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eee nie ce in Mal Seccidn: Humanidades David Hume’ Mi vida (1776) Cartas de un caballero a su amigo de Edimburgo (1745 dic y traduocién de Carlos Mello Con el apéndice «La muerte de David Humes El Libro de Bolsillo Alianza Editorial Madrid ‘Tele orga: My Own « » ig: 1, Ou, Life Leer rom Genomes ‘Tractor: Cals Melo (© den ediion y wacom: Catioe Melina (© lana Baio S.A Madi, 1985 (Ge Nin 38; 200 0045, ISDN: 84 266.0075- Depo legals M, 66-1985, Papel ibid por Sine, S.A. (Compuesto en Femiodse Cada, SI. Ingres en Clos Orcoye, SL. Poligno gas Parcullo de Jars Olde) Prine in Spin Se retinen aqut dos excritos de David Hume que me- secian darse juntos: Ia breve, ejemplar autobiografia que Hume compuso poco antes de morir y que aparece en Jas primerss ediciones péstumas de su obra, y Ia Carta de wn cebalero « sm amigo de Edimbargo, publicada ané- rimamente en 1745. Son piezas breves, de un carter defensioa, resultado dl constante deseo de jusificacién ‘personal gue el autor experiments a lo largo de su vida. ‘A ex08 dos textos he afiadido otro ejericio tambiéa textual, La muerte de Hume, donde recojo algunos tes ‘sos jucios el inevitable apasionamiento de lo que s¢ ‘scribe en el calor de una polémica, y ayudan a entender Jo que «el caso Hume signifiod en Is Escocia de su tiempo. Qui también shors. Quiero expresar mi agradecimiento a la National Li- brary of Scotland por pesmitinme consaltar y transexibir 7 ® ‘David Hume Jos folleios de George Horne y Samuel Jackson Pratt ‘que quedan parcialmente reproducidos en el Apéndice. Cantos Mexuizo University of Wyoming Gantro meses antes de su muerte, en abril de 1776, David Hume redact6 In breve confesién My Ow life. EL mis reciente bidgrafo de Hume, E. C. Mossner, ha alfcado este escrito, atibuyéndole las carscteritias de ser een parte una autobiograffa, y en parte un mm ailieso>.. Que ambas notas son ficilmente detectables en el pre- renie texto, «4 algo que no pasa inadvertido ni para ‘aquellos que han seguido en alguns medida la obtt de Hume, ni para quienes My Own life venga a ponerles ‘por primera ver en contacto directo con el filésofo de ‘Una auobiograffa que engloba un pesfodo de sesenta 1 cinco aifos y euyo relato no excede las diez hojas, es fsunto que en s{ mismo invita a Ia meditacén, Hume , sin duda alguna, haber escrito mucho mis. Si no hao, e¢ verosimil suponer que esta brevedad estuvo ‘ondicionada por un estricto crterio de selecién, diri- a 2 David Hume sido a suprimir lo superfuo en aras de lo necesatio. ‘My Ovum life no es, por tanto el relato de los dias y las roches, sino un resumen duleeamargo de triunfos y fra casos, 0, si se quiere, el resultado fnal de un balance ‘My popa més debe decirse en esta nota introdueto- 4s, Solamente un dato pr lo bison you prs oe ‘My Own life fue incluido por voluntad expresn del autor en la primers edicién pértuma de sus obras. Fue hecho pablico por primera ver en enero de 1777, junto con una carta de Adan Smith relatando la muerte del filésofo, en Ia revista Seots Magazine. Y en marco del rismo afio, ambos documentos se publicaron en Londres, acogida. antiguo, Ademés de ser considerado como el mis gran- dde de lor fldsofor britinicos, Hume posee un estilo Impecable, vivo ain, donde la ironia, Ia claridad y el simplemente un hombre.» ‘Esta traduccién de Aly Ou life apacesi6 por vex pri- ‘mea en la revista Popeles de Son Armadans, nin. CXCV, 1972, OM. Es difet para un hombre hablar por extenso de si rismo sin pecar de vanidad; por lo tanto, seré breve. ‘Quiad pueda pensarse que es ya un ejemplo de vaniad Hy un aden al epafl de Joan Antonio Vieques, fe ‘hada en 1998, poblcada eo Argein, poe Lowa, en 1988, A ‘pnkenso de Ho se ineapetambige "cn trades weepable renee tox Mi vida » y cinco ejemplares. Apens si of de un solo hombre de los tres reinos, considerado en el mundo de las letras, ‘que hubiese podido soportar el libyo, Debo hacer ex. ceepein del primado de Inglaterra, Dr. Heering, y el primado de Irlanda, Dr. Stone, cfertamente dos raras cexcepciones. Estos dignos prelados me enviaron dos men- ssjes por separado, instindome a que no me dessnimara ‘Peto Jo estaba, debo confesatlo, desanimado; y de no haber esallado por aquel tiempo la guerra entre Francia f¢ Inglaters, sin. duda me habria retirado a alguna ciu- dad provinciana del reino mencionado en primer lugar, me habria eambiado de nombre y nunce jamés habria retomado mi pals natal. Pero como este proyecto era ahora impracticable y el segundo volumen estabe ya con- siderablemente avanzado, resolu stear fuereas de Hague. day persevers En este intervalo™, publiqué en Londres mi Natural History of Religion, junto con otras piezas menores: su recepcién por el piblico fue bastante oscura, si se ex eeptia que el Dr. Hurd escribié contra el libro un panileto, ejemplo de toda esa mezquine pevulancia, axro- fgancia y chabacanetta que caracterizan a la escuela War bartoniana. Este panfleo me dio algiin consuelo frente 1 Ia indiferencia general con que le obra habia. sido recibida. En 1756, dos afos después de Ia aparicén del primer vvolumen, s© publicé el. segundo de mi History, en el que se contents el perfodo comprendido entre Ia muerte dde Carlos I y la Revolucién. Esta obra parcels diegustar menos s los Whigs y fue mejor recibida. No sdlo se sbtié paso por sf misma, sino que ayudé a sostenerse a se desgraciads hermans. Pero mungue yo habia aprendido por experiencia que cl partido Whig ostentaba el privileglo de establecer em » Dovid Hume aqiéns eran lon mejores tanto en el campo de I pot fin como en el de la erat, fl tan poco susceptible ds rendieme «wo extpid alboroto, gue as mle de cen comteccones que ulterior estudio, leery reflxio nes me vi obligado a hacer en los reinados de los dos primeros Estatos, fron siempre favorable al paride Tory. Ee ridiclo considera In constituién inglesa terior ere periods como un plan regula de iberead "En 1759 pbliqué mi History of the lowe of Tudor Lower contra esta chen fe cal igual gue habla sustitado la histori de los dos primeror Estardos, El reinado de Isabel reulé particulamene ofensvo, Pero ya estaba fmunisado conts la sander del pico, y ontinné paces y teangiament en mi retro de Ei thtgo para acabet, en dos volimencs, lx pimea parte dela Emi History gue dl pblico en 1761, con un tolerable, y sada més que voerble Exo No obstante exe varedad de vienoey estacones «los aque hablan exado expuestor mis escrtos, haan becho tees progreoe ee dinero por derechos de autor que recs de los ednores leg exeeder con mucho, cia Gir ott sna conncda con eneroidad en Tngloters Ne careed us eioien tn eked inheeee once en open, Merete Face, mipsel, dit to wolver sac un pie de allt con Ta nti saifoc Clin de no haber pido jamds nada «un hombre pods toto, ni de haber prota sigiea la amistad de nin fzuno de elo, Habiendo legado por este Yempo a ln Sncvent, pens paar ef resto de mi vide de exta tamer fife, condo red, en 1763 ha initia El Ena of Hertford, con el cual no tenia le menor telacin, pas scomparetie en so embajada a Pais con 41 proyecto. inmediato de hacerne rcrteio de emba- jada de desempetar Tas fancones propia del cao Iiiengas me Hopi mi nombranieno. Al pricpio 1 hice In oferis, # peat de ser tan srctivn, pore Mi ida 2 ‘estaba receloso de establecer contacto con los grandes ¥ porque temia que los tefinamientos y Ia ostentacén cde Paris resultaran desagradables para una persona de mi edad y carieter; pero dada la insistencia de su sefio- fa, acepté. Tengo todas las razones, de agrado y de incerés, para considersrme afortunado por mi relacin fon aquel noble, asf como, posteiormente, con su her- mano, el Conway. ‘A esos que no han visto los extraios efectos de las ‘modas les seré imposible imaginar la recepcién con que me encontré al legar a Paris, compuesta de hombres ‘mujeres de todo rango y condicién. Cuanto més empeso pponia en rechazar sus excesivos refnamientos, més me ‘ela abrumado por ellos. Sin embargo, es una gran st- tisfacciGn vivir en Paris, « causa del inmenso niimero de ‘enter con sensibilidad, conocimiento y edcacién que abundan en esa civdad, més que en cualquier otro logar del mundo. Hasta legué a pensar en instalarme alli el resto de mi vid, Fui nombrado secretario; y en el verano de 1763, Lord Hertford me dej6, pues hubia sido nombrado Lond Lieutenant of Ireland. Fui chargé d'affaires hasta la lle- ‘gada del Duque de Richmond, hacia final de afo. A prin- Cipios de 1766 me marché de Pars, y al verano siguiente fui a Edimburgo con mi antiguo propésto de enterrar- sme en un retiro floséfico. Regresé a aguel Iugir, n0 mis rico que cuando lo habla dejado, pero con mucho ms dinero y una renca mayor, gracias a la amistad de Lord Hertford; y estaba deseoso de probar lo que podela redundarme una vida de Injo, ya que habla experimen tado con anterioridad Jo que significaba llevar una vida con lo necesatio para subsist. Pero en 1767, recibi tuna invitaciin de Mr. Conway para el cargo de subse- cretatio. El cardeter de la persona y mis relaciones con Lord Hertford me impidicron rechazar esta invitacién. Volet a Edimburgo en 1769, may opulento (pues posela 2 Devid Home tna rents de 1.000 libres apsale, con buena ssid, y, tungue slgp aba por los afc, com la perpen ce dlr de ut lang deci 9 de ver samen Ti I pimavere de 1775 fui aged de wna dolencia én los intestinos que al priniio no parca alarmant, pero que no fa cesado desde entonces,legando st Micein yo piemo— incurable y moral. Giento con «que el devenace sek pido, Een enfermedad me ba taldo poeo suftimieno; y, lo que es mis extra, « Pear dl gran buon que ha experimentado mi person, fo ha superto ‘i un momento de crisis em mi extado de fimo; hasta tal punto, que ise me pier desigar wn period de mi vida que yo escogiese para pasar de nuevo: por él, me veria tentado a seftalar este diltimo perfodo. Poseo el mismo ardor de siempre en el estudio, y la rama alga al verme acompetado. Consider, amis, que un hombre de sesenta y cinco afios, cuando muere, se lima cortar toe canton afios de molest; aun She veo muchos sntomas de-que mi presi ieraro Empices por fn adie un bsillo considerable, sem pe re el crc cases dig tino pocos afow pare dsfotala. Es di estar mde To gue yo Jo estoy al presente Tnvcamente con mi propio career soy, 0 mor, he sido (per ete es el eno que debo ‘emplear de mf mismo para expresar mejor mis senti- Imientor), he sido. deci on hombre de dipoicign fable, defo dew temperament, de ona abit, cae be y lene maners de ser apa de ener con las ‘personas, poco susceptible de enemistad, y de una gran Imodersién en todas ave pasienes. Y nf sige mi de- seo de fame leave psi, dominant, leg jands ‘'agrianme el caricer, a pest de mis frecuentes desen- fale Mi compata no foe desdefada ni por lm j6venes Yratslondindoy al por kw cites y gee etoicns ¥ Mi vide 2 como enconté un pariulr agro ctando en compli de mujeres sencillas, no tuve razones pare estar fento con la ecogida que me dapencaron, En una pal. bora, pese « que la mayor parce de los hombres de alguns forma eminentes han encontrado razones para quejarse de calumnia, yo nunca fui tocado, ni siquiera amenszado por sus colmillos peligrosos; y aunque me expose repe- tidas veces a las ira de las facciones, tanto eviles como religioss, éstas parecieton quedar desarmadas, en. mi provecho, de su acostumbrada faria. Jamds mis amigos tuvieron ocasién de justifcar alguna circunstancia de mi ‘caricter 0 conduct. Y aunque los fandticos —segin es Hail suponer— habfan encontrado una gran satisfaccién fnventando y propagando alguna historia en perjuicio ‘fo, nunca pudieron dar con ninguna que por lo menos tuviese el aspecto de probable. No puedo decir que no haya vanidad al hacer esta oracén funeral de mf mismo, ‘aunque espero que no esté demasiado fuera de lugar; fs Gte un asunto de hecho, que puede ser fécilmente clarifiado y constatado. DAVID HUME, Abril, 18, 1766. Carta de un caballero a sa amigo de Edimburgo (QUE Se REFTEREN 4 14 RELIcION ¥ 4 LA Mowat, ¥ que re dice son mantenidos en un Libro publicado citimamente bao el alo Tratado de ta Naturleca Humana, ee. Tntroduccién u Semejante en su intencién y en su faetura al Reswe ‘men* de 1740, la Carta de un caballero a su amigo de Edimburgo, puiblicada en 1745, responde también ¢ una ‘ecesidacitcunstancial. Ambos esritos, uy paternidad fhumeana es hoy indiscutible, aparecieron como andni- ‘mos. Si el propécito del primero tuvo un caréeter que hoy lamariamos «publicitarior —el de brindar a los ectores un esmerado extracto de los contenides del Tra. tado de la Naturaleza Humana—, la finaidad del segun- do foe Ia de lograr, en desesperado esfuerz, algo que Hume deses durante toda su vida y que jamis le fue concedido: una eétedra oniversitaria, En su excelente y bien documentado estudio prelimi- nar al escrito, E. C. Mossner y J. V, Price nos ofrecen a Ta Tele dee Neus Humane, Tad Ey de Cielito, Aguiar, §. Buenos ies, 1973 a 2 Dit Hane Jos pormenotes del desafortunado episodio sadémico™ gue lo Togar west Cara, ahora por primera ver ae Ble al pablico de lenguscstelan. "Vacate la Cétedra de Fosolla Moral de la Univers dad de Ediburgo tas la dimisin del De. John Pringle, te hizo necesrio buscar ala persona indicada que vinise ‘a continuar la labor docente que Pringle habia desem- fefiado dante casi quince afos. Aunque ol Presidente {la Universidad, John Coutts, habla apoyado deade un Principio Ia candidature de Hume, pronto se puso en tlaro que sus posbildades de accoder al puesto eran pricticmente nulas, debido, en palabras del propio Hume, «al clamor popular que se ha Tevantado contra sat en Edimburgo, y que me acusa de ecepiismo, he- terodoxia y ots cosas que confunden al ignoranten. El fengmento perenece a ua cara fechada ef 25 de abil mayor recompenst 4 mis trabajos. Pero estoy firme mente dispuesto a acepear au ju fuere, como la mejor ensefanza.e 800 éste el que [Nos da en sintesis una valoracén de au floso- fia, desde le pigina 458 hasta la pigina 470: ‘Estoy confundido con esta angustoss soledad a la que me ha levado mi flosoffa—Me he expues- >to a la enemistad de todos los metafisicos, los »ldpicos, los matemético, incluso los tesloges— He declarado mi desaprobacién hacia sus siste »mas—Guando miro en mi propio interior, sélo (Carta de un caballo 4s amlap de Edinburg » 461 464 465 467 eacoentro dude ¢ ignorancia—Todo el mundo ‘reanspira para oponérseme y contradecinme; y tal ses mi debilided, que siento como si todas mis opiniones se desmoronasen cuando les falta la saprobacién de los our0s.—zPuedo estar seguro de qve, al abandonar todas las opiniones estable cidas,estay acercéndome # In verdad? 2Mediante ‘qué criterio logearé distinguirla, incluso si For. ‘tuna me pusiers sl fin tras sus huellas? Después ‘sde concluir el més exacto y preciso de mis 1az0- amientor, no puedo encontrar Ia razin de por qué deberfa darles mi asentimiento; y lo tinico que noto es una fuerte propeasién a considerar bos objets tal y como éstos se me apnrecen,—La ‘»memaria, los sentidos y el entendimiento estén ‘fundados todos ellos en la imaginacién—No es ‘rextrafo que tn principio tan falaz © inconstante ‘onos eve al error, cuando lo seguimos implicit ‘mente (como estamos obligados) cn todas sus ‘veatiaciones —Ya he mostrado que el entendi to, cuando acta solo y de acuerdo con sus prin- eipios més generals, da lugar una foal subver- ‘sién contea si mismo y no deja en pie el menor grado de evidencia, ni en las proposiciones filo- Dadfices, nf en las que se refieren a la vida co- smin—No nos queda més remedio que elegir entre ane false raxén, 0 ninguna en absoluto— >eDénde estoy, 0 qué soy? ¢De qué causas deri ‘0 mi existencia y 4 qué condicién he de volver? >eQué favores debo buscar y qué iras he de te- ‘omer? eQue seres me rodean? ¢Sobre quién tengo yo alguna influencia © quién tiene alguna inflven- cia sobre mi? Estoy confundido con todas estas nneuestiones, y empiezo a pensar que me hallo en ‘la eondicién més deplorable que imaginarse poe- ede, rodeado de la mis profunda oscuridad, y 468 469 470 12 David Hume ‘privado por completo del uso de todo miembro oF fault -S deb oct Jaco, cmpe- carta ‘mente [o son quence razonan o clon en alguna eves, sean pot lo menos mis locas naturales 7 >aprdables En todos los acontecimientos de la ida deberianos conservar eesto escptcimo: Dal creemos que el fuego quema 0 que el agua >refresea, elo slo es ae porque nos estar ma bo trabajo pensar de ota manera; y's somos lates, deberlamos serio baskodonoe tnicemen De en, principio eseépcos—No puedo impedic que el qoe me talc le curoeldad de fam zarme con lor principios del bien y del mal more nies, ete. Me preocupa In condiion del mundo >istrido, cul padece une ignocania deplors- she cab ge ic neon aera me Siento en ef Ia ambicin de contribu «la ins euccién del géaco humano y de adguiti reno. bre. por mis inventos 7 descubrimenton Yt suwtaza de elimina ess Tncineconesmnfa, slento aque me perdera un place. Este ex el igen de mt Gonos» Te Continssndo con a exposkién de ses opiniones Soatécas, nos dice el autor en la pagina 123: mismos, ni podemos conecbir ninguna case de >exitenci, Habidadonoe de_confrmar con. las >pereeciones que han aparecdo en un dmbito buy estrecho: dicho dito es el univereo dela Pimaginacl6n,y no posemos nlngunes ots ideas, pelends dsl grees een eae es dp con ello, una opiién o creencia puede def- nine con la mayor extettd posible diiendo que es une tdee vives veleionada 0 s0ceda con tha (Cats de un caballo 4 91 aigo de Einar 4 32 363 122 330 Bet 370 8 489 321 138 simpresin presente: y 6s mis un acto de ln parte ssensiiva, que de la pare cognosetiva de nues- tras naturalesaso, Y «en general, la creencia 00 ses otta cosa que In vivacidad de una idea, La widen de existencia es exactamente la misma que sla idea de lo que concebimos como existente— »Cualquier idea que queramos formar es la idea nde un ser; y la idea de un ser es cualquier idea que queramos formar. Y pot lo que se re Mfiere ala nocién de waa eristencia externa, oomo algo especificamente distinto de_nuestras percepciones, ya hemos mostrado su imposibili- edad. ¥ lo que lamamos mente no es otra cosa ane un conglomerado o coleccidn de percepcio- nes diferentes, unidas por certas rlaciones, sen- ‘do falso suponer que esté dotada de una perfecta ‘simplicidad,» Y la dnica existencia de Ia que estamos seguros es la de las percepcioncs. ‘>Cuanda entro en Jo més fntimo de Io que llamo ‘>mi propio yo, siempre me tropiezo con alguna ‘spercepcién en pparticula—Nunea puedo alcanzar >i propio yo desnudo de percepciones, y lo que Dinicamente puedo observar son las percepciones mismas—Si alguien piensa poseer una nocién diferente de af mismo, debo confesar que me re- baultaris imposible razonar con esa persona —Me atreveria a afrmar que, por lo que se refire al ‘resto de los sexes bumanos, éstos no son otra ‘rosa que un hato de percepciones que se suceden ‘las unas a las otras con inconeebible rapides. y ‘>que estin en. perpetvo flujo y movimiento.» "Por si asso el lector olvidara apicar todo esto Js Mente Suprema y a la existencia de una Pr ‘mera Causa, ef autor tiene wna large disquisicién joe se tefiere a las causas y efectos, la coal viene ‘decir, en resumidas cuentas, que todos nuestros 298 300 301 Devi Hane smzonamientos referentes a as causas y efectos no se derivan de otra cosa que de la costumbre; y que «si alguien tratase de definir una causa di- ‘que es algo que produce otra cosa, >evidente que no estaria diciendo nada; porque, >eaué quiete decirse con In palabra produccién? > Abide que epodemos definit una causa diciende aque es un objeto precedente y contiguo « otro, llamendo también causes « todos los objetas que se parecen al primero y que se stan en wna re- lacién semejunte de precedencia y contigiided com respecto a los objetos que se parecen al se- undo; 0, en otras palabras, que wna cause es 48 objeto precedente y contiquo a otro, 9 de tal jor ma wnido « 4, que la idea de uno determina a la mente a formarse la idea del otro, 9 la impresién del primera a formar una mis viva idea del so- eundo.» ‘A pact de estas claras y simples defniciones, inflre el autor que «todas las causas son de la misma clase, y que no bay fundamento para ests blecer wna dlstincién entte causas efcientes eauss sine qua nom, 0 entre causes eficientes y eausas materiales, formales, ejemplares y finales; »y que sélo bay una especie de necesidad y que la distincidn comin entre la necesidad moral y la necesidad fisica carece de un fundamento natu- ral; y que la distincién que frecuemtemente hace- enos entte el poder y el ejericio del poder carece sigualmente de fundamento; y que la necesidad sede una causa para dar origen « toda existend sno es algo que se fade en argumentos demeste stivos 0 intultivos de ninguna clase; y,fnalmente, que cualquier cosa podtia producir cialauier otra cose, de tal forma que la creacién, In aniquila sxcidn, el movimiento, Ia razén y la’ voicién pox Carta de un eabullzo «su amigo de Edimbareo ° 284 204 201 adrian producirse reciprocamente 0 a partir de >enalquier otro objeto que podamos imaginar.» EL autor repite ¢ menudo esta curiosa formula, pp. 430, 434. Y noe dice que nccestria ca todas las operaciones, Nosotros mis: mos n0 podemos entender lo que decimos cuando hablamos asf; y como los ignorantes, confundi moe ideas que son toealmente dstinas encre siv ‘Afiade el autor que ela efiacia 0 enerpia de las seausas no reside ni en las causes mismas, ni en la Deidad, ni en la concurrencia de esios dos principios, sino que pertenece enteramente al ‘alma (0 conglomerada de percepciones), la coal ‘eonsiders Ie unidn de dos o mis objets en todos ‘los casos pasados. Y es ahi donde radica el poder ‘real de las casas, junto con su conexién y nece- sidad. Y, finalmente, que podemos observar una beanjuncién o relacién de causa y efecto entre di ferentes percepciones, pero nunca podemos obser var dicha conjuncién entre percepciones y obje- tos», Es imposible, por tanto, que, partiendo de cunlqoiern de las cuslidades de las primera, logre- ‘mos nunca formar ninguna conclusién en lo refe tente a la exstencia de los sogundos, o incluso setisfacer nuestra razén en este particular por lo (que se tefiere « la existencia de un Ser Supremo. Es bien ssbido que el principio Todo lo que co- “ 3 1m 280 David Hume Imienea a exist debe tener una ceusa de su exit. tence es el primer paso para demostar la existen- cla de una Cause Suprema; y que, sin este prince Bio, es imposible dar un paso mis en favor de dicha demostacda, Pues bien, el autor emplea toda sa energla, a partir de la pégina 141, en des teuie esa maxima y en mostrar que «no es ni ine tative ni demostrativamente cierta » Y agrega que ‘la raza no puede satsfacernos «a hora de pro- bar que la existencia de un objeto implica también la existenca de otro, De modo que, cuando pe- samos de la impresdn de uno ala idea y ereen- cia de otto, no estamos determinados por la rt ‘260, sino por la costumbre> En wna nota marginal de la pégina antecor, dice aque «en la propesci6n Dios existe, como en eval quer oto juicio de existenca, la idea de eristen- vei no > una idea distinta gue afadamos a la idea del objeto y que see capaz de formar una idea compuesta como resultado de esa unin». Por lo que se refre al principio que afima que le Deidad es ol Primer Motor det Universo, quien primero cred le materia le dio sw impalso origi aly mantiene su existenca y le otorga sucesion: mente sus movinientor, dice el autor que «Esta opinién es en verdad curios, pero que resultar iperivo examingrla en este iugar—Pucs strode idea ba de derivarse de una impresi6n, a idea de toa Deided tiene también que proceder del mismo origen; y si no hay impresién alguna que implique fuerea 0 efeacia, es igualmenteimposi be descubri,¢ incluso imaginar que un peicipio activo de esa clase resida en Ia Deidad—Por tan- to, como los fidsofos han concuide que la ma- mtetia no puede ser dotada de ningtn principio neficaz, ya que es imposible descubrir en ell tal 32 BI ng 449 de un cable 4 su smo de Edinburg . principio el mismo curso de reoamiento debe ria determinelos a exclir dicho principio del Ser Supremo. Pero si estinan que exa ultima ropinin. es absurda e impla, como es el caso, 70 puedo deciles imo evitala, a saber: conelayen vo desde el primer momento que ao tienen Una widen adecuads de lo que es l podzro la efiaia en singin objeto, ya que ni en el cuerpo, ni en el espirit, ai en las natutleaas superiors, ni en as inferores pueden descubrir Ta menor tasa nde ellos. ¥ afade: «No tenemos ides de ningén ser dotado com poder algun, ni, mucho mens, de un ser dotado con poderes infiiton Porlo que se refre ala inmaterildad del sla (sobre la que se funda el mrguineato eo favor de 0 inmoralidad, es ders, que no puede perecer por diolucién, como el cuerpo), dice el ator: ‘Podemon certamente conelsit que el mavimien- to peda set, y que de hecho sea le casa del pen- eamiento y in percepién. FEsto-no debe some elernos, ya que cualquier cosa podea ser In t- sa el efecto de culguir cia cosa, lo cual, ev eentemente, pone «los muteraisuas eo seuacisn ventajsa sobre sus edveratios». Pero aflade, mis haumente: «Afirmo que la doctrina de la inma eral, In simpliciad y ln indivisbildad de ana sustancia peasante sun serdadero atlsno sy sieve para justifiar todss exes opiniones por wis que Spincaa ha sido reprobado universal mentee. Sein el auto, esas horrendashipétess son cai ls miamas que las que defend Ia iam tevalided del alm, y que se han hecho tan pops Jars, Y de nuevo se afana en probar que todos los absardoe que pueden encontrarse en el sistema de Spinoza, pueden también encontrarse en los sistemas de los tedlogos. Termine dicendo que pS 19 8 David Hane cn0 podemos dar ni un paso que nos leve a esta. blecer le simplicidad e iamateralidad del alms, in que nos prepare el camino hacia un peligroso +e inevitable ateimo». ‘Las opiniones del autor acerca de 1a moral aps- recen en el volummen III, impreso por T. Long- ‘man en 1740. Alli nos dice que «la mxin no tiene inflencia sobre mvestas pasiones y nueseas ae- rciones: las acciones pueden ser laudables 0 1e- »probables, pero no pueden ser razonables 0 no- rrazonables. Que todos los seres del universo, nconsiderades en sf mismos, nos aparecen suck tos 0 independients los unos de los otto, siendo los limites dela experiencia», Se afana en probar, a partir de la pégina 37, que la justcia no es una virtud natural, sino arti ficial. Para ello nos da una ranbo bastante extafa ‘Podemos conchuirs, die, aque las lees de la »justcia, siendo universales y perfectamente in le. anxibles, no pueden jamés derivarse de la narura- ‘leza. Supongamos que tna persona me ha pres. ‘vtado una suma de dinero, con la condicién de ‘que le sea devuelta en un plazo de dias; supon- ‘ngames que, pasado el plazo convenido, me pide ‘que Je devuelva el dinero. Yo pregunto: 2Oué »razin 0 motivo me obliga a devolvérselo? Los nimtereses del pblico no estén naturalmente vinci lados a la observacin de Ins replas de la justcia, sino que se asceian a ellas en virtad de la con: »vencidn artificial que ha establecido diches regs. »A. menos que digamos que Ja Natutaleza ha esta- blecido una sofiterla y la ha convertido en algo ‘necesario € inevitable, hemos de reconover que Seas cables a ss amigo de Edinburgo ” vel sentido de la justcia y de la injusticia 20 se ‘derivan de In Neruraleza, sino que sutgen afc Deialmente, sioque necestiamente, de In clues 2 y de las convenciones humanas. Hl agul ura >proposcién que debe considerarse como cera >Que silo en ot eguismo 9 la limita genero sida de los Bombrs, junto con le excae prov sida que les ba becho la Naturaeze para swish cer sus neceridades, donde la justice tere orien. Las impresones que dan lugut a este ‘sentido de Ia jstci no son naturales ala mente 2del hombre, sao que surgen del arto y de as ‘reoncenciones hamanas. Sin convencianes de exe >tipo, nade podria ni soar que hobiese Ia Tamaca ited de lt jstca, nique los hombres euviesen ue ejecuar sus acciones conforme ela, To- mado cualquier acto por sepanado, mi justia peda se peniciosaen todos los respecios. Yes ‘solamente asumiendo gue otros deberan seguir i ejemplo, camo puedo ser indcido a abeszar esa Dvseud, ya que alo la asociacién de personas con an propésito comin puede hacer de la justia algo ventajoso y procirarme un motivo para com Sporearme conforme a sos reglas. En general, pue ‘de afimarse que no existe en las alas burseas la pasign del amor le umeidad, como tl pr sia, indepeodientemente de las culdades per >ronnies, del servicio o dela relacin eon nosotos IMs Hobbs?, que se esfors en libranos de 0- das las oblgaciones naturales, stim, sin embargo, ‘ecearo conservar, 0 Gngit conserva la oblige én de camplir con nuestros pactot ¥ promests 2 Hobbs en ol xvi. Se rere a Thorns Hobs (1588 1619), ET Sina aul alate oh eviibe, publindo por pein vee eo Pat et 131 po Hobs co 2 David Hume Pero muesro autor quiew eliminae muchas mis 101 cores. Die: «Que Ja rele moral por la que se aobiera el cumplimiento de nuestas promesas no «algo natural, queda de manifesto i consi >erames estas dos propesciones que probaré a continuaign «saber: Que una promese no seria 134 sindcligite alas convenciones humans wo lo be bieran establecido com anteririad; y que ince so si fuera algo intligile, no leveria consigo ninguna obligaion morals, Conclave dicendo «que las promesas no imponen ninguna obligaién naturale. ¥ afiade en la pigina 113: «Mis adn: como cada nueva promesaiaipone una nueva bli fc moral en It persona gue promt, 7 cme esta nueva obligaién surge desu volostad, el acto de prometer ex una de lat operaciones més Dmisteriosss e incomprenssles que. imagiarse puede, yquieéssiaposble compaaca a Ia Tram woubstanciacign, o a las Ordenes Sagrada, donde une Geta férmula verbal, unida a una cera in >reneié, eambian enteramente la natualeza de un objeto exero,¢ incluso de una eritura humana. Data termina (dee el autor), como lx eoacin se supone que invalid todes los contatos, ello mucha que las promesst no implicn ninguna ‘obligacién natoral y oe son meros productos cles, creados para conveniencia y venta sede la sociedad ‘Somanto DE cancos Del extracto precedente parece desprenderse que el 1. Un escepticismo universal. Véanse sus afrmacio: tes en las péginas 458-470, donde Al dice dudar de todo (excepto de su propia existencia), y donde califica de (Carta de up ebuleo 4s amigo de Eainburgo ° Jocura todo empefio por creer en alguna cosa con certi- dumbre. 2. Princpios que levan a un ateamo radical, al ne- featse la doctrina de Tas causas y efectos. Véanse las iginas 321, 138, 298, 300, 301, 303, 430, 434 y 284, donde afrma que Ia necesidad de una causa para todo quello que comienza a existit no es un principio que ‘pueda encontrar apoyo en argumentos demostratives ni 3. Errores concerniemtes al mismo ser y existencia de un Dios. Véase, por ejemplo, Ia nota marginal en la pigine 172, donde ee refiere «In proposicion Dior exie- fe (0 « cualquier otro juicio de exstencia), diciendo que tla idea de existencia no ee uns idea distints que efads- ‘mos a «la dea del objeto, y que sea capaz de formar una idea compuesta como resultado de esa uniéns. 44. Exrores concernientes a Dios como Primera Caa- say Primer Motor del Universo. Pues con respecto al principio que afirma que la Deidad eres la materia y le dio st impulso original, manteniéndole después en la fexistencia, dice nuestro autor que cess opinién cx en verdad cotiosa, pero que resultara superfluo examinarla en este lugar, ete.» (p. 280) 5. Debe acusdrsele de negar la inmateritidad del alma, y de las consecuencias que se derivan de dicha nnepaciin (pp. 431, 4 418, 419, 423). 6., Debe también acusirsele de miner los fondamen- tos de ta moral, por negar Ia diferencia natural y esen- cial entre lo virtuoso y lo torpe, el bien y el mal, y la justica y la injusticia, haciendo de esa diferencia algo meramente artificial que es producto de convenciones y ‘convenios bumanos (vol. II, pp. 5, 19, 128, 41, 43, 48, 69,10, 73,4, 44), Como sted ve, etimado ser, no be ocultado parte alguna de la scusacién, y be reproducido el Extracto y so David Hume los Cargos tal y como me fueron remitidos, sin introdu- ci en ellos In mas pequefa variacién, Ahora comentaré cl Sumario de Cargos, ya que en él se contiene [a sustan- cia del todo. Y también me referié al Exiracto confor- ‘me vaya avanzando, 1" Por lo que se refiere al esceptciomo de que se scusa al autor, debo abservar que Ia doctrina de lov Dirrénicos® y excépticos ba sido siempre considerada, en todas las edades, como una coleccién de principios eur rlosos e interesantes, una suerte de Jeux esprit sin influencia alguna en as frmes convicciones de los hom- ‘bres ni en sa conducts vital. En realidad, el flésato que doda de les miximas de la rein comin ¢ incluso de sus propios sentidas, pone de manifesto que carece de verdadero celo y que no pretende ofrecer ninguna copinién firme que regule nuestros juicios y acciones. Todo lo que puede lograr con sus eseripulos es abatit cl orgullo de los rezonadares puras, mostrindoles que, incluso en lo que ce refire a los pricipios que parecen nds evidentes y que los fuerte instintos de la Natura- Jeza nos obligan a aceptar, no nos es posible alcanzar ‘una absolute certezs, ni dotarlos de completa consisten- cia. Asi, pues, la modest y la humildad con respecto a fouestras facultades naturales, es el resultado del excep ticismo, y po una duda universal. Una duda asi no puede set sostenida por ningén hombre, ya que el primer y ands trivial acidente de In vida bastaria para desbara- tarla y destruitlainmediatamente, ¢{Céimo podefa un esquema mental de ese tipo causar alin daio a la piedad? 2No seria ridieulo asegurar que “ager, Pit, de Els. 360270 A.C); Elo ladies do Fame sci I i '¢ (Ca de un eabalzo «su amigo de Edimburo Bn ‘nuestro autor niega los principios de la religién, cuando Joe considera igualmente ciertos que los objetos de sus Sentidos? Si yo estoy tan seguro de es0s principios como de que esta mesa en la que escribo esté ahora ante mi, gaue otra cora podla desear el més riguroso de mis Satagonistss? Es evidente que tina duda tan extrava- fgance como Ia que el escepticismo parece recomendar Aestruyend todas las cosas, de hecho no afecta a nade, ¥y.n0 debe tomatse en seri, sino mis bien como un mero fntretenimiento filossfco © un ¢jericio de ingenio y utile, Las referencias que hace el autor e este tema del escepticimo vienen sugzrides por la misma naturaleza del asunto que est4 tratando; y no contento con dejalas simplemente expuestas, el propio autor asi lo decara, Te al forma, qu tdoy con pinpon coe a can en el Extracto como pruebas del escepticismo del autor, son rechazados por 61 mismo, unas paginas més adelante, califcéndolos de efectos de la relancolieflosdfce y del terror. Estas son las palabras que el mismo autor emplea. Yel hecho de que su acusador las haya pasado por alto, podri considerarse como una medida de prudencia, pero Supone un grado de mala intencién que @ mi me parece de todo punto asombroso. Si fuera adecuado recurs a autoridades en el cutso de un razonamiento flosdio, podria yo citar a Séerates, el mds religioso de los fil6solos griegos, 0 a Cicerin, entte Tos romanes, los cuales llevaron sus dudas filosé- ficas al mas alto grado de escepticsmo. Todos los anti- ‘goos Padres, as{ como auestios primeros Reformadares, Aabondan en la reptesentacin de la debilided y Ia incer tidombre que aguejan a la mera razén humana, Mon- slur Huet', el docto obispo de Averanches (tan cele 4 Pie Dialel Howe (16301694), A este mismo autor, y con hpi, alse Hime cos ila br ee Wire, Ue tes Dred de eigen Roatan: de al 3 David Hane ‘brado por su Demonstration Evangeligue, obea que con tiene todas las grandes pruebas de la teligién cristana), cexcribi6 también un libro sobre este mismo asunto, en cl que trata de resocitar todas las doctrinas de los aati- uns escépticos y pirrbnicor. En realidad, zde dénde provienen todas las vatias sec tas eréticas —os arrianos, Ios socinianos, los deiter—, sino de haber depositado demasiada confanza en la mest ‘azén humana, facoltad que ellos consideran como regla cde todas las cosas, y que no debe someterse ale superior Juz de la Revelacién? ¢Podefa uno hacer mejor servicio al piedad, que el de mostrar que este exagerado racio- ralismo, lejos de explicar los grandes misterios de la ‘Trinidad y de la Encamacién, no es ni siquiera capar de satisfacerse plenamente en lo que a las propias operacio- nes de la razén se refire, y debe, en cierta medida, ctet en uma suerte de fe implicita, incluso cuando trata de explicar los principios mis familiares y evidente? 29 Se acusn al autor de mantener opiniones que nos evarian a un radical ateésmo, por negar aquél el pria- pio que afirma que todo lo que comienza « exstr debe ‘ener ana causa de su existencia. Para bacernos una idea de lo exiravagante que es esa acusacién, debo explcarme ‘con algin dalle. Es comén entre los fiésofos distinguir custro clases de evidencia: la intuitiog, ln demoserativa, a sensible y a moral. Mediante esta divsién, fo tno que se preten- cde es marcer una diferencia entre las distntas clases, sin implicar que unas sean superiores a las otras, La certeze moral puede alcanzat wn grado de fireza tan Flame, «hombre de muy ampli eooncinients que esis Ue desostadlge de Craiznia™— be compuesto laabies an {ead ge cote tl ce sans el a ing yids ierninal. promos. (Dioges sebve ta Relilin No Iptt Trad Esp. Mello, Agta, A. Bogs At, 175, ‘hot 1'p. 41} De ingptacén esepticy,o,en ean 5 Trad PhoscpMue de ls jaletce de Fes barain 73). “Carte de un ebalero 4 amigo de Edinburg 2 alto como el que podhiaaleaats Ie certeza matonitics “Y mueaoe setidr deben sin didn conaerre como line de ay mio clans y convincenes evidencia, ‘Akon Hcn, sic propio del autor, x In pe tions qe se Gen en el Exec, ein lon fond cmos de lx peopoisin mi ein mencontde sha tad I ed ia pn emi, foal arn que dicho piniio we bas en unn creta Gemouraioe intsin. Sin embargo, el autor mn Guc al tal princpio tiene como apoyo une evidence ‘moral y que estan convincete como puede seo vet dal io Yodo fos bombres son martes y el sol Slr moe, fs Wo inno Deo eal ‘deta proposcin, una propoicién de la ea! slo ie tes bopn perdido Yodo tendo comin se areveran & Dein? Pero aun coardcado que el autor Ia bublse nego. {Como poche dee que su poms no Deva alse tno? No seca died mostrar ie lor spumentono poste: ot apa dl onen 7 cur a Nees Gos argumenion tan apropiados, consinentes y obvios, Pfogeve conervan ods a0 foe, y que nade ba ado Aleta, exp del metfsco age « rot tin argumento que iochos. hombres bien prepaados to pueden entender, y al que otto muchos hombres then prepardos 7 de tnnaone religous no dan moc the valor’ El Obispo Tillotson’ ve ba expresado en fste punto con on grado de libertad qu ni yo mismo fhe permiifay y en wo exelent sermin sobre le sab SEL sjpmcnn deft po opal Claes os isles A xt pec # pore, de carer ep odo feptineile, ame pau pen lei, te Som Gecvkisee nc ea bow del panos lr Vid. Biogen, mi Boe Ted tte pan eso a Carta de on caballo 4 1 anign de Eainbuseo » tipo de argumenta, es lo mismo que ser formalmente fateo, y que rechazar wn solo argumonto de esa clase, es mismo que rechazar Ia especie entera. Y estas info ‘rencis, deducidas por otros, se le atribuyen al autor ‘como si constitayeran su verdadera opiniga. RResulta imposible satisfacer siempre a un adversario dispuesto « encoatrar fltas en todo. Pero me seria fil Convencer al juez mis severo, de que todos los argumen- tos sélidos en favor de Ia Religién Nerural® retienen so fuer en virtud del principio mantenido por el autor dure de sr reigos, dice eas palbrs tence dean Dio no es sucepile de domosteton, sng 4 evidenia mora. Expero que sale sxpache gue ete tanto Prado tataba son eato de debiltar la evident dd Is Benen Divi, tno Gnicmente de ctingale on exact ms pela epee de erdeni ero voy tadeia mis Ion, y amo que inlso los argumentos metatscos ea favor dela Deidad no son tfccados pot el hecho de egar In propsiin mencio- sul se, Smee nts De Car a vere jo also, Pro hay mocioe Suro arguments de lau cise, gue aia qucdran [ guiera es neeatio alter lor méadoe comines de ex pcr el de Deters, por ejemplo, a aad sempee [| pesat 0 concbir dichos arguments, Ceranense, ol ‘= ba coniderdo tan sid y convince come ol ore. [autor ha afrmado que es v6lo mediante Is experiencia ‘Aadité que hay una imporameditnce que sews [como podemon jzpat Is operaciones de ls cuss, y pr debra tere en cuca ela dstncisn gue sepa. session Ia firmer y dedaradesopiions de un bonbre, de lo he, sega fu gusto, pucden otros deduce deel. Sie for ublesenepaio realmente la verdad de la propo- Sickn acter menconad (co que Ita al lector la ‘peril nds sel Baba osteo pene) ampoco pods seuss de_pretender inde singin ang ‘mento que los filésofos han empleado en favor de la Buses Dine Tal ceo cn me rena constda por ottor, que & pod refute a To considerara oportuno, ‘ise ‘Podré usted juzgar la poca sustancia de la acusacién, couanda en eli edie qv cambiar une dese de snide. Se para ton peoponci, por ofa cee de erent, co io mlimo. que meget In propecia, qoe vale wy ‘que ctalguier cosa serfs cxpar de producir ualquier otra. fo podfamos saber que las piedas caen y que el fuepo ‘quem, xi no hubiéramos tenido experiencias de eros “efectos. Y, desde luego, sin la experiencia no podsiamos ‘con certens la existencia de una cosa a partir de ‘Ta de otra, Esta visién del asunto, lejos de ser parads- Br a in Refenc Semel Che 175172) ssaunento acl techazado por Home ce el aoe saree ¢0 ‘hot fl daconie concer the Beng and Atribtor of God ‘hogan of Nard elon and the Tra ond cert of phe hrm ‘Revaaion (08.70). “Tia pict ail de Disa, So Soci wpe x las Mediation de Prine Poop pee ree ee cae 2 Sates cece mae a Se eeeacer oe rent Rist isto 56 avid Hume dichas inferencias no se ven en modo alguno debiltadas por ello, sino que, por cl contrario, veremos que adquiti= én més fuerza siempre que los hombres estén dispues- tos a fiase de su experiencia mis que del mera sizona- ‘miento humano. Dondequiera que yo vea una realidad ‘organizada, inferiné, basindome en la experiencia, que allt ha babido un designio y una planificacin, ¥ el mis ‘mo principio que me lleva a deducir es0 cuxndo con templo un edificio regular y hermoso en su estructurt, ime obliga también a inferir Ia existencia de un Arqui- {ecto infnitamente perfecto cuando contemplo el arte y el designio infinitos que pueden observarse en la fabrics toda del Universo. 2No es ésta la luz a la que este argumento ha sido visto por todos los autores que tt tan dela Religin Natural? 32 La siguiente acusacién de atelsmo es tan fog, ‘que no s€ qué hacer con elle. Es certo que nuestro au tor afrma,siguiendo al docto y piadoso Obispo de Clay. ne, que no poteemos ideas absiractas 0 geerales, pto- Cara den caballo 6 52 amigo de Edimburgo ” derorminados. En relacén con ese mismo asunto, el ax: ‘or ha dicho que no tenemos una idea universal de la ‘existencia, como algo distinto de cada existencia partiew- » Pero hace falta que un hombre tenga una sagacidad cexuafa para que vea en ett proposicién tan inofen- siva un sfntoma de atelsmo. En mi opiniéa, unt tal actitad de sospecha seria explicable en la Universidad dde Salamanca 0 en un tribunal de la Inquisicién Be Creo frmemente que cuando afmamos la exitencia de una Deidad, no nos formamos una iden general y abs traca de I exstenci, para afar luego a a iden de Iogear, mediante esa unin, una ia compuesia. 0 exto que digo es aplcable a todos Ls casos en que formula juices de existencia. Siguendo, pus, elm at hasta el mismo acisadar habs de admiie que el or esd persuadio del contrat. 4° Antes de responder a Ia carta scusacin, debo Is lbertad de exponee brevemente la historia ‘un opin lose. Caando los hombres conseraron los varios efectos ‘operaciones de la Natutlea, fueron llevados a exami- ‘nt la facres 0 poder en cuya vetud dich operaciones enfan logur, A'propésito de est asont, ls opiniones e ls flisofoe so dviieron, sein sus oor prncipios eran mis o menos favorables a la reign. As, lox seguidores de Epicury de Esiratin asegoabn ue agoela fers era originale inherent & la materia, 7 “qe, actuando clesamente,producia todos los efector que ontemplamos, Las eaciclas Platénice y Pripetétics, dan dose cienta de lo absurdo de esta proposicn, ads ‘Pieron el orgen de toda foers a una causa primera y eficemte, In cul transmis dicha forza la materia In “guid sucesivamenteen todas sus operaciones. Pero todos = 2. = Dad Hane iets de un cable 2 amigo de Edius » Jos filsofos antiguos estavieron de acuerdo en que habia cn la materia una fuerza real, ya original, ya derivada; ¥y que eta el fuego al que realimente tenia el poder de ‘quemar,y el alimento el de nutri, cuando observévarnos ‘que esios efectos se segufan de las operaciones de estos cuerpos. Los escolisticos dieron también por supuesto que ‘habia un poder real en In materia, para cuyas operscio- res, sin embargo, se requeria la asistencia de la Deided, asf como para el sostenimiento de le existencia que se Ibubia otorgado a la materia, lo cual ellos consideraban ‘como una perpetua creaciGn, Nadie hasta Descartes y Malebranche habla sosteido ‘nunca la opinidn de que la materia no tenia fuerza alguna, nl primria ni secundaria, ni independiente ni concurrem. te, y que ni siguiera podia ser llamada un énstrumento cen las manos de Dios para servir los propésivos de la Providencia. Estos dos ltimos filsofos introdujeron a nocién de eausas ocasonales, en vittud de las cuales se sfrmabe que una bola de billat no movia a otra median- te su impulso sino que era sélo la ocasién por la que la Deidad, siguiendo una ley universal, daba movimiento a la segunda bola. Pero aunque esta epinign es totalmente Jnofensiva, munca gané gran aceptacién, especialmente fen Inglaterra, donde fue considerada como. demasiado ‘contraria «las populares opiniones recibidas, y tan poco apoyada por argumentos filosdfcos, que sélo fue tomada como mera bipétesis, Cudworth *, Lack * y Clark apenas si la mencionan. Sir Irate Newtom (aunque algunos de sus seguidores han adoptado ahora otrot modos de pen- sar) In rechaza sbiertamente, sustituyéndola por a hipé- tesis de un fuido etéreo, siendo éste, y no la inmediats volicién de Ia Deidad, Is causa de le atesccia, Ea resumen, lo que se desprende de todo lo anterior {que ésta a’ sido una disputa enteramente dejada alas taciones de Jos fildsofos, y en Ia cual [a rligin fe ha considerado afectada en lo mis. minimo. Ita, pues, evidente, que el autor estd refiiéndose a ddoctrina cartesians de las ceusas secundaries, cnando (en el pasaje al que se alude en la acusacién) que esa opinidn es en verdad curios, pero que resutaria su- luo examinara en este lugar. FE tema que es all tratado es bastante abstracto. Pero que cualquier lector podela darse cuenta de que el tor est muy lejos de negar (como se asegura en la i6n) que Dior ex la Cause Primera y el Primer fotor del Universo. Que a las palabras del autor no po- dirseles ese significado, es un hecho tan evidente ‘mf, gue no sélo mi reputacidn come flsol0, sino bidn todas mis pretesiones en favor de Ia verdad, como mis creeneias en los asuntos comunes de la la, las arriespatia con gusto en su defen 52 Por Jo que se refiere al artculo quinto, el autor, ‘yo recuerde, no ha negado en ninguna parte [a inma id del la, en el sentido que damos comiinmente esa palabra. Lo tinico que dice es que esa cuestiin no ite un significado claro y distinto, porque no tenemos “una idea distinea de lo que sea la sustanca. Esta opinign del autor puede encootrarse por todas partes tanto en Ta obra de Mr. Lock como env la del Obispo Berkeley. 2 Y lego ahora a Ia slkima acusacin, la cual, segtin “In opinisn dominante de los filésofos de este siglo, ba de ‘net considerada como le més grave. Es la que acusa a “autor de dertrur todos Jos fundamentos de la moral, Giertamente, el autor ha negado la eterna diferencia entre Jo virtuoso y lo toppe en el sentido que Clack y tsa Woolaston ® dan a esa distincion, a saber: que las pro- 1 Taek en el original. Se eer, naiaente, «John Locke assetos, 1% Wills Wellton (166041723). © ‘Dovid Hume PCs den cballeso «wu amign de Edimburen a 0 de un sentido de To gue sn razéa, segin yo pienso) no les agrada Ia josofia de Mr. Hutcheson porque basn todas las vtto- posiciones de Ia moral ton de Ia misma naturalees que ‘verdad dela matic y de las ciecis abstracts, 1 ee ls objetos de la moral son paramente tacionales, 5 00 Jeninientos dependientes de nestros gust © i. fe de# £0 cl istint, djando muy poco sito para la rade linaciones. En exto coincide el autor con on antguon J 8 reflenén, Y le gustaria cerfcarse de que una rama ‘heralits 7 con Mi. latceson ®, proton de cesta f a8 considerable de ls deberes marales se funda en este ‘moral en la Universidad de Glegow, qulen, junto eon f itimo principio, es decir, en la xxi, ‘tron, revucind la floss acigea Io due a cone Puss bien, el autor se ha tomado el euiddo de afrmar parucular ve rere, (Qué acto tan ruin el citar un ente que n0 eae lor hombres 0 estén obl- passe muilado de wa escuro Glosico, a fn de bacet espa Ioecontetos menos que as ae on. Sees aae once gue I sociedad, sino que munca se les Babris curd ‘Cuando ef autor afirma que la justicia es una virtud estblecer contratos, y mi siquiera babrian entendido su srs mal han een eae ale, eel eb ae ra pat l cag ppodrian dar lugar a una mali- ‘el exiracto se hace Ia observacidn de que nuestro {encionadsinterpretacin, ¥ toma las meds adecudas, paufOr 6 ofrece s probar que, aun suponiendo que un haciendo uso de defincioner y explicaciones, fin de a fern ineligible antes que las coavenciones ho- ipedila. Pero de estas precisones el acunador no age f Manes la hubiran esableido, no seria eid por nine Sarde tina obligacién moral. Sin embargo, hasta el lector me~ Por tires naturales cl matt cntinde la compan, 90 euidadowo se dard cuenta de que el autor no eniende 1a generosidad toes aquellas ores las que somos fume el témino moral en un sentido tn amplio que fleyados natiatmente por un asin natura; y cuando «nega la obligacidn implicita al acto de prome- habla de vireuder artficiales se teficre a la justici, a la [p $F» COM independencia de la sociedad, Por el contzari, Tealtad y a todas aquellas otras que requieren, ademés Fifis Acma lo oe wc bn dice rls ac, ino dv ddl instinco natural, una cierta reflexién sobre los intere- dice que las leyes de la josticia son wniversales tes generale de la sociedad de lor hombres y sabre fe inflexbles, Es evdente que, suponiendo ‘huts relaién, En ese mismo sentido podanos decir J a fs humanidad, en alguna incoherent capa primitive, Gee el acto de mamas es un acto natural al hombre, mien. f Bubieta encontrado algin medio de conocer Ia naturleza ties que el lengua cx ail. Qué hay en exta doc. J)8€ e10 qv Tlamamos eontatos o promess, ese conoc: ttina que puede considerate siquirs minimamente perf Mies no habe implicado ninguna obligacén, sino tciowo?.eNo ha estiblecdo el anor exprestmente que f furs acompafado de las chreunrtancat que dieton ox: {a jnsica, en oro sentido de esa palabra, le es tan | B82,¢ €508 contrat. satura al hombre, que ninguna soceded hursana ni nin- J Siemo verme obligno a citar de memoria, y no puedo asin indviduo denzo de en sociedad podela career por J Renconar pines y cptulos con tana prea como 7 Bais Hutcheson (16941746), ator de Phloropbise Mo- ‘ls nano Compendia, obra picasa en 112 e Dev Hume [Cares de un caballo so amigo de Edimburgo 6 ‘autor no puede defenderse sin entrar en detalladas es, las cuales seria ininteligibles para los lec de esa clase, De esta crcunstancia se ha aprovecha ‘el acusador, abusando de ella hasta el extrema. Con -disfruta el autor de una ventaja que vale cen veces ‘gue Tas que sus antagonistas pueden exprimic. Esa taja ex In de su inocencia. Y espero que se le dis: ‘otra mis, la del favor, xi es que realmente vivimos ‘un pats libre, donde los delatares y los inquisidores tan merecidamente detestados por todo el mundo, donde Ia libertad, por lo menos la libertad de pease: Iniento, es tan altamente valorada y estimada. ‘conmigo. Tampoco puedo conseguir aqui, en el campo, ¢l libro que estoy comentando. Esta Targa carta con la que shore le importuno a us. ted, fue compuesia durante una mafiana, a fin de poder cumplir con su ruego de que yo respondiese inmediata: mente a las serias acusaciones que han recafdo sobre su amigo. Espero que ello disculpe las inexactitudes que puedan haberse infliado en mi respuesta, Ciertamente, soy de la opinién de que el autor deberia haber retra- sado la publiccién del libro ®. Y lo piensa ast, no por. que en él se contengan principios nocives, sino poraue, de habeclo trabsjado con mayor madurez, podria haberlo hecho mucho menos imperfecto introduciendo en él co- rrecciones y sevisiones. AL mismo tiempo, 20 quiero tampoco omitir Ia abservacién de que nada pucde ser escrito tan exacta e inocentemente que no pueda ser per- vertido con las malas artes del tipo que se han empleado en esta ocasidn. Ningin hombre babria emprendido una ‘area tan odiosa como la que ha ceupado al acusador de sa amigo, a menos que no lo hubiesen empujado a ello intereses particulates. Y ya sabe usted Jo ffeil que ef, haciendo uso de citas mutiladas © incompletas, perverit cualquier discurso, y, mucho més, uo diseurso de conte- nido abtstracto, donde siempre es dificil, si no imposible, que la victima de la ausacin se defienda ante el piblico. Las palabras que han sido cuidadosamente escogidas de un extenso volumen, tendrin, sin dada, un aspecto peli fgroso ante lectores poco avezados. Y,a'mi modo de ver, Queda de usted, SeRor, Su mis obediente 9 bumilde seroidor de mayo, 1743. 7 Opie que Hue mento bara el Sn de wus dl, Lae se SY Cio Life ti vpn deny ce Sn eee La moerte de David Hume (Textos de una polémica) Por Carlos Mellizo Entre las dustres y numerosas amisades de que dis- David Hume, quid ninguna fuese tan firme y du- o Cation Melia she se Winn San on pein ol fo Eeeicies, eee ose eel eco a tac lied o vs boro pt da EB Sze eppes Se 1770 ce in ae dl Selle Soh « Hae cs In span Se mo tele ees ee inca al set de ws ida ue od 4 ex i diene gunn ntrac, mata por fy ree is caries ce trl he ae ete ga Be Seems Spee Som iaielcee pes ee ere Sion steele odo alae red le pee Toxem kcom geal fre boas wi 4 rian acc Gus pobablensse tena per par 1a! Cecns efecto pt foci oe pes eee aa ‘Mion de tn nfermdadgyadora on un Pao Sito dela Qe wb plop po de don So ed he Scapa toe Sop tr ecient fae any pose Heres ano oes ae canted Ceaen eo van oly aad Sefsen de per Ts contain Ls sos, AY dl yeh prs agua eivision oe muro Thos te Wn «Sit one ee aa cdo wel ay ego ol bet eas aia tags et Tepe Sesto, Deo le doy emer iburad per nla teil odthae te Chel pee a li ara wet ‘Scie a ecto, Adin Sith i tot is pram, weeds oe camo wpa © 1 $e mie a My Oun Life 2 Gren Race’ Le of Adam Smith, MeMilan and Co, Lon hop ew Yerk 1895, pp. 30030 Gece, Ts Lavét of Dent Hume, Oxford Univrsiy Pes, 1952, fy 336 Le muerte de David Home ° primera y a las sok fratla My Own Life que Hume redactara pocos meses Antes, La carta de Smith « William Strahan, poco cono- tide de los lecrores de lengua expafola, dice as: ‘Kiskldy, Fifer, 9 de novembre de 1775 Fiona Sec ‘Gon. un gran place, unque tambiéo con gran melanie, Domo ls plana parr vies ured um breve infere de Ie om dicts de torso exelente amigo, el difuno Mr. Hume, dorante Bs icin extended [Auogue # #0 propio iuko el mal que Io acura era mortal f iccuable, se mais al ruego de sue amigos y emprendio un Into visi por ver sul lates podria clo prorat ‘Ya de sul ex Ediburgo, encom mucho. mis Abi pero au buen tumor no te wo dkminaido,y conus eater Tiéndore come de cortumbre, comendo nu bras pura Uta fem edie, 0 leendo lho de puotiempo, o conrsando Seon tor omiaoeAlganas veces, « la caida de i turds, jabs [int pride de thine jocgo Teort. Se buen mor erat, ser conversaionee y eneteniienton se patel tanto 010 que en acostambrado en. gue, + pest de todo Ton mal fistomst,mochor a0. podlan erect” que estviera mudd Ae contaré 20 amigo «l Cornel Edmoastounes, ole un dia GLDe Dundas, eque le he deja a usted nun estado macho Pele aloe fracas ves de recperssine. eDoctr, Je spools Home, somo a oe sited lpla sempre dec Ja Mati, mefr fers que le comoticne al Coronel Himarstane Baie coy mevizadone tn ‘iptamente como To decane Jose ae que. tengo lguno, tan alegre 7 pecfeamente ‘como poli derearlo ib mejores amigos. Al poco tempo, el {Cronel Edmooroane vino 2 ero 7 t seapedie de Ayu de egreso + cs, no pudo evar cil, dndele una vez mis Eeiciene wie 7 retiendo al moribund agul marvioae ‘eros co anes con Toe que a Abate Chale, en espera de fy props mete lanentabs as lamineneesepraion del Mat tes de Fase La magnanimidadfrmens de Mr. Home en fale, que son amigos ls eis sian que no cen inpert Bits ote > este come oc able y see «uh oes doy 9 aoe Teor de etna con ete angus, 0 Cathe Meio Coles ol que yo excua en la tbitcda de Me. Hume cuando lea le cata del Coronel Edrstoune, crt que ec Tbe de rea y que me moss inmedatamente. Le de que Sibir me daba coats deo odio que be abla debit, 7c gee bs tities on ca es peg ‘spol era tan age 9 el espt de i vida a tan forte fa cue yo no pote evar lbcase algunas vagar speanas Blo que @ me remondé: «Six eaperamne cree de fonda ‘memo Une decisis bina durante un pedo de mls do Sn ao cs una enfermedad. uy gee « comguier edad «Ios ‘fon que yo tengo, «1 ona enfermedad mortal. Condo pe Sct0 por in noche me entail que coando me Kase por Erman; y cuando me lvanto ale tadane sigiene me sets ‘mie ceil que cuando me scot noche ane SE, adems, (Ge alunos de min Sgtoos wiles han sido das, ¥ 00 sy TENE gee met pronn, aPvee ict, le ce yor aa bs ‘Se tera al enor Gene ted la antisecin de deer» todos Ss amigas, y 20 parclar a fala de su hesmang, enn ‘Stado'de ran ptorperdads. El me conten que ees satu Jo invadlaprfundament,y que condo, uns dat ants, estaba Teyeno lor Didlogor de Tor meray, de Locin0, m0 puso et convar, de eure todas las excuses que. se le presemaban (Geronts puso entrar eo base nguna que fre aden 1° propia sscién: no neotabs termioa de contra 5 ‘Seu, 0 tenis ingore jaa la que cular y masenet, yo tena enemigos de foe gue Aneara‘vengare. cla yet que ‘5 puedo imaginary jo, que exons postin yo presetat a CGaoate + fin de citene? dc luna pdtroga, He hecho 100 faualo ge, scodo Je caro vale, me ble propusto hae ‘ino poda deter dejar «mis arenes y amigos en mejor po {ién que dts le que ahora expe deus. Pot To tanto, no ‘pe fala faones para more susfchow. Me, Home # entreiwvo Rego en fovenar lguoas excint chionas que, got posta Gece « Cormie,jrapinnd Ir teports que meio 6 tpl anal cancer’ de te, y gue sn dade recbirfa como conte facén, “Después de recone, ie dijo, acto. qe yo podkla dips « Carone de ene mene: Mt Baer Conte” de Imonte Be estado corigende mis bv, con mite «ne Muees ‘cin. Conctdewe wn poco de tempo pare gue 30 pucds ver ‘ino rebel alice es meliicacione, Pio Carne respons ‘erin: "Cuondo ‘bar esto ar elects de eas moira, Sere bacer cian, no abd punto find pore as excuse. De modo eae abe « bord, mi Boneto amigo, Yo podria ini ti, lends: Ten a poco de pacencs, buen Carona, Me be lay muere de David Hume n ropterto abrir os ojos del pice. Si me conceder uot or eso lege Le saislrclin de preeniar ef dvrambamioto de ‘unas de lr sistemas de superstién gue Boy todas preve Tecrm. Mos \Caronte perder entonces fode a modern. ‘compost: /Eco mo deur mien un conten de aha Cet fue 0) « concede ana. prirogs tan laa? Vamor 98.9 90 Bae cs few tere: See fe bas Slee ree so songue hr Hone sicapte hablaba de ox inioente db Solocién com gran senso dal Baro, muna logs al afeado Artem de preromir de su ragranimidad. ands menscaaba forte, menos que el cao tial de la conversién To le: fa ell; y nonca se detuvo en el tema mir de ko que bs te rarsrelnene pela. Shab de en cui con bette fiecxeacs, eo se deb gue le anigor que renan «vero lo Incan preps referents au estado de salud PY a mus nue cxcent + tnoesable aig, Por fo que especie ror epniones flows, no hay dada de gue oe ba Tres jogs ce uy verso modo, 7 spindles, yu cor endo, spin Gta concidan 0 m0 estén de acted con at tapas, Pero eo lo que se tefore al caicter y a la conduct e Mr, Hime, spon si habed alguns diferencia de opingn. Glertumente, so temperament parca ita mejor ould Sai we ne petmite I expen oe ede canals oto haw be que yo be conocido Tocuno en los peores tomentor de forrana, so extrem y neceiara frualidad po le inplera eer slate eu actos de cated y geoeroidad, ol le casén se Je roped In eye que’ oo esube fundamen ica, oo eh el ace a a Independencia. So exe enusin gntlen jamie debits a fmesn de. pesanicnt i Te dexrminaién de sor rsclocnes. Inari coreia fia i geulna clusion desu benevolena y bors eater, stm. Dptadot sempre por In deladem 7 le modern 7 sn a menor fsa de main est not que, pot fo comin, & el onsen Assopraable deo que en our hombres lamamor apudes de Ingenio. Jamis qi morifear con mn bron, , count rent, leon de ofendey, tra it a ceaton en gue no compl Alan agradaban, incluso basta s quienes ean el sbjeto de el, Dice nor smigor, de querer Mf, Home se cancion fesente. sent, o bbl’ gull ora vied dente todar woe apices, amables cuaiades, que mejor contrbuyers a hacee mis grata fo. coneracién, Ysa aegis de dnimo, tan grate en lt Be oral, pero Gee ck ie ecompates de cp cols Fevoler y sopra, foe, en el eno de Me Hume, asdh por Is mis esti aplicncio, al ‘mis vaste xacciniena, In 2 Cah Mais imicima profundiad de pemaaminto y une amplision copa ‘todas ion dens del saber, En gate yo Sempre coved {hie Fume, co en su sida coo deep de met, como Agen gue estuvo tan peéino iden de Jo que debe set hombre pcfeaments bio yvitceo, como dust Ia eg ‘strlen una sr apan de eri eed ered an, ey tee ‘ADAM SMITH, No hay duda de que la carta, escrta con el ademén geen ge Sh Te cabs 0 amistad, feo. intento por asegurar el tespeto péstumo « la me- saris de Hae, De buco, yy el mabe en pte, com onsecuencia de tan vibrante’apologia, su persona ine pire una profunda admiracién en la que participa un Aamplio sector del mando intelectual. Por otra parte, la ‘eaccidn neyativa ante el eeaso Humes también es una realidad que a nadie podria pasarle inadvertida. Si la carta de Smith, prefada de buenas intenciones, cargaba Ja'mano en las vrtodes del flésofo, ignocabe al mismo tiempo otras cosas que para michos debian por fuera sex motivo de ofensa, El ambiente de serenidad y de alma que en todo momento presidié Ie agonta de Hume —orroborade, entre otz0s, por el Dr. Joseph Black, st Iméiico de cabecera’— originé la indignacién, siempre La ata, en su ves rial ingle, pde enentane rigs Ear. 3 Binge’ Ui propio Sai cand de babi epresido [sm tetdena hl Rally, Joph Blk dost at Ayer, Haig las cuatro de Is tee, exp Mr Hume Lacrcana de mune se bo evidence noche de ince, cuando Sage su Bojer incon, ue se vo ‘Rompalads de wémiior. En ee tao pein $e ‘State darn la mayor pure del tempo gue fe gue de Vii tlgando punt, en que su bla o9 Te pe Iii yo levantarse de Tacoma Cantinad haste ef dal fttectmente crn, jibe de dolores excsuae 9 EE enumienos de depen. En ang omer ais de fs hon expreiin algune que distate impaincie, Pet Ta moet de Dvid Hume B mal disimulads, de quienes interpretaron el episodio como un acto de insolencia Tal fue, por ejemplo, el sentir de Boewell® y, sobre toro, el de George Horne, Presidente del Magdalen College, en Oxford, y autor del folleto A letter 10 Adam Smith, LL.D. om ibe life, death and philosopby of bis fiend David Hume, Esq., publcado a las pocas semanas dde motir el filgsofo. La obrita de Horne, de la. que se conserva un ejemplar en la Biblioteca Nacional de Esco ia, sizd, Is primera reaccién meditada al escrito dle Smith, Su autor prefrié permanecer en el anonimato, 4 su nombre re oculta bajo esta larga rdbrica: «Uno que Pertenece a los que son llamados crstianoss. El carée ter decididamente confesional del texto explica esta pro- fesign de fe. Y aunque en esas piginas no estd ausente Ta nota sareGstica, el tono general de la erftca resulta is tolerable que cl de otras piezas antihumeanas’. Por tmzones dificles de imaginar, Adam Smith jamés dio ‘contestacién al folleto. Virtwalmente desconocido hoy, tanto para elector anglosajén como pars el publico de habla espatiola, se traducen aqul sus pasajes principales: ‘contro, da ver que so vcwsiéa de diigse Spices To flees, zo enn afc y termara Me eclé ingportune scribe Vere gue se desparate tea gute copecaimente poraue legS a mis otdos. gue Nie Hime, ca eat diigide #'Va. jueves 0 ol mis 1S, erste dn de gh sn Can Fn fu bly ens soc bac un gran exer pare baa. Pum Mr Hume wis sn tl iempostura tanga, foe a hues do neesaro pare mets. (Gre Tees fp. 4) © Vee, sobre ey, mi ttle David Hime, hoy, tes Since de Falooia Vol TH, 1977 "Por efile, el ange sel conde Jone de Mair ue He, Tictoo Galt, cia cass peélgo a fr, Besar Policos de Tame, nwo de Esrecios Blas, Mai, 199. Carta 4 Adam Smuth, LL. D. sobre la vida, le muerte y I filosofla de su amigo David Hume esa Por Uno que pertenece a los que son lamads crstianos ‘Aviso preliminar No es preciso, gentil lector, que ni ti nel Dr. Smith fonozcan el nombre de la persona que se dispone « fscribir estas lineas. La mente no puede ser influenciada ide ninguna manera por aquellas cosas de las gue per Tanoce ignorante. Las puntualzaciones que aparecen Tas paginas que siguen 20 son ni verdaderss ni fleas por fl becho de que yo las publique, sino que las publico porque estoy convencido de que son verdaderas. Léelas, pues, meditalas y determina por ti mismo acerca de sv posible valor. Si no encuentras satisfaccién en lo que digo, arroja este libro al fuego y lamenta (si bien con froderscién, como corsesponde a un flésofo) el hecho de haberte gastado un chelin en vano, y haate el props “sito de no gastarte otto de la misma manera. Si, por el ontratio, te aatisface la leetura de lo que ahora te ofte2 0 (cose que humildemente espero conseguir), no dejes de comunicar otros lo que a ti te ba sido comunie Thable de mi dondequiera que vayas y haz que tas con: iudadanos y conocidos se familiaricen con ini mensaje 8 Cao Ada Stith Los enemigos de la seligin extn despertos; no perm ‘aos que fos que son sts amigos permancacan donde Me faba propuesto eccbir un trabajo mocho ins largo. Pero, de igual moo que le arontecd al editor dels Vide de Me Hume, convine que responda lo mie Pronto posible «Ta «impacencia y 8 ln crtondad del Diblios, pues es precio ofr cuanto antes lo que ese fnismo péblc, que cee en Dion ene que det, una vez gue haya sido informado y haya tendo cesion de Imanestase Libremente. Si estas Breves péginas cons fen ss propio, epera que extendere mus? May {fos estoy de coincide con todas las observaoncs he: chas por M. Volare, Pero hay una con la que por fie. 2 teigo que estar de acnerdo: «He dichon —prita el Poqueto herve, tendenels dasleme, Porque (7 deans Va, Dect, wait ‘un foo me petndl en ere arto no tng mid aoa ‘e'to enpien cn eBe*) del Vege) poe Vd ep 1 Tatade de bs Nett Humana, Sy Bigge El, p. 26. 4 Drotable alan’ famee Benue (17534008 eter de) He cwosido Btry ow Trai, pubis en ida de Home, Et Eee ace 4 Ada Sei st sarnon ue de verdad no exsen cna tis exo un Diow y us {hind fuse rcopenane 7 citge? Sas foes, en esala {ito presenparor de nada conrumiendo suet times hors feyendo a Lica, jando a er dams hacendo ses sobre (Cron y su bac ben aa que tole moriaemos tas ine ibe y tan repensabiemente come las vase del cape como for bacon del desert, Peo scan tades poaene EXIS. TEN) co segue sue EXISTEN— getala en, eon, Waar dies due © operfecamente sabio y wrwosos, tanto {ini como en #0 conducte um bombte gue, ato Tame, Lmossd aberpts aan incurble enpatia hada la RELIGION gue empleé todas ss ferns ex espn» extpar elena Felon de ene lor hombres baat el puso de cel despa tece, i ello foe pouble, de le mesorin de In huraniad? Plinaina Va, que ee tcbie tecanclrnos con ua persona de fs cae y tera afecto slo porque el indvidoo en coestoo fm arable cnn tat social ela fogae es ote? “h pen dela be clad ora de fon tempos gue coe, De venture conan en ue tole hay praca sient Par Ue i publo se elena ene onto semen Breende Va. entetncrace con lar aradbler inenisdades que Mr Hume supuao poctan tener Inga ene ely ol viejo Girone, Et fofo cuca «ete andano caballo que csbla Toten abet le oj del pico; ue westaba orien’ fo cbas ps tins cea ein» de que copra. andes, ies; ct brew que at ele peraidese ivr tn flo unoe ‘Sento aaor ns fy ia ene dca rnd. por a que, deeabe fetear ot moerte) pada tener Isatori de wer el dear fonamieno de los prleentes sitemss de superstciom "Todor aber, sor, fo que deoot la palabra, SUPERST. CCION en'c wesiularo de Me. Hine, que To ave pretend minar loe fondamentor de in Regn. Per, Doctor Sot fecce Vi. 0 guar facenoe ceet que = Cazoategulen not Ta la hots de dejar ete tundo? cB que no os Thana EP Mio. oe tot dia i vic? Permiae Vi. poner ott Dilbre cl ene de Me."Hote, drigéndome al Uaico « olen Pertadenente deberiaon cedcar nests plegnias. Dice a: ‘Seon, sco bay uaa ran por In ciel yo dena coins ‘viendo, Te raga que me coeedas unos poco rls, Ith omen itn» di Hameo ao vw de idgfo,aotblmente mie vslento ge el de ome Ane Lge la cre de Bene, calittadle de on howe i In onion (Nd 2 (Care « Adam Sei ue mis joe vean el dito de mis xfer, Jor cules cnsen 2 derrcar con mi Glowlla lo que to Hijo to « ls Tern po ln cul we enaznd en un cuerpo de hombre, y borer de I far det sand canoe que tees didn En Ia fae anesior ao hay Bigatti, no ay hipbo- tes, no bay exaperncones Se ios tas cat de oa maneh lies: Yo, to, ne ateeo « polite « Vd, piensa ‘mundo enzo’ por tag, 7 4 cualgier hombre Qe ser tbat A Ter y eter lo eter de Mr Hume, que me ig st S sao bo en ene y coo nog me pede de 5 Hotta ~como seh dado Hamar y pat lo Sia. cn muato stor ceseabe pong wid yet ‘gu Va, se complace en decir gue’ los hombres ugar de ayn od, spin concen o denen Gees opine Arco ecto, ot von spd psa no ae de We pinere foveal tate pcg abr lot oer {et pac. Y allo his. Peo el Gica deaceiniete que oe hembres fueron capac de ius foe cl dase canta de que ‘aban DESNUDOS. abla Vd. cho, soe, de le gets, oben meter In compasion, la genersiad ys carded de noctr flu, Pera "sero que ods co vitae se rarcisen deepal fon en ls muchas cesiones en que Mr. Hinme te dp & Akremar de Tos corset i epi humabaelsosetminto de Dios sos bonded, Calnons y delcradamets quo Me, ame’ nee Ieproviicace divine Que on peg ec ner tee gus negsror tod epinta de pdr doer de a bain ye 9 favor, to ag como ca la ota es uso el "anos del amor dino y del que ns teen estos hermanos fh eserbto,y de In paincia en ebony de tot fot ‘Sncor que poviene de facts pence y Que so conor fan en tempor de stint. Es gee pce hombre, cl vid de emamamicnto metafbi, bce ve despre El manent y scm don lw ow de ln ts? Cee, doe sto tave une nociée muy impefea deer repones tale frenar lar qe esamoe destnadon, jess que i prowess de he vide four eu en cormolador, gue nein Nombre deere spucala de si, Y nadie dieseel gue Greréo foe an fideto, final que Mev Hame™®. Yh bles tendo sate nes le at Quod ain hoe aro, quad anos homiaum inmecales ese cqolamy Hbeater eo, nce mht mune ected, dam, ‘vo, exrgoel volo DE SENECTUTE: wd Fin, arta «Adan Sah 2 le Ia Revelackn que ya belba ante Hume, es segao que mo In Babe rchoedoy se le babies ofreldo ol sismo vaso de feos gue se le frei» nut soon, n0 Jabra apurado ‘Seat sin siziem prob.