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Facultad ciencias sociales

Prof. Dr. Francisco Trujillo Pons


Máster en Prevención de Riesgos Laborales
Ámbito Jurídico de la Prevención

TEMA 3
RESPONSABILIDADES PREVENTIVAS Y
ORGANIZACIÓN DE LA PREVENCIÓN
Francisco Trujillo Pons

ÍNDICE

1. RESPONSABILIDADES EN MATERIA PREVENTIVA 3


2. SUJETOS SUSCEPTIBLES DE RESPONSABILIDADES 3
3. RESPONSABILIDAD DEL EMPRESARIO 4
4. RESPONSABILIDAD DEL TRABAJADOR 5
4. RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA 7
Cuantía de las sanciones: 7
Criterios de Graduación de Sanciones: 8
4.1. Infracciones leves 9
4.2. Infracciones graves 10
4.3. Infracciones muy graves 14
5. RESPONSABILIDAD CIVIL 17
6. RESPONSABILIDAD PENAL 22
7. CONCURRENCIA DE RESPONSABILIDADES 27
8. ORGANIZACIÓN DE LA PREVENCIÓN EN ESPAÑA 28
Organismos Relacionados con la Seguridad y Salud en el Trabajo 28
Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) 29
29
Inspección de Trabajo 30
Funciones de la Inspección de Trabajo 30
Facultades de los Inspectores de Trabajo 30
Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo 31
Instituciones de Carácter Privado 31
Otras Entidades e Instituciones Nacionales 32
8. BIBLIOGRAFÍA 33

Unidad Didáctica 3 [2] Abril 2017


1. RESPONSABILIDADES EN MATERIA PREVENTIVA
La Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales establece las
obligaciones, deberes y derechos tanto de trabajadores como de empresarios para conseguir un
adecuado nivel de protección de la salud frente a los riesgos derivados de las condiciones de
trabajo. Como consecuencia, dicha Ley debe regular las responsabilidades y sanciones que se
deriven del incumplimiento de las mismas, incluyendo la tipificación de las infracciones y el
régimen sancionador correspondiente.

Paralelamente, la LPRL pone de manifiesto la necesidad de la existencia de diversos organismos


nacionales relacionados con la seguridad y salud en el trabajo y con competencias en materia
laboral. En este sentido, el incumplimiento de la normativa preventiva por alguna de las partes
implicadas da lugar a una serie de responsabilidades y sanciones.

En este marco, existen diferentes disposiciones en las cuales se regulan las distintas
responsabilidades: Ley de Prevención de Riesgos Laborales; Estatuto de los Trabajadores; ley
General de la Seguridad Social; Código Penal y; Código Civil.

Dicho esto, en concreto, las responsabilidades son de tres tipos, dependiendo de su carácter:

1. Administrativa: Basada en las acciones u omisiones de los diferentes sujetos


responsables, al incumplir las disposiciones legales en materia de seguridad y salud en el
trabajo.
2. Civil: Cuando se producen lesiones por un incumplimiento contractual o por un daño
causado a otra persona.
3. Penal: Cuando se comete algún delito o falta contemplado en el Código Penal.

2. SUJETOS SUSCEPTIBLES DE RESPONSABILIDADES

En materia de prevención de riesgos laborales las responsabilidades pueden recaer sobre:

Personal Directivo: Su responsabilidad variará en función del nivel de poder que haya sido
delegado sobre los mismos, y de la normativa laboral que se hubiera infringido.

Empresarios: Con respecto a la responsabilidad del empresario, ésta, se deriva de su poder de


dirección, que es una de las características que definen toda relación laboral, por la cual los
trabajadores se comprometen a cumplir sus órdenes e instrucciones. En esta línea, el artículo 42
de la Ley 31/1995 de 8 de noviembre, recoge las obligaciones del empresario en materia de
prevención: “El incumplimiento por los empresarios de sus obligaciones en materia de
prevención de riesgos laborales dará lugar a responsabilidades administrativas, así como en su
caso, penales o civiles por los daños y perjuicios que puedan derivarse de dicho incumplimiento.
La Ley establece un conjunto de sanciones a tal efecto”.

Trabajadores: Están legalmente obligados a cumplir las normas de prevención y a colaborar con
el empresario en dicha materia. “El trabajador también está obligado a observar y cumplir la
normativa establecida. El incumplimiento por parte de los trabajadores de las obligaciones
establecidas en el artículo 29 de la Ley 31/1995, tendrá la consideración de incumplimiento
laboral, conforme establece el artículo 58 del Estatuto de los Trabajadores”. Este artículo del
ET señala que, en estos casos, los trabajadores podrán ser sancionados por la dirección de la
empresa en virtud de incumplimientos laborales, de acuerdo con la graduación de las faltas o
sanciones establecidas en las disposiciones legales o en el convenio colectivo aplicable.

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Comité de Seguridad e Higiene y Delegados de Prevención:

• Está obligado a realizar tareas informativas, fiscales y de asesoramiento respecto a la


seguridad en la empresa.
• En caso de incumplimiento, la sanción recaerá sobre dichos Comités o sobre la dirección
de la empresa, en el caso de que ésta no haya proporcionado los medios necesarios para
que ellos desempeñen sus funciones.

Técnico de Seguridad de la Empresa: Sus obligaciones dependerán únicamente de las


responsabilidades que tenga atribuidas, y de los medios que le hayan sido proporcionados para
llevarlas a cabo.

Proveedores: Deben asegurarse de que sus productos cumplen con las exigencias que están
designadas en la normativa.

Mutuas:

• Deberán prestar unos servicios de carácter asistencial y administrativo.


• En caso de incumplimiento serán sancionados.

3. RESPONSABILIDAD DEL EMPRESARIO

La responsabilidad empresarial en materia de prevención de riesgos laborales queda especificada


en el artículo 42 del Real Decreto Legislativo 5/2000, de 4 de agosto, por el que se aprueba el
texto refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social (en lo sucesivo,
LISOS). En este sentido quedan establecidos los siguientes puntos:
1. Las infracciones a lo dispuesto en los artículos 42 a 44 del Estatuto de los
Trabajadores determinarán la responsabilidad de los empresarios afectados en los
términos allí establecidos.

2. Las responsabilidades entre empresas de trabajo temporal y empresas usuarias en


materia salarial se regirán por lo dispuesto en el artículo 16.3 de la Ley 14/ 1994, de 1 de
junio, por la que se regulan las empresas de trabajo temporal.

3. La empresa principal responderá solidariamente con los contratistas y


subcontratistas a que se refiere el apartado 3 del artículo 24 de la Ley de Prevención de
Riesgos Laborales del cumplimiento, durante el período de la contrata, de las
obligaciones impuestas por dicha Ley en relación con los trabajadores que aquéllos
ocupen en los centros de trabajo de la empresa principal, siempre que la infracción se
haya producido en el centro de trabajo de dicho empresario principal.

4. En las relaciones de trabajo mediante empresas de trabajo temporal, y sin perjuicio


de las responsabilidades propias de éstas, la empresa usuaria será responsable de las
condiciones de ejecución del trabajo en todo lo relacionado con la protección de la
seguridad y la salud de los trabajadores, así como del recargo de prestaciones
económicas del sistema de Seguridad Social que puedan fijarse, en caso de accidente de
trabajo o enfermedad profesional que tenga lugar en su centro de trabajo durante el tiempo
de vigencia del contrato de puesta a disposición y traigan su causa de falta de medidas de
seguridad e higiene.

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4. RESPONSABILIDAD DEL TRABAJADOR
Las responsabilidades de los trabajadores (LPRL art. 29; ET/15 art. 58) tienen su origen en
incumplimientos de los deberes laborales básicos, derivados de un cumplimiento leal y diligente
del contrato de trabajo, en sus manifestaciones de:

1. Cumplir las órdenes e instrucciones del empresario en el ejercicio regular de sus


facultades directivas (ET/15 art. 5.c).

2. Observar las medidas de seguridad e higiene que se adopten (ET/15 art. 5.b). Por tanto,
se ofrece una doble justificación para la exigencia de responsabilidades a los
trabajadores por parte del empleador.

3. Su facultad de organización, dirección y control de la actividad productiva, que se


manifiesta en las órdenes e instrucciones que ha de impartir.

4. El deber de garantizar una protección eficaz a los trabajadores a su servicio para lo que
necesita la cooperación y colaboración de los propios trabajadores.

La responsabilidad en la que puede incurrir el trabajador tiene la consideración de:

1. Incumplimiento laboral, en caso de los trabajadores por cuenta ajena.

2. Falta en caso de los funcionarios públicos o del personal estatutario al servicio de las
Administraciones Públicas.

De acuerdo con dicha consideración la responsabilidad del trabajador tiene naturaleza


disciplinaria y su finalidad tiene un carácter punitivo orientado a la ejemplaridad y la prevención
general más que al resarcimiento patrimonial por los daños causados, al prohibirse de forma
expresa la imposición al trabajador de multas de haber (ET/15 art. 58.3), sin perjuicio de la
exigencia de responsabilidades en vía civil cuando resulte de aplicación alguno de los supuestos
establecidos en el Código civil (CC art.1101 y 1902 ) o incluso en vía penal, cuando se de los
supuestos exigidos en los diferentes tipos.

En cambio, no cabe exigir al trabajador responsabilidades de carácter administrativo ni de


seguridad social, que, por su configuración legal, son atribuibles en exclusiva al empresario.

La responsabilidad disciplinaria, esto es, la valoración de la conducta del trabajador por parte
del empresario y la posibilidad de imposición de sanciones cuando considere que se ha producido
un incumplimiento de sus obligaciones constituye la modalidad característica de las
responsabilidades exigibles a los trabajadores (TS 8-10-92).

Dada su naturaleza de carácter punitivo su configuración está determinada por los elementos
siguientes: se exige una determinación previa de las obligaciones a efectos de tipificar los
incumplimientos (TCo 17/2000 ); requiere una actuación consciente y voluntaria del trabajador,
de forma que se aprecie la concurrencia de un factor subjetivo en forma de dolo, culpa o
negligencia, lo que excluye los sucesos fortuitos o producidos por causa de fuerza mayor (TCo
153/2000 ); implica una intervención individual y directa del trabajador, sin que sean admisibles
conductas colectivas.

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En este mismo orden, según un sector de la doctrina, para que se generen las responsabilidades
mencionadas, se precisa: que puedan ser calificados como incumplimientos; que revistan una
cierta entidad para ser sancionables y; que sean imputables al trabajador. En suma, que se trate de
incumplimientos conscientes, suficientes y voluntarios.

Por otro lado, los recursos preventivos están sujetos frente al empresario a los deberes básicos
de cumplir con sus obligaciones concretas, de conformidad con las reglas de la buena fe y
diligencia, así como a cumplir sus órdenes e instrucciones en el ejercicio regular de sus facultades
directivas (ET/15 art. 5); su responsabilidad deriva del incumplimiento de las obligaciones
contenidas en LPRL (LPRL art. 32 bis) y en su caso debe ser exigida por el empresario.

Dada la naturaleza punitiva de este tipo de responsabilidades, su configuración ha de asimilarse


a la estructura clásica del derecho sancionador:

1. Determinación de los deberes y obligaciones: La remisión al ET que hace la LPRL tiene


la peculiaridad de que el propio Estatuto hace una nueva remisión hacia las disposiciones
legales o en el convenio colectivo que sea aplicable (ET/15 art. 58.1), lo que da como
resultado que el círculo se cierre con una remisión global a las obligaciones establecidas
en la LPRL o su transposición al texto articulado del convenio. En aquellos sectores que
carezcan de convenio resulta de aplicación las previsiones contenidas en el Acuerdo
Interprofesional de Cobertura de Vacíos, que contiene una serie de falta relacionadas con
la seguridad y salud en el trabajo. En relación con el personal al servicio de las
Administraciones Públicas existen previsiones formuladas en términos muy genéricos
(RD 33/1986, de 10 de enero, por el que se aprueba el Reglamento de Régimen
Disciplinario de los Funcionarios de la Administración del Estado).

2. Calificación: Ni la LPRL ni el ET contienen una calificación de los incumplimientos de


los trabajadores a efectos de determinar si se trata de una infracción leve, grave o muy
grave, sino que es preciso acudir a las normas sectoriales o de empresa para determinar
el grado que se atribuye a un incumplimiento concreto. Las mayores dificultades surgen
cuando se establecen obligaciones distintas a las de la propia LPRL o algunas de las
establecidas en ésta quedan sin calificarse en el respectivo convenio colectivo.

3. Sanción: Con mucha frecuencia no existe un cuadro de sanciones para las infracciones
en materia preventiva, por lo que es necesario acudir a criterios generales, tales como la
entidad del riesgo o del resultado. Dado que las infracciones pueden ser calificadas como
muy graves no debe excluirse la imposición de la sanción disciplinaria máxima, que
consiste en el despido del trabajador.

4. Procedimiento: En caso de incumplimiento de las obligaciones en materia preventiva


han de ajustarse a las reglas siguientes: a) La imposición de sanciones ha de ejercitarse
dentro del plazo establecido para cada una de las clases de sanciones: diez días para las
leves; veinte días para las graves y hasta sesenta días para las muy graves, a contar desde
la fecha en que la empresa tuvo conocimiento de los hechos o, en todo caso a los seis
meses de su comisión (ET/15 art. 60.2). b) En cuanto al procedimiento ha de seguirse el
establecido con carácter general en los convenios colectivos o en el propio Estatuto en
cuanto a la forma y garantías para los representantes de los trabajadores y asimilados,
como los trabajadores designados en materia de prevención de riesgos laborales. c) La
decisión del empresario sobre la sanción es revisable por la Jurisdicción social (LRJS
art.114 y 115). La responsabilidad disciplinaria en el ámbito de la función pública se
adecua a las normas generales o las específicas de cada Cuerpo y es revisable por la
Jurisdicción Contencioso Administrativa.

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Responsabilidad penal

Si la conducta del trabajador se practica con imprudencia o dolo de la que se deriven


consecuencias personales o materiales que constituyan falta o delito, puede ser perseguible por
la vía penal.

Los preceptos del CP aplicables son, a juicio de la doctrina, los comunes para los tipos de daños
que se produzcan, sin que exista una especialidad derivada de la condición de trabajador, ni del
medio: el centro de trabajo, a diferencia de lo que ocurre con la responsabilidad por infracciones
de los empresarios en materia de prevención de riesgos laborales, que se regula en el CP art. 316,
317 y 318.

Responsabilidad civil

Puede ser propia o proveniente del ilícito penal: La ejecución de un hecho descrito por la Ley
como delito o falta, obliga a reparar los daños y perjuicios por él causados, pudiéndose llevar, no
obstante, el ejercicio de ésta reclamación por medio de una demanda civil, separadamente de la
penal (CP art. 109) La responsabilidad civil derivada de falta o delito comprende (CP art. 110):
la restitución de la cosa, si es posible; la reparación del daño, previa su valoración y; la
indemnización de los perjuicios materiales y morales.

4. RESPONSABILIDAD ADMINISTRATIVA

Conforme establece el artículo 45 de la LPRL, esta responsabilidad surge de la realización de


infracciones laborales en materia de prevención de riesgos laborales, basadas en las acciones
u omisiones de los diferentes sujetos responsables, al incumplir las disposiciones legales en
materia de seguridad y salud en el trabajo.

En este sentido, el artículo 5 de la LISOS señala que las infracciones laborales en materia de
prevención de riesgos laborales son las acciones u omisiones de los diferentes sujetos
responsables que incumplan las normas legales, reglamentarias y cláusulas normativas de
los convenios colectivos en materia de seguridad y salud en el trabajo sujetas a responsabilidad.

Las infracciones administrativas en materia de prevención pueden ser leves, graves o muy
graves en atención a la naturaleza del deber infringido y la entidad del derecho afectado.

En base a esto llevan graduada una sanción, la cual variará en función de la gravedad
determinada en el acta de Inspección de Trabajo y Seguridad Social que da inicio al expediente
sancionador, a menos que se considere irrelevante, en cuyo caso la infracción se impondrá en
su grado mínimo y en su tramo inferior.

Cuantía de las sanciones:

El texto regulador en materia de sanciones es la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el


Orden Social (LISOS) y concretamente los artículos 39.3 y 40.2 en donde se hace especial
referencia a aquellas que se producen en materia de prevención de riesgos laborales. Para fijar
la cuantía de las sanciones derivadas de infracciones en materia de prevención de riesgos
laborales se deben tener en cuenta una serie de criterios legales y las modificaciones
introducidas por la Ley 54/2003.

Unidad Didáctica 3 [7] Abril 2017


Criterios de Graduación de Sanciones:

Peligrosidad de las actividades desarrolladas en la empresa o centro de trabajo.

• Carácter permanente o transitorio de los riesgos inherentes a las actividades


desarrolladas.

• Gravedad de los daños producidos o que hubieran podido producirse por la falta o
deficiencia de las medidas preventivas necesarias.

• Número de trabajadores afectados.

• Medidas de protección individual o colectiva adoptadas e instrucciones impartidas


referentes a la prevención de los riesgos.

• Incumplimiento de las advertencias o requerimientos previos del inspector de


trabajo, cuando éste ha detectado alguna infracción en materia preventiva.

• Omisión de las propuestas realizadas por los servicios de prevención, los delegados
de prevención o el comité de seguridad y salud de la empresa para la corrección de
las deficiencias legales existentes.

• Conducta general del empresario en materia de prevención de riesgos laborales.

TIPO DE GRADO CUANTÍA DE LA TIEMPO DE


INFRACCION SANCION PRESCRIPCION

LEVE MINIMO De 40 a 405 euros Un año

LEVE MEDIO De 406 a 815 euros Un año

LEVE MAXIMO De 816 a 2045 euros Un año

GRAVE MINIMO De 2046 a 8195 euros Tres años

GRAVE MEDIO De 8196 a 20.490 euros Tres años


De 20.491 a 40.985 euros Tres años
GRAVE MAXIMO
De 40.986 a 163.955 euros Cinco Años
MUY GRAVE MINIMO
De 163.956 a 409.890 euros Cinco Años
MUY GRAVE MEDIO
De 409.891 a 819.780 euros Cinco Años
MUY GRAVE MAXIMO

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4.1. Infracciones leves

El artículo 11 de la LISOS, y las modificaciones introducidas por la Ley 32/2006 establecen


las acciones que son calificadas como infracciones leves en materia de prevención de riesgos
laborales.

Acciones que Suponen Infracción Leve

• La falta de limpieza del centro de trabajo de la que no se derive riesgo para la integridad
física o salud de los trabajadores.

• No dar cuenta, en tiempo y forma, a la autoridad laboral competente, conforme a las


disposiciones vigentes, de los accidentes de trabajo ocurridos y de las enfermedades
profesionales declaradas cuando tengan la calificación de leves.

• No comunicar a la autoridad laboral competente la apertura del centro de trabajo o la


reanudación o continuación de los trabajos después de efectuar alteraciones o
ampliaciones de importancia, o consignar con inexactitud los datos que debe declarar o
cumplimentar, siempre que no se trate de industria calificada por la normativa vigente
como peligrosa, insalubre o nociva por los elementos, procesos o sustancias que se
manipulen.

• Las que supongan incumplimientos de la normativa de prevención de riesgos laborales,


siempre que carezcan de trascendencia grave para la integridad física o la salud de los
trabajadores.

• Cualesquiera otras que afecten a obligaciones de carácter formal o documental exigidas


en la normativa de prevención de riesgos laborales y que no estén tipificadas como graves
o muy graves.

• No disponer el contratista en la obra de construcción del Libro de Subcontratación exigido


por el artículo 8 de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la
construcción.

• No disponer el contratista o subcontratista de la documentación o título que acredite la


posesión de la maquinaria que utiliza, y de cuanta documentación sea exigida por las
disposiciones legales vigentes.

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4.2. Infracciones graves

El artículo 12 de la LISOS, y las modificaciones introducidas por la Ley 32/2006 establecen


las acciones que son calificadas como infracciones graves en materia de prevención de riesgos
laborales.

Acciones que Suponen Infracción Grave

• Incumplir la obligación de integrar la prevención de riesgos laborales en la empresa a


través de la implantación y aplicación de un plan de prevención, con el alcance y
contenido establecidos en la normativa de prevención de riesgos laborales.

• No llevar a cabo las evaluaciones de riesgos y, en su caso, sus actualizaciones y


revisiones, así como los controles periódicos de las condiciones de trabajo y de la
actividad de los trabajadores que procedan, o no realizar aquellas actividades de
prevención que hicieran necesarias los resultados de las evaluaciones, con el alcance y
contenido establecidos en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

• No realizar los reconocimientos médicos y pruebas de vigilancia periódica del estado de


salud de los trabajadores que procedan conforme a la normativa sobre prevención de
riesgos laborales, o no comunicar su resultado a los trabajadores afectados.

• No dar cuenta en tiempo y forma a la autoridad laboral, conforme a las disposiciones


vigentes, de los accidentes de trabajo ocurridos y de las enfermedades profesionales
declaradas cuando tengan la calificación de graves, muy graves o mortales, o no llevar a
cabo una investigación en caso de producirse daños a la salud de los trabajadores o de
tener indicios de que las medidas preventivas son insuficientes.

• No registrar y archivar los datos obtenidos en las evaluaciones, controles,


reconocimientos, investigaciones o informes a que se refieren los artículos 16, 22 y 23 de
la Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de Riesgos Laborales.

• No comunicar a la autoridad laboral competente la apertura del centro de trabajo o la


reanudación o continuación de los trabajos después de efectuar alteraciones o
ampliaciones de importancia, o consignar con inexactitud los datos que debe declarar o
cumplimentar, siempre que se trate de industria calificada por la normativa vigente como
peligrosa, insalubre o nociva por los elementos, procesos o sustancias que se manipulen.

• Incumplir la obligación de efectuar la planificación de la actividad preventiva que derive


como necesaria de la evaluación de riesgos, o no realizar el seguimiento de la misma, con
el alcance y contenido establecidos en la normativa de prevención de riesgos laborales.

• La adscripción de trabajadores a puestos de trabajo cuyas condiciones fuesen


incompatibles con sus características personales o de quienes se encuentren
manifiestamente en estados o situaciones transitorias que no respondan a las exigencias
psicofísicas de los respectivos puestos de trabajo, así como la dedicación de aquéllos a la
realización de tareas sin tomar en consideración sus capacidades profesionales en materia
de seguridad y salud en el trabajo, salvo que se trate de infracción muy grave conforme
al artículo siguiente.

Unidad Didáctica 3 [10] Abril 2017


• El incumplimiento de las obligaciones en materia de formación e información suficiente
y adecuada a los trabajadores acerca de los riesgos del puesto de trabajo susceptibles de
provocar daños para la seguridad y salud y sobre las medidas preventivas aplicables, salvo
que se trate de infracción muy grave conforme al artículo siguiente.

• La superación de los límites de exposición a los agentes nocivos que, conforme a la


normativa sobre prevención de riesgos laborales, origine riesgo de daños graves para la
seguridad y salud de los trabajadores, sin adoptar las medidas preventivas adecuadas,
salvo que se trate de infracción muy grave conforme al artículo siguiente.

• No adoptar las medidas previstas en el artículo 20 de la Ley de Prevención de Riesgos


Laborales en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los
trabajadores.

• El incumplimiento de los derechos de información, consulta y participación de los


trabajadores reconocidos en la normativa sobre prevención de riesgos laborales.

• No proporcionar la formación o los medios adecuados para el desarrollo de sus funciones


a los trabajadores designados para las actividades de prevención y a los delegados de
prevención.

• No adoptar los empresarios y los trabajadores por cuenta propia que desarrollen
actividades en un mismo centro de trabajo, o los empresarios a que se refiere el artículo
24.4 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, las medidas de cooperación y
coordinación necesarias para la protección y prevención de riesgos laborales.

• No adoptar el empresario titular del centro de trabajo las medidas necesarias para
garantizar que aquellos otros que desarrollen actividades en el mismo reciban la
información y las instrucciones adecuadas sobre los riesgos existentes y las medidas de
protección, prevención y emergencia, en la forma y con el contenido establecidos en la
normativa de prevención de riesgos laborales.

• No designar a uno o varios trabajadores para ocuparse de las actividades de protección y


prevención en la empresa o no organizar o concertar un servicio de prevención cuando
ello sea preceptivo, o no dotar a los recursos preventivos de los medios que sean
necesarios para el desarrollo de las actividades preventivas.

• La falta de presencia de los recursos preventivos cuando ello sea preceptivo o el


incumplimiento de las obligaciones derivadas de su presencia.

• Las que supongan incumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales,


siempre que dicho incumplimiento cree un riesgo grave para la integridad física o la salud
de los trabajadores afectados y especialmente en materia de:
o Comunicación a la autoridad laboral, cuando legalmente proceda, de las
sustancias, agentes físicos, químicos y biológicos, o procesos utilizados en las
empresas.
o Diseño, elección, instalación, disposición, utilización y mantenimiento de los
lugares de trabajo, herramientas, maquinaria y equipos.
o Prohibiciones o limitaciones respecto de operaciones, procesos y uso de agentes
físicos, químicos y biológicos en los lugares de trabajo.
o Limitaciones respecto del número de trabajadores que puedan quedar expuestos
a determinados agentes físicos, químicos y biológicos.

Unidad Didáctica 3 [11] Abril 2017


o Utilización de modalidades determinadas de muestreo, medición y evaluación de
resultados.
o Medidas de protección colectiva o individual.
o Señalización de seguridad y etiquetado y envasado de sustancias peligrosas, en
cuanto éstas se manipulen o empleen en el proceso productivo.
o Servicios o medidas de higiene personal.
o Registro de los niveles de exposición a agentes físicos, químicos y biológicos,
listas de trabajadores expuestos y expedientes médicos.

• La falta de limpieza del centro o lugar de trabajo, cuando sea habitual o cuando de ello
se deriven riesgos para la integridad física y salud de los trabajadores.

• El incumplimiento del deber de información a los trabajadores designados para ocuparse


de las actividades de prevención o, en su caso, al servicio de prevención de la
incorporación a la empresa de trabajadores con relaciones de trabajo temporales, de
duración determinada o proporcionados por empresas de trabajo temporal.

• No facilitar a los trabajadores designados o al servicio de prevención el acceso a la


información y documentación señaladas en el apartado 1 del artículo 18 y en el apartado
1 del artículo 23 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

• No someter, en los términos reglamentariamente establecidos, el sistema de prevención


de la empresa al control de una auditoría o evaluación externa cuando no se hubiera
concertado el servicio de prevención con una entidad especializada ajena a la empresa.

• Facilitar a la autoridad laboral competente, las entidades especializadas que actúen como
servicios de prevención ajenos a las empresas, las personas o entidades que desarrollen
la actividad de auditoría del sistema de prevención de las empresas o las entidades
acreditadas para desarrollar y certificar la formación en materia de prevención de riesgos
laborales, datos de forma o con contenido inexactos, omitir los que hubiera debido
consignar, así como no comunicar cualquier modificación de sus condiciones de
acreditación o autorización.

• Incumplir las obligaciones derivadas de actividades correspondientes a servicios de


prevención ajenos respecto de sus empresarios concertados, de acuerdo con la normativa
aplicable.

• En el ámbito de aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se


establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción:
o Incumplir la obligación de elaborar el plan de seguridad y salud en el trabajo con
el alcance y contenido establecidos en la normativa de prevención de riesgos
laborales, en particular por carecer de un contenido real y adecuado a los riesgos
específicos para la seguridad y la salud de los trabajadores de la obra o por no
adaptarse a las características particulares de las actividades o los procedimientos
desarrollados o del entorno de los puestos de trabajo.
o Incumplir la obligación de realizar el seguimiento del plan de seguridad y salud
en el trabajo, con el alcance y contenido establecidos en la normativa de
prevención de riesgos laborales.

Unidad Didáctica 3 [12] Abril 2017


• En el ámbito de aplicación del Real Decreto 1627/1997, de 24 de octubre, por el que se
establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud en las obras de construcción,
el incumplimiento de las siguientes obligaciones correspondientes al promotor:
o No designar los coordinadores en materia de seguridad y salud cuando ello sea
preceptivo.
o Incumplir la obligación de que se elabore el estudio o, en su caso, el estudio
básico de seguridad y salud, cuando ello sea preceptivo, con el alcance y
contenido establecidos en la normativa de prevención de riesgos laborales, o
cuando tales estudios presenten deficiencias o carencias significativas y graves
en relación con la seguridad y la salud en la obra.
o No adoptar las medidas necesarias para garantizar, en la forma y con el alcance
y contenido previstos en la normativa de prevención, que los empresarios que
desarrollan actividades en la obra reciban la información y las instrucciones
adecuadas sobre los riesgos y las medidas de protección, prevención y
emergencia.
o No cumplir los coordinadores en materia de seguridad y salud las obligaciones
establecidas en el artículo 9 del Real Decreto 1627/1997 como consecuencia de
su falta de presencia, dedicación o actividad en la obra.
o No cumplir los coordinadores en materia de seguridad y salud las obligaciones,
distintas de las citadas en los párrafos anteriores, establecidas en la normativa de
prevención de riesgos laborales cuando tales incumplimientos tengan o puedan
tener repercusión grave en relación con la seguridad y salud en la obra.

• Incumplir las obligaciones derivadas de actividades correspondientes a las personas o


entidades que desarrollen la actividad de auditoría del sistema de prevención de las
empresas, de acuerdo con la normativa aplicable.

• Incumplir las obligaciones derivadas de actividades correspondientes a entidades


acreditadas para desarrollar y certificar la formación en materia de prevención de riesgos
laborales, de acuerdo con la normativa aplicable.

• En el ámbito de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción,


los siguientes incumplimientos del subcontratista:
o El incumplimiento del deber de acreditar, en la forma establecida legal o
reglamentariamente, que dispone de recursos humanos, tanto en su nivel
directivo como productivo, que cuentan con la formación necesaria en
prevención de riesgos laborales, y que dispone de una organización preventiva
adecuada, y la inscripción en el registro correspondiente, o del deber de verificar
dicha acreditación y registro por los subcontratistas con los que contrate, salvo
que proceda su calificación como infracción muy grave, de acuerdo con el
artículo siguiente.
o No comunicar los datos que permitan al contratista llevar en orden y al día el
Libro de Subcontratación exigido en la Ley Reguladora de la subcontratación en
el sector de la construcción.
o Proceder a subcontratar con otro u otros subcontratistas o trabajadores autónomos
superando los niveles de subcontratación permitidos legalmente, sin disponer de
la expresa aprobación de la dirección facultativa, o permitir que en el ámbito de
ejecución de su subcontrato otros subcontratistas o trabajadores autónomos
incurran en el supuesto anterior y sin que concurran en este caso las
circunstancias previstas en la letra c) del apartado 15 del artículo siguiente, salvo
que proceda su calificación como infracción muy grave, de acuerdo con el mismo
artículo siguiente.

Unidad Didáctica 3 [13] Abril 2017


• Se consideran infracciones graves del contratista, de conformidad con lo previsto en la
Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción:
o No llevar en orden y al día el Libro de Subcontratación exigido, o no hacerlo en
los términos establecidos reglamentariamente.
o Permitir que, en el ámbito de ejecución de su contrato, intervengan empresas
subcontratistas o trabajadores autónomos superando los niveles de
subcontratación permitidos legalmente, sin disponer de la expresa aprobación de
la dirección facultativa, y sin que concurran las circunstancias previstas en la letra
c) del apartado 15 del artículo siguiente, salvo que proceda su calificación como
infracción muy grave, de acuerdo con el mismo artículo siguiente.
o El incumplimiento del deber de acreditar, en la forma establecida legal o
reglamentariamente, que dispone de recursos humanos, tanto en su nivel
directivo como productivo, que cuentan con la formación necesaria en
prevención de riesgos laborales, y que dispone de una organización preventiva
adecuada, y la inscripción en el registro correspondiente, o del deber de verificar
dicha acreditación y registro por los subcontratistas con los que contrate, y salvo
que proceda su calificación como infracción muy grave, de acuerdo con el
artículo siguiente.
o La vulneración de los derechos de información de los representantes de los
trabajadores sobre las contrataciones y subcontrataciones que se realicen en la
obra, y de acceso al Libro de Subcontratación, en los términos establecidos en la
Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción.

• En el ámbito de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción,


es infracción grave del promotor de la obra permitir, a través de la actuación de la
dirección facultativa, la aprobación de la ampliación excepcional de la cadena de
subcontratación cuando manifiestamente no concurran las causas motivadoras de la
misma prevista en dicha Ley, salvo que proceda su calificación como infracción muy
grave, de acuerdo con el artículo siguiente.

4.3. Infracciones muy graves

El artículo 13 de la LISOS establecen las acciones que son calificadas como infracciones
muy graves en materia de prevención de riesgos laborales.

Acciones que Suponen Infracción Muy Grave

• No observar las normas específicas en materia de protección de la seguridad y la salud de


las trabajadoras durante los períodos de embarazo y lactancia.

• No observar las normas específicas en materia de protección de la seguridad y la salud de


los menores.

• No paralizar ni suspender de forma inmediata, a requerimiento de la Inspección de


Trabajo y Seguridad Social, los trabajos que se realicen sin observar la normativa sobre
prevención de riesgos laborales y que, a juicio de la Inspección, impliquen la existencia
de un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de los trabajadores, o reanudar
los trabajos sin haber subsanado previamente las causas que motivaron la paralización.

Unidad Didáctica 3 [14] Abril 2017


• La adscripción de los trabajadores a puestos de trabajo cuyas condiciones fuesen
incompatibles con sus características personales conocidas o que se encuentren
manifiestamente en estados o situaciones transitorias que no respondan a las exigencias
psicofísicas de los respectivos puestos de trabajo, así como la dedicación de aquéllos a la
realización de tareas sin tomar en consideración sus capacidades profesionales en materia
de seguridad y salud en el trabajo, cuando de ello se derive un riesgo grave e inminente
para la seguridad y salud de los trabajadores.

• Incumplir el deber de confidencialidad en el uso de los datos relativos a la vigilancia de


la salud de los trabajadores, en los términos previstos en el apartado 4 del artículo 22 de
la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

• Superar los límites de exposición a los agentes nocivos que, conforme a la normativa
sobre prevención de riesgos laborales, originen riesgos de daños para la salud de los
trabajadores sin adoptar las medidas preventivas adecuadas, cuando se trate de riesgos
graves e inminentes.

• No adoptar, los empresarios y los trabajadores por cuenta propia que desarrollen
actividades en un mismo centro de trabajo, las medidas de cooperación y coordinación
necesarias para la protección y prevención de riesgos laborales, cuando se trate de
actividades reglamentariamente consideradas como peligrosas o con riesgos especiales.

• No adoptar el promotor o el empresario titular del centro de trabajo, las medidas


necesarias para garantizar que aquellos otros que desarrollen actividades en el mismo
reciban la información y las instrucciones adecuadas, en la forma y con el contenido y
alcance establecidos en la normativa de prevención de riesgos laborales, sobre los riesgos
y las medidas de protección, prevención y emergencia cuando se trate de actividades
reglamentariamente consideradas como peligrosas o con riesgos especiales.

• La falta de presencia de los recursos preventivos cuando ello sea preceptivo o el


incumplimiento de las obligaciones derivadas de su presencia, cuando se trate de
actividades reglamentariamente consideradas como peligrosas o con riesgos especiales.

• Las acciones u omisiones que impidan el ejercicio del derecho de los trabajadores a
paralizar su actividad en los casos de riesgo grave e inminente, en los términos previstos
en el artículo 21 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

• No adoptar cualesquiera otras medidas preventivas aplicables a las condiciones de trabajo


en ejecución de la normativa sobre prevención de riesgos laborales de las que se derive
un riesgo grave e inminente para la seguridad y salud de los trabajadores.

• Ejercer sus actividades las entidades especializadas que actúen como servicios de
prevención ajenos a las empresas, las personas o entidades que desarrollen la actividad
de auditoría del sistema de prevención de las empresas o las que desarrollen y certifiquen
la formación en materia de prevención de riesgos laborales, sin contar con la preceptiva
acreditación o autorización, cuando ésta hubiera sido suspendida o extinguida, cuando
hubiera caducado la autorización provisional, así como cuando se excedan en su
actuación del alcance de la misma.

Unidad Didáctica 3 [15] Abril 2017


• Mantener las entidades especializadas que actúen como servicios de prevención ajenos a
las empresas o las personas o entidades que desarrollen la actividad de auditoría del
sistema de prevención de las empresas, vinculaciones comerciales, financieras o de
cualquier otro tipo, con las empresas auditadas o concertadas, distintas a las propias de
su actuación como tales, así como certificar, las entidades que desarrollen o certifiquen
la formación preventiva, actividades no desarrolladas en su totalidad.

• La alteración o el falseamiento, por las personas o entidades que desarrollen la actividad


de auditoría del sistema de prevención de las empresas, del contenido del informe de la
empresa auditada.

• La suscripción de pactos que tengan por objeto la elusión, en fraude de ley, de las
responsabilidades establecidas en el apartado 3 del artículo 42 de esta ley.

• En el ámbito de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción,


los siguientes incumplimientos del subcontratista:
o El incumplimiento del deber de acreditar, en la forma establecida legal o
reglamentariamente, que dispone de recursos humanos, tanto en su nivel
directivo como productivo, que cuentan con la formación necesaria en
prevención de riesgos laborales, y que dispone de una organización preventiva
adecuada, y la inscripción en el registro correspondiente, o del deber de verificar
dicha acreditación y registro por los subcontratistas con los que contrate, cuando
se trate de trabajos con riesgos especiales conforme a la regulación reglamentaria
de los mismos para las obras de construcción.
o Proceder a subcontratar con otro u otros subcontratistas o trabajadores autónomos
superando los niveles de subcontratación permitidos legalmente, sin que
disponga de la expresa aprobación de la dirección facultativa, o permitir que en
el ámbito de ejecución de su subcontrato otros subcontratistas o trabajadores
autónomos incurran en el supuesto anterior y sin que concurran en este caso las
circunstancias previstas en la letra c) de este apartado, cuando se trate de trabajos
con riesgos especiales conforme a la regulación reglamentaria de los mismos para
las obras de construcción.
o El falseamiento en los datos comunicados al contratista o a su subcontratista
comitente, que dé lugar al ejercicio de actividades de construcción incumpliendo
el régimen de la subcontratación o los requisitos legalmente establecidos.

• En el ámbito de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción,


los siguientes incumplimientos del contratista:
o Permitir que, en el ámbito de ejecución de su contrato, intervengan
subcontratistas o trabajadores autónomos superando los niveles de
subcontratación permitidos legalmente, sin que se disponga de la expresa
aprobación de la dirección facultativa, y sin que concurran las circunstancias
previstas en la letra c) del apartado anterior, cuando se trate de trabajos con
riesgos especiales conforme a la regulación reglamentaria de los mismos para las
obras de construcción.
o El incumplimiento del deber de acreditar, en la forma establecida legal o
reglamentariamente, que dispone de recursos humanos, tanto en su nivel
directivo como productivo, que cuentan con la formación necesaria en
prevención de riesgos laborales, y que dispone de una organización preventiva
adecuada, y la inscripción en el registro correspondiente, o del deber de verificar
dicha acreditación y registro por los subcontratistas con los que contrate, cuando

Unidad Didáctica 3 [16] Abril 2017


se trate de trabajos con riesgos especiales conforme a la regulación reglamentaria
de los mismos para las obras de construcción.

• En el ámbito de la Ley Reguladora de la subcontratación en el sector de la construcción,


es infracción muy grave del promotor de la obra permitir, a través de la actuación de la
dirección facultativa, la aprobación de la ampliación excepcional de la cadena de
subcontratación cuando manifiestamente no concurran las causas motivadoras de la
misma previstas en dicha Ley, cuando se trate de trabajos con riesgos especiales conforme
a la regulación reglamentaria de los mismos para las obras de construcción.

5. RESPONSABILIDAD CIVIL

A. Concepto y finalidad

La percepción de prestaciones de Seguridad Social por contingencias profesionales y su


correspondiente recargo por incumplimiento de las normas de prevención, no es óbice para que
existiendo responsabilidad civil o criminal se solicite por el trabajador o sus derecho habientes la
correspondiente indemnización de daños y perjuicios (Real Decreto Legislativo 8/2015, de 30 de
octubre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley General de la Seguridad Social, en
adelante, LGSS, art. 168.3) que resulta ser compatible, asimismo, con las sanciones
administrativas o penales correspondientes. La teoría es que la totalidad del daño causado ha de
resarcirse por el responsable cuando concurre culpa del empresario responsable. El legislador
reconoce explícitamente la existencia y compatibilidad de tal obligación al enumerar junto a la
responsabilidad administrativa, la penal y la civil de daños y perjuicios que hubieran podido
derivarse de dicho incumplimiento (LPRL art. 42.1).

La responsabilidad patrimonial que se deriva de un ilícito civil se regula en el Código Civil y es


de naturaleza privada en un triple sentido:

1. Nace en el contexto de una relación jurídica privada entre particulares, incluso cuando
uno de ellos tenga naturaleza pública, y está sujeta a las normas del derecho común.
2. Su alcance se limita al resarcimiento de los daños o perjuicios causados, sin pretender
otros fines de carácter general, pues su finalidad se limita única y exclusivamente a la
compensación o resarcimiento por los daños o perjuicios causados.
3. No existe una acción pública para su exigencia, sino que ha de ser instada por el titular
del interés lesionado, debiendo acreditarse el daño o perjuicio sufrido.

Por otra parte, dada su carácter estrictamente patrimonial, puede ser objeto de aseguramiento
en paralelo al aseguramiento forzoso del sistema de Seguridad Social (LPRL art. 15.5).

A diferencia de la responsabilidad penal de finalidad sancionadora y disuasoria, la civil pretende


la compensación por los daños o perjuicios sufridos por el trabajador afectado por el
incumplimiento, de forma que la cuantía de la compensación viene determinada en su alcance
por los daños sufridos, hasta el límite de que se compensen plenamente todos los daños y
perjuicios sufridos (TS 17-2-99), sin que deba excederlo ya que, en tal caso, se produciría un
enriquecimiento sin causa (TS 10-12-98).

Unidad Didáctica 3 [17] Abril 2017


B. Modalidades y requisitos

Merced al Código Civil (arts. 1101, 1105, 1902 y 1903 ss.) la responsabilidad civil se regula
como su nombre indica en el Código Civil donde se distinguen dos tipos básicos la contractual
y la extracontractual. En función del tipo de responsabilidad civil también están los sujetos
responsables.

Responsabilidad contractual

Son responsables civiles y deben indemnizar de los daños y perjuicios causados quienes en
cumplimiento de sus obligaciones incurrieren en dolo, negligencia o morosidad, y los que de
cualquier modo contravinieren el tenor de aquellas (CC art. 1101).

Este tipo de responsabilidad está configurado por los elementos siguientes (TSJ Murcia 24-7-06
y TSJ Burgos 13-6-07; TSJ Madrid 17-7-06):

1. Existencia, previa al incumplimiento, de relación entre las partes vinculadas por una
obligación, generalmente procedente de un contrato, en este caso laboral, o de cualquier
otro negocio jurídico que posibilite el resarcimiento (TS civil 8-7-96). Están obligados
a indemnizar los daños y perjuicios causados quienes en el cumplimiento de sus
obligaciones incumplieran de cualquier modo el tenor de las mismas (CC art. 1101). No
se trata de un caso de responsabilidad objetiva, sino específico de responsabilidad
derivada de un acto culposo del empresario que incumplió los deberes de protección
inherentes al contrato (TS 18-7-08).

2. Daños y perjuicios han de haberse causado como consecuencia o desarrollo del


contenido o materia del contrato (TS civil 18-2-97). En este caso se exige una relación
de causalidad entre la conducta empresarial y el daño sufrido por el trabajador tienen
que tener su causa en la conducta u omisión empresarial. La imprudencia temeraria
del trabajador puede romper el nexo causal si dicha conducta supuso por sí misma causa
eficiente para producir el resultado lesivo; de no ser así, la imprudencia del trabajador,
máxime la profesional, no elimina la responsabilidad empresarial, aunque puede quedar
moderada por el principio de «concurrencia de culpas».

3. Concurrencia de dolo, culpa o negligencia empresarial como causa de incumplimiento


de contrato, lo que supone la exclusión de los sucesos originados por causa de fuerza
mayor o causa mayor (CC art. 1105) o cuando concurra culpa exclusiva del trabajador.
Es necesaria la presencia de un elemento culpabilístico respecto del empresario
incumplidor, pues se parte de la rotunda negación de su responsabilidad «objetiva» (TS
30-9-97), lo que tiene su fundamento en que el sistema de seguridad social ya dispensa
una protección objetivada (TSJ País Vasco 6-11-07). Es decir, no se está ante una
responsabilidad fundamentada en el riesgo laboral, sino que al menos ha de hallarse
cierta culpa en el comportamiento empresarial. Por tanto, no procede aplicar en el
ámbito laboral una responsabilidad plenamente objetiva o por el resultado, pues tal
objetivación produciría un efecto «desmotivador», porque si el empresario ha de
responder civilmente siempre hasta resarcir el daño en su integridad, haya o no
observado las obligadas medidas de seguridad, no habría componente de beneficio
alguno que le moviese no sólo a extremar la diligencia, sino tan siquiera a observar
escrupulosamente la normativa en materia de prevención (TS 30-6-10; TSJ Asturias 2-
3-12).

Unidad Didáctica 3 [18] Abril 2017


Todos estos requisitos concurren en relación con incumplimientos de las obligaciones en
materia de prevención de riesgos laborales, en la que tanto el deber general de protección
como la relación de obligaciones empresariales se relacionan de forma expresa y detallada en la
LPRL y en los reglamentos de desarrollo respecto del empresario que está vinculado al
trabajador por un contrato de trabajo. En la práctica la dificultad puede consistir en demostrar
la relación de causalidad entre el incumplimiento de la obligación y los daños y perjuicios
producidos, así como el elemento de culpabilidad del empresario1.

La naturaleza contractual de la responsabilidad civil que se genera a favor del trabajador por el
incumplimiento empresarial de las normas de prevención es uno de los argumentos en los que
se fundamenta la competencia de la jurisdicción del orden social en este tipo de litigios ya
plenamente reconocida en el marco de la LRJS.

Influencia de la conducta del trabajador

En el orden jurisdiccional social la conducta del trabajador pondera la responsabilidad civil del
empresario como deudor de seguridad, aunque no la elimina si este incurrió en algún
incumplimiento de las normas de prevención que hubiera evitado el siniestro. Así sucede en los
siguientes casos:

1. Se produce la disminución de la cuantía de la indemnización por la confluencia de


culpas del trabajador accidentado como de la empresa en la producción del fatal
siniestro, aunque la de aquél ciertamente tenga mayor relevancia causal, más no para

1
Para poder imputar el resarcimiento de los daños al empleador es preciso que concurran los siguientes
requisitos: producción de un daño, negligencia, dolo o morosidad en la conducta de quién lo causó por
incumplimiento o cumplimiento defectuoso de la normativa de riesgos laborales y relación de causalidad
entre la conducta del agente y del daño causado que ha de ser consecuencia natural, adecuada y suficiente
de la determinación de la voluntad del agente. No existe responsabilidad civil, al rechazarse la existencia
de culpa o negligencia empresarial, cuando sólo se alega que determinados puestos de trabajo en los que se
trabaja con riesgos posturales y riesgos derivados de los movimientos repetitivos, con posibles lesiones de
lesión en extremidades superiores por movimientos repetitivos (TSJ Cataluña 14-2-06). Es al empresario a
quien le corresponde acreditar la concurrencia de la posible causa de atenuación o exoneración, en tanto
que él es el titular de la deuda de seguridad y habida cuenta de los términos cuasiobjetivos en que la misma
está concebida legalmente (TS 30-6-10). Así, tienen derecho los herederos del trabajador fallecido a una
indemnización cuando, a pesar de la existencia de una normativa que obligaba a la empresa a tomar medidas
para evitar una contaminación por amianto, la empresa no acredite haberla cumplido, lo que obliga a
entender que la enfermedad contraída deriva de aquel incumplimiento empresarial (TS 9-6-14). No cabe
apreciar responsabilidad contractual cuando la conducta empresarial no concurre en la producción del
accidente, ni supuso riesgo adicional o una grave negligencia u omisión de sus deberes. De este modo,
habiendo acreditado la influencia que el defecto del producto tuvo en el accidente, no se considera que
existiera proceder negligente o culposo por parte de la empresa. En este sentido el autoclave, estaba provisto
de declaración de conformidad CE y se fabricó conforme a un proyecto técnico realizado por encargo de
Asociación de la Industria Navarra (AIN) y fue sometido a procedimiento de evaluación y control
específico sobre «recipientes a presión» por parte del organismo Inspección y Garantía de Calidad SA
(IGC). Por ello y sin perjuicio de los fallos de funcionamiento y seguridad que fueron detectados, el
empresario adquirió un producto con la certeza de que había superado los necesarios estándares de
calidad y seguridad ordinarios. Sí se condena a la empresa fabricante del producto defectuoso (TSJ
Navarra 20-10-10). Los daños causados a los trabajadores de instalaciones nucleares o de empresas de
transporte de sustancias nucleares, así como los trabajadores de instalaciones radiactivas siempre que sean
calificados de accidente de trabajo o enfermedad profesional de acuerdo con la normativa de Seguridad
Social están excluidos de la garantía financiera para hacer frente a la indemnización por responsabilidad
civil derivada de daños nucleares o producidos por materiales radiactivos que estas empresas deben realizar.
Esto es con tales garantías no se ha de responder de las responsabilidades atribuidas al explotador de una
instalación nuclear o de una instalación radiactiva.

Unidad Didáctica 3 [19] Abril 2017


eximir de responsabilidad a ésta. Cuando se produce esta concurrencia de culpas, de
forma que las dos actuaciones (la del empresario y la de la víctima) determinan la
producción del resultado fatal, no cabe exonerar de responsabilidad al empresario, sino
que, a partir de una generalización de la regla del CC art. 1103, hay que ponderar las
responsabilidades concurrentes moderando en función de ello la Indemnización (TS
unif doctrina 22-7-10). Lo decisivo para que entre en juego la responsabilidad
empresarial no radica en analizar si el trabajador o un tercero han contribuido a la
producción del resultado dañoso con una actuación negligente o dolosa, sino en
determinar si el empresario ha infringido alguna norma de seguridad que le fuera
exigible, y sí, de haberse cumplido ésta, hubiera minorado o evitado aquél (TSJ Castilla
y León 6-6-05; TSJ Cataluña 19-5-08).

2. Se produce la eliminación de la responsabilidad empresarial en situaciones en las


cuales no se da una mera negligencia o distracción del trabajador, sino ante conductas
que se convierten en la causa eficiente del daño sufrido por el propio operario, de
gravedad bastante para interferir y desplazar la hipotética causalidad de los
incumplimientos empresariales (TSJ Cataluña 3-7-00).

Responsabilidad extracontractual o aquiliana

Existe responsabilidad civil de quien por acción u omisión causa daño a otro, interviniendo
culpa o negligencia, está obligado a reparar el daño causado (CC art. 1902). Como es evidente
la ausencia de vínculo obligacional o contractual entre las partes involucradas hace que su
ámbito de aplicación sea mucho más amplio que la contractual (TS Conflicto de Competencias
Auto 4-4-94). El daño extracontractual es aquel que cuyos perjuicios causados serían
igualmente indemnizables sin la existencia de vínculo contractual (TS 30-6-10; TSJ Aragón 17-
3-12, Rec 50/12; TSJ Sevilla 17-2-11) Los elementos que la conforman son (TS civil 11-5-96):

1. La concurrencia de culpa o negligencia, es decir, una conducta que no se adecue a las


exigencias legales o a las pautas de actuación socialmente aceptadas.
2. La producción de daños o perjuicios a otra persona, con independencia de que exista o
no relación negocial entre ambas.
3. Una relación de causalidad entre la conducta del sujeto y la producción del daño, lo
que, al igual que ocurría en los supuestos de responsabilidad contractual, excluye los
siniestros originados por causa de fuerza mayor.

Culpa o negligencia en la responsabilidad extracontractual

En este segundo tipo de responsabilidad extracontractual el requisito de culpa o negligencia se


sigue exigiendo, aunque de forma muy matizada (TS civil 8-7-96). El concepto moderno de la
culpa no consiste solamente, según criterio clásico, en la omisión de la diligencia exigible según
las circunstancias del caso, puesto que se ha ampliado el concepto de la culpa para abarcar a
aquellas conductas en las que puede haber negligencia sin una conducta antijurídica (TS civil
29-1-03).

La jurisprudencia ha evolucionado hacia una responsabilidad «cuasi objetiva», mediante la


aceptación de las siguientes tesis:

1. Teoría del riesgo, de acuerdo con la cual la realización de determinadas actividades


generan niveles de riesgo que resultan imputables a la empresa como responsable de las
mismas y destinataria de sus beneficios de forma que los daños o siniestros que se
produzcan, aun cuando se hubiesen adoptado las medidas preventivas ordinarias

Unidad Didáctica 3 [20] Abril 2017


resultan imputables a la organización empresarial (TS civil 12-5-97), aunque esta
interpretación deba aplicarse con criterios restrictivos y limitarse a actividades con
riesgos especiales (TS civil 29-5-99). En este contexto se tiene en cuenta la entidad o
naturaleza de los daños causados, de forma que en la medida en que estos aumentan el
nivel de culpabilidad exigible al perjudicado tiende a disminuir, en particular, cuando se
trata de actividades en las que la probabilidad de que el riesgo se transforme en siniestro
es elevada (TS civil 24-9-02). Insistiéndose en alguna reciente sentencia en la condición
cuasi-objetiva de la responsabilidad señalando que la culpabilidad en ciertos casos se
deriva del aserto, que si ha habido daño ha habido culpa (TS civil 11-4-11). Se aprecia
responsabilidad extracontractual y culpa de la empresa que no adoptó medidas para la
prevención y protección de la salud de un trabajador expuesto al amianto, sin que
tampoco se le apartara de su puesto de trabajo a pesar de que en los reconocimientos
médicos se le detectaran alteraciones pulmonares. Se considera que existe una relación
de causa-efecto entre la grave enfermedad y posterior fallecimiento del trabajador y la
falta de precaución por parte de la empresa (TS civil 8-2-07).

2. Inversión de la carga de la prueba, de forma que producido el siniestro se presume la


culpabilidad, aunque lógicamente se trate de una mera presunción que no solamente
admite prueba en contrario sino que se ve influida por la conducta del dañado, que puede
incidir en la minoración o incluso en la exención de la responsabilidad (TS civil 24-1-
95), si bien esta apreciación ha de realizarse con cautela de forma que el comportamiento
culposo de la víctima resulte evidente, sin que se puedan tener dicha consideración los
simples descuidos, imprudencias simples o no temerarias (TS civil 29-2-96). De manera
que en materia de culpa extracontractual se presume la existencia de negligencia en el
causante del daño, salvo cuando, aparte de fuerza mayor, el autor de la acción u omisión
acredite debidamente haber actuado con el cuidado que requieren las circunstancias de
lugar y tiempo y que la culpa del perjudicado en la hipótesis de que concurra, se presente
con caracteres de exclusividad o con tan acusado relieve como para abonar a otra culpa
concurrente, pues, en otro caso sólo puede apreciarse cierta compensación, traducible
en moderación del montante económico a satisfacer (TS civil 18-1-00). Así sucede
cuando el accidente puede ser debido a culpa exclusiva de la víctima, por lo que no se
aprecia la existencia de culpa extracontractual del empresario, cuando el accidente
sobreviene por caída de tabique interior que la propia víctima había levantado (TS civil
12-2-04). Inicialmente se exigía para la estimación de la responsabilidad la prueba de
la culpa a cargo de aquel que alegaba su concurrencia, posteriormente ante la evolución
social y la explosión tecnológica, en una interpretación adaptada a las nuevas
circunstancias, se invierte la carga de la prueba para exigir que aquel que habiendo
causado un daño pretende exonerarse de responsabilidad, asume la carga de la prueba al
reconducirse la responsabilidad por los cauces de una objetivación en la responsabilidad
por riesgo (AP Palencia civil 28-9-11).

Unidad Didáctica 3 [21] Abril 2017


6. RESPONSABILIDAD PENAL
A continuación, atinente a la responsabilidad penal, significativamente vamos a hacer hincapié
en los delitos de riesgo contra la seguridad y salud en el trabajo (CP art. 316 y 317). En este
sentido, el bien jurídico protegido por estos tipos delictivos es: la vida, la salud y la integridad
física del trabajador.

En este orden, conviene poner de relieve para analizar estos tipos de delitos los siguientes puntos:
los tipos delictivos y las penas asociadas; los requisitos para la concurrencia de los tipos y; los
sujetos responsables de los delitos.

1. Tipos delictivos y penas

Existe un único tipo de infracción variando las penas según se produzca en su modalidad dolosa
(CP art. 316) o imprudente (CP art. 317).

Omisión de medidas de seguridad e higiene

El CP (arts. 316 y 317) castiga a los que infrinjan las normas de prevención de riesgos laborales
y estando legalmente obligados, no faciliten los medios necesarios para que los trabajadores
desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas, de forma que pongan
así en peligro grave su vida, salud o integridad física.

Como se pondrá de manifiesto al desarrollar los requisitos del tipo, sus elementos principales son
los siguientes:

a) Infracción de normativa de prevención.


b) Comportamiento omisivo.
c) Generación de un peligro para la vida, salud o integridad física de los trabajadores.
Debiendo existir un nexo causal entre la omisión y el peligro.

Modalidades

La comisión del tipo mencionado se puede realizar de forma dolosa o imprudente grave:

1) Dolosa cuya concurrencia exige (AP Cantabria penal 31-3-04): a) conocimiento o


conciencia de la normativa de prevención de riesgos a infringir o deber de conocerla;
aceptación de la aparición o incremento del peligro grave para la vida, salud o integridad
física del trabajador y; c) decisión de no evitar tal peligro adoptando la medida exigible
para neutralizar el mismo.

2) Imprudente grave o culposa es la más habitual considerando los estrictos requisitos que
se exigen para apreciar la modalidad dolosa. Esta modalidad culposa de comisión del
delito consiste en la omisión del deber de cuidado, objetivo y subjetivo, exigible a las
personas menos cuidadosas en el ámbito de la relación laboral donde se comete el delito,
teniendo un carácter profesional. En definitiva, la falta de diligencia extrema da lugar a
la imprudencia leve mientras que la falta grosera de cuidado genera la imprudencia
grave.

Unidad Didáctica 3 [22] Abril 2017


Penas previstas

Las penas previstas están en función de la modalidad de comisión del delito:

1. Para la modalidad dolosa es de prisión de seis meses a tres años y multa de seis a doce
meses (CP art. 316).
2. Para la modalidad de imprudencia grave el castigo es el mismo que el anterior con la pena
inferior en grado (CP art. 317).

2. Requisitos de los delitos de riesgo

Los tres elementos principales del tipo son los siguientes:

a) Infracción de normativa de prevención.


b) Comportamiento omisivo.
c) Generación de un peligro para la vida, salud o integridad física de los trabajadores. Debiendo
existir un nexo causal entre la omisión y el peligro.

a. Infracción de la norma de prevención

Un primer presupuesto para la concurrencia de la conducta delictiva es el incumplimiento de la


normativa de prevención establecida en la legislación laboral esto es, el incumplimiento de sus
deberes en materia de seguridad e higiene por el sujeto inculpado (TS Penal 12-11-98). Como se
señala en dicha sentencia la referencia en la definición del tipo a la infracción de normas de
prevención permite calificar el delito como tipo penal en blanco -de suerte que es la infracción
de la normativa laboral la que completa el tipo, lo que podría plantear problemas de
constitucionalidad en relación con el principio de legalidad.

Debe hacerse constar además que no bastaría cualquier infracción administrativa para dar vida
al tipo penal, porque esta exige en adecuado nexo de causalidad que la norma de seguridad
infringida suponga un peligro grave para la vida, salud o integridad física del os trabajadores.
Exigencia que nos remite a las infracciones graves de la normativa laboral que lleven consigo
tal creación de tan graves riesgos. No obstante, el juez de lo penal actúa con total independencia
de la calificación administrativa de la infracción (AP Cádiz penal 30-5-00). Así, resulta absurdo
concluir que sólo las infracciones administrativas calificadas como muy graves en la normativa
de infracciones y sanciones del orden social podrían integrar los tipos penales (ex CP art.316 y
317). Máxime si se recuerda que para que exista delito ni siquiera es necesario que exista una
previa intervención de la autoridad laboral (AP Barcelona penal 10-3-11). Igualmente, la
jurisdicción penal tiene independencia para considerar la exclusión de responsabilidad penal
cuando aprecie culpa exclusiva del trabajador accidentado aun cuando la ITSS haya extendido
acta de infracción por los mismos hechos (AP Valladolid 5-11-14, Rec 938/14).

La referencia genérica a la norma de prevención que se realiza en el CP, desde luego amplía la
exclusiva referencia a las normas reglamentarias que se hacía en el precedente artículo derogado
por la reforma de 1995 CP art.348 bis. a).

Por lo demás, dada la creciente importancia de la normativa de los Convenios Colectivos en


materia de seguridad e higiene y el carácter de fuente normativa que tienen los convenios
estatutarios (CE, art. 37.1), parecería ilógico desde el punto de vista práctico y jurídico excluirlos.
En efecto, la diferenciación entre norma heterónoma o autónoma carece ya de sentido desde el
momento en que la Ley de Prevención de Riesgos Laborales concede un papel esencial a la
normativa negociada en materia de prevención.

Unidad Didáctica 3 [23] Abril 2017


b. Comportamiento omisivo

La conducta típica es la omisión consistente en no facilitar los medios necesarios para que los
trabajadores desempeñen su actividad en condiciones adecuadas de seguridad e higiene, o en no
facilitar los suficientes (AP Cantabria penal 31-3-04).

Pese a que en la mayor parte de las ocasiones la conducta típica será omisiva -ausencia de las
medidas de protección necesarias- no es descartable que existan conductas activas. No obstante,
lo importante para que concurra el tipo es necesario la omisión de la de la acción esperada que
hubiera evitado el peligro grave respecto de la vida, salud o integridad física de los trabajadores.
Una de las omisiones típicas puede ser la falta de información, pues facilitar esta es un medio
de prevención que debió ser utilizada (AP Alicante penal 17-3-05), así como la falta de control
sobre la utilización de ciertos medios preventivos (AP Bizkaia penal 30-7-04), así como la falta
de previsión respecto de las distracciones o imprudencias no temerarias que pudiera cometer el
trabajador.

c. Generación de un peligro para la vida, salud o integridad física de los trabajadores

Sin embargo, no basta con que se desarrolle la conducta descrita, es preciso que la misma genere
un riesgo grave, que ponga en peligro de forma concreta la vida, salud o integridad física de los
trabajadores.

No es necesario que acontezca un resultado en sentido estricto, es decir un daño -lesión,


enfermedad o muerte- sobre los sujetos protegidos, el delito se consuma con la actualización del
peligro o riesgo grave que debe ser probado (AP Burgos penal 10-2-05). En suma, en este delito,
a diferencia de los delitos de imprudencia, no se exige un resultado -daño a la salud o integridad
física del operario-, por ello se califica como delito de riesgo. Sin embargo, para su apreciación
no basta la apreciación de un peligro o riesgo genérico, sino que es necesaria la existencia de un
peligro concreto para la vida, la salud o la integridad física de los trabajadores.

Junto a la creación de ese peligro concreta se exige también un nexo causal suficiente entre la
conducta omisiva y el nacimiento del riesgo.

En algunos casos se ha declarado exigible una relación de causalidad directa, completa,


inmediata, eficiente, adecuada y sin interferencias entre la descuidada conducta desatadora del
riesgo o peligro potencial entrevisto o podido prever y el daño, lesión o mal efectivamente
sobrevenido, que permite atribuir el efecto dañoso a la acción humana desplegada por el agente,
de forma que la acción peligrosa tiene que producir un resultado que pueda ser imputado
objetivamente a la misma, comprobación que ha de partir de la constatación, a partir de la teoría
de la relevancia, de una causalidad o relación natural entre la acción y el resultado, para
seguidamente indagar si la conducta ha creado un peligro no permitido o jurídicamente
desaprobado y si el resultado producido ha sido la concreción de ese peligro (AP Valencia penal
12-9-06).

Unidad Didáctica 3 [24] Abril 2017


3. Sujeto responsable

Los delitos por omisión de medidas de seguridad e higiene sólo pueden ser cometidos en concepto
de autor material (ex CP art.28). No obstante, el elenco de posible autores en este tipo es amplio,
habiendo manifestado la jurisprudencia que todos los que ostenten mando o dirección, ya sea
técnico o de ejecución, y tanto se trate de mandos superior, como intermedios o subalternos, de
derecho o de hecho, están inexcusablemente obligados a cumplir y a hacer cumplir cuantas
prevenciones y cautelas establece la legislación para evitar los accidentes laborales y tutelar y
prevenir la salud e integridad física de los trabajadores.

En resumen habría que decir que de modo reiterado se ha declarado que cuantos dirigen y se
hallan al cuidado de una obra deben impartir diligentemente las instrucciones oportunas de
acuerdo con las ordenanzas, a fin de que el trabajo se realice con las adecuadas medidas de
seguridad de cuantos trabajadores participen en la ejecución de los diversos trabajos sujetos a
riesgos que es preciso evitar, poniendo a contribución cuantas previsiones y experiencias técnicas
sean concurrentes a tal fin, sin que puedan bastar advertencias generales, sino atendiendo a cada
situación con el debido cuidado ( TS penal 15-7-92, EDJ 7905 ).

En el sentido expuesto se pueden mencionar los siguientes posibles sujetos activos que se han
considerados responsables de este tipo penal: administrador de hecho o de derecho de la empresa,
director o jefe de la fábrica, encargado de producción, jefe de seguridad, encargado de formación,
propietario de la nave o lugar de trabajo, vigilante de seguridad, delegado de prevención, promotor
de la obra, contratista, subcontratista, representante legal o gerente de la empresa, encargado de
mantenimiento y de personal, jefe de taller, jefe de obra, aparejador o arquitecto técnico,
arquitecto superior. En definitiva, pueden ser responsables los mandos superiores, intermedios o
subalternos (AP Madrid penal 15-1-10). Entre los citados, están incluidos los llamados técnicos
de prevención, entre los que se pueden incluir: el arquitecto técnico, el delegado de prevención,
jefe o vigilante de seguridad, encargado de formación. No obstante, el hecho de que se contrate
un asesoramiento externo como es, por ejemplo, un servicio de prevención ajeno, no elimina la
responsabilidad del obligado a la seguridad, cuando en su actividad se vulneró la normativa de
prevención de riesgos laborales en aspectos básicos. Así sucede cuando el accidente se produce
durante la limpieza de un equipo de trabajo en marcha que provoca un atrapamiento sin que se
conozca ni la fecha de fabricación del equipo ni disponga de medida de protección alguna (AP
Bizkaia 17-1-14, Rec 136/13).

Personas jurídicas

La reforma del CP de 2010 (ex LO 5/2010) no atribuyó la responsabilidad penal de las personas
jurídicas respecto de estos delitos concretos de peligro u omisión de medidas de seguridad higiene
ya descritos. No obstante, se mantiene la previsión del CP art.318 de que cuando los hechos
previstos en tales delitos se atribuyan a personas jurídicas, se podrían imponer las penas señaladas
a los administradores o encargados del servicio cuando se considere que son responsables de
los mismos y a quienes, conociéndolos y pudiendo remediarlo, no hubieran adoptado medidas
para ello. De manera que, al no poder ser las personas jurídicas responsables de los delitos de
peligro, es preciso identificar en su seno a una persona física que pudiera considerarse
responsable de los mismos.

De la dicción del CP art.318 no puede deducirse que todos los administradores hayan de ser
penados, esto es, no basta con que alguien sea administrador, jefe de seguridad o de RRHH
para que automáticamente se le pueda hacer responsable de los hechos investigados. Por el
contrario, sólo lo son quienes hayan sido responsables de no facilitar los medios necesarios para
que los trabajadores desempeñen su actividad con las medidas de seguridad e higiene adecuadas
(AP Barcelona penal 4-2-02).

Unidad Didáctica 3 [25] Abril 2017


Responsabilidad de los profesionales de la prevención

El deudor de seguridad es normalmente el empresario, sin embargo, se ha planteado la


posibilidad de que el profesional de la prevención pueda o no ser sujeto activo. La posibilidad de
que estos sujetos sean autores de este tipo penal de peligro depende de la interpretación que se
realice de la expresión «aquél que está obligado a facilitar los medios necesarios» utilizada en
el CP (art. 316).

Existen diversos pronunciamientos que han hecho una interpretación amplia de dicha expresión,
entendiendo que si cabe exigir responsabilidad a profesionales de la prevención como eventuales
deudores de seguridad y sin eximir de responsabilidad al empresario. Efectivamente, limitar la
responsabilidad en materia de prevención de riesgos laborales al empresario en virtud de la lectura
exclusiva de la LPRL art.14 supone ignorar la existencia de todo el entramado normativo expuesto
en la primera parte de este Memento.

1. Se ha considerado responsable de este tipo delictivo al arquitecto técnico a que no


procuró ni adoptó cualquier medida de seguridad e higiene, pues conociendo o debiendo
conocer que se habrían de instalar andamios no los reviso, ni impartió órdenes para
instalar las medidas de seguridad, o simplemente no paralizó las obras hasta que se
realizasen aquellas (AP Alicante penal 20-4-02).

2. Habiéndose afirmado asimismo que no sólo el empresario está obligado a facilitar los
medios garantizadores del nivel adecuado de seguridad sino que quienes le sustituyen
asumen obligaciones en nuevas posiciones de garante, siendo precisamente la normativa
laboral la que impone diferentes obligaciones a quienes forman parte en el proceso de
trabajo, hasta el punto de que la posición de garante no se deriva de una relación
jerarquizada entre sujetos sino de su relación objetiva con los hechos (AP Bizkaia penal
26-11-02). Condenando por haber incurrido en delito del CP art.316 a los siguientes
sujetos:

a) El arquitecto superior, director de la obra, integrante de la dirección


facultativa, autor del Estudio de Seguridad y Salud de la obra por encargo de la
promotora y coordinador de seguridad y salud durante el proyecto. Teniendo,
por tal causa, tanto un dominio fáctico sobre la fuente de peligro como una
idoneidad jurídica para llevar a cabo el comportamiento requerido por el tipo
penal aplicado, a pesar de no ser nombrado coordinador de seguridad y
salud durante la ejecución de la obra. Siempre considerando la sentencia que
no sólo no adoptó todas las previsiones exigibles con infracción del deber de
cuidado por ausencia de identificación de los riesgos en cuanto al talud natural
que se produjo, dadas las características del terreno sobre el que se realizó. Así
sucede, en el caso de accidente por contacto con línea eléctrica aérea de alta
tensión cuya existencia no contempló la arquitecta en el Estudio de Seguridad
y Salud de la obra ni se apercibió durante la ejecución de la misma de que la
línea tenía tensión, se la condena por delito contra los derechos de los
trabajadores en concurso ideal con homicidio imprudente (AP Alicante 24-9-
14, Rec 262/13).

b) El arquitecto técnico, integrante de la dirección facultativa y coordinador de


seguridad y salud durante la ejecución de la obra como encargado de llevar a
cabo las tareas del RD 1627/1997 art.9 entre las que se debieron encontrar
durante la ejecución de la obra, con posterioridad a la construcción de los muros
del sótano, la de coordinar la aplicación de los principios generales de
prevención y seguridad. En cuanto que es el responsable de tomar las decisiones

Unidad Didáctica 3 [26] Abril 2017


técnicas y de organización de los distintos trabajos y fases de trabajos y
estimación de la duración requerida para la ejecución de los mismos, coordinar
las actividades de la obra para garantizar que los contratistas, subcontratistas y
trabajadores autónomos aplicaran de manera coherente y responsable los
principios de la acción preventiva. Al ser evidente que conforme a sus
respectivas responsabilidades su función alcanzaba todo lo relativo a las
medidas de protección omitidas y no se justifica que no adoptaran o exigieran
que por quien correspondiera se adoptaran las mismas o que se paralizara la
obra en caso contrario. Así sucede en el caso de una barandilla que no tenía la
suficiente resistencia y que cedió al apoyarse el operario provocando su caída,
se condena al arquitecto técnico al entender que estaba obligado a dar las
órdenes e instrucciones necesarias al contratista para el mantenimiento de la
barandilla (AP Baleares 27-1-14, Rec 22/13).

3. También son relativamente frecuentes las condenas recaídas sobre técnicos de


prevención de servicios de prevención ajenos en supuestos en que las deficiencias en
su actuación de gestión preventiva han sido consideradas como causa del accidente de
trabajo. Así en el caso de desprendimiento de un vehículo situado sobre un equipo
elevador en un taller que cae sobre el trabajador provocando su fallecimiento, se
condena al técnico de prevención por no estar evaluado el riesgo concreto ni estar
evaluado el equipo de manera completa al no haber advertido de la necesidad de medidas
de mantenimiento. Tampoco se hizo referencia a la necesidad de formación e información
(AP Valladolid 8-5-13, Rec 183/13).

7. CONCURRENCIA DE RESPONSABILIDADES

En materia preventiva, solamente existe incompatibilidad entre la responsabilidad


administrativa y penal, predominando siempre ésta última sobre la primera.

La LISOS y la LPRL recogen la compatibilidad entre las distintas responsabilidades que pueden
recaer sobre una misma persona.

Entre las notas más destacadas del texto legal se pueden señalar las siguientes:

• Los empresarios que incumplan sus obligaciones en materia de prevención se verán


sometidos a responsabilidades administrativas y en su caso, responsabilidades
penales y civiles por los daños y perjuicios que se puedan derivar de su
incumplimiento.
• Las responsabilidades administrativas derivadas del proceso sancionador serán
compatibles con las indemnizaciones impuestas por la Seguridad Social.
• No se pueden sancionar los hechos que hayan sido sancionados penal o
administrativamente, en los casos en los que se aprecie identidad de sujeto, de hecho
y de fundamento: principio “non bis in idem”.

En el momento que se produce una infracción en materia preventiva, se llevará a cabo


un procedimiento de actuación determinado.

Unidad Didáctica 3 [27] Abril 2017


Procedimiento legal en el tratamiento de las infracciones

En primera instancia, la infracción se tramita vía administrativa abriéndose el correspondiente


expediente sancionador.
• Si se considera que la infracción es constitutiva de ilícito penal, se paraliza el cauce
administrativo y se deriva al Ministerio Fiscal u órgano judicial competente, abriendo
así un procedimiento penal.

• El último paso será concluir si existe o no, delito o falta según el Código Penal. En
caso afirmativo: sentencia de multa o privacidad de libertad. En caso negativo: se
vuelve a tratar la vía administrativa en base a los hechos considerados probados por
los tribunales.

• En caso de que no se hubiese considerado que la infracción fuese constitutiva


de ilícito penal, habrá directamente, una resolución a través de la Administración.

8. ORGANIZACIÓN DE LA PREVENCIÓN EN ESPAÑA


Aunque la prevención se enmarca habitualmente en el ámbito empresarial, hay que tener en
cuenta que los poderes públicos llevan a cabo actuaciones a favor de la seguridad y salud de
los trabajadores.

Son diversos los organismos e instituciones públicas que ejercen la función de promover la
mejora de las condiciones de trabajo en los distintos ámbitos territoriales en los que se configura
el poder. Internacionalmente se generan directrices en materia de seguridad y salud laboral por
parte de diferentes estamentos. Los organismos públicos españoles integran y comprueban el
cumplimiento de dichas directrices.

En este ámbito, las Administraciones públicas competentes en materia laboral tienen como
función específica la promoción de la prevención, asesoramiento técnico, vigilancia y
control del cumplimiento de la normativa de prevención de riesgos laborales pudiendo
sancionar las infracciones de dicha normativa.

Organismos Relacionados con la Seguridad y Salud en el Trabajo

ADMINISTRACIÓN CENTRAL:

■ Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo.


■ Administración Sanitaria.
■ Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.
■ Fundación para la Prevención de Riesgos Laborales.

ADMINISTRACION AUTONOMICA:

■ Centros especializados en materia de Prevención de Riesgos.


■ Inspección de Trabajo y Seguridad Social.
■ Administración Sanitaria.

Unidad Didáctica 3 [28] Abril 2017


ORGANISMOS PRIVADOS:

■ Mutuas ATEP.
■ Otros servicios de Prevención.
■ Entidades de acreditación.
■ Entidades de formación.

ORGANISMOS EN EL SENO DE LA EMPRESA:

■ Delegados de Prevención.
■ Comités de Seguridad y Salud en el Trabajo.
■ Trabajadores designados.

Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT)

El INSHT, http://www.insht.es/portal/site/Insht, es un organismo autónomo, adscrito al


Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales, que depende funcionalmente de la Dirección General
de Trabajo.

Es el órgano científico-técnico especializado de la Administración General del Estado, que


tiene como misión el análisis y estudio de las condiciones de seguridad y salud en el
trabajo, así como la promoción y apoyo a la mejora de las mismas. Para ello, establece la
cooperación necesaria con los órganos de las Comunidades Autónomas que poseen
competencias en esta materia.

En temas de seguridad y salud no tiene carácter ejecutivo. Se limita a asesorar técnicamente


a la autoridad laboral (Inspección de Trabajo) y a los trabajadores y empresarios.

Sus funciones vienen definidas en el artículo 8 de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.

Funciones:

• Asesorar técnicamente en la elaboración de la normativa legal y en el desarrollo


de la normalización a nivel nacional o internacional.
• Promocionar y realizar actividades de formación, información, investigación,
estudio y divulgación en materia de Prevención de Riesgos Laborales, con la
coordinación y colaboración, en su caso, con los órganos técnicos en materia de
prevención de las Comunidades Autónomas.
• Apoyar técnicamente y colaborar con la Inspección de Trabajo y Seguridad
Social en el cumplimiento de su función de vigilancia y control.
• Colaborar con organismos internacionales y desarrollar programas de
cooperación internacional en este ámbito, facilitando la participación de las
Comunidades Autónomas.
• Cualquier otra función que sea necesaria para el cumplimiento de sus fines y le sea
encomendada por la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, de la que
ejercerá la Secretaría General y a la que prestará la asistencia técnica y científica
necesaria para desarrollar sus competencias.

Unidad Didáctica 3 [29] Abril 2017


• Prestar, de acuerdo con las Administraciones competentes, apoyo técnico
especializado en materia de certificación, ensayo y acreditación.

• Actuar como centro de referencia nacional en relación con las Instituciones de la


Unión Europea.
• Garantizar la coordinación y transmisión de la información a escala nacional,
en particular respecto a la Agencia Europea para la Seguridad y Salud en el Trabajo y
su Red.

Inspección de Trabajo

La Inspección de Trabajo y Seguridad Social es el órgano técnico de la Administración Pública


encargado de vigilar el cumplimiento de la legislación en materia laboral por todos los
sujetos obligados, exigir las responsabilidades pertinentes, sancionar las infracciones y
asesorar en caso necesario.

Dentro de las actividades de la Inspección de Trabajo destaca la relativa a la Prevención


de Riesgos Laborales. Sus funciones al respecto vienen definidas en el artículo 9 de la
Ley 31/1995.

Funciones de la Inspección de Trabajo

Vigilar el cumplimiento de la Normativa sobre Prevención de Riesgos Laborales y las


normas jurídico-técnicas que incidan en las condiciones de trabajo en materia de prevención,
proponiendo a la autoridad laboral competente (Delegados de Trabajo) la sanción
correspondiente si comprobase una infracción.
• Asesorar e informar a empresas y trabajadores sobre la manera más efectiva de
cumplir las medidas de Prevención de Riesgos Laborales.
• Elaborar l o s informes solicitados por l o s Juzgados de lo Social en las demandas
deducidas ante éstos en los procedimientos de accidentes de trabajo y enfermedades
profesionales.
• Informar a la autoridad laboral sobre accidentes de trabajo, mortales, muy
graves o graves y sobre aquellos otros en que se considere necesario dicho informe, así
como enfermedades profesionales en las que concurran dichas calificaciones.
• Comprobar y favorecer el cumplimiento de las obligaciones asumidas por los
servicios de prevención que establece la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
• Ordenar la paralización inmediata de trabajos cuando, a juicio del inspector, se
advierta la existencia de un riesgo grave e inminente para la seguridad o salud de los
trabajadores.

Facultades de los Inspectores de Trabajo

En el ejercicio de sus funciones, los inspectores de trabajo tienen el carácter de autoridad


pública, y por tanto están autorizados para:

• Entrar libremente en el centro de trabajo, y practicar cualquier diligencia de


investigación, examen o prueba que considere necesario.
• Requerir al empresario y ordenar la paralización de trabajos por motivos de
seguridad laboral.

Unidad Didáctica 3 [30] Abril 2017


• Adoptar las medidas cautelares que estimen oportunas para impedir la destrucción,
desaparición o alteración de documentación.
• Requerir a los sujetos responsables para la adopción de las medidas de cumplimiento
de la normativa establecida.
• Iniciar el procedimiento sancionador mediante la extensión de las correspondientes
actas.
• Proponer demandas de oficio ante la Jurisdicción Social.

Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo

La Ley de Prevención de Riesgos Laborales crea la Comisión Nacional de Seguridad y Salud


en el Trabajo, como órgano colegiado asesor de las Administraciones Públicas para formular
las políticas de prevención y como órgano de participación institucional en materia de seguridad
y salud en el trabajo.

Integrantes de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo

• Un representante por cada una de las Comunidades Autónomas.


• Igual número de miembros de la Administración General del Estado.
• Representantes de las organizaciones empresariales y sindicales más
representativas paritariamente con todos los anteriores.

Funciones de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo

• Conocer las actuaciones de las Administraciones Públicas en materia de


Prevención de Riesgos Laborales, de asesoramiento técnico y de vigilancia y
control previstos en la Ley de Prevención de Riesgos Laborales.
• Informar y formular propuestas sobre dichas actuaciones en lo referente a:
o Criterios y programas generales de actuación.

o Proyectos de disposiciones de carácter general.

o Coordinación de las actuaciones desarrolladas por las Administraciones


Públicas competentes en materia laboral.

o Coordinación entre las Administraciones Públicas competentes en materia


laboral, sanitaria y de industria.
• Los acuerdos se adoptan por mayoría disponiendo un voto por cada representante
de las Administraciones Públicas y dos por cada uno de las organizaciones
empresariales y sindicales.

Instituciones de Carácter Privado

Las instituciones de carácter privado más representativas son:

Mutuas de Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales

• Asociaciones legalmente constituidas con responsabilidad mancomunada de sus


asociados, que colaboran en la gestión de la Seguridad Social.

Unidad Didáctica 3 [31] Abril 2017


• De acuerdo con la normativa, tienen entre sus misiones el desarrollo de actividades
de prevención y protección.
• Realizan funciones propias de los campos de la seguridad, higiene, ergonomía,
medicina laboral y formación e información.
• Los representantes de los empresarios y de los trabajadores tiene derecho a
participar en el control y seguimiento de la gestión desarrollada por las mismas.

Servicios de Prevención Ajeno

• Entidades privadas acreditadas para el desempeño de la actividad preventiva.


• Realizan funciones propias de los campos de seguridad, higiene, ergonomía,
medicina laboral y de formación e información.

Otras Entidades e Instituciones Nacionales

Existen otras entidades e instituciones nacionales que operan en el ámbito de la Prevención de


Riesgos Laborales como son:

La Fundación para la Prevención de los Riesgos Laborales:

• Fundación adscrita a la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.


• Su finalidad es: promover la mejora de las condiciones de seguridad y salud en el
trabajo, especialmente en las pequeñas empresas, a través de acciones de
información, asistencia técnica, formación y promoción del cumplimiento de la
normativa en materia de Prevención de Riesgos Laborales.

Instituto Nacional de Gestión Sanitaria: INGESA

• Entidad gestora de la Seguridad Social cuya principal función es la


Administración y gestión de los servicios sanitarios.
• Es el organismo ejecutivo fundamental de la política de asistencia médica sanitaria
y para la promoción de la salud.
• El RD 840/2002 de 2 de agosto, que modifica y desarrolla la estructura orgánica
básica del Ministerio de Sanidad y Consumo establece la desaparición del Instituto
Nacional de la Salud y su adaptación en una entidad de menor dimensión,
conservando la misma personalidad jurídica, económica, presupuestaria y
patrimonial, la naturaleza de entidad gestora de la Seguridad Social y las funciones
de gestión de los derechos y obligaciones del INSALUD, que pasa a denominarse
Instituto Nacional de Gestión Sanitaria.

Instituto Nacional de Toxicología:

Realiza análisis toxicológicos, emite informes y atiende consultas relativas a la lucha contra la
intoxicación, así como su prevención y la elección de antídotos adecuados.

Consejo de Seguridad Nuclear:

Es un ente de Derecho Público, independiente de la Administración General del Estado, con


competencias exclusivas en materia de seguridad nuclear y protección radiológica.
Igualmente, propone al Gobierno reglamentaciones al respecto, realiza inspecciones de
seguridad para protección ante radiaciones ionizantes, controlando y vigilando los niveles de
radiación.

Unidad Didáctica 3 [32] Abril 2017


8. BIBLIOGRAFÍA

Memento Práctico Francis Lefevbre Prevención Riesgos Laborales 2016-2017

LÓPEZ GANDRÍA, J. y BLASCO LAHOZ, J.F: Curso de Prevención de Riesgos Lanorales, Tirant Lo
Blanch, 2008

MATEOS BEATO, A. Diccionario de Seguridad y Salud laboral: Conceptos de la Ley de Prevención de


Riesgos Laborales, Lex Nova, 2001.

GARCÍA NINET, J.I., MORENO CÁLIZ, S., “Manual de Prevención de Riesgos Laborales”, Atelier,
Barcelona, tercera edición.

Direcciones web oficiales:

Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo: www.insht.es

OIT (Organización Internacional del Trabajo): www.ilo.org/global/lang--es/index.htm

OMS (Organización Mundial de la Salud): www.who.int/occupational_health/en/

Direcciones web de páginas especializadas:

www.prevencionar.com

www.prevention-world.com

www.elergonomista.com

www.prevencionintegral.com/

www.istas.net

www.aspectosjuridicosprl.blogspot.com.es/?m=1

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