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FACTORING

1.- GENERALIDADES.-

En los países anglosajones, la operación de factoring consiste en un conjunto complejo de


servicios que no encuentra una fácil y clara denominación en idioma español. No existe un
término equivalente descriptivo de la misma. La doctrina de los autores emplea frecuentemente
las expresiones contrato de factoring para referirse a ella. Algunos autores han propuesto el
término de factoraje, sinónimo de factoría, definida esta última como “empleo y encargo del
factor” y “oficina donde reside”. Esta última expresión utilizada la Ley General de Bancos,
cuando se refiere a las filiales que pueden constituir los bancos para realizar, entre otras
operaciones, el factoraje. Similar expresión usa la Superintendencia de Bancos en su
Compendio de Normas en el Capítulo 8-38 sobre “Operaciones de Factoraje”.

En el terreno de la terminología empleada en esta operación conviene advertir de inmediato que


el término factor, con el que se acostumbra denominar a la empresa de factoring, no equivale a
la expresión factor de comercio definido en el artículo 237 del Código de Comercio, con la cual
se designa al que se encarga de la administración de todo o parte de un establecimiento
comercial o fabril, según su prudencia, por cuenta de su mandante.

En términos generales el factoring o factoraje es una alternativa de financiamiento que se orienta


de preferencia a pequeñas y medianas empresas y consiste en un contrato mediante el cual una
empresa traspasa el servicio de cobranza futura de los créditos y facturas existentes a su favor y
a cambio obtiene de manera inmediata el dinero a que esas operaciones se refiere, aunque con
un descuento.

La función de factor en la operación de factoring es la de un intermediario financiero que efectúa


para los comerciantes las tareas de gestión y cobro de sus créditos mercantiles, prestándole
además un conjunto de servicios especializados complementarios de contabilidad, estudios de
mercado, investigación de clientela, etc.

2.- ORIGEN DEL FACTORING.-

El origen de la operación en estudio se encuentra en el derecho anglosajón, siendo el


antecedente director de esta forma contractual los encargos que los productores ingleses, en
especial de textiles, formulaban a sus factores en los Estados Unidos para que les prestaran
servicios, comprendiendo en ellos avances sobre las facturas en su poder y a cargo de los
compradores norteamericanos. Prestación de servicios que produjo una rápida evolución en la
estructura organizativa del factor para reemplazar su función de agente almacenador y vendedor
por la de entidad financiera de los productos ingleses.

3.- DESCRIPCION DE LA OPERACION DE FACTORING.-


En una forma esquemática puede decirse que la empresa de factoring adquiere los créditos de
que son titulares los comerciantes en contra de sus clientes, garantizando el pago de los mismos
y prestando además servicios complementarios de contabilidad, estudios de mercado, etc., a
cambio de una retribución, anticipando el valor de tales acreencias con devengo de intereses.

Se entiende haber factoring cuando se transfiere a una persona llamada “factor”, una cartera de
créditos de clientes, con el encargo de cobrarla, por el pago de una retribución; pero, además, el
factor se hace cargo de la solvencia de los deudores hasta una determinada cantidad o
porcentaje, todo en los términos estipulados con los respectivos deudores de la cartera. O sea,
el factor pagará a quien le hizo el encargo, en la fecha de vencimiento de la cartera cedida, sea
con los fondos que recibió de los deudores o con fondos propios en la parte de la cartera cuya
solvencia garantiza.

Este negocio puede ir unido a una operación de crédito en virtud del cual se adelanta, en
relación con los vencimientos de la cartera cedida, el valor actual de los créditos. Por ejemplo, si
la empresa “El Gallito S.A.” ha hecho una venta y por ello tiene una factura para ser cancelada a
60 días por un valor de 1 millón de pesos, mediante el contrato respectivo se le entrega a la
empresa de Factoring, la que le entrega de inmediato un monto en dinero equivalente al 90% de
la factura. Cuando se cumpla el plazo de 60 días, la empresa de factoring cobrará la factura
original al cliente quien le pagará directamente y no a la empresa “El Gallito S.A.” que le dio la
factura, y obtendrá su monto total, por lo que la diferencia constituirá su ganancia.

Ni la operación de factoring ni la actividad de la empresa que se dedica a este rubro están


reguladas en nuestro ordenamiento jurídico, salvo cuando se trata de filiales de Bancos. Como
elemento esencial de la operación debe efectuarse una cesión de créditos, pero además se
requiere de otras prestaciones que no son propias ni específicas de la cesión de créditos, como
la asunción del riesgo de insolvencia, la gestión de cobro, el hacerse cargo de la contabilidad,
etc., que sólo pueden explicarse jurídicamente admitiendo que ella está integrada por otros actos
o contratos.

Sin embargo, el factoring, se ha visto reforzado por la Ley 19.983 promulgada en abril de 2005
que le da herramientas al factoring para su operación, al delimitar de manera más clara las
obligaciones que tienen quienes dan y reciben una factura de venta y a quienes como las
empresas de factoring, trabajan como intermediarios de éstas.

4.- CONCEPTO DE FACTORING.-

En doctrina se ha señalado que: “La operación de factoring, que previamente ha sido


materializada por la firma de un contrato, pone en escena a tres personas: cliente o proveedor,
factor y deudor o comprador, y consiste en la compra del crédito comercial a corto plazo del
cliente por el factor, quien a su vez se encarga de efectuar el cobro y cuyo buen fin garantiza,
tanto en el caso de morosidad como de fallido. El factoring consiste, pues, en la compra de los
créditos originados por la venta de mercancías a corto plazo”.

Asimismo se ha indicado que la operación consiste en: “un convenio de efectos permanentes,
establecido entre el contratante y el factor, por el cual el primero se obliga a transferir al factor
todas o la parte de las facturas que posee de terceros deudores y a notificarles esta transmisión;
en contrapartida, el factor se encarga de efectuar el cobro de estas deudas, de garantizar el
resultado final, incluso en caso de morosidad del deudor, y de pagar su importe, sea por
anticipado o a fecha fija o por deducción de los gastos de su intervención”.

5.- NATURALEZA JURIDICA DEL FACTORING.-

La doctrina de los autores no ha dedicado a la naturaleza jurídica del factoring un interés muy
marcado, esencialmente porque se trata de una operación que proviene de otro sistema jurídico.
Con todo, las principales concepciones lo consideran como un contrato autónomo, como un
negocio jurídico indirecto y como un contrato atípico.

a) Teoría del descuento.- No puede negarse que existe una enorme similitud entre el factoring,
en alguna de sus modalidades y el contrato de descuento. Podría tratarse, en efecto, de un
anticipo sobre créditos no vencidos, en donde la remuneración a favor del factor sería el
resultado de la aplicación de una tasa de interés por el lapso existente entre la celebración del
contrato y el vencimiento de la obligación. Cuando en el factoring se hace la transferencia de los
créditos y como contrapartida se entrega el importe al transmisor, la semejanza con el descuento
es indiscutible. Respecto de las otras modalidades de factoring existen diferencias, como es el
caso en que aquél no implica un desembolso inmediato, contrata la cesión de la factura, sino
que tal reembolso sólo es llevado a cabo por el factor al vencimiento de dicha factura.

b) Teoría de la compraventa o cesión de créditos.- La teoría que mejor parece ajustarse a la


modalidad del contrato es la de la compraventa o cesión de créditos, o sea, la adquisición del
derecho por parte del factor cuya existencia garantiza el cliente, pero sin responder por la
solvencia del deudor, lo que explica por qué, en el mayor parte de los casos, el factor carece de
acción de regreso contra su cliente.

c) El factoring como un contrato autónomo.- La operación nace del fenómeno de la


contratación en masa, característico del tráfico mercantil moderno, en el cual la solución de los
problemas de liquidez y de financiamiento es tan importante como resolver la carga que implica
la organización de un servicio especializado en cobranza. Tratándose de una necesidad nueva
para la empresa que puede satisfacerse globalmente, se recurre a la empresa especializada
para tal fin: la empresa de factoring.

La operación de factoring libera al empresario de la necesidad de mantener un departamento de


crédito, convirtiéndose además el factor en consejero financiero, que le ayuda a resolver
problemas de esta índole, descuento, seguro de crédito, organización contable y otros.

La naturaleza de contrato autónomo de factoring se funda en que como negocio complejo tiene
una función económica y un objeto propio.

6.- FACTORING SEGÚN EL TIPO DE SOCIEDAD.-


a) Old line factoring (factoring tradicional). Se utiliza en Europa, donde el factor sólo compra
los créditos que poseen sus clientes de sus compradores y deudores. Es una cesión de créditos,
por lo cual el factor renuncia a todo recurso contra sus clientes. Puede financiar el pago de los
créditos cedidos, pero se limita sólo a eso sin prestar otros servicios.

b) New style factoring (factoring ampliado), se emplea en los Estados Unidos y consiste en
que además de la cesión de créditos, estas compañías prestan una gama más amplia de
servicios a su clientela y, poco a poco, van operando como si fueran banqueros.

7.- CLASE DE FACTORING SEGÚN SU EJECUCION.- Si se toma en cuenta la manera en que


se ejecuta la operación se distingue entre Notification factoring y Non notification factoring.

En el notification factoring (factoring con notificación), los clientes de los factores se


comprometen a incluir, en toda factura enviada, una cláusula que notifica a sus deudores que
sólo quedarán válidamente liberados haciendo el pago al factor. El cliente se obliga a enviar a la
compañía factoring todos los pagos que hubiere recibido por error.

La operación non notification factoring (factoring con notificación) es de más reciente


aparición en los Estados Unidos, pero se emplea también en Europa, donde a los comerciantes
les gusta guardar el secreto de las formas de negociación. Los clientes no quieren que se sepa
que operan con un factor. El pago se efectúa al acreedor, quien transmite copias de sus facturas
cuando hayan sido abonadas. El factor cubre los riesgos de la insolvencia y una eventual
financiación. Debido a la menor intervención del factor, no es tan onerosa.

8.- TIPOS DE FACTORING SEGÚN EL FINANCIAMIENTO.- Desde este punto de vista es


posible distinguir el Maturity Factoring, el Credit cash factoring y el Drop shipment factoring.

Tratándose del maturity factoring (factoring al vencimiento), el cliente cede las facturas al
factor y éste le paga a un plazo cierto según el vencimiento normal de las facturas, de 30 a 90
días. Como se advierte, el factor no asume un rol financiero en tal clase de operación de
factoring.

En cambio en el credit-cash factoring (factoring a la vista) el cliente pide al factor el pago


inmediato de las facturas que remite, cualquiera fuere la fecha de vencimiento. En contrapartida
por la movilización inmediata, parcial o total de las facturas, la empresa factoring cobra interés
por el plazo que falta para su vencimiento. Los vencimientos generalmente son entre 30 a 90
días, excepcionalmente hasta 180 días.

Por último, el drop shipment factoring se utiliza en Estados Unidos para fomentar la
creatividad de las empresas. Si un cliente quiere innovar con alguna idea para la mejor marcha
de su negocio y no puede hacerlo por falta de capital, se dirige a un factor y le expone su
negocio. Si el factor lo cree conveniente, se firma este tipo de contrato y el factor se compromete
a garantizar al productor el pago de todas las facturas por mercancía entregada, previa
aprobación del pedido.
9.- PARTES QUE INTERVIENEN.-

1) El cliente adherente.- Se trata de la persona natural o jurídica, industrial o comerciante, que


teniendo un volumen importante de cartera, presenta al factor sus estados financieros; sus
sistemas de venta; la información comercial sobre sus deudores; los indicativos económicos
sobre el proceso de ventas, tales como rotación de cartera, porcentaje de cartera vencida. Con
base en esta información y previa la celebración del contrato, obtiene el servicio fundamental de
liquidar al contado, todo o parte de su cartera.

2) El factor.- Este o la sociedad de factoring es la entidad que contando con recursos


financieros y una estructura técnica contable que le permitan manejar la facturación, desde la
investigación de la solidez económica de los compradores hasta su recaudo por la vía judicial,
ofrece los servicios que atrás mencionamos y en especial el de adquirir los créditos a su propio
riesgo.

3) Los deudores.- En estricto rigor puede afirmarse que no se trata propiamente de partes,
desde el punto de vista jurídico, pues sin duda son terceros, pero juegan un papel fundamental
en el desarrollo del contrato. Podríamos decir que su consideración es determinante para la
celebración del acuerdo porque si el objeto físico son las facturas y el jurídico los créditos, lo que
al final cuenta para el factor es la capacidad económica de los deudores, o sea, la solvencia con
que estarán en condiciones de satisfacer las obligaciones a su cargo.

10.- COMO SE REALIZA LA OPERACIÓN DE FACTORING.

Para iniciar una operación de esta naturaleza, el interesado debe llenar un formulario requiriendo
los servicios del factoring. La empresa de factoring examinará la situación del cliente, las
actividades del mismo, qué productos vende, servicios que presta, estudio del mercado y su
futuro. Además ella exige la presentación de los últimos balances, examina las características de
la clientela, si es o no numerosa, cuanto menor el número de clientes y más importantes, mejor.

Aprobada la operación, el cliente enviará al factor todas las facturas y solicitará la aprobación de
cada una de ellas. El factor, de acuerdo con la solvencia del deudor, abrirá o no líneas de crédito
para las deudas habituales de sus clientes, de quienes conoce su solvencia. Los montos de esos
créditos serán revisados regularmente y variarán según la calidad de los deudores. El factor
exigirá generalmente que se le comuniquen previamente a la venta las facturas para descontar,
a fin de aprobarlas dentro de las 24 horas.

Para los buenos clientes la empresa de factoring abre un Revolving credit. Ello implica que el
factor otorga determinado crédito por cada cliente, paga las facturas aceptadas, por cada pago
el crédito disminuye con relación al importe facturado, pero en el momento que el deudor salda
su deuda, el crédito se restablece en su totalidad. Respecto al factor, el cliente se compromete a
no rebasar la línea de crédito abierto; si se sobrepasa, es por su cuenta y riesgo y bajo su
responsabilidad.
La empresa de factoring examina las facturas recibidas, luego el original es enviado al deudor,
en el cual dirá que el pago para ser liberatorio deberá efectuarse al factor. El factor envía al
cliente un recibo de la factura que hace las veces de recibo subrogatorio. Una vez en posesión
del recibo, el cliente envía el recibo subrogatorio semanal o mensual juntamente con los
documentos que comprueben la expedición al factor, si la entrega de la factura ha sido asentada
en la cuenta corriente. El cliente podrá elegir el momento de envío del recibo cuando desee que
se le pague el crédito que tiene a su favor. Debe notificar inmediatamente al deudor a fin de que
éste pague al factor. No es válido el pago que se efectúa al cliente una vez notificada la cesión
de créditos (art.1902 C.C.). El cliente debe enviar inmediatamente lo cobrado al factor, si no lo
hiciere no queda liberado el deudor originario.

Vencido el plazo para el cobro, la sociedad exigirá que le paguen las deudas actuando acreedor
subrogado; cuando vence el plazo el factor enviará cartas de requerimiento a intervalos
regulares. En el documento en que se deja constancia de la operación de factoring se estipulan
cláusulas por las cuales se establece que no se iniciarán acciones judiciales contra el deudor sin
autorización expresa del cliente o adherente. Este se debe a que el adherente muchas veces no
quiere perder un buen cliente por el mero hecho de que tenga dificultades transitorias de caja.
En ese caso las pagan los propios adherentes. Si no pudiera cobrar la factura, es el factor quien
sufre las consecuencias y no puede reclamar a su cliente, salvo que éste, al vender la
mercadería hubiere sabido que el deudor se hallaba en cesación de pago o en quiebra. Es difícil
que no se paguen las facturas, porque los factores ejercen su comercio con muchas empresas
con las cuales trabaja el factor y éste también hace público y notorio el no cumplimiento de los
deudores, ya que informa estos hechos a quien quiera saberlo.

11.- ESTRUCTURA JURICA DEL FACTORING.

El mecanismo jurídico esencial que hace posible la operación de factoring es la cesión de crédito
que el cliente hace al factor. Pero la cesión de créditos se perfeccionaría una vez que hay
acuerdo en orden a llevar a cabo la operación.

Ahora bien, como no todos los créditos que se generan en la actividad mercantil del cliente van a
ser admitidos para el factoring, existe en una fase previa dos elementos esenciales: la oferta del
factoring y la facultad de aprobación.

a) La oferta del factoring.- Corresponde hacerla al cliente quien ofrece la operación y no el


crédito que aún no ha nacido. Es el factor quien aprueba el riesgo que puede entrañar la
operación que originará el crédito. La oferta se concreta en una presentación o proposición del
deudor, de cuya solvencia dependerá el mayor o menor riesgo que asumirá el factor al aprobar
la operación.

La oferta del factoring puede referirse tanto a operaciones proyectadas cuyos créditos no se han
originado todavía, como a créditos ya nacidos con pago diferido, caso este último en que la
etapa previa se reduce a un simple negocio de cesión de crédito, con el cual se da comienzo a la
operación de factoring. En consecuencia la oferta de factorización puede adoptar dos
modalidades concretas: a) oferta de cesión de un crédito futuro con un comprador determinado y
b) oferta de un crédito actual con pago diferido.

b) Facultad de aprobación.- Cuando el factor aprueba la oferta, se pasa a efectuar la cesión de


los créditos asumiendo el riesgo de insolvencia del deudor por haberse convertido en nuevo
titular del crédito.

La facultad de aprobar la oferta de factorizar es esencial, porque la no aprobación excluye la


factorización de los créditos. De manera que esta facultad se convierte en una cláusula
específica del documento que da cuenta del factoring, para que no pueda ser ejercida en forma
exclusiva o faltando el factor a la buena fe.

c) La cesión de créditos.-

Este es el contrato esencial para que se realice la operación de factoring, pero al mismo tiempo
es preciso señalar que se trata de uno de los tantos actos o contratos que ella comprende. Ella
permite en definitiva el traspaso del crédito al factor del cual es acreedor el cliente, pero su
alcance es diferente al de la cesión ordinaria aisladamente considerada.

La primera complicación que presenta la cesión de crédito en el factoring es la relativa al objeto


de la misma, esto es, a lo que cede. Como la oferta del cliente puede referirse tanto a créditos ya
nacidos con pago diferido como a operaciones cuyos créditos no han surgido a la vida jurídica,
es lógico pensar que la cesión sólo puede efectuarse en el primer caso. El cliente no puede
ceder una mera expectativa de hecho, porque si no ha nacido el crédito frente al comprador no
existe calidad de acreedor que pueda cederse al factor.

Notificación.- Por otra parte, la cesión de crédito no sólo produce efecto entre las partes, sino
también respecto del deudor cedido, para lo cual es necesario notificarlo o que sea aceptada por
éste (arts. 1901 y 1902 del C.C.). La notificación debe hacerse con exhibición del titular que
llevará anotado el traspaso del derecho con designación del cesionario y bajo la firma del
cedente. La aceptación puede ser expresa, cuando se da en términos formales y explícitos,
compareciendo, por ejemplo, el deudor cedido con ese objeto en el contrato, o bien tácita,
cuando hay un hecho que la supone, como litis-contestación con el cesionario o un principio de
pago al cesionario. La simple notificación al deudor cedido de la cesión de crédito no le impide
oponer al cesionario las excepciones personales que tenía contra el cedente, en tanto que si
dicho deudor acepta la cesión no podrá oponer tales excepciones.

En nuestro derecho el que cede un crédito a título oneroso se hace responsable de la existencia
al tiempo de la cesión, esto es, de que verdaderamente le pertenecía en ese tiempo, pero no
responde de la solvencia del deudor, si no se compromete expresamente a ello.
Comprometiéndose a la solvencia del deudor sólo responde de la presente y no de la futura, a
menos que expresamente se haya obligado a esta última. En todo caso, la responsabilidad se
extiende hasta la concurrencia del precio reportado por la cesión, salvo que se estipule otra cosa
(art.1907 del C.C.).
En el factoring una de las finalidades de la operación consiste en que el factor asume el riesgo
de la insolvencia posible de los deudores del cliente cuyos créditos ha aceptado al admitir la
oferta de factorización. En los contratos suele incluirse una cláusula en la que el factor declara
sumir expresamente la insolvencia de los deudores de los créditos cedidos, pero hasta una
cierta cantidad y sólo en el caso de insolvencia judicialmente declarada (quiebra) o en casos de
insolvencia notoria. Tal pacto no libera totalmente al cliente –cedente del crédito- de
responsabilidad de insolvencia, porque responde más allá de la cantidad fijada por el factor al
aprobar el crédito sometido a factorización. El cliente asume parcialmente el riesgo de
insolvencia del deudor cedido y sin dicha cláusula se vería totalmente libre de dicho riesgo.

d) Cuenta corriente.

Otros de los contratos que comprende la operación de factoring es la cuenta corriente. Como el
precio de los créditos cedidos al factor no lo paga éste de una manera específica e
individualizada, sino mediante saldos procedentes de liquidaciones periódicas que se practican a
vencimiento medio y dado el hecho que el factor también tiene créditos en contra de su cliente
por comisiones, intereses de anticipos, la cuenta corriente es un mecanismo apropiado para
llevar a cabo la operación de factoring. La compensación es el medio jurídico que permite
determinar el saldo a favor de una de las partes (cliente o factor), en forma automática y en
fecha fija.

12.- FACTORING INTERNACIONAL.

En el factoring internacional una de las partes se encuentra fuera del territorio de operación de la
sociedad de factoring. Se distingue entre factoring de exportación y factoring de importación.
Bajo la primera modalidad la sociedad de factoring adquiere las facturas de sus clientes en el
país, a cargo de compradores extranjeros a los cuales han despachado una mercadería. Para un
adecuado conocimiento del mercado extranjero las sociedades de factoring suelen establecer
cadenas propias o con el concurso de corresponsales en otros países, con lo cual acumulan una
vasta y completa información de compradores de distintos sectores económicos.

La modalidad factoring de importación, se trata en este caso, de la adquisición de facturas de


clientes extranjeros o clientes adherentes a cargo de importadores o compradores nacionales.
En este supuesto, el cliente de la sociedad se encuentra en el exterior mientas los compradores
están en su propio país, lo que desde luego les permite hacer un estudio más rápido y directo de
sus condiciones financieras, su capacidad de pago, etc.

El factoring internacional está regulado por la Convención UNIDROIT (Instituto Internacional


para la Unificación del Derecho Privado), aprobada en Ottawa, Canadá, el 28 de mayo de 1988.
Este instrumento regula el carácter transfronterizo de esta figura de financiamiento, puesto que
la mayor parte de los países cuenta con legislación nacional sobre la materia, y a falta de
normativa interna, en muchos países donde es un contrato atípico, como ocurre en Chile, el
instrumento internacional constituye un texto de disposiciones modelo, que llenan el vacío
existente, que orienten las soluciones y que sin duda serán consideradas en el momento de
legislar sobre esta operación.
12.- NORMAS SOBRE CESION DE FACTURAS.

La ley N° 19.983, publicada en el Diario Oficial de 15 de diciembre de 2004, señala que será
cedible y tendrá mérito ejecutivo la copia de la factura. La cesión del crédito expresada en la
factura será traslaticia de dominio, para lo cual el cedente deberá estampar su firma en el
anverso de la copia cesible, agregar el nombre completo, RUT y domicilio del cesionario y
proceder a su entrega. Esta cesión deberá ser puesta en conocimiento del obligado al pago de la
factura, por un notario público o por el oficial de Registro Civil en las comunas donde no tenga
asiento un notario, sea personalmente, con exhibición de la copia del respectivo título, o
mediante el envío de carta certificada, por cuenta del cesionario de la factura, adjuntando copias
del mismo certificadas por el ministro de fe. En este último caso, la cesión producirá efectos
respecto del deudor, a contar del sexto día siguiente a la fecha del envío de la carta certificada
dirigida al domicilio del deudor registrado en la factura.

También dispone esta ley que la copia de la factura podrá ser entregada en cobranza a un
tercero, bastando para ello la firma del cedente en el anverso de la copia cesible de la factura,
seguida de la expresión “en cobranza” o “valor en cobro” y la entrega respectiva. En tal caso,
produce los efectos de un mandato para su cobro, en virtud del cual su portador está facultado
para cobrar y percibir su valor insoluto, incluso judicialmente.

Estas normas también son aplicables en caso que la factura sea un documento electrónico. La
cesión del crédito expresado en estas facturas deberá ponerse en conocimiento del obligado al
pago en la forma señalada en la ley, o mediante su anotación en un registro público electrónico
de transferencias de créditos contenidos en facturas electrónicas que lleva el Servicio de
Impuestos Internos. En este último caso, se entenderá que la transferencia ha sido puesta en
conocimiento del deudor el día hábil siguiente a aquel en que ella aparezca anotada en el
registro señalado. La ley establece que el SII puede encargar a terceros la administración del
registro.