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Hinduismo

La mayoría de los hindúes adoran a una multitud de dioses y diosas,


algunos a 300,000 de estos dioses. Toda esta enorme variedad de dioses
converge en un espíritu universal llamado La Máxima Realidad o brahmán.
Brahmán no es un dios, sino más bien un término para la máxima unidad.

Los hindúes ven su posición en esta vida presente como resultado de sus
acciones en una vida previa. Si su conducta fue malvada en el pasado,
probablemente ellos experimentaran tremendas penurias en su vida
actual. La meta de un hindú es liberarse de la ley del karma...ser liberado
de futuras reencarnaciones.

Hay tres posibles formas de terminar este ciclo del karma: 1. Ser amorosamente devoto/a a alguno
de los dioses o diosas hindúes; 2. Crecer en conocimiento a través de la meditación de brahmán
(unidad)... darse cuenta de que las circunstancias en la vida no son reales, que el ser es una ilusión
y que únicamente brahmán; 3. Ser dedicado con varios ritos y ceremonias religiosas.

En el hinduismo, una persona tiene la libertad de elegir como trabajar para alcanzar la perfección
espiritual. El hinduismo también cuenta con una posible explicación para el sufrimiento y la maldad
en el mundo. De acuerdo con el hinduismo, el sufrimiento que cada persona experimenta, ya sea
enfermedad, hambruna o algún desastre, están ligados a esas personas por su propia conducta
malvada, normalmente de una vida anterior. Sólo el alma importa, la cual algún día será libre del
ciclo de renacimientos y descansará en paz.

Budismo

Los budistas no adoran a varios dioses ni a Dios. La gente fuera del


budismo con frecuencia cree que los budistas adoran a Buda. Sin
embargo, Buda (Siddhartha Gautama) nunca proclamó ser divino y los
budistas rechazan la noción de cualquier poder supernatural o ser divino.
El universo opera por ley natural. La vida es vista como consistente de
dolor: dolor al nacer, enfermedad, muerte y continuas penas y
desesperación. La mayoría de los budistas cree que una persona ha
pasado por cientos o miles de reencarnaciones, cada una de ellas
trayendo miseria a la persona. Y el deseo de felicidad es lo que provoca
las reencarnaciones de las personas. Por lo tanto, la meta de un budista es purificar su corazón y
desechar todos los deseos. Una persona debe abandonar todos los placeres sensuales, toda
maldad, todo gozo y todo sufrimiento.

Para alcanzar esto, los budistas deben seguir una lista de principios religiosos y una intensa
meditación. Cuando un budista medita, no es lo mismo a orar o concentrarse en un dios, es más una
disciplina personal. A través de una meditación dedicada una persona tal vez pueda alcanzar el
nirvana - "la extinción" de la flama del deseo.

El budismo provee de algo que es verdad para la mayoría de las religiones: disciplina, valores y
direcciones por los cuales la persona quiera vivir. Algunas de las guías del budismo son: No
destruyas a ninguna criatura viviente; abandona cualquier placer carnal, abandona toda cualidad de
maldad y también el gozo y el sufrimiento.
Islamismo

Los musulmanes creen que hay un Dios todo poderoso, llamado Allah,
quien es infinitamente superior a y trascendente de la humanidad. Allah es
visto como el creador del universo y la fuente de todo bien y todo mal.
Todo lo que pasa es voluntad de Allah. Él es un juez poderoso y estricto,
quien será misericordioso con sus seguidores dependiendo de la
suficiencia de las buenas obras de su vida y su devoción religiosa. La
relación de un seguidor con Allah es de un siervo para Allah.

Aunque los musulmanes honran a varios profetas, Muhammad es


considerado el último profeta y sus palabras y forma de vida son autoridad para esas personas. Para
ser musulmán, tienes que seguir cinco deberes religiosos: 1. Repetir un credo acerca de Allah y
Muhammad; 2. Recitar ciertas plegarias en árabe cinco veces al día; 3. Dar al necesitado; 4. Hacer
ayuno, un mes de cada año, de comida, bebida, sexo y cigarrillo desde el amanecer al atardecer; 5.
Hacer un peregrinaje una vez en la vida para adorar en un santuario en la Meca. Al morir - basado
en la fidelidad que se ha tenido a estos deberes - un musulmán espera ingresar al paraíso, un lugar
de placer sensual. Si no, serán eternamente castigados en el infierno.

Para mucha gente, el Islam llena sus expectativas acerca de la religión y deidad. El Islam enseña
que hay un Dios supremo, quien recibe adoración a través de buenas obras y disciplinados rituales
religiosos. Después de la muerte una persona es recompensada o castigada de acuerdo a su
devoción religiosa.

JUDAISMO

El término judaísmo se refiere a la religión o creencias, la tradición y la cultura del pueblo judío y es la más
antigua de las tres religiones monoteístas más difundidas, junto con el cristianismo y el islam. Estas religiones
conocidas también como religiones del libro o abrahámicas. El judaísmo es la menor de ellas en número de
fieles.
Del judaísmo se desglosaron, históricamente, las otras dos. Aunque no existe un cuerpo único que sistematice
y fije el contenido dogmático del judaísmo, su práctica se basa en las enseñanzas de la Torá, también llamada
Pentateuco, compuesto, como su nombre lo indica, por cinco libros. La Torá o el Pentateuco, a su vez, es uno
de los tres libros que conforman el Tanaj o Antiguo Testamento, según el cristianismo, a los que se atribuye
inspiración divina. Juega también un papel importante en la práctica religiosa la tradición oral que, según las
creencias, fue entregada a Moisés junto con la Torá y conservada desde su época y la de los profetas. La
tradición oral rige la interpretación del texto bíblico; la codificación y comentario. Esta tradición oral fue
transcrita, dando nacimiento a la Mishná, que posteriormente sería la base del Talmud y de un enorme cuerpo
exegético, que se desarrolla hasta el día de hoy por los estudiosos. El compendio de las leyes extraídas de
estos textos forma la denominada Ley Judía o Halajá.
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El rasgo principal de la fe judía es la creencia en un Dios omnisciente, omnipotente y providente, que habría
creado el universo y elegido al pueblo judío para revelarle la ley contenida en los Diez Mandamientos y las
prescripciones rituales de los libros tercero y cuarto de la Torá. Consecuentemente, las normas derivadas de
tales textos y de la tradición oral constituyen la guía de vida de los judíos, aunque la observancia de las
mismas varía mucho de unos grupos a otros.
Una de las características del judaísmo, que lo diferencia de las otras religiones monoteístas, radica en que se
considera no sólo como una religión, sino también como una tradición y una cultura. Las otras religiones
trascienden varias naciones y culturas, mientras que el judaísmo se considera la religión y la cultura de un
pueblo específico. El judaísmo no exige de los no judíos unirse al pueblo judío ni adoptar su religión. La
religión, la cultura y el pueblo judío pueden considerarse conceptos separados, pero están estrechamente
interrelacionados. La tradición y la cultura judía son muy diversas y heterogéneas, ya que se desarrollaron de
modos distintos en las diferentes comunidades, y cada comunidad local incorporó elementos culturales de los
distintos países en los que vivieron los judíos a partir de la dispersión.
La tradición se remonta a Abraham, llamado el primer hebreo (del hebreo ‫ ִע ְב ִרי‬, ivrí: "el que viene del otro
lado"), por haber venido a la tierra de Canaán desde Mesopotamia, siguiendo el llamado de Dios (Génesis
12:1), hace unos 4000 años. Abraham es considerado patriarca por los tres principales credos monoteístas, y
de aquí que éstos sean conocidos también con el nombre de religiones abrahámicas.
Los judíos son llamados en la Biblia "hijos de Israel" (Éxodo 1:1,7; nótese la extensión en el significado entre
el versículo 1 y el 7), y de aquí serán llamados, más adelante, "el pueblo de Israel" o israelitas. El nombre de
Israel le fue otorgado al patriarca Jacob, nieto de Abraham, por el ángel con el que se trabó en lucha, quien al
bendecirlo lo llamó Israel (‫י ְִש ָראֵ ל‬, del hebreo "uno que ha luchado con Dios", Génesis 32:24-28). El nombre
judío aparece sólo con posterioridad (Ester 2:5) y proviene del reino de Judá (del hebreo ‫ְהּודה‬ ָ ‫י‬, Yehudá, hijo
de Jacob), formado por dos de las doce tribus del pueblo de Israel, y las únicas remanentes luego de la
escisión entre este reino y el de Israel, y la destrucción del último y posterior exilio de las diez tribus que lo
formaban a manos de Asiria, en el año 722 a. C.: "Yahvé", por tanto, se airó en gran manera contra Israel, y
los quitó de delante de su rostro; y no quedó sino sólo la tribu de Judá".(2Reyes 17:18)