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Terapia Conductual

La terapia conductual es definida aquí como una orientación clínica general para la
solución o modificación de problemas emocionales y conductuales, identificada
filosóficamente con un enfoque experimental del estudio de la conducta humana.

Por lo tanto se le da gran importancia al método de sistematización del conocimiento de


las ciencias de la conducta.

Para la terapia conductual es clave incorporar en su práctica el uso de variables o


condiciones de la interacción conducta-ambiente cuyo impacto en la determinación de
los problemas psicológicos haya sido claramente mostrado en estudios experimentales
suficientemente controlados.

Desde esta perspectiva, el material a tratar será organizado alrededor de algunos


problemas centrales generalmente típicos de la conducta psicológica. Se discutirán los
modelos teóricos o conceptuales principales con los que se intentan abordar esos
problemas y los problemas terapéuticos derivados de esos modelos.

Concepciones erróneas acerca de la Terapia Conductual

1.- Es simple y fácil de aplicar, 1970 se describían logros espectaculares en el


tratamiento de conductas problemáticas, miedos intensos de diversa naturaleza,
conducta autodestructiva en niños autistas y la modificación de conducta eran en su
práctica general, tan simple y poco sofisticadas como estos informes originales, que
podían ser aplicados por no psicólogos y que originaban agravamiento del problema
tratado al inicio.

2.- Terapia conductual involucra procedimientos bárbaros concebibles sólo para ser
aplicados en animales sacrificados en el laboratorio para beneficio de la ciencia:
La lobotomía, terapia aversiva química y terapia electro convulsiva, el público
relacionó el uso de procedimientos crueles e impersonales con la práctica de la terapia
conductual, muchos de los estudios de laboratorio se efectuaron con animales. Se
trataba de que ofrecieran reacciones igualmente medibles y específicas, estímulos tales
como descargas eléctricas o estimulación luminación, que no son posibles en
condiciones humanas, estudios posteriores demuestran que vía imaginación con
material aversivo natural que el mismo cliente aporta con resultados iguales o mejores
que con estímulo aversivos químicos o eléctricos. Nuevas ideas con respecto a los
procedimientos adecuados a los principios de comportamiento provienen más y más de
la observación de los modos naturales en que las personas resuelven sus problemas.

3.-La terapia conductual encierra una manipulación irrespetuosa de la autonomía del


cliente, va a variar dependiendo de la filosofía general acerca de la naturaleza del ser
humano que el terapeuta profese. En la práctica corriente lo más usual es que los
terapeutas de la conducta compartan con otros la mayoría de los valores y
preocupaciones existenciales con respecto al cambio personal, sin revisar otros “que
para el terapeuta son importantes “curado o no” sin que antes le guste o no, haya
revisado toda la historia de su vida sexual. Que sea el mismo cliente quien determine,
no sólo, los objetivos de la terapia, sino que también el modo de lograrlos dependiendo
de los recursos disponibles en términos de las técnicas y procedimientos concibe la
capacidad de autodirección Goldfried y Davison l977, de desarrollar métodos y
procedimientos que faciliten de desarrollo de éstas habilidades en las personas que
carecen de ellas o las ejercen de manera disminuida (Thoresen y Mahoney, 1974).

4.- La terapia conductual es superficial, se concentra en la conducta sintomática logra


cambios y mejores ajustes en la vida de los sujetos sin tocar, sin embargo las causas
subyacentes profundas del problema. DETRÁS DE UN SÍNTOMA O CONDUCTA
PROBLEMA puede haber mayor o menor profundidad subjetiva dependiendo de la
historia de aprendizaje de esa conducta. Lo que para un psicólogo psicodinámico es
“profundo” para el conductual es “complejo”. Esto significa que una misma conducta
puede estar determinada en un sujeto por “una sola causa”, mientras que en otro, la
misma conducta es el resultado de experiencias de muy diverso tipo y por lo tanto, esta
determinada por “muchas causas”. Si el terapeuta conductual es capaz de encontrar
todas las interacciones relevantes para el control de una conducta compleja,
invariablemente llagara al nivel de “profundidad” necesario postulado por la psicología
psicodinámica.

Aplicaciones a problemas clínicos frecuentes.

Muy a menudo los clientes empiezan el proceso de consulta describiendo un problema


más o menos específico. Sin embargo, el análisis funcional de estos problemas revelara
que esta queja inicial es solo el aspecto más visible de un conjunto mayor de
dificultades en la vida de un sujeto que interfiere con su funcionamiento pleno y el
desarrollo de sus potencialidades como persona.

La terapia conductual se puede dar por empezada desde el momento mismo en que se
inicia el análisis de la conducta como una función de sus contingencias, antecedentes,
organísmicas y consecuentes. Este análisis usualmente minucioso, que se fundamenta
en la hipótesis del “interaccionismo” y “situacionalismo” pronto inicia un movimiento
de exploración en el cliente cuyo impacto principal en la mayoría de los casos es el de
que rápidamente comienza a visualizar su problema como un eslabón con significado y
sentido dentro de una cadena de eventos en su ambiente circundante en si mismo. En
muchos casos, con mucho alivio, el cliente cuestiona una imagen de si mismo
sobrecargada de auto etiquetas como “estoy loco”, “soy neurótico”, “algo anda mal en
mi mente”, etcétera y por primera vez percibe con claridad su “problema personal”
trasciende su persona y parte además, de una compleja constelación de las conductas
propias, las de otras personas y otros eventos relevantes de su ambiente interno y
externo. Conlleva a una reestructuración muy importante de la manera en que el cliente
perciba de inicio sus problemas, por ejemplo, esto podría ser, negarse a hacer algo que
no quiere hacer de una manera no rechazante, racional, pero a la vez firme y decidida.

Muchos autores han considerado el proceso de discriminación de estímulo, en este


proceso, cuando el cliente descubre, con la ayuda del terapeuta, que sus reacciones
emocionales y motoras están determinadas por situaciones de las que él no era
consciente, Con este simple descubrimiento su percepción del problema experimenta
importantes cambios. A medida que el análisis progresa, el cliente comienza también a
ser capaz de organizar su situación de tal manera que le es posible establecer una
jerarquía de prioridades con respecto a la solución de sus problemas.
Cuando se llega al punto en el que los recursos naturales del cliente no son suficientes
par la resolución del problema, el terapeuta conductual se convierte en una fuente
constante de información referente a posibles modos derivados de la investigación
clínica experimental. Para situaciones como ésta una fuente adicional de reforzamiento
más sutil es postulada por la teoría de los dos factores de Mowrer (1960), sugiere que la
ansiedad, como respuesta condicionada de dolor (como puede ser el miedo).

La teoría de Mowrer postula que la eliminación de los estímulos discriminativo que


señalan un estimulo aversivo es reforzante debido a que estos son seguidos por reducir
el estrés de la ansiedad. Para muchos este alivio compensa las consecuencias. Para
Mower este es el punto crítico de la fuerte resistencia al cambio.

Otros psicólogos (Fantino y Logan, 1977; Catania, 1979; Rachlin, 1976) consideran que
esta teoría conserva un sabor mentalista debido a que se postula un estado de
“experiencia perturbadora” como mediador de la respuesta de ansiedad vía
reforzamiento negativo

Proponen mantener un análisis conductual concentrándose en los efectos de las


diferentes contingencia de refuerzo sobre las conductas de ansiedad o en los efectos de
la estimulación aversiva sobre el flujo habitual evitando todo uso de constructores
inferidos de ansiedad

Esta teoría ha sido útil para entender el porque de la conducta neurótica de evitación es
tan resistente a la extinción. Por lo que se asumen que una vez que un individuo
experimenta el alivio de sus estados evitando con la situación en forma irracional, es
muy difícil que aprenda respuestas nuevas mas apropiadas así como es muy improbable
que la respuesta de la ansiedad se extinga.

Una definición apropiada de ansiedad: Es una respuesta compleja y transitoria


producida por estimulación aversiva condicionada, involucra un patrón interrelacionado
de interacciones manipulables, fisiológicos, conductuales y expresivos o informes
verbales de experiencia subjetiva.

En la situación terapéutica el análisis de estos componentes en sus dimensiones físicas


posibles y su relación funcional con la contingencia ambiental conducirá a una mejor
comprensión y explicación de lo que ocurre tanto con el cliente como con el terapeuta y
así diseñar el tratamiento apropiado. En el caso de la desensibilización sistemática se
enfatiza el control de las condiciones que activan la respuesta y los componentes
fisiológicos de las respuestas. En otros tratamientos como la “terapia de inundación” o
“flooding”, “desvanecimiento” o “fading”. “formación de respuestas” o “zapping” y
aproximaciones sucesivas, enfatizan un análisis de las interacciones operantes que están
involucradas. En la práctica terapéutica es posible que se trabaje tanto con respondientes
como con operantes.

Desensibilización sistemática
En este proceso se establece una lista de situaciones en las que se incorporan estímulos
claves. Se incluyen tácticamente de modo que las situaciones tengan la capacidad de
evocar ansiedad con diferentes grados de ansiedad. Dependiendo de la intensidad de la
ansiedad la lista de situaciones se estructura en una jerarquía que empiece con aquellas
de nivel mas bajo. Posteriormente el cliente debe imaginar las situaciones mientras se
encuentra en un estado incompatible con las respuestas fisiológicas de la ansiedad. El
terapeuta debe asegurarse de que la respuesta incompatible predomine sobre la
ansiedad. De acuerdo a la hipótesis los componentes fisiológicos de la ansiedad se
pueden inhibir por respuestas incompatibles más fuertes en presencia de la ansiedad.
Muchos estudios clínicos y experimentales sugieren la desensibilización con relajación
muscular como efectiva.

La decisión que se tome dependerá en gran medida del cliente. Una excelente relación
cliente-terapeuta puede generar seguridad y tranquilidad en el cliente lo suficientemente
fuerte para inhibir esta ansiedad.

Terapia de Inundación o “Flooding”

Se crea una situación en la que el cliente tenga ansiedad y evitar que se distraiga. Si la
exposición a los estímulos condicionados se mantiene hasta que la ansiedad
desaparezca. Su uso sin embargo tiene riesgos, puede que el cliente se angustie
demasiado y escape en el momento critico, producioendo que se refuerce la ansiedad.
La evidencia sugiere que es un tratamiento ideal para la conducta compulsiva.

Procedimientos Operantes

Aquí se evita la reacción de ansiedad en las situaciones temidas. Teóricamente se


supone que la conducta de evitación se mantiene porque impide que suceda la
estimulación aversiva, lo que llevara a remplazar el sentimiento de ansiedad. Se
interpreta el cambio como nuevo aprendizaje.

La mayoría de los sujetos refirieron que la desensibilización sistemática es el


procedimiento más agradable. La evidencia sugiere que el combinar tratamientos puede
ser efectivo.

Selección de Tratamiento

Se deben considerar varios aspectos como: efectividad, aplicación ética y aplicación


práctica. Se debe analizar si el cambio si se debe al tratamiento. Tener evidencias de que
tratamiento funcionara mejor para su tipo de problema, saber que habrá ninguna
complicación y decirle al paciente de las alternativas y riesgos.

Respuesta Depresiva

La terapia conductual puede ser prometedora para aliviar la conducta depresiva que se
puede dar por las siguientes razones:
1.- Por un déficit en el desarrollo de alguna habilidad, como en su habilidad de
expresarse. Si este desprecio desaparece de su entorno si seguridad puede regresar.
2.- Que el sujeto si cuente con esta habilidad pero se vea suprimida por ansiedad, ya sea
por miedo a su reacción o a la de los demás.
3.- El sujeto se adelanta a la situación, no desea hacer algo por el miedo al fracaso y se
cree incapaz de lograrlo.

4.- La persona se siente deprimida ya que no existe un motivante a sus acciones, por
ejemplo el individuo hace bien su trabajo, pero la paga es poca, lo que lo deprime

Modelo Operante de Tratamiento

Enfatiza como aspectos etiológicos de la depresión los aspectos que sus conductas no
son gratificadas. Es muy probable que el individuo tenga que aprender nuevas
conductas y habilidades, como sonreír, saludar o decir no.
La practica clínica muestra que no basta con que el sujeto sepa esto, el terapeuta deberá
detectar que es lo que ocasiona esto, por ejemplo puede ocasionarlo algo que el no
sabia, por ejemplo su tono de voz. Para cambiar la conducta de una persona se relaciona
con su conducta expresiva. Se entrena al cliente para conocer mejor cuando se dan estas
situaciones de desprecio.

Modelo Respondiente de Tratamiento

Los procedimientos de contradicionamiento son indicados para ciertos tipos de ansiedad


o agresividad. Muchos de los casos de depresión pueden estar acompañados por miedo
o angustia.

Usualmente las respuestas auto afirmativas inhiben la ansiedad ligada a la expresión de


sentimientos negativos, a la vez que son mas efectivos en lograr buenas reacciones en
aquellos dirigidos a la conducta.

Modelo cognoscitivo conductual de tratamiento

Consiste en entrenar a un cliente a distinguir entre hechos y creencias, para lo que se


pueden seguir los siguientes pasos:
1.- Se identifican los errores de distinción del cliente, como falta de atención o
magnificación de aspectos negativos.

2.- Con suficientes pruebas se le demuestra al cliente que no es así y que el esta
deformando la realidad de los hechos.

3.- Se le motiva a hacer una revaloración de los hechos, llegando a nuevas conclusiones.

4.- Se pone al cliente en estas situaciones, contrastando las diferentes interpretaciones


de los hechos y viendo todo de un modo menos pesimista.

Otros problemas comunes


Problemas sexuales

El terapeuta puede optar por analizar la historia sexual de cada individuo para detectar
el problema y su objetivo con el individuo mismo y su pareja. Durante este análisis
separa se procura un estado cómodo y seguro para hablar del tema.

Después, el terapeuta acomoda los problemas de acuerdo a su daño que provocan y


comenzarlos a tratar de los más simples a los más difíciles. El terapeuta actúa como guía
para generar una buena comunicación entre la pareja y un ambiente relajado. Muchas
veces solo así se pueden solucionar los problemas, si el problema persiste se tendrá que
atacar el problema de una forma mas especifica.

Enuresis

Generalmente se agravia este problema por el desagrado que le expresan la gente que la
rodean. Para el tratamiento se motiva a la persona a estar en un ambiente más tranquilo
y la aceptación de quienes la rodean.

Obesidad y drogadicción

Estos 2 problemas se agrupan por que ambos tienen que ver con la falta de autoestima.
La técnica para tratar estos problemas pueden variar, pero generalmente se usa el mismo
tratamiento que para la depresión.

Algunos de los factores pueden ser:

1.- Comer para reducir la ansiedad.


2.- Temor sexual ante el cual se esconden negando el atractivo físico.
3.- Principalmente en mujeres se puede deber a resentimiento hacia la pareja, la persona
sabe que la gordura irrita a su pareja por lo que mas lo hace en un modo de venganza.

En el tratamiento para las drogas, generalmente se estimula el desarrollo social y la


aceptación de los demás.

Otros alcances

La Universidad Nacional de Costa Rica ofrece un programa de tratamiento de ansiedad


social. Este programa se aplica de manera rutinaria desde casi 2 años.