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La distinción de la existencia y de la esencia en la filosofía de Avicena

C. MARTÍNEZ RUIZ

Al comienzo del libro Г de la Metafísica, Aristóteles decía que existe una ciencia que estudia
«lo que es en tanto que es»: unas líneas después llamaba a esta ciencia «filosofía primera»1. Dos
grandes interpretaciones opuestas y divergentes se dieron desde la antigüedad a este célebre pasaje.
La primera consideraba que «lo que es en tanto que es», planteado como objeto propio de la
filosofía primera, es Dios, es decir, el primer motor y la forma de las formas según Aristóteles. De
allí se sigue que la ciencia de lo que es (to ón) en tanto que “es”, es también una ciencia particular
que conduce –al igual que todas las demás ciencias particulares– a un “ser” particular, por más que
ocupe el primer rango ontológico en la jerarquía de los “seres”.
La segunda interpretación, por el contrario, postulaba que por «lo que es en tanto que es»
Aristóteles entendía más bien el “ser” en general, pues, comoquiera que las cosas son primeramente
objetos de las ciencias particulares que los consideran en sí mismos, éstas pueden perfectamente
también ser vistas desde el punto de vista de su atributo más común a todas y el más universal, a
saber, (el) ser. De allí se sigue, según esta interpretación, que la filosofía primera es una ciencia que
estudia no los objetos según sus atributos propios –sean éstos accidentales o necesarios–, sino más
bien «lo que es en tanto que es»; es decir que su interés debe llevar al ser de la cosa antes que a la
cosa misma. Esta segunda interpretación fue la que siguió el sheik Avicena2.

¿Ser?

«Lo que es en tanto que es» se designa objeto primero de la filosofía primera porque nada
escapa al mismo y porque todo pertenece a su categoría, aunque esto no haga de él un género
propiamente dicho3. De esto se sigue que cualquier cosa que sea, es necesariamente menos evidente
que lo que es en tanto que es; o sea, que nada hay más manifiesto ni más conocido que ese hecho de
ser, ya que de cualquier existente que conozcamos, lo primero que conocemos es que es. Ahora
bien, si nada es más conocido que lo que es en tanto que es, nada dará a conocer mejor ese ser ni lo
pondrá más en evidencia que el existente (lo que es) mismo: el existente, en efecto, es lo primero y
lo más inmediato que el alma se representa a sí misma:

Reflexiona sobre ti mismo y examina si, hallándote bien, normal y aun en algunos otros estados, cuando
captas las cosas con una inteligencia sana, no te percatas de la existencia de ti mismo y no la afirmas. Yo
no creo que escape eso a un atento observador. Aun en el que duerme, en su sueño y en el embriagado, en
su embriaguez, el fondo de sí mismo no se le escapa, si bien su representación no le está constantemente
presente a su memoria.
Y si tú imaginases que tu persona fue creada desde el principio dotada de una inteligencia y una
disposición sanas y si se la supone en un conjunto de situación y disposición tales, que no fuesen vistas las
partes de que consta y sus miembros no se tocasen, sino que estuviesen separados y suspendidos un
instante en el aire, tú la encontrarías, sin percatarte de todas las cosas, excepto de la certeza de la

1
ARISTÓTELES, Metafísica IV,1, 1003a20-25: «Hay una ciencia que estudia lo que es (to ón), en tanto que algo
que es y los atributos que, por sí mismo, le pertenecen. Esta ciencia, por lo demás, no se identifica con ninguna de las
denominadas particulares. Ninguna de las otras ciencias, en efecto, se ocupa universalmente de lo que es, en tanto que
algo es, sino que tras seccionar de ello una parte, estudia los accidentes de ésta: así, por ejemplo, las ciencias
matemáticas».
2
AVICENA, Shifā’ I,2,13,8, ed. G. C. ANAWATI, La Métaphysique du Shifā' I. Livres I-V (Paris, Vrin 1978) 93:
«De todo lo dicho resulta claro, por lo tanto, que el existente en tanto que existente es algo común a todas estas cosas y
que debe hacerse del mismo el objeto de esta “disciplina”, como hemos dicho».
3
Sobre la imposibilidad de que lo que es en tanto que es sea un género, cf. ARISTÓTELES, Metafísica XI,1,
1059b25-1060a.

Los Filósofos Medievales. En consecuencia. Avicenne. son básicas. porque el verbo ser no existe (el árabe carece de verbo copulativo). que les sirvió de refugio y en la que fundaron una escuela de Filosofía y Teología. ninguna de esas palabras es necesaria para realizar dichas funciones. el inglés. todas las obras de Aristóteles más una cantidad importante de pseudoepígrafes aristotélicos. Directamente no se pueden formular. Por una parte. Para los usuarios de cualquier lengua de origen indoeuropeo (como el griego. y sus variaciones permiten establecer conexiones con los diferentes sentidos de ese oscuro concepto de “ser”. por lo que no hay ambigüedad posible. Vayamos a la segunda pregunta viable y necesaria. tras las luchas de Cosroes II (sasánida) y Heraclio. En dicha Escuela se tradujeron muchas obras de Platón (Sofista. que funcionó como observatorio astronómico.1055. en el año 363 otra escuela cristiana (no nestoriana) en la que se enseñaba parte de la lógica aristotélica. BAC 1979) 619. apoyándose en las traducciones siríacas disponibles desde el siglo IV. ¿Qué hace que «lo que es» sea? ¿Qué significa ser para cualquier «lo que es»? Tanto la formulación de estas preguntas. Leyes). El emperador Joviano había cedido a los cristianos nestorianos persas. el árabe dispone de dos conjuntos distintos de vocabulario en cada uno de los cuales distintas palabras. de Aristóteles. fundadores de la ciudad de Bagdad en el 765. Timeo. una gran ventaja para los filósofos araboparlantes. sino sobre todo porque el árabe carece de un equivalente singular a la expresión to ón. el francés. Las funciones lingüísticas de ese verbo (‘ser’). Efectivamente. el alemán). Selección de Textos I (Madrid. de arranque. lejanamente parecido a ‘ser’ porque desempeña algunas de sus funciones lingüísticas. nos imponen. En primer lugar. n. Los árabes cuentan con el verbo kāna. no sólo es posible sino que es necesario hacerse dos preguntas: ¿Cuál es la relación entre el concepto de “ser” y el verbo “ser”? En efecto. en lugar de tener que trabajar con un verbo que posee varios usos y un participio o sustantivo con más de un sentido. esse para los latinos. las obras completas . Vrin 1999) 303. pero también de lo que significa “ser”: “del” ser sustantivamente entendido. ed. el latín. en el siglo IX de occidente surge. desarrollan la multiplicidad de usos y sentidos. cuando los Califas abásidas inician la recopilación de manuscritos griegos para ser traducidos al árabe. Al-Mamūn fundó en Bagdad la “Casa de la Sabiduría”. se verá que hemos hablado de la acción de ser. «Prueba de la existencia del alma humana por la percepción intuitiva del ser». el verbo kāna no se usa para eso. pero también un serio problema para los primeros de ellos en leer los textos de Platón. Partiendo de esta idea puede uno preguntarse por ese mismo ser de lo que es. puesto que la distancia que nos separa de las obras de cualquiera de los filósofos musulmanes que indagaron el problema del ser en Aristóteles es mucho más grande de lo que imaginamos. las Enéadas de Plotino. M. ser para nosotros)? Para un árabe o cualquier usuario de una lengua de origen semítico. Kitāb al-’išārāt wa l- tanbīhāt (Paris. una consideración lingüística elemental. En dicha ciudad. GOICHON. propiamente hablando. hay otras palabras para desempeñar esas funciones. biblioteca y como la principal Escuela de Traductores del siríaco y del griego al árabe. A. la ciudad de Nisibin. El año siguiente penetran en la Mesopotamia y en el 639 se apoderan de Edesa. Los traductores primero y los filósofos árabes 4 AVICENA. quienes llamaron a su servicio a los sirios descendientes de la Escuela de los Persas. un emperador sasánida funda en la ciudad de Gundi-Šāhpur otra escuela cuyos maestros eran casi todos sirios. las dos preguntas (tan importantes y recurrentes para la filosofía europea) no se pueden formular en árabe. Resumiendo lo dicho. introductorias al problema de la esencia en Avicena. Por supuesto que esto comporta. En el año 636. Y san Efrén fundó en Edesa. en el siglo IV. C. como sus términos. 5 La tradición filosófica islámica (falsāfā) comienza con la llamada “Escuela de los Persas” en Edesa. referida al concepto filosófico de “ser”: ¿es un (mero) reflejo de las características lingüísticas del verbo ‘ser’ en una lengua (einai para los griegos. pero esas mismas funciones pueden ser realizadas sin ese verbo. si se presta atención a los últimos párrafos. República. el español. no sólo por las características del verbo kāna. y no todas son verbos. solas o combinadas entre sí. 2 existencia4. En el siglo VI. Livre des directives et remarques. de Plotino… en griego5. Pero la recepción de la cultura griega por parte del Islam tuvo que ver con la dinastía de los Abásidas. la tradición filosófica islámica. Siria cae en manos de los árabes musulmanes en la batalla de Yarmuk. ante todo. esas dos preguntas son ininteligibles. Por otra parte. FERNANDEZ. Libro de las Directivas y de los Avisos III. de lo que “es” o está siendo. en cualquier lengua indoeuropea.

objetivamente. al- wujūd y al-mawjūd para la lógica y la metafísica. entre otras cosas. les parecieron significar lo mismo: ousía y to ti en einai. de gran influencia en la tradición islámica. como yūjad. uno de los pioneros en este campo. estar y existir. luego el to ti en einai que se traducía generalmente por “esencia” o “quididad” (no menos que la ousía) es también asimilable –sobre todo en Aristóteles– al ser tomado en un grado de consistencia ontológica eminentemente anterior. prefirió los derivados de wjd. Quiero decir que. junto con un volumen importantísimo de traducciones de obras procedentes de la India y de Persia. tampoco es necesario que una esencia deba estar constituida por una substancia. Euclides. los árabes hallaron otros dos términos bien diferentes que. nota 17. y si no es menos evidente que toda substancia está constituida por una esencia. no es en absoluto necesario que toda esencia sea –por lo mismo– una substancia. de la misma manera que a nosotros nos cuesta entender y dominar una lengua que carece de verbo copulativo (ser) y la riqueza del vocabulario con la que cuenta para expresar todo aquello que nosotros nos vemos obligados a encerrar en los verbos ser. objetivamente. lo que pertenece a la constitución de aquello que existe por sí mismo. los traductores árabes se habían conformado con traducir indistintamente los dos términos. ‘existencia’ y la cópula. En efecto. 3 después. Cf. Ambos términos parecían poseer un mismo y único significado. de algún modo nos referimos a los constitutivos de la esencia. a diferencia del primero. Ahora bien. En efecto. no puede existir por sí mismo. Galeno. pues esto habría vinculado por completo el sentido de la esencia al de la de Hipócrates. o. no la constituye. La esencia (realidad) de lo real según Avicena Más allá de los avatares del to ón griego y de su ciencia. por el contrario y sobre todo Al-Fārābi. Antes de Al-Fārābi. la idea fundamental de «lo que es por sí mismo» y. en primera acepción. Esta Biblioteca impulsó el desarrollo de la falsāfā. en segunda acepción. si bien es evidente que toda substancia posee una esencia. y llamamos esencia (to ti en einai) a ese todo constituido. La existencia es un predicado accidental de la esencia y. Al-Fārābi. porque las diferentes funciones de ‘ser’ pueden realizarse con palabras provenientes de varias y diferentes raíces6. De manera que cuando hablamos de cuanto pertenece a la constitución de una substancia. de nada se dice ser una esencia en referencia a su manera de ser absolutamente. 6 Sobre el vocabulario aviceniano volveremos más adelante. existe por sí mismo y también. Pero este problema –repito– es de suyo evitable en árabe. Por eso los filósofos musulmanes definirán la esencia como «aquello por lo que una cosa es lo que es». así también a los árabes les resultó difícil entender y dominar los textos de filósofos como Aristóteles. por lo menos. Alejandro de Afrodisia y otros comentadores griegos de Aristóteles. pues su existencia o no existencia es indiferente. por lo mismo. De allí que distinguiera entre el ser necesario y el ser posible. Avicena lo sigue e incluye otros numerosos subconceptos de ser que le permiten evitar confusiones derivadas del uso de ‘ser’. Ptolomeo. la idea de «lo que pertenece» a la constitución de lo que es por sí mismo. que empleaban una lengua con esas características. La substancia es aquello que. sin embargo. a aquél único verbo y a su participio / sustantivo. que. ya que es muy fácil relevar que entre los griegos –y sobre todo en Aristóteles– ousía y to tí en einai casi siempre eran utilizados para expresar. tradición filosófica que con gran esfuerzo hizo valer sus derechos y posibilidades frente al Kalam sunnni (la tradición teológica). . habían podido conferir a este último término una significación mucho más extensa que la que le habían concedido los antiguos griegos 7. tanto por al-mahya (ousía / sustancia). lo que pertenece a la constitución de lo que es por sí mismo es ostensiblemente más propio a ser un ser por sí que el ser por sí que ésta constituye. 7 Según Al-Fārābi (872-950) la distinción entre aljawhar y almahya no es sólo lógica sino también metafísica. tuvieron que tomar decisiones importantes con relación. sobre la base del empleo de una misma raíz (wjd). supieron diferenciar perfectamente la noción de al-mahya de la de al- jawhar. Los filósofos musulmanes. al haber recibido los dos términos mencionados. Ellos no dijeron que la esencia es aquello por lo que una cosa ‘puede bastarse a sí misma en su ser’. como por al-jawhar (esencia). sometido a tan gran cantidad de funciones lingüísticas por la pobreza de la lengua griega. sino más bien en referencia a su manera de ser en una cosa.

Livres VI-X (Paris. al igual que la demostración. cuando el espíritu las evoca. que decir que existe una esencia de la substancia del hombre blanco. Si la existencia fuese un constitutivo de la humanidad. Aquí Anawati traduce la noción aviceniana de intención por fin. ed. DE LIBERA. ni en ser constituida por una de ellas10. se las representa bien. Resulta sorprendente que en este pasaje. el qué es de la blancura. en la que Avicena examina si la existencia forma parte de la esencia8: Has de saber que toda cosa que posee una quididad aparece como existente en los individuos o concebida en el espíritu9. Así. ed. puede ser que la duda no afecte a [la idea de] su existencia.92b8-11: «Si la definición puede probar lo que es una cosa ¿puede también probar que esa cosa existe? ¿Y cómo probará al mismo tiempo esencia y existencia por el mismo razonamiento. La querelle des universaux. esto le es correlativo. aunque no estén presentes en el espíritu en detalle. según sus propias palabras. FERNANDEZ 618 n. por ejemplo. añadida a su quididad –como hemos explicado en otro lado– y accidental». entonces «existencia» es un concepto que dice relación a su esencia. G. Cf. ed. El modo en que los primeros filósofos árabes lograron liberar la idea de esencia de la idea de substancia fue la condición sine qua non para que Al-Fārābi primero y Avicena después. sea a título de concomitante. 11 AVICENA. Si no posee una existencia que no consista en existir según uno de esos modos de existencia. no a causa de la comprehensión del concepto «hombre».5. Y como la naturaleza fundamental. AVICENA. El texto habla de dos tipos de intención. A. los filósofos musulmanes la definirán en adelante como «aquello por lo que toda cosa es lo que es». Otros ejemplos de esto que estamos diciendo puedes buscarlos tú mismo. Shifā’ II. como tampoco lo están muchas cosas conocidas. Ahora bien: comoquiera que la palabra cosa posee una extensión mucho mayor que la palabra substancia. los caracteres esenciales pertenecientes a la cosa según la acepción técnica en uso en esta sección de la Lógica. Analíticos Posteriores II. la lectura de cuyas obras provocó. ANAWATI 90: «La humanidad es una quididad. las causas de su existencia son distintas de las causas de su quididad.1. ésa es una de las fuentes de la famosa doctrina aviceniana. Presumiblemente. Vrin 1985) 44-45. no es menos verdadero decir que existe una esencia de la blancura. por fin. da a conocer una sola y única cosa? Así pues. logren fundar la distinción particular entre el existente y la esencia. Tal es el constitutivo. AVICENA. toda cosa posee algo por lo cual es lo que es. la humanidad. la existencia es extrínseca a su definición. Así por ejemplo. C. ésta es la única cuya esencia consiste en la sola existencia. De Platon à la fin du Moyen Age (Paris.295. sino a causa de la sensación que se tiene de sus partes12.7. hablaron de ‘aquello por lo que’ «una cosa» ‘es lo que es’. Todos los constitutivos de la quididad entran con ella en el concepto. C. Al contrario.2. Avicena seguramente es deudor del trabajo de sus predecesores. Libro de las Directivas y de los Avisos I. 12 Cf. solamente en cuanto que sus partes están presentes en ella. que no recibe otra diferencia que la numérica. Por lo que hace al hombre. la humanidad: ésta tiene en sí misma una esencia. es constitutiva para cada individuo inferior a ella y como el individuo la desborda por los caracteres que le son propios. C. ella es [no sólo fundamental]. que tiene por esencia existir en los espíritus. antes bien. será aquello por lo cual la blancura es blancura.1. El segundo caso considerado es el del ser de razón. aunque dicha cosa sea un accidente. una quididad que no tiene por constitutivo el existir en los individuos ni el existir en el espíritu. Éditions du Seuil 1996) 179-182. pero no el mismo ser y la existencia no es una de sus partes. que se cayeran las escamas de sus ojos para entender. A. GOICHON 87-88.3-4. en las explicaciones propuestas en estas Directivas. sino además esencial. sea de otra manera. La Métaphysique du Shifā' I. «Directiva sobre lo esencial constitutivo». al contrario. 4 substancia como en Aristóteles. aquello que es el hombre es una cosa y el hecho de que el hombre existe es otra». 8 AVICENA. M. Sería entonces absurdo que la existencia sobreviniese en el espíritu a la comprehensión de la humanidad. ya que dicha esencia es el ser mismo. Distinción 132. . Diferenciando de esta manera la esencia de la substancia griega. proponga el mismo ejemplo que Aristóteles para intentar esclarecerlo. Además. 1053. n. ANAWATI. son esos constitutivos. en el que Avicena retoma la distinción de esencia y de existencia de manera explícita. G. la Metafísica de Aristóteles (la había leído cuarenta veces –literalmente– sin lograr entenderla). si la definición. 10 Aquí deja fuera del razonamiento a la esencia divina. 9 Cf. sobre todo de Al-Fārābi. Shifā’ I. Analicemos a continuación una directiva importante. En efecto. sería imposible representarse la idea de ésta en el espíritu desprovista de lo que sería una parte constitutiva suya. sin embargo. ARISTÓTELES. Ahora bien. que se dudase si ésta existe o no concretamente11.

2. ésta deja de ser ipso facto. Enéadas V-VI (Madrid. como siendo sus causas material y formal15.3. sin embargo. que es causa eficiente de la causa eficiente16. suprimiendo racionalmente cualquiera de ellos. Aviso [Sobre la diferencia entre la esencia de la cosa y su existencia concreta] 354-355. no entra en la constitución del triángulo en tanto que tal. sino que es la causa eficiente o la causa final. pero ignoran por completo que todos los triángulos están dotados de dicha propiedad. pero sin representártelo como existente entre los individuos13. ARISTÓTELES. Nuevamente nos hallamos frente a un resumen del pasaje de los Analíticos Posteriores. Libro de las Directivas y de los Avisos IV. 1013a 26-32. 13 AVICENA. IGAL.2. suprimiríamos de inmediato el triángulo en tanto que tal? La respuesta es que se trata de dos propiedades: ser una forma geométrica y ser una forma geométrica dotada de tres lados. tomadas separadamente. en tanto su atracción mueve al mismo agente. 5 La esencia. desde el punto de vista de su existencia. Esto. 16 Sobre la causa final como causa primera. 14 AVICENA. Puedes considerarlo en el triángulo: Su realidad esencial depende de la superficie y de la línea que forma su lado. en el sentido de ser. en el que Aristóteles distingue la definición de la esencia de la demostración de la existencia (cf. y.1068. ed. También en ese caso. ed. Metafísica Δ. conceptualmente (si la supresión fue racional) o efectivamente (si la supresión fue real). J. se sigue que el todo constitutivo del ser del alma no es esencia. Esta propiedad. pero prueba que éste tiene dicho atributo […] la definición no prueba que la cosa definida existe…». el Estagirita proponía el ejemplo del triángulo: «La demostración tendrá pues por objeto que la cosa es […] el geómetra pone la dignificación del término triángulo. el triángulo sigue estando presente en el espíritu sin mengua alguna. Los Filósofos n. nota 9). 15 Siendo la causa material la cosa en potencia y la formal la cosa en acto. depende ciertamente de otra causa más.72a 23-24: «No es lo mismo definir lo que es la unidad que afirmar la existencia de la unidad» e incluso PLOTINO. Física II. por más que sea necesaria e inherente al triángulo. ya que posee la verdad de la triangularidad. ARISTÓTELES. Por eso hay muchas personas que saben perfectamente reconocer y representarse un triángulo. como el género y la diferencia. Así pues. en parte. a aquello que.6. Es decir que algo es algo en virtud de su esencia. Llamamos esencia. Dicha causa no constituye su triangularidad ni forma parte de su definición. M.2. A. Por el contrario. es aquello por lo que una cosa es lo que es. en parte. ambos la constituyen en tanto que triángulo. . al ser suprimido real o racionalmente de la cosa. Analíticos Posteriores I. Libro de las Directivas y de los Avisos I. por tanto. 1013a 34. por más radical que sea la supresión de cualquier otra característica de su naturaleza. Plotino.3.2. Aviso [Las causas de la quididad difieren de las causas de la existencia]. mientras que su composición constituye la misma esencia o quididad del triángulo. 194b 33-34. Gredos 1999) 245-246: «Quiere decir que no lo tiene fuera de su esencia con el resultado de que el alma es. 194b 26-32. Cf. Metafísica Δ. se llaman partes de la esencia. Enéada VI. Pero. Ambas propiedades. sólo es conocida mediante la enseñanza y como resultado de una demostración. pero el todo no es esencia». En efecto. Podemos evocar dos fuentes más: ARISTÓTELES. Pero existe otra propiedad por demás necesaria del triángulo. en el de ser tal? Pero si es en el sentido de ser tal y esta “talidad” es extrínseca. Es esencia en parte: una parte del alma es esencia. después que se te ha manifestado en la representación como formado por una línea y una superficie. GOICHON 353-354. nadie sería capaz en absoluto de concebir un triángulo sin concebir al mismo tiempo esas dos naturalezas: forma geométrica y dotada de tres lados14: La cosa puede ser causada con relación a su quididad y a su realidad esencial y puede ser causada con relación a su existencia. El sheik se hace la siguiente pregunta: ¿Cuáles son los constitutivos que pertenecen tan íntimamente al triángulo que. c f. Física II. entonces. que consiste en el hecho de que la suma de sus ángulos es siempre igual a dos rectos. C. la propiedad de tener la suma de sus ángulos igual a dos rectos. FERNANDEZ. Veamos un ejemplo puesto por Avicena: Bien sabes que tú comprendes la idea de triángulo preguntándote si le compete o no el existente entre las esencias concretas o no. que no son estas dos.

de donde sería totalmente acertado decir que la manera de existir de la cosa es un elemento constitutivo de su esencia. nadie duda de que el existente se divide en existente racional y existente real. pero sin decir nada acerca de qué es eso. La segunda (annitas) se refiere al hecho de que algo sea (o no sea) y no a aquello que es. escrito en un papel o construido en madera. son de tal manera que dejan su huella en el alma y en la primera impresión». Si es una sustancia inteligible. de este modo. Es decir: el modo (racional o real) en que una cosa existe. porque dicho verbo no existe en árabe. Ahora bien: si toda cosa debiera necesariamente existir en el entendimiento o fuera del mismo (en el mundo). C. Porque. acabamos de ver que todo aquello que es captado por el espíritu como un contenido esencial (constitutivo) de la cosa. lo seguiría haciendo por siempre. todas las cosas que existen. y el enunciado que expresa su respuesta se denomina “definición”. si existe sólo racionalmente. hierro. 6 La existencia de lo real según Avicena Sobre la base de lo dicho anteriormente. la conveniencia de dicha opción y su relevancia en la tesis aviceniana acerca de la esencia o realidad de la cosa (lo que llamará la coseidad de la cosa. wūjūdī (existencia). según el modo de ser en el que cada una existe de hecho. Ahora bien. lo más conocido. si la esencia del triángulo (o sea la cosa) cambiara. erradicando con razón el verbo “ser” del vocabulario aviceniano. podría ser una inteligencia humana. al-wūjūd al’-aynī (existencia real o extramental). Anawati traduce siempre wajūd por «existencia» y sus derivados. ¿es en sí mismo también un constitutivo de aquello por lo que la cosa es lo que es? Avicena propone dos argumentos para demostrar que no: El primero es una reducción al absurdo: Si dicha respuesta fuera falsa.1). Ahora bien. Y si existe exteriormente. por ser. Así pues. ANAWATI 114: «El existente. C. mientras que el existente racional consiste en la efectividad de la cosa en la misma alma. al-wūjūd al’-dhihnī (existencia mental). si la cosa existe en el alma. Por consiguiente. En efecto. ya que no puede recurrirse a ningún otro concepto superior y más trascendente para poder definirlo. Luego el ser es completamente indefinible. . es del todo imposible suponerlo ausente de la cosa sin que ella no se suprima ipso facto. G. el único modo de alcanzarlo es el método de la división. una imagen o una sensación. Pero el mismo hecho de existir según cualquiera de esos múltiples estados. Por eso se responde afirmativa o negativamente que algo “es”. los latinos destacaron dos términos fundamentales para explicar la realidad («lo que es» y el hecho de que algo «sea»): mahīyya (traducido por quiditas / quididad) y wajūd (traducido por annitas – imposible de traducir con sentido). Así. el latín es capaz de distinguir entre las preguntas quid est? (¿qué es?) y an sit? (¿es?). entonces podría ser una substancia sensible o una substancia inteligible. entonces seguiría existiendo eternamente en el espíritu sin poder nunca devenir real. mientras que. ¿es por eso mismo también un elemento constitutivo de su esencia? Es decir. lo real y lo necesario. una inteligencia celeste o una inteligencia divina. a su vez. G. realidad. el espíritu aprehendería de ello una diferencia tan notable entre el triángulo que existe en el espíritu y el que existe en la realidad. Si una cosa existe ahora realmente. como la caballeidad del caballo en Shifā’ V. Ante todo. la existencia misma de la cosa según cualquiera de esos modos constituiría de suyo (necesariamente) su propia esencia. si el ser se resiste a toda definición. En estas páginas debería poder entenderse. por ejemplo: al-mawjūd (el/lo existente). necesariamente serían eternas. al cambiar su modo de existir. nada fuera de sí mismo lo daría a conocer mejor18. Shīfa I. El existente real es la efectividad de la cosa en el mundo exterior con relación al alma. anniyya (esencia. ¿se suprime ipso facto la verdad del triángulo en tanto que triángulo. coseidad). La primera (quiditas) tiene que ver con aquello que distingue a algo en tanto que ese algo. si el espíritu considera al triángulo eliminando racionalmente la propiedad de estar (existir) forjado en el hierro o en la mente. 17 Del vocabulario filosófico árabe de la Edad Media. En efecto. para Avicena el existente o la existencia es evidente y constituye el primer objeto del pensamiento.6. desde un punto de vista filosófico. veamos ahora cómo se deduce la distinción entre el existente y la esencia y cuáles son algunas de sus consecuencias17. La segunda: Todos saben que un triángulo podría existir tranquilamente según tres estados diferentes: en la mente. su contraria sería verdadero. al-mawjūdāt (los existentes). etc. podría ser un inteligible. De modo que el existente siempre es o racional o real. 18 AVICENA. de la misma manera que si hubiéramos abstraído el carácter de ser una forma geométrica o dotada de tres lados? No. ed.

p. Por lo tanto. bien sea en la realidad. ¿entonces la cosa que es? Creo que aquí estamos en un buen punto: la teoría aviceniana de la accidentalidad del ser. lógicamente. Son (lawazīm) o accidentes concomitantes de la esencia. y el ens (ente. es decir. De manera que la existencia del triángulo en el espíritu o en la realidad. comoquiera que la existencia no se cuenta entre aquellas cosas que hacen que una cosa sea ésa cosa. de hecho existen y no podemos sino asociar la “coseidad” (el hecho de ser una cosa. Se trata de un accidente extrínseco que acompaña necesariamente a todas las esencias menos a la de Dios. o según cualquier otra manera. la acompaña siempre concomitantemente. tampoco forma parte de su definición. un bulón…) a la existencia. ya sea extrínsecamente. como la existencia pertenece al mundo19. Avicena llama esencia. como una condición requerida para su realización mental y/o extramental. Y que. esencia. Decimos. Avicena señala: ya se los dije. Y por eso puede proponer. a saber. como lo impar pertenece al número tres. Que la existencia no constituye aquello por lo cual una cosa (triángulo. Es decir. en efecto. bulón) es lo que es. la individualidad. le pertenecen ya sea por ella misma. en tanto que tal cosa. a la coseidad de la cosa. ornitorrinco. la unidad. excluye todas esas intenciones. la universalidad. a aquello por lo cual algo es lo que es. Objetarán: Podemos entender lógicamente el planteo. un triángulo. Los [accidentes] concomitantes (lawazīm) que acompañan una cosa sin ser por eso caracteres constitutivos de la misma. La existencia es extrínseca respecto de la esencia de una cosa. se verá que la existencia aparece siempre como un predicado de la esencia. es un accidente. En otras palabras: nadie jamás ha visto. existente). la pluralidad. por tanto. pero el problema es que nunca vimos un triángulo sin la existencia. un ornitorrinco. cualquiera sea. la distinción entre cosa y ente. . porque no forma nunca parte de su definición. Si las la existencia no constituye la cosa sino que inhiere en ella como un accidente. a la realidad de lo real. La teoría aviceniana de la accidentalidad del ser Hemos visto que la existencia no puede constituir ninguna cosa en tanto que cosa. que la cosa existe bien sea en la mente. Lógica. en cuanto que la esencia (de hecho) no se da nunca sin ellos: por ejemplo ‘risible’ respecto de ‘hombre’. Pero el lenguaje distingue de hecho y claramente entre la cosa (sujeto) y la existencia en general o según cualquiera de sus dos modos (predicado). Puesto que la esencia de la cosa. Pero también hallamos accidentes comunes a varias o a todas las esencias. Pero el entendimiento no percibe ninguna diferencia entre el triángulo racional y el triángulo real tan radical como la que existe entre un círculo y un cuadrado. en el contexto de su distinción entre la esencia y la existencia. Ello no obstante. realidad). la particularidad. entre los cuales Avicena señala unos denominados lazīm («concomitante»). ve ni verá un ornitorrinco en sí. es un accidente de ésa y de cualquier otra cosa. 7 como la que existe entre un círculo y un cuadrado. Así pues. Es que Avicena distingue entre los elementos constitutivos de la esencia (todos los cuales entran en la definición de la misma) y los elementos concomitantes de la esencia. no es un elemento constitutivo de su esencia. Avicena establece una distinción más importante y no simplemente reductible a la misma. Si se repasa con atención todo lo dicho hasta aquí. El vocabulario latino del filósofo iraní podrá decirlo con total claridad y gran provecho (sobre todo en autores como Escoto): la diferencia entre la res (cosa. Precisamente porque hay dos tipos de accidente: Los accidentes propios derivan de una esencia y son característicos de la misma. independientemente de su existencia (real o mental). la existencia. las cosas con las que efectivamente interactuamos. una triple consideración de la esencia: no solamente en cuanto existente en el individuo (de modo particular) y en cuanto existente en la mente (de modo 19 AVICENA.18.

o bien la de la existencia de su causa y entonces resulta necesario. pp. o posible en su esencia21. De manera que el en sí al que nos referimos no se aplica nunca a la esencia en tanto que esencia. la caballeidad (que es la esencia) del caballo. No lo entiende así A. pues. “La polémica sobre el ser en el Avicena y Averroes latinos”. entonces la esencia. 8 universal). FERNANDEZ. Así pues. Delmar & New York 1982) 77-83. El filósofo cordobés. RAHMAN. fue el primero en decir que Avicena confundía el plano lógico con el plano ontológico. “Essence and Existence in Avicena”. de esta manera. Lo necesario por otro es en sí posible. Libro de las Directivas y de los Avisos IV. Mas. o en cuanto que no lo es. con relación a su esencia como la cosa no es ni necesaria ni imposible. toda vez que se le ha supuesto como existente. respecto de su esencia. aquel cuya existencia es necesaria por sí. debe existir en cuanto que la existencia le es necesaria en sí mismo. resulta lógicamente viable la posibilidad de considerar la humanidad en sí. en necesario por sí y necesario por otro. nunca en tanto que esencia. El problema que todavía hoy discuten los lectores de Avicena (desde Averrores en adelante) es el del estatuto ontológico de la esencia considerada en sí misma. Aviso [Sobre la clasificación de los seres en necesarios y posibles] 357-358. le es aneja una condición. C. en efecto. la humanidad (que es la esencia) del hombre. 1071. F. pura y estrictamente lógico-semántico. trad. en existente necesario y existente posible. entonces queda en la tercera manera de ser. en Anuario Filosófico 20 (1987) 73-103. se refieren a la posibilidad en el sentido más amplio y las ideas de «necesario por otro» e «imposible por otro» eliminan la contingencia. Metaphysics in Islamic Philosophy (Caravan Books. entonces resulta imposible. Si la existencia es un predicado accidental de la esencia. en Medieval and Renaissance Studies 4 (1958) 1-16. todo existente es. alejándose manifiestamente de la “metafísica” de Aristóteles que pretendía exponer (¿dónde están las esencias si no están en la mente de un cognoscente o en un individuo? ¿en el mundo de las Ideas?) Fadlou Shehadi sostiene que Avicena siempre tuvo en mente un sentido estrictamente lógico de esencia. la triangularidad. sin embargo. Es. la distinción aviceniana deriva una nueva división del ser. Si le es necesaria. es anterior e independiente de la existencia.1. La fuente principal de los intérpretes siempre es AVICENA. MARTÍNEZ RUIZ. por el contrario. que el existente sea un accidente de la esencia no implica que esto sea necesariamente verdadero para toda esencia. Por ejemplo. Pues existe una esencia particular en la que el existente es un elemento constitutivo: Todo ser. se divide según Avicena en dos clases: lo que puede existir (el posible de la escolástica latina) y lo que puede no existir (lo contingente). sino en tanto que esencia de algo. sino siempre en tanto que esencia de algo. que es la posibilidad. o necesario por esencia. Shīfa V. según Avicena. enuncian la fórmula aviceniana en el lenguaje de la intentio y de la «coseidad»: El existente (ens) significa una disposición o una intención (intentio) añadida desde fuera a la cosa de la que es enunciada. si se le considera en su esencia sin considerar otro ser. Esto es. etc. Se trata de un sentido minimal. . porque en sí mismo carece de toda existencia y. Pero si no le va aneja ninguna condición. SHEHADI. Lo necesario. no se puede decir de él que sea imposible por esencia. sino también en sí misma. véase también F. si. precisamente en tanto que sujeto. Es el Subsistente [por sí mismo]. Y que. en efecto. GARCÍA MARQUÉS. ni la no existencia de ésta. no ontológico20. Todos los argumentos avicenianos. él es la verdad en sí. la caballeidad en sí. como la de la falta de causa. como sujeto anterior y predicativamente independiente de la existencia mental o extramental. siempre se refiere a esencias concretas y no a la esencia en un sentido general: siguiendo los ejemplos anteriores. en sí. caía en un craso platonismo. Y así. ni la realización de una causa. 3-4. que es el sujeto en que dicho predicado o propiedad inhiere. Ya Al-Fārābi había postulado la posibilidad de considerar la esencia en sí misma. se divide a su vez. Avicena. en efecto. Los Filósofos n. aunque sin el rigor lógico ni la sistematicidad de Avicena. a su vez. La esencia en tanto que esencia sin estar proposicionalmente sujetada a ninguno de los dos modos posibles de existencia. Lo «posible». C. 21 AVICENA. por tener su ser totalmente de 20 Cf. Ahora bien. Y si no es necesario. Los filósofos latinos del siglo XIII.

Cf.2. del existente supremo. Por consiguiente. M. Delmar & New York 1982). Vrin 1999). Bibliografía G. De Platon à la fin du Moyen Age (Paris. es decir. Así pues. 22 Cf. ARISTÓTELES. como dice Ţūsī.1047a24-25: «Algo es posible o capaz. Éditions du Seuil 1996) 179-182. En cuanto a lo necesario por sí. por lo contrario. Livre des directives et remarques. DE LIBERA. 23 Cf. Metafísica IX.b7. tendría más de un modo de ser. ANAWATI. «El que subsiste por sí mismo.51015b10-15: «En algunos casos. también Metafísica I. puesto que. por tanto. A. Metaphysics in Islamic Philosophy (Caravan Books. sin que su existencia dependa de otro»23. eminente. la causa de que ciertas cosas san necesarias es algo distinto [de ellas mismas]. C. A. F. . Metafísica V.3. 9 otro. ARISTÓTELES. nada hay en ellas de violento o antinatural». Kitāb al-’išārāt wa l-tanbīhāt (Paris. no puede tener más que un modo de ser y. sino que son ellas la causa de que otras cosas sean por necesidad. Livres I-V (Paris. Avicenne. SHEHADI. ello consiste en aquel existente notable cuya misma naturaleza implica su existencia. no puede ser d este otro modo y de aquel otro modo. que el existente se halla respecto de su esencia exactamente en la misma relación que el estar dotado de tres lados a la quididad del triángulo. si existen realidades eternas e inmóviles. pero en otros casos no es así. GOICHON. en efecto. Vrin 1978).994. ése ser constituye para ello un accidente22. lo necesario en el sentido primero y fundamental de la palabra es los simple: esto. cuando no resulta ningún imposible al realizarse en ello el acto cuya potencia o capacidad se dice que posee». La Métaphysique du Shifā' I.5. Se trata. La querelle des universaux. en tal supuesto. obviamente. el «subsistente» o.