Hacia una Teología correcta del Medio Ambiente.

Dice Eduardo Galeano en su libro: úselo y tírelo: El veinte por ciento de la humanidad comete el ochenta por ciento de las agresiones contra la naturaleza, y es la humanidad entera quien paga las consecuencias de la degradación de la tierra, la intoxicación del aire, el envenenamiento del agua, el enloquecimiento del clima y la dilapidación de los recursos no renovables. La crisis del medio ambiente sin dudas es esencialmente una crisis humana. El hombre separado de Dios vive en un estado de opresión contra sí mismo, contra los otros hombres y contra la naturaleza. El creciente dominio del hombre sobre la naturaleza es hoy puesto en duda, pues ya nadie puede asegurar con certeza de que la naturaleza no vaya a terminar doblegando al hombre en esta visión cosificadora del mundo en que vivimos. Mientras los avances de la ciencia permiten a la humanidad entender de mejor forma su impacto sobre la tierra, los teólogos nos vemos cada vez más forzados a preguntarnos acerca de la ética ambiental. ¿Qué enseña la Sagrada Biblia acerca de la obligación de la humanidad de cuidar la creación? ¿Es acaso el "dominio" humano responsable de la crisis ecológica? ¿Como se interceptan apropiadamente las necesidades de la persona humana y la integridad de la creación?. Esta ponencia la dedicaremos a un ejercicio de reflexión para tratar de hacer una teología de equilibrio sobre el Medio Ambiente y la intervención del hombre como parte del mismo. Punto de Partida. En la actualidad asistimos a un mundo marcado por los extremos de la postmodernidad, ayer asistíamos al mundo marcado por los extremos de lo moderno y antes de ayer el mundo estuvo marcado por los extremos de la religión. La idea es esta. Primero una etapa oscura dominada por el pensamiento religioso que impedía el avance científico y calificaba como herejía todo postulado o hipótesis que amenazara el sistema de creencias. Luego, roto este muro, pasamos al llamado modernismo que estuvo marcado por el EUREKA o nuevo descubrimiento, el hombre comenzó a descubrir nuevas formas de hacer frente a los diversos desafíos de la vida, en esta etapa la naturaleza paso de ser la inspiradora del realismo mágico a un mero recurso de explotación por el hombre para su provecho. Hoy, luego de vernos amenazados por una naturaleza contra la cual atentamos para destruirla sin compasión, se han levantado los movimientos ambientalistas y ecologistas que propugnan por el cuidado, protección y conservación del medio ambiente y los recursos naturales. Pero mucho de estos movimientos se han convertido casi en religiones del medio ambiente o están basados en conceptos religiosos, muchos de ellos antiguos, como el Taoísmo, Budismo, Islamismo etc. Que los llevan al extremo de sacralizar la tierra y convertirla en la diosa madre tierra. Este pensamiento tiene lógica a partir de la relación del medio ambiente con el hombre pero no es un planteamiento teológico adecuado desde el punto de vista Cristiano. En 1967, la historiadora cultural estadounidense Lynn White, escribió que el cristianismo es el único responsable por los cada vez mayores problemas ambientales.

White sostenía que la religión judeocristiana era la religión más "antropocéntrica", responsabilizándola por la relación explotadora de la tecnología occidental con la naturaleza. Las Raíces Históricas de Nuestra Crisis Ecológica 10 de marzo, 1967 Lynn White, Jr. Quiero apoyarme en esta acusación a nuestra fe Cristiana y sobre ella exponer cuatro principios Cristianos que nos validan como auténticos defensores del medio ambiente sobre una base teológica bíblica. 1-Al hombre se le ha dado una responsabilidad de mayordomía del medio. Al enarbolar esta acusación, White , se olvida que para la teología cristiana la afirmación de que el ser humano ha sido creado a imagen de Dios es precisamente una forma de subrayar la responsabilidad, conferida por Dios al hombre, Hecho a imagen suya, para que lo represente en el cuidado respetuoso de su propia creación. Un error que se comete en la actualidad es el de colocar al hombre como el intruso que vino a invadir el medio ambiente, se ha apropiado del mismo y lo utiliza a su antojo y no percibe al hombre como parte de ese medio. Es cierto que el antropocentrismo eleva al hombre como supremo por sobre todo lo existente, pero el biocentrísmo limita al hombre a la posición de intruso en el planeta. El cristianismo en una posición de equilibrio reconoce al hombre como mayordomo o administrador del planeta. ¿Qué es un Mayordomo? Es alguien que administra algo que no es de su propiedad. ¿Qué es administrar? Es cuidar celosamente los vienes ajenos que se han puesto a su responsabilidad. cuidado respetuoso. La Biblia dice: “se requiere de todo administrador que sea hallado fiel”. Es nuestro deber cristiano proteger y cuidar el medio ambiente pues evidencia la fidelidad de nuestra mayordomía. "En el principio creo Dios los cielos y la tierra." (Génesis 1:1) La primera oración de la Biblia, junto con la subsiguiente creación del hombre, proveen un fundamento necesario para la reflexión ambiental. Dios hizo la tierra, y le dio al ser humano un lugar especial y un papel de mayordomo en relación con el resto de la creación. Este lugar y este papel le otorga a los seres humanos una dignidad y responsabilidad únicas. El hombre renunció a su responsabilidad de regente de Dios en la tierra, de guardián y custodio. Se separó de sí mismo y de Dios. Se ha convertido en un ser desenfrenado, insaciable que cree que podrá seguir gozando eternamente de las riquezas de una naturaleza que a su vez administra con visión utilitarista. La mayordomía ambiental se pronuncia adecuadamente acerca de la responsabilidad humana hacia el ambiente, y el lugar y dignidad especiales de los seres humanos dentro de la creación de Dios.

La relación actual del hombre con la naturaleza es propia de alguien que ha perdido el foco de su responsabilidad administrativa. Creemos que en la medida que el hombre vuelva a su posición original de mayordomo y custodio del medio, Los abusos contra nuestro Hábitat disminuirán. 2- El hombre fue creado del polvo de la tierra. Se escucha mucho decir de la tierra que es la diosa madre tierra o nuestra madre tierra. Este enfoque es incorrecto pues bíblicamente el Dios es Jehová de los ejércitos y el creo la tierra y de ella, usando la tierra como un elemento, formo al hombre al cual dio vida con su aliento, hecho esto, el hombre termina siendo imagen y semejanza de Dios y colocado en el Edén (lo que Dios quiso que fuera todo, un hermoso paraíso) le dio responsabilidad administrativa. A partir de este punto es lógico entender que si el hombre atenta contra el planeta, atenta contra su propia existencia, no porque la tierra sea la madre o la diosa sino porque fue creado del polvo de la tierra. Es científicamente probada la evidencia de que el cuerpo humano esta compuesto de los mismos 14 elementos básicos que hallamos en la tierra y esto prueba dos cosas a) que fuimos creados de la tierra b) que no podemos existir si la destruimos. Estas dos verdades son el segundo gran principio Cristiano para la protección de todo el medio ambiente. 3- El medio ambiente no es un recurso sino un hábitat. Cuando observamos cuidadosamente la narración del acto creador nos enteramos que Dios puso todo en orden y creo todo antes que al hombre; luego, “Hizo al hombre a su imagen y semejanza, varón y hembra los creo”. Normalmente oímos hablar de recursos naturales, aun los ambientalistas y ecologistas hablan de la naturaleza como un recurso, ahora bien, Dios no creo la naturaleza como un recurso sino como un hábitat, de modo que es mas correcto decir nuestro hábitat natural que implica espacio adecuado para vivir, que decir recurso natural que implica algo que poseo para gastar, para apropiarme de el etc. De hecho la humanidad en un franco mal entendido del mandamiento de cultivar la tierra y comer de su fruto ha hecho de la tierra un mero recurso y se ha olvidado que es su hábitat que si lo destruye quedará desprotegido. Nuestro tercer principio para una teología de protección del medio ambiente es que este es nuestro hábitat creado por Dios antes de colocarnos a nosotros. 4- El hombre es parte de el medio Ambiente. La Biblia hace ver que el hombre no fue un mero colocado con paracaídas en el medio sino que fue creado como parte de el. a) Fue hecho del polvo de la tierra. b) Fue hecho en la tierra c) todo lo antes creado fue para acomodarle su hábitat d) fue responsabilizado de cuidarlo todo.

¿quieres saber porque solo hay terrícolas? Solo en el planeta tierra Dios creo condiciones suficientes para que hubiera vida, por eso la Biblia se concentra en la tierra. Solo de tierra y en la tierra Dios hizo hombre y mujer. Ahora, aislar al hombre del medio y hacerlo un mero intruso y explotador atenta con quitarle el lugar que le dio Dios en el medio ambiente creado, es mejor educar al hombre para que cumpla con su mayordomía y administre el hábitat que Dios le ha preparado. Nuestro cuarto principio muestra que los cristianos entendemos al hombre como parte del acto creador de Dios con la unica diferencia de que administra lo creado pues recibio facultades al ser hecho a imagen y semejanza de su creador, esto lo hace una creación especial pero no independiente del medio. Finalizando. Cuatro fundamentos para el cuidado del medio ambiente. Primero: El pacto de Dios con la tierra y con todos los seres vivos "Dios elige a la creación antes de elegir y convocar a un pueblo," Segundo: La idea de "naturaleza" como objeto separado a utilizar, explotar y someter, que es característica de la era industrial, proviene de la ruptura de la relación entre Dios, la humanidad y la creación. "Necesitamos una comprensión radicalmente diferente de lo que es estar en el mundo", De lo contrario, seguirán surgiendo los mismos supuestos de que ahí está el mundo para que lo utilicemos sin restricciones." Tercero: Cristo vino a reconciliar y mantener unidas todas las cosas, a restaurar una creación, gimiendo por su redención, y anhelándola. Cuarto: La creación se vuelve un don de gracia, un don que debe ser devuelto a Dios por el bien de la vida del mundo".

Cinco afirmaciones
• • • • • La conservación del La conservación del intergeneracional. La conservación del naciones. La conservación del La conservación del alcance mundial. Medio Ambiente equivale a una mayordomía fiel. Medio Ambiente equivale a una responsabilidad Medio Ambiente equivale a justicia para todos los pueblos y Medio Ambiente equivale a un proceder humano cauto. Medio Ambiente equivale a liderazgo y solidaridad de

Por: Joel Encarnación Lorenzo. 6/Abril/2003 Para la VII Feria Ecoturística y de produccion “El Cercado”

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