacionadas con las carretillas

1. Ausencia de protectores . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4

2. Zonas peligrosas accesibles . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5

3. Dispositivos de mando mal concebidos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 4

4. Fallos de los dispositivos hidráulicos o de los frenos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5

Total . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 18

88 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7.3.2. Legislación sobre vehículos

CARRETILLAS NUEVAS
• La legislación vigente respecto a la seguridad en máquinas mediante la promulgación del Real Decreto
1435/1992, de 27 de noviembre, por el que se dictan las disposiciones de aplicación de la Directiva del Consejo
89/392/CEE, relativa a la aproximación de las Legislaciones de los Estados miembros sobre máquinas.
• Real Decreto 56/1995 de 20 de enero por el que se modifica el R.D. anterior 1435/1992.
• Real Decreto 1215/1997 de 18 de julio por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud
para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
• Normas UNE asociadas que establecen: los ensayos de estabilidad, ruedas, medidas y capacidades, designación
de capacidades normales, tensión baterías de tracción, tableros porta accesorios. Dichas normas son voluntarias
salvo que exista legislación a la que se remita.

CARRETILLAS USADAS
• Real Decreto 1215/1997 por el cual se establece las DISPOSICIONES MÍNIMAS DE SEGURIDAD Y SALUD PARA
LA UTILIZACIÓN POR LOS TRABAJADORES DE LOS EQUIPOS DE TRABAJO.

OBLIGACIONES DEL EMPRESARIO

Ley de Prevención
Real Decreto 1215/1997
de Riesgos Laborales 31/1995

(Art. 17)
Anexo 1
Adecuación de equipos de trabajo

Art. 2. Condiciones
de los equipos

Adaptación
de las carretillas

(Art. 19)
Anexo 2
Formación de los trabajadores

Art. 2. Condiciones
de utilización

Sólo los que han recibido


formación

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 89
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7 . 4 . E S TA B I L I D A D D E U N A C A R R E T I L L A

Cuando conduzca una carretilla elevadora debe tener siempre presente el problema de la estabilidad y el riesgo
de un accidente por vuelco de la misma. El trabajo será tanto más seguro cuanto mejor se vigilen los diferentes aspectos
que influyen en la estabilidad de la carretilla.

La estabilidad o equilibrio en este tipo de máquina viene condicionado a la posición del centro de gravedad (C.G--M)
de la carga y su equilibrio de fuerzas respecto al contrapeso de la misma cuando está parada. Y en las operaciones
en movimiento está condicionada además por la aparición de fuerzas externas de inercia (fuerzas dinámicas).

Debido a la diversidad de trabajos y distintos volúmenes que se manejan en el movimiento de mercancías, el


Centro de Gravedad puede variar de posición constantemente.

7.4.1. Estabilidad estática


El equilibrio de todo tipo de carretilla resultará estable siempre que la resultante de las fuerzas componentes del
conjunto que actúa en el Centro de Gravedad permanezca dentro de la proyección de los ejes de nuestra máquina.

900 Kg
300 mm

Centro de
Carga

1.000 Kg
900 Kg

800 Kg

600 Kg

300 500 800 1.000 1.200 mm


Centro de
Carga

ESTABILIDAD LONGITUDINAL
El comportamiento de esta máquina es similar a un columpio, pero mucho más complejo, debido a los movimientos
propios de la máquina, ya que además de elevar un peso tiene que desplazarlo con las consiguientes paradas
y arrancadas, situaciones que como vimos anteriormente pueden desequilibrar el conjunto al aparecer nuevas
fuerzas.

90 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

BRAZO DE PALANCA
La característica de carga de una carretilla elevadora viene definida por su brazo de palanca. Es decir:

La capacidad de la máquina está definida por el producto de una carga y


su distancia desde el centro de gravedad hasta el eje de apoyo.

Definiciones:

EJE DE APOYO:
En un carretilla el punto de apoyo es el contacto de las ruedas delanteras con el suelo y el eje de apoyo es
precisamente aquel que pasa por las ruedas motrices y que coincide precisamente con el eje de vuelco de la
máquina en el sentido longitudinal.

CENTRO DE CARGA:
En las carretillas elevadoras se denomina Centro de Carga a la distancia que existe en proyección ortogonal
entre el C.G. de la carga y los talones de las horquillas.

El equilibrio estable de la máquina y su carga permanecerá, hasta el caso límite en que la resultante pase por el
mismo eje motriz, por supuesto sin considerar maniobras o frenazos bruscos que alteren la situación.

En el momento que la resultante pase exactamente por el eje motriz, estaremos ante un caso límite de estabilidad-
inestabilidad, ya que cualquier mínimo esfuerzo provocará el vuelco, haciéndose necesario considerar que, al estar
estas máquinas en movimiento, necesariamente aparece una nueva fuerza que puede dar lugar a efectos negativos.
Hablamos por supuesto de la fuerza de la inercia, que aparece en todo cuerpo en movimiento, favoreciendo que
siga desplazándose cuando tratamos de detenerlo. Esta fuerza no aparece con equilibrios estáticos.

Los fabricantes de estas máquinas, cuando fijan su capacidad, ya han tomado un margen de seguridad según los
límites de carga y distancias. El respeto a estos límites nos evitará situaciones de riesgo.

Centro
de Carga
Momento de estabilidad: P x a

Momento de vuelco: W x b

Es estable: aP > bW

P W
a b

De la observación de la referida figura pueden sacarse varias conclusiones:

1.° De la expresión P x a = W x b se deduce que la igualdad variará en el momento en que uno cualquiera de
los factores varíe, a pesar de mantenerse el otro.

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

De esta manera si mantenemos W = PESO DE LA CARGA CONSTANTE cualquier variación en su posición que
aumente la distancia b (debido por ejemplo a la elevación de las horquillas o a la inclinación del mástil) a la que
establece la igualdad, tenderá a volcar por cabeceo de la máquina.

Igualmente ocurrirá si la carga W es superior a la establecida para el equilibrio, como se ve al aplicar en la fórmula
de la igualdad.

Ejemplo de la variación en la estabilidad de una carretilla con la Altura de la Carga.


12º 3º

W
W

W
b1 b
W
b b2 > b > b1 b2

Ejemplo de la variación en la estabilidad de una carretilla al variar el Centro de Carga.

Centro Centro
de Carga de Carga

P W P W
a b1 b2 > b1 a b2

2.° De las igualdades que determinan el equilibrio estable de la máquina, se puede obtener otra nueva conclusión:
que una carretilla nos puede transportar perfectamente un peso W, pero ese mismo peso con un formato dife-
rente que varía la distancia de su Centro de Gravedad, puede provocar el cabeceo o vuelco de la máquina.

Es preciso comprobar el PESO y LONGITUD de la carga porque:

Longitud
Peso a levantar
(carga)

92 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

Ejemplo de estabilidad:

1.000 Kg

900 Kg

800 Kg

600 Kg

300 500 800 1.000 1.200 mm


900 Kg
Centro de
Carga
300 mm

Centro
de Carga

7.4.2. Estabilidad dinámica


Ya se ha comentado repetidamente que una carretilla en posición estática puede estar en EQUILIBRIO bajo un
determinado estado de carga, mientras que esa carretilla en las mismas condiciones de carga pero en movimiento,
puede resultar INESTABLE debido a la aparición de fuerzas provocadas por efecto de la inercia. (Las empresas fabri-
cantes de carretillas, a la hora de diseñar y proyectar sus máquinas tienen en cuenta las FUERZAS DE INERCIA que se
generan, en función de las cargas máximas y velocidades admisibles.)

Los momentos de vuelco se acentúan cuando la carretilla está en movimiento debido a estas fuerzas de inercia
que se producen por:
• Diferencias de velocidad como consecuencia de aceleraciones, deceleraciones y frenazos.
• Cambios en la dirección de la carretilla y en los giros.
• Movimientos laterales de la carretilla al circular sobre un suelo que no es liso (desigual, con baches, cruce de raíles
o resaltos, etc.).

ESTABILIDAD LONGITUDINAL
Los momentos que influyen en la estabilidad longitudinal son tomando momentos respecto al punto de vuelco,
tendremos:

Por cambios de velocidad (frenazos y acelerones)

Las acciones sobre el acelerador y el freno deben ser eficaces, pero siempre progresivas. La estabilidad de la carre-
tilla aumentará si se evitan variaciones súbitas en la velocidad.

W1
Es estable: aP > bW + cP1 + dW1
P1
d
c

P a b W

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

ESTABILIDAD LATERAL

Los momentos de vuelco también influyen en la estabilidad lateral de una carretilla. Sobre una carretilla actúan
los siguientes momentos laterales:

Por cambios de dirección (giro)


Aparece como momentos:
• Negativos o que generan un riesgo de vuelco. El momento generado por el cambio de dirección o giro, llamado
también fuerza centrífuga, que actúa sobre el C.G. del conjunto de carretilla y carga = h1(P1 + W1).
• Positivos o a favor de la estabilidad. El momento generado por la atracción terrestre el C.G. de toda la masa:
carretilla y carga = h(P+ W).

Por cambios de giro y variación de velocidad


Existe un grave riesgo de vuelco cuando las fuerzas resultantes de los momentos de vuelco laterales y la inclina-
ción del plano de apoyo actúan en el mismo sentido. Por ejemplo al realizar un giro sobre un plano inclinado.

I1+I2

W1+W2

Punto
de vuelco
L

Margen de estabilidad

Cuando el conductor tenga dudas sobre la estabilidad de la carretilla debe seguir


las siguientes pautas:
– Conducir a menor velocidad.
– Realizar los giros con el mayor radio posible.
– Evitar las rampas.
– Llevar la carga a baja altura.
– Plegar el mástil e inclinarlo hacia atrás.
– Llevar la carga en dos viajes, si es posible.
– No atender a consejos de otras personas que le animen a despreciar los riesgos,
en especial si no saben conducir una carretilla.
Y, si a pesar de todo, el conductor duda sobre la estabilidad de la carretilla, debe
para la máquina y acudir al responsable para informarle de la situación.

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7.5. LA CONDUCCIÓN DE CARRETILLAS

El conductor de la carretilla es responsable de un buen uso de su carretilla en lo referente a:

• Seguridad en general en el centro de trabajo


El conductor es responsable de las situaciones que puede generar o provocar por su actuación incorrecta.

• Vehículo y carga
El coste económico de la carretilla y de las cargas manipuladas condiciona a que el conductor deba de ser persona
preparada y responsable del equipo que maneja.

7.5.1. Comprobaciones antes del comienzo del trabajo


Al comenzar el trabajo, el carretillero debe verificar su carretilla:

1.º Antes de subir:


– Que no se haya producido ninguna fuga después del último servicio prestado.
– Los brazos de las horquillas estén correctamente colocados y seguros.
– Los aprovisionamientos de combustible, agua, anticongelante, aceite, estén correctamente efectuados.
– En las carretillas eléctricas que la batería esté convenientemente cargada y conectada.

2.º Sentado en la carretilla (antes de comenzar el trabajo):


– Buen estado de los frenos.
– Recorrido conveniente en el pedal de freno.
– Eficacia del freno de mano.
– Recorrido suficiente y suavidad del pedal de embrague.
– No haya ruidos anormales en la mecánica.
– Funcionamiento correcto de todos los movimientos hidráulicos.
– Funcionamiento correcto avisador marcha atrás.

Si observase que su carretilla no estaba en buen estado de marcha y


no responde a las condiciones de seguridad, debe avisar inmediatamente a
su encargado.

7.5.2. Consignas de conducción y circulación


1. Mirar siempre en la dirección de la marcha y con-
servar siempre una buena visibilidad del recorrido
en que se circula, en especial la marcha atrás, o
llamando un guía si las circunstancias lo requieren.
2. Tener en cuenta la altura del paso libre bajo las
puertas. No intentar atravesar una puerta que no
cumpla las condiciones tanto en altura como en
longitud.

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

3. Evitar los acelerones, virajes y paradas bruscas.


4. Tener en todas las circunstancias dominio de su velocidad. Sobre terreno húmero, resbaladizo o desigual,
conducir lentamente.
5. Ir despacio y avisar en los puntos peligrosos y en la proximidad de peatones (menos de 4 metros). No abusar
del avisador (puede llegar el momento en que la gente no haga caso de él).
6. No pasar a otro vehículo más que en caso de absoluta necesidad, en buenas condiciones de visibilidad y después
de haber advertido la maniobra.
7. Mantener una distancia de al menos 3 longitudes entre dos carretillas circulando en el mismo sentido y siem-
pre conservar su derecha, señalando con la mano, si es necesario, los cambios de dirección, marchas lentas y
detenciones.
8. Abordar las pendientes con velocidad suficiente y descender las rampas a muy pequeña velocidad. El descenso
con carga debe efectuarse en principio marcha atrás y los montantes inclinados hacia atrás.
9. No conducir con las manos húmedas o llenas de grasa.
10. No circular nunca con la carga en alto, siempre a unos 15 cm del suelo, e inclinada hacia atrás. Incluso en
vacío, la horquilla debe estar igualmente a 15 cm del suelo.
11. Adaptarse estrictamente a la señalización de los caminos que puedan presentar riesgo, cruces, rampas, etc.
12. En caso de circular en caminos abiertos a la circulación pública observar las prescripciones del código de la
circulación.

7.5.3. Reglas de carga


1. Ajustar la horquilla a fondo bajo la carga, levantar ligeramente
e inclinar inmediatamente hacia atrás.
2. Asegurarse de que las cargas están perfectamente equilibradas
y amarradas bajo sus soportes, a fin de evitar todo riesgo de
deslizamiento. Si la naturaleza de las cargas y las circunstancias
de la maniobra lo exigen, la carretilla debe estar provista de un
protector de cabezas y un respaldo de retención de las cargas.
3. No sobrepasar jamás la carga máxima prevista por el constructor,
seguir estrictamente el cuadro o diagrama de carga que figura
en el aparato.
4. No aumentar, bajo ningún pretexto, el valor del contrapeso con
objeto de elevar cargas superiores a las previstas.
5. Vigilar la carga sobre todo en los virajes.
6. Maniobrar suavemente y con extrema precaución cuando se manipulen líquidos inflamables, botellas de gas
comprimido, ácidos, etc.
7. No levantar la carga con un solo brazo de la horquilla.
8. No golpear una carga para desplazarla.
9. El uso simultáneo de dos carretillas para movimiento de cargas pesadas o voluminosas es una maniobra
peligrosa que necesita precauciones especiales. No debe efectuarse más que excepcionalmente y en presencia
de un mando responsable.
10. Antes de dejar una carga, en el lugar previsto, asegurarse de que no hay nadie debajo.
11. No desplazar jamás la carretilla con la carga levantada.
12. La longitud útil de la horquilla debe ser siempre por lo menos igual a 2/3 de la longitud de la carga. Para manu-
tención de las cargas excepcionalmente largas, poner en cada brazo un suplemento de brazo más largo.
Atención, su extremidad no debe pasar la paleta.

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

7.5.4. Almacenaje
1. Los productos más usados serán almacenados en lugares
más accesibles y lo más cerca de la salida.
2. La elección de las paletas es función de la superficie de
carga, pero pueden considerarse otros factores como el
transporte por carretera o tren.
3. En función de la superficie y forma del almacén, de la
movilidad de los productos, de los accesos y caminos,
existe una solución racional de almacenaje que permita
optimizar al máximo, el producto, en un espacio dado, de
acuerdo con los principios dados anteriormente.
4. Se deberán delimitar con pintura en el suelo, las áreas de
almacenado y circulación. Es bueno que los ángulos de
los stocks estén señalados y protegidos por las «defen-
sas» con colores vivos.
5. El orden y la limpieza son también factores importantes. Los palets deben estar bien alineados y no debe haber
obstáculos en los pasillos. El suelo debe estar limpio y los espacios de circulación siempre libres.
6. La ventilación de los locales debe ser suficiente para evitar todo riesgo de intoxicación.
7. No franquear jamás una pasarela o una plancha, con una carretilla sin tener la certeza de que está bien prepa-
rada para el peso y el volumen de la carretilla cargada y sin estar seguro de su buen estado.

7.5.5. Consignas de almacenado


El apilado racional implica necesariamente métodos de orden y seguridad para el mejor estado de los productos
almacenados así como para la seguridad personal.

Para apilar una carga sobre otra se deben seguir las siguientes consignas:

1.° Apilado:

1. Marchar con la carretilla inclinada al máximo hacia atrás y la carga elevada 15 cm del suelo.
2. Frenar progresivamente, acercando la carga hasta el lugar previsto para el apilado, y colocarse delante del
mismo.
3. Cuando la carretilla está parada se eleva la carga a la altura necesaria (un poco más al que el nivel de
colocación).
4. Avanzar lentamente la carretilla hasta que la carga se encuentre encima del lugar de apilado y colocar el
freno de mano.
5. Depositar lentamente la carga enderezando los montantes y sirviéndose en caso necesario de la inclina-
ción hacia adelante.
6. Librar la horquilla de todo contacto con la paleta, soltar el freno y sacar despacio la carretilla marcha atrás.

2.° Desapilado y descenso:

1. Colocar los montantes verticales y elevar a la altura deseada, introducir suavemente la horquilla hasta
el talón.
2. Elevar ligeramente inclinando lo más posible hacia atrás.
3. Retroceder y descender a 15 cm.

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7 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS I. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE CARRETILLAS ELEVADORAS

4. Tener en cuenta:
a) La altura bajo techo de los obstáculos tales como
canales, vigas, alumbrado, etc. que podrían cho-
car con una carga apilada demasiado alta y con
riesgo de desequilibrar la carga o la carretilla.
b) Cuanto más alto se apile, si hay muchas cargas
apiladas, más precauciones deberán tomarse.
c) No deteriorar las cargas inferiores golpeándolas al
ir a apilar, o aplastándolas en una pila demasiado
pesada o mal equilibrada.
d) Recordar que los suelos tienen un límite de carga el cual no se debe sobrepasar.

7.5.6. Entretenimiento y Consignas de seguridad


1. Evitar el reglaje cuando el motor está en marcha.
(Desconfiar de los órganos en movimiento).
2. Es preferible avisar al mando inmediato, antes que tratar de
regularlo o repararlo por sí mismo, si no se poseen los cono-
cimientos necesarios.
3. No continuar el trabajo con una carretilla que funciona mal,
avisar al mando inmediato.
4. No fumar o encender fuego cerca de una batería en carga o
sobre un bidón de carburante en el momento de repostar.
5. No efectuar el llenado completo de carburante si no es en
lugares previstos para esto, el motor debe estar obligatoria-
mente parado.
6. No colocar nunca herramientas o piezas metálicas sobre la
batería o su cercanía.
7. En carretillas eléctricas, cerrar los tapones del rellenado de los elementos y cubrirlos antes de salir.
8. En caso de incendio del local donde se halla la carretilla:
a) Librar rápidamente los pasillos de circulación.
b) Esforzarse en sacar del local la carretilla.
9. Si el fuego es en la carretilla:
a) Tratar de dominarlo con extintores apropiados.
b) Si se encuentra en un local tratar de sacarla al exterior.
10. Al dejar una carretilla asegurarse que:
a) El motor está parado.
b) El freno de mano echado.
c) La llave de contacto está sacada.
d) La horquilla debe reposar sobre el suelo, o estar subida a más de dos metros.
11. Es importante recordar que una carretilla no es un vehículo para transporte de personal, por tanto no debe llevar
pasajeros, solamente debe ir montado sobre ella el conductor.
12. La utilización de cestas de seguridad con la carretilla sólo se permite en situaciones de emergencia y está pro-
hibido cualquier otro uso , incluso para tareas puntuales de mantenimiento o reparación.

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8. TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD
EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

Í N D I C E

8.1 Introducción 100

8.2 Polipastos 100

8.3 Puentes grúa 101

8.4 Riesgos y prevención 102

8.5 Revisiones periódicas 102

8.6 Eslingado 103

8.7 Eslingas de cadenas 104

8.8 Cables de acero 105

8.9 Eslingas de fibra 106

8.10 Ganchos y elementos auxiliares 108

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 99
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

8.1. INTRODUCCIÓN

Los puentes grúa y polipastos son uno de los sistemas de transportes internos más utilizados en las empresas. Son
sumamente útiles y seguros, cuando su mantenimiento y uso son los correctos y principalmente, si el trabajador que
las utiliza está debidamente capacitado, formado y adiestrado en su manejo y normas de seguridad.

Los principales problemas que presentan estas operaciones y que pueden ser
causa de accidentes, son el desprendimiento de las cargas, bien por una mala
colocación o bien por rotura de las eslingas que las sujetan.

La legislación aplicable desde el punto de vista de la seguridad en el manejo de puentes grúa, polipastos y eslin-
gado puede ser:
– Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. Recoge los temas de información y formación de los trabaja-
dores, adecuación de los equipos de trabajo.
– Real Decreto 1513/1991, de 11 de octubre, que establece las exigencias sobre los certificados y las marcas de
cables, cadenas y ganchos.
– Real Decreto 1435/1992, de 27 de noviembre, por el que se dictan las disposiciones de aplicación de la Directiva
del Consejo 89/392/CEE, relativa a la aproximación de las Legislaciones de los Estados miembros sobre
máquinas.
– Real Decreto 1215/1997 de 18 de julio por el que se establecen las disposiciones mínimas sobre seguridad
y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo.
– Normas UNE asociadas a los aparatos de elevación, tanto en cálculo estructural, mantenimiento, ganchos, etc.
dichas normas son voluntarias salvo que exista legislación a la que se remita.

A continuación revisaremos las distintas partes del polipasto y del puente grúa, haciendo hincapié en aquellos
órganos de seguridad de los aparatos.

8 . 2 . P O L I PA S T O S

Los componentes más importantes, desde el punto de vista de la seguridad:

1. Tambor guía del cable. Contiene las estrías para la colocación de las vueltas de cable. La guía asegura el correcto
enrollado evitando la superposición de las vueltas.
2. Fin de carrera normal. Permite la limitación del recorrido del gancho a su posición más alta y en su posición más
baja.
3. Limitador de cargas.
4. Motor de elevación.
5. Reductor.
6. Botonera de mando. Forma ergonómica, compacta, resistente a los golpes, con una distribución de los pulsa-
dores que le permite una fácil manipulación de los mismos.
7. Armario eléctrico. Deberá contar con un grado de protección adecuado al ambiente donde se ubique el aparato
(índice IP dependiendo de nivel de humedad y polvo).
8. Aparejo. Con poleas sencillas o dobles. El gancho deberá contar con pestillo de seguridad.

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8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

1
3
2

Componentes de un polipasto

8.3. PUENTES GRÚA

Los componentes más importantes, desde el punto de vista de la seguridad:

1. Final de carrera de elevación. Permite la limitación del recorrido del gancho a su posición más alta y en su
posición más baja.
2. Final de carrera de seguridad. Actúa como sensor de peso máximo.
3. Botonera de mando. Forma ergonómica, compacta, resistente a los golpes, con una distribución de los pulsa-
dores que le permite una fácil manipulación de los mismos; la botonera queda conectada a través de un enchufe
rápido que permite una rápida sustitución de la misma en caso de avería de la misma.
4. Topes de carro en viga monoviga. Absorbe los posibles golpes en el desplazamiento final de carro.
5. Final de carrera de traslación del carro. Limita el desplazamiento del carro a lo largo de la viga del puente.
6. Final de carrera de traslación del puente. Sensor de seguridad para el recorrido longitudinal de todo el puente.

3
2

5
4

Componentes de un puente-grúa

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8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

8.4. RIESGOS Y PREVENCIÓN

RIESGOS CAUSAS PREVENCIÓN

Caídas a distinto nivel – Accesos en mal estado o incorrectos – Cumplimiento medidas del R.D. 486/97
– Faltan barandillas en huecos sobre espacios de trabajo
– Trasladarse subido a la carga o gancho – Prohibición de transporte de personas

Atrapamiento entre grúa – Poca distancia entre grúa y obstáculos fijos – Mantener distancia de seguridad
y partes fijas – Sensores-detectores de presencia
en los bastidores de pórticos

Atrapamiento con accesorios – Mala coordinación entre enganchador y gruista – Coordinación entre enganchador y gruista
de elevación – Acompañar los estrobos con las manos mientras – No acompañar a los estrobos
se iza la carga

Atrapamiento – Acompañar la carga con las manos – No acompañar la carga con las manos,
y golpes con la carga – Depositar la carga sobre superficie irregular y en todo caso con útiles a tal efecto
– Falta de visibilidad o espacio – El gruista deberá ver la carga o ayudarse
– Trasladar la carga sin avisar del peligro de otro operario que le señalice
– Balanceo de la carga en las paradas – Avisar de la presencia de la carga
– Golpes con el gancho del puente – En vacío, el gancho se situará en posición elevada

Caída de objetos desprendidos – Rotura de embalajes – Realizar un correcto estrobo de la carga


– Transportar objetos sueltos – Fijar piezas sueltas previamente a su elevación
– Uso de contenedores adecuados para el tipo
de objeto

Caída de objetos por desplome – Rotura de gancho, eslingas, palet, etc. – No pasar cargas sobre las personas
– Fallo del freno en descenso – Mantenimiento preventivo del puente
– Colisión de dos puentes o sus cargas – Marcar peso máximo en el puente
– Uso de dispositivos de seguridad en puente: peso
máximo, traslación de carro, traslación de puente
– Procedimientos operativos para los distintos trabajos
– Instalación de sensores si los puentes comparten
camino de rodadura, o utilización de uno solo de ellos

Cortes y pinchazos – Palets o cables en mal estado – Uso de guantes


– Inspección previa del material a utilizar

Contactos eléctricos – Falta protección piezas bajo tensión. – Protección por aislamiento, distancia
directos o indirectos Contacto accidental de líneas en tensión o interposición de obstáculos
con la carga o sistemas de suspensión – Roles protegidos o colocados de forma
que no puedan ponese en contacto con carga
o sistemas suspensión
– Conexión a tierra de partes metálicas
– Existencia de diferenciales (que no corte corriente
en electroimanes y dispositivos de carga)

8.5. REVISIONES PERIÓDICAS

Para un funcionamiento seguro del puente grúa es necesario realizar un mantenimiento preventivo adecuado, así
como llevar un registro por escrito del mismo. El fabricante del puente deberá indicar la periodicidad de estas revisiones,
no obstante, podemos resumirlas en:

ESTRUCTURA:
Anualmente comprobar uniones de vigas (apriete tornillos, soldaduras, etc.) y carriles de rodadura (alineación,
desgaste, fijación a vigas).

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8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

TESTEROS

Mensualmente comprobar la frenada simultánea de los grupos motrices y funcionamiento de los motores.

Semestralmente comprobar el desgaste de las pestañas de las ruedas, que no existen grietas capilares en las
zonas de rodadura de las ruedas y verificar niveles de aceite y estado de grasas en los grupos reductores.

Anualmente comprobar el apriete de tornillos y tuercas de fijación de los distintos elementos (motores, reductores,
topes, etc.), y estado de soldaduras.

CARRO

Mensualmente comprobar pérdidas de aceite o grasa, engrase del cable de elevación y estado guía de cables.

Semestralmente comprobar el estado de las ruedas del carro (pestañas, grietas, etc.), cable de elevación y sus
amarres, engrasar dientes, rodamientos y puntos de fricción, niveles de aceite y estado de grasas de los reductores
de elevación y traslación, examinar el desgaste de los elementos de freno, colocación, estado y apriete de grapas y
regulaciones limitador de carga máxima.

Anualmente comprobar el apriete de tornillos y tuercas de fijación de los


distintos elementos, así como el estado de soldaduras.

GANCHO

Mensualmente observar giro poleas (engrase a vida).

Semestralmente comprobar buen estado de gancho de carga,


engrase rodamiento axial y engrase poleas (si no tienen engrase a vida).

INSTALACIÓN ELÉCTRICA

Mensualmente comprobar el estado de los aparatos de protección y control automáticos, estado de mandos,
controles manuales, armarios de aparallaje y sus puertas, funcionamiento aparallaje, estado de las cajas de cone-
xión, que los frenos se suelten al activar los motores, limitadores de fin de carrera de elevación, traslación de carro
y traslación de puente.

Semestralmente revisar el estado de los elementos móviles de alimentación eléctrica, estado escobillas y el colector
de los motores si los llevan, presión de los tomacorrientes, estado de los grafitos.

Anualmente comprobar el estado de las conexiones en general, empalmes y sujeción de línea de alimentación.

8.6. ESLINGADO

La elección de una eslinga dependerá de:


• Carga Máxima Unitaria (cmu): es la carga nominal de la eslinga que determina el fabricante. Depende de la carga
de rotura de la eslinga (carga del ensayo de rotura) y el coeficiente de seguridad (grado de seguridad aplicado) y
responde a la fórmula:

Carga de rotura (qr)


Carga máxima unitaria (cmu) =
Coeficiente de seguridad (k)

Generalmente el Coeficiente de seguridad (k) será de 6 o superior.

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8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

• Ángulo de trabajo de la eslinga


Dependiendo del ángulo de colocación de la eslinga, existe un coeficiente de corrección de su CMU.

CARGAS DE TRABAJO DE LAS ESLINGAS

Carga máx. Carga máx. Carga máx. Ángulo α Factor corrección Carga máx.

0 1,00 2.660

60 1,16 2.293

1.330 1.000 2.660 90 1,42 1.873

120 2,00 1.330

160 5,76 461

Normas generales de utilización


• En las eslingas de cuatro ramales que soportan una carga rígida, se considera que el peso es soportado por dos
ramales.
• En las eslingas de cuatro ramales que soportan una carga flexible, se considera que el peso es soportado por
tres ramales.
• Es recomendable que el ángulo entre los ramales no sobrepase los 90° y en ningún caso los 120°, debiéndose
evitar para ello eslingas demasiado cortas.
• Los cables de las eslingas no deberán trabajar nunca sobre aristas vivas, por lo cual deberán interponerse can-
toneras de protección.
• Los ramales de dos eslingas distintas no deberán cruzarse, evitando aplastamientos de la eslinga que puedan
debilitar su resistencia a tracción.

8.7. ESLINGAS DE CADENAS


Son utilizadas generalmente para el eslingado de cargas muy pesadas o con temperaturas elevadas. Otra gran
ventaja que presentan es su gran versatilidad (ángulos muy pequeños entre eslabones continuos).

Pueden ser de eslabones de acero soldado eléctricamente o bien de eslabones de acero forjado, que suelen ser
un 25% menos resistente que los anteriores.

En la Placa de características de la eslinga (etiqueta o placa) se marca su c.m.u. según su ángulo de elevación y
número de ramales.

Para asegurar un correcto estado antes de su uso, deberá procederse la revisión de la cadena antes de su uso, por
el propio operario. Cada 3 o 4 meses será revisada por un experto.

En dichas revisiones se podrá desechar la cadena si cumple alguna de las siguientes condiciones de rechazo:
• Si el diámetro de la cadena se ha reducido en más de un 5% por desgaste.
• Si tienen un eslabón doblado, aplastado, estirado (más del 15%) o abierto.
• Si existe corrosión en los eslabones.
• Si existen grietas en los eslabones.

104 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

La resistencia de una cadena es la de su eslabón más débil.

Eslabón torcido Eslabón estirado

Eslabón aplastado Eslabón abierto

Consejos Prácticos
• Para unión de dos cadenas no se usará un perno, tornillo, atadura con hilo de acero, etc. Debe usarse una argolla
de unión.
• La unión entre el gancho de elevación y la cadena se debe realizar por medio de un anillo, nunca sobre la punta
o sobre la garganta del mismo.
• Bajo carga, la cadena quedará recta, sin nudos.
• Las temperaturas extremas (frío y calor) reducen la resistencia del metal de la cadena.
• Realizar engrase periódico para evitar la corrosión.
• Evitar arrastrarlas o depositarlas en el suelo.

8.8. CABLES DE ACERO

Son un conjunto de hilos de acero dulce enrollados en espiral en varios ramales, que llevan un alma textil o de
acero, siendo en la actualidad muy empleados por su resistencia y durabilidad.

1
1. Alambre central
2
2. Cordón
3 3. Alambre
4. Cable
5. Alma

4 5

Para asegurarnos del buen mantenimiento del cable será necesario proceder a su limpieza periódica y a la aplica-
ción de un lubricante adecuado para evitar la corrosión.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 105
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

Será necesario además proceder al examen periódico de las partes más expuestas al deterioro. El cable será recha-
zado si se detectara:
• Si el número de alambres rotos visibles alcanza
el 20% en una longitud total de dos veces el
paso de cableado.
• Si la disminución de la sección de un cordón,
en un paso del cableado, alcanza el 40% de la
sección del cordón.
• Rotura de un cordón.
SÍ Bucle o
• Reducción anormal y localizada del diámetro. coca
• Existencia de nudos, cocas, aplastamientos, etc.

Antes de proceder al eslingado de la carga debe-


remos respetar una serie de medidas en cuanto al Punto fijo
NO
manejo y la manipulación del cable:
• Asegurarse que es adecuado para la carga a izar. Seguir las indicaciones de la etiqueta del mismo.
• Usar guantes para el manejo.
• El desbobinado y desenrollado se realizará haciéndolo rodar, sobre el suelo o girando el soporte, evitando una
pérdida de torsión del cable o formación de una coca.
• En caso de ser necesaria la unión de dos cables se realizará mediante guardacabos y sujeta cables.
• El ramal que trabaja a tracción coincidirá con la garganta del cuerpo del sujetacables y el ramal inerte con la
gargante del estribo.
• El primer sujetacables debe colocarse lo más cerca posible del anillo.

BIEN BIEN

MAL MAL

8.9. ESLINGAS DE FIBRA

Las eslingas de fibras naturales (generalmente cáñamo), han sido tradicionalmente usadas por su resistencia y faci-
lidad de manejo. Tienen el inconveniente de ser muy sensibles a la humedad y altas temperaturas.

Han sido sustituidas por las eslingas de fibras artificiales, ya que presentan una excelente resistencia a tracción y
no son tan sensibles a la humedad y a los productos químicos en general. Pueden ser de nylon, poliéster, polipropi-
leno, polietileno, etc.

Para ambos tipos de eslingas debe evitarse su uso a altas temperaturas y en ambientes corrosivos. Además debe-
rán evitarse los nudos y cantos vivos de la carga. En todo caso se deberán respetar las condiciones que el fabricante
marque en la etiqueta de características y documentación.

106 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

CONTROL Carga máxima de utilización - C.M.U. (Kg)


Carga máxima de utilización - C.M.U. (Kg) con una eslinga redonda
PERMANENTE con dos eslingas

Carga de trabajo En tipo En En cesto con un ángulo de inclinación β Ángulo de inclinación B


bordada en relieve, directo ahorcado
imposible de perder de hasta >7o < 45o >45o <60o de hasta >45o <60o en en en tipo 60o
de acuerdo con los 7o 45o directo ahorcado directo
códigos de colores hasta 45o >45o <60o >45o <60o
CEN de las Normas
Europeas

10.000 KG 1,0 0,8 2,0 1,4 1,0 0,7 0,5 1,14 1,12 1,0 0,8

10.000 8.000 20.000 14.000 10.000 7.000 5.000 14.000 11.200 10.000 8.000

Debe existir documentación que acredite las propiedades de la eslinga, además de una etiqueta que marque las
características de la eslinga, según su cmu y su ángulo de colocación

RECOMENDACIONES

1. Nunca exceda la carga de trabajo indicada 2. No refuerce ni anude las eslingas.


en la etiqueta.

3. No las arrastre por el suelo ni sobre superficies 4. Equilibre la carga para evitar desplazamientos.
abrasivas.

CORRECTO INCORRECTO
5. No tire de la eslinga cuando la carga esté posada 6. Después de su uso guárdelas en lugares apropiados.
sobre ella.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 107
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

8.10. GANCHOS Y ELEMENTOS AUXILIARES

Representan uno de los componentes fundamentales para el levantamiento y transporte de material.

Existen varios tipos de ganchos, dependiendo del uso al que se le destina. Los más comunes son los de pico.

CERRADO ABIERTO

Podemos determinar varias Normas Básicas para la utilización de los ganchos:

– Para el eslingado, utilizar tan solo ganchos con pestillo de seguridad en buen
estado.

– No debe deformarse un gancho para aumentar su abertura, ni debe calentarse.

– En el enganche, los esfuerzos deben ser controlados por el asiento, nunca por
el pico.

– Se eliminarán aquellos que sobrepasen su abertura en un 15%.

– Se eliminarán aquellos que sobrepasen su retorcimiento en un 10%.

108 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
8 TRANSPORTE MECÁNICO DE CARGAS II. SEGURIDAD EN EL MANEJO DE PUENTES GRÚA Y POLIPASTOS

En muchos casos será necesario el movimiento de materiales de difícil eslingado, dadas las formas de la carga o
sus características. Para ello se han diseñado elementos auxiliares, dependiendo de la carga a manejar. Algunos ejem-
plos podrían ser:

Pinzas para chapa Mordazas para bidones

Pinzas para tuberías Mordazas para vigas

Posicionadores para piezas irregulares Balancines

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 109
9. CONTAMINANTES QUÍMICOS

Í N D I C E

9.1 Definición de sustancias químicas 113

9.2 Riesgos en la manipulación de sustancias químicas 113

9.3 Prevención de accidentes 113

9.3.1. Envasado y etiquetado de los productos químicos 113


9.3.2. Equipos de protección personal 116
9.3.2.1. Ropa de trabajo 116
9.3.2.2. Protección específica de determinadas partes del cuerpo 116
9.3.3. Trasvases, vertidos, derrames, detección de fugas 117
9.3.3.1. Trasvases 117
9.3.3.2. Vertidos y derrames 117
9.3.3.3. Detección de fugas 117
9.3.4. Formación e información 117

9.4 Prevención de enfermedades profesionales 117

9.4.1. Enfermedad profesional. Definición 117


9.4.2. Tipos de enfermedades profesionales 118
9.4.3. Contaminantes químicos. Legislación 118
9.4.4. Definición de contaminante químico 118
9.4.5. Clasificación de los contaminantes químicos
según la forma en la que se presentan 118
9.4.5.1. Polvo industrial. Criterios de clasificación 119
9.4.5.2. Fibras 120
9.4.6. Clasificación de los contaminantes químicos según los efectos
que producen en el organismo 120
9.4.7. Vías de entrada de los contaminantes químicos en el organismo 121
9.4.8. Factores que determinan el riesgo de enfermedad profesional 121
9.4.9. Evaluación de la exposición laboral a contaminantes químicos 121
9.4.9.1. Reconocimiento o identificación del contaminante 122
9.4.9.2. Evaluación 122
9.4.9.3. Muestreo.
Determinación de la concentración del contaminante 124
9.4.9.4. Valoración 124

9.4.10. Control de la exposición 125


9.4.10.1. Actuaciones sobre el foco de contaminante 125
9.4.10.2. Actuación sobre el medio de difusión del contaminante 126
9.4.10.3. Actuación sobre el receptor del contaminante 126
9.4.11. Reconocimientos médicos 126

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 111
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.12. Riesgo biológico 127


9.4.12.1. Introducción 127
9.4.12.2. Trabajos con riesgo de contaminación biológica 127
9.4.12.3. Exposición al riesgo 127

9.5 Protectores respiratorios 128

9.5.1. Tipos de equipos filtrantes 128


9.5.2. Tipos de filtros 129
9.5.3. Factor de protección de un equipo 129
9.5.4. Selección de un equipo de protección respiratoria 129
9.5.5. Ejemplo de selección de un protector respiratorio 130
9.5.6. Requisitos de los equipos 130
9.5.7. Uso de los protectores respiratorios 130
9.5.7.1. Utilización 130
9.5.7.2. Vida de los filtros 130
9.5.7.3. Mantenimiento 131
9.5.7.4. No se usarán equipos filtrantes en los siguientes casos 131
9.5.7.5. Abandonar el área inmediatamente
y quitarse el respirador cuando 131

112 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9 . 1 . D E F I N I C I Ó N D E S U S TA N C I A S Q U Í M I C A S

Son aquellos elementos químicos y sus compuestos,


tal y como se encuentran en estado natural o como se
producen en la industria, que puedan dañar directa o
indirectamente a personas, bienes y/o medio ambiente.

9 . 2 . R I E S G O S E N L A M A N I P U L A C I Ó N D E S U S TA N C I A S Q U Í M I C A S

Al manipular sustancias químicas, el trabajador está expuesto a dos situaciones de riesgo bien diferenciadas:

a) Accidente de trabajo. Suceso anormal que se presenta de forma inesperada, interrumpe la continuidad del
trabajo y causa daño al trabajador.

Ejemplos: rotura de un envase y derrame de líquido, salpicaduras de productos líquidos sobre la piel y ojos, fuga
de un gas, etc.

b) Enfermedad profesional. Deterioro lento y paulatino de la salud del trabajador producido por una exposición
continuada a sustancias agresivas.

Ejemplos: enfermedades respiratorias, dermatitis, etc.

9.3. PREVENCIÓN DE ACCIDENTES

En lo que se refiere a la prevención de accidentes de trabajo, son de gran importancia los siguientes puntos:

9.3.1. Envasado y etiquetado de los productos químicos


Todos los productos químicos deben ir convenientemente envasados y deberán llevar etiquetas identificativas
según Real Decreto 363/1995. De este modo se facilita una información esencial, para advertir a las personas que los
manipulan o utilizan, sobre los riesgos inherentes de la sustancia o preparado.

En dicho Reglamento se establece una clasificación de las peligrosidades de las sustancias químicas:
• Explosivas: Sustancias y preparados sólidos, líquidos, pastosos o gelatinosos que incluso en ausencia de oxígeno
atmosférico puedan reaccionar de forma exotérmica con rápida formación de gases y que, en determinadas
condiciones de ensayo, detonan, deflagran rápidamente o, en caso de confinamiento parcial, bajo el efecto del
calor, explosionan.

• Comburentes: Sustancias o preparados que en contacto con otros, en especial con sustancias inflamables, pro-
duzcan una reacción fuertemente exotérmica.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 113
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

• Extremadamente inflamables: Las sustancias y preparados líquidos que tengan un punto de ignición extrema-
damente bajo y un punto de ebullición bajo, y las sustancias o preparados gaseosos que a temperatura y presión
normales, sean inflamables en contacto con el aire.

• Fácilmente inflamables: Las sustancias y preparados:


– Que puedan calentarse e inflamarse en el aire a temperatura ambiente sin aporte de energía.
– Los sólidos que pueden inflamarse fácilmente tras un breve contacto con una fuente de inflamación y que
sigan quemándose o consumiendose después de alejar dicha fuente.
– Los líquidos cuyo punto de ignición sea muy bajo.
– Que en contacto con el agua o con el aire húmedo, desprendan gases extremadamente inflamables en
cantidades peligrosas.

• Inflamables: Las sustancias y preparados líquidos cuyo punto de ignición sea bajo.

• Muy tóxicos: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea en muy pequeña
cantidad puedan provocar efectos agudos o crónicos e incluso la muerte.

• Tóxicos: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea en pequeñas cantidades
puedan provocar efectos agudos o crónicos e incluso la muerte.

• Nocivos: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea puedan provocar
efectos agudos o crónicos e incluso la muerte.

• Corrosivos: Las sustancias y preparados que en contacto con tejidos vivos puedan ejercer una acción destruc-
tiva de los mismos.

• Irritantes: Las sustancias y preparados no corrosivos que, en contacto breve, prolongado o repetido con la piel
o las mucosas puedan provocar una reacción inflamatoria.

• Sensibilizantes: Las sustancias y preparados que, por inhalación o penetración cutánea, puedan ocasionar una
reacción de hipersensibilidad, de forma que una exposición posterior a esa sustancia o preparado dé lugar a
efectos negativos característicos.

• Carcinogénicos: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea, puedan
producir cáncer o aumentar su probabilidad.

• Mutagénicos: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutánea, puedan producir
alteraciones genéticas hereditarias o aumentar su frecuencia.

• Tóxicos para la reproducción: Las sustancias y preparados que, por inhalación, ingestión o penetración cutá-
nea, puedan producir efectos negativos no hereditarios en la descendencia, o aumentar la frecuencia de éstos,
o afectar de forma negativa a la función o a la capacidad reproductora.

• Peligrosos para el medio ambiente: Las sustancias o preparados que presenten o puedan presentar un peligro
inmediato o futuro para uno o más componentes del medio ambiente.

Las sustancias peligrosas sólo podrán ser comercializadas cuando el etiquetado de sus envases, ostente de manera
legible o indeleble al menos en la lengua española oficial del Estado, las condiciones que a continuación se indican:
• Nombre de la sustancia de acuerdo con el listado del Real Decreto, o bien, si la sustancia no estuviera incluida,
se le dará el nombre utilizado en una nomenclatura internacionalmente reconocida.
• Nombre común, en su caso.
• Concentración de la sustancia, en su caso.
• Nombre y dirección completa, incluido el número de teléfono del responsable de la comercialización, bien sea
el fabricante, el importador o el distribuidor.

114 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

• Símbolos de indicaciones de peligro que se describen a continuación.

E <<N
Explosivo Peligroso para
el medio ambiente

F F+ O
Inflamable Extremadamente Comburente
inflamable

T T+ Xn
Toxico Muy tóxico Nocivo

• Las frases tipo que indican los riesgos específicos derivados de los peligros de la sustancia (frases R).
• Las frases tipo que indican los consejos de prudencia en relación con el uso de la sustancia (frases S).
• El número CE en caso de estar asignado.
• Las sustancias que figuren en el anexo I del Real Decreto deberán llevar en la etiqueta la frase «etiqueta CE».

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 115
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

El responsable de la comercialización de una sustancia peligrosa, ya se trate del fabricante, del importador o del
distribuidor, deberá facilitar al destinatario que sea un usuario profesional, una ficha de datos de seguridad en el
momento de la primera entrega de la misma o incluso antes, en la que figure la información siguiente:
• Identificación del preparado y del responsable de su comercialización.
• Composición e información sobre los componentes.
• Identificación de los peligros.
• Primeros auxilios.
• Medidas de lucha contra incendios.
• Medidas en caso de vertido accidental.
• Manipulación y almacenamiento.
• Controles de exposición y protecciones individuales.
• Propiedades físicas y químicas.
• Estabilidad y reactividad.
• Informaciones toxicológicas.
• Informaciones ecológicas.
• Consideraciones relativas a la eliminación.
• Informaciones relativas al transporte.
• Informaciones reglamentarias.
• Otras informaciones.

Las fichas de seguridad de los productos que manipulamos serán por tanto nues-
tra herramienta más importante para conocer las medidas preventivas que
debemos tomar, las actuaciones a realizar en caso de emergencia, cómo eliminar
ese producto, etc.

Se deberá hacer un inventario de todas las sustancias químicas que se manipulan en cada puesto de trabajo y se
solicitarán a los que producen o comercializan dichas sustancias las correspondientes fichas de seguridad.

9.3.2. Equipos de protección personal

9.3.2.1. Ropa de trabajo


Prendas cómodas, que se adapten bien al cuerpo, de tejido ligero, flexible y de fácil limpieza. La ropa de trabajo
es para trabajar; por tanto, no se saldrá del área de trabajo con bata, guantes, etc.

9.3.2.2. Protección específica de determinadas partes del cuerpo

a) Vista
Al manipular sustancias químicas, en determinadas operaciones existe el riesgo de proyección de líquidos irritantes,
cáusticos o corrosivos. Aunque la protección total de la cara (como en la soldadura eléctrica) sería, quizás, una
medida exagerada, sí deben protegerse los ojos. Para ello deben usarse gafas de protección. Muchas veces es
suficiente con un modelo de gafas convencional, grande con protección lateral.

Se recuerda que las gafas deben ser de uso individual.

116 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

b) Aparato respiratorio
En las fichas de seguridad de los productos químicos se indicará el tipo de protección respiratoria necesaria, así
como el tipo de filtro específico para cada caso concreto.

c) Manos
Hay en el mercado guantes específicos para la protección frente a todo tipo de productos químicos. En las
fichas de seguridad se dan las recomendaciones específicas para cada caso.

9.3.3. Trasvases, vertidos, derrames, detección de fugas

9.3.3.1. Trasvases
Cuando se trasvasan sólidos, es muy frecuente que se formen atmósferas pulverulentas. Debemos tener especial
cuidado en no vaciar sacos desde gran altura, disponer de sistemas de extracción/ventilación eficaces, extremar el
orden y limpieza del área de trabajo, llevar equipos de protección respiratoria cuando sean necesarios, no limpiarse
la piel y ropas con pistolas de aire comprimido.

Cuando se trasvasan líquidos, es muy frecuente que se produzcan salpicaduras y pequeños derrames. Deberemos
tener especial cuidado en no sobrellenar los recipientes, disponer de sistemas de extracción/ventilación eficaces, extremar
el orden y la limpieza del área de trabajo, llevar gafas, guantes, delantales y calzado adecuados. Cuando se realicen
trasvases de forma frecuente, es aconsejable la instalación de ducha de seguridad y fuente lavaojos, así como
mecanizar la operación.

9.3.3.2. Vertidos y derrames


En caso de vertidos o derrames debe actuarse rápidamente, recogiendo inmediatamente el producto derramado evi-
tando su evaporación y daños sobre las instalaciones. El procedimiento a emplear está en función de las características del
producto: inflamable, ácido, álcali, mercurio, etc., existiendo actualmente absorbentes y neutralizadores comercializados.

9.3.3.3. Detección de fugas


Si se dispone de instalación de gases, se supervisarán periódicamente las distintas líneas y conexiones para detectar
la existencia de posibles fugas. Extremar las precauciones en caso de manipular gases tóxicos o inflamables. Incluso
una fuga de gas inerte puede provocar asfixia.

9.3.4. Formación e información


Para una correcta manipulación de los productos químicos, los trabajadores deben recibir del empresario las ins-
trucciones necesarias. Además de dichas instrucciones o procedimientos de trabajo, estarán a su disposición las fichas
de seguridad de los distintos productos químicos manipulados.

9.4. PREVENCIÓN DE ENFERMEDADES PROFESIONALES

9.4.1. Enfermedad profesional. Definición


Desde el punto de vista legal, en nuestro país las enfermedades profesionales vienen recogidas en el Real Decreto
1995/1978 de 12 de mayo.

Desde el punto de vista higiénico se entiende como enfermedad profesional


toda alteración o pérdida de salud que tenga su origen en las condiciones
ambientales a las que el trabajador se halla expuesto en su labor diaria.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 117
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.2. Tipos de enfermedades profesionales


Los factores ambientales que pueden acarrear una pérdida de salud, se pueden dividir en cuatro grandes grupos:
a) Sustancias químicas, tales como polvo, humos, gases, vapores, etc. presentes en el ambiente de trabajo
y cuya posible entrada en el organismo por vía respiratoria, dérmica o digestiva es el origen de la enfermedad.
b) Agentes biológicos ya sean bacterias, virus u otros microorganismos y que son origen de enfermedades tales
como la brucelosis, hepatitis o diversas formas de micosis.
c) Agentes físicos, tales como el ruido, calor y las radiaciones ionizantes y no ionizantes, cuya incidencia sobre el
hombre puede ser origen también de enfermedades profesionales.
d) Finalmente queda un cuarto grupo de enfermedades profesionales, cuya calificación como tal es objeto de cierta
discusión y son aquellas lesiones causadas por una cierta tensión de origen físico como pueden ser ciertas
posturas forzadas de trabajo o de origen psíquico tales como el sostenimiento prolongado de la atención concen-
trada en un determinado punto o instrumento.

En este tema nos vamos a centrar únicamente en las enfermedades profesionales causadas por contaminantes
químicos.

9.4.3. Contaminantes químicos. Legislación


– Real Decreto 374/2001, de 6 de abril, sobre la protección de la salud y seguridad de los trabajadores contra los
riesgos relacionados con los agentes químicos durante el trabajo.
– Real Decreto 396/2006, de 31 de marzo por el que se establecen las condiciones mínimas de seguridad y salud
aplicables a los trabajos con riesgo de exposición de amianto.
– Real Decreto 665/1997, de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados
con la exposición a agentes cancerígenos durante el trabajo.
– Real Decreto 349/2003, de 21 de marzo, por el que se modifica el Real Decreto 665/1997.

9.4.4. Definición de contaminante químico

Como contaminante químico se define a toda sustancia química que puede


pasar al ambiente en cantidades que tengan posibilidades de lesionar la salud
de las personas que entran en contacto con ellas.

9.4.5. Clasificación de los contaminantes químicos según la forma en la que se presentan

Gases
Molecular
Vapores

Contaminantes químicos
Polvo
Sólidos Humos
Humos metálicos
Aerosol
Nieblas
Líquidos
Brumas

118 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

• Gases: Son sustancias que a temperatura y presión ambientales normales, (25 ºC y 760 mmHg) se encuentran
en estado gaseoso.
Ejemplos: nitrógeno, argón, dióxido de carbono, acetileno, etc.

• Vapores: Es la fase gaseosa de una sustancia que en condiciones normales se encuentra en estado sólido o líquido.
Ejemplos: vapores de tricloroetileno, de acetona, etc.

• Polvo: Es una suspensión en el aire de partículas sólidas originadas en operaciones de disgregación de materiales.
Ejemplos: harina, serrín, polvo de sílice, etc.

• Humos (smoke): Los humos son suspensiones en el aire de partículas sólidas originadas en procesos de com-
bustión incompleta.
Ejemplo: humo procedente de una combustión.

• Humos metálicos (fume): Son suspensiones en el aire de partículas sólidas metálicas generadas en un proceso
de condensación del estado gaseoso.
Ejemplo: humos de operaciones de soldadura.

• Nieblas (mist): Suspensión en el aire de pequeñas gotas de líquido que se generan, ya sea por condensación o
por la desintegración de un líquido por atomización, ebullición, etc.
Ejemplos: nieblas de ácido sulfúrico en zonas donde se recargan las baterías, nieblas de aceite vegetal en una
freidora, nieblas ácidas en baños de decapado.

• Brumas (fog): Se definen así a suspensiones en el aire de pequeñas gotas líquidas apreciables a simple vista.

9.4.5.1. Polvo industrial. Criterios de clasificación


La influencia del tamaño es de gran importancia porque de él depende la mayor o menor facilidad de penetración
de polvo en el organismo.
Sedimentables
Inhalables
Por su tamaño
Torácicas
Respirables

Polvo
Por su forma
Fibras
Polvo
Animal
Por su composición Vegetal
Mineral

Polvo alérgico
Polvo neumoconiótico
Polvo tóxico sistémico
Por sus efectos
Polvo cancerígeno
Polvo inerte
Polvo irritante
Cuanto menor es el tamaño de la partícula ésta tiene más facilidad de penetración en el organismo, lo que ha
llevado a la definición de las siguientes fracciones de partículas:
• Fracción inspirable: Todo el conjunto de partículas en suspensión presentes en el aire que respira el trabajador.

• Fracción torácica: Aquella parte de la fracción inspirable que es capaz de llegar hasta los bronquios.
• Fracción respirable: Aquella parte de la fracción inspirable que penetra en los alvéolos pulmonares.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 119
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.5.2. Fibras
En Higiene Industrial, se considera fibra toda aquella partícula que sea mayor de 5 micras de longitud, con un
diámetro de sección transversal menor de 3 micras y una relación longitud diámetro mayor de 3.

El motivo de considerar como fibras a las partículas de estas características está basado en el poder de penetra-
ción en el organismo, de manera que se acepta que son las fibras que cumplen estos requisitos las que son capaces
de llegar hasta los alvéolos pulmonares y consecuentemente producir lesiones y enfermedades en el organismo.

Clasificación de las fibras:

Minerales Amianto

Natural
Vegetales: algodón, lino
Orgánicas
Animales: seda, lana, pelo

Ésteres de celulosa
Fibras Orgánicas
Proteínas
Natural

Fibra de vidrio
Inorgánicas
Lanas, rocas
Artificial

Poliamidas
Orgánicas
Poliésteres
Sintética

Inorgánicas

Las primeras en utilizarse industrialmente fueron las fibras naturales, en particular las minerales. Sin embargo el
alto riesgo que tienen para la salud estas fibras, especialmente el amianto, ha originado la aparición de un gran
número de fibras sustitutivas artificiales.

9.4.6. Clasificación de los contaminantes químicos según los efectos que producen
en el organismo
• Irritantes: Son aquellos compuestos químicos capaces de producir una inflamación en el tejido donde actúan.
Actúan principalmente piel, ojos y mucosas del sistema respiratorio.

• Neumoconióticos: Productos en forma de polvo o humos que producen algún tipo de efecto a nivel pulmonar.

• Tóxicos sistémicos: Ejercen su acción sobre un determinado órgano o sistema.

• Anestésicos y narcóticos: Actúan sobre el sistema nervioso central, limitando la actividad cerebral.

• Productores de dermatosis: Son sustancias que independientemente de que puedan ejercer otros efectos tóxi-
cos sobre el organismo, en contacto con la piel originan cambios en la misma a través de diferentes formas.

• Cancerígenos: Son sustancias que pueden intervenir en la generación del cáncer.

• Asfixiantes: Capaces de impedir o dificultar el transporte de oxígeno hasta las células.

• Sensibilizantes: Producen reacciones alérgicas en algunos individuos expuestos a ellos, que pueden traducirse
en afecciones de la piel (dérmicas) o respiratorias.

120 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.7. Vías de entrada de los contaminantes químicos en el organismo


• Vía respiratoria. Es la vía de entrada más importante en el mundo laboral.
• Vía dérmica (a través de la piel).
• Vía digestiva (si comemos, bebemos o fumamos en el puesto de trabajo).
• Vía parenteral. Es la penetración directa del contaminante en el organismo a través de una discontinuidad de
la piel (herida, punción).

9.4.8. Factores que determinan el riesgo de enfermedad profesional


• La concentración del agente contaminante en el ambiente de trabajo.
• El tiempo de exposición a ese contaminante.
• Las características personales de cada individuo.
• La presencia de varios agentes contaminantes al mismo tiempo.

9.4.9. Evaluación de la exposición laboral a contaminantes químicos


Dicha evaluación va a ser el procedimiento que nos permitirá tomar una decisión sobre la mayor o menor peligro-
sidad existente en un puesto de trabajo.

Metodología de actuación:

CONTAMINANTE

Identificación

Medición

Valores
Valoración
Límite

Situación Situación
segura peligrosa

Corrección
Control
del puesto
periódico
de trabajo

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 121
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.9.1. Reconocimiento o identificación del contaminante

Para identificar los posibles contaminantes a los que está expuesto el trabajador que ocupa un determinado puesto
de trabajo, se elaborará una lista con todos aquellos productos que habitualmente se manipulan en el puesto.
Se anotarán las cantidades que aproximadamente se consumen de cada uno de ellos.

Siempre que sea posible se consultarán las fichas de los productos y en caso de no disponer de éstas, se leerán
detenidamente las etiquetas de los envases de los productos utilizados.

Junto con esta lista de productos deberemos


anotar datos del puesto de trabajo como:
• Tiempo diario de exposición del trabajador
a ese contaminante.
• Condiciones de ventilación del puesto de
trabajo.
• La dispersión de los contaminantes debida
al movimiento del aire.
• Medidas higiénicas personales del trabajador.
• Ropa de trabajo y utilización de elementos
de protección personal.

9.4.9.2. Evaluación

Una vez identificados los posibles contaminantes es necesario conocer si éstos tienen asignados valores límite de
exposición profesional.

9.4.9.2.1. Concepto de valor límite de exposición profesional


Los valores límite representan condiciones a las cuales se cree, basándose en los conocimientos actuales, que la
mayoría de los trabajadores pueden estar expuestos día tras día, durante toda su vida laboral, sin sufrir efectos adver-
sos para su salud.

Se habla de la mayoría y no de la totalidad, debido a las diferencias de respuesta existentes de unos individuos a
otros, basadas tanto en factores genéticos como en hábitos de vida. Un pequeño porcentaje de trabajadores podría
experimentar molestias a concentraciones inferiores a los valores límite.

Sin embargo, no constituyen una barrera definida de separación entre situaciones seguras y peligrosas.

9.4.9.2.2. Valores límite de exposición profesional publicados en España


La publicación de la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales, y del Real Decreto
39/1997, de 17 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de los Servicios de Prevención, implica la utilización
de valores límites de exposición para la valoración del riesgo debido a exposición a agentes químicos, el Instituto
Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) adoptó y publicó en 1998 unos «Límites de exposición profe-
sional para Agentes Químicos en España».

En España existen por tanto unos valores de referencia para las concentraciones de los agentes químicos en el aire,
que se denominan Valores Límites Ambientales (VLA). Dichos valores tienen carácter de recomendación y constituyen
solamente una referencia técnica. No son por tanto, valores legales nacionales, ya que éstos sólo pueden ser estable-
cidos por las autoridades competentes.

Se han definido dos tipos de valores límite ambientales. Los de exposición diaria (VLA-ED) y los de corta duración
(VLA-EC).

122 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.9.2.3. Valores límite ambientales-exposición diaria (VLA-ED)

La concentración media del agente químico en la zona de respiración del trabajador medida, o calculada de
forma ponderada con respecto al tiempo, para la jornada laboral real y referida a una jornada estándar de 8 horas
diarias.

9.4.9.2.4. Valores límite ambientales-exposición de corta duración (VLA-EC)

Es la concentración media del agente químico en la zona de respiración del trabajador, medida o calculada para
cualquier periodo de 15 minutos a lo largo de la jornada laboral, excepto para aquellos agentes químicos para los
que se especifique un periodo de referencia inferior, en la lista de Valores Límite.

9.4.9.2.5. Otros valores límite de exposición profesional publicados

En Alemania, se siguen unos criterios parecidos, denominándose valores MAK (Maximale Arbeitsplatzkon-
zentrationen).

Los valores de la URSS responden al concepto de Concentración Máxima Permisible (MAC) con un significado de
valor techo.

En 1950 la A.C.G.I.H. (American Conference of Governmental Industrial Hygienists) publica por primera vez una
propuesta de «Valores Límite Umbral» (Thershold Limit Values), conocidos mundialmente como TLV’s. Dichos valores
tuvieron tal impacto en el campo de la salud laboral, que la Administración norteamericana tomó en 1971 estos
valores como Estándares Ambientales oficiales, denominándolos PEL (Permisible Exposure Limits).

En España se han estado utilizando los TLV’s como criterios de valoración hasta la publicación en 1998 de los
Valores Límite de Exposición Profesional para
Agentes Químicos.

Por lo tanto, una vez identificados los contami-


nantes, observado el puesto de trabajo y consul-
tadas las tablas de valores límite de exposición
profesional para comprobar la existencia de valo-
res para esos contaminantes presentes, se pasaría
a la realización de mediciones (muestreo) en el
puesto de trabajo, para determinar las concentra-
ciones de dichos contaminantes presentes en
el ambiente.

En caso de que la sustancia presente en el


ambiente no tenga un valor asignado, no se reali-
zarán mediciones, puesto que al no disponer de
un valor de referencia para comparar la concen-
tración medida, no se puede completar la evalua-
ción de la exposición a ese agente químico.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 123
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.9.3. Muestreo. Determinación de la concentración del contaminante


Salvo que la exposición sea claramente superior o muy inferior al valor límite, en los demás casos se deberán realizar
muestreos para determinar la concentración de contaminante o contaminantes presentes en el ambiente de trabajo
del puesto a evaluar. De este modo, se podrá cuantificar el riesgo para la salud, determinar su origen y finalmente
proponer las medidas correctoras necesarias.

El muestreo consiste en tomar una determinada cantidad del aire próximo a la zona respiratoria del trabajador
para determinar en él la cantidad de una determinada sustancia o sustancias.

Básicamente existen dos tipos de sistemas de medida.

• De lectura directa: dan el resultado «in situ».


• Captadores de contaminantes: se toman muestras que son llevadas al laboratorio para su análisis.

En el caso de captadores de contaminantes, el esquema básico del dispositivo es el siguiente:

Bomba Tubo

Captador

Equipo de muestreo de contaminantes

• Bomba de aspiración. Aspira un caudal de aire determinado. Disponen de medidor de caudal.


• Tubo de conexión: Une la bomba con el captador del contaminante.
• Captador del contaminante: Retiene el contaminante que al estar presente en el ambiente es aspirado por la
bomba.

El caudal de aire de la bomba y el tipo de captador que se van a utilizar para la realización del muestreo dependen
del tipo de contaminante que se va a medir.

9.4.9.4. Valoración
Una vez efectuado el muestreo y finalizados los correspondientes análisis, se dispone de valores numéricos que
expresan las cantidades o concentraciones de los contaminantes presentes. Estos datos junto con el tiempo a que el
trabajador se halla expuesto a dicho contaminante, además de hábitos personales, etc. constituye lo que se denomina
exposición a un contaminante.

124 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

La comparación de las concentraciones de exposición a los contaminantes resultantes de los muestreos con los
correspondientes valores límite aplicables define el RIESGO PARA LA SALUD.

Se pueden dar tres situaciones:


a) La concentración medida es superior al valor límite (Situación de riesgo).
– Se identificarán las razones por las que se ha sobrepasado este valor y se tomarán tan pronto como sea
posible las medidas apropiadas para corregir la situación.
– Una vez tomadas estas medidas deberá repetirse la evaluación de la exposición, para comprobar la efecti-
vidad de dichas medidas.

b) La concentración es muy inferior al valor límite (Situación segura).


No es necesario realizar mediciones periódicas mientras no se produzcan modificaciones en el puesto.

c) En los casos no incluidos en a) y b) se deberán realizar mediciones periódicas.


Las mediciones periódicas sirven como CONTROL ya que permiten verificar que las condiciones siguen siendo
SEGURAS, o si por el contrario, han evolucionado hacia una situación de RIESGO.

9.4.10. Control de la exposición


Se entiende por control a la eliminación o reducción de la concentración de contaminantes presentes en el
ambiente del puesto de trabajo, hasta valores inferiores a los límites de exposición existentes.

Para conseguir este propósito, se puede actuar:


• Sobre el foco de generación de contaminante.
• Sobre el medio de difusión del contaminante.
• Sobre el receptor del contaminante.

9.4.10.1. Actuaciones sobre el foco de contaminante

SUSTITUCIÓN DEL PRODUCTO:


Básicamente consistirá en cambiar un material más tóxico por otro menos tóxico. El cambio de las condiciones
físicas de los materiales (ejemplo, utilizar briquetas en vez de polvo) también sería un ejemplo de este tipo control.
Ejemplos: sustitución de tricloroetileno por percloroetileno, pinturas en base disolvente por pinturas en base agua,
etcétera.

MODIFICACIÓN DEL PROCESO:


Por ejemplo, la pintura por rociado electrostático comporta un menor riesgo higiénico que la pintura por aire com-
primido.

ENCERRAMIENTO O ENCLAUSTRAMIENTO:
Colocar una barrera física entre el foco y el operario.

MÉTODOS HÚMEDOS:
Es uno de los métodos más sencillos de control de polvo.
Por ejemplo en las canteras suelen mojar el terreno muy a menudo para evitar que se levante polvo al pasar camiones
y demás vehículos.

EXTRACCIÓN LOCALIZADA:
Son sistemas que captan los contaminantes en su lugar de origen, antes de que puedan pasar al ambiente de
trabajo.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 125
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.10.2. Actuación sobre el medio de difusión del contaminante

ORDEN Y LIMPIEZA:
El polvo acumulado en el puesto de trabajo puede vol-
ver a estar en suspensión por cualquier corriente de
aire, incluso la producida por el propio movimiento
del operario.

VENTILACIÓN GENERAL:
Consiste en la introducción o extracción de aire en las
naves de trabajo con objeto de mantener la concen-
tración de contaminantes en los niveles adecuados
(dilución del contaminante).

AUMENTO DE DISTANCIAS:
Cuanto más alejado esté un operario del foco de
generación del contaminante menor será la concen-
tración de éste en el aire.

9.4.10.3. Actuación sobre el receptor del contaminante

ENTRENAMIENTO E INSTRUCCIÓN:
Importante no sólo para los trabajadores, sino también para la Dirección de la empresa.

DISMINUCIÓN DEL TIEMPO DE EXPOSICIÓN:


De esta manera se puede conseguir que la cantidad de contaminante que se recibe esté por debajo de la consi-
derada peligrosa. Se consigue, por ejemplo, estableciendo sistemas de rotaciones del personal.

PROTECCIÓN PERSONAL:
Se considera como el método de control menos ade-
cuado y debe de aplicarse sólo cuando no sea factible
ningún otro método de control, provisionalmente
hasta la adopción de medidas correctoras o bien en
situaciones de exposiciones cortas o esporádicas.

9.4.11. Reconocimientos médicos


Nos permitirán detectar la intoxicación profesional en
sus fases más precoces, con el fin de aplicar, en el ámbi-
to individual, las medidas necesarias y evitar de esta
forma el progreso de la enfermedad.

En casos de determinadas exposiciones a contaminan-


tes hay reconocimientos específicos, como por ejemplo:
• Determinación de ácido hipúrico en orina para tra-
bajadores expuestos a vapores de tolueno.
• Determinación de plomo en sangre para trabajado-
res expuestos plomo.
• Determinación de 2,5 hexanodiona en orina para
trabajadores expuestos a vapores de hexano (com-
puesto habitualmente presente por ejemplo en los
pegamentos y colas de la industria del calzado).

126 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.4.12. Riesgo biológico

9.4.12.1. Introducción
Los agentes biológicos son los microorganismos y endoparásitos humanos susceptibles de originar cualquier tipo
de infección, alergia o toxicidad.

Existe normativa en prevención de riesgos laborales, relativa a este tema, se trata del Real Decreto 664/1997,
de 12 de mayo, sobre la protección de los trabajadores contra los riesgos relacionados con la exposición a agentes
biológicos durante el trabajo.

9.4.12.2. Trabajos con riesgo de contaminación biológica


Existen diferentes tipos de actividades donde se presenta este tipo de riesgo, algunas de ellas son:
• Laboratorios.
• Hospitales.
• Curtidos.
• Recogida de basuras.
• Procesamiento de alimentos.
• Cría de animales.

9.4.12.3. Exposición al riesgo


La exposición laboral a estos agentes definidos por el tipo de actividad que se desarrolle, se puede considerar bajo
dos puntos de vista:
• actividades en las que existe la intención deliberada de manipular agentes biológicos, por ejemplo, los labora-
torios de diagnóstico microbiológico o las industrias en cuyos procesos se utilizan estos agentes.
• actividades en las que no existe la intención deliberada de manipular agentes biológicos pero sí puede existir la
exposición debido a la naturaleza del trabajo, por ejemplo, los trabajos en centros de producción de alimentos,
los trabajos agrarios o en los que exista contacto con animales y/o sus productos, los trabajos sanitarios o los
trabajos en unidades de eliminación de residuos y de tratamiento de aguas residuales
Los agentes biológicos se pueden clasificar atendiendo a cuatro características:
• La capacidad del agente de provocar enfermedad en el hombre y la gravedad de la misma.
• La peligrosidad para los trabajadores expuestos.
• La capacidad de contagio de la enfermedad causada entre un grupo humano.
• La existencia de tratamiento adecuado para la enfermedad
Teniendo en cuenta estas características de los agentes biológicos se pueden clasificar según su peligrosidad en
cuatro grupos:
• Grupo 1: agentes que es poco probable que causen enfermedad en el hombre si accidentalmente entraran en
contacto con él.
• Grupo 2: agentes que pueden causar enfermedad, suponiendo un peligro para los trabajadores pero siendo poco
probable que se propague a la colectividad, además de que existen generalmente tratamientos, por ejemplo la
legionella y la gripe.
• Grupo 3: agentes que pueden causar enfermedad en el hombre, además un serio peligro para los trabajadores,
así como la existencia de riesgo de propagación a la colectividad aunque existen generalmente tratamientos
eficaces, por ejemplo tuberculosis y hepatitis B.
• Grupo 4: agentes que no sólo causan enfermedad grave sino que son un serio peligro para el hombre, se conta-
gian rápidamente dentro de un colectivo humano y no existe tratamiento adecuado para la enfermedad, por
ejemplo el ébola.
Esta clasificación sirve para fijar los niveles de protección adecuados para cada microorganismo y para cada actividad.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 127
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9 . 5 . P R O T E C T O R E S R E S P I R AT O R I O S

El Real Decreto 773/1997, de 30 de mayo, establece las disposiciones mínimas de seguridad y salud relativas a la
utilización por los trabajadores de equipos de protección individual.

En el artículo 4, criterios para el empleo de los EPI, se establece que los EPI deberán utilizarse cuando existan ries-
gos para la segur dad o salud de los trabajadores que no hayan podido evitarse o limitarse suficientemente por medios
técnicos de protección colectiva o mediante medidas, métodos o procedimientos de organización del trabajo.

Hace referencia a los siguientes equipos de protección de las vías respiratorias:


• Equipos filtrantes de partículas (molestas, nocivas, tóxicas o radiactivas).
• Equipos filtrantes frente a gases y vapores.
• Equipos filtrantes mixtos.
• Equipos aislantes de aire libre.
• Equipos aislantes con suministro de aire.
• Equipos respiratorios con casco o pantalla para soldadura.
• Equipos respiratorios con máscara amovible para soldadura.
• Equipos de submarinismo.

De estos equipos de protección respiratoria los más comúnmente utilizados son los equipos filtrantes. A continua-
ción se detallan algunos aspectos fundamentales para la elección, uso y mantenimiento de estos equipos.

9.5.1. Tipos de equipos filtrantes


Los equipos de protección respiratoria filtrantes
pueden ser de los siguientes tipos:
• Mascarillas autofiltrantes.
• Adaptadores faciales.
• Máscaras.
• Mascarillas.
• Boquillas.
• Cascos y capuchas.

128 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.5.2. Tipos de filtros


Se necesitan diferentes filtros para proteger contra contaminantes en función del estado en que éstos se encuen-
tran. Los contaminantes pueden presentarse como partículas, gases específicos, o una combinación de ambos.
• Filtros contra partículas.
• Filtros contra gases y vapores.
• Filtros mixtos (contra partículas, gases y vapores).
El riesgo de partículas en suspensión se puede presentar en forma de polvo, fibras, humos, nieblas o microorganismos.

9.5.3. Factor de protección de un equipo


Es la proporción entre la concentración de contaminante en el aire ambiental y la concentración de contaminante en
el aire inhalado por el usuario (debida a pequeñas fugas a través de válvulas, uniones de diferentes partes y ajuste
del equipo a la cara).
Este factor de protección de un equipo de protección respiratoria corresponde únicamente con la situación de que
esté colocado correctamente y recibiendo un mantenimiento adecuado.

Cuando se dispone de máscaras de varios tamaños, es importante que se utilice la que mejor se adapte al usuario.
Por ejemplo la barba entre la cara y la máscara aumentará sustancialmente las fugas y producirá, consecuentemente,
un descenso del nivel de protección.

9.5.4. Selección de un equipo de protección respiratoria


La selección del respirador depende de la naturaleza y extensión del peligro, de los requisitos y condiciones labo-
rales del trabajo desempeñado.

En primer lugar, se necesita la siguiente información:


• Cuáles son los contaminantes.
• En qué concentración están presentes.
• Cuál es el valor límite aplicable.
• Legislación, guías o recomendaciones aplicables.
• Tipo y duración de la exposición.
• Multiplicar la concentración ambiental medida, por el tiempo de exposición y dividir por 8 para obtener la media
ponderada en el tiempo de 8 horas de exposición.
• Dividir la concentración media ponderada en el tiempo, por el límite de exposición para obtener el nivel de pro-
tección requerido.
• Estado físico de los contaminantes: gases, partículas o una combinación de ambos.
• Propiedades de los contaminantes de dar aviso o alarma a través del olor o del gusto.
• Posible peligro inmediato de los contaminantes para la vida y la salud.
• Presencia en la atmósfera de oxígeno suficiente (mínimo 17% vol. O2).
• Protección adicional necesaria.

Una vez recopilada dicha información, deberíamos solicitar al fabricante o suministrador de los equipos de pro-
tección, que nos facilite folletos informativos de distintos equipos.

Los folletos informativos (referenciados en los Reales Decretos 1407/1992 y


159/1995) contienen todos los datos útiles referentes a: almacenamiento, uso,
limpieza, mantenimiento, desinfección, accesorios, piezas de repuesto, clases de
protección, fecha o plazo de caducidad, explicación de las marcas, etc.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 129
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.5.5. Ejemplo de selección de un protector respiratorio


– Naturaleza del contaminante . . . . . . . . . . . . . . . . . Humos de soldadura
– Tipo de contaminante . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Humos metálicos
– Efectos . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . Irritación de vías respiratorias
– Concentración medida . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 40 mg/m3
– Límite exposición (VLA-ED) . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 5 mg/m3
– Tiempo total de exposición . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 7 horas

Por tanto,
– Concentración media ponderada en 8 horas:
- Se seleccionará un equipo de protección respiratoria con un nivel máximo de uso superior a 7x VLA-ED.
- Protector: filtro de tipo P2 (nivel máximo 12 veces el VLA-ED)

9.5.6. Requisitos de los equipos


– Menor peso posible.
– Menor interferencia posible con la visión y la capacidad auditiva del usuario.
– Arnés de cabeza que asegure un correcto y cómodo ajuste para condiciones de trabajo normales.
– Las partes del adaptador facial que estén en contacto con la cara del usuario deben ser de material blando.
– El material del adaptador facial no debe provocar irritaciones cutáneas.
– Filtro de ajuste correcto y tamaño reducido (evitar reducir excesivamente el campo visual).
– El equipo debe dificultar lo mínimo posible la respiración del usuario.
– Olor agradable o mejor inodoro.

9.5.7. Uso de los protectores respiratorios

9.5.7.1. Utilización

Antes de comprar un equipo de protección respiratoria, éste debería probarse en el lugar de trabajo.

Antes de utilizar un filtro, es necesario comprobar la fecha de caducidad impresa en él y su perfecto estado
de conservación.

Los trabajadores deben ser instruidos respecto al uso de estos equipos, incluyendo en dicho entrenamiento su com-
portamiento en situaciones de emergencia.

Los equipos de protección respiratoria están diseñados de tal manera que sólo se pueden utilizar por espacios de
tiempo relativamente cortos.

La empresa debe disponer de un sistema sencillo para revisar el buen estado de funcionamiento del equipo y su
correcta adaptación al usuario.

9.5.7.2. Vida de los filtros

Los filtros de gas indican generalmente al usuario que su capacidad está agotada por medio de un olor percepti-
ble. Si se sigue utilizando, se producirán irritaciones de la membrana mucosa.

Los filtros de partículas, con el uso se van obstruyendo de forma que la resistencia respiratoria aumenta
notablemente.

130 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
9 CONTAMINANTES QUÍMICOS

9.5.7.3. Mantenimiento
El fabricante del equipo debe suministrar información sobre el manejo, la limpieza y la desinfección del aparato.
Cuando el equipo sea utilizado por más de una persona, deberán solicitarse varios ejemplares.

Los equipos deben guardarse en lugares limpios no expuestos a temperaturas elevadas y ambientes húmedos.

Se debe controlar especialmente el estado de las válvulas de inhalación y exhalación del adaptador facial y de
todos los elementos de estanqueidad y de unión.

Deberá solicitarse al fabricante un catálogo de las piezas de recambio del equipo.

9.5.7.4. No se usarán equipos filtrantes en los siguientes casos:


• En atmósferas deficientes en oxígeno (< 17% vol.).
• En áreas de ventilación insuficiente o espacios confinados como depósitos, recintos pequeños, etc.
• En atmósferas donde se desconocen las concentraciones de los contaminantes, cuando éstos suponen un peligro
inminente para la vida o producen un efecto inmediato e irreversible sobre la salud.
• Cuando las concentraciones de contaminantes son mayores que la capacidad de esa clase de filtro.
• Cuando una sustancia tiene pocas probabilidades de aviso como el olor, gusto o irritación.

9.5.7.5. Abandonar el área inmediatamente y quitarse el respirador cuando:


• Se produzcan dificultades para respirar.
• Se producen vértigos o angustia.
• Se producen irritaciones o se detectan contaminantes por el olor o el gusto.
• Se produce un deterioro o avería en el equipo respiratorio.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 131
10. RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

Í N D I C E

10.1 Introducción 134

10.2 Factores que influyen en la peligrosidad de la electricidad 134

10.3 Lesiones en el cuerpo humano 135

10.4 Tipos de accidentes eléctricos 136

10.5 Protección contra contactos directos 137

10.6 Grados de protección (IP) 137

10.7 Protección contra contactos indirectos 138

10.8 Protección del arco eléctrico 140

10.9 Protección del riesgo de incendio o explosión 140

10.10 Normas básicas de seguridad 141

10.11 Trabajos de mantenimiento 142

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 133
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

10.1. INTRODUCCIÓN

La electricidad es una de las formas de energía más utilizada hoy en día. Dicha energía nos proporciona ayuda
y bienestar en la mayoría de las actividades que desarrollamos en el mundo laboral, así como en la vida doméstica.

Las máquinas, pequeñas herramientas portátiles, equipos de trabajo, electrodomésticos funcionan con energía
eléctrica. El elevado consumo de la electricidad convierte a esta fuente de energía en una de las más importantes del
mundo actual. Por ello, nos es muy difícil imaginarnos la vida moderna sin la utilización de la energía eléctrica.

La constante presencia de la electricidad en nuestras vidas nos ha llevado a perderle el miedo en su utilización;
y en ocasiones a hacer un mal uso de la misma. El peligro de la energía eléctrica reside en su dificultad de ser percibida
por nuestros sentidos. La electricidad es invisible, inodora y no audible. Estas características convierten a la electricidad
en una energía muy peligrosa.

Las instalaciones eléctricas se diseñan y construyen de acuerdo a las especificaciones marcadas en sus correspon-
dientes REGLAMENTOS. En concreto, para instalaciones de baja tensión existe el REGLAMENTO ELECTROTÉCNICO
DE BAJA TENSIÓN (R.E.B.T.). Aunque las instalaciones eléctricas incorporan unos dispositivos de protección para
controlar los riesgos de la electricidad, no eliminan el peligro. No obstante, un mal uso de la misma, la falta de man-
tenimiento de las máquinas e instalaciones, o el incumplimiento de las normas básicas de seguridad en los trabajos
de mantenimiento nos puede ocasionar graves accidentes eléctricos.

1 0 . 2 . FACTORES QUE INFLUYEN EN LA PELIGROSIDAD DE LA ELECTRICIDAD

La energía eléctrica en forma de corriente eléctrica, al circular por el cuerpo humano, produce diversos efectos
como consecuencia de la interacción con los órganos y sus mecanismos de funcionamiento. Los efectos fisiológicos
de la corriente que circula por el organismo, depende de los siguientes factores:

1. Intensidad de defecto que atraviese el cuerpo:


La intensidad es la característica que hace más peligrosa a la electricidad. Es el paso de corriente por el cuerpo
humano. Cuanto mayor es su valor, mayores son los efectos irreversibles que puede ocasionar a la víctima.

2. La tensión:
La tensión es un factor muy relacionado con la intensidad (Ley de Ohm), pero no es la causa fundamental de las
lesiones en las personas.

3. Resistencia del cuerpo humano entre los puntos de contacto:


Se entiende por resistencia eléctrica a la dificultad que ofrece un material al paso de la corriente. En este caso, la
resistencia del cuerpo humano es la oposición que ofrece el cuerpo humano al paso de la corriente eléctrica. El valor
de dicha característica es muy variable ya que depende de múltiples factores: espesor y dureza de la piel, superficie
de contacto, etc.

4. Tiempo de contacto:
A mayor tiempo que dure el choque eléctrico mayores son los daños ocasionados en las personas.

5. El recorrido de la corriente a través de la víctima:


Es muy difícil conocer el camino que sigue la corriente que atraviesa nuestro cuerpo. Sin embargo, las leyes físicas
establecen que la electricidad circulará siempre por el circuito eléctrico que ofrezca menor resistencia a su paso.

Los recorridos de la corriente más habituales son mano-mano o mano-pie. En dichos caminos la corriente debe
atravesar los órganos internos del organismo por lo que las lesiones que puede ocasionar son muy graves.

134 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

Mano-Mano Mano-Pie

6. Las condiciones fisiológicas del accidentado o capacidad de reacción de las personas:


La edad, la fatiga, el grado de alcohol en la sangre, el estado de nerviosismo.

La intensidad de corriente que atraviesa nuestro cuerpo es la característica que


convierte en peligrosa a la electricidad.

10.3. LESIONES EN EL CUERPO HUMANO

En el cuerpo humano se pueden producir, por efecto de la energía eléctrica, las siguientes lesiones:
• Tetanización muscular: Provoca el agarrotamiento de músculos impidiendo la separación con el punto de con-
tacto. Dichos efectos se aprecian entre 8-16 mA.
• Paro respiratorio: Impide el movimiento de los músculos de los pulmones y provoca la paralización de la respi-
ración. Puede prolongarse después del accidente de aquí la necesidad de una práctica continua de la respiración
artificial durante varias horas (25-30 mA).
Si el paro respiratorio se mantiene llega a provocar la asfixia.
• Fibrilación ventricular: Es la ruptura del ritmo cardiaco debida a la circulación de la corriente por el corazón.
Se caracteriza por la contracción desordenada de las fibras cardiacas ventriculares, lo que impide latir al corazón
sincrónicamente y desarrollar la acción de bombeo de la sangre. Se interrumpe la circulación y en pocos minutos
conduce a lesiones irreversibles del cerebro.
• Quemaduras: Son producidas por la energía liberada al paso de la corriente. La gravedad de la lesión es función
del órgano o parte del cuerpo afectada.

La electricidad es capaz de ocasionar la muerte en una persona con valores muy


pequeños de corriente (40 mA).

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 135
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

10.4. TIPOS DE ACCIDENTES ELÉCTRICOS

1. Contacto eléctrico directo:

Contacto eléctrico directo Contacto eléctrico indirecto

Se entiende por contacto eléctrico directo a la puesta en contacto de una parte del cuerpo de una persona y un
conductor o parte de una máquina (parte) que habitualmente se encuentra bajo tensión eléctrica; debido a que la
parte activa es accesible o por fallos de aislamiento.

2. Contacto eléctrico indirecto:


Se entiende por contacto eléctrico indirecto al contacto entre una parte del cuerpo de un trabajador y las masas
puestas accidentalmente bajo tensión como consecuencia de un fallo de aislamiento.

Se denomina masa a toda parte o pieza metálica accesible de una máquina o equipo que normalmente no está
bajo tensión, pero en ocasiones puede estarlo si se produce un defecto de aislamiento.

3. Arco eléctrico:
El 75% de los accidentes eléctricos se producen en trabajos de mantenimiento eléctrico realizados en tensión
y son generados por la formación de arcos eléctricos debidos a cortocircuitos o defectos francos.

El aire que nos rodea en condiciones normales se considera un material aislante. Sin embargo, cuando se le aporta
gran cantidad de energía (cortocircuito), se ioniza y se convierte en conductor. Entonces, puede ser atravesado por una
corriente eléctrica dando lugar a un arco eléctrico.

Las características de este arco eléctrico son la elevada temperatura que puede alcanzar (4.000° C) y la emisión
de radiaciones ultravioletas, infrarrojas y visibles capaces de dañar la vista y ocasionar graves quemaduras.

4. Incendio o explosión:
La mayoría de las estadísticas sitúan a la electricidad en el primer o segundo lugar como causante de incendios.
las causas principales de los incendios eléctricos son:
• Excesivo calentamiento de los aparatos eléctricos o de los cables al paso de la corriente eléctrica.
• Cortocircuito.
• Arco eléctrico.
• Acumulación de carga electrostática en depósitos que contengan sustancias inflamables.
• Descarga atmosférica (rayos).

136 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

1 0 . 5 . P R O T E C C I Ó N C O N T R A C O N TA C T O S D I R E C T O S

Las técnicas «clásicas» utilizadas para protección de las personas contra contactos eléctricos directos son:
• Separación:
Alejamiento de las partes activas de la instalación a una distancia inalcanzable para las personas que se encuentran
trabajando en esa zona o que circulan por sus inmediaciones.
• Aislamiento:
Recubrimiento de las partes activas por medio de un material aislante.
• Interposición de obstáculos:
Colocar cubiertas, pantallas o envolventes de protección que impidan todo contacto accidental con las partes
en tensión de la máquina o instalación.

Separación Aislamiento Interposición de obstáculos

10.6. LOS GRADOS DE PROTECCIÓN (IP)

Las envolventes de los equipos eléctricos constituyen preventiva y funcionalmente un elemento importante por
cuanto se consigue con ellos una protección contra contactos eléctricos directos de las personas y una protección del
equipo contra agentes ambientales sólidos, líquidos y mecánicos evitando deterioros que pueden afectar al funcio-
namiento y longevidad del aparato.

Existen normas nacionales e internacionales que clasifican los grados de protección que proporcionan las envol-
ventes de los materiales y equipos eléctricos.

Los índices de protección en función del nivel de estanqueidad y robustez que proporciona la envolvente se indican
mediante unos códigos que están reflejados en la placa característica de los aparatos.

En general, un aparato eléctrico en el que no viene indicado en la placa característica su índice de protección, su
IP será como mínimo IP20.

Además, hay que tener en cuenta, que no todos los elementos eléctricos dentro de un mismo emplazamiento
requieren el mismo grado de protección. Existen excepciones debidas a las condiciones de utilización, como la movi-
lidad en el uso de dichos elementos, etc.

Antes de utilizar un equipo eléctrico compruebe que el grado de protección del


aparato es adecuado para las características del local.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 137
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

1 0 . 7 . P R O T E C C I Ó N C O N T R A C O N TA C T O S I N D I R E C T O S

Las técnicas de protección frente a contactos eléctricos indirectos se basan en alguno de los siguientes principios:
• Haciendo que el contacto sea inocuo, usando tensiones no peligrosas para las personas o limitando el valor
la intensidad de fuga.
• Impidiendo la aparición de defectos mediante aislamientos complementarios.
• Limitando la duración del defecto mediante dispositivos de corte.

Se utilizará una técnica u otra en base a la facilidad de cada sistema de protección, sus límites de utilización o en
situaciones de riesgo elevado. A continuación se detalla cada una de las técnicas.

1. Utilización de pequeñas tensiones de seguridad:


Este sistema de protección consiste en trabajar con valores muy pequeños de tensión, cuyos efectos sean inocuos
para las personas. Si accidentalmente se produce un contacto eléctrico a las tensiones de seguridad no ocasionará
ningún daño a las personas. Según el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, los valores de las tensiones de segu-
ridad son:

• 24 V en locales húmedos
• 50 V en locales secos

Este método se utiliza para pequeños consumos de los equipos eléctricos, ya que al trabajar con valores tan bajos
de tensión resulta antieconómico aplicarlo en aparatos de mayor consumo.

2. Doble aislamiento:
Consiste en revestir las partes activas y masas accesibles de los aparatos eléctricos o receptores mediante un
aislamiento suplementario reforzado, además del aislamiento funcional que ya disponen.

Los aparatos que llevan este sistema de protección van marcados con el símbolo

La principal aplicación de este sistema de protección se da en las herramientas portátiles eléctricas. Esta caracte-
rística permite su utilización en casi todo tipo de emplazamiento.

138 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

Un aparato eléctrico de doble aislamiento no dispondrá de hilo ni clavija de


puesta a tierra.

3. Puesta a tierra de las masas de la instalación eléctrica y diferenciales:


Es el sistema de protección más comúnmente utilizado en las instalaciones eléctricas.

Consiste en conectar a tierra las masas de las máquinas y equipos eléctricos, y asociar a la toma de tierra un
dispositivo de corte automático que origina la desconexión de la instalación en caso de presentarse un defecto.

La puesta a tierra es la unión de las masas a la toma de tierra, permitiendo el paso de las corrientes de falta.
Cuando se produce un contacto eléctrico indirecto, la puesta a tierra desvía gran parte de la corriente eléctrica que,
de otro modo, circularía a través del cuerpo del trabajador.

El conductor de puesta a tierra para diferenciarlo de los demás conductores de fase y neutro es siempre
de color amarillo verde.

Los diferenciales son dispositivos de corte automáticos o interruptores de protección contra corrientes de defecto.
Tienen como misión principal proteger la vida de la personas mediante el corte de suministro de energía eléctrica en
el momento que aparece el defecto.

La característica más importante del diferencial es la sensibilidad de funcio-


namiento.

Eso corresponde al valor mínimo de la corriente de defecto a la que actúa el dispositivo. Las sensibilidades más
utilizadas son 30 mA en los circuitos de alumbrado y 300 mA en los circuitos de fuerza.

El sistema de protección más utilizado es la puesta a tierra de las masas de la


instalación eléctrica asociado a un dispositivo de corte automático o diferencial.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 139
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

SISTEMAS DE PROTECCIÓN CONTRA CONTACTOS INDIRECTOS

Puesta a tierra de las masas.


Doble aislamiento Tensiones de seguridad
Diferenciales

– Aislamiento especial o reforzado – Utilización de pequeñas tensiones – Conexión de las masas de los
dificulta la aparición de defectos inocuas para las personas equipos a tierra, asociado a un
Principio de protección Local seco: < 50 V interruptor de corte automático
Local húmedo: < 24 V

– Proporciona buena protección en – Buen sistema de protección – El tiempo de actuación del


lugares secos y húmedos. en ambientes conductores diferencial es rápido
Ventajas – No necesita conexión a tierra de – No necesita conexión a tierra – El valor de la intensidad de defecto
las masas de las masas que circula por la persona no
ocasiona lesiones graves

– No es aplicable en equipos de alto – Escasos receptores trabajan a las – Dificultad en la elección de las
consumo debido al elevado precio tensiones de seguridad características del diferencial
Inconvenientes de los materiales aislantes – Coste elevado en instalaciones
temporales

– Pequeños receptores – Cuadros de control – Método ideal para proteger


Aplicación – Herramientas portátiles – Alumbrado portátil grandes y medianas instalaciones
– Quirófanos

10.8. PROTECCIÓN DEL ARCO ELÉCTRICO

Cuando se realizan trabajos en tensión para controlar los peligros de la electricidad las medidas preventivas a
adoptar son:
• Conocimiento de las normas básicas de seguridad y procedimientos de trabajo seguro.
• Uso de equipos de protección individual certificados:
– Guantes dieléctricos.
– Pantalla facial o careta.
– Casco.
• Uso de herramientas aisladas.
• Mantener la distancia de seguridad.

10.9. PROTECCIÓN DEL RIESGO DE INCENDIO O EXPLOSIÓN

Para evitar la generación de incendios debido a la electricidad se tendrán en cuenta las siguientes medidas de
seguridad:
• El correcto diseño de las instalaciones eléctricas cumpliendo las especificaciones del Reglamento Electrotéc-
nico de Baja Tensión. Estas normas técnicas se refieren al correcto dimensionado de los cables y tomas de
corriente y a la instalación de dispositivos de corte automático que protejan las instalaciones o equipos eléctricos;
es decir a la instalación de interruptores magnetotérminos o fusibles.
• En locales donde existe una elevada concentración de vapores inflamables (cabinas de pintura) la instalación
eléctrica debe de tener unas características especiales, es decir, instalación eléctrica antideflagrante.
• Para evitar que una descarga atmosférica pueda generar un incendio se instalarán pararrayos.
• Para evitar acumulación de carga electrostática en depósitos que contengan productos inflamables o explosivos,
la principal medida preventiva consiste en una buena conexión a tierra del depósito.

140 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

10.10. NORMAS BÁSICAS DE SEGURIDAD

• Antes de utilizar un aparato o instalación eléctrica, hay que asegurarse de su buen estado.
• Antes de utilizar un aparato informarse de las instrucciones de uso.
• No se debe reparar un fusible, sino sustituirlo.

• Desconectar los equipos eléctricos en caso de fallo o anomalía.


• Cuando se conecte un aparato eléctrico mediante alargaderas, se comprobará que la alargadera dispone de
toma de tierra.
• Los empalmes no se realizarán con cinta aislante, sino que se sustituirá el cable o se realizará mediante fichas
de conexión en el interior de las cajas.
• Las instalaciones eléctricas solamente las manipularán personal especializado.

• Los trabajos de mantenimiento eléctrico en las instalaciones siempre se realizarán sin tensión.
• Los trabajos próximos a líneas aéreas o subterráneas se realizarán adoptando las precauciones reglamentarias.
• Evitar conductores eléctricos por el suelo.
• No manipular instalaciones o aparatos mojados o húmedos.
• Nunca utilizar agua para apagar un fuego de origen eléctrico.
• Todos los armarios eléctricos deberán permanecer cerrados.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 141
10 RIESGOS EN INSTALACIONES ELÉCTRICAS

10.11. TRABAJOS DE MANTENIMIENTO

Los trabajos de mantenimiento en las instalaciones eléctricas deben realizarse siempre en ausencia de tensión.
Para ello deberán cumplirse las siguientes normas:
1. Aislar de cualquier posible fuente de alimentación la parte de la instalación en la que se va a trabajar,
mediante la apertura de los aparatos de seccionamiento más próximos a la zona de trabajo.
2. Bloquear en posición de apertura, si es posible, cada uno de los aparatos de seccionamiento, colocando en su
mando un letrero con la prohibición de maniobrarlo.
3. Comprobar la ausencia de tensión de cada una de las partes.
4. No se restablecerá el servicio al finalizar los trabajos, sin comprobar que no existen personas
trabajando.

Los trabajos de mantenimiento en las instalaciones eléctricas se realizarán


siempre sin tensión.

142 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11. PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS.
PLAN DE EMERGENCIA

Í N D I C E

11.1 Introducción 144

11.2 Conceptos básicos: Tetraedro del fuego 144

11.3 Factores del incendio 145

11.3.1. Combustible 145


11.3.2. Comburente 146
11.3.3. Energía de activación 146
11.3.4. Reacción en cadena 146
11.3.5. Mecanismos de propagación 146

11.4 Prevención de incendios 146

11.4.1. Actuación sobre el combustible 147


11.4.2. Actuación sobre la energía de activación 147

11.5 Extinción 148

11.6 Tipos de fuegos 148

11.7 Agentes extintores 149

11.7.1. Agua 149


11.7.2. Anhídrido carbónico 149
11.7.3. Derivados halogenados 150
11.7.4. Polvo seco 150
11.7.5. Espuma 151

11.8 Medios de extinción: extintores 151

11.8.1. Clasificación de los extintores según su eficacia 151


11.8.2. Clasificación según el sistema de presurización 152
11.8.3. Normas generales 152

11.9 Medios de extinción: redes contra incendios 154

11.9.1. Boca de incendio equipada 154


11.9.2. Tipos de BIE’s 154
11.9.3. Normas generales 155
11.9.4. Instalaciones automáticas: sprinklers 156

11.10 Planes de emergencia 157

11.10.1. Los equipos de emergencias 157


11.10.2. Tipos de emergencias 158

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 143
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.1. INTRODUCCIÓN

Desde los comienzos de la historia del hombre se tiene constancia del uso del fuego, y de sus efectos, tanto bene-
ficiosos como destructivos. Desde el Imperio Romano hasta la actualidad se pueden documentar grandes incendios
que han producido innumerables daños materiales y pérdidas humanas.

En este capítulo se pretende dar unos conceptos básicos sobre el fuego, cómo se produce, cómo se propaga,
cómo combatirlo, y sobretodo cómo prevenirlo.

En el tema de prevención y lucha contra incendios existen varias normativas en las que podemos apoyarnos,
dependiendo del tipo de local, industria, zona geográfica, etc.

5% 3%
Ataques cardiacos Quemaduras

11%
Lesiones mecánicas 57%
Asfixia, inhalación de humos

24%
Otras lesiones

Como ley marco, la ley de prevención de riesgos laborales, Ley 31/95 en su artículo 20 sobre medidas de emer-
gencia.
Para lugares de trabajo en general, el Real Decreto 486/97 sobre disposiciones mínimas de seguridad y salud en
los lugares de trabajo dicta una serie de medidas mínimas.
La Norma Básica de la Edificación NBE-CPI 96 y el CTE-DB/SI dictan las medidas de prevención y evacuación si el
local de trabajo es un local comercial, hospitalario, residencial, docente, etc.
Dependiendo del municipio donde se ubique el centro de trabajo será de aplicación la correspondiente Ordenanza
Municipal de Protección contra Incendios (como la de Madrid, Barcelona, Zaragoza, etc.).
Sobre temas de actuación de emergencias:
Orden 29-11-1984. Manual de autoprotección.
R.D. 2267/2004 de 3 de diciembre, por el que se aprueba el Reglamento de Seguridad Contra Incendios en
los establecimientos Industriales.

.
11.2. CONCEPTOS BÁSICOS. EL TETRAEDRO DEL FUEGO

Fuego es la manifestación de una reacción química rápida de oxidación-


reducción con elevación de temperatura y emisión de luz.

Dependiendo de la velocidad con que se produce la reacción química, el fenómeno que ocurre se clasifica desde
una oxidación (reacción lenta) hasta una explosión o detonación (reacción muy rápida).

144 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

Como tal reacción de oxidación-reducción, los productos reaccionantes son:

EL COMBUSTIBLE, (reductor), y que puede ser cualquier material (sólido, líquido o gas) con posibilidad de ser oxidado.

EL COMBURENTE, (oxidante), que consiste en la mezcla gaseosa (normalmente el aire) que contiene al oxidante
(oxígeno) en la proporción suficiente.

Es necesario aportar desde el exterior una determinada cantidad de energía llamada ENERGÍA DE ACTIVACIÓN
que es aportada en forma de calor por los focos de ignición.

Una vez iniciada la reacción, se libera energía, que en parte es cedida, al ambiente dando lugar a los fenómenos
de toda combustión, luz, calor, llamas, etc. y el resto calienta a más productos reaccionantes aportando la energía de
activación necesaria para que prosiga el proceso. Si esta energía aportada es insuficiente, el proceso se detiene y
como consecuencia el incendio se apaga. En caso contrario, se acelera la reacción y como consecuencia, el incendio
se acelera, produciéndose la REACCIÓN EN CADENA.

Todo ello se representa mediante el conocido TETRAEDRO DEL FUEGO.


TE

TE
CO

CO
EN

EN
MB

MB
UR

UR
US

US
MB

MB
TIB

TIB
CO

CO
LE

LE
CALOR CALOR REACCIÓN
EN CADENA

1 1 . 3 . FA C T O R E S D E L I N C E N D I O

Para el inicio y mantenimiento del incendio, es necesario la coexistencia de los cuatro factores ya mencionados.
El estudio de cada uno de ellos, permitirá determinar la peligrosidad relativa respecto al inicio, propagación y conse-
cuencias del incendio.

11.3.1. Combustible
Todo combustible arde en fase gas o vapor.

La peligrosidad del combustible dependerá de la facilidad para la ignición


y de la velocidad de la reacción.

Facilidad para la ignición


• Concentración combustible-aire. Solamente algunas concentraciones son susceptibles de entrar en combustión,
la más pobre de todas las mezclas es la denominada LÍMITE INFERIOR DE INFLAMABILIDAD (L.I.I.) y la más rica
LÍMITE SUPERIOR DE INFLAMABILIDAD (L.S.I.). Por debajo del L.I.I., la mezcla es demasiado pobre en combus-
tible para poder arder y por encima del L.S.I. la mezcla es demasiado pobre en oxígeno. Las concentraciones
situadas entre ambos límites se denominan RANGO DE INFLAMABILIDAD.
• TEMPERATURA DE INFLAMACIÓN es la temperatura mínima a la que se emiten suficientes vapores para alcanzar
dicha concentración. A esta temperatura se le denomina TEMPERATURA DE INFLAMACIÓN.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 145
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

• TEMPERATURA DE AUTOIGNICIÓN es la temperatura a la que un combustible arde espontáneamente en el aire


sin precisar una energía de activación externa.
• La energía de activación.

Velocidad de propagación de la reacción


• Aumento de la superficie específica. Será más fácil de producirse la reacción cuanto mayor sea la superficie de
contacto combustible-comburente. Cuanto más dividido se encuentre el combustible mayor será la velocidad.
• Concentración combustible-comburente próxima a la estequiométrica.
• Alta temperatura de los productos reaccionantes.

11.3.2. Comburente
Se considera comburente toda aquella mezcla de gases en la cual el oxígeno se encuentra en proporción suficiente
para que se desarrolle el incendio.

En el aire, el oxígeno se encuentra en una concentración del 21% en volumen.

11.3.3. Energía de activación


Es la energía mínima necesaria para que los productos Combustible-Comburente inicien su reacción. La energía
es proporcionada por los FOCOS DE IGNICIÓN.

Las diferentes formas de aporte energético a la mezcla combustible-comburente podemos agruparlas en llamas,
chispas y superficies calientes.

11.3.4. Reacción en cadena


Es el proceso mediante el cual progresa la reacción en el seno de una mezcla comburente-combustible.

Todas estas características podremos encontrarlas en la FICHA DE SEGURIDAD DEL PRODUCTO.

11.3.5. Mecanismos de propagación


El fuego se transmite fundamentalmente por tres medios:

Conducción: La transferencia de calor por contacto directo entre dos cuerpos.

Convención: El calor generado por un foco caliente se distribuye a través de calentamiento por conducción del aire
(o un líquido) el cual al calentarse asciende estableciéndose una circulación del aire caliente. El calor se transfiere del
aire a estos objetos circundantes al foco caliente, por conducción.

Radiación: La radiación consiste en la transmisión de energía (calor) en forma de ondas que se mueven a la velo-
cidad de la luz. Estas ondas al entrar en contacto con un cuerpo son absorbidas, reflejadas o transmitidas.

11.4. PREVENCIÓN DE INCENDIOS

Una vez conocemos los factores de un incendio podemos estudiar las causas que originan los incendios, para
prevenirlos de forma más eficaz:

El término PREVENCIÓN se aplica al conjunto de medidas tendentes a evitar que suceda el accidente (incendio).
Al conjunto de medidas que se aplican con objeto de minimizar las consecuencias, se le define como PROTECCIÓN.

Es necesaria la coexistencia de los cuatro factores que forman el tetraedro del fuego, por lo tanto, las medidas de
prevención se centrarán en la eliminación de uno o más factores. Normalmente sólo se puede actuar sobre combus-
tible y/o la energía de activación.

146 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.4.1. Actuación sobre el combustible


Esta actuación se centra en la eliminación del combustible que pueda ser inflamado por los focos de ignición
presentes o evitar la formación de mezclas inflamables.

Puede conseguirse mediante los siguientes sistemas:

a) Eliminar la presencia de residuos inflamables evitando su formación


mediante un sistema programado de LIMPIEZA donde se produzca y dispo-
niendo de recipientes herméticos donde sean depositados los residuos.

b) Evitar la existencia de depósitos inflamables provisionales en la fabrica-


ción, dejando la cantidad estrictamente necesaria para el proceso.

c) Programar un mantenimiento periódico de forma que se evite el goteo


o fugas de conducciones de líquidos o gases inflamables.

d) Sustitución de combustibles inflamables por otros que no lo sean en las


condiciones de manipulación.

e) Adicionando al combustible otra sustancia que aumente su temperatura


de inflamación.

f) Recubrimiento de combustibles.

g) Ventilación en los locales donde puedan formarse mezclas inflamables.

h) Señalización adecuada de recipientes y conducciones que contengan


o conduzcan líquidos inflamables evitando errores.

11.4.2. Actuación sobre la energía de activación


Ante una situación de riesgo, la eliminación preventiva de los focos suscep-
tibles de aportar la energía precisa para la inflamación del combustible, reduci-
rá la probabilidad del inicio del incendio:

a) Focos térmicos:
– Acción de fumar o emplear útiles de ignición (mecheros, fósforos).
– Instalaciones generadoras de calor (hornos, calderas, etc.). Deben estar
aisladas.
– Rayos solares.
– Soldadura. Hay que verificar la ausencia de atmósferas inflamables,
y proteger el combustible próximo con pantallas o lonas.
– Vehículos y máquinas a motor. Calorifugar el tubo de escape.

b) Focos eléctricos:
– Chispas, cortocircuitos, sobrecargas, cargas estáticas, descargas eléc-
tricas atmosféricas.
La instalación eléctrica debe estar bien dimensionada ya en la fase de
proyecto, y debe realizarse un mantenimiento periódico de ella.

c) Focos mecánicos:
– Chispas herramientas, roces mecánicos, chispas zapato-suelo.

d) Focos químicos:
– Reacciones exotérmicas, sustancias reactivas, sustancias auto-oxidables.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 147
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.5. EXTINCIÓN

Para que se EXTINGA el incendio hay que eliminar uno de los cuatro de componentes.

Eliminación de la Energía de Activación


• ENFRIAMIENTO: eliminar el calor hasta llegar
a una temperatura menor a la de ignición.

Eliminación del Combustible


• ELIMINACIÓN: consiste en eliminar el com-
bustible de modo que el fuego no pueda ser
alimentado.

Eliminación del Comburente


• SOFOCACIÓN: impedir que los vapores com-
bustibles se pongan en contacto con el oxíge-
no atmosférico.

Eliminación de la Reacción en Cadena


• INHIBICIÓN: romper la reacción en cadena
impidiendo así el desarrollo de reacciones quí-
micas.

11.6. TIPOS DE FUEGOS

Los fuegos se clasifican con fines de identificar la sustancia extintora más apropiada. En España, la clasificación
dada por la Norma UNE (que coincide con la DIN y la AFNOR), es la siguiente:

MATERIALES EJEMPLOS TIPOS DE FUEGO

Combustibles sólidos con productos de brasas y sólidos Madera, papel, telas, goma, corcho, cartón
con alto punto de fusión A
Combustibles sólidos de bajo punto de fusión Gasolinas, petróleo, aceites, grasas, pinturas, barnices,
y líquidos inflamables disolventes, gasoil B B
Gases inflamables Propano, butano, metano, hexano, gas ciudad, acetileno
C
Metales combustibles y compuestos químicos reactivos Magnesio, titanio, sodio, potasio, uranio
D

148 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.7. AGENTES EXTINTORES

11.7.1. Agua
Por sus propiedades físicas, el agua actúa fundamentalmente por refrigeración. La cantidad de calor transferido
es proporcional a la superficie del líquido expuesto al calor. Existe mayor superficie cuando la masa de agua se con-
vierte en gotas, y es por tanto más efectiva.

Además de por enfriamiento, el agua actúa por sofo-


cación debido a que la formación de vapor desplaza al
oxígeno del aire. Ciertos productos pueden extinguirse
por esta acción sofocante, no así los combustible de tipo
sólido los cuales tienden por el efecto de sofocación a
suprimir las llamas pero no extinguen totalmente el
incendio.

Como ventajas para su uso, cabe destacar además


que es un medio de extinción barato, de fácil obtención
y almacenamiento.

Las sales disueltas que lleva el agua, la hacen conductora de la electricidad, por
lo que NO SE PUEDE UTILIZAR PARA FUEGOS EN PRESENCIA DE TENSIÓN
ELÉCTRICA.

Inconvenientes en la utilización de agua

Algunos equipos pueden verse afectados por el agua.

En los fuegos de los líquidos con menos densidad que


el agua, puede ser motivo de una extensión del incendio.

Por otra parte, existen productos tales como carburos,


peróxidos, sodio metálico, polvo de magnesio, etc. con los
cuales el agua produce reacciones exotérmicas muy fuer-
tes, capaces de provocar un incendio.

11.7.2. Anhídrido carbónico


El anhídrido carbónico (CO2) es un gas que en condiciones normales, es fácilmente licuable por compresión
y enfriamiento. Tradicionalmente viene empleándose en la extinción de incendios, en especial para fuegos en pre-
sencia de tensión eléctrica dadas sus condiciones dieléctricas hasta 10 Kv.

Como PROPIEDADES EXTINTORAS podemos destacar:

Extinción por SOFOCACIÓN, el CO2 almacena en forma de líquido y cuando se expulsa, se descarga en la zona
incendiada principalmente en forma de gas. Al aplicarlo en un incendio, diluye al oxígeno en una concentración que
no permite la combustión.

Extinción por ENFRIAMIENTO: El CO2, se almacena en forma líquida. Al salir proyectado, se convierte en gas y pro-
duce un efecto refrigerante que convierte parte del CO2 en nieve (hielo seco).

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 149
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

Como LIMITACIONES podemos resaltar su baja efectividad frente a fuegos de tipo sólido, que dan lugar a brasas.
Tampoco es efectivo para productos químicos que lleven en su interior su propia provisión de oxígeno tales como
el nitrato de celulosa, peróxidos orgánicos, etc. Puede afectar a equipos o materiales que sean sensibles a las bajas
temperaturas.

11.7.3. Derivados halogenados


Desde la entrada en vigor del Reglamento (CE) nª 2037/2000 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 29 de
junio de 2000, sobre las sustancias que agotan la capa de ozono, que fija que los sistemas de protección contra incen-
dios y los extintores de incendios que contengan halones deberán haber sido retirados del servicio como muy tarde
el 31 de diciembre de 2003.

Existe una Nota Técnica de Prevención del I.N.S.H.T. (NTP 666) que trata acerca de los sustitutivos y alternativas
para los halones de extinción.

11.7.4. Polvo seco


El polvo seco es una mezcla de polvos que se emplean como agentes extintores. El bicarbonato sódico, bicarbo-
nato potásico, cloruro potásico, bicarbonato urea-potásico y fosfato monoamónico, son los productos más común-
mente empleados, a los cuales se les añade varios aditivos, normalmente estearatos metálicos, fosfatos tricálcicos o
siliconas que recubren las partículas de polvo seco confiriéndoles fluidez y resistencia a los efectos de endurecimiento
y formación de costras.

El mecanismo de extinción de los polvos no es conocido. La sofocación, el enfriamiento y la obstrucción a la radia-

150 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

ción, contribuyen a la eficacia extintora de estos productos, pero los estudios realizados sugieren que la reacción de
rotura de la cadena de la llama, puede ser la principal causa de la extinción.

Los polvos pueden clasificarse en:


• Polvo normal BC.
• Polvo antibrasa ABC (polivalente).
• Polvos especiales.

Como polvos especiales designamos aquellos que se utilizan en ciertos fuegos de metales y en metales radiacti-
vos. Sus componentes suelen ser grafito, cloruro sódico, etc.

Su nula toxicidad, capacidad de penetración, así como su conveniencia para fuegos de carácter eléctrico son las
VENTAJAS fundamentales de este medio.

Como INCONVENIENTES podemos citar que no debe utilizarse en zonas donde puede haber equipos o materia-
les delicados a causa de su efecto ligeramente corrosivo y de la dificultad en su limpieza.

El polvo no es tóxico, si bien la descarga de ciertas cantidades puede provocar una dificultad respiratoria.

11.7.5. Espuma
Son burbujas de aire o gas con base generalmente acuosa que por su baja densidad flotan en las superficies de
los líquidos. Su efecto extintor principal es, por tanto, la separación combustible-aire. Las más utilizadas son las espu-
mas AFFF.

Como PROPIEDADES EXTINTORAS podemos definirlas como buenos inhibidor y sofocante.

Las VENTAJAS fundamentales de estos productos son su nula toxicidad y el hecho de que sea aplicable a grandes
extensiones y en exteriores.

Como INCONVENIENTES podemos citar el hecho de que no es utilizable en fuegos eléctricos (excepto la espuma
de alta expansión), produce daños y es incompatible en la extinción de metales ligeros.

11.8. MEDIOS DE EXTINCIÓN: EXTINTORES

Son aparatos que contienen un agente extintor que puede ser proyectado y dirigido sobre un fuego por la acción
de una presión interna. Esta presión puede obte-
nerse por una compresión previa permanente,
por una reacción química o por la liberación de
un gas auxiliar.

11.8.1. Clasificación de los extintores


según su eficacia
Atendiendo a su eficacia para la extinción
los extintores móviles se clasifican según el
hogar tipo que son capaces de extinguir identi-
ficado por un número y una letra. El número
hace referencia a la cantidad de combustible
utilizado en el hogar, y la letra, a la clase de
fuego.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 151
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.8.2. Clasificación según el sistema de presurización


Presión propia (CO2, halón)

Presión auxiliar permanente interior (Polvo polivalente)

Extintor Portátil NTP: 536 6


1. Cuerpo del extintor 8
2. Agente extintor 7
3. Agente impulsor 9 4
3
4. Manómetro
5. Tubo sonda de salida 5
6. Maneta palanca de accionamiento 2
7. Maneta fija
8. Pasador de seguridad 1
9. Manguera 10
10. Boquilla de manguera

11.8.3. Normas generales


UTILIDAD:
Son eficaces sólo cuando el fuego se encuentra en fase de conato y si la sustancia extintora es la apropiada.

UBICACIÓN:
• Deben ubicarse en proximidad a los lugares con riesgo.
• En locales pequeños es preferible ubicarlos en los accesos.
• En exteriores se protegerán contra las acciones climáticas.
• Se evitará la ubicación de máquinas o materiales que impidan o dificulten el acceso a los mismos.
• Si es posible, se señalizará una zona libre alrededor.
• La posible obstrucción visual de los extintores se solucionará señalizando en la vertical su existencia.
• Deben colocarse de forma que no sufran daños mecánicos.
• La colocación se realizará de forma que la distancia a recorrer horizontalmente desde cualquier punto del área
protegida hasta el extintor, no sea más de 25 m en los fuegos clase A y de 15 m en clase B.

ALTURA:
• La Norma UNE 23031 recomienda que los extintores portátiles se coloquen a 1,20 m medidos desde el suelo
hasta la base del extintor. La NTE-IPF/1974 recomienda que la parte superior quede como máximo a 1,70 m del
pavimento.

FORMA DE USO:
• Retirar el seguro que impide su funcionamiento.
• En los extintores que disponen de presión adosada, debe liberarse el gas impulsado mediante pulsador de la
palanca, o bien abriendo la válvula que cierra el botellín.
• Presionar la palanca de disparo, dirigiendo el agente extintor hacia la base de las llamas.
• Mover la manguera en zig-zag, avanzando a medida que las llamas se van apagando.

152 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

• En fuegos verticales la extinción debe ser iniciada por las zonas bajas.
• Debe evitarse dejar focos, que podrían reavivar el incendio.
• Actuar siempre con el viento a favor en el exterior.
• Si el fuego es de sólidos (clase A), una vez apagadas las llamas debe asegurarse de que las brasas no puedan
reiniciar el incendio enfriando con agua.
• Si el fuego es de líquidos (clase B), no es conveniente lanzar el chorro directamente sobre el líquido incendiado,
sino de una manera tangencial, para que no se produzca un choque que derrame el líquido ardiendo y espar-
za el fuego.
• En caso de incendio con riesgo eléctrico, procurar efectuar el corte de tensión en la zona afectada. De no ser
esto posible, o tener que demorar en exceso el ataque al incendio con riesgo eléctrico, utilizar agentes extintores
adecuados y no conductores de la corriente como agua o espuma.
• Si se aprecian gases tóxicos, mareo o dificultad de respiración, retroceder de inmediato, no exponiéndose inútil-
mente.
• Hay que considerar el corto tiempo de descarga de un extintor. Los extintores de polvo de 3, 6 y 12 kg tardan
10, 14 y 28 segundos en agotarse respectivamente.
• Una vez extinguido el incendio, deben enviarse los extintores usados para su inmediata revisión y recarga a la
empresa de mantenimiento de los mismos, aunque sólo hayan sido usados parcialmente.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 153
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

MANTENIMIENTO:
Se verificará periódicamente y, como máximo cada 3 meses, por el personal de la empresa, la situación, acceso y
aparente buen estado del extintor y todas sus inscripciones. También se comprobará el estado de carga (peso y
presión) del extintor y del botellín del gas impulsor (en caso de que exista), estado de las partes mecánicas (boquillas,
válvulas, manguera, etc.).

Cada 12 meses se realizará una verificación de los extintores por personal especializado del fabricante o instalador
del equipo o sistema. En esta verificación se comprobará el estado de carga (peso y presión), y en el caso de los
extintores de polvo con botellín de impulsión, el estado del agente extintor. Se comprobará asimismo la presión de
impulsión del agente extintor, el estado de la manguera, boquilla o lanza, las válvulas y las partes mecánicas.

Cada 5 años, a partir de la fecha de timbrado del extintor (y por tres veces) se retimbrará el extintor de acuerdo
con la ITC-MIE AP.5 del Reglamento de aparatos a presión sobre extintores de incendios («BOE n.° 149, de 23 de
junio de 1982). La operación de retimbrado sólo se podrá efectuar 3 veces, dado que la máxima vida útil del extintor
es de 20 años, debiendo ser desechado tras pasar este período.

Las verificaciones anuales se recogerán en tarjetas unidas a los extintores, en las que constará la fecha de cada
comprobación, y la identificación de la empresa que la ha realizado.

11.9. MEDIOS DE EXTINCIÓN: REDES CONTRA INCENDIOS

11.9.1. Boca de incendio equipada


Es una instalación de lucha contra incendios prevista para una primera intervención en caso de incendio y consti-
tuida por los siguientes elementos:
• Boquilla: En el extremo de la lanza o directa-
mente unido a la manguera, permite confor-
mar y regular el chorro de agua.
• Lanza: Es un tubo cilíndrico o troncocónico
que, conectado en el extremo de la manguera,
permite dirigir y regular el chorro de agua.
• Manguera: Es un tubo (flexible o semirrígido)
provisto en sus extremos de racores que permi-
ten su conexión a la lanza, a la válvula o a otra
manguera.
• Racor: Pieza que posibilita el acoplamiento rápido
de manguera, lanzas y válvulas.
• Válvulas de paso.
• Manómetro.
• Soporte de manguera.
• Armario.

11.9.2. Tipos de B.I.E.


• B.I.E. de 45 mm.
Al ser flexible la manguera en este tipo de B.I.E., se hace necesario desplegarla o desenrollarla en su totalidad
antes de abrir la válvula de paso del agua. Esto es debido a que por su flexibilidad, es autocolapsable, al con-
trario que la B.I.E. de 25 mm. Es aconsejable para proteger locales donde sean previsibles incendios de impor-
tancia, bien sea por la carga calorífica existente o por las condiciones en que se hallan. Se recomienda para todo
tipo de locales y especialmente para los de tipo industrial.

154 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

• B.I.E. de 25 mm.
La manguera es semirrígida, lo que posibilita su funcionamiento sin proceder previamente a su extensión total,
ya que puede circular el agua por su interior hallándose parcialmente recogida sobre su soporte. Las limitaciones
del caudal que es capaz de transportar la hacen aconsejable para aquellos locales en los que la carga calorífica
no sea elevada (oficinas, viviendas, hoteles, escuelas, etc.) y cuando coexistan con una instalación de rociadores.

11.9.3. Normas generales

EMPLAZAMIENTO Y DISTRIBUCIÓN:
Siempre que sea posible, las B.I.E. se instalarán en el interior de los edificios.

Las B.I.E. deberán situarse de forma que el centro quede a una altura inferior a 1,50 m con relación al suelo, y al
menos una por planta cerca de las puertas o salidas aunque sin constituir obstáculo para la utilización de éstas.
En las B.I.E. de 25 mm. a la altura sobre el suelo podrá ser cualquiera, siempre que la boquilla y la válvula manual
se encuentren a una altura máxima de 1,50 m con relación al suelo.

La separación máxima entre cada B.I.E. y su más cercana será de 50 m. La distancia desde cualquier punto del
local protegido hasta la B.I.E. más próxima no deberá exceder de 25 m.

VERIFICACIÓN Y MANTENIMIENTO:
Se verificarán cada tres meses su accesibilidad y señalización, el buen estado general (mediante inspección visual),

la existencia de presión adecuada en la red mediante la lectura del manómetro y la limpieza del conjunto y engrase
de cierres y bisagras en puertas del armario.

Anualmente se desmontará la manguera y se ensayará su funcionamiento en lugar adecuado. Se comprobará


la estanqueidad de los racores y manguera, y estado de las juntas. Por último se comparará la indicación del
manómetro instalado con la de otro de prueba, correctamente tarado.

Cada cinco años la manguera deberá ser sometida a la presión de prueba de estanqueidad, de 15 kg/cm2, esta-
blecida en la RT2-ABA.

Las verificaciones se recogerán en una tarjeta que deberá hallarse siempre en el armario de la B.I.E., si existe, o
fijada de forma segura a las que no lo tengan.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 155
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

USO:
En el momento de utilizar una boca de incendio frente a un fuego:

• Debe romperse el cristal y eliminarse las aristas cortantes con un objeto contundente para no recibir cortes.
• El desenrollado de la manguera debe ser efectuado rápidamente, a base de un fuerte tirón del extremo de ésta,
y una carrera rápida alejándose de la B.I.E. para evitar que se enrolle en el suelo y forme codos. Los codos deben
evitarse porque dan lugar a una disminución del caudal de agua en la boquilla.

En las B.I.E.’s de 45 mm es necesario desplegar completamente la manguera


antes de la apertura de la llave de paso de agua.

• La apertura del paso de agua a la manguera debe efectuarse por dos personas, una abriendo el paso de agua
y la otra sujetando la boquilla para evitar que ésta, al estar suelta y debido a la presión del agua, comience a
serpentear por el suelo, con el riesgo de que golpee a algún compañero.

Cerciorarse de que no existe riesgo eléctrico, pues el agua es conductora de la


electricidad.

• El agua a chorro tiene mayor alcance que el agua pulverizada, lo que la hace más apropiada para combatir grandes
incendios o aquellos en los que haya de actuar desde una cierta distancia.
• El agua a chorro debe usarse con precaución, dado su impulso y su velocidad de salida.
• El agua pulverizada tiene un poder de enfriamiento mayor que el del agua a chorro, dado que al constar de par-
tículas finamente divididas la superficie de contacto con el fuego es mayor.
• Una vez extinguido el incendio, deben continuar utilizándose las mangueras, proyectando agua sobre los
rescoldos y el entorno del incendio para verificar la extinción y enfriar los posibles materiales que tuvieran una
temperatura elevada.

11.9.4. Instalaciones automáticas: sprinklers


Las instalaciones de rociadores automáticos o sprinklers tienen por objeto detectar
y extinguir un incendio en sus comienzos o contenerlo de manera que se pueda reali-
zar la extinción por medios manuales o por los servicios contra incendios. Son equipos
que distribuyen el agente extintor sobre un incendio, de forma automática y en canti-
dad suficiente para:
• Extinguir completamente el incendio.
• Prevenir su propagación, si el área inicial del incendio está fuera del área de
cobertura de los rociadores.
• Contener el incendio, si es de un tipo que no puede quedar completamente
extinguido mediante la descarga de agua de los rociadores.
Cuando el agua es un medio de extinción inapropiado para algunas partes habrán
de protegerse mediante instalaciones fijas de espuma, polvo seco o agentes gaseosos.

156 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

11.10. PLANES DE EMERGENCIA

El objetivo del plan de emergencia es definir la secuencia de actuaciones de las personas presentes en el lugar
cuando se declara una emergencia, con el objeto de reducir las lesiones personales y daños a materiales o instala-
ciones, así como la interrupción de las actividades.

En definitiva, deberá responder a las preguntas de QUÉ hacer, CUÁNDO hacerlo,


CÓMO y DÓNDE, y QUIÉN debe hacer cada actuación del plan.

El plan de emergencia será un documento vivo, que deberá ser modificado o completado según concurran
circunstancias que modifiquen la empresa, tanto en sus recursos materiales (cambios en las instalaciones, en los pro-
cesos, etc.) como en sus recursos humanos (cambios en el personal, en la organización, etc.).

Para que las actuaciones contempladas en el plan se realicen de forma efectiva y rápida será necesario además
una correcta implantación, siguiendo tres líneas principales:
• Impartición de la formación teórica y práctica adecuada a la función que cada persona deba realizar.
• Realización de simulacros de emergencia de forma periódica, para comprobar el buen diseño del plan, y ensayar
las actuaciones a realizar por cada equipo.
• Mantenimiento correcto de los medios materiales de actuación en caso de una emergencia.

11.10.1. Los equipos de emergencias


Son el conjunto de personas especialmente entrenadas
para velar por el mantenimiento de los medios de emergen-
cias, así como para las distintas actuaciones. Dependiendo
del riesgo y complejidad de las instalaciones, el número de
ocupantes y la extensión podremos designar:

Jefe de emergencia (JE): Será el máximo responsable


de todas las actuaciones que se lleven a cabo durante la
emergencia. Dará las órdenes pertinentes sobre las accio-
nes a realizar, ayudas internas a la zona siniestrada y soli-
citará las ayudas externas necesarias. Ordenará la evacua-
ción en caso que fuera necesario. Puede actuar desde el
lugar del siniestro o desde un centro de control y segui-
miento de emergencias (CCS), en cuyo caso permanecerá
en comunicación permanente con el Jefe de intervención.

Jefe de intervención (JI): Actuará desde el lugar del


siniestro, y mantendrá contacto permanente con el Jefe
de emergencia informándole de la evolución de la inci-
dencia.

Equipos de primera intervención (EPI): Acudirán al


lugar del siniestro con objeto de controlar la situación,
lucha contra el fuego, contención del derrame, etc.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 157
11 PREVENCIÓN Y EXTINCIÓN DE INCENDIOS. PLAN DE EMERGENCIA

Equipos de segunda intervención (ESI): Actuarán cuando la gravedad hace que la situación no pueda ser con-
trolada por los equipos de primera intervención.

Equipos de alarma y evacuación (EAE): Su misión es la de garantizar la evacuación de su sector y asegurarse


que se ha dado la alarma. Una vez se ha evacuado el sector procederán al recuento del personal.

Equipos de primeros auxilios (EPA): Prestarán los primeros auxilios a lesionados.

En algunos casos podremos suprimir alguno de los equipos, asumiendo sus funciones por alguno de los equipos
restantes.

11.10.2. Tipos de emergencias


Ante las distintas situaciones que se puedan dar: incendios, escapes
de gas, vertido de producto peligroso, explosión, accidente laboral,
etc., el Jefe de emergencias definirá la emergencia y sus grados, que se
podrán clasificar en:
• Conato de emergencia: Accidente que puede ser controlado y
dominado, de forma sencilla y rápida por el personal y con los
medios de protección del local, dependencia o sector.
• Emergencia parcial: Accidente que precisa la actuación de
todos los equipos y medios de protección de la empresa y la
ayuda de medios de socorro y salvamento exteriores en uno de
los edificios o sector. Dicho accidente no puede afectar al resto
de edificios. Se procederá a la evacuación del edificio o sector,
con las condiciones que garanticen la máxima seguridad, intervi-
niendo los equipos de salvamento exteriores. El personal evacua-
do se reunirá en el punto de reunión.
• Emergencia general: Accidente que precisa la actuación de
todos los equipos y medios de protección de la empresa y la
ayuda de medios de socorro y salvamento exteriores. Dicho acci-
dente puede afectar al resto de edificios.
Ante esta situación se procederá a la evacuación total de la empresa con las condiciones que garanticen
la máxima seguridad, interviniendo los equipos de salvamento exteriores. El personal evacuado se reunirá en el punto
de reunión.

158 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12. EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

Í N D I C E

12.1 Introducción 160

12.2 ¿Qué es el ruido? 160

12.3 Medición del ruido 162

12.4 Nivel de ruido equivalente diario (Leq , d ) 163

12.5 Mecanismo de la audición 163

12.6 Efectos del ruido 164

12.6.1. Efectos auditivos 164


12.6.2. Efectos no auditivos 164

12.7 Criterios legales de valoración 165

12.8 Sistemas del control del ruido 166

12.9 Protectores auditivos 167

12.9.1. Tipos 167


12.9.2. Elección del protector 168
12.9.3. Uso y mantenimiento 169

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 159
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

12.1. INTRODUCCIÓN

La creciente actividad industrial en el interior y en la cercanía de los núcleos urbanos, la mecanización de la mayoría
de las actividades, el cambio de hábitos y la utilización creciente de vehículos a motor, llevan asociado un continuo
aumento de la contaminación acústica en los ámbitos laboral, social y familiar.

Así pues, el ruido es uno de los contaminantes más comunes en la vida cotidiana de cualquier persona (trabajo,
tráfico terrestre y aéreo, bares y discotecas, práctica de algunos deportes: motociclismo, automovilismo, etc).

12.2. ¿QUÉ ES EL RUIDO?

Podemos definir el sonido como toda variación de presión que es capaz de ser
percibida por nuestro órgano de la audición; cuando este sonido es molesto o
no deseado se la suele llamar ruido.

160 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

El sonido es capaz de propagarse en cualquier medio material (aire, hierro, agua, etc.), pero no en el vacío, en
ausencia de aire.

Los parámetros característicos que definen el ruido continuo son el nivel de presión acústica y la frecuencia.

El nivel de presión sonora se define como la variación de la presión atmosférica en un punto, consecuencia de
la propagación a través del aire de una onda; esta variación de presión se mide en N/m2 o Pascales.

El oído humano es capaz de detectar variaciones de presión que oscilan entre los 10–5 y 10+2 Pascales. Esta escala
de presiones es poco manejable e intuitiva, por lo que, se utiliza como unidad de medición el decibelio (dB).

El decibelio se define mediante una expresión logarítmica de la presión acústica. Fijando como valor de referencia
una presión de 2 x 10–5 Pa, umbral de audición, la escala posible de valores de la presión acústica en decibelios es
aproximadamente de 0 a 150 dB.

La presión sonora es la magnitud más usada para medida de ruidos, por ser medible directamente con los sonó-
metros.

La siguiente tabla muestra los niveles de presión sonora en decibelios (dB) de varios sonidos familiares indicando
los niveles sonoros que se alcanzan por lo general en distintos ambientes.

NIVEL DE PRESIÓN
AMBIENTE TÍPICO SENSACIÓN
(dB)

140 Despegue avión militar a 1 m.

130 Motor a reacción (a 10 m). Tracas de artificio. Sensación dolorosa

120 Claxon de automóvil a 1 m. Martillo pilón (a 1 m).

110 Motocicleta a escape libre (a 1 m). Calderería. Sensación insoportable y necesidad


100 Discoteca. Rebabado. Martillo neumático. de salir de este ambiente

90 Taller mecánico. Imprenta. Camión pesado a 6 m.


Sensación molesta
80 Calle con tráfico intenso. Cadena de montaje.

70 Tráfico rodado. Conversación en voz alta.


Ruido de fondo incómodo para conversar
60 Restaurante. Conversación sosegada.

50 Oficina (ruido de fondo). Calle tranquila. Nivel de fondo agradable para la vida
40 Sala de estar (ruido de fondo). Biblioteca. social

30 Dormitorio. Frigorífico (a 1 m).

20 Estudio de radio. Vuelo de un mosquito (a 2 m). Nivel de fondo necesario para descansar

10 Ruido de la respiración.

0 Umbral de audición. Silencio inquietante

La frecuencia es el número de variaciones de presión que tienen lugar en un segundo. La unidad de frecuencia
es el hertzio (Hz) o ciclos por segundo.

Cuando se percibe un sonido de baja frecuencia, como por ejemplo un trueno, se dice que su tono es grave, por
el contrario, si se percibe un sonido de alta frecuencia, como por ejemplo un silbido, se dice que su tono es agudo.

El oído humano está inicialmente capacitado para captar sonidos comprendidos entre las frecuencias de 20 a
20.000 Hz (espectro de audición). La frecuencia de la voz humana oscila entre los 100 y 8.000 Hz, siendo la banda
comprendida entre los 500 y los 3.000 Hz donde se desarrolla la conversación normal.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 161
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

INFRASONIDOS FRECUENCIAS AUDIBLES ULTRASONIDOS

Graves Medios Agudos

20 500 2.000 20.000 Hz

El intervalo de frecuencias audibles, para poder ser estudiado, se rompe o divide en trozos, de acuerdo a unas
normas internacionales. Así, se habla de bandas de octava y de bandas de tercio de octava. Se define banda de
octava como el intervalo de frecuencias comprendido entre una determinada y otra igual al doble de la anterior.
Las frecuencias preferentes o centrales para las bandas de octava (Hz) son:

31.5 63 125 250 500 1.000 2.000 4.000

El oído humano responde de diferente manera ante sonidos de igual presión acústica pero de diferente frecuen-
cia. Nuestro oído tiene muy mala respuesta (bajo rendimiento, lo oímos de menor intensidad que la que realmente
tiene) para los sonidos emitidos en bajas y muy altas frecuencias y sin embargo, tiene una respuesta muy buena (alto
rendimiento, lo oímos de mayor intensidad que la que tiene) para los sonidos emitidos en frecuencias medias y altas
(1.000, 2.000 y 4.000 Hz).

Los aparatos de medición del ruido pueden medirlo de la misma forma que lo hace el oído humano, colocando
una escala de ponderación, escala de ponderación A (filtro A), que asimila la respuesta selectiva del oído al ruido
en función de la frecuencia.

12.3. MEDICIÓN DEL RUIDO

El aparato empleado para medir el ruido es el sonómetro. Este aparato mide los
niveles de presión acústica en bandas de octava y va equipado con unos filtros
electrónicos.

Estos filtros electrónicos no dejan pasar más que los sonidos cuyas frecuencias están dentro de la banda seleccio-
nada previamente, y rechazan todos los demás.

El sonómetro consta básicamente de un micrófono, filtros electrónicos, un amplificador, un selector de bandas,


filtros de ponderación y una pantalla indicadora.

Existe otro instrumento de medida denominado dosímetro, empleado en los casos en que el ruido fluctúa cons-
tantemente. Es un monitor de exposición que acumula el ruido constantemente, usando un micrófono y circuitos
similares a los medidores de presión sonora. Los dosímetros registran el porcentaje de ruido percibido con respecto
al máximo a partir del cual empezaría a producirse daño.

162 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

1 2 . 4 . N I V E L D E R U I D O E Q U I VA L E N T E D I A R I O ( L e q , d )

En una gran mayoría de las situaciones, los niveles de ruido en una empresa son variables con el tiempo, por lo
que se hace difícil calcular la dosis de ruido a que está expuesto un trabajador durante su jornada laboral, y es nece-
sario tratar de encontrar algún parámetro que nos relacione el nivel sonoro y su duración.

Este parámetro es el llamado nivel de ruido equivalente diario (Leq, d), que se
define como un nivel sonoro constante y que si estuviera presente durante toda
la jornada, produciría los mismos efectos que el nivel variable.

Dicho de otra manera, el nivel sonoro equivalente es el nivel que tiene el mismo contenido de energía y en conse-
cuencia el mismo daño auditivo potencial que el nivel sonoro variable. Para un Leq, d con ponderación «A» se utiliza el
símbolo LAeq, d.

12.5. MECANISMO DE LA AUDICIÓN

El oído humano percibe las variaciones de presión y las transforma en impulsos nerviosos que llegan al cerebro a
través del nervio auditivo. Estas variaciones de presión nos llegan normalmente a través de la oreja, aunque también
alcanzan el oído atravesando los huesos de la cabeza.

El oído se divide en tres partes:


• Oído externo. Constituido por el pabellón auditivo u oreja y el conducto o canal que conduce al tímpano.
• Oído medio.
• Oído interno. Formado por una serie de cavidades: los canales semicirculares, responsables del sentido del
equilibrio y la cóclea o caracol, cuya misión es la audición y donde existe una membrana (membrana basal) en
la que se encuentran miles de finísimos filamentos que son terminaciones nerviosas.

Yunque
Estribo
Martillo
Pabellón auditivo Caracol
Nervio
auditivo
Tímpano

Órgano
Conducto auditivo
de Corti
Trompa
de Eustaquio
OÍDO EXTERNO OÍDO MEDIO OÍDO INTERNO

El tímpano es una membrana muy elástica que al vibrar en función de la intensidad de la variación de presión
transmite la onda sonora al oído medio. Los huesos móviles del oído medio (martillo, yunque y estribo) percuten entre
sí y conducen la vibración del tímpano a otra membrana denominada ventana oval. Esta vibración se transmite al
líquido que llena la cóclea, pudiendo así excitar las terminaciones nerviosas de la misma y producir el estímulo que
es conducido, a través del nervio auditivo, al cerebro, lugar en el que se decodifica el mensaje.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 163
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

12.6. EFECTOS DEL RUIDO

12.6.1. Efectos auditivos


La exposición a niveles altos y continuados de ruido puede ocasionar la alteración en los cilios de las células del
caracol, impidiendo la correcta transmisión e información al cerebro y como consecuencia, la disminución de la capa-
cidad auditiva. En el oído las lesiones pueden ser:
• Disminución temporal de la capacidad auditiva. Este efecto se produce cuando el trabajador expuesto a ruido
intenso nota, los primeros días, que oye menos al salir del trabajo. Este fenómeno se produce por fatiga de las
fibras nerviosas, recuperándose poco a poco la audición al cesar la exposición al ruido.
• Disminución auditiva permanente o hipoacusia. Cuando la exposición a niveles de ruido elevados es prolongada,
durante años, se puede producir una pérdida de la capacidad auditiva de manera permanente.

Esta alteración de la audición ocurre lentamente, el individuo es consciente de esta pérdida irrecuperable cuando
en sus conversaciones no oye correctamente a los demás, a pesar de que no haya ningún ruido en el ambiente.

Estas lesiones auditivas son irrecuperables, puesto que las células nerviosas no se regeneran. La hipoacusia por
ruido es bilateral y casi siempre simétrica, irreversible y no evolutiva y está reconocida como enfermedad profesional.

El ruido se hace extremadamente peligroso si su intensidad está por encima de los 85 dB(A) ininterrumpidamente
durante un periodo de 8 horas al día.

Para medir la capacidad auditiva se utiliza un aparato llamado audiómetro, mediante el que se emiten ruidos de
diferentes frecuencias y de diferente nivel de intensidad. En función de los diferentes ruidos percibidos por la persona
examinada se confecciona la audiometría, que nos indicará si la audición es normal o no.

12.6.2. Efectos no auditivos


La exposición a niveles altos de ruido tiene efectos sobre la mayoría de órganos o sistemas del cuerpo humano,
pudiendo alterar a largo plazo la salud de las personas expuestas.

De entre los efectos no auditivos del ruido podemos destacar: aumento de la frecuencia respiratoria, hipertensión
arterial, aumento de la acidez de estómago, alteraciones de la agudeza visual, del campo visual y de la visión cromá-
tica, modificaciones en el normal funcionamiento de diversas glándulas como la hipófisis, tiroides, suprarrenales, etc.,
alteraciones en el electroencefalograma, trastornos del sueño, cansancio, irritabilidad, disminución del grado de aten-
ción y aumento del tiempo de reacción, etc.

164 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

1 2 . 7 . C R I T E R I O S L E G A L E S D E VA L O R A C I Ó N

El Real Decreto 1299/2006, de 10 de noviembre, relativo a enfermedades profesionales, establece que existe
riesgo de hipoacusia o sordera provocada por el ruido para aquellos trabajadores que se expongan a ruidos conti-
nuos de nivel sonoro equivalente o superior a 80 dB (A), durante 8 horas/día o 40 horas /semanales.

Para valorar las exposiciones al ruido al que están sometidos los trabajadores debemos atenernos a lo dispuesto en
el Real Decreto 286/2006, de 10 de marzo, sobre la protección de la salud y la seguridad de los trabajadores frente a
los riesgos relacionados con la exposición al ruido.

En este R.D. 286/2006 se indica que el empresario está obligado a reducir al nivel más bajo técnica y razonablemente
posible los riesgos derivados de la exposición al ruido, habida cuenta del progreso técnico y de la disponibilidad de medi-
das de control del ruido, en particular, en su origen, aplicadas a las instalaciones u operaciones existentes.

En primer lugar, el empresario deberá evaluar la exposición de los trabajadores al ruido. El proceso comprenderá:
1.° Una evaluación en los puestos de trabajo existentes en la fecha de entrada en vigor de la norma, excepto en
aquellos en los que es evidente que el nivel de ruido equivalente del puesto de trabajo es inferior a 80 dBA.

2.° Evaluaciones adicionales cada vez que se cree un nuevo puesto de trabajo, o alguno de los ya existentes se
vea afectado por modificaciones que supongan una variación significativa de la exposición de los trabajadores
al ruido.

3.° Evaluaciones periódicas que se llevarán a cabo, como mínimo, anualmente, en los puestos de trabajo en que
el nivel diario equivalente o el nivel de Pico superen 85 dBA o 137 dBC, respectivamente, o cada tres años, si
se sobrepasan los valores inferiores de exposición que dan lugar a una acción (nivel diario equivalente o el nivel
de Pico superen 80 dBA o 135 dBC), respectivamente.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 165
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

En la siguiente tabla se resumen las medidas a adoptar para evaluar la exposición al ruido de los trabajadores indi-
cadas en el citado Real Decreto.

NIVEL DIARIO EQUIVALENTE, Leq,d

Valores inferiores de Valores superiores de Valores límites de exposición


exposición que dan exposición que dan (con la atenuación de los
lugar a una acción lugar a una acción protectores auditivos)

LAeqd= 80 dB(A) LAeq,d= 85 dB(A) LAeq,d= 87 dB(A)


Lpico= 135 dB(C) Lpico= 137 dB(C) Lpico= 140 dB(C)
Evaluación y medición higiénica Trianual Anual No se deben superar los valores límite de
Vigilancia de la Salud Sí Sí exposición.
Control audiométrico Quinquenal Trianual Adoptar medidas técnicas y organizativas.
Uso de protectores auditivos Optativo Obligatorio Si a pesar de las medidas LAeq,d>87dB(A),
el empresario deberá:
Formación e información trabajadores – Tomar medidas inmediatas para reducir la
Sí Sí
y/o sus representantes exposición
Señalización No Sí – Determinar las razones de la sobreexposición
Programa de medidas técnicas – Corregir las medidas de prevención y protección
No Sí – Informar a los delegados de prevención
y de organización

12.8. SISTEMAS DE CONTROL DE RUIDO

Son varios los sistemas que tratan de reducir los efectos producidos por el ruido. En función de la reducción
del nivel de ruido deseada, presupuesto y aspectos como seguridad, calidad o accesibilidad se eligen técnicas que
minimicen los efectos o que traten de luchar contra su generación.

• Acción sobre la fuente sonora. Entre las medidas técnicas de control de ruido dirigidas a controlar el ruido en
el mismo punto en que este se produce se pueden destacar:
– Sustitución de equipos o procesos.
– Adquisición de máquinas o procesos con bajo nivel de ruido.
– Modificación de máquinas y procesos.
– Planificación: disposición y planificación adecuada de los equipos ruidosos en una planta industrial.
– Reducción de las fuerzas generadoras del ruido, vibraciones, golpes...
– Mantenimiento de equipos.
– Aislamiento de las máquinas encerrándolas en compartimentos insonorizados.
– Instalación de atenuadores o silenciadores.

166 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

• Acción sobre el medio de propagación. Las acciones de control sobre la propagación comprenden:
– Colocación de barreras acústicas o pantallas totales o parciales interpuestas entre los focos de ruido y los
receptores.
– Colocación de material absorbente en el techo y las paredes.
– Colocación de elementos antivibratorios (resortes metálicos, caucho, rellenos elásticos...) en máquinas o
elementos para el aislamiento de las vibraciones.

• Acción sobre el receptor. Esta acción de protección personal incluye:


– Aislamiento del trabajador en cabinas insonorizadas.
– Medidas organizativas: Rotación de los trabajadores, limitación del tiempo de exposición, descansos en
ambientes silenciosos.
– Uso de protectores auditivos.

12.9. PROTECTORES AUDITIVOS

La protección personal contra el ruido consiste en interponer entre el órgano de la audición y el medio transmisor
de las ondas sonoras (aire), un elemento (protector auditivo) que evite o amortigüe niveles de presión sonora perju-
diciales para el órgano de la audición.

12.9.1. Tipos
Los protectores auditivos los podemos encuadrar dentro de los tipos siguientes:

• Orejeras. Consisten en casquetes que cubren las orejas y que se


adaptan a la cabeza por medio de almohadillas blandas, general-
mente rellenas de espuma plástica o líquido. Los casquetes se
forran normalmente con un material que absorba el sonido.
Están unidos entre sí por una banda de presión (arnés), por lo
general de metal o plástico.
• Orejeras acopladas a casco. Consisten en casquetes individua-
les unidos a unos brazos fijados a un casco de seguridad indus-
trial, y que son regulables de manera que puedan colocarse sobre
las orejas cuando se quiera.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 167
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

• Tapones. Son protectores auditivos que se introducen en el canal


auditivo o en la cavidad de la oreja, destinados a bloquear su
entrada. A veces vienen provistos de un cordón interconector o
de un arnés. Según el tiempo de utilización se clasifican en per-
manentes, reusables o desechables. Entre los tipos más impor-
tantes de tapones tenemos:
a) Tapones de material conformable.
b) Tapones de plástico, goma flexible o silicona.

• Casco anti-ruido. Son cascos que recubren la oreja, así como una
gran parte de la cabeza. Permiten reducir además la transmisión de
ondas acústicas aéreas a la cavidad craneana, disminuyendo así la
conducción ósea del sonido al oído interno.

• Orejeras o casco anti-ruido con sistema de intercomunicación. Son elementos de protección del oído que
poseen las mismas características que el protector del oído tipo orejera o casco anti-ruido respectivamente, pero
que llevan incorporado asimismo un sistema de intercomunicación (señal por cable o por vía aérea).

• Protectores dependientes del nivel. Están concebidos para proporcionar una protección que se incrementa
a medida que el nivel sonoro aumenta.

• Protectores para la reducción activa del ruido (protectores ANR). Incorporan circuitos electro-acústicos
destinados a suprimir parcialmente el sonido de entrada a fin de mejorar la protección del usuario.

El ruido se hace extremadamente peligroso si su intensidad está por encima de los 85 dB (A) ininterrumpidamente
durante un período de 8 horas al día a lo largo de los años. En estos casos debe utilizarse protección auditiva.

12.9.2. Elección del protector


Al elegir un protector auditivo, es conveniente tener en cuenta el folleto informativo que debe estar en castellano. Este
folleto informativo contiene todos los datos útiles referentes a: almacenamiento, uso, limpieza, mantenimiento, desin-
fección, accesorios, piezas de repuesto, clases de protección, fecha o plazo de caducidad, explicación de las marcas, etc.

El tipo de protector deberá elegirse en función del entorno laboral para que la eficacia sea satisfactoria y las moles-
tias mínimas. A tal efecto, se preferirá, de modo general:
• Los tapones auditivos, para un uso continuo, en particular en ambientes calurosos y húmedos, o cuando deban
llevarse junto con gafas u otros protectores.
• Las orejeras o los tapones unidos por una banda o arnés, para usos intermitentes.
• Los cascos antirruido o la combinación de tapones y orejeras en el caso de ambientes extremadamente ruidosos.

Es importante el confort en el uso de protectores auditivos. Debe permitirse al usuario participar en la elección del
protector.

El protector auditivo deberá elegirse de modo que reduzca la exposición al ruido a una límite admisible.

168 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
12 EL RUIDO COMO AGENTE CONTAMINANTE

12.9.3. Uso y mantenimiento

Los protectores auditivos deberán llevarse mientras dure la exposición al ruido.


Retirar el protector, siquiera durante un corto espacio de tiempo, reduce seria-
mente la protección.

Los tapones auditivos son estrictamente personales. Por cuestiones de higiene, debe prohibirse su reutilización por
otra persona. Los demás protectores (orejeras, casquetes adaptables, cascos antirruido) pueden ser utilizados excep-
cionalmente por otras personas previa desinfección.

Se debe instruir a los trabajadores que utilicen protectores auditivos, sobre:


• Cómo insertarse los tapones.
• La importancia de la limpieza para prevenir infecciones en el oído, incluyendo cómo limpiar los tapones reusa-
bles y como mantener limpios los tapones mientras se insertan.
• La importancia de un ajuste adecuado de los protectores auditivos y la pérdida de protección que puede resultar
de un ajuste incorrecto.
• El mantenimiento de los protectores auditivos (con excepción de los desechables) deberá efectuarse de acuerdo
a las instrucciones del fabricante.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 169
13. EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Í N D I C E

13.1 Introducción 172

13.2 Evaluación de riesgos y acción preventiva 172

13.2.1. Objetivos 173


13.2.2. Gestión del riesgo 173

13.3 Peligro, riesgo y factores de riesgo 174

13.3.1. Definición de peligro y riesgo 174


13.3.2. Definición de factor de riesgo 175
13.3.3. Factores de riesgo y riesgos asociados 178

13.4 Realización de la evaluación de riesgos 180

13.4.1. Contenido general de la evaluación 180


13.4.2. Situaciones en que debe realizarse 180
13.4.3. Procedimiento 181
13.4.4. Registro de la documentación 182

13.5 Metodologías de evaluación de riesgos 182

13.5.1. Evaluación de riesgo impuesta por reglamentaciones específicas 182


13.5.2. Evaluación de riesgos para los que no existe reglamentación
específica pero existen normas internacionales 183

13.6 Evaluación de riesgos en los puestos de trabajo 184

13.6.1. Identificación de riesgo 185


13.6.2. Estimación del riesgo 185
13.6.3. Valoración del riesgo 185
13.6.4. Control del riesgo 186

13.7 Investigación de accidentes 187

13.7.1. Obligaciones de la empresa 187


13.7.2. Notificación de accidentes 190
13.7.3. Investigación de accidentes 190
13.7.3.1. ¿Qué se debe investigar? 190
13.7.3.2. ¿Quién debe investigar? 190
13.7.3.3. Fases de la investigación de accidentes 190
13.7.4. Análisis estadístico de la siniestralidad laboral 192

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 171
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

13.1. INTRODUCCIÓN

La trasposición al Derecho interno español de la Directiva Marco 89/391/CEE, efectuada por la Ley 31/1995 de
Prevención de Riesgos Laborales, supone la incorporación a nuestra normativa, de unos principios fundamentales a
los que la propia ley denomina «principios de la acción preventiva». Todos ellos íntimamente relacionados con la salud
y seguridad de los trabajadores en los puestos de trabajo, y necesarios para el cumplimiento del deber general de
protección encomendado al empresario.

Estas reglas o principios (concretamente nueve) han sido recogidos en el Artículo 15 de la referida Ley; siendo
los siguientes:

a) Evitar los riesgos.


b) Evaluar los riesgos que no se pueden evitar.
c) Combatir los riesgos en su origen.
d) Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así
como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar
el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.
e) Tener en cuenta la evolución de la técnica.
f) Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
g) Planificar la prevención, buscando un conjunto coherente que integre en ella la técnica, la organización del
trabajo, las condiciones de trabajo, las relaciones sociales y la influencia de los factores ambientales en el trabajo.
h) Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
i) Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.
Artículo 15 L.P.R.L.

El deber de seguridad empresarial es el de prevenir los riesgos y no, reparar los daños ocasionados; motivo por el
cual dos de estos principios expresan claramente la necesidad de evitar los riesgos y combatir los riesgos en
el origen. No obstante, la Ley reconoce la existencia de ciertos riesgos que, pese a ser conocidos, no son evitables;
para los cuales se establece la necesidad de evaluar los riesgos no evitables.

1 3 . 2 . E VA L U A C I Ó N D E R I E S G O S Y A C C I Ó N P R E V E N T I VA

La Evaluación de los Riesgos para la Seguridad y Salud de los trabajadores es uno de los instrumentos más ade-
cuados y eficaces para la reducción de los costes sociales y económicos derivados de los Accidentes de Trabajo
y Enfermedades Profesionales. Es razonable, pues, que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales considere la
Evaluación de Riesgos como el punto de partida, que permitirá a la empresa decidir sobre la necesidad o no de acometer
acciones preventivas.

Conclusión a la que se puede llegar tras leer los artículos 16 de la ley de Prevención de Riesgos Laborales y 3 del
Reglamento de los Servicios de Prevención.

1. La acción preventiva en la empresa se planificará por el empresario a partir de


una evaluación inicial de los riesgos para la seguridad y la salud de los traba-
jadores...

Artículo 16 L.P.R.L.

172 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

2. La evaluación de los riesgos laborales es el proceso dirigido a estimar la magni-


tud de los riesgos que no hayan podido evitarse, obteniendo la información
necesaria para que el empresario esté en condiciones de tomar una decisión
apropiada sobre la necesidad de adoptar medidas preventivas y, en tal caso,
sobre el tipo de medidas que deban adoptarse.

13.2.1. Objetivos
La Evaluación de Riesgos permite al empresario cumplir con su obligación de garantizar la seguridad y salud de
los trabajadores; en la medida que va a poder:
• Identificar los peligros existentes en el lugar de trabajo y evaluar los riesgos asociados a ellos; a fin de determi-
nar las medidas que deben tomarse.
• Poder efectuar una elección adecuada sobre los equipos de trabajo, los preparados o sustancias químicas
empleados, el acondicionamiento del lugar de trabajo y la organización de éste.
• Comprobar si las medidas existentes son adecuadas.
• Establecer prioridades en el caso de que sea preciso adoptar nuevas medidas como consecuencia de la evaluación.
• Comprobar que se han tenido en cuenta todos los factores de riesgo y que la valoración y las medidas están
bien documentadas.
• Comprobar que las medidas adoptadas tras la evaluación garantizan un mayor nivel de protección de los traba-
jadores.
• Formar e informar a los trabajadores.

13.2.2. Gestión del riesgo


La GESTIÓN DEL RIESGO es el método, que nos va a permitir determinar si los diferentes procesos, trabajo, tareas,
operaciones, equipos, máquinas, etc., que intervienen en la empresa son seguros, o no, en función de las caracterís-
ticas y condiciones que existan en ese momento. Comprende las siguientes etapas:
1) IDENTIFICACIÓN DEL RIESGO 3) VALORACIÓN DEL RIESGO
2) ESTIMACIÓN DEL RIESGO 4) CONTROL DEL RIESGO (si éste no es tolerable)

Identificación del riesgo

Análisis del riesgo

Evaluación del riesgo


Estimación del riesgo

¿Proceso RIESGO
Valoración del riesgo SÍ
seguro? CONTROLADO

NO

CONTROL DEL RIESGO

Figura 1. Gestión del riesgo

En el diagrama representado en la figura 1 se puede observar que el proceso conjunto de Evaluación del Riesgo
y Control del Riesgo es lo que anteriormente hemos denominado Gestión del Riesgo.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 173
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

1 3 . 3 . P E L I G R O , R I E S G O Y FA C T O R E S D E R I E S G O

Cuando nos referimos a los conceptos de «riesgo» y «peligro», habitualmente no distinguimos uno del otro;
siendo norma común considerarlos como sinónimos. Esta costumbre, válida dentro de la doctrina científica, debe
ser abandonada desde el punto de vista de la Prevención de Riesgos, y tener presente la diferencia existente entre
ellos.

13.3.1. Definición de peligro y riesgo


Podemos definir:

PELIGRO:
Propiedad o aptitud intrínseca de algo (por ejemplo equipos, instalaciones, herra-
mientas, procedimientos, etc.) para ocasionar daños.
Según la Norma UNE 81902 EX (Prevención de riesgos Laborales. Vocabulario), se
define como fuente o situación con capacidad de daño en términos de lesiones,
daños a la propiedad y al medio ambiente, o una combinación de ambos.

RIESGO:
Es la probabilidad de que la capacidad de ocasionar daños se actualice en unas condiciones de utilización o de
exposición determinadas, y la posible importancia de los daños.
Según la norma UNE citada es la combinación de la frecuencia o probabilidad y de las consecuencias que pueden
derivarse de la materialización de un peligro.(1)

También disponemos de una definición de riesgo en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales. Es la siguiente:

La posibilidad de que un trabajador sufra un determinado daño derivado del


trabajo. Para calificar un riesgo desde el punto de vista de su gravedad, se valo-
rarán conjuntamente la probabilidad de que se produzca el daño y la severidad
del mismo.
Artículo 4, punto 2 L.P.R.L.

Es habitual, que el concepto definido como peligro reciba otras denominaciones que, en ocasiones, pueden
llegar a confundirnos. Así, podemos leer expresiones como: situaciones de riesgo, formas de ocurrencia, riesgos
en los lugares de trabajo... Realmente con todos ellos nos estamos refiriendo a situaciones que, en determina-
das situaciones, pueden generar daños a los trabajadores expuestos. Incluso, el término riesgo se suele emplear
en su lugar.

Por ejemplo, si decimos que en un puesto de trabajo existe riesgo de «Caídas de


personas a distinto nivel», nos estamos refiriendo a que las condiciones de tra-
bajo hacen posible que un trabajador, que ocupe ese puesto de trabajo, caiga
desde cierta altura sufriendo un daño o lesión.

(1) El concepto de riesgo siempre tiene dos elementos: la frecuencia con que se materializa el peligro y las consecuencias que de él pueden derivarse.

174 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

En la figura 2 se indican peligros más comunes. Tabla que se emplea en la metodología de Evaluación de
Riesgos de MAZ.

PELIGROS

01. Caídas de personas a distinto nivel 19. Exposición a radiaciones

02. Caídas de personas al mismo nivel 20. Explosiones

03. Caídas de objetos por desplome o derrumbamiento 21. Incendios

04. Caídas de objetos en manipulación 22. Accidentes causados por seres vivos

05. Caídas de objetos desprendidos 23. Atropellos o golpes con vehículos

06. Pisadas sobre objetos 24. Fatiga visual

07. Choques contra objetos inmóviles 25. Deslumbramientos

08. Choques contra objetos móviles 26. Exposición a contaminantes biológicos

09. Golpes por objetos o herramientas 27. Exposición a contaminantes químicos

10. Proyección de fragmentos o partículas 28. Disconfort

11. Atrapamiento por o entre objetos 29. Reflejos

12. Atrapamiento por vuelco de máquinas, tractores o vehículos 30. Estrés

13. Sobreesfuerzos 31. Fatiga postural

14. Exposición a temperaturas ambientales extremas 32. Exposición al ruido

15. Contactos térmicos 33. Fatiga mental

16. Exposición a contactos eléctricos 34. Cortes

17. Exposición a sustancias nocivas o tóxicas 35. Fatiga física

18. Contactos sustancias cáusticas y/o corrosivas 36. Exposición a vibraciones

Figura 2. Tabla de peligros

Esta tabla va a facilitar la etapa de IDENTIFICACIÓN DEL RIESGO, al poder considerar que cualquier daño que un
trabajador sufra, dispone de un código de peligro al que asociarlo.

13.3.2. Definición de factor de riesgo


Un factor de riesgo es una característica del trabajo, que puede incrementar la posibilidad de que se produzcan
accidentes o afecciones para la salud de los trabajadores; o dicho de otra forma, son los agentes materiales que dan
lugar a la existencia de los peligros recogidos en la figura 2.

Al igual que en el caso de los peligros, existe una codificación de los factores de riesgo. La figura 3 representa la
codificación de los Factores de Riesgo empleada en la metodología de Evaluación de Riesgos de MAZ.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 175
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

FACTORES DE RIESGO

01. Espacios y superficies de trabajo 19. Puentes-grúa

02. Escaleras 20. Grúas-móviles

03. Plataformas de trabajo, aberturas de pisos y paredes 21. Carretillas automotoras

04. Puertas y salidas 22. Transportadores

05. Iluminación 23. Movimiento manual de cargas

06. Ventilación y climatización 24. Sustancias químicas peligrosas

07. Temperatura y humedad 25. Suministro de gases

08. Limpieza y servicios de higiene 26. Ruido

09. Almacenamiento de materiales 27. Vibraciones

10. Señalización 28. Radiaciones ionizantes

11. Pantallas de visualización 29. Radiaciones no ionizantes

12. Aparatos a presión: calderas 30. Exposición a contaminantes químicos

13. Aparatos a presión: compresores 31. Exposición a contaminantes biológicos

14. Herramientas manuales 32. Carga física

15. Máquinas 33. Carga mental

16. Riesgos eléctricos 34. Protecciones personales

17. Incendios 35. Jornada y ritmos de trabajo

18. Aparatos y equipos de elevación

Figura 3. Tabla de factores de riesgo

Por ejemplo el factor de riesgo «Escalera» puede ser un elemento que, en deter-
minadas condiciones de uso, de lugar a la existencia de un riesgo de «Caída de
personas a distinto nivel» en unos casos, y en otros «Choques contra objetos
inmóviles».

Si consultamos la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, encontraremos la definición de «condición de trabajo»;


y podremos comprobar que lo que la Ley llama «condición de trabajo», coincide con lo que para nosotros era hasta
ahora «factor de riesgo».

176 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

DEFINICIONES

6. …

7. Se entenderá como «condición de trabajo» cualquier característica del mismo


que pueda tener una influencia significativa en la generación de riesgos para
la seguridad y la salud del trabajador. Quedan específicamente incluidas en
esta definición:

a) Las características generales de los locales, instalaciones, equipos, pro-


ductos y demás útiles existentes en el centro de trabajo.

b) La naturaleza de los agentes físicos, químicos y biológicos presentes en el


ambiente de trabajo y sus correspondientes intensidades, concentracio-
nes o niveles de presencia.

c) Los procedimientos para la utilización de los agentes citados anterior-


mente que influyan en la generación de los riesgos mencionados.

d) Todas aquellas características del trabajo, incluidas las relativas a su orga-


nización y ordenación, que influyan en la magnitud de los riesgos a que
esté expuesto el trabajador.

Artículo 4.º L.P.R.L.

En este sentido podemos clasificar los factores de riesgo en varios grupos; de modo que cada grupo origina
distintos daños personales:

A. FACTORES LIGADOS A LAS CONDICIONES


DE SEGURIDAD
Se incluyen en este grupo condiciones como esca-
leras, pasillos, aparatos a presión, máquinas, etc. Los
daños ocasionados son Accidentes de Trabajo.

B. FACTORES LIGADOS A LAS CONDICIONES


MEDIOAMBIENTALES
Se incluyen en este grupo factores denominados
contaminantes físicos, contaminantes químicos y
contaminantes biológicos. Los daños ocasionados
son Enfermedades Profesionales.

C. FACTORES LIGADOS A LA CARGA DE TRABAJO


Se incluyen en este grupo factores como posturas
de trabajo, niveles de atención. Daño ocasionado:
Fatiga.

D. FACTORES LIGADOS A LA ORGANIZACIÓN


DEL TRABAJO
Se incluyen en este grupo factores como relaciones
jerárquicas, horarios, velocidad de ejecución, etc.
Daño ocasionado: Insatisfacción.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 177
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

13.3.3. Factores de riesgo y riesgos asociados


¿Existe alguna relación entre los Factores de Riesgo y los peligros que éstos originan? La respuesta es afirmativa,
y la podemos comprobar en la siguiente figura:

FACTORES DE RIESGO (Agentes) PELIGROS

01. Espacios y superficies de trabajo 01, 02, 03, 07, 11, 23


02. Escaleras 01, 03, 05, 07
03. Plataformas de trabajo y aberturas 01, 02, 03
04. Puertas y salidas 01, 03, 07, 08, 11, 23
05. Iluminación 07, 20, 24, 25
06. Ventilación y climatización 26, 27
07. Temperatura y humedad 14, 15
08. Limpieza y servicios de higiene 01, 02, 06, 17, 26, 28
09. Almacenamiento de materiales 05, 06
10. Señalización 01, 07, 11, 16, 20, 21, 23
11. Pantallas de visualización 02, 14, 16, 19, 24, 26, 28, 29, 30, 31, 32, 33
12. Aparatos a presión: calderas 01, 02, 04, 07, 15, 16, 17, 18, 20, 21, 32
13. Aparatos a presión: compresores 07, 11, 16, 20, 32, 36
14. Herramientas manuales 04, 09, 10, 31, 34
15. Máquinas 10, 11, 12, 15, 21, 30
16. Riesgos eléctricos 16, 20, 21
17. Incendios 21
18. Aparatos y equipos de elevación 01, 05, 06, 09, 11, 20, 34
19. Puentes-grúa. 01, 03, 05, 11, 13, 16
20. Grúas-móviles 01, 05, 07, 08, 09, 11, 12, 16, 23
21. Carretillas automotoras 01, 05, 07, 08, 12, 23, 35
22. Transportadores 01, 05, 11, 17
23. Movimiento manual de cargas 02, 09, 13, 35
24. Sustancias químicas peligrosas 17, 18, 20, 21
25. Suministro de gases 17, 20, 21
26. Ruido 32
27. Vibraciones 36
28. Radiaciones ionizantes 19
29. Radiaciones no ionizantes 19
30. Exposición a contaminantes químicos 27
31. Exposición a contaminantes biológicos 26
32. Carga física 35
33. Carga mental 33
34. Protecciones personales 01, 09, 10, 18, 27, 30, 32, 34
35. Jornada y ritmos de trabajo 30, 35

Figura 4. Tabla de factores de riesgo y riesgos asociados

178 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

La figura 4 nos permite conocer la relación entre los factores de riesgos empleados en la Metodología de
Evaluación y los riesgos a que da lugar cada uno de ellos.

Asimismo, podemos establecer una relación entre los factores de riesgo, las condiciones de trabajo y los proble-
mas que pueden generar:

Falta de mecanismos de seguridad en las máquinas


Partes peligrosas de la máquina al descubierto
Condiciones Espacios de trabajo insuficientes
AT
de seguridad Falta de protección en instalaciones eléctricas
Falta de sistemas contra incendios
No emplear protecciones personales

Ruido
Vibraciones
Factores Iluminación
físicos Radiaciones
Condiciones de humedad
Condiciones técnicas

Condiciones EP
medioambientales Polvos
Factores Factores
Gases y vapores
de químicos
riesgo Nieblas

Bacterias
Factores
Virus
biológicos
Hongos, etc.

Fatiga física
Carga
Fatiga mental FATIGA
de trabajo
Fatiga nerviosa

Jornada
Ritmo
Organización Relaciones
INSATISF.
del trabajo Mando
Contenido
Posibilidad de promoción

Figura 5. Factores de riesgo y daños

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 179
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

¿Qué podemos decir del ruido a partir de esta figura? El ruido es un factor o con-
taminante físico, perteneciente al grupo de Condiciones Medio-Ambientales que
puede dar lugar a una Enfermedad Profesional. En este caso sordera profesional.

Hay que señalar que esta relación es orientativa y, que en general, la interrelación entre riesgos y factores de riesgos
es más amplia; sólo se han indicado las relaciones más frecuentes.

1 3 . 4 . R E A L I Z A C I Ó N D E L A E VA L U A C I Ó N D E R I E S G O S

Conocidos los Factores de Riesgo, los Peligros que éstos generan y qué relación existe entre ellos, nos queda esta-
blecer los pasos o criterios para poder realizar una correcta Evaluación de Riesgos.

En primer lugar hay que señalar que toda Evaluación de Riesgos posee cuatro aspectos que es necesario conocer:
I. El contenido de la evaluación.
II. Situaciones en que debe realizarse.
III. El modo o procedimiento de hacerlo.
IV. Registro de la documentación

Cada uno de estos aspectos se encuentra desarrollado en el Reglamento de los Servicios de Prevención.

13.4.1. Contenido general de la evaluación


Es necesario recordar que nos estamos refiriendo a la Evaluación Inicial de los Riesgos que no hayan podido
evitarse. Evaluación que ha de extenderse a cada uno de los puestos de trabajo existentes de la empresa en que concu-
rran dicho riesgos.

Para la realización de la evaluación de riesgos se deberá tener en cuenta:


a) Condiciones de trabajo presentes o previstas.
b) La posibilidad de que el trabajador que lo ocupe o vaya a ocuparlo sea especialmente sensible, por sus carac-
terísticas personales o estado biológico conocido (menores de edad, trabajadores temporales, mujeres emba-
razadas o en período de lactancia...).

Cuando hablamos de condiciones de trabajo presentes nos referimos a conocer: el medio ambiente, máquinas,
sustancias, procedimientos de fabricación, formación dada a los trabajadores, instalaciones...

IMPORTANTE: La Evaluación será realizada mediante la intervención de personal


competente.

13.4.2. Situaciones en que debe realizarse


La Ley de Prevención de Riesgos Laborales exige la realización de una Evaluación Inicial previa al comienzo de la
actividad de la Empresa o al desempeño de un trabajo por parte del trabajador. Pero esta exigencia no finaliza aquí;

180 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

las evaluaciones realizadas deben considerarse como algo vivo, y ser revisadas o modificadas si las condiciones de
trabajo existentes así lo requieren.

Así, nos podemos encontrar con normativa sobre protección de riesgos específicos y actividades de especial
peligrosidad que nos obligue a llevar a cabo un control periódico de las condiciones de trabajo. Éste es el caso de la
reglamentación sobre ruido, plomo, amianto, aparatos a presión...

Existen además otros supuestos que requieren su actualización o la realización de una nueva Evaluación de
Riesgos. Son los siguientes:
a) Cuando se hayan detectado daños a la salud de los trabajadores o se haya detectado que las actividades pre-
ventivas pueden ser inadecuadas o insuficientes.
b) Con ocasión de la elección de equipos de trabajo, productos químicos, introducción de nuevas tecnologías,
modificación en el acondicionamiento de los lugares de trabajo.
c) Cambio de las condiciones de trabajo.
d) Incorporación de trabajadores especialmente sensibles.

Sin perjuicio de lo señalado, entre la empresa y los representantes de los traba-


jadores puede acordarse la periodicidad de revisión de la Evaluación Inicial.

13.4.3. Procedimiento
No existen normas sobre el modo de llevar a cabo una Evaluación de Riesgos. Sencillamente, el Reglamento de
los Servicios de Prevención se limita a dar algunas reglas concretas:
a) Adecuada confianza de los resultados obtenidos.
b) Deber de consulta a los representantes de los trabajadores acerca de la metodología de evaluación a emplear.
c) Tener en cuenta la información recibida de los trabajadores.
d) Si existe normativa específica, se llevará a cabo una evaluación del cumplimiento de las condiciones concretas
establecidas en la misma.

Lo que se establece en la normativa anteriormente citada es que, independientemente de la metodología


empleada, las primeras fases de toda Evaluación han de ser las siguientes:

1) Recopilar información sobre:


a) Lugares y áreas de trabajo.
b) Instalaciones y equipos.
c) Productos y materias primas.
d) Agentes existentes en el ambiente laboral.
e) Características de los puestos.
f) Estado de salud de los trabajadores.
g) Posibilidad de que los puestos sean ocupados por
trabajadores especialmente sensibles.

2) Identificar:
a) Los elementos peligrosos.
b) Trabajadores expuestos a dichos peligros.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 181
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Existen innumerables procedimientos de evaluación de riesgos desde los más simplificados hasta procedimientos
basados en métodos estadísticos. Algunos de estos métodos los analizaremos a continuación.

13.4.4. Registro de la documentación


Independientemente del procedimiento de empleado, el resultado de dicha evaluación ha de quedar documentado,
debiendo reflejarse, para cada puesto de trabajo cuya evaluación ponga de manifiesto la necesidad de tomar alguna
medida preventiva, los siguientes datos:
a) Identificación del puesto de trabajo.
b) Riesgo a riesgos existentes.
c) Relación de trabajadores afectados.
d) Resultado de la evaluación y las medidas preventivas procedentes.
e) Referencia a los criterios y procedimientos de evaluación, si procede.

1 3 . 5 . M E T O D O L O G Í A S D E E VA L U A C I Ó N D E R I E S G O S

Podemos distinguir, sin ser los únicos existentes, los siguientes procedimientos de evaluación:
• Evaluación de riesgos impuesta por reglamentaciones específicas.
• Evaluación de riesgos para los que no existe reglamentación específica pero existen normas de reconocido
prestigio.
• Evaluación de riesgos en los puestos de trabajo.

13.5.1. Evaluación de riesgo impuesta por reglamentaciones específicas


Nos estamos refiriendo tanto a reglamentación industrial como a reglamentación laboral. En estos casos se puede
considerar que el cumplimiento de las correspondientes reglamentaciones implica que el riesgo se encuentra contro-
lado; en consecuencia la evaluación se centra en detectar incumplimientos de la normativa y proponer las pertinen-
tes medidas correctoras.

Por ejemplo, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión, regula las características que han de cumplir las insta-
laciones eléctricas para su autorización y puesta en servicio, las revisiones periódicas...

En muchas ocasiones, la propia reglamenta-


ción establece el procedimiento de evaluación
para determinar si existe, o no, riesgo laboral. Tal
es el caso del R.D. 286/2006, sobre protección de
los trabajadores frente a los riesgos derivados
de la exposición al ruido durante el trabajo; que
define la medida del ruido, los instrumentos de
medida y sus condiciones de aplicación, el proceso
de evaluación de la exposición al ruido, periodi-
cidad de las evaluaciones, métodos de control.

Puesto que se trata de evaluar el cumplimiento


de la reglamentación aplicable, la herramienta
más utilizada en este tipo de evaluaciones es la
lista de chequeo. La cual recoge los aspectos que,
según la normativa que se está aplicando, deben
cumplirse.

182 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Sirva como ejemplo la siguiente lista de chequeo:

MÁQUINAS

Aspectos Valoración
deficientes M D MD

No existen resguardos fijos que protejan los órganos móviles

Los resguardos fijos no son de construcción robusta

No existen resguardos móviles asociados a enclavamientos que ordenen la parada o bloqueo de la máquina

No existen resguardos que limiten el acceso a las zonas de peligro de la máquina

Los resguardos no protegen de otras personas expuestas

Las máquinas carecen de resguardos frente a proyección de partículas

La máquina carece de señal luminosa de puesta en marcha

El paro de la máquina no la deja en situación segura

La máquina carece de paro de emergencia

No se dispone de manual de instrucciones de las máquinas

Figura 6. Lista de chequeo

En concreto, esta lista de chequeo se ha elaborado para reflejar únicamente incumplimientos.

La figura 7 contiene una relación, no exhaustiva de legislación aplicable.

LEGISLACIÓN INDUSTRIAL LEGISLACIÓN LABORAL

Reglamento de protección y prevención de incendios Lugares de trabajo

Reglamento de aparatos elevadores Señalización

Reglamento de aparatos a presión Construcción

Reglamento de máquinas Equipos de trabajo

Reglamento de almacenamiento de productos químicos Utilización de EPI

Plomo

Ruido

Manipulación manual de cargas

Figura 7. Lista no exhaustiva de reglamentación

13.5.2. Evaluación de riesgos para los que no existe reglamentación específica


pero existen normas internacionales
Hay riesgos en el mundo laboral para los que no existe una legislación que limite la exposición a dichos riesgos.
Sin embargo existen normas o guías técnicas que establecen el procedimiento de evaluación e incluso, los niveles
máximos de exposición recomendados.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 183
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Por ejemplo: Exposición a campos electromagnéticos, estrés término, estrés térmico por frío, vibraciones mano-
brazo, vibraciones cuerpo entero, ultrasonidos, radiación óptica...

Estos criterios los podremos encontrar en:


• Normas UNE.
• Guías del Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el trabajo.
• Normas internacionales.
• Guías de otra entidades de reconocido prestigio.

1 3 . 6 . E VA L U A C I Ó N D E R I E S G O S E N L O S P U E S T O S D E T R A B A J O

Antes de continuar, cabe recordar la definición que dábamos de Gestión del Riesgo y las etapas en que se divide:

La GESTIÓN DEL RIESGO es el método, que nos va a permitir determinar si los dife-
rentes procesos, trabajos, tareas, operaciones, equipos, máquinas, etc., que inter-
vienen en la empresa son seguros, o no, en función de las características y condi-
ciones que existan en ese momento. El cual comprende las siguientes etapas:
– IDENTIFICACIÓN DEL RIESGO
– ESTIMACIÓN DEL RIESGO
– VALORACIÓN DEL RIESGO
– CONTROL DEL RIESGO

RIESGOS
IDENTIFICACIÓN
FACTORES
DEL RIESGO
DE RIESGO

Análisis del riesgo

ESTIMACIÓN PROBABILIDAD
Evaluación del riesgo
DEL RIESGO CONSECUENCIA

¿Proceso RIESGO
Valoración del riesgo SÍ
seguro? CONTROLADO

NO

CONTROL DEL RIESGO

Figura 8. Gestión del riesgo

La figura 8 corresponde al desarrollo del diagrama incluido en la figura 1, con objeto de indicar qué pasos requie-
ren las etapas de identificación y estimación del riesgo. Teniendo de esta forma un diagrama completo del proceso
de Gestión del Riesgo. Este procedimiento corresponde a la metodología de Evaluación de Riesgos por puesto de tra-
bajo empleada en MAZ.

184 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

13.6.1. Identificación del riesgo


A partir de la recopilación de información que hemos realizado, procederemos a la identificación de los Factores
de Riesgo y las Situaciones de Riesgo asociados a cada fase o etapa del trabajo.

Para llevar a esta identificación de riesgos hay que preguntarse tres cosas:
a) ¿Existe fuente de daño?
b) ¿Quién o qué puede ser dañado?
c) ¿Cómo puede ocurrir el daño?

Las tablas correspondientes a las figuras 2 y 3 se pueden emplear para ayudarnos en el proceso de identificación
de riesgos; quedando abiertas a futuras modificaciones si es necesario.

13.6.2. Estimación del riesgo


El proceso de Estimación del Riesgo requiere la determinación de las consecuencias en caso de que el peligro se
materialice, y su probabilidad de ocurrencia.

La probabilidad de ocurrencia se ha fijado en tres niveles: alta, media y baja:


• Probabilidad alta: el daño ocurrirá siempre o casi siempre.
• Probabilidad media: el daño ocurrirá en algunas ocasiones.
• Probabilidad baja: el daño ocurrirá raras veces.

A la hora de establecer la probabilidad del daño, se debe considerar si las medidas de control ya implantadas son
adecuadas.

Las consecuencias de los posibles daños ocasionados se han fijado también en tres:
• Ligeramente dañino: cortes y magulladuras pequeñas, irritación de los ojos por polvo, molestias e irritación,
dolor de cabeza, disconfort.
• Dañino: Laceraciones, quemaduras, conmociones, torceduras importantes, fracturas menores, sordera, derma-
titis, asma, trastornos músculo-esqueléticos, enfermedad que conduce a una incapacidad menor.
• Extremadamente dañino: amputaciones, fracturas mayores, intoxicaciones, lesiones múltiples, lesiones fatales,
cáncer y otras enfermedades que acorten severamente la vida.

13.6.3. Valoración del riesgo


El resultado obtenido en la estimación anterior permite establecer diferentes niveles o índices de riesgo a partir de
la combinación de los valores de probabilidad y consecuencia; permitiendo decidir si los riesgos identificados son tole-
rables o por el contrario es necesario adoptar acciones, estableciendo en este caso el grado de urgencia en la aplica-
ción de las mismas.

Estos dos pasos (determinar el nivel de riesgo y establecer acciones) se realizan por medio de las dos tablas siguientes:

Severidad de las consecuencias

Ligeramente dañino Dañino Extremadamente dañino

Baja Riesgo trivial Riesgo tolerable Riesgo moderado


Probabilidad
ocurrencia

Media Riesgo tolerable Riesgo moderado Riesgo importante

Alta Riesgo moderado Riesgo importante Riesgo intolerable

Figura 9. Matriz de análisis de riesgos

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 185
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Los niveles de riesgos indicados en la figura 9, forman la base para decidir si se requiere mejorar los controles exis-
tentes o implantar unos nuevos. Así como la temporalización de las acciones. La siguiente tabla muestra un posible
criterio y la necesidad de que los esfuerzos para el control de los riesgos y la urgencia de aplicación deben ser pro-
porcionales al nivel de riesgo.

RIESGO ACCIÓN Y TEMPORALIZACIÓN

Trivial No se requiere acción específica.

No se necesita mejorar la acción preventiva. Sin embargo se


deben considerar soluciones más rentables o mejoras que no
Tolerable supongan una carga económica importante.
Se requieren comprobaciones periódicas para asegurar que se
mantiene la eficacia de las medidas de control.

Se deben hacer esfuerzos para reducir el riesgo, determinando


las inversiones precisas. Las medidas para reducir el riesgo
deben implantarse en un período determinado.
Cuando el riesgo moderado está asociado con consecuencias
Moderado
extremadamente dañinas, se precisará una acción posterior para
establecer, con más precisión, la probabilidad de daño como
base para determinar la necesidad de mejora de las medidas de
control.

No debe comenzarse el trabajo hasta que se haya reducido


el riesgo. Puede que se precisen recursos considerables para
Importante controlar el riesgo. Cuando el riesgo corresponda a un trabajo
que se está realizando, debe remediarse el problema en un
tiempo inferior al de los riesgos moderados.

No debe comenzar ni continuar el trabajo hasta que se reduzca


Intolerable el riesgo. Si no es posible reducir el riesgo, incluso con recursos
ilimitados, debe prohibirse el trabajo.

Figura 10. Acciones y temporalización

13.6.4. Control del riesgo


Concluida la evaluación, y si se llega a la conclusión de que el riesgo es no tolerable, deberán establecerse las
medidas de control a adoptar así como su forma de implantación y seguimiento.

Se debe tener en cuenta que las medidas adoptadas deberán tener en cuenta los principios de la acción preven-
tiva contemplados en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales:
a) Combatir los riesgos en su origen.
b) Adaptar el trabajo a la persona, en particular en lo que respecta a la concepción de los puestos de trabajo, así
como a la elección de los equipos y los métodos de trabajo y de producción, con miras, en particular, a atenuar
el trabajo monótono y repetitivo y a reducir los efectos del mismo en la salud.
c) Tener en cuenta la evolución de la técnica.
d) Sustituir lo peligroso por lo que entrañe poco o ningún peligro.
e) Adoptar medidas que antepongan la protección colectiva a la individual.
f) Dar las debidas instrucciones a los trabajadores.

186 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

13.7. INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

Aunque la empresa disponga y utilice un buen Sistema de Prevención, los incidentes y accidentes aparecen. Por
este motivo se debe investigar y analizar lo ocurrido, con el objeto de adoptar las medidas correctoras que eviten su
repetición o la agravación de consecuencias más graves.
Por tanto, la investigación de accidentes constituye una técnica de análisis de los accidentes laborales ocurridos a
fin de conocer el cómo, el por qué han ocurrido y cómo evitar su repetición.

13.7.1. Obligaciones de la empresa


A continuación, se indica las referencias que la Ley 31/1995 hace respecto a la gestión de los accidentes y enfer-
medades profesionales:

– Art. 23.1.d) L.P.R.L. El empresario deberá elaborar y conservar a disposición de la autoridad laboral y autorida-
des sanitarias: Relación de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales que hayan causado al trabajador
una incapacidad laboral superior a un día de trabajo. En estos casos el empresario realizará, además, la notifi-
cación a que se refiere el apartado 3 del presente artículo.

– Art. 23.3. El empresario estará obligado a notificar por escrito a la autoridad laboral los daños parra la salud de
los trabajadores a su servicio que se hubieran producido con motivo del desarrollo de su trabajo, conforme al
procedimiento que se determine reglamentariamente (Orden TAS/2926/2002, de 19 de noviembre, por la que
se establecen nuevos modelos para la notificación de los acciudentes de trabajo y se posibilita su transmisión
por correo electrónico).

– Art. 16. Cuando se haya producido un daño para la salud de los trabajadores o cuando, con ocasión de la vigi-
lancia de la salud prevista en el art. 22, aparezcan indicios de que las medidas de prevención resultan insuficien-
tes, el empresario llevará a cabo una investigación al respecto, a fin de detectar las causas de estos hechos.

NOTIFICACIÓN y REGISTRO

(Parte de Accidentes de Trabajo)


(Art. 23)

LEY DE PREVENCIÓN
de
RIESGOS LABORALES

ANALIZAR e INVESTIGAR

(Parte interno investigación)

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 187
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

188 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 189
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

13.7.2. Notificación de accidentes


Por notificación se entiende la comunicación escrita y descriptiva de un accidente, realizada a través de un docu-
mento que recibe el nombre de Parte de Accidente. En la notificación deben constar todos los datos necesarios para
saber cómo, cuándo y dónde ocurrió el accidente y cuáles fueron sus consecuencias.
La primera etapa de la investigación de accidentes consiste precisamente en la notificación y registro de los mismos.

Variables Básicas del Parte de Accidentes


De las variables que figuran en el parte de accidente, las que se tienen en cuenta a efectos de los estudios de
Seguridad y Salud Laboral son:
• Lugar del Accidente. • Agente material del accidente.
• Actividad económica de la empresa. • Descripción de la lesión.
• Ocupación del trabajador. • Parte del cuerpo lesionada.
• Forma del accidente. • Grado de la lesión.

13.7.3. Investigación de accidentes


El propósito de una investigación no es buscar culpables, sino descubrir las causas reales que han producido
el accidente, para corregirlas, ya que de otra forma el resultado será que los accidentes, y con mayor motivo los
incidentes, se oculten en lugar de ser investigados.
Para prevenir los accidentes es preciso saber cuándo, dónde, cómo y por qué se producen, qué consecuencias y
quiénes son las víctimas.

13.7.3.1. ¿Qué se debe investigar?


Desde el punto de vista de la gestión de la prevención, se deben investigar tanto los incidentes como los acciden-
tes; los incidentes porque nos ponen en la pista de un accidente que pudiera haber ocurrido, y los accidentes porque
es una obligación que establece la Ley. No olvidar que según la definición legal de accidente de trabajo, no se puede
hablar de accidente si no ha habido lesiones.
La importancia de la investigación radica en que tanto los incidentes como los accidentes nos proporcionan infor-
mación sobre los riesgos no detectados o no corregidos convenientemente, y que conocemos a través de sus conse-
cuencias.

13.7.3.2. ¿Quién debe investigar?


La Ley de Prevención de Riesgos Laborales establece un sistema de organización de la prevención en la empresa,
que parte del servicio de prevención como órgano empresarial de carácter técnico para todo lo relativo a la implan-
tación y control de la prevención en la misma.
Por ello parece conveniente que la investigación, tanto de incidentes como de los accidentes, la lleve a cabo el
técnico en prevención, si bien apoyado en todo momento por los mandos directos de las personas o de las secciones
donde han ocurrido: Principio de Integración de la Prevención.

13.7.3.3. Fases de la investigación de accidentes


Una guía de la acciones a llevar a cabo durante una investigación efectiva puede ser ésta:
1. Reunir la información:
• Personarse en el lugar del accidente. Recordar que lo deseado es averiguar los hechos y no buscar un respon-
sable, ya que la finalidad de la investigación es determinar las causas, poniendo medidas correctoras que eviten
su repetición. Desgraciadamente a veces se utiliza más tiempo investigando quién lo causó, que cómo se causó.
Examinar el lugar de los hechos.

190 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

• Entrevistar a testigos: De forma individual y por separado en el lugar de los hechos.


• Escuchar todas las versiones que nos den, en primer lugar, la del accidentado si es posible.
• Tranquilizar a la persona.
• Dejar que relate su versión de los hechos.
• Realizar las preguntas oportunas.
• Tener muy en cuenta que los comentarios o conversaciones marginales a veces pueden darnos una pista.
• Tomar nota de las informaciones clave.
• Utilizar dibujos o fotos de los hechos.

2. Buscar las causas:


• Para ello, seguir la secuencia de la cadena causal.
• Identificar las pérdidas.
• Determinar los contactos con energía o sustancia.
• Identificar los actos y condiciones inseguras.
• Averiguar cuáles fueron las causas básicas.
• No conformarse con hallar una causa primaria, atender todos los detalles pues a veces, a esa causa primaria,
pueden haber sucedido algunos actos inseguros que trajeron como consecuencia la actualización del riesgo.
3. Avisar todos los accidentes, tanto sin son graves, leves o en blanco. Normalmente de los accidentes que no pro-
ducen lesiones suele sacarse una gran cantidad de datos para corregir situaciones inseguras. Los pequeños acci-
dentes denotan síntomas de algo más serio de lo que ha ocurrido.

4. Analizar los hechos: Elementos a tener en cuenta:


a) Agente o causa del accidente (objeto, herramienta, ácido, etc.).
b) El tipo de accidente o forma en que la persona sufrió la lesión (caída, golpe, arapamiento, etc.).
c) Condiciones inseguras de la máquina, herramienta, útil, instalación (engranajes sin protección, fugas, etc.).
d) Acto o práctica insegura de la persona (no cerrar protectores, actuar cerca de engranajes en movimiento, levan-
tar pesos incorrectamente, etc.).
e) Factor que ha motivado la práctica o acto inseguro (falta de información, desconocimiento del equipo, no hacer
caso de las instrucciones, etc.).
Una vez reunidos todos los datos posibles, el siguiente paso es analizar éstos, aquí generalmente debe intervenir
personal de la sección y técnicos que conozcan a fondo el puesto, el trabajo y hasta posibles riesgos que no se
hayan detectado.

5. Elaborar el informe con las medidas correctoras:

En función del análisis de los hechos, se procede a emitir un informe en el que debe hacerse referencia a la causa
que motivó el accidente, así como a las acciones a llevar a cabo para evitar su repetición.
• Medidas que se pueden tomar en el momento para que no se vuelva a repetir el accidente.
• Medidas definitivas para resolver el problema.

6. Cumplimentar el informe con los siguientes datos:


a) Narración del accidente.
b) Datos completos de las personas y equipos afectados.
c) Principales causas referentes a CONDICIONES y ACTOS inseguros así como razones de su existencia cuando las haya.
d) Datos referentes a la prevención, es decir, lo que se ha hecho y lo que deberá hacerse para evitar la repetición de
incidentes similares.
e) La corroboración de los hechos; cuando esto sea posible introducir informe de investigación de accidentes de MAZ.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 191
13 EVALUACIÓN DE RIESGOS E INVESTIGACIÓN DE ACCIDENTES

7. Cursar el informe según el circuito de información establecido.

8. Analizar los informes.

9. Seguir y controlar la puesta en práctica de las medidas correctoras aprobadas.

13.7.4. Análisis estadístico de la siniestralidad laboral


Con objeto de poder establecer comparaciones de accidentalidad entre distintos paises, comunidades, provincias,
actividades industriales, empresas y sus dependencias, períodos de tiempo, etc., o para valorar el grado de seguridad,
se emplean los denominados Índices Estadísticos.

Los índices más utilizados son los siguientes:

• Índice de frecuencia

Representa el número de accidentes en relación a las horas trabajadas, y se determina mediante la expresión:
n.° de accidentes con baja
I.F. = x 106
n.° de horas trabajadas

Deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:


– Sólo deben incluirse los accidentes ocurridos dentro de las horas de trabajo. Se excluyen los accidentes
«in itinere».
– Sólo deben contabilizarse las horas reales de exposición. Se descartan permisos, vacaciones, etc.
– Deberían calcularse índices distintos para cada zona de riesgos homogéneo.

• Índice de gravedad

Representa el número de jornadas perdidas en relación a las horas trabajadas, y se determina mediante la expresión:

n.° de jornadas perdidas


I.G. = x 103
n.° de horas trabajadas

Deben tenerse en cuenta las siguientes consideraciones:


– Las anteriormente numeradas para la determinación del índice de frecuencia.
– Deben considerarse días naturales.
– Las jornadas perdidas se calculan sumando a las correspondientes a las incapacidades temporales, las inca-
pacidades permanentes y muertes calculadas según escala o baremo de equivalencia entre la naturaleza de
la lesión y las jornadas equivalentes.

• Índice de incidencia

Representa el número de accidentes en relación a los trabajadores expuestos y se determina mediante la expresión:

n.° de accidentes
I.I. = x 105
n.° de trabajadores expuestos

• Índice de duración media

Representa el número de jornadas perdidas por cada accidente, y se determina mediante la expresión:

n.° de jornadas perdidas


I.D.M. =
n.° de de accidentes con baja

192 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14. ERGONOMÍA APLICADA

Í N D I C E

14.1 Introducción 194

14.2 Alcance 195

14.3 Intervención ergonómica 195

14.4 Decálogo de ergonomía 196

14.5 Riesgos de origen ergonómico 196

14.5.1. Lesiones musculoesqueléticas del cuello 197


14.5.2. Lesiones musculoesqueléticas de extremidades superiores 197
14.5.2.1. Hombro 197
14.5.2.2. Codo 197
14.5.2.3. Muñeca 198
14.5.2.4. Manos y dedos 198
14.5.3. Lesiones musculoesqueléticas de extremidades inferiores 198
14.5.3.1. Carga postural 198
14.5.3.2. Manejo de pedales 200
14.5.4. Lesiones musculoesqueléticas dorsolumbares 200
14.5.4.1. Manipulación manual de cargas 200
14.5.4.2. Esfuerzos 201
14.5.4.3. Ambiente físico 201

14.6 Lesiones-factores físicos de trabajo 202

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 193
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.1. INTRODUCCIÓN

La Organización Internacional del Trabajo (OIT) define la ergonomía como la «aplicación de las Ciencias Biológicas
Humanas para lograr la óptima recíproca adaptación del hombre y su trabajo, los beneficios serán medidos en términos
de eficiencia humana y bienestar».

Los objetivos de la ergonomía son los siguientes:


• Identificar, analizar y reducir los riesgos laborales (ergonómicos).
• Adaptar el puesto de trabajo y las condiciones del mismo a las características del operador.
• Contribuir a las evoluciones de las situaciones de trabajo, con el fin de que pueda ser realizado salvaguardando
la salud y la seguridad, con el máximo de confort, satisfacción y eficacia.
• Establecer prescripciones ergonómicas para la adquisición de útiles, herramientas y materiales diversos.
• Mejorar la salud de la empresa (disminución del absentismo, presentismo, sabotajes, etc) y promocionar la salud
en el trabajo (según la OMS).
La legislación aplicable desde el punto de vista de ergonomía puede ser:
• Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales. En la que se incluyen los siguientes principios de acción
preventiva:
– Evitar los riesgos (Art. 15.1).
– Evaluar los riesgos no evitables
(Art. 15.1).
– Combatir los riesgos en su origen
(Art. 15.1).
– Perfeccionamiento de los niveles de
protección existentes (Art. 14.2)
– Adaptar el trabajo a las personas; en
particular en lo que respecta a la con-
cepción del puesto de trabajo, así como
la elección de los equipos y métodos de
trabajo y de producción, con miras a
atenuar el trabajo monótono y repeti-
tivo y a reducir los efectos del mismo en
la salud. (Art. 15.1)
– Planificar la prevención (Art. 15.1)
• Real Decreto 39/1997, de 17 de enero. Reglamento de los Servicios de Prevención.
• Real Decreto 486/1997, de 14 de abril, por el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad
y salud en los lugares de trabajo.
• Real Decreto 487/1997, de 14 de abril, en el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad
y salud, relativas a la manipulación manual de cargas que entrañe riesgos, en particular dorsolumbares, para los
trabajadores. Este Real Decreto surge como transposición de la Directiva de la Unión Europea 90/269/CEE sobre
manipulación manual de cargas.
• Real Decreto 488/1997, de 14 de abril, en el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad
y salud, relativas al trabajo con pantallas de visualización. Este Real Decreto surge como transposición de la
Directiva de la Unión Europea 90/270/CEE sobre pantallas de visualización.
• Normas elaboradas por organismos de participación plurinacional como la Organización Internacional para
la normalización (ISO) o el Comité Europeo de Normalización (CEN) de la Unión Europea.

194 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.2. ALCANCE

- Es una técnica preventiva pluridisciplinar que engloba disciplinas como la ingeniería, medicina, diseño, arquitec-
tura, estadística, etc.
- Se encarga de analizar y regir la acción humana a la hora de ejecutar el trabajo, lo cual implica una anticipación
a los propósitos para evitar los errores.
- Tiene en cuenta las limitaciones y condicionantes del factor humano, tanto físicas como psíquicas.
- Realiza una intervención de la realidad exterior que nos rodea, tanto lo material como lo relacional.
- Su objetivo es la mejora de la interacción Hombre-Máquina de forma que lo haga más segura, cómoda y eficaz;
esto implica selección, planificación, programación, control y finalidad.

1 4 . 3 . I N T E RV E N C I Ó N E R G O N Ó M I C A

Existen dos formas de entender lo que debe ser la intervención ergonómica dentro del diseño de puestos de trabajo
e instalaciones dentro de la industria:
• Ergonomía Correctiva: Consiste en utilizar las técnicas ergonómicas para corregir los errores de diseño de los
puestos de trabajo y que han dado lugar a accidentes, lesiones o quejas de los trabajadores. Podemos definirla
como la ergonomía “a posteriori”, es decir la que se dedica a solucionar problemas existentes.

• Ergonomía Preventiva: Consiste en utilizar la ergonomía en los primeros estadios del diseño del puesto de
trabajo, previniendo de antemano cuáles van a ser los problemas que pueden surgir en la utilización del mismo.
Es la ergonomía “a priori”, aquella que tiene una visión de conjunto de todas las instalaciones antes de
construirlas. Sin duda, este tipo de ergonomía, es siempre preferible al anterior.
Podemos diferenciar una serie de etapas en cualquier proyecto de tipo ergonómico:
1) Análisis de la situación. Se realiza
cuando aparece algún tipo de con-
flicto.
2) Diagnóstico. Una vez detectado el
problema, el siguiente paso es dife-
renciar lo latente de lo manifiesto,
destacando las variables que son
relevantes para el problema al que
nos enfrentamos. Esto supone eva-
luar el puesto de trabajo y dar una
valoración al mismo.
3) Experimentación, simulación o mode-
laje de las posibles soluciones.
4) Aplicaciones de las soluciones ergo-
nómicas propuestas.
5) Validación de los resultados. Una vez
implantadas las soluciones pertinen-
tes, hay que valorar si estas medidas han cumplido el objetivo de solventar el problema; al tiempo que no han
sido generadoras de otros nuevos conflictos.
6) Seguimiento y retroalimentación: Es necesario comprobar el grado de desviación respecto a los valores
pretendidos.
La intervención ergonómica no se limita a identificar los posibles factores de riesgo, sino que propone soluciones
efectivas para los usuarios.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 195
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.4. DECÁLOGO DE ERGONOMÍA

A continuación se señalan una serie de consejos que si los tenemos presentes cuando nos enfrentamos al proceso
de diseño, la probabilidad de obtener resultados satisfactorios será elevada.
1) El trabajo, los productos y los servicios deben adaptarse siempre al usuario, respetando sus limitaciones fisioló-
gicas, psicológicas y sociales.
2) Siempre hay que tener en cuenta las diferencias
poblacionales, la mejora para los extremos acostum-
bra a repercutir positivamente en toda la población.
3) Hay que facilitar la creatividad de los trabajadores
mediante:
– Una interacción armónica entre la persona y su
entorno.
– Trabajo en condiciones seguras
– Disminución de la carga física y mental
– Creación de puestos de trabajo con elevado conte-
nido, reduciendo la infracarga.
4) El buen funcionamiento del sistema se basa en unas
buenas condiciones de trabajo y uso.
5) El bienestar en el trabajo no es un lujo, sino una
necesidad.
6) La participación de los usuarios en la organización del
trabajo, mejora el rendimiento de los sistemas
productivos.
7) El trabajador es el factor más importante en el diseño, montaje, funcionamiento, mantenimiento, uso y reciclaje
de cualquier producto y servicio.
8) El análisis exhaustivo en la fase del proyecto de las capacidades fisiológicas, psíquicas y sociales de los usuarios
repercutirá en una interacción armónica del sistema hombre-máquina que inducirá positivamente en la seguri-
dad, la fiabilidad, la productividad, la calidad y el buen uso.

14.5. RIESGOS DE ORIGEN ERGONÓMICO

Entendemos por riesgo ergonómico, aquellas acciones, atributos o elementos de la tarea, equipo o ambiente
de trabajo, o una combinación de los anteriores, que determinan la probabilidad de que un trabajador, expuesto a
ellos, desarrolle una enfermedad o sufra una lesión en su trabajo.

Los riesgos ergonómicos pueden ser agrupados en los siguientes factores:


• Repetición de movimientos, frecuencia y cadencia.
• Aplicación de la fuerza.
• Tipo de movimiento: desviación de ejes (rotación, pronación, supinación, prensión, flexión, extensión, desvia-
ción, etc), postura estática, forzada, extrema, asimétrica; transmisión de vibraciones segmentarias o globales.
Es importante tener en cuenta la variabilidad individual, dado que, si el trabajador posee la formación y habilidad
adecuada para desarrollar una determinada tarea o actividad, ello le permitirá que ésta se lleve a cabo con economía
de fuerza y movimientos, siendo éstos más suaves y armónicos. Lo contrario, ocurriría con un trabajador poco entre-
nado o experimentado, quien probablemente actúe con sobreesfuerzo, aumentando la probabilidad de agotarse
y lesionarse.

196 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.5.1. Lesiones musculoesqueléticas del cuello


Aparecen en trabajadores que, debido a las características de las actividades que desarrollan en su puesto de
trabajo, han de mantener, durante un tiempo prolongado, posturas estáticas de cuello, hombro o brazos, o bien han
de transportar cargas sobre el hombro o la mano.

Pero no sólo la postura estática prolongada es perjudicial, sino que una actividad, que obligue al trabajador a
adoptar una postura en la que se han de elevar los brazos, fundamentalmente si superan la altura de los hombros,
provocará una mayor tensión en los mismos, aumentando la probabilidad de contracción del músculo trapecio. Esto
es lo que ocurre cuando el plano de trabajo es demasiado elevado.

Por otro lado, si el plano de trabajo es demasiado bajo, el trabajador flexionará la columna, aumentando la pro-
babilidad de lesiones en la zona lumbar.

Por ello, es importante mantener un plano de trabajo adaptado a los requerimientos de la tarea a desarrollar:
– Aplicación de fuerza: plano de trabajo de 20 a 40 cm por debajo de la altura de los codos, a nivel de la cintura.
– Trabajo ligero: plano de trabajo alrededor de 5 a 10 cm por debajo de la altura de los codos.
– Precisión: plano de trabajo, aproximadamente 5 cm por encima de la altura de los codos, a nivel del pecho
o superior. Un apoyo del codo resulta muy recomendable.

14.5.2. Lesiones musculoesqueléticas de extremidades superiores

14.5.2.1. Hombro
Las lesiones de hombro, se pueden producir, en aquellas actividades en las los alcances, obligan a mantener el
codo en posición elevada, o ha realizar abducciones (separación lateral del brazo), flexiones de brazo (brazo hacia
delante), extensiones (brazo hacia atrás), o bien una combinación de ellas.

Tanto la repetición de estos movimientos, como el mantenimiento prolongado de estas posturas, guardan rela-
ción con el riesgo de lesiones musculoesqueléticas.

Las vibraciones no presentan un riesgo importante para este segmento.

14.5.2.2. Codo
No se han encontrado evidencias suficientes que apoyen
la asociación entre trabajo repetitivo (como factor aislado) y
lesiones de codo.
El trabajo con fuerza sí que ha mostrado una relación sig-
nificativa con este tipo de lesiones, máxime cuando se com-
bina con otro tipo de factores como fuerza o y postura, y más
aún, cuando se requiere un trabajo manual intenso con alta
demanda de trabajo dinámico, como es el caso de profesio-
nes como carniceros, mecánicos, obreros de la construcción,
etc), donde se realizan repetidos movimientos de flexión-
extensión de codo y muñeca.
Este tipo de lesiones tienen una relación directa con las
dimensiones del mango de las herramientas. El mango debe
tener un tamaño que permita que se solapen ligeramente la
segunda falange del primer dedo (pulgar) sobre la tercera
falange del segundo dedo (índice); este agarre denominado
“power grip”, permite efectuar la actividad, con la menor
tensión posible disminuyendo la posibilidad de lesión.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 197
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.5.2.3. Muñeca
Existe una relación directa entre las lesiones de muñeca y cualquier factor aislado (repetición, fuerza y postura).
La práctica de ejercer flexiones o extensiones de muñeca de forma repetida, realizar desviaciones radiales o cubitales
de la misma, o movimientos de fuerza, presiones con la palma de la mano, efectuar pinza con los dedos 1º y 2º, pueden
ocasionar lesiones en la muñeca.

14.5.2.4. Manos y dedos


Son las características de las herramientas y sus disparadores, las vibraciones en mano y dedos, así como las posturas
forzadas de los dedos, pueden provocar lesiones musculoesqueléticas en los mismos.
Acciones que deberían ser evitadas:
• Disponer de herramientas con bordes duros y cortantes, o mangos desproporcionados para las dimensiones de las
manos del usuario.

• Utilizar las manos como herramientas, ejecutando con ellas golpes en zonas duras.
• Falta de sistemas de absorción de vibraciones en las herramientas, o equipos vibratorios.

14.5.3. Lesiones musculoesqueléticas de extremidades inferiores


Los factores de riesgo que pueden provocar la aparición de estas lesiones, están relacionados con la carga
postural y con el manejo de pedales.

14.5.3.1. Carga postural

POSTURA SENTADO
Se tiene mayor estabilidad y se gasta menos ener-
gía, ya que limita los movimientos, retrasando el
ritmo cardiaco y el flujo sanguíneo, cuando se tra-
baja sentado que cuando se hace de pie, siendo
además aquélla, una postura más confortable,
pero igualmente puede ser el origen de molestias o
lesiones.
Un aporte insuficiente de sangre, acelera la sensa-
ción de cansancio, y ésta puede ser una razón por
la que un trabajador sentado durante toda la jor-
nada, y sin exigencias físicas importantes, se siente a menudo cansado al final del día. Una limitada movilidad,
puede ser también el origen del deterioro de las articulaciones, y del aumento de la tensión constante y localiza-
da en algunas regiones del cuerpo (cuello y parte baja de la espalda).

Se establecen a continuación algunas recomendaciones:


• El espacio de trabajo debe adaptarse al usuario y no al revés.
• Las sillas deben ser estables, por ello es preferible que tengan cinco apoyos, y con respaldos ajustables,
de arriba abajo, y de delante hacia atrás, o bien que puedan flexionarse con el movimiento corporal
proporcionando un buen soporte lumbar.
• El respaldo de la silla debe estar fabricado con material que absorba la transpiración.
• La altura de la silla debe ajustarse, de forma que transfiera el peso corporal a través de las nalgas,
no de los muslos.
• Los pies han de estar firmemente apoyados en el suelo, de forma que si no se llega a él, se disponga
de un reposapiés.
• La parte frontal de la silla debe ser curva hacia abajo, ya que así alivia la presión de los muslos
y se favorece la circulación sanguínea.

198 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14 ERGONOMÍA APLICADA

• Sentarse correctamente, y cambiar de posición cada cierto tiempo.


• No se deben realizar movimientos hacia delante o hacia atrás, o posturas poco naturales.
• Se debe disponer de espacio suficiente bajo la mesa para poder mover las piernas.
• Se deben colocar las cosas en la mesa, de tal forma que todos los objetos y herramientas de uso
frecuente se puedan alcanzar sin dificultad.

POSTURA DE PIE
El trabajador que permanece de pie, sin realizar ningún
movimiento con las piernas, puede tener problemas en
los pies, hinchazón en las piernas, varices, cansancio
muscular generalizado, dolores en la parte baja de la
espalda, tensiones articulares en la nuca y hombros, así
como otros problemas de salud.
A continuación se establecen los siguientes principios
básicos para atenuar los efectos negativos de un trabajo
de pie:

• Cambiar frecuentemente de postura.


• Evitar los movimientos de flexión, extensión y torsión
excesivos.
• Establecer un ritmo de trabajo adecuado, facilitando
períodos de descanso, recomendando en ellos,
realizar algunos ejercicios.
• Formar e informar sobre buenas prácticas de trabajo.
• Prever un período de adaptación para los trabajadores que se reincorporen de bajas prolongadas,
así como para aquellos que se incorporan por primera vez al puesto de trabajo.
• Adaptar el puesto de trabajo a los trabajadores.
• Organizar el trabajo de manera que los alcances no entrañen riesgo.
• Trabajar en el plano frontal con relación al objeto.
• Permanecer lo más cerca posible de la superficie de trabajo.
• Ajustar el espacio de trabajo de tal forma que exista espacio suficiente para cambiar de postura.
• Utilizar una asiento o apoya muslos durante el trabajo, y si no es posible, resulta recomendable disponer
de él para ser utilizado cuando el ritmo de trabajo permita realizar pausas.
• Elegir calzado que no modifique la forma del pie, permitiendo la movilidad de los dedos, y con una suela
que absorba los choques cuando se trabaje sobre cemento o metal.
• Seleccionar la altura óptima del plano de trabajo en función de la tarea a realizar.
• Utilizar apoyos, fijos o móviles, para permitir transferir el peso de una pierna a otra.

POSTURA ARRODILLADO
Cuando el trabajador apoya todo su cuerpo en las rodillas, puede dar lugar a lesiones en los meniscos, irritación
de las bolsas sinoviales de las articulaciones.
POSTURA AGACHADO
Se produce cuando el trabajador adopta una posición similar a la de sentado pero sin silla. Se da cuando el plano
de trabajo está situado más bajo de lo habitual, y se prefiere esta postura a la estar de pie y encorvado,
o no se dispone de espacio suficiente. Esta postura puede ocasionar daños en cadera y rodilla. Tanto la posición
de agachado como la de arrodillado, pueden incrementar la aparición a largo plazo de artrosis de rodilla,
por lo que deberán evitarse en lo posible elevando los planos de trabajo, y en caso de que no sea posible, se pro-
curará mantenerlas el menor tiempo posible a lo largo de la jornada laboral.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 199
14 ERGONOMÍA APLICADA

14.5.3.2. Manejo de pedales


Los pedales pueden afectar a la salud porque obligan al pie a adoptar posiciones y esfuerzos no naturales, que
a largo plazo pueden ocasionar problemas en el pie o en el tobillo.
Se establecen a continuación algunas recomendaciones:
• El eje del momento de giro del pedal se debe situar bajo el talón.
• Los pedales deben estar a ras de suelo, para que el movimiento del pie sea hacia abajo y ambos pies estén
situados al mismo nivel. Es conveniente que puedan usarse ambos pies.
• Si el pedal no es de bisagra, el talón deberá apoyarse en el suelo.
• Los pedales deben colocarse debajo del cuerpo, ligeramente adelantados.
• La textura de la superficie del pedal será antideslizante.
• La fuerza para su accionamiento debe ser ligera, pero sin llegar a accionarse con demasiada facilidad, para
evitar errores.
• El ángulo de inclinación debe ser próximo al de la planta del pie respecto al suelo en el puesto de trabajo,
y manteniendo un ángulo de 90º a 100º entre el pie y la pierna, según sea de pie o sentado, y si es para
operar sentado de acuerdo a la inclinación del asiento.
• El desplazamiento del pedal no deberá exceder de 15 cm.
• El uso repetido y continuado del pedal es preferible que lo realice un operador sentado.

14.5.4. Lesiones musculoesqueléticas dorsolumbares


14.5.4.1. Manipulación manual de cargas
La manipulación manual de cargas es una de las causas
fundamentales por las que se producen lesiones muscu-
loesqueléticas en los trabajadores.

La aparición de lesiones puede deberse a dos razones


fundamentales:
• Utilización de una inadecuada técnica de alzamiento.
• Incorrecto diseño de la tarea de alzamiento.
La primera causa tiene una sencilla solución, y consiste
en formar a aquellos trabajadores en las correctas técnicas
de manipular cargas de forma manual, formando parte de
las acciones preventivas dentro de la empresa.

La segunda causa puede ser debida a dos subcausas:


• Excesivo peso de la carga a manipular.
• Condiciones de manipulación.
Existe una clara relación entre la aparición de lesiones
dorsolumbares y la manipulación manual de pesos
excesivos, dado que su manipulación comprime los discos
intervertebrales de la columna vertebral.

En la Guía Técnica de Manipulación Manual de Cargas, basada en el Real Decreto 487/1997, se establece que
un trabajador normal no manipulará, de forma habitual, pesos superiores a 25 Kg. aún en condiciones ideales de
levantamiento.

Entre los factores relacionados con el diseño de la tarea de manipulación manual de cargas, que afectan de forma
significativa a la aparición de lesiones dorsolumbares, se pueden destacar:

200 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14 ERGONOMÍA APLICADA

• Elevada frecuencia de alzamientos.


• Alzamientos en los que el origen o el destino de la carga se encuentra por debajo de las rodillas o por encima
de los hombros.
• Cargas de gran volumen, que impiden al trabajador llevarlas pegadas al cuerpo.
• Rotación del cuerpo durante la manipulación.
• Desplazamientos del trabajador con la carga.
• Forma de la carga que imposibilita un correcto agarre de la misma.
Lo habitual es que se dé una combinación de estos factores, como responsables de la aparición de lesiones
dorsolumbares en los trabajadores.

14.5.4.2. Esfuerzos

Este tipo de tareas, son aquellas que no


requieren de un levantamiento específico de la
carga, sino que la demanda implica la realización
de un esfuerzo con todo el cuerpo para empujar,
tirar, cavar, etc.
Estas lesiones pueden producirse por dos causas
principales:
• Sobreesfuerzo puntual.
• Acumulación de esfuerzo durante períodos significativos de tiempo.
Cuando nos encontramos en el primer caso, la solución está en la formación de los trabajadores, de manera, que
conozcan qué situaciones pueden entrañar un esfuerzo excesivo, y ser causantes de producir una lesión traumática.
Cuando nos encontramos en la segunda de estas causas, el sobreesfuerzo no es puntual (no se producen lesiones
traumáticas), sino que el esfuerzo se acumula paulatinamente, provocando daños a medio y largo plazo.
Las medidas preventivas pueden ser muy distintas, en función de los elementos que principalmente constituyan el
origen del riesgo, de manera que podemos recurrir a la realización del trabajo por más de una persona, o a la utiliza-
ción de ayudas mecánicas, o bien a la aplicación de medidas de tipo administrativo, como por ejemplo, la habilitación
de descansos entre determinado tipo de tareas, o a la rotación de trabajadores, etc.

14.5.4.3. Ambiente físico

El ambiente físico es aquel conjunto de elementos que rodean a la persona en su espacio de trabajo.
La Higiene Industrial, como disciplina técnica, trata de evitar la enfermedad profesional, garantizando que los límites
legales establecidos no sean sobrepasados. Sin embargo, la Ergonomía, también como disciplina técnica, basada en el
actual concepto de salud, entendida ésta no sólo como ausencia de enfermedad, sino también como presencia de
bienestar, se fundamenta en los principios de confort.
Es por ello, que una persona puede encontrarse en un lugar de trabajo, en el que se respeten los límites legales esta-
blecidos desde el punto de vista ambiental (acústico, térmico y visual), y sin embargo tenga un importante disconfort que
le origine malestar, ausencia de bienestar y bajo rendimiento.
En este sentido, técnica preventiva, valora fundamentalmente aspectos como:
• Ambiente Acústico: Ruido.
• Ambiente Térmico:
– Temperatura
– Humedad
– Velocidad del aire
• Ambiente Visual: Iluminación

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 201
14 ERGONOMÍA APLICADA

1 4 . 6 . L E S I O N E S - FA C T O R E S F Í S I C O S D E T R A B A J O

El siguiente cuadro muestra la asociación existente entre la aparición de lesiones músculo-tendinosas /


musculoesqueléticas y determinados factores físicos del trabajo.

LESIÓN ACTIVIDAD LABORAL TAREAS

Síndrome del Túnel Carpiano • Extensión, flexión, desviación y rotaciones de muñeca. • Trabajos de montaje.
• Movimientos de la muñeca con fuerza y desviación. • Teclear.
• Presión con la palma. • Empaquetado.
• Pinza. • Carpintería.
• Martillear.
• Trabajos domésticos.
• Pulimentación.
• Instrumentos musicales.
• Cirugía.

Epicondilitis • Pronación radial de la muñeca con extensión. • Atornillar.


• Extensión, pronación y supinación de muñeca. • Montaje de pequeñas partes.
• Extensión de muñeca con fuerza y pronación del • Martillear.
antebrazo. • Cortar carne.
• Instrumentos musicales.

Síndrome de tensión cervical • Posturas estáticas mantenidas de cuello, hombro y • Montaje de cadena.
(Espondilitis cervical) brazo. • Teclear.
• Transporte manual de cargas de forma prolongada • Empaquetar.
sobre el hombro o la mano.
• Transporte al hombro o en la mano.
• Montaje de pequeñas partes.

Síndrome del pronador redondo • Pronación rápida del antebrazo. • Soldadura.


• Pronación con fuerza. • Pulimentación.
• Pronación con flexión de muñeca.

Tendinitis del hombro • Abducción y flexión del hombro. • Operaciones de presión.


• Brazo extendido en abducción o flexionado en el codo • Montaje y soldadura por encima de la
más de 60º. cabeza.
• Continua elevación del codo. • Montaje en cadena.
• Trabajos con las manos por encima del hombro. • Almacenado.
• Transporte de carga en el hombro. • Empaquetado.
• Lanzamiento de objetos. • Trabajos de construcción.
• Carteros.
• Alcances y elevaciones.

Dedo de gatillo • Flexión repetida del dedo. • Presionar gatillos.


• Mantener doblada la falange distal del dedo mientras • Utilizar herramientas manuales con
permanecen rectas las falanges proximales. mangos demasiados grandes para la
mano.

202 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
14 ERGONOMÍA APLICADA

LESIÓN ACTIVIDAD LABORAL TAREAS

Tenosinovitis • Extensión de muñeca con fuerza y desviación cubital • Pulimentación.


Síndrome De Quervain mientras se empuja o con supinación. • Operaciones con presión.
Ganglión • Flexión y extensión de la muñeca con presión en base • Cirugía.
palmar.
• Utilización de alicates.
• Rotaciones rápidas de muñeca.
• Serrar y cortar.
• Controles tipo acelerador de motocicleta.
• Operación de exprimir la ropa para
escurrirla.

Síndrome del conducto torácico • Transporte de cargas pesadas con las manos o en los • Pulimentación.
hombros. • Montaje y soldadura por encima de
• Hiperextensión del brazo. la cabeza.
• Alcances por encima de la cabeza. • Teclear.
• Enfilado.
• Instrumentos musicales.
• Cirugía.
• Conductor de camión.
• Manipulación de cargas.
• Transporte de cargas pesadas por
encima de los hombros.

Atrapamiento del nervio • Flexión mantenida del codo con presión del encastre • Instrumento musicales.
cubital. cubital. • Carpintería.
• Extensiones y flexiones prolongadas de la muñeca. • Albañilería.
Síndrome del canal de Guyón
• Presión sobre la eminencia hipotenar. • Utilización de alicates.
• Soldadura.
• Martillear.

Tendinitis en la muñeca • Rotaciones rápidas de muñeca. • Operaciones de presión con las manos.
• Extensión y flexión de la muñeca con presión en base • Montaje.
palmar. • Cableado.
• Extensión y desviación cubital mientras se empuja. • Empaquetado.
• Utilización de alicates.

Síndrome del dedo blanco • Agarre de herramientas con vibración. • Sierra mecánica manual.
• Utilización de herramientas manuales que dificultan la • Herramientas con vibración.
Síndrome de Raynaud circulación sanguínea. • Ambientes fríos.

Lesiones corporales, actividad causal y puestos de trabajo relacionados.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 203
15. FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

Í N D I C E

15.1 Introducción 206

15.2 Influencia sobre los factores psicosociales 206

15.2.1. Características de la empresa 206


15.2.2. Horarios de trabajo 206
15.2.2.1. Formas de organización del trabajo a turnos 207
15.2.2.2. Efectos del trabajo a turnos 207
15.2.3. Factores sociales 207
15.2.4. Características del puesto de trabajo 208
15.2.5. Características del individuo 208
15.2.5.1. Variables individuales 209
15.2.5.2. Otras variables 209

15.3 Trastornos derivados de factores psicosociales 209

15.3.1. Carga mental 209


15.3.1.1. ¿Qué es? 209
15.3.1.2. ¿Qué factores influyen en la carga mental? 209
15.3.1.3. ¿Cómo nos afecta? 209
15.3.1.4. ¿Cómo podemos evaluar la carga mental? 210
15.3.2. Estrés 210
15.3.2.1. ¿Qué es? 210
15.3.2.2. ¿Cómo nos afecta? 211
15.3.2.3. ¿Qué factores influyen? 211
15.3.2.4. ¿Cómo evaluamos estrés? 211
15.3.2.5. Estrés y tipos de personalidad 212
15.3.3. Insatisfacción laboral 212
15.3.3.1. ¿Qué es? 212
15.3.3.2. ¿Cómo nos afecta? 212
15.3.3.3. ¿Qué factores influyen? 212

15.4 Evaluación de factores psicosociales 214

15.4.1. Métodos directos 214


15.4.1.1. Método cuantitativo 214
15.4.1.2. Método cualitativo 214
15.4.2. Métodos indirectos 214

15.5 Prevención de riesgos laborales 215

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 205
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

15.1. INTRODUCCIÓN

Los factores psicosociales son las «interacciones entre el trabajo, su medio ambiente, la satisfacción en el trabajo
y las condiciones de su organización, por una parte y, por otra las capacidades del trabajador, sus necesidades, su
cultura, y su situación personal fuera del trabajo, todo lo cual a través de percepciones y experiencias, puede influir en
la salud, en el rendimiento y en la satisfacción en el trabajo.» (Organización Internacional del Trabajo).

El objetivo de la Psicosociología como técnica preventiva es conseguir evitar las consecuencias negativas que
una mala adaptación puede tener sobre el trabajador y sobre la propia empresa.

1 5 . 2 . I N F L U E N C I A S O B R E L O S FA C T O R E S P S I C O S O C I A L E S

Se pueden agrupar en los siguientes:


• Características de la empresa (Organizacionales).
• Características del puesto de trabajo.
• Características del individuo.

15.2.1. Características de la empresa


Estos factores se agrupan en:
• Horarios de trabajo.
• Factores sociales.

15.2.2. Horarios de trabajo


Una jornada de larga duración (más de 8 horas) supone un excesivo gasto de energía, afectando directamente al
rendimiento y la salud física y mental del trabajador, teniendo en cuenta, que la fatiga, en estos casos, se acumula
progresivamente.

El trabajo condiciona nuestro tiempo hasta el punto de que en función de nuestro horario de trabajo, distribui-
mos el resto de las actividades. Por ello es importante que se tengan en cuenta aspectos de la vida personal y social
(tiempo de ocio, horario del cónyuge, desplazamientos al lugar del trabajo), ya que de lo contrario la vida del traba-
jador puede alterarse significativamente.

JORNADA PARTIDA
Se interrumpe la jornada por un período de descanso.

JORNADA CONTINUA
Salvo los descansos que la Ley establece, la jornada se sucede sin descanso.

SEMANA DE TRABAJO REDUCIDA


Las horas de trabajo semanales son inferiores a las que se establecen por convenio o legislación.

SEMANA DE TRABAJO COMPRIMIDA


La jornada supera las ocho horas diarias, reduciendo el número de días de trabajo.

HORARIO FLEXIBLE
Existe un mínimo de horas que la dirección establece, pero el trabajador elige su distribución, en cuanto a las horas
que trabaja al día, su comienzo y su finalización.

206 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

TRABAJO A TURNOS
El Estatuto de los Trabajadores lo define como «toda forma de organización del trabajo en equipo según la cual
los trabajadores ocupan sucesivamente los mismos puestos de trabajo, según un cierto ritmo, continuo o discon-
tinuo, implicando para el trabajador la necesidad de prestar sus servicios en horas diferentes en un período deter-
minado de días o semanas».

Trabajo nocturno: «El que tiene lugar entre las 10 de la noche y las 6 de la mañana».

Trabajador nocturno: «El que invierte no menos de tres horas de su trabajo diario o al menos una tercera parte
de su jornada anual en este tipo de horario».

Normalmente los trabajadores a turnos manifiestan un menor grado de satisfacción tanto con el horario como
con el trabajo en general y ello es debido a la falta de adaptación y a la mala organización de los turnos.

15.2.2.1. Formas de organización del trabajo a turnos


• Sistema discontinuo: Normalmente el trabajo se interrumpe por la noche y el fin de semana, realizándose dos
turnos, uno de mañana y otro de tarde.
• Sistema semicontinuo: La interrupción se produce únicamente los domingos, el resto de la semana se trabajan los
tres turnos (mañana, tarde y noche).
• Sistema continuo: El trabajo queda cubierto durante todo el día y toda la semana.

15.2.2.2. Efectos del trabajo a turnos


• Alteraciones Físicas: Se derivan del desequilibrio de los ritmos biológicos circadianos (suceden en un período
de alrededor de 24 horas, coincidiendo con el ciclo sueño-vigilia). Los ritmos biológicos regulan funciones fisio-
lógicas tales como la actividad cerebral, la respiración o la temperatura corporal. Funciones que normalmente
están más activas en los períodos diurnos, lo que implica que en el trabajo nocturno el organismo está realizando
un esfuerzo extra.
• Alteraciones del sueño: Por el día la calidad del sueño disminuye. Si esta situación persiste puede aparecer la
«fatiga crónica», pudiendo producir trastornos del sueño, gastrointestinales, circulatorios, psicológicos, etc.
• Aislamiento social e interferencias en la vida
familiar: La falta de coincidencia con las demás
personas puede generar una sensación de
aislamiento social.
• Incidencia en la actividad profesional: Los
errores tienden a acumularse, el mantenimiento
de la atención se hace dificultosa, falta de comu-
nicación en el cambio de turno, disminución del
rendimiento y la calidad del trabajo, sobre todo
entre las tres y las seis de la mañana.

15.2.3. Factores sociales


RELACIONES PERSONALES
Unas buenas relaciones personales son en sí mismas fuente de satisfacción y además pueden actuar como
elementos atenuantes de otro tipo de problemas psicosociales.

Por el contrario, si son inadecuadas, pueden ser generadoras de estrés.

INTERÉS POR EL TRABAJADOR


Es importante que la dirección de la empresa participe en crear un buen clima laboral.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 207
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

ROL EN LA ORGANIZACIÓN
Se refiere al papel que cada persona desempeña en la organización. Los problemas pueden derivarse de:
• La definición de ese papel (ambigüedad de rol).
• Contradicciones entre el papel desempeñado con el esperado
(conflicto de rol).

SUPERVISIÓN Y PARTICIPACIÓN

Hacen referencia a la forma de dar información, órdenes e ins-


trucciones por parte del supervisor hacia las personas a su cargo.

Suelen diferenciarse distintos estilos de mando o de liderazgo,


según se orienten más hacia:
• Los requerimientos de la producción.
• O bien hacia la satisfacción de necesidades personales.

Para que los trabajadores se comprometan con los objetivos de


la empresa es necesario que participen en otros ámbitos de
interés.

Generalmente el estilo de liderazgo óptimo es aquel que consi-


gue satisfacer plenamente ambos aspectos, siendo denominado
«democrático», en el que se valora tanto la tarea como al indivi-
duo, favoreciendo la participación.

15.2.4. Características del puesto de trabajo


Al analizar las características de un puesto de trabajo es necesario prestar atención a los factores derivados de la
tarea, tales como:

CONTENIDO DE LA TAREA

Podemos hablar de sobrecarga cuantitativa cuando la cantidad de trabajo desborde la capacidad del trabajador
para hacerle frente.

La sobrecarga cualitativa se dará en aquellas situaciones en las que el individuo carece de la suficiente formación
e información para realizar correctamente su tarea.

La infracarga cuantitativa se dará en aquellas situaciones en las que la tarea requiere escasas exigencias cognitivas
o mentales.

AUTONOMÍA

Es el grado de libertad que tiene el trabajador para decidir sobre los distintos aspectos referidos a la tarea que
realiza.

Este concepto se hace extensivo tanto al tiempo de trabajo (autonomía temporal), como a la organización del
trabajo (objetivo, normas, métodos de trabajo...).

15.2.5. Características del individuo


Las repercusiones que los factores organizativos y los derivados del puesto de trabajo pueden tener sobre la salud,
van a depender en gran medida, de cómo la persona perciba esa situación potencialmente conflictiva. Esta interiori-
zación se articula de acuerdo a diferentes variables:

208 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

15.2.5.1. Variables individuales


• Datos demográficos: sexo, edad, etc.
• Entorno extralaboral: familia, vivienda, comunidad, etc.
• Características fisiológicas: estado físico, características sensoriales y psicomotrices, etc.

15.2.5.2. Otras variables


• Formación y experiencia profesional.
• Características psicológicas de personalidad, aptitudes y motivaciones.

1 5 . 3 . T R A S T O R N O S D E R I VA D O S D E FA C T O R E S P S I C O S O C I A L E S

15.3.1. Carga mental

15.3.1.1. ¿Qué es?


Carga mental es el conjunto de exigencias predominantemente psíquicas, a las que se ve sometida la persona
a lo largo de la jornada laboral.

15.3.1.2. ¿Qué factores influyen en la carga mental?


Los factores que van a influir en la carga mental están determinados
• En primer lugar por el tipo de tarea, tanto en lo que se refiere a la cantidad, calidad, como a la complejidad
del análisis o respuesta a la información.
El trabajo se basa en el siguiente proceso:
– Percepción de la información: En todo trabajo se perciben una serie de señales que pueden ser muy
diversas (órdenes de trabajo, indicadores, documentos, etc.) y que se perciben principalmente a través
de los sentidos.
– Integración de la información: La información es transmitida al cerebro donde es interpretada y desde
donde se transmite al organismo la necesidad de reaccionar de una manera determinada.
– Toma de decisiones: La persona para poder ejecutar la acción requerida, elegirá la más adecuada entre
las distintas posibilidades para obtener el resultado esperado.

• Por otra parte, el reparto en el tiempo va a ser decisivo, en particular lo que se refiere al:
– Ritmo (tiempo del que se dispone para dar respuesta).
– Duración (tiempo durante el cual debe mantenerse la atención).
– Pausas (frecuencia y duración de las mismas).

• Los factores moduladores de la fatiga mental, las condiciones ambientales y las características individuales.
En el estudio de la carga mental, los factores individuales a los que se les debe presentar mayor atención son
la experiencia y la formación en la tarea que se realiza, así como el estado de fatiga, ya que influyen decisi-
vamente en el tiempo requerido en la interpretación y toma de decisiones.

15.3.1.3. ¿Cómo nos afecta?

La Norma ISO 10075 establece que en toda actividad psíquica puede haber sobreactivación, y consecuentemente,
fatiga mental si el funcionamiento está por encima de las posibilidades de la persona, mientras que si está por debajo
provocará una subactivación.
• Que los efectos nefastos se pueden diferenciar por sus síntomas, pueden ser generales o específicos y su recu-
peración requiere un tiempo de reposo según el grado de actividad.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 209
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

• Que el restablecimiento de la fatiga mental se obtiene por recuperación o por disminución o cambio de actividad.
• Que los efectos del individuo que indican los efectos de una activación anómala, por exceso o por defecto, son
muy variados comprendiendo la monotonía, la hipovigilancia y la saturación mental. Que son tres estados simi-
lares de fatiga pero con ciertas diferencias:
– Monotonía: Estado de activación reducido a una evolución lenta que aparece en el curso de tareas o
actividades largas, uniformes y repetitivas, estando principalmente asociada a una somnolencia, lasitud
psíquica, disminución y fluctuación del rendimiento, reducción de la adaptabilidad y reactividad, así como
una alta variabilidad de la frecuencia cardiaca.
–– Hipovigilancia: Estado de evolución lenta acompañada de una reducción del rendimiento en materia de
detección en tareas de vigilancia poco variadas.
– Saturación mental: Estado de trastorno nervioso y rechazo fuertemente emocional de una tarea o situa-
ción repetitiva en aquellas experiencias en las que muestra haber un estancamiento con resultado negativo.
Se establecen tres intensidades de la fatiga mental:
- Normal: El organismo físico y psíquico se recupera con pequeños cambios de dirección.
- Crónica: Se realiza un sobreesfuerzo para seguir adelante a pesar de la fatiga.
- Patológica: Cuando el estado anterior se prolonga hasta provocar perturbaciones psicosomáticas
y psicopatológicas.

Cuando la carga mental se cronifica provoca consecuencias negativas sobre la salud de las personas, que pueden
manifestarse en trastornos psíquicos (irritabilidad, depresión, preocupaciones injustificadas, insomnio, alteraciones
psicosomáticas) y físicos (dolores musculares y articulares, problemas visuales, alteraciones cardiovasculares, proble-
mas gastrointestinales...).

15.3.1.4. ¿Cómo podemos evaluar la carga mental?

Evaluación de factores inherentes a la persona.


• Nivel de atención requerido.
• Mantenimiento a lo largo de la jornada laboral.
• Ritmo de trabajo.
• Pausas.
• Repercusión de errores.

Evaluación de factores inherentes a la persona


• Fisiológicos: Actividad cardiaca, respiratoria, muscular, etc.
• Psicológicos: Psicomotrices y mentales (cuya dificultad para resolverlos es indicativo de un estado de fatiga mental).
• Conductuales: Método de doble tarea, evaluación subjetiva de la fatiga, etc.

Todos estos factores son complementarios.

15.3.2. Estrés

15.3.2.1. ¿Qué es?

Estado psicofísico que experimentamos cuando existe un desajuste entre la demanda percibida y la percepción de
la propia capacidad para hacer frente a dicha demanda.

Esto explica la gran variabilidad que se observa entre las personas en la apreciación de una misma situación.
La vulnerabilidad personal es una de las variables sobre las que resulta más útil y eficaz incidir a la hora de afrontar
el problema del estrés.

210 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

15.3.2.2. ¿Cómo nos afecta?

El desarrollo de la enfermedad es directamente proporcional a la dosis, ésta viene determinada por el tiempo
prolongado del estímulo estresor y de la frecuencia de aparición.

El estrés es también, directamente proporcional a la percepción del individuo de un estímulo como amenaza.

La activación del individuo se produce a tres niveles:


• Fisiológico (sistema nervioso).
• Cognitivo (mentales, limitaciones, y alteración de capacidades, emociones, creencias).
• Motor.

15.3.2.3. ¿Qué factores influyen?

INFLUENCIA DE FACTORES INDIVIDUALES

GRUPO 1 GRUPO 2 GRUPO 3 GRUPO 4

– Nivel de aspiración – Capacidades – Estado general – Estado real


– Confianza en sí mismo – Cualificaciones – Salud – Nivel inicial de activación
– Motivación – Conocimientos – Constitución física – Efectos que lo facilitan:
– Actitudes – Experiencias – Edad a) Irritación
– Estilos de reacción – Nutrición b) Activación
– Efectos que los deterioran:
Fatiga mental
– Otros efectos:
Entrenamiento

INFLUENCIA DE FACTORES SITUACIONALES

LISTA DE ESTRESORES LABORALES

Evolución
Agentes Entorno físico Funciones del Rol relaciones Trayectoria
de sistemas Otros
estresores de trabajo puesto de trabajo sociales profesional
y tecnologías

– Iluminación – Ritmo requerido – Ambigüedad – Falta de promoción. – Implantaciones – Problemas


inadecuada. inadecuado. de rol. – Excesiva informáticas. familiares.
– Excesivo ruido. – Carga mental. – Aislamiento. promoción (nivel – Cambio de reparto – Problemas
– Temperatura – Trabajo nocturno. – Excesiva de incompetencia). del tiempo. económicos
inadecuada. – Trabajo a turnos. competitividad. – Incumplimiento – Aumento del control – Problemas
– Contaminantes Cambio de horario. – Malas relaciones de expectativas. y la fiscalización. sociales.
químicos. – Indefinición con los superiores. – Acercamiento – Reducciones
– Hacinamiento. de funciones. – Falta de apoyo a la jubilación. de plantilla.
– Falta de orden – Falta de social. – Otros. – Falta de formación.
y limpieza. conocimientos – Otros.
– Otros. del trabajo
o los medios.
– Otros.

15.3.2.4. ¿Cómo evaluamos el estrés?


NECESIDAD DE EVALUAR
• Disfunciones de origen psicosocial.
• Requisitos legales o mejoras de las condiciones de trabajo.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 211
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

• Adecuación de medidas preventivas.


• Evaluaciones específicas.
• Introducción de cambios significativos.

Como ya se ha comentado en la evaluación de carga mental, hemos de incidir en el estudio de los aspectos
inherentes al individuo y, en los referentes a la situación laboral (entorno físico de trabajo, funciones del puesto, rol
y relaciones sociales, trayectoria profesional, evolución de sistemas y tecnologías...) al estudiar este factor de riesgo.

15.3.2.5. Estrés y tipos de personalidad

Como ya se ha comentado anteriormente, el estrés es una interacción entre el medio y la persona, existiendo en
este sentido una gran variabilidad individual; por ello encontramos que una misma situación laboral resulta extrema-
damente amenazante para una persona, mientras que para otra no supone ningún riesgo.

Predisponen Ayudan Aumenta vulnerabilidad

TIPO A: – Personalidad resistente. – Neuroticismo/ ansiedad.


– Implicación laboral extrema. – Compromiso. – Inseguridad.
Personalidad
– Impaciencia. – Control, reto. – Aprensión.
– Agresividad. – Ansiedad.

15.3.3. Insatisfacción laboral

15.3.3.1. ¿Qué es?

Es el grado de malestar que experimenta un trabajador con motivo de su trabajo.

15.3.3.2. ¿Cómo nos afecta?

Cuando la insatisfacción laboral ya está presente puede llegar a provocar una serie de alteraciones de la salud de
tipo psicológico (irritabilidad, depresión, etc.) o psicosomático (trastornos digestivos, circulatorios, etc.). Pero también
repercute negativamente en el trabajo, manifestándose como una disminución de la capacidad de trabajo, pérdida
de la calidad o precisión, aumento de errores en suma, un menor rendimiento.

15.3.3.3. ¿Qué factores influyen?

Este síndrome se presenta cuando las exigencias del trabajo sobrepasan la capacidad de resistencia de la persona,
ya sea por la intensidad o por la prolongación en el tiempo.

Los factores que pueden provocar una insatisfacción laboral son:


• El salario, una retribución por debajo de lo esperado o una discriminación con respecto a otros que realizan el
mismo trabajo y que son mejor remunerados.
• Horario a turnos de trabajo, en especial los cambios de turnos y el trabajo nocturno.
• Tareas monótonas y repetitivas, que no permitan al trabajador aplicar sus conocimientos y aptitudes.
• Malas relaciones en el ambiente de trabajo.
• Ausencias de participación.
• Dificultades de promoción dentro de la empresa.
• La temporalidad o incertidumbre sobre la continuidad en el trabajo.

212 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

SÍNDROME DE BURN OUT


Llamado también «síndrome del quemado» o de agotamiento
profesional, debido, fundamentalmente, a la inadecuación entre
la manera de trabajar impuesta por la organización y las caracte-
rísticas reales del trabajo.

Una característica es que se produce cuando se trabaja con per-


sonas, constituyendo la demanda algo más que un servicio.

Este es el caso de profesores, sanitarios, administrativos, atención


al público, empleados de la seguridad ciudadana, etc.

El síndrome aparece cuando el trabajador no puede ver cumplidas


sus expectativas en relación con su trabajo, siente que ha perdido
el control de la situación o que no puede llevar a cabo sus ideas
sobre el modo de realizar sus tareas, dado que las demás perso-
nas de su entorno no colaboran con él.

El síndrome aparece como consecuencia de un proceso continuo


que se puede dividir en las siguientes fases:
1ª. Fase inicial de entusiasmo.
2ª. Frustración: Desequilibrio entre las demandas y los recursos
disponibles (fase nuclear de Burn out).
3ª. Burn out:
A) Pérdida de autocrítica, autocomplaciencia, excesiva competencia, intolerancia a la crítica, problemas de
relación y actitudes negativas.
B) Progresivo deterioro físico y emocional, alteraciones del sueño, apetito y sexuales, pérdida de energía,
desmotivación en el trabajo y alto ritmo de cambio de puesto.
C) Depresión y somatizaciones.

SÍNDROME DE MOBBING
Es un estrés con origen en las relaciones personales que un trabajador establece con el resto del equipo con el
que trabaja.

Se origina cuando todos los miembros de un equipo adoptan una posición de hostilidad verbal en contra de un
trabajador concreto durante un tiempo prolongado del orden de al menos seis meses.

Esta posición hostil puede manifestarse de diferentes formas, como insultos, risas, burlas, etc., por parte de un
equipo hacia una persona, ignorando sus comentarios, subestimando sus capacidades, su forma de actuar.

Los «motivos» de la burla pueden referirse tanto a aspectos éticos y superficiales (forma de vestir, de hablar, hábi-
tos alimenticios, etc.) como a otros más profundos e íntimos (orientación sexual, creencias religiosas, opiniones
políticas, color de la piel, etc.).

El contenido y significación de muchos de estos comportamientos y actitudes resulta de muy difícil objetivización,
debido a que en este problema aparecen implicadas por un lado, las intenciones de los presuntos agresores y, por
otro, la atribución que el trabajador afectado hace de esas intenciones. No obstante el objeto de análisis lo consti-
tuye la realidad psicológica del trabajador afectado.

En este síndrome general se engloban otros más específicos como la figura denominada «acoso» (en sus dife-
rentes variedades).

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 213
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

1 5 . 4 . E VA L U A C I Ó N D E FA C T O R E S P S I C O S O C I A L E S

La evaluación de factores psicosociales requiere un estudio sistemático de los mismos, ya que son muchos los
factores que intervienen y modulan sus consecuencias.

15.4.1. Métodos directos

15.4.1.1. Método cuantitativo

Nos permite conocer la distribución de los efectos de cada factor de riesgo analizado, determinando así su influencia
en la aparición de algún tipo de problema psicosocial.

Hay que tener en cuenta que las diferencias individuales son muy importantes a la hora de analizar su interacción
con los demás factores.

TÉCNICAS
• ENCUESTA: Cuestionarios o escalas de actitudes adaptadas a situaciones y/o empresas.
• CUESTIONARIOS ESTÁNDAR: Ya confeccionados que abarcan la mayoría de factores psicosociales.

15.4.1.2. Método cualitativo

Se centra más en las motivaciones y explicaciones que ofre-


cen los trabajadores sobre algún hecho determinado.

Ventajas: Aporta información profunda sobre los motivos


subyacentes a determinados problemas o conductas derivadas
de los factores psicosociales.

Inconvenientes: La información es difícil de sistematizar y


elaborar. Se requiere participación de expertos.

TÉCNICAS
Entrevistas y grupos de discusión.

15.4.2. Métodos indirectos


Existen una serie de indicadores que pueden delatar proble-
mas psicosociales:

ROTACIÓN
Se considera que hay rotación en el trabajo cuando el tra-
bajador es separado de su puesto de trabajo habitual, ya
sea dentro de su propia empresa (rotación interna) o de una
empresa a otra (rotación externa).

No se debe considerar en este sentido la rotación efectuada


como consecuencia de promociones, reestructuraciones o
motivos puramente organizativos.

La rotación que se debe de considerar como índice indirecto


para detectar la existencia de algún problema de tipo psico-
social es aquella que tiene que ver con un desajuste entre la
persona y su puesto de trabajo y conlleva un sentimiento de
insatisfacción.

214 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
15 FACTORES PSICOSOCIALES Y ORGANIZATIVOS

CONFLICTO
Supone un enfrentamiento interpersonal o intergrupal derivado de las tensiones provocadas por unas condiciones
psicosociales de trabajo nocivas.
Un ejemplo sería las huelgas.

ABSENTISMO

Se manifiesta habitualmente en la proliferación de pequeñas ausencias, simulación de situaciones de incapacidad


física y alargamiento de los períodos de recuperación de la salud.

Para algunos investigadores, el absentismo es un recurso de autodefensa del trabajador respecto a unas condiciones
de trabajo negativas.

CONDUCTA IMPRODUCTIVA

Este índice hace referencia a un bajo rendimiento, cuantitativo y cualitativo, por parte de los trabajadores. A él se
le asocian otros factores (físicos, aptitudinales, grupales, organizacionales, extralaborales, etc.).

Los factores de tipo emocional y motivacional son los que más se relacionan con el rendimiento de los trabajadores.

15.5. PREVENCIÓN DE RIESGOS LABORALES

La Psicosociología Aplicada es una técnica preventiva, que pretende implantar métodos de intervención psicosocial
en la empresa con el fin de evitar o disminuir estos riesgos.

Desde la perspectiva psicosocial se puede intervenir en el ámbito individual y organizacional, siendo éste último el
tipo de intervención prioritario, por cuenta al actuar sobre la estructura de la organización, se incide sobre el conjunto
de los trabajadores de la misma.

La intervención a nivel organizacional abarca de forma conjunta los factores de riesgo derivados de las caracte-
rísticas del puesto de trabajo.

La intervención a nivel individual debe ser complementaria a la anterior, o utilizarse como recurso en el caso de
inadaptaciones debidas más a factores personales o extralaborales que debidos a la propia organización.

Por lo tanto las estrategias que inciden sobre un trabajador en particular son complementarias a las que inciden
sobre la organización.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 215
16. PRIMEROS AUXILIOS

Í N D I C E

16.1 Nociones básicas en primeros auxilios 218

16.1.1. Principios generales para la asistencia a un accidentado 218

16.2 Resucitación cardiopulmonar (RCP) 219

16.3 Obstrucción de la vía aérea y atragantamiento 224

16.4 Hemorragias 225

16.5 Heridas 228

16.6 Quemaduras 232

16.7 Fracturas 234

16.8 Traumatismos 236

16.9 Manipulación y transporte de heridos 237

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 217
16 PRIMEROS AUXILIOS

16.1. NOCIONES BÁSICAS EN PRIMEROS AUXILIOS

Los primeros auxilios van a ir encaminados a:


• Salvar la vida de la víctima. Nuestra primera preocupación aunque no la única.
• Evitarle más lesiones e impedir que empeoren las ya producidas.
• Conseguir el socorro de una persona experimentada.
Para conseguir estos fines, debemos tener siempre en cuenta a la hora de actuar una serie de principios básicos.
Asimismo, es aconsejable disponer de un buen botiquín de emergencia y saber cómo debemos actuar en cada caso.

16.1.1. Principios generales para la asistencia a un accidentado


1. ESTAR TRANQUILOS Y ACTUAR RÁPIDAMENTE
Está demostrado que el mayor porcentaje de muertes ocurridas después de un accidente, sobrevienen durante
la primera media hora que sigue al mismo, momento éste, en que debe intervenir el socorrista, con actitud serena
y procurando tranquilizar al herido, dirigiendo a todos aquellos que se encuentran a su alrededor, en aras de
conseguir un traslado rápido y cómodo para la víctima.

2. EVALUAR LA SITUACIÓN ANTES DE ACTUAR


Se trata de la fase inicial de la asistencia. Debemos realizar una inspección somera de el/los accidentados, recono-
ciendo las alteraciones vitales de los pacientes, así como todas las situaciones que comporten un aumento del riesgo
para los mismos o aquellas personas que se puedan acercar en su auxilio o deban pasar por el lugar del siniestro.
Es en este periodo cuando se deben tomar las medidas de:
• Señalizar el accidente.
• Retirar de posibles peligros (precipicios, por ejemplo).
• Detener el funcionamiento de la maquinaria implicada.
• Cortar la corriente eléctrica que pase cerca del accidentado o por el lugar del accidente.
En suma, todos aquellos actos necesarios para cumplir nuestro principal objetivo: PROTEGER PARA QUE EL
ACCIDENTE NO SEA MÁS GRAVE.

3. MANEJAR AL HERIDO CON GRAN PRECAUCIÓN


En términos generales, a un accidentado no se le moviliza nunca, salvo que exista un serio peligro para su vida
o integridad física. En ese caso, procederemos a manejarlo con extrema precaución y según los criterios y las
formas que más adelante expondremos al hablar de la manipulación y traslado de heridos.

4. EXAMINAR BIEN AL HERIDO


Para este menester, es imprescindible realizar una primera y rápida inspección clínica para detectar todas aquellas
alteraciones críticas o vitales que pongan en peligro la vida de la víctima y que se identifican por las siglas ABC de:

Airway = ABRIR VÍA AÉREA Breathing = RESPIRACIÓN Circulation = CIRCULACIÓN

Estos tres conceptos guían nuestra asistencia y nos advierten que lo primero que debemos hacer es:
A. Objetivar que existe una vía de aire permeable sin obstrucciones, es decir, comprobar que el accidentado
respira y que ningún obstáculo (por ejemplo, un cuerpo extraño, su lengua caída hacia atrás, etc.) obstruye
el paso del aire a sus pulmones.
B. Objetivar la frecuencia y amplitud de los movimientos respiratorios.
C. Comprobar si su corazón late y a qué frecuencia.

5. NO HACER MÁS DE LO INDISPENSABLE

6. TRANQUILIZAR Y EVACUAR AL HERIDO CONVENIENTEMENTE


Las medidas específicas, las abordaremos en el capítulo de traslado de heridos.

218 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
16 PRIMEROS AUXILIOS

1 6 . 2 . R E S U C I TA C I Ó N C A R D I O P U L M O N A R ( R C P )

«Maniobras destinadas a la resucitación de una persona que ha sufrido un cese brusco de la respiración y/o
de las contracciones cardiacas efectivas durante un período superior a 60 segundos, y cuyo estado de salud
no hacía suponer que falleciese súbitamente».

La muerte súbita puede acontecer por diversas causas. Las más frecuentes son:

• Paro cardiaco propiamente dicho.


• Obstrucción respiratoria.
• Traumatismos en tórax o cabeza.
• Shock.
• Electrocución.
• Reacción alérgica.
• Hemorragias extremas.

Al cesar la función cardiaca, el individuo cae inconsciente. A los 30 segundos el electrocardiograma se vuelve plano
y a los 60 segundos la respiración cesa espontáneamente. Si esta situación sigue más de 4 minutos aparecen
lesiones cerebrales irreversibles.

Por el contrario si lo que primero que sucede es una parada respiratoria, el corazón seguirá latiendo unos 5 ó 6
minutos más, y las lesiones cerebrales tardarán más en aparecer aunque el individuo siga inconsciente desde el
principio.

ANTE UNA SITUACIÓN DE PÉRDIDA DE CONOCIMIENTO Y CAÍDA AL SUELO


LA ACTUACIÓN SE BASA EN:

• COMPROBAR EL ESTADO DE CONSCIENCIA


— El socorrista ha de colocarse arrodillado al lado de los hombros de la víctima.
— Mover de los hombros a la víctima y hablándole en voz alta, ¿se encuentra bien?
— Si no hay respuesta por parte de la víctima, actuar de la siguiente manera:

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 219
16 PRIMEROS AUXILIOS

1. Gritar pidiendo ayuda.


2. Abrir la vía respiratoria mediante la técnica de frente-mentón.
Es frecuente que cuando existe una pérdida del nivel de conciencia, se produzca la obstrucción de la vía aérea
por la lengua, que al perder su tono muscular cuando el individuo está consciente, caiga hacia atrás e impida el
paso del aire.
Con esta maniobra se permite la entrada del aire sin obstáculos al interior de los pulmones:
- Sobre una superficie firme y dura colocamos a la víctima boca arriba, si no lo estaba, y se realiza una hiper-
extensión del cuello del accidentado colocando una mano en la frente, y la otra en el mentón, para abrir
ligeramente la boca.
- Retirar cualquier objeto visible dentro de la boca.

• COMPROBAR SI RESPIRA
Colocando nuestra cabeza encima la boca de la víctima para:
— VER el tórax y el abdomen (para ver sus movimientos).
— OÍR la respiración.
— SENTIR la salida de aire por la boca.
A) Si respira espontáneamente: mantener la vía respiratoria
abierta según explicaciones anteriores y colocación en pos-
tura lateral de seguridad, EXCEPTO CUANDO SE SOSPECHE
LESIÓN DE COLUMNA VERTEBRAL.
B) Si no respira o respira anómalamente, iniciar maniobras de RCP:

RESPIRACIÓN ARTIFICIAL BOCA A BOCA


Si una vez abierta la vía de aire la víctima todavía no respira por sí misma, deberemos aplicarle la respiración
artificial. A lo largo de la historia, se han utilizado múltiples técnicas de respiración artificial. De entre todas, la
que ha demostrado tener más utilidad y ha desplazado a todas las demás, ha sido el método de boca a boca.
La técnica consiste en introducir el aire expirado por el socorrista en las vías respiratorias de la víctima. Aunque
la concentración de oxígeno del mismo es baja (no supera el 17-18%), es suficiente y permite, en la mayoría de
los casos, la supervivencia de la víctima hasta la llegada a un centro de asistencia avanzado.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

Para la aplicación del método boca a boca, deberemos en primer lugar abrir y limpiar la vía de aire, tal y como
explicábamos anteriormente. A continuación, mantenemos la hiperextensión del cuello y con la mano apoyada
en la frente cerramos los orificios nasales haciendo pinza con los dedos pulgar e índice, para evitar que el aire
que insuflemos se salga por la nariz.

Procederemos, entonces, a realizar una inspiración profunda de


unos 3 segundos de duración y a continuación sellaremos la boca
del accidentado con la suya propia para insuflar el aire dentro
durante un un segundo, evitando ventilaciones demasiado rápidas
o demasiado fuertes, observando cómo se expande el tórax de la
víctima, (hoy día existen distintos modelos de válvulas unidirec-
cionales que sirven para evitar el contacto directo de la boca del
socorrista con la del accidentado permitiendo la insuflación de aire).
Después levantaremos lacabeza dejando salir el aire insuflado,
colocando el oído sobre la boca para oír y sentir la salida, y volver
a repetir el procedimiento. (Se realizarán de momento sólo 2
insuflaciones).

• COMPROBAR SIGNOS DE CIRCULACIÓN


Después de las dos insuflaciones comentadas anteriormente observar
si hay signos de respiración, tos, movimientos reflejos. Hay que recor-
dar que si la víctima no respira normalmente, debemos empezar a
realizar compresiones torácicas (Masaje Cardiaco).
Sólo si se tiene práctica comprobaremos el latido carotídeo, para lo cual:
Se colocan dos dedos encima de «la nuez del cuello» y se deslizan has-
ta el ángulo mandibular y el comienzo de la musculatura del cuello.

MASAJE CARDIACO EXTERNO


El corazón se sitúa dentro de la caja torácica detrás del esternón, y encima de la columna vertebral. El masaje
cardíaco pretende que al comprimir el corazón, entre el esternón y la columna vertebral, la sangre que se
encuentra en su interior sea expulsada hacia los grandes vasos, con lo que se completen así de forma artificial
los mecanismos fisiológicos de la contractilidad miocárdica.
Nos mantendremos en la posición anteriormente comentada, es decir, de rodillas al lado de los hombros del
accidentado. Esta postura permite la mayor relajación del socorrista, que va necesitar una posición cómoda, por-
que esta maniobra puede llegar a ser agotadora.
- Colocar a la persona sobre una superficie dura y en decúbito supi-
no (posición de RCP).
- Colocar el talón de una mano en el centro del pecho de la víctima.
- A continuación colocar el talón de la otra mano. De esta manera
se evita la compresión sobre el apéndice xifoides eliminando al
máximo la posibilidad de fracturas de dicho huesecillo.
- Entrelazar ambas manos con los dedos extendidos.
- Brazos rectos, perpendiculares al tórax de la víctima.

Comprimir el tórax de 3 a 5 cm, el corazón quedará comprimido entre las vértebras y el esternón y se produci-
rá la expulsión de la sangre que se ha oxigenado con la respiración artificial permitiendo un flujo y oxigenación
cerebral de un 20% aproximadamente, mínimo pero suficiente para mantener con un hilo de vida al cerebro
hasta que llegue la ayuda especializada.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

La combinación de respiración artificial y masaje cardiaco recibe el nombre de:

RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR
Estas maniobras se recomiendan que sólo las ejecute una sola persona, pudiendo el resto de testigos,
si los hay, encargarse del resto de la organización y relevar al primer socorrista cuando esté agotado.
El ritmo de compresiones y ventilación tiene una relación de 30 compresiones por 2 insuflaciones.
Las maniobras de RCP no deben interrumpirse más de 10 segundos para comprobar si la circulación ha vuelto
espontáneamente, por otra parte muy raro que esto suceda, se ha de continuar hasta que las asistencias médi-
cas se hagan cargo de la situación.
Continúe la Resucitación hasta que:
• Llegue la ayuda cualificada.
• Usted se agote.
• La víctima comience a respirar normalmente.

Ante todo paciente que sale de una parada cardio respiratoria, debemos continuar al menos 2 minutos con RCP.

LA RCP NO ESTÁ INDICADA COMENZARLA CUANDO:


- No se ha presenciado la parada cardiaca.
- No se sabe el tiempo que la víctima lleva en parada cardiaca.
- Cuando es secundaria a una enfermedad de larga evolución o a muerte natural.
Si únicamente se realizan compresiones torácicas, debe hacerlo a una frecuencia de 100 compresiones
por minuto.
A pesar de todo esto el testigo es el que decide, y si se duda, siempre hay que iniciarla, tiempo habrá
para detenerla.

ADULTO

EDAD > 8 Años

COMPRESIÓN Palmas de las manos

PROFUNDIDAD COMPRESIÓN 3,5 a 5 cm

FRECUENCIA 30 : 2
COMPRESIÓN/VENTILACIÓN

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16 PRIMEROS AUXILIOS

RESUCITACIÓN CARDIOPULMONAR BÁSICA

HACER SEGURO EL LUGAR DEL ACCIDENTE


Y EXAMINAR A LA VÍCTIMA
SEGÚN EL SIGUIENTE ESQUEMA:

¿ESTÁ CONSCIENTE?

SÍ NO

Observar otras lesiones:


hemorragias, fracturas, etc. Pedir ayuda y abrir vía aérea

¿RESPIRA?

Colocar en postura lateral NO O ANORMALMENTE


de seguridad
La frecuencia de:
30 masajes cardíacos
2 respiraciones artificiales

RECUERDA, LA PREVENCIÓN ES TU MEJOR PROTECCIÓN

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 223
16 PRIMEROS AUXILIOS

1 6 . 3 . O B S T R U C C I Ó N D E L A V Í A A É R E A Y AT R A G A N TA M I E N T O

Cualquier objeto o cuerpo extraño (dentadura postiza, bolo alimenticio...) puede producir un cuadro gravísimo con
asfixia y parada cardiorrespiratoria.

La actuación será rápida y enérgica, ya que la vida del paciente depende de ello.

Distinguiremos dos cuadros:

A) Obstrucción leve: animar a la víctima a continuar tosiendo y observar de manera continua hasta que mejore, ya
que existe peligro de empeoramiento (ausencia de tos efectiva, inconsciencia...).

B) Obstrucción grave: distinguiremos 2 situaciones:


1) Víctima consciente: aplicar cinco palmadas en la espalda de la manera siguiente:
• Colóquese al lado y ligeramente detrás de la víctima.
• Sujétele el pecho con una mano y recline a la víctima hacia delante, de modo que cuando el cuerpo extraño se
mueva salga fuera de la boca en vez de seguir bajando o incrustándose aún más en la vía aérea.
• Aplique una palmada fuerte entre los omoplatos con el talón de la mano. Puede repetir esta acción hasta 5 veces.
• Si continúa la obstrucción realizaremos la maniobra que en 1974 describió Heimlich:
- Sitúese de pie detrás de la víctima y ponga ambos brazos alrededor de la parte superior de su abdomen.
- Incline hacia delante a la víctima.
- Cierre su puño y colóquelo entre el ombligo y la punta del esternón del paciente.
- Coja esta mano cerrada con la otra mano y empuje enérgicamente en dirección hacia adentro y hacia arriba.
- Puede repetir esta acción hasta 5 veces.
Si la obstrucción persiste podemos alternar 5 palmadas en la
espalda con 5 compresiones abdominales (Heimlich). Tras extraer el
cuerpo extraño comprobar si la víctima respira por sí misma.
2) Víctima inconsciente: Estaremos ante el caso de una víctima
que está inconsciente y que no respira debido a la obstrucción:
• Llame al servicio de emergencia 112.
• Comience la RCP.
Esta maniobra se encuentra contraindicada en los niños meno-
res de siete años por lo que no debe realizarse.
En estos casos de niños pequeños, se intentará desobstruir la
vía aérea aplicando fuertes golpes con el talón de una mano en
la espalda, entre las dos paletillas, combinándolo con la RCP.

• MANIOBRA DE HEIMLICH PARA PERSONAS OBESAS


Y EMBARAZADAS
En estos dos casos y debido al gran abdomen la maniobra de
Heimlich se realiza de la siguiente manera:
— Abrazar a la víctima y colocar un puño en la mitad del esternón.
— Poner la otra mano sobre el puño.
— Realizar compresiones.
— Si cae inconsciente realizar compresiones torácicas.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

• MANIOBRA DE HEIMLICH PARA BEBÉS


La maniobra de Heimlich descrita para adultos esta CONTRAINDICADA EN MENORES DE 1 AÑO, ya que
sus vísceras son demasiado frágiles para aguantar el aumento de presión y pueden sufrir mas lesiones.
En este caso lo que hay que realizar es:
— Coger al niño colocarle boca abajo con la cabeza más baja que los pies, y comenzar a golpear de forma enér-
gica con el talón de una mano entre sus dos escápulas o paletillas 8 ó 10 veces seguidas. Si la maniobra no ha
resultado exitosa, dándole la vuelta comprimiremos con dos dedos el esternón para aumentar la presión intra-
torácica.

16.4. HEMORRAGIAS

Denominamos hemorragias a la salida de la sangre de los vasos que normalmente la contienen, existiendo tres
tipos:
• Externa, si sale fuera de nuestro organismo.
• Interna, cuando la sangre queda dentro de nuestro cuerpo.
• Exteriorizada, cuando sale fuera del organismo a través de sus orificios naturales.

En dependencia del vaso sanguíneo lesionado, podemos clasificar las hemorragias de la siguiente forma:

HEMORRAGIA ARTERIAL cuando se secciona una arteria y vemos salir la sangre a borbotones coincidiendo
con cada latido del corazón, siendo de un color rojo brillante.

HEMORRAGIA VENOSA cuando se secciona una vena, la sangre sale de forma continua y sin fuerza, la sangre
es de color granate.

HEMORRAGIA CAPILAR son hemorragias por lo general de poca cuantía, dado el fino calibre de estos vasos.

Hemorragias externas

ACTUACIÓN DEL SOCORRISTA

Cuando se produce una hemorragia se deben realizar los siguientes pasos en este orden:
1. Compresión local.
2. Compresión de puntos arteriales.
3. Torniquete o garrote.

Compresión local

Comprimir directa y fuertemente sobre la herida


actuando con la máxima limpieza, si no disponemos de
gasas o paños limpios lo haremos con nuestras manos,
durante al menos cinco minutos y sin levantar, aunque el
apósito se llene de sangre. En este caso, añadiremos otros
encima.

Después realizaremos un vendaje compresivo, mante-


niendo el miembro elevado y acostando al herido.

La presión debe efectuarse con el talón de la mano o


con cuatro dedos, controlando los pulsos periféricos para
no comprimir demasiado y evitar el agravamiento de las
lesiones. Este es el método más sencillo y eficaz.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 225
16 PRIMEROS AUXILIOS

Compresión de puntos arteriales


Si la hemorragia persiste y no puede controlarse con la presión, se realizará la presión sobre puntos arteriales
fácilmente accesibles.

Existen muchos puntos de pulso en nuestro organismo como el femoral y poplíteo en las piernas, braquial
y humeral en el brazo y carótida, facial, temporal y subclavio en el cuello.

Pero a efectos prácticos, sólo vamos a considerar dos puntos básicos en este tratamiento: el punto braquial para
las hemorragias del miembro superior y el punto femoral para las hemorragias del miembro inferior.
• Hemorragias en el brazo. La arteria braquial se puede localizar a lo largo de la parte interna del brazo, justo
debajo del músculo bíceps.
Las forma de comprimirla es la siguiente: colocando la mano por debajo del brazo con los dedos, buscar el pulso
de la arteria y comprimir fuertemente contra el hueso húmero elevando el brazo por encima del nivel del corazón.
De esa manera, cesa gran parte de la irrigación de sangre al brazo y junto con la compresión local sobre la herida
se puede llegar a controlar la hemorragia.
• Hemorragias en la pierna. Al igual que en el brazo, la arteria más importante de la extremidad inferior es la
arteria femoral y podemos localizar su pulso a nivel de la ingle.
Ante cualquier herida que no podamos cohibirla mediante la compresión local, iremos a comprimir la arteria
femoral y lo haremos colocando el canto de la mano a lo largo de la ingle comprimiendo fuertemente y ele-
vando la extremidad por encima del corazón.
Con estas dos medidas tan sencillas, podemos cohibir prácticamente todas las hemorragias.

Torniquete o garrote
Ante hemorragias en las que vemos que estos dos mecanismos fallan y la pérdida de sangre es tan grande
que puede poner en peligro la vida de las personas, se puede utilizar el torniquete con las precauciones y riesgos que
ello comporta.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

El uso del torniquete, sólo lo haremos como última medida, ya que vamos a dejar sin sangre a toda la extremidad y
esto puede traer consecuencias muy graves, incluso la amputación de la extremidad ya que puede producirse gangrena.

Un torniquete es una tira ancha de unos cinco centímetros, lisa y lo suficientemente larga como para dar una o
dos vueltas en la extremidad.

Se coloca en la raíz de la extremidad y la compresión ha de ser uniforme en toda la circunferencia. Se ata un nudo
y sobre éste, se coloca cualquier palo que atado con otro nudo, nos permite dar vueltas hasta conseguir que la san-
gre deje de salir por la herida.

Un torniquete no puede estar colocado más de veinte o treinta minutos y cada cierto tiempo, hay que desaflojarlo
un poco para permitir el paso de sangre al resto del brazo o de la pierna.

SE PUEDE COLOCAR FUERA DE UN HOSPITAL, PERO NUNCA SE PUEDE QUITAR FUERA DEL MISMO, aunque
veamos que ha cesado la hemorragia.

Cuando se ponga un torniquete, siempre hay que avisar a los sanitarios con una nota que resalte sin necesidad
de buscarla, poniendo la hora de colocación y la extremidad.

Hemorragias internas
Se producen cuando cualquier vaso sanguíneo se rompe y la sangre queda dentro de nuestro cuerpo, principal-
mente en el abdomen.

Una hemorragia interna puede aparecer por:


• Traumatismos fuertes en abdomen.
• Enfermedades del estómago o intestino.
• Alteraciones en la coagulación de la sangre, etc.

Podemos sospechar una hemorragia interna cuando, después de un traumatismo grande, vemos que la persona
al cabo de unos minutos empieza a sentirse mal, se pone pálida, sudorosa e incluso pierde el conocimiento.

ACTUACIÓN DEL SOCORRISTA


Realmente poco podemos hacer por intentar cesar la hemorragia, lo que haremos será:
• Acostar al accidentado, colocándolo en la postura de seguridad y ladeando la cabeza, por si se producen vómi-
tos que éstos sean expulsados al exterior y no le produzcan una posible asfixia.
• Elevarle las piernas.
• Realizar un traslado urgente.

Hemorragias exteriorizadas
Se producen cuando existe una hemorragia interna y la sangre sale por orificios naturales de nuestro cuerpo: nariz,
boca, oídos, ano, uretra y vagina.
• Hemorragias nasales (Epistaxis)
1. Colocar a la persona sentada y con la cabeza inclinada hacia delante tranquilizándola a la vez.
2. Comprimir con dos dedos las fosas nasales durante un par de minutos y levantar la compresión para ver
si ha cesado, impidiendo que la persona respire fuertemente por la nariz o que se urgue dentro de la
misma. Si no ha cesado, volver a comprimir durante otros cinco minutos.
Cuando la hemorragia es importante y no cesa con la compresión, se puede hacer un taponamiento empleando
una gasa enrollada y mojada en vaselina o agua oxigenada. Ir introduciéndola en la nariz y trasladar a la persona
a un hospital.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 227
16 PRIMEROS AUXILIOS

• Hemorragias por el oído (Otorragias)


Cuando se produce la salida de sangre por el oído, puede tener su origen en el conducto auditivo externo o ser
más grave y si ha habido traumatismo en la cabeza, tratarse de una fractura de los huesos de la base del crá-
neo. Son las únicas hemorragias que no hay que intentar detenerlas, ya que si no dejamos que salga sangre,
ésta se acumula en el interior del cráneo y ocasiona graves lesiones.
Conducta a seguir: Colocar a la persona tumbada y del lado que se le produce la hemorragia, colocando una
gasa para que empape y trasladarlo lo más rápido posible a un hospital.
Otras hemorragias producidas por lesiones internas en las que la sangre sale por los otros orificios naturales res-
tantes: realmente poco se puede hacer. Lo único es aconsejar a la persona que sea visitada lo antes posible por
un médico.

16.5. HERIDAS

Denominamos heridas a las soluciones de continuidad que se producen en la piel o en cualquiera de nuestros
órganos internos.

Según el mecanismo de producción y el agente causal, podemos clasificar las heridas en:

• Punzantes. Producidas por agujas, clavos, estiletes, etc., que se caracterizan por:
– Ser poco dolorosas.
– Separación mínima de los bordes.
– Poca necrosis.
– Hemorragia mínima.

• Incisas. Producidas por objetos afilados.


Tienen las siguientes características:
– Dolor agudo.
– Separación de bordes.
– Poca necrosis.
– Hemorragia importante.

• Contusas. Originadas por objetos romos


con bordes irregulares. Se producen cuando
la fuerza del impacto supera la elasticidad de
la piel. Se caracterizan por:
– Fuerte dolor al comienzo.
– Hemorragia poco importante.
– Gran necrosis.

• Desgarro. Se produce por atrapamiento y tracción contra objetos que desgarran los tejidos, la más frecuente
es en cuero cabelludo que se denomina scalp. Se caracteriza por:
– Sangrar abundantemente.
– Poco dolor.
– Poca necrosis.

Además de éstas que podríamos considerar puras, existen otras que serían el resultado de la combinación
de las anteriores.

228 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
16 PRIMEROS AUXILIOS

Algunas heridas parecen ser más graves aparentemente, sobre todo las localizadas en cara y cuero cabelludo, que
parecen muy aparatosas y si limpiamos la sangre, nos encontramos con una herida mínima.

Por el contrario, hay heridas, especialmente las punzantes, que parecen mínimas. Apenas sangran y tienen gran
riesgo de infección y afectan a órganos importantes.

El dolor depende del territorio agredido, sobre todo cuando la herida afecta a las capas más superficiales de la
piel, que es donde se localizan las terminaciones nerviosas.

¿Cómo valoramos una herida?


En primer lugar, debemos indagar el mecanismo de producción para valorar las posibles lesiones asociadas (trauma-
tismos, esguinces, etc.).

Asegurarse que las características de la herida requieren una atención en el servicio de urgencias para su sutura,
ya que heridas con más de seis horas de evolución, no se pueden saturar y la curación es más complicada.

Aunque no existen reglas fijas, una herida de más de 10 horas de evolución no se debe suturar y dejar que cure
por segunda intención.

En casos de infección, aparecen los signos de calor, rubor, tumor y dolor y esto constituye una contraindicación
de sutura de la herida, independientemente del tiempo de evolución.

En ciertas ocasiones, la sutura de la herida se puede hacer con más demora según la parte afectada. En el cuero
cabelludo o la cara, al haber más irrigación sanguínea, este tiempo se puede dilatar.

Hay factores que indican si la sutura es necesaria o no. Las heridas punzantes, por mordedura o arma blanca, hay
que tratarlas con drenaje sin suturar.

¿Cómo actuar en una herida?


Para que nuestra actuación sea lo suficientemente correcta, debemos guiarnos por los siguientes apartados:
a. Quitar todos los objetos que compriman o contaminen la herida, como las ropas, pulseras, anillos, etc.
b. Actuar con la máxima limpieza.
c. Cohibir la hemorragia.
d. Colocar apósito, intentando cerrar los bordes y colocar un vendaje ligeramente compresivo.

Gravedad de las heridas


La gravedad de la herida viene dada por:
• Parte del cuerpo que afecta, especialmente si se trata de zonas cercanas a alguna arteria importante.
• Extensión.
• Profundidad.
• Hemorragia.
• Contiene cuerpos extraños enclavados.
• Afectación de tórax, abdomen y órganos internos.
• Afecte a orificios naturales de nuestro cuerpo.
• Limpieza de los bordes.
• Infección.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

Tratamiento de heridas leves


Son principalmente las erosiones y abrasiones. Se producen cuando hay un rozamiento de la piel contra objetos
rugosos y abrasivos (asfalto, estucados de paredes, etc.). Suelen ser dolorosas, con poca hemorragia. Hay que consi-
derar, además, otras lesiones como fracturas, contusiones o esguinces.

Lavar la herida con abundante agua y jabón en dirección contraria a cómo se produjo el rozamiento.
De esta forma, podrán expulsarse posibles cuerpos extraños como gravilla pero nunca hacer fuerza para extraerlos ni
emplear pinzas.

Si la herida es pequeña, conviene dejarla al descubierto. Si es grande, colocar un apósito de vaselina cubierto de
un vendaje, teniendo en cuenta que no comprima demasiado y actúe como un torniquete, impidiendo el paso de circu-
lación a las zonas distales para que no produzca hinchazón, edema y hormigueo de los dedos.

Levantar el apósito cada 24 o 48 horas para ver la evolución, ya que si aparecen puntos de pus, estrías rojas, bordes
rojos e hinchados, éstos requieren atención médica. Punciones. Heridas provocadas por objetos punzantes. Se conside-
ran leves, pero pueden agravarse debido a la longitud de la penetración o si la punta del objeto estuviera contaminada
por gérmenes.
• Lava con abundante agua y jabón.
• Si la herida es en el pie, no hay que dejar que la persona camine.
• Si la herida es pequeña, es preferible dejar que sangre un poco para expulsar cuanto sea posible los gérmenes
contaminantes.
• Colocar un vendaje comprimiendo ligeramente.
• Traslado del herido a un centro de urgencias para el posterior tratamiento, especialmente para la prevención
antitetánica.

230 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
16 PRIMEROS AUXILIOS

Tratamiento de heridas graves o penetrantes

HERIDAS TORÁCICAS
Son heridas graves, que con el transcurso de los años han aumentado, dado el incremento progresivo de accidentes
de circulación.

Se considera que en un 75% de los accidentes mortales hay implicación de lesiones torácicas.

La mortalidad por herida torácica causada por arma blanca supone en 3% y por arma de fuego, un 15-20%. El resto
son lesiones provocadas por accidentes de tráfico.

El éxito que supone salvar a una persona que presenta una herida torácica, va a depender del rápido auxilio en el
lugar del accidente.

La gravedad es importante, dado que dentro de la caja torácica, existen órganos que son vitales para la vida y que
con su lesión, pueden provocar la muerte en pocos minutos.

En el interior de la caja torácica, existen los siguientes órganos que pueden verse afectados en cualquier accidente
torácico:
• Caja torácica, costillas, músculos y esternón.
• Pleura parietal y visceral (es la doble membrana que envuelve los pulmones).
• Pulmones.
• Corazón.
• Grandes vasos.
• Diafragma.

Traumatismo torácico abierto. (Véase Traumatismos torácicos)


Es cuando se produce una comunicación entre el interior del tórax y el exterior, al haber sido lesionada la pleura.

En estos traumatismos, mientras se hace la valoración y si es posible, hay que saber cómo se produjo la lesión.
Podemos sospechar que se trata de una lesión abierta si vemos salir por la herida burbujas de aire o incluso oímos
respirar la herida.
• Taponar la herida con un plástico.
• Colocar un apósito encima del plástico, cerrándolo con esparadrapo por al menos tres lados y dejando uno
de ellos abierto, para que sirva de válvula de escape y de esa forma, evitar que se acumule aire dentro del
pulmón, pudiendo provocar lo que se denomina neumotórax a tensión.
• Mientras llegan las asistencias o durante el traslado, tranquilizar al herido y conseguir que hable pero sin
que se mueva demasiado.

Lesiones torácicas abiertas con objetos enclavados


Cuando una herida torácica se produce por un objeto que ha quedado enclavado. Como norma general
NO se aconseja retirarlo.
1. Comprobar si hay insuficiencia respiratoria, observando cómo respira la persona.
2. Inmovilizar el objeto.
3. Colocar un apósito alrededor del objeto.
4. Realizar una compresión alrededor del objeto, teniendo cuidado para que no se introduzca más.
5. Traslado urgente en posición de seguridad consistente en postura semisentada o recostada sobre la zona
afectada.
6. Proteger a la víctima y a uno mismo, en caso de intento de suicidio u homicidio.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 231
16 PRIMEROS AUXILIOS

Traumatismos torácicos cerrados


Son provocados por fuertes contusiones que pueden fracturar las costillas por uno o más puntos de las mismas.
Cuando se lesionan tres costillas o más, se produce lo que se denomina Volet costal, situación muy grave con intensa
insuficiencia respiratoria que puede poner seriamente en peligro la vida.
Como síntomas de esta lesión, aparecerá un hundimiento de la pared torácica, con respiración paradójica (en
el momento de la inspiración hay hundimiento de la zona lesionada y con la espiración aparece abombamiento
de dicha zona).

¿Cómo actuar?
Intentar estabilizar la caja torácica y prevenir la obstrucción de las vías aéreas.
1. Presionar sobre la zona afectada con las manos, impidiendo que se mueva.
2. Colocar al herido en decúbito lateral sobre el lado afectado.
3. Extraer cuerpos extraños de la boca.

HERIDAS ABDOMINALES
Las lesiones abdominales podemos clasificarlas en:
• Lesiones abiertas.
• Lesiones cerradas (no atendidas como primeros auxilios).

Valoración y tratamiento
• Controlar las funciones vitales.
• Si es abierta con salida de vísceras, nunca reintroducirlas porque se corre peligro de provocar infecciones.
• No retirar objetos enclavados.
• Realizar compresión para cohibir la hemorragia que, por lo general, suele ser pequeña.
• Actuar con suma limpieza para evitar infecciones.
• Traslado urgente en posición de seguridad, es decir, en la posición de decúbito con las piernas flexionadas.

¿Qué no debemos hacer?


• No debemos utilizar algodón, alcohol ni pomadas.
• No debemos extraer los objetos enclavados.
• No debemos hurgar en las heridas.

16.6. QUEMADURAS

Las quemaduras se clasifican según la fuente que origina el calor:

• Termales. Producidas por:


– Líquidos (agua hirviendo).
– Sólidos (plancha doméstica).
– Fuego.
• Químicas. Son aquellas producidas por sustancias corrosivas o cáusticas (ácidos).

• Eléctricas. Cuando la corriente eléctrica pasa por nuestro cuerpo (arco voltaico).

• Radiaciones. Producidas por la acción de ciertas ondas electromagnéticas (rayos UVA).

232 C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S
16 PRIMEROS AUXILIOS

¿Cómo valorar la gravedad de una quemadura?


La gravedad de una quemadura depende de la profundidad de la misma y de la superficie corporal quemada.

PRIMER GRADO
Las más superficiales que afectan únicamente a la capa más externa de la piel. Se caracterizan por un enrojecimiento
dermatológico, que se torna doloroso y ligeramente edematoso. Este tipo de quemaduras no dejan secuela. Un
ejemplo de quemadura de primer grado es el eritema solar, muy frecuente en los bañistas que han estado expues-
tos al sol más tiempo del debido.

QUEMADURAS DE SEGUNDO GRADO


Son más profundas que las precedentes, afectan a la dermis en
profundidad, pero al igual que las de primer grado son de gro- 9%
sor parcial, conservándose la lámina propia. Su característica
fundamental es la aparición de ampollas rellenas de un líquido
claro que es suero. Son muy dolorosas y tienden a la epiteliza-
ción y reparación espontánea sin secuelas.
18%
9% 9%
QUEMADURAS DE TERCER GRADO
Destruyen todo el espesor de la piel, por lo que también se las
conoce como quemaduras de grosor total. Su aspecto es páli-
do, apareciendo zonas de tejidos y vasos coagulados. Pueden
causar, según la intensidad, escaras e incluso costras negruzcas
debido a verdaderas carbonizaciones de los tejidos.
1%

La extensión de las quemaduras es un importante factor a


considerar en la valoración de su severidad. Para determinarla,
se utiliza una regla muy sencilla, la regla de los nueves, en la 18% 18%
que se divide la superficie corporal en áreas que suponen el
9% o múltiplos del mismo, estimándose:
• Cabeza y cuello 9%
• Brazo 9%
• Cara anterior de tórax y abdomen 18%
• Espalda y nalgas 18%
• Pierna 18%
• Genitales 1%
También puede ayudar en determinados supuestos el hecho que la palma de la mano suponga aproximadamen-
te un 1% de la superficie corporal total.

¿Qué debemos hacer?


La asistencia de primeros auxilios en caso de quemaduras la fundamentaremos en los siguientes puntos:

1. Apartar al individuo del agente calórico. Para ello es necesario que apaguemos las llamas, quitemos posi-
bles materiales incandescentes, etc.

2. Contrarrestar sus efectos. Debemos, a continuación, enfriar las zonas quemadas con cualquier líquido.
Cualquier método de enfriamiento de la zona afecta puede ser bueno, con tal de que se disponga de él rápi-
damente, pero lo más aconsejable es: AGUA.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 233
16 PRIMEROS AUXILIOS

3. Realizar una valoración clínica general:


• Valorar el nivel de conciencia.
• Asegurar una buena función cardiorespiratoria, examinando la mucosa oral y nasal para buscar signos de
inhalación y asegurando la permeabilidad de la vía aérea y la circulación sanguínea. Tener en cuenta las
indicaciones al tratar la posibilidad de la reanimación cardiopulmonar (RCP), si se plantea la situación.
• Valoración y tratamiento de lesiones asociadas como fracturas o hemorragias, entre otras, siguiendo las
pautas que estableceremos en otros capítulos de este manual.

4. Cubrir la zona quemada:


• Toda quemadura establecida se comporta como una herida y está sometida a las mismas complicaciones
que éstas, en especial la infección. Por eso, es importantísimo proteger las zonas quemadas cubriéndolas
con apósitos estériles si se tienen a mano o en su defecto, sirve cualquier trapo limpio.

5. Trasladar urgentemente al accidentado:


• Toda víctima de quemaduras debe ser vista por un médico. Cuando estas quemaduras son importantes,
corre serio peligro la vida del accidentado y debemos trasladarlo urgentemente a un centro asistencial.

¿Qué no debemos hacer en caso de quemaduras?


• Administrar líquidos orales.
• Quitar las ropas adheridas a las zonas quemadas (hay que cortarlas alrededor).
• Pinchar las ampollas.
• Aplicar pomadas, ungüentos u otras sustancias de entrada, que impidan que salga el calor de la quemadura.

16.7. FRACTURAS

La definición de una fractura viene dada como la solución de continuidad, rotura o interrupción de la continuidad
de un hueso de forma traumática o espontánea, con afectación del hueso o cartílago.

En ocasiones no se ve afectado el hueso por sí solo sino que también se alteran las estructuras vecinas o partes
blandas de sus proximidades como músculos, vasos, nervios o piel, que conforman el denominado «foco de fractura».

Clasificaciones
SEGÚN SU ASPECTO EXTERNO
• Abiertas o complicadas: El hueso aparece a través de la piel. La puerta de entrada en contacto con el exterior
puede infectarse y por tanto complicar la fractura.
• Cerradas o simples: La piel está íntegra. No se expone a la infección.
• Sin desviación o no desplazadas: No hay deformidad exterior.
• Con desviación o desplazadas: La deformidad es evidente.

SEGÚN LA ALTERACIÓN ANATÓMICA DEL HUESO


• Incompleta: Es el caso de una fisura, fractura en tallo verde.
• Completa: El hueso queda interrumpido totalmente.

Síntomas generales
• Traumatismo previo, salvo las espontáneas.
• Chasquido o ruido característico.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

• Heridas, asimetrías, deformidades.


• Movilidad alterada, anormal.
• Impotencia funcional, inflamación, equimosis (acúmulos de sangre precoces por roturas de vasos).
• Dolor (aumenta con movimientos, al tocar la zona y no se calma espontáneamente). Posicionamiento del miem-
bro o zona de la fractura intentando evitarlo.

Tratamiento general de las fracturas

PRIMEROS AUXILIOS
Valorar el estado general del enfermo, no desplazando a la víctima de un lugar a otro. Si hay riesgo vital, posponer
la ayuda en la fractura. No se debe actuar en primera instancia sobre la zona lesionada y olvidarse de las constantes
vitales del paciente. Ante todo accidentado, lo primero que hay que tener en cuenta es la existencia de respiración
espontánea y de pulsos periféricos.

Buscar las posibles lesiones asociadas (otras fracturas, traumatismos abdominales). Analgésicos generales o locales.

Buena inmovilización con un entablillado rígido, férulas neumáticas o vendas enyesadas.

Se utiliza aquello de lo que se disponga. En fracturas de dedos de la mano, basta con un lapicero, tablilla de los polos
u otros tomando como muestra el mismo dedo en la otra mano. Dependiendo de las circunstancias, se utilizará lo
más apropiado. Si la fractura es de antebrazo, codo, mano o dedos se colocará un cabestrillo.

Si es posible, colocar el miembro fracturado en elevación.

Las férulas colocadas deberán quedar bien fijadas y almohadilladas para evitar lesiones de la piel. Una vez realizada
una buena inmovilización, se puede proceder al traslado.

C U R S O B Á S I C O D E P R E V E N C I Ó N D E R I E S G O S L A B O R A L E S 235
16 PRIMEROS AUXILIOS

EN EL LUGAR DEL ACCIDENTE


• Si es cerrada:
– Enderezar las fracturas muy angula-
das, NO REDUCIR.
– Entablillamiento y vendaje compresi-
vo (colocar almohadillado con apó-
sitos y/o algodón para evitar lesiones
de la piel, úlceras, escaras, etc.).
– Tratamiento médico del dolor:
Analgésicos.
– Traslado. Si es fractura de extremida-
des inferiores, es preferible llevarlos
en camilla.

• Si es abierta:
– Controlar hemorragias con vendajes
compresivos.
– Apósitos estériles.
– No introducir restos óseos.
– Inmovilización y analgésicos.
– Gammaglobulina antitetánica.

• En ambos casos:
– Control de pulsos periféricos antes y después de vendajes compresivos. Observar que no se inflaman los
dedos de las extremidades ni se quedan fríos y adquieran un tono azulado con dolor y rigidez (vendaje muy
apretado que impide la circulación).

1 6 . 8 . T R A U M AT I S M O S

Fracturas en columna vertebral cervical


El origen son golpes sobre columna vertebral directos.

Producen parálisis de extremidades e incluso la muerte, al afectar a la médula espinal. A nivel cervical, afecta a
músculos respiratorios y su paralización conduce a la asfixia. No se debe cambiar al accidentado de posición, a no ser
que se observe dificultad de movimientos respiratorios.

Se observa falta de movimientos en extremidades con pérdida de sensibilidad. A veces, pérdida de conocimiento
y fuerte dolor en la zona afectada.

Si se sabe, se puede inmovilizar la columna a ese nivel con un collarín o férula cervical o bien, fijar la cabeza a la
camilla con almohadilla y vendas, fijando a la vez tronco y miembros para evitar cualquier movimiento.

Se debe movilizar a la persona en el traslado, como si fuera un bloque compacto, al menos entre tres personas
(una sujetando cuello y cabeza y las otras dos el cuerpo y extremidades). Si el accidentado está consciente y puede
colaborar, se le indica que se ponga rígido, intentando que su cuerpo se comporte como un bloque.

Pero lo mejor es no realizarle movimientos. No tocarlo ya que podría originarse una lesión medular que no existía.
Esperar la llegada de la ambulancia y del personal médico cualificado.

Controlar el grado de consciencia del sujeto.

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16 PRIMEROS AUXILIOS

1 6 . 9 . M A N I P U L A C I Ó N Y T R A N S P O RT E D E H E R I D O S

En la asistencia a una accidentado, es prioritario y fundamental para evitar graves complicaciones, un correcto
y adecuado manejo y transporte del herido, observando detenidamente todas aquellas maniobras que a continuación
pasamos a describir.

En primer lugar, sólo se debe manipular a un accidentado en caso de que se trate de un socorrista experimentado
y cuando el lesionado esté estabilizado.

Como norma, nunca se retirará al accidentado del lugar del suceso hasta que no existan medios adecuados para
hacerlo y hayan llegado las asistencias.

El traslado se hará de forma urgente cuando exista peligro de fuego o explosión y corran más peligro, tanto el
accidentado como la persona que asiste, al permanecer en el lugar del accidente.

El rescate puede ser simple o complicado, cuando el accidentado se encuentra atrapado por una máquina, escom-
bros, etc., necesitándose, entonces, un equipo especializado para poderlo efectuar.

El rescate simple lo podemos efectuar con nuestras propias manos, sin necesidad de objetos especiales. Siempre
que procedamos a movilizar a un accidentado, debemos tener muy presente la posibilidad de fracturas en la columna
vertebral que puedan dañar la médula espinal, con las consecuencias irreparables que ello produciría.

Por este motivo, consideramos a la persona como si fuera un eje rígido, manteniendo siempre inmovilizados y en
su correspondiente alineación, la cabeza, tronco y extremidades, evitando cualquier flexión o torsión de su columna
vertebral.
Existen varias maneras de abordar a una accidentado, según el número de personas que realicen el rescate.

Cuando nos encontramos solos, la manera más apropiada de movilizar a una persona herida, será arrastrarle de las
axilas o de los pies, según las posibilidades y el tipo de lesión, y siempre teniendo en cuenta de no romper su eje central.

Si podemos ayudarnos de un número suficiente de rescatadores (4-5 personas), se puede efectuar de diferentes
maneras, siendo las más sencillas:

Método de cuchara. Consiste en que los rescatadores elevan a la víctima arrodillados a un lado y la atraen hacia
sí, respetando su eje, tal como explican las figuras adjuntas. Siguiendo esta maniobra de la colocación inmediata en
un medio de transporte convencional (camilla).

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16 PRIMEROS AUXILIOS

Método del puente holandés. Consiste en la elevación de la víctima, colocados los rescatadores en puente por
encima de ella, a la vez que se introduce por debajo una camilla o medio de transporte rígido (puerta) que respete
su eje sin posibilidad de movimiento.

Una vez conseguida la movilización, procederemos a su traslado, vigilando cualquier complicación que pudiera
surgir en el mismo.

La posición en la que lo efectuaremos dependerá de las lesiones que sufra el accidentado, existiendo las siguientes
posibilidades:
• DECÚBITO SUPINO. Para lesiones vertebrales, fracturas y RCP.
• DECÚBITO SUPINO CON PIERNAS ELEVADAS. En casos de shock y parada cardiorrespiratoria.
• DECÚBITO SUPINO CON CABEZA ELEVADA. En traumatismos craneoencefálicos y accidentes cerebrovasculares.
• DECÚBITO LATERAL IZQUIERDO. En personas inconscientes sin lesión medular.
• SEMISENTADO. En heridas torácicas abiertas y cerradas.
• DECÚBITO SUPINO CON PIERNAS DOBLADAS. En heridas abdominales.

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