You are on page 1of 4

Letra documentada

Esta modalidad existe cuando en el contexto del documento se insertan las cláusulas
“Documento contra Aceptación” (D/a) o “Documento contra pago” (D/p). Cuando en
una letra se observan estas cláusulas nos pone sobre aviso de que junto al título se
acompañan documentos (conocimientos de embarque, cartas de porte, pólizas de
seguro, etc.) que el tenedor de la letra no debe entregar al librado si éste no acepta
(D/a) o no paga (D/p) la obligación.

Los Bonos Bancarios son obligaciones a medio plazo (entre 3 y 5 años) con una
rentabilidad preestablecida, por tanto son títulos de renta fija. Son productos financieros
emitidos por la banca industrial y por la banca comercial (así como por Cajas de ahorro).

Son conocidos como Bonos de Caja si los emite la banca industrial y como Bonos de
Tesorería si los emite la banca comercial o las cajas de ahorro.

Letra domiciliada
Ordinariamente se señala como lugar de pago el domicilio del girado, pero puede
señalarse el domicilio o residencia de un tercero. Esto es lo que se conoce como letra
domiciliada, cuyo pago deberá hacerse precisamente en el domicilio designado. Si el
girador no ha establecido expresamente que el pago lo hará precisamente el girado, se
entenderá que deberá pagar la letra el tercero cuyo domicilio ha sido designado como
lugar de pago, y quien recibe el nombre de domiciliario.
Vida
García Granados nació en el Puerto de Santa María en Sevilla, España, el 29 de septiembre
de 1809. Fue octavo hijo de una familia numerosa, compuesta por su padre, José García
Granados y su madre, María Gertrudis Zavala (Móbil, 2011).
Aun siendo un niño, junto con su familia, García Granados partió de Cadiz en 1810 a bordo del
navío Príncipe, con destino a La Habana, Cuba, y luego una goleta los condujo a Campeche,
México. Desde ese lugar, una pequeña embarcación le llevó a la Laguna de Términos, en
donde abordaron un bongo que recorrió durante quince o veinte días los sinuosos causes
del Río Usumacinta, hasta llegar a un Puerto llamado Playas de Catazajá (Móbil, 2011).
Después de recorrer los caminos de la región chiapacaneca y pasar duras penalidades, la
familia llegó a Guatemala en enero de 1811 (Móbil, 2011).
Miguel García Granados inició sus estudios en el colegio San José de Calasanz, en Santiago
de Guatemala. Después continuó los mismos en Nueva York y Filadelfia, Estados Unidos.
Luego, prosiguió sus enseñanzas académicas en Londres, Inglaterra (Asociación de Amigos
del País, 2004).
Estuvo casado con su sobrina, Cristina Saborío. Fue cadete en el Batallón del Fijo. En junio de
1822, cuando las tropas imperiales mexicanas entraron a Guatemala, la casa de los García
Granados sirvió de punto de reunion de Vicente Filísola y sus oficiales. Filísola fue quien lo
apodó ‘Chafandín’ (Asociación de Amigos del País, 2004).
Entre 1826 y 1829 formó parte del Ejército Federal de Centro América. En marzo de de 1828
fue hecho prisionero en San Salvador (El Salvador), ocasión en la que José Batres
Montufar aprovechó para enseñarle francés (Asociación de Amigos del País, 2004).

Vida política
Políticamente hablando, García Granados fue un liberal moderado. En 1869, realizó
proselitismo por la candidatura a la presidencia de Guatemala de su pariente, José Victor
Zavala, en las elecciones que le dieron el triunfo a Vicente Cerna, quien de esa manera se
reeligió por un nuevo período de cuatro años.
Durante este régimen al mando de Cerna, García Granados apoyó el movimiento rebelde
encabezado por Serapio Cruz, razón por la cual el Gobierno de Guatemala decidió
encarcelarlo. Sin embargo, pidió asilo político con la representación de Gran Bretaña en el
país, luego se dirigió a Estados Unidos y después a México (Asociación de Amigos del País,
2004).
Fue en México donde García Granados compró armamento moderno, que envió a Tabasco,
donde lo recibió Justo Rufino Barrios, con quien se había asociado en una campaña militar
para derrocar al gobierno de Cerna (Asociación de Amigos del País, 2004).
En Chiapas, los dos jefes lograron reunir un reducido contingente militar que, bajo el mando
de Barrios, invadió Guatemala a fines de marzo de 1871. El 8 de mayo, García Granados
dirigió a los guatemaltecos una proclama, en la que explicaba los motivos que lo habían
obligado a tomar las armas (Asociación de Amigos del País, 2004).
El 3 de junio de 1871, García Granados fue designado como presidente interino de
Guatemala, después de que se firmara el Acta de Patzicía. Sin embargo, fue el 29 de ese mes
cuando ganó un combate decisivo en San Lucas, Sacatepequez, que dio paso a que el día
siguiente el Ejército Liberal ingresara triunfalmente en la ciudad de Guatemala, surgiendo así
la llamada Revolución Liberal de 1871. García Granados tomó entonces el cargo oficial de
presidente (Asociación de Amigos del País, 2004).
Presidencia de Guatemala
Durante su gobierno, reanudó las relaciones entre Guatemala y Costa Rica y suprimió la
censura civil y eclesiástica a la prensa. Además, en alianza con el general Santiago González,
presidente de El Salvador, le declaró la guerra al presidente de Honduras, general José María
Medina, hasta derrocarlo (Asociación de Amigos del País, 2004).
También fundó la Escuela Politécnica -1873- y el Ministerio de Fomento. Asimismo, suprimió
el diezmo y muchas festividades y ordenó que solo quedara la del 15 de septiembre.
Transformó los conventos de San Francisco, La Recolección y Santo Domingo, de la ciudad
de Guatemala y el de Belén, de la Antigua Guatemala. Hizo, además, que las escuelas
públicas fueran gratuitas y creó la Bandera de Guatemala y el Escudo de Armas de la nación
(Asociación de Amigos del País, 2004).
Dentro de los legados de su gobierno, en el plano administrativo, resaltan la fundación
del Banco Hipotecario, la habilitación del Puerto Nacional de Champerico y el establecimiento
de la libertad absoluta de imprenta. También se incluye la creación de numerosas leyes
liberales (Haeussler, 1983).
Fue presidente hasta 1873, cuando Justo Rufino Barrios ocupó su lugar (Móbil, 2011).
García Granados falleció el 8 de septiembre de 1878. Fue sepultado en el cementerio
del Hospital San Juan de Dios. En 1894, sus restos se trasladaron al actual Cementerio
General (Asociación de Amigos del País, 2004).
En cuanto a distinciones en su vida, se le proclama Benemérito de la Patria el 2 de junio de
1873 y se le erigió un monumento en la Avenida Reforma, un mausoleo en el Cementerio
General y la creación de Escuelas Miguel García Granados en la República (Haeussler, 1983).