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Deudores

Créditos con compradores de servicios que no tienen la condición


estricta de clientes y con otros deudores de tráfico no incluidos en
otras cuentas de este grupo.
En esta cuenta se contabilizará también el importe de las
donaciones y legados a la explotación concedidos a la empresa,
que se liquiden mediante la entrega de efectivo u otros activos
financieros, excluidas las subvenciones que deben registrarse en
cuentas del subgrupo 47.

Es aquella persona o empresa que está obligada a satisfacer una deuda; partimos de que el origen de la deuda
es de carácter voluntario, es decir, que el deudor decidió libremente comprometerse al pago de dicha
obligación.
Un deudor adquiere bienes o servicios de un tercero y estos bienes son distintos de los que normalmente
proporciona la empresa, por ello, estos deudores no tienen la condición estricta de clientes.
Estos deudores crean un crédito que han de pagar. Hay que tener en cuenta que la deuda no tiene por qué ser
de dinero; puede ser la entrega de una cosa o la prestación de un servicio.

Tipos de deudores
Hay distintos tipos de deudores dependiendo de cómo se originó la deuda o cómo se finalizará la misma.
Alguno de ellos son, por ejemplo, el deudor insolvente; este deudor declara que no posee los medios necesarios
(dinero o el bien en sí) para satisfacer la deuda, en este causo el acreedor, es decir, la persona que quiere que
le paguen puede iniciar acciones legales contra él.
Otro tipo de deudor es el deudor solidario, a esta persona se le puede exigir legalmente el pago o terminación
de la deuda que el deudor principal contrajo con anterioridad.
El deudor solidario está obligado por ley a prestar el servicio o pagar el dinero si así lo exige el acreedor. Vea
la definición de aval.
Clientes y deudores
Mientras que deudores son aquellas personas que adquieren bienes o servicios distintos a los que normalmente
proporciona la empresa, por lo que no tienen la condición estricta de clientes. Se denominan del mismo modo
los derechos de cobro que surgen cuando a la empresa le conceden una subvención de explotación no oficial.
Es sumamente importante esta distinción entre clientes y deudores, puesto que el origen de estos derechos de
cobro es diferente. Los primeros están estrechamente ligados a los ingresos ordinarios de la explotación y los
segundos a ingresos ajenos a la explotación.
Cuentas por cobrar
Concepto
Se denominan cuentas por cobrar o créditos a cobrar al conjunto de
derechos que posee una empresa sobre terceras personas naturales y/o
jurídicas pendientes de cobro a una determinada fecha.
Objetivo
El objetivo de las cuentas por cobrar es proporcionar información cuantificada referente al monto total de
recuperaciones pendientes de cobro a terceras personas naturales y/o jurídicas por operaciones normalmente
del giro específico de una empresa.
Características
Las características principales que identifican a las cuentas por cobrar son:
 Constituyen un sub-grupo del activo de acuerdo con la estructura del balance general, a su vez
conformado por cuentas específicas.
 Son cobros pendientes de recuperación.
 Sus saldos se originan como consecuencia de haberse devengado operaciones emergentes del giro
específico de las actividades de una empresa (Venta de mercaderías al crédito).
 Gravitan en forma determinante al obtener índices financieros.
 Estos derechos se presupone serán cobrados en los próximos doce meses (corto plazo).
Las cuentas por cobrar es un concepto de contabilidad donde se registran los aumentos y las disminuciones
derivados de la venta de conceptos distintos a mercancías o prestación de servicios, única y exclusivamente a
crédito documentado (títulos de crédito, letras de cambio y pagarés) a favor de la empresa y para esto existen
programas para llevar a cabo las operaciones.
Gracias a este concepto podemos decir que las cuentas por cobrar son los bienes de cada individuo los cuales
decidió hacer el préstamo y a un plazo definido o indefinido podrá adquirirlos de nuevo.
Por lo tanto se dice que esta cuenta presenta el derecho (exigible) que tiene la entidad de exigir a los suscriptores
de los títulos de crédito el pago de su adeudo (documentado) derivado de venta de conceptos diferentes de las
mercancías o la prestación de servicios a crédito; es decir, presenta un beneficio futuro fundamentalmente
esperado.
Clasificación de las cuentas por cobrar
Las cuentas por cobrar pueden clasificarse como de exigencia inmediata: Corto plazo y a largo plazo.
 Corto plazo: Aquellas cuya disponibilidad es inmediata dentro de un plazo no mayor de un año.
 Largo plazo: Su disponibilidad es a más de un año.
Las cuentas por cobrar a corto plazo, deben presentarse en el Estado de Situación Financiera como activo
corriente y las cuentas por cobrar a largo plazo deben presentarse fuera del activo no corriente.
Documentos por cobrar
Bajo este título se agrupan los pagarés, letras de cambio y demás documentos similares pagaderos a plazo y a
favor de la empresa tenedora de ellos. En el balance general, este rubro debe contener únicamente los
documentos libres de gravamen y que no hayan vencido todavía. Si hubiere documentos vencidos deben
mostrarse separadamente o bien debe hacerse un comentario adecuado en el informe. También debe
mostrarse separadamente el monto de los documentos a cargo de clientes y el importe de los que sean a cargo
de otras personas que no tengan ese carácter.
La mayoría de las empresas solicitan a sus clientes que firmen documentos cuando se les amplía el plazo de
pago de sus cuentas vencidas. En tales casos las empresas prefieren el uso de documentos por cobrar en vez de
una cuenta abierta, debido a las siguientes ventajas que se listan a continuación:
 El documento puede convertirse en efectivo antes de su
vencimiento si se descuenta en un banco o una entidad financiera.
 En caso de impago permite efectuar una demanda judicial que hace
posible cobrar la deuda.
 La tenencia de un documento permite tener un reconocimiento
por escrito, tanto del plazo de la deuda, como del importe de la
misma.
 Los documentos ganan intereses que incrementan los ingresos ya que estos últimos constituyen un cargo
por el uso del dinero. En los negocios, la mayor parte de las transacciones referentes a documentos están
comprendidas dentro de un período menor de un año, y este período se expresa generalmente en días.
El plazo del documento hace necesario contar con precisión el número real de días que transcurren
desde el día siguiente a la expedición del documento, hasta el día de su vencimiento.
El pagaré y la letra de cambio constituyen los documentos de cobro más usados hoy en día en las empresas a
nivel internacional. El primero constituye una promesa incondicional de pagar una suma de dinero a la vista, a
una fecha fija o a una fecha futura determinada. Puede que devengue o no intereses, dejándose expresado en
el mismo en el caso de que se carguen.
El proceso de cobro de los documentos por cobrar es muy similar al de las cuentas por cobrar. Si el poseedor
de una letra de cambio, llegada la fecha de vencimiento, no la puede cobrar, podrá protestarla a través de un
proceso judicial. De esta forma podrá reembolsarse de su importe, gastos de protesto y recambio. El importe a
reclamar se conoce como cuenta de resaca e incluye las partidas siguientes: gastos de protesto, corretaje de
negociación, daño de recambio y gastos de correspondencia.
Son todos los documentos o títulos de crédito tales como letras de cambio, pagarés etc. a favor de la empresa
que fueron firmados por clientes o terceros.
Registro de pagos a documentos por cobrar
Cuando un cliente paga el documento, también paga los intereses devengados. La compañía calcula el interés
generado multiplicando el valor nominal de la promesa de pago por la tasa de interés, por el tiempo
transcurrido. La compañía calcula el tiempo dividendo el número de días que una nota ha estado pendiente de
cobro entre el número de días del año, o 365.